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Tres aproximaciones a la Teoria de la argumentacion de Perelman-Olbrechts.

Con este titulo no quiero sugerir mas que tres aproximaciones posibles a dicha teoria en funcion de lo que veo se ha hecho con ella, incluido yo mismo. Pero de ningun modo quiero sugerir que sean las unicas.

Las tres interpretaciones que quiero presentar son las siguientes:

Primera. La Teoria de la argumentacion puede verse como una continuacion, en la perspectiva de la filosofia del lenguaje, de la teoria de los actos linguisticos, centrada en el estudio del acto de arguir o argumentar.

Siguiendo algunas sugerencias de L. Apostel -discipulo y colega de Perelman-, (1) yo mismo he abordado esta linea de trabajo en varios de mis ensayos. (2)

Tal como alli puede verse, el performativo "argumentar" no es explicitable a no ser como adecuacion de la accion a la palabra, y el acto de argumentar se caracteriza por ser el intento de realizar un efecto perlocucionario que genericamente llamamos "persuadir". (3)

En dos ocasiones he intentado definir el acto en terminos de las condiciones necesarias y suficientes requeridas en el analisis de J. Searle. (4)

Un analisis correcto de este acto, requiere enriquecer la teoria searliana de 1969, con la idea de macroacto, concepto que debemos al linguista holandes T. van Dijk, (5) ya que un argumento requiere de al menos dos microactos, uno que actua como premisa o justificacion u otro que oficia de conclusion o tesis. Ademas, la argumentacion en tanto secuencia ordenada y coherente de argumentos, deberia denominarse megaacto.

En su obra de 1985, Foundations of illocutionary logic, escrita en compania con el logico belga Daniel Vanderveken, (6) Searle trata de corregir los limites de su teoria, mediante la introduccion del concepto de conversacion (ones) (conversations) que son "secuencias de actos linguisticos ordenados", entre los cuales se encuentran "argumentos, discusiones, compras y ventas, intercambio de misivas, sesiones de chistes (making jokes), etc"

Hecha esta aclaracion, he aqui el analisis del acto de argumentar que retomo literalmente del Breve Tratado sobre la mentira: "Las condiciones (exceptuando las del contenido proposicional, que no estudio porque se reducen a las de los microactos que componen el argumento), son las siguientes:

CONDICIONES PREPARATORIAS

1. O (orador) propone la tesis p a A (publico)

2. O propone p a A con base en q

3. O cree que A acepta q y que si acepta q, aceptara p

Las condiciones 1 a 3 son las condiciones que hacen que la argumentacion sea ad hominem.

4. La tesis p no puede ser equivalente a q (desde el punto de vista semantico); si asi fuera se caeria en petitio principii.

5. La tesis p no puede ser mas fuerte que el fundamento q, entendiendo por mas fuerte el grado de creencia que tiene O del grado de aceptacion que A daapyaq, ya la creencia que tiene O del grado de aceptacion hacia p y q que tiene A. Esta es la condicion -hoy deberia decir, una de las condiciones- de fuerza del argumento.

Pero debe observarse que esta condicion difiere de la regla del latius hos segun la cual la conclusion sigue la parte mas debil de las premisas. En la argumentacion, la convergencia de un gran numero de indicios, susceptibles de interpretaciones variadas y mas o menos verosimiles, puede conducir a conclusiones tan seguras que solo un loco pondria en duda, como sucede con nuestro conocimiento del pasado. En la argumentacion, a veces, debemos pensar nuestros argumentos mas como un tejido cuya solidez es muy superior a cada hilo de la trama, que como una cadena cuya solidez es la del mas fragil de los eslabones.

6. O cree que q es relevante para que A acepte p, en el contexto y para los fines que O y A buscan con la argumentacion. Condicion de pertinencia.

CONDICION DE SINCERIDAD

Esta condicion no existe porque en la argumentacion se parte de lo que acepta el auditor y la argumentacion se dirige a el: O siempre puede argumentar en favor de p a partir de q aunque O no adhiera a q ni acepte p, ni considere solido o relevante el argumento, siempre y cuando O crea que A acepta q, y, por consiguiente, p y O crea que A juzga pertinente la relacion entre p y q.

Es obvio que la condicion de sinceridad se da en la argumentacion ad hominen cuando O y A tienen los mismos acuerdos previos, pero no se requiere necesariamente. Otra cosa sucede en la argumentacion ad humanitatem donde el orador debe hacer parte de su auditorio, y, en consecuencia, debe tener las mismas creencias.

Debo anotar que cuando hablo de q por consiguiente p no debe entenderse como una relacion logico-formal; en la logica la transmision de la verdad y la retrotransmision de la falsedad son necesarias; en la argumentacion no, porque si lo fueran se acabarian las condiciones de la argumentacion; seria [sera] mejor decir que es verosimil o plausible que el acuerdo se transmita y el desacuerdo se retrotransmita; de otra manera acabariamos con el principio de responsabilidad y mecanizariamos la argumentacion: el razonamiento practico implica un poder de decision y la libertad de quien juzga. Su fin es el de mostrar, segun el caso, que la decision no es arbitraria, ilegal, inmoral o inoportuna, que esta motivada por las razones indicadas.

CONDICIoN ESENCIAL

Comunicar p sobre la base de q a A cuenta como (es) un intento de persuadir a A de p.

La inexistencia de una condicion de sinceridad en la argumentacion ad hominen no tiene nada de extrano porque un argumento se plantea como condicional; si Ud acepta q (es, por lo menos, lo que yo O creo) es sensato, razonable, justificado o, quizas, nada descabellado, que Ud (A) acepte p, segun sus propios estandares de pertinencia, adecuacion, solidez, o lo que sea".

Hasta aqui la larga cita del Breve Tratado.

Segunda: A veces la teoria de Perelman-Olbrechts se mira como una teoria del discurso (de macroestructuras discursivas en el sentido de van Dijk)

Es indudable, que la Nueva Retorica -como tambien se llama a la teoria de la argumentacion-, puede ser tomada con mucha naturalidad como una buena teoria del discurso argumentativo, por lo que ella estudia este discurso en todos sus aspectos: los cuadros de la argumentacion, las premisas de la argumentacion o acuerdos previos, la escogencia y presentacion de los datos, la forma discursiva de presentacion de los datos, las tecnicas argumentativas, la interaccion y el orden de los argumentos.

El hecho de ser una retorica permite rescatar los discursos clasicos, los generos deliberativo, judicial y epidictico. Pero como nueva retorica asume, por su cuenta todo tipo de discursos modernos, p.ej., los periodisticos de opinion, el ensayo, la argumentacion humoristica, etc.

Al respecto vale citar dos obras francesas recientes.

La primera es de Gilles Declercq, L'art d'argumenter (+/- 1990) en la que se pone toda la retorica clasica y la linguistica contemporanea y, sobre todo, el Tratado de la argumentacion, al servicio de "analisis argumentativos del texto literario", como se intitula la segunda parte de esta obra, en la que pasan por la mirada clinica obras de Carroll, Borges, Ionesco, Moliere, Shakespeare, Zola, Flaubert, etc.

La segunda es la obra La Rhetorique de Olivier Reboul (7) en la que el autor adopta una tercera solucion: "buscaremos la esencia de la retorica no en el estilo, ni en la argumentacion, sino en la region precisa de su interseccion. Dicho de otra manera, es relevante para la retorica todo discurso que une la argumentacion con el estilo; todo discurso en que las tres funciones de agradar, instruir y conmover estan presentes juntas y cada una por las otras; todo discurso que persuade por el placer y la emocion sosteniendolos por la argumentacion". (8)

Este "analisis argumentativo de textos literarios" y sobre todo esta retorica considerada como "interaccion entre argumentacion y estilo", solo se entienden en la perspectiva de la Teoria de la argumentacion que es un retorno a la retorica antigua considerada "arte de persuasion", de tal manera que las figuras estilisticas o tropos hacen parte integrante de esta arte.

La ruptura entre argumentacion y estilo se produjo a mediados del siglo XVI cuando Petrus Ramus -Pierre de la Ramee- lanzo sus ataques contra el orden retorico-literario establecido por los antiguos y codificado en el trivium que distinguia entre gramatica, dialectica y retorica. La dialectica es, en la epoca, la logica, y la retorica es a la vez prueba retorica (o dialectica en la terminologia aristotelica) y forma estilistica. Con Ramus la invencion (inventio), la organizacion y disposicion (dispositio) de los argumentos (retoricos) descienden al orden logico. La retorica entonces se confina a la elocucion (elocutio) y a la pronunciacion: "se vuelve un ornamento, un vestido puesto sobre un cuerpo, la "forma" sobre un "fondo". (9)

Dicho en terminos perelmanianos, la novedad y el error de Ramus consisten en redefinir las artes disserendi (el trivium) de manera diferente a como se habia hecho hasta el momento: la gramatica como el arte de hablar bien, es decir, correctamente, la dialectica como arte de razonar bien, y la retorica como arte de bien decir, como uso elocuente y ornado del lenguaje. (10)

De esta epoca datan tres obras que marcan la ruptura de la que hablo. La Dialectique de Ramus (11) de 1564 que expone el programa; La Retorica latina de Omer Talon (12), de 1548 y 1572, que trabaja de la mano con Ramus, que es la primera obra, "sistematicamente limitada al estudio de las figuras", es decir de expresiones en las cuales "el discurso difiere de la costumbre recta y simple"; el termino figura -por la via de la etimologia- adquiere en Talon la connotacion de vestido." Y por utimo, una obra francesa publicada en Paris de 1555, La Rethorique francaise de Antoine Fouquelin que define la retorica como "arte de hablar bien y de manera elegante". (14) Esta obra, que no es mas que la traduccion literal de la obra de Talon, no es citada por Perelman en su reconstruccion historica, y, aunque solo fue reeditada en 1557, es sin duda el eslabon que conducira a la expresion canonica de la "retorica clasica" que se expresara en las obras de Dumarsais, Des Tropes ou de differents sens dans lesquels on peut prendre un meme mot dans une meme langue, de 1730, y de Pierre Fontanier, Les figures du discours de 1821. (15)

Esta "retorica" clasica, como se ve, es una "retorica restringida" que conduce "progresivamente de la degradacion a la muerte de la retorica". (16) Esta tradicion es la que le da el sentido peyorativo a los terminos "retorica" y retorico tal como se usan en nuestros dias en espanol, y en otras lenguas, y que son sinonimos de "afectacion", "grandilocuencia inoportuna", "palabreria", "sofisterias" "excesivamente estudiado o recargado de expresiones o giros cultos", "ampuloso", etc.

Tercera. Con frecuencia la Teoria de la argumentacion se entiende como una logica informal o logica ordinaria que se presenta como el complemento del razonamiento logico formal. En esta perspectiva la teoria de la argumentacion sera una propuesta al lado de otras, como la de Stephen Toulmin expuesta en The Uses of argument (17) An Introduction to reasoning, (18) que comparten con el Tratado de la argumentacion su inspiracion juridica y el interes por la racionalidad y la critica mas alla de un formalismo logico particular. O tambien como la de Georges Vignaux, L Argumentation (19) que comparte con el Tratado su interes por pensar la argumentacion a la luz de Aristoteles.

Cito solo estas dos obras porque me parecen representativas, por una parte, de la tradicion que se ha derivado de la filosofia analitica de Oxford de donde procede Toulmin y que se abre paso en Norteamerica donde Toulmin se ha establecido hace muchos anos; y, por otra parte, de la escuela de Neuchatel de la cual hace parte Vignaux, al igual que Marie Jean Borel (20) y cuyo animador es el logico suizo Jean Blaise Grize.

Vale anotar, entre parentesis, que ahora con las nuevas propuestas del examen de estado para los bachilleres colombianos, y la relevancia acordada a la argumentacion en dicho examen, las editoriales publican y traducen textos que dejan mucho que desear en su calidad.

En todo caso es preciso destacar que la teoria de la argumentacion que inicialmente se presento como un complemento de la racionalidad analitica y formal y empirica, rapidamente se desbordo hacia una concepcion que da la primacia a la racionalidad practica sobre la racionalidad teorica y trata de explicar la logica formal -que es el organon de la razon teorica-, a partir de la argumentacion que es el organon de la razon practica.

Es asi como en la disputa que comenzo hacia los anos sesenta, y aun continua, entre los logicos formalistas que creen que todo razonamiento es formalizable en principio y que el recurso a la argumentacion es pasajero, y los logicos antiformalistas que creen que la argumentacion es irreductible a las formas logicas, los autores del Tratado toman partido por los segundos.

Expliquemos esto con algun detalle.

Es conocida la doctrina de Perelman-Olbrechts segun la cual la demostracion representa un caso limite de argumentacion, cuando los terminos sobre los que se funda se supone que son comprendidos por todos de la misma manera gracias a medios de conocimiento considerados intersubjetivos. Para ello los signos deben estar dotados de una interpretacion fija, y concebidos en sentido univoco en una lengua bien hecha. Es el caso de una demostracion para el auditorio universal; y puesto que los terminos no producen problemas, el tiempo nada tiene que hacer aqui. Se razona con reglas indiscutidas, sobre convenciones impersonales, y se produce una prueba que se impone a todo interlocutor, es decir, a cualquiera. (21)

La originalidad de la concepcion perelmaniana radica en que invierte la relacion tradicional entre el arte de argumentar y la practica de la demostracion.

Es la argumentacion en general la que despliega su campo, su vasto imperio, y la demostracion que se aloja alli neutraliza algunas dimensiones argumentativas: es impersonal, intemporal, simplemente formal.

Aqui se resume -dice Francis Jacques-, la vieja polemica entre formalistas y antiformalistas. Perelman toma la segunda via y opone argumentacion a logica formal, dandole primacia a la primera a la cual se subordina la segunda. (22)

Pero los formalistas pensaran al reves, con matices, dice Jacques.

Lo que Perelman impugna a la logica, al formalismo, es mas bien una objecion de hecho que tiene que ver con el estado de desarrollo de la logica en el momento de escribir el Tratado (la logica se presentaba en forma axiomatica y se entendia en terminos sintacticos) y no una objecion de principio que no parece totalmente valida porque el formalismo ha logrado integrar las dimensiones semanticas (Reichenbach, Prior), las modalidades (von Wright), las actitudes proposicionales del locutor (Hintikka), ciertos rasgos contextuales (Montague), la logica juridica (Kalinowski), etc.

En ponencia que presente en el Duodecimo Foro Nacional de Filosofia, Mayo de 2000, ?Se pueden formalizar los argumentos?, trato de responder detalladamente a esta (23) gran objecion, incluidas las objeciones que Alfonso Monsalve le hace a Perelman y por su intermedio a mi. (24)

De todas maneras estas tres aproximaciones posibles de la Teoria de la argumentacion, no deben hacernos perder de vista que esta teoria es solidaria de una novedosa postura filosofica que postula el primado de la razon practica y una "retorizacion de la filosofia" en que el Tratado cumple la funcion de Nuevo Discurso del Metodo o Novisimo Organan.

Esta novedad, sin embargo, esta anclada en la tradicion aristotelica vista a partir de la dialectica como logica de lo verosimil, en que la apodictica se da como limite para alcanzar por una humanidad imperfecta pero perfectible.

Es curioso que esta version del aristotelismo reencuentre la exegesis mas moderna de Aristoteles que se ha hecho por otras vias, como la de Pierre Aubenque, para quien Aristoteles rehabilita de manera inesperada la dialectica: ella no es ya una logica empobrecida (o logica de lo verosimil), porque no es la logica (apodictica) la que permite comprender la dialectica, sino mas bien la dialectica la logica, pues es la apodictica o teoria del razonamiento demostrativo (Segundos Analiticos) la que reduce la dialectica como un caso particular, aquel en que las premisas son necesarias. Ahora la relacion es de continente o contenido, pues asi como lo verdadero es un caso particular de lo verosimil, lo necesario no es sino un caso particular de lo probable, el caso en que la probabilidad es maxima. (25)

Adolfo Leon Gomez

Universidad del Valle

(1.) Leo Apostel. "What is the force of an argument" en Revue Internationale de Philosophie. La Nouvelle Rhetorique. Essais en hommage a Chaim Perelman, n. 127-128, 1979, pp. 103 y 109.

(2.) El primado de la razon practica. Centro editorial Universidad del Valle, Cali, 1991 s(2' edicion), capitulo 6, pp. 53-75. Breve Tratado sobre la mentira. Ediciones Universidad del Valle, 1992. Cap. II, seccion primera, pp. 51-53. Seis conferencias sobre teoria de la argumentacion. AC editores, febrero de 2000, 3a edicion, conferencia IV, pp 67-83.

(3.) Estos dos aspectos los ve muy claramente J.L. Austin en Como hacer cosas con palabras, Paidos, 1990, p. 129 (Conferencia VII), p. 147-148 (Conferencia VIII) y p. 153 (Conferencia IX)

(4.) John R. Searle. Speech acts. Cambridge University press, 1969.

(5.) Teun Van Dijk. La ciencia del texto. Un enfoque interdisciplinario. Paidos, 1996 [el original esta prologado en 1978-79]

(6.) John R. Searle and Daniel Vanderveken. Foundations of illocutionary logic. Cambridge University press, 1985, p.11.

(7.) Presses Universitaires de France. Que sais-je? (2133), 1990 (3a edicion revisada y corregida) [1984].

(8.) Op. Cit., pp. 32-33.

(9.) Cfr. Traites de poetique et de rhetorique de la Rennaissance. Introduction, notes et notices de Francis Goyet. Le livre de Poche classique, librairie generale francaise,1990, p. 454.

(10.) Ch. Perelman. L'Empire Rhetorique. Vrin,1977, p.17. El Imperio retorico, Norma (Vitral), 1997.P.21.

(11.) Droz, Geneve, 1964 - Dialecticae libri duo.

(12.) Audomari Talei. Rhetorica libi duo.

(13.) Tratado de la Argumentacion, p. 277.

(14.) Cfr. Traites de poetique et de rhetorique de la Rennaissance, pp. 351-454.

(15.) Con introduccion de Gerard Genette hay reedicion en Flammarion,1968.

(16.) Ch. Perelman. L'Empire rhetorique, p. 18.

(17.) Cambridge University press, 1976 [1958]

(18.) Stephen Toulmin, Richard Rieke y Allan Janik. Macmillan, 1979.

(19.) Geneve, Droz, 1976.

(20.) Discours de la Logique et logique du discours. Lausanne, L'Age d'Homme, 1978.

(21.) Traite de l'argumentation, p. 161.

(22.) Francis Jacques. "Logique ou rhetorique de 1'argumentation"". Revue Internationale de philosophie, n. 127-128, 1979.

(23.) Una version mas ampliada de esta ponencia ha sido prepublicada en el Instituto de Educacion y pedagogia. Grupo de Educacion matematica, Universidad del Valle, con el titulo de "?Son formalizables los argumentos retoricos?". Corresponde a una conferencia realizada en Univalle a comienzos de febrero de 2000.

(24.) Alfonso Monsalve. La Teoria de la argumentacion. Editorial Universidad de Antioquia, 1992, p. 256-258.

(25.) Pierre Aubenque- "Evolution et constantes de la pensee dialectique" en Les Etudes philosophiques, n.3, julio-septiembre de 1970, pp. 295-296.
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Author:Gomez, Adolfo Leon
Publication:Lenguaje
Date:Nov 1, 2001
Words:3561
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