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Una caracterizacion de la pobreza femenina en Mexico conforme al modelo colectivo de hogar.

A Characterization of Female Poverty in Mexico Based on the Collective Household Model

Introduccion

Desde 1995, ano en el que tuvo lugar la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, organizada por las Naciones Unidas, se asumio la idea de que la feminizacion de la pobreza era un problema en el mundo y habia que tomar acciones para erradicarla. El concepto domino por un tiempo la vision sobre la pobreza femenina tanto en los trabajos academicos como en los de organismos internacionales (Graham, 1996; Asian Development Bank, 2003). Sin embargo, posteriormente se ha demostrado que tal concepto no necesariamente es util para dar cuenta de la realidad de la pobreza femenina (Chant, 2007; Medeiros y Costa, 2010; Sen, 2010).

El cuestionamiento se basa en dos puntos fundamentales. Uno es el concepto mismo, el otro es el tipo de evidencia disponible. Respecto al concepto se ha senalado que no resulta util para dar cuenta de la realidad de la pobreza femenina por varias razones. En primer lugar, la feminizacion implica dinamismo, sin embargo no se ha probado que la situacion de las mujeres vaya empeorando con el tiempo (Chant, 2007). Tambien se ha tendido a relacionar la idea de la feminizacion con el hecho de que los hogares encabezados por mujeres son mas pobres. No obstante, dichos hogares encabezados por mujeres pueden encontrarse con frecuencia en una mejor situacion, como resultado de la busqueda de equilibrio entre un menor ingreso y un mayor bienestar (Chant, 1997). Ademas en muchos paises se encuentra que los hogares encabezados por mujeres son menos pobres que los encabezados por hombres (Nauckhoff, 2004). Por otro lado, la evidencia de que existen mas mujeres pobres que hombres pobres ha sido dificil de probar debido a los problemas en las fuentes de informacion disponibles. Ello se debe a que la pobreza se mide asumiendo que el ingreso total de los hogares de divide por igual entre todos sus miembros, lo que resulta inexacto. Existe carencia de bases de datos que den cuenta de la distribucion de los recursos en el interior de los hogares. Por tanto, la idea de la feminizacion de la pobreza ha sido dificil de sostener con evidencia empirica solida (Johnsson-Latham, 2004; Molyneux, 2006b). El caso particular de Mexico, del que se ocupa este articulo, no ha resultado diferente de lo anterior. Varios autores han mostrado evidencia cuantitativa que apunta a que no existe feminizacion de la pobreza (Villareal y Shin, 2008; Damian, 2003, 2008, 2011).

Mas recientemente, ha habido un llamado por parte de la Comision Economica para America Latina y el Caribe (cepal, 2004: 82) que urge a interpretar las caracteristicas de la pobreza femenina y sus causas, como una de las principales prioridades para America Latina y el Caribe. El objetivo que persigue la cepal es que mas alla de lugares comunes, la evidencia sea realmente pertinente para poder disenar politicas apropiadas que mejoren la situacion de las mujeres respecto a la pobreza.

En el tenor de esta discusion, el presente articulo resulta una continuacion de un trabajo previo (Rodriguez, 2012) en donde se intentaba responder a la pregunta sobre si existe feminizacion de la pobreza en Mexico. Para ello se atendia a los dos grandes cuestionamientos que se mencionaron arriba. En primer lugar se examinaban los tres elementos que han sido asociados a la feminizacion (que las mujeres son la mayoria de los pobres, que existe una tendencia dinamica al incremento de la pobreza femenina y que los hogares encabezados por mujeres son mas pobres) con evidencia calculada de manera convencional, es decir, asumiendo que los recursos que perciben todos los miembros del hogar se comparten por igual en su interior (modelo unitario de hogar). Aplicando el modelo unitario no se cumplen ninguna de las tres condiciones que se asocian al concepto de feminizacion de la pobreza, por lo que desde ahi es posible concluir sin mayor problema que no existe feminizacion de la pobreza en Mexico. El segundo cuestionamiento ha estado relacionado con la manera en que se mide la pobreza. Es por ello que en el articulo, para proseguir con la discusion, se aplico un modelo diferente de distribucion de recursos en el hogar: el modelo colectivo, que asume que no todos los recursos son compartidos por igual, sino que los miembros que perciben ingresos retienen para si una cantidad de los mismos. En el articulo se examinaban las implicaciones de este cambio, que coincide mejor con lo que la literatura especializada ha descrito que sucede en el interior de los hogares. Al aplicarlo se usaron diversas asunciones respecto a la cantidad de recursos retenida por los miembros que perciben ingresos. Con todas ellas (desde la mas baja hasta la mas alta) se encontro que puede apreciarse claramente una brecha de genero en la pobreza. Es decir, la pobreza femenina es mayor que la masculina, y la pobreza femenina es mucho mas aguda en los hogares encabezados por hombres que en los encabezados por mujeres. El articulo concluia que si bien no puede hablarse de feminizacion de la pobreza en el caso de Mexico, porque no se verifica un proceso dinamico hacia un empeoramiento en el tiempo de la situacion de las mujeres, ni existe una peor situacion en los hogares con jefatura feme nina, si es claro que la tasa de pobreza femenina es mayor que la masculina. Por ello, usar el concepto de feminizacion tiende a oscurecer, mas que a aclarar la situacion de las mujeres. Lo que resulta mas util e importante es caracterizar la situacion de las mujeres respecto a la pobreza.

