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Una bella catastrofe poetica: Diario de un poeta reciencasado, de Juan Ramon Jimenez.

A hundred times I have thought New York is a catastrophe, and fifty times: It is a beautiful catastrophe Le Corbusier

En 1916, y con motivo de su enlace matrimonial con Zenobia Camprubi, Juan Ramon Jimenez abandona el litoral andaluz para trasladarse a la costa este de Estados Unidos eje, junto con Paris y Londres, de la modernidad industrial. Seis meses despues, tras experimentar las contradicciones de la metropolis norteamericana, el poeta se marcha de Nueva York con la conviccion de que, como poeta, "esto lo puedo contar pero no cantar" CDiario 365). Sobre la base de esta impresion, la critica literaria reduce generalmente la experiencia urbana de Diario de un poeta reciencasado--correspondiente a las secciones III y VI del libro--a la representacion y rechazo de la ciudad moderna, minimizando la importancia de estos apartados como una reflexion sobre las posibilidades de la poesia ante la urbe de principios del siglo XX. No obstante, y como revela el analisis de estas secciones del Diario, las experiencias de Juan Ramon en Nueva York estan marcadas por la ambivalencia y por su pugna por llegar a terminos con esta realidad a traves de la poesia. De hecho, estos apartados revelan la faceta mas poliedrica del Diario como una obra experimental en la que el poeta considera vias alternativas para la aprehension de una realidad que rompe con sus esquemas de percepcion previos, lo que invita a reevaluar la centralidad de estas secciones a la hora de articular una nueva experiencia poetica.

Esta reevaluacion exige una reconsideracion de la lectura dominante del Diario como una obra organica que se estructura en torno a un conflicto central y que se plantea en el poema XXV como una "Terrible amenaza [...] se caera sin abrir la primavera" (117). En el contexto intradiegetico del diario, la primavera se entiende, no solo como una estacion del ano, sino como el descubrimiento de la voz poetica del amor y las transformaciones que ello implica. De forma sucinta, Michael Predmore explica este conflicto como "The constant struggle between the child's attachment to the familiar boundaries of his early existence ... and the pull toward love, emotional maturity, and independence. The opposite pull of these two forces results in the conflict that the poet himself has observed both within and outside of his poems" (Structure 66).

La lectura organica que propone Predmore relega a un plano marginal la experiencia del sujeto poetico en la metropolis norteamericana, aun cuando esta experiencia no excluya de ningun modo la exploracion del conflicto psicologico y emocional a la que se refiere este ultimo critico. Por el contrario, los apartados III y VI cumplen una funcion clave en la resolucion del conflicto que identifica Predmore, ya que fuerzan al poeta a redefinir su relacion con el mundo exterior, a expandir su horizonte poetico y a reconstruir un idilio natal que se ve parcial y momentaneamente perdido en Nueva York (Cotarelo 43). En este sentido, y en contraposicion a una lectura organica del Diario, su lectura multifacetica revela que la poesia urbana, (1) lejos de ser un apartado marginal en la obra del escritor nobel, constituye una de las experiencias vitales y esteticas de mayor impacto en la poesia modernista peninsular.

Analizado en su conjunto, el Diario supone un punto de inflexion tanto en la obra del poeta onubense como en la lirica espanola, ya que, como indica Juan Ramon Jimenez a Ricardo Gullon, se trata de un "libro de descubrimientos," que presenta "cosas que no se han visto" (Conversaciones 91). (2) Asi, ante la dificultad que experimenta para dar forma a su vision de la metropolis norteamericana, Juan Ramon explora un nuevo lenguaje poetico bajo la conviccion de que, segun indica John Devlin, "a new experience cannot be expressed in a language that has become familiar, and is determined to discover the forms that will correspond to the unfamiliarity of the experience" (Reevaluation 307). En lo que respecta a sus innovaciones formales, y segun afirman Blasco Pascual (144) y Gomez Trueba (336), el Diario sienta las bases de una nueva expresion poetica y de las pautas esteticas de la Generacion del 27, lo que supone, como indica Perez Bustamante, un cambio en la sensibilidad de la poesia espanola (1). Asi, por ejemplo, y de acuerdo con Prado Biezma (24) y con Lujan Atienza (65), mas que establecer una dialectica entre el poema en prosa y en verso, el Diario disuelve los limites entre ambas formas de expresion, como ponen de relieve el uso del verso libre--predominante en los apartados I, II, IV y V del Diario--y la prosa poetica, presente en las secciones III y VI de esta obra. De hecho, y frente a una concepcion tradicional de la poesia, el poeta afirma que en el verso libre "no hay prosa y verso" dado que "lo que les diferencia es la rima. Si no la hay, todo es prosa, y esta puede recortarse y escribirse en verso" (Conversaciones 114).

En cuanto al verso en prosa--o prosa poetica--el autor da un paso mas en la liberacion de su estilo de toda artificialidad, como reflejan las secciones III y VI, en las que explora nuevas vias para transformar en una experiencia poetica el choque sensorial y conceptual que siente en Nueva York. Se trata de un metro irregular que sintetiza elementos contrapuestos, lo que permite al autor expresar las ambivalencias de la ciudad moderna pues, como indica Suzanne Bernard--y segun citan Jennifer Forrest y Catherine Jaffe--la prosa poetica supone "l'union des contraires: prose et poesie, liberte et rigueur, anarchie destructive et art organisateur" (citado en Figuring 266). Por consiguiente, mas que un rechazo de la urbe contemporanea, los apartados III y VI del Diario materializan un nuevo principio de modernidad estetica, abriendo nuevas posibilidades formales y tematicas en la poesia peninsular.

A pesar de las innovaciones formales que introduce--tales como la inmediatez de la experiencia (Rienda y Nunez 2), el hodiernismo (Rozas 149), el rechazo del paradigma organico y la permeabilidad de los generos literarios (Gomez Trueba 358-59) - el Diario no atrae un estudio sistematico por parte de la critica juanrramoniana. De acuerdo con Predmore, "In almost none of the recent book-length studies of Jimenez' poetry has the totality of the Diario been treated as a subject for independent study" (Structure 53). Mientras que la critica ha valorado la importancia del verso libre, por otro lado, solo ha tratado la prosa del Diario de forma ocasional y sin aclarar su relacion con respecto a los otros apartados de la obra. Predmore explica este desequilibrio afirmando que "los poemas mas profundos e intensos han apartado la atencion de las escenas en prosa" (Prosa 10), aun cuando aproximadamente la mitad del Diario este escrito en este estilo. Como consecuencia--y como reflejan los estudios de Predmore, Gullon, Graciela Palau y Almudena del Olmo, entre otros--un sector mayoritario de la critica considera los apartados III y VI como formal y tematicamente autonomos. De hecho, estos criticos interpretan estas secciones como una respuesta que, mas alla de lo ironico y anecdotico, carece de relevancia. Asi, por ejemplo, Palau reduce estos apartados a una critica poetizada de Nueva York (Vida 197), mientras que Predmore afirma que "En la ciudad de Nueva York ha desaparecido toda orientacion simbolica del poeta ... Desorientado y perdido en este inmenso artificio creado por el hombre, tan solo puede reaccionar con horror, o con burla o con caricatura" (Prosa 137-8).

La marginalidad que estos criticos atribuyen a la poesia urbana del Diario se sustenta sobre la propia valoracion del poeta, quien confiesa a Gullon que "la prosa del Diario esta escrita contra lo que vi en Estados Unidos. Es casi siempre ironica" (Conversaciones 90). De hecho, y segun Juan Guerrero, el poeta se plantea incluso la posibilidad de dividir la obra en dos libros, uno en verso que recoja la lirica intimista y otro en prosa con las impresiones de America (Juan Ramon 130). El poeta onubense materializa esta intencion en su Segunda Antologia Poetica (1898-1918), publicada en 1922, en la que, a diferencia de la primera antologia, elimina la seccion VI y reduce la tercera parte a solo trece poemas (Devlin 302).

Juan Ramon destaca tambien repetidamente la centralidad del mar en el Diario, lo que eclipsa la importancia de la experiencia urbana en su produccion poetica. Asi, por ejemplo, el autor andaluz transmite a Gullon que el motivo por el que cambia el titulo original de la obra en ediciones subsiguientes a Diario de poeta y mar, es porque "queria destacar la importancia que en su gestacion tuvo la presencia del mar, el contacto con el mar. El libro esta suscitado por el mar y nacio con el movimiento del barco que me traia a America" (Conversaciones 84). (3) La poesia urbana del Diario pasa asi a ser una consideracion de segundo orden para la critica, reforzando la interpretacion unidimensional de esta obra como una exploracion del conflicto interior del poeta ante la transformacion definitiva en adulto que simboliza su matrimonio.

No obstante, Juan Ramon hace estas afirmaciones decadas despues de la publicacion original del Diario, por lo que podrian estar influenciadas por su recepcion critica, que valora fundamentalmente la importancia del verso libre en los apartados I, II, IV y V, asi como la tematica que aborda en los mismos. Las estimaciones del poeta tampoco explican el amplio numero de poemas en prosa en los apartados III y VI, ni el alejamiento progresivo de la forma lirica que se aprecia en el Diario. Ademas, la posicion del poeta no es clara al respecto pues, si por un lado se plantea revisar el Diario, por otro, se enorgullece de su version original, como indica el autor a Gullon en 1953 (Conversaciones 83-4). (4)

Incluso teniendo en cuenta el caracter novedoso de los apartados III y VI, Predmore propone la lectura del Diario como si de un solo poema se tratara, interpretacion que marca la perspectiva de un amplio sector de la critica hasta la actualidad. Desde esta aproximacion, cada poema "should be seen in relation to the whole," (Structure 203) pues "the part separated from the whole suffers loss of poetic meaning" (Structure 203). Esta lectura se sustenta sobre una valoracion desequilibrada de las distintas partes de la obra que, en concordancia con las propias manifestaciones de Juan Ramon, resalta la centralidad de los apartados II y IV, atribuye un interes secundario al apartado III y excluye la seccion VI. Por su lado, las secciones I y V forman tambien una parte integral de la obra ya que, ademas de enmarcar la experiencia del poeta dentro de un esquema cronologico delimitado por un viaje de ida y uno de retorno, plantea el conflicto (I) y da cuenta de su resolucion (V). (5)

A pesar de ello, Predmore destaca el acierto del poeta al elegir el diario como genero literario, pues "es una forma libre, abierta, inmediata y personal, en la que cabe todo" (Introduccion 20). Este ultimo critico destaca tambien la diversidad de la prosa en el Diario, afirmando que "el poeta emplea muchas modalidades--humor, ironia, satira, parodia, vision onirica, vision mitopoetica, etc.--que condicionan su mirada de artista y su seleccion de material y que determinan la recepcion y la experiencia estetica del lector" (Introduccion 28). (6) Al margen de estas consideraciones, la lectura organica del Diario destaca su unidad frente a su multiplicidad formal y tematica, relegando a un segundo plano algunas de las caracteristicas mas geniales de esta obra. En desacuerdo con Predmore, Devlin argumenta que el Diario es una obra esencialmente exploratoria en sus temas, en su diccion y en su organizacion (Reevaluation 303). La resolucion de la dicotomia que plantean estos criticos requiere, primeramente, profundizar en la estructura compositiva de los apartados III y VI y, en segundo lugar, explorar la relacion entre la experiencia urbana del poeta y el resto de la obra. (7)

La desarticulacion de la jerarquia interna entre sus distintos apartados abre el Diario a una lectura multidimensional que supera la exploracion de la experiencia cronologica del yo poetico y la compilacion accidental de anotaciones sobre la ciudad moderna. En lo que respecta a sus cualidades formales, la lectura poliedrica del Diario se propone resolver la tension entre el verso, como expresion de la experiencia intima del poeta, y la prosa, como manifestacion de sus impresiones superficiales de la metropolis norteamericana. Mas aun, los poemas del Diario permiten analizar una multiplicidad de relaciones y perspectivas que no se limitan a una lectura lineal, aun cuando el autor siga un orden cronologico a la hora de estructurar esta obra. Asi, el Diario puede leerse como una coleccion de poesia y prosa (I-VI), una exploracion psicologica y emocional (apartados I, II, V), un diario de viajes por mar (II y IV) y por tierra (I, III, VI), una critica social y cultural (III y VI), un libro de memorias (VI) y un trabajo de experimentacion lirica (I-VI), sin que ninguna de estas aproximaciones implique la exclusion de las restantes o la exploracion de nuevas posibilidades.

En un plano formal, los apartados III y VI experimentan con expresiones no poeticas que forman parte de la experiencia urbana de Juan Ramon, como la publicidad y los discursos religiosos y deportivos. Aun teniendo en cuenta la perspectiva ironica que adopta el autor en estas secciones, su posicion no se limita a un rechazo sin paliativos de la urbe norteamericana, sino que esta marcada continuamente por la ambivalencia y por su deseo de llegar a terminos con esta realidad. De hecho, y dependiendo del estado psicologico de la voz poetica, un elemento que suscita inicialmente rechazo o admiracion puede generar en otro momento el sentimiento contrapuesto, como se observa en el caso de los carteles publicitarios. Asi, en el poema "La luna" (CXI), la voz poetica no puede asimilar dentro de su universo interior un rotulo publicitario que, de forma hiper-luminosa y precodificada, falsifica la representacion de este referente. Como consecuencia, el sujeto lirico traspone esta realidad a un discurso enunciativo y referencial que carece de significado. En este poema, la voz poetica se encuentra desconcertada ante los "Anuncios mareantes de colorines sobre el cielo ... El cerdo, que baila, verde todo, saludando con su sombrerito de paja, a derecha e izquierda ... La botella, que despide, en muda detonacion, su corcho colorado, contra un sol con boca y ojos" (182). El yo poetico percibe estos anuncios como un exceso representativo que falsifica la realidad, proyectando una perspectiva critica de los mismos como mensajes proto-espectaculares que aspiran a suplantar la realidad pero que no superan una representacion espuria de la misma: "?Es la luna, o es un anuncio de la luna?" (182-3).

En contraste con esta perspectiva, en el cuarto apartado del poema CXXXVII1, el poeta centra su foco sobre la belleza de estos mensajes, como si fuesen, al igual que las flores, productos de la naturaleza: "Multiformes, multicolores y multiveloces, se van encendiendo sobre el cielo malva, en el que alguna estrella prende la luz del dia, los anuncios. !Que bonitos estan hoy, como dados a luz por la primavera con las flores!" (208). Por consiguiente, y teniendo en cuenta la subjetividad y la inconsistencia propias de un diario intimo, las reacciones del sujeto poetico ante el mundo exterior son imprevisibles, sin que una actitud puntual condicione la percepcion futura de esta misma realidad.

La desconexion que experimenta la voz poetica con la urbe americana se manifiesta tambien en su ambivalencia ante el ingles como idioma que condiciona su armonizacion poetica de este nuevo contexto. Asi, Juan Ramon inserta voces y expresiones en esta lengua como meros significantes que carecen de contenido emocional e intelectivo. Como consecuencia, y de acuerdo con una terminologia benjaminiana, estas palabras pierden su aura, entendiendo por este concepto '"The associations which, at home, in the memoire involontaire, tend to cluster around the object of perception" (Motifs 186). (8) Este aura viene determinada por la relacion entre el mundo subjetivo y el objetual, conexion que, para Juan Ramon, queda cercenada por la ciudad moderna. En cualquier caso, el efecto poetico de estos terminos radica en el efecto de alteridad que introducen en sus poemas, lo que explica su inclusion en el volumen en un estado intacto. Asi, el poeta integra terminos como sky (poemas LX y LXXIV), lunch (CXII), skis (LXIX), grapefruit (CCXLII) o baseball (CCXD). (9) El termino cielo, por ejemplo--que da titulo a cuatro poemas del apartado II--se refiere a un elemento del mundo externo que evoca una experiencia intima del poeta, como muestra el poema del mismo nombre (XXXIV). Este texto refleja la asociacion que establece el autor entre este concepto y su paso de la ninez a la adolescencia, situacion paralela a la que experimenta ante el matrimonio como rito de paso que marca su transformacion definitiva en adulto:
   Se me ha quedado el cielo
   en la tierra, con todo lo aprendido,
   cantando, alli.
   Por el mar este
   he salido a otro cielo, mas vacio
   e ilimitado como el mar, con otro
   nombre que todavia
   no es mio como es suyo  ...
   Igual que, cuando
   adolescente, entre una tarde
   a otras estancias de la casa mia
   --tan mia como el mundo--,
   y deje, alla junto al jardin azul y blanco,
   mi cuarto de juguetes, solo
   como yo, y triste ... (125)


A diferencia de cielo, su equivalente en ingles--Sky--queda reducido a un significante con significado pero sin significacion en el mundo interior del poeta. Como indica Francisco Javier Blasco, "La simple sustitucion de un significante por otro--cielo por Sky--provoca en el poeta un extranamiento de la realidad significada pues, aunque el referente es el mismo, la carga emotiva que le acompana es distinta" (Poetica 257). Por tanto, la voz inglesa constituye para la voz poetica un significante ajeno a todo sentimiento y emocion, como refleja el poema "Sky" (LX):
   Como tu nombre es otro,
   cielo, y su sentimiento
   no es mio aun, aun no eres cielo.
   Sin cielo, !oh cielo! estoy,
   pues estoy aprendiendo
   tu nombre todavia ... (147)


El extranamiento que experimenta ante un nuevo idioma y ante el discurso publicitario se sintetiza en los mensajes de propaganda religiosa que observa la voz poetica en las puertas de las iglesias evangelistas y en las revistas de deportes. Estos textos forman parte de la experiencia del autor de la urbe moderna, por lo que su inclusion en el Diario responde, mas que a un atrevimiento estetico, a la necesidad de acomodar imagenes y experiencias que rompen con sus parametros de percepcion poetica. Este discurso motiva al poeta a explorar nuevos discursos y metaforas que se adapten a la realidad urbana. En "Un imitador de Billy Sunday" (CCXL), por ejemplo, el poeta toma como referencia un anuncio evangelista que aparece en una revista deportiva--Sportsman--y trata de aprehender la alteridad que experimenta ante este mensaje mediante su transcripcion y traduccion literal al castellano. (10)

En relacion a la primera de estas estrategias, el poeta reconstruye incluso la disposicion visual del texto, prestando atencion a su estilo esquematico y al uso de letras de diferentes formatos (cursivas, mayusculas y minusculas). Se trata de un lenguaje fragmentario compuesto por unidades semanticas independientes que, en su yuxtaposicion, conforman un mensaje global que elimina todo exceso impresionista. A traves de la transcripcion, Juan Ramon enfatiza el uso de un lenguaje directo y sencillo pero con un amplio potencial expresivo, ya que asocia tematicas y marcos de comprension que, en principio, resultan dispares. Asi, mediante la superposicion de los discursos evangelista, publicitario y deportivo, este anuncio apela a un sujeto urbano habituado a la fusion de lenguajes y contenidos, y a una comunicacion directa y visualmente organizada que apenas requiere esfuerzo para su decodificacion. De este modo, este discurso reduce un mensaje espiritual a terminos tangibles de la vida diaria (al mundo de los deportes), transformando el lenguaje en una realidad material que se desvincula de su significado denotativo:

Anuncio en SPORTSMAN

BASEBALL SERMONS SUNDAY EVENING AT 8 P.M.

A.RAY PETTY, PASTOR

MAY 14TH. THE PINCH HITTER TOPIC MAY 21ST. THE SACRIFICE HIT MAY 28TH. GAME CALLED ON ACCOUNT OF DARKNESS

LIVE MESSAGES HOT OFF THE BAT (295)

El poeta plasma tambien la defamiliarizacion que experimenta ante este anuncio mediante su traduccion al castellano, explotando la falta de reciprocidad entre ambos idiomas. Al igual que la transcripcion literal, esta estrategia priva al discurso original de su aura y de su efecto perlocutivo, lo que transforma un mensaje publicitario y metaforico en uno referencial e ironico. (11) Como resultado, el lector de Juan Ramon se enfrenta a un mensaje marcado por el exceso del significante sobre el significado y por la disolucion de su aura poetica y religiosa, lo que motiva la lectura de este poema en clave ironica:

SERMONES DE BASEBALL LOS DOMINGOS POR LA NOCHE, A LAS 8

A. RAY PETTY, PASTOR

MAYO 14 "EL PALA" EN APRIETO TEMAS MAYO 21 GOLPE SACRIFICADO

MAYO 28 SE SUSPENDE EL JUEGO A CAUSA DE LA OSCURIDAD

MENSAJES DE VIDA ACABADOS DE SALIR DE LA PALA. (295-6)

En este proceso de aprehension, el lector implicito no se identifica presumiblemente ni con el aficionado al beisbol ni con el creyente religioso, sino con una voz poetica que se encuentra desconcertada ante este anuncio. De hecho, mediante la transcripcion y traduccion del anuncio, el sujeto poetico enfatiza la artificialidad de un lenguaje que, aunque pueda ser eficiente a un nivel ilocutivo, carece de valor dentro de su universo poetico. Como indica Walter Benjamin, "While content and language form a certain unity in the original, like a fruit in its skin, the language of the translation envelops its content like a royal robe with ample folds. For it signifies a more exalted language than its own and thus remains unsuited to its content, overpowering and alien" (Task 75).

En un contexto marcado por las discordancias esteticas y discursivas, Juan Ramon adopta nuevas opticas desde las que, ademas de construir un nuevo lenguaje--como explora en detalle Gomez Trueba--transforma su conciencia de la urbe moderna en una experiencia poetica. En este sentido, el poeta no se limita a una representacion ironica de la realidad, sino que reconstruye el mundo exterior mediante un lenguaje presentativo cuyo proposito es, como indica Blasco, "producir un estado, una disposicion" (Poetica 279). Para ello, el autor construye un plano tridimensional de la ciudad norteamericana, trazando planos verticales y horizontales desde los que aborda una realidad fragmentada y poliedrica. Asi, la voz poetica experimenta la ciudad desde tres espacios superpuestos: desde el subsuelo (desde el metro de Nueva York), desde el cielo (desde lo alto de un rascacielos), y a ras de tierra (frente a una antigua casa colonial y a los cementerios). Desde estos planos,' el poeta busca puntos de fuga--"pockets or resistance" (Devlin 310)--que le permitan reestablecer la armonia entre la realidad urbana y un universo interior desordenado por los excesos sensoriales de la urbe moderna.

En lo que respecta al subsuelo urbano, en el poema "La negra y la rosa" (LXXXIX) la voz poetica experimenta la disparidad entre la imagen poetica de una mujer que porta una flor en la mano y la realidad que la rodea durante un trayecto en el metro de Nueva York. Como sujeto de percepcion, la voz poetica entiende este contraste como una sintesis de impresiones disyuntas que ha de armonizar a traves de su mediacion poetica. Asi, y tomando la imagen de la mujer como eje del poema, el sujeto poetico invierte el proceso de desnaturalizacion que produce la urbe moderna y reafirma el valor de la poesia ante una realidad que plantea un reto a su aprehension. La imagen de la mujer y la rosa suspenden la monotonia del metro y la inconsciencia de los viajeros, transformandose en el epicentro de una nueva realidad poetica: "Una realidad invisible anda por todo el subterraneo, cuyo estrepitoso negror rechinante, sucio y calido, apenas se siente. Todos han dejado sus periodicos, sus gomas y sus gritos; estan absortos, como en una pesadilla de cansancio y de tristeza, en esta rosa blanca que la negra exalta y que es como la conciencia del subterraneo" (170). Este efecto supone una ruptura de la experiencia urbana moderna, del aislamiento del individuo en un contexto en el que, de acuerdo con Benjamin, "No one even bothers to spare a glance for the others" (Motifs 166) y en el que las relaciones humanas estan condicionadas por "the brutal indifference, the unfeeling concentration of each person on his private affairs" (Motifs 166).

En este ultimo poema, el sujeto poetico no presenta al lector una escena previamente construida y depurada, sino que lo hace participe del proceso de transformacion lirica y de desconexion con la realidad que el primero experimenta. En un principio, la voz poetica percibe los elementos que estimulan su creacion lirica en su faceta mas referencial, como refleja la concision con la que empieza el poema: "La negra va dormida, con una rosa blanca en la mano" (169). Gradualmente, el sujeto poetico reviste a esta observacion de subjetivismo lirico, abandonando su posicion inicial de ojo camara y sumergiendose en una realidad onirica que se desprende de su contexto inmediato. En este nuevo plano, el autor desplaza aquellos elementos que desnaturalizan la imagen inicial, como la condicion social de la mujer y la artificialidad de su apariencia. El primero de estos aspectos queda patente en la ropa de la mujer, mientras que el segundo se manifiesta en las flores que decoran su sombrero como si de una falsificacion de la naturaleza se tratase: "La rosa y el sueno apartan, en una superposicion magica, todo el triste atavio de la muchacha: las medias rosas caladas, la blusa verde y transparente, el sombrero de paja de oro con amapolas moradas" (169-70). De este modo, la voz poetica reduce la escena inicial de la mujer y la flor a una imagen pura y sin artificios que es susceptible de ser transformada a traves de la poesia. (12)

Tras la depuracion de estos elementos, el yo poetico transforma esteticamente esta escena para construir una nueva realidad que, conforme se articula, difumina el mundo exterior. Asi, la belleza que produce el contraste entre la flor y la mano de la mujer actua como una chispa electrica que se extiende inmediatamente al resto de su cuerpo, introduciendo un primer atisbo de la primavera en el subsuelo de Nueva York: "A veces, se le rinde sobre el pecho, o sobre un hombro, la pobre cabeza de humo rizado, que irisa el sol cual si fuese de oro, pero la mano en que tiene la rosa mantiene su honor, abanderada de la primavera" (170). Esta belleza envuelve a los viajeros y disuelve "el hierro, el carbon, los periodicos" (170), es decir, aquellos elementos que vinculan el inframundo urbano con la realidad exterior. El vacio que genera esta desconexion con la realidad urbana se inunda con la fragancia de la rosa que, en este punto, se transforma en una sinecdoque de la primavera: "Y la rosa emana, en el silencio atento, una delicada esencia y eleva como una bella presencia inmaterial que se va aduenando de todo[...] huele un punto a rosa blanca, a primavera mejor, a eternidad ... " (170). De este modo, y como indican Jennifer Forrest y Catherine Jaffe, este poema "triumphs over the forces of modernity as the white rose's essence magically etherizes the repulsive objects of the underground. It is in the realm of poetry that the products of modernization are idealistically appropriated and transformed" (Figuring 289).

En el extremo vertical opuesto, el poeta tambien encuentra una posibilidad de redencion de la urbe industrial en lo alto de un rascacielos, desde donde vislumbra--como muestra el poema "New Sky" (LXXIV)--un haz de luz que anticipa la primavera (160). En este espacio, el sujeto poetico supera la sensacion de que se encuentra atrapado entre las fachadas y el laberinto de cristales y escaleras de incendios que envuelven la ciudad, como refleja ironicamente el poema "!Fuego!" (XCI): "Esta enjaulada la ciudad en las escaleras de incendio" (171). Mientras que la mirada del sujeto poetico ante los rascacielos se desplaza en una linea ascendente, esta arquitectura extrahumana lo impulsan emocionalmente en direccion opuesta a la linea del cielo. Asi, la voz poetica percibe la ciudad como "un mueble viajero que fuese facturado en gran velocidad de aqui al antro plutonico" (171), asociando esta realidad de forma ambigua al dios griego de la abundancia y a la deidad romana del inframundo. De este modo, Nueva York se presenta como un mito que sintetiza de forma ambivalente tanto la fascinacion como los sentimientos apocalipticos que suscita la urbe moderna en el sujeto poetico.

Tras superar los amasijos de hierro que acorazan los rascacielos y acceder a su punto mas alto, el poeta divisa la cercania del este, es decir, de Europa y de su tierra natal: "esta alla lejos, por el este ... / esta alla lejos, sobre Europa/ que acerca la emocion al horizonte" (160). Desde esta perspectiva, y a diferencia de lo que ocurre en el poema "Sky," (LX) la voz poetica percibe el cielo como pura significacion, es decir, como una realidad "sin nombres" (160), libre de las connotaciones que posee su significante. A partir de este momento, la creacion poetica adquiere mayor intensidad ya que, como indica Blasco, "correspondera a la propia alma del poeta la tarea de llenar de significado aquellos modos de presencia ajenos a la palabra, que antes ocupaban la tradicion y la historia" (.Poetica 158). La voz poetica construye asi "un cielo mas nuevo ... sin historia ... sin historias" (160). Paradojicamente, este nuevo cielo reaparece "de una manera antigua y recargada/ amontonada barrocamente" (160), reestableciendo una conexion con el pasado y, por consiguiente, con la temporalidad ciclica que anhela el sujeto poetico. En este sentido, la renovacion que subraya la voz poetica implica una liberacion de las connotaciones que adquiere el termino en cuestion, asi como la recuperacion de los valores y significados que evoca originalmente su concepto. En este proceso de resignificacion, el sujeto lirico logra, al igual que en "La negra y la rosa, transformar una realidad que contrasta con su universo interior y que plantea un desafio a la expresion poetica. (13)

En el plano horizontal, los puntos de fuga que busca la voz poetica se encuentran dentro del propio espacio urbano, como muestran una casa colonial que llama la atencion del sujeto poetico en Riverside Drive y los cementerios. En relacion al primero de estos elementos, la voz poetica recupera una construccion que no forma parte del perfil urbano de Nueva York y que evoca una temporalidad preterita dentro del presente continuo en el que vive inmersa la ciudad. De este modo, el sujeto poetico rescata un residuo arquitectonico que amenaza con disolverse en el pastiche de imagenes efimeras que crea la sociedad industrial. (14) Como refleja "La casa colonial" (LXXVIII), la soledad de esta construccion transforma el polvo de sus ventanas y su oscuridad en un elemento poetico que surge de forma residual "entre las enormes casas pretenciosas y feas que la han encerrado" (162). El autor extiende el efecto de esta percepcion al resto de la escena hasta construir, de forma similar a como hace en "La negra y la rosa," un mundo poetico en el que redime la realidad urbana e industrial de su deshumanizacion.

En la primera parte de "La casa colonial"--correspondiente al primer parrafo--el autor reconstruye su vision de la casa durante una puesta de sol que introduce la primavera por sus ventanas y que diluye su opacidad interior: "Blanca y amarilla como una margarita, de humilde madera y toda cerrada, !con que paz recoge la vieja casa, en sus antiguas ventanas de empolvados y grandes cristales malvas, la suave puesta verde y rosa del sol primaveral, que enriquece un momento de luz y de colores su oscuro interior vacio con la imagen de la ribera!" (162). En el segundo parrafo, y a traves de su intervencion poetica, Juan Ramon transforma este residuo urbano--esta "camisilla que se le ha quedado chica a la ciudad" (162)--en un catalizador de la primavera, invirtiendo los efectos de la urbe sobre la casa colonial. Asi, si la ciudad desplaza a la casa colonial hacia sus margenes, en el tercer y ultimo parrafo del poema, la casa hace lo propio con su contexto, transformando la luz del sol--el "momento de luz y de colores" (163) que entra inicialmente por sus ventanas--en una "primavera agreste" que "despinta, aleja y borra" (163) la urbanidad. El objeto central de este poema se convierte asi en un punto de fuga que permite al sujeto poetico evadirse de una realidad adversa que trunca sus vinculos con la primavera y establecer un vinculo entre el mundo externo y su universo interior.

A diferencia de la casa--cuya presencia en el Diario puede considerarse accidental--los cementerios constituyen un topos habitual en esta obra que no requieren de una transformacion poetica. Se trata de espacios que, a pesar de estar integrados en la ciudad, se mantienen ajenos a "los timbres, las bocinas, los silbatos y los martillos de remache" (173) a los que alude Juan Ramon en "Cementerio en Broadway" (XCIV). La voz poetica percibe estos espacios como un "ejemplo tranquilo y grato en medio de tantos malos ejemplos de prisa y malestar" (210) - segun afirma en "Cementerios" (CXL). En este ultimo poema, y en contraste con su contorno, la personalidad poetica experimenta la belleza de un espacio en armonia con la naturaleza: "!Como vence aqui la belleza a la muerte [...] !Oh rosa bien olida, oh agua bien bebida, oh sueno bien sonado!" (210). La voz poetica traspone estos sentimientos a su percepcion de la muerte, redefiniendo el significado de la misma en su universo interno. Desde esta perspectiva, la muerte no se concibe como un antonimo de la vida, sino como una realidad paralela, como sugiere el poema "Cementerio" (LXXXII): "La noche deja, ahora, paralelos los vivos que duermen, un poco mas alto, con los muertos que duermen, un poco mas bajo ... !Paralelos hacia un infinito cercano en el que no se encontraran" (166).

Como consecuencia de esta transposicion, y tras desbaratar todo antagonismo entre la vida y la muerte, el autor proyecta sobre este ultimo concepto valores asociados al primero, llegando incluso a superarlo en su expresion: "El mayor atractivo, para mi, de America, es el encanto de sus cementerios sentidos, sin vallas, cercanos, verdadera ciudad poetica de cada ciudad, que atan con su paz amena y cantada de pajaros, en medio de la vida, mas que los jardines publicos, que los puertos, que los museos" (209-10). Esta interpretacion de la muerte reestablece la armonia que experimenta la voz poetica en el poema "Moguer," pueblo natal de Juan Ramon, en el que exclama que "!Aqui morir es sano!" (110). Desde esta perspectiva, la muerte forma parte de un proceso regenerativo que reinstaura la temporalidad ciclica que interrumpe la urbe moderna. (15) Como consecuencia, la experiencia del sujeto poetico en la metropolis estadounidense estimula una reconciliacion entre estos conceptos contrapuestos, hasta el punto de que el pensamiento de la muerte--y a diferencia de lo que ocurre en la obra anterior de Juan Ramon Jimenez como, por ejemplo, en Arias tristes--no aflige a la voz poetica: "Que bien deben descansar los muertos en vosotras, colinas familiares de Nueva York" (210).

Esta forma de entender la muerte--junto a la transformacion estetica y conceptual que produce su experiencia en el mar en los apartados II y IV--reconcilia la realidad externa--sujeta a una variabilidad constante--y su mundo interior, donde permanece imperturbable la primavera del autor, el "corazon de nino" (238) al que se refiere el poema "Partida" (CLXXV). (16) Esta reconciliacion responde, en palabras de Juan Ramon, a un "nuevo arreglo del universo" (253) en el que el tiempo cronologico y la realidad exterior dejan de producir una disgregacion interior del sujeto poetico. (17) La disolucion de este dilema interno--de la lucha entre el nino y el hombre que se plantea al inicio del Diario--es el resultado de la transformacion estetica y psicologica que produce la ciudad norteamericana. Esta ultima estimula un proceso de reconciliacion entre el yo interior del sujeto poetico--con todas sus inconsistencias--y un mundo externo que se resiste a su asimilacion. De hecho, la metropolis fuerza al sujeto de la experiencia a buscar su conexion con la naturaleza mediante la creacion poetica pasando, de ser un sujeto receptivo que percibe y poetiza el mundo exterior, a ser un agente que transforma esta realidad y que redefine su relacion con la misma a traves de la poesia. Asi, y a diferencia de la disgregacion interior que produce el paso del tiempo al inicio del Diario, la voz poetica muestra indiferencia ante esta misma circunstancia cuando regresa a Espana, como refleja el poema "Madre" (CCVII). En este poema, el sujeto poetico mantiene firme y estatica la imagen de su madre en su universo subjetivo tras percibir el envejecimiento de su rostro. Para ello, el poema compara la piel de la madre con las olas del mar que, a pesar de su corriente continua, mantiene una imagen uniforme y ajena al paso del tiempo:
   Te digo al llegar, madre,
   que tu eres como el mar;
   que aunque las olas
   de tus anos se cambien y te muden,
   siempre es igual tu sitio
   al paso de mi alma.
   No es preciso medida
   ni calculo para el conocimiento
   de ese cielo de tu alma;
   el color, hora eterna,
   la luz de tu poniente,
   te senalan !oh madre! Entre las olas,
   conocida y eterna en su mudanza. (267-8)


Como refleja este poema--y como ejemplo de la superacion del conflicto interior que se plantea al inicio de esta obra--el regreso del sujeto poetico a Espana y a su pueblo natal no resucita, como indica Predmore, "las obsesiones infantiles que tanta angustia causaron al poeta al principio de su viaje," sino que "refleja una nueva madurez, integrando el sentimiento y carino por su madre con la nueva experiencia de mar y amor" (267).

Como conclusion, los apartados III y VI revelan la faceta mas experimental y poliedrica del Diario, ya que abren esta obra a una diversidad de discursos, lenguajes y perspectivas que desestabilizan toda delimitacion convencional entre la prosa y la poesia. Estas cualidades ponen de relieve la necesidad de expandir y problematizar la interpretacion del Diario como una obra organica que se organiza en torno a un conflicto central--la lucha entre el nino y el adulto--y que relega a un plano secundario aquellos apartados que no abordan de forma directa esta cuestion, particularmente, la experiencia del poeta recien casado en Nueva York. No obstante, la propia condicion organica de esta lectura requiere una reflexion mas exhaustiva de la relacion entre los apartados III y VI, y el resto de la obra. Asi, en su esfuerzo por aprehender la realidad urbana, el sujeto poetico experimenta una transformacion estetica y psicologica que es fundamental a la hora de resolver el conflicto interior que plantea en el resto del Diario. De hecho, en las secciones III y VI, la voz poetica reconcilia las distintas temporalidades que marcan su disgregacion interna: la temporalidad lineal en la que se encuentran inmersos la ciudad y el poeta adulto, y la del nino, ajena al paso del tiempo y en conflicto con un mundo exterior en continuo progreso. Mas aun, una lectura atenta de los apartados III y VI muestra que la perspectiva del sujeto poetico con respecto a la ciudad y los artefactos que la conforman, esta marcada por la ambivalencia y por su deseo de asimilar una realidad que se resiste a su aprehension poetica. De hecho, el autor lleva a cabo un esfuerzo consciente por reestablecer el vinculo entre el mundo exterior y su universo interior que rompe la metropolis moderna. Esta realidad fuerza al poeta a explorar el potencial literario de imagenes y perspectivas urbanas que ofrece Nueva York, redimiendo esta ciudad de sus aspectos mas horridos para transformarla en una bella catastrofe del mundo industrial.

Daniel Arroyo-Rodriguez

Colorado College

Notas

(1) Dionisio Canas define la poesia urbana como "aquella que se fundamenta sobre las relaciones entre un sujeto poetico y un objeto formado por el espacio urbano y sus habitantes. Dichas relaciones van desde el rechazo mas absoluto de la urbe hasta su aceptacion complacida, a condicion de que, implicita o explicitamente, quede expresado el dialogo o su negacion, entre ciudad y sujeto poetico" (Poeta 17).

(2) Como indica Francisco Javier Diez de Revenga, se trata de "un libro clave en la historia espanola del siglo XX ... Su relevancia historica se basa en su condicion de ruptura con un pasado e inaguracion de un futuro que todavia no alcanza. El universo al que da vida la palabra juanrramoniana del Diario es, con muy pocos cambios, el mismo universo literario en que hoy, casi cien anos despues se mueve la poesia actual, porque el diario no solo es un libro de ruptura, sino tambien un libro de anticipaciones" <http://magazinemodernista. com/?p=3023>.

(3) Existen dos ediciones de Diario de poeta y mar, la primera publicada en Buenos Aires en 1948 por Editorial Losada y la segunda en Madrid en 1957 por Afrodisio Aguado, S.A.

(4) Como indica Predmore, despues de treinta anos, Juan Ramon "se da cuenta del valor historico y la importancia definitiva de su obra publicada en 1917. No solo no se arrepiente de su caracter "provisional", o de proyectos fracasados o planes sin terminar, sino que se enorgullece del valor de su version original" (Introduccion 83).

(5) Juan Guerrero comparte tambien esta jerarquia, afirmando que "en cuanto a la sexta parte, Juan Ramon tiene plenamente razon en querer incluirla en otro libro. Anadida como esta al final del Diario, esta seccion no es esencial a la estructura y sentido de la obra ... Pero la prosa de la tercera parte es mas complicada y no es tan facilmente separable de la lirica en verso" (130).

(6) Como indica Teresa Gomez Trueba, Juan Ramon recurre en esta obra a un "desconcertante mestizaje entre Generos ... que, en parte, viene a simbolizar la fragmentacion y caos propios de la gran urbe cosmopolita" (342).

(7) Juan Ramon no percibe la exploracion y la falta de organicidad en la obra como algo negativo. Segun Devlin, el poeta andaluz resalta precisamente estas cualidades en El libro mudo de Ramon Gomez de la Serna cuando afirma se trata de "un mundo en formacion; jermenes [sic] de todo hay en el, como en un calidoscopio que no fuese de cristal, sino solo de luz" (citado en Reevaluation 303).

(8) Segun Benjamin, "Words, too, can have an aura of their own. This is how Karl Kraus described it: 'The closer the look one takes at a word, the greater the distance from which it looks back'" (Motifs 200).

(9) El autor integra tambien versos de autores de lengua inglesa. Asi, el poema LXIX cita el verso de Francis Thompson "With his hammer of wind and his grave of frost," del poema "To a snowflake." Del mismo modo, el poeta cita el verso de Amy Lowell "Who shall declare the joy of the running" del poema The Winter Ride. No obstante, en estos ultimos ejemplos el poeta muestra una asimilacion poetica, una comprension, que va mas alla de la mera decodificacion del lenguaje.

(10) Segun indica Predmore en sus anotaciones al Diario, "Billy Sunday (1862-1935) fue un jugador profesional de beisbol que se hizo pastor presbiteriano en 1903. Empleando sus conocimientos y experiencias del beisbol, su argot llamativo, su caracter extravagante y toda clase de metodos de propaganda, se convirtio, con el tiempo, en el evangelista mas popular de su tiempo. Se decia que habia predicado a mas de cien millones de personas y que habia convertido a mas de un un millon en sus campanas" (Introduccion 294).

(11) De acuerdo con Benjamin, "Fidelity in the translation of individual words can almost never fully reproduce the meaning they have in the original. For sense in its poetic significance is not limited to meaning, but derives from the connotations conveyed by the word chosen to express it. We say that of words that they have emotional connotations. A literal rendering of the syntax completely demolishes the theory of reproduction of meaning and is a direct threat to comprehensibility" (Task 78).

(12) Segun del Olmo, "en el Diario se trata tambien de despojar a lo urbano de sus apariencias mas horridas y, a partir de ahi, instaurar una nueva realidad, mejor por gracia de la poesia y por la mirada y el trabajo del poeta" (Poeticas sucesivas 206).

(13) De acuerdo con Julia, "Nueva York con sus rascacielos, suciedad y problemas raciales es emblematica de un peligro constante contra la belleza y la armonia del mundo, cuya experiencia y recreacion en la poesia constituirian las unicas formas de salvacion posible" (58-9).

(14) Como indica Francis Shor, "The importance of identifying images in the modern city for Benjamin is, thus, not only a way of reclaiming the past, but also a way of integrating historical experience into the quest for redemption in modern existence" (41).

(15) Esta interrupcion de la temporalidad ciclica puede observarse, por ejemplo, en el poema "Domingo de Ramos" (CI), en el que el poeta pone de relieve su confusion ante una cronologia que, al eliminar una celebracion cultural--religiosa y popular en este caso--rompe con su interpretacion como parte de un proceso restaurativo y regenerativo. Como consecuencia, el poeta habita en una temporalidad lineal que rompe con sus parametros de comprension de la realidad: "?Domingo?/ Este domingo/ no es mio. Nada se/ de esto que llaman aqui gloria [...] ?domingo? Las campanas/ no dicen nada, el sol esta/ traducido en un oro debil. Dios/ no entiende" (177).

(16) Como refleja el poema "Partida" (CLXXV): "Si, si, asi era, asi empezaba/ aquello, de este modo lo veia/ mi corazon de nino, cuando, abiertos/ como cielos, los ojos,/ se alzaban, negros, desde aquellas torres/ candidas, por el iris, de su sueno,/ a la alta claridad del paraiso./ Asi era aquel petalo de cielo,/ en donde el alma se encontraba,/ igual que en otra ella, sola y pura./ Este era, esto es, de aqui se iba,/ como esta noche eternal, no se a donde,/ a la tranquila luz de las estrellas;/ asi empezaba aquel comienzo, gana celestial de mi alma/ de salir, por su puerta, hacia su centro ... " (239).

(17) A modo de ejemplo, esta disgregacion interna de la personalidad poetica se observa en el poema "!Dos Hermanas!" (XX): "Dos cables: "Madre, Novia: Moguer, Long-Island; Flushing; Naufrague en tierra, en mar de amor" (114). Como indica Predmore en su anotacion a este poema: "Aqui el poeta senala claramente su dilema, su lucha interior entre nino y hombre, entre madre y novia, entre Moguer y Nueva York" (114).

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Title Annotation:Estudios y confluencias
Author:Arroyo-Rodriguez, Daniel
Publication:Confluencia: Revista Hispanica de Cultura y Literatura
Date:Mar 22, 2019
Words:9192
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