Printer Friendly

Torturas sin castigo en la Zona Militar de Morelia.

GUADALAJARA, JAL. -- El sargento segundo Aaron Israel Gonzalez Espino quedo epileptico, extremadamente delgado, fragil y con danos psiquicos despues de largas sesiones, dias de tortura en la XXI Zona Militar, en Morelia, perpetradas para que se declarara culpable de delitos presuntamente cometidos por otros militares.

Gonzalez Espino siempre afirmo que era inocente, pese a los tormentos infligidos entre marzo y abril de 2010 por militares del cuerpo de elite GAFE (Grupo Aeromovil de Fuerzas Especiales) y agentes de la Policia Judicial Militar.

Lucido, pese a que las secuelas lo dejaron al borde de la muerte, el sargento del 37 Batallon, con sede en Zamora, cuenta su azarosa historia.

Recluido en la Prision Militar de la V Region Militar, con sede en La Mojonera, Zapopan, relata que hizo alta en el Ejercito en junio de 2001, que nunca causo problemas y que--es importante--siempre fue hallado sano en las revisiones anuales que le hacia la Secretaria de la Defensa Nacional (Sedena).

Todo se torcio, asegura, el 31 de marzo de 2010. Estaba de vacaciones cuando recibio una llamada telefonica que le hizo un cabo apodado El Nipon. El cabo le paso la bocina al coronel Andres Ojeda Ramirez, quien le dijo a Gonzalez Espino que tendria que presentarse en Morelia, y que ellos lo llevarian.

El Nipon fue por el a su casa, en Zamora. Aun sin decirle de que se trataba, lo subieron a una camioneta "que manejaba el cabo Demetrio Diego, y ademas iban el teniente Juan Manuel Vidal Luna y personal de tropa con el rostro cubierto".

Ya en Morelia, afirma, lo llevaron al cuartel de la ciudad. Ahi lo presentaron ante el jefe del estado mayor, Gabriel Rincon. "El me presento con los gafes que estaban en la segunda planta de la XXI Zona Militar. Les dijo: 'Ahi se los encargo'. Y me ataron las manos a la espalda y me vendaron los ojos. Me tuvieron ahi ese dia sin alimentos ni agua y no me explicaron por que", recuerda.

Al dia siguiente llegaron unas personas a donde estaba detenido: "Me decian que yo era El Espanol, lo que negue, y me comenzaron a golpear: 'Si, alguien te senala y te reconoce como El Espanol'. Entonces trajeron al 'soldado coronel'. No lo vi, pero escuche como lo estaban golpeando severamente. Despues de los golpes lo pusieron frente a mi, me descubrieron la cara y el me senalo como El Espanol".

Asi comenzaria a enterarse que lo acusaban de estar coludido con el narco y de pasarle informacion a La Familia Michoacana.

Se intensificaron las golpizas. "Me dieron cachetadas en la cara, la nuca y los oidos hasta que me quedaron zumbando. Me levantaron entre dos personas y me pasaron a los banos de la Segunda Compania del doceavo Batallon de Infanteria".

Lo metieron a la regadera y le preguntaban que cuanto dinero le daban por pasar informacion. Respondio que nunca habia pasado informacion ni lo haria: "'Entonces la pasas gratis'. 'No senor, yo nunca he pasado informacion'", respondio.

Posteriormente, "uno de ellos me empezo a echar agua con el trapo humedo y me pusieron una bolsa que me tapo bien la nariz y la boca y trataron de asfixiarme con fuerza. No se de donde comence a patalear y me quede viendo en blanco. Se subian en mi cabeza y me gritaban: '!Ya muerete, cabron! !Me vale verga si te mueres, ya te aventaron, tu estas muerto, me vale madre, ya muerete!'", recuerda.

Pero el sargento insistia en su inocencia. "'?Que te parece si a tus hermanos, a tus papas les plantamos droga, granadas? ?Cuantos anos crees que se van a aventar?'. 'Yo no se nada', les conteste. Me preguntaron que hacia en la zona. Yo les dije que era tecnico en urgencias medicas y conductor de ambulancia y, aparte, hago trabajos de carpinteria que me pedian los comandantes". Recordo que tambien habia sido chofer del propio comandante de la XXI Zona Militar, Mauricio Sanchez Bravo.

Poco tiempo despues una carcajada lo estremecio. "Asi me gusta, que no digan nada porque mas me divierto", dijo el de la risa. "Bienvenido a la segunda fase", le espeto. "Me echaron agua caliente en la cara, agua fria, agua caliente, agua fria y me comenzaron a dar toques. 'Asi me gusta, que no hable nada porque mas me divierto', me dijo. Dejaron puestos los cables en el pie y me presionaban las rodillas para que no las encogiera. Mi cuerpo se ponia tieso".

El que disfrutaba torturando fue a mas: "Okey, pues como no quieres aceptar que eres El Espanol y que trabajas para La Familia, voy a ir subiendo asi hasta llegar, ?sabes a donde? A los huevos, al cabo que ya tienes cuatro hijos y ya no los ocupas". "Y comenzo de nuevo a darme toques hasta que llego a mis testiculos. No se cuantas veces me pusieron toques, pero mejor queria de verdad morir en ese instante. Ya no soportaba".

En esa misma sesion de tortura, afirma, se incorporo un judicial militar: "A uno de los judiciales, el cual ubico bien por su forma de hablar, le sono su nextel y era su novia, o no se quien. Le dijo: 'Es que estoy trabajando, de veras, ?no crees?' Y empezo a darme toques y toques otra vez y me acerco su telefono a la boca y me preguntaba: '?Pasas informacion a La Familia?' Le dije que no y me siguio dando toques. Luego dijo: '?Ya escuchaste, amor? Ando trabajando'".

Esa noche, asegura, escucho como torturaban a otras personas.

Poco despues empezo a orinar rojo: "Me dolian los testiculos. Orine rojo, no se la intensidad de que tan rojo". Era el 2 de abril.

Solo al dia siguiente fue presentado ante un Ministerio Publico (MP) militar. Y cuando estuvo frente a el, declarando, asento que el era inocente. "Le dije al coronel del MP que no era El Espanol y que no era miembro de La Familia".

Despues de eso cesaron las torturas. Pero no la persecucion.

Entre el 7 y el 8 de abril lo llevaron a firmar un "correctivo disciplinario" de parte de su batallon, porque supuestamente se habia perdido un rifle G-3. Y ahora era investigado por eso.

Solo el 13 o 14 de abril, recuerda, le quitaron las esposas y las vendas de los ojos. Le pagaron su quincena. Hasta entonces pudo tener visita de sus familiares.

El 19 de abril en la manana les comunicaron al sargento y a otros siete detenidos--que bajo tortura atestiguaron en su contra--que habia una orden de aprehension ... por el fusil "perdido". Los trasladaron a la prision militar, donde ahora Aaron Israel Gonzalez Espino (el soldado C-6373801) purga la pena senalada en la causa 345/2010.

A causa de todo esto, un ano despues intento suicidarse. Lo llevaron al Hospital Central Militar, en la Ciudad de Mexico. Fue atendido en la seccion de neurocirugia por problemas serios de depresion: "Historia de crisis convulsiva. Refiere el paciente que inicia en 2010. Esto le ha sucedido de seis a ocho ocasiones y de esas ocasiones ha presentado en tres eventos relajacion de esfinteres, dos urinaria y una fecal. La citada clase (soldado) se encuentra incapacitado en primera categoria para el servicio activo de las armas por padecer epilepsia", reza el parte medico.

Sin embargo, ya estabilizado lo regresaron a la misma carcel, pese a una recomendacion de la Comision Nacional de Derechos Humanos y a un amparo otorgado por el Juzgado Quinto de Distrito.

Las causas, en el aire

El sargento dice que de nada le valio haber sido chofer del comandante de la XXI Zona Militar, el general de brigada Mauricio Sanchez Bravo--ahora retirado--y de su esposa. Al contrario: cree que, para cubrirse, el propio comandante podria haberlo acusado.

El sargento no tiene claro por que arremetieron contra el. Solo recuerda que, antes de ser detenido, el detecto que alguien lo estaba siguiendo. Por miedo a que lo "levantaran" dio "parte verbalmente al general Mauricio Sanchez Bravo, a los tenientes de infanteria Fierro, comisionado de contrainteligencia, y a Mario Sosa". Explica: "Tenia miedo a que me fueran a levantar, o a hacerle algo a la familia de mi general, pues yo fui su chofer y de la senora".

Cuando conto esa historia durante su detencion, uno de captores aventuro: "O le querian llegar a mi general" ...

En la platica con este semanario, el sargento Gonzalez Espino aseguro que jamas recibio de alguien alguna propuesta ilicita, y que si asi hubiera sucedido, se lo habria dicho a sus superiores: estaba de por medio su vida.
COPYRIGHT 2013 CISA Comunicacion e Informacion, S.A. de C.V.
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2013 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Cobian R., Felipe
Publication:Proceso
Date:Jun 9, 2013
Words:1559
Previous Article:Fabria de culpables.
Next Article:El policia que se hizo millonario al amparo de Garcia Luna.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters