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Xabier Insausti. Filosofar o morir. La actualidad de la teoria critica.

Xabier Insausti. Filosofar o morir. La actualidad de la teoria critica. Plaza y Valdes Editores, Madrid, 2017.

"Esta investigacion quiere comenzar alli donde termina la Dialectica negativa de Theodor Adorno", declara el autor al comienzo de este libro (p. 11). Eso significa preguntar como seria posible una "recuperacion del sujeto danado", es decir, como restanar la herida que el totalitarismo nazi y el estalinismo infringieron al proyecto moderno-ilustrado. Adorno, a diferencia de Habermas, no renuncio a la tradicion de la Escuela de Francfort: esa "tradicion de pensamiento pertenece a otra epoca, responde a situaciones ya superadas", senalo al retomar su docencia (p. 13). Habermas habria cedido a una "resignacion acritica y renunciado a continuar filosofando ... Decir pensamiento critico es decir pensamiento sin mas" (p. 14). El autor establece al respecto, una distincion entre "intelectuales" y "pensadores criticos": "el intelectual busca corregir puntos de vista oficiales dentro del sistema aceptado ... mientras que al critico social le interesa poner en cuestion el sistema mismo" (p. 19); "la ruptura que una vez existio entre los intelectuales y la sociedad, precisamente porque los intelectuales se situaban mas alla de lo real, en lo utopico, ya no se da" (p. 18).

?Seria compatible, entonces, el pensamiento critico con la utopia? ?Es posible una utopia critica? En la Dialectica negativa, Adorno y Horkheimer daban cuenta de una promesa fallida de la razon ilustrada: la idea de una sociedad "reconciliada" y mas justa, habia conducido a la destruccion totalitaria de la razon. "El poder de resistencia ausente de las instituciones culturales, hay que buscarlo en otro lugar y Horkheimer apunta, en clara concordancia con Adorno, a las obras de arte" (p. 41); no a cualquiera, sino a "la verdadera, que es justo lo contrario de la cultura de masas" (p. 42), un espacio que ha mostrado que "las necesidades individuales pueden ser manipuladas arbitrariamente" (p. 41).

Honneth en su libro Patologias de la razon. Historia y presente de la teoria critica aborda un problema hasta cierto punto analogo al de Xabier Insausti: hace un balance de lo que ha sido la teoria critica y lo que tendria que ser en el presente. "Entiendo el termino de teoria critica en un sentido mas amplio que el de Honneth -senala nuestro autor- pues creo que hay pensadores actuales que responden a la citada definicion de filosofo critico, sin pertenecer directamente a ese nombre". Es decir, pensadores "que van en la linea 'critica' ampliando y actualizando los planteamientos frankfortianos" (p. 21). Dos filosofos responderian a esta caracterizacion: Badiou y Deleuze, segun Insausti. Y agrega: "en Espana falta una cultura critica, capaz de enfrentar con autoridad la desfachatez con la que dichos intelectuales se atreven a vomitar su ultima ocurrencia en las bien pagadas columnas de los diarios, en conferencias o en tertulias televisivas" (p. 29).

El referente mayor de la crisis actual de la filosofia seria Adorno y, a su vez, "el caballo de batalla de Adorno es la filosofia de Heidegger" (p. 56). Por tanto, la critica de Adorno a la deriva de la razon y a su "destruccion", tendrian en Heidegger su mejor expresion y maximo exponente. Sin embargo, "Heidegger quiere acabar con el ideal ilustrado, en definitiva, con la filosofia misma. su recusacion explicita de la filosofia contemporanea, que habria llegado a su fin con Hegel y Nietzsche, y su afirmacion del caracter caduco de la etica, con Heidegger, todas las dimensiones de la filosofia son progresivamente destruidas" (p. 56). Esta cita de Emmanuel Faye refleja bastante bien el pensamiento de Xabier Insausti, pues, seguidamente, el plantea la pregunta sobre si es "posible emprender la tarea de la filosofia de Heidegger sin afrontar las dimensiones politicas de su obra", puestas de relieve, justamente, por Faye. "?Es posible dialogar con Heidegger?". Y la respuesta es negativa: "no se puede...pues el modo de pensar de Heidegger no es de los que abren espacios al pensamiento libre" (p. 57).

Sin embargo, uno de los filosofos que el autor estima fundamentales para "poner en cuestion el sistema mismo", es Badiou, y este, ciertamente, dialoga con Heidegger y en algunos aspectos decisivos es directamente tributario suyo. La ontologia del "acontecimiento" de Badiou guarda estrecha relacion con los "despejos del ser" (Lichtung) de Heidegger. Cuando este confiesa-en entrevista a Der Spiegel- que vio en el nacional-socialismo un despertar (Aufbruch), se refiere a una eventual superacion del nihilismo occidental, que deberia pasar por la revolucion alemana. Esta no seria solo politica sino espiritual o del Geist. La revolucion cultural de Mao es el referente de Badiou; en su contenido e intension es fundamentalmente distinto del Aufbruch heideggeriano, pero el punto es que ambos ontologizan el acontecimiento, lo revisten de un significado filosofico esencial y, en la practica, ambos conducen a una catastrofe. La revolucion cultural termino siendo el mejor aliado de la restauracion: el capitalismo se impuso en China, tambien en Alemania, a pesar que la revolucion alemana o del espiritu, debia ser de otro modo, tambien antiliberal.

Segun Badiou, el pensador no debe apartarse jamas de lo que le revelo el acontecimiento: es su "fidelidad" al mismo; cualquier otra conducta es simulacro o traicion. Recordemos que Heidegger jamas se retracto ni pronuncio una palabra de arrepentimiento sobre su actuacion politica. Badiou comparte con Heidegger la necesidad de una mayor aproximacion de Francia y Alemania--"las dos naciones metafisicas de Occidente" (Heidegger)--como factor de equilibrio en la politica mundial. Heidegger habla de una Aus-einander-setzung entre ambas, o sea, de una confrontacion o dialogo pensante, en cambio, Badiou plantea la cuestion en terminos politicos, de una politica de poder.

Badiou ha senalado que "es preciso aceptar la paradoja: Heidegger fue un gran filosofo, sin duda, y a la vez, un nazi comun y corriente". Sin embargo, un nazi comun dificilmente podria haber visto en el nacional-socialismo "una verdad y grandeza interna, a saber, el encuentro de la tecnica planetaria con el hombre moderno". Heidegger mismo, junto con establecer una distancia con la ideologia corriente, reafirma su adhesion politica. Esa "verdad es interna", precisamente porque accesible solo a unos pocos y vedada al "nazi comun y corriente". No habria, pues, tal dicotomia; si "no hay duda de que Heidegger fue un gran filosofo", tampoco la hay de que fue un nazi nada comun. En fin: ?Como conciliar la recusacion de "la cultura de masas" como gran responsable de la destruccion de la razon, segun Adorno, con la no menos sorprendente idea que "las masas piensan" (Badiou)? (De l'ideologie a l' idee. Editions Mimesis, Paris, 2017, p. 7).

Xabier Insausti senala otra via de salida al problema planteado: la de Piketty en El capital en el siglo XXI, que propone un impuesto a los capitales. Es una via muy disimil, por cierto, de la "hipotesis comunista" de Badiou. En esta, el "comunismo no debe ser pensado como el adjetivo anadido a 'partido', recomienda Badiou, sino, al contrario, como una hipotesis reguladora que envuelve los campos variables y las organizaciones nuevas de las politicas de emancipacion" (p. 99). Se trataria, pues, de "la idea comunista", no del comunismo comun, asociado a los partidos y a las sociedades que lo invocaron como la promesa de una sociedad "reconciliada" y de un mundo expurgado de las lacras del actual. ?Por que la "idea comunista" seria tan diferente del comunismo comun y corriente? Tambien este era "inmanente a la realidad", es decir, no situado en un cielo de "Ideas" "Platon seria un materialista, pero un materialista dialectic ... La idea no es algo alejado de la realidad, sino aquello que le es inmanente ...El comunismo [es] la necesidad absoluta de realizarlo... es la verdad del capitalismo, podriamos decir con Hegel" (p. 99).

Son varias las preguntas que suscita esta "idea reguladora", no exactamente kantiana, por lo visto, sino platonica, de un Platon "materialista dialectico". Aunque separada por un abismo de Piketty y su propuesta de un impuesto a los ricos, esta hipotesis no seria "utopica" ni sospechosa de "desconocimiento de la dinamica del capital". "Pensar el comunismo sin adscribirlo directamente a lo que es una "idea" seria un error, un error malintencionado que trataria de reducir el comunismo a sus formas historicas" (p. 99). ?Habria una verdad bienintencionada del comunismo, que es propiamente su "idea"? ?Su "verdad interna", inaccesible al comunista comun y corriente? Irreductible, en todo caso, a sus formas historicas, pero omnipresente en "las nuevas politicas de emancipacion". No seria esta "idea" una esperanza, como en Jean Claude Milner, sino una "hipotesis" que conlleva "la necesidad absoluta de realizarla". Un resto diurno del cientismo althusseriano, podria alguien preguntar. Me parece advertir en esta hipotesis una amenaza apenas velada: o se tolera el mundo "capital-parlamentario", y el que lo hace se condena, porque muestra ser "rigurosamente homogeneo con el contexto", o se admite que la "idea comunista" es la verdad del mundo, en cuyo caso uno pertenece a los elegidos y se salva.

La propuesta de Piketty "permitiria contener el crecimiento sin limites de las desigualdades patrimoniales mundiales que hoy crecen a un ritmo insostenible a largo plazo", segun el propio Piketty (p. 89). El autor descarta esta via por utopica: supone un grado de cooperacion y acuerdo mundial imposibles, ademas de un desconocimiento de la dinamica del capital (p. 89).

Deleuze es el otro autor decisivo para el problema planteado en este libro; en este caso, no hay un tratamiento equivalente para el, en cambio, Piketty si es abordado, aunque mas someramente.

La cuestion que se nos plantea en este libro es si una politica requerida de una verdad, que le provee la filosofia, no atenta, justamente, contra la politica, contra su especificidad. "La" verdad es despotica y quien la posee, en rigor no necesita de la politica; es como la idea del Bien absoluto, que produce fanatismo del bien.

Marcos Garcia de la Huerta (1)

(1) Universidad de Chile
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Author:Garcia de la Huerta, Marcos
Publication:Revista de Filosofia
Article Type:Resena de libro
Date:Jan 1, 2018
Words:1824
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