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Un analisis de la Granada ziri a traves de las fuentes escritas y arqueologicas.

RESUMEN: El asentamiento de los ziries en Madinat Ilblra y su posterior traslado a Granada (1013) al frente de la poblacion elvirense supone la fundacion de una nueva ciudad islamica. En este articulo se realiza un analisis tanto de la historia (abordando aspectos como el Estado, el poder, la fiscalidad, la sociedad ...) como de la cultura material del reino ziri granadino (reconstruyendo el posible trazado urbano de este periodo y sus diferentes elementos).

Palabras clave: Ziri. Taifas. Granada islamica. Reino ziri. Siglo xi.

ABSTRACT: The settlement of the Zirid people in Madinat Ilbira and their later transfer to Granada (1013) at the head of the Elviras population means the foundation of the new islamic city. In this article we analyse the History (tackling aspects as the State, the power, the tax system, the society ...) and the material culture of the Zirid kingdom from Granada (reconstructing the possible urban tracing of this period and his different elements).

Keywords: Zirid. Taifas. Islamic Granada. Zirid kingdom. 11th Century.

SUMARIO: O Introduccion. 1 La dinastia ziri. 1.1 El contexto historico global. 1.2 El traslado del norte de Africa a al-Andalus y la fundacion de Granada. 1.3 El estado ziri. 1.4 La organizacion militar y fiscal. 2 La cultura material del reino ziri. 2.1 El primer recinto amurallado. 2.2 La expansion de la ciudad hacia el llano. 2.3 Las necropolis. 2.4 Los sistemas hidraulicos: agua, acequias y aljibes. 3 Consideraciones finales.

An analysis of the Zirid Granada through written and archaeological sources

0 Introduccion

Medina de al-Andalus entre ella y Guadix (Wadi As) hay cuarenta millas, y esta es una de las ciudades de Elvira (1). Es de nueva fundacion (muhdata) de la epoca de los rebeldes (2) de al-Andalus. Antes Elvira era la mas frecuentada pero fue evacuada y su gente se traslado a Granada. Habbus al-Sinhayi la poblo, fortifico sus muros y edifico su alcazaba, despues le sucedio su hijo Badis b. Habus que completo su construccion y esta sigue poblada hasta ahora [AL-HIMYARI. al-Rawd al-mitar fi jabar al-aqtar: mu yam yugrafi, ed. Ihsan 'Abbas. Beirut, 1984, p. 45: (Agranata)].

De esta forma comienza la descripcion que el geografo al-Himyarl (siglo XIV) realiza de Granada, dejando claras dos ideas que cada dia mas la Arqueologia va confirmando: 1) que Madlnat Ilbira es capital y centro de la cora homonima hasta el siglo XI y 2) que Granada solo puede ser considerada ciudad islamica a partir de esta centuria.

El tema que nos ocupa, como podemos comprobar, se inserta, pues, dentro de dos de los grandes debates de la Historiografia y de la Arqueologia de los ultimos siglos: por una parte, el de la transicion del mundo tardoantiguo al altomedieval y, por otra, el de los origenes de la ciudad de Granada (3). En absoluto pretendemos aqui resolver ninguna de estas dos polemicas. En esta ocasion solo concentraremos nuestra atencion en los datos referentes a la dinastia ziri, el Estado y la plasmacion urbana del mismo en su capital: Granada.

Antes de insertarnos de lleno en la Granada ziri, debemos realizar al menos la enumeracion de las principales fuentes existentes sobre esta etapa.

Comenzando en primer lugar por las obras escritas en arabe, que son las mas numerosas y las que nos aportan mayor informacion, hemos de recordar que cuentan con limitaciones que lastran su capacidad de informacion y nuestras posibilidades de analizarlas. En sintesis podemos destacar las siguientes: 1) la escasez general de documentos y la parquedad de estas obras en cuestiones economicas y sociales, que nos obliga a extraer como si se tratasen de reliquias los escasos datos que nos transmiten al respecto, 2) la preeminencia siempre de la historia politica, dinastica y militar, 3) asi como el alto grado de subjetividad que parte de la propia realidad social que rodea al historiador, ya que son generalmente cronistas, funcionarios o personajes ligados al poder politico que actuan como mercenarios al servicio del mismo (4) y como elementos legitimadores con sus panegiricos poeticos e historicos.

Contamos con obras de diversas categorias, generos y subgeneros. Asi entre las de caracter historiografico o literario hallamos la Dajira (5) de Ibn Bassani, el Matin (6) de Ibn Hayyan, La cronica anonima de los reyes de taifas (7), el Baydn al-Mugrib (8), Ibn al-Jatib con sus distintas obras, sobre todo la Ibdta (9), y el Kitdb al-Ibar (10) de Ibn Jaldun. Obras de genero geografico como las de al-'Udrl (11), al-Bakri, al-Zuhrl, Ibn Galib (12), al-Himyari con su Kitab al-Rawd al-mi'tar (13). Mencion especial merecen las Memorias (14) del emir 'Abd Allah, ya que, ademas de ser la unica obra autobiografica que se conserva de la produccion literaria andalusi, resulta ser una fuente de primera mano para los acontecimientos de este reinado. Es un hibrido entre historia dinastica y autobiografia que tiene como objetivo la autojustificacion, la legitimacion del poder ziri y precisamente por ello debemos pasarlo por un tamiz critico que elimine su caracter subjetivo.

Tampoco podemos olvidar entre las fuentes arabigas al gran compilador al-Maqqari (1577-1632), quien nos completa a traves de sus citas de celebres historiadores la vision de la Historia de al-Andalus sobre todo en su primera parte del Nafh al-Tib (15).

Dignas de mencion son tambien las fuentes de caracter biografico y los estudios de las tabaqat de las que podemos extraer importantes datos que nos ayuden a aproximarnos al panorama cultural, politico o intelectual. Consideramos que estas obras pueden dar mucho mas de si. Citamos solo unas pocas de ellas que son a las que mas hemos acudido: Tarij 'ulama al-Andalus del elvirense Ibn al-Farad!, la Takmila y la Hulla al-siyara de Ibn al-Abbar o el Ajbar al-fuqaha ae. al-Jusanl, al-Dayl wa-l-Takmila de al-Marrakusi, la Yadwa de al-Humaydi o el Tartib al-maddrik del cadi 'Iyad (16).

Ademas contamos con fuentes hebreas como el Diwan de Ibn Nagrela (17), el Sefer ha-Qabbalah (18) de Abraham b. Daud, el Kitab al-Muhadara wa-l-mudakara (19) de Moseh b. 'Ezra, el Sefer Sebet Yehudah (20) de Selomoh b. Verga y el 'Emeq ha-Bakha (21) de Yosef haKohen. El problema de estas fuentes es que generalmente se limitan a la historia de las comunidades judias.

Y no podemos olvidar la aportacion de las cronicas de los reinos del Norte entre las que podemos destacar la Primera Cronica General (22) de Alfonso X el sabio o la Historia Arabum (23) de Rodrigo Jimenez de Rada.

A estas se les suman las fuentes arqueologicas que tenemos a nuestra disposicion: informes de excavaciones, anuarios arqueologicos y la cultura material custodiada en el museo o presente en las calles granadinas.

Por ultimo debemos recordar las posibilidades que nos ofrece la numismatica, sobre todo en cuestiones economicas, politico-administrativas y sobre la forma de representarse a si mismo el poder. El primer estudio desde esta disciplina sobre taifas lo realizo Prieto y Vives (24) y al respecto debemos destacar las aportaciones que desde el analisis de las acunaciones realizan Francois Clement (25) (1997) y Pierre Guichard y Bruna Soravia (26) (2005).

1 LA DINASTIA ZIRI

1.1 El contexto historico global

El contexto historico en el que nos movemos al referirnos a la Granada ziri es el de la fitna, el de la guerra civil en el seno de la comunidad islamica, las luchas por el califato y la posterior abolicion del mismo en noviembre de 1031 que desemboca en la constitucion de mas de una treintena de reinos en al-Andalus, conocidos como reinos de taifas. Nos hallamos asimismo ante un siglo clave en el que se da el gran viraje, el cambio en el equilibrio de fuerzas entre el Islam y la Cristiandad (27).

Sin embargo, en lo que se refiere al urbanismo, en el caso andalusi, el panorama es radicalmente opuesto. La fragmentacion politica origina nuevos centros de poder que a su vez dan lugar a nuevas entidades urbanas, por lo que se produce un florecimiento urbano que contrasta con la crisis politica global (28).

1.2 El traslado del norte de Africa a al-Andalus y la fundacion de Granada

En este contexto, llegan a la Peninsula unos bereberes procedentes de Ifriqiya del grupo Talkata, de la rama sinhaya y de la macrotribu de Baranis: los ziries. Hemos de subrayar que estos ziries se asientan en Madinat Ilblra en primer lugar, para poco despues trasladarse a Granada junto con la poblacion elvirense, fundando una nueva medina hacia el 1013. El asentamiento de estos ziries se produce como fruto de un acuerdo con la poblacion autoctona, como se puede concluir a traves del analisis de los hechos y de la lectura de las Memorias del sultan 'Abd Allah (29). Con este pacto, de una parte los elvirenses, como pueblo desmilitarizado, obtienen un protector en unos momentos de gran inseguridad como la fitna y, de otro, los ziries, consiguen el gobierno, el cobro de tributos y la fidelidad de sus subditos (bay'a) (30).

Tras el asentamiento en la nueva medina, podriamos grosso modo dividir el acontecer historico de Granada en tres periodos:

-- <<Fundacion y consolidacion de la dinastia>> (1013-1038), con Zawl b. Ziri primero y luego con Habus b. Maksan como sultanes, durante el cual se produce el traslado a Granada y se organiza el Estado ziri, dotandose de todo un aparato burocratico y de un ejercito de milicias. Este periodo se plasma en el urbanismo en la construccion de la alcazaba al-Qadima.

-- <<Esplendor>> (1038-1073), coincidiria con el gobierno de Badis b. Habus, es la etapa de maxima expansion politica del reino, que llega a abarcar desde Baza hasta Ecija y Ronda, y desde Jaen-Baeza hasta el Mediterraneo. A su vez es la fase de mayor crecimiento de la ciudad de Granada. Se produce la expansion hacia el llano cuyo mejor ejemplo es la construccion de la mezquita mayor.

-- <<Decadencia y desaparicion>>, que se dara con el sultan 'Abd Allah (1073-1090). Marca el fin de la taifa ziri que cae en manos de los mulattimun en el 1090. Durante este periodo Granada sufre diversas crisis politicas y economicas, numerosas revueltas internas y la presion asfixiante de Alfonso VI, que hostigaba constantemente a la poblacion granadina exigiendo el pago de altas sumas de dinero en concepto de parias (31).

1.3 El estado ziri

Realizado este esquema de la historia dinastica ziri, pasemos al analisis del Estado, el poder y la sociedad en el reino ziri. Conviene recordar que en el mundo islamico la formacion social que impera es la tributario-mercantil, como ya apuntaron algunos reputados historiadores y arabistas, entre los que merecen ser mencionados S. Amin (32), M. Barcelo (33), P. Guichard (34), M. Acien (35), R. Pastor (36) y F. Maillo (37). Resumiendo, podemos senalar que dentro de este modo de produccion hallamos al menos dos clases sociales bien definidas: la 'amma (el pueblo llano), dentro del cual destacamos al campesinado organizado en comunidades rurales, y la clase dominante, la jassa (aristocracia) que concentra el poder politico y vive de los tributos que exige a los anteriores.

En cuanto a la estructura del Estado ziri, hemos de destacar que, aunque en gran medida era heredero del califal, mantenia algunas peculiaridades propias de un grupo tribal bereber, que no debemos olvidar eran recien llegados (38). Asi, podemos comprobar que el poder esta concentrado en manos de una elite, homogenea desde el punto de vista etnico, que se puede identificar con los sinhayas ziries. Pero esta <<aristocracia>> se reune en un consejo tribal (yama'a) que tenia un alto poder vinculante, de hecho era la que designaba al heredero al emirato. Por ello, se puede senalar que en el Estado la autoridad era en cierto modo <<colegiada>> (39). Se designaba a un emir al que se le delegaba parte del poder, pero este debia consultar todas sus decisiones con dicha yama'a salvo durante el gobierno de Badis y el ultimo periodo de Abd Allah, ya que el primero impone su autoritarismo y el segundo, en una situacion critica, concentra en sus manos todo el poder.

Los bereberes ziries contarian con una serie de colaboradores, altos funcionarios que formarian tambien parte del Estado. Lo mas curioso de ello es que la mayoria de estos no pertenecian a su grupo tribal y eran de otras etnias y/o religion. Esto podria explicarse bien porque estos bereberes eran poco duchos en el manejo de cuestiones administrativas, dado que eran fundamentalmente guerreros, y/o por integrar a otros sectores de la poblacion en el aparato estatal para que el pueblo se sintiese identificado con el Estado.

Analizando los diferentes cargos de la administracion ziri, hemos de precisar que el mas relevante tras el de emir era el de visir (wazir). Dentro de estos hallamos diferentes tipos. El visir mas importante seria el visir mayor, que era la mano derecha y consejero personal del emir, algo asi como una especie de primer ministro de la epoca. Normalmente, durante este periodo de taifas, este mismo visir ejercia tambien de kdtib, secretario o escriba de la administracion del reino, de ahi que se hable de du-l-wizdratayn. Merece ser destacado al respecto el judio Isma'il b. Nagrala que sera primer visir con Badis y llegara incluso a dirigir el ejercito (40). Otra variedad seria el visir-regente, como fue el caso de Simaya designado por los sinhayas ante la minoria de edad de Abd Allah.

Pero con el nombre de visir se conocia igualmente a los gobernadores de las otras ciudades que tenian obligaciones militares. Asi, All al-Qarawi y su hermano fueron nombrados visires de Guadix y ambos son generales <<a quienes incumbia decidir en caso de guerra>> (41).

Por otro lado, y relacionado con el patrimonio regio, estaba el qabid al-wayiba o jdzin li-l-amwal que era un tipo de tesorero que cobraba las rentas del patrimonio real. Ademas tenemos constancia de un 'amil 'ala l-mustajlas (intendente de los dominios personales del emir); concretamente conocemos a Ibn Abi Lawla que ostento tal puesto en tiempos de Abd Allah (42).

De herencia califal, prevalece el puesto de sahib al-madina (zalmedina) que, al parecer, siempre seria ocupado por eunucos, posiblemente porque estos, al depender directamente del emir de turno, garantizaban mas fidelidad. Asi conocemos a un tal Muwaffaq, eunuco de Badis b. Habus que seria sahib al-madina de Granada durante el emirato de este, y a Labib, eslavo tambien, que trabajaria como zalmedina con Abd Allah.

Tambien aparece citado en las Memorias un katib basam (secretario del ejercito de mercenarios) que seria en tiempos de Badis al-Mu'affar un cristiano llamado Abu-l-Rabi' (43).

1.4 La organizacion military fiscal

En cuanto a la organizacion militar, estamos en condiciones de afirmar que existian varios cuerpos divididos en diferentes grupos etnicos. En un principio, los sinhaya constituirian la direccion y serian la parte mas importante del ejercito, de hecho los grandes jeques sinhaya recibieron el mando de las principales circunscripciones territoriales y la potestad de apropiarse de parte de los tributos a cambio de que aportasen tropas al reino (44). Sin embargo, debemos tener en cuenta que estos eran una minoria dentro de una poblacion multietnica en la que estaban presentes judios, muladies y cristianos, por una parte, y, por otra, arabes, bereberes, con sus diferentes cabilas, y eslavos. Por lo que la politica de la administracion central fue acudir a otras milicias (aynad) para asegurar la defensa del poder. Estas milicias estaran formadas en su practica totalidad por zanatas, tribu tradicionalmente enemiga de los sinhaya, que gozaban de una gran reputacion como guerreros y que recibiran compensaciones territoriales a cambio de sus servicios. Con el tiempo estos acabaran convirtiendose en el cuerpo de mayor importancia; sintomatico de ello es el continuo trato de favor que reciben por parte de los visires del que nos deja constancia una vez mas Abd Allah45. Pero a estos, sinhayas y zanatas, debemos anadirle la existencia de mas cuerpos. Asi, tenemos constancia, al menos durante el emirato de Abd Allah, de otras dos unidades de defensa: una de esclavos blancos (abid) y otra de esclavos negros (wusfdna) que tenian una especie de jeques que formaban parte de la administracion estatal (46). Ademas tenemos referencia de una guardia palatina constituida por cristianos.

En lo que refiere a la fiscalidad, hemos de subrayar que la recaudacion de impuestos estaba en manos siempre de judios, como nos relata el sultan Abd Allah47. Los agentes fiscales eran denominados 'ummal. Contamos con testimonios que nos indican que existian exenciones fiscales y concesiones sobre el cobro de los impuestos de determinados territorios y de que esto se utilizaba como forma de recompensar tanto a las milicias como a otros funcionarios por los servicios prestados.

Esta politica de pagar con derechos sobre los impuestos llegaria a tal extremo que, al parecer, se convertiria en la tendencia general, y asi la mayor parte de los jefes locales seran los que perciban los tributos para luego, teoricamente, destinarlos al poder central. Tenemos, pues, que el reyezuelo de turno no obtenia del fisco directamente mas que lo que provenia de sus territorios. Un ejemplo de esta especie de cobro diferido lo encontramos en Guadix. En esta region, 'All b. al-Qarawl, miembro del celebre linaje de los Banu l-Qarawi, era el que percibia grandes sumas de impuestos (yibayat) en primera instancia, para luego enviarlas supuestamente a la administracion central. Pero, al parecer, la ciudad solo aportaba quince mil dinares de dirham a la administracion central del reino, cantidad que distaba mucho de los cien mil dinares tuluties que se estipulaban para esta zona (48).

Escasos son los datos que poseemos sobre las administraciones provinciales. Como se menciona en el caso de Guadix, todo parece indicar que las provincias eran gobernadas de forma practicamente autonoma por figuras de caracter politico-militar que percibian una parte de la tributacion y su unico deber para con el poder central era el aporte de tropas y de parte de estos impuestos. Estos solian ser beneficiarios de una concesion del tipo iqta (cobro de parte de los impuestos y exenciones) o inzal (entrega de un fundo)49, exempli gratia: el gobernador de Guadix, Abu Yus (50), al que el emir Abd Allah habia otorgado un fundo, o Kabbab b. Tamit que obtuvo Antequera y Archidona (51).

Si a estos gastos se le agregan la presion de Alfonso VI en forma de exigencia de parias, los gastos de las constantes guerras con los reinos circundantes y el mantenimiento de una administracion y de una corte en la que el despilfarro era la norma, comprenderemos el porque de tan alta presion fiscal. De todo esto, el principal afectado sera la 'amma y dentro de la misma el campesinado al que se le somete a un expolio constante por parte del Estado, ya que no solo se exigen los gravamenes canonicos, que como sabemos solo eran el azaque (al-zakat) y el 'usr (diezmo) para los musulmanes y la yizya y el jaray para los dimmies, sino tambien nuevas cargas fiscales contrarias al Islam, lo que no duda en criticar el cordobes Ibn Hazm. Extrapolando los datos generales que nos aporta el autor del Collar de la Paloma, podriamos resumir los gravamenes de la siguiente forma: 1) azaque y 'usr que serian los canonicos para los musulmanes, y yizya y jaray para los no musulmanes; 2) ademas estaria una especie de yizya, tributo por cabeza impuesto en esta ocasion tambien a los musulmanes, que seria completamente anticoranico, pagado en metalico y mensualmente (qati); 3) la dariba que gravaba los bienes de ganado y tambien era fija por persona y 4) una serie de alcabalas (al-qabalat), es decir, gravamenes indirectos sobre los productos mas esenciales (52). Y a estos podrian anadirse otros tipos de tributaciones extraordinarias que aparecen citados e insinuados en las Memorias (53).

Por lo que, teniendo en cuenta este panorama, no nos sorprende en absoluto que las poblaciones apoyen mayoritariamente la intervencion de los almoravides, que en principio luchaban por volver a la legalidad establecida en el Coran.

2 LA CULTURA MATERIAL DEL REINO ZIRI

Una vez analizados los aspectos historicos, el Estado y la sociedad ziri, procederemos en lo sucesivo a estudiar las muestras materiales de este periodo intentando reconstruir la ciudad ziri.

El primer nucleo urbano de epoca islamica existente en Garnata no debio de ocupar mas que la zona que abarcaba el antiguo oppidum ibero-romano, que como sabemos se extendia entre la plaza de San Miguel Bajo y el mirador de San Nicolas, y abarcaba aproximadamente unas 15 ha en el siglo vi a. C. (54). Este primer asentamiento se haria reaprovechando parte de los materiales, como se ha podido concluir en diferentes excavaciones, y constituiria lo que denominan las fuentes arabes Hisn Garnata. En esta fortaleza se atrincheraron los arabes de Sawwar b. Hamdun durante la primera fitna, en el ultimo tercio del siglo ix, quienes doblegaron en multiples ocasiones a los muladies de Madlnat Ilblra, y por ende quedo grabado en el subconsciente de los elvirenses como un lugar inexpugnable (55). Por lo tanto, estamos en condiciones de concluir, a traves de nuestro examen tanto de las fuentes escritas como de las arqueologicas, que la Granada islamica preziri se limitaba a este hisn y que, por ello, el traslado de los ziries sumado a la poblacion de Elvira supone la fundacion de una nueva ciudad, ya que el aporte cuantitativo, que no estamos en disposicion de precisar, y la coordinacion por parte de la nueva autoridad suponen el salto cualitativo suficiente para el paso de un hisn a una madina.

En adelante, en la evolucion urbana de la Granada ziri podriamos discernir dos momentos: 1) durante el primero la ciudad se ceniria a la colina del Albayzin, con la alcazaba y sus barrios, y abarcaria los gobiernos de Zawi b. Ziri y Habus b. Maksan; 2) y un segundo a partir del gobierno de Badis con la expansion hacia el llano. Pasemos a reconstruir el hipotetico recorrido de la primera cerca ziri a traves de los restos que aun afloran y de los hallazgos de las actuaciones arqueologicas.

2.1 El primer recinto amurallado

Partiendo de los restos de la Alhacaba, sita entre el arco de las Pesas y la puerta de Monaita (56), hemos de senalar que la muralla continuaria en ascenso hacia el carril de San Cecilio, enlazando con la actual capilla dedicada al patron granadino. La intervencion sistematica llevada a cabo en el Carmen de la Muralla desde 1983 a 1991 permitio el estudio del tramo de fortificacion originario ziri. En esta se hallaron una vivienda en dos alturas con evidencias de remodelaciones y dos pozos ciegos asociados a ella. Asimismo aparecio un ataifor decorado en su interior con verde y manganeso y con temas geometricos y vegetales (57).

En el carril de San Cecilio se ubicaba la Bab Qastar (Puerta del Castro), tambien denominada Hisn Ruman (Fortaleza del Romano), nombre ilustrativo de lo que pudo ser. Esta fortaleza parece ser que constituiria todo un complejo defensivo, que protegeria el acceso desde el norte a la ciudad. Desde Bab Qastar la muralla sigue hacia el torreon situado en el Centro de Salud Albaycin, pasaba por la calle Espaldas de San Nicolas y tras esta por el carril de las Tomasas. Junto al convento de las Tomasas habria otra torre desde la que partiria un pano de muralla que iria hacia el sur, pasando por el Carmen Aben Humeya, para enlazar con otro torreon sito en la calle Guinea. De aqui, se dirigiria a la placeta de las Escuelas donde aun queda otra torre relativamente bien conservada. Tras esto, continuaria hacia occidente, por el interior de las manzanas de las casas de numeros impares de San Juan de los Reyes. Este seria el sector sureste y el mas proximo al Darro, donde habria una coracha para tomar agua del rio. En esta zona la muralla esta oculta por las viviendas que, como de costumbre, la aprovechan para adosarse a ella. Tenemos como testimonio para el conocimiento de la cerca a su paso por esta calle diversas actuaciones arqueologicas, como la de los numeros 7 (58), 11 y 13 (59), la del no. 31 de Inmaculada Rodriguez Garcia (60), y otra de las viviendas no. 63 (61) y 69 en las que tambien se atestiguaron panos de muralla.

Por lo tanto, la cerca ziri discurriria por toda la calle San Juan de los Reyes hacia el oeste, pasando por el jardin de la vivienda localizada en el no. 15 de San Juan de los Reyes, por el no. 7 y la placeta de las Porras. Desde aqui se dirigiria por la calle Beso y la cuesta de las Arremangadas, cruzando la cuesta de San Gregorio, hasta el carril de la Lona para, finalmente, engarzar con la puerta de Monaita. Esta seria la primera cerca ziri, pero con la construccion de la mezquita mayor en el llano se debio erigir una mas extensa que abarcase toda la madina. En este contexto se levantaria el tramo comprendido entre la puerta de Monaita y la de Elvira. De esta ultima hasta la placeta del Boqueron, que ha sido confirmada gracias al hallazgo en la calle Gran Via de Colon no. 55 (esquina con C/ Tinajillas) de dos panos de muralla de los que el mayor conservaba hasta 2 m de largo, 0,75 m de ancho y una potencia maxima de 1,10 m asi como su zarpa (62). Asimismo se encontro una estructura anexa, que los arqueologos asociaron a un posible torreon. Aqui, en la placeta del Boqueron, estaria la puerta de las Cuatro Fuentes (Bab Arba' al-Ayun).

Posteriormente, los muros de la cerca continuarian probablemente hasta la iglesia de Justo y Pastor, junto a la que estaria la Bab al-Riha (puerta del Molino), despues llamada puerta de San Jeronimo, lo que nos indica que estaba situada en la actual calle homonima. Desde aqui continuaria rodeando la antigua mezquita mayor y enlazaria con Torres Bermejas, con una serie de puertas.

En cuanto a la tecnica constructiva de la muralla, hemos de senalar que predomina notoriamente el tapial calicanto (tabiya), hasta el punto de que parece constatarse un programa constructivo coordinado por el poder basado casi de forma exclusiva en este tipo de tapial (63). No obstante, en algunos torreones y puertas se utiliza la silleria a soga y tizon de clara tradicion cordobesa (64).

La muralla se asentaba bien sobre zarpas, construidas directamente sobre la piedra, o incluso aprovechando como cimentacion la antigua muralla iberorromana, como en el caso de carril de San Cecilio. Adosados a la muralla irian una serie de torreones, como se

2.2 La expansion de la ciudad hacia el llano

A medida que transcurre el tiempo, la ciudad se ira expandiendo desde el cerro del Albaycin hacia la Llanura. De tal manera que la madina crece hacia el este y el suroeste simultaneamente. Asi comprobamos la creacion de un nuevo arrabal hacia el levante del primer nucleo fortificado, conocido como Rabad Ajsaris (castellanizado Axares y actualmente denominado San Pedro).

En este nuevo arrabal, probablemente poblado a partir del gobierno de Badis b. Habus, se erigen importantes restos, como es el caso de la Bab al-Difaf (puerta de los Adufes o Panderos), a la que se le denominaba erroneamente Puente del Cadi, que se halla en el curso del Darro. Actualmente solo queda de esta puerta un arco de herradura de sillares de lajas de amarillenta piedra arenisca de Gabia, con dovelas alternativamente rehundidas y salientes, alfiz y una decoracion tallada en la parte del extrados de las mismas dovelas consistente en tallos arqueados con florones o capullos en las dovelas rehundidas. Las cajas verticales en el interior del arco serian para una doble reja de hierro con que interceptar el paso del rio. La principal funcion de esta seria el aprovisionamiento de agua y, por consiguiente, el control del rio Darro, ya que desde los torreones poligonales se supervisaria el acceso a la misma. Debia, por lo tanto, convertirse en un suministro clave en caso de asedio (66).

Esta puerta de los Adufes era el limite oriental de este barrio del que, hasta el momento, se sabe que abarcaba hacia el norte, o mas bien noreste, hasta la cuesta de la Victoria. De esto tenemos conocimiento a traves de una excavacion realizada, entre otros, por Angel Rodriguez Aguilera. En la misma, en su n.[degrees] 11, fueron halladas una calle y dos casas, asi como abundante material ceramico de la epoca ziri (67).

Pero en esta zona hallamos al menos cuatro pruebas mas de la existencia de un poblamiento consolidado durante la taifa ziri. Entre ellas destacamos una excavacion en el convento de Santa Catalina de Zafra y otra en las calles Espino y Candil.

En cuanto a la primera actuacion arqueologica, la realizada en la calle Zafra, los arqueologos documentaron estructuras de epoca ziri en las dos areas del patio en las que se intervino, que identificaron como una zona de habitacion y un jardin. Fue una zona de viviendas dispuestas en diferentes alturas, segun se dedujo. Junto a esto se descubrio vajilla de mesa (ataifores con repie poco desarrollado y paredes concavas) y de cocina (de cuerpo globular, cuello troncoconico y sin vidriar) (68).

En lo que se refiere a la intervencion de la calle Espino no. 5, hemos de indicar que en esta se exhumaron tres muros de piedra de 10-20 cm de diametro pertenecientes a una estructura de habitacion. El suelo era de cal grasa y aparecio ceramica de la epoca (69).

Por tanto, estas tres excavaciones (c/ Victoria no. 11, convento de Zafra y el Espino) nos confirman que el Rabad Ajsaris era ya un barrio residencial, con viviendas generalmente a dos alturas. El aprovisionamiento de agua provenia de la acequia del mismo nombre, que se nutria directamente del Darro y pasaba por la calle San Juan de los Reyes.

En cuanto a la expansion hacia la zona meridional de Granada, ha de subrayarse que la medina alcanzaria hasta la plaza Bib-Rambla y la actual Casa de los Tiros. Esta se aproxima progresivamente a una zona en la que el poblamiento hasta entonces solo habia sido en forma de almunias (70), como la de los emires Habus y Badis de la que tenemos constancia a traves del emir Abd Allah:
      Tenia el nuevo sultan [Badis] por costumbre salir a un lugar
   llamado Rambla [al-Ramla] a cuyo lado habia una almunia con dos
   puertas, que era donde su padre Habus solia tener su consejo de
   gobierno. Los conjurados decidieron celebrar en la Ramla una
   carrera de caballos [mal'ab] y asesinar al soberano cuando saliese
   de la almunia (71).


Como consecuencia de esta expansion, se construye una nueva puerta, sita en el lugar que ocupa la presente Bab Ilbira (del siglo XII) y del mismo nombre. Esta en el siglo XI contaria con dos puertas en recodo y un patio intermedio, a semejanza de la de Monaita. Presentaria un arco de medio punto y su tecnica de construccion seria similar a la de la mezquita de San Jose, a soga y tizon (72).

Hasta esta puerta llegaria un lienzo de muralla procedente de la Bab al-Unaydar y partiria otra en direccion al sur. Parte de los panos entre Elvira y la mencionada puerta de la Erilla se pueden observar en la actualidad, que discurriria por la cuesta de los Abarqueros.

2.3 Las necropolis

Pero la madina continuaba hacia el sur. El paso decisivo en este desarrollo lo constituye la construccion de la mezquita aljama (al-yami). Esta seria producto de la planificacion estatal y serviria de obra piadosa para magnificar al sultan y, por ende, tratar de legitimar su poder. Esta aljama debio ser construida con anterioridad al 1055, es decir, en tiempos de Badis b. Habus, con quien se dara la expansion hacia el llano y el mayor crecimiento urbano de Granada, ya que su minbarse termina bajo la direccion del cadi 'Ali ibn Muhammad ibn Tawba, como nos aclara Antonio Puertas-Vilchez (73) basandose en un texto de Ibn Zubayr (74). Consideramos, pues, demasiado temprana la data que nos aporta Leopoldo Torres Balbas (75), segun la cual su construccion se iniciaria en tiempos de Zawi b. Ziri.

En lo que se refiere a las necropolis (maqabir) del siglo XI, tenemos constancia de al menos dos cementerios y una posible rawda. El primero de ellos probablemente sea el denominado Socaster, que se localiza al norte de la ciudad, a continuacion de sus murallas. Ocuparia el territorio comprendido entre las calles Horno de San Agustin, Panaderos, Buenaventura y Pages. En la primera, en el no. 3, se hallaron restos oseos de los siglos xi y xii en una excavacion del 2000 (76). En Panaderos, en los numeros 21-23, A. Burgos y A. Moreno (77) detectaron niveles romanos y tardorromanos. Y en este mismo solar volveria a intervenir la arqueologa Teresa Bonet, el pasado ano 2005, abarcando ademas los numeros 17 y 19, con nuevos resultados: 62 individuos probablemente de epoca ziri y hasta 4 sepulturas tardorromanas (78), destacandose dos tipologias de tumbas entre las musulmanas (una cubierta de tejas y otras no). Y por ultimo en los numeros 25-27 de esta calle (79). Ademas, como hemos senalado se extenderia por Buenaventura (al menos por su no. 12) y Pages, en cuyo no. 7 se documentaron dos sepulturas del siglo xi de caracter muy simple (80). Es posible, por tanto, que fuera la necropolis premusulmana, y que mantuviese su caracter de lugar sagrado reservado a los muertos desde el siglo IV hasta que esta zona comenzara a ser poblada hacia el siglo XIII. Por lo que resulta interesante desde el punto de vista antropologico, una vez mas, observar como el papel asociado a un determinado espacio continua mas alla de las culturas que lo ocupan.

El segundo cementerio, y posterior al de Socaster, es la maqbara bab Ilblra, yabbanat Bab Ilbira, o tambien rawdat al-faqih Abi-l-Hasan Sahl b.Malik(82) en honor al celebre alfaqui sepultado en el mismo. Ya fue demostrado que su origen estaba en el siglo xi, en contra de lo que pensaba Torres Balbas, que lo situaba en el xni (83). Las intervenciones en el Hospital Real (84) y en la avenida de la Constitucion-Triunfo (85) constataron la existencia de este osario del que ya se tenia informacion a traves de las fuentes arabes (86) y de los hallazgos fortuitos de sepulturas (87). Se convertira en la principal necropolis del reino hasta 1499, ya que el 20 de septiembre de 1500 se clausuran todos los cementerios musulmanes y, en ese mismo ano, fueron profanadas sus tumbas al conceder los Reyes Catolicos a la Orden de los Jeronimos el ladrillo y piedra para la fabrica de su monasterio. Esta maqbara llego a abarcar desde la misma puerta a la que debe su nombre hasta San Juan de Dios, y desde aqui, pasando por Triunfo, hasta Cristo de la Yedra, sin olvidar Real de Cartuja, donde recientemente se han hallado sepulturas tardomedievales-modernas en dos excavaciones, una dirigida por el arqueologo Jose Cristobal Carvajal Lopez (88) y otra por Rafaela Carta (89).

El tercero, aunque tradicionalmente ha sido considerado como cementerio, no creemos que alcance tal rango, pues solo se trata de una referencia no contrastada arqueologicamente hasta el momento del sepelio del emir Badis b. Habus en su alcazar. Es decir, de una especie de rawda, ya que, segun recoge de Abu-l-Qasim b. Jalaf, el celeberrimo lojeno: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], <<fue sepultado en la mezquita del alcazar>> (90). Ademas nos relata la utilizacion de marmol en su sepultura y nos senala que junto a Badis fue enterrado el emir Abu Zakariyya Yahya b. Ganiyya en 1148.

2.4 Los sistemas hidraulicos: agua, acequias y aljibes

Otro tema que no debemos preterir es el del aprovisionamiento de agua. La fundacion de la nueva medina obliga a la busqueda de un suministro hidraulico que

satisfaga las necesidades permanentes de una poblacion de mayor entidad. Asi, es en este periodo cuando se construyen la acequia de Aynadamar y toda una red de aljibes en la alcazaba antigua, que recogen el agua procedente de esta, como son el Aljibe del Rey (al-yubb al-Qadim), el de las Tomasas o Grande (este aljibe esta ubicado en el callejon del mismo nombre y por su tipologia y localizacion se cree que es del xi) y el de San Jose, junto a la actual iglesia que le da nombre. Seria un aljibe ligado a la mezquita de los Morabitos (91).

A la acequia de Aynadamar se sumarian otras mas, ya que, a medida que la ciudad va creciendo, se hace necesaria la creacion de nuevas fuentes de agua y de otras formas de aprovisionamiento. Asi, se crea la acequia de Axares vinculada con el crecimiento hacia el noreste y que debe su nombre al nuevo arrabal creado del que hablamos antes. Esta beberia del mismo Darro para distribuirlo por esta area derecha del rio y seria la principal fuente de abastecimiento para el aljibe de la mezquita mayor de Granada.

Otra de las acequias sera la acequia de Romayla, que tambien se alimentaba del Darro; era eminentemente urbana como el caso de la de Axares, pero esta regaba la otra orilla de la madina, la izquierda, en la que se asentaran los talleres y el area artesanal.

Pero todo esto no saciaba la sed de una ciudad que iba in crescendo a un ritmo exorbitante; era preciso, por lo tanto, un mayor aporte de agua. Asi, se construyo la acequia Gorda, en realidad denominada al-Kubra (la mayor), que procedia del Genii e irrigaba la vega (fahs). Esta pasaba por la cuesta Gomerez, y un ramal conocido como "acequia de las Tinajas" abasteceria al complejo alfarero de la Casa de los Tiros.

Otro mecanismo diferente era la coracha del Darro, que se trataba de una construccion de tapial para descender y aprovisionarse de agua. Esta arrancaria de la colina de la Alhambra, engarzaria con los restos de la actual Bab al-Difaf y enlazaria con otro tramo presente en la colina del Albayzin. Esto lo explico en su tiempo Seco de Lucena:
      La qawraya castrense debia cubrir el camino que desde el extremo
   meridional de dicho primitivo recinto mas cetcano a la ribera del
   Darro conducia hasta este rio; y no estimo muy aventurado suponer,
   con bastantes probabilidades de acierto, que el citado espolon
   arrancaba desde muy cerca del lugar en que media la calle Aljibe
   del Trillo descendiendo hasta el y descendia hasta el rio casi en
   Linea perpendicular al cruce del mismo, hasta el torreon que hubo
   en su margen derecha, al final de la calle del Banuelo, torreon que
   mas tarde, al ser construida Bab al-Difaf, o Puerta de los Tableros
   vulgarmente llamada Puente del Cadi, sirvio de flanco N. a dicha
   puerta (92).


3 CONSIDERACIONES FINALES

Para concluir hemos de recordar que en este siglo xi Granada se convierte por primera vez en una ciudad islamica, y se inaugura con ello uno de los periodos mas destacados de su historia. El crecimiento urbano es espectacular y se alcanzan limites proximos al maximo de la ciudad nazari: desde la cuesta del Chapiz hasta Bib-Rambla y desde la Casa de los Tiros hasta la puerta de Elvira con un control claro del entorno, como lo demuestra la construccion del puente sobre el Genil.

La sociedad que encontramos en este periodo esta muy jerarquizada. La autoridad estaba en manos de un grupo tribal, los ziries, y de sus secuaces, que constituian la aristocracia (jassa), que no solo estaba exenta de pagar tributos sino que vivian de los que sufragaba la poblacion (amma).

La base material sobre la que se asienta este programa de fundacion y expansion son los gravamenes que hemos descrito supra (93). Todo se financia con los tributos que se debieron de generar con la puesta en explotacioii de nuevas tierras en la vega granadina. Las obras de irrigacion -como la acequia de Aynadamar, la Gorda, Alijares o Romayla-van destinadas a regar nuevas zonas, ampliar la superficie cultivada y, por lo tanto en ultima instancia, a producir mas surplus que pasa a manos del Estado. Parte de este excedente lo dilapida el mismo aparato burocratico, otra porcion se destina a la guerra con el enemigo y otra considerable a reprimir al mismo productor de excedente.

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[FIGURA 3 OMITIR]

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[FIGURA 5 OMITIR]

[FIGURA 6 OMITIR]

(1) Se sobreentiende de la cora del mismo nombre.

(2) En otras palabras de la fitna, del siglo xi.

(3) Sobre estas dos polemicas se han derramado rios de tinta; nos limitaremos, tanto por razones de espacio como porque no es nuestro tema central en este momento, a citar las dos obras mas representativas a nuestro juicio: sobre el primer debate Francovich, R. y Hodges, R. Villa to village: the transformation of the Roman countryside in Italy c. 400-100. London, 2003; y sobre el segundo Malpica Cuello, A. Granada, ciudad islamica: mitos y realidades. Granada, 2000.

(4) Viguera, M.a J. <<Cronistas de al-Andalus>>. En Maillo, E (ed.). Espana. Al-Andalus. Sefarad: Sintesis y nuevas perspectivas. Salamanca, 1988, pp. 85-98, espec. p. 85.

(5) Ibn Bassam. al-Dajira fi mahasin ahi al-Yazira. Ed. de Ihsan Abbas. Libia-Tunez, 1975-1979, 8 vols.

(6) Ibn Hayyan. Muqtabis III: al-Muqtabas min anba Ahl al-Andalus. Ed. y notas de 'A. Makki. Beirut, 1973. Trad, parcial en Guraieb, J. E. <<Al-Muqtabis de Ibn Hayyan>>. Cuadernos de Historia de Espana, 1952, vol. XVIII. Muqtabis V: al-Muqtabas (V). Ed. de P. Chalmeta, F. Corriente, M. Subh et alii. Madrid, 1979. Trad., notas e indices en Viguera, M.a J. y Corrientes, P. Cronica dei califa Abderrahman III An-Nasir entre los anos 912 y 942 (al-Muqtabis V). Zaragoza, 1981. Muqtabis VII: trad, en Garcia Gomez, E. Anales palatinos del califa de Cordoba al-Hakam IIpor Isa ibn Ahmad al-Razi. Madrid, 1967.

(7) Cronica anonima de los reyes de taifas. Intr., trad, y notas por F. Maillo Salgado. Madrid, 1991.

(8) Ibn IpARl. al-Bayan al-Mugrib ft ajbar al-Andalus wa-l-Magrib III. Texto arabe publicado por E. LeviProvencal. Paris, 1930. Est., trad, y notas en Maillo, F. La caida del Califato de Cordoba y los reyes de Taifas. Salamanca, 1993.

(9) Ibn Al-iatIb. Al-Ihata ft ajbar Garnata. I-PV. Ed. de M. A. 'Inan. El Cairo, 1973-1977.

(10) Sobre todo, la parre dedicada al Magreb arabe; cf. Ibn Jaldun. Histoire des berberes. Trad, del Baron de Slane. Paris, 1927, tomo II.

(11) Al-'Udri. Fragmentos geografico-historicos de al-Masalik ila garni' al-mamalik. Ed. critica de AlAhwani, 'Abd Al- Aziz. Madrid, 1965. Lo que se conserva de la cora de Ilbira esta traducido en Sanchez Martinez, M. <<La cora de Ilblra (Granada y Almeria) en los siglos x y xi segun al-'Udri (1003-1085)>>. Cuadernos de Historia del Islam, 1975-1976, vol. VII, pp. 5-82. Aunque desgraciadamente se perdio la parte dedicada a Madinat Ilblra.

(12) <<Nass andalusi yadid: qita'a min Kitab Farhat al-anfus li-Ibn Galib an kuwar al-Andalus wa-muduniha>>. Ed. de Lutti 'Abd al-Badl'. Mayallat Ma 'had al-Majtutat al-Arabiyya, 1955, vol. 1, 2, pp. 272-310. Existe tambien una traduccion amplia de la parte geografica en el articulo de Vallve, J. <<Una descripcion de Espana de Ibn Galib>>. Anuario de Filologia de la Universidad de Barcelona, 1975, vol. I, pp. 369-384.

(13) Contamos con la traduccion al frances y edicion del texto arabe de la parte dedicada a al-Andalus de E. Levi-Provencal bajo el ritulo La Peninsule Iberique au Mayen Age d'apres le Kitab ar-rawd al-mitar ft habar al-aktar d"Ibn Abdal-Mun in al-Himyari. Leiden, 1938. En castellano tenemos la version de M.a del P Maestro Gonzalez --en Textos medievales, Valencia, 1963-- basada en la de Levi-Provencal al frances.

(14) Abd Allah B. Buluggin. Al-TibyAn an al-hadita al-ka'ina bi-dawlat Bani Ziri ft Garnata: Tibi, A. T. (ed. del manuscrito, introduccion y noras): Kitab al-Tibyan li-l-amir Abd Allah bin Buluqqin ajir umara' Bani Ziri bi-Gamata. Rabat, 1995. Traduccion al castellano en Levi-Provencal, E. y Garcia Gomez, E. El siglo XI en 1a. "persona. Las <<Memorias>> de Abd Allah, ultimo rey Ziri de Granada, destronado por los almoravides (1090). 6.a reed. Madrid, 2005 (= Memorias).

(15) Esta fue trasladada al ingles por el arabista Pascual de Gayangos en dos volumenes bajo el titulo de History of Mohammedan dynasties in Spain de 1840-43 (incompleta) y que cuenta con una segunda edicion del 2002 y otra al frances Analectes sur l'histoire et la litterature des Arabes d'Espagne, realizada por R. Dozy, G. Dugat, L. Krehl y W. Wright. En arabe la edicion mas completa quizas sea la de Ihsan Abbas con 7 volumenes y un octavo exclusivamente dedicado a indices publicado en 1968 en Beirut.

(16) En este campo debe reconocerse la excelente labor que lleva a cabo el CSIC con la publicacion de sus Estudios onomastico-biograficos de al-Andalus, que inicio la Dra. Manuela Marin en 1988 y que continua hasta hoy.

(17) Ibn Nagrela (Semu'el ha-Nagid). Poemas. Vol. I. Desde el campo de batalla: Granada 1038-1056. Y Vol. II. En la corte de Granada. Ed. del texto hebreo, intr., trad, y notas de A. Saenz-Badillos y J. Targarona Borras. Cordoba, 1988.

(18) Abraham Ibn Daud. Sefer ha-Qabbalah (Libro de la tradicion). Intr., trad, y notas de L. Ferre. Barcelona, 1990.

(19) Ed., trad, y notas de M. Abumalhan Mas. Madrid, 1985, 2 vols.

(20) (La vara de Yehuda). Intr., trad, y notas de M.a J. Cano. Barcelona, 1991.

(21) El valle del llanto: cronica hebrea del siglo xvi. Intr., trad, y notas de P. Leon Tello. Barcelona, 1989.

(22) Primera Cronica General de Espana. T. II. Ed. de R. Menendez Pidal, con estudio actualizado de D. Catalan. Madrid, 1977.

(23) Jimenez de Rada, R. Historia Arabum. Intr., ed., notas e indices de J. Lozano Sanchez. 2.a ed. Sevilla, 1993.

(24) Prieto y Vives, A. Los reyes de taifas. Estudio historico-numismatico de los musulmanes espanoles en el siglo v de la hegira (xidej. C.). Madrid, 1926.

(25) Clement, F. Pouvoir et legitimite en Espagne musulmane a lepoque des taifas (Vlxf siecle). Limam fictif. Paris, 1997.

(26) Guichard, P. y Soravia, B. Los reinos de taifas. Fragmentacion politica y esplendor cultural. Malaga, 2005.

(27) Como senala Guichard, P. <<Crecimiento urbano y sociedad rural en Valencia a principios de la epoca de los Reinos de Taifas (siglo xi)>>. En Estudios sobre Historia Medieval. Valencia, 1987. O como hizo Wasserstein, D. The Rise and Fall of the Party Kings. Politics and Society in Islamic Spain, 1003-1086. Princeton, 1985.

(28) Como consecuencia de este desarrollo urbano y de la multiplicacion de las cortes se dara una etapa de esplendor cultural que ha sido estudiado por Peres, H. Lapoesie andalouse en arabe clasique au xf"" siecle. Paris, 1937. Traduccion de M. Garcia Arenal bajo el titulo El esplendor de al-Andalus. Madrid, 1983; y por Garulo,T. La literatura arabe de al-Andalus durante el siglo Xi. Madrid, 1998.

(29) Memorias, pp. 98-103 / en arabe pp. 57-61.

(30) Juramento de fidelidad o reconocimiento que se realiza de un soberano.

(31) Para conocer la evolucion politica del reino ziri, cf. Idris, H. R. <<Les Zirides d'Espagne>>. Al-Andalus, 1964, vol. XXIX, pp. 39-145. Respecto a la evolucion de la ciudad y todas las cuestiones relacionadas con la misma han sido abordadas en nuestro trabajo de investigacion tutelada, inedito, La Granada ziri: una aproximacion a traves de las fuentes escritas, arqueologicas e historiograficas, realizado bajo la direccion del catedratico Antonio Malpica Cuello.

(32) Sobre el desarrollo desigual de las formaciones sociales. Barcelona, 1976, cuyo prologo fue del arqueologo Miquel Barcelo, supuso una gran revolucion, con la formulacion del modo de produccion tributario, que despues seria precisado con el adjetivo de mercantil, dada la importancia del comercio en la sociedad islamica.

(33) <<Visperas de feudales. La sociedad de Sharq al-Andalus justo antes de la conquista catalana>>. En Maillo (ed.), Espana. Al-Andalus. Sefarad, pp. 99-112. O, de forma mas exhaustiva, en El sol que salio por Occidente: (Estudios sobre el Estado Omeya en al-Andalus). Jaen, 1997.

(34) En Les musulmans de Valence et la reconquete (xf-xm siecles). Damasco, 1990-1991, 2 vols.; o en su traduccion castellana Al-Andalus frente a la conquista cristiana. Los musulmanes de Valencia (siglos xt-xm). Valencia, 2001.

(35) <<Sobre el papel de la ideologia en la caracterizacion de las formaciones sociales. La formacion social islamica>>. Hispania, 1998, vol. LVIII/3, no. 200, pp. 915-968. Aunque habla de formacion social islamica, que ha sido criticado por E. Manzano Moreno en su articulo <<Relaciones sociales en sociedades precapitalistas: una critica al concepto de modo de produccion>>. Hispania, 1998, LVIII/3, no. 200, pp. 881-913.

(36) Del Islam al cristianismo. En las fronteras de dos formaciones economico-sociales: Toledo, siglas xi-xm. Barcelona, 1975.

(37) <<De la formacion social tributaria ?y mercantil? andalusi>>. En Carabaza, J. M.; Cano, P.; Garito, I. y Tawfik, A. (coords.). El saber en Al-Andalus: textos y estudios. Sevilla, 2001, vol. 3, pp. 21-30.

(38) Existen varias versiones sobre su llegada, podemos fecharla entre 1001-1003, solo una decada antes de la fundacion de Granada. Resumiendo, se puede senalar que unos autores consideran que se produce con Almanzor (Abd Allah, Ibn al-Atjr, Ibn Jaldun) o con su hijo al-Muzaffar (Ibn Hayyan, Ibn Basam, Ibn al-Jatib). Sobre rasgos bereberes se ha senalado el hecho de sortearse los territorios (Memorias, pp. 59-60 / trad, ed. 2005, p. 100) o una mayor importancia de las mujeres en la evolucion politica, como estudia el profesor MARTINEZ-GROS, G. <<Femmes et pouvoir dans les memoires d'Abd Allah b. Ziri>>. En La condicion de la mujer en la Edad Media: Actas del Coloquio celebrado en la Casa de Velazquez del 5 al 7 de noviembre de 1984. Madrid, 1986, pp. 371-378.

(39) ARIE, R. <<Apercu sur les royaumes berberes d'al-Andalus au v^/xi' siecle>>. Revista del Instituto Egipcio de Estudios Islamicos en Madrid, 1985-1986, vol. 23, pp. 149-169, espec. 164.

(40) WASSERSTEIN, D. <<Samuel Ibn Naghrlla Ha-Nagid and Islamic Historiography in al-Andalus>>. Al-Qantara, 1993, vol. XIV, pp. 109-125, espec. 114-115.

(41) Segun nos relata el emir Abd Allah en sus Memorias, p. 125 / p. 72 version en arabe ed. ?fiibi.

(42) Memorias, p. 277.

(43) Memorias, p. 169.

(44) Es muy claro en ello lo que Abd Allah pone en boca de Habus b. Maksan en Memorias, p. 64 / trad, p. 108.

(45) Memorias, pp. 279-280.

(46) TERRASSE, H. <<La vie d'un royaume berbere du xi* siede espagnol: l'emirat ziride de Grenade>>. Melanges de la Casa de Velazquez, 1965, vol. 1, pp. 73-86, espec. 81.

(47) Memorias, pp. 279-280.

(48) Memorias, pp. 127-128.

(49) Para comprender mejor estos terminos, inzdl e iqta , cf. CHALMETA, P. <<Concesiones territoriales en al-Andalus (hasta la llegada de los almoravides)>>. Hispania, 1975, vol. 35, n.[degrees] 6, pp. 1-90.

(50) Memorias, p. 111/ trad. p. 206.

(51) Memorias, pp. 115 y 118-121 / trad. pp. 214 y 219-225, aparece citado como <<mi qa'id>>; por rebelarse contra Abd Allah, este ya no le encargara mas el control sobre los castillos.

(52) ASIN PALACIOS, M. <<Un codice inexplorado del cordobes Ibn Hazm>>. Al-Andalus, 1934, vol. II, pp. 1-56, espec. 38-43. Debe destacarse el comentario que sobre este realizo el profesor Miquel Barcelo en <<"Ruedas que giran en el fuego del infierno" o ?para que servia la moneda de los taifas?>>. En El sol que salio por Occidente: (Estudios sobre el Estado Omeya en al-Andalus). Jaen, 1997, pp. 195-203.

(53) Como la taqwiya, impuesto en metalico que se exige de forma excepcional a los judios de Lucena; segun se indica fue una gran cantidad de oro (dahiban katiran), que no era consuetudinaria, Memorias, p. 114 / trad. p. 276.

(54) ADROHER, A. M; LOPEZ MARCOS, A. y PACHON ROMERO, J. A. La cultura iberica: Granada arqueologica. Granada, 2002, p. 83.

(55) Para seguir la evolucion de estos acontecimientos en el tetritorio de Ilblra, vease ACIEN ALMANSA, M. Entre el Feudalismo y el Islam. Umar Ibn Hafsun en los historiadores, en las fuentes y en la historia. Jaen, 1994.

(56) Sobre esta puerta, cf. ABU IRMEIS, I. <<Una puerta de madina Garnata: Bab al-'Unaydar (Monaita)>>. Arqueologia y Territorio Medieval, 2001, vol. 8, pp. 187-204. Hubo una intervencion dirigida por Antonio Malpica, Maria Moreno Leon y Jose J. Alvarez entre 1998-99 que aclaro la fisonomia y la historia de la misma.

(57) MORENO ONORATO, A.; ORFILA PONS, M.; GARCIA GRANADOS, J. A.; BURGOS JUAREZ, A.; MALPICA CUELLO, A.; FERNANDEZ GARCIA, I.! CASADO MILLAN, P. y PUERTA TORRALBO, D. <<Informe de los primeros resultados obtenidos tras la excavacion de 1991 en el Carmen de la Muralla de Albaicin (Granada)>>. En Anuario arqueologico de Andalucia. Cadiz, 1993, pp. 225-230. Y CASADO MILLAN, P. J.; BURGOS JUAREZ, A.; ORFILA PONS, M.; MORENO ONORATO, A.; FERNANDEZ GARCIA, M.a L; MALPICA CUELLO, A.; ALVAREZ GARCIA, J. J. y GARCIA PORRAS, A. <<Analisis de los materiales recuperados en la campana de excavacion de 1991 en el Carmen de la Muralla (Albaicin, Granada). Actividades sistematicas>>. En Anuario arqueologico de Andalucia. Cadiz, 1992, vol. II, pp. 181-187.

(58) RODRIGUEZ GARCIA, I. Intervencion arqueologica preventiva mediante analisis de estructura muraria y control de movimientos de tierra en la el San Juan de los Reyes n." 7y el Beso n." 6 (Granada). Granada: Delegacion de Cultura, 2003 (informe inedito).

(59) AVILA MORALES, M.a R. Informe preliminar de la intervencion arqueologica preventiva (Analisis estructural y seguimiento arqueologico) en el edificio situado en el San Juan de los Reyes n." II y 13. Granada: Delegacion de Cultura, 2005 (informe inedito).

(60) RODRIGUEZ GARCIA, I. Intervencion arqueologica preventiva mediante analisis de estructuras murarias y control de movimiento de tierras. Granada: Delegacion de Cultura, 2003.

(61) RODRIGUEZ AGUILERA, A. Informe-memoria de la excavacion arqueologica de urgencia en el San Juan de los Reyes n." 63. Granada: Delegacion de Cultura, 2000 (informe inedito).

(62) AVILA MORALES, R. y RODRIGUEZ GARCIA, I. <<Intervencion de urgencia en la c/ Gran Via de Colon no. 55 (Granada)>>. En Anuario arqueologico de Andalucia. Sevilla, 1999, vol. III, pp. 241-246.

(63) MALPICA CUELLO, A. Granada, ciudad islamica. Mitos y realidades. Granada, 2000. O como subraya MARTIN CIVANTOS, J. M. El Zenete (Granada) en epoca medieval: poblamiento y organizacion del territorio. Granada, 2003, p. 888 (tesis doctoral inedita).

(64) Esto lo vemos en el alminar de la mezquita al-Murabitin (de los morabitos, hoy campanario de la iglesia de San Jose), en la denominada Torre Turpiana, considerado minarete de la mezquita aljama, en la parte de la puerta de Elvira que es del xi (ALMAGRO, A.; ORIHUELA, A. y VILCHEZ, C. <<La puerta de Elvira en Granada y su reciente restauracion>>. Al-Qantara, 1992, vol. XIII, pp. 505-535), en el torreon adosado al convento de las Tomasas y en la puerta Hisn Ruman. ha comprobado a traves de las diferentes excavaciones o de los que permanecen65, que en algunas ocasiones serian defensivos y en otras se utilizan como contrafuerte.

(65) Nos referimos a los torreones de la calle Guinea, del Centro de Salud Albayzin, carril de las Tomasas, Carmen Aben Humeya y placeta de las Escuelas que, aunque, en ocasiones, lo que resta de ellos no es del siglo xi sino el resultado de posteriores modificaciones del XII y xrv, debieron de ser construidos en este periodo, sin duda alguna, como se ha comprobado a traves de algunos estudios de estratigrafia muraria [GALLEGOS CASTELLON, L. Informe sobre la memoria de la intervencion arqueologica preventiva mediante sondeos realizada en el Guinea n.0 13 (Barrio del Albaicin, Granada). Granada: Delegacion de Cultura, 2004 (informe inedito)] o como hace evidente el propio trazado de la muralla.

(66) TORRES BALBAS, L. <<El puente del Cadi y la puerta de los Panderos>>. Al-Andalus, 1934, vol. II, pp. 357-364, espec. p. 363. Sobre la entrada del rio en la ciudad nos habla AL-'UMARI, Ibn Fadl Allah. Masalik al-Absar fi mamalik al-amsar I, L'Afrique, moins l'Egypte. Trad, y notas por Gaudefroy-Demombynes. Paris, 1927, p. 226.

(67) RODRIGUEZ AGUILERA, A.; BORDES GARCIA, S. y REVILLA NEGRO, L. de la. <<Excavacion de urgencia "Cuesta de la Victoria no. 11". Albaicin. Granada>>. En Anuario arqueologico de Andalucia. Sevilla, 1999, vol. III, pp. 170-171.

(68) PUERTA TORRALBO, D. y QUERO ENDRINO, E <<Intervencion arqueologica realizada en el convento de Santa Catalina de Zafra>>. En Anuario arqueologico de Andalucia. Sevilla, 1998, vol. III, p. 297.

(69) ADROHER, A. M. et alii. <<Excavacion de urgencia en la calle Espino no. 5. Albayzin (Granada)>>. En Anuario arqueologico de Andalucia. Sevilla, 1991, vol. III, p. 312.

(70) En concreto, a esta almunia mencionada pueden pertenecer los restos exhumados en la ultima intervencion sistematica realizada en el 2007 en la madraza de Granada, como senalo Antonio Malpica, director de la excavacion (Memoria final de la intervencion arqueologica de apoyo a la restauracion del Palacio de la Madraza, Granada).

(71) Memorias, p. 69 / trad. p. 120.

(72) ALMAGRO, ORIHUELA y VILCHEZ, <<La puerta de Elvira>>.

(73) FERNANDEZ-PUERTAS, A. <<La mezquita aljama de Granada>>. Miscelanea de Estudios Arabes y Hebraicos. Seccion arabe- islam, 2004, vol. 53, pp. 39-76, espec. pp. 40-41.

(74) IBN ZUBAYR. Kitab silat al-sila. Ed. por E. Levi-Provencal. Beirut, s. d., pp. 78-79 (no. 144). Tambien hablo de ello LEVI PROVENCAL, E. <<A propos du "pont du Cadi" de Grenade>>. Hesperis, 1930, vol. X, p. 121.

(75) TORRES BALBAS, L. <<La mezquita mayor de Granada>>. Al-Andalus, 1945, vol. X, pp. 412-413. Segun el arquitecto granadino fue entre el gobierno de Zawi (1016-1017) y el reinado de Habus (m. 1038).

(76) AVILA MORALES, M. R. y RODRIGUEZ GARCIA, L <<Intervencion arqueologica de urgencia en la calle Horno de San Agustin no. 3 (Albaicin, Granada)>>. En Anuario arqueologico de Andalucia. Sevilla, 2000, vol. III, pp. 516-519.

(77) BURGOS JUAREZ, A. y MORENO ONORATO, A. <<Excavacion de urgencia en el solar Panaderos no. 2123, Albaicin (Granada)>>. En Anuario arqueologico de Andalucia. Sevilla, 1989, vol. III, pp. 192-195.

(78) BONET GARCIA, M.a T. Informe de la intervencion arqueologica preventiva mediante excavacion con sondeos en c/ Panaderos n." 17, 19 y 21. Granada: Delegacion de Cultura, 2005, pp. 18-19 (informe inedito).

(79) BURGOS JUAREZ y MORENO ONORATO, <<Excavacion de urgencia en el solar Panaderos no. 21-23>>, pp. 192-195.

(80) MORENO ONORATO, A. Informe de la excavacion de urgencia realizada en la calle Pages no. 7, Albaicin. Granada: Delegacion de Cultura, 1995, p. 8 (informe inedito).

(81) IBN AL-JATIB. Ihata I, p. 286.

(82) IBN AL-JATIB. Ihata II, p. 329.

(83) TORRES BALBAS, L. <<Cementerios hispanomusulmanes>>. Al-Andalus, 1957, vol. XXII, pp. 131-191, espec. p. 183.

(84) FRESNEDA PADILLA, E.; TORO MOYANO, L.; LOPEZ LOPEZ, M.; PENA RODRIGUEZ, J. M.; ARROYO PEREZ, E. y PEREZ TORRES, C. <<Excavacion arqueologica de emergencia en la necropolis musulmana de Sahl ben Malic. Hospital Real (Granada)>>. En Anuario arqueologico de Andalucia. Sevilla, 1990, vol. III, pp. 173-178.

(85) TORO MOYANO, L; FRESNEDA PADILLA, E.; LOPEZ LOPEZ, M.; PENA RODRIGUEZ, J. M.; ARROYO PEREZ, E.; PEREZ TORRES, C. y JIMENEZ BROBEIL, S. <<Excavacion de emergencia. Necropolis musulmana de Sahl ben Malic. Avda. de la Constitucion-Triunfo (Granada)>>. En Anuario arqueologico de Andalucia. Sevilla, 1990, vol. III, pp. 179-186.

(86) Incluso hallamos el caso de un personaje enterrado supuestamente hacia el 961 en la puerta de Elvira y a cuyo funeral acudio una gran muchedumbre llamado Muhammad b. al-Hasan b. Ahmad b. Muhammad b. Ahmad al-Ansari al-Jazrayi [m. 961 (350 H)]. Aunque por lo que sabemos solo aparece recogido en una fuente (AL-MARRAKUSI. al-Dayl wa-l-Takmila, VI. Ed. por I. Abbas. Beirut, 1973, p. 159, n.[degrees] 424).

(87) Como sucedio al abrir los cimientos del convento de Capuchinos en 1630 (LAFUENTE ALCANTARA, M. El libro del viajero en Granada. Granada, 1843, p. 263).

(88) Excavacion de urgencia en la calle Real de Cartuja n." 32-34. Granada, de septiembre a noviembre de 2004 (informe inedito).

(89) Excavacion de urgencia en la calle Real de Cartuja n." 36-38. Granada, abril-mayo 2005 (informe inedito).

(90) IBN AL-JATIB. Ihat I, p. 442.

(91) ORIHUELA, A. y Vfi.cn EZVILCHEZ, C Aljibes publicos de la Granada islamica. Granada, 1991.

(92) SECO DE LUCENA, L. (Acerca de la Qawraya de la Alcazaba vieja de Granada". Al-Andalus, 1968, vol. XXXIII, pp. 197-203, espec. 198-200. Para mas datos sobre corachas todavia resulta necesaria la lectura de TORRES BALBAS, L. Ciudades hispanomusulmanas. Madrid, 1985, pp. 535-542.

(93) Estamos ante uno de los Estados que presentan un mayor grado de control sobre la poblacion, ya que la existencia de un aparato estatal (bastante desarrollado en el caso que hemos repasado) en un territorio mas reducido que en periodos precedentes debio de permitir un mayor dominio de su poblacion y una mayor efectividad en la presion economica y politica sobre la misma.

Bilal SARR MARROCO

Depto. de Historia Medieval y Ciencias y Tecnicas Historiograficas. Facultad de Filosofia y Letras. Universidad de Granada. Campus de Cartuja, sin. E-18150 GRANADA. C. e.: bilal@ugr.es

Recibido: 2008-12-03

Aceptado: 2009-09-14

BIBLID [0213-2060(2009)27; 127-151]
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Author:Sarr Marroco, Bilal
Publication:Studia Historica. Historia Medieval
Date:Jan 1, 2009
Words:11171
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