El presente trabajo se abocara, en consecuencia, a realizar de manera detallada una caracterizacion de la pobreza femenina en Mexico y a analizar algunas de sus causas. Para ello se usa la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) 2008. (1) Dicha encuesta resulta particularmente atractiva porque presenta nuevas caracteristicas tales como que por primera vez se incorporan las recomendaciones de la Organizacion Internacional del Trabajo (OIT) y del Grupo de Canberra para la coleccion de estadisticas de ingreso y gasto con estandares y comparabilidad internacionales. Asimismo, esta encuesta tiene una muestra ampliada, dado que se le agrega el Modulo de Condiciones Socioeconomicas (MCS) por encargo del Consejo Nacional de Evaluacion de la Politica Social (Coneval), para poder contar con informacion suficiente para medir la pobreza por entidad federativa. Otro punto importante es que se incorporaron nuevas variables a la informacion que tradicionalmente recogia la ENIGH, tales como hablar lengua indigena, las caracteristicas del acceso a la alimentacion, la condicion de discapacidad, etc., que ampliaron sustancialmente la calidad de la informacion que actualmente maneja la ENIGH. En este estudio se aprovechan estas nuevas caracteristicas usando los datos que proceden de la base ampliada de la ENIGH-mcs en su nueva construccion. (2)

En la siguiente seccion se abordara la pobreza femenina en terminos de carencia de ingreso; por lo pronto adelantamos dos cuestiones importantes: en la sociedad contemporanea el ingreso resulta fundamental como via de acceso a practicamente todos los satisfactores, y ademas la carencia de ingreso esta altamente correlacionada con otras manifestaciones de la pobreza como el estres emocional, los problemas de salud, la discriminacion y la exclusion social en general (Razavi y Staab, 2010). Es importante hacer notar que si bien hay otras maneras de entender la cuestion de genero, este articulo esta particularmente interesado en abordar el tema del acceso a los recursos por parte de las mujeres y los procesos por los cuales se les discrimina en la sociedad para obtener dichos recursos.

Para llevar adelante esta tarea se intentara superar una de las principales criticas que ha recibido el estudio de la pobreza femenina, que ya se menciono. Si bien la pobreza muestra diferencias de genero en su incidencia, sus causas y sus efectos, los datos que la miden tienden a ser inadecuados. Ello porque lo que realmente estan midiendo es el numero de individuos, tanto mujeres como hombres, que viven en hogares en pobreza, asumiendo que todos los miembros del hogar comparten el ingreso de igual manera (Lister, 2010: 167). Asumir lo anterior resulta equivoco dada la gran cantidad de estudios que muestran que el ingreso no se comparte de manerajusta en la familia y que esto generalmente suele ir en detrimento de las mujeres (Pahl, 1989; Heintz, 2010; Razavi y Staab, 2010).

Por lo anterior, resulta muy importante lograr medir la pobreza de las mujeres en terminos de los ingresos que realmente tienen a su disposicion (Lister, 2010: 171). Sin embargo, ello conlleva una gran dificultad metodologica por la carencia de bases de datos que permitan medir los ingresos que realmente son recibidos por los individuos dentro de los hogares.

Para superar ese obstaculo, el articulo aplica el modelo colectivo de hogar, que asume que no todos los ingresos dentro del hogar son puestos en una bolsa comun, sino que una parte de estos la retiene para su consumo personal quien los recibe (Quisumbing, 2010; Falkingham y Baschieri, 2009, 2010). De esta manera los miembros del hogar que reciben recursos tienen una mejor situacion ante la pobreza que los que no los reciben. Este modelo permite dar cuenta de algunas de las diferencias de genero que esconde el modelo convencional de analisis de la pobreza (unitario).

Por tanto, en el articulo se proponen dos objetivos fundamentales: interpretar la evidencia sobre la pobreza femenina en Mexico mediante el examen de sus causas especificas, y realizar dicha caracterizacion desde el modelo colectivo de hogar. La operacionalizacion de la pobreza es realizada usando la Linea de Bienestar de Coneval, (3) que declara ser la cantidad de ingreso necesaria para identificar a la poblacion que, si esta por encima de ella, puede satisfacer sus necesidades esen ciales. No obstante, el ejercicio del calculo de las tasas de pobreza femeninas y masculinas en Mexico se realiza tambien usando ciertos estimados que permiten modificar la Linea de Bienestar de Coneval, para incluir, entre otros elementos, el costo de generar el ingreso para aquellas personas que estudian o trabajan fuera del hogar. Ello porque la Linea de Bienestar original no considera del todo estos costos y porque este aspecto resulta particularmente importante si se aplica el modelo colectivo, debido a que este modelo asume una retencion de ingreso para consumo personal por parte de los perceptores. El objetivo de aplicar estas modificaciones a la Linea de Bienestar de Coneval es conocer si considerando lo anterior se sostiene la evidencia sobre las brechas de pobreza entre hombres y mujeres al usar el modelo colectivo.

Para cumplir con sus objetivos el articulo se divide en varias partes, incluyendo esta introduccion. La segunda partejustifica la importancia del ingreso para abordar la pobreza femenina y expone la relacion entre las tres instituciones sociales que determinan el acceso al ingreso: el mercado, el Estado y la familia. Ello sirve de guia para explicar los distintos factores sociales que pueden contribuir a crear la pobreza femenina. La tercera parte discierne las diferencias entre el modelo unitario y el modelo colectivo para medir la pobreza; y muestra las evidencias que han encontrado algunos estudios anteriores realizados en Mexico sobre la pobreza femenina usando ambos modelos. La cuarta parte expone la metodologia para el computo del ingreso y el calculo de la pobreza dentro del modelo colectivo usando tanto la Linea de Bienestar de Coneval como la modificacion que se hace de esta, y se exponen los resultados de las tasas de pobreza femenina y masculina conforme a ambos supuestos. En la quinta parte se emprende el analisis sobre la pobreza femenina, exponiendo estadisticas descriptivas que muestran la relacion de la pobreza femenina y masculina con otras divisiones sociales para comparar la variacion en la brecha de genero cuando se pasa del modelo unitario al colectivo y se establece un primer orden de hallazgos. La sexta parte construye un modelo que permite explicar el peso especifico de los factores relacionados con las tres instituciones que distribuyen recursos en la sociedad y como estos determinan la pobreza femenina. Con base en los hallazgos del articulo, la septima parte menciona explicitamente las causas mas importantes de la pobreza femenina que pueden deducirse de este ejercicio. Por ultimo, las conclusiones resaltan los principales aportes del articulo.

La importancia del ingreso y el papel del mercado, el Estado y el hogar en la pobreza femenina

En este caso se abordara la pobreza femenina valiendose del ingreso como criterio para definirla y medirla, sin ignorar que diversos autores advierten acerca de las limitaciones de basarse unicamente en el ingreso y en otros aspectos mesurables para examinarla, y reconociendo la necesidad de incorporar enfoques que revelen la subjetividad de las mujeres y la multidimensionalidad de la pobreza (Chant, 2007, 2009; Moghadam, 1997). Algunos estudios cualitativos acerca de la manera en que las mujeres perciben la pobreza (Chant, 2009) demuestran que no necesariamente el punto mas apremiante que resaltan es la falta de ingresos; para ellas una de las cuestiones mas importantes es evadir la violencia y la pobreza secundaria a la que a veces son sometidas en los hogares encabezados por hombres.

No obstante, el interes de este articulo se centra en el ingreso debido a que se considera que este debe de ser un criterio primordial para entender la pobreza, y permite separarla de otras privaciones que tambien pueden afectar a las mujeres pero que pueden responder a otras causas. Tal y como afirman Medeiros y Costa (2010: 95), la desigualdad de genero se extiende mas alla de la pobreza, y la pobreza no es exclusiva de las mujeres. Un mal diagnostico acerca de estos hechos puede tener como consecuencia politicas equivocadas con resultados inadecuados en ambas areas.

La razon para retener el concepto de ingreso como central tiene que ver, en primer lugar, con la definicion de pobreza asumida en esta investigacion. La pobreza es conceptualizada como la no participacion en la sociedad debido a falta de recursos (Townsend, 1979; Nolan y Whelan, 1996; Rodriguez, 2010). De este modo, las privaciones multidimensionales que la pobreza representa siempre aparecen relacionadas a recursos insuficientes. Y esto diferencia el concepto de pobreza de otros mas amplios, tales como el de exclusion social, que denota una falta de participacion en la sociedad que puede ser causada por otros factores, como la discriminacion, la discapacidad, las barreras territoriales, etc. (Burchardt et al., 2002). En el caso de la pobreza femenina la justificacion radica en que independientemente de las condiciones de vida que una mujer pueda gozar en un momento determinado en el tiempo, su vulnerabilidad a la pobreza es muy alta si ella no tiene control sobre los recursos y carece de maneras independientes de sostenerse economicamente (Lister, 2010).

Otra razon por la que se retiene el concepto de recursos es porque un predominio de los aspectos subjetivos conlleva el riesgo de distraerse de la fuente primordial de satisfaccion de necesidades en la sociedad contemporanea: el ingreso. La falta de ingreso de muchas mujeres se debe a diferentes procesos por los cuales es discriminada en la sociedad. Ellos pueden ir desde salarios inferiores o dependencia economica de los hombres, hasta falta de acceso a la seguridad social o carencia de apoyos economicos por su condicion de madres, etc. Desentranar estos procesos es parte del interes de este articulo.

Particularmente en el caso de Mexico, el ingreso ha sido un factor critico para la pobreza. Mientras la cobertura de servicios publicos y de infraestructura ha mejorado sustancialmente en el pais, la pobreza por ingreso se ha mantenido estancada (Boltvinik, 2003; Coneval, 2008). Por tanto, contrario a toda logica, el hecho de que la poblacion goce de mejores condiciones de salud y de mayor educacion no ha significado un mejoramiento persistente en sus niveles de ingreso. La pobreza por ingresos se ha mantenido, con pequenas oscilaciones, cercana a la mitad de la poblacion, al menos desde principios de la decada de los noventa (Boltvinik, 2003; Rodriguez, 2010 y 2011).

Tambien es importante resaltar que la mayoria de las fuentes de informacion existentes permiten dar cuenta generalmente de los indicadores economicos y de otros aspectos mesurables. Por eso resulta importante saber cuanta informacion sobre la pobreza femenina en Mexico podemos extraer de los indicadores existentes. No obstante, esta perspectiva va a ser complementada con la valiosa informacion que brindan algunos de los estudios etnograficos que hasta ahora se han realizado.

