Printer Friendly

Violencia, paz y justicia en la Edad Media.

Violence, Peace, and Justice in the Middle Ages

Violencia, paz e justica na Idade Media

Hay homicidios casi todos los dias en la familia de San Pedro, como si fueran bestias salvajes. Los miembros de las familias se enfurecen entre si como si estuvieran locos y se matan entre ellos por nada. En un ano treinta y cinco siervos de san Pedro pertenecientes a la iglesia de Worms han sido muertos sin provocacion. Burcardo de Worms. (1)

Oh mi amado Maestro, repuse, la violenta muerte que todavia no ha vengado ninguno de los que participaron en aquel ultraje, le tiene indignado, y por esto presumo que se ha ido sin hablarme; con lo cual ha interesado mas que antes mi compasion. Dante, La Divina Comedia, El Infierno. Canto XX. (2)

Estas dos citas, la primera de comienzos del siglo XI, la segunda de inicios del XIV, compendian una perspectiva frecuente que los contemporaneos tenian sobre la violencia. Se mataba por nada, los conflictos se resolvian por medio de la venganza. Un punto de vista que se ha reiterado desde entonces. El escritor y periodista Jean Luchaire, a comienzos del siglo XX, al referirse al siglo XIII, escribe: <<Para la sociedad de antano la guerra era el estado normal>>. Johan Huizinga dijo con respecto a los siglos XIV y XV: <<El caracter cronico que solia tener la guerra, los asaltos continuos a la ciudad y al campo realizados por la mas peligrosa canalla, la amenaza perpetua de una jurisdiccion dura e imprevisible producian un sentimiento de inseguridad generalizada>>. (3) Marc Bloch, en su reconocida obra La sociedad feudal, atribuye la violencia de la Alta Edad Media a un fondo de primitivismo o de sumision a las fuerzas indisciplinables, de contrastes fisicos sin atenuantes, y a una inestabilidad de los sentimientos <<tan caracteristica de la mentalidad de la era feudal>>, e invita a tener en cuenta que <<las desesperaciones, los furores, los caprichos, los bruscos cambios de humor>> influyeron en el desarrollo de los acontecimientos politicos. (4) El sociologo Norbert Elias subraya la diferencia entre las pautas de belicosidad de la Edad Media y las de nuestra epoca. Hoy se ha limitado la agresividad de modo inmediato a la accion guerrera y se ve restringida por una serie de reglas y de convicciones que han acabado por convertirse en autocoacciones. La agresividad se ha transformado, <<refinado>>, <<civilizado>>. En la Edad Media, en cambio, la vida en sociedad tenia un rumbo contrario. <<La rapina, la lucha, la caza al hombre y a la bestia, pertenecian de modo inmediato a las necesidades vitales que a menudo se manifestaban en consonancia con la estructura de la propia sociedad. Para los poderosos y los fuertes se trataba de manifestaciones que podian contarse entre las alegrias de la vida>>. (5) La incontrolada agresividad de los caballeros la atribuye Elias a que no existia ninguna fuerza de caracter penalizador. <<La unica amenaza, el unico peligro era el de verse vencido en la lucha por un contrincante mas fuerte>>. Las crueldades <<no eran socialmente condenables>>. Era <<escasa la regulacion social y represion de la vida emotiva>>. La situacion no era diferente en las ciudades. La burguesia consolido su poder no solo gracias al dinero; recurrio tambien <<al robo, la lucha y el pillaje, y las rinas entre familias>>. Todo lo cual lo atribuye el sociologo aleman a que: <<Los impulsos, las emociones, se manifestaban de modo mas libre, mas inmediato y mas abierto que en las epocas posteriores>>, y a que <<en esta sociedad no hay ningun poder central que sea suficientemente fuerte para obligar a los seres humanos a contenerse>>. Reconoce, asi mismo, que en la medida en que se consolido el poder central, cambio la <<configuracion de las emociones>> y hubo mayor contencion social e individual. No se trata de que la sociedad guerrera de la Edad Media careciese de toda forma de autodominio sino que el aparato de control es <<difuso, inestable y con numerosas grietas>>, inducido desde el exterior por una amenaza fisica. <<Y, al ser menos estable, este aparato es tambien menos amplio, mas unilateral y parcial>>. (6)

En este articulo muestro que estudios recientes han matizado estas percepciones. Aun se acepta que la venganza era una forma generalizada de violencia y de solucion de conflictos, que los castigos eran en extremo crueles: torturas, mutilaciones, la horca, la decapitacion. Pero a la vez se reconoce que habia formas de control distintas a la violencia misma con el proposito de alcanzar la paz, asi fuera debil el estado; no es correcto hablar de incontrolada agresividad. Tambien se admite que, en la medida en que se afianza el poder monarquico en la Baja Edad Media, la violencia pudo disminuir.

Desde la segunda mitad del siglo XII, en Europa se consolidan los estados coordinadores, segun la tipologia del sociologo Michael Mann. <<Eran estados centrales (normalmente monarquias) en expansion cuya funcion era coordinar actividades de sus territorios>>. La centralizacion fue relativa, como veremos en el caso de la justicia. <<El grado de autonomia local siguio siendo considerable, de forma que la constitucion politica real seguia siendo una forma de federalismo territorial, unida por relaciones particularistas, a menudo dinasticas, entre el monarca y senores semiautonomos>>. En estos estados, la dominacion por el estado dependia de la coordinacion territorial de actores autonomos. Pero hay una afirmacion militar, fiscal del poder del rey. (7)

El rey, en Francia, desde comienzos del siglo XIII, no rinde homenaje a nadie; tiene la bendicion del papa quien, en 1202, declaro que el monarca no tiene superior en asuntos temporales. Prohibe las guerras privadas y el porte de armas cuando el esta en guerra. Establece que corresponde a la justicia real juzgar delitos cometidos en los caminos del reino puesto que amenazan romper la paz. Progresivamente la justicia se convierte en un asunto del estado.

Ciertos indicadores muestran desde finales de la Edad Media una creciente disminucion de la violencia. En especial en lo que tiene que ver con los homicidios. Es lo que ha mostrado Robert Muchembled en su extensa obra Une histoire de la violence. De la fin de Moyen Age a nous jours. En efecto, con base en documentos provenientes de cortes judiciales, tanto reales, como de tribunales condales y municipales, y de las cartas de perdon de los monarcas, el historiador frances concluye que las tasas de homicidios correspondientes al siglo XIII alcanzaban una cifra de 100 muertos por cada 100.000 habitantes. Lo que contrasta con resultados recientes. A comienzos del siglo XXI, en la comunidad europea la cifra fluctua entre 1,9 y 0,7. (8) En este sentido, Elias tiene razon: fue progresiva la disminucion de la violencia. En lo que no la tiene es en creer que la violencia medieval fuera controlada solo desde el exterior por la amenaza fisica. Como veremos, la sociedad disponia de codigos internos que minaban la agresividad y sus efectos.

Por otra parte, intento tambien mostrar, que, en la administracion de justicia, castigar no era el principal objetivo; lo era averiguar la verdad, reparar el honor perdido y con ello lograr la paz.

Violencia, ira, emociones

Segun el medievalista Stephen White, es inapropiado hablar de inestabilidad emocional. Se pueden identificar controles a las agresiones de los caballeros. Los despliegues publicos de ira en las narraciones politicas no son necesariamente evidencias de inestabilidad emocional; pueden ser senales que invitan a la contencion. (9) En la lectura de las cronicas conviene ser prudente. No lo es Elias al considerar que los documentos, por lo general escritos por clerigos, nos transmiten <<una imagen absolutamente verdadera>>. (10) La escritura de las cronicas corresponde a contextos sociales especificos. La agresividad verbal suele ser una respuesta a una agresion pasada. Tiene un alcance juridico por ser publica. La persona insultada supone que se le esta atribuyendo una responsabilidad, que ha causado un dano a un tercero, por lo que cree que es su derecho enojarse y buscar venganza.

La ira de la que se habla en las cronicas y escritos medievales no siempre tiene un sentido agresivo. Puede ser expresion de verguenza, o de alegria, o de pesar por la perdida del honor, de la tierra, de los amigos. La ira senorial no era una emocion desenfrenada que promoviese la <<irracionalidad politica, y generara una violencia rampante>>. Tanto los despliegues de la ira, como sus representaciones escritas tenian una fuerza politica y normativa. Los pasajes en los que se habla de la ira de los caballeros no son meras descripciones de los sentimientos; son, tambien, estrategias retoricas con el proposito, por ejemplo, de representar a un determinado personaje de tal manera que coincidiese con convenciones establecidas sobre la ira. <<Las manifestaciones de ira y odio no producian de forma automatica actos irracionales de violencia>>. White propone una relacion mas compleja entre despliegues de ira y los diferentes actos politicos que los senores instigaban. No se puede negar la importancia cultural y la fuerza ideologica de las manifestaciones de odio, pero <<los escritos de los clerigos y de otros cronistas sobre la conveniencia de reprimir la violencia de la aristocracia, o civilizar la nobleza no deben considerarse como representaciones exactas de las practicas politicas de los laicos. Decir de alguien que es una persona airada, colerica, no es una descripcion politicamente neutral. Representar las emociones de una persona de una determinada manera era parte de una estrategia politica. Asi que no hay una relacion necesaria entre agresiones verbales y actos de violencia fisica y estos <<no se pueden reducir a emociones o expresiones de impulsos emocionales>>. (11)

Al rechazar la idea de que los nobles medievales fueran emocionalmente inestables o estuvieran atrapados en un estadio primitivo de desarrollo cognitivo, White prefiere asociar las emociones con las inestabilidades de la politica medieval. Es decir que grupos e individuos hacian uso estrategico de las emociones que desplegaban en publico ya fuera con propositos inmediatos o de largo plazo. Lo que no significa desconocer el papel de las emociones, sino destacar que la politica medieval tenia sus propias dimensiones emocionales, las cuales se pueden vincular con lo que Bourdieu llama habitus y con el sentido del honor propio de la cultura masculina y que, como se vera mas adelante, constituia un valor esencial a la hora de legitimar los actos violentos.

