Printer Friendly

Variaciones en el uso de substancias entre clubbers de acuerdo con factores individuales y de nivel de escena.

INTRODUCCION

En la actualidad se encuentra abundante literatura sobre los habitos de las poblaciones de clubes nocturnos y bares con respecto al alcohol y las drogas. Sin embargo, a pesar del aliento dado a las investigaciones sobre clubes, ha habido cierta tendencia a homogenizar a los clubbers con respecto a su consumo de drogas y alcohol (1). Muchos han llegado a la conclusion de que los usuarios de clubes no son mas que consumidores desmedidos de drogas que ven el clubbing como una actividad con la finalidad unica de intoxicarse (2,3).

El proposito de este articulo es desarmar esta narrativa. Especificamente, investigamos como las inquietudes sociales y culturales a nivel individual y de escena tienen un impacto en los historiales de uso de la poblacion de los clubes. Nuestro enfoque considera un grupo diverso de clubbers , activos en numerosas escenas musicales de Philadelphia, Pensilvania: hip hop (HH) y musica electronica de baile (MEB). Una investigacion en profundidad sobre esta materia no solo permitira mejorar la comprension de las relaciones entre clubbing y consumo de sustancias, sino tambien ver como las expectativas sociales y culturales y las metas se encuentran entrelazadas en las actividades de clubbing, al tiempo que nos informan de como dichas actividades de clubbing pueden simultaneamente inspirar culturas e identidades juveniles.

Nuestro enfoque reune una variedad de tradiciones academicas que se han dedicado al uso de sustancias entre las poblaciones clubbing o relacionadas con ellas. Brevemente, tomamos en consideracion de que forma, conceptos como carreras desviadas, subculturas y identidades (derivadas tanto de las tradiciones de la interaccion simbolica como de los estudios culturales), actuan para influir en las preocupaciones de la salud publica (en los riesgos y consecuencias, por ejemplo) de las poblaciones clubbing. Esta combinacion teorica no solo complica las conclusiones existentes sobre los clubbers y el uso de sustancias, sino que tambien aporta nuevo discernimiento y nuevas posibilidades para investigaciones futuras sobre clubbers y otras poblaciones juveniles.

La investigacion sobre el uso de sustancias y el clubbing

La investigacion sobre el uso de sustancias y el clubbing puede enmarcarse dentro de un proyecto academico mas amplio dedicado a las economias del ocio (4). Este proyecto, de ambito multidisciplinar, se encontraria enraizado en campos como la sociologia, los estudios culturales, los estudios sobre EE.UU, los estudios sobre jovenes, la criminologia, y la salud publica por nombrar unos pocos. Y muchos investigadores que operan dentro de esos marcos podrian ocuparse de multitud de temas diversos (por ejemplo, identidades colectivas, autenticidad de la musica, resistencia y desviacion juvenil). Sin embargo, la cuestion del clubbing relacionado con el alcohol y las drogas ha constituido el centro de atencion de las ciencias sociales y del campo de la salud publica. Este cuerpo de trabajo ha estado clasificado recientemente entre unas pocas tradiciones en competencia 5. Una emana de una tradicion sub-cultural que ve el consumo de drogas como una actividad colectiva de jovenes alienados 67. Se encuentran al menos dos variaciones dentro de esta perspectiva sub-cultural: el interaccionismo simbolico clasico y los estudios culturales postmodernos contemporaneos. Una segunda perspectiva amplia, orientada hacia la salud publica, ve el clubbing como una actividad juvenil repleta de riesgos y consecuencias. A continuacion pasamos a examinar estas perspectivas porque ayudan a nuestro objetivo de conseguir un mejor entendimiento de los experimentos relacionados con las drogas y el alcohol de las poblaciones de clubbers actuales.

Enfoques subculturales: El primer enfoque subculturala deriva de las premisas de la teoria interaccionista simbolica clasica o de la catalogacion que utiliza el concepto de carrera fuera de la norma para entender los problemas de identidad relacionados con las drogas. Los individuos caen dentro de subculturas de la droga porque se encuentran social y personalmente alienados frente a las instituciones sociales y las aspiraciones y estilos de vida legitimos (6,8-1). Una vez afiliado, tanto el individuo como el grupo subcultural crean estilos de vida alternativos y nuevas identidades en oposicion o evitando los ideales establecidos. De esta forma, los miembros subculturales buscan alternativas, asisten a actividades poco convencionales en entornos oscuros, y establecen limites formales o informales para participantes similares (es decir, los de dentro y los de fuera), forjando un nuevo codigo normativo de estilo de vida e identidad. Posteriormente desarrollan lazos profundos con aquellos pares en una situacion similar y con las normas y comportamientos de su grupo subcultural (7,1-12). Se embarcan en carreras de drogas de larga duracion, a cambios de identidad relacionados a la droga y a las numerosas consecuencias que de ello emana (12-14).

Aunque los teoricos del interaccionismo simbolico y de la catalogacion han realizado un buen trabajo a la hora de articular ideas claras sobre las subculturas de la droga, carreras e identidades, no han prestado mucha atencion a los colectivos de musica. Una excepcion, por supuesto, la constituye el estudio clasico de Becker (7) sobre la marihuana y los musicos de jazz. Sin embargo, la investigacion fuera de esta tradicion ha argumentado que algunas escenas musicales (por ejemplo, las raves, el hardcore o los Grateful Dead) son equivalentes a subculturas de drogas (15-17). Es mas, los procesos relacionados con las drogas y los conceptos articulados por la teoria de la catalogacion los hacen relevantes a nuestro objetivo, especialmente desde que los recientes hallazgos de Anderson (18) muestran que la alienacion personal, las necesidades de identidad, y el deseo de involucrarse en espacios alternativos constituye uno de los tres caminos hacia las escenas rave y MEB moderna (b).

Una segunda, y mas reciente, version del enfoque de la subcultura se basa en las ideas postmodernas de selectos estudios culturales academicos. El clubbing, especialmente el MEB y el relacionado con las raves, se basa en estilos de vida hedonisticos y de busqueda del placer como una forma de resistencia. El clubbing es una forma de actividad cultural que se aparta de la norma sin un significado sustantivo mas amplio (19,20). La utilizacion excesiva de las drogas funciona como parte importante de la resistencia a lo establecido y como abandono individual (21-27). Por otro lado, estos trabajos senalan tambien que el clubbing, relacionado con las raves, permite la propia expresion (27-29) y la conformidad con las normas juveniles 3, actuando como una parte importante tanto en la formacion identitaria personal como social de los jovenes, asi como dentro de la edad adulta (34).

Dadas estas dos tradiciones subculturales, deberiamos esperar encontrar a los clubbers de hoy en dia motivados e involucrados en escenarios musicales debido a sus experiencias fuera de la norma relacionadas con drogas, finalidades y actividades. Aunque los dos enfoques subculturales tratan importantes constructos sociales y culturales, ambos mantienen que los individuos se involucran en el clubbing debido a sus preocupaciones subculturales sobre las drogas y, en menor medida, al alcohol.

Los puntos de vista de la Salud Publica. Una segunda manera amplia en que los investigadores han estudiado la relacion entre el uso individual de drogas y el clubbing es desde la perspectiva de la Salud Publica (1-5). Este enfoque se centra en los riesgos relacionados con las drogas y el alcohol, y en las consecuencias que emanan de las actividades de la escena musical. El enfoque aqui es epidemiologico, es decir, documentar la distribucion o prevalencia del uso de sustancias y problemas relacionados (como el binge drinking, la sobredosis, la depresion o las lesiones) entre individuos o grupos pequenos. Esta es la perspectiva dominante en los EE.UU, y ha ido creciendo en el Reino Unido (35,36), Europa (3)7, Australia (38), Asia (39), y Sudamerica (40).

Las raves y el clubbing de musica electronica de baile moderna han constituido un objetivo principal de los investigadores de salud publica. Pero estos han prestado poca atencion tanto al por que la gente se involucra en dichas escenas como al significado que dicha implicacion anade a sus vidas. En su lugar, los expertos de la salud publica se han centrado en riesgos especificos como la conduccion en estado de embriaguez (41-43), el policonsumo de abuso (44,45), la promiscuidad sexual y el riesgo de adquisicion de VIH u otras enfermedades de transmision sexual (46-49), la gestion de la vida y los problemas interpersonales (38,5-51), las dependencias y adicciones (52), y los problemas fisicos y emocionales (53-56). Los expertos de la salud publica tambien han examinado la escena hip hop. Sin embargo, alli, el foco se ha puesto tanto en la salud como en el crimen o la victimizacion de riesgos. Por ejemplo, la escena hip hop se ha visto aquejada por informes sobre ataques con armas, asaltos y otros tipos de violencia (57-59), asi como un considerable consumo de marihuana (60,61). Esto le ha dado una visibilidad mayor bajo el radar criminal de la justicia. Sin embargo, a diferencia de la escena MEB, ha contado con una gran escasez de academicos investigando sobre el uso de drogas y los comportamientos de riesgo en los clubes o en los eventos HH. Es mas, tal como ocurre en la escena MEB, sabemos muy poco sobre los participantes HH, si exceptuamos sus actividades criminales o sus experiencias de victimizacion, o sobre como esta escena cultural unica puede estar relacionada a dichas experiencias.

El hip hop y la musica rap tambien se encuentran asociadas al uso extensivo de marihuana (61,62), a un consumo excesivo de alcohol (63), y mas recientemente al consumo de extasis (64). En un estudio reciente sobre clientes de bares en edad universitaria, Graham, Osgood, Wells y Stockwell (65) encontraron que escuchar musica rap, en ese contexto social, se encuentra positiva y significativamente asociado a todos los comportamientos anteriormente mencionados -uso problematico del alcohol, consumo de drogas ilegales, y comportamientos agresivos. Por desgracia, se encuentran pocos estudios sobre las dinamicas de la escena de clubes HH en lo concerniente a modelos de uso de drogas y alcohol, clases especificas de actividades criminales, comportamientos de riesgo, y presencia y naturaleza del acoso o la agresion sexual. En resumen, la investigacion sobre drogas y crimen en la industria recreativa urbana precisa urgentemente de una investigacion rigurosa de las dinamicas de la escena hip hop.

Dadas las investigaciones de salud publica, esperamos que los clubbers presenten altos niveles de drogas, de alcohol y de consecuencias relacionadas, sin tomar en consideracion factores socio-culturales a nivel individual o de escena. Cuando consideramos las ideas del enfoque subcultural, junto con estas preocupaciones de la salud publica, podemos encontrar que las motivaciones y los deseos personales para el clubbing, junto con la involucracion a un tipo de escena musical, pueden cuestionar la narrativa dominante que ve a los clubbers como usuarios unidimensionales de sustancias. Nuestro analisis se inclina hacia esta posibilidad al tomar en consideracion un grupo de encuestados demograficamente diverso, y activo en dos niveles diferentes de dos escenas musicales: MEB y HH.

ENFOQUE METODOLOGICO

Los datos de este articulo se extrajeron de una etnografia multi-metodo que examinaba la relacion entre alcohol, drogas y crimen en los clubes nocturnos de Philadelphia. El estudio incluia entrevistas en profundidad a 51 participantes diversos de la escena de clubes de MEB y HH de la ciudad y observaciones directas en 29 eventos en diferentes clubes.

Reclutamiento y muestreo. Se utilizo un enfoque de mapping etnografico/muestreo de variacion maxima para inscribir a los participantes (66,67). Este enfoque incluia la seleccion de grupos demograficos heterogeneos (raza/etnia y genero) y la exploracion de similitudes y diferencias. La logica del muestreo de variacion maxima supone que cualquier pauta comun que emerge de grandes variaciones sera de importancia clave para entender las experiencias esenciales de todos los participantes (66).

El mapping etnografico implicaba la identificacion de ciertas localizaciones donde poder situar a un numero potencial de sujetos. El reclutamiento se inicio en una tienda de discos local, un local pequeno e independiente especializado en MEB. A este reclutamiento le siguio una tecnica de muestra por bola de nieve, que favorecia a aquellos sujetos que eran miembros de la red de amigos de los miembros del personal, asi como a aquellos sujetos mas implicados en la escena local. Para protegernos del sesgo de este tipo de reclutamiento, y asegurarnos mayor variacion demografica, tambien se recluto a sujetos en eventos MEB y HH durante las observaciones directas en clubes. El reclutamiento en directo, durante los eventos, dio menos respuestas de las previstas. Para paliarlo, se contrato en el proyecto a dos personas adicionales: (1) un hombre asiatico trabajando como DJ en la tienda de musica, y (2) una mujer blanca entusiasta del HH que trabajaba en otra tienda de discos frecuentada exclusivamente por fans del HH. La estrategia de muestreo se diseno para reclutar grupos comparables de personas en cada escena. En el caso de poblaciones dificiles de reclutar (en este estudio, las mujeres asiaticas y los hispanos) se adopto una estrategia de etiquetado, acercandonos a miembros de grupos de raza especificos durante los eventos.

Entrevistas. La primera fuente de informacion de este estudio la constituyen las entrevistas en profundidad, cara a cara. Se pago a cada sujeto unos honorarios de 25$ por entrevista. Se aseguro a todos los sujetos confidencialidad estricta, todos los nombres son pseudonimos. Se gravo todas las entrevistas con consentimiento mutuo y se transcribieron. El cuestionario de las entrevistas incluia cuestiones estructuradas y de final abierto sobre el origen, estilo de vida, e implicacion en las escenas MEB o HH, en la cultura de clubes nocturnos, y sobre las experiencias con drogas, actividades criminales, y victimizacion de los encuestados. Las entrevistas duraron una media de dos horas.

La tabla 1 proporciona un desglose de los entrevistados segun las caracteristicas demograficas estandar. El numero es aproximadamente igual en terminos de sexo (26 hombres, 25 mujeres), con un mayor numero de negros (N = 21) que de blancos (N = 16). Otros grupos raciales incluyen a hispanos (N = 4) y asiaticos (N = 1). En total, la muestra refleja la composicion racial y etnica de Philadelphia (US Census Bureau 2). La edad media fue de 25,7 anos (con un rango de 18-33). Y los participantes se encontraban situados entre los grupos que van desde la clase baja hasta la media-alta, con niveles de empleo que iban desde trabajos en posiciones bajas del sector servicios (por ejemplo, camareros, dependientes, y auxiliares administrativos), a trabajos cualificados (por ejemplo, contables, tecnicos en TI, investigadores, ingenieros, publicidad/marketing y niveles medios de gestion). Veinticuatro mantenian pluriempleos a tiempo parcial, y en muchos casos estos giraban entorno la escena de clubes de MEB y HH (N = 17) (c).

La mayoria de entrevistados tenia algunos estudios universitarios (N = 38). Ademas, aproximadamente una quinta parte se encontraba en el proceso de conseguir una licenciatura o estudios superiores. De aquellos que informaron sobre su situaciones de vida (N=46), la inmensa mayoria alquilaba su lugar de residencia (N = 35), en la mayoria de los casos compartiendo el apartamento o la casa con companeros (N=26), o vivia con los padres (N =6). La mayoria de entrevistados era nativo de la zona de Philadelphia o areas cercanas, aunque algunos se habian realojado para seguir cursos universitarios o por otras razones. La mayoria de la muestra era heterosexual (N = 5). La mayor parte eran solteros. Aunque aproximadamente la mitad de la muestra tenia a alguien especial, solo unos pocos vivian en pareja. Musicalmente hablando, 21 entrevistados se mostraron fundamentalmente activos en la escena de la MEB y 3 en la de HH. Once relataron participar activamente de ambas.

Observaciones directas. El proposito del componente de observaciones directas del estudio era obtener informacion en la estructura organizacional (social y fisica) y vibracion cultural de los eventos en clubes. Esta informacion nos permite no solo documentar como entornos dispares de clubes dan forma a las experiencias de los clubbers, sino tambien cruzar las alegaciones de los entrevistados sobre clubes y fiestas (por ejemplo, algunos son comerciales y otros alternativos) con las evidencias observables.

Se identifico los eventos utilizando la seccion "DJ Nights" del Philadelphia City Paper (O'Neil 24) que, de forma habitual, lista mas de 1 eventos de MEB y HH por semana. El periodo designado para la observacion fue de abril de 25 a diciembre de 26. Se asistio a un total de 29 eventos, de forma aproximadamente semanal. Alternando entre eventos en noches laborables (de domingo a jueves) y en fines de semana (viernes y sabado). El tiempo de observacion fue, generalmente, de las 11PM a las 2AM para eventos desarrollados durante la semana y desde medianoche hasta las 4 o las 5AM para aquellos celebrados en fin de semana. Algunos locales comerciales de gran capacidad disponian de licencias de alcohol extendidas, asi que ciertos eventos no finalizaban hasta periodos que oscilaban entre las 3 y las 6AM. Se observo estos eventos durante periodos de tiempo mas largos. La media de observacion fue de 3,5 horas por evento.

Analisis y gestion de datos. Todas las transcripciones de las entrevistas y las notas de las observaciones directas fueron codificadas por el personal investigador usando el programa cualitativo ATLAS.ti, utilizando un metodo de codificacion abierto. Se identifico a cada sujeto, transcripcion y nota de trabajo de campo en la base de datos con el mes y ano de la recogida. De forma similar, cada pregunta en el cuestionario de entrevistas de final abierto se identifico con un metodo de codigo abierto, y se asignaron codigos especificos a las respuestas. Se consiguio hacer accesible, en cualquier momento, el material textual sobre temas dados (como el uso de drogas y las consecuencias).

Los miembros del grupo de investigacion codificaron las entrevistas y las notas de las observaciones directas. La fiabilidad de la intercodificacion fue elevada. Esto se debio a las frecuentes reuniones celebradas para mantener buena comunicacion en lo concerniente a la recoleccion de datos y el analisis, y asegurarse de que los codigos y conceptos emergentes eran similares(68.) Esta estrategia garantizo una mayor fiabilidad en el periodo de codificacion del analisis, y cualquier discrepancia o tema controvertible fue rapidamente conciliado.

Criterio de la diversidad de drogas y alcohol entre los usuarios de clubes

Aunque la poblacion que asiste a los clubes en EE.UU, Reino Unido y Europa ha sido caracterizada de muchas formas (por ejemplo, segun edad o raza/grupo etnico, escena cultural o musical, o tribu), pocos especialistas han explorado las distinciones entre ellos en lo que se refiere a las relaciones entre sustancias alteradoras del estado de animo, motivos para practicar el clubbing e implicacion con la escena. Redundando en un punto anterior, los especialistas se han centrado casi exclusivamente en el tipo y la extension del consumo de sustancias entre los clubbers. Descuidando otros factores que pueden actuar no solo dirigiendo las pautas de consumo sino tambien ensenarnos que significa el clubbing para los jovenes de nuestra sociedad actual.

Para empezar, nuestro analisis proporciono evidencias de que la poblacion clubbing no constituye un grupo homogeneo en lo que se refiere a experiencias y consecuencias con las drogas y el alcohol (esto es, con sus historiales de consumo de sustancias). Medimos sus historiales de drogas y alcohol mediante indicadores consistentes de investigaciones anteriores. Estos incluian inicio del uso de alcohol y drogas, duracion del consumo de una sustancia a lo largo de la vida, centralidad de las sustancias en la propia identidad, nivel actual de consumo de drogas y alcohol tanto durante las actividades de clubbing como fuera de ellas, y complicaciones relacionadas con la droga surgidas con el tiempo y derivadas de las actividades de clubbing.

Dos factores sociales y culturales primordiales ayudaron a distinguir los historiales de uso de sustancias de los clubbers. El primero existe a un nivel mas individual y tiene que ver con las motivaciones o deseos personales para el clubbing. Y se encuentra ligado a consideraciones personales de identidad. Ha sido tambien apuntado por Hutton (69), Hunt, Evans y Kares (70), Moore y Miles (71), y Moore (72) como un factor importante para entender los modelos de consumo de sustancias entre los clubbers. Y tiene que ver con por que los entrevistados iban de clubbing, como y por que elegian asistir a ciertos eventos, y cuales eran sus expectativas en su empeno de clubbing.

Una segunda dimension se encuentra en el nivel de la escena. Se centra en el nivel de implicacion del entrevistado con la escena y su apego a los rasgos culturales de dicha escena. Estos indicadores incluyen frecuencia con que los entrevistados iban de clubbing, cuanto tiempo dedicaban a las actividades de clubbing, a que tipo de eventos asistian, que rasgos culturales les atribuian, y que tipo de interacciones tenian con otros fuera del entorno clubbing (72-75).

Nuestro analisis revelo que las motivaciones para el clubbing y el nivel de participacion en la escena ayudaban a explicar los historiales de drogas y alcohol de nuestro grupo de entrevistados. Quizas un hallazgo todavia mas resenable es que el significado social y cultural del clubbing en las vidas de los entrevistados diferia enormemente entre tres tipos de clubbers. Pasamos a argumentar estas diferencias en el siguiente punto.

Hacia una tipologia de consumo de substancias de los clubbers

De forma concordante con nuestro objetivo de investigacion, nuestro analisis revelo tres grandes grupos de clubbers de acuerdo con los criterios enumerados mas arriba. Estos constituyen "tipos ideales" (76) y no son totalmente identificables en escenarios de la vida real. Pero podemos utilizarlos para establecer similitudes y diferencias en casos concretos y para indicar temas mas amplios. Tambien reconocemos que, posiblemente, hay mucha gente que asiste a fiestas en clubes nocturnos, cualquier noche, y que no encaja dentro de ninguno de estos tipos. Sin embargo, es importante senalar que otras investigaciones han clasificado a los clubbers en modos culturales y sociales que han facilitado una mayor comprension de las poblaciones de jovenes y sus actividades de ocio (18,71,77-79).

De la muestra de entrevistados descubrimos que la poblacion clubbing, demograficamente diversa, que se muestra activa en multiples escenas de Philadelphia, no es homogenea en lo que respecta a su consumo de drogas y alcohol. Emergieron tres tipos generales: los miembros de la subcultura de la droga, los clubbers comerciales, y los entendidos en musica. Cada tipo funciona de forma consistente con algunos aspectos de narrativas existentes sobre los clubbers, aunque tambien se aleja de ellas de forma importante. Este es el caso de los entendidos en musica, muchos de los cuales han reducido significativamente su abuso de substancias al tiempo que se involucraban y comprometian mas con una escena en particular.

Miembros subculturales de la droga. El primer perfil que encontramos refleja investigaciones que vienen de antano sobre los cambios identitarios relacionados con la droga y la participacion en subculturas de la droga (6,7-9,12-13,80-82). Nuestro analisis dio como resultado 17 entrevistados que encajaban en la tipologia miembro subcultural de la droga. Habia mas hombres que mujeres, aunque resultaban equiparables en otras caracteristicas demograficas (ver Tabla 3).

Hay diversos temas dominantes que caracterizan a los miembros subculturales de la droga. Para empezar, tienden a ver los eventos clubbing como lugares para el consumo excesivo de drogas. Aunque muchos claman ser fieles a una escena musical concreta, su motivacion primaria para el clubbing esta relacionada con la droga y su implicacion con la escena gira entorno al uso de sustancias. Son los que cuentan con un historial de drogas mas extenso y largo; esto es, aquellos con mas experiencias y consecuencias con drogas legales e ilegales de todo el grupo de entrevistados. Aunque entusiastas de la ilustracion musical, ven el clubbing fundamentalmente como una actividad que facilita metas y estilos de vida alterados, y asisten a los eventos que ofrecen este ethos y gente con motivaciones similares. Galway -una mujer blanca de 21 anos--senalo que el clubbing "me da la oportunidad de escuchar musica y colocarme, ser parte de una subcultura, algo separado de la vida cotidiana". Cuando se le pregunto que tenia en comun con otros clubbers, Bogota -una mujer negra de 21 anos--anadio: "Odio decirlo pero, probablemente, las drogas y la musica".

Como se ha indicado en trabajos anteriores, los miembros de la subcultura de la droga esperan de la escena MEB actividades e identidades relacionadas con las drogas. Bogota expreso la importancia de las drogas en los eventos de MEB:

"Diria que es importante, porque he visto a mucha gente de pie, andando de un lado para otro con sus telefonos, suplicando 'donde estas, traelo, traelo' y una hora despues te fijas en ellos y estan bailando, todos contentos y joder. He escuchado a gente decir 'necesito echarme a perder en esta fiesta esta noche' y asi es como ocurre, van de la mano".

Encontramos que este era especialmente el caso para aquellas actividades en la vieja escena rave o en la moderna escena de la MEB. Los miembros de la subcultura de la droga eran menos comunes en la escena HH. Tipicamente, los miembros de la subcultura de la droga dicen haber utilizado las drogas durante largos periodos de tiempo, empezando en la juventud y siguiendo hasta la edad adulta. Muchos dieron parte de una conexion entre las drogas e identidades de grupos de musica relacionados, viendo las viejas raves y los eventos de MEB actuales como lugares para dichas oportunidades (83). Las drogas habian jugado un rol importante en su acercamiento a la primera rave y seguian jugando un papel aun mas sobresaliente en sus vidas, en comparacion con los otros. Como resultado, muchos habian sufrido numerosas consecuencias asociadas al continuo uso de drogas.

Estos entrevistados no solo tenian los historiales mas extensos de drogas ilicitas sino que tambien eran los mas activos y serios abusadores actuales de drogas. El consumo mas comun era de extasis y cocaina. Otras substancias ilicitas incluian el consumo de setas psicodelicas, metanfetamina en cristal, y GHB. El uso de extasis estaba asociado con los eventos alternativos rave o parecidos, con clubbers buscando recapturar la experiencia de las raves atiborradas de extasis que fueron importantes en la decada de 1990. Sin embargo, encontramos que el uso regular de extasis era comun entre ellos cuando asistian a eventos en clubes nocturnos comerciales. Beijing -un hombre blanco de 28 anos--comento:

"El dia antes, estaba en una rave bajo el efecto de 4 pastillas y el resto estaba igual. Ahora, vas a eventos de musica electronica y no hay tanta gente liando o drogada. Quiero decir, puede que veas a un par metiendose un par de cosas. [Pero] vas al CLUB C o al CLUB D, y !es una locura! !Me siento como si estuviera en una rave!"

Aunque su implicacion en la escena de MEB estaba intimamente ligada a las drogas, tambien utilizaban drogas fuera de dichos eventos, especialmente marihuana y alcohol.

Los clubbers de la subcultura de la droga tambien senalaron haber experimentado con farmacos, incluyendo Vicodin, Oxycontin, Percocet y Xanax. Los farmacos con narcoticos no se buscaban per se, pero se consumian a menudo, y sin lugar a dudas, cuando se encontraban disponibles. Edmonton--una mujer blanca de 21 anos--senalo:

"Me gustan los tranquilizantes como el Vicodin y el Percocet y cosas similares ... Si me los ofrece un amigo o asi, es como inocente, nunca iria a un camello, como si mi amiga va al dentista y le receta Hydrocodone y me pasa unos cuantos. Consiguen Vicodin del dentista y se dicen tengo Vicodin y me pondre a gusto si me tomo uno".

Los miembros de la subcultura de la droga, quizas mas que los entrevistados de los otros dos grupos, habian tenido experiencias con consecuencias sobre la salud relacionadas con las drogas, que incluian sobredosis, adicciones y tratamientos. Algunas veces, se producian consecuencias negativas del uso. De forma similar a lo encontrado en otros estudios (84,85), la impureza de la droga era motivo de preocupacion, y varios entrevistados de la escena de la MEB hablaron de las reacciones adversas ante combinaciones desconocidas. Como Dublin -un hombre hispano de 27 anos-- indico: "La gente se quedaba tocada a causa de las drogas porque no eran drogas, eran otra cosa".

Para resumir, los miembros de la subcultura de la droga fueron el unico tipo de clubber que encontramos con historiales de larga duracion de consumo de drogas ilegales con consecuencias en su presente y su pasado. Se mostraban especialmente atraidos por la activa escena de la MEB y los eventos que esta comprendia, por su intima asociacion con el consumo de drogas. Estaban mas implicados con las drogas ilegales que los otros dos grupos. Y encajaban, hasta cierto punto, con la literatura precedente que indica que las raves y la escena de la MEB son lugares con actividad subcultural de droga, hedonismo y riesgo.

Clubbers Comerciales. La forma mas facil en que pueden ser descritos los clubbers comerciales es como aquellos que frecuentan los eventos mayoritarios (es decir, aquellos que se celebran en los clubes conocidos como de primera y que ofrecen la musica que se escucha en la radio comercial) para consumir alcohol y ligar con el sexo opuesto. Los clubbers comerciales no "participan" necesariamente o son "miembros" de ninguna escena musical, per se. En su lugar, buscan eventos que incluyan precios especiales para las bebidas o el tipo de ethos mayoritario que desean. Cualquier musica reconocible les esta bien.

La Tabla 4 muestra que entre los 17 informantes clasificados como clubbers comerciales, destacan las mujeres blancas y los hombres y mujeres negros. De nuevo, como nuestra muestra no fue preparada al azar, no podemos hacer afirmaciones sobre las caracteristicas demograficas de los tres tipos de clubbing.

Algunos de los modelos dominantes que caracterizan a los clubbers comerciales son sus puntos de vista sobre el alcohol y su relacion con la musica. Rangoon -un hombre negro de 23 anos de edad--nos conto "no hay mejor sensacion que estar borracho, o algo parecido, y escuchar tu cancion favorita". A pesar de la querencia a estar intoxicado, el clubber comercial tiene un historial mas corto, aunque mas intenso, con el alcohol. Estan a favor del beber concentrado (binge drinking, ingesta rapida y en gran cantidad de alcohol) en los eventos comerciales con grandes multitudes y un ethos clubbing estandar, es decir, emborracharse y ligar con el sexo opuesto. El uso de drogas ilegales es minimo en los eventos en clubes y se limita al uso informal de marihuana fuera de ellos. Tambien informan de mucho pre-juegod (es decir, beber alcohol antes de llegar al club). El excesivo consumo de alcohol, seguido de las promociones y ofertas especiales en bebidas, constituyen a menudo las razones por las que los clubbers comerciales eligen un determinado evento en un club. Bombay, una mujer asiatica de 27 anos, nos conto:

"Bueno, honestamente, aunque tecnicamente ya no soy una estudiante, pero sigo estando arruinada todo el tiempo, siempre buscamos eventos gratuitos, happy hours, cosas que funcionen en sitios donde puedas conseguir copas a 2 dolares, y especiales y cosas asi".

Estas promociones en copas, y los especiales, era mas probable que se ofrecieran en los eventos comerciales de las escenas HH y de MEB. Mientras que los duenos de los clubes utilizan los precios especiales de las bebidas para atraer gente al club, los camareros tambien ayudan a promover el consumo em exceso, bebiendo a veces con los clientes.

Los clubbers comerciales definen a menudo el consumo de alcohol -e incluso el consumo excesivo--como una parte normal de la experiencia clubbing. Esperan beber mucho mas en un club de lo que lo harian en otros contextos. Ademas, muchos presentan actitudes arrogantes sobre el consumo de drogas, especialmente la marihuana. Prague, un hombre blanco de 27 anos, dijo:
   Para mucha gente, se que ES el evento. Para otros, fumar
   un blunt (e) antes de entrar en el club, o descansar un
   rato y salir fuera a fumar un blunt durante la fiesta ... Es
   como si tuvieran que estar muy colocados todo el tiempo.
   Mientras que otros tienen que estar bebiendo mucho
   toda la noche o creen que se estan perdiendo algo.


Con excepciones poco importantes, los clubbers comerciales no indicaron mucho abuso de drogas o alcohol en la adolescencia. En la mayor parte, el consumo de alcohol tomo forma despues de que cumplieran los 21 anos y empezaran a asistir a clubes, bares y fiestas. Aunque no tengan historiales de alcohol en el mismo sentido que los tenian los miembros de la subcultura de la droga, su consumo de alcohol es considerable y a menudo lo emparejan con el uso informal de marihuana.

Los clubbers comerciales relataron diversas consecuencias menores (como mareos por alcohol, resacas, necesitar que se les llevara a casa, o no poder ir al trabajo) y mayores (haber sufrido agresiones sexuales, haber sido multados por conducir bajo los efectos del alcohol, haberse metido en peleas, haber sido heridos, etc.). Atribuian la mayoria de estas consecuencias a su consumo excesivo de alcohol, algo que no les preocupaba mucho. Esto es asi porque practicaban el binge drinking y el pre-juego para los eventos en clubes, pero no informaban de este tipo de comportamientos con el alcohol en otros sitios u ocasiones fuera de las actividades de clubbing. Pittsburgh -un hombre negro de 28 anos--en la escena HH no conto:

"Mis amigos tienen multas por conducir bajo los efectos pero, en su mayoria, no tienen otros problemas, exceptuando quizas las vomitonas ... Yo suelo vomitar al dia siguiente, quiero decir que puedo vomitar fuera del club o algo asi, pero no es, sabes, este es el unico problema que puedo tener, ponerme algo enfermo, solo estar demasiado borracho".

El consumo excesivo de alcohol en el entorno de los clubes nocturnos tambien ha provocado en algunos experimentar cambios de comportamiento, que pueden resultar en complicaciones interpersonales. En particular, siete informantes femeninas informaron haberse visto envueltas en comportamientos sexuales promiscuos de los que se arrepintieron despues. Bangkok -una mujer blanca de 25 anos de edad--senalo:

"Culpo al alcohol de todas mis indiscreciones. Quiero decir, podria estar equivocada, las drogas podrian jugar su parte en ello, no lo se, quiero decir que no hay tantas drogas alrededor, asi que al final es el alcohol".

Mientras que el miembro de la subcultura de la droga esta apasionado y se siente muy implicado con las escenas rave y de la MEB, los clubbers comerciales se mostraban apasionados por los eventos hip hop. Este tipo de eventos gozaba, de acuerdo con nuestros informantes, de una vibracion con carga sexual y una imagen chic. Cosas que atraian a este grupo, asi como las promociones de alcohol, los especiales en copas, y el entretenimiento en directo (bailarines, raperos y concursos de belleza). En un encuentro con un informante, Pittsburgh -varon negro de 28 anos--nos conto:

"Suelo salir cada fin de semana, y quizas una o dos veces durante la semana, asi que serian entre 5 y 8 fiestas a la semana en total".

Entrevistador: "?Como decides a que sitio vas a ir?".

Pittsburgh: "Siempre busco copas baratas o sitios con barra libre. Suelo recibir correos electronicos de servidores de correo. Consigo estar en listas de invitados a menudo. Asi que esta es la forma como normalmente decido donde voy a ir. Suelo hacerlo a traves de Internet".

En resumen, los clubbers comerciales tienen historiales de abuso de sustancias centrados en el alcohol, a menudo en niveles de binge drinking. Su consumo de drogas es minimo y poco complicado, limitandose a la marihuana fuera del clubbing. Los historiales de alcohol de los clubbers comerciales son mucho mas cortos y especificos a un contexto que los historiales de drogas declarados por los clubber de la subcultura de la droga. Las complicaciones tipicas que se encuentran incluyen la violencia fisica y la victimizacion sexual, las resacas, y el agotamiento de fondos. Los clubbers comerciales eligen los eventos en los clubes para maximizar sus experiencias con la bebida. Se sienten motivados por deseos de intoxicarse y de cortejo sexual. Como resultado, tienden a favorecer eventos comerciales de hip hop y, en menor grado, eventos comerciales de MEB. Este tipo de eventos y la escena que los personifica promociona estas actividades y ethos.

Entendidos en musica. El ultimo tipo de clubber que encontramos entre nuestro grupo de informantes puede ser denominado "entendidos en musica". A diferencia de los otros tipos, ven los eventos de MEB y de HH como parte importante de la escena musical, con una cultura unica e identidades de grupo. Nuestro analisis desvelo a 16 entendidos en musica, ampliamente diseminados en todos los grupos de edad y genero. Sin embargo, sus miembros tendian a ser algo mayores que en los grupos de la subcultura de la droga o de los clubbers comerciales. De nuevo, resulta dificil hacer grandes generalizaciones sobre este punto debido a la naturaleza de la muestra.

Uno de los rasgos distintivos de los entendidos en musica es su compromiso con el descubrimiento y la apreciacion musical. Asisten a los eventos de acuerdo con esta dedicacion. Bagdad -un varon blanco de 33 anos--nos conto:

"Me gusta vivir experiencias musicales autenticas. Lo que me gusta de la musica electronica son los tonos actuales y las cosas creativas que la gente hace con ella. Cuando escucho esto, quiero asimilarlo todo".

Los entendidos en musica expresan a menudo una sutil o patente oposicion, o desagrado, ante la cultura pop mayoritaria, incluyendo los eventos en clubs que estiman demasiado "comerciales" (esos que les gustan a los clubbers comerciales). Ridayh -una mujer negra de 24 anos--nos dijo:

"No me gusta ir a ese tipo de clubes mayoritarios per se, como esos donde solo ponen musica comercial porque la mayor parte del tiempo la mayoria de la gente que hay alli es superficial, los tios son gilipollas".

Entrevistador: "?Que quieres decir con los tios son gilipollas?"

Rydayh: "Por ejemplo, si ves un video de 50 centimos veras a 50 centimos y a esos puteros y a todas esas chicas con el culo fuera, y de todo lo que habla es de su dinero, y su cadena, y su coche. Entonces, los mismos tios que escuchan esto, salen y van al club, y cuando estan en el club actuan asi, diciendo estupideces como "tengo esto" y "por que no vienes a hablar conmigo", "mira mi cadena", "tengo dinero", y yo "yami, que".

Los entendidos en musica, creen que las escenas "alternativas" de MEB o HH son sitios donde pueden forjarse un estilo de vida alternativo y conseguir satisfaccion personal.

Los informantes clasificados en esta categoria presentaban historias desiguales respecto al consumo de drogas y alcohol. En el pasado, algunos habian utilizado las drogas de forma similar a los miembros de la subcultura de la droga. En otras palabras, el concepto de historial de drogas de los interaccionistas simbolicos respondia, en el pasado, a su descripcion, incluyendo sus consideraciones sobre la escena musical, especialmente raves y eventos de MEB, como subculturas unicas centradas en la droga. Otros entendidos en musica contaban con historiales moderados de drogas y alcohol con consumos de sustancias no discernibles.

A pesar de estas diferencias entre ellos, los entendidos en musica presentaban el nivel mas bajo en la actualidad de consumo de drogas y alcohol. La unica excepcion era el consumo diario de marihuana que practicaban algunos. En general, el consumo actual de sustancias en los eventos de clubbing no ocasionaba demasiadas consecuencias, como tampoco lo hacia el consumo diario de marihuana, que muchos alegaron fumar fuera de los eventos de clubes.

Resumiendo, los entendidos en musica constituyen un tipo de clubber que, podria decirse, plantea el desafio mas importante a cierta literatura que defiende que los clubbers son poco mas que un grupo homogeneo de abusadores de substancias. Entre ellos encontramos dos tipos de historiales en relacion a las drogas y el alcohol. El primero es uno bastante extenso que empezo, a menudo, dentro del contexto del clubbing, como en el caso de los miembros de la subcultura de la droga antes descritos. Sin embargo, a diferencia de ellos, los entendidos en musica, han reducido con el paso del tiempo su consumo de sustancias y solo relatan, en la actualidad, un uso informal de alcohol y marihuana sin muchas mas consecuencias. Un segundo tipo de entendidos en musica no cuenta con ningun historial significativo de drogas o alcohol. Sus actividades de clubbing actuales siguen tambien ese modelo. Ambos tipos de entendidos en musica comparten motivaciones similares para el clubbing y su implicacion en actividades de dicha escena. Buscan eventos por su apreciacion musical y rechazan las expectativas y los estandares dominantes del clubbing. Tambien ven su clubbing como una actividad con mas significado cultural que los otros dos grupos anteriores. Tanto sus motivaciones para practicar el clubbing como su carino por las escenas de MEB o HH juegan un papel importante en el hecho de mantenerse limpios del uso de drogas fuertes o alcohol. Tambien se mantienen limpios del uso de drogas fuertes debido a los cambios ocurridos con la edad respecto a sus obligaciones morales y profesionales (18).

DISCUSION

Mediante el estudio de un grupo tan diverso de personas, a traves de diversos tipos de escena y de eventos clubbing en Philadelphia, hemos comenzado a desentranar la relacion entre alcohol, drogas y clubbing. Nuestra investigacion ha descubierto que las poblaciones clubbing no son homogeneas en cuanto a sus historiales de drogas y alcohol. Hemos encontrado que hay tres tipos diferenciados: los miembros de la subcultura de la droga, los clubbers comerciales y los entendidos en musica. La Tabla 6 resume estos tipos entre los informantes de la muestra.

Estos grupos pueden ser definidos mediante una compleja mezcla de factores individuales (inquietudes de indole identitaria tales como sus motivos para el clubbing) como basados en la escena (implicaciones diversas a los tipos de eventos). Utilizando estos grupos como "tipos ideales", nuestro trabajo muestra que las poblaciones clubbing pueden diferenciarse mediante factores que se encuentran fuera del paradigma de la salud publica o que van mas alla de la mera busqueda hedonistica.

Observando diferentes escenas musicales y tipos de eventos en los clubes (por ejemplo, comerciales y alternativos), hemos encontrado algunas experiencias similares en el consumo de sustancias (como el consumo ocasional de marihuana fuera de los eventos clubbing), aunque diferentes historiales de consumo de drogas y alcohol en conjunto. Algunos historiales se centran en las drogas ilegales, son bastante largos, de importancia primordial para el individuo, y motivan a la gente a identificarse con y buscar eventos de club que se jactan de un ethos pro-droga (esto es, los miembros de la subcultura de la droga). Otros historiales son mas cortos en duracion, estan saturados de alcohol, y se relacionan con necesidades de identidad y estilos de vida que se ajustan a los estandares de intoxicacion, cortejo y sexualidad de la cultura pop dominante (es decir, los clubbers comerciales). Tambien, por otro lado, un grupo minimamente afectado por el consumo de drogas y alcohol, se encuentra mas centrado en los aspectos musicales y culturales del clubbing. Aunque algunos de este ultimo grupo puedan haber tenido en algun momento historiales significativos y experiencias negativas con el alcohol y las drogas, en la actualidad dicho consumo no constituye parte de su orden de prioridades, centrandose en su lugar en los eventos alternativos de MEB y HH como lugares donde esculpir identidades alternativas que parten de los estandares de la cultura popular (esto es, los entendidos en musica). En cada uno de estos casos, el consumo de sustancias esta "hecho a medida" de los objetivos sociales y culturales de los clubbers y de las caracteristicas de las escenas que frecuentan.

En un nivel mas amplio, nuestra investigacion en Philadelphia muestra la necesidad de una investigacion en profundidad de los resultados que constituyen el punto algido de los temas de interes de los investigadores sobre el clubbing. El abuso de drogas y alcohol no solo resultan de interes a los especialistas en ocio, musica y culturas juveniles. Estan considerados una cuestion primordial en muchas sociedades avanzadas, y han generado decadas de investigacion desde multitud de campos para proveer el conocimiento y ayudar a aquellos que tratan de sortearlos. Quizas, una conclusion general extraible de nuestro trabajo seria que, cualquier comportamiento de interes (por ejemplo, el consumo de droga) tiene lugar dentro de un contexto social y cuenta con un significado cultural que aporta importantes bazas a los individuos. Este es probablemente el caso de los clubbers o de cualquier otra poblacion basada en la juventud. El consumo de sustancias entre los clubbers, como dentro de cualquier otra poblacion, se entiende probablemente mejor si consideramos simultaneamente una amplia gama de factores, en vez de centrarnos estrechamente en un conjunto especifico, en un nivel de analisis determinado. Comportamiento, significado, y vida social, incluyendo el consumo de sustancias relacionadas con las actividades en clubes nocturnos, son producto de las interacciones de la gente con otros en sus mundos socioculturales. Los investigadores, los clinicos y los politicos harian bien en tomarlo en consideracion en su trabajo con las poblaciones relacionadas con los clubes, y otras poblaciones de jovenes.

INTRODUCTION

Currently, there is a voluminous literature on the drug and alcohol habits of nightclub and bar populations. Despite the breadth of clubbing research, however, there h as been a tendency to homogenize clubbers with respect to their drug and alcohol use (1) Many have concluded that club-goers are little more than excessive substance users who view clubbing as an activity to achieve intoxication goals. (2,3)

The purpose of our paper is to unpack this narrative. Specifically, we investigate how social and cultural concerns at the individual and scene levels impact the substance use careers of the clubbing population. Our approach considers a diverse group of clubbers active in numerous urban music scenes in Philadelphia, PA: hip hop (HH) and electronic dance music (EDM). A deep investigation into this matter promises to not only improve our understanding of the relationship between clubbing and substance use, but also how cultural and social expectations and goals are intertwined in clubbing activities as well as the identities and lifestyles of young adults. Widening the lens to more social and cultural matters promises to better equip us to not only combat the consequences from clubbing, but inform us about how clubbing activities can simultaneously inspire youth culture and identity.

Our approach brings together a variety of scholarly traditions that have made claims about the substance use of clubbing or related populations. Briefly, we consider how the concepts of deviant careers, subculture, and identity (hailing from both the symbolic interaction and cultural studies traditions) work to influence the more public health concerns (e.g., risks and consequence) about clubbing populations. Su ch a theoretical blend not only complicates extant conclusions about clubbers and substance use, it also provides fresh insight and new possibilities for future research with clubbers and other youthful populations.

Research on Substance Use and Clubbing

Research on substance use and clubbing can be situated into a larger scholarly project concerned with leisure economies. (4) This project is multi-disciplinary in scope, anchored in such fields as sociology, cultural studies, American studies, youth studies, criminology, and public health, to name a few. Many diverse topics are addressed, (e.g., collective identity, music authenticity, youth resistance and deviance), by researchers operating within these frameworks. However, the matter of drug and alcohol-related clubbing has been a special focus of the social sciences and the field of public health. This body of work has been recently classified into a few competing traditions.5 One emanates from a subcultural tradition and views drug use as a collective activity of alienated youth. (6-7) There are at least two variations within the subcultural perspective: classic symbolic interactionism and contemporary postmodern cultural studies. A second broad perspective is public health-oriented and views clubbing as youthful activity wrought with risk and consequence. We review these perspectives below because they can inform our objective of better understanding the drug and alcohol related endeavors of today's clubbing populations.

Subcultural Approaches. The first subculturala approach stems from classic symbolic interactionist or labeling theory premises that use the concept of deviant career to understand drug-related identity problems. Individuals are drawn into drug subcultures because they are socially and personally alienated from social institutions and legitimate lifestyles and aspirations. (6,8-10) Once affiliated, both the individual and the subcultural group create alternative lifestyles and new identities in opposition or avoidance of mainstream ideals. Thus, subcultural members seek out the alternative, favor unconventional activities in obscure settings, set formal or informal boundaries for likeminded participants (i.e., insiders versus outsiders), and carve out a new normative code for lifestyle and identity. They subsequently develop deep ties to similarly situated peers and the norms and behaviors of their subcultural group. (7,10-12) They proceed into long-term drug careers, drug-related identity change, and numerous consequences emanating there from. (12-14)

While symbolic interactionists and labeling theorists did a good job articulating clear ideas about drug subcultures, careers and identity, they did not pay much attention to music collectives. The exception to this is, of course, Becker's (7) classic study on marijuana and jazz musicians. Nevertheless, research outside of this tradition has argued that some music scenes (e.g., raves, hardcore, and the Grateful Dead) are equivalent to drug subcultures. (15-17) M oreover, th e drug-related processes an d concepts articulated by labeling theory make them relevant to our objective, especially since Anderson's (18) recent findings show that personal alienation, identity needs, and the desire for involvement in alternative spaces is one of three pathways into the rave and modern EDM scenes (b).

A second and more recent version of the subculture approach is anchored in the postmodern ideas of select cultural studies scholars. Clubbing, especially EDM an d rave-related clubbing, is based on pleasure and hedonistic lifestyles as a form of resistance. Clubbing is a form of deviant subcultural activity without broader substantive meaning (19-20) Excessive drug use functions as an important part of mainstream resistance and individual abandonment.(21-27) On the other hand, such work also notes that rave-related clubbing allows for self-expression (27-29) and conformity to youth norms 3, acting as an important part of both personal and social identity formation in youth (31-33), as well as into adulthood. (34)

Given these two subcultural traditions, we would expect to find today's clubbers motivated toward and involved in music scenes because of deviant and drugrelated experiences, goals, and activities. Even though both subcultural approaches discussed important social and cultural constructs, they maintain that individuals get involved in clubbing because of their subcultural concerns about drugs and, to a lesser extent, alcohol.

Public Health Viewpoints. A second broad way that researchers have studied the relationship between individual drug use and clubbing is from a public health perspective. (1,5) This approach focuses on drug and alcohol-related risks and consequences that emanate from music scene activities. The focus here is epidemiological, i.e., documenting the distribution or prevalence of substance use and related problems (e.g., binge drinking, overdose, depression, injury) among individuals or small groups. This perspective is dominant in the US, and has been increasing in the UK (35-36), Europe (37), Australia (38), Asia (39), and South America. (4)

Raves and modern electronic dance music clubbing have been especially targeted by public health researchers. Paying little attention to why people get involved with either or the meaning such involvement adds to their lives, public health scholars have focused, instead, on specific risks, such as driving while intoxicated (41-43), poly-substance abuse (44-45), sexual promiscuity and the risk of acquiring HIV and other sexually transmitted diseases (46-49), life management and interpersonal problems (38,5-51), dependence and addiction (52), and physical and emotional problems. (53-56)

Public health scholars have also scrutinized hip hop scenes. However, their focus has been on both health and crime or victimization risks. For example, the HH scene has been troubled by reports of weapons offenses, assault, and other violence (57-59), as well as considerable marijuana use. (66) This has given it an increased visibility on the criminal justice radar screen. However, unlike the EDM scene, there has been a dearth of academic inquiry into drug use and risk behaviors at HH nightclubs or events. Furthermore, as with the EDM scene, we know very little about HH participants' other criminal activities and victimization experiences, and how the unique scene culture may be related to such experiences.

HH and rap music have also been associated with extensive marijuana (61-62) and excessive alcohol use (63), and more recently, ecstasy use. (64) In a recent study of collegeaged bar patrons, Graham, Osgood, Wells and Stockwell 65 found that listening to rap music in this social context was significantly and positively associated with all of the aforementioned behaviors - problematic alcohol use, illicit drug use, and aggressive behavior. Unfortunately, there are few studies available on the dynamics of the HH nightclub scene with respect to drug and alcohol use patterns, specific kinds of criminal activities, risk behaviors, and presence and nature of sexual harassment or assault. In short, rigorous investigation into the dynamics of the HH scene is sorely lacking in research on drugs and crime in the urban nightclub industry.

Given this public health research, we expect clubbers to report high levels of drug, alcohol and related consequences across events, despite any socio-cultural factors at the individual or scene-level. When we consider ideas from the subcultural approaches along with these more public health concerns, we may find that motivations and personal desires for clubbing, along with type of music scene involvement, may challenge the dominant narrative of clubbers as one-dimensional substance users. Our analysis moves toward this possibility by considering a demographically diverse respondent pool, active in different levels of two music scenes: EDM and HH.

METHODOLOGICAL APPROACH

The data for this paper were drawn from a multimethod ethnography examining the alcohol, drug, and crime relationship in Philadelphia nightclubs. The study featured in-depth interviews with 51 diverse participants in the city's EDM and HH nightclub scenes and direct observation of 29 diverse nightclub events.

Recruitment and Sampling. An ethnographic mapping/ maximum variation sampling approach was used to recruit participants. (66-67) This approach included purposely selecting heterogeneous demographic groups (race/ethnicity and gender) and keying in on similarities and differences. The logic of maximum variation sampling presumes any common patterns emerging from great variation are of key importance in understanding the core experiences of all participants. (66)

Ethnographic mapping involved identifying certain locations where numerous potential subjects could be located. Recruitment began at a local record store, a small independent venue specializing in EDM. Recruiting subjects in this way followed a "snowball" sampling technique, with an over-reliance on subjects from staff members' friendship networks, as well as subjects more involved in the local scenes. To protect against this type of recruitment bias, and in order to secure more demographic variation, we also recruited at EDM and HH nightclub events during direct observations. Live recruitment at events produced fewer respondents than predicted. To address this, we hired two additional project staff: (1) an Asian male DJ working at the record store, and (2) a white female HH enthusiast who worked at another record store frequented exclusively by HH fans. The sampling strategy was designed to recruit comparable groups of people in each scene. For difficult to recruit populations (in this study, Asian females and Hispanics) we adopted a targeted strategy, approaching specific race group members at events.

Interviews. Face to face, in-depth interviews were the primary source of information for the present study. Each subject was paid a $25 honorarium for the interview. All subjects were promised strict confidentiality, and all subject names are pseudonyms. All interviews were tape-recorded by mutual consent and transcribed verbatim. The interview guide included structured and open-ended questions about the respondent's background, lifestyle, and involvement in the EDM and HH scenes, nightclub culture, and experiences with drugs, criminal activity, and victimization. Interviews

Table 1 provides a breakdown of the respondents by standard demographic characteristics. They are roughly equal in terms of sex (26 males, 25 females), with a larger number of blacks (N = 21) compared to whites (N = 16). Other racial groups included Hispanics (N = 4) and Asians (N = 1). Overall, our sample reflected Philadelphia's racial and ethnic composition (US Census Bureau 2). The mean age was 25.7, with an age range of 18-32. Generally speaking, the respondents are in their mid 2's (with an age range of 18 - 33). They are situated in the lower to uppermiddle classes, with levels of employment ranging from lower-level service positions (ex: waitress, bartender, retail, and file clerk), to white collar positions (ex: accountant, IT support, research, engineer, advertising/marketing, and mid-level management). Twenty-four had second, part-time jobs, and many revolved around the EDM and HH nightclub scenes (N = 17). [c]

The majority of respondents have had some education at the college level (N = 38). Additionally, roughly one-fifth were in the process of completing a 4-year or advanced degrees. Of those who reported their living situations (N = 46), the vast majority were renting their residences (N = 35), most sharing an apartment or house with one or more roommates (N = 26), or living with parents (N = 6). Most respondents were native to Philadelphia or the surrounding area, although some relocated there to attend college, or for other reasons. The majority of the sample was heterosexual (N = 5) . Most respondents were unmarried. Although roughly half had significant others, very few lived with them. Musically speaking, 21 respondents were primarily active in the EDM scene and 3 in the HH scene. Eleven told us they were active in both.

Direct Observation. The purpose of the direct observation component of the study was to obtain information on the organizational (social and physical) structure and cultural vibe of the club events. This information allows us to not only document how disparate clubbing environments shaped clubbers' experiences, it also enables us to cross-check respondents' claims about clubs and parties (e.g., some are commercial and others underground) with observable evidence.

Events were identified using the "DJ Nights" section of the Philadelphia City Paper (O'Neil 24), which routinely lists more than 1 EDM and HH events per week. The designated time period of observation was from April 25 to December 26. Events were attended roughly every week, for a total of 29. We alternated between weeknight (Sunday-Thursday) and weekend (Friday and Saturday) events. The time of observation was generally from 11 PM to 2 AM for events held during the week and from midnight to 4 or 5am for events held on weekends. Some large-scale commercial venues had extended hours alcohol licensing, so certain events did not end until between 3 and 6 AM. These events were observed for longer periods of time. The mean time of observation was 3.5 hours per event.

Data Management and Analysis. All interview transcripts and direct observation notes were by coded by research staff using the qualitative software program ATLAS. ti, using an open coding method. Every individual subject and every transcript or field note in the database was identified with the month and year of collection. Similarly, every question in the open-ended interview schedule was identified with an open-coding method, and specific codes were then assigned to the response. Textual material about given themes (such as drug use and consequences) were able to be quickly accessed at any point.

Members of the research team coded the interview and direct observation notes. Intercoder reliability was high. This was due to the researchers meeting frequently to touch base throughout data collection and analysis to ensure that emerging codes and concepts were similar68. This strategy ensured further reliability during the actual coding stage of the analysis, and any discrepancies or issues were able to be reconciled quickly.

Criteria of Drug and Alcohol Diversity among Club-goers

While the club-going population in the US, UK and Europe has been characterized in many fashions (e.g., by age or race/ethnic group, cultural or music scene or tribe), few scholars have explored distinctions among it regarding the relationships between mood-altering substances, motivations for clubbing and scene involvement. To reiterate a previous point, scholars have focused almost exclusively on the type and extent of substance use among clubbers. Neglected are other factors that may act to not only drive clubber's substance use patterns but also teach us about what clubbing means to young people in society today.

To begin, our analysis provided evidence that the clubbing population is not a homogenous group with respect to their experiences and consequences with drugs and alcohol (i.e., their substance use careers). We measured their drug and alcohol careers with indicators consistent with past research. These include when drug and alcohol use started, the length of one's substance use over the lifecourse, the centrality of substances to one's identity, one's current levels of drug and alcohol use both during clubbing activities and outside them, and one's drug-related complications overtime and from clubbing activities.

Two major social and cultural factors worked to distinguish clubbers' substance use careers. The first exists at the more individual-level and has to do with motivations or personal desires for clubbing. It is linked to personal identity considerations. It has also been noted by Hutton (69), Hunt, Evans, and Kares (70), Moore and Miles (71), and Moore (72) as important to understanding substance use patterns among clubbers. It is concerned with why the respondents went clubbing, how and why chose certain events to attend, and what their expectations were for their clubbing endeavors.

A second dimension is located at the scene-level. It is centered on the respondents' level of scene involvement and their attachment to the cultural traits of it. Indicators of this include how often the respondents went clubbing, how much time they spent on clubbing activities, what kinds of events they attended, what cultural traits they endorsed, and what kind of interactions they had with others outside of the club setting. (72-75)

Our analysis revealed that clubbing motivations and level of scene participation help explain the drug and alcohol careers of our respondent pool. Perhaps an even more noteworthy finding is that the social and cultural significance of clubbing to the respondents' lives differed significantly among the three types of clubbers. We discuss these differences in the section below.

Toward a Substance Use Typology of Clubbers

Consistent with our research objective, our analysis revealed three broad types of clubbers according to the criteria listed above. These are likely "ideal types" (76) and not perfectly identifiable in real life settings. We can use them to ascertain similarities and differences in concrete cases and to inform broader issues. We also acknowledge that there are likely many people who attend nightclub parties on any given night that may not fit into either of these types. However, it is important to point out that other research has classified clubbers in cultural and social ways that have facilitated a greater understanding of youthful populations and leisure activities. (18,71,77-79)

Form the respondent pool, we discovered that the demographically diverse clubbing population active in multiple music scenes in Philadelphia is not homogenous with respect to their drug and alcohol consumption. Three general types emerged: the drug subcultural member, commercial clubber, and music connoisseur. Each type runs consistent with some aspects of extant narratives on clubbers, yet also departs from them in important ways. This is especially the case for music connoisseurs, many of which have significantly reduced their substance abuse while becoming even more involved in and committed to a particular scene.

Drug Subcultural Members. The first profile we found reflects longstanding research on drug-related identity change and involvement in drug subcultures. (6,7-9,12-13,80-82) Our analysis yielded 17 respondents that fit the drug subcultural member typology. More were male than female, but equitable on other demographic characteristics (see Table 3).

There are several dominant themes that characterize drug subcultural members. To begin, they tend to view clubbing events as sites for excessive drug use. While many claim to be loyal to a specific music scene, their primary motivations for clubbing are drug-related and their scene involvement revolves around their substance use. They have the most extensive and long-term drug careers, i.e., experiences and consequences with illegal and legal drugs, of the respondents in our pool. While enthusiastic about music enlightenment, they primarily view clubbing as an activity that can facilitate mood-altering lifestyles and goals and they attend events that cater to this ethos and similarly motivated people. Galway--a 21 year-old white female-- noted that clubbing "gives me a chance to hear music and get high, be part of a subculture, something away from everyday life." When asked what she has in common with other clubbers, Bogota-- a 21 year-old black female--added "I hate saying this but probably the drugs and the music."

As indicated in prior work, drug subcultural members look to the EDM scene for activities and identities related to drugs. Bogota conveyed the importance of drugs at EDM events:
   I would think it's kind of important, cause I've seen so
   many people like standing around on their phones pacing,
   begging for "where are you, you bringing it, you bringing
   it" and then you notice them like an hour later and their
   dancing and they're all happy and shit. I've heard people
   say that like "I really need to get fucked up at this party
   tonight" and like it goes hand in hand.


We found this to be especially the case for those active in the old rave scene or the modern EDM scene. Drug subcultural members were far less common in HH scenes. Typically, drug subcultural members reported using drugs for a long period of time, starting in youth and persisting into young adulthood. Many reported a connection with drug and music-related group identities, seeing past raves and current EDM events as sites for such opportunities. (83) Drugs played an important role in their gravitation to their first rave and continue to play an even more salient role in their lives in comparison to others. As a result, many have suffered numerous consequences associated with long-term drug use.

These respondents not only had the most extensive histories with illicit drugs, but they were also the most active and serious current drug abusers. Most common was ecstasy and cocaine use. Other illicit substances included psychedelic mushrooms, crystal methamphetamine, and GHB. The use of ecstasy was associated with mostly underground rave or rave-like events, with clubbers looking to re-capture the experience of the ecstasy-laden raves that were prominent in the late 1990s. However, we found that regular ecstasy use was common among them when attending commercial nightclub events. Beijing -- a 28 year-old white male-- commented:
   The day before, I was at a rave on 4 pills and everybody
   else was too. Now, you go to electronic music events,
   there aren't that many people rolling or on drugs. I mean
   you might catch a couple people doing a couple things.
   You go to CLUB C or CLUB D, it's fucking crazy! I feel like
   I'm at a rave!


While their involvement in the EDM scene was closely connected to drugs, they also used drugs outside of the events as well, especially marijuana and alcohol.

Drug subcultural clubbers also reported experimentation with prescription drugs, including Vicodin, Oxycontin, Percocet, and Xanax. Prescription narcotics were not sought out per se, but when they were available, were often used without question. Edmonton--a 21 year-old white female-- noted:
   I like downers like Vicodin and Percocet and things like
   that ... I'll be offered from like a friend or something, like
   it's really innocent like I'll never go to the dealer, like my
   friend will go to the dentist and be prescribed to some
   Hydrocodone and I'll get some that way. They get Vicodin
   from their dentist, and they'll be like I have Vicodin and
   then I'll be like ok I'll take one.


Perhaps more than respondents in the other two groups, drug subcultural members had experience with drugrelated health consequences, including overdose, addiction and treatment. Sometimes, negative consequences would occur from use. Similar to that found in other research studies (84-85), drug impurity was also a concern, and adverse reactions to unknown combinations were discussed among several respondents in the EDM scene. As Dublin--a 27 year-old Hispanic male--noted. "People were getting messed up cause the dru gs weren't dru gs, they were something else."

To sum up, drug subcultural members were a unique type of clubber we encountered who had long-term illicit drug careers with past and present consequences. They were especially attracted to and active in the EDM scene and the events that comprised it because of its close association with drug use. They were more heavily involved with illegal drugs than the other two groups. They fit, to a large extent, past literature indicating that raves and the EDM scene were/are sites of drug subcultural activity, hedonism and risk.

Commercial Clubbers. Commercial clubbers can most easily be described as those who frequent mainstream club events (i.e., those held at what are advertised as premier clubs and feature music heard on commercial radio) to drink alcohol and court the opposite sex. Commercial clubbers are not necessarily "participants" or "members" in any music scene, per se. Rather, they seek out events that have drink specials or the kind of mainstream ethos they desire. Any recognizable music is fine with them.

Table 4 shows that of the 17 respondents classified as commercial clubbers, white females and black males and females dominated. Again, since our sample is not drawn at random, we cannot make any claims about the demographic qualities of the three clubbing types.

Some of the dominant patterns that define commercial clubbers are their views on alcohol and its relationship to music. Rangoon--a 23 year-old black male-- told us "there's no greater feeling than being drunk or whatever, and hearing your favorite song." Despite strong affections for being intoxicated, the commercial clubber has a much shorter, but rather intense career with alcohol. They favor binge drinking at commercial events with large crowds and a standard clubbing ethos, i.e., getting loaded and courting the opposite sex. Their illicit drug use is minimal at clubbing events and is nearly restricted to causal marijuana use outside of them. They also reported lots of pre-gamingd (i.e., drinking alcohol before going to the club). Excessive alcohol use followed from alcohol promotions and drink specials, which were often reasons that commercial clubbers chose certain club events. Bombay, a 27 year-old Asian female, told us:
   Well honestly, since I'm still technically not a student
   but I'm broke all the time anyway, we're always looking
   for free events, happy hours, stuff that's going on where
   you get like 2 dollar drinks and like specials and stuff like
   that.


Such drink promotions and specials were more likely to be offered at commercial events in both the HH and EDM scenes. While club owners used drink specials to attract people to the club, bartenders helped promote overconsumption as well by drinking with patrons at times.

Commercial clubbers often define alcohol consumption - and even over consumption - as a normal part of the clubbing experience. They expected to drink much more at a club than they would in other contexts. Furthermore, many have cavalier attitudes about drug use, especially marijuana. Prague, a 27 year-old white male said:
   To a lot of people, I know that IS the event. For some
   people, smoking a blunte before you go in the club, taking
   a break and going outside to smoke a blunt during the
   party ... It's like, they gotta be really high the whole time.
   Other people, they have to be drinking heavily all night or
   they think they miss out.


With minor exception, commercial clubbers did not necessarily report much drug or alcohol abuse as teenagers. For the most part, their alcohol use took shape after they turned 21 and started attending clubs, bars and parties. While they do not have alcohol careers in the same sense that the drug subcultural members had drug careers, their alcohol use is considerable and they often pair it with causal marijuana use.

Commercial clubbers reported certain kinds of minor (e.g., getting sick on alcohol, hangovers, needing a ride home, missing work) and major (being sexually victimized, getting a DUI, getting into fights, being injured etc.) consequences. They attributed most of these consequences to their overconsumption of alcohol, something which did not trouble them deeply. This is because while they binge drank at and pre-gamed for club events, they didn't report such alcohol behavior in other places or occasions outside of clubbing activities. Pittsburgh- a 28 year-old black male-- in the HH scene told us:
   My friends have gotten DUIs but for the most part,
   not many problems, like besides maybe throwing up ... I
   usually throw up the next day, I mean I may throw up
   outside of the club or something like that, but its not, you
   know, that's the only problem that I may have, like just
   getting sick, you know, just being too drunk.


Excessive alcohol use in nightclub settings also caused some to experience behavioral change, which could result in interpersonal complications. In particular, several female respondents reported engaging in promiscuous sexual behavior and later regretting it. Bangkok--a 25 year-old white female--noted:
   I am blaming alcohol for all my indiscretions. I mean I
   could be wrong, the drugs could play a big part and I
   don't know, I mean the drugs aren't around that much, so
   ultimately it is an alcohol.


While the drug subcultural member was especially fond of and involved with the rave and EDM scenes, commercial clubbers were equally fond of hip hop events. Such events boasted, according to our respondents, a sexually charged vibe and a chic image. These things attracted this group, as well as alcohol promotions, drink specials, and live entertainment (dancers, MC-ing and beauty contests). In an exchange with an interviewer, Pittsburgh--a 28 year-old black male-- told us:

I go out every weekend usually, and maybe once or twice during the week, so I would say between 5 and 8 parties a week total.

Interviewer: How do you decide what place you are going to go to?

Pittsburgh: I always go for the cheap drinks or whoever has an open bar. I usually get emails about it from listserves. I get on guest lists a lot. So that's usually how I decide where I'm going to go. It's usually through the internet.

To sum up, commercial clubbers have substance abuse careers largely centered on alcohol, often at binge drinking levels. Their drug use is minimal and uncomplicated, restricted to marijuana outside of clubbing. Commercial clubbers' alcohol careers are much more short-term and context-specific than the drug careers reported by drug subcultural clubbers. Typical complications they encounter include physical and sexual violence and victimization, hangovers, and a depletion of funds. Commercial clubbers choose club events to maximize their drinking experiences. They are motivated by their desires for intoxication and sexual courtship. As a result, they tend to favor commercial hip hop events and, to a lesser extent, commercial EDM events. These types of events and the larger scene that embodies them endorse these activities and ethos.

Music Connoisseurs. The last type of clubber we found among our respondent pool can be called "music connoisseurs." Unlike the other types, they view EDM and HH events as important parts of music scenes with unique culture and group identities. Our analysis revealed 16 music connoisseurs, scattered widely across all gender and race groups. However, they tended to be slightly older than either the drug subcultural members or the commercial clubbers. Again, it's difficult to make any broad generalizations about this point due to the nature of our sample. One of the most distinguishing traits of music connoisseurs is their commitment to musical discovery and appreciation. They attend events based on this dedication. Bagdad- a 33 year-old white male-- told us:
   I like to have authentic music experiences. What I like
   about electronic music is the actual tones and the
   creative things people are doing with it. When I hear
   that, I want to absorb into it.


Music connoisseurs often express a subtle or overt opposition or distaste of the pop culture mainstream, including club events they deem too "commercial" (such as those the commercial clubbers favor). Ridayh--a 24 year-old black female--told us:

I don't like going out to the mainstream per se type clubs like the ones that play commercial music cause most of the time most of the people there are superficial the guys are dickheads

Interviewer: What you do mean the guys being dickheads?

Ridayh: For example, if you watch a 50 cent video you'll see 50 cent and these johns and all these girls with their asses out and then all he's talking about is his money and his chain and his car. Then the same guys that listen to that, they go out to the club and when they in the club they act like that, saying shit like "I got this" and "Why don't you come talk to me", "Look at my chain" "I got money" and I'm like "so what."

Music connoisseurs, alternatively, believe that "underground" EDM or HH scenes are places where they can carve out an alternative way of life and achieve personal satisfaction.

Respondents classified in this category had mixed histories with drug and alcohol use. In the past, some had used drugs in a similar fashion as the drug subcultural members. In other words, the drug career concept from symbolic interactionists fit them in the past, including their consideration of music scenes, especially raves and EDM events, as unique drug-centered subcultures. Other music connoisseurs had modest histories with drugs and alcohol with no discernable substance careers.

Despite this distinction among them, music connoisseurs had the lowest levels of drug and alcohol use presently. The only exception to this was daily marijuana use among some. In general, their current substance use at clubbing events did not yield many consequences, nor did their daily marijuana use, which many reported smoking outside of club events.

To sum up, music connoisseurs is a type of clubber that, arguably, poses the greatest challenge to the narrative that clubbers are little more than a homogenous group of substance abusers. They have two types of histories with alcohol and drugs. The first is a fairly extensive one that started out, often within the clubbing context, like the drug subcultural members above. Unlike them, however, music connoisseurs have scaled back their substance use over time and report casual alcohol use and marijuana use without much current consequence. A second type of music connoisseur has no significant history at all with alcohol or drugs. Their clubbing activities today follow that pattern as well. Both types of music connoisseurs share similar motivations for clubbing and involvement in scene activities. They seek out events for musical appreciation and reject mainstream expectations and standards for clubbing. They also view their clubbing as more culturally meaningful activity than do the other two groups. Both their motivations for clubbing and their attachment to respective EDM or HH scenes play a heavy role in why they steer clear of heavy drug or alcohol use. They likely also steer clear of heavy drug use due to changes in their morals and professional obligations as they have aged (18)

SUMMARY AND DISCUSSION

By studying such a diverse group of people across types of scenes and types of clubbing events in Philadelphia, we have been able to begin unpacking the relationship between alcohol, drugs, and clubbing. Our research finds that clubbing populations are not homogenous with respect to their drug and alcohol careers. We found three separate types: drug subcultural members, commercial clubbers, and music connoisseurs. Table 6 summarizes these types among the respondent pool.

Such groups can be defined by a complex mix of individual (identity charged concerns such as motivations for clubbing) and scene-based factors (diverse involvement to types of events). Using these groups as "ideal types," then, our work shows that clubbing populations can be distinguished by factors outside of the public health paradigm or which extend beyond mere hedonistic pursuits.

When looking across music scene and type of club event (e.g., commercial and underground), we find some similar substance use experiences (e.g., causal marijuana use outside of clubbing events), yet overall different careers with drugs and alcohol. Some careers are centered on illegal drugs, are quite long, of primary importance to the individual, and motivate people to identify with and seek out club events that boast a drug-friendly ethos (i.e., drug subcultural members). Other careers are shorter in duration, alcoholsaturated, and related to identity needs and lifestyles that conform to mainstream pop culture standards of intoxication, courtship, and sexuality (i.e., commercial clubbers). Still another group is minimally concerned with drug and alcohol use and is, instead, more focused on the musical and cultural sides of clubbing. While some of this latter group may have once had significant careers and negative experiences with alcohol and drugs, they currently deprioritize substance use, focusing instead on underground EDM and HH events as venues to carve out alternative identities that depart from popular culture standards (i.e., music connoisseurs). In each of these three cases, substance use is "fitted" to the social and cultural objectives of clubbers and the traits of the scenes they frequent.

At a broader level, our research in Philadelphia shows the utility of more deeply investigating the outcomes that have peaked researchers' interests about clubbing. Drug and alcohol abuse are not only of interest to scholars of leisure, music, and youth culture. They are considered major issues in many advanced societies, spawning decades of research from numerous fields to provide knowledge and assist those who try to circumvent them. Perhaps one general conclusion to take away from our work, then, is that any sort of behavior of interest (e.g., drug use) takes place within contexts of social and cultural meaning that provides important assets to individuals. This is likely the case for clubbers or any other youth-based population. Substance use among clubbers, like that among any other population, is likely better understood by simultaneously considering a wide range of factors instead of narrowly focusing on a specific set at a particular level of analysis. Behavior, meaning, and all of social life, including nightclub-based substance use, are products of people's interactions with others in their socio-cultural worlds. Researchers, practitioners and policy-makers would be wise to consider this in future work with club-based and other youth populations.

recibido: noviembre 2008

aceptado: mayo 2009

REFERENCIAS / REFERENCES

(1.) Moore K, Miles S. Young people, dance and the sub-cultural consumption of drugs. Addict Res Theory. 2004; 12:507-523.

(2.) Cole J, Sumnall HR, Grob CS. Sorted: Ecstasy facts and fiction. Psychologist. 2002; 15:464-467.

(3.) Mosler D. Club drugs. Law Enforcement Quarterly. 2001 30:5-10.

(4.) Chatterton P, Hollands R. Theorising urban playscapes: Producing, regulating and consuming youthful nightlife city spaces. Urban Studies. 2002; 39:95-116.

(5.) Anderson TL, Kavanaugh PR. A 'Rave' Review: Conceptual Interests and Analytical Shifts in Research on Rave Culture. Soc Compass. 2007 1:499-519.

(6.) Anderson TL. Drug identity change processes, race, and gender: Part 1. Explanations of drug misuse and a new identity-based model. Subst Use Misuse. 1998; 33:2263-2279.

(7.) Becker H. Outsiders. New York: The Free Press; 1963.

(8.) Anderson TL. Drug abuse and identity: Linking micro and macro factors. Soc Quart. 1994; 35:159-174.

(9.) Lindesmith AR. Addiction and opiates. Chicago: Aldine; 1968.

(10.) Stephens RC. The street addict role: A theory of heroin addiction. Albany, NY: State University of New York at Albany Press; 1991.

(11.) Adler PA, Adler P. Shifts and oscillations in deviant careers: The case of upper level drug dealers. Social Problems. 1983; 31:195-207.

(12.) Biernacki P. Pathways from heroin addiction: Recovery without treatment. Philadelphia: Temple University Press; 1986.

(13.) Anderson TL, Bondi L. Exiting the drug addict role: Variations by race and gender. Symbolic Interaction. 1998; 21:155-174.

(14.) Waldorf D, Reinarman C, Murphy S. Cocaine changes: The experience of using and quitting. Temple University Press: Philadelphia; 1992.

(15.) Scott MS. Rave parties. Washington, DC: U.S. Department of Justice, Office of Community-Oriented Policing Services; 2004.

(16.) Hamm MS. American skinheads. Westport, CT: Praeger Publishing; 1993.

(17.) Pearson A. The grateful dead phenomenon: An ethnomethodological approach. Youth and Society. 1987; 18:418-432.

(18.) Anderson TL. Rave culture: The alteration and decline of a Philadelphia music scene. Philadelphia: Temple University Press; 2009.

(19.) Thornton S. Club cultures: music, media, and subculture capital. Wesleyan University Press: Middletown, CT; 1996.

(20.) Tomlinson L. This ain't no disco ... or it is? Youth culture and the rave phenomenon. In: Epstein JS, editor. Youth culture: Identity in a post modern world. Hobokin, NJ: Blackwell Publishing; 1998. P. 195-211.

(21.) Knutagard H. New trends in European youth and drug cultures. Youth Studies Australia. 1996; 15:37-42.

(22.) Redhead S. Rave off: Politics and deviance in contemporary youth culture. Brookfield, VT: Avebury; 1993.

(23.) Redhead S. Unpopular cultures: The birth of law and popular culture. Manchester: Manchester University Press; 1995.

(24.) Rietveld H. Living the dream. In: Redhead S, editor. Rave off: Politics and deviance in contemporary youth culture. Brookfield, VT: Avebury; 1993. p. 41-78.

(25.) Hill, A. Acid house and Thatcherism: Noise, the mob, and the English countryside. British J Sociology. 2002; 53:89-105.

(26.) Melechi A. The Ecstasy of Disappearance. In: Redhead S, editor. Rave off: Politics and deviance in contemporary youth culture. Burlington, VT: Avebury Press. 1993. p. 29-40.

(27.) Reynolds S. Generation ecstasy: Into the world of techno and rave culture. New York: Routledge; 1999.

(28.) Nehring N. Everyone's given up and just wants to go dancing: From punk to rave in the Thatcher era. Popular Music and Society. 2007; 30:1-18.

(29.) Redhead S. The end-of-the-century party: Youth and pop towards 2000. Manchester, UK: Manchester University Press; 1990.

(30.) Winlow S, Hall S. Living for the weekend. Ethnography. 2009; 10:91-113.

(31.) Hunt G, Evans K, Wu E, Reyes A. Asian American youth, the dance scene, and club drugs. J Drug Issues. 2005; 35:695-731.

(32.) Salasuo M, Seppala P. Drug use within the Finnish club culture as marks of distinction. Contemp Drug Problm. 2004; 31:213-230.

(33.) Ter Bogt T, Engels R, Hibbel B, Van Wel F, Verhagen S. Dancestasy: Dance and MDMA use in Dutch youth culture. Contemp Drug Problm. 2002; 29:157-81.

(34.) Northcote J. Nightclubbing and the search for identity: Making the transition from childhood to adulthood in an urban milieu. Journal of Youth Studies. 2006; 9:1-16.

(35.) Riley SCE, James C, Gregory D, Dingle H, Cadger M. 2001. Patterns of recreational drug use at dance events in Edinburgh, Scotland. Addiction. 2001; 96:1035-1047.

(36.) Sherlock K, Conner M. Patterns of ecstasy use amongst clubgoers on the UK "dance scene." International Journal of Drug Policy. 1999; 10:117-29.

(37.) Van de Wijngaart GF, Braam R, de Bruin D, Fris M, Maalste NJM, Verbraeck HT. Ecstasy use at large-scale dance events in the Netherlands. Journal of Drug Use. 1999; 29:679-702

(38.) Topp L, Hando J, Dillon P, Roche A, Solowij N. Ecstasy use in Australia: Patterns of use, associated harm." Drug Alcohol Depend. 1999; 55: 105-115.

(39.) Laidler KJ. The rise of club drugs in a heroin society: The case of Hong Kong. Subst Use Misuse. 2005; 40:249-66.

(40.) Camarotti AC, Kornblit AL. Representaciones socials y practicas de consumo del extasis. Convergencia. 2005; 12:313-333.

(41.) Degenhardt L, Dillon P, Duff C, Ross J. Driving, drug use behaviour and risk perceptions of nightclub attendees in Victoria, Australia. Int J Drug Policy. 2006; 17:41-46.

(42.) Duff C, Rowland B. Rushing behind the wheel: Investigating the prevalence of 'drug driving' among club and rave patrons in Melbourne, Australia. Drugs: Education, Prevention and Policy. 2006; 13:299-312.

(43.) Furr-Holden D, Voas RB, Kelley-Baker T, Miller B. Drug and alcohol-impaired driving among electronic music dance event attendees. Drug Alcohol Depend. 2006; 85: 83-86.

(44.) Barrett SP, Gross SR, Gerand I, Pihl RO. Patterns of simultaneous polysubstance use in Canadian rave attendees. Subst Use Misuse. 2005; 40:1525-1537.

(45.) Miller BA, Furr-Holden D, Voas RB, Bright K. Emerging adults' substance use and risky behaviors in club settings. J Drug Issues. 2005; 35:357,-378.

(46.) Fidler H, Amar D, Gertner D, Burroughs A. Chronic ecstasy (3,4 Methylenedioxymetamphetamine) ebuse: A recurrent and unpredictable cause of severe acute hepatitis. J Hepatology. 1996; 25:563-566.

(47.) McElrath K. MDMA and sexual behavior: Ecstasy users' perceptions about sexuality and sexual risk. Subst Use Misuse. 2005; 40:1399-1407.

(48.) Novoa RA, Ompad DC, Wu Y, Vlahov D, Galea S. Ecstasy use and its association with sexual behaviors among drug users in New York City. J Comm Health. 2005; 30:331-343.

(49.) Sterk CE, Theall KP, Elifson KW. Young adult ecstasy use patterns: Quantities and combinations. J Drug Issues. 2006; 36:201-228.

(50.) Krebs CP, Steffy DM. Club drug use among delinquent youth. Subst Use Misuse. 2005; 40:1363-1379.

(51.) Levy KB, O'Grady KE, Wish ED, Arria AM. An in-depth qualitative examination of the ecstasy experience: Results of a focus group with ecstasy-using college students. Subst Use Misuse. 2005; 40:1427-1441.

(52.) Yacoubian GS, Deutsch JK, Schumacher EJ. Estimating the prevalence of ecstasy use among club rave attendees. Contemporary Drug Problems. 2004; 31:163-178.

(53.) Parks KA. Club drugs: Reasons for and consequences of use. Journal of Psychoactive Drugs. 2004; 36:295-302.

(54.) Parrott AC. MDMA (3,4-Methylenedioxymethamphetamine) or ecstasy: The neuropsychobiological implications of taking it at dances and raves. Neuropsychobiology. 2004; 50:329-35.

(55.) Parrott AC, Rodgers J, Buchanan T, Ling J, Heffernan T, Scholey AB. Dancing hot on ecstasy: Physical activity and thermal comfort ratings are associated with the memory and other psychobiological problems reported by recreational MDMA users. Human Psychopharmacology: Clinical and Experimental. 2006; 21:285-298.

(56.) Travers KR, Lyvers M. Mood and impulsivity of recreational Ecstasy users in the week following a "rave." Addict Res Theory, 2005; 13:43-52.

(57.) Colarossi A. 19 Arrested in drug probe that also snags two deputies. Orlando Sentinel. 2004 March 6.

(58.) Holmberg M. US VA: Nightclubs in alphabet soup with ABC cracking down on X. Richmond Times-Dispatch. 2001 June 6.

(59.) Mahiri J, Connor E. Black youth violence has a bad rap. Journal of Social Issues, Youth Perspectives on violence and injustice. 2003, 59:121-140.

(60.) Golub A, Johnson BD. Cohort changes in illegal drug use among arrestees in Manhattan: From the heroin injection generation to the blunts generation. Substance Use and Misuse. 1999; 34:1733-1763.

(61.) Golub A, Johnson BD, Dunlap E. Growth in marijuana use among American youths during the 1990s and the extent of blunt smoking. Journal of Ethnicity in Substance Abuse. 2005; 4:1-21.

(62.) Sifaneck SJ, Johnson BD, Dunlap E. Cigars-for-blunts: Choice of tobacco products by blunt smokers. Journal of Ethnicity in Substance Abuse. 2005; 4: 23-42.

(63.) Herd D. Changes in the prevalence of alcohol use in rap song lyrics, 1979-97. Addiction. 2005; 9:1258-1269.

(64.) Diamond S, Rey B, Schensul J. What's the rap about ecstasy? Popular music lyrics and drug trends among American youth. Journal of Adolescent Research. 2006; 21:269-298.

(65.) Graham K, Osgood Wayne OD, Wells S, Stockwell T. To what extent is intoxication associated with aggression in bars? A Multilevel Analysis. Journal of Studies on Alcohol. 2006; 67:382-390.

(66.) Morse JM. Validity by committee. Qualitative Health Research. 1998, 8: 443-445.

(67.) Strauss AL Corbin JM. Basics of qualitative research: Grounded theory procedures and techniques. Newbury Park, CA: Sage Publications; 1990.

(68.) Lincoln YS, Guba EG. Nnaturalistic inquiry. Newbury Park, London:sage Publications; 1985.

(69.) Hutton F. Risky pleasures? Club cultures and feminine identities. Aldershot, England: Ashgate; 2006.

(70.) Hunt GP, Evans K, Kares F. Drug use and meanings of risk and pleasure. Journal of Youth Studies. 2007; 10:73-96

(71.) Moore K, Miles S. Young people, dance ad the sub-cultural consumption of drugs. Addiction Research & Theory. 2004; 12:507-523.

(72.) Moore K. A Commitment to Clubbing. Peace Review. 2004; 16:459-465.

(73.) Boeri MW, Sterk CE, Elifson KW. Rolling beyond raves: Ecstasy use outside the rave setting. Journal of Drug Issues. 2004; 34:831-859

(74.) Calafat A, Fernandez C, Juan M, Becona E. Recreational nightlife: Risk and protective factors for drug misuse among young Europeans in recreational environments. Drugs: Education, Prevention and Policy. 2008; 15:189-200.

(75.) Measham F. The new policy mix: Alcohol, harm minimisation, and determined drunkenness in contemporary society. International Journal of Drug Policy. 2006; 17:258-268.

(76.) Weber, M. Sociological Writings. New York, NY: Continuum Publishing Co; 1994

(77.) Bennett A. Cultures of popular music. Buckingham, UK: Open University Press; 2001.

(78.) Malbon B. Clubbing: dancing, ecstasy and vitality. New York: Routledge; 1999.

(79.) Thornton, S. Club cultures: music, media, and subculture capital. Wesleyan University Press: Middletown, CT; 1996.

(80.) Anderson TL. Drug identity change processes, race, and gender: Part 2. micro-level motivational concepts. Subst Use Misuse. 1998b; 33: 2469-2483.

(81.) Anderson TL. Drug Identity Change Processes, Race, and Gender: Part 3. Macro-level Opportunity Concepts. Substance Use and Misuse. 1998c; 33: 2721-2735.

(82.) Anderson TL, Mott JA. Drug-related identity change: Theoretical development and empirical assessment. J Drug Issues. 1998; 28: 299-328.

(83.) Kavanaugh PR, Anderson TL. Solidarity and drug use in the electronic dance music scene. Soc Quart. 2008; 49: 189-208.

(84.) Camilleri AM, Caldicott D. Underground pill testing, down under. Forensic Science International. 2005; 151:53-58.

(85.) Jacinto C, Duterte M, Sales P, Murphy S. Maximising the highs and minimizing the lows: Harm reduction guidance within ecstasy distribution networks. Int J Drug Policy. 2008; 19:393400.

(a) Otro enfoque subcultural, que emana de la teoria subcultural de Cohen o de los trabajos mas estructurales de Brake y Hebdige, ha debatido las subculturas juveniles y la desviacion, pero nosotros no revisamos aqui su trabajo de forma especifica porque no se centra directamente en el campo de nuestras preocupaciones respecto a los historiales y actividades relacionadas con el alcohol y las drogas.

(b) En este articulo, utilizamos la frase "escena MEB" tal como se observo en Philadelphia, Pensilvania, EE:UU. Nuestro trabajo de campo revelo que los participantes se referian a los eventos techno, drum and bass, jungle, house, y break beat como parte de una escena mas grande, aunque localizada, de MEB. Aunque existen sub-escenas especificas de genero minoritarias en Philadelphia (como el techno), no se encuentran separadas o se constituyen como unicas frente a lo que la gente describe como escena de MEB. Estos "subgeneros" se encuentran en salas distintas del mismo local, con "clientes" que pueden circular libremente de uno a otro genero, y como la escena de Philadelphia es pequena, hay mucho solape en la base de fans, incluso en eventos de un 'unico genero'. Es por esto que el termino englobador de MEB resulta conveniente para Philadelphia. En otras ciudades norteamericanas (Nueva York) o en otros paises (Inglaterra) donde la musica electronica de baile consigue mayor participacion y entusiasmo, nos encontrariamos con muchas escenas especificas de genero que harian problematico el uso de la frase "escena de MEB". De este modo, nuestro uso de la frase es el que mejor caracteriza la experiencia de Philadelphia.

(c) La prevalencia (cerca del 33%) de entrevistados con un trabajo a tiempo parcial en la escena de MEB o HH indica un ligero sesgo en nuestra determinacion hacia una mayor implicacion en el clubbing y la musica. Nuestro analisis no encontro dicho sesgo. Ver la seccion sobre reclutamiento, mas arriba, para aclaraciones sobre este punto.

(d) Pre-juego (pre-gaming) es equivalente al pre-rellenado (pre-loading) empleados en Reino Unido y Europa.

(e) Un blunt es un cigarrillo vaciado de tabaco y rellenado con marihuana.

(a) Another subcultural approach, emanating from subcultural theory by Cohen or more structural work by Brake and Hebdige, has discussed youth subcultures and deviance, but we do not specifically review their work here because it does not directly address our concern with drug and alcohol careers and activities.

(b) In this paper, we use the phrase "EDM scenes" as we observed them in Philadelphia, PA, USA. Our fieldwork revealed that participants refer to techno, drum and bass, jungle, house, and break beat events as part of a larger, yet localized EDM scene. While smaller, genre-specific sub-scenes (e.g., techno) do exist in Philadelphia, they are not detached or completely unique from what people describe as the larger EDM scene. These "subgenres" are generally housed in different rooms of the same venue, with "customers" free to move back and forth between genres, and due to the fact that the Philly scene is small, there is a good amount of overlap in the fan base, even at events that are 'single-genre'. This is why the catch-all term EDM scene is convenient for Philadelphia. In other US cities (New York) or other nations (England) where electronic dance music draws wider participation and enthusiasm, there are numerous viable genre-specific scenes that problematize the phrase "EDM scene." Thus, our use of this phrase best characterizes the Philadelphia experience.

(c) The prevalence (nearly 33%) of respondents with part-time jobs in either the EDM or HH scenes might indicate a slight bias in our findings toward those with greater commitment and involvement in clubbing and music. Our analysis did not find any such bias. See above section on recruitment for more on this point.

(d) Pre-gaming is equivalent to pre-loading in the U.K. and Europe.

(e) A blunt is a hollowed out cigar shell filled with marijuana.

Tammy L. Anderson; Philip R. Kavanaugh; Laura Rapp; Kevin Daly

Universidad de Delaware Enviar correspondencia a:

Tammy L. Anderson Ph.D. Associate Professor. Department of Sociology and Criminal Justice rm 337. Smith Hall University of Delaware Newark, DE 19716, USA. www.udel.edu/soc/tammya (w) 302-831-2291, (f) 302-831-2607
Tabla 1. Caracteristicas demograficas de los entrevistados

Table 1. Respondent Demographic Characteristics

Sexo / Raza--Race/Sex         Total   Edad media /    Ingresos medios
                                        Mean Age      (en dolares) /
                                                         Mean Inc.

Varon blanco / White Male       9          27             $26.300
Mujer blanca / White Fem.       7          26             $30.825
Varon negro / Black Male       10          26             $30.250
Mujer negra / Black Fem.       11          22             $23.415
Varon asiatico / Asian Male     4          28             $58.750
Mujer asiatica / Asian Fem.     6          25             $29.250
Varon hispano /                 3          27             $35.250
Hispanic Male
Mujer hispana /                 1          25            $4.800 **
Hispanic Fem.
Totales / Totals               51          26             $31.420

Sexo / Raza--Race/Sex         Educacion media       Algunos
                               completada /          cursos
                               Completed H.S     universitarios
                                                  finalizados
                                                       /
                                                   Completed
                                                   Some Coll.

Varon blanco / White Male            3                 5
Mujer blanca / White Fem.            2                 3
Varon negro / Black Male             2                 6
Mujer negra / Black Fem.             1                 5
Varon asiatico / Asian Male          1                 2
Mujer asiatica / Asian Fem.          2                 1
Varon hispano /                      1                 2
Hispanic Male
Mujer hispana /                      1                 --
Hispanic Fem.
Totales / Totals                     13                24

Sexo / Raza--Race/Sex         Licenciados/   Puntuacion
                               Diplomados     c segun
                                   /         prestigio
                               Completed     de trabajo
                                 BA/MA       /Job Skore
                                                 *

Varon blanco / White Male          1             46
Mujer blanca / White Fem.          2             43
Varon negro / Black Male           2             36
Mujer negra / Black Fem.           5             49
Varon asiatico / Asian Male        1             54
Mujer asiatica / Asian Fem.        3             43
Varon hispano /                    --            44
Hispanic Male
Mujer hispana /                    --            --
Hispanic Fem.
Totales / Totals                   14            45

* La prevalencia (cerca del 33%) de entrevistados con un trabajo a
tiempo parcial en la escena de MEB o HH Indica un ligero sesgo en
nuestra determinacion hacia una mayor Implicacion en el clubbing y la
musica. Nuestro analisis no encontro dicho sesgo. Ver la seccion sobre
reclutamiento, mas arriba, para aclaraciones sobre este punto.

** La mujer hispana que ganaba 4.800$ trabajaba a tiempo parcial.
Estaba casada y los ingresos del marido constituian su fuente primaria
de ingresos.

* Job prestige scores were assigned to respondents' primary, or
full-time jobs. The prestige scores were taken from the 1989 General
Social Survey (GSS). GSS respondents were asked to rate 110 different
occupations on a scale of 1 to 9. These scores were converted, using a
formula, so that the prestige scores would have a logical range from 0
(lowest) to 100 (highest).

** The Hispanic female earning $4,800 was working part time. She was
married, and her husband's income was her primary source of financial
support.

Tabla 2. Observaciones directas en eventos de clubes nocturnos

Table 2. Direct Observation of Nightclub Events

Tipo de evento / EventType     No. eventos      Media de
                               observados /      horas
                                # Attended     observadas
                                               /MeanHrs.
                                                Observed

MEB comercial * /                   10            4,5
Commercial * EDM
HH comercial / Commercial HH         5             3
MEB alternativa /                    9            3,5
Underground EDM
HH alternativo /                     5             3
Underground HH
Totales / Totals                    29            3,5

* Anderson et al y Kavanaugh y Anderson definen los eventos
comerciales como aquellos con una audiencia que prefiere la musica
popular (cualquier musica en la radio comercial esponsorizada), una
atmosfera elitista con camarillas claramente diferenciadas, un gran
enfasis en el estatus social y el estilo, una ordenacion jerarquica de
estatus poco precisa, y estilos interaccionales muy sexualizados y
explicitos con el objetivo de "ligar". Por el contrario, los eventos
alternativos son calidos y simpaticos, priorizandose la importancia de
la musica y del discurso inteligente, al tiempo que se celebra la
singularidad, diversidad y respeto. Estos contextos tienen una
atmosfera relajada e informal que animan a la gente a ser "ella
misma". Los eventos comerciales, tanto de HH como de MEB, exigen
rasgos hipermasculinos y priorizan sexualidades heteronormativas,
mientras que los eventos alternativos muestran masculinidades
apagadas, y acciones y motivos sexuales des-enfatizados.

* Anderson et al and Kavanaugh and Anderson define commercial events
as those with an audience preference for popular music (anything on
commercial sponsored radio), an atmosphere of elitism and clearly
defined cliques, an overemphasis on social status and style, loose
hierarchal status ordering, and highly sexualized interactional styles
featuring "hook up" objectives. On the contrary, underground events
are warm and friendly, prioritizing the importance of music and
intelligent discourse, as well as celebrating uniqueness, diversity,
and respect. Such contexts have relaxed and casual atmospheres that
encourage people to be "themselves." Commercial events, both HH and
EDM, called for hypermasculine traits and prioritized heteronormative
sexualities, while underground events showcased more muted
masculinities and de-emphasized sexual motives and actions.

Tabla 3. Composicion demografica de los entrevistados clasificados como
miembros subculturales de la droga (n=17)

Table 3. Demographic Breakdown of Respondents Classified as Drug
Subcultural Members (n=17)

Genero-Raza / Race-Gender        Nombre / Name   Edad / Age

                                 Bejing          28
                                 Geneva          22
Varon blanco / White Malee       Helsinki        26
                                 Managua         24
                                 Munich          25
                                 Frankfurt       22
Mujer blanca / White Female:     Glasgow         21
                                 Copenhagen      18
                                 Berlin          23
Varon negro / Black Male:        Dublin          26
                                 Galway          29
                                 Zurich          23
Mujer negra / Black Female:      Bogota          21
                                 Edmonton        20
Varon asiatico / Asian Male:     Britain         28
                                 Montreal        31
Mujer asiatica / Asian Female:   Jerusalem       28

Tabla 4. Composicion demografica de los entrevistados clasificados como
clubbers comerciales (n=18)

Table 4. Demographic Breakdown of Respondents Classified as
Commercial Clubbers (n=18)

Genero-Raza / Race-Gender        Nombre / Name    Edad / Age

Varon blanco / White Male:       Praga / Prague   27
                                 Bangkok          25
Mujer blanca / White Female:     Chicago          31
                                 Providence       21
                                 Uganda           29
                                 Havana           28
                                 Pittsburgh       28
Varon negro / Black Male         Rangoon          23
                                 Sydney           29
                                 Moscow           25
Mujer negra / BlackFemale:       Bogota           21
                                 Detroit          20
                                 Tangier          25
Varon asiatico / Asian Male:     Melbourne        27
Mujer asiatica / Asian Female:   Bombay           27
                                 Singapore        20
Varones otros / Other Male       Santiago         31
Mujeres otras / Other Female     Copenhagen       18

Tabla 5. Composicion demografica de los entrevistados clasificados como
entendidos en musica (n=16)

Table 5. Demographic Breakdown of Respondents Classified as Music
Connoisseurs (n=16)

Genero-Raza / Race-Gender        Nombre / Name   Edad

                                 Bagdad          33
Varon blanco / White Male:       Barbados        24
                                 Helena          31
Mujer blanca / White Female:     Salzburg        29
Varon negro / Black Male         Denver          26
                                 Warsaw          25
                                 Ridayh          24
Mujer negra / Black Female:      Vancouver       23
                                 Vienna          28
                                 Yakima          31
Varon asiatico / Asian Male:     Caracas         26
                                 Kingston        22
Mujer asiatica / Asian Female:   Madrid          25
                                 Shanghai        27
Varones otros / Other Male       Brussels        21
                                 Toronto         29

Tabla 6. Clasificacion demografica de los informantes por tipologia
clubber de consumo de sustancias.

Table 6. Demographic Breakdown of Respondents by the Substance Use
Clubber Typology

Raza/Genero / Race/Gender    Subcultura     Clubber      Entendido
                            de la droga /   comercial/   en musica /
                                Drug        Commercial   Music
                            Subculture      Clubber      Connoisseur

Varon blanco / White Male         5          1            3
Mujer blanca /                    3          3            1
White Female
Varon negro / Black Male          4          4            2
Mujer negra /                     2          5            4
Black Female
Varon asiatico /                  2          1            1
Asian Male
Mujer asiatica /                  1          2            3
Asian Female
Varon hispano /                   0          1            2
Hispanic Male
Mujer hispana /                   0          1            0
Hispanic Female
Total / Total                    17         18           16
COPYRIGHT 2009 Socidrogalcohol
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2009 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Anderson, Tammy L.; Kavanaugh, Philip R.; Rapp, Laura; Daly, Kevin
Publication:Adicciones
Article Type:Report
Date:Dec 1, 2009
Words:17996
Previous Article:Evaluacion de una intervencion con conductores designados para prevenir los accidentes de trafico provocados por el alcohol en las discotecas de...
Next Article:Consumo de drogas, alcohol y conductas sexuales en los ambientes recreativos nocturnos de Portugal.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2020 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters