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Trastornos de personalidad y abstinencia del consumo de tabaco en un tratamiento psicologico para dejar de fumar.

Personality disorders and abstinence from tobacco consumption in a psychological treatment to stop smoking.

El tabaquismo sigue siendo actualmente la primera causa evitable de morbi-mortalidad en el mundo (Peto y Lopez, 2001; World Health Organization, 2008). Hoy en dia, sabemos que el consumo de tabaco esta directamente relacionado con patologias de tipo fisico (United States Department of Health and Human Services, U.S.D.H.H.S., 2004), pero tambien con varios trastornos mentales del Eje I (trastornos del estado de animo, trastornos de ansiedad, trastornos por uso de sustancias, trastornos psicoticos, etc.) y con los trastornos de personalidad del Eje II (Becona y Miguez, 2004; Diaz, James, Botts, Maw, Susce y de Leon, 2009; Grant, Hasin, Chou, Stinson y Dawson, 2004; Martinez, Gurpegui, Diaz y de Leon, 2004; Mykletun, Overland, Aaro, Liabo y Stewart, 2008; Wilhelm, Wedgwood, Niven y Kay-Lambkin, 2006). No obstante, esta linea de investigacion sobre los trastornos de personalidad en fumadores es relativamente reciente y aun es necesario profundizar en su estudio. Por el contrario, existen multitud de estudios sobre la prevalencia de estos trastornos en otras conductas adictivas, como es el caso del juego patologico (Echeburua y Fernandez-Montalvo, 2008; Petry, 2005), la dependencia de opiaceos (Fernandez y Gutierrez, 2005; Skodol, Oldham y Gallaher, 1999), la dependencia de la cocaina (Lopez y Becona, 2006; Lorea, Fernandez-Montalvo, Lopez-Goni y Landa, 2009) y la dependencia del alcohol (Bravo de Medina, Echeburua y Aizpiri, 2008; Grant, Hasin, Stinson, Dawson, Chou, Ruan y Pickering, 2004). En general, se ha encontrado que cuando existe un diagnostico de trastorno de personalidad asociado al trastorno adictivo, los sujetos responden peor a la intervencion clinica, dificultando la relacion y la alianza con el terapeuta, y resistiendose activamente al cambio. Existen estudios que concluyen que tener un trastorno de personalidad asociado es una variable predictora del fracaso del tratamiento de la conducta adictiva (Verheul, Van den Brink y Hartgers, 1998).

El porcentaje de abandono del tabaco en poblacion que ha padecido o padece un trastorno mental es realmente bajo, y esto se ha relacionado con que estas personas suelen fumar una mayor cantidad de cigarrillos que la poblacion normal y durante mas anos (Lawn, Pols y Barber, 2002; Ranney, Melvin, Lux, McClain y Lohr, 2006). Algunos estudios han apuntado ademas que los sujetos con un trastorno psiquiatrico en el momento en que deciden dejar de fumar, tienen una menor probabilidad de mantener la abstinencia a los 6 meses de haber finalizado el tratamiento que aquellos pacientes sin psicopatologia asociada (Ferguson, Patten, Schroeder, Offord, Eberman y Hurt, 2003).

No obstante, Breslau, Peterson, Schultz, Chilcoat y Andreski (1998) encontraron que el porcentaje de abandono del consumo de tabaco no diferia entre sujetos con y sin historia de depresion mayor. Humfleet, Munoz, Sees, Reus y Hall (1999) no hallaron diferencias significativas en el resultado del tratamiento para dejar de fumar en funcion de si los sujetos tenian o no historial de abuso de alcohol u otras drogas. Gariti, Alterman, Mulvaney y Epperson (2000) tampoco encontraron indicios de que la presencia de psicopatologia del Eje I y del Eje II fuese un predictor negativo en el resultado de un tratamiento para dejar de fumar (tratamiento farmacologico y psicologico combinado). El-Guebaly, Cathcart, Currie, Brown y Golster (2002), en una revision de 24 estudios para evaluar el impacto de las intervenciones para dejar de fumar en individuos con enfermedad mental o con trastornos adictivos, concluyeron que los porcentajes de abandono del tabaco en pacientes psiquiatricos o con trastornos por uso de sustancias no eran significativamente mas bajos que en poblacion normal, lo cual indica que este tipo de fumadores si son capaces de dejar de fumar. John et al. (2004) encontraron que aunque existe una mayor probabilidad para los fumadores de presentar un trastorno mental, esta variable no predice el mantenimiento de la conducta de fumar ni el abandono de la misma. Parece, por lo tanto, que no existe consenso en la literatura acerca de que los sujetos con un trastorno mental se beneficien en menor medida de los tratamientos para dejar de fumar o tengan un menor exito (John, Meyer, Rumpf y Hapke, 2004). Otros estudios como el de Lasser, Wesley, Woolhandler, Himmelstein, McCormick y Bor (2000) si han encontrado que los sujetos que habian sufrido algun trastorno mental en el ultimo mes fumaban mas y tenian porcentajes mas bajos de abandono del consumo de tabaco.

En cuanto a la influencia de los trastornos de personalidad en el abandono del consumo de tabaco, los resultados tampoco son concluyentes (Covey, Hughes, Glassman, Blazer y George, 1994; Lasser et al., 2000; Perea, Ona y Ortiz, 2009). Covey et al. (1994) no encontraron una relacion significativa entre el habito de fumar e intentos de abandono y el trastorno de personalidad antisocial. En cambio, estudios mas recientes como el de Perea et al. (2009), encontraron que ciertos rasgos de personalidad, en concreto, el evitativo, el autodestructivo, el pasivo-agresivo, el esquizotipico y el limite, se relacionan significativamente con deslices y recaidas tras haber dejado de fumar. Por el contrario, el rasgo de personalidad dependiente se asocio a una mayor probabilidad de mantenerse abstinente a los 6 meses de haber finalizado el tratamiento.

El objetivo del presente estudio es evaluar la influencia de los trastornos de personalidad en la eficacia de un tratamiento psicologico para dejar de fumar, medida en terminos de abstinencia, al final del tratamiento y en los seguimientos a los 6 y a los 12 meses.

Metodo

Participantes

La muestra estuvo compuesta por personas que demandaron tratamiento para dejar de fumar en la Unidad de Tabaquismo de la Facultad de Psicologia de la Universidad de Santiago de Compostela, entre octubre de 2006 y febrero de 2008. Los criterios de inclusion en el estudio fueron: tener 18 o mas anos, querer participar voluntariamente en el tratamiento, tener un consumo minimo de 10 cigarrillos diarios antes de entrar en tratamiento y cumplimentar debidamente todos los cuestionarios en la evaluacion pretratamiento. Los criterios de exclusion fueron: presencia de un trastorno mental grave diagnosticado (trastorno bipolar y/o trastorno psicotico); dependencia concurrente de otras sustancias (cocaina y/o heroina); haber participado en el mismo tratamiento psicologico o en otro similar durante el ano previo; haber recibido algun otro tipo de tratamiento efectivo para dejar de fumar (terapia sustitutiva de nicotina, bupropion, vareniclina) en el ultimo ano; padecer alguna patologia fisica de alto riesgo vital para el sujeto, lo que precisaria una intervencion inmediata en formato individual (ej., infarto agudo de miocardio reciente, neumotorax, etc.) y no acudir a la primera sesion del tratamiento en grupo. De una muestra inicial de 243 sujetos, fueron excluidos 41 por cumplir alguno de los criterios de exclusion mencionados anteriormente, quedando formada la muestra final por 202 fumadores de cigarrillos (43,1% varones y 56,9% mujeres). Su media de edad fue de 43,99 anos (D.T.= 10,70). En el momento de comenzar el tratamiento fumaban una media de 24,32 cigarrillos al dia (D.T. = 10,22) (tabla 1).

Instrumentos

Todos los fumadores fueron evaluados mediante el Cuestionario sobre el habito de fumar (Becona, 1994), en el que se recoge informacion sobre variables sociodemograficas y datos relativos al consumo de tabaco.

Para la evaluacion de los trastornos de personalidad se utilizo el Inventario Clinico Multiaxial de Millon-II (Millon Clinical Multiaxial Inventory-II, MCMI-II; Millon, 1999). El MCMI-II es un cuestionario de 175 items, con formato de respuesta de verdadero o falso, que informa sobre diez patrones basicos de personalidad (esquizoide, fobico, dependiente, histrionico, narcisista, antisocial, agresivo-sadico, compulsivo, pasivo-agresivo y autodestructivo), tres escalas de personalidad patologica (esquizotipica, limite y paranoide), seis sindromes clinicos de gravedad moderada y tres sindromes clinicos graves. Debido al objetivo del estudio, unicamente se han tenido en cuenta las puntuaciones en las escalas basicas de personalidad y en las escalas de personalidad patologica, considerando la presencia de un trastorno de personalidad cuando la puntuacion en la tasa base (TB) del MCMI-II es igual o superior a 85, segun los criterios mas conservadores (Weltzer, 1990).

En los seguimientos de 6 y 12 meses se administro el Cuestionario de seguimiento (Becona y Miguez, 1995) en funcion del estatus del sujeto en ese momento (fumador/no fumador). El autoinforme de abstinencia al final del tratamiento y en los seguimientos a los 6 y 12 meses se corroboro con la medicion de monoxido de carbono en aire espirado (CO). Se ha utilizado el Micro IV Smokerlyzer (Bedfont Technical Instruments Ltd, Sittigbourne, Kent, Reino Unido). Este aparato recoge muestras de aire espirado a traves de la superficie del sensor indicando en partes por millon (ppm) el indice de monoxido de carbono por espiracion alveolar del sujeto.

Procedimiento

La evaluacion inicial de todos los fumadores se llevo a cabo en una unica sesion, en la que se les administraron los instrumentos descritos en el anterior apartado. Todos los fumadores dieron su consentimiento informado para participar en el estudio.

La duracion del tratamiento fue de 6 semanas (una sesion por semana de aproximadamente una hora). Los sujetos fueron tratados en pequenos grupos de entre 2 y 8 fumadores. En la aplicacion del tratamiento participaron dos psicologos con amplia experiencia en el tratamiento de fumadores. Los terapeutas no conocian la presencia o no de trastornos de personalidad en cada uno de los fumadores participantes en el tratamiento.

El tratamiento psicologico llevado a cabo fue el Programa para dejar de fumar de Becona (1993, 2007). Se trata de un tratamiento cognitivo-conductual que consta de 6 sesiones y se aplica en formato grupal. Este tratamiento consta de: contrato de tratamiento, autorregistro y representacion grafica del consumo de cigarrillos, informacion sobre el tabaco, control de estimulos, actividades para no padecer el sindrome de abstinencia de la nicotina, feedback fisiologico del consumo de cigarrillos mediante medicion de CO en cada sesion, tecnica de desvanecimiento mediante la reduccion gradual de la ingesta de nicotina y alquitran y estrategias de prevencion de la recaida (entrenamiento en asertividad, solucion de problemas, cambio de creencias erroneas, manejo de la ansiedad y de la ira, ejercicio fisico, control del peso y autorreforzamiento).

Una vez finalizado el tratamiento se realizaron seguimientos presenciales a los 6 y a los 12 meses. En cada uno de los seguimientos se le administraba al sujeto el cuestionario de seguimiento correspondiente (fumador/no fumador), ademas de evaluar su nivel de CO en aire espirado. Si la persona no acudia al seguimiento presencial se le pasaba el cuestionario de seguimiento por telefono, excepto en el seguimiento de 12 meses que en caso de estar abstinente y no acudir a la cita fijada se realizaba en el domicilio del sujeto para verificar la abstinencia mediante la medicion de CO. En el seguimiento de 6 meses fueron localizados el 94,5% de los sujetos, de los cuales el 38,7% acudio personalmente y se obtuvo validacion de CO, y el 61,3% fue realizado por telefono. En el seguimiento de 12 meses fueron localizados el 97% de los participantes, de los cuales el 62,8% acudieron personalmente, y por tanto se obtuvo validacion de CO, y el 37,2% fueron entrevistados por telefono. En dicho seguimiento unicamente se acudio una vez al domicilio de la persona que se encontraba abstinente en ese momento. El resto de los participantes abstinentes acudieron personalmente a los seguimientos, confirmandose su abstinencia mediante la prueba de CO.

La variable dependiente ha sido la abstinencia en el consumo de tabaco, confirmada con validacion de CO, segun los criterios sugeridos por Velicer, Prochaska, Rossi y Snow (1992): a) en la evaluacion al final del tratamiento no habia fumado en las ultimas 24 horas anteriores a la sexta sesion de tratamiento; b) a los 6 meses de seguimiento el sujeto tenia que haber permanecido abstinente los 7 dias previos a la fecha del seguimiento; y c) a los 12 meses de seguimiento se considero que un sujeto estaba abstinente si no habia fumado en los 30 dias previos a la fecha del seguimiento y si su nivel de monoxido de carbono en aire espirado era inferior a 10 ppm (West, Hajek, Stead y Stapleton, 2005).

Analisis de datos

Para determinar las caracteristicas de la muestra se han utilizado analisis estadisticos de caracter descriptivo. Asimismo, para comparar a los sujetos con y sin trastornos de personalidad en la variable dependiente (abstinencia) se utilizo el estadistico chi cuadrado con la correccion de Bonferroni. Se calculo la prueba exacta de Fisher para aquellas tablas que tienen casillas con una frecuencia esperada menor de cinco. Las diferencias se han considerado estadisticamente significativas a partir de una p [menor que o igual a] ,05 para chi cuadrado y a partir de una p [menor que o igual a] ,025 para chi cuadrado con la correccion de Bonferroni. Todos los analisis estadisticos de este estudio se han llevado a cabo con el paquete estadistico SPSS 15.0.

Resultados

Adoptando como criterio una puntuacion tasa base igual o superior a 85 en el MCMI-II encontramos que el 39,1% de los fumadores que acudieron al tratamiento psicologico para dejar de fumar presentaban al menos un trastorno de personalidad. Sin embargo, al analizar la relacion entre la presencia de un trastorno de personalidad en general y la abstinencia en el consumo de tabaco no se encontraron diferencias estadisticamente significativas ni al final del tratamiento ni en los seguimientos de 6 y 12 meses (tabla 2).

En cambio, al analizar los tipos de trastornos de personalidad por separado, si se encontraron diferencias significativas en el trastorno antisocial de la personalidad (2% del total de fumadores) y la abstinencia en el seguimiento de 6 meses ([[ji al cuadrado].sub.(1)] = 8,763, p= ,020). En este caso, 6 meses despues de haber finalizado el tratamiento estan abstinentes el 75% de los sujetos con un trastorno antisocial, frente al 17,2% de los sujetos que no tienen dicho trastorno. Este resultado sigue siendo significativo tras aplicar la correccion de Bonferroni. Por otra parte, tambien a los 6 meses se han encontrado diferencias estadisticamente significativas en el trastorno de personalidad por dependencia (12,9% del total de fumadores) ([[ji al cuadrado].sub.(1)] = 4,176, p= ,05). En este caso, y en la direccion contraria a lo que ocurria con el trastorno antisocial, el porcentaje de sujetos abstinentes a los 6 meses con trastorno de personalidad dependiente es significativamente mas bajo que el porcentaje de sujetos abstinentes que no tienen dicho trastorno (3,8% frente al 20,5% abstinentes a los 6 meses, respectivamente). No obstante, despues de aplicar la correccion de Bonferroni este resultado no fue estadisticamente significativo.

En el seguimiento de 12 meses, de nuevo se encontraron diferencias estadisticamente significativas en el trastorno dependiente (X2 = 4,579, p= ,03). Un ano despues de haber finalizado el tratamiento estan abstinentes el 21,6% de los sujetos que no tienen este trastorno de personalidad, frente al 3,8% de los sujetos que tienen una TB igual o superior a 85 en la escala dependiente del MCMI-II (tabla 3). Al igual que sucedia en el seguimiento de 6 meses, despues de utilizar la correccion de Bonferroni este resultado no fue estadisticamente significativo.

En el resto de escalas basicas de personalidad y en las escalas de personalidad patologica no se han encontrado diferencias estadisticamente significativas ni al finalizar el tratamiento ni en los seguimientos de 6 y 12 meses. Estos datos pueden verse ampliados en la tabla 3.

Discusion y conclusiones

Los datos no apoyan la conclusion general sobre los trastornos de personalidad como factor de riesgo para una disminucion de la eficacia del tratamiento psicologico para dejar de fumar. No obstante, los resultados obtenidos muestran una relacion significativa entre dos trastornos de personalidad concretos y los resultados del tratamiento. En el trastorno de personalidad por dependencia (n= 26) se observo una menor abstinencia a los 6 y 12 meses tras haber finalizado el tratamiento para dejar de fumar que en los pacientes sin este diagnostico; aunque al aplicar la correccion de Bonferroni en las comparaciones multiples no se alcanzo la significacion estadistica requerida. En el estudio de Perea et al. (2009) encontraron, en cambio, que este rasgo de personalidad se asocia a una mayor probabilidad de mantenerse abstinente a los 6 meses de haber finalizado el tratamiento. Es posible que esa discrepancia se deba a la utilizacion de una puntuacion TB igual o superior a 75, que indica <<presencia de rasgo>>, en lugar del criterio mas estricto adoptado en el presente estudio, TB igual o superior a 85, que indica <<presencia de trastorno>> (Weltzer, 1990). Los fumadores con una TB igual o superior a 85 en la escala dependiente serian sujetos dociles, no competitivos, con una sensacion basica de indefension e inseguridad, que tratan de compensar a traves de la busqueda constante de afecto, estabilidad y apoyo en sus relaciones interpersonales (Millon y Davis, 1998; Millon y Everly, 1994). En el caso de estos fumadores, la nicotina podria servirles para calmar la ansiedad y la angustia generadas ante el rechazo o la falta de apoyo de los demas.

Por otra parte, el grupo de pacientes con trastorno antisocial de la personalidad mostro un mayor porcentaje de abstinencia a los 6 meses de haber finalizado el tratamiento. No obstante, consideramos que dicho hallazgo debe ser tomado con precaucion debido al reducido numero de sujetos que tienen una TB igual o superior a 85 en este trastorno segun el MCMI-II (n= 4) en nuestro estudio.

En otros estudios realizados sobre la influencia de trastornos de personalidad evaluados con el MCMI-II en el mantenimiento de la abstinencia de la cocaina, tampoco se han encontrado diferencias entre el grupo de adictos con trastornos de personalidad y el grupo sin psicopatologia asociada (Lopez y Becona, 2006). Es posible, por tanto, que la asociacion entre trastornos del Eje II y el consumo de sustancias no implique una evolucion tan negativa como han senalado estudios previos (Marlowe, Kirby, Festinger, Husband y Platt, 1997). En el estudio de Lopez y Becona (2006) se plantea como posible explicacion que los terapeutas conocian de antemano la existencia de dichos trastornos y pudieron actuar sobre ellos durante el tratamiento de la adiccion. Sin embargo, en el presente estudio, los terapeutas no sabian si existia o no algun trastorno de personalidad hasta que finalizaba el tratamiento para dejar de fumar. Por todo ello, cabe plantearse si los fumadores con trastornos de personalidad se pueden haber beneficiado tanto del tipo de tratamiento psicologico, claramente estructurado y con un continuo seguimiento de la evolucion de los fumadores, como del formato en grupo, alcanzando porcentajes de abstinencia similares a los de los sujetos sin trastornos de personalidad.

Los resultados encontrados en el presente estudio indicarian que no todos los trastornos de personalidad repercuten negativamente en el abandono del consumo de tabaco ni en el mantenimiento de la abstinencia, como han apuntado estudios previos (John et al., 2004; Gariti et al., 2000; Perea et al., 2009).

Este estudio no esta exento de limitaciones. En primer lugar, el tamano de la muestra de fumadores es relativamente pequeno desde un punto de vista estadistico. La baja prevalencia de algunos trastornos de personalidad, como el esquizotipico y el limite, puede haber disminuido la robustez de las pruebas estadisticas aplicadas. Por otra parte, la evaluacion de los trastornos de personalidad se ha llevado a cabo con una prueba de autoinforme: el MCMI-II. Aunque se trata de un instrumento de evaluacion ampliamente utilizado en adicciones y en otros trastornos, tiende a sobrediagnosticar la presencia de trastornos de personalidad (Mestre, Risco, Catalan e Ibarra, 2001). Seria necesario recurrir en investigaciones futuras a entrevistas clinicas especificas de los trastornos de personalidad, como el IPDE (Loranger, 1995) o la SCID-II (First, Gibbon, Spitzer, Williams y Smith-Benjamin, 1996). Ademas, seria importante tener en cuenta el numero de sesiones de tratamiento a las que acuden los pacientes, pues en una de las ultimas guias clinicas publicadas sobre el tratamiento de los fumadores, se indica que es una variable predictora importante de la eficacia del tratamiento (Fiore, Jaen, Baker, Bailey, Benowitz, Curry et al., 2008).

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Elena Fernandez del Rio, Ana Lopez Duran y Elisardo Becona Iglesias

Universidad de Santiago de Compostela

Fecha recepcion: 20-5-09 * Fecha aceptacion: 26-9-09

Correspondencia: Elena Fernandez del Rio

Facultad de Psicologia

Universidad de Santiago de Compostela

15782 Santiago de Compostela (Spain)

e-mail: elena.fernandez3@rai.usc.es
Tabla 1

Caracteristicas sociodemografi cas y de consumo de tabaco

                                               FUMADORES
                                               (n = 202)

                                              n       %
Genero
  Hombre                                     87     43,1
  Mujer                                      115    56,9

                                            Media   D. T.

Edad                                        43,99   10,70
No. cigarrillos / dia                       24,32   10,22
Marca que fuma actualmente (1)              0,79    0,13
Edad a la que empezo a fumar regularmente   17,95   4,15
Media de anos fumando                       26,00   11,07

(1) En miligramos de nicotina

Tabla 2

Porcentaje de sujetos abstinentes con y sin trastorno de personalidad
(TP) en general al final del tratamiento y en los seguimientos de 6 y
12 meses

                           Sin TP      Con TP     [ji al
                          (n = 123)   (n = 79)   cuadrado]     p

Final del tratamiento       49,6        46,8      0,146      0,702
Seguimiento de 6 meses      20,3        15,2       0,848     0,357
Seguimiento de 12 meses     21,1        16,5       0,677     0,411

Tabla 3 Porcentaje de fumadores abstinentes al final del tratamiento,
a los 6 y a los 12 meses en funcion de la existencia o no de un
trastorno de personalidad (TB [mayor que o igual a] 85)

(1) Ningun sujeto obtuvo una TB igual o superior a 85
TB= Tasa Base; * p [mayor que o igual a] ,05

                             Esquizoide              Fobico

                               [menor que             [menor que
                       <85    o igual a] 85   <85    o igual a] 85

Final tratamiento      48,1       53,8        49,0       25,0
Seguimiento 6 meses    18,0       23,1        18,2       25,0
Seguimiento 12 meses   18,0       38,5        18,7       50,0

                             Dependiente              Histrionico

                                 [menor que             [menor que
                        <85     o igual a] 85   <85    o igual a] 85

Final tratamiento       50,0        38,5        50,0       25,0
Seguimiento 6 meses    20,5 *        3,8        19,5        0,0
Seguimiento 12 meses   21,6 *        3,8        20,0        8,3

                             Narcisista              Antisocial

                               [menor que             [menor que
                       <85    o igual a] 85   <85    o igual a] 85

Final tratamiento      48,7       40,0        48,0       75,0
Seguimiento 6 meses    18,3       20,0        17,2       75,0*
Seguimiento 12 meses   19,8        0,0        18,7       50,0

                           Agresivosadico           Compulsivo

                               [menor que             [menor que
                       <85    o igual a] 85   <85    o igual a] 85

Final tratamiento      48,0       75,0        47,8       54,2
Seguimiento 6 meses    18,2       25,0        18,0       20,8
Seguimiento 12 meses   19,2       25,0        20,2       12,5

                           Pasivoagresivo       Autodestructivo

                               [menor que           [menor que
                       <85    o igual a] 85  <85   o igual a] 85

Final tratamiento      48,7       42,9       49,2       0,0
Seguimiento 6 meses    18,5       14,3       18,6       0,0
Seguimiento 12 meses   20,0        0,0       19,1      33,3

                       Esquizotipico (1)        Paranoide

                                                   [menor que
                                           <85    o igual a] 85

Final tratamiento                          48,0       100,0
Seguimiento 6 meses                        18,0       50,0
Seguimiento 12 meses                       19,5        0,0
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Author:Fernandez del Rio, Elena; Lopez Duran, Ana; Becona Iglesias, Elisardo
Publication:Psicothema
Date:Jul 1, 2010
Words:5425
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