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War and religion: Lucian, the oracle of Alexander in Abonuteichos, and the military defeats of Sedatius Severianus against the Parthians, and Marcus Aurelius against Cuadi and Marcomanni/ Guerra y religion: Luciano, el oraculo de Alejandro de Abonuteico y las derrotas de Sedatio Severiano contra los Partos y de Marco Aurelio contra Cuados y Marcomanos.

La vida. guerra y estancia en tierra extrana. [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]. (Marco Aurelio, Meditaciones, II, 17, 1)

Mirado en su conjunto no podria decirse que el siglo II d. C. sea <<de crisis>>, puesto que este concepto--hoy lo sabemos muy bien--lo asociamos generalmente a crisis economica; pero este siglo <<argenteo>>, tan lucido por otros logros en el Imperio romano--obras publicas, arte, literatura, etc.--estaba empezando a ser minado, puntual, lenta y persistentemente, en algunas de sus estructuras. Citare solo dos de ellas: en el exterior, las incursiones armadas en las fronteras romanas, y sus consecuentes guerras limitaneas; en el interior, una crisis de valores espirituales, tendentes a relegar las creencias tradicionales (a los viejos dioses de la mitologia romana o greco romana) para dar paso, en su lugar, a un sinnumero de creencias y religiones de origen oriental a las que los romanos, incluidos los mas tradicionales, tenian abiertas sus mentes. El siglo II, por tanto no es de crisis economica, pero si era, por recordar una vez mas la celeberrima frase de E. R. Dodds, <<una epoca de ansiedad>>, en la que se percibe una <<sensibilidad religiosa excesiva>> especialmente en epoca de Marco Aurelio (1). La novedad--como indica Marcel Le Glay--es que el hombre intenta escapar al engranaje social, y una forma de hacerlo es contactar con un personaje (filosofo, predicador pagano, santo cristiano) que tiene un lazo particular con lo sobrenatural, y se junta a el, entregandose a su causa totalmente. En esta epoca, por distintas razones, proliferan los sabios, magos orientales, adivinos, predicadores. Sus mensajes calan exitosamente en la minoria orientalizante y activa de la clase senatorial, formando el poso de una nueva concepcion religiosa que arranca entonces y que se proyecta hacia las nuevas concepciones religiosas del Imperio tardio (2).

I. Alejandro de Abonuteico y su oraculo

Uno de estos profetas fue Alejandro de Abonuteico (c. 105-171), cuya vida portentosa (3) la conocemos por la biografia postuma que escribio, poco despues de la muerte de aquel, hacia 180 d. C., el gran Luciano de Samosata (c. 115/125-195/200), un eximio representante de la llamada Segunda Sofistica. Por las fechas, observese el hecho, importante, de que Alejandro, Luciano y Marco Aurelio son contemporaneos, y algunos de ellos tuvieron encuentros personales: sin duda, Alejandro y Luciano se encontraron dos veces en Abonuteico; y con toda probabilidad Alejandro conociese a Marco Aurelio en Roma; y el emperador, si no conocia personalmente a Luciano, sin duda, conocia sus escritos.

La singular produccion literaria de Luciano de Samosata se extiende como un mosaico esplendido de la sociedad de su tiempo, analizada con inusitado y renovado humor--no limitado a la satira poetica corrosiva al estilo de Marcial o Juvenal--llevandolo, en su proteica prosa, a los limites de la reflexion filosofica. Su obra es ingente, dificil de clasificar en generos conocidos hasta entonces. El lector actual puede hacerse una idea de su inusitada capacidad creadora leyendo sus obras, pero dificilmente podremos deducir de los escritos de Luciano la idea que este tenia sobre la politica, religion (4) o su propio mundo interior. Pero no cabe duda de una cosa: gran viajero, lleno de inquietudes filosoficas e intelectuales, es un testigo excepcionalmente inteligente de su tiempo. El hecho de ser <<un creador de imaginacion desbordante>> hace que sus escritos sean clasificados de mera literatura, y se desprecien injustamente noticias historicas (relativas a personajes reales, cercanos a su tiempo, o con los que hablo personalmente) que aparecen en una u otra parte de su obra. Quizas los historiadores, sin relegar la opinion y la labor filologica, debieran prestar mas atencion a los escritos de Luciano, para hacer una lectura historica, y aportar su testimonio cuando no hay otra fuente mejor (o ninguna fuente) sobre un acontecimiento concreto.

La obrita lucianea Alejandro o el falso profeta ([TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]) dedicada al profeta embaucador Alejandro de Abonuteico, es un panfleto contra los ignorantes en materia de religion, que creen a pies juntillas en el poder de los oraculos para torcer o predeterminar el destino de las personas que solicitan una respuesta divina a determinada quaestio presentada en el santuario. La obra--junto a otra, titulada Sobre la muerte de Peregrino (5)--es un buen ejemplo del <<cinico escepticismo>> que Luciano tenia en materia religiosa, concepto que puede extenderse a toda su concepcion vital y literaria.

La adivinacion oracular tenia una tradicion secular en Grecia, aunque tras la conquista romana fue decayendo, en general, salvo en los grandes santuarios, y en pequenos santuarios de nueva invencion, como este de Alejandro en la villa de Abonuteico, que se urdio--si es que creemos a Luciano (6)--tras un engano: Alejandro se invento una epifania de Asclepio, introduciendo una pequena serpiente en un huevo de oca que deposito luego, a hurtadillas, por la noche, sobre un reguero de barro del santuario de Asclepio; al dia siguiente convoco alli a unos pocos hombres, y les mostro el nacimiento de este nuevo dios. La serpiente crecio subitamente y adquirio rostro humano. Alejandro se preocupo de ponerle una mascara que en la oscuridad, y mediante un mecanismo de cuerdas, movia la boca para dar las respuestas oraculares. Asi nacio Glycon, la serpiente divina de Abonuteico (7), un nuevo dios articulado como una marioneta, que emitia oraculos <<autofonos>> por boca e inteligencia de Alejandro (8).

Su exito fue tan fulgurante como fugaz. Cabe pensar que su culto estuvo activo apenas unos anos tras la muerte del profeta fundador, Alejandro, convirtiendose el lugar mas tarde en un oraculo heroico, que recordaba la memoria de Alejandro, donde se hacian ofrendas a su estatua, y posiblemente durante algun tiempo se siguieran celebrando en Abonuteico los misterios instituidos por el (9). Sin existir un heredero, el negocio del oraculo fue en declive. Aun asi, mientras estuvo en activo el santuario, y durante algunas decadas siguientes a la muerte del fundador, la nueva religion de Glycon--la serpiente divina, hierofania de Asclepio, urdida por Alejandro--ha dejado bastantes restos arqueologicos de su pujanza: textos (10), esculturas de piedra y bronce (11), amuletos, monedas y entalles (12) e inscripciones (13).

Una de las claves del exito de este santuario oracular paflagonio fue, indudablemente, el hecho de que su principal adepto y propagandista, en Asia Menor, en el area balcanica, y en la propia Roma, fuese el consular P. MummiusSisenna Rutilianus, legado imperial que contacto con Alejandro de Abonuteico y quedo cautivado por su nueva fundacion, como nos cuenta detalladamente Luciano en el [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] (capitulos 4, 30, 33, 35, 39, 48, 54, 55, 57, 60).

Tal relacion no fue superficial, pues sabemos que Sisenna Rutilianus llego a casarse con una hija de Alejandro, una nueva Selene (14); y sabemos tambien que, a la muerte del profeta, Rutiliano fue nombrado arbitro para dirimir la herencia, espiritual y economica, que Alejandro dejaba tras su desaparicion, hacia 170, o pocos anos despues. La carrera de Sisenna Rutilianus la conocemos muy bien por dos inscripciones tiburtinas, casi identicas, que nos relatan su carrera politica y militar (15). Destaco en su cursus sus puestos militares, primero como tribuno laticlavio de la legion V Macedonica, y mas tarde, el puesto de mando maximo de la legion VI Victrix, como legado imperial. Sus puestos de gobierno posteriores, como legado propretor de Mesia y proconsul de la provincia de Asia, nos indican que realmente era una altisima autoridad del Estado romano. Resulta verdaderamente sorprendente ver como este hombre se rindio incondicionalmente a la creencia glyconiana inventada por Alejandro--quien para muchos, empezando por Luciano, era un verdadero farsante y un sinverguenza (16)--en una lejana y pequena ciudad de Asia. Pero asi fue. Quizas se dieron circunstancias politica externas que Sisenna Rutilianus <<internamente>> encauzo en esta (y quizas otras creencias) (17) como complemento a su religion/religiosidad politica oficial; ello unido posiblemente a la habilidad del nuevo profeta, que <<supo explotar a su favor una situacion y una mentalidad religiosa exacerbadas por los terremotos frecuentes en Anatolia desde el 142, luego la inquietud nacida por la amenaza parta, un poco despues la guerra partica y la gran peste a partir de 165, mientras que en Roma una gran inundacion del Tiber favorecio la difusion de una epidemia de peste, acompanada de escasez de alimentos, y la inquietud de las amenazas de cuados y marcomanos al norte, que en 167 y 169 osaron acercarse hasta las puertas de Aquileia. Naturalmente, se consideraba que todas estas calamidades tenian un origen "divino" ...>> (18).

El oraculo de Alejandro en Abonuteico (19) se mostro particularmente activo en los anos de la peste, pues sin duda fueron muchos las per sonas que le consultaban al dios-serpiente Glycon (es decir, al profeta Alejandro) sobre la forma de evitar esta enfermedad mortal (20). Alejandro/ Glycon emitio un oraculo de una sola linea que, segun Luciano, Alex. 36, 10, decia asi:
   [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII].
   Febo, el dios de intensa cabellera, aparta el nubarron de la peste.


El verso, como dice el propio Luciano (21), se grababa en los dinteles de las puertas de entrada a la casa, o en lugares publicos, con una clara finalidad profilactica. Lo interesante de la noticia de Luciano es que tiene confirmacion epigrafica. En efecto, se encontro una inscripcion en Antioquia del Orontes una inscripcion fragmentada, que dice asi:

[ILLUSTRATION OMITTED]

El texto se habia completado en tal sentido: [[TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]]. A*E*H*I*O*Y*C*[OMEGA]*. Perdrizet (22) descubrio que el texto, incompleto, correspondia al final de un oraculo de Alejandro de Abonuteico, transmitido por Luciano (que he indicado antes) con la finalidad de mantener alejada la peste. Las siete vocales griegas que se anaden al final--muy usadas por los pitagoricos, pero que son de uso frecuentisimo en papiros magicos y gemas magicas--, le dan al oraculo un toque magico y profilactico singular (23), que muestra la verdadera inquietud espiritual y religiosa que las gentes ponian en estos recursos <<inmateriales>> para contener la plaga infecciosa.

He querido recordar este oraculo de Alejandro unicamente para mostrar que, al menos en Asia Menor, en la zona balcanica, y como veremos tambien en Roma--es decir, los escenarios por donde se movieron el profeta Alejandro y su mas importante adepto, el consular Sisenna Rutilianus--el oraculo tenia bastante implantacion y cierto prestigio.

El santuario de Abonuteico emitia cientos de oraculos sobre cuestiones personales o familiares; muchos de ellos sobre asuntos de salud (24), pues no hemos de olvidar que ab origine se trata de un santuario asclepiada y que Alejandro tenia cierta formacion medica, asi como dotes de curandero que alento, sin duda, para promocionar el negocio del templo; pero tambien se emitian oraculos sobre cuestiones mas generales, como el citado acerca de la peste, que tuvo en toda Asia Menor una repercusion verdaderamente extraordinaria.

2. El oraculo dado al legado imperial Sedatius Severianus

Los principales oraculos emitidos por Luciano en su santuario han sido reunidos por Luciano, Alex. 24-54. Dos de ellos se refieren a temas belicos. El primer oraculo <<militar>> que quiero recordar y glosar es el emitido por Alejandro acerca del signo de la guerra que iba a emprender contra los partos el gobernador de la Capadocia, Sedatius Severianus. Lo podemos leer en Luciano, Alex. 27:

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Traduccion (25):
   El (oraculo) dado a Severiano acerca de la expedicion a Armenia fue
   tambien un autofono. Exhortandolo a la invasion, decia asi:

      Despues de someter a Partos y Armenios con diestra lanza
      regresaras a Roma, y al agua del Tiber luminosa,
      en las sienes llevando una diadema centelleante.

   Pero cuando, confiandose, aquel estupido celta se lanzo al ataque,
   y salio hecho pedazos, el y su ejercito, a manos de Cosroes,
   Alejandro retiro el oraculo de entre sus documentos y puso este
   otro en su lugar:

      No empujes tu las tropas contra armenios, no es bueno, no,
      a ver si algun varon de aspecto femenino con el arco dispara,
      cruel destino, poniendo fin a la luz de tu vida.


El texto indica como Alejandro podia manipular los oraculos a tenor del resultado; o tambien puede indicar como Luciano manipula los oraculos de Alejandro a su propia conveniencia cuando ya nadie puede llevarle la contraria. Luciano escribio la biografia de Alejandro despues del ano 180, cuando Alejandro, Rutiliano y el propio Marco Aurelio ya habian muerto.

El nombre completo del protagonista de esto oraculo y de este episodio belico es Marcus Sedatius C(aii) f(ilius) Severianus Iulius Acer Metillius Nepos Rufinus Ti(berius) Rutilianus Censor, nacido en 105 y muerto a finales de 161, combatiendo en Armenia (26). Se cree que nacio en Lemonum (Poitiers), donde se descubrio una inscripcion en su honor (27). Este homo novus asciende tardiamente al ordo senatorius en epoca de Hadriano. Ejerce su primer empleo publico como senatorial aceptando la cuestura de Sicilia. Mas tarde es legatus legionis V Macedonicae, con guarnicion en Troesmis, en Mesia inferior. Poco despues, como legatus propraetore gobierna la Dacia Apulensis, asumiendo por tanto el mando de la XIII Gemina, en 151-152, segun atestiguan inscripciones halladas en Dacia (28). Es honrado con especial celo en Sarmizegetusa (29), colonia de la que fue patrono, poco despues del consulado sufecto en 153 (30). Es posible que en Roma tuviera el apoyo de Publius Mummius Sisenna Rutilianus (31), para su promocion al gobierno de la provincia de Capadocia desde finales de la decada de 150 (32), una provincia limitrofe, en conflicto, con un poderoso ejercito (33). En Capadocia tuvo menos exito--como politico--que en Dacia. Se le honra en Zela como benefactor (euepyeTrc) y fundador ([TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]) de la ciudad (34).

Muy pronto encontraria la muerte en los inminentes conflictos que surgieron contra los partos para defender el reino de Armenia, que era protectorado romano. Los nuevos emperadores <<colegiados>>, Lucio Vero y Marco Aurelio, querian mantener el status quo de Armenia, pero desde el lado parto se vio en el cambio de poder imperial en Roma un buen momento para tomar la iniciativa armada. Desde el momento en que el rey parto Vologeso IV, en 161, apresa al rey Sohemo, aliado de Roma, para sustituirlo por Pacoro, Severiano se ve obligado a intervenir. <<Los romanos, dispuestos a interceptar a los partos antes de que llegaran a territorio imperial, cruzaron la frontera del rio Euphrates (el actual Eufrates), se adentraron en Armenia y presentaron batalla a los partos (cuyos ejercitos solian ser fundamentalmente de arqueros y caballeria), mandados por el general Cosroes, junto a Elegeia (hoy Ilica, Turquia). Una vez formados los ejercitos frente a frente, los arqueros partos sometieron a los romanos a tal lluvia de flechas que las filas imperiales quedaron desorganizadas. En ese momento, los jinetes acorazados partos cargaron y obtuvieron la victoria. El gobernador Severianus y parte de los supervivientes se refugiaron en la ciudadela de Elegeia, donde aguantaron tres dias antes de que los partos dieran el asalto final>> (35). El movimiento de los partos y el desenlace nos lo resume asi Casio Dion (71, 2, 1), precisando tambien el choque armado donde Severianus encontro la muerte, en Elegeia, al noreste de Satala (hoy Sadak, Turquia):
      [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII].

      Vologeso, al parecer, habia tomado la iniciativa de atacar por
   sorpresa y por todos los flancos, a la legion que estaba
   estacionada en Elegeia, un lugar de Armenia, al mando de Severiano,
   y luego, tras derrotarlos completamente, matando a los jefes y a
   todos, comienza su avance, poderoso y temible, contra las ciudades
   de Siria.


Se supone que poco antes del choque de los ejercitos, Severiano habia consultado el oraculo de Glycon, que le habia augurado una fulgurante victoria, como se lee en la primera parte del capitulo 27 del Alejandro. Luciano indica que, una vez que el falso profeta tuvo noticia de esta derrota, matizo el oraculo emitido antes.

Sin embargo, de nuevo es Luciano de Samosata quien nos aporta algunos datos de interes sobre Severiano y la batalla de Elegeia, en su opusculo Como se escribe la historia, escrito a mediados del 166. Esta obra (36), aunque ciertamente es una reflexion sobre la forma de escribir historia, se vertebra--y eso es lo que verdaderamente interesa para la historia militar romana--sobre la guerra de Roma contra los partos, de 161 al 166. En Como se escribe la historia ([section] 21), pone el ejemplo de tergiversacion historica de los narradores militares de su epoca, sin llamarlos por sus nombres, a proposito de la muerte de Severianus, de donde se colige que el combate duro tres dias y que, en contra de lo que algunos dicen (que el general romano murio voluntariamente, negandose a comer), Luciano admite que muriera a golpe de espada.
      [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII].

      Escribiendo sobre la muerte de Severiano dijo (37) que todos los
   demas estaban equivocados al creer que habia muerto a espada, ya
   que este personaje habia muerto ayunando, porque esta muerte le
   parecia menos dolorosa. Ignoraba que todo el proceso de su muerte
   transcurrio al parecer en tres dias, mientras que las personas que
   se privan de comer, la mayoria incluso llegan hasta el septimo dia.
   A no ser que alguien crea que Osroes habia estado de pie esperando
   hasta que Severiano se muriera de hambre, y que precisamente por
   ello no le habia atacado durante una semana (38).


La posibilidad de que Severianus se suicidase deberiamos descartarla, como hace Luciano, narrador cercano a los hechos y a las fuentes. Que Severianus murio a la espada viene a indicarlo la escueta noticia de la biografia de Lucio Vero en la Historia Augusta (Veri, 6, 9): <<... mientras los sirios devastaban el Oriente tramando una sublevacion despues de haber asesinado al legado del emperador (39) y de haber pasado a cuchillo a las legiones ...>> (L.Veri, 6, 9: Nam cum interfecto legato, caesis legionibus, Syris defectionem cogitantibus oriens vastaretur) (40). Y lo mismo leemos en el epistolario de Fronton a Lucio Vero (16) (41), donde dice literalmente que Severianus fue asesinado. El verbo obtruncare empleado por Fronton no deja lugar a duda, pues significa <<morir degollado>>.

El del suicidio no era el unico bulo que corria acerca de la muerte de Severianus. El propio Luciano recuerda la invencion de otro episodio estupido en torno a la muerte del general: despues de proceder al enterramiento de Severianus con gran ceremonial, un centurion llamado Afranio Silon, se puso de pie sobre la tumba, <<como si fuese Tucidides ante la de Pericles>>, y pronuncio una oratio funebris al estilo tragico recordando las virtudes del general difunto (42). Como concluye Birley (43), dejando al lado todas estas distracciones, <<la verdad habia sido mas dura: el incidente se habia resuelto en tres dias, y de manera ignominiosa>> (44).

No sabemos con seguridad que tropas cayeron con Severianus. Se ha sugerido que fueran las dos legiones (o parte de ellas), la IX Hispana y la XXII Deiotarianaa (45), aunque los ultimos anos de actividad militar, y la desaparicion definitiva, de estas unidades sigue siendo un enigma.

En todo caso, el juicio de Luciano sobre el general Severianus es taxativo: era un <<galo estupido>> (46), mas por haber visitado el oraculo de Abonuteico, hacia el que Luciano sentia aversion, que por sus malas dotes de general. La falta de prudencia y de tacto por parte de Luciano al abordar estos temas ha llevado a algunos autores a tildar a Luciano de <<un tipo subversivo>> al que nada interesa Roma (47).

3. La guerra marcomanica (c. 169-170) y el <<oraculo de los leones>>

El ano 169 seria muy conflictivo para Marco Aurelio. En enero moria su yerno y socio en el trono, Lucio Vero, y Marco hubo de volver a Roma apresuradamente para los funerales. La ceremonia de la cremacion y apoteosis se realizaron en el foro. Acabados estos tramites, se crean otros problemas: pensar en el futuro de su hija Lucila, esposa y ahora viuda de Vero, que tenia 19 anos y era madre de una hija todavia nina. Pensando que necesitaba proteccion la prometio con un noble ecuestre, Claudio Pompeyano, que le doblaba con creces la edad. A pesar de las criticas y de la oposicion de Faustina, Marco Aurelio estaba resuelto a ir solucionando problemas. Mayores eran sus preocupaciones por asuntos de Estado, particularmente tres de no poca importancia: la crisis economica, la peste y las guerras. Y las tres estaban entrelazadas. La plaga de 167 habia diezmado brutalmente a la poblacion, y se habia concentrado y agudizado en la propia Roma (48); Marco Aurelio hizo llamar al propio Galeno para que cuidase especialmente a su familia (49). A su vez, la peste se habia llevado a un numero enorme de soldados (50), y la mortandad entre civiles limito severamente la capacidad de reclutamiento en una epoca donde las bajas de los soldados en las fronteras eran una sangria. Solucionar el problema de continuos dilectus solo podria hacerse con grandes sumas de dinero, de las que el Estado carecia. En una epoca de crisis (merma de poblacion, abandono de cosechas, y desesperacion psicologica) una solucion hubiera sido subir los impuestos, con la consiguiente impopularidad de la medida. Se soluciono el asunto sacando a subasta publica buena parte del patrimonio inmobiliario (terrenos y palacios), y vajillas y joyas, de la familia imperial (51)--algo que al emperador estoico no le preocupaba en exceso--, complementando la medida con una recaudacion de impuestos especiales requeridos en las ciudades de la Galia. Se produjo una inflacion monetaria, que se palio en parte con la emision de nuevo numerario imperial, a pesar de la dificultad de acumular plata en las fabricas de moneda. La necesidad de nutrir las unidades militares era perentoria en estos momentos. Por ejemplo, en el 169 se implemento a la legion VII Claudia, situada en Viminacium, junto al Danubio, en Mesia superior, con un contingente de reclutas el doble de lo habitual; se reclutaron, para esta y otras legiones del limes, nuevas tropas auxiliares, e incluso se acudio al recurso extraordinario de aceptar esclavos para realizar el servicio militar como voluntarios una vez que obtenian la libertad en el momento de alistarse, y se formaron unidades especiales con gladiadores; tambien se reclutaron bandoleros, en especial entre los fieros montaneses de Dalmacia y Dardania (52). La reposicion de tantos hombres en el frente belico septentrional formaba parte del enorme esfuerzo que hizo Marco Aurelio para estabilizar militarmente la zona: concentracion de tropas y grandes obras de fortificacion para garantizar la seguridad de Italia. A situaciones extraordinarias, soluciones radicales.

En Praeneste, donde se habia retirado Marco al final del verano, tuvo noticia de otra tragedia familiar: Annio Vero, su hijo menor, tenia un tumor debajo de la oreja. Se le practico una operacion, pero no se recupero y fallecio a los siete anos de edad. Como indica A. R. Birley, <<el comportamiento de Marco demostro que se hallaba plenamente imbuido de la autodisciplina estoica. Guardo luto por su hijo solo cinco dias, y durante ese tiempo presto cierta atencion a los asuntos publicos>> (53). En el mes de octubre de 169 se realizo el matrimonio de su hija Lucila con Pompeyano (54). Pero Marco Aurelio no estaba para celebraciones fastuosas; tenia la mente en los problemas economicos, la peste y la guerra. Se acunaron varias series de denarios con la leyenda Providentia Deorum; y otros con la imagen de Salus en el reverso, con un cetro en la mano izquierda; con la derecha, sostiene una patera con la que hace una libacion sobre un altar con una serpiente (55). ?Que serpiente es esta? En mi opinion es un recuerdo de la serpiente epidauria que personificaba a Asclepio y que fue llevada Roma en el 291 a. C. porque el ano anterior se desato en la Urbs una terrible epidemia de peste. El desembarco de la serpiente a orillas del Tiber fue considerada prodigiosa, y se le consagro un templo en la Isla Tiberina. El suceso fue conmemorado por Antonino Pio en un medallon acunado en 140-143 (56); y tiene pleno sentido que Marco Aurelio acuda a la iconografia, bien conocida, del universo medico asclepiada. Podria decirse que la moneda tiene aqui un sentido apotropaico.

Con este panorama, Marco Aurelio estaba deseoso de salir de Roma, y marchar al frente; no le faltaban motivos. Tenia noticias de que habia continuas refriegas armadas al norte de Italia, en territorio barbaro, al otro lado del rio Tisza, que limitaba al oeste con Panonia Inferior, al sur con Moesia Superior, y al este con Dacia.

Los problemas con los germanos en tiempos de Marco Aurelio, los indica sumariamente el historiador Herodiano al comienzo de su obra (Historia del Imperio romano, I, 3, 5):
   ... [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII].

   ... (Marco) miraba hacia el futuro con temor. De forma
   extraordinaria le turbaban los germanos de la frontera a quienes
   todavia no habia sometido del todo. A unos, a fuerza de persuasion,
   habia sabido ganarselos como aliados, y habia vencido a otros por
   las armas. Pero habia algunos que se habian replegado de momento y
   se habian retirado por temor a la presencia de un emperador como el
   (57).


En el mismo sentido se expresa el historiador, mas tardio, Eutropio (58), que compara las guerras marcomanicas de Marco Aurelio con las guerras punicas (Contra Germanos eoprincipe res feliciter gestae sunt. Bellum ipse unum gessit Marcomannicum, sed quantum nulla memoria fuit, adeo ut Punicis conferatur).

Secularmente las tribus barbaras germanicas habian sido enemigas de los romanos. Combatieron cientos de veces, pero parece que las tribus solo hasta mediados del siglo II llegaron a comprender--por contacto con los propios romanos, bien comerciales bien como mercenarios--algunas de las claves de los exitos militares de Roma, por ejemplo: no improvisar, tener una estrategia de ataque y de defensa, la disciplina, la paciencia, y la necesidad de tener contingentes (alimentos y hombres) de reserva. Como indica Mac Lynn, <<Marco Aurelio tuvo la mala fortuna de enfrentarse con los marcomanos cuando estos se encontraban en la cuspide de su eficiencia militar>> (59), y cuando, por obra de un lider anonimo--con miras mas amplias que un Arminio, un Decebalo o un Marobodo--fue capaz de incardinar en este momento contra Roma una alianza <<pangermanica>> tan fuerte y exitosa que puso en jaque al poderoso Estado de Roma (60). Los romanos y su emperador tenian conocimiento de esta nueva potencialidad desconocida hasta entonces, y no extrana que un hombre extremadamente credulo y creyente como Marco Aurelio realizase sacrificios a todos los dioses y no rehusara entrevistarse con los sacerdotes mas influyentes de su tiempo.

Nos interesan en este momento--para enmarcar el oraculo de Alejandro de Abonuteico dado a Marco Aurelio--las acciones belicas que se producen en la zona danubiana y el norte de Italia entre octubre del 169 y mayo/junio de 170. Son acontecimientos bien estudiados (61), y no vamos a repetirlos, salvo algunas indicaciones aleatorias.

El ejercito de Panonia estaba absolutamente soliviantado con los movimientos de poblacion y la inseguridad provocada por el empuje de los barbaros que presionaban sobre el norte de Italia, y se movian, con gran inquietud y rapidez, bien armados y agresivos, por la zona danubiana. El Estado romano, el emperador, se vio sorprendido por el empuje de estos pueblos en la frontera, hasta el punto de llegar a <<reubicar>> a los gobernadores y mandos dando preeminencia a los tenian experiencia militar (62). Marco Aurelio decide acudir al frente y tomar la direccion general de la guerra. Asi lo recuerda una moneda con la escena de la PROFECTIO AVG (63).

[FIGURE 1 OMITTED]

La expedicion encabezada por Marco Aurelio, llevaba como comandante supremo a su yerno Ti. Claudius Pompeianus. Se produjo a finales de 169, tras la necesaria organizacion a la que obligaba todo movimiento de la persona imperial, contactando con los funcionarios locales, activando los servicios de informacion militar desplegados por la zona danubiana. Las noticias sobre la actividad de Marco Aurelio en este ano parecen apagarse. Lejos de Roma y alejado de los problemas familiares, se centra, segun parece, en el estudio, y comienza a redactar sus Meditaciones en estos primeros meses de 170, al tiempo que los centuriones y oficiales mantienen en forma a las tropas ... y transcurre el crudo invierno. Al parecer, en el invierno de 169-170, Marco Aurelio habia comprado a un jefe sarmata llamado Tarbus, que amenazaba con arrasar Dacia a menos que le dieran un enorme soborno; Marco Aurelio le pago, pero Tarbus no mantuvo su parte del acuerdo y envio a sus hombres a apoyar una revuelta interna en la provincia. En la feroz lucha que se desarrollo a continuacion, perdio la vida Claudius Fronto, el gobernador de las Dacias y de Moesia superior (64). Solo el contraataque de Pompeyano en Pannonia, y la derrota de los marcomanos, conseguirian equilibrar la balanza y el signo de los acontecimientos; y cerrar este periodo convulsivo militarmente. Era, en realidad, un parentesis. A comienzos de 170, el emperador se pone en marcha, hacia el norte, con un Consilium Principis constituido por hombres de confianza, la mayoria experimentados en conflictos danubianos, entre ellos Pompeyano. Ya en la frontera, no sabemos en que campamento legionario se instalo Marco Aurelio en el invierno de 169-170 para dirigir las operaciones (65).

[FIGURE 2 OMITTED]

Tambien desconocemos el lugar exacto donde tuvo el encuentro armado entre Marco Aurelio y los barbaros narrado por Luciano--el sofista no aporta el detalle, ni lo conocemos por otras fuentes--, y por tanto tampoco podemos situar el punto del Danubio representado en la escena XIII de la Columna Aureliana (66).

En el desgraciado encuentro armado entre romanos y cuados y marcomanos, perecieron el gobernador de Pannonia Superior, Orfitianus Comodo, y el legado de la legion XIV Gemina. Los soldados que cayeron en combate fueron muchos (67). No solo la guerra diezmo al ejercito; tambien la peste (68). Pero tras estas derrotas, el camino hacia Italia estaba libre. Por tanto, los invasores (cuados, marcomanos y sus aliados que, llegados de Bohemia y Eslovaquia, utilizaron la Ruta del Ambar) marcharon a traves de los Alpes Julianos (es decir, Carnicos) antes de que Marco Aurelio les hubiera cortado el paso. Antistius Adventus, comandante de la praetentura Alpium, tampoco consiguio detener su avance. Debido al desplazamiento de tropas al frente danubiano, el norte de Italia no conservaba retenes y guarniciones suficientes para su defensa. Animados por estos avances y la dislocacion del ejercito romano, los germanos y los yacigos dirigen ataques contra los romanos en Dacia. Como indica Anthony R. Birley, <<en cualquier caso, los invasores habian sido capaces de deslizarse a traves de una brecha mientras el grueso de las fuerzas romanas marchaba en direccion contraria. Marco debio de haber realizado un esfuerzo desesperado para subir por el valle del Sava, pero los invasores consiguieron entrar en Italia>> (69). En el mes de mayo de 170 Aquileia es asediada por los marcomanos, y Opitergium, actual Oderzo, es saqueada e incendiada por los cuados. Se tienen noticias arqueologicas de niveles de destruccion en toda esta area (70). En muchas ciudades se desperto el panico y solicitaron permiso al emperador para construir murallas propias. Algunas solicitudes fueron aprobadas, aunque se procuro que no fuera esta una medida generalizada para evitar la sensacion de inseguridad en toda la zona, algo que no se consiguio totalmente. Se tenian noticias alarmantes de que, ese mismo ano, otro pueblo barbaro, los costobocos, aliados con los roxolanos, estaban realizando razias por la region balcanica, por Moesia inferior, Tracia, Dardania, Macedonia y Acaya (71). En el invierno de 170-171 alcanzaron el santuario de Eleusis (72).

La respuesta romana a esta invasion barbara del norte de Italia tuvo que esperar al ano siguiente, cuando Marco Aurelio ya situo su centro de operaciones permanentemente en Carnuntum. Los invasores habian quedado atrapados en una zona indeterminada, vagando entre la frontera norte de Italia y la linea de defensa militar a este lado del Danubio. En algun momento del 171 recibieron el ataque el ejercito romano, que los aniquilo, recuperando el botin, que fue devuelvo a los habitantes de las provincias (73). El emperador se gano asi su sexta aclamacion imperial, merito que fue llevado a la propaganda de las monedas con el titulo generico de Victoria Germanicaa (74). El pacto con algunas tribus barbaras fue solo un punto y aparte en el conflicto (75).

Es muy interesante la noticia que nos da la Historia Augusta: para mitigar el temor, casi terror, que Marco tenia al enemigo marcomano, acudia piadosamente a los dioses, y se consultaba a los sacerdotes, y se realizaban ritos extranjeros (Vita M. Anton. 13):
      Tantus autem timor belli Marcomannici fuit, ut undique sacerdotes
   Antoninus acciverit, peregrinos ritus impleverit, Romam omni genere
   lustraverit; retardatusque bellica profectione sic celebravit et
   Romano ritu lectisternia per septem dies.

      Fue tan grande el terror que suscito la guerra contra los
   marcomanos, que Antonino mando llamar sacerdotes de todas partes,
   practico ritos extranjeros y purifico Roma con todo tipo de
   sacrificios.


Es una afirmacion general (76), pero que puede aplicarse en este momento, de reflexion para el emperador, casi de duda existencial. Esto explica perfectamente que el emperador acudiese--entre otros--al oraculo de Glycon en Abonuteico, previendo que un ataque de los marcomanos podria producirse en cualquier momento. Gracias a la influencia en la corte de Roma del senador Sisenna Rutilianus, o a las conversaciones sub rosa entre el consul y el emperador (77), parece que el propio Marco Aurelio, un hombre con bastantes inquietudes espirituales, tenia conocimiento detallado del oraculo de Alejandro en Abonuteico, y que se intereso por el en estas largas noches del invierno junto al Danubio. Si hacemos caso a Luciano, Marco Aurelio envio un escrito a Alejandro, a su templo de Abonuteico, interrogandole acerca de que debia hacerse antes o durante un inminente encuentro belico con cuados y marcomanos. El contenido de tal oraculo--que resulto finalmente fallido, como veremos; de ahi que Luciano tuviera un interes especial en hacerse eco del mismo--lo encontramos en el capitulo 48 de su Alejandro (78):

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Que dice asi, en traduccion de Giner Soria:
      Y, entre todos los demas, oye el hecho mas osado de este infame.
   Cuando tenia no pequena entrada a palacio y la corte, por los
   meritos de Rutiliano, envio este oraculo en el momento en que la
   guerra de Germania estaba en su punto culminante y el divino Marco
   luchaba contra marcomanos y cuados. Pedia el oraculo que se
   arrojaran dos leones vivos al Istro con muchos perfumes y
   esplendidos sacrificios. Pero mejor es citar el oraculo mismo:

      En los remolinos del Istro, el rio que se nutre de las lluvias de
      Zeus mando arrojar a dos servidores de Cibeles, fieras en las
      montanas criadas, y cuanto cria el aire indio de flores y plantas
      perfumadas. Y al momento habra una victoria, y gloria magna,
      junto con la anhelada paz.

      Se hicieron las cosas segun habia ordenado, pero los leones
   escaparon nadando a tierra enemiga y los barbaros los mataron a
   palos como si fueran algun genero extrano de perros o lobos. Y <<al
   momento>> sobrevino un enorme desastre sobre los nuestros, murieron
   de una vez casi veinte mil hombres. Luego siguieron los sucesos de
   Aquilea, en los que por un tris no se perdio la ciudad. Y frente a
   lo ocurrido el alego la famosa justificacion de Delfos al oraculo
   de Creso: el dios habia predicho una victoria, sin revelar si de
   los romanos o de sus enemigos.


Sorprendentemente, la Historia Augusta y Casio Dion omiten los detalles de estos episodios belicos (79), que afortunadamente encontramos, aunque con magros detalles, en Amiano Marcelino, XXIX, 6, 1:
      Quadorum natio motu estexcita repentino, parum nunc formidanda,
   sed inmensum quantum antehac bellatrix et potens, ut indicant
   properata quondam raptu proclivi, obsessaque ab isdem ac Marcomannis
   Aquileia Opitergiumque excisum etcruenta conplura perceleri acta
   procinctu, vix resistente perruptis Alpibus Iuliis principe serio
   ... Marco.

   ... el pueblo de los cuados, que habia permanecido tranquilo
   durante mucho tiempo, se agito de repente. En ese momento no eran
   muy temidos, pero habian sido un pueblo belicoso y con mucho poder
   como demuestran sus rapidos ascensos y caidas del pasado, el que
   Aquileia fue asediada por ellos y por los marcomanos, la
   destruccion de Opitergio, asi como muchas acciones sanguinarias
   culminadas en campanas muy rapidas. Por ello, cuando atravesaron
   los Alpes Julios, el emperador Marco Pio. apenas pudo resistir
   (80).


La cifra de veinte mil soldados del ejercito romano caidos--segun Luciano--me parece a todas luces exagerada, pues comportaria la desaparicion de tres legiones completas y de sus auxilia. A Casio Dion no le habria pasado inadvertida tal catastrofe. Amiano Marcelino silencia la cifra. ?En este punto podemos confiar en Luciano? Obviamente, no. Entonces, ?a cuento de que viene Luciano a dar una cifra tan grande, de veinte mil caidos en los encuentros belicos que precedieron el asedio de Aquileia y Opitergium? Debemos insistir una vez mas en el caracter que tenia la obra de Luciano y su sentido: ridiculizar al profeta Alejandro de Abonuteico, de modo que cuanto mayor fuese el desastre romano mayor seria el ridiculo resultado del oraculo. Y tambien debemos recordar que el Alejandro se escribio despues del ano 180, concluidas las guerras y muerto Marco Aurelio. Quizas la cifra de 20.000 soldados romanos muertos corresponda a una estimacion de Luciano para los caidos en todas las guerras marcomanicas, incluyendo, ademas, no solo a los muertos en combate sino tambien las victimas de la peste. Este balance si me parece razonable, y creible. El <<oraculo de los leones>> es el unico capitulo (y oraculo) de Alejandro de Abonuteico que se refiere directamente a las guerras marcomaicas y que concierne directamente a Marco Aurelio. Veo normal que Luciano, en su desmedido proposito difamatorio, llevase la cifra de caidos en todo el periodo de 169-180 unicamente a los prolegomenos, es decir, al unico momento en que el profeta pudo--por razones de cronologia vital--aconsejar a Marco Aurelio a su unica demanda oracular hecha a Alejandro sobre el signo de una batalla.

4. el <<oraculo de los leones>> y la escena Xin de la Columna Aureliana en Roma

Recordaremos el famoso <<prodigio de la lluvia>> que tuvo lugar durante las guerras romano-marcomanicas de Marco Aurelio, documentado por las fuentes, y que ha sido bien estudiado (81). El milagro esta perfectamente representado en un impactante relieve de la Columna Aureliana de Roma que recordaba la ayuda divina obtenida merced a un mago extranjero llamado Arnouphis, gracias al cual los romanos obtuvieron una sorprendente victoria <<divina>>. La idea de acudir a los sacerdotes extranjeros, y la idea de representar en la columna el episodio, es coherente con la personalidad religiosa de Marco Aurelio. Lo mismo ocurrio con el episodio del <<oraculo de los leones>> dado por otro sacerdote-profeta extranjero, Alejandro de Abonuteico, que hemos visto mas arriba.

Si al poder politico--al emperador--le interesaba propagar este tipo de prodigios o intervenciones divinas en las acciones militares, podriamos preguntarnos: entonces ?hay o puede haber en la Columna Aureliana alguna representacion alusiva al oraculo de los leones emitido por el profeta Alejandro de Abonuteico? La primeras indagaciones son negativas: si miramos hoy con atencion (con prismaticos) los registros donde debia de aparecer la escena del oraculo de los leones, la decepcion es total. Apenas queda de ella algunos bultos informes donde antes hubo esculturas. Parece que los relieves de la escena XIII eran casi irreconocibles ya a finales del siglo XIX. Echando mano de algunas descripciones del siglo XIX, Inez Scott Ryberg afirma que este cuadro XIII <<occurs just before the crossing of a river and must be a sacrifice, doubtless to Jupiter, for the safety of the emperor and his army. Though the relief is badly damaged, it is possible to distinguish the togate figure of the emperor standing at the left of a small tripod altar, and behind it the bare foot and knee of a camillus. To the right the next scene begins immediately with a cavalcade in full gallop, and in the background a boat already launched, carrying armed soldiers across the river, leaves no doubt that this is a sacrifice performed on the eve of departure>> (82).

Siguiendo la sugerencia de Franz Cumont, en su pionero trabajo de 1887, he rastreado en colecciones antiguas de grabados, y he ido a dar con una buena reproduccion de las planchas que hizo grabar en 1704 el papa Clemente XI (83) (ver aqui la Lamina 1). Hay que recordar que gran parte de los relieves de la Columna Aureliana--y, por supuesto, todos los mas cercanos a la base--fueron danados seriamente durante las obras de restauracion de la columna ordenada por el papa Sixto V en 1589 (84); el tiempo y la erosion aceleraron su deterioro. Por tanto, los dibujos que se hicieron en el settecento, aun con sus limitaciones (pues muchos paneles estaban martilleados en esta fecha) se convierten en un documento historico de primera categoria. La serie consta de 79 estampas, editadas en el citado ano 1704--y dibujadas, cabe pensar, a lo largo de varios anos previos--por Domenico de Rossi cum privilegio del Sumo Pontifice (85). Los aguafuertes fueron dibujados en papel por Giacomo Pietro Bellori y grabados en planchas por Pietro Santi Bartoli (86), luego estampados sobre un papel verjurado con puntizones y la marca de agua Fabriano, a veces incompleta. Las hojas miden 380 x 510 mm (87). En efecto, aqui encontramos, en el aguafuerte XIII la escena en la que, en su parte central, vemos a dos leones atravesando a nado (o mas bien caminando, parece, en el dibujo) el rio Danubio, solo puede corresponder a la ilustracion del oraculo de los leones dado por Alejandro de Abonuteico.

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En los primeros anos del s. XVI se realizan las primeras ediciones criticas, y las primeras traducciones de la obra de Luciano, escritor muy bien valorado por los humanistas del Renacimiento, y los ilustrados de los siglos XVII y XVIII (88). Cabe, por tanto, la posibilidad de que Bellori y Bartoli conociesen el <<oraculo de los leones>> descrito en el Alejandro o el falso profeta, y que basase en tal relato la reconstruccion de la escena XIII de la Columna Aureliana, <<inventandose>> la escenografia que habria sido destruida por el Papa Sixto. Realmente, me parece muy poco probable. No sabemos que nivel de deterioro habia de estos cuadros en el siglo XVII, y, ademas, no tendria ningun sentido esta <<falsificacion>> de la historia. Al contrario, si podemos comprobar que la escena del milagro de la lluvia esta perfectamente dibujado en la plancha de Bartoli, ?por que hemos de dudar que el dibujo de la escena XIII no se corresponde con lo que Bellori y Bartoli pudieron ver, dibujar, y luego llevar a la plancha en 1675? Yo si doy credito a la estampa. El mejor argumento es que lo conservado de la columna se corresponde exactamente a lo dibujado en estas laminas. El olvido de estos dibujos ha sido la causa por la que la investigacion reciente, aun conociendo el relato de Luciano, Alex. 48, relativo a las guerras marcomanicas, sin embargo ha olvidado la alusion al texto lucianeo que se hace, a mi juicio, en la escena XIII de la Columna Aureliana. No conozco estudios de fondo sobre esta cuestion, salvo la reciente publicacion del trabajo de G. Brizzi y C. Segurani que han reivindicado--como de hecho hago yo mismo en el presente estudio--la fuente de Luc. Alex. 48 como una de las mas importantes para el estudio de la primera fase de las guerras marcomanicas, y dando por seguro que tal pasaje de Luciano esta representado en la escena XIII de la Columna Aureliana. Yo tambien estoy de acuerdo en que dicha escena XIII esta relacionada con el texto Luc. Alex. 48, aunque las tesis principales del estudio se pueden discutir amablemente.

