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Trasplantes del espiritu: folclor y lengua nacional en Rodolfo Lenz/TRANSPLANTS OF THE SPIRIT: FOLKLORE AND NATIONAL LANGUAGE IN RODOLFO LENZ.

El centro del pensamiento mismo debe tener cierta independencia del
centro linguistico, o de los diversos centros linguisticos, si hablamos
varios idiomas. Me lo figuro algo semejante a una maquina de escribir
en que, oprimiendo un boton, se cambia el color de la escritura. En
cuanto a mi, a menudo me sucede, que, si en un discurso en frances cito
algunas palabras de ingles, continuo la oracion en la segunda lengua
[...] aunque a la primera palabra noto el error i me rectifico: es como
si hubiera escrito la cita con la cinta lacre i me hubiera olvidado
volver a la negra. (Lenz 1918: 226)

?Cual es el objeto de toda instruccion superior? Convertir al hombre en
una maquina. - ?Que medios hay que emplear para ello?. - Ensenar al
hombre a aburrirse.- ?Como se consigue esto?. - Con la nocion del
deber. - ?Que modelo debe proponerse? - El filologo, que ensena a
trabajar sin descanso. - ?Cual es el hombre perfecto? - El funcionario
del Estado. -?Cual es la filosofia que da la formula superior para el
funcionario del Estado? - La de Kant: el funcionario como cosa en si,
colocado sobre el funcionario como apariencia. (Nietzsche 1968: XXIX)


1. PRELIMINARES (1)

Desde hace unos quince anos se viene experimentando un renovado entusiasmo de linguistas, literatos y cientistas sociales por la obra y la figura de Rodolfo Lenz. Asi, se ha abundado en el caracter, implicancias e importancia historica de sus pesquisas para diversas subareas de la linguistica (gramatica, lexicografia y ensenanza de idiomas) y la antropologia. En este segundo ambito, se suele destacar su rol como fundador de los estudios folcloricos en Chile, con enfasis en la produccion referida a la lengua y cultura mapuches, mientras que la dedicada al folclor chileno se ha reservado casi exclusivamente a un interes patrimonial (2). Este texto pretende aportar entonces a la consideracion critica del folclor chileno segun lo penso Lenz, para leer desde alli una propuesta sobre la "lengua patria" o "nacional". El interes que nos guia es sobre todo, pues, culturalista.

Respecto de nuestros objeto y corpus, se debe notar que aun cuando el autor establece con claridad el asunto de cada texto, muchas veces desarrolla un dialogo entre sus objetivos pedagogicos y sus hallazgos cientificos en relacion con el destino nacional; de ahi que nuestro estudio considere no solo los trabajos dedicados mayor o solamente a materias folcloricas, sino tambien otros en que deslizo observaciones de tal naturaleza (3). En una palabra, mas que como un contenido separado de otros, comprendemos lo folclorico como una de las dimensiones culturales que interesaron a Rodolfo Lenz en sus multiples ocupaciones.

A partir de la unidad de Lenz como linguista (cf. Ferreccio 1979: 10), se pueden delimitar dos areas de desempeno distintas que obedecen, a su vez, a dos interpelaciones ideologicas: la del Estado, que mueve a Lenz en tanto pedagogo ? agente estatal que reflexiona sobre politica idiomatica con un objetivo reformador; y la de la ciencia, que lo mueve en tanto investigador o cientifico, representante en America Latina de la linguistica moderna (4). Asi, mientras su rol de agente estatal lo lleva a ver la lengua en sus diferentes variedades y contactos (sobre todo, la lengua vulgar), su interes cientifico se vierte principalmente en labores de recoleccion y analisis del folclor. Aqui queremos sugerir que se trata de dos caras de la misma moneda y que, por tanto, puede ser provechoso entender un area y su objeto desde y con la otra y su objeto correspondiente. El mismo Lenz establece esta distincion al hablar de sus "ocupaciones obligatorias" u "oficiales" en la pedagogia frente a sus "estudios predilectos, la filolojia romanica i la linguistica en jeneral" o bien "el estudio sistematico del dialecto vulgar chileno" (1918: 204): las esferas del deber y del deseo (5).

En sintonia con un nacionalismo de nuevo cuno, que rescataba la dimension etnica y que se vinculaba con unas capas medias ilustradas descontentas con el tipo de vinculo social que caracterizara la sociabilidad oligarquica del siglo XIX (Subercaseaux 2007: 26-28), Lenz se dio a la tarea de formar un archivo nacional recogiendo y generando documentos que venian de la tradicion folclorica otrora desdenada (6). En su funcion de arconte o guardian de tal archivo (cf. Derrida 1997), velo por la constitucion e interpretacion de los signos que lo componian y regulo su economia de acuerdo con los poderes que la institucion le dispensara (en este caso, el Estado) (7). En un momento de crisis y modernizacion generalizada de las formas de vida nacionales y de sus referentes y valores, este archivo serviria de herramienta para la invencion de tradiciones que pretendian despertar un nuevo tipo de identificacion de los ciudadanos con la nacion moderna (cf. Hobsbawm 2002: 8-9). Las practicas investigativa (linguistico-etnologica) y profesional (pedagogico-politica) de Lenz pueden entenderse como inscritas en el proyecto mayor de refundar la idea misma de la nacionalidad chilena.

El potencial politico del archivo que elaboro Lenz puede ser calibrado a partir de la nocion de autenticidad (Echtheit). En efecto, sobre ella se habian fundado en el siglo XIX los estudios folcloricos en Alemania, cuya busqueda era ante todo emocional y moral (Bendix 1997: 5-7). Sin embargo, incluso antes de que la figura filologica del archivo, de un deposito que guarda la memoria y el "origen" de una comunidad, se vinculara con la explotacion colonial de las potencias occidentales (Errington 2008: 1), la idea de una operacion restaurativa habia nacido ya junto con otra, la pedagogica, anudadas ambas a la de transmision. La fidelidad de la transmision habia sido la principal preocupacion de los gramaticos alejandrinos cuando quisieron volver accesible el texto homerico a los lectores instruidos del siglo III a. C., abocandose al establecimiento de versiones que recuperaran el sentido original de los textos del pasado (Reynolds y Wilson 1986: 21-27). A fines del siglo XIX, al mismo problema de la autenticidad de los materiales y de las versiones se enfrento Rodolfo Lenz (como cientifico y como pedagogo) cuando leyo las poesias populares que circulaban por las calles de Santiago o cuando lo sorprendio el canto de una cueca agreste. ?Como transmitirlos de manera fiel? ?A que tratamientos someterlos? ?De que manera presentarlos a los diferentes publicos?

Para comenzar a responder estas preguntas, vale la pena esbozar el lugar de enunciacion de Lenz. La perspectiva de Lenz como un sujeto ubicado en un entrelugar nos permite desconsiderar tanto un posible reclamo de fidelidad a los cuerpos teoricos heredados como cualquier pretension de unidad respecto a su actuar politico. Las negociaciones, las tensiones no enteramente resueltas, las paradojas y aporias, son una parte constitutiva del entrelugar en tanto espacio de enunciacion inestable que redefine sus coordenadas estrategicamente (8). En ese sentido, en la obra de Lenz, la relacion entre las variedades de lengua tambien se vincula con las condiciones de autenticidad o legitimidad del folclor; mas aun, en la base de esa relacion se hallan ideas linguisticas que varian segun el momento que se enfoque y el punto de vista que se examine: el del cientifico o el del pedagogo. Estos cruces podrian ayudar a entender no solo lo que Lenz entiende por cultura nacional, sino tambien de que forma se ubica e incide en ella desde distintas esferas de la praxis linguistica. Como han ponderado Ennis y Pfander: "Su labor no supone sencillamente la instalacion sin mas de la mirada colonial para dar forma a la materia americana, sino que se inserta desde alli en su tradicion para renegociarla e instalar un lenguaje" (2013: 147).

En la primera parte de este ensayo revisamos las obras de Lenz dedicadas al folclor chileno para describir su postura frente a la autenticidad, con especial atencion a los conceptos de resto y Sprachgebaude; en la segunda, nos concentramos en los cambios que sufre su concepcion del folclor por influjo de ideas pedagogicas (entrada del folclor en la escuela); en la tercera, por ultimo, vinculamos lo anterior con el problema del estilo y la cultura chilena. Tal estilo seria una de las bases de la idea de Lenz sobre la lengua nacional, al servir como puente entre el lenguaje vulgar y la lengua literaria.

2. EL VERDADERO FOLCLOR

Considerando el alta estima de Lenz por las producciones del habla vulgar y el sofisticado metodo de registro que creo para documentarlas, llama la atencion que haya dedicado un estudio tan extenso y profundo a una manifestacion escrita, como lo es la poesia popular impresa. Desde las primeras paginas de "Sobre la poesia popular impresa de Santiago de Chile: contribucion al folklore chileno" (1919) (9), Lenz justifica el objeto y su interes (valor historico--antiguedad, representatividad--y etnologico--forman parte de la vida del pueblo--), destacando sin embargo que estas manifestaciones son espureas, de baja calidad y que casi no merecen el nombre de poesia ni el epiteto de popular, o sea, folclorica: "el contenido de las hojas que venden los verseros en las calles de Santiago en jeneral esta lejos de ser poesia e igualmente lejos de ser popular. Es una literatura de alta alcurnia que ha caido al barro" (1919: 617) (10). Mas adelante, se queja de la tecnica de contrapunto de los poetas Hipolito Cordero y Daniel Meneses, quienes "estan agotando los tesoros de su indijesta sabiduria tanto como el acervo de injurias i denuestos" (545), comenta sus muchos "absurdos rimados" (547) y remata sentenciando que "esta poesia se esta muriendo de su falta de verdad interior" (622). Pues bien, ?como explicamos esta negativa a concederles el nombre de poesia popular? Y luego, ?que manifestacion criolla considera entonces legitimamente folclorica?

Lenz lamenta que estas publicaciones hayan "perdido casi por completo el rumbo que tenian antes" (513), es decir, que en algun momento si fueron populares. A continuacion, escribe que han sido desplazadas por la oferta de materiales internacionales (la moda de las zarzuelas y las operetas espanolas) o sensacionalistas, con lo que la "publicacion de hojas de versos ha llegado a ser cuestion mercantil de ciertas imprentas" (1919: 514); por otra parte, senala que la mayor cultura del pueblo "ha disminuido la aficion a la antigua poesia popular" (514). Una posibilidad seria considerar que estas no son razones suficientes para negar la autenticidad del material: tanto la menor circulacion de "cuadernitos" como la creciente educacion del bajo pueblo son factores que solo explican la dimension externa de las obras, pero poco dirian de su constitucion interna o calidad. En cuanto a si son o no poesia, Lenz solo reserva el termino a las manifestaciones "sanas" o "naturales" de la lengua vulgar. Solo es literatura vulgar esa que cultiva el pueblo y que emana del mismo pueblo, y la que presenta Lenz no cumpliria con ese requisito, pues se basa en un producto estetico de elite que corresponde a una cultura extranjera: es una "dejeneracion vulgar de la lirica cortesana de antano" (543). Asi, estas poesias interesan solo en tanto trasplante y adaptacion "degenerada" (11).

En marzo de 1894, los mismos mes y ano en que Lenz tradujo al castellano la primera parte de su "Sobre la poesia popular..." (1919: 513), dio termino a un escrito titulado "Die echte Volkspoesie. Dichtung und Musik der Frauen" que se mantuvo inedito hasta su muerte. "La autentica poesia folklorica. La expresion poetica y musical de las mujeres"--segun la traduccion de Manuel Dannemann (Cf. Lenz 2003-2004: 85-86)--aborda el arte popular femenino de las cantoras de cuecas y tonadas, y es notoriamente mas breve que el estudio dedicado al arte masculino, cuyo titulo preliminar era "Santiaguiner Poetas populares. Material" (12). En aquel, Lenz destaca el talante alegre de las canciones femeninas de tono lirico, que opone a la poesia seria y de tono epico-didactico de los hombres (2003-2004: 89-90). Dannemann conjetura que la voluntad de Lenz habria sido publicar ambos textos bajo el encabezado "La autentica poesia folclorica [Die echte Volkspoesie]", pero que por razones desconocidas separo ambas ramas poeticas y dio prioridad a la masculina (2003-2004: 86). Aqui nos gustaria proponer otra lectura de este hecho.

A nuestro entender, y de acuerdo con lo presentado mas arriba, la separacion por generos obedece a que Lenz consideraba como autentica tan solo la rama femenina, lo que ademas ayuda a entender su apreciacion desfavorable de la masculina. Este es justamente el sentido del titulo: "Die echte Volkspoesie". Muchos fragmentos de este texto se encuentran, con escasas modificaciones, tambien en "Sobre la poesia...". En todos ellos, cuando Lenz se refiere al arte de las cantoras (13) incluye el adjetivo "echte", que Dannemann traduce como "autentica" y Lenz como "verdadera" (14). La comparacion pronto se explicita:
En jeneral no cabe la menor duda de que ya solamente el canto femenino
con sus poesias livianas (tonadas) i acompanamientos de bailes
(cuecas), es verdaderamente popular; el canto masculino lo ha sido en
sus orijenes, pero hoi sobrevive unicamente en pobres restos, que, por
esto, son tanto mas interesantes para el folklorista. (1919: 522) (15)


Como bien apunta Dannemann, en este fragmento Lenz se refiere al "proceso de folclorizacion" (cit. en Lenz 2003-2004: 89) por el que atraviesa el canto femenino, es decir, su insercion en el seno de la vida del pueblo y su distancia respecto de la tecnologia de reproduccion moderna. En otras palabras, la autenticidad del canto femenino estaria asegurada por el permanente cultivo que ese autor masivo y anonimo llamado "pueblo" hace de el a traves de sucesivas transformaciones (2003-2004: 89). Ahora bien, no se debe pensar en una oposicion simple entre ambos terminos, sino que existen espacios donde se relacionan. Los poetas populares tambien recogen algunas tonadas y cuecas, pero las imprimen (dato significativo) en lugares marginales: "De vez en cuando se ocupa algun espacio sobrante para imprimir cuecas, tonadas, cantares i otras canciones livianas que pertenecen a la verdadera poesia popular cantada jeneralmente solo por las cantoras" (1919: 578, enfasis en el original). Con todo, la preferencia de Lenz hacia las transcripciones fieles del habla se halla por doquier en estos y otros textos de esos anos.

Si el entusiasmo del aleman hacia los impresos de los puetas se explica por su circunstancia (pronta desaparicion) y por su modalidad de cultivo, entonces quizas la disputa en torno a lo popular y a los contenidos que corresponden a manifestaciones legitimas del pueblo pueda abrirse acudiendo a la distincion que hace el pensamiento romantico entre Naturpoesie (o Naturdichtung) y Kunstpoesie. Jacob Grimm retoma este binomio herderiano para pensar la "poesia natural", esa que surge por si sola desde el seno de la comunidad nacional y que por ende expresa fielmente su "espiritu" (Geist) o "alma" (Seele), frente a la "poesia artistica" (Kunstpoesie), fruto del trabajo individual (Bauman y Briggs 2003: 203-205). La diferencia se debe al caracter espontaneo e internamente motivado de la primera, en oposicion al proceso de elaboracion implicito en la segunda. En este sentido, no resulta ocioso recordar que Lenz no anota ninguno de los nombres de las mujeres informantes, quienes permanecen anonimas, pero en cambio si escribe todos los nombres de los poetas populares. La oposicion tambien es reforzada por el hecho de que solo los impresos se relacionan con temas contingentes --"[s]alen casi solo con motivo de algun acontecimiento estraordinario, un asesinato atroz, un accidente, un fusilamiento de algun criminal, etc." (1919: 523)--, o sea, estan determinados por el ritmo del mundo exterior, el tiempo siempre disponible del calendario (Anderson 1993: 46); los temas de las mujeres, amorosos, en cambio, aunque tampoco originales, "se hallan en la lirica de todas las naciones" (Lenz 1919: 542-543) y entonces escapan a la determinacion de factores sociales (Bauman y Briggs 2003: 203).

En su conferencia "Homero y la filologia clasica", dictada en 1869 en la Universidad de Basilea, un joven Nietzsche (1951) aun comprometido con la filologia se encarga de desmantelar esta contraposicion. Como es usual, adelantandose a criticas contemporaneas, Nietzsche la califica de "supersticion", pues toda poesia se debe al "alma popular", al "impulso inconsciente del pueblo como el unico resorte, como la unica palanca de la llamada historia del mundo" (35), pero al mismo tiempo "toda poesia, y, naturalmente tambien la poesia popular, necesita de un individuo que la transmita" (35). El punto radica en repensar el concepto de lo popular a partir del de tradicion: aun cuando puedan encontrarse en tradiciones distintas, tanto el poeta individual como la "masa poeta" se desarrollan a partir de la fuerza de la tradicion, de un legado comun, y por tanto es popular, ya sea hacia arriba (si es de clase social elevada) o hacia abajo (si es de clase popular).

En el caso de Lenz, el esencialismo--no hay otra palabra--llega aun mas lejos, pues niega el aura de "lo autentico" a una poesia que, incluso habiendo "nacido en el suelo del sentimiento popular" (Nietzsche 1951: 35), no lo seria por su origen foraneo y por no hallarse sometida a y determinada por la perpetua (re)creacion colectiva (16). En estrecha relacion con esa idea de transformacion esta la de fidelidad formal al habla "viva": Lenz toma por los mejores poetas a los que componen sus rimas prestando atencion a la pronunciacion vulgar (1919: 571). En este sentido, el valor fonetico que ofrecen los materiales de los puetas y los de las cantoras es distinto: mientras la escritura de los primeros es util por su distancia y contraste con la pronunciacion vulgar, la escritura de las segundas imita a la pronunciacion y se acerca al concepto de transcripcion fonetica (17). Lenz guarda particular aprecio por este segundo conjunto de materiales:
Yo considero muy util este hecho. El examen de estos textos escritos
por el pueblo, respecto de los cuales se sabe con exactitud que
pronunciacion es la que se emplea, nos da puntos de apoyo sobre el
grado de confiabilidad de antiguos manuscritos. El texto que aqui se
presenta en su original estaba escrito en lineas continuas, no en
versos, y en silabas, no en palabras. (2003-2004: 93) (18)


Segun esta vision, lo popular es sancionado unicamente por su cualidad dinamico-inmediata (privilegio de la presencia-voz) en lo formal, y por la tematizacion de un fondo comun, ya sea nacional o transnacional (privilegio de alguno de los generos propios del folclor), en cuanto a contenido: la autenticidad se reserva a manifestaciones inmediatas en la transmision, colectivas en la recreacion y comunes en la identificacion cultural.

De las dos publicaciones comentadas, nos interesa sobre todo el concepto de resto--e.g., "el canto masculino [...] hoi sobrevive unicamente en pobres restos" (1919:522)--, pues jugara un papel importante en el proyecto lenziano de refundar la nacionalidad chilena a partir de un archivo que conserve la particularidad criolla. Este archivo nacional, que asimilara dentro de si a ese otro archivo mapuche (19), esta ya sugerido en los "Ensayos filologicos americanos", un tercer texto publicado en 1894 en el que Lenz comprende el folclor como rama de una filologia que toma su modelo de las ciencias naturales. Luego de referir la metafora botanica de Schleicher (20) segun la cual la lengua que interesa al cientifico es como la planta que crece en la intemperie, cita un discurso pronunciado en 1884 por la escritora Emilia Pardo Bazan, presidenta de la Sociedad de Folklore Gallego. La escritora denuncia el proceso de depredacion que sufre la tradicion popular a costa de la maquina civilizatoria y, a continuacion, llama al rescate de todos los documentos que puedan dar cuenta de aquella:
el Foklore quiere recoger esas tradiciones que se pierden, esas
costumbres que se olvidan i esos vestijios de remotas edades que corren
el riesgo de desaparecer para siempre. Quiere recojerlos, no con el fin
de poner otra vez en uso lo que cayo en desuso, [...] sino con el de
archivarlos, evitar su total desaparicion, conservar su memoria i
formar con ellos, por decirlo asi, un museo universal donde puedan
estudiar los doctos la historia completa del pasado. (Pardo Bazan, cit.
en Lenz 1894: 357)


Nuevamente se convocan los vestigios o restos del pasado, reunidos ahora en un ambiente separado de su habitat natural para el estudio de los eruditos; tal es la ideologia museografica que aspira a la objetivacion de formas "en escaso uso", no con fines de rehabilitacion en la comunidad, sino tan solo para conservarlas. Este diferente rendimiento cientifico del patrimonio "vivo" respecto del "muerto", llevado por una idea de autenticidad algo estrecha, podria explicar por que Lenz no publico "Die echte Volkspoesie" y por que resulto tan magro en comparacion con "Sobre la poesia popular impresa...".

Quince anos despues, cuando funda la Sociedad de Folklore Chileno (21), Lenz considera el folclor como rama no de la filologia, sino de la etnologia, encargada de estudiar "las leyes de la formacion de la humanidad con el objeto de presentar un cuadro de su vida psiquica" (1909: 5), segun la formulacion de Adolf Bastian. La etnologia seria "el punto culminante de todas las ciencias" (5) al aprovechar los hallazgos de las demas para alcanzar su objetivo: estudiar "lo que piensan los pueblos como colectividad" (5). En virtud de este relativo desplazamiento disciplinar, con el Programa de la Sociedad de Folklore Chileno se observa un viraje mas decidido hacia la psicologia etnica de Wilhelm Wundt (22), asi como hacia los postulados de Raimund Kaindi, en Die Volkskunde. Ihre Bedeutung, ihre Ziele und ihre Methode [El folklore, su importancia, sus fines y su metodo] (1903), lo que repercutira en una nueva concepcion de los restos. Ademas de enfatizar el caracter nacionalista de la tarea folclorica--"Hai que estudiar el saber popular de todas las razas i de todos los restos de pueblos en America; pero ante todo lo propiamente criollo" (1909: 11)--, Lenz senala que su texto es, "en lo esencial, un estracto" (1909: 5) del de Kaindi (23). Volviendo sobre ideas habituales, el aleman refiere el afan museificador y totalizador que persiguen los estudios folcloricos: ademas de "formar museos" con los "preciosos restos" del alma popular, se debe intentar construir una imagen lo mas completa posible de la tradicion.

Ahora bien, es elocuente que Lenz reproduzca al final de su texto los ultimos parrafos del capitulo 1 del de Kaindi. Alli, Kaindi se refiere a la existencia de vacios en lo que llama el "sublime edificio": "En su debido lugar, [cualquier piedra] puede rellenar un vacio en el sublime edificio, puede ser una piedra util para la construccion"; y mas adelante: "Para obtener el fundamento en que se levantara la filosofia del porvenir, hai que recojer todas las manifestaciones de la idea etnica, hai que recojerlas sin dejar vacios" (cit. en Lenz 1909: 11). Comprendemos que aquellos vacios no son, pues, algo dado de antemano, algo que exista antes de la labor de archivacion, sino que son producidos en virtud de la archivacion misma; es decir, es justamente la produccion del vacio, de la perdida y de los "preciosos restos" la que permite a la ciencia folclorica fundarse a si misma (24). La dinamica circular, interdependiente, entre resto y vacio constituye la economia del archivo y su condicion de posibilidad.

La expresion "sublime edificio", que de alguna manera funciona como hiperonimo de otros como museo y archivo, aporta un cariz constructivo y vivo a terminos que hemos ubicado dentro del campo semantico de la muerte. El termino "edificio" (Gebaude), ademas, se asocia estrechamente con las discusiones propias de la filologia de la epoca sobre tipos de lengua. Heymann Steinthal (25) (1855: 128-130) anota que Wilhelm von Humboldt, cuya figura se proyecta durante todo el periodo, utiliza frecuentemente organische Sprachgebaude ("edificio organico de la lengua") y organischer Sprachbau ("estructura organica de la lengua" o simplemente "organismo de la lengua"), mientras que el propio Lenz habla del "edificio gramatical" obtenido "por abstracciones de la lengua viva" (1893a: 246), o sea, el Sprachbau. Estos terminos, sin embargo, no se refieren al pensamiento articulado o a la reserva de palabras, sino al "lenguaje en si" (die Sprache an sich), a una fuerza espiritual que atravesaria esos elementos materiales y que, por tanto, tampoco corresponde del todo a la logica o a la gramatica de una lengua. Con todo, de acuerdo con la idea de energeia, segun la cual el lenguaje es ante todo una actividad productiva, Humboldt daba especial importancia al estudio del habla para derivar de alli un Nationalckarakter (26).

Steinthal, a quien Wundt (1900: 17) reconoce junto con Lazarus el merito de haber acunado el termino Volkerpsychologie, retoma entonces el concepto de Sprachgebaude y lo reinterpreta en el marco del habla y de su propuesta sobre el paralelismo psicofisico que rige la conducta humana a nivel colectivo. Los mecanismos guia de la vida mental (seelisckes Leben), ya descritos por Steinthal en terminos de una correlacion entre sonidos y representaciones, son compartidos tambien por Wundt (Formigari 2004: 156-157). La asociacion entre lo fisico y lo psicologico determina la relacion entre pensamientos, conceptos y juicios, pues el individuo puede arribar a una representacion total justamente a partir de los rastros fonicos conscientes o inconscientes que han quedado como restos en su psique producto de previas representaciones. Este tipo de uniones aperceptivas son explicadas por Lenz en La oracion y suspartes:
Depende de nuestras experiencias que el resultado de esa sintesis
[aperceptiva] sea mas o menos razonable. Mientras mayor sea el numero
de asociaciones que podamos formar con los "rastros", las
"disposiciones" dejadas por otras experiencias, mejor serviran las
representaciones totales para formar conceptos yjuicios sobre esta
base. (1920b: 26)


Aquel extracto de Lenz sigue la misma logica del de Steinthal:
Asi, por medio del habla, se forma en la mente [Seele] (27) un "monton
de escombros" [Schutte], de acuerdo con la ingeniosa expresion de
Herbart, material fonico que alguna vez formo un edificio [Gebaude] de
juicios mutuamente conectados; con el tiempo, el edificio se ha
desmoronado y solo quedan piedras y vigas tiradas sin conexion ni orden
entre si, pero cada pieza lleva las huellas [Spuren] de su conexion
previa. / Ahora, sin embargo, la misma piedra muestra diversas
conexiones, y el mismo tipo de combinacion se delata en diferentes
piedras y vigas. [...] Al hablar, la mente vuelve siempre sobre estos
escombros y usa el material segun las junturas encontradas. (Steinthal
1855: 347, traduccion nuestra)


Estos dos tipos de restos circulan por diferentes campos: uno en el edificio del pasado cultural y otro en el edificio del presente de la lengua; los restos que el erudito debe salvar para exponer como piezas muertas del pasado y los restos de cuya infinita combinatoria depende el regimen productivo de la imaginacion popular. ?Hasta que punto esta oposicion es sostenible? Como escribe Ortiz (2017), el resto que entra muerto al archivo adquiere alli una nueva vitalidad dada por el fetichismo con que se anula su valor de uso y se lo integra en una nueva economia alienada. Tal oposicion, que se espeja en la anterior (Naturpoesie/Kunstpoesie), entrara en crisis cuando Lenz comience a relacionar de manera mas decidida los frutos de sus labores investigativas y pedagogicas.

3. EL FOLCLOR EN LA ESCUELA: CONSTRUIR LA LENGUA NACIONAL

Si la operacion wundtiana de descomponer una representacion total en representaciones parciales sirve a Lenz para el analisis logico y gramatical en La oracion y suspartes, tambien le sirve para evaluar relatos: el folclor seria un conjunto de representaciones totales e indiferenciadas cuya descomposicion, analisis y comparacion narratologica evidenciaria las economias psiquicas que diferencian a una comunidad nacional de otra. No es otra cosa lo que esta detras del proyecto de "Un grupo de consejas chilenas" (1911). Aun cuando Lenz ya habia comparado narraciones en sus Estudios araucanos, es a proposito de las consejas (Marchen, cuentos de hadas) que la tecnica comparatista pasa al primer plano, comenzando por un deslinde entre tipos de narracion popular y su valor para la determinacion de una mente colectiva. El objetivo de Lenz, que ahora es aportar a la comprension de la autentica "alma nacional", es decir, a la descripcion de una matriz psicologica chilena, pasa necesariamente por descubrir el modo de apropiacion del relato universal.

El modelo de recoleccion de textos ensayado en "Die echte Volkspoesie" y estrenado en sus Estudios araucanos, sobre la base de "las fuentes vivas del idioma hablado" (Lenz 1895-1897: XX), se afinara en "Un grupo de consejas chilenas". Lenz critica alli las primeras empresas de novelistica comparada, entre ellas, la de los hermanos Grimm, por la premisa monogenetica de los cuentos populares. Considera estos relatos como parte constitutiva del acervo comun de la cultura popular mundial y como una especie de tabula rasa, pues su contenido es premoral y su referencialidad indeterminada (Lenz 1912: 17-18). Asi, no habria razon para relegarlos a un estadio menos evolucionado de cultura (9); incluso cita a Franz Boas para enfatizar el punto: "hasta hoi no hai ninguna prueba cientifica de que la raza blanca sea de suyo superior a alguna de las demas" (Lenz 1912: 10). De ello se deriva, entre otras cosas, su potencial rendimiento como material de un estudio etnologico integral (que el solo proyecta), pues se supone a cada comunidad nacional una cierta manera de adaptar y modificar el material, de imprimir su marca en el. Gracias a su estudio tematico, sin embargo, afirma distinguir "un perfume suave, pero perceptible del alma chilena" (148), "rica fuente de sanapoesia" (148). ?Como alcanza a respirar Lenz este aroma--que deberiamos calificar, mas bien, como embriagador, a juzgar por la pasion de la postrera arenga nacionalista (cf. Lenz 1912: 150)--, si deja pendiente el estudio psicologico de los argumentos? Desde nuestra perspectiva, aun cuando Lenz no alcanza a ver el "edificio" completo, si repara en los restos y adivina sus huellas, entendiendolas como indices de una construccion en continuo movimiento.

En este sentido, Lenz retoma el concepto de imaginacion popular, que comandaria las relaciones entre los restos. Declara que uno de los problemas mas importantes para el folclor es seguir "el libre juego de la imajinacion popular" (1912: 20), estimulada cuando un narrador del pueblo olvida una parte del relato: "Creo que puede considerarse netamente como caracteristico del trabajo de la imajinacion popular que ella completa por combinaciones con otros recuerdos los rasgos olvidados, pero que no inventa facilmente algo enteramente nuevo" (19-20). Retomando la economia de los restos vivos, dichas invenciones (Erfindung) o creaciones (Schopfung) se dan por los multiples agregados, desagregados, transformaciones y reemplazos que sufren ciertas representaciones (28). Las consejas son, pues, un conjunto de casos a partir de los que luego podrian levantarse regularidades generativas, combinatorias y relacionales (29).

Extraemos de lo anterior que "Un grupo de consejas chilenas" es la obra cumbre de Lenz en el estudio del folclor chileno tanto por la riqueza de los materiales ofrecidos como por la precision y sofisticacion analiticas desplegadas. En esta linea, si quince anos antes (Lenz 1919: 522-523, 576-578; 2003-2004: 89, 98) ha notado que los cantores, cantoras y payadores son apreciados por el pueblo debido a su capacidad de improvisacion sobre la base de estrofas sueltas, es recien ahora, despues de haber perfeccionado un metodo de recoleccion y de haber adoptado un modelo teorico integral como el de Wundt, que los materiales del habla muestran todo su rendimiento y alcance. En esta obra, Lenz parece encontrar un lugar intermedio entre el folclorista resignado a la observacion distante de lo autenticamente folclorico y el arqueologo que enmarca los moribundos restos en el museo; sin llegar aun a describir o reducir la logica viva del pensamiento, ya intuye su funcionamiento. El autor no disimula su satisfaccion hacia tamano avance en la averiguacion del "alma nacional" y se encarga de traducir el valor cientifico del estudio en un valor cultural. La estrategia, comun en el--y cuyo principal indice se delate acaso en su firme inclinacion a escribir "alma" y jamas "mente" nacional (vease la nota a pie 28)--, es realizada aqui de manera explicita y directa, fluidez que ilustra la resignificacion politica que sufren los productos de su investigacion, de acuerdo con su voluntad de aportar no solo a la ciencia sino tambien a la transformacion de las bases simbolico-afectivas de la comunidad chilena. De ahi que releve la imaginacion como facultad mental superior incluso a la logica:
La imajinacion no es una aberracion del raciocinio lojico, sino una
facultad primordial del alma humana; no es tan solo la madre de las
artes sino tambien de las ciencias. El hombre de jenio se distingue del
individuo vulgar mucho mas por la superioridad de su imajinacion que
por la mayor fuerza lojica del intelecto. [...] No solo la ensenanza de
artes, como el dibujo, se ha resentido hasta estos ultimos tiempos por
la falta de cultivo de la imajinacion sino que lo mismo ha sido el caso
con respecto a la ensenanza del idioma patrio. / El cultivo del don de
la palabra es en primer lugar tambien un arte, que depende de la
imajinacion mas que de ninguna otra facultad siquica. (Lenz 1912: 18-19)


Hay varios puntos interesantes en este parrafo. Ademas de la oscilacion retorica entre los sinonimos "facultad del alma" y "facultad siquica" para la imaginacion (30), la idea de "genio" ya no depende de un rapto espontaneo sino de la capacidad generativa y relacional de la mente. Ya no se trata de la oposicion romantica entre Naturpoesie/Kunstpoesie, insostenible aqui incluso desde las condiciones de produccion de los materiales con que trabaja Lenz, producidos por personas alfabetizadas de "mediana cultura" (no popular y/o rural): todos los relatos, con excepcion de uno, han sido escritos por estudiantes de liceos o escuelas superiores o inferiores pertenecientes al "medio pelo" (27-31). Todo ello--y esto es lo mas importante--se da en un parrafo que pasa de la reflexion antropologica a la pedagogica en un continuo, gracias a ese interes comun que es el cultivo de las formas folcloricas. En sintonia con la idea de autenticidad, la estrategia pedagogica que Lenz defiende para la ensenanza del idioma patrio es la de la produccion versus la previa reproduccion; es en vistas de esta "libre produccion literaria del nino" (19) que se recomienda las consejas como tema de las composiciones escritas: "Lo aconsejamos, pues a los profesores de castellano para procurar a la vez al nino un buen ejercicio i al folklore interesantes materiales" (19). El transito es claro: originado en el campo o en las clases urbanas baja o media baja, el folclor llega luego a la escuela y desde alli pasa al escritorio del filologo.

La idea de lo autenticamente popular se flexibiliza: si en el Programa... su unico recipiente era la memoria de quienes no han sido alfabetizados (31), ahora ingresa a la escuela con lapiz en mano. Este transito de la oralidad a la escritura evidencia que el objeto mismo del folclor es conceptualizado de otro modo por Lenz (y, como lo sugiere nuestro epigrafe, de ahi en mas no resistio el atractivo de la metafora escrituraria para explicar el funcionamiento del habla). Ademas, el cambio destacaria algunas diferencias entre los procedimientos de Lenz y de los hermanos Grimm: mientras, como hoy sabemos, los Grimm solian editar los Marchen--muchos de ellos eran fragmentos que se unian para crear una nueva unidad o bien a los cuales se les insertaban proverbios, volviendolos un genero mixto (Bauman y Briggs 210)--, Lenz, en cambio, guiado por las maximas positivistas de objetividad y fidelidad, no censura composiciones por su contenido (e.g., las de contenido sexual que escandalizaron a ciertos intelectuales de la epoca) ni tampoco las interviene de manera directa, sino que espera pacientemente que la imaginacion popular haga su trabajo y el mismo hablante complete las lagunas del relato, que escuche sus restos para componer un nuevo edificio. Sin embargo, ?Lenz realmente se mantiene tan objetivo y distante como el piensa? ?No es acaso la intervencion directa solo una de las estrategias de que dispone el filologo para incidir en sus materiales?

En este sentido, el ingreso (o, mejor, la produccion) del folclor en el aula plantea no pocos problemas: la escuela puede ser un espacio idoneo para la cosecha del folclor, pero al mismo tiempo debe ser donde se modela la lengua con grados variables de normatividad (32). ?Como responder, de nuevo, a esta doble interpelacion ideologica: la de la ciencia y la del Estado? Nuestra sospecha es que Lenz tiende a ver los productos de sus labores cientificas y pedagogicas como complementarios, y que muchas veces los primeros se supeditan a un objetivo de planificacion linguistica que se espera de su agencia estatal. Sin embargo, esta relacion nunca esta exenta de friccion y no siempre conduce a una sintesis feliz. ?Podemos afirmar que Lenz trata de igual forma la lengua vulgar en su produccion folclorica que en el aula o bien la diseccion de la primera es tan necesaria como la correccion de la segunda? La curiosa actitud correctiva que adopta al comentar la escritura original de los cuentos es ya un indicio de respuesta: "la mayor parte de las faltas son de aquellas que hacen rabiar a los profesores [...] Acentos i puntuacion son raros i siempre inciertos; la separacion de las palabras es mui a menudo incorrecta" (1912: 28).

La comparacion de algunos pasajes de su obra deja ver cierta similitud entre el tratamiento de la lengua vulgar en el aula y el examen de los textos folcloricos. En su texto sobre la poesia popular impresa, Lenz no comprende la fascinacion del pueblo por los versos de los poetas, cargados de "palabreria pseudocientifica", "retumbanciavana" (1919: 545) y "<<ripios>> excesivos" (1919:547); y dice de los cultores que "la hinchazon es el casi unico merito de sus producciones" (1919: 618). Mas adelante, en Estudios araucanos celebra la precision estilistica de Calvun y la contrasta con la tradicion folclorica peninsular: "Especialmente los cuentos espanoles pecan por una verbosidad que les roba mucho de la injenuidad inmediata que debe poseer todo cuento popular" (1895-1897: 329). Desde el lado de la pedagogia, entanto, afirmara que: "Merece la preferencia en la escuela la lengua realmente viva i no la pronunciacion forzada de la retorica que jeneralmente se ensena" (1893a: 251). Con el tiempo, profundizara su critica al preceptismo y a los diletantes: en la Memoria sobre las tendencias de la ensenanza del idioma patrio en Chile (1899) censura la "abstraccion cientifica" y la "falsa apreciacion de las bellezas del lenguaje literario i del valor objetivo de los autores de epocas lejanas" (1899a: 15) que gobiernan la ensenanza del idioma. Frente a todo ello, Lenz sostiene que el deber de la instruccion secundaria es " no pervertir el caracter de suyo sobrio del pueblo chileno" (13, enfasis original), ensenar a "observar con criterio sano [...] i expresarse con sencillez natural; el objeto no es criar literatos espanoles, sino educar ciudadanos chilenos que respeten su lengua i amen a su pueblo" (1899a: 21-22) (33).

De alguna manera, tanto el bajo pueblo como la clase alta adolecerian del mismo mal, ese que habria arruinado la poesia popular y en que los preceptistas, producto de su arribismo extranjerizante, caen: un aspiracionismo cultural que embelesa al pueblo y alaba caricaturas del saber; y que ejercita una elite ignorante que toma la norma peninsular por la unica buena. La falta seria la sobreelaboracion formal de los materiales, el descalce entre estilo y contenido, que alejaria al folclor de la ingenuidad popular y a los estudiantes de la llaneza logica; que los apartaria, en una palabra, de la verdad o autenticidad expresiva: "De la claridad de la disposicion i de la verdad de las ideas depende el real valor de una composicion mucho mas que de la riqueza i variedad de figuras poeticas i de la abundancia de palabras"(1899b: 51).

En este punto, la sobriedad y mesura que, segun Lenz, caracterizan a la expresion nacional y a los materiales folcloricos, se convierten en una exigencia a esa misma expresion. Aqui la maxima cientifica de la objetividad de Lenz choca con la ideologia de la autenticidad (Echtheit) que inauguraran los hermanos Grimm y que de Certeau describe como lugar comun de los estudios folcloricos: "La <<sobriedad>>, la version corta, el vigor: todos estos rasgos, provistos por una genialidad fundamental, permiten decir donde se encuentra lo <<primitivo>>" (2004: 58, enfasis en el original). Apesar de esta importante diferencia, que entre otras cosas distingue al romanticismo del positivismo, Lenz esencializa esas mismas caracteristicas que los cuentos de los Grimm no presentaban de suyo, pues respondian a un proceso editorial, y las levanta como garantia de autenticidad ya no solo del folclor (cosa que ya hizo en 1894) sino tambien de la expresion chilena toda. Si los Grimm intervienen de manera directa la materia textual, es decir, la cosen, en 1911 Lenz se arroga la autoridad para sancionar una autenticidad ya del todo objetivizada y a priori, pero cuyo unico interprete posible es el filologo, que ahora trabaja solo con el bisturi para descomponerla y mostrar donde estan las costuras criollas. Con todo, debemos preguntar nuevamente: ?cual es la razon de esa absoluta seguridad acerca del caracter genuino de sus materiales?

Lenz puede sancionar la autenticidad de una pieza solo porque antes se aseguro de que cumpliera con los requisitos de "claridad", "verdad" y estilo que--!estos si!--demandan la correccion del pedagogo. En ultima instancia, Lenz tambien interviene pero no sobre un producto, sino sobre el proceso de expresion del nino, modelandolo: "Reprimase sobre todo en las composiciones escritas de los alumnos con toda enerjia el menor indicio de afectacion e hinchazon; el lenguaje de los jovenes educandos debe ser natural i sencillo" (Lenz 1899b: 36). La escuela se convierte al mismo tiempo en el lugar de produccion y de modelacion del folclor, cuya tecnica particularmente incisiva se inscribe en la historia de la dialectica productiva de lo popular. Si el folclor es el resultado de una dialectica entre la baja y la alta cultura, por medio de la cual la primera reelabora y luego devuelve al pueblo lo que este le ofrecio como materia prima (Ennis 2016: 138-140), la tecnica pedagogica de Lenz instala la cultura letrada en el "origen" mismo del folclor para modelarlo. Mientras el tratamiento editorial de los Grimm aun supone un espacio entre ambas culturas (intervencion a posteriori sobre un producto "original"), la tecnica de Lenz amenaza con adelgazar al minimo esa distancia. Entonces, el folclor se trasplanta: la distancia entre el trabajo de la imaginacion popular y el trabajo de la reelaboracion letrada es casi anulada y reemplazada por un espacio de fronteras borrosas (la escuela) en que se asiste a la lenta y controlada incubacion de la sena nacional popular. En "Un grupo de consejas chilenas" Lenz aun cree estar operando bajo el modelo clasico (producir libros de relatos folcloricos que ayuden a la educacion nacional) (34), pero sin duda es la entrada del folclor escrito--no ya la expresion en general--en la escuela el hecho mas importante que marca este ensayo (35).

4. ESTILO Y LENGUA NACIONAL: DE LA AUTENTICIDAD A LA LEGITIMIDAD

"Un grupo de consejas..." se halla a medio camino entre los dos trabajos que, como noto Poblete (2003), permiten trazar el arco pedagogico de Lenz en cuanto al castellano: el Proyecto de programa de castellano (1899) y La composicion escolar en lengua patria (1924, pero escrita en 1919). En el primero, el folclor ocupa un lugar secundario, aun cuando Lenz reivindica el valor de la cueca (36); en el segundo, en cambio, pasara a integrar el repertorio de temas para que los ninos preparen composiciones escritas. Inspirado en los trabajos pedagogicos de Wilhelm Lamzsus y Adolf Jensen, que leyera en 1911 ? 1912 (es decir, en paralelo a la escritura de "Un grupo..."), Lenz reclama que los temas de las composiciones deben ser cercanos al nino, tales como experiencias suyas o bien relatos de su cultura. Asi, recomienda la ilustracion de cuentos de hadas, la dramatizacion de cuentos populares (1924: 20-21) y, por ultimo, la composicion misma en base a imitaciones e invenciones del genero:
Composiciones fundadas en la fantasia como antes. Se inventan nuevos
casos de brujos, de Pedro Urdemales. Composiciones de historia natural.
Cuentos y fabulas de animales. Animales y plantas cuentan su propia
vida, tratando de pintar su caracter distinto (El gallo orgulloso, La
laucha timida, El gato astuto, El perro guardian). Cuentos para hacer
miedo o reir. (La calchona, El entierro o tesoro escondido). Ampliacion
de cuentos populares dando con el tono especial de cada personaje
(Nuevos cuentos del soldadillo). (1924:22)


Otra diferencia importante entre ambos trabajos es el grado y tipo de correccion que aplica el profesor: la represion del estilo "afectado" que recomienda a fin de siglo es luego reemplazada por la critica entre pares. La razon es que, como las composiciones versan ahora sobre temas que interesan a los ninos, su respuesta natural a la narraccion sera la mejor jueza para dirimir asuntos de estilo: "La clase nueva de composicion es una Academia cuyas contribuciones todas son voluntarias y la critica mutua de los alumnos guiados por su maestro ensena a enmendar los defectos de observacion que casi siempre son la razon de los defectos del estilo" (19). El pedagogo puede entonces moderar sus intervenciones--el unico comentario al respecto se refiere a las exigencias formales: "al principio se tratan con suavidad para no quitar el animo, sobre todo a los debiles" (16)--y mas bien guiar a los alumnos, cuya naturaleza expresiva demandara de por si un cierto estilo. Asi se resuelve la contradiccion entre el "buen estilo" y el aprendizaje por induccion.

La sintonia entre estas ideas y las de "Un grupo de consejas chilenas" es patente. En la escuela, el profesor garantiza un espacio para la reproduccion vigilada y modelada de la imaginacion popular, imaginacion que se dibuja a si misma con el lapiz en una operacion democratizadora (alfabetizacion universal). La entrada de cada nueva generacion en el aula convierte a este espacio en una fuente inagotable de folclor. Sin embargo, ese dibujarse a si misma necesariamente ira cambiando, sobre todo cuando su autenticidad pasa de ser premisa a meta de si misma, en un desdoblamiento que sugiere el aforismo nietzcheano de nuestro epigrafe: la cultura popular como noumeno es el tribunal de la cultura popular como fenomeno. Esto se debe a que el mismo pueblo tiende a la "hinchazon retorica" por el consumo de productos extranjeros, en el caso del folclor, y debido a los resabios de la ensenanza gramatical abstracta y basada en el oropel literario, en el caso de la educacion. Entonces, el camino es claro: hay que corregir al pueblo para que, en su expresion, sea fiel a si mismo.

Producto de estos cambios en la comprension del folclor, parece que el concepto de autenticidad cede su lugar al de legitimidad: la discusion se mueve desde las "espontaneas" condiciones de produccion de un contenido a la modelada construccion de un estilo apropiado para aquel. En ultimo termino, una vez que el contenido viene dado por si solo (de la cultura domestica de los ninos), la autenticidad solo puede medirse por el estilo de la expresion; asi nos explicamos la insistencia de Lenz en este concepto durante su "segunda etapa" (desde "Un grupo de consejas..."). Lenz comprende el estilo como la dimension de la gramatica referida a la apropiacion afectiva del lenguaje, esa dimension en que el individuo expresa una sensibilidad mediante la lengua (1920a: 42-44). A diferencia de como lo sostiene, la imaginacion popular y sus restos no pueden trabajar solos si quieren ser autenticos: el profesor debe encauzar la expresion nacional para que el estilo calce con el contenido. La sobriedad y la fidelidad a un contenido previamente dado son las claves de un estilo que se entiende como transparente, inocente, especie de grado cero de la escritura (Barthes 2003) en que, sin embargo, reside el color y personalidad de la lengua nacional.

El estilo, garante de la autenticidad, es traspasado como norma desde el folclor a la expresion nacional. Retomemos una pregunta planteada mas arriba: ?cuales son los alcances de este movimiento en el aula? Y es que la escuela tiene, ante todo, un fin civilizador y disciplinador; ademas de asegurar la sana (autorre)produccion de lo nacional, tambien debe adiestrar en la lectura de los "buenos autores" y la adopcion paulatina del lenguaje literario, valorado "como la espresion mas lejitima para los pensamientos del pueblo chileno" (Lenz 1899a: 15). Ese es el dificil equilibrio que Lenz debe mantener en el aula: ?como asegurar la pervivencia del lenguaje vulgar (devenido juez de si mismo) y al mismo tiempo la educacion creciente de la poblacion, que representa la lengua literaria? Recordando la metafora de la maquina de escribir de nuestro epigrafe, ?como aprender a colorear la escritura sin fundir dos colores en uno?

En Sobre el estudio de idiomas. Cartas al senor don Julio Saavedra Molina (1918), Lenz se refiere largamente a la literatura que se debe leer en la ensenanza escolar y al tipo de lectura adecuada: una lectura cultural, basada en la valoracion sobre todo moral, ideatica y estetica de la obra, que represente la cultura nacional en un momento historico (Lenz 1918: 244-250). En esta carta, dedicada a los metodos de ensenanza de lenguas extranjeras, explica que las naciones americanas, por su compleja situacion colonial, no poseerian una lengua propia que guarden como su patrimonio nacional (248); de ahi que el profesor deba servirse de toda la literatura moderna que este a su alcance. Las naciones europeas, recuerdese, habian formado sus lenguas literarias "sobre base linguistica natural, pero por razones historicas de politica" (Lenz 1979 [1905-1910]: 11), es decir, a partir de la seleccion de rasgos hallados en un tesoro comun de un conjunto de dialectos. El espanol de Chile no constituiria una lengua propia porque no ha respondido a este proceso formativo. Con todo, lo mas interesante es que Lenz sugiere una compensacion que seria fiel a cierta unidad historico-cultural de la lengua espanola. En este punto, es inequivoca la promocion de un proyecto pancastellano (cf. Soto 2016) mediante el cual Lenz pretende salvar la anomalia constructiva de la historia y literatura chilenas:
en la ensenanza del castellano en Chile debe considerarse la literatura
espanola e hispano-americana como una unidad, lo que no escluye, por
supuesto, que se les conceda un lugar preferente a los autores
espanoles, como Ercilla, por ejemplo, estrechamente relacionados con la
historia de Chile, i que a un autor chileno, que en Espana quiza seria
uno entre muchos [!], se le estudie con el mismo detenimiento i carino
que los escritores sobresalientes. (Lenz 1918: 248, enfasis nuestro)

La falta de autenticidad de la cultura chilena, en tanto, es
explicitada paginas antes: No olvidemos que el alumno chileno en su
lengua patria tiene solo acceso a la cultura espanola; en ella i en la
historia nacional se funda la educacion del ciudadano, que se completa
debidamente en las clases de instruccion civica. Pero naciones tan
jovenes como Chile no pueden tener una cultura especifica i tienen que
asimilarse la cultura mundial moderna que se halla espresada de la
manera mas perfecta en las literaturas escritas en las tres lenguas
estranjeras que se estudian en el liceo [ingles, frances y aleman].
(Lenz 1918: 245-246, enfasis nuestro)


La cultura popular es donde la cultura chilena se fundaria y donde ademas una autentica lengua literaria hallaria su sosten y permanente renovacion. Es por ello que Lenz rescata la figura del roto, para transfomar no solo el lenguaje literario sino tambien la lengua literaria. Como ha precisado Guillermo Soto (2016: 220) en un notable articulo sobre las ideas pedagogicas de Lenz, el aleman resume en el termino "lengua literaria" (lo que hoy llamamos estandar) la suma de (a) el "lenguaje nacional" (cotidiano, culto y anclado en la vida publica) y (b) la capa superior a aquel, el "lenguaje [o estilo] literario", o sea, el de los "buenos autores"; ahora bien, el sentido de esta frase se definira de acuerdo con lo que es efectivo en el uso local actual (Lenz 1979 [1910]: 7, 12-13). La lengua literaria, sin embargo, y como vimos antes, se encuentra con el lenguaje vulgar en la escuela. La valoracion de Lenz de lo popular no redunda en un plegarse pasivo de esa variedad a la literaria, sino que esa debe fomentarse en paralelo y aportar a la transformacion de la literaria (37). El lenguaje nacional sera un espacio de negociacion entre el estilo modelado que proviene del lenguaje vulgar y la variedad usada por la poblacion culta, a la que una mayoria adhiere por el uso y que esta en contacto con los estilos de otras variedades castellanas, sobre todo la peninsular.

De esta manera, Lenz promueve el lenguaje vulgar no para alzarlo como lengua nacional en si misma, sino para que sirva de contraparte a la asimilacion de la cultura mundial y alimente de continuo a las variedades "superiores" de lengua, les irradie su autenticidad perenne y cambie el color de su escritura (38). Unicamente el rescate de las formas tradicionales en la lengua vulgar permitiria proyectar una "cultura especifica", tanto en sentido diacronico (relacion con la historia propia) como sincronico (relacion actual con otras naciones). En "Un grupo de consejas chilenas", luego de referirse a la "madre patria Espana" (149), declara que: "el cultivo i la relijiosa conservacion de todos los productos del alma nacional [...] de su rica literatura oral vertida en sus cuentos i sus cantos, preparan el terreno en que crecera lozana, sin abonos artificiales, la delicada planta del patriotismo!" (Lenz 1912: 149-150, enfasis nuestro). Bien podria reemplazarse "del patriotismo" por "de la lengua literaria", pues Lenz entiende que la lengua vulgar debe ser siempre el suelo de la literaria, tal como en el viejo continente: "en Europa el habla del pueblo indocto es la madre de la lengua literaria" (Lenz 1893b: 38), lengua artificial pero legitimada por una historia politico-cultural.

5. BALANCE Y CONCLUSIONES

En este recorrido, hemos intentado mostrar algunas tensiones que atraviesan el pensamiento de Rodolfo Lenz acerca del folclor, considerando sus labores como cientifico y como agente estatal. Para ello, hemos visto que el folclor sirve a Lenz en dos sentidos politicos distintos: en tanto produccion popular estudiable, a partir de la cual se constituye un archivo nacional, y en tanto factor clave para la transformacion de una categoria tan relevante como la de lengua literaria. En este sentido, hemos planteado que el espacio de la escuela sirve como puente entre las aspiraciones cientificas y las obligaciones pedagogicas del aleman, aun cuando el conjunto de creencias sobre la lengua nacional es previo y encuentra su origen en las discusiones sobre la autenticidad del folclor. Asi, mientras en "Die echte Volkspoesie der Frauen" Lenz celebra la escritura silabica original de las cantoras, en "Un grupo de consejas chilenas" tambien encontrara utilidad en la imitacion de la escritura hacia la pronunciacion del habla vulgar, pero se identificara ademas con la guia modelar del profesor, que asoma como un fantasma detras del folclorista. Esta relacion espectral, sin embargo, da cuenta de hasta que punto aquel espectro no se encuentra detras del folclorista; mas preciso seria hablar de una cohabitacion problematica de las figuras del folclorista y del pedagogo en la del linguista. Esta relacion explica las dos formas de comprender el folclor en Lenz: la primera marcada por premisas aun muy romanticas (inmediatez, espontaneismo, oralidad) y la segunda norteada por una idea menos esencialista y mas estrategica y moderna, transito desde el paradigma de la autenticidad al de la legitimidad.

Algunas de las creencias de Lenz no resisten el paso del tiempo; asi, la oposicion Naturpoesie/Kunstopoesie se quiebra en "Un grupo de consejas chilenas", pues la idea de artificialidad que la sustenta es deshecha al interrogar por la legitimidad y no tanto por la esencia. En este sentido, solo queda en pie la relacion entre lengua vulgar y lengua literaria, dinamica no de oposicion sino de convivencia en un sistema linguistico diverso, en que una y otra son entendidas como variedades de lengua. El sentido de la legitimidad parece variar tambien, pues en el sistema clasico la lengua literaria resulta una formacion natural de la lengua vulgar o dialecto, y por tanto su caracter artificial no se explica por su desconexion con la lengua cotidiana, sino por la representatividad postiza respecto de una zona caracterizada por una diversidad dialectal. Al ser historicamente motivada y contingentemente refrendada, sin embargo, esa lengua es legitima. Con todo, algo de romanticismo se cuela todavia en la creencia de que el unico alimento nacional para el alma chilena es el dialecto: "El lenguaje del bajo pueblo, el dialecto, es la principal fuente de la cual se debe enriquecer el tesoro del idioma" (Lenz 1899a: 17). Dicho romanticismo se vuelve particularmente problematico cuando Lenz llega a trasladar caracteristicas inespecificas del folclor--como la sobriedad, que en cuanto tal estarian en todas las literaturas del mundo--al caracter del sujeto chileno.

Asimismo, de lo escrito se pueden extraer algunas diferencias relativas al lugar que ocupa el folclor chileno y el folclor mapuche en el archivo nacional. Si el mapuche esta condenado a su desaparicion y, por tanto, solo puede gozar de una sobrevida bajo la lupa del arqueologo, el chileno no puede morir porque la especificidad de la cultura y de la lengua literaria nacional depende de el. Asi, ademas de fomentarse su estudio, patrimonializacion y archivacion, se fomenta su valor de uso, su cultivo "al lado de la literatura artistica de la lengua de Cervantes" (1912: 44). En esta desigual valoracion de los derechos de cada cultura y del papel que ella debe desempenar en la formacion de una nacionalidad chilena, lo popular chileno funciona como especie de archivo del folclor mapuche, al portar en el ya las marcas foneticas y lexicas de la lengua castellano-chilena. Asi, entendemos las multiples tecnicas empleadas por Lenz en sus trabajos de campo y en sus argumentaciones sobre folclor como dispositivos de captacion de la diferencia (transcripcion y escritura foneticas, diccionario, etc.), pero se deben diferenciar los tratamientos a que fueron sometidos, la asimilacion que sufrieron y los productos que de ese trabajo se derivaron: el foclor mapuche se encerro en el museo y su auditorio fue erudito; el chileno vio la luz publica y fue difundido entre un publico mas amplio.

En contraste con el destino del folclor mapuche, el folclor chileno amplia su area de produccion a un espacio expresivo pero tambien disciplinario, el aula. Este punto de confluencia tensiona la perspectiva del folclorista, quien parece renunciar a los modelos mas cercanos al romanticismo para admitir la escritura (que el pedagogo exige) como vehiculo valido de la expresion nacional. Sin embargo, del otro lado, la creencia del folclorista acerca de un caracter nacional se traspasa como norma al criterio modelador del pedagogo. El apego a esta norma es el unico camino para asegurar la pervivencia de la variedad popular y para transformar la lengua literaria en una "lengua de cultura" con los mismos derechos que las europeas. En consecuencia, es en virtud del anudamiento entre los requisitos de autenticidad del folclor y el modelamiento del idioma patrio que podrian explicarse algunos de los cambios en las ideas linguisticas de Lenz sobre ambas esferas. Este juego entre vasos comunicantes muestra al filologo aleman enfrentado a deberes disciplinares y aspiraciones cientificas no siempre encontradas, pero--lo que es mas interesante--ademas da una idea de los esfuerzos invertidos en conciliarlas alli donde las aporias de su inevitable colonialismo se cruzan con su democratico fervor popular (que nos da lecciones hasta hoy).

Para dar con la autenticidad de la expresion nacional, Lenz traslada su atencion desde el edificio de la lengua (su estructura) al estilo, comprendido como parte de la gramatica y, por tanto, como uno de sus estratos. La autenticidad, antes relacionada con la inmediatez y la espontaneidad, se transforma en materia pasible de elaboracion y correccion. Para Lenz, el estilo propio de la expresion autentica esta encadenado al impulso o necesidad expresiva interior, pero el problema es que solo puede verificar ese impulso de manera confiable en los ninos (y no, por ejemplo, en los poetas impresos). La garantia de dicha autenticidad no puede residir entonces en un dato interior e inmaterial, sino que en una disposicion particular de la materia linguistica, el estilo, ese que Lenz recoge del asombro infantil y alza como el comun. Desde "Un grupo de consejas chilenas", Lenz sugiere que ese estilo legitimo es el unico capaz de dar un color propio al espanol de Chile, pues responde a una historia cultural. Se trata de un color que primero fue hablado por analfabetos y luego manuscrito por escolares. Este transito de la palabra por distintas tecnologias culturales acaba en la imagen de la maquina de escribir del filologo que nos sirve de epigrafe: una imagen que semeja un sueno, un sistema de la lengua en que ambos colores--lenguaje vulgar y lengua literaria--alternan pero comienzan a superponerse en virtud del estilo. Acaso el sueno de Lenz sea imaginar, mas que un color, un barniz que de brillo al edificio de la lengua criolla en el paisaje mecanografiado de las lenguas del mundo.

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Pablo Concha Ferreccio (*)

Universidad de Chile, Chile

(*) Para correspondencia, dirigirse a: Pablo Concha Ferreccio (pabloconchas@gmail.com).

Recibido: 18/08/18 Aceptado: 05/03/19

(1) Parte de este trabajo fue presentada en el Tercer Congreso Latinoamericano de Glotopolitica, Leibniz Universitat, Hannover, 27-30 de septiembre de 2017. Agradezco los comentarios que Dario Rojas y Juan Antonio Ennis hicieron a una version previa de este articulo. Los bemoles que persisten son, por supuesto, de mi exclusiva responsabilidad.

(2) Acerca de Lenz y la cultura mapuche, vease Sanchez 1992 y Pavez 2015; en la misma linea, vease Payas 2015 sobre el problema de la traduccion mapuche-espanol. Por otra parte, con "interes patrimonial" nos referimos al caracter de guia que ha tenido la obra del aleman para los mas importantes folcloristas posteriores, como Yolando Pino, "connotado discipulo" (Contreras 1989: 48), y Manuel Dannemann (cf. 1989-1990; 2010), fundador de la revista Archivos del Folclore Chileno.

(3) Es probable que ello se deba a que: "La variada gama de sus producciones [...] son, en verdad, la manifestacion de una muy especifica unidad teorica y practica de su excluyente profesion de linguista" (Ferreccio 1979: 10).

(4) Con el termino "agente estatal" no buscamos designar a Lenz como un representante fiel de este o aquel programa politico (mas alla del liberalismo finisecular), sino enfatizar sobre todo uno de los campos de accion de su practica y la correspondiente responsabilidad que le cabe en los mismos, es decir, su actuacion como profesional de la lengua en la formulacion de politicas linguisticas que se implementan en el aula escolar o universitaria. En este sentido, cabe destacar que su mayor lealtad se refiere a la ciencia, unica garante de su independencia intelectual: "Sin dejar nunca el lugar lucido y extranado del extranjero, Lenz brega por un espacio relativamente autonomo para su practica, el de una gramatica descriptiva, cientifica y no prescriptiva y punitoria, procurando [...] convertirse no ya en vocero del Estado, sino en un interlocutor valido para intervenir, ahora si, sobre las politicas de la lengua legitima en el espacio de suproduccion, la escuela". (Ennis 2016: 142)

(5) Pruebas de tal distincion se hallan en la carta a Rufino Jose Cuervo del 20dejulio de 1896: "Por desgracia las ocupaciones con la lengua de los indigenas no me han dejado concluir varios trabajos principiados con motivo de mis clases de castellano en el Instituto Pedagogico" (cit. en Schutz 1976: 543). Luego, en el Diccionario: "Desde que llegue a Chile, en 1890, he dedicado todo el tiempo que me dejaban mis ocupaciones obligatorias en la ensenanza superior i secundaria, a la continuacion de mis estudios predilectos, la filolojia romanica i la linguistica enjeneral" (1979 [1905-1910]: 22); mas adelante aun, en carta a Julio Saavedra Molina: "Cuando en 1890 me habia hecho cargo de mis catedras en el Instituto Pedagogico de Santiago, comprendi luego que seria una tarea cientifica interesante el estudio sistematico del dialecto vulgar chileno. Resolvi, pues, dedicarle todo el tiempo que me dejarian disponible mis ocupaciones oficiales". (1918: 204)

(6) Para un tratamiento comprensivo y lucido de la empresa archivistica de Lenz, vease Ennis 2016y Ennis y Pfander 2013.

(7) Lenz llega a Chile en 1890, junto con otros seis profesores alemanes, para dictar las catedras de ingles, frances e italiano en el recien fundado Instituto Pedagogico. En 1903 dejo la de ingles y tomo la de Gramatica moderna, y en 1919, al morir el profesor Federico Hanssen, se hizo cargo tambien de Gramatica historica. Para informaciones biograficas, veanse Gutierrez 1920 y Escudero 1963.

(8) La nocion de entrelugar fue acunada por el brasileno Silviano Santiago (1971) para pensar la particularidad de las culturas coloniales desde el problema acerca del original y la copia que signa la relacion entre centros y periferias. Inscrita en una linea de pensamiento deconstructivista, la propuesta de Santiago es dejar de pensar los intercambios culturales desde la influencia (unidireccional, jerarquica), para en cambio proponer un metodo que considere "como unico valor critico a diferenca". (2000 [1978]: 19) Al recoger el potencial desestabilizador de la nocion de suplemento derrideano, el brasileno cuestiona conceptos como los de unidad y pureza que caracterizan al pensamiento metropolitano (2000 [1978]: 16). El entre-lugar refiere ante todo a una posicion desajustada de marcos culturales jerarquicos preestablecidos, y por ello es util para describir y reflexionar sobre las circunstancias en que Rodolfo Lenz desarrollo su pensamiento. Dieciseis anos mas tarde, bebiendo de la misma fuente teorica pero desde una palestra metropolitana, Homi Bhabha (1994: 2 y pss.) acunaria un concepto similar: espacios "in-between".

(9) La primera parte de este estudio fue publicada en un libro de homenaje al profesor Alfred Tobler, en Alemania en 1895, con el titulo "Ueber die gedruckte Volkspoesie von Santiago de Chile. Ein Beitrag zur chilenischen Volkskunde". En 1919 se publico integro en los Anales de la Universidad de Chile.

(10) El unico poeta que salva Lenz, ya sobre el final del texto, es Bernardino Guajardo (cf. 1919: 620).

(11) Esta manera de entender la poesia chilena vale para todo el continente americano. Asi, hablando del gaucho y la gauchesca: "esta lengua del gaucho y del guaso es en su esencia el mismo castellano que se usa en las altas clases de la buena sociedad; es un castellano literario vulgarizado y degenerado; es, en fin, una hija de la lengua literaria, mientras que en Europa el habla del pueblo indocto es la madre de la lengua literaria". (Lenz 1893b: 37-38)

(12) Aparte de la traduccion y presentacion que Dannemann (2003-2004) hace del escrito, el unico estudio que conocemos sobre este ensayo es el de Maximiliano Salinas (2011), que realmente es una nueva presentacion, pues se refiere a el como un "manuscrito inedito" (siendo que, como hemos dicho, Dannemann ya lo habia traducido y publicado nueve anos antes) con el interes de rescatar sobre todo la tematica amorosa de los cantos cuyas transcripciones Lenz adjuntara al final del articulo (Dannemann 2003-2004: 100).

(13) "La poesia propiamente popular de estrofas cortas, las tonadas en cuartetas i quintillas, los versos de cueca que cantan las mujeres, encierran a veces verdaderas joyas de lindos pensamientos espresados en palabras sencillas, pero sentidas" (1919: 542, enfasis nuestro); "Todas las demas composiciones en cuartetas i quintillas que se hallan ocasionalmente en las hojas de los populares o son poesia literaria destinada a la lectura o recitacion, o pertenecen a la poesia propiamente popular que cantan las cantoras con acompanamiento de la guitarra o del arpa, cuecas i tonadas, estas ultimas a menudo en forma de glosa" (588, enfasis nuestro).

(14) Lenz escribe: "las verdaderas cuecas y tonadas populares solo rara vez se apuntan i menos se imprimen. Andan por millares de boca en boca, en estrofas aisladas i menos a menudo en composiciones enteras; se varian i se improvisan siempre de nuevo" (1919: 522-523). La traduccion de Dannemann, en tanto: "Los autenticos bailes y canciones--cuecas y tonadas--de las mujeres se escriben raras veces y, menos aun son impresos. Se difunden por miles mediante algunas de sus estrofas, excepcionalmente con sus textos completos, de boca en boca, y son sin cesar re-elaboradas y combinadas". (2003-2004: 89, enfasis original)

(15) En otro texto, el mismo Dannemann (1989-1990: 88-89) rectifica, por cuanto la mirada de Lenz comprende un area de produccion muy limitada, y afirma que en otras zonas ha existido una poesia cantada de tipo juglaresca desde mediados de siglo XIX.

(16) Bien indica Pavez (2015: 80) que los poetas mapuche con que trabajo Lenz problematizan esta oposicion al ser poetas creadores y tambien populares. Ahora bien, se debe notar que el criterio para evaluar el nivel de autenticidad de la poesia es diferente en cada caso; pareciera que la pertenencia del informante o poeta a la etnia mapuche ya da credito suficiente de ella, mientras que lo autenticamente chileno debe satisfacer, como lo vimos, bastantes requisitos. En este punto, Lenz parece mas rigido que en otras materias, y particularmente romantico.

(17) Lenz se extiende largamente al respecto en sus "Ensayos filologicos americanos" (1894: 359-365).

(18) Parte de esta misma idea se encuentra en Lenz 1919: 572.

(19) La idea de asimilacion del otro es constante en Lenz (1894: 131-132; 1895-1891: XIII-XV; 1919: 517-519): tal como en su hipotesis sustratista del espanol de Chile, la particularidad etnologica del pueblo chileno esta dada por la "sana" (eugenesica) integracion del elemento mapuche en el cuerpo nacional chileno. Las empresas folcloricas de esta epoca necesitan que los elementos a archivar esten extintos o bien en vias de estarlo, pues la misma idea de un archivo-museo supone la estabilidad hermeneutica de sus materiales y, por tanto, su tratamiento en tanto objetos. Si la cultura esta plenamente viva, la archivacion no puede tener lugar (como acabamos de ver con el ejemplo de "Die echte Volkspoesie..."). Por tanto, la cultura mapuche solo puede mantenerse viva a partir de la integracion de sus restos o fragmentos en la chilena. Entre ejemplos que abundan, es elocuente una entrevista (Anatole 1917: 4) en que Lenz recomienda a los jovenes chilenos practicar el deporte de la chueca, pues con ello estarian haciendo un bien a la patria; como parte de la misma operacion, opina que "hai muchas palabras araucanas que podrian incorporarse a la terminolojia deportiva. Seria unbellojesto de nacionalismo" (cit. en Anatole 1917: 4). Estoes justamente lo que hace en su Diccionario etimologico de voces chilenas derivadas de lenguas indigenas americanas (1905-1910), sacar las consecuencias del impacto que ciertas palabras de origen indigena tiene en la conformacion cultural de la nacion; de hecho, presenta su diccionario como una "contribucion a ese futuro [...] diccionario nacional chileno" (22); alli Lenz compara la lengua chilena con un cuerpo marcado por cicatrices (palabras) como resultado de la lucha interetnica (42). De ahi que no compartamos conjeturas como las de Pavez, quien, destacando la exclamacion que Lenz incluye en una carta dirigida a Moesbach, al terminar la traduccion de las memorias de Pascual Cona--"Aflayai mapuche dungu!" (cit. en Pavez 2015: 70)--, afirma: "Quizas Lenz queria intimamente la conservacion de la lengua, pero eso era algo que no podia decir en los medios chilenos, donde esta se consideraba un obstaculo a la chilenizacion" (70). La entrevista citada prueba que Lenz no censuraba en publico sus ideas al respecto; por otra parte, no debe confundirse la viva rehabilitacion de un idioma (sugerida en la conjetura) con su conservacion museografica (esto es, yerta), previa integracion.

(20) Se debe decir que ya Lenz se distancia de Schleicher en el sentido de que piensa la lengua--como ya lo hiciera Wilhelm von Humboldt--como un organismo, pero no le depara la decadencia (cf. Formigari 2004: 142), sino que ve en ella posibilidades fecundadoras siempre renovadas a partir de la mezcla eugenesica de razas que se daria en Chile (1894: 131; 1919: 518-519). Esta aptitud del castellano de Chile para formar una nueva lengua aparece ademas en su ensayo "Nacionalidady lenguaje" (Lenz 1893b: 39).

(21) La Sociedad de Folklore Chileno fue la primera institucion de su tipo en America Latina, y gozo del reconocimiento de la intelectualidad nacional, a pesar de los ataques referidos en la nota a pie 20. Sus cofundadores fueron: Enrique Blanchard-Chessi, Agustin Cannobio, Eliodoro Flores, Maximiano Flores, Ricardo Latcham, Ramon Laval, Antonio Orrego Barros, Julio Vicuna Cifuentes y Francisco Zapata Lillo. La institucion paso a formar parte de la Sociedad Chilena de Historia y Geografia en 1913, con el nombre de Seccion Folklore (Dannemann 2010: 58; Dannemann 1989-1990: 82).

(22) Ferreccio (1979) senala que en los Estudios araucanos (1895-1897), Lenz toma por guia el trabajo de Georg von der Gabelentz, pero que en La oracion y sus partes (1916) se rige por la teoria de Wundt (9). El Programa de la Sociedad de Folklore Chileno es de 1909, lo que da cuenta de que Lenz lo habia leido antes, y de ahi en mas lo citara practicamente en todos sus escritos.

(23) Tan es asi que la primera linea del escrito es traduccion literal de la primera de Kaindl: "El Folklore es una rama de la etnolojia" ["Die Volkskunde (Folklore) ist ein Zweig der Volkerwissenschaft (Ethnologie)" (1)].

(24) Esto es lo que quiere decir Derrida al afirmar que "la estructura tecnica del archivo archivante determina asimismo la estructura del contenido archivable en su surgir mismo y en su relacion con el porvenir. La archivacion produce, tanto como registra, el acontecimiento". (1997: 24)

(25) Lenz lo cita en el extracto de Kaindl y luego en La ensenanza del castellano y la reforma de la gramatica (1920a) y en La oracion y sus partes (1920b).

(26) "Justamente lo mas elevado y sutil [...] solo en el hablar trabado se lo puede percibir o intuir (lo que prueba nuevamente que el lenguaje propiamente dicho esta en el acto real de producirlo). Toda investigacion que aspire a penetrar la esencia viva del lenguaje debera tomar ese hablar trabado por lo primero y verdadero. Su dislocacion en palabras y reglas no es mas que el torpe producto inerte de la descomposicion cientifica". (Humboldt 65)

(27) Traducimos aqui Seele por "mente" porque su contexto de uso es positivista; en cambio, antes hemos escrito "alma" por tomarse de una formulacion de los hermanos Grimm, o sea, de un contexto romantico en que el termino adquiere un cariz metafisico o religioso. Estos aspectos no tienen cabida para la psicologia empirista de la epoca; de hecho, como afirma el mismo Wundt mas tarde, Seele "no puede tener otro significado que la efectiva relacion dada entre las vivencias psiquicas". (1900: 9, traduccion nuestra)

(28) No es otro es el desafio que Wundt formula para la disciplina en la segunda edicion de su Volkerpsychologie: "dado que cada comunidad, aunque no anade nuevos elementos siquicos a los contenidos de la conciencia de sus miembros, produce ella misma nuevas creaciones espirituales [geistige Schopfung] con las condiciones de conexion y de interaccion, asi la psicologia etnica tiene en aquellas y en la demostracion de sus relaciones con las fuerzas siquicas ya activas en la consciencia individual su gran tarea independiente". (1904: 18, traduccion nuestra)

(29) Aunque Lenz ya habla de la imaginacion popular y de la inteligencia creadora en sus Estudios araucanos (1895-1897: 177-178, 327, 329, 359), no se encuentra alli una descripcion del librejuego de la imaginacion sobre la base de los restos y vacios narrativos.

(30) Mas adelante hablara de "la psicolojia del alma nacional" (1918: 222), hermanando ambas acepciones.

(31) "Lo esencial es que todos los documentos sean verdaderamente populares; pueden considerarse como tales todos los que viven de la memoria de la jente que no sabe leer i escribir, o al menos, no maneja libros" (Lenz 1909: 13). Este extracto lo saca Lenz de su anterior "Ensayo de programa para estudios de folklore chileno" (1905) presentado a la Facultad de Humanidades de la Universidad de Chile.

(32) Como es sabido, norma no es sinonimo de prescripcion. A diferencia de esta ultima, que suele jerarquizar las variedades de lengua segun una asignacion de prestigio sustentada en juicios de valor, el concepto de norma esta detras de cada regularidad linguistica observable en los hablantes, es decir, deriva inevitablemente de la practica linguistica misma, le es inherente (Cameron 1995: 1-6). De hecho, cuando Lenz se pregunta que es castellano esta justamente desplazando la discusion desde la prescripcion (prestigio) a la descripcion (norma), pues entiende que esa es la cuestion de fondo. Como indica Chavez Fajardo (2011: 96-98), la pregunta por la definicion le permite alejarse del prescriptivismo, abrir un acercamiento sociolinguistico y asi entender la estandarizacion linguistica de una nueva manera enfocada en el uso. El problema entonces no es el concepto de norma sino el tipo de norma y los procesos y mecanismos que concurren en su legitimacion desde la perspectiva de sus hablantes. Opuesto al hispanismo monocentrico y purista, el de Lenz destaca como "uno de los primeros casos de hispanizacion pluricentrica, donde en cada variedad se fija y se constituye una norma" (Chavez Fajardo 2011: 97). Por su parte, Soto (2016: 221-226) ha recordado el permanente enfasis de Lenz en la importancia de ensenar la lengua literaria en la escuela.

(33) En carta a Rufino Jose Cuervo del 28 de julio de 1901, Lenz le solicita recomendacion para la catedra de castellano del Instituto Pedagogico. Sobre las cualidades requeridas, precisa: "Tampoco estos paises nuevos necesitan profesor de retorica, sino personas sobrias que ensenan a decir mucho con pocas palabras y no lo contrario" (cit. en Schutz 1976:550). Con esta carta le adjunta la Memoria sobre las tendencias..., que presenta como "un grito de combate con motivo de la ultima reforma de instruccion secundaria, en que estamos empenados todavia" (551). Vease tambien Lenz 1899a: 15; 1899b: 4, 24.

(34) "Las colecciones de cuentos populares, de cantos, de juegos, de adivinanzas, que esta preparando la Sociedad de Folklore Chileno, en ediciones populares que seguiran a las cientificas destinadas solo a los folkloristas, seran libros de incalculable valor para la educacion nacional". (Lenz 1912: 150)

(35) En su excelente estudio sobre la modernizacion de los metodos de ensenanza de lenguas introducidos por Lenz en la educacion primaria y secundaria, Juan Poblete (2003: 258) considera el cuaderno de composicion escolar escrita como metodo que asegura un control mayor sobre el educando, al funcionar como soporte material externo donde la subjetividad del alumno se manifiesta y, por tanto, deviene estudiable y disciplinable.

(36) "[S]era util recurrir a la poesia popular chilena que los ninos conocen para esplicar lo que es una cuarteta, una quintilla, el cambio de versos de siete i cinco silabas, la seguidilla i la cueca chilena". (1899b: 31)

(37) Deducimos entonces que el hincapie de Lenz en la lectura cultural de los clasicos castellanos debe entenderse sobre todo desde su valor historico-cultural (e.g., Lenz 1920a: 26) y no como norma linguistica vigente en la contemporaneidad. Es en ese sentido que aporta a la lengua literaria.

(38) En el texto que comentamos--la carta a Julio Saavedra Molina--Lenz no hace referencia al folclor, pero si a los ejercicios que se deben dar a los ninos, como la composicion libre de queyahablamos (Lenz 1918: 251-255).
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Author:Ferreccio, Pablo Concha
Publication:Boletin de Filologia
Date:Jan 1, 2019
Words:15684
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