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Un escudo para dos reinas. Una encuademacion Heraldica de la Biblioteca Nacional de Espana.

An armorial shield for two queens. A Heraldical binding of the National Library of Spain

Sumario. 1. Introduccion. 2. Encuademaciones de las reinas de Espana en la primera mitad del siglo XVIII. 3. Las encuademaciones de la Reina Maria Amalia de Sajonia en Napoles. 4. Las encuademaciones de la reina Maria Amalia de Sajonia en Espana. 5. Conclusiones. 6. Referencias bibliograficas.

1. Introduccion

Una importante fuente heraldica son las encuademaciones de libros. Como es sabido, hasta bien entrado el siglo XIX no existen las encuademaciones industriales: los libros se compraban desencuadernados y era el nuevo propietario quien encargaba hacer una encuademacion a su gusto, ya fuera para si mismo o para regalarlo a otra persona. Es mas, conocemos la historia de distintas bibliotecas que van cambiando de dueno y en las que el ultimo titular ordena sustituir las encuademaciones de algunas obras para que muestren la nueva propiedad de los libros.

Las encuademaciones heraldicas son una gran fuente de estudio: algunas llevan el escudo de un linaje; otras las de un personaje concreto, que incluso va variando con el tiempo al anadir ornamentos propios de sus nuevas distinciones (2), lo cual nos permite datar la encuadernacion de forma bastante precisa por todas estas circunstancias; en otras ocasiones aparece un escudo partido donde se muestran las armas de un matrimonio, o bien dos escudos completos unidos que generalmente muestran de nuevo una relacion conyugal. En fin, muchas variantes que no es cuestion ahora de detallar (3).

2. Encuademaciones de las reinas de Espana en la primera mitad del siglo XVIII

Como ejemplo de estos escudos, podemos ver varios de los que aparecen en las encuademaciones de libros pertenecientes a algunas reinas de Espana de la primera mitad del siglo XVIII. Empecemos por Mariana de Neoburgo (m. 1740), segunda esposa (1690) (4) y viuda desde 1700 del rey Carlos II (figura 1), que muestra el escudo con las grandes armas de la monarquia espanola segun el modelo de la Pragmatica de la Nueva Estampa de 1566, pero con el anadido desde 1580 del escuson de Portugal. Este fue suprimido de la composicion heraldica tras el reconocimiento de la independencia de este reino, precisamente durante la minoria de edad de Carlos II (Paz de Lisboa de 13 de febrero de 1668), pero en algunos soportes se siguio manteniendo hasta la muerte del monarca (5), como ha hecho en este caso la reina viuda, que decidio mantenerlo. Llama tambien la atencion el desplazamiento de la granada a un entado en punta en el segundo cuartel, algo absolutamente insolito. Junto al escudo de Carlos II aparece el de la reina, el propio de la Casa del Palatinado (armas resumidas) (6), colocados ambos bajo la corona real y rodeados por los lazos que indican el estado de viuda de dona Mariana (7). En los angulos se estampa el monograma (MA enlazadas y coronadas) de la reina. Recordemos que su posicion tras la muerte de Carlos II y el cambio de dinastia fue muy complicada, pero mejoro bastante tras el segundo matrimonio del rey Felipe V con su sobrina, Isabel de Farnesio, quien consiguio que su ya anciana tia volviera a la corte y se le diera la consideracion y rentas que se le debian como reina viuda (8).

Esta encuadernacion en piel negra es del periodo de su destierro en Bayona y esta en un libro escrito por Jean-Joseph Languet de Gergy titulado Vie de la venerable mere Marguerite Marie, religieuse de la Visitation Sainte Marie, du Monastere de Paray-le-Monial en Charolais, publicado en Paris, veuve Mazieres, en 1729 (9).

Anteriores cronologicamente a esta encuademacion, pero no en la cronologia absoluta de los reinados, son las de la primera esposa de Felipe V (1701), Maria Luisa Gabriela de Saboya (1688-1714), hija de Victor Amadeo II, duque de Saboya, y de Ana Maria de Orleans (hija del duque Felipe, hermano menor de Luis XIV). El escudo que aparece en el ejemplo que mostramos, claramente de factura francesa, es un escudo partido donde las armas del esposo, en este caso Felipe V, aparecen dimidiadas, y en el que ademas hay que advertir que las armas de Castilla y Leon estan ordenadas al reves y que el escuson de Borbon-Anjou aparece en la parte superior del escudo, donde antes se habia colocado el de Portugal. Por su parte, para representar las armas de la reina se usa el modelo mas simplificado de su escudo de linaje: solo la cruz de Saboya, completa. Esta encuademacion en tafilete rojo cubre un libro escrito por Jacques Benigne Bossuet titulado Politique tiree des propres paroles de l'Ecriture Sainte, publicado en Paris en 1709 (10) (figura 2a).

Este modelo con las armas del rey dimidiadas y las de la reina completas lo podemos encontrar en encuadernaciones de varias reinas de Francia, como Maria de Medici (esposa de Enrique IV), pero sobre todo el precedente mas claro aparece en una encuadernacion realizada unos anos antes para una reina de Espana, Maria Luisa de Orleans, primera esposa de Carlos II (11), que es identico al que comentamos, incluida la corona y las palmas que rodean el escudo (12) (figura 2b).

Por ultimo, de la segunda esposa de Felipe V (1714), Isabel de Farnesio (1692-1766) (13), hija del principe Eduardo Farnesio y de Dorotea Sofia de Neoburgo (hermana de la por entonces reina viuda de Espana), tenemos bastantes ejemplos de encuademaciones heraldicas, entre las que vamos a destacar la que aparece en el libro de Jean-Francois Nee de la Rochelle titulado Le Czar Demetrius: histoire moscovite, publicado en Paris (chez Pierre Prault) en 1715 (14) (figura 3). En ella se ven los escudos de la pareja real: las grandes armas del rey en su definitiva nueva ordenacion, y las de la reina (las lises de los Farnesio), bajo corona real y rodeados de los collares de las Ordenes del Espiritu Santo y del Toison de Oro, destacando que el lomo del libro es adornado con vellocinos de oro y flores de lis alternandose (15).

Isabel de Farnesio fue desde 1714 reina consorte de Espana (hasta 1724). Tras la abdicacion de Felipe V, la pareja real es citada en la documentacion oficial como los "reyes padres" (16), aunque en realidad Isabel no era la madre del entonces rey, Luis I (hijo de Maria Luisa Gabriela de Saboya), sino su madrastra. Tras la subita muerte de Luis I y la vuelta de Felipe V al trono, tiene de nuevo la consideracion de reina consorte (1724-1746) (17), siendo de hecho la verdadera gobernante de Espana durante la mayor parte de este periodo. Cuando accedio al trono su hijastro Fernando VI (1746-1759), se convirtio en reina viuda y fue alejada de la corte para que no influyera en la politica. No obstante, durante la ultima enfermedad del rey, volvio de nuevo al primer plano politico y asumio de hecho el papel de representante en Madrid de los intereses de su hijo y presunto heredero, el rey de Napoles (18).

La muerte de la reina Barbara de Braganza (27 de agosto de 1758) sumio a Fernando VI en la locura. El ministro Wall escribe a Napoles (26 de septiembre) dando informacion sobre el estado del monarca, a la vez que don Carlos recibe informes por diferentes conductos de la agitacion de la corte y de los deseos del Consejo de Castilla de asumir el gobierno, frente a los intentos de la reina Isabel de hacer valer su posicion a traves de su secretario, el marques de Gamoneda. Mientras tanto, la prudencia guia al rey de Napoles, que escribe (19 de diciembre) a su embajador en Madrid, principe de Yacci, "un solo pensamiento debe ser el alma de todos, consiste en no hacer cosa alguna en lo tocante a la politica, unicamente debe pensarse en que el rey recobre la salud y su acostumbrada alegria", lo cual hay que interpretar mas bien como un deseo que como un consejo, y sobre todo como un intento de frenar a sus partidarios, que ya pedian la creacion de una Junta de Estado para gobernar el pais, donde debia estar presente el representante de su majestad napolitana (19). Don Carlos obra con suma cautela; no quiere inmiscuirse de forma expresa en el gobierno y confia en que cuando ocurra el fatal desenlace su madre tome las decisiones correctas, por lo cual le entrega un segundo poder (13 de febrero de 1759) (20).

Ricardo Wall es quien lleva las riendas del Estado, en lo que puede, e informa tambien constantemente a Napoles de la salud del rey, que en marzo de 1759 ya parece totalmente irrecuperable. Tal es asi que insta a don Carlos a que se traslade a Madrid y se haga cargo del gobierno, a lo que el rey de Napoles se niega (20 de abril) (21). El duque de Bejar, sumiller de corps, es la persona que esta mas cerca del rey y sufre mas su enfermedad, por ello tambien se dirige a don Carlos (y a su madre) exponiendoles con crudeza el grave estado de su hermano (22). Mientras tanto, la administracion del reino se mantiene a duras penas y el gobernador del Consejo de Castilla (23) se queja por la falta de despacho y la paralizacion de los expedientes; todo esta en suspenso por falta de la firma y decision del rey. Los tribunales y los ministros intentan mantener la normalidad bajo la formula de "conviene al servicio del rey".

Pero la situacion se hace insostenible durante el verano. La reina Isabel escribe a su hijo (27 de junio) pidiendole que venga a Espana antes de que se arruine su patrimonio, le cuenta que Villaviciosa es un caos donde domina la anarquia sin rey ni autoridad que la disuelva, y reitera sus criticas (9 de julio) por su falta de accion. En ese momento muere el secretario de la Guerra (26 de junio) y don Carlos interviene por primera vez encargando de forma oficiosa a Wall que sustituya al difunto Sebastian de Eslava "hasta que sanando el rey catolico resolviera lo que creyera conveniente", aunque recuerda que este encargo se lo hace sin tener derecho alguno para ello (24), por lo cual Wall se niega cortesmente a aceptar a no ser que don Carlos tome definitivamente las riendas del gobierno de la monarquia.

Al final, don Carlos dicta una real orden (5 de agosto) dirigida a los tribunales, al gobernador del Consejo de Castilla y al inquisidor general (25), para que en los negocios de extrema gravedad en que no fuere posible resolver sin la intervencion y beneplacito del soberano, se diese cuenta de ello al rey de las Dos Sicilias "con el fin de que dichos negocios no quedaran en suspenso y se evitara el dano que pudiera sobrevenir a la monarquia". A este acto, tomado sin base legal alguna salvo el de ser el presunto sucesor del monarca (26), se anade el nombramiento como gobernadora de todos los reinos y senorios a Isabel de Farnesio, "la reina madre, viuda del rey, mi senor y padre". Wall da por buena la real orden y se reune con el embajador napolitano, para luego aceptar el nombramiento de secretario interino de Guerra que le hace el rey de Napoles. Poco despues muere el rey Fernando VI (10 de agosto de 1759), de lo cual se informa inmediatamente a Napoles (27), llegando el pliego del ministro Wall a la corte napolitana el 22 de agosto. Mientras tanto, en Madrid la reina Isabel de Farnesio se convierte en reina gobernadora y empieza a despachar con los secretarios de Estado (28), ordenando mandar una importante flota a Napoles para traer a Espana al nuevo monarca (29).

Luego que pasaron los funerales de Fernando VI, se hizo en todo el reino la proclamacion de su sucesor, bajo el titulo de Carlos III. Realizo esta ceremonia en Madrid el 11 de septiembre el conde de Altamira (30), como alferez mayor de la villa, con toda la solemnidad acostumbrada, arrojando medallas con el cuno del nuevo rey.

Terminadas las ceremonias de entrega del trono napolitano al tercer hijo del rey, Fernando (6 de octubre), la familia real paso a embarcarse en la escuadra del marques de la Victoria, que les lleva hasta Barcelona. Alli desembarca el nuevo rey el 17 de octubre de 1759, siendo aclamado al grito de !viva Carlos III el Verdadero! (31), para luego dirigirse a Madrid, donde llega el 9 de diciembre de 1759. Comienza asi de facto su reinado en Espana, aunque la solemne entrada en la villa y corte tendra lugar el 13 de julio de 1760. El 19 de julio se reunen Cortes en los Jeronimos para prestar el acatamiento formal al monarca y jurar al nuevo principe de Asturias.

En estos momentos la reina Isabel de Farnesio se convierte verdaderamente en reina madre, conviviendo con la nueva reina consorte, Maria Amalia de Sajonia, poco tiempo, ya que esta murio el 27 de septiembre de 1760. Como Carlos III no volvio a casarse, dona Isabel fue hasta su muerte en 1766 la unica reina que hubo en Espana. De su periodo de reina viuda podemos ver esta encuadernacion de la Real Biblioteca (32) (figura 4), que en lo heraldico es practicamente identica a los modelos usados como reina consorte, pero en la que ahora desaparecen los collares de las Ordenes del Toison y del Espiritu Santo, que son sustituidos por los cordones propios de las viudas.

Hemos visto, por tanto, tres modelos de encuademacion heraldica de reinas de Espana de la primera mitad del siglo XVIII: el de Mariana de Neoburgo, reina viuda de Carlos II, y los de Maria Luisa Gabriela de Saboya e Isabel de Farnesio, las dos esposas de Felipe V, cada uno con sus peculiaridades heraldicas.

3. Las encuademaciones de la Reina Maria Amalia de Sajonia en Napoles

Pasemos ahora a comentar la encuademacion heraldica objeto de este estudio, que esta en un libro escrito por Arcangelo Arcangeli titulado Vita della madre Brigida di Geso, fondatrice del Collegio di S. Orsola in Piacenza, publicado en Roma, nella Stamperia de Rossi, en 1759 (33) (figura 5). La ficha catalografica de la Biblioteca Nacional de Espana nos dice que es "encuademacion en tafilete rojo, con decoracion estilo rococo; supralibros heraldico central en pabellon con las armas de Polonia-Lituania y de la casa de Parma bajo corona real; hierros dorados en los entrenervios y en los cantos; cortes dorados y cincelados; hojas de guarda marmoleadas" (34). Como puede verse, ninguna referencia concreta a su propietario; incluso se haria necesaria alguna precision mas sobre las armas representadas y, por supuesto, nade se dice del motivo de que en la encuademacion haya esta peculiar decoracion heraldica.

Uno de los temas mas importantes en los actuales estudios sobre libro antiguo, que se esta empezando a desarrollar en muchas de las grandes bibliotecas del mundo, es el de intentar averiguar la genealogia de los libros, es decir, los distintos propietarios que han tenido y como han ido pasando de uno a otro. Para ello es basico el estudio de las encuadernaciones, como antes hemos dicho, en especial si llevan motivos heraldicos, asi como de los exlibris, sellos, anotaciones manuscritas y otras marcas de propiedad que puedan aparecer en los mismos. En la Biblioteca Nacional de Espana existe un pequeno grupo de personas dedicado al estudio de las procedencias de sus fondos que, poco a poco, va identificando a los antiguos propietarios y actualizando la informacion en las bases de datos. En mi colaboracion con ellos, una de las encuademaciones que estudiamos fue esta y las conclusiones a las que llegamos fueron las siguientes.

En un primer momento, pareceria que estamos ante unas armas que nos muestran un matrimonio: dos escudos unidos, sobre un manto y bajo corona real. El primer escudo muestra en un cuartelado las armas territoriales del Reino de Polonia y el Gran Ducado de Lituania, anadiendo en el centro un escuson con las armas de la dinastia que los gobernaba en estos anos, que no es otra que la Casa de Wettin, electores de Sajonia y archimariscales del Sacro Imperio Romano Germanico, todo lo cual aparece en el escudo, desde el bonete electoral a las espadas cruzadas de su oficio adscrito a su electorado. En el ano que se imprimio nuestro libro, 1759 (y como veremos la encuadernacion no se debio hacer mucho despues), es elector de Sajonia, desde 1733, Federico Augusto II, que en Polonia reina como Augusto III, que morira en 1763 y que solo se caso una vez, en 1719, con la archiduquesa Maria Josefa de Austria, hija del emperador Jose I y muerta en 1757. Por tanto, en ningun caso puede hacer referencia a este monarca dicho escudo, ya que su consorte estaba muerta cuando se hizo el libro y sus armas no eran las que aparecen en el segundo escudo, que sin duda pertenece a los Farnese, duques de Parma. No pudiendo ser un escudo de matrimonio, hay que buscar otra alternativa, y siempre relacionada con la monarquia, dado el diseno especifico de la encuadernacion.

Si leemos la introduccion del libro protegido por ella, vemos que el autor se lo dedica a la "Sacra Cattolica Real Maesta", es decir, a Isabel de Farnesio, reina viuda de Espana, por el apoyo que sus antepasados dieron a la protagonista de la obra. En ella cita ademas expresamente a la duquesa de Parma, Margarita de Medici, y a su hijo el duque Ranuccio II, firmando su obra en Piacenza el 1 de julio de 1759. Por tanto, ya tenemos identificado el segundo escudo de la encuadernacion, el de Isabel de Farnesio; ahora tenemos que desvelar el primero e intentar entender el motivo de esta composicion.

Conocemos que la entonces reina de Napoles, Maria Amalia de Sajonia, precisamente hija del citado Federico Augusto II, tenia en gran estima al jesuita autor de esta obra, del que poseia en su biblioteca otro titulo, la Vita del venerabile cardinale Roberto Bellarmino, arcivescovo di Capua, e religioso della Compagnia di Gesu', descritta da un divoto del medesimo Ven. cardinale, publicada en Roma, nella Stamperia Komarek al Corso, en 1743, cuyo ejemplar se encuentra hoy en la Real Biblioteca de Madrid (35). Lo que mas nos llama la atencion de este ejemplar es su magnifica encuademacion (figura 6), realizada en Napoles y que muestra las armas dinasticas de la reina Maria Amalia, por entonces soberana de ese territorio. Estas aparecen con el mismo diseno que el del primer escudo de la encuademacion que estamos comentando, salvo la corona que aparece sobre ellas, que es la nueva corona que se encargo para la coronacion de su marido (36).

Sabemos que en 1735 don Carlos dominaba ya gran parte de sus nuevos estados, recibiendo el homenaje de los sicilianos en la catedral normanda de Santa Rosalia de Palermo el 31 de mayo de 1735, donde el Domingo de Pentecostes (3 de julio) sera solemnemente consagrado y coronado como rey de Sicilia (37) por el arzobispo primado Matteo Basile, pese a la energica oposicion del papa, gracias al secular privilegio de la Apostolica Legatia que tenia el monarca siciliano, y que garantizaba a la isla una particular autonomia juridica en lo eclesiastico (38).

La nueva corona de su majestad siciliana, titulo por el que se conocia en Espana a don Carlos (39), tiene un diseno muy peculiar y caracteristico, que se identifica facilmente, como vemos en la encuadernacion de la Real Biblioteca, que protege la obra de Giuseppe Simonio Assemani, Kalendaria Ecclesiae universae ... studio et opera Josephi Simonii Assemani, tomus primus, Kalendaria ecclesiae slavicae sive graeco-moschae, publicada en Roma (ex Typographica Komarek, apud Angelum Rotilium) en 1750 (40), donde aparece el bastante complejo escudo del monarca napolitano (41) sobre un manto y bajo la corona especifica de su reino (figura 7), con identico diseno al de la que hemos visto en la encuadernacion de su esposa (42).

Para continuar con las comparaciones heraldicas en las encuademaciones italianas de este periodo, existe en la Biblioteca Nacional de Espana un interesante ejemplar (43) de la obra Vita del venerabile servo di Dio il maestro Giovanni d'Avila ..., publicada en Napoles, nella Stampa Muziana, en 1754, y dedicada a don Luis, infante de Espana y cardenal de la Santa Iglesia (44) (figura 8).

Su encuademacion muestra las armas de los Farnese bajo corona real, y dado que la ultima representante viva de la dinastia era en estos anos Isabel de Farnesio, no cabe duda de que el escudo de armas que aparece en la encuadernacion es el suyo, lo cual se confirma por la corona que aparece sobre el, que indica su condicion de reina de Espana. Es, por tanto, una composicion muy similar a la de la figura 6, donde aparecen solas las armas de la reina Maria Amalia. Lo mas probable es que, dado que esta obra fue impresa en Napoles y se dedico al infante don Luis, el encargo de realizar esta encuadernacion fuera hecho o bien por la propia reina para engrosar su biblioteca, o bien por su hijo el rey Carlos, que se lo mandaria como regalo a su madre (45).

Con todo lo anterior, parece claro que los escudos de la encuadernacion objeto de estudio pertenecen a Maria Amalia de Sajonia e Isabel de Farnesio, que hemos visto han colocado sus armas propias, sin las de sus consortes, en varias encuadernaciones de estos anos realizadas en Italia. Y para entender que aparezcan juntos hay que decir que lo unico que las relaciona es que ambas fueron reinas de Espana, por eso sus escudos estan unidos y cobijados por un manto y bajo la corona real de Espana (figura 9).

Pasemos ahora a intentar explicar una posible hipotesis sobre el origen y la cronologia de esta encuadernacion. Las relaciones entre ambas mujeres parece que eran muy cordiales, con una correspondencia ininterrumpida desde el momento en que Maria Amalia se caso con el futuro Carlos III (1738). De hecho, cuando la nueva reina llego a Madrid, el encuentro entre ambas en el Palacio del Buen Retiro fue de lo mas afectuoso, echandose los nuevos monarcas a los pies de la anciana Isabel y besandole las manos (46). No es raro, por tanto, pensar que Maria Amalia llevara algunos regalos para su suegra, a la que nunca habia visto en persona, siendo quiza uno de ellos este libro dedicado a ella y que trata sobre la santidad de una persona que se habia destacado en los antiguos dominios de su familia. Tampoco seria extrano que para adornarlo ordenase hacer esta peculiar encuademacion, poniendo las armas de ambas en su condicion de reinas de Espana.

Veamos la probable cronologia: la introduccion del libro se firma el 1 de julio de 1759, por lo que poco despues debio de ser adquirido por la reina Maria Amalia. Fernando VI muere el 10 de agosto de ese ano, recibiendose la noticia en Napoles el 22 de dicho mes. Maria Amalia ya es oficialmente reina de Espana, y pudo encargar la encuadernacion de este ejemplar, con los parametros antes comentados, muy posiblemente en el mismo taller (coincidencia de hierros) que ya habia realizado para ella la encuadernacion que comentamos al hablar de la figura 6, teniendo que estar terminada antes del 6 de octubre, que es el momento de la partida de la familia real hacia Espana (o bien ser enviada desde Italia a Madrid en una fecha inmediatamente posterior, lo que parece menos probable). El libro seria entregado como regalo a Isabel de Farnesio poco despues del 9 de diciembre de 1759, fecha de la llegada de los nuevos soberanos a Madrid y del encuentro de ambos con la hasta entonces reina gobernadora en el Palacio del Buen Retiro, cuando las relaciones entre ambas reinas todavia eran buenas. Como curiosidad, decir que en la Navidad de 1759 se monto en la corte espanola del Buen Retiro el primer belen, una tradicion napolitana traida por la reina Amalia y que pronto se convirtio en algo tipicamente espanol (47).

Nos parecen menos plausibles otras opciones, aunque tampoco pueden ser totalmente descartadas, como que el libro lo adquiriera el propio Carlos III y quisiera encuadernarlo con los escudos de su mujer y su madre como reinas de Espana, para luego regalarselo a esta ultima, o que fuera la propia Isabel de Farnesio la que lo comprara y ordenara hacer esta peculiar encuadernacion para ofrecerselo a su nuera, ya que si fuera para ella misma no tendria sentido ordenar esta representacion heraldica. Ni por plazos temporales, ni espaciales (la encuadernacion se realizo en Italia), ni conociendo el caracter de Isabel de Farnesio, parece esta ultima opcion muy probable.

4. Las encuademaciones de la reina Maria Amalia de Sajonia en Espana

Para terminar este estudio, comentar que, a pesar del corto periodo de tiempo en que Maria Amalia de Sajonia fue reina de Espana, si hubo tiempo para hacer encuadernaciones con los escudos de los nuevos soberanos, en las que ya aparece el nuevo modelo de grandes armas de Carlos III (48). Como ejemplo, presentamos un volumen facticio conservado en la Biblioteca Nacional de Espana, que contiene dos disertaciones realizadas en el Seminario de Nobles de Madrid en presencia de los reyes, la primera dedicada al rey y la segunda a la reina, indicando esta ultima que la defensa se haria el 6 de julio de 1760 (49) (Figura 10).

Las dos obras estan reunidas en una unica encuademacion en marroquin verde, con doble encuadramiento de motivos vegetales en ambos planos enmarcando el supralibros central con el escudo acolado de los reyes bajo la corona real: el del monarca ya con su nuevo modelo y el de la reina con algun retoque (50), y rodeados por el collar del Toison (figura 11), lo cual nos data esta encuademacion a finales de verano o principios de otono de 1760, justo antes de la muerte de Maria Amalia. Es mas, cabria la posibilidad de que este libro ya estuviera asi encuadernado en esa fecha, 6 de julio, para ser entregado a los soberanos al termino del acto celebrado ante ellos.

5. Conclusiones

Como hemos visto, la identificacion de una encuadernacion heraldica no es una tarea sencilla ni mecanica. Es verdad que se puede hacer una descripcion detalladisima de las armas que aparecen en ella, pero lo mas importante no es ese paso (que no puede eludirse), hay otra finalidad. Hacer la descripcion es solo el inicio del camino; luego hay que identificar el linaje al que hace referencia y, finalmente, a la persona concreta, lo que normalmente se consigue gracias a la fecha de impresion, a la datacion de la encuadernacion y a los ornamentos externos del escudo que individualizan al personaje. En el caso que estudiamos la descripcion era sencilla, ya que se trataba de armas muy conocidas, ligadas a familias reinantes; el problema era saber el motivo de que aparecieran juntos dos escudos de miembros de estas familias, descartandose el mas comun, el de matrimonio.

Ello nos llevo a indagar mas y encontrar la unica razon que podia unirlos, que era el que las protagonistas fuesen ambas reinas de Espana, corroborado por estar la composicion sobre un manto y bajo una corona real. Por ultimo, habia que intentar datar el momento de la encuadernacion y, sobre todo, quien la encargo y para que. La pista fundamental era el contenido del libro y su fecha de conclusion, lo cual creemos nos ha llevado a plantear una hipotesis totalmente plausible que explica todos los problemas que ofrecia hasta ahora esta compleja encuademacion, donde aparecen juntos los escudos de dos reinas de Espana, Maria Amalia de Sajonia (reina consorte) e Isabel de Farnesio (reina viuda y reina madre): debio ser encargada por la primera para regalar a la segunda con motivo del viaje desde Napoles a Madrid de la nueva pareja de soberanos, a los que esperaba la entonces reina gobernadora, que recibiria el obsequio de su nuera en diciembre de 1759 en el Palacio del Buen Retiro de Madrid. Paso entonces este libro a su coleccion privada, que con el tiempo ha terminado en su mayor parte en la Biblioteca Nacional de Espana, donde hoy se encuentra.

Consideramos que estos trabajos pueden aportar interesantes conclusiones a los estudiosos de la historia de la encuadernacion, que pueden ayudar a aclarar las procedencias de muchos libros y como pasaron de unos poseedores a otros, y que deben ser un modelo de estudios interdisciplinares (51).

https://dx.doi.org/10.5209/rgid.64546

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Yeves Andres, J. A. (2008). Encuademaciones heraldicas de la Biblioteca Lazaro Galdiano. Madrid: Ollero y Ramos.

Recibido: 6 de marzo de 2019 / Aceptado: 6 de abril de 2019

Jose Maria de Francisco Olmos (1)

(1) Universidad Complutense de Madrid. Departamento de Historia de America, Medieval y Ciencias Historiograficas E-mail: josemafr@ucm.es

(2) Por ejemplo, haber recibido un titulo nobiliario, desempenar un cargo que conllevase poder usar determinados atributos, como en Espana era el de superintendente general de rentas, o bien haber recibido alguna orden o condecoracion, etc.

(3) Los franceses han sido quienes mas han estudiado tradicionalmente este campo, siendo los trabajos clasicos de referencia los de Joannis Guigard, Armorial du bibliophile, Paris, Bachelin-Deflorenne, 1870-1872 y Nouvel armorial du bibliophile: guide de l'amateur des livres armories, Paris, E. Rondeau, 1890, y la magna obra de 30 volumenes de Eugene Olivier, Georges Hermal y Robert de Roton, Manuel de l'amateur de reliures armoriees francaises. Paris, Ch. Bosse, 1924-1938. En Espana en los ultimos anos ha habido interesantes trabajos sobre este tema, como los de Juan Antonio Yeves Andres, Encuademaciones heraldicas de la Biblioteca Lazaro Galdiano, Madrid, 2008, o los de Valentin Moreno Gallego, Super libros reales: guia para la identificacion heraldica en la Real Biblioteca, Madrid, 2008; aunque sin duda el mayor experto en el estudio de las encuadernaciones en todos sus aspectos es actualmente Antonio Carpallo Bautista, Analisis documental de la encuadernacion espanola: repertorio bibliografico, tesauro, ficha descriptiva, Madrid, 2002, director del grupo de investigacion Bibliopegia, que esta haciendo una gran labor de investigacion y publicacion en este campo. Dentro de sus estudios, la heraldica va convirtiendose en un tema cada vez mas importante, por lo cual en colaboracion con Jose Maria de Francisco Olmos ha publicado trabajos como Encuademaciones de las guias de forasteros de la Real Academia de la Historia, Madrid, 2015; "Estudio de las encuademaciones de Charles Joachim Colbert de Croissy depositadas en la Biblioteca Complutense", Revista General de Informacion y Documentacion, 26/2 (2016) y "Estudio de las encuademaciones de Jacques-Nicolas Colbert depositadas en la Biblioteca Complutense", Revista General de Informacion y Documentacion, 27/2 (2017). Las referencias mas recientes sobre este tema seran la de Yolanda Isabel Bustamante Sampedro, Jose Maria de Francisco Olmos y Antonio Carpallo Bautista, "Las encuademaciones con superlibros heraldicos espanoles de la Casa Velazquez" y de Jose Maria de Francisco Olmos, Yohana Yessica Flores Hernandez y Antonio Carpallo Bautista, "Los exlibris en las encuadernaciones de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando: escudos heraldicos y marcas de propiedad" ambos capitulos en A investigacao sobre heraldica e sigilografia na Peninsula Iberica: entre a tradicao e a inovacao, Coimbra (Portugal), 2018.

(4) Este matrimonio, teniendo en cuenta los anteriores de los monarcas hispanos de la Casa de Austria, podria parecer de menor categoria, por eso don Luis de Salazar y Castro va a escribir una obra demostrando lo acertado de la eleccion, bajo el titulo Reflexion historica sobre los matrimonios de las Casas de Austria y Baviera que consagra a la catolica majestad de nuestro grande y piadoso rey, don Luis de Salazar y Castro, su cronista mayor, caballero de la Orden de Calatrava por mano del excelentisimo senor duque del Infantado, de Pastrana, Lerma, etc. La obra sera entregada al monarca por don Gregorio Maria Domingo de Silva Mendoza Sandoval de la Vega y Luna, duque del Infantado, sumiller de corps de S. M. y su montero mayor, siendo publicada en Madrid, en la Imprenta Real, por Mateo de Llanos y Guzman, ano de 1689.

(5) Dada la nueva situacion politica, las autoridades portuguesas protestaron por el mantenimiento de las armas y titulacion portuguesa en las monedas y documentos castellanos, por lo que por real decreto circular de 12 de noviembre de 1683, comunicado a todas las casas de moneda, se decia que en las nuevas acunaciones "no se pusiesen entre las armas de su majestad las de la Corona de Portugal" (Dasi, 1950 tomo II :194, citado en apendice, documento 981). Esta disposicion se reitero en una orden remitida al presidente del Consejo de Castilla el 15 de julio de 1685, donde se decia que "estando resuelto que para que los portugueses no tengan motivo de reparo ni queja se quiten del escudo de mis armas las de aquella Corona, y no se pongan en la nueva moneda segoviana que se esta labrando, y que se prevenga a las chancillerias y audiencias de estos reinos que en los instrumentos publicos no se nombre el titulo de rey de Portugal, mando que se repitan estas ordenes para su observancia, y que lo mismo se ejecute en las impresiones que se siguieren, asi en esta corte como en las demas partes del reino" (Canovas del Castillo, 1888: 382-383, y Garcia-Mercadal, 1995: 153). Esta orden fue generalmente aceptada, pero en algunas acunaciones de ocho escudos de la ceca de Sevilla siguieron apareciendo las armas de Portugal practicamente hasta el final del reinado de Carlos II, y tambien en acunaciones de las posesiones italianas, por lo cual no es extrano encontrar escudos de Carlos II del final de su reinado que todavia llevaran el escuson de Portugal.

(6) Sobre la Casa de Neoburgo en estos anos y su expansion territorial y matrimonial, ver Francisco Olmos (2018: 97-216). Las armas que usa aqui son simplemente un cuartelado del Palatinado y Baviera.

(7) Los textos heraldicos tradicionales, como el del Marques de Aviles (1780: libro II, 96-98), nos dicen que las viudas usaban cordones de seda blanca y negra, anudados o entrelazados en cuatro partes, atados a los circulos de las coronas y rodeando el escudo enteramente, haciendo referencia a que la primera que inicio esta costumbre fue Ana de Bretana, que a la muerte de su primer marido, el rey Carlos VIII de Francia, comenzo a llevar, como muestra del amor que le tuvo y que conservo toda su vida, unos cordones liados y atados a su cintura en la forma que los llevan los religiosos de San Francisco. Tambien los puso rodeando sus escudos, anadiendo que esta costumbre se mantuvo sin interrupcion en Francia, como puede verse en los escudos de la reina Ana de Austria cuando quedo viuda de Luis XIII, extendiendose luego a otros paises.

(8) En su testamento, Carlos II ordena que se le restituya su dote (100.000 florines) y se le pagase todo a lo que el monarca se hubiese obligado, y ademas que se le dieran durante todos sus anos de vida 400.000 ducados anuales para sus alimentos (clausula 35); ademas le dejaba todas las joyas, bienes y alhajas no vinculadas, asi como la jurisdiccion y el gobierno de la ciudad de los reinos de Espana donde quisiese residir (clausula 36). Felipe V le ordeno abandonar Madrid antes de que el entrara en la ciudad formalmente, por lo cual se retiro a Toledo, donde recibio con placer a su sobrino, el archiduque Carlos (hijo de su hermana Leonor), cuando sus tropas ocuparon la ciudad (1706). Este hecho hizo que Felipe V ordenara su destierro a Bayona, donde paso los siguientes 32 anos. En 1739 pudo regresar a la corte gracias a la influencia de la nueva reina, su sobrina, y termino instalandose en Guadalajara, en el Palacio del Infantado, donde murio en 1740.

(9) BNE 3/37573. Margarita Maria de Alacoque (1647-1690), religiosa de la Orden de la Visitacion, mistica e inspiradora del culto al Sagrado Corazon de Jesus. Pasaron solamente tres anos despues de su muerte cuando el papa Inocencio XIII emitio una bula dando indulgencias a todos los monasterios visitantinos, que resulto en la institucion de la fiesta del Sagrado Corazon en la mayoria de los conventos. En 1714 se inicio una encuesta diocesana para su proceso de beatificacion, siendo declarada beata en 1864 y santa en 1920.

(10) BNE 3/41141. Interesante obra del obispo Bossuet donde busca demostrar los lazos entre la politica y la religion inspirandose en las Sagradas Escrituras. Bossuet habia sido nombrado en 1670 tutor del Delfin, el presunto heredero de Luis XIV, pero a su muerte (1704) habia dejado el libro sin publicar, por lo cual su sobrino, el abad de Bossuet, completo la edicion, que vio la luz en 1709 en Paris (chez Pierre Cot), siendo la obra dedicada al Delfin, padre de Felipe V. Es muy probable que fuera un regalo del rey a su esposa, en la que confiaba totalmente, encargandole el gobierno del reino siempre que el tuvo que acudir a los campos de batalla; de hecho, en 1710 se le encomendo por tercera vez la regencia de Espana. El diseno de la orla que rodea al escudo es muy comun en las encuadernaciones francesas de epoca de Luis XIV, en especial en las relacionadas con la familia real.

(11) Maria Luisa (1662-1689) caso con Carlos II en 1679; era hija del duque Felipe de Orleans y su primera esposa, Enriqueta Ana Estuardo (hija del rey Carlos I de Inglaterra y de Escocia), y por tanto era tia materna de Maria Luisa Gabriela de Saboya, cuya madre era su hermana menor.

(12) Ver ejemplos de estas armas en algunas reinas de Francia, y en concreto el citado de Maria Luisa de Orleans, reina de Espana, en Guigard (1870-1872: 20-26) y (1890: 126), donde en el capitulo dedicado a las femmes bibliophiles aparecen de nuevo varios ejemplos de escudo partido con el dimidiado del esposo y las armas completas de la esposa, de donde se ha sacado la ilustracion de la figura 2. Sobre los adornos alrededor del escudo, volvemos a los clasicos antes citados, que dicen que las mujeres casadas suelen usar en sus escudos palmas verdes y ramas de laurel y de mirto como simbolo del amor conyugal.

(13) Boda inesperada si creemos a las fuentes, ya que Becattini (1790: 1-2), nos dice que tras enviudar de su primera esposa, Maria Luisa Gabriela de Saboya (m. 14 de febrero de 1714), Felipe V escribio al cardenal Troyano Acquaviva, su representante en Roma, para que le buscara una nueva esposa, y el prelado decidio proponerle como consorte a Maria Clementina Sobieski y Neoburgo. Pero antes de terminar las negociaciones para cerrar este matrimonio, el monarca resolvio casarse con Isabel de Farnesio (boda por poderes el 16 de septiembre de 1714 en Parma), prima hermana de la anterior, ya que sus madres eran hermanas. Esta rapida boda fue auspiciada y negociada por el abate Giulio Alberoni, por entonces representante consular del ducado de Parma en Madrid (y antes secretario del duque de Vendome, con el que habia servido en Espana) y por Marie-Anne de la Tremoille, conocida como princesa de los Ursinos, que habia sido camarera mayor de la anterior reina y, sobre todo, era persona de plena confianza de Luis XIV.

(14) BNE 3/32585. Un libro de gran exito escrito por un abogado del Parlamento, que tuvo tres rapidas ediciones (Paris, 1715 y 1717, y La Haya, 1716). Trata sobre la vida de Dimitri, hijo del zar Ivan el Terrible, que murio en 1591. Posteriormente aparecieron varios personajes afirmando ser el y reclamando el trono, ahora en manos de los Gudonov, consiguiendo uno de ellos reinar un ano (1605-1606) apoyado por los polacos. Es una obra mezcla de historia y romance.

(15) Sobre la biblioteca de la reina es muy interesante la magnifica obra de Lopez-Vidriero (2016), donde hay un capitulo especificamente dedicado a la encuadernacion (pp. 160-167). De hecho, la reina personalizo con encuademaciones de lujo los dos catalogos de su biblioteca, el de 1739 en tafilete rojo y el de 1749 en tafilete azul (p. 169). Sobre la encuadernacion concreta del libro sobre el zar Dimitri (no. 832 del catalogo), se dice que es francesa, realizada en Paris en el taller de Collombat (p. 460).

(16) Como ejemplo, ver la Gaceta de Madrid del 15 de agosto de 1724, en la que se dice que "llego el rey (Luis I) al Real Palacio de San Ildefonso, donde fue recibido de los reyes padres nuestros senores, con grandes demostraciones de carino. Los reyes padres nuestros senores se mantienen con perfecta salud, continuando su piedad y devocion en el Palacio de San Ildefonso" (p. 132).

(17) En la Gaceta de Madrid de 12 de septiembre de 1724 se dice que "desde la muerte del rey nuestro senor (ocurrida el 31 de agosto) se ha suspendido el uso de los consejos y tribunales, hasta ayer lunes, y solo se junto desde luego el Consejo Real de Castilla repetidas veces, para persuadir al rey padre nuestro senor, que reasumiese la Corona, a lo que finalmente asintio su magestad mediante real decreto" (p .148). En principio, el rey Felipe V indica de forma expresa en el decreto citado que su intencion es "aceptar el parecer del Consejo y volver a gobernar la monarquia como rey natural y propietario de ella", asegurando que lo hara hasta que "pueda dejar el gobierno de estos reinos al principe su hijo (el futuro Fernando VI), cuando tenga edad (habia nacido en 1713) y la capacidad suficiente, y no haya graves inconvenientes que lo embaracen", anadiendo que inmediatamente se convocarian Cortes para jurar por principe al infante don Fernando. Esta prevision no se cumplio y Felipe V se mantuvo en el poder hasta su muerte, casi con seguridad animado a ello por la reina, Isabel de Farnesio, que era la verdadera gobernante.

(18) Incluso bastante antes, ya que el rey de Napoles otorgo en Portici el 25 de abril de 1754 un poder a favor de su madre, nombrandola plenipotenciaria para gobernar la Corona de Espana y todos sus dominios en el caso de que Fernando VI muriera, y durante todo el tiempo en que tardase en llegar a Espana su sucesor, es decir el mismo (Tapia, 1962: 160). Tal vez una prevision excesiva, teniendo en cuenta la por entonces buena salud del rey Fernando, pero en cualquier caso dejaba bien a las claras quien era el hombre fuerte de don Carlos en Madrid y con quien debian tratar sus partidarios: la reina Isabel de Farnesio. Ricardo Wall, el nuevo ministro principal de Fernando VI, estaba en constante relacion con Napoles, pero tambien con San Ildefonso, residencia de la reina Isabel.

(19) Don Carlos esta mejor informado de lo que puede creerse, ya que su madre le envia con gran regularidad, a traves de correos extraordinarios, todas las noticias politicas y de la salud del rey, en cartas cifradas escritas en frances.

(20) "Don Carlos, por la gracia de Dios rey de las Dos Sicilias, de Jerusalen, etc., infante de Espana, duque de Parma, Piacenza y Castro, gran principe hereditario de Toscana ... ruega a su augustisima real madre para que si sucediera (que Dios no permita) la desgracia de la muerte del rey catolico, tome en nombre de su majestad las riendas del gobierno de las Espanas e Indias y en nombre de su majestad gobierne aquella monarquia y sus dominios hasta la llegada de su majestad a Espana" (Tapia, 1962: 168). Tambien pide a su embajador Yacci que "atienda y ayude a la reina viuda en su correspondencia porque tiene los ojos malos".

(21) Sabe que en Madrid hay murmuraciones sobre como gobernara, ya que hace muchos anos que esta alejado de Espana y rodeado de italianos, que seguramente le acompanaran en su venida a Espana. El mismo Tanucci escribe a Yacci (3 de abril) sobre este problema, procurando intentar que se rebajen estos rumores.

(22) Conde de Fernan Nunez (1898: 131), nos dice que "el duque de Bejar, mi cunado, su sumiller de corps, a quien amaba el rey tiernamente y que consideraba por su virtud y excelentes calidades, era el unico a quien conservaba aun algun respeto, y no se separo del rey en todo el tiempo de su enfermedad, en que le sirvieron tambien con el mayor celo y esmero, como sus gentiles hombres de camara, mis sobrinos el duque del Infantado y el marques de Santa Cruz y los duques de Uceda y Montellano. Desde luego que se declaro la enfermedad, entablo el duque de Bejar una correspondencia semanal con el rey Carlos, como su inmediato sucesor, para darle cuenta de todo cuanto pasaba. Por muerte de mi cunado y mi hermana, su mujer, conservo, vinculado en mi casa, un libro encuadernado en tafilete encarnado, con presillas de plata, en que se hallan originales de su mano todas las respuestas del rey al duque durante la enfermedad del rey Fernando". Joaquin Lopez de Zuniga (1715-1777), duque de Bejar, conde de Lemos, etc., fue sumiller de corps de Fernando VI y luego, en 1759, ayo de los infantes, hijos de Carlos III, y mayordomo mayor del principe de Asturias. Era ademas caballero de las Ordenes del Toison, San Genaro y Carlos III.

(23) Diego de Rojas y Contreras, gobernador del Consejo de Castilla del 29 de octubre de 1751 hasta su cese el 11 de abril de 1766, fue obispo de Calahorra (1748) y luego de Cartagena (1753-1772).

(24) Bernardo Tanucci, experto jurista y consejero mas cercano del rey, le asesora, dejando claro que en las actuales circunstancias no puede ejercer funciones ejecutivas de gobierno en Espana (carta de 5 de julio de 1766), ya que no tiene cobertura juridica alguna para ello: no ha sido jurado heredero por las Cortes ni ha recibido nombramiento alguno del rey de Espana o de los organos competentes, no es regente ni miembro de una junta extraordinaria.

(25) Manuel Quintano Bonifaz, arzobispo de Farsalia (1749), gobernador del arzobispado de Toledo en nombre del cardenal infante don Luis, y luego administrador apostolico de dicha sede. Fue nombrado inquisidor general y confesor del rey en 1755 y, por tanto, tambien director de la Real Biblioteca (en el decreto de fundacion de 1712 Felipe V establecia que el confesor del rey fuera tambien el encargado de la biblioteca; esta normativa se mantuvo asi hasta 1761). Murio en Madrid el 18 de diciembre de 1774. Fernan Nunez, 1898: 288.

(26) Testamento del rey Fernando (10 de diciembre de 1758), en el que instituye como heredero universal a su hermano y le encarga, por el bien de los reinos, "que venga a la mayor brevedad posible, luego que tenga aviso de su fallecimiento" (Tapia, 1962: 170).

(27) Desde este momento, la Gaceta de Madrid vuelve a dar a la reina Isabel el tratamiento de reina madre, como vemos en la de 21 de agosto de 1759, donde dice que "la reina madre nuestra senora, junto con el infante don Luis, hizo felizmente las dos jornadas que hay desde San Ildefonso al Campillo y desde alli al Buen Retiro, donde entro poco antes de anochecer, aplaudida y aclamada por las voces de todo este numeroso pueblo, al mismo tiempo que concurrio a Palacio toda la grandeza, embajadores, ministros extranjeros y demas personas distinguidas de la corte, para prestarla el debido rendimiento, que recompenso la reina madre ampliamente con su natural afabilidad y notorio agrado".

(28) Todo lo cual queda claro en la Gaceta de Madrid de 14 de agosto de 1759, donde se dice: "Apenas fallecio el rey nuestro senor don Fernando el Sexto, se despacharon correos con esta noticia, no menos importante que funesta, al rey nuestro senor don Carlos Tercero, rey de las Dos Sicilias, y a la reyna madre nuestra senora, governadora de estos reynos hasta el arribo del rey su hijo, por anticipado poder de S. M. siciliana, por ultima disposicion del rey difunto, y si fuesse menester por aclamacion general de ellos, que no pueden olvidar la parte que tuvo en el glorioso reynado de nuestro rey don Phelipe Quinto su esposo, dichosa nacion, que al privarla el Omnipotente de tan insigne dueno, la tenia preparado el consuelo de otro, no menos excelso, no menos amante de su patria, y aun de mayores experiencias en el arte de reynar, que es fortuna a que no estan acostumbradas las monarchias; y para durante su ausencia, la governadora mas capaz de suplirle en la direccion de los negocios, y como madre suya, la mas proporcionada a aliviar el ansia, con que es natural deseen los vassallos la vista de su soberano. El primer cuidado de la reyna madre nuestra senora, en el feliz ingresso de su gobierno, fue dar providencias para el digno entierro del cadaver del rey nuestro senor don Fernando, y ordenes para el riguroso luto de seis meses" (pp. 263-264).

(29) La flota enviada por la reina gobernadora estaba compuesta de 17 navios de linea, dos fragatas y dos tartanas, al mando de don Juan Navarro, marques de la Victoria (titulo conseguido por su victoria frente a los ingleses en las islas Hieres el 22 de febrero de 1744), teniente general de la Real Armada, que llego a Napoles el 29 de Septiembre.

(30) Ventura Osorio de Moscoso y Fernandez de Cordova, X conde de Altamira, XIV marques de Astorga, etc.

(31) Juego de palabras para afirmar la lealtad de Barcelona a su nuevo monarca, olvidando su adhesion y fidelidad durante anos al anterior "Carlos III", es decir el archiduque Carlos, pretendiente al trono durante la Guerra de Sucesion contra Felipe V, que hizo de Barcelona su capital y al que ahora consideran "falso rey".

(32) RB PAS/ARM3/50. La encuadernacion protege el famoso Almanach Royal, en este caso el perteneciente al ano 1755 (Imprimerie de la veuve d'Houry, au Saint-Esprit), que la familia d'Houry editaba en Francia desde finales del siglo XVII y que era una verdadera guia de la administracion y la corte francesa, siendo el modelo seguido por las guias que posteriormente se hicieron en Madrid y Napoles con las mismas caracteristicas. Ver mas datos sobre esta encuadernacion en Lopez-Vidriero (2012: 85-86).

(33) BNE 3/17822. Arcangelo Arcangeli era un erudito jesuita que escribio esta obra a mayor gloria de Brigida de Jesus Morello (1610-1679), fundadora de la congregacion de las Hermanas Ursulinas de Maria Inmaculada, dedicadas a la educacion cristiana de la juventud femenina. De origen genoves, se caso y paso a residir en Parma. Al quedar viuda se traslado a Piacenza, donde, bajo la direccion espiritual de los jesuitas, empezo su labor educativa (1649), protegida por Margarita de Medici, duquesa consorte de Parma y Piacenza.

(34) Consultado en linea el 19 de febrero de 2019. Las ornamentaciones que rodean al escudo son tipicamente italianas de esta epoca. Modelos muy similares pueden verse en las realizadas para el cardenal Francisco Javier de Zelada, cuya coleccion ha sido estudiada por Carpallo Bautista (2012).

(35) RB VI/1432. Roberto Belarmino (1542-1621), jesuita, cardenal (1599), arzobispo de Capua (1602-1605) en el reino de Napoles, importante inquisidor que fue llamado "martillo de herejes", siendo el encargado de dirigir los procesos contra Giordano Bruno y Galileo Galilei. Fue beatificado en 1923, canonizado en 1930 y declarado doctor de la Iglesia en 1931.

(36) De hecho, si analizamos en detalle los hierros del escudo de ambas encuademaciones, vemos que muchos de ellos son los mismos: el aguila polaca, el caballero de Lituania y el escuson electoral de Sajonia, lo que indicaria que el taller de encuademacion de ambas tambien fue el mismo. El unico que cambia es la corona, y ya hemos explicado el motivo.

(37) Para esta ceremonia, el conde de Santisteban mando hacer una corona y un cetro; en una carta al ministro Patino (AGS Estado 7730, Mesina 19-IV-1735) le dice: "deben servir para la coronacion, lo que espero a de estar muy bueno, pues todo sera de diamantes brillantes, de los muchos y buenos que tiene S. M., asi de los que trajo de Espana como de los de Parma, de forma que me persuado que la corona ha de ser mas vistosa y mas rica que la que sirvio para el sacre del rey cristianisimo que yo vi en Francia en 1720". Al final fue una gran obra de arte realizada por Claude Imbert, joyero de Avignon, que incluyo en ella 300 diamantes, ademas del famoso gran diamante de la Casa Farnese, color violeta, que se habia mandado abrillantar en Venecia para la nueva corona. Esta se taso en 1.200.000 pesos, efectuandose un grabado especifico de su imagen para darla a conocer a las otras cortes europeas. Mas datos en Godoy (1989: 29-36).

(38) Era un privilegio que habia dado el papa Urbano II (bula Quia propter prudentiam tuam de 1098) al normando Roger, gran conde de Sicilia y de Calabria, y a sus herederos, como signo de gratitud por haber expulsado de la isla a los sarracenos. Con el hacia al monarca legado papal permanente y hereditario, con derecho de nombrar y destituir a los obispos y con autoridad total sobre la Iglesia siciliana, salvo en los asuntos del dogma de fe o la salvacion del alma. Ver el texto en italiano en Becattini (1790: 100-101) (datado en Salerno el 5 de julio del ano XI del pontificado de Urbano II). Sobre esta importante institucion, ver Vacca (2000), y Mainenti (2002: 20-25).

(39) Como ejemplo, ver la Gaceta de Madrid de 28 de agosto de 1742, donde se dice que "el cardenal Acquaviva, encargado de negocios del rey de Espana y de su majestad siciliana, ha tenido una audiencia con el papa" (p. 276). Esta denominacion se mantiene durante todo el siglo XVIII.

(40) RB III/5783. Interesante obra escrita por un hombre con muchos nombres: en arabe era Yusuf ibn Siman as Simani y en latin Ioseph Simonius Assemanus (1687-1768). Nacido en Libano y miembro de una importante familia maronita, a principios del siglo XVIII paso a estudiar al Colegio Maronita de Roma, donde se convirtio en Giuseppe Simone Assemani, para luego trabajar en la Biblioteca Vaticana, siendo uno de los orientalistas mas reputados de su epoca. Viajo por encargo del papa por todo Oriente Medio para comprar manuscritos antiguos, y fue tambien nombrado cronista oficial del Reino de Napoles por el rey Carlos. Poco antes de su muerte fue consagrado arzobispo titular de Tiro (1766). Esta obra es uno de sus mas importantes y bien documentados trabajos (Lopez-Vidriero, 2017, no. 862 del catalogo).

(41) No queremos hacer una descripcion heraldica detallada, dada su complejidad, pero si historica. Si vemos la parte central del escudo, es el usado por Felipe V tras convertirse en rey de Espana; los dos ultimos cuarteles de la parte inferior hacen referencia a las armas de la Casa de Anjou, monarcas del reino en el siglo XIII, y al escudo del reino latino de Jerusalen, cuyo titulo se une al anterior precisamente en epoca de Carlos I de Anjou (1277). A los lados aparecen las armas italianas de los estados que don Carlos tenia derecho a heredar a traves de su madre, Isabel de Farnesio: por un lado Parma, que muestra las grandes armas de los Farnesio, que aparecen junto a las de Austria, Borgona antigua y Portugal, y por otro lado Toscana, donde se ven las armas de los Medici. En este caso el escudo aparece sobre un manto, pero lo normal es que lleve a su alrededor los collares de las ordenes que tenia el rey: el Toison de oro y el Espiritu Santo, de las que era miembro antes de su llegada a Italia; la Constantiniana de San Jorge, de la que era gran maestre como primogenito farnesiano, y por ultimo la de San Genaro, que el rey fundo con motivo de su matrimonio con Maria Amalia de Sajonia. Sobre este problematico periodo "italiano" de la vida de don Carlos, ver Francisco Olmos (2010: 237-312), y sobre el desarrollo de las armerias, Francisco Olmos (2013: 129-156).

(42) Podemos encontrar un ejemplo de encuadernacion con los escudos acolados del matrimonio durante su gobierno en Napoles, donde se ven las grandes armas napolitanas en el escudo del rey Carlos, mientras en el de la reina estan las ya comentadas anteriormente (aunque el escuson en este caso no muestra las espadas cruzadas del oficio de archimariscal del Sacro Imperio que estaba unido al electorado de Sajonia), en Guigard (1890: 127).

(43) BNE R/3539. En la ficha catalografica aparece como descripcion de su exterior: "Encuademacion heraldica en piel roja de estilo rococo, s. XVIII; en ambas tapas recuadro exterior de rueda dorada; orla pintada en negro y enmarcada por dobles hilos dorados, en el rectangulo interior doble cinta en negro con hilos dorados que enmarca un escudo real con cinco flores de lis en su interior con bordura de hierros de rocalla; lomo con cinco nervios cuajados; cantos, contracantos y cortes dorados; guardas brocadas". Como se ve, ninguna referencia concreta a la heraldica ni a su posible identificacion.

(44) Se refiere aqui a Luis de Borbon (1727-1785), ultimo de los hijos de Felipe V e Isabel de Farnesio, que se decidio hiciera la carrera eclesiastica, por lo cual fue nombrado muy nino arzobispo de Toledo (1735) y de Sevilla (1741), ademas de cardenal (1735), aunque al final opto por abandonar los habitos. El papa, durante el consistorio secreto celebrado el 18 de diciembre de 1754, acepto su renuncia como cardenal, asi como la de la administracion temporal de las sedes de Toledo y Sevilla. El infante siempre estuvo muy unido a su madre, con quien vivio hasta la muerte de esta en 1766, heredando de ella un gran patrimonio. Desde 1761 era conde de Chinchon, comprando este titulo a su hermano Felipe, duque de Parma.

(45) Aunque la obra esta dedicada al infante-cardenal, con quien la reina convivia desde la muerte de Felipe V, no hay ningun dato que nos permita afirmar que este ejemplar concreto termino en sus manos, ya que de ser asi la encuadernacion tendria probablemente sus armas cardenalicias. Que el libro perteneciese a la reina Isabel estaria tambien avalado por el hecho de encontrarse hoy en dia en la BNE, como casi toda su coleccion. En cualquier caso, no fue un buen momento para dedicarle la obra a don Luis, ya que ese mismo ano abandonaria la vida religiosa. Sobre los libros del infante-cardenal ver el interesante manuscrito Libreria del Serenisimo Sr. Ynfante Don Luis: Ymbentariada y tassada ante el Sr. Conde del Carpio, juez comissionado por S.M. Para formalizar la Testamentaria de S.A., hoy en la Real Academia Espanola, perteneciente al legado Rodriguez-Monino, RM-81.

(46) Gonzalez-Doria (1979: 363). Los problemas vinieron poco despues, y Maria Amalia se queja de ellos "... es necesario que yo diga alguna palabrita sobre la buena anciana. En Italia habia formado un elevado concepto de ella; mas su trato me ha hecho rectificarlo.", escribia en una carta dirigida a su familia sajona. La convivencia fue bastante compleja, hasta que al final la reina madre decide abandonar la corte y retirarse a la Granja de San Ildefonso.

(47) En la actualidad las figuras de ese primer belen instalado en el Buen Retiro en 1759 se conservan en el Palacio Real de Madrid.

(48) La idea del cambio heraldico la traia Carlos III ya meditada de Napoles; a principios de octubre de 1759 se encargo al grabador mayor de la Casa de la Moneda de Madrid, Tomas Francisco Prieto, que hiciera unos modelos (usando como referencia el sello secreto del rey como soberano de Napoles), remitiendo su proyecto al secretario de Estado el 21 de diciembre de 1759 e indicando que se le ha ordenado colocar las armas de Parma y Toscana, dado que era un encargo directo del rey y se debia respetar su voluntad. Las copias iluminadas con las modificaciones hechas por el rey se enviaron desde Madrid el 10 de junio de 1760 con su diseno definitivo, y sin duda se oficializaron poco despues de la toma de posesion oficial del rey Carlos III el 19 de julio de 1760 (jura en Cortes), aunque ya se hubiera informado a las autoridades competentes mediante circular anterior del primer secretario de Estado y del Despacho don Ricardo Wall y Devereux. El nuevo diseno se empezo a utilizar en algunas monedas en 1760 y en el papel sellado en 1761, y reordenaba las armas existentes, introduciendo las dinasticas italianas. Ademas, daba la primacia a Castilla-Leon al colocar en el centro sus armas, el cuartelado real con el entado en punta de Granada y cargado en corazon con el escuson de Borbon-Anjou. Existe un importante estudio especifico sobre este tema realizado por Garcia Mercadal, "El escudo grande de Carlos III", en Emblemata no. 2 (1996), pp. 239-261, no. 3 (1997), pp. 227-236, no. 6 (2000), pp. 229-240 y no. 7 (2001), pp. 447-453.

(49) BNE R/34811 (1 y 2). Lopez-Vidriero (2017, no. 842).

(50) En este diseno, el escudo de la reina ha sufrido una modificacion mas al quitar del escuson central el cuartel correspondiente al oficio de archimariscal del Imperio (espadas cruzadas), dejando solo las armas propias de los Wettin.

(51) Desde hace anos existen estudios de este tipo realizados por miembros de los grupos de investigacion de la Universidad Complutense de Madrid, Bibliopegia y Numisdoc, con la colaboracion de los miembros de la Real Academia Matritense de Heraldica y Genealogia.

Leyenda: Figura 1. Encuadernacion de la reina viuda Mariana de Neoburgo

Leyenda: Figura 2a. Encuadernacion de Maria Luisa de Saboya como reina consorte

Leyenda: Figura 2b. Encuademacion de su tia Maria Luisa de Orleans, primera esposa de Carlos II

Leyenda: Figura 3. Encuadernacion de Isabel de Farnesio como reina consorte

Leyenda: Figura 4. Encuadernacion de Isabel de Farnesio como reina viuda (1755)

Leyenda: Figura 5. Encuadernacion y portada con dedicatoria del libro a Isabel de Farnesio

Leyenda: Figura 6. Encuademacion de Maria Amalia de Sajonia como reina de Napoles y comparacion con el escudo de la que estamos estudiando

Leyenda: Figura 7. Encuademacion de don Carlos como rey de Napoles

Leyenda: Figura 8. Portada y encuadernacion de Isabel de Farnesio como reina de Espana

Leyenda: Figura 9. Encuademaciones italianas de las reinas Maria Amalia de Sajonia, Isabel de Farnesio y de ambas conjuntamente

Leyenda: Figura 10. Portadas de las dos obras encuadernadas en el volumen con el escudo de la reina Maria Amalia y el nuevo escudo con las grandes armas de Carlos III

Leyenda: Figura 11. Encuadernacion de Maria Amalia de Sajonia como reina de Espana, usando las armas reales modificadas por Carlos III (1760)

Leyenda: Encuademacion con las armas de Maria Amalia de Sajonia e Isabel de Farnesio como reinas de Espana (1759).
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Author:de Francisco Olmos, Jose Maria
Publication:Revista General de Informacion y Documentacion
Date:Jan 1, 2019
Words:11963
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