Brizzi y Segurani afirman que la ceremonia en la que aparece el emperador junto a otro personaje masculino, es una escena de lustratio exercitus cuyos protagonistas son Marco Aurelio y el mismo Alejandro de Abonuteico (89). A esta ultima afirmacion puede objetarse que la identificacion del personaje acompanante como Alejandro de Abonuteico es pura especulacion. El dibujo de Bellori indica claramente que es un personaje joven, sin barba, es decir, todo lo contrario que el aspecto que tenia que tener Alejandro, a tenor de las opiniones de Luciano, en el sentido de que tenia larga melena y presentaba un aspecto desalinado que causaba cierto rechazo. Ademas, en la primavera de 170, cuando ocurren los acontecimientos, Alejandro era ya anciano, y proximo a la fecha de su muerte. El sistema de emision de oraculos de Abonuteico podia efectuarse: inquiriendo al dios Glycon (que hablaba por boca y gesto Alejandro) siempre que hubiese cita previa y el sacerdote conociese la pregunta; o bien mediante un intercambio epistolar: el cliente enviaba en sobre cerrado la consulta al oraculo y Alejandro la contestaba, bien en directo o bien por escrito. Marco Aurelio nunca estuvo en Abonuteico, pero pudo encontrarse en Roma con el en algun momento; pero ese momento es posiblemente el 167. El oraculo de los leones dado a Marco Aurelio es sin duda posterior a esa fecha; y el cumplimiento del oraculo, como es obvio, no exige necesariamente la presencia del profeta para que se cumpla. Esto supondria que Alejandro estuviese en la zona conflictiva del Danubio en la primavera de 170, algo bastante dificil de admitir. Hubiera sido un detalle que Luciano no hubiera dejado escapar. Tampoco entendemos el papel del profeta de una nueva religion co-oficiando un ritual romano (en la hipotesis de estos autores). Por tanto, el personaje retratado junto al emperador, no es Alejandro de Abonuteico.

Es posible que la seccion izquierda de la escena XIII retrate una lustratio classis, cuya mejor descripcion, relativa al momento previo a una batalla naval, la encuentro en Apiano (B.C. V, 96) (90), fragmento que describe la purificacion de la flota de guerra de Octaviano antes de salir del golfo de Napoles para luchar contra Sexo Pompeyo en el ano 36 a. C. En la columna Trajana hay varias escenas de esta ceremonia (91). En la escena XIII de la Aureliana, las barcas sobre las olas del rio muy bien podrian contener los restos de las victimas sacrificadas, o algunas armas (parecen distinguirse la silueta de algunos escudos). Por tanto, la escena no es exactamente la del sacrificio (por la ausencia de los animales sacrificiales, del victimario y de los altares), sino que, en mi opinion, muestra el momento post-sacrificial. El emperador no esta ante un altar de sacrificios, sino sobre un endeble tripode que no podria soportar el peso de un animal de mediano tamano. Sobre este tripode parece que se hace un acto mas sencillo, una libacion, o tambien parece que el emperador lee un documento que hay sobre el tablero de la mesa, y que todos los personajes que acompanan al emperador--el joven que esta a su lado y todos los demas detras--quedan a la expectativa. Puesto que no se representa exactamente el acto sacrificial, podria proponerse que el emperador y su ayudante estan leyendo la responsio del oraculo pedido por Marco Aurelio a Alejandro de Abonuteico, en el que se indica que habria que lanzar dos leones al rio. Aunque es verdad que en algunas monedas de Marco Aurelio este aparece haciendo una ofrenda sobre tripodes, tambien puede sugerirse que se trata aqui de una indudable alusion al tripode delfico, y por tanto relacionado con el oraculo alejandrino. Febo-Apolo era el dios oracular por antonomasia, y el propio Alejandro de Abonoteico tenia una excelente relacion con el santuario oracular de Claros. En todos sus oraculos Alejandro habla por boca de Febo-Apolo.

Por otra parte, no creo posible que la receptio de la responsio oracular se produjese en los momentos previos a cruzar el rio, pues Alejandro no sabia cuando este hecho se iba a producir exactamente, ni cuando Marco Aurelio iba a estar in situ en la ribera del Danubio junto a sus tropas. La realidad es que no se sabe donde tuvo lugar exactamente la batalla ni en que punto se cruzo el Danubio en esta ocasion (92). Creo que lo que se representa en la escena XIII de la Columna Aureliana es el recuerdo de la receptio del oraculo--el cual, insisto, era un escrito--que se habria recibido unos meses antes, quizas en Roma, dando tiempo, por tanto, a capturar y trasladar a los dos leones al frente de guerra. La escena, pues, muestra al emperador y a su ayudante re-leyendo el oraculo enviado antes por Alejandro de Abonuteico, despues de celebrar la lustratio classis, para comprobar in situ que la prescripcion--el lanzamiento de los dos leones al rio--se hacia secundum oraculum.

Discrepo de estos investigadores cuando indican que el posterior lanzamiento al rio de los leones debe ser considerado indudablemente <<como un sacrificio>>; y que tal <<sacrificio>> es anuncio de que dos legiones romanas iban a caer en manos enemigas e iban a ser destruidas (basandose en el falso etimo leones = legiones) (93). Sacrificio lustral y el cumplimiento del oraculo son ceremonias distintas. Pueden hacerse una despues de otra. Pero sin relacion ceremonial directa. Cumplir la orden del oraculo es voluntaria, aparte del ceremonial romano tradicional; no comparte sacerdocios, solo la finalidad: conseguir la victoria en la batalla.

Es verdad que Luciano, Alex. 48, indica que antes de arrojar los leones al rio habia que realizar <<muchos sahumerios y esplendidos sacrificios>> ([TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]). La orden de Alejandro, inteligente, sabia que al <<ordenar sacrificios>> no contravenia el ceremonial ritual romano, aunque le da un toque exotico al complementar este ritual con la quema de perfumes, algo caracteristico del ritual oriental, no extrano al ceremonial de Abonuteico (que es mezcla de tradiciones griegas y orientales) pero si extrano al rito sacrificial romano.

Por otro lado, creo que la ecuacion propuesta <<dos leones = dos legiones>>, es falsa, por cuanto sabemos que en el ejercito romano no solo luchaban legiones sino gran cantidad de tropas auxiliares (94). Ademas, si se tratase de un <<sacrificio sustitutivo>>, ?es que Marco Aurelio ya sabia previamente que sus tropas iban a ser derrotadas?

En resumen, los principales argumentos de estos investigadores italianos son novedosos desde la perspectiva de la interpretacion simbolica, pero discutibles y matizables en algunos puntos esenciales. El mayor merito del citado estudio es haber recuperado, reivindicado, y propuesto con nuevos argumentos, la relacion de la escena XIII de la Columna Aureliana con la profecia de los leones de Alejandro de Abonuteico. Y a esa reivindicacion me sumo.

Si el grabado de la escena XIII corresponde a la realidad historica, surgen otras cuestiones de mayor calado, que planteo e inmediatamente trato de responder:

--?Por que incluir en la narracion los detalles iconograficos de un oraculo que erro en su pronostico de victoria para el ejercito romano? ?Por que motivo la escena los leones en el Danubio (que ocurre en el invierno de 169-170) si situa--en la logica narrativa de la columna Aureliana--cronologicamente despues de la representacion del prodigio de la lluvia, que se data en 172?

Las respuestas a estas preguntas son verdaderamente problematicas. Yo no voy a resolverlas, aunque tampoco puedo escurrir el bulto, y hare alguna propuesta.

En el libro editado en Roma en 1955 con motivo de otra limpieza y restauracion de la columna Aureliana, C. Caprino se veia obligado igualmente a comentar y a dar respuesta a esto (95). Recordaba la opinion de Dobias en el sentido de que esta escena solo puede aludir al oraculo autofono de Alejandro de Abonuteico (96). Caprino, siguiendo a Zwikker (97) considera (o consideran) que el principal inconveniente para aceptar que la escena alude al oraculo de Alejandro, es la cronologia. Ahora bien, con ser esto cierto, yerra Caprino en la cronologia que da para el <<oraculo de los leones>>, que asigna, sin precision ni rigor alguno, a los anos 166-169 (98). Para completar su argumento este autor recordaba otra de Petersen (99) en el sentido de que los animales representados en el relieve no eran leones, sino una especie extrana de bisontes con pequenos cuernos (100). Y aun se apunta otra posibilidad para resolver el problema cronologico: que Marco Aurelio repitiera despues de la campana de 182 la orden dada por el oraculo de Abonuteico en 160, algo totalmente extemporaneo e incongruente. El mismo autor indica expressis verbis: <<Non credo invero si possa riconoscere in questa scena l'episodio narrato da Luciano. E sopratutto inverosimile, a mio avviso, che i Romani, sia pur fuggevolmente, possano ricordare sulla colonna celebrante le loro vittorie un episodio a cui sia legata una loro disfatta. Perche poi in ogni caso l'artista non avrebbe rappresentato anche la uccisione degli animali da parte dei Germani?>> (101) A la ultima pregunta, algo retorica, es facil contestar: la economia de espacio hacia que unicamente se esculpiese el <<drama principal>> del oraculo. Respecto a las otras consideraciones, ?por que este y otros autores conceden plena verosimilitud al relato de Luciano? En fin, estas y otras elucubraciones nos dan idea de las dificultades con que, en algunos casos, se puede encontrar un historiador a la hora de conciliar las fuentes literarias e iconograficas.

La representacion de la escena XIII, y en esa posicion, no exacta, no totalmente acertada en la secuencia, pero cercana a los hechos de los cuadros anteriores, solo podria comprenderse por el interes iconografico de incluir esta escena de los leones cruzando el Danubio dentro de una programacion <<visual>> general de las campanas marcomanicas, realizada a posteriori. Hay que recordar que la Columna Aureliana no se erigio estando vivo Marco Aurelio, sino tras su muerte, por iniciativa de Comodo (102), que quiso emular visualmente el relato de las guerras dacicas de Trajano, esculpidas en su columna. Igual que la Trajana, la Aureliana tambien pone el acento, en muchos casos, en los aspectos prodigiosos de la guerra, algo que, en la realidad, no habia disgustado a Marco Aurelio, quien se jactaba de compaginar la religiosidad oficial (sacrificios romanos) con la consulta a sacerdotes extranjeros y la practica de ritos extranos. Los relieves de la columna, y toda la fabrica, se realiza desde 180/181 hasta 193, es decir, todo el reinado de Comodo y el primero de Septimio Severo, que la inaugura (103). Y en esta fecha, aunque el profeta de Abonuteico ya habia muerto, y su santuario estaba en declive, o acaso cerrado, su recuerdo no era malo--seguramente la opinion generalizada no coincidia en absoluto con la vision radical que nos ofrece Luciano en su opusculo contra Alejandro--como parecen demostrar el resurgir de monedas acunadas con la imagen serpiente glyconiana a finales del siglo II (con Clodio Albino) y poco despues con Caracalla.

Hay tener en cuenta tambien que el comienzo de la ejecucion de la Columna Aureliana (180/181) coincide con la fecha de la redaccion del panfleto de Luciano contra el profeta de Abonuteico--esta es su ultima obra; no sabemos nada mas de su vida a partir de este momento--, de modo que podria sugerirse, a falta de otros argumentos, que Luciano, nuestra unica fuente para el oraculo de Abonuteico y el episodio de los leones, no decia la verdad (o no toda la verdad o no exactamente la verdad). Por eso tuvo buen cuidado de publicar su obra despues de la muerte de Marco Aurelio. Cabe la posibilidad de que el oraculo de los leones no fuese fallido, como dice Luciano (Alex. 47), sino que en el citado capitulo el sofista mezclase dos episodios belicos en el contexto de las guerras marcomanicas: uno, exitoso para Marco Aurelio (de ahi que no hubiera ningun reparo en llevarlo a la columna con los exitos militares del emperador), silenciado por Luciano, y otro negativo para Marco Aurelio, que era ademas vox pupuli varias derrotas en tierras barbaras a finales del 160 y comienzos del 170 que dejaron desguarnecida la Italia septentrional y dejaron expedito el camino para que los cuados asediasen Opitergium y los marcomanos llegasen a las puertas de Aquileia. En estos episodios, que no se podian esconder, porque levantaron el temor y el terror de los aquileienses, encontro Luciano un argumento optimo para desprestigiar al oraculo de Abonuteico, enlazando taimadamente dos episodios distintos con mas venenosa intencion que la que el propio Luciano pudiera atribuir al profeta.

Respecto a la <<infidelidad cronologica>>: en epoca de Comodo habria prevalecido la idea de mostrar a un Marco Aurelio atento e interesado por todos los cultos, piadoso en la paz y en la guerra--como era realmente--, sin importar tanto cual fuera el signo de una batalla puntual, conocida la tendencia analistica romana oficial de ocultar, maquillar o silenciar en la medida de lo posible las derrotas de sus ejercitos. Pero es que en este caso, ademas, cabe la sospecha seria--insisto--de que Luciano, en su relato del oraculo, haya faltado a la verdad; es decir, que Alejandro de Abonuteico acertase en el pronostico de su <<oraculo de los leones>>, importandole mucho mas el desprestigio personal hacia un lider religioso que el efecto que pudiera tener su <<difamacion literaria>>. Es mas, si se acepta este argumento mio de que Luciano mezclo dos episodios belicos distintos, ?que impedimento hay en aceptar que Alejandro emitio en Abonuteico el oraculo de los leones en 171/172 y que este acertase en el pronostico, en contra de la opinion interesada de Luciano y a favor de la veracidad de la escena XIII de la columna Aureliana? La fecha de la muerte del profeta Alejandro de Abonuteico no se conoce con seguridad. Cumont propuso en su dia el ano 169 (104); comunmente se acepta el 170 o 171, pero tambien se han propuesto fechas posteriores, como el 174 (105). Creo que esa hipotesis planteada a modo de pegunta es pertinente, concilia la representacion de la columna con el oraculo, y solo deja mal el argumento de Luciano, quien, como sabemos por otra parte, es un artista en la manipulacion y la tergiversacion de la verdad cuando se tiene (el tenia) otro fin, que era difamar al profeta Alejandro con cualquier argumento.

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La mitad derecha de esta escena XIII presenta detalles igualmente interesantes: arriba un jinete ?desnudo?, que quizas represente al <<barbaro>>, situado al otro lado del rio, contempla como se acercan a la otra orilla la barca con los exta sacrificiales y, al lado, pero a cierta distancia, los dos leones. Detras se representa a Marco Aurelio sentado con el consilium Principis ordenando un ataque y dirigiendo la guerra. Los soldados de infanteria y caballeria se ponen en accion. Hay de destacar en la escena que el emperador ya esta al otro lado del rio, por tanto un momento inmediatamente posterior al cumplimiento del sacrificio y del oraculo. En consecuencia, todo el friso de esta escena XIII de la Aureliana guarda coherencia.

A proposito de estos oraculos belicos relativos a los episodios armados contra partos y marcomanos y cuados, Luciano traiciona aquello que defiende en su opusculo Como se escribe la historia. O quizas no; pues ese escrito que pone al descubierto la falta de rigor en las opiniones de los historiadores de su tiempo, no le concierne a el, que no es un historiador sino que es una especie de cronista sarcastico, a quien la etiqueta <<sofista>> (por sus connotaciones filosoficas) le queda a veces bastante grande. En ninguno de sus escritos Luciano puede presumir de rigor historico y de busqueda de la verdad. Se queda en el trazo grueso de la caricatura social. El sofista de Samosata se resguardaba precisamente en la communis opinio de que sus obras eran pura burla (y por tanto no cabria exigirle total veracidad). !Una buena coartada intelectual! Ademas, se cuido, como he apuntado, en sacar a luz su panfleto despues del 180, cuando todos los protagonistas ya habian muerto; y, por concluir, a Luciano no le importaba nada la historia de Roma, ni sus protagonistas de primera fila, ni sus legados (106) ni sus emperadores, a los que se refiere--en ese gran teatro de marioneta que su opera omnia--como unos personajes cualquiera mas en el teatro del mundo.

Los hechos, acomodados al conjunto de fuentes, pueden resumirse asi:

--El ejercito romano esta a la expectativa de un ataque barbaro; es una zona fertemente guarnecida de campamentos y tropas; los soldados y exploratores se mueven por zonas peligrosas, sin duda tambien allende el rio, conocen o esperan quizas sus ataques por sorpresa, sus razias y sus provocaciones a los puestos de vigilancia, para aumentar la tension.

--Marco Aurelio, desasosegado, inquiere por escrito al profeta Alejandro de Abonuteico, directamente o a traves de su amigo el senador Sisenna Rutilianus, un oraculo sobre un hipotetico, aunque previsible, choque armado con los barbaros. Esta peticion, epistolar, pudo hacerse entre enero y marzo de 170. Como se las ingenio el emperador para conseguir dos leones, es un enigma, pero el hecho es que estaban. Su apresamiento (vivos) y traslado a la frontera norte europea, ?desde Africa?, requeria cierto tiempo. Cabe pensar, pues, que el oraculo se emitio a finales del 169 (con la marcha de Marco Aurelio al frente de guerra) o comienzos del 170, y que los leones fueron enjaulados y mantenidos en el campamento unos meses. El ejercito romano tenia un cuerpo especializado de bestiarii, o expertos en la caza de animales salvajes (107).

--Se desconoce la fecha exacta de la muerte de Alejandro de Abonuteico. Pudo ser en 170/171 o incluso uno o dos anos despues.

--En la estampa de Bellori / Bartoli de la escena XIII de la Columna Aureliana, hay elementos suficientes para pensar que, en su mitad izquierda, representa una ceremonia religiosa, como se ha dicho, una lustratio classis, aunque yo percibo, mas bien, el momento post-sacrificial (ausencia de victimas, etc.) y un recuerdo de la receptio del oraculo de Alejandro, como parece sugerir el tripode oracular que hay delante del emperador.

--El personaje que aparece junto a Marco Aurelio, no es Alejandro de Abonuteico.

--Ante la presencia enemiga al otro lado del Danubio, los romanos actuan asi: primero, realizan la ceremonia lustral tradicional; segundo, siguen la instruccion de oraculo, y arrojan dos leones, que son arrastrados aguas abajo, como indica la representacion del oleaje en el dibujo.

--Los enemigos ven en este gesto agresivo--pues realmente desconocen la raza de estos extranos animales, a los que consideran grandes perros salvajes--una especie de <<declaracion de guerra>>, al menos asi considerada, por ambas partes, desde la perspectiva psicologica. Los barbaros matan a los animales a garrotazos.

--El encuentro armado ocurrio en la primavera de 170. La batalla acaba catastroficamente para los romanos, con gran perdida de elementos humanos.

--En mi opinion, la cifra de 20.000 hombres que da Luciano es exagerada, increible e improbable. No la corrobora ningun otro autor ni el sentido comun. Posiblemente corresponda a una cifra que circulara en Roma estimada para todo el decenio belico en el frente danubiano y alusivo tanto a los soldados caidos en acciones belicas como por la peste. Esta cifra de caidos para todo el periodo de las guerras marcomanicas es ya de por si bastante alta; y salvo al principio (167-169), no conocemos dilectus extraordinarios para el periodo 171-180.

--Puesto a recaudo el emperador y los generales, los marcomanos y los cuados ven el camino libre y penetran en Italia, con ataques rapidisimos, destruyen Opitergium, y asedian, sin exito, Aquileia. Que estos acontecimientos politico-militares, tan negativos para Roma, fueran causa o consecuencia de un falaz oraculo emitido por el profeta Alejandro de Abonuteico, solo nos indica el poco credito que tiene este autor, es decir, Luciano, cuando aporta datos puntuales, que deforma a su conveniencia, exagerando las noticias voluntariamente para desacreditar al profeta y tambien --pues es obvio que no les guardaba ninguna simpatia--a los romanos.

--El resultado de estas <<guerras del norte>> es que el Estado romano tuvo que responder a una confederacion de tribus danubianas con sus tropas mas selectas, iniciando un periodo de guerras que practicamente llegaria hasta el final de la vida de Marco Aurelio. Y el elemento <<supersticioso>> anclado en religiones extranas al ritual romano, como el oraculo de Alejandro de Abonuteico no solo no debe de extranarnos, sino que fueron el prologo de otros dos episodios mejor conocidos que acontecieron poco despues en la mismas guerras, el milagro del rayo y el milagro de la lluvia, que han tenido mejor fortuna en las fuentes antiguas, empezando por su conservacion grafica integra en la Columna de Marco Aurelio.

Acorde con los vaivenes de esta segunda mitad de siglo, confluyen en la persona y en el gobierno de Marco Aurelio, una crisis espiritual, si por Kpicncj entendemos no la desidia y el hundimiento sino una actitud de cambio sustancial de actitud ante la vida, y una Kpicncj de la vida politica, principalmente de caracter militar. A los <<desastres>> de la guerra habria que anadir los desastres de la peste. Lo interior y lo externo mueven y conmueven a Marco Aurelio, como hombre y como politico. En ambos aspectos, en su vida privada y espiritual, asi como en la direccion del Estado, fueron muchas y grandes las dificultades a las que el emperador tuvo que hacer frente. Asumio la direccion y solucion de los problemas con bastante mesura, clarividencia y determinacion. Eso no significa que Marco careciese de dudas existenciales, y que se, del mismo modo, alguna vez tomara decisiones equivocadas. De hecho, su interes por <<consultar a cualquier tipo de sacerdote de cualquier religion>> (Vita M. Anton. 13), entre ellos el oraculo de Alejandro en Abonuteico, no deja de evidenciar las zozobras de un espiritu sensible, preocupado por su propia alma pero tambien--mas aun--por el Estado. Su meta cotidiana debio ser conseguir la paz (externa, en las fronteras) y la tranquilitas a este lado de las frontera romana; y para ello, en su sabiduria o su ingenuidad, era necesario, en primer lugar, estar tranquilo con uno mismo. Anhelaba estos fines con ayuda de la Providentia Deorum, de todos los dioses, que no siempre acuden al rescate o conceden los deseos del hombre justo, y producen inseguridad y desasosiego. Creo yo que el propio emperador intento expresar esta sensacion <<casi existencialista>> en un parrafo de su Meditaciones escrito poco despues de los acontecimientos que hemos recordado, en la soledad de su tienda en el campamento de Carnuntum [Ta ev Kapvouvxco], en Panonia, junto al Danubio, donde de nuevo asumio personalmente el mando del ejercito en las campanas de 170-174:

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El tiempo de la vida humana, un punto; su sustancia, fluyente; su sensacion, turbia; la composicion del conjunto del cuerpo, facilmente corruptible; su alma, una peonza; su fortuna, algo dificil de conjeturar; su fama, indescifrable. En pocas palabras: todo lo que pertenece al cuerpo, un rio; sueno y vapor, lo que es propio del alma; la vida, guerra y estancia en tierra extrana; la fama postuma, olvido.

Marco Aurelio, Meditaciones, II, 17, 1 (108)

[ILLUSTRATION OMITTED]

Columna Aureliana. Escena XIII completa alusiva al oraculo de los leones de Alejandro de Abonuteico y al comienzo de una campana transdanubiana de Marco Aurelio. Dibujo de G. P. Bellori (ca. 1675) grabado por P. S. Bartoli en 1704. Toda esta escena esta hoy (y desde hace siglos) practicamente desaparecida en la columna.

Sabino PEREA YEBENES

Universidad de Murcia

sperea@um.es

Fecha de recepcion: 27-VIII-2012; aceptacion definitiva: 19-X-2012 BIBLID [0212-2052(2012)30;71-113]

(1.) Sobre el ambiente y cultura de la epoca: Baldwin, J.: Lukian und die Kyniker. Berlin, 1879; Weinreich, o.: <<Alexandras der Lugenprophet und seine Stellung in der Religiositat des 2. Jh. n. Chr.>>, Neuw Jahrb. 47, 1921, pp. 129-151 (= Ausgewalte Schriften, I, 1969, pp. 520551); Nock, A.D.: Conversion. The Old and the New in Religion, from Alexander the Great to Constantine. Oxford 1933; Pereto, A. L.: Un intellettuale greco contro Roma. Firenze: Nuova Italia, 1946; swartz, J.: Biographie de Lucien de Samosate. Bruxelles, Latomus, 1965; MacMijllen, R.: Enemies of the Roman Order. Harvard, 1966; Baldwin, B.: Studies in Lucian. Toronto: Hakkert, 1973; Dodds, E. R.: Paganos y cristianos en una epoca de angustia. Algunos aspectos de la experiencia religiosa, desde Marco Aurelio a Constantino. Madrid: Cristiandad 1975 (original: Pagan and Christian in an Age of Anxiety. Some Aspects of Religious Experience from Marcus Aurelius to Constantine, 1968); Anderson, G. L.: Theme and Variation in the Second Sophistic. Leiden: Brill, 1976; Le Glay, M.: <<D'Abonouteichos a Sabratha, les deviations de la religion romaine au temps de Marc Aurele>>, en: Mastino, A. (ed.), L'Africa romana. Atti del VI convegno di studio, Sassari, 16-18 dicembre 1988. Sassari 1989, pp. 35-41; Holford-Strevens, L.: <<Cultural and Intellectual Background and Development>>, en Van Ackeren, M. (ed.): A Companion to Marcus Aurelius, London, WileyBlackwell, 2012, pp. 110-138, especialmente pp. 112-113 y 120; De Blois, L.: <<The Relation of Politics and Philosophy under Marcus Aurelius>>, en Van Ackeren, M. (ed.): A Companion to Marcus Aurelius, London, Wiley-Blackwell, 2012, pp. 171-180 (especialmente pp. 177-178 sobre Alejandro de Abonuteico).

(2.) Le Glay, 1989, p. 38.

(3.) Estudios Sobre la biografia (o algunos detalles de la vida) de Alejandro: Zeller, E.: <<Alexander und Peregrinos, ein Betruger und ein Schwarmer>>, Vortrage und Abhandlungen II, 1877, pp. 154-188; Cumont, F.: Alexandre d'Abonotichos: un episode de l'historie du paganisme au II siecle de Notre Ere. Bruxelles 1887; Nock, A.D.: <<Alexander of Abonoteichos>>, Classical Quarterly 22, 1928, 160-162; Dalziel, D. G.: <<Alexander the Greater>>, G&R 5, 1936, pp. 90-97; Caster, M.: Etudes sur Alexandre ou le faux prophete de Lucien. Paris 1938; Jones, C. P.: Culture and Society in Lucian. Cambridge, MA: Harvard University Press, 1986, cap. VII; Victor, U.: Lukian von Samosata: Alexandros oder der Lugenprophet. Leiden: Brill (Religions in the Graeco-Roman World 132) 1997; Flinterman, J. J.: <<The date of Lucian's visit to Abonuteichos>>, Zeitschrift fur Papyrologie und Epigraphik 119, 1997, pp. 280-282; Montero, S.: Diccionario de adivinos, magos y astrologos de la Antiguedad. Madrid: Trotta, 1997, pp. 50-55; Sfameni Gasparro, G.: <<Alessandro di Abonutico, lo "pseudo- profeta" ovvero come construirsi un'identita religiosa (I)>>, Studi e Materiali di Storia delle Religioni 62, 1996 (1998), pp. 565-90; Sfameni Gasparro, G.: <<Alessandro di Abonutico, lo "pseudo- profeta" ovvero come construirsi un'identita religiosa (II)>>, en C. Bonnet, C. y Motte, A. (eds.): Les syncretismes religieux dans le monde mediterraneen antique. Actes du colloque international en l'honneur de Franz Cumont. Bruselas/Roma, 1999, pp. 275-305; Kent, St.: <<Narcissistic fraud in the ancient world: Lucian's account of Alexander of Abonuteichos and the cult of Glycon>>, Anc.Narr. 6, 2008, pp. 77-99; Surhone, L. M.; Tennoe, M. T. y Henssonow, S. F. (eds.): Alexander von Abonoteichos. Mauritius: Betascript Publishing, 2010.

(4.) Salvo su <<cinico escepticismo>> en materia religiosa, concepto que puede extenderse a toda la concepcion vital y literaria de Luciano.

(5.) Zeller, E.: 1887. Sobre ambos personajes, lo mejor es leer las obritas dedicadas a ambos por Luciano.

(6.) La vida de crapula de Alejandro antes de este sacerdocio (de este negocio), y sus abusos y vicios ya como dueno y senor del templo, estan narradas con todo detalle por Luciano en la citada obra que, sistematicamente, con mezcla de acidez y sorna, va caricaturizando la vida extravagante de Alejandro, hasta su muerte. El principal documento para conocer a Alejandro es el texto hipercritico de Luciano de Samosata, Alejandro el falso profeta. Existen varias ediciones bilingues, con texto griego critico y traduccion. Recomendables: MacLeod, M. D.: Luciani opera. 4 vols. Oxford Classical Texts, 1972-1987; Harmon, A. M.: Alexander, in Lucian, vol. 4. Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 1925 (repr. 1961), pp. 174-252. La version mas recomendable es la de Victor, U., 1997, pp. 80-131, con amplisimo aparato critico y notas explicativas. En espanol disponemos de dos buenas traducciones, cercanas en el tiempo: Navarro, J. L.: Luciano. Obras. II. Madrid: Gredos, 1988. El Alejandro, en pp. 392-426; Giner Soria, Ma: Elio Aristides: Discursos sagrados - Luciano de Samosata: Sobre la muerte de Peregrino; Alejandro o el falso profeta. Torrejon de Ardoz: Akal, 1989, pp. 181-213. Sobre el Alejandro de Luciano: Thimme, A.: <<Alexander von Abonuteichos. Ein Beitrag zur Glaubwurdigkeit Lucians>>, Philologus 49, 1890, pp. 507-514; Stein, A.: <<Zu Lukians Alexander>>, Strena Buliciana, 1924, pp. 257-265; De Faye, E.: <<Alexandre d'Abonotichos a-t-il ete un charlatan ou un fondateur de religions?>>, Revue d'histoire et de phil. Rel. 5, 1925, pp. 201-207; Harmon, 1961, p. 173; Swartz, 1965; Jones, 1986, pp. 133-148; Clay, D.: <<Lucian of Samosata, Four Philosophical Lives (Nigrinus, Demonax, Peregrinus, Alexander Pseudomantis)>>, Aufstieg und Niedergang der Romischen Welt 2.36.5, 1992, pp. 3406-3450; Victor, U., 1997, pp. 8-37; Caster, M.: Lucien et la pensee religieuse de son temps. Paris: Les Belles Lettres 1937; Ferguson, J.: The Religions of the Roman Empire. London: Thames and Hudson, 1970, pp. 187-189; Jones, 1986, cap. VII; Victor, U.: <<Eine Scheinbar Misslungene Parodie Lukians>>, Hermes, 124 (4), 1996, pp. 506-507; Du Toit, D. S.: Theios Anthropos. Tubingen: Mhor, 1997, pp. 321-348 (<<Alexander von Abonuteichos als 9sioc <xvr|sp>>); Turcan, R.: Los cultos orientales en el mundo romano. Madrid: Biblioteca Nueva, 2001, pp. 243-245; Chaniotis, A.: <<Ritual Dynamics in the Eastern Mediterranean: Case Studies in Ancient Greece and Asia Minor>>, en: Harris, W. v. (ed.): Rethinking the Mediterranean. Oxford 2005, pp. 141-166; Surhone / Tennoe / Henssonow: op. cit., 2010.

(7.) Sobre el culto de Glycon en particular, en Asia Menor, Mar Negro y region balcanica: Fivel, L.: <<Le dieu Glykon a Nicomedie. L'epoque ou cessa son culte>>, Gaz. Arch. 5, 1879, pp. 184-187; Bouche-Leclerq, A.: Histoire de la divination dans l'Antiquite. Divination hellenique et divination italique. Tome (1879); Tomes II-III (1880); Tome IV (1882). El ultimo tomo fue reimpreso en Bruselas en 1963. Ahora disponemos de una excelente edicion, en un solo volumen, de los cuatro tomos originales, Paris: Editions Jerome Millon, 2003. Sobre el oraculo de Abonuteico, III, 1880, pp. 357 ss.; Caster, M., 1938; Culcer, A.: <<Cultul lui Glycon la Tomis si la Apulum>>, Apulum {Alba Iulia) 6, 1967, pp. 611-617; Robert, L.: A travers l'Asie Mineure. Poetes et prosateurs, monnaies grecques, voyageurs et geographie. Paris (BEFAR 239), 1980, cap. VIII: <<Lucien en son temps I. L'oracle d'Alexandre a Abonouteichos>>, pp. 393-421 (con buenas reproducciones de la espectacular escultura de Glycon en Tomis, y de las monedas); Robert, L.: <<Le serpent Glycon d'Abonouteichos a Athenes et Artemis d'Ephese a Rome>>, CRAI 1981, pp. 513-535; Jones, C.P., 1986, pp. 133-148; Bordenache, G.: <<Contributi per una storia dei culti e dell'arte nella Tomi d'eta romana>>, StudClas. 6, 1964, pp. 155-178; Bordenache, G.: <<Ancora su due sculture del deposito di Costanza, Glycon, la Tyche di Tomis>>, StudClas. 12, 1970, pp. 135-138; Bordenache Battaglia, G.: s.v. <<Glycon>>, Lexicon Iconographicum Mythologiae Classicae (=LIMC), Zurich / Munchen: Artemis Verlag, 1988, vol. IVa, pp. 279-283; vol. IVb, pp. 161-162 y 654; Le Glay, 1989; Sasel Kos, M.: <<Draco and the Survival of the Serpent Cult in the Central Balkans>>, Tyche 6, 1991, pp. 187- 189; Miron, A. V. B.: <<Alexander von Abonuteichos. Zur Geschichte des Orakels des Neos Asklepios Glykon>>, en: Leschhorn, W. u.a. (Hg.), Hellas und der griechische Osten. Studien zur Geschichte und Numismatik der griechischen Welt. Festschrift fur Peter Robert Franke zum JG. Geburtstag. Saarbrucken 1996, pp. 153-188; Sfameni Gasparro, G., 1996 y 1999; Victor, U., 1997; Kent, St., 2008; Alexandrescu-Vianu, M.: <<The Treasury of Sculptures from Tomis. The Cuit Inventory of a Temple>>, Dacia, n.s., 53, 2009, pp. 27-46; Carbo Garcia, J. R.: Los cultos orientales en la Dacia romana. Formas de difusion, integracion y control social e ideologico. Salamanca: Universidad, 2010, pp. 315-316 y 940- 941.

(8.) De lo que se mofa Luciano, Alex. 26, al explicar este teatrillo oracular: <<A menudo, como he dicho antes, (Alejandro) mostraba la serpiente a los que lo solicitaban, no entera, sino sacando principalmente la cola y el resto del cuerpo y guardando la cabeza en el seno, fuera de la vista. Queriendo escalofriar todavia mas a la gente, prometio que presentaria al dios hablando, dando oraculos por si mismo, sin mediacion del profeta ([TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]). Entonces, sin mayor dificultad, empalmo traqueas de grulla y las hizo pasar asi a traves de aquella cabeza hecha con industria para que semejara humana. Otra persona, desde fuera, hablando a voces por el tubo, respondia a las consultas y las palabras llegaban a traves de aquel Asclepio de lienzo ([TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]). Estos oraculos se llamaban autofonos ([TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII])y no se daban a todo el mundo, ni descuidadamente, sino a los grandes personajes, ricos y obsequiosos>>.

(9.) Luc. Alex. 39-41.

(10.) Tras la muerte de Alejandro de Abonuteico, el templo y el recuerdo del profeta no se habian extinguido, como recuerda un escrito del apologista cristiano Atenagoras, Legatio sive Supplicatio pro Christianis 26, 3-4. El apologista cristiano da noticia, en un escrito suplicatorio compuesto en el 177 d. C., del exito que tenian en esta fecha, algunas ciudades de Troade, las estatuas oraculares de Nerilino, Alejandro de Abonuteico y Peregrino Proteo. Segun este autor, a la estatua de Alejandro <<se le ofrecen sacrificios y fiestas publicas como si fuera un dios capaz de escuchar>> ([TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]).

(11.) Cijlcer, A., 1967; Robert, L., 1980; Bordenache, G., 1964 y 1970; BordenacheBattaglia, G., 1988, 279-283; Sasel Kos, M., 1991; Alexandrescu-Ytanjj, M., 2009.

(12.) Encontramos monedas de epoca de Caracalla (del 216), de Macrino y Diadumediano (217-218), y algunas mucho mas tardias, de Treboniano Galo (251-253), en las que aparece la serpiente Glycon en los reversos. Sobre las monedas de Glycon: Lenormant, F.: <<Un monument du culte de Glycon>>, Gaz. Arch. 4, 1878, p. 183; Babelon, E., <<Le faux prophete Alexandre d'Abonoteichos>>, Revue Numismatique, 1900, pp. 1-30; Robert, L., 1980, pp. 393-421; Bordenache-Battaglia, G., 1988; Zubar, V. M. y Trejster, M. U: <<The gold medallion depicting Fortuna and Glycon from the Chersonesus necropolis>>, VDI 198, 1991, pp. 76-84. [En ruso, con resumen en ingles]; Victor, 1997. Cf., sobre la gliptica de Glycon: Lenormant, F., 1857 y 1878; Mastrocinque, A.: <<Alessandro di Abonouteichos e la magia>>, en: Imago Antiquitatis: religions et iconographie du monde romain: melanges offerts a Robert Turcan, rassembles par Nicole Blanc, Andre Buisson. Paris: de Boccard, 1999, pp. 341-352.

(13.) Alba Julia (Karlsburg, Gyulafehervar) Apulum, actual Rumania, se encontro un altar, magnificamente ejecutado, con una inscripcion votiva a Glycon; se data hacia 168170. El texto (CIZ III, 1021), es: Glyconi M(arcus) Ant(onius)/ Onesas /iusso dei / l(ibens) p(osuit), es decir: <<Marco Antonio Onesas puso este monumento en honor de Glycon, por un mandato (oraculo) del dios>>. En la parte superior del altar se han encontrado restos de lo que sin duda era una imagen de Glycon, en piedra. Sobre la epigrafia religiosa que honra a Glycon: Hicks, 1889; Perdrizet, 1903; Culcer, A., 1967; Markovich, M.: <<Three New Epigrams from Ephesus>>, Zeitschrift fur Papyrologie und Epigraphik, 56, 1984, pp. 237-239; Ameling, W.: <<Ein Altar fur Alexander von Abonuteichos>>, Epigraphica Anatolica 6, 1985, pp. 34-36; Aaronen, J., 1996; De Hoz, M. P.: Die lydischen Kulte im Zichte der griechischen Inschriften. Asia Minor Studien 36. Bonn, p. 122 ss.; Jones, C. P.: <<Epigraphica IV-V>>, Zeitschrift fur Papyrologie und Epigraphik 142, 2003, pp. 127-133.

(14.) Luc. Alex. 35.

(15.) CIZ XIV, 3601 = Dessau IZS 1101 = Inscr. Ital. 4/1, 115: P(ublio) Mummio P(ubli) f(ilio) Gal(eria) Si/sennae Rutiliano / co(n)s(uli) auguri proco(n)s(uli) / provinc(iae) Asiae legato Aug(usti) / pr(o) pr(aetore) Moesiae superioris / praef(ecto) aliment(orum) per Aemiliam / praef(ecto) aer(arii) Saturni leg(ato) leg(ionis) VI/ Victric(is)praetori tr(ibuno) pl(ebis) quaest(ori) / tribuno) leg(ionis) V Maced(onicae) Xviro stli/tib(us) iudic(andis) patrono munici/pii cur(atori) fani H(erculis) V(ictoris) salio Her/culanii Augustales / l(ocus) d(atus) d(ecreto) d(ecurionum). Una inscripcion casi gemela, aunque mas deteriorada, la encontramos en CIZXIV, 4244 = Ephem. Epigr. 9, p 471 = Inscr. Ital. 4/1, 116.

(16.) De Faye, E., 1925; Sfameni Gasparro, G., 1996 (1988) y 1999. Contrario, Alejandro de Abonuteico como [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]: Bieler, L.: [TEHTA]HEIO[SIGMA]ANHP. Das Bild des <<gottlichen Menschen>> in Spatantike und Fruhchristentum. 2 vols. Vienna, 1935-1936, pp. 11 ss., pero sobre todo, Du Toit, D. S., 1997, pp. 321-348.

(17.) Pues como acabamos de ver en las inscripciones de la nota precedente, Sisenna tambien ocupo puestos politico-religiosos de la religion tradicional, como augur, algunos sacerdocios prestigiosos y arcaicos, como la fratria de los salios, y curator y benefactor del templo de Hercules Victorioso en Tibur. En las inscripciones, los Herculani Augustales en una, y el senado y el pueblo romano en otra, honran a este personaje siguiendo la norma tradicional politica, sin aparecer--ni tiene por que hacerlo--la simpatia o la adicion de Sisenna Rutilianus hacia el santuario oracular de Abonuteico, que se inscribiria entre las creencias particulares, o aspiraciones espirituales personales, al margen de la carrera publica de un personaje tan importante.

(18.) Le Glay, M., 1989, pp. 37-38.

(19.) Sobre la nueva religion fundada por Alejandro y el funcionamiento del oraculo: Eitrem, S.: Orakel und Mysterien am Ausgang der Antike. Zurich: Rhein 1947, pp. 73-86; Chaniotis, A.: <<Illness and Cures in the Greek Propitiatory Inscriptions and Dedications of Lydia and Phrygia>>, en: Horstmanshoff, H. F. J. u.a. (Hg.): Ancient Medicine in its SocioCultural Context. Papers Read at the Congress Held at Leiden University, 13-15 April 1992. Amsterdam/Atlanta: II, pp. 323-344; Chaniotis, A.: <<Old Wine in a New Skin: Tradition and Innovation in the Cult Foundation of Alexander of Abonouteichos>>, en Dabrowa, E. (ed.): Tradition and Innovation in the Ancient World. Krakow, 2002, pp. 67-85; Chaniotis, A.: <<Wie (er)findet man Rituale fur einen neuen Kult? Recycling von Ritualen-- das Erfolgsrezept Alexanders von Abonouteichos>>, Ritualdynamik Nr. 9 November 2004, pp. 1-16. Cfr. Merkelbach, R. y stauber, J.: <<Die Orakel des Apollon von Klaros>>, Epigraphica Anatolica 27, 1996, pp. 1-54; Victor, U., 1997, pp. 1-8; sfameni Gasparro, g., 1996 (1988) y 1999; Perea Yebenes, S.: <<Un capitulo de la teurgia antigua: Los oraculos de Hecate y la cuestion de las >>estatuas parlantes">>, MHNH, Revista Internacional de Investigacion sobre Magia y Astrologia Antiguas 5, 2005, pp. 189-240, especialmente pp. 225-226, con referencia a Alejandro de Abonuteico y a Peregrino Proteo.

(20.) Sobre Alejandro y la medicina/curaciones: Chaniotis, A., 1995.

(21.) Luc. Alex. 36: <<Y distribuyo un oraculo, autofono tambien, por todos los paises, en la epoca de la peste. Era un solo verso: Febo, el dios de intensa cabellera, aparta el nubarron de la peste. Y se podia ver este verso por todas partes, escrito sobre las puertas, como proteccion contra la peste ([TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII])>>.

(22.) Perdrizet, P.: <<Une inscription d'Antioche qui reproduit un oracle d'Alexandre d'Abonotichos>>, en CRAI 47 (1), 1903, pp. 62-66.

(23.) Mastrocinque, A.,1999, p. 349.

(24.) Luc. Alex. 22.

(25.) Texto griego de Harmon, A. M., 1925 (= 1961), ad locum. Traduccion de Giner Soria, Ma, 1989. La ultima estrofa la tomo de la traduccion de Navarro, 1988.

(26.) Su carrera es bien conocida y ha sido muy bien estudiada por PIR2 = Prosopographia Imperii Romani Saec I. II. III., Berlin, 1933 ss., p. 231; Alfoldy, G.: Konsulatund Senatorenstand unter den Antoninen, Bonn, 1977, p. 92 y pp. 312-318; Picard, G.- Ch.: <<Ostie et la Gaule de l'Ouest>>, MEFRA, 93, 2, 1981, pp. 893-915; Remy, B.: Zes carrieres senatoriales dans les provinces romaines dAnatolie, Istanbul-Paris, 1989, pp. 219-222; Piso, I.: Fasti Provinciae Daciae I. Die senatorische Amtstrager, Antiquitas 1, 43, Bonn, 1993, pp. 61-65; Burnand, Y.: Primores Galliarum II--Prosopographie, collection Latomus, 302, Bruxelles, 2006, no. 193 S43, pp. 436-442; Miller, F. P.; Vandome, A. F. y McBrewster, J.: Sedatius Severianus, Mauritius 2011.

(27.) AE 1981, 640.

(28.) Piso, I.: Fasti Provinciae Daciae I, pp. 61-65.

(29.) ILS 9487 ; IDR (Inscriptiones Daciae Romanae, Bucarest 1975 ss.) III/2, 97 et IDR III/2, 98. Ver tambien CIL III, 1575; IDR 70.

(30.) Fasti Ostienses, fragment XXIX et CIL II, 2008 ; II2, 5, 840.

(31.) Birley, A. R.: Marco Aurelio. Una biografia. Madrid: Gredos, 2009, p. 173.

(32.) Remy, B.: Les carrieres senatoriales dans les provinces romaines dAnatolie, IstanbulParis, 1989, pp. 219-222.

(33.) Segun Rodriguez Gonzalez, J: Diccionario de batallas de la Historia de Roma (753476 d.C.). Madrid: Signifer Libros, 2005, p. 184, formado por las legiones <<XII Fulminata, XV Apollinaris y, probablemente, la IX Hispana y sus respectivos auxiliares, que en cifras y teniendo en cuenta que las unidades imperiales nunca, ni en tiempo de guerra, estaban al completo y que solia haber un numero equivalente de legionarios y auxiliares, sumarian unos veintiocho mil hombres>>.

(34.) Cumont, F.; Gregoire, E. y Anderson, J. G. C.: Studia Pontica III: Recueil des Inscriptions Grecques et Latines du Pont et de lArmenie, Bryselas 1910, p. 244, no. 271; Burcu Erciyas, D.: Wealth, Aristocracy And Royal Propaganda Underthe Hellenistic Kingdom of the Mithradatids in the Central Black Sea Region of Turkey, Brill Academic Publishers, 2005, p. 52. Tambien es nombrado en una inscripcion de Sebastopolis: IGR III, 113.

(35.) Rodriguez Gonzalez, J.: Diccionario, p. 184.

(36.) Podemos leerla en espanol: Zaragoza Botella, J.: Luciano, Obras, III. Madrid: Gredos, 1990, pp. 367-408.

(37.) El historiador anonimo al que Luciano critica en este punto.

(38.) Traduccion de Zaragoza Botella, J., 1990, ad locum.

(39.) Es decir, Severianus.

(40.) Sobre este pasaje, Schwendemann, J.: Der historische Wert der Vita Marci bei den Scriptores Historiae Augustae, Heidelberg: Carl Winters Universitatsbuch Handlung, 1923, pp. 138-139.

(41.) Bello Parthico utroque consulares viri duo exercitum utrique ducentes obtruncati: Severianus ... La carta es del ano 165, por tanto no lejana a los hechos referidos.

(42.) Luc. Como se escribe la historia, 26: [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] ...

(43.) Birley, A. R.: Marco Aurelio. Una biografia. Madrid: Gredos, 2009. (Original: Marcus Aurelius, 2000). Cito por la edicion espanola.

(44.) Birley, A. R.: Marco Aurelio, p. 173.

(45.) Mor, M.: <<Two Legions--The same fate? The disappearance of the legions IX Hispana and XXII Deiotariana>>, Zeitschrift fur Papyrologie und Epigraphik, 62, 1986, p. 267; cf. Schwartz, J.: <<Ou est passee la legio XXII Deiotariana'?>>, Zeitschrift fur Papyrologie und Epigraphik, 76, 1989, pp. 101-102; Sijpesteijn, P. J.: <<Die legio nona hispania in Nimwegen>>, Zeitschrift fur Papyrologie und Epigraphik, 111, 1996, pp. 281-282. Birley, A. R.: Marco Aurelio, pp. 173-174, y Rodriguez Gonzalez, J.: Diccionario, p. 184, nota (con bibliografia anterior), sugieren que, en todo caso, seria unicamente la IX Hispana, o una parte de la misma, puesto que el texto de Casio habla de una sola legion. En el mismo sentido, MacLynn, F.: Marco Aurelio. Guerrero, filosofo, emperador, Madrid: La Esfera de los Libros, 2011, p. 183. Sobre la problematica desaparicion de la IX Hispana, el autor remite, y yo tambien, a su obra Rodriguez Gonzalez, J.: Historia de las legiones romanas. Madrid: Signifer Libros, 2001, vol. I, pp. 279-280.

(46.) Luc. Alex. 27.

(47.) Peretti, A.L., 1946.

(48.) Gilliam, J. F.: <<The plague under Marcus Aurelius>>, American Journal Philology 82, 1961, p. 225 ss.

(49.) Littmann, R. J. & M. L.: <<Galen and the Antonine plague>>, American Journal Philology 94, 1973, p. 243 ss.

(50.) Asi lo expresa Eutropio, VIII, 12, 2: <<(Marco) dirigio personalmente una unica guerra contra los marcomanos, pero tan importante que podria compararse a las guerras punicas. Fue mas dura porque todos los ejercitos romanos habian perecido (quod universi exercitus Romani perierant), pues bajo su reinado hubo una epidemia de peste tan grande que despues de la victoria sobre Persia tanto en Roma como a lo largo de Italia y las provincias murieron de esta enfermedad un gran numero de ciudadanos y casi todos los soldados (militum omnes fere copiae languore defecerint)>>.

(51.) SHA, M. Ant., 21, 0; 17, 4; y sobre todo, Eutropio, VIII, 13, 2.

(52.) Birley, A. R.: Marcus Aurelius, 2009, p. 230.

(53.) Birley, A. R.: Marcus Aurelius, 2009, p. 233.

(54.) Sobre los pormenores y derivaciones politicas de esta decision, Birley, A. R.: Marcus Aurelius, 2009, pp. 232-233.

(55.) Denario. Anverso: M ANTONINVS AVG TR P XXIII--Laureado, cabeza mirando a derecha. Reverso: SALVTI AVG (Roman Imperial Coinage = RIC), III, 207, p. 229; Cohen, H.: Description historique des Monnaies frappees sous l'Empire Romain, communement appelees Medailles Imperiales, III, Paris-Londres, 1883, no. 543). En el reverso de otra moneda, de 169 o 170, vemos a una mujer sosteniendo en sus brazos una serpiente: Denario. Anverso: M ANTONINVS AVG TR P XXIII, cabeza laureada a derecha. Reverso: COS III. (RIC 216; Cohen 559). Se trata de Salus-Higiea, la diosa napsSpoc de Asclepio.

(56.) D'Amato, C.: La medicina. Roma 1993 (Vita e costumi dei romani, 15), p. 13, fig. 4; Perea Yebenes, S.: <<Exvotos sexuales. Una aproximacion a la "medicina sagrada" antigua a traves de la epigrafia griega>>, en Id. (ed.): Erotica Antiqua. Sexualidad y erotismo en Grecia y Roma. Madrid: Signifer Libros, 2007, p. 143, fig. 18.

(57.) La traduccion es de Torres Esbaranch, J. J.: Herodiano: Historia del Imperio romano despues de Marco Aurelio. Madrid: Gredos, 1985.

(58.) Eutropio, VIII, 12, 2.

(59.) MacLynn, R: Marco Aurelio, 2011, p. 426.

(60.) MacLynn, F.: Marco Aurelio, 2011, p. 428: <<Los yacigos, la rama mas belicosa de los sarmatas, que ahora ocupaban la llanura hungara, aparecieron de repente junto a los marcomanos, dejando claro que Marco Aurelio no tenia solo una conspiracion pangermanica entre manos, sino una alianza entre los teutones y esos formidables guerreros de las estepas>>.

61. Sobre las guerras marcomanicas de Marco Aurelio, y por tanto tambien por este prologo de 169-170: FiTZ, J.: <<A military history of Pannonia from the Marcomannic wars to the death of Alexander Severus>>, Acta Archaeologica Academiae Scientiarum Hungariae 14, 1960, pp. 25 ss.; FiTZ, J.: <<Der Markomannische-Quadische Angriff gegen Aquileia und Opitergium>>, Historia 15, 1966, pp. 336-364; Alfoldy, G.: Noricum, London and Boston: Routledge & Kegan Paul, 1974, pp. 152-159 y 165 (estudia la extension y las consecuencias, en esta fase de la guerra marcomanica en la provincia de Norico); Kerr, W. G.: A Chronological Study of the Marcomannic Wars of Marcus Aurelius, PhD thesis, Princeton 1995 (no he tenido acceso a esta tesis, que cito de segunda mano a partir de la monografia de MacLynn, F.: Marco Aurelio, 2011); Todd, M.: The Northern Barbarians 100 BC--300 AD. Oxford: Basil Blackwell, 1987 (2a edicion revisada), p. 19; Ichikawa, M.: <<The Marcomannic Wars: A reconstruction of their nature>>, en Yuge, T. & Doi, M. (eds.), Forms of Control and Subordination in Antiquity, Tokyo 1988, pp. 253-255; Zaccaria, C.: <<Marco Aurelio ad Aquileia e provvidimenti dopo la calata dei marcomanni in Italia>>, en: Bijora, M. y Jobst, W. (eds.): Roma sul Danubio. Da Aquileia a Carnuntum lungo la via dell'ambra, Roma, L'Erma, 2002, pp. 75-79. Fundamental es el estudio de Birley, A. R.: Marcus Aurelius, 2009, el cap. 8 completo, <<Las guerras del norte>> (pp. 229-262) el apendice titulado <<Las guerras marcomanicas>> (pp. 357-366), que ha asentado la cronologia, aceptada por la mayoria de los investigadores, de que las derrotas de Marco Aurelio contra marcomanos y cuados, y el hostigamiento barbaro contra Opitergium y Aquileia deben datarse en 170; MacLynn, F.: Marco Aurelio, 2011, pp. 354-357 y 377-406 (el autor se apunta a la tesis, hoy desestimada, de que los acontecimientos de 169-170 hay que retrasarlos varios anos). Recomiendo la reciente y precisa monografia de Popescu, M.: Quades et Marcomans contre Marc Aurele. Clermont Ferrand: Lemme Illustoria, 2011 (del que nos interesan especialmente para nuestros acontecimientos, las pp. 35-46), y el recentisimo estudio de Birley, A. R.: <<The Wars and Revolts>>, en Van Ackeren, M. (ed.): A Companion to Marcus Aurelius. London: Wiley-Blackwell, 2012, pp. 217-233.

Para la religion en epoca de Marco Aurelio, Edwards, M. J.: <<Religion in the Age of Marcus Aurelius>>, en Van Ackeren, M. (ed.): A Companion to Marcus Aurelius. London: Wiley-Blackwell, 2012, pp. 200-216: Para aspectos religiosos--o religioso- politicos--durante las guerras marcomanicas: Jobst, W.; Kremer, G. y Piso, I.: <<Iuppiter Optimus Maximus K(arnuntinus), il Signore dell'area sacra sul Pfaffenberg>>, en Buora, M. y Jobst, W. (eds.): Roma sul Danubio. Da Aquileia a Carnuntum lungo la via dell'ambra. Roma: L'Erma, 2002, pp. 81-91; Perea Yebenes, S.: La legion XII y el prodigio de la lluvia en epoca del emperador Marco Aurelio. Epigrafia de la legion XIIFulminata. Madrid: Signifer Libros, 2002; pero sobre todo: Kovacs, P.: Marcus Aurelius' Rain Miracle and the Marcomannic Wars. Leiden-Boston: Brill, 2009. En particular sobre el tema que nos ocupa principalmente (el oraculo de Abonuteico y su incidencia en los prolegomenos de las guerras), remito al reciente estudio de Brizzi, G. y Sigurani, C.: <<Leoni sul Danubio: nuove considerazioni su un episodio delle guerre di Marco Aurelio>>, en: L. Zerbini (a cura di): Roma e le province del Danubio. Atti del I Convegno Internazionale Ferrara--Cento, 15-17 Ottobre 2009, Soveria Mannelli 2010, pp. 391-401. Luego volvere sobre este ultimo estudio.

(62.) El analisis de las carreras militares de los mandos legionarios y provinciales en el ano 169 nos da algunas claves para comprender este problematico conflicto. Puso orden el comandante P. Helvius Pertinax, al mando de una vexillatio. Aunque este no gozaba de la simpatia del emperador, finalmente, como premio de esta y otras acciones exitosas en la guerra, fue promocionado al orden senatorial. A escala mas inferior, otros jefes militares tambien recibieron condecoraciones, como prefecto del ala Contariorum, M. Macrinius Avitus Catonius Vindex (Alfoldy, G.: Konsulat und Senatorenstand unter den Antoninen. Prosopographische Untersuchungen zur senatorischen Fruhrungsschicht. Bonn 1977, pp. 371-374). Los que cayeron, fueron relevados. C. Vettius Sabinianus fue llamado de nuevo desde la Galia hasta el frente del Danubio como comandante de la XIV Gemina. Y se tomaron medidas <<estrategicas>> de tipo militar para asegurar y fortalecer la defensa limitanea, por ejemplo el nombramiento de P. Antistius Adventus como legado de la praetentura Italiae et Alpium, con la finalidad de que la expansion barbara no se extendiese hacia el occidente. En la reorganizacion tuvo un papel principal Ti. Claudius Pompeianus, a quien Marco Aurelio debio otorgar un mando especial de competencias <<interprovinciales>> (Alfoldy, G., Konsulat, p. 184). Lo mismo ocurrio con jefes militares especialmente brillantes y eficaces, como M. Valerius Maximianus, a quien se le dieron ordenes especiales que afectaban a las dos provincias de Panonia como legado legionario (Alfoldy, G., Konsulat,, p. 296).

(63.) Mattingly, H. y Sydenham, E. A.: The Roman Imperial Coinage (= RIC), vol III. Antoninus Pius to Commodus, London 1939, no. 977. Anv./ Cabeza a derecha con corona de laurel; leyenda: M ANTONINVS AVG TR P XXIIII Rev./ Marco Aurelio con coraza, a caballo que marcha derecha, sosteniendo una lanza; le precede un soldado con lanza y escudo; detras, tres soldados con estandartes. Leyenda PROFECTIO AVG. S.C. COS.

(64.) Cuya carrera conocemos por la inscripcion ILS 1098.

(65.) Quizas Singidunum (Belgrado), en la confluencia del Sava y el Danubio, o bien Sirmium, a orillas del rio Sava, afluente del Danubio (la actual Sremska Mitrovica), o bien Carnuntum, lugar que fue su centro de operaciones a partir de 171. Sobre esta cuestion, Birley, A.: Marcus Aurelius, 2009, p. 235.

(66.) Ver mas adelante.

(67.) Entre los que se encontraba Macrinio Vindex (Tudd, Northern Barbarians, p. 175, 210).

(68.) BuoRA, M.: <<La peste antonina in Aquileia e nel territorio circostante>>, en: Buora, M./ Jobst, W. (eds.), Roma sul Danubio. Da Aquileia a Carnuntum lungo la via dell'ambra. Roma: L'Erma, 2002, pp. 93-97.

(69.) Birley, A.: Marcus Aurelius, 2009, p. 236.

(70.) Gabler, D., <<Tracce delle distruzioni dei marcomanni in Pannonia. Testimonianze archeologiche delle guerre marcomanniche degli anni 166-180 d.C.>>, en: BuoRA, M. / Jobst, W. (eds.): Roma sul Danubio. Da Aquileia a Carnuntum lungo la via dell'ambra. Roma: L'Erma, 2002, pp. 69-74; Rajtar, J.: <<Nouve testimonianze archeologiche delle guerre dei marcomanni a nord e medio Danubio>>, en: BuoRA, M. / Jobst, W. (eds.), Roma sul Danubio. Da Aquileia a Carnuntum lungo la via dell'ambra. Roma: L'Erma, 2002, pp. 99-120; Fischer, T.: <<Archeological Evidence of the Marcomanic Wars of Marcus Aurelius (AD 166-80)>>, en Van Ackeren, M. (ed.): A Companion to Marcus Aurelius. London: WileyBlackwell, 2012, pp. 29-44.

(71.) SHA, M. Ant. 22, 1.

(72.) Pausanias Vili, 43, 6; Aristides, Orat. Rom. 22; Scheidel, W.: <<Probleme der Datierung des Costoboceneinfalls im Balkanraum unter Marcus Aurelius>>, Historia: Zeitschrift fur Alte Geschichte, 39, 1990, pp. 493-498, espec. p. 498. La incursion fue frenada en este punto, el corazon de Grecia, gracias a la intervencion del procurator de Acaya y Macedonia, L. Iulius Vehilius Gratus Iulianus al frente de varias vexillationes.

(73.) Eutropio, VIII, 13, 1. SHA, M. Ant. 21, 10.

(74.) BMC IV (Marco Aurelio) no. 540.

(75.) Birley, A.: Marcus Aurelius, 2009, pp. 239-262 y 357-366; MacLynn, F: Marco Aurelio, 2011, pp. 431ss.; Popescu, M., Quades et Marcomans, 2011, p. 61 ss.

(76.) Sobre el tratamiento que se da a los barbaros en la Historia Augusta, Burns, T.: <<The Barbarians and the Scriptores Historiae Augustae>>, Studies in Latin Literature and Roman History I. Bruxelles: Latomus 164, 1979, pp. 521-540.

(77.) Se cree que fue igualmente por intermediacion de Sisenna Rutilianus que el emperador Antonino Pio accedio a la peticion de Alejandro para que el nombre de Abonuteico fuese cambiado, tras el exito del nuevo santuario, por el de Ionopolis, <<la ciudad jonia>> (Luc. Alex. 58), a modo de toponimo antonomasico que pretendia hacer de Abonuteico el eje economico (cf. Luc. Alex. 23-24) y religioso gracias a la actividad oracular. Y la peticion le fue concedida: en el reinado de Antonino Pio encontramos las ultimas monedas con la leyenda AB[OMEGA]NOTEIXEIT[OMEGA]N y las primeras con la nueva denominacion I[OMEGA]NO[PI]O[LAMBDA]EIT[OMEGA]N, unico toponimo local que se sigue acunando en tiempos de Marco Aurelio y Lucio Vero. Comentario y fotos de estas monedas en Robert, 1980, pp. 393-421; Bordenache Battaglia, G., 1988; Victor, U., 1997, laminas 2-5.

(78.) Texto griego de Harmon, A.M., 1925 (= 1961), ad locum, pp. 234-237; traduccion de Giner Soria, Ma, 1989.

(79.) Para la evaluacion de estas dos fuentes para la historia romana de epoca de Marco Aurelio, ver ahora: Birley, A. R.: <<Cassius Dio and the Historia Augusta>>, en Van Ackeren, M. (ed.): A Companion to Marcus Aurelius. London: Wiley-Blackwell, 2012, pp. 13- 28.

(80.) Traduccion de Harto Trujillo, Ma L.: Amiano Marcelino: Historia. Tres Cantos: Akal, 2002, ad locum.

(81.) Perea Yebenes, S.: La legion XIIy elprodigio de la lluvia, 2002; y KovAcs, P.: Marcus Aurelius' Rain Miracle, 2009.

(82.) Scott Ryberg, I.: Rites of the State Religion in Roman Art, Roma: American Academy, 1955, pp. 127-128, siguiendo a Domaszewski, A. Von y Calderini, G.: Die Marcussaule auf piazza Colonna in Rom. Munich, 1896, pp. 57-58; Reinach, S.: Repertoire de reliefs grecs et romains, vol. I, Paris 1909, no. 19; Zwikker, W.: Studien zur Markussaule. Allard Pierson Stichting, Archeologisch historische Bijdragen 8, Amsterdam, 1941, pp. 247-250 y 263. Sobre el monumento, ver tambien: Scott Ryberg, I.: Panel reliefs of Marcus Aurelius, New York, 1967 (Monographs on Archeology and Fine Arts, 14); Koeppel, J. M.: <<Die historischen Reliefs der romischen Kaiserzeit, IV>>, Bonner Jharb. 186, 1986, pp. 1-90; y ahora: Beckmann, M.: <<The Column of Marcus Aurelius>>, en Van Ackeren, M. (ed.): A Companion to Marcus Aurelius. London: Wiley-Blackwell, 2012, pp. 251-263.

(83.) Lo mismo fue propuesto mas tarde por Beaujeu, J.: La religion romaine a l'apogee de l'Empire. 1. La politique religieuse des Antonins. Paris, 1955, pp. 348-349.

(84.) Cerasoli, F.: <<I restauri alle colonne Antonina e Trajana ... al tempo di Sisto V>>, Bull. Com. Arch. Comunale 24, 1896, pp. 179-186.

(85.) Kovacs en su reciente estudio sobre la Columna Aureliana y las guerras marcomanicas da por perdida e irrecuperable esta imagen (KovAcs, P., 2009, p. 221). Es irreconocible en el album fotografico de este monumento publicado hace poco: Depeyrot, G.: Les Legions face aux Barbares. La colonne de Marc Aurele, Paris: Errance, 2011. En estudios cientificos solo he encontrado esta imagen de Bellori y Bartoli en el estudio citado de Brizzi y Segurani, 2010.

(86.) Bellori, G.P. y Bartoli, P. S.: Columna cochlis, M. Aurelio Antonino Augusto dicata eius rebus gestis in Germanici atque Sarmatica expeditione insignis, ex S. C. Romae ad viam Flaminiam erecta, ac utruisque belli imaginibus anaglyphe insculpta, brevibus notis lo. Petri Bellorii illustrata et a Petro Sancte Bartolo, Iuxta delineationes in Bibliothecd Barberind asservatas ac cum antiquis ipisius Columnae signis collats aere incisa, iterum in lucem prodit, sub faustissimis auspiciis sanctiss. D. N. Papae Clementis XT, Romae ex chartographie de Rubeis ad templum S. Mariae de Pace cum privil. Sum. Pont. Ann. MDCCIV, Roma 1704. Estas laminas se editaron despues de la muerte de Bartoli (en 1700), y son, posiblemente, retocadas y mejoradas, las mismas que el mismo dibujante y grabador hizo hacia en 1675 (Bartoli, P. S.: Columna Antoniana, Marci Aurelii Antonini Augusti rebus gestis insignis, Germanii simul et Sarmatis gemino bello devictis, ex S. C. Romae in Antonini Foro ... erecta, ac utriusque belli imaginibus anaglyphe insculpta, nunc primun a Petro Sancti Bartolo, ... aere incisa et in lucern edita, cum notis excerptis ex declarationibus Jo. Petri Bellorii, Rome). [sin fecha].

(87.) Una coleccion facsimil completa de estos grabados fue expuesta en Zaragoza en 1998, en el Monasterio cisterciense de Santa Maria de Veruela. La Diputacion Provincial de Zaragoza publico a la sazon un lujoso libro, de dificil, casi imposible, acceso hoy, que las reproduce con buena calidad, y de donde yo he tomado las imagenes de las laminas 1 y 2. centellas Salamero, R. (coord.): La Roma imperial. Las columnas de Trajano y de Marco Aurelio. Aguafuertes de los siglos XVIIy XVIII, Zaragoza: Circe, 1998.

(88.) Alsina clota, J.: <<Introduccion>> a Luciano, Obras, I. Madrid: Gredos, 1981, pp. 66-69.

(89.) Brizzi, G. y Segurani, C, 2010, p. 393: <<Si coglie, sulla sinistra di chi guarda, lo svolgersi di una ceremonia--che parrebbe evocare una lustratio--nei cui protagonisti si e tentati di riconoscere Alessandro di Abonuteichos e lo stesso Marco Aurelio>>. Opinion que se basa, al parecer, en la sugerencia (que luego comprobamos que no es tal) del estudio de Scheid, J.: <<Suject religieux et gestes rituel figures sur la Colonne Aurelienne>>, en Scheid, J. y Huet, V. (eds): La colonne aurelienne. Autour de la colonne Aurelienne. Geste et image sur la colonne de Marc Aurele a Rome, Turnhout, 2000, pp. 227, 229, 230, 237- 238.

(90.) <<Cuando la flota estuvo preparada, Octavio llevo a cabo su purificacion, que se celebra de la siguiente manera. Se levantan altares al borde del mar y la multitud se coloca en torno a ellos, a bordo de las naves, en el mas profundo silencio. Los sacerdotes realizan los sacrificios de pie junto al mar y por tres veces llevan las victimas sacrificiales a bordo de lanchas en torno a la flota, acompanados en su navegacion por los generales e imprecando a los dioses que se tornen los malos augurios contra estas victimas expiatorias en vez de contra la flota. Y troceandolas a continuacion, arrojan una parte al mar y otra la colocan sobre los altares y la queman, mientras el pueblo acompana con su canto. De este modo purifican los romanos a las flotas>>. (Traduccion de Sancho Royo, A.: Apiano. Historia romana III. Guerras civiles (libros III-V). Madrid: Gredos, 1985).

(91.) Que estudie en otra ocasion: Perea Yebenes, S.: <<Un aspecto de la religion romana: los 'ritos de purificacion' de la marina de guerra>>, Revista de Historia Naval 58, 1997, 39-53.

(92.) Y aun mas, algun autor ha propuesto que Marco Aurelio no participo personalmente en esta batalla pues estaba comprometido con los marcomanos en Panonia Superior (Kerr, St., 1995, pp. 90-91; citado por MacLynn, F., 2011, p. 427).

(93.) Brizzi y Segurani, 2010, p. 395: <<Di sacrificio--e non di ordalia, si badi; poiche altrimenti il suo esito, con l'uccisione delle fiere da parte dei barbara, ci ricondurrebbe in qualche modo al dubbio da cui siamo partiti- parla la nostra fonte; e, in efetti, tutto l'apparato della ceremonia--ivi compresso l'inesorabile destino dei leoni, che vengono spinti verso l'altra riva del fiume in presenza del nemico schierato in forze, cosi che, inevitabilmente, questi sia costretto ad ucciderli- induce a pensare ad un sacrificio sostitutivo, volto a garantire l'incolumita dell'esercito romano: e per questo che i leoni debbono morire. Piu ancora: due sono gli animali, e due sono, forse, le legioni che dal loro sacrificio dovranno trarre salvezza e vittoria>>.

(94.) Dos legiones destruidas totalmente sumarian aproximadamente 11.000 hombres. ?Quienes son los 9.000 restantes hasta alcanzar la cifra de 20.000 dada por Luciano, si es que creemos--algo que yo no hago--al sofista en este dato?

(95.) Caprino, C; Colini, A. M.; Gatti, G.; Pallottino, M. y Romanelli, R: La colonna di Marco Aurelio. Roma: L'Erma, 1955, pp. 87-88.

(96.) Dobias, J.: <<Le monnayage de l'empereur Marc-Aurele et les Bas-reliefs historiques contemporaines>>, Rev. Numismatique, 1932, p. 150 ss.; Caprino, C.: La colonna, p. 87. Aunque este autor omite la opinion de Cumont, en el mismo sentido que lo hace Dobias.

(97.) En la obra citada antes, Zwikker, W.: Studien zur Markussaule, pp. 247 ss. y 263.

(98.) Caprino, C.: op. cit., p. 87, quizas confundiendose con el otro oraculo recordado por Luciano en su Alejandro (Alex. 27), es decir el relativo a la nefasta campana militar de Sedatius Severianus en Armenia.

(99.) En Petersen, E.; Domaszeski, A. von y Calderini, G.: Die Marcussaule auf Piazza Colonna in Rom, Berlin, 1896, p. 58.

(100.) Que en otro contexto--naturalmente--cita Plinio en N.H. VIII, 15, 38, iubati bisontes. No me convence esta hipotesis, ni explica la razon de la escena en la columna.

(101.) Caprino, C.: La colonna, p. 87.

(102.) A pesar del galimatias de sus divagaciones sobre esta cuestion, ver Morris, J., <<The Dating of the Column of Marcus Aurelius>>, Journal of the Warburg and Courtauld Institutes, 15, 1952, pp. 33-47.

(103.) Cf. Gatti, G.: 1955 (en Caprino et alli: La colonna, 1955, p. 19, y Colini, A. M.: ibid., p. 41; cf. el texto CIL VI 1585; ILS 5920, relativo a la construccion de la casa de Hadrasto, el vigilante de la columna Divi Marci, con foto y comentario en Colini, A. M.: ibid., pp. 38-39.

(104.) Cumont, R: Alexandre d'Abonotichos, 1887, p. 50.

(105.) Montero, S.: Diccionario, 1997, p. 54.

(106.) Basta recordar como se mofa acidamente del senador Sisenna Rutilianus en todo el Alejandro (capitulos 4, 30, 33, 35, 39, 48, 54, 55, 57 y 60).

(107.) Por ejemplo, vemos a un cazador de osos, ursarius legionis, en un texto del siglo III d. C. de Xanten--Vetera (Germania inferior), CIL XIII 8639: Deo Silvano / Cessorinius / Ammausius / ursarius leg(ionis) / XXX U(lpiae) V(ictricis) S(everianae) A(lexandrianae) / v(otum) s(olvit) l(ibens) m(erito). Sobre el tema: Epplett, Chr.: <<The Capture of Animals by the Roman Military>>, Greece & Rome 48 (2), 2001, pp. 210-222.

(108.) Traduccion de Bach Pellicer, R.: Marco Aurelio: Meditaciones. Madrid: Gredos, 1977.
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Author:Yebenes, Sabino Perea
Publication:Studia Historica. Historia Antigua
Date:Jan 1, 2012
Words:17716
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