Printer Friendly

Tierras de comun repartimiento y pequena propiedad en San Juan Teotihuacan, Estado de Mexico, 1856-1940.

INTRODUCCION

Segun los estudios regionales de las ultimas decadas, la ley general de desamortizacion de 25 de junio de 1856, mejor conocida como Ley Lerdo, decreto el fin de la propiedad corporativa de antiguo regimen y establecio la propiedad privada plena. Dicha legislacion no solo afecto los bienes de manos muertas de la Iglesia sino tambien las tierras comunales de los pueblos indigenas y mestizos que administraban los ayuntamientos. Sin embargo, hoy sabemos que la privatizacion de los diversos tipos de propiedad comunal fue un proceso confuso e inacabado, pues muchos pueblos lograron conservar sus propiedades colectivas por medio de distintos mecanismos legales e ilegales; desde la rebelion y el uso adecuado de la ley hasta la utilizacion de prestanombres y sociedades agricolas. (1) Pero lo que mas llama la atencion es que incluso en algunas legislaciones estatales continuaron conservandose de manera ambigua estas formas de propiedad, por ejemplo, algunas leyes del estado de oaxaca dejaron en poder de las agencias municipales "la administracion de tierras comunales"; (2) algo similar tambien ocurrio en el Estado de Mexico, donde en la nomenclatura oficial se conservo el termino "tierras de comun repartimiento" y "propios del ayuntamiento", pero que a la luz de la legislacion liberal y el sistema fiscal adquirieron otras caracteristicas. En este contexto, el presente articulo tiene el proposito de analizar la persistencia y el funcionamiento de las "tierras de comun repartimiento", su vinculacion con la pequena propiedad privada y su uso en la nomenclatura fiscal y el sistema de propiedad del municipio de San Juan Teotihuacan en el Estado de Mexico, en un largo periodo que va de mediados del siglo XIX hasta la decada de 1940, es decir, desde la reforma liberal hasta la reforma agraria mexicana. ?Por que continuaron denominandose tierras de comun repartimiento las parcelas adjudicadas a los campesinos locales, si se supone que segun la ley general deberian ser propiedad privada? ?Por que el municipio recibio las contribuciones en forma de censo redimible por este tipo de propiedad? ?Que relacion existe entre las tierras de comun repartimiento del siglo XX y la pequena propiedad privada?

A manera de hipotesis, considero que no solo fueron razones de indole economica, sino tambien el conocimiento previo que tenian los campesinos sobre este tipo de propiedad, las que fomentaron la persistencia del termino "tierras de comun repartimiento" en el sistema fiscal de las municipalidades del Estado de Mexico, pero tanto sus funciones como el estatuto juridico de la propiedad eran diferentes a los que tuvieron antes de 1856. Desde fines del periodo colonial hasta mediados del siglo XIX, las tierras de comun repartimiento eran las parcelas que se otorgaban a las familias para su sustento; se trataba de tierras del comun, tambien llamadas tierras de comunidad, y que en general eran usufructuadas por las familias campesinas, es decir, mientras las cultivaran permanecian en sus manos y hasta las podian heredar o vender con la venia de las autoridades locales, pero en el fondo se vendia el usufructo pues la propiedad de la tierra continuaba en manos de la corporacion. (3) A cambio de estos derechos, los campesinos comuneros tenian que pagar el tributo y despues la capitacion, ademas de cumplir con sus obligaciones comunitarias, prestando servicios gratuitos en el gobierno civil o religioso; (4) asimismo desempenaban faenas y cooperaban con la escuela municipal, el sistema de cofradias y mayordomias. Sin embargo, el termino resulta confuso porque despues de 1856 continuaron denominandose de la misma forma, "tierras de comun repartimiento", las parcelas que fueron adjudicadas en propiedad individual a los campesinos; asi, mientras estos adjudicatarios beneficiados no cubrieran el monto total de su valor, tuvieron que pagar un censo a la tesoreria municipal, y aun cuando se establecio el impuesto predial a fines del XIX se les continuo anotando de la misma forma hasta mediados del siglo XX.

Cabe senalar que esta investigacion se sustenta en el analisis del fondo de Tierras y Tesoreria del Archivo Historico Municipal de San Juan Teotihuacan, el Archivo Historico del Agua y el Archivo General Agrario, asi como en una bibliografia secundaria.

ANTECEDENTES

Desde el periodo colonial hasta principios del siglo xix la mayoria de los pueblos de indios del altiplano central y el sureste de Mexico mantuvieron basicamente cuatro tipos de propiedad comunal: el fundo legal era el lugar donde se localizaban los edificios publicos y casas-solares de los habitantes, abarcaba 500 varas y despues 600, medidas desde el templo eclesiastico; los propios, eran terrenos que se rentaban y sus ganancias se destinaban a solventar los gastos municipales; los ejidos estaban constituidos por bosques y pastos de donde se obtenia lena, tequesquite y materiales de construccion; las tierras de comun repartimiento, de parcialidad o comunidad, eran usufructuadas para la subsistencia familiar y eran las mas parecidas al ideal liberal de la propiedad privada pues, aunque pertenecian a la corporacion, estaban divididas desde hacia mucho entre las familias. (5) otros estudiosos del tema agregan que dentro de los pueblos tambien existian tierras de santos o cofradias y ademas propiedades particulares de cacicazgos indigenas. (6) Asi, las diversas tierras funcionaron de acuerdo a las circunstancias economicas regionales, por ejemplo, si una tierra de propios dejaba de arrendarse se convertia en ejido o viceversa. Pero en otros casos se adaptaron a los sistemas de cultivo, como sucedio en Yucatan, donde fue dificil delimitar este tipo de propiedades comunales por la misma rotacion de los cultivos en los montes. (7) Por tanto, los efectos de la privatizacion sobre los distintos tipos de tierras comunales no fueron los mismos ni para los pueblos que los perdieron ni para los nuevos propietarios que las adquirieron.

La Constitucion de Cadiz promovio el reparto individual de las tierras corporativas y aunque estas medidas no se pusieron en practica, sentaron las bases para la desamortizacion en el periodo independiente. En 1824 el congreso mexiquense propuso que tanto los propios como las tierras del fundo legal y de repartimiento quedaran para el sostenimiento de los ayuntamientos. Asi, a pesar de que intelectuales y legisladores como Jose Maria de Jauregui, Ignacio Najera y Jose Maria Luis Mora propugnaron por la propiedad individual, finalmente el Congreso del Estado de Mexico considero que la desamortizacion era inviable. (8)

En primer lugar, porque los vecinos no contaban con recursos para hacer que las pequenas propiedades fueran productivas, y en segundo, porque los ayuntamientos carecian de recursos para solventar su administracion y desarrollo. Por tanto, el gobierno estatal opto por dejar bajo el control del ayuntamiento las tierras que antes pertenecian a los pueblos de indios, otorgandole el derecho de cobrar una pequena cuota de arrendamiento a los vecinos beneficiados en los repartimientos de terrenos. En palabras de Marino, lo que cambio era el pago de dicha cuota por el usufructo de tierras, que en definitiva era un reemplazo del tributo colonial. (9)

Otras leyes posteriores del Estado de Mexico tambien dejaron en manos de la jurisdiccion municipal la propiedad de las tierras comunales. Por ejemplo, el decreto de 9 de mayo de 1833, en su articulo 1 adjudico "a los ayuntamientos para sus propios los terrenos realengos o baldios, que existan en el territorio de sus municipalidades". Con ello, el gobierno municipal quedo como la instancia juridica con facultad para administrar la propiedad de las tierras; el articulo 5 es elocuente al respecto: "Los ayuntamientos con acuerdo del sindico, arrendaran los terrenos, dividiendolos en porciones pequenas para beneficiar a las distintas familias", (10) asi, al igual que la antigua republica de indios, el ayuntamiento republicano del Estado de Mexico siguio manejando y distribuyendo los terrenos a las familias, aunque ahora bajo la vigilancia de prefectos y subprefectos. (11) De acuerdo con Molina Enriquez, con esta ley los ayuntamientos del Estado de Mexico fueron "los fideicomisarios del patrimonio municipal formados de los bienes asignados originariamente, acumulados y acrecidos sobre los cuales se encuentran incorporados los realengos y baldios, y los llamados Bienes de comun repartimiento". (12)

Dicho de otro modo, el ayuntamiento mantuvo el control sobre el reparto de las tierras municipales a cambio de un canon o censo desde antes de la desamortizacion. Asimismo, las tierras comunales y realengas fueron administradas como propios por los ayuntamientos. Durante las primeras decadas independientes, la debilidad de las finanzas municipales volvia impracticable la desamortizacion de las propiedades de los pueblos. (13) Asi que cuando se decreto la Ley Lerdo, los municipios y municipalidades del Estado de Mexico contaban con una larga experiencia para administrar los terrenos y aprovecharon la oportunidad para seguir obteniendo ingresos fiscales.

Cabe mencionar que, en un estudio de principios del siglo XX, Molina Enriquez trato de esclarecer el termino "tierras de comun repartimiento" durante el periodo colonial, sin embargo, encontro pocas referencias e imprecisas sobre este tipo de propiedad, y mas bien identifico que solo se hacia referencia a los "repartimientos de tierras" que se efectuaban para dar cabida a nuevas familias, las cuales estaban diferenciadas del fundo legal y ejidos de los pueblos. Segun Molina, tal concepto adquirio una connotacion mas clara a partir de la Ley Lerdo, principalmente en el Estado de Mexico, donde el termino "tierras de comun repartimiento" se continuo utilizando para todas aquellas parcelas adjudicadas y que tenian el fin de cobrar un censo redimible en favor de las arcas municipales. (14) Asi no resulta extrano que los terrenos de comun repartimiento que aparecen registrados en los archivos municipales con motivos fiscales en la segunda mitad del siglo XIX y primeras decadas del XX sean en realidad todos aquellos terrenos usufructuados que estaban en poder de las familias antes de 1856 y que conforme a la Ley Lerdo fueron adjudicados a los comuneros y avecindados tanto indios como mestizos; es decir, en este concepto fiscal, (15) se incluyeron los sitios solares del fundo legal, las tierras de parcialidad tambien llamadas de comun repartimiento, e incluso, bajo este mismo rubro se inscribieron las tierras baldias que fueron privatizadas en pequenos y grandes lotes durante el porfiriato.

LA LEY LERDO EN TEOTIHUACAN

A principios del siglo XX, Lucio Mendieta apunto de manera contundente que la desamortizacion de la propiedad comunal en el valle de Teotihuacan fue desastrosa para los pueblos ya que la mayoria de los campesinos que se adjudicaron sus parcelas de comun repartimiento muy pronto las vendieron a los hacendados y, por tanto, la pequena propiedad era muy escasa en estos anos. (16) Sin embargo, un acercamiento a los archivos locales muestra que el proceso de privatizacion fue mas complejo, y que si bien es cierto que muchos campesinos pobres vendieron sus parcelas de cultivo, no siempre lo hicieron con los hacendados sino principalmente con los rancheros, pequenos propietarios y caciques locales. De modo que aun despues del reparto agrario, la pequena propiedad tenia un peso significativo en el control del sistema de riego y la produccion del valle, como veremos mas adelante.

Aunque la Ley Lerdo de 25 de junio de 1856 vino a cambiar el sistema de propiedad en Mexico y afecto la estructura de las corporaciones civiles, entre ellos los pueblos indigenas y los ayuntamientos, tambien hay que senalar que con la adjudicacion de parcelas de comun repartimiento el campesino comunero compro al ayuntamiento la parcela que previamente venia usufructuando en la republica de indios. Segun Margarita Menegus, la manera en que se llevo a cabo fue mediante la compra a censo redimible, es decir, el adjudicatario debia pagar cada ano un censo o redito de 6% sobre el valor de la propiedad adjudicada. (17) Esto significo que mientras los campesinos no liquidaran el monto total del valor del terreno seguirian pagando por anos este gravamen, asunto que convenia a los ayuntamientos porque recibian ingresos constantes, y esto fue precisamente lo que paso en Teotihuacan y en otros municipios del Estado de Mexico, que ademas quedaron bajo la supervision de los jefes politicos.

En otras regiones los ayuntamientos tuvieron dificultades para cobrar las contribuciones a los adjudicatarios. Por ejemplo, en el estado de Oaxaca, los municipios recaudaron muy poco por este rubro, quiza porque desde fines de la decada de 1870 se establecio el Registro Publico de la Propiedad y los pequenos propietarios registraron sus parcelas de cultivo y pagaron a dicha dependencia. (18) En cambio, en el Estado de Mexico, los adjudicatarios pagaron su censo y para fines del siglo XIX este constituia el principal ingreso de la tesoreria municipal. (19) Aunque la contribucion predial se decreto en 1861, solo se cobro regularmente a partir de 1869. En un principio se cobraba una cuota de 7 al millar sobre el valor de las fincas rusticas y urbanas, en 1868 el censo bajo a 3% como contribucion a la tesoreria municipal, (20) y posteriormente fue en aumento hasta alcanzar el 10 al millar en 1879. En la decada de 1870 se intento elaborar un catastro, sin embargo fracaso y dichas medidas para gravar a la propiedad no se lograron sino en 1923. (21) Asi, mientras no habia una institucion estatal, el municipio continuo cobrando los reditos y la contribucion predial sobre los llamados terrenos de comun repartimiento.

En el caso de los pueblos y barrios del municipio de San Juan Teotihuacan, el proceso de privatizacion se inicio cuando los campesinos comuneros acudieron a solicitar la adjudicacion de sus terrenos de comun repartimiento, pero tambien fueron los ayuntamientos quienes fomentaron el proceso pues estaban ansiosos de percibir el censo que les concedia la ley. (22) Existen varios momentos en que se acelero la privatizacion y que responden a nuevas reglas legales y cuestiones tanto economicas como fiscales. Un primer momento lo podemos situar en la promulgacion de la Ley Lerdo y la guerra de tres anos y se caracteriza por la escasa aplicacion. Pero en el ano 1861 tenemos datos precisos de que muchos vecinos de los pueblos y barrios del municipio de San Juan Teotihuacan solicitaron la adjudicacion de sus terrenos de comun repartimiento; 147 vecinos se presentaron ante el alcalde de San Juan Teotihuacan manifestando que "estaban en quieta y pacifica posesion de su sitio solar" o "de sus terrenos de cultivo", y "teniendo presente la ley de 25 de junio de 1856", solicitaron la adjudicacion. Es decir, que estos terrenos ya estaban en su poder. En esta misma lista se agregaron cinco personas, quienes solicitaron se les adjudicara en propiedad nueve terrenos que eran de comunidad, cuatro mas solicitaron tierras que pertenecian a "la comunidad religiosa" y cinco mas denunciaron siete terrenos que estaban en conflicto entre familiares. Las solicitudes para adjudicarse tierras fueron numerosas, y hasta hubo quienes solicitaron tierras que estaban en manos de la Iglesia catolica. Por ejemplo, en el pueblo de San Martin se presento un tal Leandro Martinez manifestando "que habiendo un pedazo de terreno de la comunidad religiosa teniendo magueyes cimarrones y nopales perteneciente a este pueblo y teniendo necesidad de ella para que pueda remediar la felicidad de mi subsistencia y solo necesitando en donde pueda caber seis cuartillos de sembradura de maiz", solicito que se le adjudicara en propiedad en cumplimiento de la ley de 25 de junio de 1856, quedando "obligado a reconocer sobre la tierra el capital que ella valga y a pagar el redito que le corresponda a razon del seis por ciento anual". (23) Lo mismo hicieron Canuto Alonso, Tomas Villanueva y Jose Alejandro, que tambien solicitaron un terreno conocido con el nombre de Atlaxelucan, "perteneciente a la comunidad de la iglesia". El primero pidio seis cuartillos, el segundo seis y el tercero diez cuartillos. Asi, el terreno que pertenecia a la iglesia fue dividido entre varios solicitantes.

Lama la atencion que muchos campesinos tenian en su poder varias parcelas. En total se solicitaron para su adjudicacion 420 terrenos. Asi tenemos que en promedio cada campesino tenia cerca de tres terrenos (2.7). Pero en terminos mas detallados habia campesinos que registraron entre cinco y seis tierras de cultivo, mas aparte el sitio solar donde habitaban; cinco personas manifestaron que poseian un solo terreno, 50 tenian dos, 39 tenian tres, 39 poseian cuatro, 10 tenian cinco; dos tenian seis y una persona dijo poseer siete parcelas de cultivo. Lo que indica que desde antes de aplicarse las leyes desamortizadoras ya existia una incipiente acumulacion de tierras y ciertas diferencias sociales y economicas entre los habitantes de los pueblos de San Juan Teotihuacan. Diferencias que se acrecentarian en las decadas siguientes.

Los terrenos que fueron adjudicados en este ano y los siguientes continuaron denominandose "terrenos de comun repartimiento", pero a diferencia del pasado, ahora tendrian que pagar un redito sobre su valor total a la tesoreria municipal. En otras palabras, la escritura de adjudicacion otorgada por el ayuntamiento o la jefatura politica facilito las transferencias de parcelas y el censo redimible deberia ser pagado por el comprador, lo que paulatinamente consolidaria la pequena propiedad privada.

Cabe senalar que, para definir a la propiedad privada, seguimos las aportaciones de la filosofia politica de Macpherson, quien apunta tres caracteristicas basicas, en primer lugar, que "la propiedad privada es el derecho de un individuo a excluir a otro del uso o los beneficios de alguna cosa, mientras que la propiedad comun es el derecho de un conjunto de individuos a no ser excluidos del uso de los beneficios de alguna cosa". El segundo elemento es verla como una relacion social, y tercero, que la propiedad privada no puede entenderse al margen del Estado. (24) Este es el caso de la propiedad privada liberal que con la nueva legislacion se constituyo en un derecho protegido por el Estado, que asumio como una de sus funciones principales la defensa de las propiedades particulares, en nombre del sagrado derecho de propiedad, (25) pero mas alla de la ley, tanto los pueblos como los adjudicatarios indigenas y mestizos incrustaron su propia vision sobre la propiedad de la tierra de acuerdo a sus conveniencias.

Como hemos visto, cada ciudadano solicito entre dos y cinco parcelas que previamente tenian en "quieta y pacifica posesion". Y no se resistieron a cambiar su regimen de propiedad y su antigua organizacion comunitaria; como se ha dicho, por el contrario, muchos campesinos que poseian sus parcelas de cultivo acudieron muy pronto ante la autoridad local y la jefatura politica para obtener un titulo legal de propiedad sobre las tierras que antes usufructuaban. Esto sin duda porque les daba mayor seguridad no solo para protegerlas ante la ambicion de familiares y vecinos, sino tambien para hacerlas a un lado de la vigilancia de las autoridades locales (recuerdese que anteriormente, en caso de no ser cultivada una parcela, la autoridad local tenia el derecho de otorgarla a otra familia).

Dicho de otro modo, las haciendas no usurparon las tierras de los pueblos a partir de la desamortizacion, como se ha dicho; no tuvieron necesidad de hacerlo pues ahora habia otros mecanismos legales para adquirirlas sin tener que enfrentar largos litigios como en el pasado, sin que esto signifique que no proliferaran pleitos entre haciendas y pueblos por los recursos de la tierra, montes y aguas. Lo que quiero resaltar es que muchos campesinos pobres vendieron sus parcelas, ya sea de manera voluntaria o a veces forzada, y los precios variaron segun su tamano y calidad.

Entre 1869 y 1875 hubo otro momento importante en la adjudicacion de los terrenos comunales; la mayoria de los campesinos que todavia no privatizaban sus terrenos acudieron a la tesoreria municipal para registrar sus terrenos y en marzo de 1875 se hizo un informe de los terrenos adjudicados en el municipio de San Juan Teotihuacan. En la lista se aprecia el nombre del pueblo o barrio, nombre del adjudicatario, valor y reditos de terrenos de labor y sitios de casa solar. (26) Por ejemplo, en 1869 se anotaron 103 adjudicatarios que registraron 24 sitios solares y 240 terrenos de labor, y en el transcurso de 1870 acudieron 271 personas inscribiendo en el registro de la tesoreria 527 terrenos de labor. Las adjudicaciones continuaron con la misma intensidad en los siguientes cuatro anos. (27)

Durante el regimen porfiriano, la Secretaria de Gobierno envio una circular el 12 de mayo de 1890 a los gobiernos de los estados para que "los terrenos conocidos con el nombre de terrenos de comun repartimiento procedan a convertirse en propiedad privada"; varios gobernadores a su vez ordenaron a los jefes politicos extender los certificados de adjudicacion. En el Estado de Mexico se continuo cobrando el censo en favor del ayuntamiento, impuesto que segun Molina venia percibiendo desde el decreto de 9 de mayo de 1833, por lo tanto se mantuvo la condicion contractual del municipio como "censualista" y la del adjudicatario como "censatario". (28) En otras palabras, en adelante, todos los terrenos o predios de origen comunal o de repartimiento quedarian sometidos al pago de la contribucion predial que causa la propiedad en el estado, como se percibe en el decreto 49, emitido por el gobernador Vicente Villada en 1897:

Art. 2. Los poseedores de terrenos o predios que fueron de origen comunal, de comun repartimiento o del dominio de los ayuntamientos, que hasta la fecha no consten en los registros municipales del distrito a que correspondan, dentro del lorenzo, Santiago Tolman, Puxtla, San Sebastian, Belem, San Francisco, Coatlan, Zacualuca, Totolcingo y Tepexpan. AHMTEO, Tierras, c. 3 y 4, Adjudicaciones de tierras, 1869-1875, ff. 3-85. improrrogable termino de tres meses, expresando su ubicacion, extension en hectareas, areas y centiareas cuadradas y su valor, para que sean inscritos en los registros respectivos [...].

Art. 6. Para verificar la recaudacion de la contribucion predial que se impone por el presente decreto, los administradores de las rentas municipales formaran un registro general de las propiedades afectadas a los impuestos del ocho al millar y tres por ciento anual, asi como de las que por haber sido del dominio de los ayuntamientos, causen al censo del seis por ciento anual. (29)

Es por ello que durante estos anos la mayoria de los "propietarios" de los terrenos de comun repartimiento acudieron a la tesoreria municipal para certificar sus terrenos, anotando el nombre del terreno, ubicacion, medidas, colindantes y valor respectivo. Los terrenos subieron de valor y por tanto tenian que regularizarse ante el gobierno local. Este tipo de relaciones contractuales le convenian al municipio porque seguia recibiendo importantes recursos fiscales. Para la segunda decada del siglo xx esta legislacion mantenia su vigencia conforme al dominio del derecho publico en el que se fijo el censo sobre los bienes municipales, estableciendose que "en tanto que no se redima el censo pactado en la adjudicacion el Municipio se mantiene en propiedad del inmueble obligado, rural y urbano". (30)

Otro momento importante en la transferencia de tierras, montes y aguas se dio en la ultima decada del siglo xix. En diciembre de 1897, mediante la circular numero 62, se dispuso que los presidentes municipales del distrito procedieran a la formacion de los padrones de los terrenos sujetos al pago de los impuestos municipales. Por ello, existe un expediente en el archivo relativo a la "Remision a la jefatura politica el padron de Terrenos de propios de este ayuntamiento y de comun repartimiento". A los campesinos no les quedo mas alternativa que acudir otra vez ante el tesorero municipal y manifestar sus terrenos de cultivo que poseian como de comun repartimiento, con sus medidas, colindantes y respectivo valor. Sin embargo, dos anos despues, el jefe politico de Texcoco se dirigio al presidente de Teotihuacan, con el objeto de adjudicar los terrenos que corresponden a los bienes propios del ayuntamiento o los de comun repartimiento, senalando que muchos vecinos:
   No han hecho manifestacion de aquellos que poseen sin titulo legal
   o que habiendolo manifestado no han pedido su adjudicacion para
   obtener su escritura. Y para que no se perjudique la municipalidad
   con la falta de pagos de las contribuciones que causan dichos
   terrenos, y para que la propiedad este debidamente asegurada en
   beneficio de las personas que poseen los referidos terrenos. Que se
   les prevenga a los vecinos que si en un plazo de 30 dias no acudan
   a manifestarlos, la jefatura las adjudicara conforme lo establece
   la ley a las personas que las denuncien. (31)


Quiza por eso, una vez mas, desde los ultimos anos del siglo XIX hasta 1905, muchos vecinos de los barrios y pueblos del municipio de Teotihuacan acudieron a la tesoreria municipal a manifestar sus terrenos de comun repartimiento mencionando sus medidas, colindantes y valor de su terreno. Todo con tal de obtener su escritura, pagar su contribucion y obtener seguridad legal sobre sus propiedades. Un padron de 1900 registro a 232 causantes sujetos a pago de la contribucion predial de 11 al millar anual sobre terrenos de comun repartimiento ubicados en el pueblo de Atlatongo y barrio de San Agustin. Por ejemplo, Bernardo Alcantara tenia de "capital segun el padron" 508.39 y tuvo que pagar 11% al millar, es decir, cubrio 5.60. (32) En cambio, para las arcas municipales, el cobro del impuesto predial de las tierras de comun repartimiento representaba un porcentaje considerable de sus ingresos a principios del siglo XX, lo que contradice lo que se ha dicho para los municipios durante el porfiriato; segun algunos investigadores, estos perdieron poder y autonomia ante la jefatura politica y solamente fueron entidades administrativas. (33) Sin embargo, algunos municipios continuaron manejando los asuntos locales y cobrando diversos impuestos para sostener la administracion publica. En el Estado de Mexico fueron importantes los ingresos que generaban los terrenos de comun repartimiento. Veamos solo un ejemplo de los presupuestos y cuentas municipales.

En abril de 1900 el presidente municipal de Teotihuacan recibio una circular por parte del "Superior Gobierno" para la formacion del presupuesto de egresos del ano siguiente. Se le ordenaba que tuviera presentes los recursos probables con que contaba para el sostenimiento de la administracion y remitiera el presupuesto, donde debia incluir: 1) el Producto de reditos de capitales impuestos sobre cualquier predio, con excepcion de los que fueran propios del ayuntamiento, 2) sobre predios que fueran propios, 3) licencia de corte de madera, 4) corte de lena, 5) elaboracion de carbon y trementina, 6) raiz de zacaton, 7) arrendamiento para pastos de ganado en terrenos propios del ayuntamiento, 8) mercedes de agua propiedad de municipalidades para regadio, 9) uso de agua para fuerza motriz, 10) extraccion de sal, 11) licencias para hacer uso de lagunas para pesca, 12) caza de patos, 13) corte de tule, 14) extraccion de tequesquite, 15) cantera y tezontle, 16) nieve, 17) cal y yeso, 18) arena de rios, 19) arrendamiento de locales propios del ayuntamiento. (34)

Como se puede observar en este documento oficial, los municipios seguian obteniendo impuestos por arrendamiento de los propios del ayuntamiento, lo que refleja que muchos gobiernos locales todavia conservaban la representacion de estos bienes comunales mientras no se cubriera el pago total del terreno y obtuvieran su escritura privada definitiva. El presidente envio el presupuesto general de ingresos para el ano siguiente (1901).

El cuadro nos muestra como la contribucion predial era la mas importante y alcanzaba mas de 30% del total de los ingresos. Aunque el municipio de Teotihuacan carecia de recursos naturales como los pueblos del valle de Toluca, para subsanar sus arcas tuvo que incluir otros impuestos como el de profesiones y matanza de cerdos, entre otros que no venian en la circular mencionada.

Todavia en 1925 los ingresos por el impuesto de terrenos de comun repartimiento eran similares; el presidente municipal de Teotihuacan informo a la Secretaria General de Toluca que el monto recaudado en dicho ano fue de 734.34 pesos, sin incluir los denominados "propios del ayuntamiento".35 Sin embargo, en los ingresos de 1931 de un total de 8 503.62, por el pago del impuesto predial ingresaron 888.20. Para estos anos, otros rubros estaban superando los ingresos de terrenos, por ejemplo, por mercados ingresaron 2 016.75 y 1 328.75 por rastros. (36)

COMPRAVENTA DE TIERRAS

Desde la decada de 1870 la compraventa de tierras aumento de manera considerable y cada transaccion se registro en el archivo municipal. El interes por la propiedad privada se intensifico conforme pasaron los anos y el valle de Teotihuacan se fue vinculando con mayor impetu al mercado de la Ciudad de Mexico. En este contexto mas comercial, los hacendados, rancheros, comerciantes locales y foraneos aumentaron sus inversiones y compraron las tierras mas fertiles para cultivar nuevos productos como alfalfa, hortalizas y leche. A fines del siglo XIX, con el desarrollo economico porfirista y la llegada del ferrocarril, las tierras subieron de valor y fueron cada vez mas codiciadas por comerciantes locales e inversionistas foraneos, a tal grado que muchos campesinos vendieron sus tierras tanto a unos como a otros. El resultado fue el aumento de la superficie de las haciendas y el surgimiento de varios ranchos.

Los pudientes locales acumularon pequenas parcelas de cultivo que paulatinamente fueron comprando con los campesinos mas pobres. Por ejemplo, en agosto de 1904, el testamento de Ascencio Valencia menciona 19 terrenos "de comun repartimiento" que dejo a su senora Loreto Victoria en el pueblo de Atlatongo.

Los hacendados tambien compraron tierras a los campesinos; por ejemplo, en la decada de 1920 varios hacendados mostraron las escrituras de los terrenos de comun repartimiento que habian comprado a los campesinos locales. Todavia, el 29 de marzo de 1921 Epifanio Torres y Jose Teofilo Torres, vecinos del barrio de San Lorenzo, vendieron un terreno de "comun repartimiento" a Angel Arratia, dueno de la hacienda Santa Catarina, por 60 pesos. (37)

De la misma forma, la tierra de la cofradia de 8 ha que era propiedad del H. Ayuntamiento aparece despues como propiedad de la hacienda Cadena y Anexas. En 1922 la hacienda Cadena tenia una extension de 1 060 ha y estaba conformada por hacienda Cadena 619.46 ha; rancho El Ingles, 414.67; tierra de la cofradia, 8.21 ha; tierra Ahuehuetes 7.07 ha y tierras Texopa; 11.00. (38)

Hubo companias que tambien adquirieron tierras en esta zona; en 1904 The Mexican Light and Power Company Limited, por medio de su representante Emilio Trigueros, compro a varios campesinos 30 terrenos de comun repartimiento. Los terrenos estaban ubicados en Teotihuacan; la extension y el precio que se pago por cada terreno era muy variable y dependia tanto de su calidad como de su ubicacion. Por ejemplo, un terreno de 1 061 [m.sup.2] tuvo un valor de 48 pesos, mientras otro terreno de 1 264 [m.sup.2] tuvo un costo de 423.3. En cambio, hubo terrenos de 10 018 [m.sup.2] que solo alcanzaron un valor de 400 pesos. La suma total por la compra de los 30 terrenos importo 4 312 pesos. (39)

En el mismo ano 1904, el senor Ramon Gantun vendio a Teodoro van Engelbrecht dos terrenos de comun repartimiento ubicados en Teotihuacan por el precio de 500 pesos; la escritura se registro ante notario publico. En la misma fecha Juan Carrasco vendio a Catalina Ortiz Janso de Casas un terreno denominado Cofradia ubicado tras la iglesia parroquial de Teotihuacan por 3 015 pesos. (40)

En terminos generales la desamortizacion permitio que una parte de los campesinos conservara en su poder su pequena propiedad que poseia antes de 1856, pero con el tiempo muchos campesinos pobres empezaron a vender sus propiedades, a tal grado que para 1920, la mayor parte del territorio municipal estaba en manos de las haciendas y los ranchos. El pueblo de Teotihuacan y sus barrios solo conservaban 1 216 ha repartidas de la siguiente manera: Cabecera (66 ha); barrio la Purificacion (221.30); San Lorenzo (99.10); Puxtla (22); Maquixco (123.80); San Juan Evangelista (69.50); San Sebastian (605). (41)

En cambio, las tierras particulares que rodeaban San Juan Teotihuacan y sus barrios eran las siguientes:
Cuadro 3
TIERRAS DE LAS PROPIEDADES PARTICULARES QUE LIMITABAN CON
SAN JUAN TEOTIHUACAN

Hacienda   Cadena y anexos               1 060.00 ha
Hacienda   Santa Catarina (fraccion 2)     497.50
Hacienda   Tlajinga                      1 072.90
Rancho     oxtoyahualco                  1 039.00
Rancho     Tierras de Meneses               68.50
Rancho     Santa Ana                        34.50
Rancho     Huixcoloco                      167.50
Rancho     San Mateo                       152.70
           Zona de las Piramides           222.50
Total                                    4 312

FUENTE: AGA, Solicitud de dotacion de ejidos municipio de
Teotihuacan exp. 23/2275, leg. 1, f. 395.


Para las primeras decadas del siglo XX, la mayor parte de las tierras de cultivo y los sistemas de riego del valle de Teotihuacan estaban en manos de hacendados, rancheros y pequenos propietarios, quienes al amparo de las leyes habian confirmado sus derechos de aguas sobre los manantiales y barrancas y tambien estaban pagando sus impuestos prediales; (42) en cambio, los pueblos habian perdido la mayor parte de sus propiedades comunales. Segun Manuel Gamio, antes de la reforma agraria 90% de la superficie del municipio de Teotihuacan estaba en manos de cinco terratenientes y el 10% restante pertenecia a poco mas de 500 pequenos propietarios. (43) De acuerdo con Margarita Nolasco, quien hizo un estudio detallado de la tenencia de la tierra en Teotihuacan, (44) y segun los padrones de pequenos propietarios que hemos consultado, se deduce que la pequena propiedad antes de la reforma agraria tenia poco mas de 25% del territorio municipal y que este tipo de propiedad se acrecento a partir de dicha reforma, pues muchas haciendas no solo se dotaron a ejidos sino que otra parte importante quedo en las mismas familias de exhacendados y sus herederos.

La revolucion mexicana de 1910 y la reforma agraria generarian cambios sobre el regimen de propiedad y darian lugar a otro tipo de relaciones de produccion; al mismo tiempo, crearian nuevas fuentes de conflictos entre los distintos actores sociales.

LA REFORMA AGRARIA Y LA DOTACION DE EJIDOS

la ley agraria de 6 de enero de 1915 declaro nulas "todas las enajenaciones de tierras, aguas y montes pertenecientes a los pueblos, rancherias, congregaciones y comunidades hechas por los jefes politicos, en contravencion a lo dispuesto en la ley de 25 de junio de 1856". (45) Esto abrio la posibilidad para restituir las tierras que los pueblos habian perdido mediante el despojo, es decir, por condiciones o mecanismos distintos a la Ley Lerdo, pero no en los casos en que se habia privatizado conforme a lo dispuesto por dicha ley. Estos preceptos se plasmaron en el articulo 27 constitucional, donde ademas se establecio que "la propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro de los limites del territorio nacional, corresponden originariamente a la nacion" y por tanto, "la nacion tendra en todo tiempo el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interes publico". (46) Con tal politica, se trato de proteger a los campesinos para no volver a repetir los despojos perpetrados por el proceso de desamortizacion, el deslinde y titulacion de los baldios que se llevo a cabo durante la segunda mitad del siglo XIX y primera decada del XX. (47) Pero, al mismo tiempo, la propia Constitucion de 1917 propugno por el respeto de la pequena propiedad privada en estos terminos: "la nacion [...] ha tenido y tiene el derecho de trasmitir el dominio de ellas a los particulares constituyendo la propiedad privada". (48)

Con la nueva legislacion agraria muchos pueblos del Estado de Mexico empezaron a solicitar la restitucion de sus tierras comunales, pero como los tramites eran complicados porque se les solicitaba que mostraran sus titulos respectivos y comprobaran el despojo de sus propiedades, optaron por la dotacion de ejidos. (49) Fue asi como en el municipio de Teotihuacan varios nucleos agrarios fueron favorecidos en las decadas de 1920 y 1930.

La reforma agraria transformo el sistema de propiedad en Mexico, no solo desarticulo al gran latifundio sino tambien fomento la amortizacion de gran parte de las tierras por medio de la dotacion de ejidos y la restitucion de tierras comunales. En el valle de Teotihuacan varios pueblos y nucleos de poblacion solicitaron la dotacion de ejidos, y pese a la notable oposicion de los terratenientes finalmente se fragmentaron las haciendas. (50) Por ejemplo, en agosto de 1920, el senor Braulio Hernandez, como representante del pueblo de San Juan Teotihuacan y sus barrios, solicito la dotacion de ejidos. En su peticion argumentaba la pobreza de los campesinos pues las haciendas Santa Catarina y la Cadena "han invadido hasta los corrales del pueblo y la gente se encuentra en la mayor miseria y vive en ruinas pues apenas tiene para comer"; sin embargo reconocia algo importante, "Los terrenos que pertenecian al pueblo como ejidos y que por virtud de la ley de desamortizacion se dieron a particulares, estos las han vendido parte a las haciendas y actualmente pretenden vender a las mismas y se niegan a hacerlo con el pueblo". (51) Lo que confirma que las tierras fueron compradas por los hacendados a los campesinos locales. En su defensa, los duenos de las haciendas manifestaron que no procedia la dotacion, en primer lugar, porque la poblacion no llegaba a 1 000 habitantes, y en segundo, porque los solicitantes eran pequenos propietarios. Ademas, senalaron que muchos de los solicitantes eran comerciantes y tenian oficios diversos que demostraban que no eran campesinos; en el censo que confirmo la autoridad municipal estaban anotados carniceros, sastres, albaniles, carpinteros, boticarios, telegrafistas, ganaderos y propietarios de terrenos y casas. Asimismo apuntaron que otros anotados eran difuntos o no eran vecinos del pueblo. (52) Por ejemplo, habia hombres con fortunas considerables: Adrian de la o era propietario de casas y terrenos de riego y temporal, y por si fuera poco era comerciante, tenia 30 cabezas de ganado vacuno, 30 mulas y 40 cabezas de ganado lanar y cabrio. Tambien se senalo que Braulio Hernandez, el representante agrario de Teotihuacan, era "industrial, propietario de un molino de nixtamal y otras propiedades". Incluso estos datos fueron confirmados por un interrogatorio de testigos, no sabemos si comprados, pero sea como fuere es evidente que el censo refleja la indudable estratificacion social. (53)

Los hacendados trataron de probar que sus tierras no eran grandes latifundios, sino que se trataba de una pequena propiedad que contaba con industria. Por ejemplo, la hacienda Santa Catarina, que previamente habia sido dividida en dos fracciones, una de las cuales pertenecia a Angel Arratia, contaba con 497 ha donde se sembraba maiz, cebada, alfalfa y maguey. Tenia 80 ha de riego donde se cultivaba alfalfa y 150 de temporal, el resto estaba plantado de magueyes. El dueno arguyo que se trataba de una industria pues contaba con 320 vacas finas de ordena, establos acondicionados, un tinacal para la elaboracion de pulque y como industria secundaria tenia ganado porcino y lanar fino. (54)

Pese a la oposicion de los hacendados, finalmente el reparto de sus tierras fue inevitable y para fines de la decada de 1920 ya se habian formado varios nucleos ejidales. A mediados del siglo XX existian 7 ejidos y ampliaciones con 1 262 ejidatarios en el municipio de San Juan Teotihuacan. (55)

Los ejidos tambien exigieron la dotacion de aguas para irrigar sus terrenos, de modo que el sistema de riego de las aguas de los manantiales de San Juan Teotihuacan que antes controlaban los hacendados paso a manos de ejidatarios y pequenos propietarios. En 1927 se formo una Junta de aguas que organizaria la distribucion del agua y que estaba integrada por 13 representantes ejidales, nueve pequenos propietarios y seis hacendados; sin embargo, (56) lo mismo que en otras regiones, se desarticulo el sistema de riego y la produccion de las haciendas, (57) y ante la proliferacion de regantes surgieron numerosos conflictos por el control y acceso del vital liquido entre los distintos usuarios. (58)

Al mismo tiempo que las tierras de las haciendas se transformaban en ejidos, las pequenas propiedades, o mejor dicho las aun llamadas "tierras de comun repartimiento", que tenian extensiones variables que iban desde una hasta 70 ha, continuaron en poder de sus duenos, quienes siguieron pagando sus contribuciones fiscales. Dicho de otro modo, en el valle de Teotihuacan, pese al reparto agrario, la pequena propiedad privada no fue afectada, aunque hubo excepciones. Por ejemplo, Carlos Beristain, al ver que su propiedad estaba en peligro por la solicitud de dotacion, senalo que habia comprado el rancho Santa Ana de 33 ha en 8 000 pesos y presento su escritura publica, donde se apuntaba: "se compone de una casa y 14 terrenos de comun repartimiento, con sus medidas y colindancias". Esto refleja que el rancho se habia constituido por compras de terrenos a campesinos locales. Beristain manifesto que algunos vecinos del barrio de San Sebastian pretendian repartirse las tierras de su rancho, pero eso "lesionara el espiritu de la Constitucion de Queretaro que tiende a la formacion de la pequena propiedad a costa de los grandes latifundios". Por lo que propuso hacer la dotacion tomando tierras de las grandes haciendas que existian alrededor y no de su pequena propiedad. (59) Los campesinos que buscaban dotacion de ejidos entraron en conflicto no solo con las haciendas sino tambien con pequenos propietarios y rancheros. Entre 1934 y 1935 varios pueblos invadieron tierras de haciendas y de ranchos; otro caso fue el de los vecinos de Tlachachualpa, perteneciente al municipio de Temascalapa, quienes ocuparon las tierras del rancho de Tenextlacotla que ya habia sido dotado por resolucion presidencial a los campesinos de Zacualuca. Del mismo modo, los encargados del rancho las Canadas y el rancho Tenopala elevaron su queja ante el presidente de Teotihuacan para denunciar que "vecinos agraristas" de varios pueblos habian invadido las tierras de los ranchos citados, y que estos eran de pequena propiedad. (60) En suma, al lado del ejido prevalecio la propiedad privada, y los pequenos propietarios tambien tuvieron un peso significativo en el desarrollo agropecuario del pais. Las siguientes lineas ilustran la importancia de los pequenos propietarios en un mundo de ejidatarios.

TIERRAS DE COMUN REPARTIMIENTO O PEQUENA PROPIEDAD

En el valle de Teotihuacan prevalecieron varias formas de propiedad: el ejido individual y comunal y la pequena propiedad privada; al mismo tiempo siguieron subsistiendo diversas formas de aparceria y medieria en las relaciones productivas de trabajo. (61)

La pequena propiedad tenia su origen en el proceso de desamortizacion de los terrenos de comun repartimiento, el fundo legal y la venta de los ejidos de los pueblos durante la segunda mitad del siglo XIX. Como hemos visto, el termino tierras de comun repartimiento se conservo en la nomenclatura fiscal del Estado de Mexico, y en el caso de San Juan Teotihuacan, los propietarios tuvieron que pagar un censo o impuesto predial a la tesoreria municipal. Con el paso del tiempo, la posesion individual y privada otorgo derechos plenos y, por ende, el propietario podia adquirirla o transferirla por varias vias; compra, venta, donacion y herencia. Los precios variaron segun el tiempo y las circunstancias. (62)

Entre 1925 y 1940 casi todos los pequenos propietarios solicitaron al Juzgado Auxiliar de Teotihuacan un "documento certificado" para demostrar que eran duenos de sus terrenos de comun repartimiento, lo que refleja que, al momento de efectuarse la formacion de ejidos, trataron de proteger sus pequenas propiedades y al mismo tiempo siguieron comprando mas terrenos, aprovechandose de la pobreza de muchos campesinos que ya sin tierras se convertirian en ejidatarios. Estas solicitudes y los padrones que se levantaron en estos anos indican que, a pesar del crecimiento de los latifundios durante el periodo porfirista, de su desintegracion y la formacion de nucleos ejidales en el valle de Teotihuacan, todavia habia cientos de pequenos propietarios que estaban pagando sus contribuciones y trataron de proteger sus bienes ante los nuevos beneficiados de la reforma agraria cardenista.

El impuesto predial se siguio pagando al "administrador municipal de rentas" hasta mediados del siglo xx; por ejemplo, en abril de 1949, el tesorero municipal de Teotihuacan certifico que el difunto Cristobal Aguilar, se encontraba registrado en el padron de terrenos de comun repartimiento del Barrio de Maquixco desde 1936 con la cantidad de 20 terrenos y los mismos terrenos aparecian a nombre de Modesto Fernandez, quien seguramente los habia comprado, y que ya estaban pagadas las contribuciones hasta el ano 1948 por el mismo causante, con un valor total de 3 985 pesos, y solo debia "el presente ano de 1949". (63) Las transacciones por compraventa de terrenos durante las primeras decadas del siglo XX propiciaron que muchos comerciantes locales y foraneos adquirieran un numero considerable de terrenos. Unos casos ilustran esta tendencia; la testamentaria y sucesores de Sixto Contreras, del barrio de Puxtla, manifestaron 47 terrenos valuados en 5 530 pesos. (64) otro caso de acumulacion de este tipo de terrenos que llama la atencion es el de Maria de los Angeles Meneses, quien en 1936 era propietaria de 30 terrenos de comun repartimiento en el barrio Evangelista y de 23 en Puxtla que sumaban 68 ha y tenian un valor de 7 500 pesos. (65) La familia Meneses, al igual que otras, habian acumulado propiedades desde la segunda mitad del siglo XIX y tenian "terrenos de comun repartimiento" distribuidos en distintos lugares. (66) El dueno del rancho La Ventilla, Rosalino Salcedo, tenia 25 ha; la mayoria de sus tierras eran de riego. En cambio, Carlos Beristain era dueno del rancho Santa Ana y de 14 terrenos, todos valuados en 8 000 pesos. Asimismo, en 1939, en el pueblo de Maquixco, Agustin Avila poseia 27 terrenos valuados en 8 970 pesos y Benigno Gonzalez tenia 12 terrenos cuyo costo era de 1 000 pesos. (67)

Por tanto, cuando la hacienda desaparecio, estos pequenos y medianos propietarios se convirtieron en los principales productores de cereales, hortalizas, alfalfa y leche para el mercado regional. Pero tambien hay que considerar que, al mismo tiempo, una parte notable de campesinos retuvieron sus pequenos predios que fluctuaban entre media hasta mas de cinco ha. En el pueblo de Atlatango, pese a que en 1900 casi habia sido cercado por las haciendas y tenia una poblacion de 787 habitantes, (68) de ellos, 232 estaban inscritos como causantes que estaban pagando su respectivo impuesto predial a la tesoreria municipal. (69) Varios de estos pequenos propietarios tenian mas de cinco terrenos de cultivo, pero es probable que aquellos que tenian menos de una ha, o no tuvieran ninguna, se emplearan como trabajadores temporales en las haciendas cercanas. Incluso, el mismo pueblo de Atlatongo, despues de la reforma agraria, tenia mas tierras de pequena propiedad que ejidos; en 1950 poseia 303 ha de propiedad privada y 262 de tierras ejidales. (70) En este ultimo ano contaba con una poblacion total de 1 091 habitantes y 220 familias. En otras palabras, cada jefe de familia era dueno ya sea de una o mas parcelas de pequena propiedad y, por si fuera poco, a veces podia contar con otra parcela ejidal.

De acuerdo con Margarita Nolasco, dentro de la propiedad individual del valle de Teotihuacan entre los anos 1940 y 1960 encontramos tres modalidades segun su tamano; la gran propiedad mayor a 30 ha, mediana propiedad entre 5 y 30 y el minifundio menor a 5 ha. Los medianos y grandes propietarios utilizaban mano de obra local para el trabajo, invertian mayor capital, aplicaban tecnologia como el uso de tractores y bombas electricas para extraer agua del subsuelo. Asi mismo contaban con un sistema de riego y fertilizantes quimicos para aumentar su produccion. Sus principales cultivos eran alfalfa, maiz, cebada y hortalizas. Aparte tenian vacas lecheras y algunos negocios en el centro de Teotihuacan. Mientras los minifundistas y ejidatarios sembraban principalmente maiz y frijol, para completar su subsistencia se empleaban como trabajadores de rancheros prosperos o emigraban temporalmente para laborar como obreros y albaniles en la Ciudad de Mexico. (71)

En lo que respecta al minifundio, muchas familias tenian entre uno y cuatro predios, pero en terminos generales dificilmente alcanzaban las cinco ha de superficie, por lo tanto, los hijos mayores de la familia que no heredaban la tierra buscaban otras actividades economicas no agricolas. Si observamos el escalon mas bajo de la piramide social, a mediados del siglo XX, mas de la mitad de las familias del municipio poseia un predio, ya sea bajo el regimen ejidal o de propiedad privada, mientras que otros tantos, poseian entre dos y cinco predios.

Muchos de estos minifundistas eran usuarios de las aguas de los manantiales de San Juan Teotihuacan. Por ejemplo, en la cabecera y sus barrios se anotaron muchos pequenos propietarios que utilizaban las aguas para regar sus terrenos; en Tepexpan habia 63; San Pedro Tepetitlan 24; San Bartolo y Barrio de San Juanico 84; Santa Catarina 141; El Calvario 50; Xometla 56; Santa Maria 27. Sin embargo, habia otros que quedaron fuera del sistema, porque el agua no alcanzaba o por la misma situacion geografica de los predios. Veamos un caso: pese a que el pueblo de Atlatongo se encontraba casi en el punto central del sistema de riego, no todas sus tierras eran irrigadas; segun el secretario ejidal solo se regaban 132 ha ejidales y 103 de pequena propiedad, en cambio quedaban sin riego 130 ha ejidales de tierras cerriles y 200 de pequena propiedad. (72)

Por otra parte, notamos que habia grandes diferencias entre los pequenos propietarios del valle de Teotihuacan; algunos campesinos solamente tenian una parcela y otros eran duenos de mas de 15; de igual modo variaba la superficie de los predios. Mientras la mayoria de los pequenos propietarios de Tepexpan tenian una parcela de cultivo, habia quienes poseian mas de seis; en 1929 la superficie se midio por cuartillos dando un total de 749 cuartillos por los 63 propietarios, pero solo 3 de ellos tenian en su poder 151 cuartillos, es decir, casi 20%. Lo mismo sucedia en otros grupos de pequenos propietarios; en el Barrio de San Pedro Tepetitlan don Jose Rincon tenia 16 predios y Emidio Juarez tenia 13 terrenos de cultivo. Algo similar detectamos en Xometla, donde habia pequenos propietarios que tenian mas de 9 terrenos de cultivo; de los 56 propietarios que se anotaron, solamente 6 campesinos acumulaban 76 terrenos de diferente tamano y calidad, como se aprecia en el cuadro 5.

Carmelo Rosas tambien era dueno de seis parcelas en Santa Maria, pero del total de 551 cuartillos que cultivaban los 27 propietarios de ese barrio, Rosas cultivaba 111 cuartillos, es decir, acumulaba 20% de la superficie de tierras de riego. (73) En otras palabras, con estas listas de pequenos propietarios se infieren no solo las formas de explotacion y produccion sino tambien las diferencias socioeconomicas que existian en casi todos los pueblos del valle de Teotihuacan. Un caso que llama la atencion y que parece mas equitativo es el de Santa Catarina, pues habia 141 pequenos propietarios, cada uno con un terreno, es decir, se anotaron 141 terrenos; sin embargo, no todos eran del mismo tamano pues la superficie irrigada para cada uno variaba entre medio cuartillo hasta 12.

A mediados del siglo XX, aproximadamente 50% de las familias del municipio eran duenas de un terreno de cultivo, ya sea como ejido o como pequena propiedad, pero en general su produccion era para el autoconsumo; las familias que tenian entre 5 y 10 ha destinaban una parte para la venta y otra para la subsistencia. En cambio, los medianos y grandes propietarios que poseian mas de 30 ha destinaban su produccion al mercado.

Segun el censo agricola ganadero realizado en 1950, en el municipio de San Juan Teotihuacan existian 58 predios mayores de 5 ha, lo que daba un total de 3 505 ha y 29 areas. Asimismo se contabilizaron 709 predios menores de 5 ha que sumaban una superficie de 1 115 ha, 38 areas y 77 centiareas ha. (74) En cambio, diez anos despues, Margarita Nolasco registro no solo la distribucion de la pequena propiedad sino tambien el numero de ejidatarios que existian en el municipio de San Juan Teotihuacan, como vemos en el cuadro 6.

En un periodo de solo 10 anos habian aumentado los propietarios particulares, probablemente por la compra y division de tierras; asi, en lugar de 58 para 1960 tenemos 72 propietarios con mas de 5 ha, pero tambien habian aumentado los que poseian menos de 5 ha; de 709 pasaron a ser 881. Pese a que habia 1 262 ejidatarios y solo 953 pequenos propietarios, la pequena y mediana propiedad privada no solo iba en aumento sino que ademas era de donde se obtenia la produccion mas exitosa para abastecer el mercado local y exportar los excedentes a la Ciudad de Mexico, lo que corrobora que durante la segunda mitad del siglo XIX muchos vecinos de los pueblos se adjudicaron sus tierras de comun repartimiento y, contrario a lo que senalo Lucio Mendieta, la pequena propiedad no desaparecio, por el contrario, se mantuvo vigorosa a pesar de la reforma agraria.

CONSIDERACIONES FINALES

Aunque la ley general de desamortizacion de 1856 en terminos legales cambio el sistema de propiedad colectiva por un sistema de propiedad privada, en la practica el proceso fue lento, confuso y complicado, como hemos visto en el caso de los pueblos y barrios de San Juan Teotihuacan; la mayoria de los campesinos comuneros no se resistieron a la privatizacion y paulatinamente fueron adjudicandose sus respectivas parcelas que poseian en usufructo, pero a cambio tuvieron que pagar un censo a la tesoreria municipal por sus "tierras de comun repartimiento", lo que a la larga resulto en un impuesto predial que beneficio principalmente a la tesoreria municipal.

La liberacion de la propiedad corporativa y el desarrollo economico porfirista que se manifesto con el paso del ferrocarril por Teotihuacan incidio en el crecimiento del comercio y genero una extensa compraventa de tierras adjudicadas que pasaron no solo a manos de hacendados, sino tambien a poder de otros campesinos, comerciantes, rancheros y caciques locales.

En terminos generales detectamos que la pequena propiedad privada persistio a lo largo de estos anos, de modo que desde 1870 hasta mas alla de la decada de 1950 se suscitaron una enorme cantidad de compraventas de terrenos llamados de comun repartimiento, pero en dos momentos significativos con su particular regimen de propiedad; el primero, caracterizado por la desamortizacion de las tierras comunales que se inicia con la Ley Lerdo de 1856, donde destacan las ventas de pequenos lotes que los primeros adjudicatarios hicieron a caciques y comerciantes locales, pero principalmente por la acumulacion de la propiedad por parte de las latifundios de la region, a tal grado que para principios del siglo xx, una parte considerable del territorio municipal estaba en poder de las haciendas y en menor medida persistian rancheros y pequenos propietarios. Un segundo momento se detecta con la ley de 6 de enero de 1915 y la Constitucion de 1917 que propugnaban por la restitucion de tierras comunales y la dotacion de ejidos, es decir, por una etapa de amortizacion de la denominada propiedad social, pero al mismo tiempo, se conservo la pequena propiedad privada y continuo la reventa de este tipo de terrenos. Y esta aparente contradiccion explica por que en un pais de corte capitalista los pequenos propietarios no fueron afectados, por el contrario, tanto el gobierno de obregon como el de Calles eran partidarios de este tipo de propiedad, pues desde su optica nortena, era la forma mas adecuada para elevar la produccion agricola, de tal modo que los pequenos propietarios continuaron manteniendo sus propiedades y pagando sus contribuciones correspondientes, y por tanto, tuvieron el derecho de venderlas, traspasarlas y heredarlas segun sus intereses. Pero, por otro lado, en el corto y largo plazo se generaron constantes conflictos entre los actores sociales: exhacendados, ejidatarios, pueblos y pequenos propietarios que se disputaron los recursos de tierra y aguas en el valle de Teotihuacan y utilizaron la legislacion segun sus intereses.

En suma, pese al crecimiento de las haciendas durante el porfiriato, la lucha revolucionaria y posteriormente el reparto agrario, podemos concluir que la pequena propiedad persistio bajo la nomenclatura de terrenos de comun repartimiento y hasta se fortalecio en un mundo de ejidatarios. A mediados del siglo XX los pequenos propietarios fueron los principales productores para el mercado regional pues poseian las parcelas mas grandes y fertiles de la region. Desde esa perspectiva se debe entender el fracaso del ejido en el valle de Teotihuacan, cuya extension por ejidatario era menor a 2 ha y por lo mismo, su produccion fue destinada casi a la subsistencia, en cambio, los pequenos y medianos productores cuyas parcelas iban de 1 a 60 ha se convirtieron en los principales productores de hortalizas, alfalfa, leche, nopal, pulque y tunas para el mercado de la Ciudad de Mexico. Pero esa es otra historia.

Fecha de recepcion: 23 de septiembre de 2015

Fecha de aceptacion: 12 de julio de 2016
SIGLAS Y REFERENCIAS

AGA       Archivo General Agrario, Ciudad de Mexico.
AHA       Archivo Historico del Agua, Ciudad de Mexico.
AHMTEO    Archivo Historico Municipal Teotihuacan, San Juan
          Teotihuacan, Estado de Mexico.


BIRRICHAGA GARRIDA, Diana "Administracion de tierras y bienes comunales. Politica, organizacion territorial y comunidad de los pueblos de Texcoco, 1812-1857", tesis de doctorado en historia, Mexico, El Colegio de Mexico, 2003.

"Imaginar el poder local; los debates del Congreso Constituyente del Estado de Mexico (1824)", en Salinas, Birrichaga y Escobar Ohmstede (coords.), 2011, pp. 195-224.

CAMACHO PICHARDO, gloria "De la desamortizacion a la reforma agraria. Los pueblos del sur del valle de Toluca, 1856-1930", tesis de doctorado en historia, Mexico, El Colegio de Mexico, 2006.

Coleccion Coleccion de decretos del Congreso extraordinario del Estado libre y soberano de Mexico, que funciono en la segunda epoca de la federacion, Toluca, Mexico, Tipografia de J. Quijano, 1850.

Coleccion de Decretos del segundo Congreso constitucional del Estado Libre y Soberano de Mexico, que funciono en la segunda epoca de la federacion en el bienio corrido de 2 de marzo de 1851 a igual fecha de 1853, Toluca, Tipografia del instituto Literario.

Coleccion de decretos expedidos por el decimo septimo Congreso Constitucional y por el ejecutivo del Estado libre y soberano de Mexico en el periodo corrido de 2 de marzo de 1897 a 2 de marzo de 1899, t. xxV, Toluca, oficina Tipografica del gobierno, 1897.

Coleccion de Leyes, decretos, reglamentos, circulares, ordenes y acuerdos relativos a la desamortizacion de los bienes de corporaciones civiles y religiosas y a la nacionalizacion de los que administraron las ultimas, Mexico, Tipografia de la Oficina Impresora de Estampillas.

CONGOST, Rosa Tierras, leyes, historia. Estudios sobre la gran obra de la propiedad, Barcelona, Critica, 2007.

ESCALANTE GONZALBO, Fernando "El lenguaje del articulo 27 constitucional", en Kouri (coord.), 2009, pp. 229-252.

ESCOBAR OHMSTEDE, Antonio "Los conduenazgos indigenas en las Huastecas hidalguense y veracruzana: ?defensa del espacio comunal?", en Escobar Ohmstede (coord.), 1993, pp. 171-188.

ESCOBAR OHMSTEDE, Antonio (coord.) Indio, nacion y comunidad en el Mexico del siglo XIX, Mexico, Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos, Centro de investigaciones y Estudios Superiores en Antropologia Social, 1993.

FABILA, Manuel Cinco siglos de legislacion agraria en Mexico, 1493-1940, Mexico, Procuraduria Agraria, 2005, t. i.

FALCON, Romana "Desamortizacion a ras de suelo, ?el lado oculto del despojo?: Mexico en la segunda mitad del XIX", en Ponce y Perez (coords.), 2009, pp. 59-85.

GAMIO, Manuel La poblacion del valle de Teotihuacan, Mexico, instituto Nacional indigenista, 1979, 4 tomos.

GARCIA MARTINEZ, Bernardo (coord.) Lecturas de historia mexicana, 2, Mexico, El Colegio de Mexico, 1991.

IRACHETA CENECORTA, Maria del Pilar y Diana Birrichaga (comps.) A la sombra de la primera republica federal. El Estado de Mexico, 1824-1835, Toluca, Estado de Mexico, El Colegio Mexiquense, 1999.

KNOWLTON, Robert "La individualizacion de la propiedad corporativa civil en el siglo xix", en Garcia Martinez (coord.), 1991, pp. 181-218.

KOURI, Emilio "Los pueblos y sus tierras en el Mexico porfiriano, un legado inexplorado de Andres Molina Enriquez", en Kouri (coord.), 2009, pp. 253-330.

Un pueblo dividido. Comercio, propiedad y comunidad en Papantla Mexico, Mexico, Fondo de Cultura Economica, 2013.

KOURI, Emilio (coord.) En busca de Molina Enriquez. Cien anos de Los grandes problemas nacionales, Mexico, El Colegio de Mexico, Centro Katz-The University of Chicago, 2009.

MACPHERSON, Crawford B. (ed.) Property. Mainstream and Critical-Positions, oxford, Basil Blackwell, 1978.

MARICHAL, Carlos, Manuel Mino, Paolo Riguzzi Historia de la Hacienda Publica del Estado de Mexico, vol. I, El primer siglo de la Hacienda Publica en el Estado de Mexico, 1824-1923, Mexico, El Colegio Mexiquense, Gobierno del Estado de Mexico, 1994.

MARINO, Daniela "La desamortizacion de las tierras de los pueblos (centro de Mexico, siglo XIX). Balance historiografico y fuentes para su estudio", en America Latina en la historia economica. Boletin de Fuentes, 16 (2001), pp. 33-43.

"La modernidad a juicio: los pueblos de Huixquilucan en la transicion juridica (Estado de Mexico, 1856-1911)", tesis de doctorado en historia, Mexico, El Colegio de Mexico, 2006.

MENDIETA NUNEZ, Lucio El problema agrario de Mexico, Mexico Porrua, 1966.

MENDOZA GARCIA, Edgar J. "Oposicion al reparto agrario. Los hacendados de otumba y Teotihuacan", en Contribuciones desde Coatepec, 19 (jul.dic. 2010), pp. 61-88.

Municipios, cofradias y tierras comunales. Los pueblos chocholtecos de Oaxaca en el siglo xix, Mexico, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropologia Social, Universidad "Benito Juarez de Oaxaca", Universidad Autonoma Metropolitana-Azcapotzalco, 2011.

"Los municipios de San Gabriel Chilac y San Juan Teotihuacan ante la federalizacion de las aguas, 1880-1960", en Relaciones, XXXIV: 136 (otono 2013), pp. 359-397.

MENEGUS, Margarita "Ocoyoacac: una comunidad agraria en el siglo XIX", en Menegus (comp.), 1995, pp. 144-189.

"La desamortizacion de los bienes comunales y municipales en el valle de Toluca (1800-1854)", en Iracheta Cenecorta y Birrichaga (comps.), 1999, pp. 279-297.

La Mixteca Baja entre la revolucion y la reforma. Cacicazgo, territorialidad y gobierno, siglos XVIII y XIX, Oaxaca, Universidad Autonoma "Benito Juarez de Oaxaca", Universidad Autonoma Metropolitana, Gobierno del Estado de Oaxaca, 2009.

MENEGUS, Margarita (coord.) Problemas agrarios y propiedad en Mexico. Siglos XVIII y XIX, Mexico, El Colegio de Mexico, 1995.

MERINO, Mauricio Gobierno local, poder nacional. La contienda por la formacion del Estado mexicano, Mexico, El Colegio de Mexico, 1998.

MERINO, Mauricio (comp.) En busca de la democracia municipal. La participacion ciudadana en el gobierno local mexicano, Mexico, El Colegio de Mexico, 1994.

MEYER Lorenzo "El municipio mexicano al final del siglo XIX. Historia, obstaculos y posibilidades", en Merino (comp.), 1994, pp. 231-252.

MOLINA ENRIQUEZ, Andres Breve estudio para la determinacion juridica de los bienes municipales llamados de comun repartimiento, Toluca, Estado de Mexico, Gobierno del Estado de Mexico, 1970.

NOLASCO, Margarita "La tenencia de la tierra en el municipio de San Juan Teotihuacan, Edo. de Mexico", en Acta Anthropologica, epoca 2, II: 3 (1962).

ORTIZ YAM, Ines De milperos a henequeneros en Yucatan, 1870-1937, Mexico, El Colegio de Mexico, 2013.

PONCE, Maria Eugenia y Laura Perez (coords.) El oficio de una vida: Raymond Buve, un historiador mexicanista, Mexico, Universidad iberoamericana, 2009.

RIGUZZI, Paolo "El camino hacia la modernidad: la hacienda publica del Estado de Mexico, 1870-1923", en Marichal, Mino, Riguzzi, 1994, vol. i.

Los municipios en la formacion del Estado de Mexico, 18241846, Mexico, El Colegio Mexiquense, 2001.

"Desamortizacion en Acambay, Estado de Mexico. Proceso articulador de conflictos por la tierra", en Serrano, Escobar Ohmstede y Sanchez (coords.), 2009, pp. 143-176.

SALINAS, Maria del Carmen, diana Birrichaga y Antonio Escobar Ohmstede (coords.) Poder y gobierno local en Mexico 1808-1857, Mexico, El Colegio de Michoacan, El Colegio Mexiquense, Universidad Autonoma del Estado de Morelos, 2011.

SANCHEZ Rodriguez, Martin "El mejor de los titulos. " Riego, organizacion y administracion de recursos hidraulicos en el Bajio mexicano, Zamora, Mich., El Colegio de Michoacan, 2005.

SANCHEZ SILVA, Carlos (coord.) La desamortizacion civil en Oaxaca, Mexico, Universidad Autonoma Benito Juarez de Oaxaca, Universidad Autonoma Metropolitana, 2007.

SANDERS, William T. "Tierra y Agua. A Study of Ecological Factors in the development of Mesoamerica Civilizations", tesis de doctorado en antropologia, Boston, University of Harvard, 1957.

Serrano, Jesus, Antonio Escobar Ohmstede y Martin Sanchez (coords.) Negociaciones, acuerdos y conflictos en Mexico, siglos XIX y XX. Agua y tierra, Mexico, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropologia Social, El Colegio de Michoacan, Universidad Autonoma de Aguascalientes, 2009.

VALLADARES, Laura Cuando el agua se esfumo. Cambio y continuidades en los usos sociales del agua en Morelos, 1880-1940, Mexico, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, 2003.

VELASCO TORO, JOSE y Luis GARCIA (coords.) Perfiles de la desamortizacion civil en Veracruz: siglo XIX, Xalapa, Editora del Gobierno del Estado de Veracruz, 2009.

VELASCO TORO, Jose, Luis GARCIA y OLIVIA DOMINGUEZ (coords.) La ley de 6 de enero de 1915. Nueve estudios en el centenario de su promulgacion, Veracruz, Gobierno del Estado de Veracruz, 2015.

J. Edgar Mendoza Garcia

Centro de Investigacion y Estudios Superiores en Antropologia Social

(1) Para conocer la diversidad de respuestas de los pueblos a la desamortizacion de sus propiedades comunales, vease Marino, "La desamortizacion de los pueblos"; FALCON, "Desamortizacion a ras de suelo"; Camacho, "De la desamortizacion a la reforma agraria"; SANCHEZ SILVA, La desamortizacion civil en Oaxaca; VELASCO y GARCIA, Perfiles. Sobre los conduenazgos, ESCOBAR OHMSTEDE, "Los conduenazgos indigenas en las Huastecas"; KOURI, Un pueblo dividido.

(2) MENDOZA, Municipios, cofradias y tierras comunales, p. 107.

(3) MENEGUS, La Mixteca Baja, p. 163.

(4) BIRRICHAGA, "Administracion de tierras y bienes comunales", p. 264.

(5) MENDIETA, El problema agrario de Mexico, pp. 38-51; Knowlton, "La individualizacion de la propiedad", p. 184; MENEGUS, "Ocoyoacac, una comunidad agraria en el siglo XIX", pp. 151-152.

(6) BIRRICHAGA, "Administracion de tierras y bienes comunales"; MENDOZA, Municipios, cofradias y tierras.

(7) ORTIZ YAM, De milperos a henequeneros.

(8) Un debate mas amplio sobre la posicion y discusion de los diputados en torno de estos asuntos puede verse en BIRRICHAGA, "imaginar el poder local", pp. 208-219.

(9) MARINO, "la modernidad a juicio", pp. 178-179.

(10) Coleccion de decretos, 1850, decreto de 9 de mayo de 1833.

(11) Sobre el papel de los prefectos y subprefectos vease Salinas, Los municipios en la formacion del Estado de Mexico, pp. 65-68.

(12) MOLINA, Breve estudio para la determinacion juridica, p. 46.

(13) MENEGUS, "la desamortizacion de los bienes comunales", pp. 293-296.

(14) MOLINA, Breve estudio para la determinacion juridica, pp. 31-32.

(15) Carmen Salinas senala que tanto los propios como las tierras de comun repartimiento formaron parte de una categoria fiscal en el Estado de Mexico, es decir, se constituyeron en una contribucion que iba a parar a las arcas municipales; Salinas, "Desamortizacion en Acambay", p. 149.

(16) GAMIO, La poblacion del valle de Teotihuacan, vol. 3, pp. 765-775.

(17) MENEGUS, La Mixteca Baja, p. 167.

(18) MENDOZA, Municipios, cofradias y tierras.

(19) CAMACHO, "De la desamortizacion a la reforma agraria"; MARINO, "La modernidad a juicio".

(20) Coleccion de decretos, decreto de 20 de octubre de 1868.

(21) RICUZZI, "El camino hacia la modernidad", p. 229.

(22) BIRRICHAGA, "Administracion de tierras y bienes comunales", pp. 260 y 275-276.

(23) AHMTEO, Tierras, c. 1, Solicitudes para adjudicaciones, 1861, ff. 1-40.

(24) MACPHERSON, Property, p. 4.

(25) CONGOST, Tierras, leyes, historia, p. 154.

(26) Se anotaron vecinos de la cabecera de San Juan Teotihuacan y sus pueblos y barrios siguientes: Maquixco, San Martin, Purificacion, San Lorenzo, Santiago Tolman, Puxtla, San Sebastian, Belem, San Francisco, Coatlan, Zacualuca, Totolcingo y Tepexpan. AHMTEO, Tierras, c. 3 y 4, Adjudicaciones de tierras, 1869-1875, ff. 3-85.

(27) AHMTEO, Tierras, c. 3 y 4, Adjudicaciones de tierras 1869-1875.

(28) MOLINA, Breve estudio para la determinacion juridica, p. 38.

(29) Coleccion de decretos expedidos por el decimo septimo Congreso Constitucional, 1899, t. XXV, pp. 94-96.

(30) MOLINA, Breve estudio para la determinacion juridica, pp. 38 y 47.

(31) AHMTEO, Tierras, c. 6, Sobre terrenos de comun repartimiento y propios, 1889.

(32) AHMTEO, Tierras, c. 7, Padron de adjudicaciones, 1900.

(33) MERINO, Gobierno local, poder nacional, pp. 14 y 221; Meyer, "El municipio mexicano", p. 237.

(34) AHMTEO, Tesoreria, Circular num. 78 de 26 de marzo de 1900, enviada por el jefe politico de Texcoco al presidente de Teotihuacan. Al parecer los propios del ayuntamiento ya no eran tierras de cultivo sino locales que se arrendaban en una esquina del mercado municipal; este dinero ingresaba a la tesoreria y se utilizaba para financiar la administracion municipal.

(35) AHMTEO, Tesoreria, Presupuesto de ingresos y egresos 1926.

(36) AHMTEO, Tesoreria, Presupuesto de ingresos y egresos 1932.

(37) AHMTEO, Tierras, c. 13, Compraventas de tierras, 1921.

(38) AHMTEO, Tierras, c. 13, Compraventas de tierras, 1922.

(39) AHMTEO, Tierras, c. 11, Compraventas de tierras, 1904.

(40) AHMTEO, Tierras, c. 11, Compraventas de tierras, 1904.

(41) AGA, Dotacion de ejidos, Solicitud de dotacion de ejidos del municipio de Teotihuacan, exp. 23/2275, leg. 1, f. 396, Mexico. propiedad privada puede verse en Escalante, "El lenguaje del articulo 27 constitucional", pp. 238-242.

(42) MENDOZA, "Los municipios de San Gabriel Chilac y San Juan Teotihuacan", pp. 375-380.

(43) GAMIO, La poblacion del valle de Teotihuacan, vol. 3, p. 769.

(44) NOLASCO, "la tenencia de la tierra", p. 65.

(45) FABILA, Cinco siglos de legislacion, pp. 247-250.

(46) FABILA, Cinco siglos de legislacion, p. 281.

(47) KOURI, "Los pueblos y sus tierras", pp. 235 y 288-305.

(48) Segun Molina Enriquez "la nacion era sucesora juridica del rey" y tenia "el derecho de propiedad sobre todas las tierras y aguas" y podia conceder a los particulares solo el dominio. Pero en el nuevo regimen posrevolucionario no podia decirse lo mismo. La Constitucion regulo las concesiones de tierras para proteger el territorio nacional, asi los extranjeros solo podian obtener concesiones mediante la Secretaria de Relaciones Exteriores y no podian invocar la proteccion de sus gobiernos sobre dichos bienes. Un analisis detallado del articulo 27 constitucional y la

(49) Lo mismo sucedio en otras regiones de Puebla, oaxaca y Veracruz. VELASCO, GARCIA y Dominguez, La ley del 6 de enero de 1915.

(50) MENDOZA, "oposicion al reparto agrario".

(51) AGA, Dotacion de ejidos, San Juan Teotihuacan, exp. 23/2275, leg. 1, ff. 1-2.

(52) AGA, Dotacion de ejidos, San Juan Teotihuacan, exp. 23/2275, leg. 1, ff. 161-162.

(53) AGA, Dotacion de ejidos, San Juan Teotihuacan, exp. 23/2275, leg. 1, f. 166.

(54) AGA, Dotacion de ejidos, San Juan Teotihuacan, exp. 23/2275, leg. 1, f. 381.

(55) NOLASCO, "la tenencia de la tierra", p. 67.

(56) MENDOZA, "Los municipios de San Gabriel Chilac y San Juan Teotihuacan", pp. 377-378.

(57) VALLADARES, Cuando el agua se esfumo, pp. 73-80; Sanchez Rodriguez, "El mejor de los titulos".

(58) MENDOZA, "Los municipios de San Gabriel Chilac y San Juan Teotihuacan", pp. 377-380.

(59) AGA, Dotacion de ejidos, municipio de San Juan Teotihuacan, exp. 23/2275, leg. 1, ff. 78-94.

(60) AHMTEO, Tierras, Por invasion de tierras, San Juan Teotihuacan, fondo Tierras, 1934-1935. Asimismo, en el transcurso de 1946, 42 vecinos de San Juan Evangelista solicitaron la expropiacion de un terreno que era propiedad de Maria de los Angeles Meneses. denuncia de dona Maria Meneses, 1946.

(61) NOLASCO, "la tenencia de la tierra", pp. 67-75.

(62) AHMTEO, Tierras, La hectarea de terreno de 1a clase, o sea, la de riego, tiene un valor de 30 pesos; la de segunda, o sea, la de jugo malo 20 pesos, y la de tercera o sea tierras de temporal, de agostadero y delgadas tienen un valor de 4 pesos, todos estos valores corresponden a terrenos de esta municipalidad. 1919. Caja que contiene los anos de 1919 a 1931. AHMTEO. En 1939 los precios se elevaron; los terrenos "tierras de cuerpo riego $900.00; humedad, 600.00; temporal, 300.00; delgadas de riego 500.00; delgadas de humedad 400.00; temporal 250.00; agostadero riego de 1a 100.00; pastales 75.00 y eriales 20.00".

(63) AHMTEO, Tesoreria, El tesorero Carlos Ruiz Perdomo expide este documento a solicitud de Maria Encarnacion Redondo Vda. de Aguilar, Teotihuacan, 8 de abril de 1949.

(64) AHMTEO, Tierras, Cuaderno de propietarios de terrenos de comun repartimiento de Puxtla y Evangelista, anos de 1932-1936.

(65) AHMTEO, Tierras, Padrones de propietarios de terrenos en San Juan Teotihuacan, 1935 y 1936.

(66) AHMTEO, Tierras, En noviembre de 1906, Jose Meneses presento una escritura otorgada a su favor en la que estaban inscritos 68 terrenos que le habia vendido Antonio Aldama, entre ellos dos terrenos que son "propios del ayuntamiento" y afectos a 6% anual valorizados uno en 195 pesos y otro en 260 pesos, y el resto, "considerando entre los demas con el caracter de los de comun repartimiento", es decir, por estos ultimos se pagaria a la tesoreria municipal "el once al millar". Escrituras de terrenos de Jose Meneses, fondo Tierras, 1906. Ese mismo ano, Jose Meneses, soltero de 35 anos de edad y de oficio comerciante, compro otro terreno a dona Manuela olivares por 30 pesos.

(67) AHMTEO, Tierras, Padron de propietarios de tierras de comun repartimiento, 1930-1940.

(68) Sanders, "Tierra y agua", p. 148.

(69) AHMTEO, Tesoreria, Padron de los causantes sujetos al pago de la contribucion predial del once al millar sobre los terrenos de comun repartimiento ubicado en el pueblo de Atlatongo, 1900.

(70) SANDERS, "Tierra y agua", p. 141.

(71) NOLASCO, "La tenencia de la tierra", p. 75.

(72) SANDERS, "Tierra y agua", p. 141.

(73) AHA, Aprovechamientos superficiales, c. 416, exp. 7740, ff. 52-115.

(74) AHMTEO, Tierras, Censo agricola ganadero, Teotihuacan, 16 de junio de 1950.
CUADRO 1
PRESUPUESTO DE INGRESOS ANO 1901

                                                Pesos

Sobrante ano anterior (1900)                     96.00
Producto capital impuesto sobre predios que       9.00
  fueron propios del ayuntamiento
6% a terrenos de propios del ayuntamiento       163.20
11 al millar por contribucion predial           778.70
Agentes de seguro                                 1.00
Banqueros y prestamistas                         72.00
Casas de empeno                                  46.67
Carros                                          253.55
Corral de consejo                                 5.00
Comerciantes ambulantes                          10.00
Canales, goteras y tejados                        2.00
Diversiones publicas                              5.00
Fiel contraste                                  211.34
Giros mercantiles                                37.40
Hoteles y mesones                                24.50
Juegos permitidos                                 5.00
Licencia pulquerias                             181.25
Matanzas de cerdos                              321.31
ordena de vacas                                   1.00
Profesiones, ejercicios lucrativos               82.50
Mercados                                        336.73
Registro civil                                    5.00
Pailas tenerias                                   5.00
Fierros quemadores                                3.00
Recargos a causantes morosos                     83.00
Total                                         2 739.18

Fuente: AHMTEO, Tesoreria, Presupuesto general de ingresos 1900
-1901.

Cuadro 2
TESTAMENTO DE ASCENSION VALENCIA, 1904

Terreno               Pueblo de Atlatongo       Valor

Comun repartimiento   Capultitla               117.60
"                     Sentlapal                 13.28
"                     Sentlapal                 30.80
"                     Sacamilpa                 73.98
"                     Huitzila                  24.98
"                     Huitzila                  25.90
"                     Hueyotlica                16.48
"                     Tlacomulco               136.76
"                     Tlacomulco                55.60
"                     Tlacomulco                68.47
"                     Tlacomulco                85.65
"                     olivaco                  155.94
"                     olivaco                   69.60
"                     Potratenco               250.92
"                     Potratenco                 5852
"                     xocicuayo                414.48
"                     Tenexcahuca                5.28
"                     ocuila                    16.60
"                     Yetlahuaca                32.76
Total                                        1 453.64

FUENTE: AHMTEO, Tierras, c. 11, Testamento de Ascensio Valencia,
1904.

Cuadro 4
DOTACION DE EJIDOS Y AGUAS EN EL VALLE DE
SAN JUAN TEOTIHUACAN

Ejido                                 Dotacion     Dotacion de
                                      total de     tierras con
                                       tierras    riego de los
                                                   manantiales

San Juan                              893.00 ha    57.96 ha
  Teotihuacan
Atlatongo                             273.1667    153.07-53
San Bartolo Acolman y barrios         302.50      136.5
Calvario Acolman y sus barrios        650.00      337.00
Ampliacion de Acolman, corresponde    113.60       32.00
  al Barrio de San Pedro Tepetitlan
Barrio de San Pedro Tepetitlan        118.29       26.96
xometla                               400.00      205.72
Tequisistlan                          383.00      140.00
Nexquipayac                           490.00      111.28
Ampliacion Nexquipayac                            64.99-50
Ixtapan                               498.00      265.94
Santa Catarina                        694.00       96.70
Cuanalan                              370.00      353.00
Tepexpan                              488.00      128.94
San Mateo Chipiltepec                 289.1231    47.24-65

Ejido                                    Fecha resolucion
                                           presidencial

San Juan                                23 de abril de 1925
  Teotihuacan
Atlatongo                             3 de diciembre de 1925
San Bartolo Acolman y barrios          4 de febrero de 1926
Calvario Acolman y sus barrios          24 de julio de 1924
Ampliacion de Acolman, corresponde     15 de agosto de 1929
  al Barrio de San Pedro Tepetitlan
Barrio de San Pedro Tepetitlan           2 de mayo de 1929
xometla                                  8 de mayo de 1924
Tequisistlan                          2 de septiembre de 1921
Nexquipayac                           15 de noviembre de 1925
Ampliacion Nexquipayac                 29 de agosto de 1929
Ixtapan                                  5 de mayo de 1921
Santa Catarina                         11 de agosto de 1927
Cuanalan                                 8 de mayo de 1924
Tepexpan                              2 de septiembre de 1921
San Mateo Chipiltepec                   3 de marzo de 1923

FUENTE: AGA, Dotacion de ejidos, municipio de San Juan Teotihuacan,
exp. 23/2275.

Cuadro 5
PEQUENOS PROPIETARIOS DE XOMETLA QUE TENIAN MAS DE 9 TERRENOS

Nombre del propietario    Cantidad de terrenos    Superficie
                          que poseia cada uno    en cuartillos

Enrique Contreras                  18                138 1/2
Jose Maria Cruz                    14                109 1/4
Reyes Juarez                       11                 108
Doroteo Contreras                  9                  90 1/2
Urbano Rosas                       14                  55
Carmelo Rosas                      10                  60
                                   76
FUENTE: AHA, Aprovechamientos superficiales, c. 416, exp. 7740, ff.
52-115.

Cuadro 6
EJIDATARIOS Y PEQUENOS PROPIETARIOS EN 1960

Tipo de propietarios                                Total

Propietarios con mas de 30 ha                        28
Medianos propietarios que tenian entre 5 y 30 ha     44
Pequenos propietarios con menos de 5 ha              881
Total de pequenos propietarios                       953
Ejidatarios con menos de 3 ha                       1 262

FUENTE: Nolasco, "La tenencia de la tierra", p. 14.
COPYRIGHT 2017 El Colegio de Mexico, A.C.
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2017 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

 
Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Mendoza Garcia, J. Edgar
Publication:Historia Mexicana
Article Type:Ensayo
Date:Apr 1, 2017
Words:14038
Previous Article:Sobre la propiedad comunal de los pueblos. De la reforma a la Revolucion.
Next Article:Ejerciendo la justicia fuera de los tribunales: de las reivindicaciones decimononicas a las restituciones de la reforma agraria.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2018 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters