Printer Friendly

Trastornos de personalidad y psicopatia en hombres condenados por violencia grave contra la pareja.

En este articulo se lleva a cabo un estudio de las alteraciones de personalidad (trastornos de personalidad y psicopatia) asociadas a los maltratadores a la mujer que se encuentran en prision. Para ello se conto con una muestra de 76 hombres condenados por un delito de violencia grave contra la pareja, que cumplimentaron el MCMI-II antes de comenzar dentro de la prision un programa de tratamiento para la violencia. Asimismo todos los participantes fueron evaluados de forma heteroaplicada mediante la escala de psicopatia PCL-R. Por lo que se refiere a los trastornos de personalidad, el 86,8% de la muestra de agresores presentaba, al menos, un trastorno de personalidad. El trastorno de mayor prevalencia fue el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad, que afectaba al 57,8% de los casos, seguido del trastorno dependiente de la personalidad (34,2% de los casos) y del trastorno paranoide (25% de los casos). En cuanto a la psicopatia, los resultados del PCL-R mostraron que 11 personas (el 14,4% de la muestra) obtuvieron una puntuacion significativa indicadora de tendencias psicopaticas claras. Por ultimo, se discuten las implicaciones de este estudio para la practica clinica y para las investigaciones futuras.

Personality disorders and psychopathy in men convicted for severe intimate partner violence. In this paper, a study of personality disorders and psychopathy in imprisoned male batterers is carried out. A sample of 76 batterers sentenced for a severe offence of violence against their intimate partner was selected. All the participants were assessed with the MCMI-II before beginning a treatment program in prison for gender violence. Likewise, all participants were assessed with the PCL-R in order to identify psychopathic symptoms. According to the results, 86.8% of the sample showed at least one personality disorder. The most prevalent one was the Obsessive-compulsive Personality Disorder (57.8% of cases), followed by the Dependent Personality Disorder (34.2% of cases) and Paranoid Personality Disorder (25%). Regarding psychopathy, the results of PCL-R showed that there were 11 people (14.4% of the sample) who met the criteria for psychopathy or probable psychopathy. Finally, implications of this study for clinical practice and future research in this field are commented upon.

**********

La violencia de pareja produce un deterioro significativo en la salud fisica y psiquica de las mujeres afectadas (Amor, Echeburua, Corral, Zubizarreta y Sarasua, 2002; Echeburua, Corral, Amor, Sarasua y Zubizarreta, 1997; Fontanil et al., 2002; Fontanil, Ezama, Fernandez, Gil, Herrero y Paz, 2005; Matud, 2004). Al margen del esfuerzo que se ha llevado a cabo recientemente en el tratamiento psicologico de las victimas (Echeburua, Corral, Sarasua y Zubizarreta, 1996), resulta de extrema necesidad conocer el perfil psicologico de los hombres violentos para llevar a cabo programas preventivos y de intervencion adecuados.

En los ultimos anos se ha producido un aumento considerable de las investigaciones relacionadas con los hombres que agreden fisica y/o psicologicamente a la mujer. Ello ha traido consigo un conocimiento mas preciso del perfil psicologico que presentan estos maltratadores, tanto de aquellos que continuan conviviendo con la victima (Fernandez-Montalvo y Echeburua, 1997), como de aquellos otros que cumplen una condena en prision por haber cometido un delito especifico y grave de violencia contra la pareja (Echeburua, Fernandez-Montalvo y Amor, 2003; Fernandez-Montalvo y Echeburua, 2005; Fernandez-Montalvo, Echeburua y Amor, 2005).

Segun la propuesta de Holtzworth-Munroe y Stuart (1994), existen tres tipos principales de hombres maltratadores: los exclusivamente familiares; los afectados por el trastorno limite, con un estado de animo disforico; y, finalmente, los violentos en general, que se comportan de una forma piscopatica o antisocial. De hecho, se estima que los maltratadores antisociales constituyen aproximadamente el 25% de las muestras de agresores, o incluso mas si los datos provienen de agresores que reciben un tratamiento por orden judicial (Hart, Dutton y Newlove, 1993). Este tipo concreto de agresores presenta una violencia mas generalizada -que va mas alla de su pareja afectiva-, tiene un mayor historial de antecedentes delictivos y es mas probable que se vea afectado por trastornos mentales (abuso o dependencia de sustancias, multiimpulsividad, etc.) Ademas, suelen presentar actitudes hostiles hacia las mujeres y una baja capacidad empatica hacia las mismas (Hamberger y Hastings, 1988; Huss y Langhinrichsen-Rohling, 2000; Quinsey, Harris, Rice y Cormier, 1998; White y Gondolf, 2000).

Sin embargo, las investigaciones llevadas a cabo hasta la fecha muestran una gran heterogeneidad en este tipo de sujetos. Por ello, ha habido un esfuerzo considerable por identificar tipos de agresores, pero todavia se carece de datos empiricos solidos en apoyo de una tipologia. A falta de una clasificacion bien fundamentada, los maltratadores pueden ser: a) personas machistas; b) inestables emocionalmente y dependientes, que se vuelven peligrosos si la mujer corta la relacion; c) adictos al alcohol o las drogas, en donde la adiccion actua como un desinhibidor; y d) hombres con un trastorno mental que disfrutan pegando o que, al menos, no tienen inhibiciones para hacerlo. En este sentido se han identificado trastornos de personalidad en la poblacion de agresores (Bernard y Bernard, 1984; Dinwiddie, 1992; Hamberger y Hastings, 1986), sobre todo en aquellos que se encuentran en prision (Nicholls, Roesch, Olley, Ogloff y Hemphill, 2005). Asi, los mas frecuentemente descritos han sido el trastorno antisocial de la personalidad, el limite y el narcisista (Hamberger y Hastings, 1988, 1991; Huss y LanghinrichsenRohling, 2000). Ha habido incluso intentos sugerentes de proponer lineas de intervencion terapeutica especificas acordes con estas tipologias (Gondolf y White, 2001; White y Gondolf, 2000).

En consonancia con este perfil mas antisocial de algunos tipos de agresores, recientemente se ha comenzado a estudiar la presencia de caracteristicas psicopaticas en algunos grupos de maltratadores. Los datos mas recientes arrojan cifras cercanas a un 12% de sujetos con rasgos psicopaticos manifiestos (Echeburua y Fernandez-Montalvo, 2007). Sin embargo, si bien la relacion existente entre la presencia de conductas violentas y la sintomatologia psicopatica esta bien asentada en la bibliografia (Garrido, 2002; Hare, 2001), la importancia de la psicopatia en la violencia contra la pareja no esta todavia bien establecida y son pocos los datos disponibles en la actualidad.

Por todo ello, el objetivo de este estudio ha sido conocer con mas detalle la presencia de alteraciones de personalidad en hombres condenados por violencia grave contra la pareja. Para ello se ha utilizado, por una parte, el Inventario Clinico Multiaxial (MCMIII) (Millon, 1997), que es un instrumento de autoinforme muy utilizado en la evaluacion de los trastornos de personalidad y cuyo autor ha ejercido una influencia determinante en la clasificacion misma de los trastornos de personalidad del DSM-IV-TR, y, por otra, la Escala de Psicopatia (PCL-R) (Hare, 1991), como instrumento de valoracion especifica de la presencia de sintomas psicopaticos en los agresores de la muestra. Asimismo se comparan los tipos de trastornos de personalidad entre los sujetos que han cometido (o intentado) un delito de homicidio contra su pareja o ex pareja y los que no lo han hecho y entre los sujetos calificados como psicopatas y los que no lo son. Se trata, en definitiva, de valorar la existencia de un perfil diferencial entre los hombres maltratadores que se encuentran en prision por un delito de violencia grave contra la pareja, lo que podria posibilitar en un futuro el establecimiento de programas de intervencion a la medida segun el tipo de trastorno de personalidad experimentado.

Metodo

Participantes

La muestra de este estudio esta compuesta por 76 sujetos que se encuentran en prision por haber cometido un delito grave de violencia contra la pareja. Todos estos sujetos forman parte de una investigacion mas amplia sobre la evaluacion de la eficacia de un programa de intervencion psicologica con presos por delitos de violencia contra la pareja, que se ha desarrollado en 18 centros penitenciarios de Espana durante 2005 y 2006.

En la seleccion de la muestra se han tenido en cuenta los siguientes criterios de admision: a) ser un varon adulto (entre 18 y 65 anos); b) cumplir condena por un delito grave relacionado con la violencia contra la pareja; c) no sufrir ningun trastorno mental grave ni ninguna enfermedad fisica invalidante; y d) participar voluntariamente en el programa, una vez debidamente informado de las caracteristicas del mismo.

Instrumentos

En este apartado se describen solo los instrumentos de evaluacion referidos a los objetivos de este estudio. Una descripcion mas detallada de todo el protocolo de evaluacion utilizado en la investigacion original figura en Fernandez-Montalvo y Echeburua (2005).

Autoinformes

El Inventario Clinico Multiaxial de Millon (MCMI-II) (Millon, 1997) es un cuestionario clinico autoaplicado de evaluacion de la personalidad y de distintos sindromes clinicos. Esta compuesto por 175 items de respuesta dicotomica (verdadero/falso), que proporcionan informacion sobre 10 escalas basicas de personalidad (esquizoide, fobica, dependiente, histrionica, narcisista, antisocial, agresivo-sadica, compulsiva, pasivo-agresiva y autodestructiva), 3 escalas de personalidad patologica (esquizoide, limite y paranoide), 6 sindromes clinicos de gravedad moderada (ansiedad, histeriforme, hipomania, distimia, abuso de alcohol y abuso de drogas) y 3 sindromes clinicos de gravedad severa (pensamiento psicotico, depresion mayor y trastorno delirante). Dado que la utilizacion de este instrumento tiene por objetivo en este estudio detectar las personalidades anomalas, se presentan solamente los resultados referidos a las 13 escalas de

personalidad.

Entrevistas

La Escala de Psicopatia (PCL-R) (Hare, 1991; version espanola de Molto y Torrubia, 2000), desarrollada en el marco de una prision, es una escala heteroaplicada que consta de 20 items y que tiene como finalidad evaluar las caracteristicas personales y psicosociales implicadas en la psicopatia. Una puntuacion significativa en esta escala permite establecer un diagnostico tanto categorial como dimensional, posee validez predictiva con relacion al mayor riesgo de reincidencia delictiva, esta asociada con delitos mas graves (especialmente de agresiones sexuales), con un mayor riesgo de quebrantamiento de condena y con una menor adaptacion a los programas de intervencion. La cumplimentacion de la escala requiere una entrevista estructurada, que tiene como objetivo determinar los comportamientos habituales del sujeto, y la informacion procedente de los ficheros institucionales (historial criminal, informes de la policia, datos de la familia, informes de los trabajadores sociales, evaluaciones psicopatologicas, etc.). De este modo, la validez de la escala es mayor. Cada uno de los items del instrumento se puntua en una escala de 3 puntos (0 = claramente no; 1 = parcialmente; 2 = claramente si). El rango de la es cala oscila de 0 a 40 y el punto de corte total para el diagnostico de psicopatia es de 30. No obstante, una puntuacion superior a 20 se considera ya significativa.

Procedimiento

La evaluacion inicial fue realizada por psicologos de prisiones bajo la direccion de los autores de este estudio. Todos ellos recibieron un entrenamiento especifico para la evaluacion de la psicopatia mediante el PCL-R. Los participantes cumplimentaron individualmente los cuestionarios en presencia del psicologo en el transcurso de la evaluacion anterior al tratamiento.

Resultados

En los parrafos siguientes se presentan los resultados referidos, en primer lugar, a las caracteristicas demograficas y penales de los sujetos y, en segundo lugar, a los trastornos de personalidad en general y a la psicopatia en particular. Asimismo se comparan los tipos de trastornos de personalidad entre los sujetos que han cometido (o intentado) un delito de homicidio contra su pareja o ex pareja y los que no lo han hecho y entre los sujetos calificados como psicopatas y los que no lo son.

Caracteristicas sociodemograficas y penales

Por lo que se refiere a las caracteristicas sociodemograficas de la muestra (tabla 1), la edad media es de 39 anos, si bien el rango de distribucion es muy amplio (19-71 anos). Hay un predominio de personas divorciadas (59,2%), muy por encima de los sujetos solteros (23,7%), casados (13,1%) y viudos (3,9%). El nivel de instruccion es mas bien bajo, con una mayoria clara de sujetos con estudios primarios (77,6%) y con solo un 1,3% de sujetos con estudios universitarios. Asimismo el nivel socioeconomico de los casos estudiados oscila entre la clase baja y la clase media-baja. Por otra parte, se observan antecedentes psiquiatricos (fundamentalmente de trastornos adictivos y de depresion) en un 38,1% de la muestra, lo que resulta un porcentaje claramente superior a los resultados obtenidos en la poblacion general (15%-20%) (Klerman, 1986).

Desde una perspectiva penal, los participantes en este estudio llevan, como media, alrededor de 2 anos en prision, con una amplia mayoria de sujetos que estan ya juzgados y condenados y que se encuentran en la clasificacion penitenciaria de segundo grado (85,5%), es decir, en regimen ordinario cerrado. Un aspecto significativo en este apartado es que el 18,4% de la muestra ha cometido un delito de homicidio (o, al menos, lo ha intentado) contra su pareja. Asimismo el 35,5% presenta antecedentes penales, lo que significa que 2 de cada 3 sujetos son delincuentes primarios y no estan inmersos en una carrera delictiva.

Trastornos de personalidad

Con arreglo a los criterios mas conservadores de Weltzler (1990), en este estudio solo se ha considerado la presencia de un trastorno de personalidad cuando la puntuacion en la tasa-base (TB) del MCMI-II era superior a 84. Un resumen de los resultados obtenidos con este criterio se presenta en la tabla 2.

Como puede verse en la tabla, segun los resultados obtenidos en el MCMI-II, el 86,8% (66 sujetos) de la muestra de agresores presenta, al menos, un trastorno de personalidad. El observado con mayor frecuencia es el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad, que afecta al 57,8% de los casos, seguido del trastorno dependiente de la personalidad (34,2% de los casos) y del trastorno paranoide (25% de los casos). Sorprende, en cambio, el relativamente bajo peso del trastorno antisocial (19,7%). Ademas, los 66 sujetos diagnosticados con trastornos de personalidad presentan una media de 2,5 trastornos (es decir, mas de 2 trastornos de personalidad por sujeto).

Psicopatia

Los resultados obtenidos con el PCL-R indican que ninguno de los casos estudiados supera el punto de corte de 30 (diagnostico claro de psicopatia). Sin embargo, 11 sujetos (es decir, el 14,4% de la muestra) obtienen una puntuacion igual o superior a 20. Esta puntuacion es tambien significativa clinicamente e indica la presencia de tendencias psicopaticas.

No obstante, cuando se pone en relacion la existencia de una puntuacion significativa en psicopatia con la comision de homicidio, los resultados no son significativos (X2= 0,02; n.s.).

Relacion entre las variables estudiadas

La comparacion de los resultados obtenidos en el MCMI-II en funcion de la existencia de homicidio no muestra diferencias significativas entre los grupos (tabla 2). Por lo tanto, la tasa y el tipo de trastornos de personalidad en aquellos sujetos que cometen homicidio son similares a los obtenidos en el subgrupo de los no homicidas.

Por otra parte, y en consonancia con el resultado anterior, la comparacion entre psicopatas y no psicopatas en la tasa de trastornos de personalidad tampoco muestra diferencias significativas entre ambos grupos (tabla 2).

Discusion y conclusiones

En este estudio se ha llevado a cabo un analisis de los trastornos de personalidad en general, y de la psicopatia en particular, en hombres condenados por violencia grave contra la pareja.

Por lo que se refiere a los trastornos de personalidad, los resultados obtenidos muestran una tasa muy alta en los sujetos estudiados. En concreto, el 86,8% de la muestra presenta al menos un trastorno de personalidad, lo que esta muy por encima de las tasas habituales obtenidas en la poblacion normal. Este resultado es coherente con el de otros estudios, como el de Hart, Dutton y Newlove (1993), en donde la tasa encontrada asciende al 80% de los casos estudiados. Sin embargo, estas cifras tan altas se relacionan probablemente con la tendencia observada en los autoinformes en general, y en el MCMI-II en particular, a sobrediagnosticar los casos clinicos. De hecho, en la revision llevada a cabo por FernandezMontalvo y Echeburua (2006), en la que se comparan los datos obtenidos con distintos instrumentos de evaluacion, se pone de manifiesto la tendencia del MCMI-II a sobrediagnosticar los trastornos de personalidad en comparacion con las entrevistas clinicas especificas, incluso cuando se utiliza una misma muestra clinica (cfr. Echeburua y Fernandez-Montalvo, 2008; Fernandez-Montalvo, Landa, Lopez-Goni y Lorea, 2006; Maranon, Grijalvo y Echeburua, 2007).

En este sentido, cuando se utiliza el MCMI-III--version del instrumento mas refinada y actualizada para la evaluacion de trastornos de personalidad, pero de la que se carecia en Espana en el momento de hacer este estudio--, las tasas obtenidas son sensiblemente mas bajas. Asi, por ejemplo, Gondolf (1999), utilizando el MCMI-III, obtuvo una tasa del 48% de trastornos de personalidad en una muestra de 840 maltratadores domesticos. En cualquier caso, al margen de las dificultades evidentes en la evaluacion precisa de estos trastornos, los todavia escasos resultados obtenidos hasta la fecha indican la necesidad de tener en cuenta la presencia de las alteraciones de personalidad en la evaluacion clinica de los maltratadores domesticos.

Respecto a los tipos de trastornos de personalidad encontrados, destacan, por un lado, el dependiente y el compulsivo y, por otro, el paranoide. En este sentido, la excesiva dependencia emocional, la obsesividad y la atribucion sistematica de los males propios a otras personas hacen mas probable la aparicion de la violencia grave contra la pareja.

Por otra parte, el numero medio de trastornos de personalidad diagnosticados para cada sujeto en este estudio es de 2,5. Esta cifra refleja una presencia masiva, y probablemente excesiva, de trastornos de personalidad. Una vez mas, el numero medio tan alto de trastornos podria relacionarse con el instrumento de evaluacion utilizado o, incluso, con la conceptualizacion actual tan difusa de los propios trastornos de personalidad, con criterios categoriales y solapados entre distintos diagnosticos.

En cuanto a la psicopatia, los resultados obtenidos muestran una tasa del 14,4% de sujetos con tendencias psicopaticas claras. Esta tasa es similar a la obtenida en estudios previos. Asi, por ejemplo, en el estudio de Gondolf y White (2001), con una muestra de 580 maltratadores, el 11% de la muestra presentaba un perfil claramente psicopatico. Sin embargo, hasta la fecha no hay datos suficientes procedentes de otros equipos de investigacion con los que se puedan comparar los resultados obtenidos.

En este estudio no se ha podido establecer una relacion entre la psicopatia o los trastornos de personalidad y la comision de homicidio contra la pareja o la ex pareja. En el caso de psicopatia puede ser debido a que la submuestra existente (11 casos) era pequena e impedia la obtencion de conclusiones definitivas. En el caso de los trastornos de personalidad se debe probablemente a la tasa tan alta encontrada, ya que la practica totalidad de la muestra tenia un trastorno de personalidad asociado y el numero de agresores sin trastornos era muy bajo. Por ello, resulta dificil establecer conclusiones solidas acerca de la relacion de los trastornos de personalidad con otro tipo de variables relacionadas con la violencia grave contra la pareja. En este sentido, seria util para futuras investigaciones contar con muestras mas amplias de agresores sin trastornos de personalidad asociados y poder asi establecer un perfil diferencial.

En suma, la alta tasa de trastornos de personalidad observada en los maltratadores de la muestra indica la necesidad de continuar con esta linea de investigacion. Se trata, como ya se ha senalado, de identificar subtipos especificos de agresores y desarrollar asi programas concretos de evaluacion e intervencion adaptados a dichas caracteristicas (Echeburua y Fernandez-Montalvo, 1997).

Agradecimientos

Este estudio se ha desarrollado con un convenio de investigacion entre el Instituto Vasco de Criminologia (Universidad del Pais Vasco) y la Direccion General de Instituciones Penitenciarias.

Fecha recepcion: 19-2-07 * Fecha aceptacion: 28-8-07

Referencias

Amor, P.J., Echeburua, E., Corral, P., Zubizarreta, I., y Sarasua, B. (2002). Repercusiones psicopatologicas de la violencia domestica en la mujer en funcion de las circunstancias del maltrato. International Journal of Clinical and Health Psychology, 2, 227-246.

Bernard, J., y Bernard, M. (1984). The abusive male seeking treatment: Jekyll and Hyde. Family Relations, 33, 543-547.

Dinwiddie, S. (1992). Psychiatric disorders among wife batterers. Comprehensive Psychiatry, 33, 411-416.

Echeburua, E., Corral, P., Sarasua, B., y Zubizarreta, I. (1996). Tratamiento cognitivo-conductual del trastorno de estres postraumatico cronico en victimas de maltrato domestico: un estudio piloto. Analisis y Modificacion de Conducta, 22, 627-654.

Echeburua, E., Corral, P., Amor, P.J., Sarasua, B., y Zubizarreta, I. (1997). Repercusiones psicopatologicas de la violencia domestica en la mujer: un estudio descriptivo. Revista de Psicopatologia y Psicologia Clinica, 2, 7-19.

Echeburua, E., y Fernandez-Montalvo, J. (1997). Tratamiento cognitivoconductual de hombres violentos en el hogar: un estudio piloto. Analisis y Modificacion de Conducta, 23, 355-384.

Echeburua, E., y Fernandez-Montalvo, J. (2007). Male batterers with and without psychopathy: A study in the prisons of Spain. International Journal of Offender Therapy and Comparative Criminology, 51, 254-263.

Echeburua, E., y Fernandez-Montalvo, J. (2008). Are there more personality disorders in treatment-seeking pathological gamblers than in other kind of patients? A comparative study with the IPDE and the MCMI. International Journal of Clinical and Health Psychology, 8, 53-64.

Echeburua, E., Fernandez-Montalvo, J., y Amor, P.J. (2003). Psychopathological profile of men convicted of gender violence: A study in the prisons of Spain. Journal of Interpersonal Violence, 18, 798-812.

Fernandez-Montalvo, J., y Echeburua, E. (1997). Variables psicopatologicas y distorsiones cognitivas de los maltratadores en el hogar: un analisis descriptivo. Analisis y Modificacion de Conducta, 23, 151-180.

Fernandez-Montalvo, J., y Echeburua, E. (2005). Hombres condenados por violencia grave contra la pareja: un estudio psicopatologico. Analisis y Modificacion de Conducta, 31, 451-475.

Fernandez-Montalvo, J., y Echeburua, E. (2006). Uso y abuso de los autoinformes en la evaluacion de los trastornos de personalidad. Revista de Psicopatologia y Psicologia Clinica, 11, 1-12.

Fernandez-Montalvo, J., Echeburua, E., y Amor, P.J. (2005). Aggressors against women in prison and in community: An exploratory study of a differential profile. International Journal of Offender Therapy and Comparative Criminology, 49, 158-167.

Fernandez-Montalvo, J., Landa, N., Lopez-Goni, J.J., y Lorea, I. (2006). Personality disorders in alcoholics: A comparative pilot study between the IPDE and the MCMI-II. Addictive Behaviors, 31, 1442-1448.

Fontanil, Y., Ezama, E., Fernandez, R., Gil, P., Herrero, F.J., y Paz, D. (2005). Prevalencia del maltrato de pareja contra las mujeres. Psicothema, 17, 90-95.

Fontanil, Y., Mendez, M., Cuesta, M., Lopez, C., Rodriguez, F.J., Herrero, F.J., y Ezama, E. (2002). Mujeres maltratadas por sus parejas masculinas. Psicothema, 14 (supl.), 130-138.

Garrido, V. (2002). El tratamiento del psicopata. Psicothema, 14 (supl.), 181-189.

Gondolf, E.W. (1999). MCMI-III results for batterer program participants in four cities: Less "pathological" than expected. Journal of Family Violence, 14, 1-17.

Gondolf, E.W., y White, R.J. (2001). Batterer program participants who repeatedly reassault-Psychopathic tendencies and other disorders. Journal of Interpersonal Violence, 16, 361-380.

Hamberger, L.K., y Hastings, J.E. (1986). Personality correlates of men who abuse partners: A cross-validation study. Journal of Family Violence, 1, 323-341.

Hamberger, L.K., y Hastings, J.E. (1988). Characteristics of male spouse abuser consistent with personality disorders. Hospital and Community Psychiatry, 39, 763-770.

Hamberger, L.K., y Hastings, J.E. (1991). Personality correlates of men who batter and non-violent men: Some continuities and discontinuities. Journal of Family Violence, 6, 131-148.

Hare, R.D. (1991). The Hare Psychopathy Ckecklist-Revised. Toronto: Multi-Health Systems.

Hare, R.D. (2001). Psychopaths and their nature. En A. Raine y J. Sanmartin (Eds.): Violence and psychopathy (pp. 5-34). New York: Kluwer Academic/Plenum Publishers.

Hart, S.D., Dutton, D.G., y Newlove, T. (1993). The prevalence of personality disorder amongst wife assaulters. Journal of Personality Disorders, 7, 329-341.

Holtzworth-Munroe, A., y Stuart, G.L. (1994). Typologies of male batterers: Three subtypes and the differences among them. Psychological Bulletin, 116, 476-497.

Huss, M.T., y Langhinrichsen, J. (2000). Identification of the psychopathic batterer: The clinical, legal and policy implications. Aggression and Violent Behavior, 5, 403-422.

Maranon, I., Echeburua, E., y Grijalvo, J. (2007). Do the IPDE and the MCMI assess the same personality disorders in patients with eating disorders? International Journal of Clinical and Health Psychology, 7, 587-594.

Matud, M.P. (2004). Impacto de la violencia domestica en la salud de la mujer maltraltada. Psicothema, 16, 397-401.

Millon, T. (1997). Millon Clinical Multiaxial Inventory-II (MCMI-II). Minneapolis: National Computer Systems.

Molto, J., y Torrubia, R. (2000). Standardization of the hare psychopathy checklist-revised in a Spanish prison sample. Journal of Personality Disorders, 14, 84-96.

Nicholls, T.L., Roesch, R., Olley, M.C., Ogloff, J.R., y Hemphill, J.F. (2005). Jail Screening Assessment Tool (JSAT): Guidelines for Mental Health Screening in Jails. Vancouver: Mental Health, Law and Policy Institute.

Quinsey, V.L., Harris, G.T., Rice, M.E., y Cormier, C.A. (1998). Violent Offenders. Appraising and Managing Risk. Washington: American Psychological Association.

Weltzer, S. (1990). The Millon Clinical Multiaxial Inventory (MCMI): A review. Journal of Personality Assessment, 55, 445-464.

White, R.J., y Gondolf, E.W. (2000). Implications of personality profiles for batterer treatment. Journal of Interpersonal Violence, 15, 467-488.

Javier Fernandez-Montalvo y Enrique Echeburua *

Universidad Publica de Navarra y * Universidad del Pais Vasco

Correspondencia: Javier Fernandez-Montalvo

Facultad de Psicologia

Universidad Publica de Navarra

31006 Pamplona (Spain)

E-mail: fernandez.montalvo@unavarra.es
Tabla 1
Caracteristicas demograficas y penales de la muestra (n = 76)

Variables                X                (DT)

Edad media (rango)       39,6             (9,2)
                                (19-71)

Meses cumplidos          24,3             (24,8)
  de condena (rango)            (1-99)

Variables                N                (%)

Estado civil
  Casado                 10               (13,1%)
  Soltero                18               (23,7%)
  Divorciado             45               (59,2%)
  Viudo                   3               (3,9%)

Nivel cultural
  Sin estudios            5               (6,6%)
  Estudios primarios     59               (77,6%)
  Estudios secundarios   11               (14,4%)
  Estudios                1               (1,3%)
  universitarios

Nivel socioeconomico
  Bajo                   15               (19,7%)
  Medio-bajo             32               (42,1%)
  Medio                  26               (34,2%)
  Medio-alto              3               (3,9%)

Historia psiquiatrica
anterior
  Si                     29               (38,1%)
  No                     47               (61,9%)

Situacion penal
  Penado                 67               (88,1%)
  Preventivo              9               (11,9%)

Tipo de delito
  Violencia de genero    14               (18,4%)
  con homicidio
  Violencia de genero    62               (81,6%)
  sin homicidio

Clasificacion
penitenciaria
  Primer grado            0
  Segundo grado          65               (85,5%)
  Tercer grado            0
  Preventivo              7               (9,2%)
  Sin clasificar          4               (5,2%)

Antecedentes penales
  Si                     27               (35,5%)
  No                     49               (64,5%)

Tabla 2
Trastornos de personalidad segun el MCMI-II (Millon, 1997)

                                       Con            Sin
                  Muestra total     homicidio      homicidio
                     N = 76           N = 14         N = 62

Trastornos                                                      [X.sup.
de personaidad     N       (%)     N       (%)    N       (%)     2]

Esquizoide         8   (10,5%)     1    (7,1%)    7   (11,2%)   27,7
Fobico             2    (2,6%)    --        --    1    (1,6%)   29,6
Dependencia       26   (34,2%)     5   (35,7%)   19   (30,6%)   37,5
Histrionico       12   (15,7%)     3   (21,4%)    8   (12,9%)   34,8
Narcisista        13   (17,1%)     2   (14,2%)   10   (16,1%)   42,8
Antisocial        15   (19,7%)     1    (7,1%)   12   (19,3%)   48,1
Agresivo-sadico    4    (5,2%)    --        --    3    (4,8%)   38,1
Compulsivo        44   (57,8%)     7     (50%)   32   (51,6%)   31,9
Pasivo-agresivo    2    (2,6%)    --        --    1    (1,6%)   38,1
Autodestructivo    4    (5,2%)     1    (7,1%)    1    (1,6%)   32,9
Esquizotipico     11   (14,4%)     1    (7,1%)    6    (9,6%)   49,1
Limite             4    (5,2%)    --        --    2    (3,2%)   41,1
Paranoide         19     (25%)     2   (14,2%)   13   (20,9%)   41,2
TOTAL (1)         66   (86,8%)     8   (57,1%)   50   (80,6%)   0,26

                      Con
                  psicopatia    Sin psicopatia
                     N = 11         N = 65

Trastornos
de personalidad    N     (%)     N       (%)     [X.sup.2]

Esquizoide         2   (20%)     6    (9,3%)     40,4
Fobico            --      --     2    (3,1%)     32,4
Dependencia        2   (20%)    24   (37,5%)     48,3
Histrionico        2   (20%)     9   (14,1%)     31,9
Narcisista         1   (10%)    12   (18,7%)     40,4
Antisocial         3   (30%)    11   (17,1%)     47,4
Agresivo-sadico    2   (20%)     1    (1,5%)     43,3
Compulsivo         7   (70%)    35   (54,6%)     50,4
Pasivo-agresivo    1   (10%)     1    (1,5%)     32,2
Autodestructivo   --     --      4    (6,2%)     0,51
Esquizotipico      1   (10%)     9   (14,1%)     55,4
Limite             1   (10%)     3    (4,6%)     41,9
Paranoide          2   (20%)    16     (25%)     55,5
TOTAL (1)          8   (80%)    55   (87,3%)     0,38

(1) NOTA: el numero total de personas afectadas por trastornos de
personalidad es inferior a la suma total de trastornos debido a que hay
pacientes que presentan mas de un trastorno de personalidad.
COPYRIGHT 2008 Colegio Oficial De Psicologos Del Principado De Asturias
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2008 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Fernandez-Montalvo, Javier; Echeburua, Enrique
Publication:Psicothema
Date:Apr 1, 2008
Words:5013
Previous Article:Estrategias de comprobacion de hipotesis clinicas.
Next Article:Empatia en una muestra espanola de delincuentes sexuales.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2021 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters |