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Trabajadores y afectos en clave historica. Una mirada desde la historia social con perspectiva de genero.

Workers and Affections in a Historical Key A Review from Social History with Gender Perspective

INTRODUCCION

Hace unos anos, al finalizar mi exposicion en un congreso de Historia, Archivos y Genero sobre los desafios metodologicos a los que me enfrentaba al rastrear a las mujeres y la vida familiar de los trabajadores ferroviarios, una colega se me acerco para contarme de un caso que me podia interesar. Se trataba de una denuncia policial realizada en el pueblo de Las Flores a principios del siglo XX, en la que una mujer acusaba a un foguista del Ferrocarril Sud de haber abusado de ella y de sus hijas de dieciocho y quince anos de edad. Segun resumio la colega, el trabajador habia entablado un vinculo con la mujer que realizo la denuncia, a la que luego habia dejado por una de sus hijas. Pero tambien a esta hija la habia abandonado, para fugarse con su hermana menor, hecho que habia desencadenado la denuncia en cuestion. Enseguida me interese por esa fuente, que se me presentaba como el documento ideal que prometia iluminar todo aquello por lo que yo me venia preguntando y que tan dificil me resultaba responder, mas alla de las lecturas a contrapelo, los cruces de evidencias y los ejercicios de imaginacion historica ensayados. Luego de viajar a Las Flores, visitar el Archivo Municipal, tomar contacto con la copia de la denuncia que alli conservaban, leerla y enterarme de que habia inspirado distintas obras teatrales, surgieron nuevas preguntas e inquietudes. Asi fue que se me presento la cuestion de como pensar los afectos, como hacer una historia de los trabajadores del ferrocarril que tuviera en cuenta la dimension sentimental, emocional y afectiva, y de que manera incorporar esta dimension a la perspectiva de historia social y genero de la que partia mi investigacion (1). La denuncia fue el puntapie para realizar un primer ejercicio de indagacion que pude compartir en una mesa sobre emociones y sentimientos en las XIII Jornadas de Historia de las Mujeres y VIII Congreso de Estudios de Genero realizadas en julio del 2017 (2). Lej os de clausurar mi inquietud, el hecho de leer y escuchar a otras investigadoras de Argentina y Latinoamerica que estaban pensando en clave afectiva distintos problemas historicos disparo nuevos interrogantes sobre este campo de estudios y sobre sus cruces posibles con la historia social del trabajo con perspectiva de genero.

En este escrito me propongo contribuir a la reflexion y conocimiento de la historia de los sentimientos y las emociones a partir de considerar puntualmente como se han abordado estos ejes problematicos en la historia del mundo del trabajo. Ademas de tomar la denuncia como un disparador para reflexionar sobre la cultura afectiva y moral, los vinculos, valores, expectativas, normas esperables de conducta, tensiones y conflictos vividos por los sectores trabajadores, me interesa aqui interrogarme por los recorridos y derroteros historiograficos de este campo de estudios en Argentina. En este mismo sentido, se buscara reflexionar en torno a la ausencia o poco interes que ha demostrado la historia social del trabajo por abordar la dimension emocional y sentimental de los trabajadores. Al realizar un recorrido por distintos momentos historiograficos, el objetivo es distinguir y detenerse en una serie de investigaciones que permitan identificar los intereses de diversas agendas a lo largo del tiempo, y repensar como algunas lecturas pueden posibilitar un conocimiento acerca de un campo de estudios que, aunque incipiente en la historiografia laboral argentina, tiene un largo camino por delante.

UNA DENUNCIA POLICIAL PARA PENSAR LOS AFECTOS

El 15 de enero de 1909 Angelica Solores se presento ante el comisario policial de la localidad bonaerense de Las Flores, Marcos Andrade, para levantar una denuncia contra Bonifacio Estrella (3). A partir de las declaraciones de la mujer, una de sus hijas y el acusado, asi como de las propias notas y apreciaciones del comisario encargado de registrarlas, me propongo reflexionar sobre la cultura afectiva y moral que atravesaba a quienes de una u otra manera participaron en la denuncia, prestando especial atencion a las marcas de clase, edad y genero entramadas en sus experiencias.

Una amplia literatura ha utilizado expedientes judiciales como fuente privilegiada para recuperar la voz de los sujetos que no han dejado registros de puno propio, cuyas experiencias, concepciones y percepciones, por ende, resultan mas dificil de rastrear (Farge, 1991; Ginzburg, 1999; Johnson, 2007; Putnam, 2013; Zemon Davis, 1987). El analisis de las estrategias desplegadas por las personas pertenecientes a los sectores populares --esclavos, trabajadores, varones y mujeres pobres--que se presentaban ante canales formales de la justicia permite aprehender quienes eran estos sujetos, como se presentaban a si mismos y sus vidas, cuales eran sus nociones de lo justo, entre otras cuestiones. Posibilitan recuperar su agencia y trazos de sus experiencias a pesar de los sesgos y distorsiones que es necesario sortear al trabajar con este tipo de documentos. Asimismo, en la agenda local, los recientes trabajos de Maria Bjerg (2017, 2018) han utilizado expedientes judiciales para indagar el universo emocional de los migrantes y las migrantes italianas y espanolas que a principios del siglo XX iniciaron demandas judiciales en Buenos Aires por delito de bigamia o adulterio. Insertos en una agenda historiografica mas amplia (Albornoz Vasquez, 2016; Barclay, 2017), estos articulos reflexionan sobre el potencial de los expedientes judiciales para el estudio de la experiencia migratoria y su dimension emocional.

En el presente trabajo, y si bien la fuente no constituye un expediente judicial sino una denuncia ante la autoridad policial--por ende, no se buscaron pruebas ni testigos, no hubo abogados implicados y tan solo se tomo declaracion a los sujetos directamente involucrados en la contienda--, se busca rastrear y examinar algunos de los sentimientos y emociones expresadas por Angelica, su hija Dolores y Bonifacio, asi como los vinculos afectivos establecidos entre ellos. Al consider que el analisis a escala reducida ilumina dimensiones subjetivas de procesos y problematicas historicas, permite advertir actores que en un abordaje macro pasarian desapercibidos, y contribuye a complejizar y/o resignificar interpretaciones generales y habilitar nuevos interrogantes, pretendo utilizar la denuncia como una ventana a la cultura afectiva y moral, las experiencias emocionales y las formas de vida de los pobladores de una localidad de Buenos Aires hacia la segunda decada del siglo XX. El ejercicio toma como punto de partida algunas de las intenciones, recaudos y herramientas metodologicas formuladas desde la historia social y cultural, y desde el abordaje microhistorico (Darnton, 1984; Ginzburg, 2006; Levy, 1991; Secreto, 2014; ^ompson, 1976; Zemon Davis, 1982). Particularmente, se toman en cuenta las advertencias sobre como trabajar con experiencias individuales y casos singulares, reconstruir los contextos historicos en los que estos tuvieron lugar, rastrear la agencia y capacidad de intervencion de los sujetos a pesar de los limites externos y exprimir las posibilidades de analisis que permite la reduccion de escala.

LA DENUNCIA

Al presentarse ante la autoridad policial aquel 15 de enero Angelica debio responder algunas preguntas que le formulo el comisario. En sus respuestas, informo que era santiaguena (4), de 38 anos de edad, viuda "no sabe de quien", y que vivia en una casa cercana a la estacion del ferrocarril. Respecto a su viudez, explico que se habia casado dos veces, la primera con Francisco Carreno, con quien habia tenido dos hijas, Micaela y Dolores, de 18 y 15 anos de edad respectivamente. Segun contaba, eran "muy felices", pero un dia Francisco se fue a trabajar a la cosecha y, como estuvo cuatro anos sin volver ni dar senales de vida, ella lo creyo muerto y volvio a contraer matrimonio con Casimiro Reyes, con quien tuvo otros tres hijos de los que no dio mas informacion. Finalmente, relato que Reyes tambien la habia abandonado mucho tiempo antes de la declaracion sin saber ella por que, y asi es que por no saber si sus maridos estaban muertos o no, decia que no sabia de cual de ellos era viuda. A continuacion, conto que hacia un ano habia conocido a Bonifacio Estrella, un foguista de tren que habia querido casarse enseguida con ella, pero que por miedo a que le pasara lo mismo que con los otros maridos no le dio el si, aunque acepto "vivir arrimada con el pero guardandole el rispeto como si fuera su esposo endeveras" (5). Relato que al principio Bonifacio se habia portado bien, que era carinoso con sus hijas y corria con los gastos de la casa. Pero que, transcurrido un tiempo, ella se dio cuenta de que entre el y su hija Micaela habia algo, y no se habia equivocado, pues cuando aclaro las cosas la muchacha estaba embarazada, y "el sedutor era su propio marido". Agregaba que, debido a esta situacion, se habia generado un gran barullo entre ellos, pero que, como se habian acostumbrado a vivir todos juntos, arreglaron las cosas y Bonifacio quedo como marido de Micaela, "con eya [Angelica] nihablarse". Afirmaba que, a pesar de sentir que perdia un marido joven y con empleo, dejo que las cosas pasaran; entrego a la pareja su propia cama matrimonial y ella se fue a dormir al catre que antano fuera de Micaela, pero antes de que la muchacha diera a luz, Estrella se fugo de la casa junto a Dolores, la hermana de Micaela. Luego de aclarar que si estuviera en otras condiciones no pediria nada, y que despues de lo ocurrido era muy dificil encontrar otro hombre que quisiera hacerse cargo de la familia, Angelica hacia la denuncia ""pidiendo a la autoridad que le hagan justicia obligando a Estrella a volver a la casa y que se case con cualquiera de sus hijas"6. Agregaba que, si no quisiera casarse con ninguna de las muchachas, ella misma, a pesar del resentimiento que le guardaba, estaba dispuesta a sacrificarse y casarse con el con tal de salvar el honor de la familia.

Esta es, brevemente resumida, la denuncia presentada por Angelica ante el comisario de Las Flores, aquel dia del verano de 1909. La misma da cuenta de un problema conyugal que, al no haberse podido resolver entre las partes involucradas, una de ellas decidio hacer publico ante la autoridad policial con la esperanza de encontrar una solucion. Gracias al hecho de que Angelica decidio realizar una denuncia es que se puede conocer con bastante detalle un momento de su vida, algo de los vinculos interpersonales establecidos entre ella, sus hijas y sus parejas, sobre quienes eran, como vivian, como se presentaban a si mismas y a los hechos, como justificaban sus acciones, cuales eran sus expectativas. Tambien permite saber sobre la diversidad de arreglos que podia existir en las relaciones afectivas y familiares, y las respuestas ensayadas frente al conflicto. A su vez, la denuncia de Angelica permite indagar en las estrategias y margenes de accion, autonomia, resistencia y creatividad con que podian contar ciertas mujeres en una situacion de vulnerabilidad. Pero las estrategias individuales siempre se despliegan dentro de un marco de posibilidades historicamente situadas, por eso resulta importante inscribir esta historia en su contexto.

LAS FLORES HACIA 1909

La denuncia ocurrio en un lugar y coyuntura especificos: un pueblo del centro de la provincia de Buenos Aires hacia la segunda decada del siglo XX. Restituir algo de ese contexto otorga sentidos y permite comprender algunas de las experiencias, ideas y costumbres compartidas por los actores involucrados, quienes entendian e interpretaban el mundo de una manera determinada, a partir de su propia cultura. En este sentido resultan mas que pertinentes las palabras de Robert Darnton, en la introduccion de su libro La matanza de gatos, al advertir que:

Deberia ser posible que el historiador descubriera la dimension social del pensamiento y que entendiera el sentido de los documentos relacionandolos con el mundo circundante de los significados, pasando del texto al contexto, y regresando de nuevo a este hasta lograr encontrar una ruta en un mundo mental extrano (Darnton, 2002, p. 13).

Hacia 1909 habitaban en Las Flores mas de 12.000 personas y las principales actividades economicas de la region eran la agricultura y ganaderia. A pesar de haberse fundado en 1856, ya antes de 1860 el pueblo contaba con dos escuelas, una iglesia y un hospital. En 1864 se instalo el primer alumbrado publico y en 1872, con la llegada del ferrocarril, la localidad cobro impulso y pronto se convirtio en un centro ferroviario, empalme de cuatro ramales de la empresa de capitales britanicos Ferrocarril del Sud. Fomentadas por el ferrocarril se iniciaron varias obras de construccion de edificios publicos y privados y comenzaron a llegar inmigrantes que rapidamente poblaron la region y la marcaron con su impronta. Fue por entonces que surgieron diversas sociedades que buscaban mantener vivas las tradiciones de los que llegaban de tierras lejanas, asi como brindar distinto tipo de asistencia a los socios en dificultades. Tambien surgieron asociaciones en torno a distintos grupos de trabajadores, como el Club Social y Deportivo Ferroviario, fundado en 1903 por un grupo de empleados y obreros del ferrocarril, en el que se practicaban diversas actividades deportivas, especialmente, futbol (Alvarez, Pagliere y Riquelme, 1999, 91). Debido al desarrollo alcanzado--Las Flores ya contaba con varias escuelas publicas, un hospital, una comisaria, una biblioteca, calles pavimentadas, una sucursal del Banco de la Provincia de Buenos Aires y un servicio de alumbrado electrico--, en enero de 1908 el pueblo fue declarado ciudad (7).

Cabe destacar la fuerte impronta ferroviaria florense. En este empalme, entre 1905 y 1908, el Ferrocarril del Sud construyo un galpon de maquinas, segundo en importancia luego del de Remedios de Escalada, en el que se realizaba el mantenimiento y reparaciones del material rodante. En 1908 los maquinistas y foguistas agremiados en la seccion florense de La Fraternidad decidieron abrir una escuela tecnica, que resulto la primera del pais y de Sudamerica, en donde los propios trabajadores capacitados impartirian lecciones a los foguistas que estuvieran listos para rendir examen de maquinista (8). Al ano siguiente, debido al aumento de trafico, la estacion del ferrocarril se traslado a un lugar mas abierto, en donde nuevas calles dieron origen al Barrio Ferroviario, signado por la presencia de los cientos de trabajadores que habitaban y circulaban en el. Asimismo, en torno a la estacion se configuro un paseo del que disfrutaban cotidianamente viajantes y florenses. De este modo, hacia 1910 el ferrocarril constituia una figura aglutinante en Las Flores y marcaba la vida de sus pobladores, gran parte de los cuales trabajaba en el.

En la denuncia, Angelica contaba que vivia cerca de la estacion, por lo que el contacto con los trabajadores ferroviarios debio haber sido algo cotidiano para ella y sus hijas, que habitaban a unos pocos metros del importante empalme, y quiza, como tantos otros pobladores, disfrutaban del paseo que este ofrecia. En este sentido, la estacion ferroviaria era uno de los centros de actividad social de Las Flores--asi como de tantas otras localidades--, un espacio de sociabilidad y encuentro. La estacion podia ser un lugar de despedidas, pero tambien de encuentros, charlas informales, miradas y flirteos entre viajantes, visitantes, pobladores, y ferrocarrileros. Ademas, a principios del siglo pasado--y gran parte de las decadas subsiguientes--trabajar en el ferrocarril implicaba un prestigio social, sobre todo en determinados oficios calificados como el de maquinista y foguista, que brindaban un salario relativamente elevado, cierta estabilidad laboral y la posibilidad de hacer carrera (Palermo, 2016). En la memoria de algunos trabajadores, este prestigio se asociaba a ser "buenos candidatos" para las mujeres (9). Por esto, es posible pensar que Bonifacio, foguista de una importante empresa y con posibilidades de convertirse en maquinista, fuera atractivo para una mujer como Angelica, migrante, abandonada por dos maridos, con cinco hijos, 38 anos y quiza sin demasiadas posibilidades laborales y de subsistencia en un pueblo de campana a principios del siglo XX. De hecho, ella misma habia remarcado ante el comisario su sensacion de haber perdido un marido joven y con empleo. ?Como habia vivido esta situacion? ?Que emociones y sentimientos la atravesaron? ?Que elementos culturales y sociales moldearon sus experiencias afectivas?

AFECTOS, EMOCIONES Y SENTIMIENTOS EN LA DENUNCIA

Angelica ocupa un lugar central en esta historia. Fue ella quien decidio presentarse ante la autoridad policial local y denunciar a Bonifacio, quien segun su argumento se habia aprovechado de ella y de sus hijas. Al narrar los hechos que la habian llevado a buscar justicia dejo entrever algunas de las expectativas que tenia al entablar su relacion con el foguista. Explicaba que en un comienzo este se habia "portado bien", era carinoso y corria con los gastos de la casa. Al narrar el descubrimiento de que su hija Micaela estaba embarazada de Estrella y explicar el lio que esto habia generado, Angelica expreso su malestar por haber perdido un marido joven y con empleo, pero mostro su resignacion al afirmar que se habia entregado a pensar que pasaria lo que tuviera que pasar. Conto tambien que habian surgido otros problemas cuando el cartero Gomez, al ver que ella estaba libre, comenzo a cortejarla. Al enterarse, Bonifacio le prohibio a Gomez acercarse a la casa esgrimiendo que mientras el sostuviera la familia, el mandaba. Al respecto, Angelica decia que entendia que Estrella tenia razon en parte, pero que ella tambien la tenia, porque el la habia dejado por su hija y no podia impedirle buscar la felicidad en otros hombres. Contaba que, a pesar de sus protestas, Bonifacio habia terminado por imponerse, y que ella le habia hecho caso por comprender que el hombre no era malo del todo, a pesar de sus caprichos. Enseguida explicaba que despues de tantas desilusiones, cuando pensaba renunciar a los hombres y buscar la felicidad en el nieto que estaba en camino, Bonifacio se dio a la fuga con su hija Dolores, a quien acusaba de sonsa por haberse ido con un "hombre asi".

A partir de las palabras de Angelica, trascriptas por el comisario, se pueden rastrear aspectos de su vida, asi como algunas emociones y sentimientos que la situacion le habia generado. Para empezar, su presentacion ante la autoridad policial dejaba expuesta su situacion de precariedad economica y dependencia del ingreso de Bonifacio. En su declaracion, la mujer se presentaba como viuda y entendia esta condicion como la de haber perdido el marido, dado que en verdad no sabia nada del paradero de los hombres con quienes habia formado pareja. Como fuera, ser viuda implicaba haber quedado sola a cargo de sus hijos. Tambien, es importante tener en cuenta la condicion de migrante de Angelica. Es sabido que entre los hogares criollos la jefatura femenina era algo comun, a diferencia de lo que sucedia con los extranjeros (Miguez, 1999, 24), pero, en este caso, el haberse desplazado de su Santiago natal--su hija Dolores, de 15 anos, habia nacido en Santiago, por ende la migracion fue posterior--pudo haber jugado un rol en el impedimento de Angelica de sostener el hogar en Las Flores. Angelica no hizo referencia a ningun trabajo o profesion, y aunque podia laborar o combinar trabajo con otras formas de subsistencia, queda claro que Estrella era el sosten del hogar, compuesto por ella, las dos hijas que habia tenido con su primera pareja, y tres hijos mas, fruto de su segunda relacion. De hecho, el reclamo tenia que ver mas con la sobrevivencia de la familia que con lo amoroso o afectivo; era la misma Angelica quien aclaraba que despues de lo ocurrido era muy dificil "conseguir" otro hombre que se quisiera hacer cargo de la familia, por lo que su presentacion en la comisaria era algo asi como un ultimo recurso. Al fin y al cabo, lo que estaba en juego no era tanto la expectativa de Angelica de formar pareja, sino la de garantizar la subsistencia de los suyos. En este sentido, segun senalo la denunciante, antes de fugarse, Estrella habia mostrado ser carinoso y--lo que parecia aun mas importante--poder correr con los gastos de la casa. Al seguir el relato de Angelica, se puede pensar que el mismo aceptaba el rol y las prerrogativas que otorgaba el ser el varon proveedor--como ser quien tomaba las decisiones--al decirle al cartero que era el quien mandaba, dado que el mantenia a la familia. En la declaracion de Angelica, asimismo, se vislumbra cierta valoracion sobre su hija Dolores, de quien dijo que era "medio sonsa" por haberse ido con un hombre como Bonifacio. En contraposicion con la actitud de Dolores, al narrar las circunstancias en que conocio a Estrella, Angelica se coloco ella misma en el lugar de una mujer prevenida, desconfiada y con recaudos que, debido a sus fallidas experiencias con los hombres, no aceptaba matrimonio con alguien a quien conociera poco. Por supuesto que no hay que perder de vista que Angelica estaba contando al comisario la mejor historia posible en pos de conseguir que este atendiera su reclamo. Respecto a los conceptos de "marido" y "casamiento", es sugerente pensar que mas que referir a la union legal o sacramento podian simplemente aludir a una pareja constituida. De hecho, varias veces Angelica hablo de Bonifacio como un "marido" (el seductor era su propio marido, quedando como marido de Micaela, perdia un marido joven), y al informar que se habia casado dos veces es factible que quisiera decir que se habia amancebado y formado familia dos veces, sobre todo si se considera que las uniones de hecho estaban bastante extendidas entre la poblacion nativa de la epoca (Barrancos, 2000; Bjerg, 2005-2006; Moreno, 2004).

Asimismo, al especificar su pedido, Angelica dejo al descubierto algo sobre lo que entendia como el "honor de la familia". Para salvar el honor familiar, que evidentemente estaba en peligro a partir de lo sucedido, la mujer creia necesario que Bonifacio se casara con alguna de sus hijas o con ella. Si se considera el honor como un atributo y codigo de regulacion social cuyo significado ha ido cambiando en distintos lugares y momentos historicos--algo en permanente negociacion, que podia ser disputado y resignificado por distintos sectores sociales y que implicaba distintas cuestiones para varones y mujeres (Chambers, 2003)--, se ve que el pedido de Angelica dice algo sobre sus propias nociones sobre el honor y las normas de conducta aceptadas o esperables para merecer respeto. Tambien dice algo sobre sus propias nociones sobre lo "justo", encarnadas en este caso por el pedido de que Bonifacio volviera y decidiera con quien de las mujeres casarse. Pero, ?que tenian para contar Bonifacio y Dolores sobre esta misma historia? ?Como habian vivido ellos esta situacion? ?Que emociones y sentimientos los atravesaron?

Al dar por terminada la denuncia, y luego de oir el relato de la mujer, el comisario Marcos Andrade ordeno al sargento Troncoso pedir prestados dos caballos para salir a buscar a la pareja fugada y llevarla a la comisaria. Cinco dias despues, el 20 de enero de 1909, con la pareja ya encontrada, resolvio que Bonifacio y Dolores se presentaran ante el para que pudiera tomarles declaracion. Dolores fue la primera en declarar; se comprometio a contar todo lo sucedido y a responder las preguntas formuladas por Andrade. Informo llamarse Dolores Carreno, tener quince anos de edad, ser santiaguena "como toda la familia", no saber escribir ni leer, pero si firmar. El comisario aclaraba tener la obligacion de dejar constancia de que la muchacha estaba bien desarrollada y de que a pesar de su edad ya era "mujercita y buena". Enseguida, y ante la pregunta sobre si sabia por que habia caido presa, Dolores afirmaba estar al tanto que la habian tomado por haberse fugado con Bonifacio. Preguntada sobre que habia pasado, conto que ella lo habia querido a Estrella desde que lo conocio y que el la habia correspondido enseguida, pero como era algo chica todavia, y el tenia "compromisos" con su madre y su hermana, habian resuelto esperar. Agregaba que hacia una semana (para el momento de la fuga mas o menos) Estrella la habia probado como mujer y estaba muy conforme con ella. Ante la pregunta del comisario, Dolores afirmaba que no estaba arrepentida de nada, que Estrella ya habia cumplido con su madre y su hermana, y que bastante ya habia tenido que esperar mientras el las "atendia", por lo que era justo que ahora se lo dejaran a ella, aunque fuera por un tiempo, para que Bonifacio pudiera conocerla mejor y despues eligiera con quien quedarse. Agregaba que su madre habia hecho la denuncia por despecho y que preferia no decir cosas peores para que la gente no hablara. En sus palabras se advierte su concepcion de que la decision final la tenia el; es decir, el era quien iba a elegir con quien de las tres quedarse, pero por eso ahora le tocaba a ella hacerse conocer. Si bien Dolores afirmaba no estar arrepentida, en sus ultimas palabras, al igual que Angelica al hablar de salvar el honor de la familia, se percibe su preocupacion y la importancia atribuida al "que diran". Evidentemente, la opinion publica, sobre todo en un pueblo en donde ser anonimo era mas dificil que en una ciudad en la misma epoca, podia danar y arruinar la reputacion de las personas y familias, y esto era algo de lo que estaban conscientes tanto Angelica como su hija.

Al finalizar con las preguntas a Dolores, el comisario hizo pasar a Bonifacio para comenzar con la interrogacion. Este informo llamarse Bonifacio Estrella, ser santafecino, de veinticinco anos de edad, casado, empleado del Ferrocarril del Sud, y no tener antecedentes ni haber estado nunca preso. Ante la pregunta del comisario, contesto que sabia que lo habian agarrado por lo que habia hecho y que se ponia a disposicion de la autoridad. Explicaba que se habia fugado con Dolores porque la queria y que ella lo correspondia. Preguntado por su relacion con Micaela, respondio que era verdad que antes vivia con ella y que la muchacha iba a tener un hijo suyo, que tambien la queria mucho dado que era buena y que ella no lo hubiera metido en lios de no ser por la madre, quien segun el habia hecho el barullo, enojada porque al principio vivia con ella y luego la dejo. Ante la pregunta de si habia prometido casamiento a alguna de estas mujeres, explico que no, que ya estaba casado con Rimunda Bustos, pero que si la mujer se moria pronto "como tiene esperanza", porque hacia mucho que estaba enferma, entonces tal vez podria "cumplir" aunque fuera con Dolores, pero con "la vieja" nunca. Parece que esta declaracion sorprendio al comisario, quien enseguida inquirio sobre si su esposa sabia de las relaciones con las Carreno. Estrella contesto que si y aclaro que como el cumplia con las obligaciones y no tenia vicios, "antes que ande chupando y jugando por los boliches", su mujer le permitia tener esas "distracciones" afuera de la casa, pues era sensata y comprendia que, dado que ella estaba enferma y que el era un hombre sano y joven, tenia que tener sus tentaciones.

A partir de la declaracion de Estrella salen a la luz algunas cuestiones que permiten un acercamiento a su universo emocional y al tipo de vinculos establecidos entre el y las varias mujeres presentes en su vida. En primer lugar, afirmaba haberse fugado con Dolores porque la queria y era correspondido por ella, en consonancia con lo dicho por la muchacha al declarar. De Micaela decia que tambien la queria mucho y que era buena. En su interpretacion, era Angelica, a quien se referia despectivamente como "la vieja", la que habia comenzado el lio enojada con el por haberla dejado. En el modo de referirse a Angelica se percibe cierto enojo de Bonifacio con la mujer por haberlo denunciado y tambien algo sobre el modo en que la diferencia etaria entro en juego en este caso. La mujer tenia treinta y ocho anos, mientras que Estrella tenia veinticinco, una diferencia de edad que a principios del siglo XX implicaba determinadas cuestiones diferenciales para varones y mujeres: con casi cuarenta anos una mujer podia ser considerada una anciana, mientras que con sus veinticinco anos Bonifacio aun era un joven con tentaciones que debian ser satisfechas. Por otro lado, resulta llamativa--inclusive para un observador contemporaneo como el comisario--la libertad con la que contaba Bonifacio para pasar el tiempo lejos de su esposa. Segun su relato, ella estaba al tanto de sus "distracciones" y las avalaba. Lo que no queda claro es si Angelica y sus hijas estaban enteradas de la situacion marital de Bonifacio. Se puede pensar que no, ya que el pedido de la denunciante residia basicamente en que Estrella eligiera con quien casarse, lo que indica que ella no sabia que el no podria contraer matrimonio, al menos hasta que su esposa muriera, o quiza sabia, y simplemente utilizaba el concepto de "casamiento" para significar una union de hecho. Segun el razonamiento de Bonifacio, su conducta estaba justificada dado que el era un hombre sano y joven que tenia tentaciones que su esposa no podia satisfacer por estar enferma. En sus palabras se aprecia tambien que el hecho de pasar el tiempo en los boliches bebiendo y jugando era valorado como algo negativo, al menos mas negativo que hacer vida marital con mujeres que no fueran la propia esposa (10). Al respecto, tambien es interesante tener en cuenta la relativa libertad de movimiento de la que probablemente gozaba Bonifacio al desempenarse como foguista ferroviario. Tanto los foguistas como los maquinistas de los ferrocarriles estaban acostumbrados a pasar periodos de tiempo mas o menos prolongados lejos de sus hogares y familias, y quiza esta circunstancia le permitia a Bonifacio excusar ausencias ante a su esposa y ante las Carreno. Probablemente, los desplazamientos continuos implicaban para los trabajadores una relativa independencia y autonomia respecto al ambito domestico, lo que pudo haber conformado una identidad masculina particular y formas especificas de construir y entablar lazos afectivos. A su vez, desde mediados del siglo XIX era comun entre los pobladores de la zona pampeana y distintas zonas del interior que los varones--gran parte de los cuales eran peones o jornaleros--tuvieran una alta movilidad geografica, motivada la mayoria de las veces por la busqueda de trabajo. Muchos de los que se iban no volvian al hogar, por lo que otros podian llegar a ocupar sus lugares (Moreno, 2004, 111). Sin ir mas lejos, esto habia sucedido con las parejas anteriores de Angelica, Francisco y Casimiro, padres de sus hijos. Muchos varones aprovechaban esta movilidad para mantener varias relaciones con distintas mujeres y vivir amancebados con mujeres que no eran sus legitimas esposas. Al mismo tiempo, las mujeres podian hacer lo propio si eran abandonadas por sus maridos. Estas practicas estaban bastante generalizadas, y, por ende, eran naturalizadas por la poblacion de las zonas de campana, lo que, como han senalado varios autores (Bjerg, 2005-2006, p. 52; Miguez, 1999, p. 21), debe ser relacionado con la escasa influencia de la Iglesia Catolica y del Estado sobre las practicas familiares en estas regiones durante buena parte del siglo XIX. De hecho, si no conseguian formar una familia estable, para escapar de una vida misera, las mujeres de las clases populares tomaban la iniciativa para crear una pareja sobre bases explicitas, casi contractuales (Moreno, 2004, p. 116). De todos modos, y como deja en evidencia el caso de Angelica, eran ellas quienes tenian las de perder, sobre todo si tenian hijos, dado que quedaban como unicas responsables de su crianza. Eran asi el "eslabon mas debil en la cadena de conflictos amorosos", ya que les resultaba sumamente dificil reclamar algo de los varones que las abandonaban, inclusive en canales formales como la Justicia (Moreno, 2004, p. 119) (11).

Hacia el final de su declaracion, Bonifacio dejo entrever algo sobre sus nociones sobre lo justo y lo esperable en su vinculo con Angelica y sus hijas, y sobre las prerrogativas de las que gozaba--o consideraba que debia gozar--por ser el varon sosten del hogar. Aclaraba no sentirse culpable de nada y decia que si bien era verdad que habia hecho vida marital con las tres mujeres, era el quien con su trabajo sostenia a toda la familia, y que entonces era "justo" que ellas lo retribuyeran de alguna forma. Evidentemente, mas alla de que las mujeres le dieran casa y de que seguramente se ocuparan de tareas del hogar--como cocinar, lavar y remendar ropa-, el sexo y el afecto formaban parte de las obligaciones domesticas que Bonifacio esperaba de ellas por ser el varon proveedor.

EL ROL DEL COMISARIO

Ademas de contener la denuncia de Angelica y las declaraciones de Dolores y Bonifacio, el sumario abierto por la autoridad policial incluye las resoluciones y ciertas apreciaciones del comisario de Las Flores, Marcos Andrade. Como advierte Maria Bjerg (2018) en un articulo reciente, las emociones eran experimentadas y gestionadas por todos los involucrados en un proceso judicial, no solo por querellantes, imputados y testigos. Abogados, fiscales y jueces podian entremezclar criterios de racionalidad con sentimientos y condenas morales, y muchas veces se generaban puntos de convergencia entre las partes. De este modo, varones demandantes o denunciados y funcionarios y agentes judiciales podian expresar nociones comunes sobre la obediencia, el honor y el lugar de las mujeres y, como se vera--y aunque el caso aqui trabajado no constituye un proceso judicial sino tan solo una denuncia en la comisaria--, este fue el caso de la autoridad policial de Las Flores y el del acusado.

Luego de escuchar y asentar la denuncia de Angelica, Andrade resolvio dar orden de buscar a la pareja fugada. Una vez que esta se presento a prestar declaracion, el comisario, ademas de dejar constancia de algunas apreciaciones personales (como que Dolores estaba bien desarrollada y ya era una "buena mujercita", y que Bonifacio era un hombre guapo), formulo ciertas preguntas con las que fue guiando la narracion de los sujetos involucrados, tal como habia hecho al escuchar el relato de Angelica. Pero es hacia el final del sumario en donde expreso sus valoraciones sobre el caso. Al finalizar la toma de declaraciones, el comisario resolvio largar a Dolores y a Bonifacio, por considerar que la muchacha se habia fugado por gusto con Estrella y que entre ellos se querian. Agregaba que viviendo juntos no le habian hecho mal a nadie, y que, si bien Bonifacio era casado, su mujer estaba enferma y no le servia "para nada". Igualmente, para dejar su conciencia tranquila, segun el mismo explicaba, decidio mandarle el sumario a Liberato Monje, jefe de policia del departamento, en Mercedes, para que este lo revisara y dijera si estaba bien o no lo resuelto por el. En la nota dirigida a Monje, explicaba que como le parecia que a Bonifacio le gustaba mas Dolores, que era "la mejor de las tres", habia resuelto dejarlos en libertad porque creia que ellos [Andrade y Monje], que alguna vez tambien habian sido "potros", no tenian derecho de estropear la felicidad de nadie. Agregaba que, en su opinion, "la vieja" [Angelica] habia hecho la denuncia por despecho, despues de que Bonifacio la hubiera "cambiado" por sus hijas. Por esa razon, explicaba, le parecia que al dejarlos en libertad se volverian a arreglar entre ellos, y que, si bien era cierto que Estrella habia sido el marido de todas, el les daba de comer; entonces no era justo que las tres comieran de sus costillas y "de arriba". Finalizaba diciendo que, si lo metian preso a Bonifacio, ellas seguramente se arreglarian con el primero que les parara la olla y que por eso consideraba mejor dejar las cosas como estaban y que ellas continuaran viviendo con Estrella y el "cuidando la decencia de las casas".

Varias cosas interesantes salen a la luz a partir de las explicaciones del comisario. Al igual que Estrella al revelar su situacion marital, Andrade consideraba que una esposa enferma no servia "para nada" y por eso mismo avalaba la conducta de Bonifacio. Tambien, en su opinion, Dolores era "la mejor" de las tres mujeres (quiza sus quince anos coadyuvaban a su percepcion) y Angelica, nuevamente adjetivada como "la vieja", habia denunciado a Estrella por despecho, idea que ya habia sido expresada por Dolores y por Bonifacio. Resulta sugestivo advertir la idea del sentimiento de despecho adjudicado a Angelica para explicar su accionar. En este sentido, para aquellos otros contemporaneos involucrados en el caso, el reclamo de la mujer no tenia que ver con conseguir algo que ella consideraba justo, sino que estaba directamente ligado a una voluntad de venganza tras haber sido dejada por Bonifacio. Finalmente, para justificar su decision de liberar a la pareja, el comisario utilizaba el argumento esgrimido por Bonifacio: como el les daba de comer a todas, era justo que ellas le dieran algo a cambio. Nuevamente aqui aparece la nocion de que ser el varon proveedor otorgaba ciertas prerrogativas. Tomar las decisiones de la casa y ser satisfecho como varon con tentaciones eran evidentemente algunas de ellas. En la ultima parte de su exposicion, se advierte otra de las valoraciones de Andrade. Al afirmar que, de continuar viviendo con las mujeres, Estrella cuidaria la decencia de las casas se aprecia como el comisario creia que la presencia del varon en la casa coadyuvaba a que la manera de vivir de Angelica y sus hijas se ajustara a lo esperable, a las buenas costumbres y normas sociales aceptadas. En un sentido similar se habia expresado Angelica al afirmar que ella podria casarse con el con tal de salvar el honor familiar.

Por su parte, en la nota de respuesta remitida al comisario, el jefe de policia informaba que aprobaba el procedimiento realizado por Andrade y compartia algunas de sus valoraciones. Expresaba que tanto la denunciante como sus dos hijas eran mujeres grandes "en estado de merecer", y que, por ende, ya debian saber lo que les convenia. En su opinion, las tres habian vivido a gusto con el acusado mientras el les daba de comer y solo se quejaban cuando este, "cansado de sostener la familia", las abandonaba decidiendo quedarse con una sola. Por ello, entendia que el abuso era mas de ellas que de el.

PENSAR LOS AFECTOS EN EL MUNDO DEL TRABAJO

A partir del analisis de la denuncia surgieron algunas preguntas e ideas sobre los sentimientos, emociones, afectos, vinculos, valores, normas esperables de conducta que experimentaron un grupo de sujetos pertenecientes a los sectores trabajadores, asi como sobre las tensiones y conflictos que podian generarse en torno a estas cuestiones. ?Que puede aportar este caso particular al conocimiento de la vida de los trabajadores ferroviarios? ?Que sabemos sobre los sentimientos y cultura afectiva de los trabajadores? ?Que potencial tiene la pregunta por los afectos para pensar el mundo del trabajo? ?Como se han abordado los sentimientos y las emociones--si es que han sido abordados--en este campo historiografico?

El tema de la cultura afectiva y emocional de las clases trabajadoras es una problematica historica aun poco explorada en la Argentina. De forma particular, dentro de la historia social del trabajo han sido pocos los intentos y el interes por indagar la dimension emocional y sentimental de los trabajadores. De cualquier manera, esto no significa que el conocimiento sobre la tematica sea nulo, o que investigaciones que tuvieron lugar con anterioridad a la conformacion de un campo de estudio particular--como es el de las emociones, afectos y sentimientos--no se hayan preguntado por esta dimension de la vida de los trabajadores. Pero lo cierto es que, si se tiene en cuenta la produccion e interes creciente de distintas disciplinas en este campo de investigacion, se ve que este es mas incipiente dentro de la historia en general y de la historia social del trabajo en particular. Por su parte, tanto la sociologia como la antropologia, asi como los estudios de genero, han experimentado un fuerte crecimiento de la produccion teorica y de las investigaciones que incorporaron esta dimension a sus analisis (Abu-Lughod y Lutz, 1990; Fernandez Alvarez, 2011; Goodwin, Jasper y Polleta, 2001; Illouz, 2007, 2009). De hecho, desde hace algunos anos hay quienes hablan del "giro afectivo" para dar cuenta del empuje, auge y creciente atencion a los afectos y las emociones desde las ciencias sociales y las humanidades (Abramowski y Canevaro, 2017; Arfuch, 2016; Lara y Dominguez, 2013; Macon y Solana, 2015). Si bien el "giro" no parece haber sido tal en la disciplina historica, dentro de la cual surgieron preguntas y debates en torno a si existia y era posible una historia de las emociones (Burke, 2005; Rosenwein, 2002), distintos estudios han indagado en este terreno, aunque desde diversas perspectivas y enfoques teoricometodologicos. Algunos historiadores se han preguntado por como hacer una historia de las emociones "desde abajo" (Langhamer, 2013), engenerizada (Candau, 2016; Frevert, 2011, Roper, 2005), que considere su caracter cultural y social (Almeida, 2017), y han avanzado en este sentido (12).

Uno de los principales desafios senalados por quienes han reflexionado sobre la posibilidad de historizar los afectos tiene que ver con la supuesta escasez de fuentes que permitirian rastrear el universo de emociones y sentimientos de quienes formaron parte de la clase trabajadora. En este sentido, muchos de los trabajos interesados en recuperar esta dimension concentraron su atencion en los sectores medios y altos (Barran, 2001; Mayo, 2004; Smith-Rosenberg, 1975; Zaragoza Bernal, 2013), en gran parte debido a la mayor disponibilidad de documentos utilizados como puerta de entrada a la cultura afectiva, como diarios intimos y cartas. Pero mas alla de lo esquivas y fragmentarias que puedan resultar las fuentes y huellas del pasado, distintas investigaciones, con variadas preguntas, inquietudes y objetivos, lograron recuperar experiencias y trazos de la educacion sentimental de las clases populares y los trabajadores (Baily, 1988; Barrancos, 2008 y 2014a; Bjerg, 2018; Fansworth, 1997; Lobato, 2011a, 2014 y 2017; Sarlo, 1985). A partir de fuentes variadas como correspondencia, testimonios orales, registros de personal, juicios, prensa periodica, folletines e imagenes, estos estudios muestran que los documentos no dicen nada por si mismos, y que son las preguntas, lecturas e interpretaciones de los historiadores y de las historiadoras las que intervienen en la aproximacion al pasado. En este sentido, queda claro que la escasez o silencios de las fuentes no alcanzan para excusar la poca preocupacion por la dimension afectiva y emocional, ya que es posible sortear estas dificultades a partir de lecturas en clave afectiva, atentas y a contrapelo (13), de documentos largamente conocidos y abordados por la historiografia de los trabajadores.

Otra posible explicacion de la relativa escasez de investigaciones sobre sentimientos, afectos y emociones en el campo de la historia de los trabajadores y de las trabajadoras podria estar relacionada con que el tema no esta del todo legitimado; es pensado como un aspecto menor o subsidiario en relacion a otras tematicas consideradas mas importantes cuando no centrales (14). Igualmente, existen diversos analisis que incluyen de manera mas o menos explicita--esta dimension, sobre todo entre quienes realizan una historia social con perspectiva de genero. Muchos de los estudios que desde mediados de 1980 formaron parte de la renovacion historiografica del campo de la historia de los trabajadores comenzaron a incluir preguntas sobre la cultura obrera, y la convirtieron, en algunos casos, en el eje central de la investigacion (Armus, 1990; Barrancos, 1991 y 1993; Falcon, 1986; Lobato, 1990 y 2001; Suriano, 1983 y 2011). Al partir de la historia social y cultural y criticos de una historiografia politica que habia centrado su atencion en las organizaciones obreras y en las corrientes politicas e ideologicas a ellas vinculadas, estas investigaciones funcionaron como una especie de puntapie a partir del cual el analisis sobre la vida obrera se amplio a la vida cotidiana, la comunidad, el tiempo libre, las costumbres y la participacion de las mujeres en los trabajos y protestas, entre otras problematicas (Andujar, 2015; Lobato, 2007, Palermo, 2007). Estos estudios enriquecieron el conocimiento sobre las experiencias de los trabajadores y de las trabajadoras dentro y fuera del espacio de la explotacion laboral, y acabaron con la idea de la neutralidad de genero en el mundo del trabajo (15). A su vez, estas nuevas maneras de concebir y comprender la historia obrera suscitaron nuevas preguntas e intereses; desplazaron el analisis hacia otros terrenos y configuraron nuevos campos tematicos como la sexualidad, los festejos y rituales, las practicas deportivas o la sociabilidad (Barrancos, 1999; Camarero, 2007; D'Uva y Palermo, 2015; Lobato, 2011b y 2014). Sin dudas, al indagar otras instancias mas alla de los lugares de trabajo, organizaciones sindicales y politicas, estos trabajos abrieron un camino para pensar la cultura afectiva de los trabajadores.

En el afan de explicar o reflexionar sobre la poca atencion que la historiografia del trabajo dedico a la dimension afectiva y emocional, a pesar de la expansion y revitalizacion que ha experimentado este campo en los ultimos anos, podria senalarse que el topico quedo relegado de muchos estudios al ser considerado propio del ambito privado e intimo de los trabajadores. Pero, transcurridas mas de tres decadas desde aquellos primeros estudios de historia social que renovaron el campo, y gracias a las numerosas investigaciones que con inquietudes feministas y desde la perspectiva genero contribuyeron a desmontar la nocion de "esfera privada"--asociada a lo domestico y femenino--, como contraposicion de una "esfera publica" y masculina, ya nadie podria ampararse en semejante concepcion. Actualmente, nuevas lineas de analisis, alejadas de aquella construccion dicotomica entre publico y privado, indagan temas como el trabajo realizado en el interior del hogar, el servicio domestico, los vinculos entre trabajo y pobreza, el trabajo sexual y los llamados trabajos "reproductivos" y de cuidado llevados a cabo por mujeres (Allemandi, 2017; Mitidieri, 2018; Perez, 2014 y 2017; Pita, 2018, Schettini, 2016). En conjunto, estas investigaciones invitan a reflexionar en los sentidos historicos del trabajo, engenerizar espacios considerados neutrales en este sentido, y ver como en ambitos considerados "privados" o "domesticos" tambien operaron construcciones politicas, sociales y economicas que modelaron las experiencias de los trabajadores y trabajadoras.

A pesar de los obstaculos senalados, y desde hace mas de una decada, distintas investigaciones se interesaron en recuperar y problematizar la dimension afectiva y emocional de las experiencias de la clase trabajadora. Varias autoras y autores indagaron en las relaciones afectivas, sexuales, familiares, de amistad y camaraderia que entablaron los y las trabajadoras, y en algunos casos se detuvieron en aquellas que se corrieron de la norma (Acha y Ben, 2004; Acha, 2007; Barrancos, 2014a y 2014b; Ben, 2014; Fiorucci, 2013; Lobato, 2011 y 2014; Simonetto, 2017) (16). Tambien, aunque no fuera el eje del analisis, algunos estudios sobre la familia y las mujeres en la Argentina indagaron aspectos relacionados con las experiencias y dinamicas familiares de los sectores populares en distintos momentos historicos, y echaron luz sobre sus valores, normas de conducta y experiencias emocionales y afectivas (Bjerg, 2005-2006 y 2017; Gil Lozano, Pita, Ini, 2000; Miguez, 1999; Moreno, 2004; Quinteros y Cowen, 2018; Rodriguez Molas, 1984). Cada una de estas investigaciones aporta a la historizacion de las emociones al desencializar los afectos e indagar en su construccion social, mas que pensarlos como experiencias individuales. Gracias a ellas, sabemos mas sobre las formas en que trabajadores y trabajadoras se relacionaron, compartieron su tiempo y tejieron vinculos afectivos.

A MODO DE CIERRE

La historia de Angelica, sus hijas y Bonifacio invita a pensar en otros modelos familiares y dinamicas afectivas que se distancian de forma significativa del rol de jefe de familia y padre responsable que estaba presente en muchos trabajadores de los ferrocarriles a principios del siglo XX (Palermo, 2007, 2013, 2016). Prestar atencion a las emociones y vinculos afectivos permitio advertir el rol que estos jugaron en la articulacion de nociones sobre lo justo y en la puesta en practica de ciertas estrategias de negociacion, agencia, resistencia y sobrevivencia. En este sentido, Angelica supo aprovechar la circunstancia e intervenir activamente para modificar su realidad presentandose ante la autoridad policial para narrar lo sucedido y reclamar un resarcimiento de acuerdo a lo que ella consideraba como justo. En sus respectivas declaraciones, tanto ella como Dolores y Bonifacio dejaron al descubierto sentimientos y emociones que explicaban o excusaban su manera de actuar. Seguramente queda mucho para seguir pensando, dado que el potencial de la denuncia para indagar y problematizar la dimension afectiva de la vida de los trabajadores no se agota en el analisis aqui realizado. De lo que no quedan dudas es de que ya no podemos desconocer que los afectos, sentimientos y emociones jugaron un rol en los espacios de trabajo y sociabilidad, en las instancias de accion colectiva, en las comunidades laborales y barriales, en los vinculos entablados entre los trabajadores y trabajadoras. Lejos de ser un dato de color, emociones y afectos resultan una dimension constitutiva de la experiencia obrera que aun espera a ser abordada de forma mas sistematica por la historia social.

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Notas

(1) Si bien existe un debate en torno a las categorias y sus usos, en el presente trabajo empleo los terminos afectos, emociones y sentimientos sin realizar distinciones teoricas.

(2) D'Uva, Florencia, "Una aproximacion a la cultura afectiva popular a partir de una denuncia policial. Las Flores, Buenos Aires, 1909", ponencia presentada en la mesa "Una palabra tuya ... emociones y sentimientos en la primera mitad del siglo XX: variaciones latinoamericanas" de las XIII Jornadas Nacionales de Historia de las Mujeres y VIII Congreso Iberoamericano de Estudios de Genero, 24 al 27 de julio de 2017, Buenos Aires.

(3) La denuncia fue descubierta en el Archivo de una Jefatura de Policia del Norte de la Provincia de Santa Fe por el Dr. Jose R. Bergallo, juez de instruccion de Rafaela entre 1933 y 1937. Decidio publicar la trascripcion integra de la misma en su libro Cuentos del Juzgado. Retrato del norte santafesino (Buenos Aires: Ediciones Anaconda, 1943) en el que reunio escritos producidos a partir de sus observaciones en los distintos departamentos del noroeste de Santa Fe, que recorria en sus actuaciones como juez. Actualmente, el Archivo Historico Regional de Las Flores conserva una copia de la denuncia original.

(4) Probablemente Angelica fuera parte del gran numero de santiaguenos que habitaban en Las Flores hacia fines del siglo XIX y principios del XX. Segun consigna el censo nacional de 1869, muchos de ellos llegaban en caravana, cargados con productos como ponchos, mantas y cobijas para vender en la campana bonaerense y algunos optaban por quedarse, conchabandose como peones en las estancias (Vidal, 1934, p. 131).

(5) Se respeta la ortografia original de la denuncia.

(6) Subrayado en el original.

(7) http://www.lasflores.gob.ar/oficial/historia/

(8) Un buen ejemplo, La Fraternidad, 01-09-1908, p. 7.

(9) Segun recuerda Ramon, quien ingreso al ferrocarril como peon practicante en 1948 con 17 anos de edad, y llego a ser auxiliar del jefe en Las Flores, las madres decian a las hijas: "Ese que va ahi es un buen candidato, ese es ferroviario" (Fernandez, 2006, p. 51). Algo similar senalo Miguel Corujo, quien siguiendo el camino de su padre, en 1961 entro a trabajar en los talleres ferroviarios que el Ferrocarril Buenos Aires al Pacifico tenia en Junin. Segun afirmaba, ser ferroviario era el mejor trabajo que habia en Junin "porque se ganaba bien y conseguias un puesto estable", y agregaba: "por eso, todos los padres querian que sus hijos fueran ferroviarios. Es mas, los padres que tenian hijas luchaban para que se casaran con ferroviarios" (Tarullo y Iacullo, 2013, p. 28).

(10) Entre distintos sectores de trabajadores, entre fines del siglo XIX y primeras decadas del siguiente, era comun la condenacion de estas practicas. En los periodicos sindicales solian publicarse noticias en las que se advertia sobre los peligros del alcohol y el juego, y se contraponian estas practicas a las de los trabajadores "conscientes". De la cantidad de noticias en este sentido se puede inferir la existencia de una sociabilidad masculina que se desarrollaba fuera del hogar, en las tabernas, fondas y lupanares y que seguramente era condenada en publico o ante determinada audiencia, pero largamente practicada en privado.

(11) Prueba de la situacion de debilidad en que se encontraban las mujeres la constituye el hecho de que aproximadamente el 80 % de las causas judiciales por disputas familiares (malos tratos, bigamia, adulterio, etc.) correspondientes al siglo XIX, en la region pampeana fueron iniciadas por mujeres (Moreno, 2004, p. 129).

(12) Una sintesis del desarrollo de este campo de estudios se encuentra en Plamper, 2015 y Bjerg, 2019.

(13) Como dijo Carlo Ginzburg (2010, p. 14), "si se indaga en el interior de los textos, a contrapelo de las intenciones de quien los produjo, pueden sacarse a la luz voces no controladas".

(14) Como senalan algunos autores, esto guarda relacion con la consideracion y construccion dualista que ha hecho el mundo occidental sobre las emociones como lo opuesto a la razon, que tiene su correlato en la division mente-cuerpo. Asi, no solo el mundo de los sentimientos es separado, sino que tambien es subordinado y descalificado dado que se les adjudica un estatus inferior al de la racionalidad (Abramowski y Canevaro, 2017).

(15) Es notable destacar que la gran mayoria de estas investigaciones centraron su atencion en los grandes centros urbanos durante la primera mitad del siglo XX (Andujar, 2018).

(16) Cabe senalar que en los ultimos anos son cada vez mas las mesas que en congresos y jornadas invitan a pensar los afectos y emociones en clave historica. Asi, por ejemplo, en las XIII 2017 tuvo lugar la mesa de trabajo "Una palabra tuya ... emociones y sentimientos en la primera mitad del siglo XX: variaciones latinoamericanas", coordinada por Florencia Gutierrez y Mirta Lobato. En noviembre de 2018 se realizo en Buenos Aires el IV Simposio Pensar los Afectos. Humanidades y Ciencias Sociales ante un Desafio Comun con diversas mesas tematicas y ejes disciplinares que debatieron sobre el rol de los afectos/emociones en las humanidades y ciencias sociales.

Florencia D'Uva

Universidad de Buenos Aires, Argentina

florenciaduva87@gmail.com

Recepcion: 11 de diciembre de 2018 | Aprobacion: 14 de febrero de 2019 | Publicacion: 28 de mayo de 2019

https://doi.org/10.24215/2314257Xe085
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Title Annotation:DOSSIER
Author:D'Uva, Florencia
Publication:Anuario del Instituto de Historia Argentina
Date:May 1, 2019
Words:12309
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