Printer Friendly

Transformaciones del Derecho internacional por los objetivos de desarrollo sostenible.

Sustainable Development Goals and changes of International law

I. El nuevo marco de los Objetivos de desarrollo sostenible

a) Aproximacion a la nocion de desarrollo sostenible

En el Informe Nuestro futuro comun (1) se indica que el desarrollo sostenible es el desarrollo que satisface las necesidades de la generacion presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. Este enfoque intergeneracional se ha visto complementado por otros enfoques, como el medioambiental, desde la Cumbre de Rio de Janeiro de 1992. Luego evolucionaria tambien hacia el enfoque de inclusion social, sobre todo desde la Cumbre de Johannesburgo de Desarrollo sostenible, de 2002. En 2012, en la Declaracion final de la Cumbre Rio+20 se plantea esta vision tripartita del desarrollo sostenible cuando se indica:

<<Es necesario lograr el desarrollo sostenible promoviendo un crecimiento sostenido, inclusivo y equitativo, creando mayores oportunidades para todos, reduciendo las desigualdades, mejorando los niveles de vida basicos, fomentando el desarrollo social equitativo y la inclusion, y promoviendo la ordenacion integrada y sostenible de los recursos naturales y los ecosistemas, que contribuye, entre otras cosas, al desarrollo economico, social y humano y facilita al mismo tiempo la conservacion, la regeneracion, el restablecimiento y la resiliencia de los ecosistemas frente a los problemas nuevos y en ciernes>> (2).

Este triple desafio economico, social y medioambiental constituye el item central de la actual Agenda internacional de la cooperacion. Ya lo era con los Objetivos del milenio, y estaba presente en proyectos como el Global compact, en Naciones Unidas, en los debates sobre la Responsabilidad social corporativa, en el papel de las multinacionales en la globalizacion o los principios Rectores sobre Empresas y derechos humanos. Se habia tomado conciencia del reto y, progresivamente, el desafio ha ido madurando y avanzando, hasta el punto actual en el que todavia queda mucho por hacer (3).

El termino desarrollo sostenible surge por la preocupacion por la excesiva explotacion de los recursos del planeta, y la publicacion del informe Los limites del crecimiento (4), que suponia un posible freno al crecimiento economico y cuyos criticos indicaron que no se tenian en cuenta los avances tecnologicos. Como indica Perez de Armino la conciencia de los limites del crecimiento supuso un paso adelante que cambiaria la concepcion del desarrollo, si bien no se asumen los profundos cambios necesarios en los modelos economicos y sociales. Con la aprobacion por la Asamblea General de Naciones Unidas de los Objetivos de desarrollo sostenible en 2015 pasa a plasmarse como una hoja de ruta general para la Comunidad internacional.

Esta hoja de ruta tiene, sin embargo, muchas paginas en blanco, que habra que ir rellenando a traves del desarrollo progresivo del Derecho internacional y del impulso a politicas nacionales e internacionales que la doten de contenido. De otro lado es una hoja de ruta que no se ha disenado, como veremos mas adelante, desde los esquemas habituales del Derecho internacional, lo que conlleva ciertas debilidades.

El desarrollo sostenible esta de moda, lo que ha conducido, como ha senalado acertadamente Rodrigo, a un uso inflacionario de la expresion, que corre el riesgo de llevar la expresion a su distorsion, cuando no a su irrelevancia (5).

Se puede esperar que, de tener exito, grandes desarrollos del Derecho internacional se cobijen bajo esta expresion. No hay que desechar, aunque esperemos que ese horizonte no se produzca que el Derecho internacional retroceda en el sentido de no ir hacia la satisfaccion de los intereses generales de la humanidad. Pero seria deseable que vaya avanzado, como de hecho lo hace con avances y retrocesos en la idea de servir de marco juridico general de la proteccion del interes publico de la Comunidad internacional (6). A dia de hoy el desafio del desarrollo sostenible tiene un conjunto de caracteres. Se trata de un reto general, integral y universal. El que sea un reto general implica que sus objetivos son multiples, como es evidente por el numero de diecisiete, y que tienen que ver con multitud de aspectos, como son la pobreza, el hambre, la enfermedad o las privaciones, la ausencia de violencia, el acceso a la educacion, el bienestar fisico, mental y social, el acceso a agua potable y saneamiento, la mejor higiene y alimentos, la existencia de habitats humanos seguros, de energia asequible, fiable y sostenible (7).

Todos estos objetivos tienen relacion con el goce efectivo de los derechos humanos. Se trata de que no sean solo una retorica, sino que sean reales y eficaces, lo cual en el mundo contemporaneo no solo depende del desarrollo de las normas internacionales y nacionales de derechos humanos. Es un nuevo enfoque para el Derecho internacional de los derechos humanos. Una aproximacion que no se basa tanto en el binomio Derecho humano/obligacion del Estado cuanto en impulsar politicas nacionales e internacionales que favorezcan un contexto de realizacion de los derechos humanos. No se basan tanto en la tecnica juridica clasica cuanto en promocionar en una determinada direccion la accion de los gobiernos y de la Comunidad internacional. Constituye, a mi juicio, un complemento mas que una alternativa. Esperemos que esto no diluya lo conquistado desde la perspectiva del Derecho. Es decir, un Estado que avance en los indicadores pero que no cumpla las obligaciones internacionales que tiene en derechos humanos puede utilizar esta situacion.

De otro lado los ODS constituyen un reto universal, pues requieren una cooperacion intensa de toda la Comunidad internacional (la denominada Alianza mundial para el desarrollo sostenible) asi como la adopcion de medidas por todos los sujetos y actores, incluidas muy especialmente las empresas.

Es un reto nuevo, mas ambicioso, reciente y revolucionario. Es nuevo en la medida en que solo se ha tomado conciencia hace muy poco, en particular desde la Declaracion El futuro que queremos, de la AGONU, 2012, de la necesidad de <<imprimir un impulso renovado a nuestra colaboracion en la busqueda del desarrollo sostenible>>. Tambien supone una novedad que se pasa de una aproximacion norte sur a otra que afecta a todos los paises, pues todos estan obligados por los ODS, a diferencia de lo que ocurria con los ODM (Objetivos de desarrollo del Milenio, que tenia la logica paises desarrollados-paises en desarrollo. Es mas ambicioso y de mayor calado para las relaciones internacionales, pues supone, como indica Gabriel Ferrero, del equipo de planificacion del desarrollo post-2015, un cambio de paradigma que afecta a la concepcion y articulacion del desarrollo (8).

Las medidas que se deben adoptar para alcanzar los ODS suponen tambien una transformacion cualitativa del funcionamiento de la sociedad internacional. Es un reto cuya consecucion supone que el desarrollo sea compatible con el medio ambiente y los derechos humanos. Se trata de un reto integral e indivisible, que requiere de politicas que esten concebidas en su conjunto con esta perspectiva coordinada. La Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, que pone el acento en las personas, el planeta y la prosperidad (9), tiene por objetivo la construccion de sociedades pacificas, justas e inclusivas, que protejan los derechos humanos y creen las condiciones para un crecimiento economico, sostenible, inclusivo y sostenido. Se trata de un gran viaje a favor de la dignidad humana, en el que nadie debiera quedarse atras, como ha senalado la AGONU.

b) Un desafio integral para la Comunidad internacional

El desafio es de todos, y sobre los diecisiete objetivos de desarrollo sostenible (10). Por ejemplo, el objetivo numero trece indica que se deben adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climatico y sus efectos, y se indican muchas. Cada objetivo tiene su hoja de ruta, con mas de 169 medidas, y con grandes desafios pero mayores dificultades, lo que hace que estemos ante un desafio complejo y de gran calado para toda la Comunidad internacional.

Cada objetivo es un mundo en si mismo. Por ejemplo, en relacion con el cambio climatico, la panoplia de desafios, medidas, y obstaculos es enorme. En junio de 2016 Francia fue el primer pais industrializado en ratificar el acuerdo de Paris, para cuya entrada en vigor tendran que hacerlo un minimo de 55 Estados que representen al menos un 55% de las emisiones globales de efecto invernadero. Este acuerdo habia sido el principal resultado de la conferencia de Paris sobre cambio climatico, celebrada entre 195 paises y que adopto un texto el 12 de diciembre de 2015. Las dificultades para el acuerdo derivan de los intereses de paises que, como China, Estados Unidos, la Union Europea, India, Rusia o Japon son los principales emisores.

Frenar el cambio climatico es un desafio de enorme complejidad por muchas razones (11). Es muy dificil movilizar a la Comunidad internacional, pues los Estados tienen intereses y posiciones diferentes (los hay exportadores e importadores de combustibles fosiles; los hay ricos y pobres; grandes y pequenos consumidores de energia; mas y menos vulnerables; democraticos o no, etc.). Ademas la crisis climatica afecta mas a las generaciones venideras que a las actuales, lo que no moviliza a la clase politica. Se trata de un desafio a largo plazo, que exige medidas muy complejas y coordinadas y puede tener enfrente a poderosos enemigos con grandes intereses. Cada uno de los objetivos es un desafio enmarcable dentro de la logica de la denominada sociedad del riesgo mundial. Los riesgos globales, sean ecologicos, financieros, terroristas, deben gestionarse para evitar que se conviertan en catastrofes, en la denominada sociedad del riesgo mundial (12).

Pero en esta sociedad del riesgo mundial no hay recetas claras en todos los casos. Mas bien, tanto a nivel interno como internacional, hay que gestionar la adopcion de decisiones con cierta incertidumbre. Y es que como indica Innerarity (13) a pesar de que las ciencias han ampliado mucho la cantidad de saber seguro, cuando se trata de sistemas de elevada complejidad (como el clima), es dificil obtener explicaciones causales o previsiones exactas, y se produce en ese caso el <<no-saber>>. De ahi que si juntamos la incertidumbre con la tendencia de los Estados a defender sus exclusivos intereses, no cabe duda de que encajar la realizacion de los 17 objetivos en una Comunidad internacional de Estados con sus caracteristicas es una tarea dificilmente realizable.

De ahi que la era del desarrollo sostenible sea mas un proyecto, que una realidad. Es, un proyecto que, senala Sachs, pretende la interaccion entre sistemas complejos, como son la economia, la sociedad global y el medio ambiente. De ahi la necesidad de un enfoque holistico, en el sentido de que la sociedad internacional debe perseguir simultaneamente objetivos economicos, sociales y ambientales, y una buena gobernanza (14). El Derecho internacional esta dificilmente preparado para estos enfoques holisticos desde la logica tradicional derecho-obligacion. Ademas, la gobernanza de la Comunidad internacional ademas ya no puede limitarse a los gobiernos sino tambien a otros actores como las empresas multinacionales, que tambien deben respetar las leyes, el medio ambiente y objetivos como la erradicacion de la extrema pobreza (15).

c) Una transformacion en la concepcion del desarrollo: la naturaleza del desarrollo sostenible

La expresion desarrollo sostenible permite preguntarse sobre su naturaleza. El art.1.1. de la Res. AGONU 41/128 (1986) (Declaracion sobre Derecho al desarrollo) considera el derecho al desarrollo un derecho humano inalienable, algo discutible en terminos de derechos de titularidad individual (16). En virtud de ese derecho <<todos los seres humanos y todos los pueblos estan facultados para participar en su desarrollo economico, social, cultural y politico en el que puedan realizarse plenamente todos los derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a su desarrollo y a disfrutar de el>>. En el mismo sentido se pronuncian otros instrumentos internacionales (17).

La Declaracion de 1986 sento las bases para la consideracion de un concepto de derecho al desarrollo como derecho humano multidimensional de realizacion progresiva. Diversos instrumentos y declaraciones internacionales han indicado que el derecho al desarrollo constituye un derecho humano. Para Cancado Trindade (18) habia <<cristalizado definitivamente en el Derecho internacional de los derechos humanos que, de esa manera, se va ampliando y enriqueciendo, constituyendo el nuevo ethos de nuestro tiempo>>. Gross Espiell fue uno de los primeros en considerar el derecho al desarrollo como un derecho individual, consecuencia del reconocimiento de los derechos economicos, sociales y culturales y del derecho a la vida (19).

En la misma linea indica Flory (20) que el derecho al desarrollo es a un pueblo lo que los derechos humanos son al individuo, por lo que representaban la transposicion de derechos humanos al nivel de la Comunidad internacional, con el contenido de los derechos sociales. Visto desde este prisma el derecho al desarrollo constituye un derecho sintesis de un conjunto de derechos humanos, como indicaba Garcia-Amador (21).

Algunos autores estimaron que el derecho al desarrollo no era la mera suma o yuxtaposicion de derechos sino un derecho distinto que implica un replanteamiento de la estrategia internacional de derechos humanos, cuya autonomia conceptual residiria en su caracter de derecho a los medios (22). En esta linea el relator Sengupta definio el derecho al desarrollo como un derecho a un proceso --particular--de desarrollo, en el que pueden realizarse plenamente todos los derechos humanos y libertades fundamentales (23). Esta aproximacion no aporta mucho nuevo en relacion con los criterios de indivisibilidad, interdependencia y naturaleza juridica de todos los derechos humanos. El considerar el derecho al desarrollo no la suma de un conjunto de derechos sino tambien un derecho al proceso no aporta nada nuevo porque la realizacion de los derechos siempre es progresiva.

El que se pueda hablar con buen criterio de desarrollo humano no significa que nos encontremos ante un derecho humano individual en sentido estricto. La construccion del desarrollo como derecho humano individual tiene un sentido finalista y simbolico, por su dimension etica (24). Pero no constituye en sentido estricto un derecho humano individual (25).

En la misma linea la nocion de desarrollo sostenible aparece vinculada mas a la idea de proceso de la Comunidad internacional, que de derecho humanos. Incluso supera el binomio derecho-obligacion tradicional. El desarrollo sostenible se podria definir como un concepto puente--como ha indicado el Secretario General de Naciones Unidas--cuyo objetivo es unir no solo los tres aspectos--desarrollo economico, desarrollo social y proteccion del medio ambiente--sino tambien a los paises desarrollados y en desarrollo, los gobiernos, las empresas, la sociedad civil, los conocimientos cientificos y las politicas publicas, las generaciones presentes y venideras. Estos nuevos conceptos del desarrollo no se miden en terminos clasicos de obligaciones internacionales, sino de rentas per capita, PIB, indicadores sociales, de desarrollo humano, nutricion, servicios de energia, tasa de perdida de especies y biodiversidad y otros muchos. El objeto fundamental del desarrollo sostenible es que estos tres pilares sean una meta unica y se vaya avanzando en el cumplimiento de los compromisos que lo permitan. Ademas, el desarrollo sostenible tiene que ver con tres transiciones relacionadas entre si. La demografica y la estabilizacion de la poblacion mundial; la del desarrollo y el reparto de los beneficios de manera equitativa entre todos los segmentos de la sociedad mundial; y el asegurar que el uso de materiales y la generacion de desechos esten dentro de la capacidad de regeneracion y absorcion planetario.

Desde la perspectiva de los derechos humanos hay autores como Juste Ruiz (26) que consideran que se ha formulado el derecho humano al desarrollo sostenible. Esto puede defenderse, pero tal vez no sea el angulo para relevante para su efectividad. En todo caso, ese derecho humano se habria reconocido progresivamente desde la declaracion de Estocolmo sobre el medio humano, de 1972, que ya retenia algunos elementos esenciales del desarrollo sostenible, asi como en otros instrumentos internacionales posteriores como la Carta de derechos y deberes economicos de los Estados de 1974 (art 30) o la Carta mundial de la naturaleza; pero sera fundamentalmente la Declaracion de Rio sobre el medio ambiente y el desarrollo (1992), y otras mas recientes.

Tampoco hay que desechar que lo que hoy en dia no es un derecho manana lo sea. En el momento de escribir estas lineas por ejemplo se ha firmado el acuerdo de paz entre las FARC y el gobierno colombiano que se basa, desde la perspectiva del derecho constitucional colombiano, en diversas disposiciones que se refieren al derecho a la paz. Se trata por tanto de una innovacion constitucional que se engancha en un derecho a la paz del que, hasta ese momento, no era previsible que tuviese consecuencias en el plano del derecho. Ahora bien, en correccion de pruebas dicho acuerdo ha sido desechado en plebiscito el 2 de octubre, por el pueblo colombiano, lo que no significa que el derecho a la paz no exista, sino que debera buscar nuevas vias de realizacion, en su caso.

Lo mismo puede suceder con el derecho al desarrollo sostenible que si bien parece hoy una quimera, puede en un futuro, como anuncian algunos autores, ser la percha de importantes desarrollos e interpretaciones del Derecho internacional. No esta de mas pensar que dada la naturaleza multidimensional del desarrollo sostenible y sus rasgos nos encontramos ante una nocion que tiene relacion, fundamentalmente, con el valor de la solidaridad en la Comunidad internacional. La idea de los valores en la Comunidad internacional y en el DI tiene escaso predicamento, pero no deja de ser fertil.

Los principales valores de la modernidad son la igualdad, la libertad, el pluralismo, la dignidad humana, la paz y la solidaridad. Estos valores han tenido desiguales desarrollos en los ordenamientos constitucionales y en el Derecho internacional. La Constitucion espanola de 1978 reconoce los principales valores superiores, a los que dota de eficacia juridica, y que se desarrollan a traves de principios y normas. En la Comunidad internacional los valores no han recibido un reconocimiento constitucional ni en la Carta de Naciones Unidas ni en el Derecho internacional general, pero no cabe duda de que hay desarrollos de estos valores en el marco de los principios fundamentales y estructurales del Derecho internacional.

Algunos valores, como la igualdad, estan enraizados en el tejido del ordenamiento desde el Derecho internacional clasico, mientras que otros como la paz lo hacen en los inicios del Derecho internacional contemporaneo, y otros tan apenas han hecho presencia (como el de la libertad). Valores como el pluralismo o la solidaridad empiezan a entrar en el escenario juridico internacional, de manera marginal. Estos valores son nociones abstractas que permiten sintetizar el sentido de los principios juridicos y de las normas en que se desarrollan, que sirven de horizonte normativo como marco para el desarrollo.

En este sentido el valor de la solidaridad inicia su camino en la Comunidad internacional en los anos cincuenta y sesenta, en el marco del conflicto norte sur y de la aparicion de la cooperacion al desarrollo. Desde los anos sesenta del siglo XX empieza la preocupacion por el desarrollo, con la creacion de la Conferencia de Naciones Unidas sobre comercio y desarrollo (CNUCED), las reformas del GATT, la aparicion del sistema de preferencias generalizadas, asi como de la ayuda al desarrollo alimenticia, tecnica, etc. Ademas empiezan a funcionar organismos especializados de Naciones Unidas con la vista puesta en el desarrollo y algunos Estados inician sus politicas y planes de cooperacion para el desarrollo. En este marco algunos autores, con el tiempo, se refieren al principio de cooperacion internacional, vinculado al desarrollo, como un principio estructural y/o constitucional del Derecho internacional. Algunos consideran que es un principio emergente, mientras que para otros esta en formacion. Hoy en dia ya no solo constituye un principio politico sino que tiene dimensiones juridicas, dada la importante practica internacional que se ha desarrollado.

No se podria afirmar, sin embargo, que el denominado principio de desarrollo sostenible es ya un principio constitucional y/o estructural del Derecho internacional. En esta linea el prof. Diaz Barrado indica que es pronto para concebirlo como un principio autonomo (27). No es sencillo abordar la naturaleza del desarrollo sostenible pues esta en cambio, es nuevo, y tiene caracteristicas propias y muy especificas. Por ello autores como Rodrigo (28) abordan la naturaleza del desarrollo sostenible en una perspectiva mas amplia, tanto como objetivo politico (29) que como nocion juridica.

En su dimension juridica a su vez tendria una pluralidad de manifestaciones en su cada vez mayor creciente valor normativo. En primer lugar el desarrollo sostenible seria un principio juridico internacional, indica. Pero, como ya hemos indicado, la doctrina esta dividida en cuanto a los rasgos de este principio, bien sea sustantivo (de la que derivaria una obligacion de resultado) o procedimental (mero proceso). Ademas Rodrigo reflexiona sobre la posible naturaleza del desarrollo sostenible como un concepto juridico de naturaleza intersticial (30), es decir, que no regularia tanto la conducta de los sujetos ni se dirigiria a ellos, sino que operaria entre normas primarias con el objetivo de modificar el alcance y efectos de aquellas y de establecer nuevas relaciones entre ellas; tambien analiza el desarrollo sostenible como una norma primaria de la que derivan obligaciones de comportamiento y como un derecho humano. Pero, fundamentalmente y con buen criterio este autor considera el desarrollo sostenible como un marco metodologico para la creacion y la aplicacion de politicas publicas y de normas juridicas internacionales (31); proporciona asi un conjunto de herramientas, que ayuda a adoptar decisiones, que se refieren al discurso, la argumentacion, el analisis, el fondo, el proceso y la interpretacion que pueden contribuir a sintetizar, relacionar, fertilizar, armonizar e integrar los diferentes aspectos vinculados con el objetivo, que se pueden incorporar en los procesos de elaboracion y aplicacion de las politicas publicas y de las normas juridicas internacionales.

Como vemos no es sencillo decantarse sobre la naturaleza del desarrollo sostenible, que supera los esquemas juridicos clasicos. La novedad del fenomeno dificulta su encuadramiento en el mundo de las naturalezas juridicas

d) La gobernanza del desarrollo sostenible en la globalizacion

Desde la caida del muro la sociedad internacional aparece como la sociedad de la incertidumbre (32). El paso de un orden a un nuevo orden esta pasando por el desorden. La globalizacion ha estado emparentada mas con la economia, en una perspectiva neoliberal, que con los derechos u otros valores. La globalizacion es un termino anglosajon con connotaciones distintas a la universalizacion y a la mundializacion, y no ha sido un concepto portador de valores ni propicio como espacio para la politica, al haberse ensanchado el espacio economico sin una ampliacion del espacio politico, habiendose producido una sustitucion de la razon politica por la razon tecnica (33).

Indicaba Kofi Annan--Nosotros los pueblos. El papel de las Naciones Unidas en el siglo XXI--que la tarea principal en el siglo XXI consiste en asegurar que la mundializacion sea una fuerza positiva para toda la poblacion mundial, en lugar de dejar a millones de personas en la miseria. Stiglitz veia luz al final del tunel--Otro mundo. Contra el fanatismo del mercado--(34) donde mantiene que el problema es la gestion no democratica de la globalizacion. Fontana en su reflexion sobre la crisis de comienzos del siglo XXI, considera que desde hace decadas se ha favorecido a los intereses de los mas ricos, de las grandes empresas y de la especulacion financiera. La sesgada recuperacion de la economia estaria sirviendo para destruir algunas de las viejas conquistas sociales, privatizar la politica y finalmente el propio Estado, lo que exige una restriccion de las libertades democraticas, fundamentalmente en EEUU. Las politicas de austeridad, indica, han deteriorado la situacion de los derechos en Europa y, globalmente, las consecuencias son un mundo de pobreza y conflicto (35).

El valle de lagrimas de la globalizacion, en expresion de Habermas, parece deslegitimar un orden sometido a los dictados del mercado, convertido en instrumento de realizacion de sus objetivos. Esta situacion no es buena ni para el desarrollo sostenible ni para los derechos humanos.

Tampoco lo es el fenomeno del desdoblamiento del mundo (36) en el sentido de que junto al mundo de las Instituciones, de la legalidad, de las Organizaciones internacionales y de los Estados aparece un mundo de fuerzas vivas, en particular en este caso de empresas multinacionales y mercados. Y esto se ha hecho sin una transformacion de la arquitectura juridico politica internacional que pueda organizar la globalizacion, ni la desterritorializacion del derecho ni el nuevo mundo digital en que se desarrolla la vida internacional y nacional. Fenomenos todos ellos nuevos que se anaden a otros mas conocidos como el debilitamiento del Estado o la globalizacion economica. Algunos pronosticaron la vuelta a la Edad Media, en expresion de Alan Minc, a un mundo sin referencias de autoridad. Otros predicen el declive irreversible del Estado social y del modelo social europeo. Algunos describen una nueva ley de la selva.

Por ello no corren buenos tiempos para los derechos humanos y el desarrollo, pues no estan en el centro de la Agenda internacional. De alli que la Agenda 2030 sea positiva pues, con independencia de sus grandes debilidades, intenta dirigir la mirada y el debate hacia objetivos solidarios y de promocion de los valores. Hay que evitar ser profetas de catastrofes, que solo auguran desgracias. El mundo se mueve desde siempre entre avances y retrocesos, entre luces y sombras. En este sentido el desarrollo sostenible es una idea fuerza que puede evitar que se pierda el tesoro de los derechos humanos que tanto costo construir en la Comunidad internacional del siglo XX.

Hacer posible el desarrollo sostenible en el marco de la globalizacion no es tarea sencilla pues, como indicase el Secretario General de Naciones Unidas, en 2005---Un concepto mas amplio de la libertad: desarrollo, seguridad y derechos humanos para todos--en ocasiones lo acordado por la Comunidad internacional son palabras huecas (37). Esto requiere transformaciones institucionales y normativas, que permitan humanizar y gobernar la globalizacion (38).

Es necesaria una nueva gobernanza mundial. En su dia la proliferacion de Organizaciones internacionales modifico la estructura de la sociedad internacional, como pusieron de manifiesto autores como Reuter, Friedmann o Dupuy. Se supero la fase de coexistencia entre Estados y empezo nueva fase de cooperacion internacional, que dio lugar a un modelo institucional de sociedad internacional, que convive con el modelo interestatal, que no desaparece. Desde la globalizacion se ha producido un cierto debilitamiento de las Organizaciones internacionales y fenomenos de fragmentacion institucional, a pesar de la proliferacion de Instituciones internacionales. El debilitamiento del Estado no ha producido un correlativo reforzamiento de las Instituciones internacionales. En el actual momento de la vida internacional ha proliferado el soft law y las soft institutions en el denominado global law. Tanto termino anglosajon responde a la gobernanza, termino vinculado al proceso neoliberal.

La sociedad internacional del siglo XXI debe gestionar el debilitamiento del Estado y la crisis del modelo de Estado nacion, la globalizacion y la crisis del modelo social, el reforzamiento de la sociedad civil sin cauces adecuados de participacion, el reforzamiento de los grupos informales en la sociedad internacional y la sociedad digital. Esa arquitectura internacional deriva de la segunda guerra mundial, y no esta a la altura de los retos de fondo, en cuanto al medio ambiente, la economia, la ecologia, los derechos humanos, la solidaridad, la gestion de los conflictos, la paz y el desarrollo sostenible, entre otros.

A dia de hoy hay unos renovados objetivos de la Comunidad internacional, con los ODS, que sin embargo, carecen de una arquitectura renovada. El Secretario general de Naciones Unidas impulso la Red de soluciones de desarrollo sostenible (39), que asesoro en la creacion de los ODS, que luego dio lugar a las negociaciones intergubernamentales. En la actualidad el marco institucional para la gobernanza del desarrollo sostenible no esta a la altura del desafio. La Conferencia de 2012 puso de relieve la necesidad de debatir sobre la gobernanza reformando las instituciones que participan en la aplicacion del programa de desarrollo sostenible del sistema de Naciones Unidas, en particular la Comision sobre el Desarrollo sostenible y el Programa de Naciones Unidas sobre medio ambiente; ademas que habria que reformar las Instituciones sobre desarrollo sostenible.

La arquitectura institucional del desarrollo sostenible esta necesitada de una renovacion. Sigue trabada por un conjunto de Conferencias internacionales, asi como por organos del sistema de Naciones Unidas como la Comision sobre el desarrollo sostenible, que se creo en 1992 para hacer el seguimiento de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio ambiente y el desarrollo y, posteriormente, del Plan de aplicacion de las decisiones de Johannesburgo, desde la Cumbre de desarrollo sostenible de 2002. Integrada por 53 miembros, es en el sistema ONU la que impulsa el desarrollo sostenible e impulsa politicas y promueve alianzas. Desde 2002 tambien se han hecho mas de 360 asociaciones para el desarrollo sostenible, de naturaleza publico-privadas. Ademas tambien es relevante el Comite ejecutivo de asuntos economicos y sociales asi como iniciativas como ONU-Agua, ONU-energia y ONU-Oceanos. A nivel regional las comisiones regionales han impulsado acciones, planes de desarrollo y estrategias, sobre todo de lucha contra la pobreza. Desde la perspectiva ambiental desde los anos setenta se han fortalecido las Instituciones, como el PNUMA, y las Instituciones nacionales y ONGs. En el marco medioambiental hay una mayor fortaleza institucional que en el marco economico, cuyas instituciones siguen siendo las de postguerra y que en el pilar social. Ahora bien, en realidad todavia no existe, por ejemplo una Organizacion internacional internacional del medio ambiente que aborde una cuestion tan compleja de manera integral, por lo que hay una proliferacion de organos y de normas dispersas, con miles de instrumentos, lo que es muy dificil de gestionar en una sociedad descentralizada.

En todo caso habria que ir hacia una arquitectura internacional del desarrollo sostenible a la altura del desafio, lo que en la actualidad no existe, tanto en el marco de las Naciones Unidas, como de otras Instituciones internacionales. Es cierto que se ha propuesto una Alianza Mundial para el desarrollo sostenible revitalizada, con el apoyo de medidas de financiacion para el desarrollo, adoptadas por la Tercera Conferencia internacional sobre la financiacion para el desarrollo (agenda de accion de Addis Abeba), aprobada por la Asamblea General el 27 de julio de 2015 (Res. 69/313, anexo), entre otras medidas. Pero falta una arquitectura internacional para el desarrollo sostenible de envergadura. De ahi que haciendo de la necesidad virtud Naciones Unidas ponga el acento en la responsabilidad de los gobiernos en el cumplimiento de los ODS durante los proximos quince anos. A tal efecto se estan elaborando indicadores para seguir y controlar a los gobiernos sobre la base de los avances en lograr los objetivos.

II. Transformaciones para el Derecho internacional

a) Una transformacion de los objetivos

Los ODS plantean asimismo cuestiones desde la propia concepcion del Derecho internacional. Inicialmente, en tanto que funcion minima, el Derecho internacional tiene, como dijera Kelsen, la funcion minima de repartir las competencias entre los Estados (las esferas de validez de los ordenamientos estatales). La introduccion de objetivos para todo el sistema juridico en su conjunto, para el Derecho internacional, no es algo nuevo en la Comunidad internacional, aunque si lo es la forma en que se esta haciendo.

No es nuevo, pues es una vieja tecnica, que ha estado vinculada al derecho internacional de los derechos humanos y, mas recientemente, al derecho internacional del desarrollo. Autores como Dupuy (40), Mahiou (41) o Carrillo Salcedo (42) han concebido el Derecho internacional como un derecho de finalidades, comprometido por el cambio. Para Dupuy el derecho situacional tiene la especificidad en su finalidad, mientras que Mahiou se referia al derecho comprometido (en cuanto al derecho al desarrollo). Mas recientemente, Carrillo Salcedo indicaba que la <<insuficiencia del antiguo Derecho internacional y la necesidad de un nuevo Derecho internacional que, para estar a la altura de sus funciones (...) debe afrontar la puesta en marca de un orden comunitario adoptado a las dimensiones del planeta cuyo objetivo primordial e inmediato sea la promocion equilibrada y armonica del desarrollo de toda la humanidad considerada como un conjunto>>.

En este sentido, en la sociologia del Derecho los funcionalistas intencionalistas analizan las finalidades a las que se orienta un sistema. Desde el derecho autores como Duguit o Scelle, hace un siglo, analizaban el derecho desde las necesidades sociales (objetivistas) superando el iuspositivismo del siglo xix, por la preocupacion social. En el siglo XX los normativistas han sido superados por los internacionalistas como Visscher (43), Friedmann (44), Thierry (45), R.J. Dupuy, P. M. Dupuy o J.A. Carrillo Salcedo. Estos autores conciben el Derecho internacional desde su funcion transformadora de la sociedad internacional, superando el relativismo axiologico y el formalismo. Esto no significa entender el Derecho internacional solo desde una perspectiva etica y finalista, como criticaba D. Kennedy (46). Pero tambien es cierto que ciertos proyectos y compromisos van generando el caldo de cultivo necesario para las propuestas de reforma frente a los problemas comunes.

El Derecho al desarrollo ha sido calificado tradicionalmente como un orden finalista y teleologico, orientado a una mision (derecho para el desarrollo). Asi lo enfocan autores como Bollecker-Stern (47), Gros Espiell, Touscoz, Flory, Pellet, Pelaez Maron, Bennouna, Slinn, Bouveresse, Mahiou, Mbaye (48), Bermejo (49) o Gutierrez Espada (50) o Colliard (51). El desarrollo sostenible debe ser visto en esta misma orientacion clasica, lo que no deja de tener un aspecto mitico-utopico.

Los objetivos de un orden juridico tienen relacion con la concepcion del Derecho como un derecho reivindicativo (52), en el cual juega un papel la nocion de mito y utopia, asi como el derecho suave y el derecho en agraz. El mito del desarrollo, indicaba R.J. Dupuy (53) esta al servicio de una idea-fuerza y movilizadora. Las utopias, a diferencia de los mitos--que sintetizan en el discurso juridico una realidad normativa--se situan mas en el ambito de la lege ferenda y sirven a la funcion ideologica del Derecho internacional. Utilizamos el termino utopia en el sentido de proyecto a realizar en el Derecho internacional, siendo un motor para la transformacion, para el cambio normativo (54). Una utopia define los horizontes de cambio normativo, normalmente en defensa de los debiles y de valores de realizacion de la justicia. El pensamiento utopico construye sociedades ideales, es decir, que todavia no se han realizado, lo que no significa que sean irrealizables (55).

En este sentido el desarrollo sostenible forma parte de la utopia de la Comunidad internacional contemporanea. La utopia no nos debe situar al margen de una vision socio-historica o real del ordenamiento, pero un exceso de realismo puede ser negativo, porque lo que parece utopico hoy puede ser posible en el futuro. No se puede ni pensar ni construir el mundo desde modelos utopicos desconectados y alejados de la realidad. No debemos ponernos unas gafas coloreadas de Walt Disney (56). Pero no hay que olvidar que algunos visionarios (o algunas visiones) del pasado contribuyeron a hacer avanzar las cosas. El Derecho internacional se ha enriquecido por conceptos e ideas que han orientado las acciones politicas, realizado proyectos e Instituciones internacionales y que, finalmente, se han encarnado en el Derecho positivo (57).

En la historia del Derecho internacional muchas utopias del pasado se reflejan en los principios y las normas el Derecho internacional del tiempo presente. Dreyfus (58) comparo las imagenes doctrinales del Derecho internacional a finales del siglo XIX y las realidades del siglo XX, llegando a la conclusion de que muchas de las aspiraciones utopicas de la doctrina se convirtieron en realidad o, al menos, hicieron avanzar las cosas. Por ejemplo, la utopia de la codificacion, de la jurisdiccion internacional obligatoria, de la existencia de Tribunales internacionales, de Organizaciones internacionales, de la utopia federalista o de la union europea. Estas utopias orienta la evolucion juridica desde ideas fuerza, conceptos y visiones (59). Hoy en dia seria la utopia del desarrollo sostenible.

La mitificacion de ciertos conceptos tiene relevancia porque en ocasiones acaban penetrando en el sistema normativo. Ciertos simbolos miticos e ideales --algunos de ellos valores--tienen una gran potencia metaforica que contribuye a reafirmar los valores que subyacen en el sistema juridico, y a transformar ideologicamente el contenido de sus principios y reglas: la paz universal, la democracia o la misma humanidad abstracta (60). Aqui entra en juego el poder de las palabras, que son el tejido del ordenamiento.

Hay que tener precaucion sobre las virtudes de los mitos metaforicos en el marco de la creacion del Derecho, porque pueden conducir a perder de vista el objetivo normativo de una negociacion, favoreciendo la imprecision y la vaguedad terminologica. En todo caso, la legitimite annonciatrice (61), como idea de adecuacion del Derecho a la justicia, se ha manifestado en multiples ocasiones en la AGONU, contribuyendo a transformar la legalidad. Por ejemplo, el Nuevo orden economico internacional fracaso en sus aspiraciones maximalistas, pero los mitos y las utopias contribuyeron, a pesar de algunas desilusiones, a transformar en un sentido solidario el Derecho internacional.

Por lo tanto, el Derecho internacional tambien se desarrolla con referencia a mitos universales que, en ocasiones, se encarnan en el sistema normativo, al menos parcialmente. La utopia invoca el cambio normativo, normalmente en interes de los sujetos mas debiles en el ordenamiento, o de intereses generales, como sucede en relacion con la nocion de desarrollo sostenible. De tal modo que las utopias otorgan al Derecho una dimension ideologica que proyecta representaciones y referencias intelectuales y morales, que se anaden a su dimension organizativa y de registro (S. Sur). En este sentido cabe pensar que, como indica Sur, en su dimension utopica el Derecho internacional es de los debiles, que tiende o debe tender a compensar y corregir las desigualdades, en su dimension organizativa es un derecho de iguales y en su dimension de registro es un derecho de los poderosos, que consagra de manera general su situacion y sus ventajas (62).

Algunos ambitos del Derecho internacional son tributarios de aproximaciones utopicas, como ocurre con el Derecho internacional del desarrollo, el derecho internacional de los derechos humanos o de la prohibicion del uso de la fuerza y el establecimiento del sistema de seguridad colectiva. La Declaracion universal de 1948 establecio un horizonte utopico (63). En la actualidad los denominados derechos de tercera generacion simbolizan nuevas utopias. La utopia de la paz a traves del Derecho ha sido compartida y ha dado lugar a multiples proyectos de paz, a la creacion de la Sociedad de Naciones y de Naciones Unidas (64). La Carta de las Naciones Unidas tiene asi una doble dimension juridica y utopica (programatica, ideologica, casi religiosa), como texto normativo constitucional, de un lado, e ideologico- politico, de otro, donde se pretende el ideal de la paz por el derecho (65). La utopia sirve para orientar el camino, aunque solo se hace camino al andar (66). La nueva utopia del siglo XXI es la del desarrollo sostenible.

En el pasado frente al mito de la paz por el Derecho se oponia el de la ineficacia absoluta del Derecho internacional o al mito del estado de naturaleza se oponia el de la paz por un poder superestatal (67). Del mismo modo constituye un mito reaccionario la concepcion mitica, mistica e hiperbolica de la soberania como nocion absoluta, que conduce a negar la existencia del Derecho internacional. En los ultimos tiempos frente al mito de la ideologia del desarrollo prevalece el mito del desarrollismobi, el crecimiento como principio justificador de una globalizacion asimetrica. Ha sido esta una utopia reaccionaria, que se esta empezando a contrarrestar con el proyecto del desarrollo sostenible. La utopia del desarrollo sostenible no debe por ello ser visto como algo irrealizable, sino como un proyecto de realizacion progresiva.

b) Una transformacion del marco normativo internacional

El desarrollo sostenible esta siendo un ambito especialmente propicio para el soft law, lo que no significa que el hard law sea irrelevante o no exista. Es cierto que no se debe confundir el Derecho con lo que no es Derecho. Indicaba Weil (69) que existe una doble crisis de la normatividad internacional, al debilitarse el Derecho internacional en su inflacion y al aparecer inciertas super-normas (el ius cogens).

En este sentido la difuminacion de la juridicidad de las normas que puede generar el discurso utopico se hace desde la confusion entre las aspiraciones y la evolucion del Derecho, entre el imaginario y la realidad, como sucedio con el NOEI (70), que constituyo fundamentalmente una referencia del derecho deseable (en agraz, soft law), pero no al Derecho positivo (hard law) (71). Pero como hemos senalado en el epigrafe anterior no hay que olvidar que la utopia juega un papel en la lex ferenda cuando reivindica el cambio del Derecho, la modificacion de la lex lata, como sucede con el Derecho internacional del desarrollo sostenible.

El soft law juega un papel relevante en la interpretacion del derecho positivo, en la transformacion progresiva de su contenido, en el comportamiento de los sujetos y en la transformacion de la opinio iuris (72). El soft law es importante porque evidencia la transformacion constante del Derecho internacional y su evolucion. En el desarrollo progresivo del Derecho internacional del desarrollo sostenible la transformacion del soft law en hard law es asimismo importante. Hay instrumentos en la cuestion Empresa-Derechos humanos que tienen una vocacion meramente voluntaria, o no obligatoria. Asi, el Pacto Mundial se concibe como una iniciativa voluntaria en la cual las empresas se comprometen a alinear sus estrategias y operaciones con diez principios universalmente aceptados en cuatros ambitos: derechos humanos, estandares laborales, medio ambiente y corrupcion. En esta iniciativa hay 12000 participantes de 145 paises. Pero el Pacto mundial no genera obligaciones juridicas, no se concibe como un control a las empresas, no genera estandares exigibles ni regimenes para las empresas. Participar en el Pacto mundial implica un compromiso visible de las empresas para introducir los principios en su gestion, publicar en el informe anual una descripcion de las acciones y apoyar publicamente el pacto mundial y sus principios.

Este tipo de iniciativas son bienvenidas como punto de partida, pero indudablemente insatisfactorias como punto de llegada. De ahi la necesidad, en nuestra opinion, de que se produzca un desarrollo progresivo del Derecho internacional en la cuestion de las empresas y los derechos humanos.

En esta linea seria conveniente que tuviese exito la iniciativa que tuvo el Consejo de Derechos humanos, mediante la Resolucion 26/9, de junio de 2014, de elaborar un instrumento juridicamente vinculante para regular, en el Derecho internacional de los derechos humanos, las actividades de las corporaciones transnacionales y de otras empresas (73).

La iniciativa que llevo a la Res. 26/9 fue auspiciada por Ecuador, Sudafrica, Bolivia, Cuba y Venezuela y apoyada por unas seiscientas organizaciones de la sociedad civil. Pero la propuesta no obtuvo el consejo, pues en el Consejo de Derechos humanos recibio el apoyo de 20 Estado, y la oposicion de 14, entre otros de Estados Unidos y los Estados miembros de la Union Europea, mientras que otros 13 Estados se abstuvieron (74).

Desde los primeros debates del grupo de trabajo se vislumbran algunos problemas que pueden obstaculizar un Tratado en la materia. Desde la nocion de empresa, o al ambito de actividades y actores cubiertos por el Tratado, o los derechos humanos que serian tenidos en cuenta o al caracter de las obligaciones que tendrian las empresas, son entre otras, algunas de las dificultades que se han planteado.

Pero avanzar en esta materia no es tarea sencilla, por diversas razones. Las empresas transnacionales operan en un contexto de debilitamiento del Estado en el que el escenario es de escaso desarrollo de las reglas internacionales. Humanizar la globalizacion exige desarrollar controles sobre los no-sujetos (como las empresas), impulsar no solo la autoregulacion sino disminuir la desregulacion, y someter al derecho el mercado. Hay muchos elementos necesitados de aclaracion, como la existencia de un marco normativo fragmentado en diversas Instituciones (Naciones Unidas, Union Europea, OCDE, Organizacion internacional del Trabajo, tratados, Estados, autoregulacion) y convenios asi como en instrumentos internacionales de soft law. Esta dispersion normativa dificulta la identificacion de un marco normativo en el que abunda el soft law.

De otro lado, avanzar se esta haciendo mediante nuevos instrumentos, como son las estrategias nacionales e internacionales o los planes nacionales. Estos instrumentos son distintos a los clasicos Tratados internacionales, estan mas en el ambito del soft law, pero van generando una practica internacional que progresivamente puede contribuir a modificar el marco normativo. En esta linea, aunque en Espana el borrador de Plan nacional de derechos humanos y empresas (75) se ha quedado paralizado, no ha sido asi en otros paises donde ya existen en paises como Reino Unido, Holanda, Dinamarca, Finlandia, Lituano, entre otros. El grupo de Naciones Unidas sobre derechos humanos y empresas viene recomendando en los ultimos anos a los Estados que desarrollen Planes nacionales y United Nations Global Compact publico en 2015 una guia, lo mismo que el Consejo de Europa un ano antes. Mediante los mismos se pretende que los Estados desarrollen en el derecho interno los estandares internacionales en la materia. Estos plantes tienen sus pros y sus contras pues si bien impulsan que los Estados desarrollen sus compromisos en la materia tienen algunos problemas. Entre otros, que su ambito, contenido y practicas cubiertas sean muy restrictivas, o que la base de evaluacion de las empresas no sea rigurosa y objetiva.

El seguimiento que se da a los avances en los ODS no concuerda con la filosofia del Derecho internacional. Como se indica en la Agenda 2030 para el Desarrollo sostenible los procesos de seguimiento y examen a todos los niveles se guiaran por el principio de ser de caracter voluntario (76).

Del mismo modo cabe indicar que el progreso del Derecho internacional del desarrollo sostenible da lugar a la aparicion de principios y reglas novedosos, muchos de los cuales hasta su consolidacion viven un largo camino de peregrinaje del soft law al hard law. Buena prueba de ello es el analisis que realiza el profesor J. Rodrigo sobre los principios del derecho internacional relativos al desarrollo sostenible. Entre estos cabe destacar el principio de utilizacion sostenible de los recursos naturales, el principio de equidad intergeneracional e intrageneracional, el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, el principio de precaucion, el principio de participacion publica y acceso a la informacion y la justicia, el principio de buena gestion de los asuntos publicos (good governances) y el principio de integracion de los aspectos economicos, sociales y medioambientales del desarrollo sostenible (77).

c) Las transformaciones en los actores y sujetos del Derecho internacional

Otro elemento preocupante para el desarrollo sostenible y los derechos humanos, es el fenomeno de la privatizacion que ha conducido asimismo a cambiar el papel de los sujetos de derecho internacional y de los actores de la sociedad internacional. Muchos de los diecisiete objetivos de desarrollo sostenible pueden realizarse si las empresas y otros actores contribuyen a ello. Pero con la expresion privatizacion, en el Derecho internacional, se quiere significar que competencias del Estado y servicios publicos que afectan directamente al goce de los derechos humanos son privatizados y realizados por actores no estatales, lo que incide y dificulta su realizacion. Han senalado los comites de derechos humanos de Naciones Unidas (78) que la obligacion del Estado de respetar y de promover los derechos incluye la obligacion de velar por que los proveedores privados de servicios actuen de conformidad con sus disposiciones, por lo que hay obligaciones indirectas para esas entidades. Las obligaciones de los Tratados internacionales de derechos humanos vinculan a los Estados de manera directa, y no se genera el denominado efecto directo horizontal, pero el Estado solo cumpliria sus obligaciones internacionales si actua de tal modo que se proteja a las personas frente a la accion o inaccion por los particulares de tal manera que no se menoscabe el disfrute de los derechos (79).

En este contexto la responsabilidad de las empresas es especialmente evidente. En Nuremberg ya se planteo la cuestion de las violaciones de derechos humanos por el trabajo forzado de los prisioneros, del que se veian beneficia das las empresas (80). En todo caso de la segunda guerra mundial sigue habiendo asuntos actuales relativos a la reparacion de personas que fueron victimas del holocausto, de lo que se aprovecharon diferentes tipos de empresas, como Bancos, companias de seguros, empresas fabricantes, etc., lo que ha dado lugar a acuerdos de compensacion global, y a indemnizaciones por medio de otras vias como Comisiones internacionales de reclamacion (en companias de seguros), compensacion ex gratia por fundaciones, etc. (81).

En la actualidad muchas amenazas a los derechos humanos no vienen siempre de los Estados, directamente, cuando de actores no estatales y de la incapacidad o de la falta de voluntad de los Estados de controlarlos. Esto ha llevado a que se plantee cada vez mas la cuestion de la aplicacion del Derecho internacional de los derechos humanos en la esfera privada y que se desee un cambio de concepcion de la tradicional vision de los derechos humanos en la relacion Estado-particulares. Esta aproximacion tiene tanto dimensiones de derecho publico como de derecho privado (82)

Se trataria de un cambio del enfoque estatocentrico propio del Derecho internacional publico a otro enfoque mas propio de las necesidades actuales. Pero no es sencillo pues supone una ruptura de la tradicional distincion publico/privado, estatal/no estatal, gubernamental/no gubernamental. La cuestion de las obligaciones de los actores no estatales se ha visto reforzada por fenomenos tales como la globalizacion de la economia internacional--y el poder de las multinacionales--, la privatizacion de servicios publicos (educacion, salud, prisiones, agua, comunicaciones, fuerzas de seguridad), la fragmentacion de los Estados y el poder de los grupos rebeldes no estatales, entre otros fenomenos (83).

El papel de las multinacionales en la sociedad internacional se vuelve a plantear en la descolonizacion, que consideraba que habia injusticias estructurales que habia que cambiar (84). Algunos autores han centrado la denominada crisis del derecho internacional del desarrollo, que se produciria desde mediados-finales de los anos noventa, en el contexto de la creciente presencia de las multinacionales en el escenario internacional, y en la penetracion de una aproximacion al desarrollo desde una ideologia neoliberal (85).

En esta linea las multinacionales y sus inversiones son las causantes en muchos casos de violaciones del Derecho internacional de los derechos humanos, en las situaciones mas diversas. Por ejemplo el Delta del Niger, en Nigeria, es uno de los ecosistemas marinocosteros mas relevantes de Africa debido a su biodiversidad y a la relevancia de las especies que alberga; ademas--como indica Adriana Espinosa (86) --la riqueza de sus materias primas ha captado la atencion de las potencias mundiales y corporaciones desde la epoca colonial. Shell, como ha analizado, Espinosa, empresa con sede en Holanda, tiene el 40% de la produccion petrolifera de Nigeria, y es responsable de importantes danos medioambientales y de violaciones de derechos humanos vinculados a su labor. Asi lo han constatado tribunales locales en Nigeria, en Holanda asi como organismos regionales, como la Comision africana de derechos humanos y de los pueblos y el Tribunal de Justicia de la CEDEAO, asi como otros informes de organos internacionales como el PNUMA. Su actividad en la region ha afectado a derechos tales como el derecho a la vida y a la integridad fisica, a la salud, al agua, a la alimentacion, al trabajo y a un nivel de vida adecuado, etc.

Este es un boton de muestra de como las multinacionales, que no son sujetos de Derecho internacional a estos efectos, tienen comportamientos que afectan a los derechos humanos, siendo dificil que tanto desde la perspectiva del derecho internacional como del Derecho interno respondan por sus actos. La misma preocupacion se extiende a otros ambitos del comercio internacional y de las inversiones internacionales, principalmente. En algunos casos, como ha analizado A. Espinosa, se producen incluso violaciones de normas de ius cogens, en inversiones extranjeras, como sucedio en los asuntos Plama y Phoenix (87).

Ademas, los Informes de relatores de Naciones Unidas indican que las industrias extractivas que realizan operaciones dentro de territorios indigenas o en proximidad de ellos estan convirtiendose en los mas graves retos al ejercicio de los derechos de los pueblos indigenas. Esta situacion se ve empeorada, como ha indicado el relator especial sobre la situacion de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indigenas, James Anaya, por la falta de comprension tanto de las normas basicas minimas relativas a los efectos de las industrias extractivas sufridos por los pueblos indigenas como de la funcion y la responsabilidad del Estado para asegurar la proteccion de sus derechos (88). En su analisis sobre la situacion de los derechos de los pueblos indigenas en Peru, de 2014, pone de relieve el impacto de las industrias extractivas sobre los pueblos indigenas, que en decadas ha sido devastador, y que fundamentalmente se refiere a la contaminacion medioambiental, la falta de participacion, dialogo y consulta previa, en algunos casos. Asimismo analiza los casos de compensaciones y la participacion en los beneficios. Por ello recomendaba una revision del marco regulatorio y de programacion del Estado sobre la proteccion de los derechos de los pueblos indigenas en el contexto de las industrias extractivas (89).

No se trata de una preocupacion nueva. Ya estaba en la aspiracion de un Nuevo orden economico internacional (90). Esto dara lugar a nuevos debates, como el de la conveniencia de otorgar a las multinacionales personalidad internacional. Autores como Charpentier se opusieron al considerar que tal posibilidad abriria las relaciones internacionales a grupos cuyo objetivo determinante es la rentabilidad, y que no estan sometidos a ningun control politico (91). Este debate confundia las nociones de soberania y personalidad juridica. En nuestra opinion seria conveniente reconocer personalidad internacional a las multinacionales a los efectos de su control y responsabilidad. Hay que tener en cuenta que en los anos sesenta o setenta la economia de mercado estaba dominada por los Estados, y las empresas no podian cambiar los engranajes del sistema economico internacional, pero en la actualidad esto ha cambiado, y se ha vuelto <<incontrolable>> (92).

En la actualidad, al interpretar los principios rectores de Naciones Unidas sobre empresas y derechos humanos la doctrina suele poner la lupa en si aquellas cumplen sus obligaciones de debida diligencia en la materia (93). Ibanez y Ordonez han examinado la debida diligencia, que conciben--al igual que Naciones Unidas--como un proceso continuo de gestion para hacer frente a la responsabilidad de respetar los derechos humanos, en el que se debe incluir el concepto de riesgo (en tanto que impacto potencial que la actividad de la empresa puede tener para los derechos humanos). Para llevar a cabo la debida diligencia las empresas deben realizar un proceso de construccion permanente en todas las etapas de su actividad, desde la discusion de un proyecto a su desarrollo. Asimismo analizan el papel del Estado en la debida diligencia en derechos humanos, cuyo deber--cabe recordar--es el de proteger, respetar y garantizar los derechos humanos. Se requiere de los Estados que el proceso de debida diligencia empresarial no quede en nada (94).

Ahora bien, no hay que ocultar que como ha senalado la doctrina mas especializada, la nocion de debida diligencia, aplicada al propio Estado, en el ambito de los derechos humanos, es decir su obligacion de prevenir o investigar diligentemente las infracciones de los derechos y libertades reconocidos convencionalmente -en los organos universales de proteccion--se concibe de manera <<leve o blanda>>, <<poco profunda en lo que al analisis de contenido de la nocion se refiere y en ocasiones hasta incluso alejada de los postulados tradicionales>> (95)

De otro lado, se han impulsado de codigos de conducta para las empresas multinacionales (96)--a --que han sido poco eficaces--o coaliciones en favor del cambio, como la que propuso Annan (97) en 1999 para observar buenas practicas. El 31 de enero de 1999 el SG ONU Kofi Annan impulso en el Foro de Davos el Global compact que ha sido criticado por su caracter no vinculante, las lagunas de la iniciativa y por otras razones. El ECOSOC creo la Comision de sociedades transnacionales. En 1998 se creo un grupo de trabajo para elaborar un nuevo codigo de conducta que, el 26 de agosto de 2003, presento unas Normas de la ONU sobre la responsabilidad de las empresas transnacionales y otras empresas en relacion con los derechos humanos, que establecian obligaciones que debian seguir las empresas en materia de derechos humanos. Se trataba de un proyecto no vinculante. La Comision de Derechos humanos adopto el 20 de abril de 2005 una Resolucion dirigida al Secretario General que cree la figura del Representante especial para los derechos humanos y las empresas transnacionales. Finalmente el 16 de julio de 2011 el Consejo de Derechos humanos aprobada unos principios para ordenar los efectos de las actuaciones de las transnacionales en materia de derechos humanos (98). El Consejo hizo suyo el informe del Representante especial del Secretario General sobre derechos humanos y empresas transnacionales impulsado por John Ruggie (A/HRC/17/31 de 21-III-2011). Estos principios rectores son en la actualidad una buena guia para la accion en pro de los derechos humanos tanto de los Estados como de las empresas, si bien plantean muchas cuestiones que exceden del objeto de esta contribucion. Habria que vincular ambos proyectos, el del desarrollo sostenible y el de los principios rectores, pues la realizacion de unos y otros son interdependientes; habria, ademas, que intentar reconstruir una arquitectura institucional y normativa para estos retos. Estamos ahora en el inicio de un camino para domenar la globalizacion. No es seguro que esta via avance, pero es el unico camino que seria coherente en la defensa de la humanidad, del interes publico global, como se dice ahora.

En todo caso, ademas de vincular ambos proyectos se deberia reforzar su juridicidad desde la perspectiva tanto del Derecho internacional como del Derecho interno. En esta linea, de un lado, el debate, ya analizado de la conversion de los principios rectores de 2011 en un tratado, que carece de consenso suficiente por el momento. De otro lado, algunos autores han planteado la necesidad de que las empresas multinacionales sean objeto de desarrollo mediante normas internas. En esta linea Simons y Macklin (99) han analizado el caso de la empresa canadiense Talisman Energy INc's, empresa comprada por Repsol en 2015.

Antes, la empresa Talisman ha realizado actividades con serio impacto en Sudan, Peru, Australia, Indonesia, Malasia, Vietnam, Timor Oriental y Papua Nueva Guinea, aunque tambien opera en Canada (de donde era originaria) y Estados Unidos. En su libro estos autores consideran que hay ciertos vacios de gobernanza que deberian ser remediados mediante el desarrollo por los Estados de reglas de Derecho interno. En el momento actual, y no solo porque el gobierno espanol este en funciones, esta parado el borrador Plan de Derechos humanos que habia preparado el gobierno espanol. Estos autores consideran que deben desarrollarse normas que controlen a las multinacionales fuera de sus fronteras, cuando actuan en terceros paises, en cuestiones que afectan a los derechos humanos.

III. Reflexiones finales

Los objetivos de desarrollo sostenible parecen plantear la necesidad de nuevas fronteras para el Derecho internacional, pues su realizacion afecta a la propia concepcion del ordenamiento, tanto por lo que se refiere a la teoria de las fuentes como a la teoria de los sujetos; ambas parecen inadaptadas al reto planteado. El desarrollo sostenible constituye una nocion compleja y multidimensional, que plantean desafios en el plano economico, social y medioambiental y abre una nueva hoja de ruta para la Comunidad internacional, que puede servir de acicate para un desarrollo progresivo del derecho internacional.

Las caracteristicas del reto (general, integral, universal, nuevo, revolucionario e indivisible) hacen que la naturaleza del derecho al desarrollo, tal y como habia sido concebida, deba entenderse en otros terminos. A nuestro juicio lo relevante del desarrollo sostenible ya no es el concebirlo o no como un derecho humano, sino el entenderlo como el derecho a un proceso, como un concepto puente y concepto sintesis que puede servir para la realizacion del desarrollo sostenible. En esa linea Rodrigo lo considera un marco metodologico. Estas aproximaciones, unas y otras nos alejan de los parametros clasicos del ordenamiento internacional, como tambien lo hace el ser un derecho internacional por objetivos.

La dimension finalista del derecho internacional no es nueva, ya la hemos visto en el Derecho internacional del desarrollo y en el derecho internacional de los derechos humanos. Pero lo que si es novedoso que esta vision finalista del derecho internacional, que aun mito y utopia como referentes de progreso del ordenamiento, tiene debilidades en cuanto a la exigibilidad. Tal vez esto se debe a que el valor de la solidaridad es uno de los que menos se han desarrollado, tanto en cuanto al principio de cooperacion internacional (al desarrollo), que es un parametro muy general de comportamiento, como a las obligaciones concretas. Ademas, en el marco de los desarrollos actuales y de la gobernanza de la sociedad internacional estamos con los ODS en el inicio de un nuevo camino, en un punto de partida--que no de llegada--cuyos instrumentos de desarrollo deberan desarrollarse para que, mas alla de la retorica y los nuevos propositos dotar de contenido y de juridicidad a los objetivos. La arquitectura normativa e institucional del desarrollo sostenible esta por hacer, como tambien la posicion juridica de los actores y sujetos del orden internacional en la materia.

RECIBIDO: 30 DE SEPTIEMBRE DE 2016 / ACEPTADO: 13 DE OCTUBRE 2016

DOI: 10.15581/010.32.49-81

Carlos R. Fernandez Liesa

Catedratico de Derecho Internacional Publico

Universidad Carlos III de Madrid

carlos@inst.uc3m.es

* Este trabajo constituye un resultado del proyecto de investigacion DER 2014- 55484-P, titulado Actores economicos internacionales y derechos humanos. Especial relevancia para Espana.

(1) Informe de la Comision Mundial sobre el Medio ambiente y el desarrollo <<Nuestro futuro Comun>> (A/42/427 anexo), llamado Informe Bruntland.

(2) Documento final Rio+20, Asamblea General de las Naciones Unidas 2012, parr. 4.

(3) Schamndt, J. y Ward, C. H., Sustainable development. The challenge of transition, VV.AA., Cambridge University Press, 2000, 220 pp.

(4) Vid. sobre el origen y evolucion del termino Perez de Armino, K., Diccionario de accion humanitaria y cooperacion al desarrollo, Icaria editorial, 2006, pp. 180-182.

(5) Rodrigo, A. J., El desafio del desarrollo sostenible, Tribuna Internacional 17, 2015, p. 18.

(6) Sobre las diferentes tesis y desarrollos, asi como incertidumbres que en el Derecho internacional publico plantea la defensa del interes publico, cabe destacar una sintesis de las tendencias (constitucionalismo, derecho administrativo global, pluralismo postnacional, otros enfoques) en el trabajo de Casanovas, O., <<La dimension publica del Derecho internacional actual>>, en BouzA, N.; Garcia, C. y Rodrigo, A. (dirs.), La gobernanza del interes publico global. xxv Jornadas de la AEPDIRI, Tecnos, 2015, pp. 57-81.

(7) Vid. en este sentido Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Resolucion aprobada por la Asamblea General el 25 de septiembre de 2015.

(8) Ferrero, G., <<Una agenda de desarrollo universal despues de 2015. Implicaciones para las politicas de desarrollo>>, Objetivos de desarrollo sostenible: una mirada a 2015, Tiempo de Paz, no. 115 (invierno de 2014), pp. 5-17.

(9) Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Res aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2015

(10) Los objetivos son los siguientes: 1. Poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo. 2. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria. 3. Vida sana. 4. Educacion inclusiva y equitativa. 5. Igualdad de genero. 6. Agua y saneamiento. 7. Energia asequible. 8. Crecimiento sostenido, inclusivo y sostenible. 9. Infraestructuras resilientes, industrializacion inclusiva y sostenible. 10. Reducir la desigualdad en los paises. 11. Ciudades inclusivas y asentamientos humanos. 12. Consumo y produccion sostenible. 13. Cambio climatico. 14. Utilizacion sostenible de los oceanos, los mares y los recursos marinos. 15. Uso sostenible de ecosistemas terrestres, gestion sostenible de los bosques, lucha contra la desertificacion, detencion de la degradacion de las tierras y detener la perdida de la biodiversidad. 16. Promocion de sociedades pacificas e inclusivas para el desarrollo sostenible. 17. Fortalecer los medios de implementacion y revitalizar la Alianza Mundial para el desarrollo sostenible.

(11) Sachs, J., The Age of sustainable development, Columbia University Press, Nueva York, 2014. [Traducido al espanol, La era del desarrollo sostenible, prologo de Ban Ki-Moon, Secretario General de las Naciones Unidas, Paidos Empresa, 2016, 602 pp.].

(12) Beck, U., La sociedad del riesgo mundial, Paidos, 2008.

(13) Innerarity, D., La democracia del conocimiento. Por una sociedad inteligente, Paidos, 2011, 256 pp., p. 64.

(14) Vid. Sachs, J., La era del desarrollo sostenible, Prologo de Ban Ki-Moon, Paidos, 2014, pp. 19-21.

(15) Vid. el interesante libro colectivo Oliver Williams (ed.), Sustainable development. The UN Millennium development goals, The UN global compact, and the common good, VV.AA., University of Notre Dame Press, Indiana, 2014, 415 pp.

(16) Vid. sobre esto mi libro El Derecho internacional de los derechos humanos en perspectiva historica, Thomson Reuters, 2013.

(17) Vid. Bermejo Garcia, R. y Dougan Beoca, J., <<El derecho al desarrollo: Un derecho complejo con contenido variable>>, Anuario de Derecho internacional (1986), pp. 211-249; Oliva MARTINEZ, D., El derecho al desarrollo y la cooperacion internacional, Cideal, 2012; Manero Salvador, A., <<Cuestiones juridicas sobre el derecho al desarrollo como derecho humano>>, Derechos y libertades, no. 15 (2006), pp. 257-279.

(18) Cancado Trindade, A.A., Tratado de directo internazionale dos direittos humanos, vol. II, Safe, Porto Alegre, Brasil, 1999, p. 329.

(19) Gross Espiell, H., Derecho internacional del desarrollo, Cuadernos de la Catedra J.B. Scott, Universidad de Valladolid, 1975, 56 pp.; Id., <<El derecho al desarrollo veinte anos despues: Balance y perspectivas>>, en Reflexiones tras un ano de crisis, Universidad de Valladolid, 1996, p. 38; PEREZ Gonzalez, M., <<Algunas reflexiones sobre el derecho al desarrollo en su candidatura a derecho humano>>, El Derecho internacional en un mundo en transformacion. Liber Amicorum en homenaje al Prof. E. Jimenez de Arechaga, Montevideo, 1995, pp. 321 ss.

(20) Flory, M., <<Inegalite economique et evolution du Droit International>>, Pays en voie de developpement et transformation du Droit International, Colloque d'Aix en Provence, SFDI, 1974, pp. 1140, p. 34.

(21) Garcia-Amador, F. V., El Derecho internacional del desarrollo. Una nueva dimension del Derecho internacional economico, Civitas, 1987; Cancado Trindade, A., <<The contribution of recent World conferences of the United Nations to the relations betweenn sustainable development and economic, social and cultural Rights>>, Les hommes et l'environment. En hommage a Alexander Kiss, Edition Frinon-Roche, Paris, 1998, pp. 119-146.

(22) Abellan Honrubia, V., <<Algunas consideraciones sobre el nuevo orden economico internacional>>, ONU: Ano XL, Revista de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, 13, monografico (abril de 1987), pp. 213-221; PEREZ Gonzalez, M., <<El derecho al desarrollo como derecho humano>>, El derecho al desarrollo o el desarrollo de los derechos, Universidad Complutense, p. 96; M'Baye, K., <<Le droit au developpement comme un droit de l'homme>>, Revue des droits de l'homme (1972), pp. 503 ss.; VV.AA., Fernandez Liesa, C., Marino Menendez, F., El desarrollo y la cooperacion internacional, Universidad Carlos III de Madrid-BOE, Madrid, 1997.

(23) Sengupta, A., Tercer Informe del experto independiente sobre el Derecho al desarrollo, presentado de conformidad con la Res. 2000/5, de la Comision de derechos humanos (grupo de trabajo sobre Derecho al desarrollo), E/ CN.4/2001/WG.18/2, de 2 de enero de 2001.

(24) Flory, M., <<A propos des doutes sur le droit au developpement>>, Les hommes et l'environment. En hommage a Alexander Kiss, 1998, pp. 165 ss.; Vasak, K., <<Le droit International des droits de l'homme>>, RCADI (1974-IV); Uribe Vargas, <<La troisieme generation des droits de l'homme>>, RCADI (1984), t. 359; M'Baye, <<Le droit au developpement comme un droit de l'homme>>, Revue des droits de l'homme (1972), 505 pp; ALSTON, P. y Robinson, M., Human Rights and development. Towards mutual reinforcement, Oxford University Press, 2005.

(25) Abellan Honrubia, V., <<Sobre el metodo y los conceptos en Derecho internacional publico>>, Soberania del Estado y DI. Homenaje al Prof. J.A. Carrillo Salcedo, Sevilla, 2005, pp. 55-74, p. 73

(26) Juste Ruiz, J., <<El desarrollo sostenible y los derechos humanos>>, Soberania del Estado y derecho internacional. Homenaje al Profesor Juan Antonio Carrillo Salcedo, Universidades de Cordoba, Sevilla y Malaga, Sevilla, 2005, pp. 757-778. Asimismo en cuanto a la relacion desarrollo y medio ambiente: MARTIN ARRIBAS, J. J., <<El envite del Derecho internacional a favor de una simbiosis entre el desarrollo y el medio ambiente>>, El desarrollo y la cooperacion internacional, Edicion a cargo de Fernando M. Marino Menendez y Carlos R. Fernandez Liesa, UCIIIM-BOE, Madrid, 1997, pp. 233-273; PRIEUR, M., <<Democratie et droit de l'environment et du developpement>>, RJE (1993/1), pp. 23-30; Gomez Isa, F., <<Desarrollo sostenible: hacia una vinculacion mas estrecha entre la economia y la ecologia>>, Transformaciones estructurales en el actual escenario economico y sus proyecciones de futuro. Homenaje a D. Jose Maria Solozabal, Universidad de Deusto, 1996. Pilette, J., <<Evolution institutionnelle et modes d'intervention du Droit international de l'environment et du development>>, RJE (1993), 1, pp. 5 ss.

(27) Diaz Barrado, C., <<Susteinable development goals: A principle and several dimensions>>, International society and the susteinable development goals, Chairo on development and poverty eradication URJC and SDG-Fund, Thomson Reuters, en prensa, 2016.

(28) Rodrigo, A. J., El desafio del desarrollo sostenible, Tribuna Internacional, op. cit., p. 68 ss

(29) Tal y como aparece, por ejemplo en la Estrategia espanola de desarrollo sostenible, aprobada por el Consejo de Ministros el 23 de noviembre de 2007; o en instrumentos internacionales como el preambulo del Convenio sobre diversidad biologica, de 1992, la convencion marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climatico (1992) y el protocolo de Kioto de 1997, la Convencion de las Naciones Unidas sobre la desertificacion de 1994 y el Protocolo de Cartagena sobre seguridad de la biotecnologia del convenio sobre la diversidad biologica de 2000.

(30) Rodrigo, A. J., El desafio del desarrollo sostenible, op. cit., p. 73.

(31) Vid. Rodrigo, A. J., El desafio del desarrollo sostenible, op. cit., pp. 76 ss.

(32) Dupuy, R. J., L'humanite dans l'imaginaire des nations, College de France, Julliard, 1991, p. 122.

(33) De Vega, P., <<Mundializacion y derecho constitucional: la crisis del principio democratico en el constitucionalismo actual>>, REP, abril/junio de 1998.

(34) Stiglitz, J.E., Un autre monde. Contre le fanatisme du marche, Fayard, Paris, 2006, pp. 37, 58 y 67.

(35) Fontana, J., El futuro es un pais extrano. Una reflexion sobre la crisis social de comienzos del siglo XXI, Pasado&Presente, Barcelona, 2013, 230 pp.

(36) La expresion es de Dupuy, R.J., <<Le dedoublement du monde>>, RGDIP (1996/2), p. 320.

(37) Informe del Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, de 21 de marzo de 2005, parrs. 128-131.

(38) Vid. Carrillo Salcedo, J.A., Globalizacion y orden internacional, Leccion inagural de la Universidad de Sevilla, curso 2004-2005, p. 25; FARINAS Dulce, M.J., Globalizacion, ciudadania y derechos humanos, Instituto de derechos humanos Bartolome de las Casas, Dykinson, 2000, 60 pp.; Feyter, K. de, <<Globalization and human Rights>>, International human Rights law in a global context, Gomez Isa, F., Fester, K. de (eds.), Universidad de Deusto, Bilbao, 2008, pp. 5196. Fernandez Tomas, A., Las estructuras de cooperacion para el desarrollo en las Naciones Unidas, Valencia, 1987; Gonzalez Garcia, I., Naciones Unidas y la coordinacion para el desarrollo, Dykinson Madrid, 361 pp.

(39) Sachs, J., La era del desarrollo sostenible, op. cit., p. 563.

(40) Vid. Dupuy, R. J., <<Droit international et disparites de developpement. Cours general de droit international public>>, RCADI (1979-IV), t. 165, pp. 120 ss.

(41) Vid. tambien sobre las finalidades (en el ambito de las fuentes, la revision de las instituciones y de los principios y normas) del Derecho internacional del desarrollo, Mahiou, A., <<Droit international et developpement>>, en Cardona, J. (dir.), Cursos euromediterraneos Bancaja de Derecho internacional, vol. III, 1999, Aranzadi, 2000, pp. 29-140, en especial pp. 34- 40, pp. 35-36.

(42) Cfr. Carrillo Salcedo, J.A., <<Permanence et mutations en droit international>>, Boutros Boutros Ghali. Amicorum discipulorumque Liber, Bruylant, Bruxelles, 1998, p. 300.

(43) Visscher, C., Teorias y realidades en derecho internacional publico, Bosch, Barcelona, 1962, pp. 135 y 141.

(44) Friedmann, W., <<Droit de coexistence et droit de cooperation. Quelques observations sur la structure changeante du droit international>>, pp. 1 y ss. y 9.

(45) Thierry, H., <<Internationalisme et normativisme en droit international>>, Guy de Lacharriere et la politique juridique exterieure de la France, Masson, Paris, 1989, p. 371. <<L'evolution du droit international. Cours general de droit international public>>, RCADI (1990- III), 222 pp., pp. 17-19

(46) Kennedy, D., Rompiendo moldes en el Derecho internacional: Cuando la renovacion es repeticion, Cuadernos internacional 3, Universidad Autonoma de Madrid, traduccion y prologo de Ignacio Forcada, Dykinson, 2002, en especial. pp. 27-30.

(47) Bollecker-Stern, B., <<Le droit international du developpement: un droit de finalite>>, La formation des normes en droit international du developpement, Flory, M., Henry, J., CNRES, 1984; Gros Espiell, H., <<El derecho al desarrollo veinte anos despues: Balance y perspectivas>>, Reflexiones tras un ano de crisis, VV.AA., Universidad de Valladolid, 1996, pp. 27-59, p. 32; Touscoz, J., <<Les Nations Unies et le droit international economique. Rapport introductif>>, Les Nations Unies et le droit international economique, SFDI, VV.AA., Pedone, Paris, 1987, p. 16; Flory, M., Droit international du developpement, Puf, Paris, 1977; Feuer, G. y CASSAN, H., Droit international du developpement, Dalloz, 2 ed., 1991; Pellet, A., Droit international du developpement, Que sais-je?, 1731, Puf, Paris, 2a ed., 1987; Bennouna, M., Droit international du developpement, Berger-Levrault, 1982; SNYDER, F. y Slinn, P., International law of developpement, Londres, 1987; Bouveresse, J., Droit et politique du developpement et de la cooperation, Puf, 1990.

(48) Vid. Mbaye, K., <<Le droit au developpement en droit international>>, Essays in international law in honour of judge M. Lachs, Martinus Nijhoff Publishers, 1984, pp. 163-177, p.163.

(49) Bermejo. Vers un nouvel ordre economique international. Etude centree sur les aspects juridiques, Editions Universitaires Fribourg Suisse, 1982, p. 15 y 16.

(50) Gutierrez Espada, C., <<Sobre las funciones, fines y naturaleza del derecho internacional contemporaeo>>, Homenaje al Prof. Mariano Hurtado Bautista, 1992, p. 69.

(51) Colliard, C.A., <<Specificite des Etats. Theorie des status juridiques particuliers et d'inegalite compensatrice>>, Melanges offerts a Paul Reuter. Le droit international: unite et diversite, Pedone, Paris, 1981, pp. 153-180, p. 180.

(52) Cfr. Perez Gonzalez, M., <<El derecho al desarrollo como derecho humano>>, El derecho al desarrollo o el desarrollo de los derechos, Ed. Universidad Complutense, VV.AA., p. 96; Flory, M., <<La politique juridique exterieure et le nouvel ordre economique international>>, Guy de Lacharriere et la politique juridique exterieure de la France, De. Masson, 1989, Paris, 158- 266, p. 265.

(53) Dypuy, R.J., La cloture du systeme international. La cite terrestre, Puf, Paris, 1989, p. 31.

(54) En este sentido Dypuy, R.J., <<Droit, revolution, utopie>>, Revolution et Droit international, p. 435; Franck, T., <<Legitimacy in the international system>>, AJIL (1988/4), pp. 705- 759.

(55) Ramiro Aviles, M.A., Utopia y derecho. Analisis de la relacion entre los modelos de sociedad ideal y los sistemas normativos, Tesis doctoral, Universidad Carlos III de Madrid- Instituto de Derechos Humanos Bartolome de las Casas, Getafe, abril de 2000, 779 pp. y p. 18.

(56) Lachs, M., Le monde de la pensee en droit international, p. 18

(57) La utopia tiene un papel mas importante en el Derecho internacional del que, normalmente, se le atribuye. Cumple funciones sobre todo en relacion con la lex ferenda, negando y rechazando reglas, afirmando otras y anticipandose al futuro, siendo una caracteristica frecuente de la utopia, como senala Serge Sur, el referirse a un derecho trascedente, absoluto, y no producir sino un derecho coyuntural. Vid. SUR, S., <<Systeme juridique international et utopie>>, Archives de philosophie du droit, t. 32, Le droit international, Sirey, 1981, pp. 35-45.

(58) Dreyfus, S., <<D'un siecle a l'autre: Remarques sur l'image du droit international public>>, Boutros Boutros Ghali Amicorum discipulorumque Liber. Paix, Developpement, democratie, Bruylant, Bruxelles, 1998, pp. 359 ss.

(59) Nafziger, A. R., <<The functions of religion in the International system>>, The influence of religion on the development of International law, cit., 1991, pp. 149 ss, p. 151.

(60) Cahin, G., <<Apport du concept de mythification aux methodes d'analyse du droit international>>, Le droit des peuples a disposer d'eux-memes. Methodes d'analyse du droit international. Melanges offerts a Charles Chaumont, Pedone, Paris, 1984, pp. 89-115, p.92.

(61) Vid. sobre esto Dupuy, R. J., La Communaute internationale entre le mythe et l'histoire, Economica, Paris, 1986, pp. 119, 120.

(62) Sur, S., <<Sisteme juridique international et utopie>>, Archives de philosophie du droit, t. 32, Le droit international, Sirey, 1987, p. 41.

(63) Carrillo Salcedo, J. A., Dignidad frente a la barbarie. La declaracion universal de derechos humanos, cincuenta anos despues, Minima Trotta, Madrid, 1999, p. 26.

(64) Goyard-Fabre, S., La construction de la paix ou le travail de sisyphe, Vrin, 1994, pp. 225 ss.

(65) Dupuy, P. M., <<L'enfer et le paradigme: libres propos sur les relations du droit international avec la persistance des guerres et l'objectif ideal du maintien de la paix>>, Melanges H. Thierry. L'evolution du Droit international, Pedone, Paris, 1998, pp. 186-199, en especial 188, 191 a 194.

(66) Pons Rafols, X., <<La participacion de Espana en el sistema de acuerdos de fuerzas de reserva de las operaciones de mantenimiento de la paz>>, Agenda ONU, no. 2, 1999, pp. 123-164, p. 147.

(67) Vid. sobre estos mitos y sus contra-mitos Dupuy, R.J., <<L'illusion juridique. Reflexions sur le mythe de la paix par le droit>>, Guy de Lacharriere et la politique juridique exterieure de la France, Masson, Paris, 1989, pp. 245-257, p. 252.

(68) De VEGA, P., <<Mundializacion y derecho constitucional. La crisis del principio democratico en el constitucionalismo actual>>, Revista de estudios politicos (abril/junio, 1998), pp. 13 ss, p. 16.

(69) Weil, P., <<Le droit international en quete de son identite>>, RCADI, cit. pp. 227 ss.

(70) Bennouna, M., <<Realite et imaginaire en droit international du developpement>>, Le droit des peuples a disposer d'eux-memes. Methodes d'analyse du droit international. Melanges offerts a Charles Chaumont, Pedone, Paris, 1984, pp. 59-72, p. 67.

(71) Sobre esto vease el trabajo ya citado del Profesor Romualdo Bermejo, sobre el NOEI. Ademas, Pellet, A., <<Le <<bon droit>> et l'ivraie---Plaidoyer pour l'ivraie (Remarques sur quelques problemes de methode en droit international du developpement), Le droit des peuples a disposer d'eux-memes. Methodes d'analyse du droit international. Melanges offerts a Charles Chaumont, Pedone, Paris, 1984, pp. 465-525, p. 470. Reisman, M., <<The concept and functions of soft law in international politics>>, Essays in honour of judge Raslim Olawale Elias, vol. 1. Contemporary international law and human rights, Bello, E., San, A., Edit, Martinus Nijhoff Publishers, 1992, pp. 135-144, p. 144

(72) Bothe, M., <<Legal and non legal norms: A Meaningful existence of non- binding agreements>>, NYIL (1977-1980), pp. 65-95; Schachter, O., <<The twilight existence of non binding agreements>>, AJIL (1977), pp. 294-304 Chinkin, C., <<The challenge of soft law>>, ICLQ (1989), pp. 850-866; Eisemann, P. M., <<Le gentlement's agreement comme source du Droit international>>, JDI (1979), pp. 326-348; Virally, M., <<La distinction entre textes internationales de portee juridique et textes internationaux depourvues de portee juridique>>, Annuaire de l'Institut de DI (1983), pp. 166 ss.

(73) Vid. al respecto Lopez, C. y Shea, B., <<Negotiating a treaty on business and human rights: a Review of the first intergovernmental sesion>>, Businenss and human rights journal, 1 (2015), pp. 111-116.

(74) Schutter, O. de., <<Towards a New Treaty on business and human rights>>, Business and human rights journal, 1 (2015), pp. 41-67.

(75) Vid. sobre esto O'Brien, M.; Mehra, A.; Blackwell, S. y Poulsen-Hansen, C. B., <<National action plans: Current Status and future prospects for a New business and human rights governance Tool>>, Business and human rights Journal, 1 (2015), pp. 117-126. Vid. sobre el Plan Marquez Carrasco, C., <<El Plan nacional de Espana sobre empresas y derechos humanos y la implementacion de los pilares de proteger, respetar y remediar: oportunidades y desafios>>, Espana y la implementacion de los principios rectores de las Naciones unidas sobre empresas y derechos humanos: oportunidades y desafios, VV.AA., Huygens, 2014, 790 pp., 25-53; sobre la practica espanola, entre otros, en el mismo libro colectivo Pigrau, A. y Jaria, J., <<La aplicacion de los principios rectores sobre empresas y derechos humanos en el caso de los danos al medio ambiente causados por empresas espanolas en terceros paises>>, pp. 303 ss.; en el mismo libro Belmonte Aliaga, N., <<The right to housing and the Spanish banking sector: implementing the UN guiding principles on business and human rights>>, pp. 473 ss.; Mendiola Gonzalo, M., <<Observaciones de Amnistia internacional sobre el plan nacional de empresas y derechos humanos>>, pp. 509 ss.; Vivas Teson, I., <<Algunas consideraciones sobre la reparacion del dano por violacion de los derechos humanos por la empresas transnacionales espanolas>>, pp. 571 ss.;

(76) Transformar nuestro mundo: La agenda 2030 para el desarrollo sostenible, op. cit., par. 74.

(77) Vid. sobre estos Rodrigo, J., El desafio del desarrollo sostenible, op. cit., pp. 95-191.

(78) Observacion general no. 5, de 2003 sobre las medidas de aplicacion de la convencion sobre derechos del nino, de 27-XI-2003, par. 42.

(79) En este sentido Observacion general n 31. Naturaleza de las obligaciones impuestas a los Estados por el Pacto, 26-V-2004, par. 4.

(80) Vid. el comentario de Martin Burgos, J. A., <<Inmunidades jurisdiccionales de los Estados, normas internacionales de la Union Europea y Derechos humanos>>, Libro homenaje a Damaso Ruiz-Jarabo Colomer, CGPJ, 2011, pp. 78 ss.; Esposito Massici, C., Inmunidad del Estado y derechos humanos, Thomson, 2007; Requejo, M., <<Transnacional human Rights claims against a State in the European area of freedom, justice and security---A view on ECJ judgement, 15 february 2007-C-292/65, Lechoritou and some recent regulations>>, The European Legal forum, 5-2007, pp. 206-211.

(81) Vid. sobre esto Shelton, D., Remedies in International human Rights law, Oxford University Press, 2005-2006, 498 pp., p. 432.

(82) Vid. Alvarez Torne, M., <<El derecho internacional privado ante las vulneraciones de derechos humanos cometidas por empresas y respuestas en la UE>>, REDI, vol. lxv (2013), 2, pp. 157-191; Badge, M., <<Transboundary accountability for transnational corporations: using private civil claims>>, Chatam House, WP., 2006; Marin Urtega, O., Empresas multinacionales y derechos humanos en Derecho internacional, Bosch, Barcelona, 2008; Bonet Perez, J., <<Los actores privados de caracter economico y su incidencia en la formacion y aplicacion del Derecho internacional publico: especial referencia a las empresas transnacionales>>, en Abellan, V., Bonet, J. (dirs.), La incidencia de la mundializacion en la formacion y aplicacion del DIP, Bosch, Barcelona, 2008.

(83) Vid. un analisis en Clapham, A., Human Rights obligations of non-State actors, Oxford, 2006, 605 pp.Del mismo autor Human Rights in the private sphere, Clarendon Press, Oxofrd, 1993, 380 pp.

(84) Vid. como ejemplo de esta aproximacion Drai, R.; Thuan, C., Minh, T.; Bernard, J. P. y Fontaine, J.M., Multinationales et droits de l'homme, Puf, 1984.

(85) Lo que lleva, indica Teitelbaum, a un <<desarrollo inhumano>>. Vid. su libro TeiTELBAum, A., La crisis actual del derecho al desarrollo, Universidad de Deusto, Instituto de derechos humanos, Bilbao, 2000, 101 pp.

(86) Espinosa, A., <<La aplicacion de la responsabilidad de respetar en situaciones de degradacion ambiental: un apunte critico a la luz del caso Shell en Nigeria>>, mimeo; vid. tambien de la misma autora <<La justicia ambiental, hacia la igualdad en el disfrute del derecho a un medio ambiente sano>>, Universitas. Revista de filosofia, derecho y politica, no. 16 (2012), pp. 51-77; asimismo Hernandez Zubizarreta, J.; Gonzalez, E. y Ramiro, P., Diccionario critico de empresas transnacionales. Claves para enfrentar el poder de las grandes corporaciones, Icaria, Barcelona, 2012. Ebeku, K., <<Constitutional right to a healthy environment and human rights approaches to environmental protection in Nigeria: Gbmre v. Shell revisited>>, RECIEL, vol. 16, no. 3, pp. 312-320. Human rights Watch, The Price of oil. Corporate responsibility and human rights violations in Nigeria's oil producing communities, Nueva York, 1999.

(87) Vid. el analisis de ESPINOSA, A., <<The assessment of corporate conduct towards human rights in investor-State disputes settlement: Why we should (and can mix) the sheep and the goats>>, Bussiness and human rights, mimeo.

(88) Vid. Informe del Relator especial sobre la situacion de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indigenas, James Anaya, 11 de julio de 2011.

(89) Vid. Informe del Relator especial sobre los derechos de los pueblos indigenas en Peru, en relacion con las industrias extractivas, 7 de mayo de 2014; vid. asimismo las Observaciones sobre la situacion de los pueblos indigenas en Guatemala en relacion con los proyectos extractivos, y otro tipo de proyectos, en sus territorios tradicionales, de J. Anaya, de 7 de junio de 2011.

(90) Vid. Sprote, W., <<Negociations on a United Code of conduct on transnacional Corporation>>, GYIL (1990), 331; Muchilinski, P., <<Attempts to extend the accountability of transnacional corporations: The role of UNCTAD>>, Kammirs, T., Zarifi, S. (eds)., Liability of Multinational corporations under International law, Kluwer, 2000, pp. 97-117; Martin-ortega, O., Empresas multinacionales y derechos humanos en el Derecho internacional, Bosch, Barcelona, 2008, p. 345; Alston, P., Non State actors and human Rights, Oxford University Press.

(91) Charpentier, M.J., <<Tendances de l'elaboration du droit international public coutumier>>, L'elaboration du droit international public, SFDI, Paris, 1975, p.pp. 105 ss, p. 129.

(92) Bermejo Garcia, R., <<Las empresas transnacionales como actores y sujetos potenciales en la sociedad internacional>>, en Barranco, C., Celador, O., Vacas Fernandez, F. (coords.), Perspectivas actuales de los sujetos de derecho, Coleccion Peces-Barba, no. 2, Departamento de Derecho internacional, filosofia y eclesiastico, UC3M, 2012, pp. 89 ss.

(93) Como ejemplo, el analisis de SIAC, C., <<Due diligence in transnational mining projects: Mining registries and legal opinion issues>>, International and comparative mineral law and policy, Bastida, Walde y Warden-Fernandez (eds.), Kluwer Law international, 2005, pp. 389-398.

(94) Vid. Ibanez, P. y Ordonez, V., <<Papel de las empresas y de los Estados en la debida diligencia en derechos humanos>>, Revista colombiana de Derecho internacional (2014), 219- 246.

(95) En este sentido vease el estudio de Lozano Contreras, J.F., La nocion de debida diligencia en Derecho internacional publico, Universidad de Alicante, Atelier Libros, p. 264

(96) Vid. Merciai, P., Les entreprises multinationales en Droit international, Bruylant, Bruxelles, 1993, 414 pp. Lador-Lederer, J. J., International non governmental organizations and economic entities, Leyden, 1963; Angel, H.G., <<Multinational corporate enterprises>>, RCADI, t. 125 (1968-III), pp. 447-600; Seidl-Hohenveldern, Y., <<International economic law>>, RCADI, 198 (1986-II), pp. 21-264; Wallace, D., International regulation of multinational corporations, New York, 1976.

(97) Annan, K., Un destino comun. Un compromiso renovado. Memoria anual sobre la labor de la Organizacion, 2000, Nueva York, par. 23, p. 7.

(98) Vid. Marquez Carrasco, C., Espana y la implementacion de los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre empresas y derechos humanos: oportunidades y desafios, VV.AA., Huygens, 2014, 791 pp. Esteve Molto, J., <<Los principios rectores sobre las empresas transnacionales y los derechos humanos en el marco de las Naciones Unidas, para proteger, respetar y remediar: ?Hacia la responsabilidad de las corporaciones o la complacencia institucional?>>, Anuario Espanol de Derecho internacional, vol. 27 (2011), pp. 317-35. Heineman, A., <<Business enterprises in public International law: the case for an International code of corporate responsibility>>, Essays in honour of Judie B. Simma, Oxford University Press, 2011, pp. 718 ss.

(99) Simons, P. y MacKlin, A., The governance gap: Extractive Industries, human rights and the home State Advantage, Routledge, London, 2014, 422 pp.
COPYRIGHT 2016 Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2016 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Fernandez Liesa, Carlos R.
Publication:Anuario Espanol de Derecho Internacional
Article Type:Ensayo
Date:Jan 1, 2016
Words:15660
Previous Article:Los objetivos de desarrollo sostenible: un principio de naturaleza incierta y varias dimensiones fragmentadas.
Next Article:La incidencia del <> en la seguridad energetica europea. Especial referencia al sector del gas.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters