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Traduccion y posmodernidad: una relacion necesaria.

El movimiento posmoderno se ha descrito en numerosas ocasiones como una condicion de la cultura en la que emergentes y decadentes practicas economicas, politicas, sociales e incluso artisticas <<meet, clash or exist in a modus vivendi>> (Hoesterey: 1991, X) y donde discursos y debates contrarios se cruzan. La traduccion, con su mito de Babel y su mezcla de idiomas, aparece como un perfecto caldo de cultivo para el posmodernismo; y esto es asi precisamente porque tambien es este, la traduccion, un lugar donde ocurre un intercambio y una dislocacion cultural y porque es un lugar donde el dificil reconocimiento de la division entre textos, idiomas, tradiciones, culturas y pueblos tiene lugar. De manera muy similar al posmodernismo, pues, la traduccion se caracteriza por encontrarse entre, al menos, dos frentes; hallandose esta como se halla entre las demandas del sistema fuente y las del sistema termino, enfrentandose a la necesidad de convertir en familiar lo que es extrano y hacer justicia al otro como extrano y con la obligacion de mediar en el significado y negociar con la inestabilidad de este, se podria afirmar que la traduccion es un hecho linguistico hibrido. Como tal, el texto traducido enfatiza la base intertextual, dejando un tanto de lado la autoria del mismo en cuanto que al menos lleva la marca de dos autores con senales de otros textos o contextos.

Desde este punto de vista posmoderno ya no podemos concebir la traduccion como la mera reproduccion de un original; mas bien habremos de reconceptualizar el termino basandonos en la reescritura de un <<original>> ya pluralizado. La traduccion es, ademas, operativa en lo que se ha convertido en la encarnacion (en un sentido material, como veremos mas adelante) de las teorias de la textualidad de Barthes, Foucault y Derrida, donde la convergencia entre la teoria literaria posmoderna y la tecnologia informatica ofrece nuevas posibilidades, no solo para la lectura electronica y la escritura de literatura, sino tambien para la teoria y la practica de la traduccion. La pantalla del ordenador es capaz de permitirnos ver las diferentes versiones traducidas de una obra y, como se analiza en este articulo, este hecho demuestra, por un lado, como lo que queda de la <<invisibilidad>> de Barbara Godard y Lawrence Venuti se puede convertir en una realidad, en la realidad virtual del hipertexto; por otra parte, la tecnologia computacional es capaz de hacernos visible toda la produccion de un texto y, por tanto, acabar casi por completo con la separacion jerarquica entre el llamado texto original y sus versiones, consiguiendo de esta manera un reajuste del equilibrio entre la unicidad y la variacion y una reconfiguracion de nuestros conceptos de autoria, originalidad y, como veremos mas adelante, de traduccion. Antes de pasar a estudiar las posibilidades que nos ofrecen estas premisas para los estudios de la traduccion, conviene explorar, aunque sea brevemente, las teorias que han anticipado el paso del intertexto al hipertexto.

Mientras que el hecho de aceptar con los ojos cerrados la afirmacion de <<la supremacia del original>> nos llevaria tradicionalmente a dar por bueno lo que Theo Hermans afirmaba diciendo que <<the study of translation then serving merely to demonstrate that original s outstanding qualities by highlighting the errors and inadequacies of any number of translations of it>> (Hermans: 1985, 8), tambien debemos tener en cuenta que esta conceptualizacion ha perpetuado un sentimiento de inferioridad de la traduccion con respecto al original. Para concebir un texto en terminos posmodernos, es decir, como hipertexto, como una busqueda de otros textos, como una traduccion de otros textos y fragmentos de lenguaje, tenemos que borrar la distincion entre original y traduccion y de este modo acabar con la relacion jerarquica entre ellos, entre lo que se daba en considerar primario y unico y lo admitido como secundario y <<de segunda categoria>>. Como dice Barthes en esta conocida cita:

We know now that a text is not a line of words releasing a single "theological" meaning (the "message" of the Author-God) but a multidimensional space in which a variety of writings, none of them original blend and clash. The text is a tissue of quotations drawn from innumerable centres of culture (Barthes: 1977, 46).

Es en este sentido en el que Barthes puede argumentar que el poder de un autor es mezclar textos, es decir que un autor <<ought to know that the inner "thing" he thinks to "translate " is itself a ready-formed dictionary>> (Barthes:1977, 46). Podemos aqui seguir a traves de las implicaciones del articulo de Barthes <<The Death of the Author>> el papel y el estatus del traductor, en cuanto que alli se cuestiona el concepto del autor como <<genio-creador>> de una obra literaria unica que se basa en una <<transcendental and utopian conception of translation as reproducing the original, the whole original and nothing but the original>> (Hermans: 1985, 9). Cuando Barthes afirma que <<once the Author is removed, the claim to decipher a text becomes quite futile. To give a text an Author is to impose a limit on that text, to furnish it with a final signified, to close writing>> (Barthes: 1977, 147), esta implicando la liberacion de la literatura de la autoria de una presencia todopoderosa detras del texto, una presencia que organiza y da significado a la escritura. Barthes, pues, no solo pone en tela de juicio la antigua creencia del descubrimiento del significado real de la obra que yace ahi eternamente sembrado por el misterioso y gran autor, sino que tambien redefine la labor del lector. Aqui, el lector ya no es el descubridor de las intenciones y los significados del autor, ya no es un mero consumidor, sino que esta legitimado para abrir (y romper si fuera necesario) el texto y producir una multitud de relecturas (que en realidad son re-escrituras) del mismo. La declaracion de Barthes a favor de la muerte del autor (que implica el nacimiento del lector) tambien puede traer consigo el nacimiento del traductor, en cuanto que este abre la escritura y la libera de la represion de una lectura unica y univoca. En otras palabras, debido a que Barthes se niega a asignar un significado ultimo y <<secreto>> al texto, tambien esta rechazando el cercenamiento de la proliferacion de significados; si, segun Barthes, un texto <<answers not to an interpretation, even a liberal one, but to an explosion, a dissemination>> (Barthes: 1977, 147), se puede deducir que una traduccion no sirve para inscribir unicamente el significado del original. Para este traductor-lector, el texto ha dejado de ser sagrado y es mas bien un recurso capaz de engendrar una gran variedad de relecturas. Se puede decir, pues, que el traductor fiel muere con el autor, con la desaparicion de nuestra fe en el Autor-Dios.

Lo que se cuestiona con este cambio hacia la intertextualidad no es solo la unidad y la identidad de un texto, aunque este tenga limites bien identificables, sino tambien, y en palabras de Jacques Derrida, <<the unity and identity of a language, the decidable form of its limits>> (Derrida: 1985a, 173); Derrida elabora este punto relacionado con la traduccion en The Ear of the Other: [translation] can get everything across except this: the fact that there are, in one linguistic system, perhaps several languages or tongues. Sometimos--I would even say always--several tongues. This is impurity in every language. This fact would in some way have to threaten every linguistic system s integrity, which [...]presumes the existence of one language and of one translation in the literal sense, that is, as the passage from one language into another. So, if the unity of the linguistic system is not a sure thing, all of this conceptualization around translation (in the so-called proper sense of translation) is threatened (Derrida: 100).

Al deconstruir el concepto de traduccion, Derrida nos empuja hacia el concepto casi inimaginable de una traduccion originaria antes de cualquier distincion entre original y traduccion. Esta reconceptualizacion de la traduccion tambien queda reflejada en la frase de Derrida plus d'une langue (1) que tiene un doble significado: en primer lugar, mas de una lengua frente a una sola lengua; por otra parte, el critico frances dice que ya no hay mas que una lengua porque la lengua en si es una multiplicidad.

La differance de Derrida es el termino que senala, no la oposicion entre dos terminos, ya sea entre dos idiomas o dos textos, sino el cambio de las relaciones dentro de cada relacion y, ademas, dentro de cada termino. Si un texto es un intertexto, es decir, la busqueda de otros textos, ya es una traduccion de otros textos y, por tanto, ese texto ya no puede estar en una posicion prioritaria con respecto a otros, por lo que un texto y su traduccion ya no pueden permanecer en una posicion opuesta el uno del otro. ?Como podria, si no, haber una oposicion perfectamente marcada entre dos elementos si cada elemento en si mismo se multisecciona con otros textos, si un elemento ya es la busqueda de las busquedas de otros textos (o traducciones)? La relacion (o la falta de ella) entre texto y traduccion nunca es estable ya que las relaciones cambiantes, la busqueda de otros textos rechazan una simple oposicion binaria estatica y, por tanto, niegan la posibilidad de cualquier demarcacion clara de los limites o distinciones entre ellos.

Differance es la logica mediante la cual Derrida saca partido de las oposiciones binarias. Si estas oposiciones se basan en relaciones de jerarquia, en las que un termino de la relacion ejerce su supremacia sobre el otro, un movimiento deconstructivo se antoja necesario con el fin de dislocar esa estructura jerarquica e institucionalizar un movimiento contrario entre los elementos de la relacion. Este movimiento contrario debe ser transitorio en cuanto que no ha de elevar el elemento subordinado y parar ahi, sino que debe ofrecer oposiciones insostenibles per se. En nuestro contexto de la traduccion, esto quiere decir que la oposicion entre traduccion y original (que ha mantenido casi siempre a la traduccion como elemento secundario) se deshace cuando el original queda expuesto a lo que resulta de la traduccion, hecho este que ilustra, aunque sea solo temporalmente, la importancia de la traduccion; ademas, y como vimos anteriormente, al borrar la distincion entre los terminos, la traduccion ayuda a acabar con la relacion jerarquica existente entre ellos. La diferencia entre original y traduccion, que se basaba en una estructura binaria fija, se solia representar enraizada en la represion de una diferencia interior, diferencia que habita en cada texto y como tal ya habita en el original, lo que hace que este ya sea diferente a si mismo. La pregunta de como ser <<fiel>> al original, de como traducirlo <<correctamente>> se antoja insostenible si aceptamos la afirmacion anterior en cuanto a la diferencia interior del original o si consideramos el analisis de Barthes expuesto mas arriba que mantenia el original como un intertexto.

La valoracion negativa de un termino frente a otro en parejas binarias tales como original frente a traduccion o autor frente a traductor tambien se percibe en otros duos semejantes como modelo frente a copia, unico frente a reproducible o unico frente a multiple. Los terminos privilegiados en estos binomios son aquellos que poseen cualidades originales; lo que se prestigia es lo <<unico>>, no lo <<reproducible>>, es decir, lo singular frente a lo plural. De esta afirmacion surge otra pregunta relacionada con la preocupante cuestion de la inferioridad de la traduccion respecto al original: ?como se pueden valorar las copias, las traducciones respecto a los originales si, por naturaleza, aquellas pueden llegar a aparecer incluso multitudinariamente? Planteada la cuestion de otra manera, podriamos decir que como siempre existe la posibilidad de que haya otra(s) traduccion(es) del mismo texto, se evita asi la existencia de una traduccion definitiva y final que declarase a todas las demas como imperfectas y superfluas. En este sentido, la serializacion de la traduccion no solo pluraliza el original, sino que ademas pone continuamente en tela de juicio la <<originalidad>>, es decir, la unicidad per se. Desde el punto de vista posmoderno de la produccion, la traduccion no es mas que la celebracion de muchas versiones multivalentes de un <<anoriginal original>> (2). Este cambio de <<uno a muchos>> es tambien un paso del perjuicio al beneficio, de la equivalencia inalcanzable a la proliferacion imparable.

Llegados a este punto, debemos reexaminar el aura del original y ello nos lleva a plantear una serie de preguntas: ?que es lo que tradicionalmente nos hace admirar lo unico, lo original, lo autentico?, ?que es lo que nos molesta ante la mera posibilidad de una multitud de versiones diferentes?, ?que o quien perpetua el mito del genio original?, ?es la fe en el Autor-Dios?, ?es el enfasis en la originalidad el principio por el que se busca mantener el control y preservar el orden y la estabilidad ante lo que en su articulo <<What is an Author?>> Michel Foucault llama <<cancerous and dangerous proliferation of significations}} (Foucault: 1986, 102)?, ?es, en fin, el culto a la originalidad el mecanismo mediante el cual se busca asegurar la autorizacion del traductor? Para contestar todas estas preguntas vamos a acudir al analisis de la autoria desarrollado por Foucault.

La funcion del autor en la tradicion occidental, segun Foucault, es regulatoria: el nombre del autor se utiliza para <<group together a certain number of texts, define them, differenciate them from and contrast them to others, thus, marking off the edges of the text>> (Foucault: 1986, 107) y con ello se consigue una cierta unidad en la escritura; no obstante, al considerar al autor como <<creador genial>> y estimarlo <<so different from all other men, and so trascendent with regard to all languages that, as soon as he speaks, meaning begins to proliferate, to proliferate indefinitely>> (118) ya se esta creando una jerarquia que favorece al autor y que se asemeja a la de un dios. El ensayo de Foucault analiza el papel y el estatus del autor pero tambien pone en marcha un movimiento de retroceso. Para Foucault el autor es:
   [...] a certain functional principle by which, in our culture, one
   limits, excludes, and chooses; in short, by which one impedes the
   free circulation, the free manipulation, the free composition,
   decomposition, and recomposition of fiction [...] The author is
   therefore the ideological figure by which one marks the manner in
   which we fear the proliferation of meaning (119).


Es precisamente aqui donde vemos al autor como el todopoderoso depositante de todos los significados, como alguien que controla todos los significados: no conviene que se le vaya su texto de las manos y que pase a las de otros (el traductor). Si trasladamos el argumento de Focault al ambito de la traduccion, se podria afirmar que la insistencia en los <<errores>> de cualquier traduccion, la insistencia en la perdida y el enfasis en los fallos no es solo una manera de reducir su estatus hasta que solo veamos un producto de <<segunda>> (siempre medido respecto al modelo de primer orden, claro esta); tambien constituyen los hechos arriba indicados un intento de reducir la proliferacion del texto (ya sea original o traducido). En otras palabras, infravaloramos y devaluamos la traduccion porque en realidad la tememos debido a lo que representa: una ostentosa manifestacion de los aspectos mas incontrolables de la textualidad, es decir, lo que antes llamaba Foucault <<cancerous and dangerous proliferation of significations>>. Ademas, y por extension, la figura del traductor tambien aparece infravalorada ya que es el iniciador de la proliferacion de discursos, el multiplicador de las versiones.

Teoricos de la traduccion (y traductores al mismo tiempo) como Barbara Godard y Lawrence Venuti, sin duda muy influenciados por las teorias de Barthes y Foucault aqui esbozadas, han buscado senalar por encima de todo el potencial de cualquier texto original para la proliferacion y, por ende, la importancia del papel productivo y transformador del traductor en el proceso de la transmision textual, afirmacion esta que choca con la tradicional idea del traductor como alguien invisible y retraido. Por un lado, Venuti insiste en que la traduccion es <<an active production of the text which resembles, but nonetheless, transforms the original>> (Venuti: 1986, 181), conviccion que le hace mas adelante definir una tecnica de lectura critica en la que el proceso productivo de la traduccion se puede y debe hacer visible (182); de manera similar, Godard destaca la naturaleza transformativa de la traduccion como una <<produccion>> en lugar de una <<reproduccion>> del original en donde la actividad del traductor es doble: lectora y escritora (Godard: 1990, 91). Tanto la <<lectura critica>> de Venuti como estrategia traductologica que expone los multiples y divididos significados en el texto en lengua extranjera y los lleva a otro grupo de significados, igualmente multiples y divididos (Venuti: 190), como las <<relecturas>> y <<reescrituras>> de Godard que adelantan el texto como una red de significados que en la traduccion entra en una nueva red que aumenta todavia mas su productividad (Godard: 94) nos llevan de nuevo a Barthes, y no unicamente porque en su obra S/Z desarrolla, curiosamente, las mismas estrategias aqui esbozadas de Venuti y Godard, sino porque en esta obra Barthes tambien sirve a otros teoricos el modelo de hipertexto y, como veremos mas adelante, les lleva a poner en practica argumentos relacionados con la traduccion hasta hace bien poco desconocidos.

Barthes afirma en S/Z que solo se puede llegar a apreciar la verdadera multiplicidad de un texto cuando se relee; es decir, solo nos damos cuenta de que un texto es plural porque, cuando lo releemos, lo podemos leer de manera diferente. Lo que Barthes pretende es conseguir una lectura del texto que sea una relectura desde el comienzo (Barthes: 1990, 16). Esta estrategia que se desarrolla a lo largo de todo el libro rompe la coherencia del texto con el fin de revelar no un <<secreto>>, un ultimo significado, sino una multiplicidad de significados y abrir ese texto como un lugar donde quepan diferentes posturas de lectura.

Como estrategia, este analisis es de gran utilidad para aquellos con intereses politicos en la formacion de las literaturas. Por ejemplo, Barthes ha influido decisivamente en estudiosas feministas de la literatura y de la traduccion, como por ejemplo la ya citada Godard, Suzanne Jill Levine o Rosemary Arrojo, precisamente porque la estrategia de Barthes permite a las feministas leer los textos patriarcales <<contra corriente>>, es decir, resistiendose al discurso patriarcal dominante dentro de un texto. Releer esos textos segun sus ideologias alternativas e incluso contrarias y, por tanto, abrir el texto a nuevas lecturas, sirve a las feministas como estrategia para sus lectoras feministas en cuanto que no solo pueden reclamar su propia voz feminista de dentro de esos textos, sino que ademas pueden posteriormente reescribir esos textos tambien desde su propia perspectiva. Como traductora feminista, Godard aboga por esa postura de <<relectura>> y <<reescritura>> desde el principio (3). Haciendose eco de las palabras de Barthes, en su mas que interesante articulo <<Theorizing Feminist Discourse/Translation>>, Godard recapitula sus intenciones subrayando la necesidad de cambiar las relaciones de poder entre autores, lectores y traductores:
   The feminist translator, affirming her critical difference, her
   delight in interminable rereading and re-writing, flaunts the signs
   of her manipulation of the text. Womanhandling the text in
   translation would involve the replacement of the modest and
   self-effacing translator. Taking her place would be an active
   participant in the creation of meaning [...] (94).


El traductor (la traductora) de Godard es mas manipulador que fiel, mas agresivo que servil, mas visible que transparente. Esta visibilidad del traductor que ella describe en la anterior cita, y que junto a otras traductoras feministas en su mayor parte canadienses practica, viene precedida de una larga historia sobre la invisibilidad del traductor que Lawrence Venuti expuso en su libro The Translator Invisibility. A History of Translation. Venuti reacciona en contra de las convenciones anglo-norteamericanas de la traduccion, estetica que defiende, como la quintaesencia de la traduccion, la fluidez del texto y la facil lectura del mismo (Venuti: 1995, 187). Ante esta estetica de la <<transparencia>> que exige un texto traducido que se lea con fluidez y que, al menos, pretenda parecerse al original y la postura contraria, en la que la intervencion del traductor en el proceso de la trasmision textual debe ser de lo mas apreciable, Venuti adopta una postura que el llama <<resistancy strategy in translation>> (Venuti: 1991a, 16); mas que <<domesticar>> el texto extranjero, el mismo en sus traducciones de la poesia de De Angelis lleva a cabo una estrategia que denomina, segun los postulados de Philip Lewis, <<fidelidad abusiva>>; segun Venuti, este tipo de traduccion le llevo a <<far from proving more faithful to the Italian texts, in fact abuse[s] them by exploiting their potential for different and incompatible meanings>> (Venuti: 1991a, 16). Como traductor <<infiel>>, no se le puede acusar de traicionar el texto original, ya que no traiciona su pluralidad intrinseca. Lo que de verdad nos interesa de la propuesta de Venuti es que no busca domesticar el texto, convirtiendo asi todas sus posibilidades interpretativas en una sola, ni tampoco extranjerizarlo, de modo que tengamos que buscar un modelo externo que, segun el, sea un patron consecuente para la traduccion. Esta vision de la traduccion esta basada en la premisa de que todos los textos se pueden hacer comprensibles a un lector que no conoce el idioma original y, en ultimo termino, se pueden llegar a conocer a fondo. A este respecto, la estrategia traductologica de Venuti no es muy diferente de las lecturas desconstructivas de las que hablaba Paul de Man, que prestaban una atencion especial a la irreducible heterogeneidad dentro de los textos. Segun de Man, estas lecturas constituyen un tipo de resistencia a las tendencias totalitarias que, segun el, han reinado en la mayoria de los movimientos artisticos. El traductor de Venuti, pues, indaga en las contradiciones y en los puntos debiles y, al igual que el lector de Barthes, abre el texto. En su articulo <<Simpatico>> resume muy especificamente su estrategia interpretativa de la traduccion:
   [...] in effect opens up the contradictions in the poem,
   foregrounds it, and perhaps reveals an aspect of De Angelis's
   thinking of which he himself was not concious or which, at any
   rate, remains unresolved

   [...] My interpretive translation exceeds the source-language,
   supplementing it with research that indicates its contradictory
   origins and thereby puts into question its status as the original,
   the perfect and self-consistent expression of authorial meaning of
   which the translation is always the copy, ultimately imperfect in
   its failure to capture the selfconsistency (1991a, 15).


Lo que es evidente tanto en el caso de Venuti como en el de Godard es que, al hacerse notar desde su posicion de traductores, <<multideterminan>> la escritura, es decir, que la inclusion de la voz escritora en el texto traducido, ya sea la del propio escritor o en nuestro caso la del traductor, pone en marcha un proceso de <<indeterminabilidad>>.

La escritura posmoderna, ya sea en cuanto a la creacion propia o a la critica, subraya las convenciones que son parte del propio proceso creativo y hace visibles los mecanismos de su propia construccion. En esta misma linea comenta Sean Burke:

The re-entry of the subject into the writing disrupts its claims to objectivity, because far from figuring as a function of Cartesian certitude, the author (en este caso el traductor) operates as a principle of uncertainty in the text, like the Heisenbergian scientist whose presence invariably disrupts the scientificity of the observation (Burke: 1992, 173). (4)

Si la reentrada del sujeto en el proceso de la escritura es tambien el resultado de una negacion de la analogia entre la realidad y la escritura, entonces podemos afirmar que la entrada del sujeto en el proceso de la traduccion no es una mera negacion de la convergencia entre realidad y copia, sino que ademas niega la equivalencia entre el original y su version traducida. La manera de traducir que proponen Godard y Venuti se puede emparentar con la descripcion de la relacion autor-obra ya hace tiempo dada por John Barth:

Insamuch as the old analogy between Author and God, novel and world, can no longer be employed unless deliberately as a false analogy, certain things follow: (1) fiction must acknowledge its fictiousness and metaphoric invalidity or (2) choose to ignore the question or deny its relevance or (3) establish some other, acceptable, relation between itself, its author, its reader (Barth: 1969, 128).

Podemos anadir el traductor al tercer punto de la lista de Barth, ya que parece evidente que el <<traductor visible>> de Godard y Venuti no es una simple reafirmacion del autor; mas bien debemos entender que la muerte del autor supone el nacimiento del lector (traductor). En este sentido Godard y Venuti construyen un nuevo sujeto en la traduccion que hace que el lector se vea incapaz de determinar con plena certeza cual de los dos, autor o traductor, escribieron el texto.

No podemos pasar por alto un problema que surge de la necesidad por parte del traductor por hacerse palpable en su traduccion y es que en la mayoria de los casos esta <<visibilidad>> se hace fuera del texto traducido, es decir, en prologos, notas o comentarios criticos. Godard, por ejemplo, deja ver su presencia por medio de mecanismos tipograficos (cursiva, negrita, mayusculas), pero en realidad el uso de estos recursos es muy limitado. Si tenemos en cuenta lo que Patricia Waugh dice al respecto de la <<visibilidad>> del autor: <<the more the author appears, the less he or she exists. The more the author flaunts his or her presence in the novel, the more noticeable is his or her absence outside it>> (Waugh: 1984, 134), da la impresion de que los argumentos esgrimidos y la practica realizada por Godard y Venuti solo se ven cumplidos en parte, porque es la visibilidad dentro del texto traducido y no en los alrededores lo que permite desestabilizar el estatus de autoria del original en favor de la traduccion.

El articulo de Jacques Derrida <<Living on. Border Lines>> va un poco mas alla a la hora de crear la nueva textualidad de la que estamos hablando; por medio de la tipografia, enfatiza y por tanto cuestiona la linealidad de la escritura y la forma del libro. Cuando leemos los textos paralelos del articulo (uno encima del otro, como si los margenes del articulo fueran horizontales en lugar de los tradicionales verticales) comentarse mutuamente y decir cosas como que un texto <<is no longer a finished corpus of writing, some content enclosed in a book or its margins, but a differential network, a fabric of traces referring endlessly to something other than itself, to other differential traces>> (Derrida: 1979, 84), queda clara la inferencia de la idea derridiana de la traduccion. <<Living on>> comparte la pagina con <<Border Lines>> (que en realidad, y como ya dijimos arriba, es una especie de <<texto nota a pie de pagina>>) de manera que Derrida le esta diciendo implicitamente al traductor las grandes dificultades con las que se va a encontrar en su tarea a pesar de la proximidad (incluso fisica) de los dos textos. En este sentido Derrida empuja el idioma hasta los limites de la <<traducibilidad>> y hace hincapie aqui en el hecho de que el sentido nunca es transparente y de que es precisamente la traduccion la que nos revela este hecho y, lo que es mas importante, el critico frances tambien remarca la frontera entre la <<traducibilidad>> y la <<intraducibilidad>>, lugar en el que el traductor tiene que vivir de una manera dificultosa pero necesaria debido a sus continuas intervenciones transformativas.

Cuando Derrida habla de la futura traduccion de <<Living On. Border Lines>>, habla de si mismo como escritor del texto (<<my desire to take charge of the Translator's note myself>> 1979: 77) pero tambien presagia la futura intervencion del traductor(es). La pregunta que se hace en el articulo <<how can one sign in translation, in another language>>, (174), parece referirse, pues, tanto a la imposibilidad de traducir el nombre del autor del texto, Jacques Derrida, como a la necesidad de la firma del traductor. La traduccion de <<Living On. Border Lines>> (y, claro esta, la de cualquier texto traducido) ha de llevar la marca de dos firmas, de dos escritores; el hecho de que Derrida cuestione a la sazon implicita y explicitamente la existencia de limites perfectamente identificables en un texto, es decir, que este tenga la marca especifica de un solo autor, nos permite afirmar que el critico frances no solo escudrina la textualidad en si, sino que ademas se pregunta sobre el aparato de la escritura, es decir, el objeto fisico del libro impreso. La siguiente cita de su obra Dissemination ayuda a aclarar este punto:

[...] the form of the "book" is now going through a period of general upheaval, and while that form appears less natural, and its history less transparent than ever, and while one cannot tamper with it without disturbing everything else, the book form alone can no longer settle [...] the case of those writing processes which, in practically questioning that form, must also dismantle it (Derrida: 1981, 9).

La misma forma de <<Living On. Border Lines>> ya parece anticipar alternativas al libro impreso tales como el hipertexto (5), que, en muchos aspectos, cumplen con las premisas de la teoria posmoderna tal como aventura George P. Landow cuando afirma que se debe <<create an almost embarassingly literal embodiment of a principle that had seemed particularly abstract and difficult when read from the vantage point of print>> (Landow: 1992, 53). El hipertexto puede organizar y reorganizar el texto electronicamente, ya que el entorno del ordenador permite insertar fragmentos de ese mismo texto o de otros, conectar (o desconectar) unos con otros, incluir imagenes y extractos; la manera de escribir, leer y traducir cambia y estos cambios nos conducen a la intertextualidad por definicion. Mientras que las convenciones tradicionales de la escritura, la edicion y la imprenta de un libro parten de una unica y sencilla lectura del texto, el hipertexto actua dentro de unas circustancias que facilitan la visibilidad de la historia de la produccion de ese texto, lo que ayuda, sin duda, a presentar versiones diferentes simultaneamente. Es evidente que los estudios textuales tradicionales chocan frontalmente con estos cambios propugnados por la teoria posmoderna e impuestos por el impacto tecnologico computacional. Pero, ?es posible mantener la traduccion literaria al margen de los cambios tecnologicos?

Precisamente debido a la multiplicidad de traducciones que propone el hipertexto, haciendo ver el proceso y la historia traductologica del mismo, la visibilidad de la que hablan Godard y Venuti se puede plasmar y visualizar en el ordenador. (6) Al presentar al lector un texto con diferentes versiones en la pantalla, el hipertexto muestra la imposibilidad de una traduccion definitiva, es decir, la imposibilidad de la clausura del original; y si vamos mas alla, el hipertexto tambien implica la imposibilidad de firmar un texto con el nombre de un solo autor. La presencia virtual de todos los autores, ya sea el del texto en lengua extranjera o los traductores, debilita considerablemente el concepto de autoria univoca. En este sentido, la traduccion en los tiempos de la tecnologia virtual se convierte en un proceso que va de un unico y establecido modelo a muchas e indeterminadas versiones; la presencia virtual de todos los <<versionadores>> del texto en el entorno del hipertexto y de todas las versiones <<babelizan>> la escritura (traduccion).

La lectura que este modo de entender la escritura fomenta no es, claro esta, lineal, esto es, desde un comienzo a un final pasando por un intermedio, sino que incita a que el lector cree su propia red de conexiones y a que se involucre en el proceso de lectura/reescritura de los textos que se encuentra en la pantalla. Sera facil ver cada vez mas lectores/traductores que configuren una traduccion a partir de otras. Al argumento de Jay David Bolter que dice que <<in the electronic space, where every reading of a text is a realization or indeed a rewriting of the text, to read is to interpret>> (1991, 165), nosotros podemos anadir que leer es traducir lo que, en ultima instancia, permite no solo al traductor <<autorizado>> (en el sentido de que se le ha encargado la traduccion para su posterior publicacion) manipular el texto segun afirma Godard, sino que cualquier lector/traductor puede hacerlo en su ordenador y convertirse asi en participante activo en la creacion de significados de ese texto. En resumidas cuentas, el lector no lee un <<producto acabado>> (en forma de libro impreso y traducido) sino que forma parte activa del proceso de creacion de significado; esto es, crea su propia traduccion.

La traduccion, entendida en la epoca en la que vivimos, parece que debe ser entendida de dos maneras. Por una parte, la teoria posmoderna que destaca por encima de todo la productividad del texto manifiesta en la multiplicidad de versiones y que niega la clausura del texto en <<uno y nada mas que uno>>, nos lleva a centrar nuestra atencion en la traduccion como un instrumento que ayuda en la proliferacion de la productividad de un texto; por otra parte, la traduccion materializa literalmente esta multiplicidad de la productividad porque, a pesar de que en el entorno del hipertexto todo tipo de escritura ya es multiple, en el caso de la traduccion incluso se dobla, en cuanto que no solo se establece una relacion entre el autor y el traductor, sino entre el autor, el traductor y el lector. En el hipertexto electronico el lector no puede evitar escribir el texto, ya que cualquier eleccion que hace ya es escritura. Y es precisamente en este cruce de caminos donde el concepto de <<traductor visible>> de Godard y Venuti se hace innecesario porque es el sistema de hipertexto y no el autor (ni el traductor ni el lector) el que genera la ilimitada productividad del texto. Es aqui donde el usuario del hipertexto saquea cualquier texto, cualquier recurso; es aqui donde todas las lecturas, todas las traducciones son actos de escritura.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS CITADAS:

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BENJAMIN, Andrew (1989). Translation and the Nature of Philosophy. London: Routledge.

BOLTER, Jay D. (1991). Writing Space. The Computer, Hypertext and the History of Writing. Hove and London: Lawrence Earlbam Associates, Publishers.

BURKE, Sean (1992). The Death and Return of the Author. Edinburgh: University Press.

DERRIDA, Jacques (1986). Memoires for Paul de Man. New York: Columbia UP.

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(1) Derrida, Memoires for Paul de Man, New York: Columbia UP, 1986, p. 14.

(2) Definicion acunada por Andrew Benjamin en Translation and the Nature of Philosophy. London: Routledge, 1989.

(3) Barbara Godard tambien adopta esta estrategia feminista de traduccion cuando se trata de obras escritas por mujeres. Suzanne Jill Levine adopta una estrategia muy parecida en sus traducciones de obras escritas por hombres, tales como Guillermo Cabrera Infante o Manuel Puig. Para una mejor comprension de sus traducciones veanse su articulo <<Translation as (Sub)version: On Translating Infante's Inferno>> en Sub-stance, pp. 85-94 y su libro The Subversive Scribe: Translating Latin American Fiction.

(4) El parentesis es mio.

(5) Se ha afirmado que la obra S/Z de Barthes ya anticipa el hipertexto del que estoy hablando. Vease, por ejemplo, la obra de George P. Landow Hypertext. The Convergence of Contemporary Critical Theory and Technology, donde explica que S/Z <<comments on the footnote, and all of S/Z turns out to be a criticism of the power relation between portions of text>> (p. 66). Un poco antes hace una reflexion relacionada con este mismo tema: <<[...] however selfdramatizing and overheated Barthes's presentation of his method in S/Z might appear from the perspective ofprint, it accurately describes the way an attempt to move beyond print in the direction of hypertextuality disturbs the text and the reading experience as we know them>> (p. 53).

(6) Para uso del sistema del hipertexto en la traduccion se pueden consultar, por ejemplo, CD Word: The Interactive Bible Library que contiene diferentes versiones de la Biblia con textos en griego, diccionarios y comentarios o la pagina web de Paul D. Kahn Chinese Literature que permite ver diferentes versiones de las traducciones de Tu Fu, ademas de diferentes transcripciones y referencias literarias relacionadas con los poemas. Estos sistemas facilitan al lector la comprension y la comparacion de los textos que lee y tambien estan disenados para que los estudiosos de esas obras tengan mas facil acceso al material que les permita profundizar en las mismas. Este formato multiuso anuncia una nueva manera de leer, escribir y traducir y quien sabe si tambien de investigar y ensenar.

Javier ORTIZ GARCIA

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Author:Ortiz Garcia, Javier
Publication:Revista Hermeneus
Date:Jan 1, 2002
Words:6785
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