A conclusiones similares llega el historiador Trevor Dean en su investigacion sobre las vendettas en Florencia, a finales de la Edad Media: las cronicas no solo exageran las atrocidades, sino que inventan venganzas donde no las hay. Al comparar varios relatos sobre un mismo acontecimiento, Dean encuentra que las mayores atrocidades suelen aparecer en los relatos escritos decadas y a veces centurias despues de ocurridos los hechos; que los cronistas tienen interes en presentar el remoto origen de la venganza, con el proposito de justificar compromisos propios de su entorno. (12) En otros terminos, y como lo demostro la historiadora Gabrielle Spiegel, las cronicas dicen tanto o mas del momento en que fueron escritas como de aquel cuyos acontecimientos narra. Ello es asi porque en la Edad Media el pasado servia de autoridad, de legitimidad de las decisiones del presente y porque el pasado tenia utilidad politica. Los textos representan usos situados del lenguaje. Esos usos son esencialmente locales en su origen. Comprender un texto exige verlo dentro del contexto social regional o local de relaciones humanas. Todos los textos ocupan espacios sociales determinados y son producto del mundo social de sus autores. (13)

Se puede dudar de la veracidad historica de algunos relatos que serian <<proyecciones de los autores, no de los vengadores>>. Como dice Dean: puede tratarse de un reportaje ritual no de una realidad ritual. Hay relatos que siguen unas pautas narrativas convencionales y reiteradas. Comienzan con un incumplimiento de un acuerdo matrimonial, siguen con ataques verbales y fisicos y terminan con la muerte y mutilacion del agresor. A veces se incluye la antropofagia. Acusar al enemigo de antropofago parece ser una forma de denuncia que tenia como proposito deshumanizar al enemigo, al extrano y hacer de ellos un enemigo potencial. (14)

A manera de ilustracion, citemos la historia de una venganza, segun la narracion de uno de los cronistas mas famosos, y quiza mas leidos, a comienzos del siglo XIV: Giovanni Villani (1275-1348). Los hechos tuvieron lugar en 1271, en la iglesia de Viterbo. Guy de Montfort dio muerte con sus propias manos y su propia espada a Enrique de Almain. Este era sobrino del rey Eduardo de Inglaterra. Fue, en palabras del mismo Villani, <<uno de los crimenes mas famosos de la historia>>. Esta muerte es mencionada en la Divina Comedia, en el septimo circulo del Infierno. Fue un acto de venganza por la muerte de Simon de Monfort, padre de Guy, en la batalla de Evesham en 1265.

Escribe Villani:
   Pero Guy, respaldado por una compania de hombres armados, a caballo
   y a pie, no estaba satisfecho con esta muerte, ya que cuando un
   caballero le pregunto que habia hecho, replico, <<me he vengado>> y
   el caballero dijo: <<?Como puede ser? Tu padre fue arrastrado>>.
   Inmediatamente Guy volvio a entrar a la iglesia, tomo el cadaver de
   Enrique por el pelo y lo arrastro villanamente hacia las afueras de
   la iglesia. El senor don Eduardo (rey de Inglaterra) estaba muy
   enojado con el rey Carlos (rey de Sicilia), abandono Viterbo, se
   dirigio a Londres. Alli puso el corazon de su hermano sobre una
   columna en el puente de Londres sobre el rio Tamesis, como un
   recuerdo (memoria) para los ingleses del ultraje recibido. (15)


Trevor Dean destaca el interes del cronista por mostrar que el corazon es simbolo de una agresion y por hacer saber que ambos cadaveres fueron arrastrados; esto es, la equivalencia del acto de venganza. Advierte que otros cronistas italianos, ingleses y franceses no hablan ni del caballero que explica como murio Simon de Montfort, ni del corazon de Enrique. Recuerda que enterrar por separado el corazon era una practica propia de la realeza, sin relacion con una agresion y que el corazon de Enrique fue enterrado en la abadia de Westminster. Concluye que cuando Villani habla de hechos distantes tiene poca credibilidad. Infiere, a partir de las diversas cronicas sobre las que indaga, que mientras mas distante estaba el narrador, mayor era la probabilidad de presentar el origen de la vendetta en una disputa sobre el incumplimiento de una promesa matrimonial, y el final con una mutilacion, y el corazon como objeto simbolico; que tales relatos buscaban evocar emociones de oyentes y lectores, de ahi su estructura narrativa; que las cronicas asi organizadas eran mas bien poderosos medios para recordar y explicar disputas, antes que descripciones objetivas; que tenian propositos morales implicitos, al servir como relatos ejemplares.

Violencia y honor

La historiadora Claude Gauvard distingue entre violencia licita e ilicita, segun se respeten las leyes tacitas o expresas que las regulan. Se condenan los excesos de la violencia, no la violencia misma. La violencia se integra como resorte de las relaciones sociales. Fundamenta las jerarquias de poder: a los senores les facilita acceder a lo que entonces se llamaba el derecho del ban, es decir, el ejercicio del poder jurisdiccional y el control de monopolios como el uso del molino o el cobro de peajes. Gracias a la violencia, los poderosos imponen exacciones a los campesinos. Y gracias a ella, la nobleza garantiza sus privilegios. <<La violencia es constitutiva de la nobleza. Para ser noble, hay que ser violento, y solo el noble pretende tener el derecho de serlo>>. (16) Pero, por supuesto no le es exclusiva; es un fenomeno social omnipresente; compartida por todos los grupos sociales.

Ahora bien, no es una violencia desenfrenada. Tiene limites, asi sean tacitos. La prohibicion de atacar mujeres en cinta, a quienes nadie debe tocar, ni siquiera el verdugo; los ninos son personas sagradas. Pasar por alto estas reglas constituye un sacrilegio. Hay homicidios <<honorables>> y los hay villanos. Los primeros se asocian con la <<venganza honorable>>, tienen lugar de dia, estan precedidos de un desafio, responden a una legitima defensa y se cometen en publico. Los segundos se cometen a escondidas, de noche, sin aviso previo, y a veces se recurre a homicidas a sueldo. Para unos y otros se preve el maximo castigo: la pena de muerte, la mutilacion, el destierro. Pero los homicidios <<honorables>> pueden con facilidad obtener indulgencia y el perdon de las autoridades. La mayor represion se reserva para delitos y delincuentes que atacan la esencia misma del poder: herejias, traiciones, rebeldia social, lesa majestad y lo que se podria llamar delincuencia profesional (ladrones, bribones, asaltantes de caminos, bandidos). (17) Delitos de lesa majestad comprenden ultrajes al rey: regicidio, traicion, falsificacion de moneda.

El honor es uno de los codigos que rige la violencia. Equivale a la reputacion, a la buena fama. Su opuesto es el deshonor y la verguenza. Reputacion es lo que los demas piensan de uno. En la sociedad medieval, el individuo es lo que aparece a los ojos de los otros. El honor es ultrajado por medio de una injuria, una burla con palabras o gestos, cuando se reciben golpes con heridas o sin ellas, o se causa la muerte. El buen nombre se debe renovar a cada rato, teniendo en cuenta la fragilidad de la memoria. Las palabras que se pronuncian y los gestos que se hacen en publico <<crean un estado irreversible, si no son desmentidos de forma inmediata>>. La ofensa puede consistir en tratar al adversario de bastardo, y a su mujer o a la madre de puta. Se espera que el ofendido afronte el desafio tambien en publico, en voz alta y cuchillo en mano. De todo ello resulta una vigilancia reciproca. <<Toda persona es vigilada de cerca por sus vecinos y, si no se comporta como debe, pierde valor ante los ojos de todos>>. Asi lo observo Felipe de Beaumanoir, recopilador en 1238 de Coutumes de Beauvaisis: <<Cada uno debe convertirse en sargento para detener a los malhechores>>. (18) El deshonor contamina a todos los miembros de la familia; al conjunto de la aldea, si el agresor viene de otra parroquia.

Hay un honor propiamente masculino. El varon es deshonrado cuando se pone en duda su capacidad de responder por medio de la fuerza. Debe evitar quedar mal en publico, si su virilidad es puesta en duda, y si, por tal razon, es objeto de burlas, de insultos. Se espera que reaccione porque <<ceder ante un agresor es deshonroso, para el y para toda su familia. Es una respuesta generalmente violenta, pero legitima y obligatoria porque evita la verguenza>>. (19)

El honor de la mujer es, ante todo, sexual. Defenderlo es responsabilidad de los varones: padres, hermanos, esposos. A la mujer se le considera imagen del pecado, por lo que debe ser objeto de vigilancia permanente. Sin mayor castigo, los varones nobles insultan a ciertas mujeres: muchachas del comun, campesinas, artesanas, viudas. Y en especial, las siervas. Esta concepcion del honor no es exclusiva de las clases poderosas. Se extiende a todos los grupos sociales.

Emmanuel Le Roy Ladurie muestra el alcance de estos valores en una aldea medieval. Entre las campesinas de Montaillou el sentido de la verguenza esta arraigado. <<Contribuye a la dificil preservacion de la fidelidad conyugal, tanto como lo hace el miedo al palo y al marido>>. <<Un pundonor externalizado, concebido mas en funcion de los juicios de otro, emanados del marido, del linaje, o de la aldea, que en razon del veredicto de la consciencia personal>>. (20)

Estos valores inciden en la violencia domestica, tanto como la misoginia. En Montaillou <<toda mujer que se casa debe esperar un dia u otro una dosis de vapuleo>>. Segun testimonios que obtuvo el obispo Jacques Fournier, a comienzos del siglo XIV, las mujeres expresan temores a ser golpeadas. <<No reveles jamas a mi marido que nosotras hemos hablado de esto, porque si lo supiera, me mataria>>, le dice Guillemette Clergue a su madre Alazais. El hereje Pierre Authie recrimina a su yerno: <<Arnaud, no os entendeis bien con mi hija Guillemette que es vuestra mujer; sois duro y cruel con ella; y de ese modo obrais contra la Escritura que preconiza que el hombre sea pacifico, dulce y tierno>>. Arnaud responde: <<Es culpa de vuestra hija. Es mala y charlatana. Y tened cuidado vos mismo, no vaya a ser que os rompa las narices>>. (21)

Como lo ha senalado Jean-Louis Flandrin, la sociedad tradicional medieval le daba al hombre los medios para imponer su voluntad y le exigia que la impusiera. Varias recopilaciones de costumbres asi lo aceptan. La de Beauvaisis declara: <<Esta bien que el hombre golpee a su mujer, sin matarla y sin herirla, cuando desobedece al marido>>. En la de Bergerac se admite el castigo, hasta hacerla sangrar, siempre que la intencion fuera buena. En Burdeos, la costumbre estipulaba, en 1359, que un marido que en un acceso de colera hubiera matado a su mujer, no sufria pena alguna, siempre que se confesara arrepentido por medio de un juramento solemne. Segun el derecho consuetudinario de Senlis, recogido en 1375, los maridos que se dejasen golpear por sus esposas debian ser castigados y condenados a montar en un asno, con la cara hacia la cola del asno. (22)

Guerras privadas

Las guerras privadas entre familias, vecinos, aldeas, fueron practicas de resolucion de conflictos. Los documentos de la epoca las denominaban guerres. Segun Harold Lasswell son <<relaciones de hostilidad mutua entre grupos muy cercanos en las que ambas partes preven el recurso a la violencia>>. (23) En una investigacion de Stephen White sobre siete casos en Touraine, a comienzos del siglo XI, se deduce que, por lo general, las guerras privadas siguen un orden: comienzan con una amenaza dirigida a los parientes del agresor, continuan con hostilidad entre las partes, y terminan con la satisfaccion de las diferencias mediante un arreglo en terminos que ambas partes aceptan. Eran pugnas no solo entre individuos, sino entre grupos. Por lo tanto, se necesitaban ayudas y medios para reclutar personas que contribuyeran a vengar una muerte, o a defender a un homicida, u otro agresor contra una esperada retaliacion. Fuertes lazos de parentesco, de vasallaje, de amistad. Como lo demostro Marc Bloch, los vinculos de vasallaje eran tan fuertes como los de parentesco. Cuando un noble era muerto, todos sus amici (amigos), y no solo sus parientes, se preparaban para la venganza; lo propio ocurria con los companeros y aliados del homicida. (24)

Estas guerras no eran exclusivas de los grupos sociales mas poderosos. Burgueses, artesanos, campesinos organizaban sus correspondientes venganzas. A Dios y a los santos se les atribuian intenciones y acciones vengativas.

Estas guerras, en especial las de los senores, perjudicaban a sectores sociales no directamente implicados en ellas. Los protagonistas no se limitaban a atacar a sus adversarios directos. Incursiones, saqueos en tierras del enemigo o de sus subordinados conformaban la venganza. En Touraine, los campesinos fueron victimas considerables y los beneficiados ciertos senores que lograron consolidar su autoridad frente a sus enemigos vecinos. De manera que no eran simples confrontaciones familiares; formaban parte de la vida politica local. La guerra entre senores facilito el proceso de explotacion senorial y existia una estrecha relacion entre lucha por el poder y lucha por la tierra. (25) Cambiar de bando fue un ardid de resistencia y rebelion. White cuenta que dos siervos del conde de Anjou se unieron al campo enemigo saqueando las tierras de su senor. Recibieron cruel castigo: les arrancaron los ojos. Las gentes del campo se aterrorizaban y empobrecian.

Cartas de la abadia de Noyers sirven de apoyo a la investigacion de White. Son registros de donaciones, regalos de tierras, de personas (siervos) y de otras formas de riqueza que los homicidas entregaban a los monjes a cambio de oraciones y misas por las almas de las victimas y aun de los victimarios. Corresponden a conciliaciones rituales con las que se cierra un acuerdo temporal o final. Dan a conocer el nombre de los protagonistas de las venganzas, el bando que inicio un acuerdo, las condiciones de posesion del regalo a la abadia, la lista de testigos que vieron y oyeron lo que paso durante la celebracion del pacto.

Los monjes son intermediarios, gracias a sus estrechos vinculos con los intervinientes de quienes pueden ser parientes. Son lideres espirituales mediadores con el mas alla, y como tales perdonan los pecados. Su condicion de figuras liminales les permite <<franquear fronteras geograficas y cosmologicas que otros seres humanos no podian pasar>>. <<En una sociedad que otorgaba especial valor a los actos religiosos y a la intercesion politica, los monjes era intermediarios por excelencia>>. (26) White concluye que, a falta de instituciones de gobierno, esta red de apoyo religioso fue el marco para una accion politica. Conseguir la paz requeria manipular redes de parentesco, senorio, residencia comun, y vinculo con un centro de culto como lo era la abadia de Noyers.

El antropologo Max Gluckman, inspirado en la obra de Evans Pritchard, sostiene que las sociedades en las que no existe un poder central o gubernamental capaz de controlar la violencia disponen de sus propios medios para enfrentar las guerras de venganza. Las solidaridades contradictorias es uno de ellos. Obligan a presionar por la paz, a buscar arbitros. Otro es la amenaza externa que exige por los menos aplazar los enfrentamientos internos. <<Los hombres se enfrentan en terminos de algunas de sus lealtades consuetudinarias, pero se abstienen de la violencia gracias a lealtades que entran en conflicto, impuestas tambien por la costumbre. El resultado es que los conflictos en una serie de relaciones, en un rango mas amplio de la sociedad, o en un periodo mas largo, conducen al restablecimiento de la cohesion social>>, escribe Gluckman. (27)

Este antropologo invita a tener en cuenta esta teoria para examinar las guerras privadas de la Edad Media, las cuales serian menos frecuentes de lo que se ha pensado, pues la cooperacion y el conflicto se equilibran entre si. White, por su parte, es esceptico. Piensa que las guerras privadas fueron mas dificiles de detener de lo que sugiere Gluckman. Los homicidios con los que se iniciaban los enfrentamientos tenian lugar durante conflictos regionales mas amplios y no durante periodos de paz, por lo que una retaliacion no podia impedirse facilmente. Las guerras privadas de la Edad Media no surgieron entre comunidades de iguales, como parecen ser los casos que estudio Pritchard. Los grupos en contienda en Europa consistian en gentes que compartian un senor comun; es decir, que quienes participaban poca duda tenian sobre a quien debian apoyar. Uno de los propositos era expandir el poder, de manera que las presiones de los menos poderosos vinculados a ambos bandos tenian pocas posibilidades de ser efectivas.

Justicia y paz. El procedimiento acusatorio. Las ordalias

?Como funcionaba el regimen judicial, si el estado aun no monopolizaba el uso legitimo de la violencia? Tribunales del rey, de los condes, de los senores en sus senorios, de las ciudades eran instancias independientes en las que se acusaba y condenaba. Podrian considerarse organos estatales. Afirmar que todavia no habia un monopolio significa que en el territorio donde el rey era soberano, o el conde senor, o la comuna urbana gobernante, los tribunales no eran las unicas instancias de administracion de justicia. Se castigaba, sancionaba, condenaba por fuera de esos tribunales, por medio de la venganza o del arreglo mediante acuerdo entre victimas y victimarios o recurriendo a arbitros. Mediacion cara a cara entre las partes implicadas, la denomina un conocido medievalista. Es decir, que no se recurre a un fallo desde arriba; (28) las partes implicadas y la comunidad que las rodea resuelven los conflictos segun sus propias costumbres.

Perry Anderson estima que una de las caracteristicas estructurales del modo de produccion feudal es <<la parcelacion de la soberania>>. Esto es, que <<las funciones del estado se desintegran en una distribucion vertical de arriba abajo, precisamente en cada uno de los niveles en que se integraban por otra parte las relaciones politicas y economicas>>. (29) La supervivencia de las aldeas, la autonomia de las ciudades y las dependencias feudales fueron consecuencia de la fragmentacion de la soberania. Por otra parte, en la sociedad medieval, en la que no habia un poder ejecutivo, ni legislativo, la justicia era <<la modalidad central del poder>>. El poder llego a identificarse practicamente con la sola funcion judicial de interpretar y aplicar las normas. <<Imponer multas, recaudar peajes, eran parte de la funcion judicial. Como tambien lo era exigir pago por el uso de hornos y molinos. Banalidades se les llamaba entonces. O senorio jurisdiccional. La justicia era el nombre ordinario del poder>>. (30)

La historia de la administracion de justicia durante la Edad Media es la de una progresiva consolidacion de los tribunales regios y la de una creciente racionalizacion de los procedimientos. En efecto, hasta el siglo XII predomino el metodo acusatorio. Como lo define Norman Cohn, <<la batalla legal no se planteaba entre la sociedad y el acusado, sino entre el acusado y el acusador. Este debia iniciar y llevar el caso por sus propios medios. Si no lograba probar que la razon estaba de su lado, corria el riesgo de ser castigado con la pena que se hubiera impuesto al acusado de resultar este culpable. Las autoridades dependian de las denuncias. Si no habia denuncia, no habia proceso. (31)

La ordalia o juicio de Dios era una prueba para mostrar inocencia o culpabilidad y que se utilizaba en el procedimiento acusatorio. El sospechoso era arrojado al agua fria, o sometido a tomar en sus manos una barra de hierro ardiente, o aceptaba enfrentarse en duelo belico; este ultimo caso era mas propio de los nobles. Juicio de Dios por ser <<apelaciones a Dios alli donde el juicio humano era incapaz de determinar la verdad>>. (32) Asi lo interpreto un obispo, Reinaldo II de Anjou, quien sometio a uno de sus siervos a la ordalia <<a fin de que en el Dios se digne mostrar su poder y declarar la verdad>>. (33) Por tal razon, se relaciona con lo sagrado. Suele estar precedida de ceremonias religiosas y actos de penitencia.

He aqui un relato de la ordalia de agua fria, del ano 1067:
   Si alguien ha sido acusado de robo y niega haberlo hecho, el martes
   en la ceremonia de visperas debe ir a la iglesia con el proposito
   de buscar expiacion, vestido con ropa de lana, descalzo; y alli, es
   decir en la iglesia, debe permanecer hasta el sabado con guardias.
   Debe ayunar durante tres dias a base de pan de cebada sin levadura,
   agua y berros. El dia sabado, el sacerdote celebra la misa. Cuando
   esta se termina, el acusado debe despojarse de sus ropas de lana, y
   de su ropa interior. Sus genitales se cubren con una nueva ropa de
   lino. Debe cubrirse con una capa. Dirigirse a una pileta de agua en
   una procesion mientras se cantan letanias. La pila tiene doce pies
   de profundidad (unos tres metros) y 20 de ancho. Debe llenarse por
   completo. Un sacerdote subido en una mesa, bendice el agua y los
   jurados que lo acompanan estan cerca del acusado a quien dos
   hombres se encargan de bajar. El acusado y el acusador prestan
   juramento, similar al juramento de un combate judicial. Se deben
   atar las manos del acusado y sus rodillas inclinadas. Alrededor de
   los hombros se pone una cuerda y se hace un nudo que llegue hasta
   la parte mas larga del cabello. Luego se va deslizando suavemente
   para que no se agite el agua. Si se hunde hasta el nudo, entonces
   puede salir y se le considera salvado; si no, puede considerarsele
   culpable. (34)


La siguiente es una descripcion, del mismo ano, de una ordalia de hierro ardiente:
   Despues de que se ha hecho una acusacion de forma legitima, el
   acusado debe completar tres dias de ayuno y oracion, y un sacerdote
   vestido con ornamentos sagrados, excepto la casulla, con un par de
   tenazas toma el hierro puesto ante el altar y cantando benedicite
   omnia opera, lo lleva al fuego. Pone el hierro en el fuego y lo
   asperja con agua bendita. El acusado toma el hierro. Su mano se
   cubre con una venda durante tres dias. Si se encuentra una
   secrecion infecciosa en la marca del hierro, es considerado
   culpable; pero si esta limpio, gloria y alabanza sea dada a Dios. (35)


Su origen es monarquico. Se sabe que Carlomagno recurrio a la ordalia. Sin ser de origen popular, la eficacia de la ordalia, sin embargo, dependia del apoyo colectivo. (36) Por ser una escena publica, la gente asistente aprobaba o desaprobaba. El sentido de los resultados no lo determinaba ni un obispo ni ningun otro oficial, sino <<el pueblo reunido de la comunidad en su conjunto>>. (37) El juicio de Dios <<no era descifrado por gente graduada, independiente y experta en cicatrizacion de manos; se establecia de forma bastante empirica y subjetiva por una pequena sociedad>>. (38) Podia escogerse un jurado, gentes del lugar que decidian; solian ser doce personas. El veredicto suscitaba desacuerdos entre acusado y acusador. ?Cuanto tiempo paso la persona en flotacion, antes de conocerse el dictamen? Se sabe de quejas por posible manipulacion. Asi se infiere de la siguiente noticia de 1066:
   Los representantes de la parte contraria se sorprendieron mucho de
   que hubiera resultado asi. En efecto, en su inicua violencia habian
   calentado el agua del juicio hasta la ebullicion, es decir, mucho
   mas fuerte de lo requerido por la costumbre y ello a pesar de las
   protestas de los nuestros ante la injusticia. Como si la justicia y
   el poder de Dios pudieran disminuir a medida que se elevaba la
   temperatura del agua, como si El no pudiera quemar a un culpable en
   el agua fria tan bien como habia preservado al justo de toda
   afrenta en el agua hirviendo. (39)


No era facil pasar por alto la decision local. Aunque sucedia. En una de las clausulas de la ordenanza de Clarendon de 1166 se preve que individuos de la comunidad intervengan, pero en otras la decision final queda en manos de funcionarios del rey. Este se reservaba el derecho de no tener en cuenta los resultados de las ordalias.

La ordalia, de ordinario, no era primera instancia; podia ser la ultima, o una alternativa en caso de juramentos contradictorios. A ella se recurria o porque el reo no era libre, o muy sospechoso, o sobre el pesaban graves acusaciones; delitos de lesa majestad, por ejemplo. O cuando se era inculpado por lo menos por tres personas al mismo tiempo, o si quienes se comprometian a respaldarlo, no se atrevian a prestar juramento. (40) O porque se era forastero y por lo tanto se carecia de respaldo local. (41)

Una pesquisa con base en rollos de las cortes de los condados ingleses, de mediados del siglo XII (1194-1208), infiere que valerse de la ordalia no era automatico, pues antes de hacerlo se indagaba por posibles evidencias, se interrogaba a testigos. Los funcionarios judiciales conocian quienes eran los infractores, a quien se le habian encontrado propiedades robadas, quienes estuvieron en el lugar del delito, quienes recibian en sus casas a fugitivos y proscritos. La ordalia se reservaba para la incertidumbre. Se desacreditaba si se procedia en contra de la evidencia, o teniendola. No conviene tentar a Dios, pidiendo su intervencion sin necesidad.

La ordalia solucionaba disputas territoriales y de poder local, en las que no habia delitos. Acontecia que una de las partes, a pesar de una aceptacion inicial, se negaba a someterse a la prueba. Lo hacia con el proposito de ganar tiempo, de presionar un acuerdo y con ello llegar a la paz. La inminencia de un duelo, de un hierro ardiente, induce a la conciliacion, si se advierte que se esta en condiciones desfavorables, segun el equilibrio de fuerzas y las probables ganancias. Ante la duda del desenlace del combate, un tal Pierre habria preferido contar con algun dinero. (42)

Habia la opcion de ser reemplazado. Los monjes de la abadia de Marmoutier tenian una disputa con un clerigo, de nombre Guillermo. La razon: los derechos de servidumbre sobre una familia. Guillermo cede el litigio a su cunado quien es un caballero, con la mision de vengarse de los monjes. Estos, para probar la autenticidad del diploma en que se figuraban sus derechos, traen a uno de sus dependientes para que los represente en la ordalia del hierro ardiente. (43)

Procedimiento inquisitorial. Primero la paz, luego el castigo

Despues del siglo XIII, se fue imponiendo el procedimiento inquisitivo en el cual la responsabilidad recaia en las autoridades, quienes iniciaban la averiguacion de un delito. El papa Inocencio III (1198-1216) se valio de este metodo para proceder contra los clerigos. Anos mas tarde, 1232, se creo una institucion para perseguir herejes con base en este procedimiento: La Inquisicion.

En 1215, el Cuarto Concilio de Letran abolio la ordalia. Una medida que coincidio con una serie de transformaciones en los ambitos religioso y politico, uno de cuyos resultados fue minar el poder de las comunidades locales como fuentes de orden y de justicia. Cambios que corresponden a lo que Max Weber describio como propios de los regimenes burocraticos nacientes. La Reforma Gregoriana de finales del siglo XI concentro las funciones religiosas en el clero y fortalecio el poder del papa. A partir de entonces, la canonizacion dejo de ser popular para ser exclusiva del sumo pontifice, como tambien lo es la consagracion de los obispos. La Reforma Gregoriana produjo <<clerigos mejor preparados y descalifico al pueblo en asuntos religiosos>>. (44)

Los reyes afianzaron su poder legislativo, militar, fiscal y judicial. Lo propio hizo la burguesia al lograr la autonomia de gobierno en las ciudades. En uno y otro caso el poder se comparte con una nueva elite de letrados, jueces y maestros. La burguesia estuvo de acuerdo con la abolicion de la ordalia. (45)

En la administracion de los gobiernos y de la justicia cada vez mas se recurre a la escritura. Los guerreros fueron reemplazados por funcionarios como agentes de gobierno. Se advierte una division del trabajo en la gestion publica, lo que fue resultado de la profesionalizacion y la especializacion a cargo de un nuevo tipo social: los letrados cuyas ventajas consisten en escribir y hacer cuentas. Servirse de la pesquisa judicial (metodo inquisitorial) ha sido considerado como una victoria de la razon sobre la supersticion, de la verdad sobre la costumbre, de la centralizacion sobre el particularismo, de los expertos sobre los iletrados. (46) La misma justicia eclesiastica es asunto de especialistas: el tribunal del obispo se diferencia del condal, y se impone el procedimiento canonico romano.

Pero tomo tiempo afianzar el monopolio. Como lo explica Michael Mann, a pesar de la centralizacion, en otros estados distintos a Inglaterra, <<la mayor parte de las funciones judiciales, entre 1155 y 1477, no las ejercia el estado, sino senores y clerigos locales>>. (47)

En efecto, las cortes regias, condales, senoriales y las de las ciudades compartian la administracion de justicia con los particulares. El mismo estado preferia ceder su jurisdiccion si el resultado era resolver los conflictos, y procuraba buscar la verdad y buscar la paz; castigar era secundario. (48) Es lo que se desprende de estudios recientes, con base en archivos judiciales y notariales.

Sirvan de ejemplo dos investigaciones, cuyos resultados sintetizo. Daniel Smail es el autor de la primera. Examina 492 procesos de la curia inquisitionis (corte de la inquisicion), de la ciudad de Marsella, entre 1337 y 1367. El nombre de la corte obedece precisamente a que se vale del metodo inquisitorial. Es decir, porque inicia la acusacion, reune testigos y usa la tortura. La presidia un juez de palacio, acompanado por un asistente: el vicario. Este se encargaba de anunciar las sentencias en parlamentos publicos, los cuales tenian lugar cinco o seis veces al ano, en el centro de la plaza de la ciudad.

Smail concluye que el principal proposito de la corte de Marsella era lograr la paz mas que castigar. Romper la paz, despues de un acuerdo, era considerado un crimen atroz. De los 492 casos, la mayoria, 331, corresponde a sentencias de multas; 289 a actos de violencia fisica o amenaza de violencia, ya fuera con heridas menores, o simplemente sacar un cuchillo. Solamente en 17 casos hubo derramamiento de sangre. Era comun que el homicida huyera tras el crimen. Lo que no significaba el fin del proceso legal, porque la jurisdiccion se trasladaba a la familia de la victima. Era una costumbre que estaba extendida tambien en el sur de Italia, segun la informacion que se tiene. Para resolver el conflicto a veces se buscaba un arreglo entre las familias de la victima y del victimario, ante un notario, o se acudia a arbitros. Estos arbitros solian ser nobles, o miembros del patriciado urbano, o frailes o juristas. El homicida exilado no estaba presente: solo regresaba para aprobar lo pactado por sus familiares, o amigos. La corte estaba dispuesta a renunciar a su jurisdiccion; preferia una catarsis del arreglo. Que un homicida escapase al poder de la corte no debe interpretarse como signo de insuficiencia, ya que <<el exilio era parte y parcela de un sistema desordenado pero razonablemente objetivo de perseguir y castigar al homicida>>. (49)

Smail ensena tambien que la venganza era rara entre los sectores populares, a diferencia de lo que ocurria entre los nobles. El pueblo le tenia miedo a la venganza. Era mas probable que la gente del comun, victimizada por la violencia, buscara un arreglo de paz; el miedo a la retaliacion era una razon para que el agresor buscase una mediacion.

Fugarse tras haber cometido el delito tenia el proposito de evitar la carcel y la venganza, asi como el de esperar un acuerdo con familiares y amigos de la victima. Pero no era facil huir y exilarse. Se necesitaba de amigos y parientes dispuestos a defender la causa, a iniciar los arreglos. Se tenia que tener apoyos en el campo, lugar preferido para escapar. La huida y el exilio estaban al alcance de los homicidas acomodados. La corte procedia en consecuencia. Era mas exigente con quienes no tenian parientes, ni amigos; es decir, gentes sin poder. Y con los forasteros e inmigrantes. Los vinculos familiares garantizaban respetabilidad y aseguraban un trato mas leve. Tener buena reputacion servia de estrategia de defensa al facilitar llegar a un acuerdo y evitar el proceso judicial.

La curia inquisitionis juzgaba ante todo delitos menores; se preferia que los mayores fueran resueltos recurriendo al arbitraje, y a acuerdos de paz entre las partes. De ahi que no aparecieran tantos casos de homicidios. El interes de la corte era resolver lo mas pronto el problema, y evitar que se extendiese la venganza. En los documentos poco se sabe sobre la cronologia de los hechos, o de sus motivos, lo que, en terminos de Smail, terminaba por <<trivializar la violencia>>. Las apelaciones informan con detalle sobre las circunstancias del delito. Eran publicas con el fin de restaurar la reputacion. Eran costosas por lo que favorecian a las gentes con recursos; la mas barata valia seis libras, superior a la mayoria de las multas; podian llegar a 42 florines, el precio de una casa modesta. En los veinticinco anos del periodo de estudio, se presentaron 30 apelaciones de un total de 492 casos.

A juzgar por el caso de Marsella, la paz no la imponian las autoridades a una poblacion ilegal y violenta. <<Los habitos de construccion de la paz estaban arraigados, como lo estaban los habitos de venganza, lo que a su vez estimulaba la busqueda de la paz>>. La corte de Marsella se inclinaba por darle una oportunidad a la paz, a costa de su propia jurisdiccion. Dejar la decision en manos de particulares, familias y amigos de las partes en contienda, no necesariamente garantizaba la paz. Para que esta fuera efectiva, era necesario que el agresor y las victimas tuviesen el suficiente apoyo local. Lo que muestra que era una justicia sin reglas claras, en la que jueces y procesados construian sobre la marcha. Hibrido es el termino con el que autor califica este sistema judicial. Con espacio para la negociacion, la flexibilidad y el abuso. <<Un sistema en el que el acto de venganza finalmente se fundia con el arte de litigar que deja el sabor en los escritos y alegatos los cuales suplantan la espada y los cuchillos de la epoca anterior>>. (50)

La segunda investigacion se titula <<pro bono pacis>> (por el bien de la paz), de la historiadora Katherine Jansen. (51) Su tema: acuerdos de paz concertados ante notario, sin la intervencion de autoridad judicial. Jansen analiza 514 contratos, correspondientes a los anos 1257-1342, de la ciudad de Florencia. Muestra que los arreglos de paz no eran privilegio de nobles y magnates, como solian creer los cronistas. Los protagonistas de este estudio son desde gentes del pueblo, los mas humildes sirvientes, zapateros, miembros de lo que entonces se denominabapopolo minuto, hasta ricos mercaderes, del popolo grosso. Los acuerdos eran bilaterales, voluntarios, y con fuerza de ley. Contenian cuatro items: el nombre de los disputantes, los juramentos de compromiso de defender la paz, sanciones economicas si se rompe la paz, el intercambio de un beso.

El notario no era un negociador, ni un juez, ni defensor. Era un testigo. A el se le debia pedir su intervencion. Si aceptaba, redacta unos textos de contratos en un documento llamado imbreviatura. Esta imbreviatura se incorpora en el registro de notario o protocolo. La practica de archivar garantizaba la confianza publica porque se establecia la secuencia temporal; no se podian cambiar las fechas o agregar informacion. Si un cliente pedia su propia copia, entonces se trazaba una linea a lo largo de la imbreviatura. Asi se sabia que se habia hecho una copia. Dos eran los propositos del contrato de paz: evitar los litigios y poner fin a juicios en curso. Jansen lo define como una modalidad de justicia cara a cara.

Un 44% de los acuerdos corresponde a ataques menores, de los cuales mas del 81% eran enfrentamientos sin uso de armas. Es decir, peleas entre dos personas. La mayoria de estos casos eran contiendas violentas, consecuencia de discusiones, insultos o amenazas. Mas de 12% correspondia a asaltos verbales: palabras injuriosas, maldiciones. Insultos frecuentes eran los de bastardo, ladron, mentiroso. A continuacion, venia el enfrentamiento a punos. Si en un plazo de quince dias las partes llegaban a un acuerdo, se anulaban las multas que las autoridades hubiesen impuesto por estas violencias.

En Florencia estaba prohibido el porte de armas, excepto si era para defensa propia. Por supuesto que no todos acataban la prohibicion. Solo en el 9% de los casos se menciona uso de armas. No parece ser cierto, entonces, el estereotipo segun el cual los hombres de la Edad Media recurrian con suma facilidad al uso de las armas. El arma mas mencionada es el cuchillo, seguido de punos y piedras.

Las vendettas eran, tambien, objeto de arreglos ante notario. La autora las define como la obligacion de los parientes de vengar una agresion a un miembro de la familia. 36 casos corresponden a vendetta, en la mitad de los cuales se inicio con un homicidio. Los acuerdos de paz ante notario se usaron como estrategia para facilitar el reintegro de alguien que habia huido y era perseguido por la justicia de la ciudad. El acusado se negaba a atender el requerimiento judicial, la corte entonces emitia una orden con un tiempo para responder. Si no se atendia, se imponia una multa. La notificacion era leida en publico y se fijaba en la puerta de la vivienda del contumaz. De no asistir se emitia un nuevo aviso con plazo perentorio de quince dias, y de no cumplir era declarado criminal confeso y culpable.

En Florencia, el desterrado perdia sus derechos civiles, legales y judiciales; no podia disponer de sus medios de supervivencia, ni tenia derecho a ejercer cargos publicos, ni a presentar demandas ante una corte. Se le registraba en el libro de los desterrados, podia ser asaltado, e incluso asesinado. Su cabeza tenia un precio. Podia conmutar su castigo con la presentacion de un acuerdo de paz, previo pago de la multa. Quienes no podian pagarla corrian el riesgo del encarcelamiento. El 64% de los encarcelados en la carcel de Stinche, de Florencia, lo era por deudas, la mitad de los cuales eran deudores publicos. Que el 25 por ciento de los acuerdos de paz incluyera cancelaciones de destierros muestra que <<los florentinos usaban el contrato de paz en su propio beneficio>>.

Los acuerdos de paz se sellaban con un beso. Un beso en la boca. Era un ritual de reinsercion en la sociedad civil. Como lo ha explicado Nicolas Offenstadt en su libro sobre rituales de la paz, durante la guerra de los cien anos el beso era signo central para la paz publica, en el encuentro de los reyes, para sellar acuerdos y tratados entre reinos y ciudades. En las sagradas escrituras besar es signo de la paz. Desde finales del siglo II despues de Cristo, el beso se integra a la liturgia de la misa. Segun el exegeta y escritor cristiano Rufino de Aquilea, el beso es el signo de la paz por excelencia. (52) Cuando un caballero y un senor se comprometian en vasallaje, lo hacian mediante un beso en la boca. En las sociedades en las que la escritura no es aun la forma mas extendida de avalar acuerdos, los gestos y los rituales ocupan su lugar: juramentos, poner las manos entre las manos del senor y el beso. Son, por supuesto, gestos publicos que, por serlo, luego son dificiles de negar. El 80% de los contratos examinados por Jansen menciona el beso. Se le denomina tambien beso de la paz (osculum pacis).

Las formulas en las que se habla del beso en la boca destacan que las dos partes hacen la paz, aceptan el perdon y ponen fin a las hostilidades, en un compromiso del cual son responsables por igual. Al estar asociado con la misa, el beso queda imbuido de lo sagrado, a la vez que sirve de punto final simbolico del acuerdo.

Jansen observa que un gesto como este tenia mayor poder que las palabras, tanto para los implicados directamente, como para el publico presente. Desde el momento en que se intercambia el beso, la disputa queda arreglada; una nueva realidad se manifiesta: la de la concordia y la insercion social. Los desterrados son reintegrados, recuperan sus derechos, participan en la vida civica de la ciudad, con lo que se evita la venganza y se restablece la paz. Como lo han subrayado los historiadores de la formacion de las ciudades medievales, uno de los primeros objetivos en su lucha por la autonomia, era la paz urbana, lograda mediante el consenso juramento, o lo que se llamaba entonces la conjuracion. Eran asociaciones voluntarias, como lo eran los acuerdos de paz ante notario. Tales acuerdos, no sobra reiterarlo, se establecian por fuera de los tribunales, y eran, por lo tanto, una forma si se quiere popular de resolucion de conflictos. Sobrevivieron al establecimiento del procedimiento inquisitorial. Jansen concluye que ello fue asi porque la razon de ser de la comuna era mantener el orden publico, controlar la violencia, estimular la armonia civica y promover la paz y la seguridad.

La justicia del rey: perdonar antes que castigar. El perdon del rey

La justicia que administraban el rey y sus tribunales tenia el principal empeno de conseguir la paz y perdonar, antes que castigar. El rey se mostraba a la vez riguroso y misericordioso. Asi se deduce de las sentencias del parlamento de Paris, tribunal que solia presidir el rey y que administraba justicia en su nombre.

El parlamento fue el resultado de la especializacion de las funciones de la curia regia. A esta correspondian tareas administrativas, financieras, militares. Pronto se denomino parlamento a las reuniones judiciales de la curia. Bajo Luis IX (1226-1270), sus sesiones se hicieron mas largas. En 1247 el rey instalo jueces en el palacio. Desde entonces los juristas juegan el papel dominante; se va excluyendo a los vasallos y a los prelados. Al parlamento llegan apelaciones de tribunales menores de origen regio, de los bailiazgos. En 1278, consta de tres camaras con las tareas de escuchar las demandas, investigar y juzgar. En el reinado de Felipe IV el Hermoso (1285-1314), la mayor parte de los funcionarios eran profesionales del derecho. En 1303 la sede del parlamento se fija en Paris.

Segun las cifras que propone el historiador Claude Gauvard, entre 1387 y 1400 el parlamento juzgo 200 casos, y solo en cuatro de ellos se sentencio la pena de muerte. El 75% de los acusados nobles perseguidos por haber participado en guerras privadas fueron liberados o absueltos. Se preferia el destierro. Las condenas mas frecuentes iban desde penas liturgicas, la prision, el destierro, confiscacion de la propiedad, el escarnio, hasta las simples excusas. Sanciones liturgicas eran: encargo de misas por el alma de la victima, donacion de cirios para la liturgia, regalos con fines caritativos, cuadros conmemorativos con el recuerdo de la escena del delito que ayudan a acatar la decision del tribunal. (53)

El perdon del rey tenia el mismo sentido: mostrar misericordia. Se beneficiaban procesados y condenados. Se suspendia la pena capital. Las primeras cartas de perdon las otorgo el rey Felipe IV el Hermoso, en 1304. Son documentos valiosos porque describen las circunstancias de los delitos y, como dice Muchembled, miden la intensidad y generalizacion de la violencia. (54) Se estima que entre 1304 y 1568 fueron concedidas cerca de 50.000 cartas de absolucion en el reino de Francia. El perdon del rey interrumpia el curso de la justicia, independientemente de la jurisdiccion a la que estuviera sometido el beneficiario. Restauraba el buen nombre y los bienes, habida cuenta de que a la parte adversa se le preservaban y restituian los derechos. Cubria el conjunto de delitos que contemplaba la pena de muerte: la traicion, el robo, el homicidio, el infanticidio, la violacion de doncellas y viudas, el homosexualismo, el bestialismo y delitos de lesa majestad. (55) En Francia, los grandes principes tambien perdonaban.

El perdon apremia a las partes a llegar a la paz, porque la carta del rey detiene la venganza. El soberano es arbitro superior; la absolucion es un triunfo en la senda del monopolio en asuntos de justicia. Pero solo un paso, porque el mismo estado terminaba por secundar la via de hecho al reconocer que el homicidio por venganza equivalia a un castigo por ultraje al honor, y al ir en contravia del rigor judicial. Una ordenanza de 1357, en una asamblea de representantes de los tres estados, determino que mutilacion de los miembros, violacion de mujeres, quebrantamiento de la paz, delitos de lesa majestad, y reincidencias no eran remisibles. El rey hizo caso omiso.

La obtencion del perdon dependia no tanto del delito mismo cuanto de las circunstancias en que se cometio. Un homicidio clandestino, sin que mediara ultraje al honor, era dificil que fuera absuelto. Como concluye el historiador Claude Gauvard, el objetivo era menos hacer uso completo del monopolio y mas administrar la justicia, preservando la paz del reino. (56)

La legitima defensa era la justificacion mas frecuente para obtener la gracia del rey. La juventud, la debilidad (imbecillitas) del sexo femenino, la ira, el dolor, la ebriedad y la locura los atenuantes que se aducian. (57) Se pedia que se considerase la buena reputacion del delincuente, que este sostenia a su familia y a sus padres. Se evocaba la pasion de Cristo cuya conmemoracion debia motivar al principe a perdonar al pecador. (58)

A manera de ilustracion, transcribo la siguiente carta de perdon. Esta tomada del apendice de Fiction in the Archives, un libro de la historiadora Natalie Davis, en el que precisamente se examina con detalle el valor documental de las cartas de perdon. Como se puede observar este documento resume valores sobre la violencia, la paz y el perdon.
   Francisco, por la gracia de Dios, rey de Francia, para que sea
   conocido por todos los presentes y los que han de venir. Hemos
   recibido la humilde suplica de Thomas Manny, pobre hombre
   trabajador, de 36 anos de edad, residente en Sens, quien se habia
   unido en matrimonio con Claudina Guyart, con quien tuvo un hijo. Y
   que el dicho suplicante siempre la habia tratado bien y con
   honestidad y que el mismo tenia buen nombre y de honesta
   conversacion, sin embargo la dicha mujer, mal aconsejada, se venia
   comportando con lascivia y maldad. El suplicante, muy disgustado,
   la habia cuidado y curado. Pero luego, en compania de una camarera
   que la habia atendido durante la enfermedad, se fue a la casa de
   Jean Baston, un tabernero, donde se quedo dos dias, hasta que una
   muchacha de nombre Simoneta le conto a Tomas Manny sobre el
   particular. Acompanado del albanil Tomas Gneteau, y Pierre
   Munmbiliers, un sargento real, fue a la casa de Baston, y la
   encontro escondida en el sotano, la trajo de vuelta a la casa,
   prometiendole que no la golpearia, ni la ultrajaria, lo que
   cumplio, y ella se comprometio portarse bien.

   Pero despues de cinco o seis dias, ella rompio su promesa, robo lo
   que quiso de la casa y partio, sin que el lo supiera, hacia la casa
   de un herrero de nombre Graffiquart. Alli permanecio cerca de ocho
   dias, hasta que una muchacha de la vida alegre de nombre Jacquette
   se encontro con el suplicante en frente de su casa y le dijo que si
   la invitaba a un trago, le contaba donde se encontraba su esposa, y
   prometio que lo haria.

   Poco despues, un domingo en la manana, del mes de junio de 1529, el
   suplicante fue con los sargentos reales Jean Collart y Pierre
   Hofflart a la casa de Graffiquart. Ordenaron que abriera la puerta,
   lo que el hizo. Ellos entraron y encontraron a la esposa en una
   pequena cama con un hombre, quien desnudo, logro escapar. Trajeron
   a su esposa de regreso, y el suplicante la reprimio y castigo con
   una escoba, pero despues de tres dias, se fue de nuevo. Cerca de
   tres semanas despues, el se entero de que estaba en la casa de un
   tal Edme Choppin. Fue a verla, pero se encontro con la hermana de
   su esposa, Katherine, quien le lanzo una piedra en la cabeza, lo
   que hizo sangrar.

   Y desde entonces, en julio, el suplicante se dirigio a un prado
   cerca de Sens, donde encontro a su esposa trabajando con otras
   personas, incluyendo el bribon companero sexual de la dicha mujer.
   El le reprocho por sus faltas, pero todos se burlaron de el. Lleno
   de verguenza, tomo una horqueta de madera, golpeo a su esposa en
   los hombros diciendo que ella era una malvada al estar con su
   libertino en frente de todos, y la trajo de regreso a casa. Esa
   misma noche, cerca de las nueve, el libertino vino a la casa con
   dos hombres, lanzo piedras a las ventanas, y grito que debia
   dejarla salir, llamandolo cornudo y otros insultos.

   El dia de la fiesta de Maria Magdalena quince dias despues, el
   mencionado bribon regreso a la casa, con dos acompanantes, y,
   jurando en nombre de Dios, le dio al suplicante tres o cuatro
   bofetadas en la cara y dijo que lo iba a matar. Uno de los
   acompanantes tomo una pequena hacha que tenia bajo su tunica, y
   trato de golpearlo en la cabeza, pero el demandante puso su brazo,
   y fue herido ahi. Para alejarse, huyo a la casa de un vecino, pero,
   entonces, todos se despertaron y asustado por el ultraje que le
   habian hecho, salio con una piedra en su mano. De regreso, se dio
   cuenta de que el bribon y sus acompanantes lo estaban siguiendo y,
   mas asustado que nunca, corrio hacia su casa. En frente de la cual
   se encontro con su esposa y, jurando y con ardiente ira, le dijo
   <<?Tengo que morir por una mujerzuela?>> Mientras hablaba, la golpeo
   en la cabeza con una piedra. Ella trato de huir, pero el la golpeo
   dos o tres veces con un cuchillo de mesa que siempre llevaba, pero
   no sabe exactamente en que del cuerpo la hirio.

   Despues de lo cual, temiendo el rigor de la justicia, abandono la
   escena, luego se entero que a causa de sus golpes y por falta de
   buen cuidado, su esposa murio. El demandante fue hecho prisionero
   en Sens, donde estaba en prision. Se encuentra en peligro de acabar
   sus dias de forma miserable. (59)


El 30 de agosto de 1530, y teniendo en cuenta que el homicidio fue resultado de una ira ardiente y que Thomas Manny ha sido una persona de buena vida y opinion honesta, y que no habia participado en acto villano, o blasfemia, el rey ordeno a sus funcionarios que fuera puesto en libertad, que no se siguiera proceso alguno, que no se impusiera castigo, y que no tuviera infamia.

Violencia y cruzadas

Al hablar de la violencia en la Edad Media, no quisiera pasar por alto una referencia, asi sea breve, a las cruzadas, empresas en extremo crueles. Son las raices del expansionismo europeo. (60) La toma de Jerusalen de 1099 y el saqueo de Constantinopla en 1204 <<son paginas vergonzosas de la historia del Occidente cristiano. Y nadie, entre los contemporaneos, sintio el menor escrupulo>>. <<Las cruzadas fueron la parte tenebrosa del siglo XIII>>. (61) Fue precisamente a comienzos de esta centuria cuando la palabra violencia aparecio en frances. Derivada del latin vis, que significa fuerza o vigor. <<Designa un ser humano de caracter airado y brutal. Define, a la vez, una relacion de fuerza con el proposito de someter u obligar a otro>>. (62)

Durante la epoca medieval, la violencia, asi entendida, unas veces fue severamente condenada por ser contraria al mandato divino: no mataras. Otras, fue aceptada como legitima.

Desde el siglo XI en ciertos circulos eclesiasticos se venia proclamando la paz y condenando la guerra. La paz de Dios consistia en reducir la guerra, fijandole reglas. Una guerra era justa si defendia a los debiles, castigaba delitos impunes y atacaba a los infieles. En este ultimo caso, era ademas sagrada. <<En 1095, la iglesia moviliza a todos para liberar el sepulcro de Cristo, dando rienda suelta a su agresividad a condicion de que esta se ejerza fuera de los limites de la comunidad cristiana>>. (63) A los caballeros se les limitaba su actividad guerrera: no podian agredir en el periodo de cuaresma, ni los sabados, ni los domingos. A estas limitaciones se les dio un nombre: la tregua de Dios. El papa Urbano II, en el concilio de Clermont, defendio en su discurso la tregua de Dios y proclamo la cruzada. Es decir, que cruzada y paz de Dios eran complementarias. (64) Derramar sangre era permitido en la lucha contra los infieles y contra los herejes. De eso se trataba la cruzada. Una idea que, como lo destaco Fernand Braudel, es de larga duracion. Llego hasta el siglo XX y comienzos del XXI. Francisco Franco denomino cruzada su guerra contra la republica. George W. Bush hizo lo propio en la respuesta a los ataques del 11 de septiembre. Segun el, con el proposito de instaurar la libertad. En su empeno mintio sobre arsenales de destruccion masiva. A los herejes cataros medievales se les acuso, sin fundamento, de ser una amenaza contra la cristiandad y de practicar orgias sexuales y suicidios colectivos. El cruzado rey San Luis quiso convertir a los infieles. Bush pretendio convertir a los iraquies a la democracia occidental. En las cruzadas medievales y en las de hoy se advierte el tono de superioridad moral con el que se justifican las guerras. Con agudeza e ironia, lo capto Harold Pinter, premio nobel de Literatura, al escribir:
   Se que el presidente Bush tiene algunos escritores de discursos muy
   competentes pero quisiera prestarme voluntario para el puesto.
   Propongo el siguiente discurso breve que el podria leer en
   television a la nacion. Lo veo solemne, con el pelo cuidadosamente
   peinado, serio, confiado, sincero, frecuentemente seductor, a veces
   empleando una sonrisa ironica, curiosamente atractiva, un autentico
   macho. <<Dios es bueno. Dios es grande. Dios es bueno. Mi dios es
   bueno. El Dios de Bin Laden es malo. El suyo es un mal Dios. El
   dios de Saddam tambien era malo, aunque no tuviera ninguno. El era
   un barbaro. Nosotros no somos barbaros. Nosotros no decapitamos a
   la gente. Nosotros creemos en la libertad. Dios tambien. Yo no soy
   barbaro. Yo soy el lider democraticamente elegido de una democracia
   amante de la libertad. Somos una sociedad compasiva. Electrocutamos
   de forma compasiva y administramos una compasiva inyeccion letal.
   Somos una gran nacion. Yo no soy un dictador. El, si. Yo no soy un
   barbaro. El, si. Y aquel otro, tambien. Todos lo son. Yo tengo
   autoridad moral. ?Ves mi puno? Esta es mi autoridad moral. Y no lo
   olvides>>. (65)


Conclusion

?Que tan violenta era la Edad Media? A juzgar por las cifras del historiador Claude Gauvard, arriba mencionadas, el numero de homicidios por cada cien mil habitantes era significativamente mayor que los cometidos a comienzos del siglo XXI. Lo que permite concluir, por una parte, que la sociedad medieval era mas violenta que la europea de hoy; y por otra, que ha habido un progreso en el control de la agresividad, lo que ya es observable en la misma Edad Media. Esto ultimo es atribuible tanto al fortalecimiento de las monarquias como al perfeccionamiento de la administracion de justicia.

En efecto, desde la segunda mitad del siglo XII, se consolidan el poder territorial y jurisdiccional de reyes, principes y gobiernos municipales. En el caso de Francia, por ejemplo, el rey Luis IX prohibe las guerras privadas y el parlamento de Paris, tribunal maximo de justicia regia, se convierte en instancia de apelacion de tribunales menores y aun de quienes no son vasallos directos del monarca. Es decir que este juzga con base en sus derechos territoriales y no solo personales. Desde finales del siglo XI la iglesia promovio la Reforma Gregoriana, de la cual resulto el afianzamiento de la soberania del papado en la cristiandad latina occidental.

Antes del siglo XII predomino el procedimiento acusatorio segun el cual un proceso se iniciaba si mediaba una acusacion y la administracion de la prueba era, con frecuencia, la ordalia o juicio de Dios. Se trata, ademas, de juicios predominantemente orales. En adelante se fue imponiendo otro procedimiento: el inquisitivo cuya caracteristica principal era la pesquisa judicial, previa a la condena; se fue afirmando una justicia administrada por funcionarios, letrados y juristas, por lo que se puede hablar de profesionalizacion y creciente racionalizacion.

Ahora bien, es cierto que en la Alta Edad Media era debil la presencia del estado, mas no por ello la violencia era indiscriminada. Como quedo dicho, las sociedades sin estado, o con uno debil, tambien establecen sus propios controles, asi no fuesen tan efectivos. Uno de ellos era recurrir a arbitros o a intermediarios, como solian serlo los monjes. Es exagerado hablar de incontrolada agresividad y de inestabilidad emocional. Una exageracion que suele apoyarse en la percepcion de cronistas medievales. Investigaciones recientes invitan a reconsideraciones, a tener en cuenta comparaciones de fuentes y los contextos politicos de la escritura de las cronicas. Cuando los cronistas describen impulsos de ira desenfrenada y de acciones crueles no siempre corresponden a situaciones reales; pueden ser estrategias retoricas o amenazas que alguien profiere con el fin de ponerse en situacion ventajosa. Las atrocidades que aparecen en las venganzas suelen ser mas frecuentes en aquellas narraciones escritas con posterioridad a los hechos; las descripciones contemporaneas son menos horrendas. La crueldad de ciertas venganzas eran mas bien proyecciones de los narradores que de los propios vengadores. Las cronicas dicen, pues, tanto o mas del momento del escritor que de las circunstancias que describen. Ademas, con base en hallazgos arqueologicos y de archivos, se ha podido probar que hay inexactitudes en datos provenientes de cronicas y se han puesto en duda ciertos estereotipos sobre la sociedad medieval: no era tan generalizado el uso de armas, y las condenas a muerte no eran el principal castigo.

Las mismas ordalias, a pesar de su arbitrariedad, no eran la primera instancia de prueba: se recurria a ellas como alternativas y podian pasarse por alto. La progresiva afirmacion del poder monarquico y de los gobiernos estatales urbanos no elimino del todo practicas anteriores. Como ocurrio en el caso de Marsella arriba mencionado, las autoridades no tuvieron inconveniente en ceder su propia jurisdiccion, si el logro final era la paz. Obtenerla era objetivo tambien de los tribunales regios. Es lo que se buscaba con el indulto de los reyes y con los acuerdos entre particulares mediante notarios.

Las jurisdicciones con mayor exito por su alcance territorial fueron la del papa y la de los reyes. Ninguna de las dos elimino formas extremas de violencia: torturas, mutilaciones, horca, hoguera, exhibicion de los cuerpos de los condenados. Una justicia que castigaba el cuerpo. De las autoridades papales y episcopales dependian los tribunales de la Inquisicion con el proposito de perseguir a los disidentes religiosos.

Finalmente, papado y monarquia que en un sentido contribuyeron a reducir la violencia, regulandola, en otro fueron sus promotores e instigadores, esta vez contra herejes y contra el Islam. Para ello organizaron cruzadas, y participaron en ellas. Unas guerras religiosas en extremo violentas.

doi: 10.11144/Javeriana.mys21-42.vpje

Bibliografia

Anderson, Perry. Transiciones de la antiguedad al feudalismo. Buenos Aires: Siglo XXI Editores, 2002.

Barthelemy, Dominique. Caballeros y milagros. Violencia y sacralidad en la sociedad feudal. Valencia: PUV, 2006.

Bloch, Marc. La sociedad feudal. La formacion de los vinculos de dependencia. Mexico: Union Tipografica Hispano Americana, 1958.

Cohn, Norman. Los demonios familiares de Europa. Madrid: Alianza Editorial, 1980.

Dante, Alighieri. La Divina Comedia. Mexico: W. M. Jackson, 1973.

Davis, Natalie Z. Fiction in the Archives. Pardon Tales and their Tellers in Sixteenth Century France. Stanford: Stanford University Press, 1987.

Dean, Trevor. <<Marriage and Mutilation: Vendetta in Late Medieval Italy>>. Past and Present, 157 (Nov. 1997): 3-36.

Duby, Georges. El domingo de Bouvines. Madrid: Alianza Editorial, 1988.

Elias, Norbert. El proceso de la civilizacion. Investigaciones sociogeneticas y psicogeneticas. Mexico: Fondo de Cultura Economica, 1989.

Flandrin, Jean Louis. Origenes de la familia moderna. Barcelona: Critica, 1979.

Gauvard, Claude. Violence et ordre publica u Moyen Age. Paris: Picard, 2005.

Gluckman, Max. <<The Peace and the Feud>>. Past and Present, 8 (1956): 1-14.

Hilton, Rodney. <<Comentario>>. La transicion del feudalismo al capitalismo, editado por Rodney Hilton. Barcelona: Critica, 1977.

Jansen, Khaterine. <<"Pro Bono Pacis": Crime, Conflict and Dispute Resolution. The Evidence of Notarial Peace Contracts in Medieval Florence>>. Speculum, 88.2 (April, 2013): 427-456.

Kerr, Margaret, Forsyth Richard y Plyley Michael. <<Cold Water and Hot Iron: Trial by Ordeal in England>>. The Journal of Interdisciplinary History 22, no. 4 (1992): 573-594.

Le Goff, Jacques. Una larga Edad Media. Barcelona: Paidos, 2008.

Le Roy Ladurie, Emmanuel. Montaillou, aldea occitana de 1294 a 1324. Madrid: Taurus, 1981.

Mann, Michael. Las fuentes del poder social, I. Una historia del poder social desde los comienzos hasta 1760. Madrid: Alianza Editorial, 1991.

Mitterauer, Michael. ?Por que Europa? Fundamentos medievales de un camino singular. Valencia: PUV, 2008.

Moore, R. I. La formacion de una sociedad represora. Poder y disidencia en la Europa occidental. 9501250. Barcelona: Critica, 1989.

Muchembled, Robert. Une histoire de la violence. De la fin de Moyen Age a nos jours. Paris: Seuil, 2008.

Offenstadt, Nicolas. Faire la paix au Moyen Age. Discours et gestes de paix pendent la guerre de Cents Ans. Paris: Odile Jacob, 2007.

Pinter, Harold. <<Arte, verdad y politica. Discurso de agradecimiento del Nobel de Literatura>>. http:// biblio3.url.edu.gt/Discursos/14.pdf

Smail, Daniel. <<Common V iolence: Vengeance and Inquisition in Fourteenth Century Marseille>>. https:// dash.harvard.edu/bitstream/handle/1/3743539/ smail_comviolence.pdf?sequence=2

Spiegel, Gabrielle. <<History, Historicism and the Social Logic of the Text in the Middle Ages>>. Speculum, LXV (1990): 59-86.

White, Stephen. <<Feuding and Peace Making in the Touraine around year 1100>>. Traditio 42 (1986): 195-263.

White, Stephen. <<The Politics of Anger>>. Anger's Past, editado por Barbara Rosenwein. Ithaca: Cornell Univerity Press, 1998.

Recibido: 29 de febrero de 2016

Aceptado: 17 de mayo de 2016

Disponible en linea: 21 de julio de 2017

Abel Lopez

Pontificia Universidad Javeriana

(Bogota, Colombia)

abel.lopez@javeriana.edu.co

Articulo de reflexion

(1) Citado por Daniel L. Smail, <<Common Violence: Vengeance and Inquisition in Fourteenth-Century Marseille>>. https://dash. harvard.edu/bitstream/handle/1/3743539/smail_comviolence. pdf?sequence=2

(2) Dante Alighieri, La Divina Comedia (Mexico: W. M. Jackson, 1973), 146.

(3) Citas tomadas de Norbert Elias, El proceso de la civilizacion. Investigaciones sociogeneticasy psicogeneticas (Mexico: Fondo de Cultura Economica, 1989), 234.

(4) Marc Bloch, La sociedad feudal. La formacion de los vinculos de dependencia (Mexico: Union Tipografica Editorial Hispano Americana, 1958), 85-86.

(5) Elias, El proceso de la civilizacion, 231.

(6) Elias, El proceso de la civilizacion, 231, 233, 239, 457

(7) Michael Mann, Las fuentes del poder social I (Madrid: Alianza Edi torial, 1991), 588.

(8) Robert Muchembled, Un histoire de la violence. De la fin du Moyen Age a nos jours (Paris: Seuil, 2008), 33.

(9) Stephen White, <<The Politics of Anger>>, en Anger's Past, ed. Barbara Rosenwein (Ithaca: Cornell University Press, 1998), 127 y siguientes.

(10) Elias, El proceso de la civilizacion, 232.

(11) Citas de White, <<The Politics of Anger>>, 147 y siguientes.

(12) Trevor Dean, <<Marriage and Mutilation: Vendetta in Late Medieval Italy>>, Past and Present, 157 (Nov, 1997): 21 y siguientes.

(13) Gabrielle Spiegel, <<History, Historicism, and the Social Logic of the Text in the Middle Ages>>, Speculum, LXV (1990): 77.

(14) Dean, <<Marriage and Mutilation>>, 25.

(15) Dean, <<Marriage and Mutilation>>, 27.

(16) Claude Gauvard, Violence et ordre public au Moyen Age (Paris: Picard, 2005), 14.

(17) Gauvard, Violence et ordre public, 14.

(18) Gauvard, Violence et ordre public, 220.

(19) Muchembled, Une histoire de la violence, 48-49.

(20) Emmanuel Le Roy Ladurie, Montaillou, aldea occitana de 1294 a 1324 (Madrid: Taurus, 1981), 282.

(21) Le Roy Ladurie, Montaillou, aldea occitana, 275.

(22) Jean-Louis Flandrin, Origenes de la familia moderna (Barcelona: Critica, 1979), 159-160.

(23) Citado por Stephen White, <<Feuding and Peace-Making in the Touraine around the year 1100>>, Traditio 42 (1986): 198.

(24) White, <<Feuding and Peace Making>>, 205 y siguientes.

(25) Rodney Hilton, <<Comentario>>, La transicion del feudalismo al capitalismo, ed. Rodney Hilton (Barcelona: Critica, 1977), 161.

(26) White, <<Feuding and Peace Making>>, 209.

(27) Max Gluckman, <<The Peace and the Feud>>, Past and Present, 8 (1956): 1.

(28) R. I. Moore, La formacion de una sociedad represora. Poder y disidencia en la Europa occidental. 950-1250 (Barcelona: Critica, 1989), 131.

(29) Perry Anderson, Transiciones de la antiguedad al feudalismo (Buenos Aires: Siglo XXI Editores, 2002), 148.

(30) Anderson, Transiciones de la antiguedad, 153-154.

(31) Norman Cohn, Los demonios familiares de Europa (Madrid: Alianza Universidad, 1980), 45, 210-211.

(32) Cohn, Los demonios familiares, 212.

(33) Dominique Barthelemy, Caballeros y milagros. Violencia y sacralidad en la sociedad feudal (Valencia: PUV, 2006), 236.

(34) Margaret H. Kerr, Richard D. Forsyth y Michael Plyley, <<Cold Water and Hot Iron: Trial by Ordeal in England>>, The Journal of Interdisciplinary History 22, no. 4 (Spring, 1992): 582-583.

(35) Kerr et al., <<Cold Water and Hot Iron>>, 588.

(36) Moore, La formacion de una sociedad represora, 155.

(37) Moore, La formacion de una sociedad represora, 150.

(38) Barthelemy, Caballeros y milagros, 237.

(39) Barthelemy, Caballeros y milagros, 236-237.

(40) Kerr et al., <<Cold Water and Hot Iron>>, 574.

(41) Barthelemy, Caballeros y milagros, 12.

(42) Barthelemy, Caballeros y milagros, 239.

(43) Barthelemy, Caballeros y milagros, 241.

(44) Moore, La formacion de una sociedad represora, 156-160.

(45) Barthelemy, Caballeros y milagros, 228.

(46) Moore, La formacion de una sociedad represora, 164.

(47) Mann, Las fuentes del poder social, 597.

(48) Gauvard, Violence et ordre publica, 44.

(49) Smail, <<Common Violence>>, 17 y siguientes.

(50) Citas en Smail, <<Common Violence>>, 28, 29.

(51) Khatherine L. Jansen, <<"Pro bono pads": Crime, Conflict, and Dispute Resolution. The Evidence of Notarial Peace Contracts in Late Medieval Florence>>, Speculum (April, 2013): 427-456.

(52) Nicolas Offenstadt, Faire la paix au Moyen Age. Discours et gestes de paix pendant la guerre de Cents Ans (Paris: Odile Jacob, 2007), 208.

(53) Gauvard, Violence et ordre publica, 57

(54) Muchembled, Une histoire de la violence, 57.

(55) Gauvard, Violence et ordre publica, 60.

(56) Gauvard, Violence et ordre publica, 65.

(57) Gauvard, Violence et ordre publica, 64.

(58) Muchembled, Une histoire de la violence, 116.

(59) Natalie Zemon Davis, Fiction in the Archives. Pardon Tales and their Tellers in Sixteenth Century France (Stanford: Stanford University Press, 1987), 1-2.

(60) Michael Mitterauer, ?Por que Europa? Fundamentos medievales de un camino singular (Valencia: PUV, 2008), 248 y siguientes.

(61) Jacques Le Goff, Una larga Edad Media (Barcelona: Paidos, 2008), 72, 44.

(62) Muchembled, Une histoire de la violence, 17.

(63) Georges Duby, El domingo de Bouvines (Madrid: Alianza Editorial, 1988), 84.

(64) Duby, El domingo de Bouvines, 85.

(65) Harold Pinter, <<Arte, verdad y politica. Discurso de agradecimiento del Nobel de Literatura>>. http://biblio3.url.edu.gt/Discursos/14.pdf
COPYRIGHT 2017 Pontificia Universidad Javeriana
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2017 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Lopez, Abel
Publication:Memoria y Sociedad
Date:Jan 1, 2017
Words:13836
Previous Article:Visionarias de la perspectiva de genero en el arte contemporaneo del Caribe colombiano.
Next Article:Quiceno Castrillon, Humberto, comp.: La nacion imaginada. Ensayos sobre los proyectos de nacion en Colombia y America Latina en el siglo XIX.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters