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Todo es microhistoria: este mes Pueblo en vilo, el libro clasico de Luis Gonzalez y Gonzalez, cumple cuarenta anos. A proposito de este aniversario, Juan Pedro Viqueira vuelve a la obra, pionera de la microhistoria nacional, y al pueblo que le dio vida, San Jose de Gracia, tan local como universal.

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En mas de una ocasion, en charlas informales, escuche a Luis Gonzalez y Gonzalez lanzar la provocadora afirmacion de que aquello que se presentaba como historia nacional de Mexico no era, en realidad, mas que una microhistoria de la ciudad de Mexico. Desde entonces no he dejado de interrogarme sobre el significado que tenia para Luis Gonzalez esta idea, que presentaba como una graciosa ocurrencia, pero que a mi juicio tenia importantes implicaciones en su manera de concebir y practicar el oficio de historiar. Sin duda, a traves de esa ingeniosa frase, Luis Gonzalez criticaba la estrecha vision centralista de los historiadores profesionales que se interesaban muy poco en lo que sucedia fuera de los circulos politicos de la capital. Mas alla de esta evidencia, pienso que buscaba darnos a entender que ninguna obra historiografica, por extensos que fueran los ambitos espaciales que se propusiera abarcar, dejaba de ser de alguna manera un trabajo de microhistoria. De ser cierto esto, no tendria ningun sentido oponer los trabajos de Luis Gonzalez que cubren todo el territorio nacional con aquellos que se limitan a un poblado o a una pequena region del pais. Detras de la diversidad de sus obras, se esconderia en realidad una profunda unidad en cuanto a la manera en que abordaba los problemas historiograficos, siempre a traves de un potente lente microhistorico.

Lo micro y lo macro

Para empezar, conviene recordar el complejo dialogo que construye Luis Gonzalez en sus trabajos de microhistoria con la llamada "historia nacional". Hoy en dia, en algunos circulos academicos, esta de moda oponer la microhistoria gonzaliana a la "nueva" microhistoria italiana, como si se tratara de generos tan distintos que, como el agua y el aceite, no pudieran combinarse de forma duradera. Sin duda es imposible confundir un libro de Luis Gonzalez con uno de microhistoria italiana. Nadie pone en duda que existan notables diferencias en la manera de abordar el genero microhistorico entre el historiador michoacano y sus colegas italianos. El problema es que la distincion se utiliza a menudo para descalificar la microhistoria gonzaliana. Segun algunos, esta no seria mas que una forma de monografia local "a la antiguita", de interes muy limitado. En cambio, la microhistoria italiana supondria una profunda renovacion de la disciplina, al plantear nuevos problemas de investigacion, al cambiar la forma de pensar las relaciones entre lo local y lo general, y al inventar nuevas formas narrativas. Estos criticos no saben obviamente que Carlo Ginzburg le escribio a Luis Gonzalez una carta para contarle como Pueblo en vilo desperto su interes por los fenomenos micro. (1)

Ciertamente es necesario aceptar que este malentendido --el ver en las microhistorias gonzalianas tan solo simples monografias locales-- fue favorecido, en parte, por el propio Luis Gonzalez. Asi, sus articulos y ponencias recogidas en la nueva edicion de Invitacion a la microhistoria (2) tienen como principal objetivo hacer una decidida defensa de las historias pueblerinas --a menudo escritas por eruditos locales--, que el llamaba "historias matrias". Luis Gonzalez tambien participo con entusiasmo en el proyecto colectivo de escribir una monografia historica para cada municipio de Michoacan: asi nacieron sus libros Zamora y Sabuayo. (3)

Pero pienso que en este caso, como en muchos otros, hay que poner en practica el sabio consejo de Paul Veyne, quien recomendo no prestar demasiada atencion a lo que los historiadores dicen que hacen, sino mas bien fijarse en lo que de hecho hacen. (4) Veamos, pues, cual fue la microhistoria que practico Luis Gonzalez, tejiendo complejas interacciones entre lo local, lo regional y lo nacional.

La microhistoria como monografia local universal

Es indudable que Pueblo en vilo, Zamora y Sabuayo tienen algo de monografia local. Para bien, a mi juicio. Estos libros son --como lo dijo Luis Gonzalez-- "historias universales", es decir, pretenden dar una vision general y unificada de los diversos ambitos que conforman la vida social, recogiendo las experiencias de sus pobladores presentes y pasados, pobladores que no separaban sus practicas demograficas de sus creencias religiosas, la economia de sus ideales de prestigio, la politica de sus relaciones familiares y personales. En efecto, para las personas de carne y hueso todo aquello que los cientificos sociales distinguen sesudamente esta indisolublemente unido.

Por otra parte, las monografias locales son, sin duda, el mejor espacio historiografico para comprender las relaciones concretas que se dan entre varios fenomenos. Mientras que las historias nacionales solo pueden establecer relaciones conjeturales --a menudo erroneas-- entre distintos fenomenos sociales, las microhistorias, en cambio, nos permiten comprender como las personas interpretan su momento historico y como, a traves de esa interpretacion, responden a los problemas que se les plantean.

Asi, por dar un ejemplo, muchos historiadores del nazismo han senalado que la crisis economica de 1929 contribuyo decididamente al ascenso de Adolf Hitler. Pero, si bien pueden afirmar que existe una estrecha correlacion entre ambos fenomenos, no logran hacernos comprender la manera concreta en que la crisis economica repercutio en los desplazamientos de las simpatias politicas de los alemanes. Es mas, estos estudios macrohistoricos pueden resultar enganosos al hacemos creer que aquellos que mas padecieron los efectos de la crisis de 1929 fueron los que abrazaron la causa del nazismo con mayor entusiasmo. Tuvo que llegar un microhistoriador --William Sheridan Allen--, quien estudio a profundidad el pueblo en el que, en 1932, el porcentaje de votos en favor de los nazis fue el mas elevado de toda Alemania, para que pudieramos comprender en sus justos terminos la relacion entre ambos fenomenos. (5) En efecto, Allen nos muestra que en ese pueblo los que resultaron mas afectados por la crisis economica fueron los obreros que perdieron sus empleos. La clase media, en cambio, salio bastante bien librada de la recesion. Incluso, su capacidad de ahorro se incremento, tal como lo revelo el estudio de las cuentas bancarias del pueblo. Sin embargo, fueron sobre todo los miembros de esta clase media los que empezaron a votar en masa por el Partido Nacional Socialista, mientras que la gran mayoria de los obreros mantuvo su apoyo al Partido Socialdemocrata o al Partido Comunista. ?Como se explica esto? La crisis no afecto los bolsillos de los integrantes de la clase media, pero si les infundio miedo. Al ver cada mes las filas de obreros empobrecidos que acudian a la ciudad a cobrar sus seguros de desempleo, muchos comerciantes, artesanos, funcionarios y profesionistas empezaron a temer que pronto les tocaria correr la misma suerte y quisieron creer que un gobierno fuerte y autoritario los salvaria de la crisis economica. Es decir que no fueron los hechos "objetivos" --una disminucion en sus ingresos o la quiebra de sus negocios-- los que acercaron a las clases medias al nazismo; fue la interpretacion "subjetiva" que le dieron a la crisis --los temores que desperto en ellos-- la que las llevo a arrojarse en los brazos de los nazis en busca de una ilusoria seguridad. Solo la microhistoria, que se interesa en los hombres concretos y no en fenomenos abstractos, puede dar cuenta de como se engarzan fenomenos distintos para conformar una realidad unica.

Asi, el enfoque microhistorico nos obliga a recordar que, entre un fenomeno "objetivo" y otro, siempre median lecturas "subjetivas" y que las personas no reaccionan ante la realidad sino ante lo que ellas creen que es la realidad y ante lo que piensan que esta puede llegar a convertirse el dia de manana. Los hechos pasados se transforman en un presente que nos interpela y que nos exige una respuesta a traves del prisma de un futuro posible, deseado o temido. Asi, para regresar a Luis Gonzalez y a su obra clasica de microhistoria, Pueblo en vilo, una aurora boreal o el rumor de que el mundo se va a acabar el 1 de enero de 1900 pueden ser acontecimientos mas relevantes para San Jose de Gracia que la Intervencion francesa, por dar un ejemplo. (6) De igual forma, muchos josefinos perdieron la oportunidad de hacerse de un pedazo de tierra tan solo porque no concebian que una hacienda pudiera desintegrarse y desaparecer.

La microhistoria como puesta en contexto de lo local

Sin embargo, a diferencia de lo que sucedia en muchas monografias antropologicas de las decadas de 1950 y 1960 --no tan viejas cuando se escribio Pueblo en vilo--, Luis Gonzalez no se encierra nunca en el ambito pueblerino, sino que, en cada uno de los capitulos de su libro, entabla un enriquecedor dialogo entre la historia de San Jose y la historia nacional.

Una primera forma que toma este dialogo es la de senalar, con toda claridad, el contexto nacional --a menudo, en realidad, solo capitalino-- de los acontecimientos locales, la de mostrar las interrelaciones que existian entre el terruno y la nacion y la de destacar los fenomenos macro que hicieron posibles los fenomenos micro.

Asi, incluso en los primeros capitulos del libro --en los cuales Luis Gonzalez describe el aislamiento de San Jose de Gracia, que se encuentra fuera de las principales vias de comunicacion coloniales y decimononicas, y muestra las profundas diferencias entre lo que acontece en el pueblo y lo que relatan las historias patrias--, el autor nunca deja de poner en evidencia las relaciones que existen entre lo local, lo regional y lo nacional. La llegada de los primeros pobladores a la Meseta de Larios --la Eva y los tres Adanes de esta microrregion en la que siglos despues se fundara San Jose de Gracia-- es narrada, por ejemplo, como parte de la prodigiosa expansion de la ganaderia en el occidente novohispano en las decadas que siguieron a la Conquista espanola. La crisis del siglo XVII, por su parte, permite comprender el abandono que padecieron las haciendas de la Meseta de Larios. Aunque la expansion economica y demografica de finales del siglo XVIII aporto nuevos contingentes humanos a la region, las guerras de Independencia la despoblaron una vez mas, para luego repoblarla con habitantes de la ribera del lago de Chapala que huian de las campanas realistas de tierra arrasada. Los enfrentamientos entre conservadores y liberales aportaran "nuevos profugos de la patria en llamas" a la Meseta de Larios, hasta triplicar su poblacion. Luis Gonzalez lanza tambien la hipotesis de que el fraccionamiento de la hacienda Cojumatlan --que permitira que varios habitantes de la meseta se transformen en pequenos propietarios-- se debio a las perdidas de poder y de riqueza de sus propietarios como resultado de las luchas intestinas nacionales. La Guerra de Intervencion, a su vez, propicio la llegada de nuevos pobladores, quienes habian combatido contra las fuerzas de Maximiliano. Por su parte, la relativa paz establecida en el pais durante los gobiernos de Juarez y de Lerdo de Tejada consolido la economia ranchera de la region, que se abrio --timidamente al principio-- al mercado interior a traves de la venta de lana, cera, quesos y mezcal. Esta relativa bonanza economica hizo posible la fundacion del pueblo de San Jose de Gracia en 1883. Cinco anos despues, la construccion del ferrocarril Mexico-Guadalajara, con su estacion en el no muy lejano pueblo de Ocotlan, permitio a los josefinos exportar cerdos y quesos hasta la ciudad de Mexico. El vinculo entre el "aislado" pueblo de Los Altos de Jalmich y la "remota" capital del pais quedo asi firmemente establecido. Decadas despues, algunos josefinos se trasladaran a la ciudad de Mexico para vender directamente ahi los productos de su matria. Luis Gonzalez estaba consciente de que una parte esencial de la microhistoria de San Jose de Gracia transcurria en la capital, por lo que penso en escribir una historia de los josefinos chilangos.

Esta puesta en contexto de los acontecimientos locales era tan importante para nuestro historiador ranchero que este afirmo en su libro Zamora que uno de los principales meritos de su monografia radicaba en el hecho de que "a los claros varones de la localidad los saco de su galeria aparte y los enchufo en el momento que les corresponde". (7)

La microhistoria como critica de la historia de bronce

Sin embargo, las relaciones entre la microhistoria gonzaliana y la historia nacional no son solo de complementariedad sino tambien, a menudo, de oposicion. En efecto, la historia de Mexico vista desde San Jose de Gracia adquiere otro sentido y cambia radicalmente de rostro. Asi, en Pueblo en vilo, la Revolucion no aparece como una gesta heroica por la liberacion del pueblo oprimido, sino como una sucesion de incursiones de bandoleros que roban, violan y destruyen los pueblos que encuentran a su paso. Los supuestos ideales revolucionarios ceden el papel protagonico a los campesinos, victimas de la violencia. A las desgracias que cometen las huestes de bandoleros se suma en 1918 la epidemia de influenza que se ceba sobre los habitantes del pueblo, hambrientos y arruinados. (8)

Por otra parte, la guerra cristera --de la que nadie queria hablar en los anos en que se escribio Pueblo en vilo-- aparece para los josefinos como un acontecimiento mas importante que la misma Revolucion. La persecucion religiosa desatada por el gobierno de Calles es vivida por ellos como una violenta agresion a sus formas de vida cotidiana y a sus creencias mas profundas. Por ello mismo, a diferencia de lo que sucedio durante la Revolucion, muchos de los hombres de San Jose de Gracia toman las armas y se lanzan a luchar contra "el mal gobierno". Como represalia, las tropas del gobierno incendian el pueblo en 1927.

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La reforma agraria en Pueblo en vilo no suscita el entusiasmo de los campesinos sin tierras. Los mayores piensan que "es indigno recibir tierras regaladas". Por lo tanto, solo algunos jovenes de las rancherias se alistan en el bando agrarista. Mas grave aun: las luchas agrarias marcan el inicio de la corrupcion como medio de relacion con los empleados del gobierno. Propietarios y solicitantes de tierras sobornan a los ingenieros topografos para que favorezcan sus intereses. Como dice Luis Gonzalez, retornando las palabras de algun vecino del pueblo: "Se puso de moda el dar mordida pa' todo."

Finalmente, ahi en donde los historiadores interesados en la nacion veian un largo periodo de estabilidad a partir del gobierno de Manuel Avila Camacho, sobre el cual no habia demasiado que narrar, Luis Gonzalez pone en evidencia los enormes cambios sucedidos a un ritmo vertiginoso en San Jose de Gracia, cambios que transforman profundamente sus tecnicas agropecuarias, refuerzan los lazos economicos del pueblo con el resto del pais, promueven la migracion a Estados Unidos y trastocan las mentalidades de sus pobladores.

Todas estas diferencias entre la historia de Mexico y la de San Jose de Gracia, ?se deberan a que este pueblo michoacano es un caso anomalo? ?O no sera mas bien que la historia patria tal y como se habia narrado hasta entonces era, ante todo, una arma de propaganda politica, un medio de legitimacion de la Revolucion Mexicana hecha gobierno o reivindicada por opositores que decian que habia sido traicionada y querian ocupar los puestos publicos para continuarla a su manera? ?No sera que esa historia de bronce era asunto tan solo de las pequenas elites afincadas en la capital que se disputaban el poder, pero no tenia gran cosa que ver con las experiencias de la gran mayoria de los mexicanos, con las vivencias de los que Luis Gonzalez llamo certeramente los "revolucionados"? (9)

Asi, disimulada detras de la apariencia de una simple monografia provincial, se encuentra en Pueblo en vilo una obra que vino a cuestionar desde la raiz el statu quo historiografico imperante. La "historia universal" de San Jose de Gracia mostraba la urgencia de una relectura profunda de la Revolucion, exigia que la guerra cristera fuera tomada en cuenta como uno de los acontecimientos mas importantes del siglo XX mexicano, incitaba a ver con otros ojos la reforma agraria y ponia en evidencia la necesidad de estudiar seriamente aquellos periodos de estabilidad social que los historiadores solemos rehuir porque en ellos "no sucede nada". Las jovenes generaciones de estudiosos del pasado entendieron claramente el mensaje implicito en Pueblo en vilo. Este libro fue, asi, la primera piedra del revisionismo historico que se desarrollo exitosamente en Mexico en la decada de 1970.

Hoy, la historia universal de San Jose de Gracia mantiene intacto su caracter profundamente subversivo: nos muestra que la historia de bronce tiene los pies de barro y que las visiones ideologizadas del pasado no resisten un pacifico ataque historiografico "a ras del suelo" (10) que recupere las vivencias de hombres y mujeres comunes y corrientes. Esta es sin duda una de las grandes lecciones de la microhistoria gonzaliana.

La historia nacional como microhistoria

Una verdadera historia nacional que busque dar cuenta de la diversidad existente en el territorio mexicano tiene, pues, que construirse a partir de una amplia coleccion de historias locales o regionales. Fue asi, justamente, como procedio Luis Gonzalez cuando se le encargo escribir gran parte del volumen sobre la "vida social" durante "La Republica Restaurada" en la magna obra coordinada por Daniel Cosio Villegas, Historia moderna de Mexico. (11) En el capitulo "El hombre y la tierra", a partir de una muy original division del pais, Luis Gonzalez da cuenta de la situacion geografica, demografica y economica de todas y cada una de las regiones de Mexico. De igual forma procede en "El subsuelo indigena", donde describe la situacion de los indigenas usando como unidades de analisis tanto las regiones como los grupos linguisticos. Cuando trata de "La escala social" --campesinos, marginados y obreros--, el historiador ranchero no duda en senalar las diferencias mas importantes que existen al interior de cada grupo social.

Sin embargo, sabemos que la historia nacional es algo mas que un simple agregado de historias locales o regionales, e incluso que la interrelacion entre esas historias. La historia nacional esta vertebrada, estructurada, por fuerzas e instituciones que trascienden lo local --y a menudo tambien lo nacional--, como pueden ser "el Capital, el trabajo, la Iglesia, el Estado, la cultura y los imperios", por seguir la tipologia establecida por Luis Gonzalez en Los artifices del cardenismo. (12) Sin embargo, estas instituciones no son entes abstractos, fuerzas impersonales, sino que estan constituidas por personas de carne y hueso que se encuentran a veces en competencia entre si (como sucede a menudo entre los capitalistas en el campo economico), o asociadas las unas con las otras (en las organizaciones obreras, por ejemplo), u organizadas en forma jerarquica y sujetas a reglas explicitas (como es el caso del Estado y de la Iglesia). Cabe anotar que en las instituciones jerarquicas, a pesar de que sus miembros tienen que jurar fidelidad a las reglas que les rigen, estas se suelen violar constantemente, dado que los encargados de aplicarlas siguen sus criterios personales o incluso sus intereses particulares. El famoso "acato, pero no cumplo" de los tiempos virreinales, afirmado abiertamente o practicado sigilosamente, sigue siendo el pan nuestro de cada dia.

Estas instituciones son, pues, comunidades humanas --ciertamente con caracteristicas muy originales-- constituidas por un numero de personas similar al de los habitantes de un pueblo, o a veces incluso de una ciudad. Asi, pueden --e incluso me atreveria a afirmar, deben-- ser estudiadas recurriendo a los metodos de la microhistoria. Luis Gonzalez senalo acertadamente que "curiosamente a nadie se le ocurrio entonces investigar la anatomia, la fisiologia y la psique de los entes antedichos senalados para dirigir la vida de Mexico".

Una de las originalidades de estas comunidades institucion es obviamente que no estan constrenidas a un pequeno territorio, sino que se despliegan en amplios espacios, como puede ser un estado de la Federacion, el conjunto de Mexico o incluso la casi totalidad del planeta. Al mismo tiempo, los miembros de estas instituciones nunca son los unicos habitantes de dichos espacios, sino que compiten con otros por consolidar y expandir su poder de maneras muy diversas.

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De hecho, la extension territorial y la estructura jerarquica de estas instituciones les proporcionan muchas ventajas a la hora de imponer sus decisiones sobre los pobladores de las distintas localidades, que, en cambio, se encuentran divididos internamente y que rara vez se coordinan con los de los pueblos vecinos. A pesar de ello, en ciertas ocasiones, los David pueblerinos pueden lograr mantener a raya a los Goliat institucionales.

Hoy, los historiadores de vanguardia se han propuesto estudiar estas comunidades institucion a traves de la teoria de las redes sociales con excelentes resultados. (13) Por su parte, Luis Gonzalez --quien siempre busco dar una vision global de las sociedades que estudiaba-- fue consciente de que un solo investigador era incapaz de analizar la totalidad de las principales redes sociales, no solo por su amplitud, sino tambien porque es imposible estudiarlas como si se trataran de "comunidades cerradas y corporadas"; hay que verlas actuando en todas las localidades en las que tienen presencia.

Por esta razon, decidio privilegiar el estudio de la cima de estas comunidades instituciones, de sus "vanguardias", de sus "minorias rectoras". Para ello, recurrio a la teoria de las generaciones de Ortega y Gasset, a la que bajo del mundo de las abstracciones para hacer de ella un muy original instrumento de analisis, que desarrollo tanto en Los artifices del cardenismo como en La ronda de las generaciones. (14) El microanalisis que Luis Gonzalez hizo de las minorias rectoras de seis generaciones (en las que incluyo a politicos, intelectuales, sacerdotes, militares y empresarios) entre 1857 y 1958 --su estudio "prosopografico", dirian los historiadores de hoy en su oscura jerga- y, sobre todo, la manera en que conjunto su conocimiento sobre las seis mencionadas instituciones mas relevantes del pais, de los trescientos cachorros de la Revolucion y de la vida del eponimo de esa generacion --el general Lazaro Cardenas-- se suelen desligar por completo de sus libros de historia local. De hecho, el propio Luis Gonzalez, quien no era dado a lamentarse, escribio en su "egohistoria": "Espere en vano que se reconociera la originalidad de los dos volumenes [de la Historia de la Revolucion Mexicana] salidos de mis investigaciones, mis metodos de entender y explicar y mi modo poco elegante de narrar historia. Tanto Los artifices del cardenismo como Los dias del presidente Cardenas (15) han corrido con poca suerte." (16)

La decepcion de Luis Gonzalez ante el escaso reconocimiento de estas dos obras por parte de sus colegas historiadores es facilmente comprensible si tomamos en cuenta que constituyen un claro ejemplo de aplicacion de un enfoque micro a una historia de corte nacional. Dado que las minorias rectoras estudiadas por Luis Gonzalez vivian y actuaban en gran medida en la capital del pais, se puede decir que su historia constituye una parte nada despreciable de la de la ciudad de Mexico. Asi, cobra cabal sentido la frase de Luis Gonzalez de que "la historia nacional es la microhistoria de la ciudad de Mexico", que a primera vista parecia tan solo una graciosa ocurrencia lanzada en una animada platica de cafe.

La microhistoria como estudio de los intermediarios culturales

Aunque Luis Gonzalez se centro en el estudio de las minorias rectoras, afortunadamente nos dejo tambien unas muy logradas descripciones de algunos miembros de la base de las principales comunidades instituciones de Mexico, de algunos de los intermediarios culturales que articulan las historias locales con la historia nacional. Estos intermediarios incluyen, entre otros, a representantes comerciales, a lideres politicos y a activistas locales, a curas de parroquia, a empleados de una multitud de secretarias y dependencias de Estado, a eruditos pueblerinos y a agentes de gobiernos extranjeros o de empresas transnacionales que demasiado a menudo son olvidados por historiadores y antropologos. Se trata de una grave omision porque su estudio microhistorico --quienes son, cual ha sido su formacion, de que manera interpretan las ordenes que reciben de sus superiores jerarquicos, como las utilizan o las desobedecen de acuerdo con sus intereses personales, como se insertan en las redes locales y construyen sus clientelas-- resulta clave para comprender el desarrollo de las instituciones nacionales, las resistencias que estas generan en cada punto del territorio y, por ende, por que y como politicas homogeneas decididas en los centros urbanos del poder (la ciudad de Mexico, el Vaticano, Washington, etcetera) dan lugar a una enorme diversidad de situaciones locales.

Sin lugar a dudas, el mejor retrato de uno de estos "mediadores culturales" se encuentra en Pueblo en vilo y se refiere a Federico Cardenas. Originario de San Jose de Gracia y al mismo tiempo brillante miembro de base de la institucion eclesiastica, el padre Federico no es solo un peon de la Iglesia que pone en practica en el pueblo las decisiones tomadas por la alta jerarquia episcopal. Gran conocedor de las realidades locales, adapta las ordenes que recibe a las condiciones imperantes, las interpreta, las distorsiona e, incluso, en ocasiones, las incumple segun su autonomo entender, sin por ello dejar de dar repetidas muestras de fidelidad a su corporacion. Asi, cuando se produce el levantamiento cristero, el padre Federico duda sobre si apoyar o no la rebelion; se informa de la opinion de los obispos --que por lo general estan en contra de la lucha armada--, pero tambien recurre a los tratadistas de la guerra justa para hacerse un criterio propio. Finalmente, el II de junio de 1927, tras recorrer varios pueblos de la comarca, levanta una pequena tropa y se suma a la lucha cristera, desoyendo las instrucciones de sus superiores jerarquicos. (17)

Luis Gonzalez no nos dejo, desgraciadamente, retratos tan acabados de empleados del Estado --institucion, en aquel entonces, todavia menos disciplinada que la Iglesia y con menor presencia en aquella region-- que hubieran ejercido algun tipo de influencia en la vida de los habitantes de San Jose de Gracia. Tal vez haya pensado que no valia la pena ponerles nombres y apellidos a las consabidas historias de corrupcion, patrimonialismo y abuso de autoridad que son todavia tan frecuentes en nuestro pais.

En cambio, si nos dejo un magnifico relato sobre la visita del presidente Lazaro Cardenas a San Jose de Gracia en 1940: un sorprendente ejemplo de contacto directo entre la cima de la comunidad Estado y la comunidad josefina. Despues de treinta anos de guerra y destruccion, de bandidaje revolucionario, de enfrentamientos armados entre tropas federales y cristeros y de sangrientos conflictos entre propietarios y agraristas, la visita del general Cardenas --cuya recepcion organiza el padre Federico-- da lugar a una catarsis colectiva que abre las puertas de la reconciliacion, de la paz social y del desarrollo de San Jose de Gracia. Propietarios y agraristas salen juntos a recibir al presidente; el padre Federico --como hemos visto, antiguo cristero-- y el general revolucionario se abrazan en publico y luego se encierran a conversar largamente a solas (no olvidemos que los dos descienden de un mismo tronco: los Cardenas de Jiquilpan).

Varias fotografias recuerdan ese momento en que la historia josefina conoce una notable inflexion al pasar de las luchas fratricidas al desarrollo economico y social; por ejemplo, aquella bellisima en la que se ve al general Cardenas entrando al pueblo, rodeado de risuenos ninos, bajo una lluvia de confeti, seguido unos pasos atras por el padre Federico. Me gustaria detenerme ahora en otra imagen que, desgraciadamente, no esta incluida en todas las ediciones de Pueblo en vilo. (18) Se trata de la fotografia en la que aparece el presidente Cardenas con una cerveza en la mano izquierda, conversando confianzudamente con un josefino, en el patio de una casa, probablemente la del padre Federico. Esta fotografia, puesta en el contexto historico que nos proporciona Luis Gonzalez en su libro, puede servir para sintetizar adecuadamente las muchas y diversas virtudes de la microhistoria gonzaliana.

Una fotografia como sintesis de la microhistoria gonzaliana

Esa fotografia es parte de una monografia local, de una microhistoria universal, que proporciona todos los elementos necesarios para hacerla inteligible. Nos muestra, tambien, como el contexto nacional --la presidencia de Cardenas-- influye hondamente sobre los acontecimientos locales. Pero, al mismo tiempo, esta fotografia propone una relectura radical de la historia patria. En efecto, la imagen del General "cheleando" dificilmente encaja con la estatua de bronce que le ha erigido la historia oficial. Mas aun, la fotografia --siempre interprerada a traves del relato de Luis Gonzalez-- nos sugiere que el mayor merito de Lazaro Cardenas no fue el de reactivar una "revolucion interrumpida", sino el de haber clausurado tres decadas de violencia fratricida, procediendo a las reformas necesarias para recobrar la paz social y sentar las bases del posterior desarrollo nacional.

Esta fotografia nos hace pensar, ademas, que la historia del Estado y, en general, la de las instituciones que vertebran la vida nacional se entiende mejor si hacemos a un lado las abstracciones estructuralistas y nos fijamos mas en la formacion, las relaciones y el quehacer cotidiano de las minorias dirigentes; si vemos, pues, el desarrollo de dichas comunidades institucion con el lente microhistorico.

Esta fotografia nos muestra, finalmente, que una autentica historia nacional solo puede brotar del dialogo, de la articulacion, entre dos tipos de microhistoria: la local y la de las redes de comerciantes, de empresarios, de activistas sociales, de sacerdotes, de burocratas y funcionarios, de politicos e intelectuales. Nos hace ver que una historia nacional que se proponga partir de las vivencias de las personas que la hacen y la padecen tiene que concederle una atencion privilegiada a los intermediarios culturales que enlazan lo local con las redes regionales, nacionales e incluso mundiales. Dicha historia tiene que darle su lugar a hechos tan relevantes como el del padre Federico organizando a los josefinos para agasajar al presidente Cardenas como Dios manda: con chelas y botana incluidas.

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La microhistoria como arte

Sorprendentemente, la microhistoria gonzaliana no se conforma con dar cuenta de los diversos niveles de relacion que existen entre lo local y lo nacional; ademas lo hace a partir de una mirada hondamente comprensiva de las intenciones de los actores historicos, no exenta de una fina ironia, recurriendo para ello a un estilo sabroso, claro y agil que suscite el interes de un gran numero de lectores. De hecho, la perfeccion formal de Pueblo en tilo no ha tenido seguidores, y esto se entiende facilmente: el oficio de historiar --o mas precisamente, el de microhistoriar-- puede, mal que bien, transmitirse y aprenderse; pero el arte gonzaliano de microhistoriar no admite imitadores. La copia servil lo degrada irremediablemente. Cada microhistoriador debe crear su propio estilo.

Mas aun, Pueblo en vilo --arte y conocimiento riguroso indisolublemente ligados-- resiste perfectamente bien su comparacion con obras de creacion. No en vano, Luis Gonzalez reconocio su deuda con Agustin Yanez, Juan Jose Arreola y Juan Rulfo, aunque su estilo literario se asemeja muy poco al de estos autores. Asi, la historia universal de San Jose de Gracia no desentona junto a microhistorias artisticas como el libro de Carlo Levi Cristo se detuvo en Eboli o la pelicula de Andrei Konchalovsky Siberiada. (19) Las tres obras se asemejan no solo por sus altas dotes narrativas, sino tambien por los temas tratados y por la manera de abordarlos. Ciertamente, Luis Gonzalez y Carlo Levi hicieron un viaje de ida y vuelta entre el campo y la ciudad en sentido contrario. Levi, medico y activista politico citadino, fue confinado por sus actividades politicas en la apartada region italiana de Lucania en tiempos del regimen fascista de Mussolini. Ahi descubrio un mundo cuya existencia habia ignorado hasta aquel entonces: el de los miserables campesinos de las aridas montanas del sur de Italia. A pesar de que todo parece oponer las vidas de Carlo Levi y de Luis Gonzalez, sus principales libros guardan una profunda afinidad: los dos hacen enfasis en el aislamiento geografico de los pueblos cuya vida relatan y, por ende, en su poca integracion a la historia nacional. De la misma manera que la Europa de posguerra redescubrio a los campesinos a traves del libro de Carlo Levi, Mexico cobro conciencia de sus rancheros al leer Pueblo en vilo. Los dos creadores tambien lograron penetrar a fuerza de empatia en las conciencias de los hombres del campo y reconocieron la profunda desconfianza de estos hacia las guerras y las revoluciones, en las que les toca siempre desempenar el papel de carne de canon. (20)

Siberiada presenta otro tipo de paralelismos con Pueblo en vilo. La pelicula narra la vida de un pequeno pueblo en Siberia, desde el momento en que llegan las noticias de la victoria de la revolucion bolchevique hasta la destruccion del poblado tras el incendio accidental de un pozo petrolero. Ambas obras, bajo el disfraz de inocuas cronicas pueblerinas, constituyen profundas criticas de unos regimenes emanados de revoluciones de principios del siglo XX. Siberiada disimulo con tal habilidad su caracter subversivo --en parte, dando una vision positiva de un alto cargo sovietico, hijo del pueblo, que se esfuerza en detener la construccion de una gigantesca presa cuyas aguas inundarian su tierra natal, aunque finalmente su apuesta por la explotacion de petroleo acelera su desaparicion-- que logro escapar de la censura cinematografica en la URSS y ser exhibida en el mundo entero. Asi, ambos creadores --Andrei Konchalovsky y Luis Gonzalez-- supieron sacar provecho de la microhistoria como antidoto a las mentiras de la historia de bronce.

La dualidad de la microhistoria gonzaliana

Hemos visto que las lineales y aparentemente sencillas microhistorias de Luis Gonzalez --tanto las que tratan de una localidad precisa como de comunidades institucion--se erigen sobre la base de una original concepcion de las relaciones entre lo local, lo regional y lo nacional, entre lo micro y lo macro, y de un profundo conocimiento de los metodos y teorias de la historia, que el historiador ranchero plasmo en su libro El oficio de bistoriar. (21) A pesar de ello, Luis Gonzalez siempre presento y defendio sus microhistorias como simples historias locales, como historias matrias. ?Como explicar esta aparente paradoja?

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Por un lado, hay que tomar en cuenta el pudor ranchero de Luis Gonzalez, que hacia que no le gustara ponerle demasiada crema a sus tacos; siempre prefirio que estuvieran bien rellenos de sustanciosas carnitas michoacanas. Por el otro lado, esta su microhistoria personal, marcada por la dualidad: historiador de una erudicion universal, Luis Gonzalez nunca renego de sus origenes pueblerinos; es mas, siempre los reivindico con orgullo. Su sueno fue reconciliar ambos mundos --el citadino y el campirano-- a traves de sus obras. En Pueblo en vilo afirmo que escribio ese libro pensando, "por lo menos en un principio", mas en sus "paisanos que en sus colegas". (22) No cabe la menor duda de que los josefinos leyeron y disfrutaron enormemente de su historia matria y que aprendieron mucho de su pasado. Sin embargo, ?necesitaban realmente que su historiador describiera el presente en el que viven sumergidos? ?No sera mas bien que los ultimos capitulos de Pueblo en vilo son un magnifico ejemplo de antropologia cultural, cuyo objetivo es presentar a los josefinos ante los lectores de otros confines, mostrar su diferencia cultural y hacerlos comprensibles, incluso para un publico urbano y culto? ?No es acaso Pueblo en vilo un muy logrado intento por acercar entre si a las personas que conformaban los dos mundos contrapuestos de Luis Gonzalez: los rancheros y los academicos?

Por esa misma razon, Luis Gonzalez defendio la idea de dotar a los eruditos locales de las herramientas de la critica historica universitaria, (23) proyecto que, de tener exito algun dia, reduciria significativamente la brecha que nos separa de ellos y permitiria entablar un fructifero dialogo entre todos los amantes de Clio.

En sentido inverso, la mejor forma de acercar las capillas universitarias al mundo rural consiste, sin duda, en hacer accesibles los frutos mas elaborados de la tradicion historio grafica universitaria al mayor numero posible de lectores, narrandoles de manera sencilla y amena historias rigurosamente elaboradas que hablen del pasado, primero de su terruno y despues de ambitos cada vez mas lejanos. Pueblo en vilo, que ha sido un hito en la historiografia mexicana y un best seller tanto josefino como nacional --a la fecha se han vendido casi 65,000 ejemplares en espanol, ademas de que se ha traducido al ingles y al frances--, cumplio sobradamente con su proposito. (24)

Ahora bien, Luis Gonzalez no solo queria que los historiadores academicos y los habitantes de San Jose de Gracia se conocieran. Como buen sibarita que era --para convencerse de ello basta leer las paginas destinadas a los habitos alimenticios de los josefinos--, (25) busco siempre disfrutar de los placeres que cada uno de sus mundos le ofrecia: la calidez de las relaciones de familia, el hermoso paisaje, la tranquilidad y la buena mesa de San Jose, junto con la cultura universal que devoro y compilo en su riquisima biblioteca y el prestigio y reconocimiento que se gano en los ambitos universitarios. Aquella madrugada de la primavera de 1987 en la que, junto con su mujer, regreso a vivir a su terruno, logro reunir en su cotidianidad lo mejor de sus dos mundos. (26) Ya para entonces lo habia alcanzado en sus libros, para disfrute y deleite de sus agradecidos lectores.

(1) Comunicacion personal de Jean Meyer. En su articulo, "Microhistoria: dos o tres cosas que se de ella", Ruptura (Universidad Juarez Autonoma de Tabasco), 10-11, marzo-junio 2002, pp. 11-27, Carlo Ginzburg se refiere en varias ocasiones a Luis Gonzalez como pionero de la microhistoria. Senalemos que Ginzburg no es el unico historiador europeo de prestigio que ha admirado su obra. En el ano escolar de 1987-1988 tuve el gusto de escuchar a Pierre Vilar, en el seminario que impartia en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, elogiar el articulo de Luis Gonzalez y Gonzalez "Suave matria", Invitacion a la microhistoria / Obras completas, torno IX, Mexico, Clio / El Colegio Nacional, 1997, pp. 167-187.

(2) Obras completas, tomo IX, Mexico, Clio / El Colegio Nacional, 1997.

(3) Zamora, El Colegio de Michoacan / Consejo Nacional de Ciencia y Tecnologia, 1984 (2a edicion); y Mexico, Gobierno del Estado de Michoacan (Monografias municipales del Estado de Michoacan), 1979.

(4) Paul Veyne, Comment on ecrit l'histoire. Essai d'epistemologie, Paris, Seuil, 1971, pp. 9-10.

(5) William Sheridan Allen, The Nazi Seizure of Power: The Experience of a Single German Town, 1922-1945, Nueva York, F. Watts, 1984 (2a edicion, corregida y ampliada).

(6) Luis Gonzalez y Gonzalez, Pueblo en vilo, Mexico, El Colegio de Michoacan, 1995 (5a edicion), cap. 1, "Cojumatlan en venta", pp. 60-61; y cap. 11, "El gran miedo del ano 1900", pp. 102-103.

(7) L. Gonzalez y Gonzalez, Zamora, pp. 11-12.

(8) L. Gonzalez y Gonzalez, Pueblo en vilo, cap. IV, "Los agentes de la revolucion en San Jose" y "La Puntada, Ines Chavez Garcia y la gripe espanola", pp. 159-173.

(9) L. Gonzalez y Gonzalez, "La Revolucion Mexicana desde el punto de vista de los revolucionados", La ronda de las generaciones / Obras completas, tomo VI, Mexico, Clio / El Colegio Nacional, 1997, pp. 245-258.

(10) Expresion tomada de la introduccion de J. Revel, "L'histoire au ras du sol", a la edicion en frances del libro de G. Levi, Le pouvoir au village / Histoire d'un exorciste dans le Piemont du XVIIe siele, Paris, Gallimard, 2989, pp. I-XXXIII.

(11) La Republica Restaurada / La vida social, Mexico, Hermes, 1956.

(12) Vol. 14 de la Historia de la Revolucion Mexicana, Mexico, El Colegio de Mexico, 1979, pp. 47-95.

(13) Vease, por ejemplo, Michel Bertrand, Grandeur et misere de l'office / Les officiers de finances de Nouvelle-Espagne (XVIIe-XVIIIe siecles), Paris, Publications de la Sorbonne, 1999.

(14) La ronda de las generaciones / Los protagonistas de la Reforma y de la Revolucion Mexicana, Mexico, Secretaria de Educacion Publica (Foro 2000), 1984.

(15) Vol. 15 de la Historia de la Revolucion Mexicana, Mexico, El Colegio de Mexico, 1981.

(16) L. Gonzalez y Gonzalez, "Minuta de un viaje redondo", Esobistorias / El amor a Clio, coordinado por Jean Meyer, Mexico, Centre d'Etudes Mexicaines et Centre-Americaines, 1993, p. 73.

(17) L. Gonzalez y Gonzalez, Pueblo en vilo, cap. v, "El levantamiento", pp. 193-196.

(18) Esta fotografia solo se publico en la 2a, la 3a y la 4a ediciones de la obra.

(19) Union de Republicas Socialistas Sovieticas, Mosfilm, 1979.

(20) Carlo Levi, Cristo se detuvo en Eboli, Buenos Aires, Losada, 1951, 225 pp.

(21) Zamora, El Colegio de Michoacan, 1999 (2a edicion corregida y aumentada).

(22) L. Gonzalez y Gonzalez, Pueblo en vilo, Prologo, "Autodefensa, autocritica y destino", p. 26-27.

(23) L. Gonzalez y Gonzalez, "Vejamen del microhistoriador mexicano", Invitacion a la microbistoria, 1997, pp. 123-136.

(24) La la edicion tuvo un tiro de 2,000 ejemplares; la 2a, de 3,000; la 3a, de 6,000; la 4a, de 50,000; la 5a, de 3,500.

(25) L. Gonzalez y Gonzalez, Pueblo en vilo, cap. IX, "Ocasiones de contento y digresion sobre la felicidad", p. 357.

(26) L. Gonzalez y Gonzalez, "Minuta de un viaje redondo", p. 77.
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Author:Viqueira, Juan Pedro
Publication:Letras Libres
Article Type:Ensayo critico
Date:May 1, 2008
Words:7474
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