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Transmision del saber - transmision del poder la imagen de Alfonso X en la Estoria de Espana, Ms. Y-I-2, RBME.

Alfonso X, Rex Scribens (1): La escritura como herramienta de transmision de un ideario politico

Alfonso X fue el monarca que mejor encarno el uso y disposicion de la escritura como una herramienta de ejercicio de su poder. Los escritos del rey se convirtieron en su voz directa, actuando como sus representantes y desempenando el papel de transmisores de la voluntad regia:

El rrey quier lo que la carta dize. E, por ende, mandamos a aquellos que las cartas del rrey regebieren que las obedezcan e las onrren commo si el por su persona dixiesse lo que su carta dize (2)

En relacion con este planteamiento y uso del documento escrito, se potencio el desarrollo de diversas formulas que facilitasen la asimilacion de su ideario politico a traves de los textos surgidos de la cancilleria regia y del scriptorium. Dichas formulas en los codices del escritorio tuvieron una doble proyeccion, ya que se pusieron en funcionamiento recursos conectados con el lenguaje textual y con el lenguaje visual del libro.

Por una parte, la implicacion del rey como promotor de la obra, se vio representada solemnemente a traves de la intitulacion de apertura, en la que el monarca aparecia investido de toda su dignidad como rey de Castilla (3), y en aquellos casos en los que el escrito adquiriese una dimension imperial en la proyeccion alfonsi, el monarca aparecia citado como "Rey de Romanos" (4). A continuacion en el prologo se daban las razones que habian llevado al rey a impulsar dicha obra, asi como el sentido y las implicaciones que podia tener su realizacion. El prologo por lo tanto se convertia en una declaracion de intenciones del monarca y sus colaboradores hacia la obra que estaban realizando.

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Esta presencia conceptual a traves de la intitulacion, se vio complementada con su presencia "fisica" a traves de las imagenes de apertura, ya que segun las Partidas:

[...] mandaron los sabios antiguos que non tan solamiente honrasen al rey los pueblos en qual manera quier que lo fallasen, mas aun las imagines que fuesen fechas en semejanza o en figura d'el: et por eso establescieron en aquel tiempo que los que fuyesen a aquellas imagines por algunos yerros que hobiesen fecho, que los non prisiesen nin les feciesen mal a menos de mandado del rey; et esto fecieron porque tambien la imagen del rey como su seello, en que esta su figura, et la senal, que trae otrosy en sus armas et en su moneda, et en su carta en que se emienta su nombre, que todas estas cosas deven seer mucho honradas porque son en su remenbranza, do el non esta (5).

Contamos con numerosos ejemplos del rey representado en sus libros. Dependiendo del mensaje que quisiera transmitir y su vinculacion con el contenido textual, la imagen ejercia una funcion distinta en cada uno de ellos, aunque todas se viesen gobernadas por un principio comun: la representacion regia en calidad de mecenas de la obra, y la exhibicion de sus funciones y capacidades como monarca.

Al inicio de los manuscritos, bajo una arquitectura destacada, especialmente rica en los codices de las Cantigas, se situa la figura de don Alfonso, ataviado como un gran soberano (6) (fig. 1), con la corona cenida sobre su cabeza, y en actitud de dialogo, o mas bien de comentario, con un grupo de personajes que lo rodean, entre los que se incluyen, en ocasiones, los escribas que toman nota. Estas imagenes se presentan a modo de frontispicio al inicio de la obra, al igual que aparecia el retrato del autor en el libro clasico, por lo tanto llamando la atencion del lector acerca de quien y por que hizo esa obra, informacion que puede encontrar en el prologo que acompana a dichas imagenes. Como hemos dicho, en funcion del texto y del papel desempenado por el rey en el proceso de la produccion libraria, se utilizan diferentes formulas iconograficas. En los textos cientificos contamos con el unico ejemplo conservado de imagen de presentacion (7) (fig. 1), en la que el rey recibe la obra ya finalizada de manos de sus artifices, pero en el resto de los manuscritos de la Camara se desarrollaron variantes de un mismo prototipo en relacion a diferentes niveles de significacion. Dado que en el caso alfonsi estas imagenes no pueden considerarse retratos de autor en el sentido tradicional, ni tampoco son imagenes de presentacion, salvo el mencionado caso, utilizare la formula "imagen de apertura" para referirme a ellas (8).

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Las imagenes de apertura cumplen diferentes funciones: en primer lugar la de dignificar con su presencia el producto, es un codice regio. Es el sello de exclusividad del scriptorium. Y en consecuencia estas son algunas de las imagenes mas ricas desde un punto de vista ornamental de toda la produccion alfonsi. Junto a esta funcion de dignificacion, la presencia regia avala el contenido textual del manuscrito, por lo tanto le da plena validez. Ademas, tanto su presencia fisica a traves de las imagenes de apertura, como su presencia intelectual reflejada en los prologos de los textos, conmemoran la figura del rey en su dimension historica, representado en su obra para ser recordado por las generaciones venideras. Su voluntad por construir una narrativa historica legitima, sus gestos por venerar a aquellos a los que considera sus antecesores (9), asi como por perpetuar su recuerdo (10), como la definicion de una "era alfonsi" a partir de sus famosas Tablas Astronomicas, delata la profunda consciencia historica del rey Sabio, siendo este aspecto uno de los de temas de mayor interes en el analisis de la figura de Alfonso X.

Por lo tanto, los libros realizados en el scriptorium alfonsi, en cuanto que son nucleo fundamental de su proyecto cultural, responden a su planteamiento regio, y la imagen del rey en ellos se utiliza como un medio de propaganda de sus funciones y capacidades como monarca, estando especialmente dirigidas a los miembros de la corte, nobleza y jerarquia eclesiastica. En ellas el rey encarna la idea sapiencial del soberano a traves de su representacion en las imagenes de apertura de las Cantigas, en las que tambien se autorretrata en su faceta mas piadosa, emulando en ambos sentidos a la figura de Salomon (11). Se representa como benefactor del conocimiento, favoreciendo con su patronazgo el desarrollo del saber, ya que el rey debe ser acucioso en aprender a leer y de los saberes lo que pudiere (12). Pero tambien se retrata desempenando su funcion de legislador y encarnando la figura misma de la monarquia a traves de su dimension historica (13).

Para lograr la transmision de roles tan diferentes, los talleres alfonsies dispusieron de una rica tradicion iconografica en la que el libro cumplia un papel destacado. Elaboraron la imagen del monarca a partir de temas reconocibles presentes en otras tradiciones textuales de las que asimilaron sus atributos para construir un nuevo codigo de representacion en funcion de las nuevas necesidades planteadas en el scriptorium (14).

El rey, sabedor de la trascendencia de sus escritos, se implico personalmente en su ejecucion, en ocasiones solo como promotor de la obra, en otras como coordinador del contenido, e incluso como autor directo en aquellas mas personales como fueron las Cantigas de Santa Maria, aunque de todas y cada una de ellas se sintiera autor con caracter generico, como nos transmite el famoso y recurrente texto de la General Estoria senalado por Garcia Solalinde (15), en el que se nos muestran las razones por las que podemos decir el rey faze un libro (16).

Tal y como nos transmite este texto de la General Estoria, don Alfonso ejercio el papel de "autor generico" desde su posicion de mecenas, interpretado dicho termino con la cautela apropiada para el momento al que nos estamos refiriendo. Y aunque nadie plantee actualmente una autoria activa para todas aquellas obras que estan vinculadas al scriptorium alfonsi, no debemos menospreciar la importancia de su persona en este sentido, ya que sin este interes personal jamas se hubiera logrado realizar un patrimonio escrito de la riqueza y magnitud que nos ha legado el reinado de Alfonso X. El rey funciono como aglutinante de un proyecto cultural que pretendia abarcar todos los campos del conocimiento, basado en un proceso compilatorio complejo en el que intervinieron multiples agentes, entre los que se conto en ocasiones el propio monarca, cuya participacion en la redaccion de algunos prologos, su interes directo por determinados temas, o su participacion activa en la seleccion de contenidos, no puede ser discutida.

Esta implicacion directa en el proceso escriturario igualmente se manifesto en una voluntad regia de diferenciar su produccion escrita otorgandole un aspecto que delatase su pertenencia al entorno alfonsi y que bien semeie que de corte del rrey salle (17), dotando a los productos de su scriptorium de una magnificencia material que caracterizase su vinculacion a la Camara del rey.

Este despliegue de medios en pos de una produccion escrita hasta entonces no desempenada por ningun monarca occidental, reafirma y avala la trascendencia de su proyecto cultural, el cual debe ser interpretado como un engranaje de su accion de gobierno.

El taller historiografico

Onde porque el saber del tiempo que fue es cierto, (...) trabaiaron se los sabios omnes de meter en escripto los fechos que son passados pora auer remembranga dellos como si entonges fuessen, e quelo sopiessen los que auien de uenir assi como ellos. Et fizieron desto muchos libros, que son llamados estorias e gestas ... E dixeron la uerdat en todas las cosas e non quisieron nada encobrir (18).

Alfonso X utilizo el discurso historico como principal via de transmision de su discurso politico (19), valiendose de los hechos del pasado como soporte y estructura de su reinado, ya que, siguiendo las palabras de Fernando Gomez Redondo "la historia ordena los hechos del pasado con la finalidad de proyectarlos sobre el presente y configurar, con ellos, una ejemplaridad que ilumine los venideros" (20). Solo poniendo por escrito los hechos del pasado podria conseguir dicha proyeccion futura, y para ello se valio de dos obras, una de historia universal, la General Estoria, y otra de historia particular de los reinos hispanos, la Estoria de Espana, aunque ninguno de los proyectos se finalizo.

Segun los datos que conocemos, el taller alfonsi inicio su actividad hacia 1270 continuandose de forma ininterrumpida hasta la muerte del monarca en 1184. En ningun caso debemos entender estas obras como fruto de la labor de un unico autor, sino como producto de diferentes grupos de trabajo articulados por unidades tematicas, que en ocasiones compartieron materiales y borradores para la elaboracion de ambos textos, que se fueron desarrollando de forma simultanea, aunque planteandose desde puntos de vista diferentes, tal y como demostraron Diego Catalan (21) e Ines Fernandez Ordonez (22), muy lejos de ser etapas distintas y sucesivas del taller historiografico como se habia aceptado comunmente. Los equipos que trabajaron en ambas compilaciones compartieron fuentes y traducciones, incluso material ya elaborado, asi como un mismo planteamiento en la concepcion de la historia, aunque con enfoques diferentes dada la naturaleza de cada una de las obras. Con este doble enfoque historiografico se atendia tanto a la faceta del rey de un senorio natural como a la del emperador, tal y como especifica la Partida II, en su Titulo I, leyes 1-9 (23).

La General Estoria (24) se planteo como una compilacion de historia universal llevada a cabo por el taller historiografico alfonsi. Se trata de una obra de caracter enciclopedico en la que se utilizaron fuentes biblicas asi como latinas y arabes, con animo de relatar la historia de la Humanidad desde sus comienzos hasta el reinado de Alfonso X. Se realizo de forma coetanea a la Estoria de Espana, tambien impulsada por el rey, pero dada su complejidad y extension esta no fue terminada quedando interrumpida su redaccion a la muerte del monarca. El trabajo compilatorio se inicio hacia el ano 1170, y en el caso de la General Estoria contamos con seis unidades, de las que solo se llegaron a finalizar las cinco primeras, quedando la sexta cortada abruptamente en la narracion de la historia de los padres de la Virgen. Del proyecto original alfonsi tan solo hemos conservado dos ejemplares:

* I parte, Ms. 816, Biblioteca Nacional de Espana, Madrid.

* IV parte, Ms. Urb. Lat.539, Biblioteca Apostolica Vaticana, Roma.

La Estoria de Espana es una obra historica de caracter particular enfocada a la redaccion de la historia de Espana desde sus origenes. Consta de dos versiones derivadas de un mismo arquetipo, una Version primitiva, realizada hacia 1270-1274, cuya redaccion quedo interrumpida posiblemente en el relato de la muerte de Fernando I (25), y una Version Critica, compuesta hacia 1282-1284, que incluye hasta la muerte de Fernando II de Leon, y en la que se pretendio darle una mayor coherencia a la obra, tanto desde el punto de vista cronologico como de la verosimilitud de la historia, asi como para utilizarla como un claro manifiesto de la linea politica de Alfonso X (26). Del proyecto alfonsi conservamos un manuscrito y dos de sus cuadernos ubicados en la actualidad en otro ejemplar:

* Ms. Y-I-1, Real Biblioteca del Monasterio de El Escorial, Madrid.

* Ms. X-I-4, RBME (los dos primeros cuadernos).

En sus dos grandes compilaciones historicas el rey se involucro de forma activa en su elaboracion, y ademas de ser el promotor de la obra, Yo don Alfonsso, fiz ende fazer este libro, tal y como se cita en el prologo de la General Estoria, tambien actuo como coordinador de la misma. Solicito en prestamo todos aquellos libros necesarios para obtener una panorama lo mas completo posible de la historia que queria narrar, et a Nos, que queremos contar la estoria toda como contescio e non dexar della ninguna cosa de lo que dezir fuesse, y una vez reunidas las fuentes, se procedio a seleccionar aquellas que mas y mejor transmitiesen los hechos, y a partir de aquellos acontecimientos escogidos, construir la narracion de los mismos para que puedan ser conocidos por los hombres: yo don Alfonsso [...]despues que oue fecho ayuntar muchos escriptos e muchas estorias de los fechos antiguos, escogi dellos los mas uerdaderos e los meiores que y sope.

Prueba patente de esa busqueda y seleccion de fuentes son los famosos documentos expedidos en Santo Domingo de la Calzada en el mes de febrero de 1170, en los que el rey solicitaba en prestamo 15 libros al monasterio de Santa Maria de Najera, y 4 al cabildo de Albelda (27), alegando que serian devueltos una vez copiados, asi como el prestamo menos conocido solicitado al Monasterio de Santo Domingo de Silos (28). Entre los autores de estos libros encontramos a Virgilio, Boecio, Prudencio, Isidoro, Casiano, los cuales respondian a necesidades del taller historiografico para la elaboracion de las Estorias (29).

Centrandonos especificamente en la Estoria de Espana, como ya hemos dicho sabemos que al menos hubo dos redacciones del texto, una primera version, conocida con el nombre de Version Primitiva, que se llevaria a cabo entre 1270 -- 1274, y posteriormente se realizaria una revision del texto entre 1282-1284, anos en los que don Alfonso recluido en su fiel Sevilla, se enfrentaba a los momentos mas duros de su reinado, version que conocemos con el nombre de Version Critica.

Desde finales del XIII y durante los dos siglos siguientes, debido al permanente interes que desperto el texto de la Estoria de Espana, aparecieron manuscritos herederos de la labor historiografica alfonsi, originandose multiples versiones y adiciones del texto, siendo una de esas cronicas la que finalmente seria llevada a la imprenta por Florian de Ocampo, cronista del Emperador, en el 1541.

El hecho de que existieran diferentes versiones de la Estoria sin que se pudiera establecer un modelo textual fijo, creo durante siglos una sensacion de desazon constante entre los estudiosos, maxime siendo el texto de la Estoria de Espana uno de los pilares fundamentales de la historiografia espanola, quedando la edicion de Ocampo desacreditada (30). Es por ello por lo que figuras de relevancia en el panorama intelectual de cada momento recibieron la peticion de la Corona de llevar a cabo una revision completa del texto. Eruditos como don Juan Lucas Cortes, Francisco Cerda y Rico y Pascual de Gayangos, entre otros, lo intentaron. A ellos les corresponden las multiples anotaciones que encontramos en los manuscritos escurialenses que conservan el texto, pero nunca llegaron a producir la deseada edicion de la primitiva Estoria de Espana alfonsi, correspondiendole en parte dicho privilegio a don Ramon Menendez Pidal.

Fue el quien la llevo a cabo a partir de los citados manuscritos escurialenses, el Ms. Y-I-1 y el Ms. X-I-4, que considero como dos volumenes de un mismo codice de la Cronica de Espana, los mismos que estuvieron depositados en la Camara regia de Castilla en el siglo XIV. Y al texto resultante de la edicion de estos manuscritos y sus "hermanos" lo llamo Primera Cronica General de Espana, editandola en 1906 (31). No obstante, aunque el primero de ellos lo considera un manuscrito alfonsi, del segundo planteo que fuese redactado ya en tiempos de Sancho IV, aunque basandose en material anterior elaborado en tiempos de don Alfonso.

Posteriormente los estudios de Diego Catalan demostraron que, aunque cerca de la realidad, las afirmaciones de Menendez Pidal no eran del todo precisas, ya que el segundo volumen, el Ms. X-I-4, se trataba de un manuscrito facticio, elaborado con material redactado en diferentes momentos, incluyendo cuadernos de tiempos de Alfonso X, de Sancho IV y de Alfonso XI (32).

Los manuscritos escurialenses

Ms. Y-I-1, RBME

197 folios, pergamino.

41,6 x 19 cm.

Ca. 1174 -- adicion posterior ca. 1181 (fol. 1).

Encuademacion escurialense del s. XVI.

Entre todos los manuscritos en los que se conserva la Estoria de Espana este fue elaborado con seguridad en el scriptorium alfonsi. Contiene la Version primitiva de la Estoria, redactada entre 1170-1174, y gracias a la informacion que nos proporciona el proceso de copia del manuscrito, todo apunta a que la materializacion de los borradores de trabajo previos en el codice que nos ocupa, debio llevarse a cabo de forma casi coetanea (33), por lo tanto debemos situar su ejecucion en esos mismos anos. Actualmente abarca desde el Genesis, con el episodio del Arca de Noe, hasta el reinado del ultimo rey Godo, Rodrigo, y la "destruccion" de Espana por la invasion arabe, pero inicialmente se extendia hasta el reinado de Alfonso II el Casto. Estos dos ultimos cuadernos posteriormente fueron desgajados y se incorporaron a otro ejemplar en tiempos de Alfonso XI, formando, junto con otros materiales, el manuscrito facticio Ms. X-I-4, del que hablaremos a continuacion. Por lo tanto, en la actualidad consta de 197 folios, aunque en origen tambien le correspondieron los folios 1-17 del Ms. X-I-4. El actual folio 197 fue anadido a traves de una pestana a mediados del siglo XIV, momento en el que se llevo a cabo la formacion del Ms. X-I-4, y en dicho folio se copiaron las primeras 34 lineas del texto del folio 197 original, que fue raspado y convertido en el folio 1 del Ms. X-I-4, en el que se escribio una nota a traves de la que se vinculaba el contenido de ambos manuscritos (34).

Basta examinar el codice con cierto detenimiento para detectar manos claramente diferenciadas, tanto en lo que respecta a la escritura, como a las iniciales y a la propia iluminacion, poniendo de manifiesto que nuestro manuscrito aglutinaba material realizado en diferentes momentos, tal y como habian manifestado tanto Menendez Pidal, Solalinde como Catalan (35), por lo que su cronologia es un tanto incierta, ya que no se trata de una pieza realizada por un mismo taller en una unica fase, aunque como ya hemos dicho debemos situarlo en la decada de 1270, antes de 1174 (36). El manuscrito debio ser iniciado por un equipo que ejecuto el primer cuaderno, ff. 3-10, en el que observamos una tipologia diferente de iniciales, y en el que se llevo a cabo el repertorio iconico conservado; pero a partir del folio 8, en la linea 11 de la columna a, subitamente la letra cambia, y en adelante las iniciales son de tipologia distinta, la caracteristica inicial de filigrana, y contamos con los medallones de apertura de libro presentes en los manuscritos del taller historiografico conservados, General Estoria, Ms. 816, BNE y Ms. Urb. Lat.539, BAV Estas particularidades tambien las encontramos en el folio 1 en el que esta escrito el prologo, un folio anadido posteriormente, independiente del primer cuaderno.

Cuestion aparte merece la imagen de apertura que nos ocupa ya que, como explicaremos a continuacion, es de cronologia posterior, y tambien esta realizada en un folio independiente, inserto en el cuerpo del manuscrito en otro momento (37).

El manuscrito no se llego a finalizar, ya que solo disponemos del repertorio iconico de los siete primeros folios, habiendo quedado el espacio en blanco tanto de las imagenes como de muchas iniciales en los folios sucesivos. La tipologia de estas imagenes, exceptuando la imagen del fol. 1v, es la de vinetas insertas en la columna de escritura, e ilustran cinco de los pasajes narrados: el Arca de Noe (fol. 3r), Hercules estrangulando dos leones (fol. 4r), el Faro de Hercules (fol. 4v), una portada monumental que hace referencia a los seis pilares con que Hercules predice la fundacion de Sevilla por Cesar, "aqui sera poblada la grant cibdat" (fol. 5r), y por ultimo el rey Rocas descubierto por Tharcus en la cueva de Toledo (fol. 7v) (38).

Previo al inicio del texto del Ms. Y-I-1 encontramos el habitual prologo, marca de taller del scriptorium alfonsi, en el que se justifica el porque de la obra, su comitente y los agentes que han intervenido en ella, asi como las fuentes que han sido utilizadas para su correcta realizacion, entre las que aparecen los textos de Rodrigo Jimenez de Rada, la Cronica de Lucas de Tuy, asi como Pablo Orosio o el Lucano entre otros.

La fortuna de este ejemplar fue relativamente tranquila, ya que no fue desgajado del patrimonio librario de la Corona, viajando desde el Alcazar de Segovia a Simancas en el siglo XVI, y finalizando su periplo en su actual ubicacion a peticion de Felipe II. Sabemos que el manuscrito se encontraba en el Alcazar de Segovia en el ano 1503 gracias al documento que recoge el inventario de los bienes muebles heredados por dona Isabel y don Fernando como legado de la Corona depositados en el mencionado Alcazar (39), siendo identificado nuestro manuscrito por la profesora Elisa Ruiz como el item 151 "Otro libro de marca mayor, de pergamino, de mano, en rromance, que es la Ystoria de Espana, con las coberturas de cuero colorado" (40). Este fondo conformaria el nucleo del patrimonio librario regio heredero del legado alfonsi, el cual permanecio unificado en cierta medida, y que tan solo abandonaria Segovia en el ano 1545 a traves de una peticion del entonces principe don Felipe en la que ordenaba que todas las escrituras y libros del Alcazar fuesen enviados al Archivo de Simancas. En esta ubicacion estuvieron hasta que tambien por orden del ya rey don Felipe, pasaron a engrosar los fondos de la reciente fundacion escurialense, aunque el numero de libros se vio sensiblemente reducido en este proceso. De este traslado tenemos constancia gracias al Inventario de libros que fueron entregados para su custodia a los diputados de San Lorenzo el Real por Hernando de Bribiesca, guarda-joyas de Su Majestad, fechado el 30 de abril de 1576 (41).

Ms. X-I-4, RBME

359 folios, pergamino.

41 x 31,1 cm.

Cronologia multiple: ca. 1174 / ca.1189 / ca. 1348.

Encuadernacion escurialense del s. XVI.

Como hemos dicho, realmente se trata de un manuscrito facticio formado por los dos ultimos cuadernos del Ms. Y-I-2, que fueron arrancados e incorporados al inicio de este ejemplar, adaptando su contenido con una escritura sensiblemente posterior, para dotar a ambos manuscritos de una relacion que realmente no existia. Dichos cuadernos se asocian a un codice realizado ya en tiempos de Sancho IV, y se completan con material nuevo en el siglo XIV, con la intencion de cubrir desde el reinado del rey Pelayo hasta Alfonso II. El "artifice" de esta compilacion de materiales para continuar el proyecto de la Estoria de Espana, fue sin lugar a dudas Alfonso XI.

A traves de los datos documentales que conocemos la fortuna de este ejemplar es algo mas compleja, ya que este manuscrito si salio del fondo librario de la Corona depositado en el Alcazar de Segovia para ser incorporado a una seleccion de libros y objetos que viajaron a la Capilla Real de Granada por orden del rey Fernando. Gracias al testimonio del embajador veneciano Andrea Navagiero, sabemos que dicha donacion ya se habia realizado en el ano 1516, y que los libros se encontraban depositados en una habitacion situada encima de la sacristia (42). El codice ha sido identificado por Elisa Ruiz con una de las entradas del Inventario del ano 1536: [D1 66] "Iten, otro libro grande, de pargamino y marca mayor, de mano, en cuyo principio dize De como fue alcado por rrey en Espana don Pelayo, guarnecido en tablas y cuero colorado" (43). La reclamacion de esos libros llevada a cabo por Real Cedula en el ano 1591 por mandato de Felipe II condujo el libro a su actual ubicacion, la Real Biblioteca del Monasterio de El Escorial, pudiendose reunir de nuevo con el que habia sido planteado como su primer tomo, el Ms. Y-I-2.

Expuesta la problematica material de los manuscritos, y de sus contenidos, quisiera en este momento recuperar el tema inicial de este trabajo, el analisis concreto de la imagen de apertura que se encuentra en el manuscrito escurialense Ms. Y-I-2, realizado en el scriptorium alfonsi, estableciendo una comparativa con la imagen del monarca que aparece en otro de los manuscritos del taller historiografico conservados.

La imagen del rey en los manuscritos historicos

En las dos obras historicas del escritorio regio que han llegado hasta nosotros, una imagen de apertura con la representacion del monarca precede al texto, y en ella, el rey porta un libro cerrado con una rica encuadernacion, en el IV volumen de la General Estoria, Ms. Urb. Lat. 549, fol. 1v, BAV (fig. 3) y en el de la Estoria de Espana, Ms. Y-I-2, fol. 1v, RBME (fig. 4).

En la General Estoria, manuscrito datado en 1180, el rey aparece de forma muy similar a las imagenes de las Cantigas: sentado en un trono en el centro de la escena, ricamente ataviado y coronado, se dirige a sus subditos, quienes distribuidos en dos grupos flanquean el trono. En su mano izquierda sostiene, o mas bien exhibe, un libro ricamente encuadernado, y con la derecha ejecuta su caracteristico gesto con el indice inhiesto, senalando a uno de los personajes sentado junto a el. La escena tiene lugar bajo una arqueria muy similar a la de del Codice de los Musicos, cuyo fondo alterna panos con decoracion geometrica, caracteristica de los tallares franceses, en rosa y azul.

[FIGURA 3 OMITIR]

A su derecha, izquierda desde la perspectiva del lector, inmediatamente junto al trono, dos hombres ostentan ricos ropajes muy similares a los del monarca, uno de ellos, el que esta mas cerca del rey, luce un bonete bordado en oro, y a el se dirige el monarca senalandole con su mano. Gesto que es correspondido por el otro personaje estableciendose la sensacion de un dialogo abierto entre ambos. Tal vez se tratara de la figura de Sancho IV, en ese momento el heredero al trono. Junto a estos destacados personajes de la corte hay dos copistas, un clerigo tonsurado, que tambien parece atender a la conversacion, y un laico que toma nota en un pliego. Ambos tienen entre sus piernas un diptico de piel carmesi posiblemente utilizado a modo de carpeta para guardar el material escritorio. En el lado opuesto, a la izquierda del rey, dos clerigos con bonete curvo estan situados junto al trono, pero no dirigen su mirada hacia el rey ya que se giran hacia los dos escribas situados junto a ellos, tambien una pareja formada por un clerigo tonsurado y un laico, provistos de los mismos utensilios de escritura ya mencionados.

En el manuscrito Y-I-2, en su fol. 1v, se representa la corte alfonsi, lamentablemente danada. El rey, sentado en un escano que destaca en altura y engalanado con su heraldica, aparece en el centro absoluto de la composicion. Lo flanquean personajes de la corte, a nuestra izquierda vemos tres borrosas figuras, que a pesar de su deterioro podemos identificar como dignatarios eclesiasticos. Curiosamente cuando Menendez Pidal analizo estos personajes los interpreto como tres figuras coronadas, argumentando por ello que bien podrian ser los hermanos de don Alfonso o alguno de sus hijos (44). Basta una buena lupa para ver con claridad ese caracter de jerarquia clerical en el grupo mencionado, cuyos personajes mas alejados de la figura del rey lucen atavios propios de dicho estamento, los bonetes negros curvos (45), que caracteriza tanto a los clerigos como a los fisicos en la corte alfonsi (46). Que sean clerigos viene refrendado por la figura que se encuentra mas cerca del rey, y la que mas ha sufrido el deterioro de la imagen, pero si nos fijamos con detenimiento podemos ver el perfil de la mitra de obispo que portaba en su cabeza, asi como los detalles ricamente ornamentados de su capa pluvial. En la parte de la derecha encontramos otro grupo diferenciado, vestidos con maxima riqueza, destacando un personaje de rodillas, con una rica capa y bonete, y junto a el dos personajes de modulo inferior, dos ninos, que igualmente pertenecen al entorno de la Corona como delata su posicion preferente, asi como sus ropajes. El rey, en el centro, porta en su mano derecha una espada alzada (47), simbolo de su capacidad regidora y de la administracion de justicia, y en la izquierda lleva un libro ricamente encuadernado que esta entregando al infante arrodillado junto a el. En la parte inferior otros miembros de la corte, no copistas como ha sido sugerido en algun estudio, asisten al acto a modo de testigos que validan la accion. Se trata de una transmision de poderes al heredero en presencia de la corte, representados a traves del libro, que se convierte en simbolo de la accion regia, a modo de traditio legis.

[FIGURA 4 OMITIR]

Si tuviesemos que buscar un referente visual para esta iconografia deberiamos acudir a los textos legales, concretamente a las imagenes de Justiniano en los Decretales, aunque en el caso del manuscrito alfonsi, con una retorica visual y un desarrollo compositivo muy superior a cualquier ejemplo coetaneo. Dichos libros, cuyo objetivo indiscutible era el aprendizaje teorico de los principios legislativos, tambien se vieron enriquecidos con un interesante dispositivo visual que contribuyo a organizar la lectura asi como a complementar con imagenes el contenido desde un punto de vista practico, pero tambien simbolico. Entre las imagenes mas utilizadas destaco una escena en la que la figura de maxima autoridad, el emperador / el rey, o el papa / el obispo, se representaba entronizada y provista de sus atributos de poder. Dicha figura avalaba con su presencia el texto y lo dignificaba, otorgandole por lo tanto validez indiscutible. En el caso del poder civil los atributos normalmente utilizados fueron una espada inhiesta y un libro, y la figura que asumia la personificacion de la ley era la del emperador Justiniano. Asi, el emperador, con la espada y el libro, rodeado por su corte, se convertia en el simbolo mismo de la ley y la justicia, garante de su cumplimiento y administracion. Esta imagen de Justiniano con el libro y la espada serviria como motivo del imperator litteratus, que unificaba en su persona la sapientia y fortitudo, las armas y letras (48), garantes del equilibro del reino (49).

Igualmente, es esta iconografia la que se representa en la imagen que abre la I Partida en el manuscrito londinense, Ms. Add. 10.787, BL, fol. 1r, en la que el rey esta representado en su faceta de autoridad simbolica, como el monarca que ejerce y hace cumplir la ley. No obstante existen multiples aspectos que inducen a pensar que este manuscrito se realizase en fecha posterior a la muerte de don Alfonso, aunque tal vez retomando un prototipo iconografico anterior planteado en el escritorio regio, por lo que debe ser tratado con atencion al relacionarlo con el resto de la produccion alfonsi (50).

Resulta poderosamente llamativo que el rey se represente en sus dos compilaciones historicas con un libro en la mano, pero a diferencia de las imagenes de las Cantigas en las que vemos al rey en acto de coordinar la labor de creacion del manuscrito, con un codice abierto que utiliza como base de los comentarios que realiza a los escribas que se sientan frente a el, aqui nos encontramos un libro cerrado, interpretado como un simbolo de ese conocimiento que el rey letrado esgrime como la base que sustente la construccion de su reino.

El hecho de que esta accion sea representada en el manuscrito de la Estoria de Espana, indica una vez mas la funcion de herramienta politica que desempena la produccion historica en el planteamiento cultural alfonsi.

Hipotesis de trabajo

La imagen del manuscrito escurialense resulta de un interes absoluto por muchos motivos. En primer lugar ya hemos dicho que se trata de un folio que ha sido insertado en el cuerpo del manuscrito de forma independiente, por lo tanto no tiene por que corresponderse al proceso primitivo de elaboracion del libro. De hecho se trata de un folio de mayor tamano que el resto del ejemplar, lo que ha provocado que su lateral quede doblado, espacio que un copista muy posterior ha aprovechado para escribir en loor del rey don Alfonso.

La complejidad compositiva y la tecnica pictorica empleada nos situa en una fase muy desarrollada de la produccion alfonsi, apareciendo detalles que nos remiten a otras obras del taller regio, como la mencionada escena de apertura de la IV parte de la General Estoria, Ms. Urb.Lat.539, BAV, manuscrito que afortunadamente tiene colofon y nos lleva al ano 1180. Tambien encontramos puntos comunes con el Codice de los Musicos, Ms. b-I-1, RBME, en el que vemos una planteamiento muy similar en los fondos decorativos, y cuya produccion tambien debemos situar en los anos finales del reinado. Pero en lo que respecta a la aplicacion del color, el canon de las figuras y ciertos rasgos fisicos (51), debemos ponerla en relacion con el iluminador del Libro de los juegos, Ms. T-I-6, RBME, fechado en 1183. Imagenes del monarca anteriores a 1180 solo tendriamos la del Libro de las formas et las ymagenes, Ms. h-I-16, RBME, cuyo planteamiento y formato es muy diferente, llevada a cabo hacia 1176-1179 (52), y la mas temprana que encontramos seria la del Lapidario, de proporciones y composicion muy discretas, ubicada en una letra capital, siendo el manuscrito ejecutado a mediados de la decada de los anos 70.

Por lo tanto, si la imagen podemos situarla en una cronologia tardia, hacia 1180, surge con fuerza la pregunta de ?quien es el infante al que el rey le esta haciendo entrega del manuscrito, y por lo tanto transmitiendo su legado? El heredero, su primogenito, don Fernando de la Cerda, habia muerto tragicamente en el ano 1175 cuando acudio a sofocar un ataque de los benimerines, desencadenandose a partir de este momento una serie de hechos que conducirian a la dramatica rebelion del infante don Sancho quien se alzo en armas en 1181 acorralando a su padre en la ciudad de Sevilla, acto por el que sera privado de sus derechos y maldecido publicamente.

A traves de los datos que disponemos, y del estudio estilistico y compositivo de la imagen que estamos analizando, consideramos que en ningun caso puede ser Fernando de la Cerda el representado, a pesar de que Diego Catalan lo interpretase asi, puesto que la fecha de su muerte nos situaria en una cronologia demasiado temprana que no encajaria en absoluto con el resto de la produccion del scriptorium (53). Por lo tanto nos decantamos porque sea la figura de Sancho la que encarna al heredero, algo que ya habia sugerido Menendez Pidal, lo que nos conduciria obligatoriamente a una fecha anterior a 1181, ano en el que estalla el conflicto armado entre padre e hijo separandolos definitivamente. Antes de que eso ocurriese, vivieron momentos de colaboracion intensa en los que don Alfonso parecio olvidar la linea sucesoria que se habia redactado en las Partidas y que apuntaba a los infantes de la Cerda, hijos del fallecido primogenito, como herederos legitimos.

Ampliando nuestro campo de vision y contemplando el folio completo, de nuevo encontramos interesantes particularidades. En la parte superior de la imagen aparece un poema laudatorio escrito en latin, el cual enuncia las bondades y virtudes del rey con un tono encomiastico que nos hace sospechar que no fuera realizado por Alfonso X, de hecho la escritura de este texto no se corresponde con la del resto del manuscrito, lo que nos indica que puede haber sido realizada a posteriori (54). De hecho mas bien parece un poema que hubiera sido realizado en memoria del rey ya fallecido y en ningun caso encaja con otro texto elaborado en el entorno alfonsi. Relacionado con este elemento desconcertante, igualmente sorprende el tipo de enmarcamiento decorativo de la imagen, ajeno tambien a los repertorios alfonsies que conservamos.

En la parte baja de la imagen el poema latino ha sido traducido al castellano, y de nuevo la escritura delata una cronologia posterior, en este caso parece mucho mas tardia, por lo que nos habla de una intervencion distinta (55).

Con esta sombra de sospecha enfocamos la lectura de nuestra imagen con la siguiente hipotesis: su interpretacion como el afianzamiento de Sancho como heredero legitimo al trono frente a los hijos de su hermano fallecido, los infantes de la Cerda, que quisieramos ver representados en los dos ninos que aparecen a la derecha de Sancho, aunque es mas probable que se trate de los hijos menores de Alfonso. De esta manera el heredero se presentaria frente a la corte amparado por el reconocimiento de su propio linaje, cerrando el conflicto de la sucesion.

Por lo tanto, ?cuando se lleva a cabo la imagen que nos ocupa?

Nos planteamos una doble hipotesis:

Que la imagen se realizara en torno a 1280, momento en el que como hemos dicho antes, la relacion entre padre e hijo era cordial - no debemos olvidar que Sancho fue reconocido oficialmente como heredero entre abril de 1178 y otono de 1281 - y que tras la muerte del rey en 1184, Sancho hubiera completado la imagen con el poema laudatorio y el enriquecimiento ornamental para enfatizar su derecho al trono tras su rebelion. Esto explicaria la falta de armonia en la pagina al incluir el poema, quedando practicamente sin espacio marginal, muy lejos de las cuidadas mise en page de los codices del scriptorium (56).

O bien, aunque nos inclinamos menos por esta opcion, toda la imagen podria haberse hecho inmediatamente despues de la muerte del monarca aprovechando aun la inercia y el aparato del scriptorium alfonsi, pero siempre con la misma intencion, legitimar a Sancho en el trono.

No obstante, en un caso u otro, la imagen parte del mismo planteamiento alfonsi del ejercicio del poder, y su cronologia debe situarse ya en un momento diferente a la ejecucion del resto del manuscrito, en fecha como hemos visto, bastante posterior.

Otros tiempos, otros reyes, otras imagenes

Si retomamos el Ms. X-I-4 observamos que presenta dos representaciones de monarcas. Una en el fol. 23r (fig. 5), posiblemente ya realizada en el reinado de Sancho IV, como nos indica la fecha de 1289 que aparece en el fol. 26v. Es una imagen dependiente aun de las formulas alfonsies, en las que el monarca, identificado a traves de un titulo como el rey Ramiro, o Sancho IV si pensamos en el comitente (57), aparece entronizado en el centro, destacado sobre fondo de pan de oro que se ha ennegrecido. La imagen esta muy deteriorada, ha perdido parte del pigmento, aunque por sus trazos y la aplicacion del color recuerda prototipos alfonsies, especialmente la forma de hacer el cabello, las manos ... No obstante esta imagen presenta modificaciones en su composicion, apreciables a simple vista al ver como han sido modificados los rostros de algunos personajes (fig. 6), y probablemente fuese retocada posteriormente, tal y como delata el rostro del rey (fig. 7).

[FIGURA 5 OMITIR]

En ella el rey esta flanqueado por sus cortesanos, aunque ya resulta evidente el cambio, tanto compositivamente, al haber desaparecido la grandilocuencia de las imagenes de apertura de los manuscritos alfonsies, asi como desde un punto de vista simbolico, ya que si miramos a las manos del rey ya no hay rastro de libro, y los atributos que presenta son un cetro y un orbe, y en ningun momento se dirige ni interactua con sus subditos.

En el mismo manuscrito, en el fol. 1v (fig. 8), encontramos una nueva imagen, sin finalizar, que nos presenta la efigie de otro monarca. En este caso de nuevo se trata de un folio independiente, que tambien ha sido unido al cuerpo del manuscrito a traves de una pestana, en fecha posterior. El rey representado posiblemente se corresponda con la figura de Alfonso XI, artifice de esa compilacion artificiosa que es el Ms. X-I-4. La imagen inconclusa presenta un monarca entronizado, con corona, destacado sobre un fondo de pan de oro, que lleva entre sus manos la espada y el orbe. Vemos el diseno en lapiz de plomo, pincelado tenuemente en sepia, y algunos colores aplicados, asi como la preparacion sobre la que se han aplicado los metales, el oro que sirve de telon de fondo para el rey, y la plata para las armaduras de los personajes armados que lo flanquean, asi como para la espada del rey. La arquitectura que enmarca la escena nos recuerda a la del Ms. Y-I-1, gabletes con labor de croche que cobijan arcos trilobulados, y en las intersecciones pinaculos, pero detras aparece un pano de arquitectura fortificada. El modulo de las figuras es de mayor tamano y sus posiciones son de caracter mas decorativo, de perfil ondulante, acordes con el estilo pictorico de la centuria. Este iluminador debio intervenir en la imagen del fol. 13r, ya que los rasgos de uno de los soldados y los del rey de la otra imagen, son los mismos.

[FIGURA 6 OMITIR]

[FIGURA 7 OMITIR]

[FIGURA 8 OMITIR]

En esta imagen de apertura del Ms. X-I-4 todo es diferente, la corte se ha esfumado dejando al rey solo en su trono, con su corona, su espada y el orbe en sus manos, y en el lugar que ocuparon los subditos a los que se dirigia nuestro rey letrado, solo encontramos dos hombres de armas que protegen al monarca. Todo ha cambiado. Ya no hay palabras. Solo queda espacio para los simbolos.

Laura FERNANDEZ FERNANDEZ

Universidad Complutense de Madrid

laurafdez@ghis.ucm.es

(1) Quisiera iniciar esta comunicacion con la identificacion de la figura de Alfonso X como Rex Scribens a traves de las palabras de la profesora Elisa Ruiz, quien ha analizado magistralmente el uso intencionado del producto escrito por parte de la monarquia castellana. E. Ruiz Garcia "Rex scribens: discursos de la conflictividad en Castilla (1130-1350)", en J.M. Nieto Soria (coord.), La monarquia como conflicto en la Corona castellano-leonesa (c. 1230-1504), Madrid, 1006, pp. 359-411.

(2) G. Martinez Diez y J.M. Ruiz Asensio, (ed.) Leyes de Alfonso X, I: Especulo, Avila, 1985; II, XIV 5, p. 167.

(3) La formula habitual fue la de introducir al rey, "por la gracia de Dios", como hijo de Fernando III y Beatriz de Suabia, haciendo por lo tanto especial hincapie en la continuidad dinastica, y seguidamente haciendo referencia a los diferentes territorios de su reino. En ocasiones esta formula se ve alterada atendiendo a diferentes circunstancias y explicaciones. Vease L. Fernandez Fernandez, Los manuscritos cientificos en el scriptorium de Alfonso X: estudio codicologico y artistico, Madrid, UCM-Tesis doctoral, 1010, especialmente "La intitulacion", pp. 184-199.

(4) El rey aparece definido con este titulo en aquellas obras que pueden ser susceptibles de estar vinculadas con el fecho del Imperio y por lo tanto con una mayor proyeccion europea, como es el caso de la traduccion del Libro de la Escala de Mahoma en sus versiones francesa y latina, Rois des Romeins, Romanorum Regis, en las Vitae Patrum de Bernardo de Brihuega, escritas en latin, imperatorem electum extitit Romanorum, en la traduccion latina del Cuadripartito de Ptolomeo y del Libro conplido de los iudizios en las estrellas, Romanorum regis, y en las versiones latinas de las Tablas Alfonsies, donde dicha formula en las copias impresas se vio influenciada sin lugar a dudas por las nuevas corrientes de pensamiento, Divi Alphonsi Romanorum et Castelle Regis.

(5) Partida II, XIII, 18. Las Siete Partidas 1807, T. II, pp. 116-117. Como el pueblo debe honrar al rey de fecho.

(6) En la Partida II se disponen los elementos diferenciadores del rey con respecto al resto de sus subditos, tanto en los ropajes, los gestos y los protocolos a seguir en las ceremonias publicas y privadas, asi como en la formacion que debe recibir y el conocimiento que debe exhibir. En lo que respecta al atuendo dice asi Vestiduras fazen mucho conoscer a los omes, por nobles o por viles. E los sabios antiguos establescieron que los reyes vestiessen panos de seda con oro, e con piedras preciosas porque los omes los puedan conoscer: luego que los viessen, a menos de preguntar por ellos. E otrosi los frenos e las sillas en que caualgan las aposiessen de oro; e de plata, e con piedras preciosas. E aun en las grandes fiestas quando fazian sus cortes: trayessen: coronas de oro con piedras muy nobles e ricamente obradas, Partida II, Titulo V, Ley V. Las Siete Partidas 1807, pp. 18-19. O. Perez Monzon "Heraldica versus imagen" en Alfonso Xel Sabio, Murcia, 1009, pp. 94-101; E. Fernandez Gonzalez "Que los reyes vestiessen panos de seda con oro e con piedras preciosas. Indumentarias ricas en la peninsula iberica (1180-1300): entre la tradicion islamica y el occidente cristiano", en El legado de al-Andalus. El arte andalusi en los reinos de Leon y Castilla durante la Edad Media, Valladolid, 1007, pp. 367-408.

(7) La unica imagen de presentacion que conservamos en el scriptorium alfonsi es la del Libro de las formas et las ymagenes, aunque posiblemente el Libro del saber de astrologia contara con una de composicion similar. L. Fernandez Fernandez 1010, p. 478.

(8) Una aproximacion a esta problematica fue tratada de forma pionera por A. Dominguez Rodriguez, "Imagenes de presentacion de la miniatura alfonsi", Goya, CXXXI (1976), pp. 187-91.

(9) En este sentido conviene recordar la recuperacion del cuerpo del rey Wamba en la villa de Pampliega para ser trasladado solemnemente a Toledo donde recibiria digna sepultura. Vease el privilegio otorgado en Palencia el 13 de abril de 1174, Coleccion Luis y Salazar, Real Academia de la Historia, Legajo C. Carpeta 7, no 5. Antes, folios 183v. a 185.

(10) En el Especulo quedaba plenamente definido el ceremonial que debia realizarse hacia el rey difunto y el lugar que debia ocupar en la memoria del reino: otrossi dezimos quel lugar o rrey fuere soterrado, que deve ser onrrado e guardado en todas cosas assi como las cosas del rey bivas que a por todo el rregno, e esto por onrra del rrey que y yaze, para despues dar paso a la veneracion que debia ser profesada al nuevo monarca aquel que deve eredar el Reyno, por derecho: e que viene de su linaje.

(11) Siempre interesante el articulo de Ana Dominguez en el que se presenta la figura del rey como trovador de Santa Maria. A. Dominguez Rodriguez "Imagenes de un rey trovador de Santa Maria (Alfonso X en las Cantigas)" en Il medio Oriente e l'Occidente nell' Arte del XIII secolo, a cura di H. Belting en Atti del 24[grados] Congresso Internazionale di Storia dell' Arte celebrato a Bologna nel Settembre del 1979, Bologna, 1981, pp. 229-39.

(12) Partida II, Titulo V, Ley XVI. Las Siete Partidas 1807, pp. 36-37.

(13) A estas imagenes del rey asociadas a los prologos de los libros, deberiamos anadir las multiples escenas en las que se le representa como actor de excepcion en muchos de los episodios narrados en las Cantigas o en el Libro de los juegos, en las que el rey despliega todas aquellas actividades dignas de un monarca.

(14) Vease L. Fernandez Fernandez 1010, especialmente "Imagen y propaganda regia", pp. 99-161.

(15) A.G. Solalinde, "Intervencion de Alfonso X en la redaccion de sus obras", Boletin de Filologia Espanola, II (1925), pp. 183-188.

(16) El rey faze un libro, non por quel escriua con sus manos, mas por que compone las razones del, e las emienda et yegua, e enderesga, e muestra la manera de como se deuen fazer, e desi escriue las qui el manda, pero dezimos por esta razon que el rey faze el libro. Otrossi quando dezimos: el rey faze un palacio o alguna obra, non es dicho por quelo el fiziesse con sus manos, mas por quel mando fazer e dio las cosas que fueron mester pora ello; e qui esto cumple aquel a nombre que faze la obra, e nos assi ueo que usamos delo dezir. General Estoria, parte I, libro 16, capitulo 14, texto del Ms. 816, fol. 215r, BNE; A.G. Solalinde (ed.) General Estoria, Madrid, 1930, p. 286.

(17) Especulo, Libro IV, Titulo XII, Ley II.

(18) P. Sanchez-Prieto Burja, General Estoria, Madrid, 2001, Prologo, p. 5.

(19) I. Fernandez-Ordonez, "El taller historiografico alfonsi", en A. Dominguez Rodriguez y J. Montoya Martinez (coord.) Scriptorium alfonsi, de los libros de astrologia a las <<Cantigas de Santa Maria>>, Madrid, 1999, pp. 105-116; p. 343.

(20) F. Gomez Redondo, La creacion del discurso prosistico: el entramado cortesano, t. I de Historia de la prosa medieval castellana, 3 t., Madrid, 1998, p. 388.

(21) D. Catalan, "El taller historiografico alfonsi: metodos y problemas en el trabajo compilatorio", Romania, LXXXIV (1963), pp. 354-375; De la silva textual al taller historiografico alfonsi. Codices, cronicas, versiones y cuadernos de trabajo, Madrid, 1997.

(22) I. Fernandez-Ordonez 1999.

(23) Las Siete Partidas 1807, pp. 3-10.

(24) Despues de doce anos de trabajo finalmente por primera vez ha visto la luz el texto completo de la General Estoria. P. Sanchez-Prieto Borja (coord.) General Estoria, VI partes, X Tomos, Madrid, 1001-1009.

(25) A partir de ese momento, segun Ines Fernandez-Ordonez "los testimonios indirectos que de ella conservamos solo permiten constatar la degeneracion progresiva de la labor compilatoria segun avanza la historia, hasta que desde el reinado de Alfonso VIII el texto es simplemente una traduccion de De rebus Hispaniae del arzobispo don Rodrigo Jimenez de Rada" I. Fernandez-Ordonez, "La transmision textual de la <<Estoria de Espana>> y de las principales <<Cronicas>> de ella derivadas", en Alfonso X el Sabio y las cronicas de Espana, Valladolid, 1000, pp. 119-160.

(26) I. Fernandez-Ordonez, Las 'Estorias' de Alfonso el Sabio, Madrid, 1991; D. Catalan, La Estoria de Espana de Alfonso X. Creacion y Evolucion, Madrid, 1991.

(27) Memorial Historico Espanol, I, Madrid, RAH, 1851, pp. 157-158. De Albelda dice asi "que tengo de vos el Cavildo de Alvela quatro libros de letra antigua que me emprestastes, et el uno dellos es el libro de los Canones, et el otro de Esidoro De Ethimologias, et el otro el libro de Casiano de las Collaciones de los Santos Padres, et el otro el Lucan" y en su intencion esta "Yo tengo de vos los embiar tanto que los aia fecho escrevir". De Najera dice asi "Otorgo que tengo de vos el Prior e Convento de Santa Maria de Najera quince libros de letra antigua que me emprestastes, e los libros son aquestos: la Editiones de Donato, Statio de Tobas, el Catalogo de los Reyes Godos, el libro juzgo de ellos, Boecio De Consolacion, Un libro de Justicia, Prudencio, Georgicas de Vergilio, Ovidio epistolas, la historia de los Reyes de Isidoro el menor, Donato De Barbarisio, Vocolicas de Vergilio, Liber illustr[or]um virorum, Preciano maior, Boecio sobre los diez predicamentos, El comento de Ciceron sobre el sueno de Scipio. E otorgo de os los embiar tanto que los aia fecho escrevir".

(28) Ballesteros Beretta proporciona la referencia de un manuscrito en el que se recoge la relacion de libros que habian sido prestados a varios monasterios o particulares entre los que aparece citado en dos ocasiones el rey. Se trata de la Cronica, (el Silense) y un libro de Paulo Orosio, el Historiam adversus paganos libri septem. A. Ballesteros Beretta Alfonso Xel Sabio, Barcelona, 1963, p. 310 y A. Rubio Garcia, "En torno a la biblioteca de Alfonso X el Sabio", en F. Carmona, y F.J. Flores, (ed.) La lengua y la literatura en tiempos de Alfonso X, Actas del Congreso Internacional, Murcia 5-10 marzo 1984, Murcia, 1985, pp. 531-551; p. 545.

(29) A. G. Solalinde 1930, p. XXIII; A. Ballesteros Beretta 1963, p. 498; D. Catalan De Alfonso X al conde de Barcelos. Cuatro estudios sobre el nacimiento de la historiografia romance en Castilla y Portugal, Madrid, 1961, pp. 19-13.

(30) El Padre Jeronimo Zurita habia cotejado en 1580 la edicion de Ocampo con un manuscrito antiguo detectando multiples errores y omisiones, por lo que ya en fecha tan temprana la Cronica General de Ocampo habia quedado en descredito. No obstante en 1604 el librero Sebastian de Canas realizo una nueva edicion del texto de Ocampo, que siguio circulando durante decadas, aunque sin satisfacer a los cronistas que siguieron criticando el texto, algunos de forma tajante, como el marques de Mondejar quien titulo el primer capitulo de su tratado Corrupcion sobre las cronicas impresas de los reyes de la forma que sigue: "Mala fe y poca diligencia de Florian de Ocampo en su edicion de la Cronica General". R. Menendez Pidal, Primera Cronica General de Espana, Madrid, 1906, p. 11.

(31) R. Menendez Pidal, 1906. Se reedita en 1955, con la colaboracion de A. G. Solalinde, M. Munoz Cortes y J. G. Perez, y en 1977, con un estudio de D. Catalan.

(32) D. Catalan, 1961, 1963 y 1997.

(33) Existen ejemplos de interrupcion abrupta en la copia del texto definitivo motivados, segun Diego Catalan, porque los siguientes cuadernos no estuvieran aun preparados para ser copiados en el manuscrito final, sin que se tuviera en ocasiones clara la estructura definitiva del escrito. D. Catalan 1997, pp. 39-47.

(34) Para mas informacion acerca de esta intervencion vease D. Catalan 1997, pp. 34-35.

(35) A pesar de que en la edicion de la Primera Cronica General de 1955 se podia leer del manuscrito "escrito por una sola mano, que insensiblemente desde el principio hasta el fin va ensanchando, redondeando y espaciando la letra, unas veces mas y otras menos", comentarios que Diego Catalan atribuye a J. Gomez Perez. D. Catalan 1997, p. 41.

(36) En esta version primitiva del texto no se recogen acontecimientos posteriores a este ano, como el mencionado traslado de los restos del rey Wamba desde Pampliega hasta Toledo, hechos que por el contrario si se relatan en la conocida como Version enmendada despues de 1274, que introduce variantes que no aparecen en la version primitiva que copia nuestro manuscrito. vease D. Catalan 1997, pp. 134-141.

(37) Diego Catalan habia considerado que los folios 1 y 1 formaban un bifolio, pero realmente se tratan de dos folios independientes, no solidarios, de tamanos y texturas distintas, y por lo tanto pertenecientes a fases diferentes en la ejecucion del codice.

(38) Estas imagenes han sido estudiadas por A. Dominguez Rodriguez "Hercules en la miniatura de Alfonso X el Sabio", Anales de Historia del Arte, 1(1989), pp. 91-103.

(39) Este documento, depositado en el Archivo General de Simancas, PR, leg. 30-6, ha sido estudiado magistralmente por la profesora Elisa Ruiz Garcia en su trabajo sobre Los libros de Isabel la Catolica. Arqueologia de un patrimonio escrito, Madrid, 1004.

(40) Ibidem, p. 376.

(41) J. zarco Cuevas, Catalogo de los manuscritos castellanos de la Real Biblioteca de El Escorial, Madrid, 1914-1919, III, pp. 475-494.

(42) E. Ruiz Garcia 1004, p. 113.

(43) E. Ruiz Garcia 1004, p. 376.

(44) R. Menendez Pidal 1977, p. 861.

(45) En las Cantigas encontramos multiples ejemplos en los que miembros de la jerarquia eclesiastica aparecen ataviados con bonete curvo de color oscuro. Cantigas CCCXVI y VII.

(46) Tambien es interpretada como indumentaria doctoral, aunque en este caso bajo el bonete lucen una cofia de color blanco, como lleva el maestro de la escuela de la Cantiga CCLXV, y el bonete presenta variantes, normalmente es un capiello redondo con una vuelta. G. Menendez Pidal, La Espana del siglo XIII en imagenes, Madrid, 1986, p. 84.

(47) Ana Dominguez no quiso ver la espada en esta imagen, que aunque esta deteriorada puede apreciarse con claridad, y considero que se trataba del gesto que vemos en otras representaciones del rey en las que este aparece con el dedo inhiesto, y en funcion de dicho gesto establecio una serie de reflexiones. Curiosamente, aunque el error fue suyo, considero que los demas estaban equivocados, y asi lo transmite en su estudio sobre las imagenes de este manuscrito anteriormente citado, A. Dominguez Rodriguez 1989, por lo que precisa una lectura atenta.

(48) E.R. Curtius, "Heroes y soberanos", en Literatura Europea y Edad Media latina, Mexico, Fondo de Cultura Economica, 1955, pp. 141-161.

(49) En el Decretum Gratiani es habitual encontrar la escena en la que Justiniano, simbolizando la ley, procede a la distribucion de poderes entre la jerarquia eclesiastica y la secular, garantizando la armonia entre ambas, y la accion se representa a traves de la entrega de dos libros, o de un libro y una espada, a representantes del poder eclesiastico y civil. En el entorno italiano la figura de Justiniano se vera sustituida en ocasiones a partir de finales del siglo XIII en adelante por la de Cristo, quien preside la escena o interviene directamente en la entrega de los simbolos a sus correspondientes representantes. S. L'engle y R. Gibbs, Illuminating the law, Cambridge, 1001, p. 85.

(50) La cronologia de este manuscrito sigue siendo discutida, aunque desde que se hiciera su edicion en 1975 el planteamiento que se le aplico fue el de un ejemplar realizado despues de la muerte del rey que podria haber copiado un manuscrito anterior. J.A. Bonet, Primera partida segun el manuscrito Add. 20.787 del British Museum, Valladolid, 1975. No obstante sigue siendo considerado por una parte de la critica como un manuscrito del scriptorium alfonsi, A. Dominguez Rodriguez "Retratos de Alfonso X el Sabio en la <<Primera partida>> (British library, Add. ms. 10.787): iconografia y cronologia", Alcanate, 6 (1008-1009), pp. 139-151. El profesor Sanchez Arcilla en un reciente estudio ha puesto de manifiesto nuevamente la necesidad de llevar la ejecucion de este ejemplar hacia 1190, incluso a una cronologia mas avanzada, J. Sanchez Arcilla "La <<teoria de la ley>> en la obra legislativa de Alfonso X el Sabio", Alcanate, VI (1008-1009), pp. 81-114. Por mi parte, una vez analizados todos los manuscritos vinculados al scriptorium alfonsi, este es el unico que ofrece particularidades codicologicas distintas al resto de los ejemplares examinados, asi como una serie de apreciaciones iconograficas y estilisticas que sugieren una cronologia mas tardia. Las conclusiones definitivas seran presentadas en un trabajo que se encuentra en curso de realizacion.

(51) El rostro del infante arrodillado recibiendo el libro es practicamente el mismo que la representacion de don Alfonso en el prologo del Libro de los dados, Ms. T-I-7, fol. 65r, RBME.

(52) Es muy probable que dispusiera de una imagen similar el Libro del saber de astrologia, Ms. 156, BHMV, realizado en fechas contemporaneas. L. Fernandez Fernandez 1010, p. 478.

(53) Hacia 1175 se estaria realizando el Lapidario, y no se habrian comenzado ninguno de los otros ejemplos en los que disponemos de imagenes de apertura con representacion regia.

(54) Nobilis Hesperie princeps, quem gracia Cristi/Ultrix perfidie saluauit ab omine tristi/ Princeps laudandus, Alfonsus nomine dictus/Princeps inuictus, princeps semper uenerandus / Qui meritis laudes superat,, qui uindice fraudes / Ferro condempnat, quem fama decusque perhennat / Hesperie gesta dat in hoc libro manifesta/ Ut ualeat plura quis scire per ipsa futura / Hinc per preterita quisquis uult scire futura / Non dedignetur opus istud, sed memoretur /Ssepius hoc legere, quia quibit plura uidere /Per que proficiet et doctus ad ardua fiet / Nam sciet an ceptum quodcunque scit id uel ineptum / Finem pretendat, seu finis ad optima tendat /Per quodpeiora fugiens capiat meliora. / Si capis, Hesperia, que dat tibi dona sophia /Regis, splendescet tibi fama decus quoque crescet./Rex, decus Hesperie, thesaurus philosophie /Dogma dat hyspani; capiant bona, dent loca uanis. R. Menendez Pidal 1906, p. 1.

(55) El noble principe de Espanna, al qual la gragia de Jhesu Cristo vengadera de la porfia lo saluo de toda cosa triste, principe digno de alabanga, Alfonso nonbrado por nonbre, principe nunca vengido, principe venerabile, el qual por meresgimientos sobrepuia a todas alabangas, el qual a la venganga los engannos con fierro condena, al qual la fama de qualquier cosa lo perpetua, los fechos de Espanna faze manifiestos en este libro, en guisa que cada cual pueda saber por el muchas cosas venideras. Onde si por las cosas pasadas quiere alguno saber las venideras, non desdenne esta obra, mas tengala en su memoria. Muchas vezes conviene esto leer, ca podemos muchas cosas ver, por las quales te aprouecharas et en las cosas arduas ensennado te faras; ca ssaberas qualquier cosa si es agepta la tal o si es ynepta, vayas ante al fin, o el fin a las muy buenas cosas se mueua, por el qual fuyendo de las cossas peores tomaras las meiores. O Espanna, si tomas los dones que te da la sabiduria del rey, resplandegeras, otrosi en fama et fermosura cregeras. El rey, que es fermosura de Espanna et thesoro de la filosofia, ensennangas da a los yspanos; tomen las buenas los buenos, et den las vanas a los vanos. R. Menendez Pidal 1906, p. 3.

(56) La traduccion castellana de la parte baja posiblemente se corresponda a la intervencion de mediados del siglo XIV, en el reinado de Alfonso XI.

(57) Este manuscrito fue estudiado en la produccion artistica de Sancho IV por F. Gutierrez Banos, Las empresas artisticas de Sancho IV el Bravo, Leon, 1997.
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Author:Fernandez Fernandez, Laura
Publication:Anales de Historia del Arte
Date:Feb 1, 2010
Words:11350
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