Existen tres instituciones sociales que median el acceso al ingreso y por tanto el riesgo de caer en la pobreza: el mercado laboral, el Estado y los hogares (Razavi y Staab, 2010). La interaccion de las tres determina el estatus economico de las mujeres a traves de sus vidas y distingue las causas de la pobreza femenina de las causas de la pobreza masculina. En particular, las causas de la pobreza femenina se encuentran tanto en la esfera domestica privada de la familia, como en la esfera publica del mercado de trabajo y en el Estado de bienestar (Lister, 2010: 167-168).

Razavi y Staab (2010: 427) explican este proceso. Las instituciones que rigen el mercado de trabajo son la principal fuente que determina el acceso al ingreso asi como la estratificacion del trabajo en terminos de clase y genero. Las estrategias de desarrollo economico en los paises pueden diferir en la medida en que son capaces de estimular el empleo de calidad para hombres y mujeres. Las mujeres enfrentan limitaciones adicionales tanto en la posibilidad de participar en el propio mercado como en la de recibir un salario decente, lo cual tiene que ver con la existencia de normas y practicas sociales restrictivas. Por ejemplo, de acuerdo con Perrons (2010: 411) las mujeres se concentran en un rango de ocupaciones mal remuneradas, tipicamente aquellas asociadas con labores de cuidado o de reproduccion social tales como maestras, enfermeras, servidoras domesticas; tambien se encuentra que cuando las mujeres no trabajan en estas ocupaciones, ocupan posiciones bajas en la jerarquia ocupacional. Tambien de acuerdo con Razavi y Staab (2010: 427), otra de las limitaciones adicionales radica en el hecho de que las mujeres cargan con la responsabilidad social de proveer cuidado a otros miembros del hogar, lo cual acarrea como consecuencia que suelan desempenar trabajos mas casuales donde reciben menores salarios y es limitado su acceso a la seguridad social. En otros casos, las labores de cuidado llegan incluso a privar totalmente a la mujer de participar en el mercado laboral. En resumen, los factores que generan desigualdad en el mercado laboral tienen que ver, en general, con una menor participacion laboral de la mujer respecto a los hombres, con mayores tasas de informalidad y desempleo para las mujeres respecto a los hombres y con que, en igualdad de condiciones de nivel educacional y empleo, las mujeres pueden recibir un salario inferior al masculino (Costa y Silva, 2010).

La segunda institucion que puede influir en el acceso al ingreso es la politica social desarrollada por el Estado. De acuerdo con Marshall (1950), el principal mecanismo que compite con el mercado al generar oportunidades es el estatus de ciudadania, especialmente en su componente social. Este comprende el derecho a la obtencion de los recursos y el acceso a los servicios (tales como la salud, la educacion y los servicios sociales) que van a permitir a los ciudadanos ejercer el resto de sus derechos y cumplir con sus obligaciones. En este caso, el Estado puede proveer recursos mediante transferencias derivadas de los ingresos fiscales. Tambien pueden usarse los recursos publicos para brindar servicios de cuidado. Es un importante mecanismo de redistribucion de recursos en una sociedad porque tiene el potencial para mitigar la pobreza femenina creada por los mercados de trabajo (Razavi y Staab, 2010: 428).

En tercer lugar se encuentra el ambito del hogar que puede influir en dos sentidos: en primer lugar, son las familias las que llevan a cabo las labores de reproduccion de la fuerza de trabajo, algo que resulta esencial para la sociedad y el mercado, y son las mujeres las que asumen una parte desproporcionada de este trabajo; segundo, porque el acceso al ingreso que ganan los individuos aparece mediado por las relaciones dentro del hogar. Por tanto, la posibilidad de estar en pobreza depende del estatus economico de la persona, pero tambien del estatus economico de los otros miembros del hogar. En terminos de genero, la influencia del hogar en los recursos puede actuar en dos sentidos: por un lado, las mujeres podrian ser pobres aunque vivan en hogares no pobres debido a una desigual distribucion de los recursos, y por otro, podrian escapar de la pobreza aunque no contaran con sus propios recursos si los ingresos se compartieran dentro del hogar. Sin embargo, si la mujer no cuenta con el derecho a transferencias gubernamentales que le provean de un respaldo economico, esta en una situacion de dependencia de los proveedores masculinos, disminuyendo su capacidad de decision en asuntos domesticos y limitando sus posibilidades de abandonar el hogar en caso de que asi lo desee (Razavi y Staab, 2010: 428).

Para explicar las condiciones concretas de la pobreza femenina en un contexto especifico es importante desentranar el peso que tiene la interrelacion de estas tres instituciones. Ello puede ser observado de acuerdo con la sugerencia de Nauckhoff (2004: 50): no tratar al genero como los hombres y las mujeres en general. Resulta fundamental establecer diferencias en terminos de edad, grupos socioeconomicos y grupos etnicos, porque la situacion de todos los grupos no es la misma. A esto se abocara este articulo.

La feminizacion de la pobreza en Mexico vista desde el modelo unitario y del modelo colectivo

Antes de mostrar la evidencia que encontramos respecto a la pobreza femenina en Mexico, resulta pertinente analizar brevemente los hallazgos de algunos estudios anteriores sobre este tema, con vistas a situar nuestro problema. Desde el analisis convencional de la pobreza femenina, mediante el modelo unitario, la evidencia cuantitativa coincide en afirmar que no existe feminizacion de la pobreza. En primer lugar, se encuentra que la tasa de pobreza femenina no es mayor que la tasa de pobreza masculina y que la situacion de las mujeres en el tiempo, en vez de empeorar, ha mejorado sustancialmente (Damian, 2003; Rodriguez, 2012). Tambien se encuentra que los hogares encabezados por mujeres son menos pobres que los encabezados por hombres (Sedesol, 2002; Damian, 2008; Villareal y Shin, 2008).

Sin embargo, como se menciono anteriormente, una de las principales criticas a los estudios sobre pobreza femenina en general ha radicado en que se asume al hogar como un nucleo donde todos sus miembros son iguales y por tanto gozan de la misma cantidad de recursos, independientemente de quien los perciba. (4) De este modo, si un hogar es pobre, todos sus miembros lo seran, y si un hogar es no pobre ninguno de sus miembros lo sera. El modelo asume que todos los miembros del hogar son altruistas, ya que se comprometen asignando todo su esfuerzo monetario a maximizar la funcion de bienestar familiar; se ignora que los diferentes miembros del hogar puedan tener diferentes preferencias. Sin embargo, muchos estudios han mostrado que el ultimo escenario es el mas comun en los hogares. Por tanto, el modelo unitario no deja apreciar las diferencias de genero e intergeneracionales que existen en el interior de los hogares.

Ante lo anterior, y asumiendo que el reconocimiento de las desigualdades en el interior de los hogares es fundamental para entender la pobreza femenina (Sen, 2010), varios autores (Quisumbing, 2010; Falkingham y Baschieri, 2009, 2010) han propuesto la aplicacion del modelo colectivo. Este modelo asume que las decisiones en el interior del hogar son el resultado de un proceso de negociacion entre sus miembros. Los miembros que perciben ingreso escogen poner en la bolsa comun algunos de sus recursos, mientras retienen otros para su consumo personal. Lo que determina el bienestar individual dentro de este modelo es la relativa fuerza de los hombres y de las mujeres en el proceso de negociacion.

Por ello, la situacion de los miembros que no ganan ingresos es diferente de la de aquellos que si los reciben. El ingreso final de cada miembro del hogar sera igual al ingreso equivalente de la bolsa comun del hogar mas lo que retenga de sus propios ingresos. Si un miembro del hogar no percibe ingresos, su ingreso final sera solamente el ingreso equivalente de la bolsa comun del hogar.

Si se considera que en el modelo unitario el bienestar de los miembros del hogar (Bhogar) se define por la siguiente formula, (5) donde IngH es el ingreso masculino, IngM es el ingreso femenino, H es hombres, M es mujeres y N es ninos (Falkingham y Baschieri, 2009):

Bhogar = (IngH + IngM)/(H + M + N)

lo cual revela que dicho bienestar difiere al aplicar el modelo colectivo. Si BH es el bienestar de los hombres, BM el bienestar de las mujeres, BN el bienestar de los ninos, IngretH el ingreso retenido por los hombres, IngretM el ingreso retenido por las mujeres, IngcompH el ingreso de los hombres puesto en la bolsa comun e IngcompM el ingreso compartido de las mujeres, entonces el bienestar de los diferentes miembros del hogar puede definirse como sigue (Falkingham y Baschieri, 2009):

BH = IngretH + [(IngcompH + IngcompM)/(H + M + N)]

BM = IngretM + [(IngcompH + IngcompM)/(H + M + N)]

A su vez el bienestar de los ninos sera igual solamente al ingreso compartido dividido entre los distintos miembros (Falkingham y Baschieri, 2009): (6)

BN = (IngcompH + IngcompM)/(H + M + N) (7)

En consecuencia, al aplicar este modelo puede encontrarse que no todas las personas en un hogar pobre son igual de pobres, y algunos pueden incluso no serlo. En un hogar no pobre tambien puede encontrarse que algunos miembros son pobres, mientras otros no lo son. La ventaja de aplicar este enfoque, para el caso que nos ocupa, es que permite centrar la atencion en las mujeres pobres, sin importar el tipo de hogares en que vivan.

Obviamente los niveles de pobreza de los miembros del hogar bajo el modelo colectivo van a depender fuertemente de la asuncion que se realice sobre el porcentaje de retencion de recursos por parte de aquellos miembros que ganan ingresos. En el caso de Mexico no existe ninguna fuente que presente informacion fidedigna sobre este tema.

Rodriguez (2012) aplico el modelo colectivo para analizar la pobreza femenina en Mexico usando la Linea de Bienestar de Coneval. La principal conclusion de su estudio, como se menciono anteriormente, es que desde ese modelo tampoco puede hablarse de que exista feminizacion de la pobreza en Mexico, (8) pero si se encuentran tasas de pobreza femenina mayores a las masculinas. El cuadro 1 presenta estos resultados usando la retencion mas pequena de todas las que se muestran. Se trata de la asuncion de que tanto hombres como mujeres que ganan ingresos retienen para si el 20% de los mismos, y ponen el resto en la bolsa comun del hogar. Esto es comparado con la pobreza de hombres y mujeres aplicando el modelo unitario convencional.

Como puede apreciarse, al aplicar el modelo colectivo la tasa de pobreza de las mujeres se incrementa ligeramente, pero la de los hombres baja sustancialmente, de modo que la distancia entre unas y otras se hace muy grande. El cuadro 2 muestra como estas tasas se distribuyen entre los hogares encabezados por hombres y los encabezados por mujeres.

Las tasas de pobreza femenina son mas altas en los hogares encabezados por hombres. Al aplicar el modelo colectivo la tasa femenina se incrementa en este tipo de hogares a la vez que la masculina baja de manera importante, generando una distancia muy fuerte entre la situacion de los hombres y la de las mujeres. Ambos hallazgos coinciden con estudios cualitativos tales como los de Garcia y Oliveira (1994), Chant (1998) y Gonzalez de la Rocha (1994), quienes afirman que la pobreza femenina en Mexico es mayor, pero que se encuentra fundamentalmente en los hogares encabezados por hombres.

Sobre el calculo del ingreso y la linea de pobreza

En este trabajo se usa la misma metodologia seguida en Rodriguez (2012) para el calculo de las caracteristicas de la pobreza femenina bajo el modelo colectivo. Se aplica el modelo colectivo de hogar de la misma manera en que fue mostrado en el apartado anterior; es decir, asumiendo que tanto los hombres como las mujeres que perciben ingresos retienen para si 20% de los mismos. Ante la falta informacion precisa sobre como son distribuidos los recursos en el interior de los hogares, se trata de una asuncion arbitraria, no obstante se usa esta con el proposito de ver como una ligera variacion del modelo unitario varia la pobreza femenina.

Para calcular el ingreso con objeto de medir la pobreza se siguieron varios pasos. Primero se le asigno a cada persona todo el ingreso que se encuentra clasificado por persona en la ENIGH; esto es, ingreso por trabajo, negocios, cooperativas, renta de capital, transferencias y pago en especie. La asignacion se hizo para todos los perceptores del hogar independientemente de que estuvieran ocupados o no. Es importante aclarar que en el caso de los regalos provenientes de otros hogares y las transferencias en especie en algunas ocasiones aparecen atribuidos a personas especificas y en otros al hogar en su conjunto. Solamente cuando se cumplio el primero de los dos casos fue que este tipo de ingreso fue asignado a personas especificas. Si no, fue reservado, junto con el ingreso por autoconsumo (que en ningun caso aparece atribuido por persona), como ingreso que formo parte de la bolsa comun del hogar.

El segundo paso consistio en sustraer de los ingresos personales el porcentaje que se considero retenido (en este caso 20%), y dejarlo como ingreso exclusivo de cada persona. El ingreso restante (es decir, 80% del ingreso personal), junto con el ingreso reservado mencionado anteriormente se suma a la bolsa comun del hogar.

El tercer paso consiste en aplicar a la bolsa comun del hogar la escala de equivalencia utilizada. De este modo el ingreso final de cada miembro del hogar sera igual al ingreso equivalente del hogar mas el que ya se habia considerado como ingreso exclusivo de ese miembro. Si el miembro no percibe ingreso, su ingreso final sera solamente igual al ingreso equivalente del hogar. De este modo los ingresos finales de los distintos miembros del hogar pueden ser totalmente diferentes. Es ese ingreso final el que resulta comparable con la linea de pobreza.

Como criterio de pobreza se usa la Linea de Bienestar economico de Coneval. Ello porque de acuerdo con este organismo, es la linea que identifica a la poblacion que no cuenta con los recursos suficientes para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades alimentarias y no alimentarias. No se usa la Linea de Bienestar Minimo porque esta solo se refiere a aquella poblacion que incluso haciendo uso de todo su ingreso no puede satisfacer sus necesidades alimentarias (Coneval, 2009), lo que no resultaria de ninguna utilidad para este estudio. Por otro lado, es importante aclarar que si bien la Linea de Bienestar no constituye exactamente la medida oficial, sino solamente un componente de la misma, resulta mas apropiada para los fines de este trabajo, pues lo que se intenta es medir la pobreza de las mujeres en terminos de los ingresos que realmente tiene a su disposicion, y no caracterizar la situacion de la mujer de acuerdo con la situacion general del hogar, que seria lo que se estaria midiendo si se usara la Medida de Pobreza Multidimensional. (9)

Para construir el ingreso que va a ser comparado con la linea de pobreza se siguen los mismos criterios de Coneval. Se usa solamente el ingreso corriente (remuneraciones al trabajo, ingreso por negocios, renta de capital, transferencias, ingreso por cooperativas, valor imputado por autoconsumo, valor imputado al pago en especie y regalos en especie que se reciben mas de una vez al ano). Se eliminan del ingreso usado para medir la pobreza los regalos en especie no recibidos mas de una vez al ano y la estimacion del alquiler de la vivienda. Las escalas de equivalencia aplicadas a la bolsa comun del hogar son igualmente las usadas por Coneval: 0.70 para personas de 0 a 5 anos; 0.74 para personas de 6 a 12 anos; 0.71 para personas de 13 a 18 anos y 0.99 para personas mayores de 19 anos.

Hasta aqui nos hemos referido a la Linea de Bienestar de Coneval en terminos oficiales. Sin embargo esta linea esta sujeta a muchos cuestionamientos por la manera en que calcula la pobreza (Boltvinik, 2009; Rodriguez, 2011). La Linea de Bienestar se baso primeramente en el uso de una canasta alimentaria construida por expertos (esta fue denominada Linea de Bienestar Minimo). Sin embargo para costear la canasta alimentaria se escogio a un grupo de referencia que cubre el "costo energetico definido al costo mas eficiente posible" (Coneval, 2009: 71), lo que hace que se dejen fuera otras consideraciones tales como el tipo de nutrientes que se estaban incluyendo. De este modo, el grupo escogido como referencia es muy pobre debido a que los hogares pobres suelen tener un mayor consumo calorico porque escogen alimentos altos en energia pero bajos en nutrientes. Este tipo de alimentos resultan mas eficientes para proporcionarles la energia necesaria para realizar sus actividades diarias (por ejemplo, es comun encontrar que los hogares pobres prefieran consumir refrescos altamente caloricos antes que leche). Entonces los gastos que se tomaron como base para determinar la Linea de Bienestar Minima son los gastos de hogares pobres. Asimismo, para incluir la canasta basica no alimentaria (que es el segundo componente de la Linea de Bienestar) fue usado este estrato poblacional de referencia. El coeficiente de Engel se calculo usando los gastos no alimentarios de este estrato. Se obtuvo la Linea de Bienestar al dividir el costo de la canasta alimentaria entre el reciproco del coeficiente de Engel. Despues de que se tenia establecido el costo de la Linea de Bienestar se determino que rubros iban a ser incluidos como parte de la canasta basica no alimentaria y su valor total se repartio entre estos. Con este procedimiento se obtuvo una linea de pobreza muy baja que representa el gasto de los hogares muy pobres. Por ejemplo, en el rubro de vivienda y servicios de conservacion para areas urbanas se contempla un costo de 141.52 pesos por persona (Coneval, 2009). Ello implica que si una persona vive sola, con eso tiene que pagar la renta mensual y los servicios de la vivienda. Como cualquier persona que este familiarizada con los costos de la vivienda urbana sabe, esto resulta imposible. La razon por la que salio un costo tan bajo es porque el estrato de referencia debe de vivir en asentamientos irregulares o viviendas precarias donde no se paga renta y se pagan muy pocos servicios o ninguno. De este modo, quedo una linea de pobreza cuyo valor total es igual al doble de la canasta alimentaria minima, por lo que se asume que en Mexico se puede vivir y no ser pobre con esta cantidad de dinero. Todos estos gastos estan calculados por persona, sin embargo, en los hogares con mas de una persona se uso un procedimiento que resulta sumamente cuestionable porque contribuye a bajar aun mas el valor de la linea de pobreza. Se usaron escalas de equivalencia que hacen que para las personas menores de 18 anos requieran en promedio solo 72% de esta linea. En los hogares efectivamente existen economias de escala, por lo que la manera mas adecuada de calcular la pobreza es usando escalas de equivalencia. Sin embargo en este caso no es procedente porque se trata de lineas muy bajas construidas de una manera muy estricta por persona. El resultado es que la forma en que esta expresado el ingreso y la forma en que esta expresada la linea de pobreza no son comparables en terminos matematicos. (10)

Tambien para los efectos de esta investigacion hay un elemento que es muy importante tomar en consideracion. Como el centro de este trabajo es caracterizar la pobreza femenina desde el modelo colectivo, y dicho modelo asume una retencion de un porcentaje del ingreso por aquellos que lo reciben, es sumamente importante tomar en cuenta los costos adicionales que tiene generar este ingreso. Ello porque aquellas personas que trabajan fuera del hogar requieren en muchos casos consumir alimentos fuera y realizar gastos en el transporte diario. Lo mismo se aplicaria para el caso de los estudiantes de niveles de educacion media superior, superior y posgrado, porque igualmente incurren en estos gastos como parte de sus actividades cotidianas. (11) Ante esta situacion se construyo una linea de pobreza alternativa a la Linea de Bienestar de Coneval que incluye un valor mas alto para quienes trabajan o estudian fuera del hogar.

El procedimiento para estimar estos costos adicionales fue el siguiente. Cabe mencionar que se trata simplemente de un estimado porque excede las posibilidades de esta investigacion calcular el costo de una comida economica diaria fuera de casa a nivel nacional para 2008, pues seria necesario investigarlo en cada uno de los estados, asi como en las areas urbanas y rurales. Por tanto, el procedimiento de estimacion utilizado se baso en los hallazgos de Evalua DF, que construyo y costeo una canasta normativa alimentaria por grupos de edad y sexo en el Distrito Federal en el ano 2011, atendiendo a procedimientos que reconocen umbrales adecuados a las percepciones y a las practicas de la poblacion, asi como al criterio de expertos (Evalua DF, 2011). Basados en este ejercicio se encuentra que el costo de realizar una comida fuera del hogar por cinco dias a la semana durante las cuatro semanas que tiene el mes es equivalente a agregar 40% mas al valor de la canasta alimentaria de Coneval. (12) Ello se determino usando aquel grupo por edad y sexo cuya estimacion del valor de la canasta alimentaria resulta igual que la de Coneval. (13) Por tanto, para todas las personas que estudian o trabajan fuera del hogar se le agrego 40% mas al valor de la Linea de Bienestar Minimo tanto para las areas urbanas como para las rurales.

Asimismo se estimo el costo del transporte publico equivalente a dos viajes diarios (ida y vuelta) al trabajo o estudio. Para ello se uso un promedio de lo que costaba el viaje en 2008 en varias ciudades del pais, (14) que era de 5 pesos, por lo que se opto por 10 pesos diarios. En areas rurales la propia ENIGH determino que el costo de un viaje tam bien estaba cercano a esa cantidad, sobre todo porque muchos de los habitantes de las areas rurales se trasladan a las areas urbanas cercanas para trabajar o estudiar. El calculo del transporte diario para ir a trabajar o estudiar fue de 200 pesos mensuales. Sin embargo la Linea de Bienestar estimaba ya una cantidad para transporte. Se considero que para las areas urbanas podian realizarse como promedio dos viajes a la semana (ida y vuelta) para asuntos personales y familiares (tales como compra de alimentos o visitas familiares u ocio). Por tanto, se resto de la cantidad ya considerada para transporte, el costo de los viajes para asuntos personales. La cantidad sobrante fue restada de los 200 pesos, con lo cual en estas areas se agregaron 134 pesos al costo del transporte ya considerado. Para las areas rurales se considero que como promedio se realizaba un viaje semanal para asuntos familiares, ocio o abasto de alimentos, ya que en muchos casos debido a la cercania estas actividades pueden realizarse sin necesidad de usar transporte publico. En este caso se resto el equivalente a un viaje a la semana de la cantidad ya considerada para transporte. El sobrante se resto de los 200 pesos, con lo cual fue necesario sumar 155 pesos.

En total, el valor de la Linea de Bienestar se incremento 25% para las areas urbanas y 33% para las areas rurales por concepto de alimentos fuera del hogar y transporte de todas aquellas personas que estudian (de nivel bachillerato hacia arriba) o trabajan fuera del hogar. Asimismo, con la nueva linea calculada se intenta corregir el procedimiento usado por Coneval de calcular los gastos por persona y luego aplicar escalas de equivalencia. En este caso se omitio la aplicacion de las escalas de equivalencia. El ingreso para comparar con la linea de pobreza se calculo por persona. De este modo el ingreso del hogar y la linea de pobreza se expresan en los mismos terminos matematicos. Con las modificaciones descritas en la Linea de Bienestar de Coneval se calcularon nuevamente la pobreza femenina y la masculina.

El cuadro 3 muestra la tasa de pobreza femenina y la masculina usando el modelo colectivo de hogar con la retencion del 20%, tanto bajo la Linea de Bienestar de Coneval como bajo la Linea de Bienestar de Coneval Modificada. (15) Si bien al usar una u otra se obtienen diferentes tasas de pobreza para los hombres y para las mujeres, es claro que si se usa el modelo colectivo de hogar en ambas lineas, la pobreza femenina es sustancialmente mayor que la masculina. Conforme a la linea original de Coneval la tasa de pobreza femenina es de 47% y la brecha respecto a la pobreza masculina es de 13%. Bajo la Linea de Coneval Modificada la tasa de pobreza femenina es mucho mayor (57%), pero la brecha de pobreza con el genero masculino resulta un poco menor (9%). Estos ultimos resultados son logicos por el hecho de que la Linea de Bienestar Modificada es mas elevada que la Linea de Bienestar, lo que automaticamente hace que se incremente la pobreza en ambos generos.

A la luz de estos datos puede considerarse un resultado contundente el hecho de que si se aplica el modelo colectivo de hogar, la pobreza femenina en Mexico resulta superior a la masculina. Ello se verifica incluso asumiendo una retencion del ingreso personal baja y tomando en cuenta los costos de producir el ingreso. Como hipotesis podemos plantear que usando los criterios definidos oficialmente u otros muy cercanos a estos, (16) la pobreza femenina oscila entre un 47 y un 57% de las mujeres, mientras que la pobreza masculina oscila entre un 34 y un 48% de los hombres. Claramente se trata de una hipotesis sobre las brechas de genero en la pobreza debido a que como vimos, la Linea de Bienestar de Coneval esta sujeta a importantes criticas, y la Linea de Bienestar Modificada propuesta tampoco puede considerarse exacta porque es un ejercicio que utiliza supuestos que no son enteramente reales debido a la dificultad para calcular con exactitud el costo del transporte y la alimentacion fuera del hogar en el ambito nacional para el ano 2008. Al construir la segunda linea se perseguia simplemente conocer los resultados de la pobreza femenina con el modelo colectivo de hogar tomando en cuenta los costos de producir ingreso. Pero lo que si puede afirmarse es que la pobreza femenina se mueve entre un rango y otro y es claramente superior a la masculina. En cualquier caso se trata de un estimado, como tambien lo es la cantidad de recursos que se asume que retienen los miembros del hogar en este ejercicio.

No obstante, se opto por mantener los resultados bajo la linea original de Coneval debido a que como se explico anteriormente, la linea modificada no constituye una linea que pueda sostenerse de manera exacta dado que esta basada en supuestos y extrapolaciones que en ningun caso presentan una informacion fiel respecto al costo de alimentos y transporte fuera del hogar para el 2008 a nivel nacional.
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Title Annotation:p. 113-133
Author:Rodriguez Gomez, Katya
Publication:Estudios Demograficos y Urbanos
Date:Jan 1, 2014
Words:7745
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