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Theologia Ancilla Mysterii: epistemologia relacional e interdisciplinarieda.

Resumen: El articulo presenta el apofatismo como elemento esencial de la epistemologia teologica a partir de los Padres del siglo IV hasta Joseph Ratzinger. Desde esta perspectiva se puede reconocer una convergencia con las limitaciones cognoscitivas que las ciencias han !do descubriendo desde el interior de su investigacion, desde Calileo Calilei hasta la ciencia del caos y la mecanica cuantica. Esta convergencia parece apuntar hacia la inconmensurabilidad de la realidad con respeto a la categorias conceptuales del hombre. Se propone que el papel mismo de la teologia en la universidad pueda consistir en recordar esta inconmensurabilidad, favoreciendo la posibilidad de dialogo entre ciencias distintas.

Palabras clave: Ciencia, Teologia, Universidad.

Abstract: The article presents Apophatism as the key element of a true theological epistemology, as proposed by the Fathers of Church in the fourth century and by Joseph Ratzinger. This shows a real convergence with the epistemological limitations discovered by natural Sciences in their research, ranging from Calileo to Chaos Theory and Quantum Mechanics. This convergence points to the incommensurability of reality with respect to human conceptual categories. The role of theology in university could consist in safeguarding this incommensurability, which guarantees the very possibility of interdisciplinary dialogue.

Keywords: Science, Theology, University.

Theologia Ancilla Mysterii: Relational Epistemology and Interdisciplinarity

INTRODUCCION: APOFATISMO Y EPISTEMOLOGIA

La tesis que se pretende presentar aqui es la siguiente: la fidelidad de la teologia a una epistemologia propiamente teologica, lejos de ser un obstaculo, es condicion necesaria para la posibilidad del dialogo con las otras disciplinas y, por esto, del servicio que la teologia misma puede desarrollar en la universidad. En otras palabras, una identidad fuerte de la teologia no dificulta, sino que mas bien favorece las relaciones interdisciplinares.

La primera cuestion--y la cuestion esencial--para la presente propuesta es, por tanto, cual es la epistemologia autenticamente teologica. Esta difiere esencialmente de la epistemologia de corte griego, en la cual la ciencia es definida por la posibilidad intrinseca a la realidad misma de ser conocida por el intelecto. Para Platon y Aristoteles, Dios y el mundo forman un unico nivel ontologico estructurado de forma graduada y descendiente desde el primer principio hasta las areas mas rarefactas en terminos de densidad del ser. Las conexiones entre los distintos grados ontologicos se fundamentan en el logas, aqui pensado como causa necesaria. En esta perspectiva el ser es concebido como un unico nivel ontologico finito y de por si inteligible. La episteme se da como busqueda de las conexiones causales entre las formas inteligibles, que el intelecto puede abstraer automaticamente en el acto de conocimiento de los seres.

Con la revelacion judaico-cristiana, este marco ontologico ha sido radicalmente modificado: el Creador es trascendente, infinito y eterno, mientras las criaturas son contingentes, finitas y temporales. Asi, los Padres de la Iglesia, especialmente a partir del siglo cuarto, evidenciaron que entre la Trinidad y el mundo se encuentra una distancia infinita, un gap ontologico, que es la razon metafisica de la imposibilidad de conocer la dimension mas intima de Dios con la sola razon. Ciertamente, Dios, en cuanto Ser, sigue identificandose con la Verdad, siendo por esto cognoscible en si; sin embargo, ese verdadero conocimiento se da en la inmanencia trinitaria, en la segunda Persona divina. Esta doctrina fue llamada apofatismo y fue reconocida como fundamental para una epistemologia autenticamente teologica, porque defiende la absoluta inabarcabilidad de Dios por las capacidades de Su criatura.

RELECTURA TRINITARIA DEL MUNDO

Todo esto se refleja tambien en el conocimiento del cosmos, porque el mundo ha sido creado por la Trinidad y esta radicalmente constituido por la relacion con el Creador. Desde esta perspectiva, no solo la substancia de Dios no es cognoscible por el hombre, sino que las mismas substancias creadas no pueden ser traducidas en conceptos. La realidad queda siempre mas alla. Gregorio de Nisa, por ejemplo, pregunta ironicamente a Eunomio que, si no puede conocer la naturaleza de una hormiga, ?como puede esperar conocer la de Dios? (1)

Aqui es esencial remachar que la limitacion cognoscitiva no depende de la finitud del sujeto, sino de la infinita profundidad ontologica del objeto conocido. La situacion es radicalmente distinta con respecto a la gnoseologia griega o moderna, porque en el primer caso la condicion de posibilidad de la cognoscibilidad es intrinseca al objeto, mientras en el segundo es intrinseca al sujeto.

Se puede decir que el misterio estudiado por la teologia no es simplemente un misterio gnoseologico, sino ontologico. Ahora bien, esto no implica la imposibilidad de acercarse al objeto, que en el caso de la teologia se identifica tambien con un sujeto. Solo se afirma que el ambito de su ser es cognoscible exclusivamente mediante la relacion. De hecho, lo mismo vale para toda realidad personal, caracterizada tambien a nivel creatural por una analoga inmanencia. Del mismo modo que Dios es accesible en parte a traves de la revelacion--esto es, mediante la relacion que El pone con el hombre dejandose conocer en Su intimidad tripersonal-, tambien todo hombre puede ser conocido en su identidad y en profundidad solo a traves de la relacion.

La epistemologia teologica ilumina asi, tambien, la realidad personal humana. Lo que la primera presenta como mas propio es la infinitud de la distancia entre la criatura que conoce y Dios que se deja conocer. Hasta se puede decir trinitariamente que el dejarse conocer de Dios es siempre activo, acto sumo, porque pasa por la generacion del Hijo, el unico Verbo en que Dios puede ser expresado y conocido. Cristologicamente, eso se traduce en la tajante afirmacion segun la cual la unica forma de acceso al conocimiento de la Trinidad es la encarnacion de la segunda Persona.

En el siglo cuarto se llegara a una plena comprension de que ni siquiera los angeles pueden conocer a Dios sin pasar por la Humanidad de Cristo y por Su Cuerpo. Asi, en su Comentario al Cantar de los Cantares, Gregorio de Nisa presenta a la esposa en una posicion antitetica con respecto a Edipo: este busca el culpable de la enfermedad de su ciudad y termina descubriendo que es el mismo; en cambio, la esposa, simbolo del alma y de la iglesia, pregunta a los angeles si conocen al Esposo al que ella busca y estos se quedan callados, por que el apofatismo vale para toda criatura, incluso para las puramente espirituales. Al final, este silencio de los angeles se revela tambien como asombro ante la esposa, pues se identifica con el Cuerpo de Cristo hasta tal punto, que ellos mismos conocen mas al Dios uno y trino precisamente a traves de ella. Asi, la esposa descubre que el camino hacia Aquel a quien busca ya esta escondido en la profundidad de su interioridad (2).

En terminos gramaticales, lo dicho se puede traducir en la afirmacion de que la semantica de Dios es inaccesible al hombre, porque toda palabra y todo concepto estan moldeados a partir de la creacion. Sin embargo, gracias a la Encarnacion, el hombre puede conocer a la Trinidad a traves de la sintaxis. Un ejemplo puede ayudar: la resurreccion de Jesus no puede ser expresada en palabras humanas, porque no es la simple vuelta a la vida mortal, como en el caso de Lazaro; aqui lo que se produce es el verterse de la infinita Vida divina en la carne y la historia del hombre. Esto significa que ningun signo puede expresar este significado. No obstante la identidad entre el Crucificado y el Resucitado, con quien los apostoles se encuentran sin reconocerle, pasa por la relacion entre las llagas de las manos del Senor, que--de Emaus al encuentro con Tomas--revelan en la sintaxis lo que la semantica no puede decir. El mismo recurso a la narracion es obligado porque esta es la unica forma de expresar las relaciones, desvelando tipologicamente la sintaxis de los hechos.

Por esto no sorprende la definicion de teologo propuesta por Gregorio de Nazianzo: el Padre Capadocio dice que el verdadero teologo no es el que ha entendido todo, porque el infinito no cabe en lo finito, sino el que esta dotado de una imaginacion mas grande, la cual le permite unir (sunagein) entre si las sombras de las verdades divinas que se reflejan en nuestras mentes (3). El teologo mas capaz es, asi, fuerte en la sintaxis, pues la semantica es imposible, de tal modo que llega a conocer a traves de las relaciones que surgen de la encarnacion y de su prolongacion en los sacramentos. El Nazianceno utiliza el verbo sunagein para expresar esa busqueda de las relaciones entre los eventos de la economia divina: se trata de un calco de sumballein, el verbo mediante el cual Lucas ha descrito el proceder del pensamiento de Maria, que guarda y medita en su corazon lo que pasa en su vida y en la vida de Jesus (4). El sentido que se despliega ante ella no depende de una especial capacidad de sus facultades, puesto que Dios nunca antes se habia hecho hombre. Por eso, la semantica queda mas alla del alcance de la Virgen, como pasa con todo ser humano. El sentido emerge, en cambio, de su total entrega a la presencia de Dios que se da a traves de esos acontecimientos. En este punto, la accion de la Madre de Dios es antitetica en comparacion con la del demonio, cuyo mismo nombre esta conectado al verbo diaballein, exacto contrario del sumballein.

Fue en el circulo de los Capadocios donde la pregunta sobre la posibilidad de que la teologia fuera ciencia o no recibio una respuesta cabal. El mundo griego conocia el recurso a una forma de conocimiento que no procediera de la investigacion de la conexion de causas necesarias, pero la entrega a la relacion con otro y a la opinion de los demas se consideraba inferior respecto a la episteme. De hecho el sistema gnoseologico era abierto, porque se admitia la posibilidad de un logos divino. Esto es paralelo a la apertura de la religiosidad helenica a la posibilidad de que hubiese dioses desconocidos, posibilidad que Pablo sabe aprovechar5. En este sentido, el logos griego es limitado y necesario, pero abierto.

Como se ha dicho, la epistemologia teologica, por el contrario, exige la relacion como unico camino posible para acceder a la dimension inmanente de Dios, coherentemente definida por la relacionalidad subsistente de las Personas divinas. Esto significa que el logos cristiano sigue siendo finito, pero aparece ahora empapado de libertad y lanzado hacia el infinito de su Creador. Incluso exegeticamente se puede ver como del analisis de la secuencia de causas necesarias se pasa ahora a la busqueda de las relaciones. El lema en Mt 27,46 (o el paralelo lama de Marcos) senala justamente esta apertura, puesto que la traduccion mas fiel al idioma semita no es por que, sino para que. Cristo en la Cruz reza el salmo 22, no para preguntar sobre una razon necesaria que pudiese haber llevado al Padre a ponerle en esa situacion, sino apuntando hacia la victoria y la vuelta de todas las naciones al Padre en el final del mismo salmo. En otras palabras, lo hace para mostrar la relacion, esto es el sentido, de su Cruz.

Con una formula sintetica se podria decir que la episteme teologica no renuncia al logos ut ratio, que sigue presente en la dimension natural, claramente demostrada por la muerte misma del Senor, consecuencia de los sufrimiento padecidos; pero anade la dimension que puede ser explorada solo mediante el logas ut relatio.

La racionalidad griega o cientifica no es negada, sino integrada por una mirada vuelta hacia las relaciones libres. Y esa mirada no se fija exclusivamente en el cielo, sino que explora al mismo tiempo la tierra y el cosmos. Asi, ilumina a traves de la relacionalidad vertical, fundamento de la posibilidad misma de la teologia, tambien la relacionalidad horizontal, objeto de las otras ciencias. Se trata, entonces, de una episteme que se fundamenta en un lagos mas grande, el cual la hace capaz de explorar el ambito de la libertad junto con el de la necesidad, ya conocido por la metafisica griega y en la modernidad extensivamente analizado por las ciencias exactas.

CONVERGENCIA EPISTEMOLOGICA CON LAS CIENCIAS

Puede ser interesante constatar que la fuerza de la epistemologia teologica se apoya precisamente en su debilidad: la renuncia a controlar conceptualmente permite la apertura a la relacionalidad y a la posibilidad que esta conlleva de explorar un ambito mas amplio del ser. Lo que parece sumamente interesante es que esta tendencia se presenta tambien en las ciencias exactas.

Es util evidenciar algunos ejemplos de este fenomeno, que muestran como la tension hacia una apertura ulterior emerge en el interior de la misma investigacion cientifica. Un primer caso ilustra lo que se pretende sugerir. Otra disciplina que, como la teologia, ha encontrado dificultad en definir su propia epistemologia con respecto a la perspectiva cartesiana, que ha caracterizado la ciencias modernas despues del '600, es el psicoanalisis. Es evidente que la separacion entre res cogitans y res extensa no cabe en la perspectiva de una disciplina cuya misma existencia se debe justamente al cortocircuito entre las dos dimensiones. De hecho, una psicopatologia afecta a la res extensa, sin tener su causa inmediata en ella, sino en la res cogitans.

Aunque la distancia entre Freud y el cristianismo es clara, desde una perspectiva teologica no puede pasar desapercibido el hecho de que el complejo de Edipo tenga un contenido eminentemente relacional, pues conecta las patologias psiquicas a heridas en la filiacion. Esta es la razon que ha llevado algunos psicoanalistas hasta Gregorio Palamas, escritor eclesiastico bizantino del siglo XIV, en su busqueda por una epistemologia capaz de incluir su terapia en el ambito de las ciencias. La raiz ultima de la posibilidad investigada por estos psicoanalistas se puede encontrar precisamente en la operacion de los Capadocios para desarrollar una epistemologia que abarcara a la teologia (6).

El ejemplo puede ayudar a resaltar las diferencias entre el logos ut vatio griego, abierto al logos ut relatio, y la razon moderna, que es siempre finita, y se encuentra ademas cerrada a cualquier mas alla, no solo sobrenatural, sino tambien natural. Con el teorema de Godel, la investigacion cientifica ha llegado a la conclusion de que todo sistema logico, tan sencillo como para contener la aritmetica, no puede ser completo, en el sentido que, si se intentan deducir todos sus teoremas a partir de los axiomas iniciales, no sera posible probar la validez de todos ellos. Al final, la unica forma de proceder sera incluir algunos de los teoremas indecidibles entre los axiomas del sistema. Esto se puede traducir en la afirmacion de que, para la utilidad de todo sistema logico, es necesaria la apertura a la realidad que se intenta formalizar. De alguna manera, matematica y fisica no quedan tan lejos una de otra (7). Desde la perspectiva teologica, este resultado parece coherente, porque puede leerse como fenomeno equivalente al apofatismo. Gregorio de Nisa (8) y Gregorio de Nazianzo (9), en sus respuestas a la herejia de Eunomio, desarrollaron una estrategia paralela a la que se utiliza ahora para demonstrar el teorema de Godel (10).

Todavia mas claro es el ejemplo de la operacion epistemologica de Cableo Galilei, si se considera desde la afirmacion de los Capadocios de que el hombre no puede expresar en conceptos no solo la naturaleza de Dios, sino tambien la de cualquier criatura. Observando las manchas solares, el cientifico italiano declara que el ambito de exploracion de la fisica no puede ser el de las esencias, sino exclusivamente el de las relaciones cuantitativas que pueden ser traducidas en numeros y figuras geometricas". Esta afirmacion puede parecer antimetafisica y antiteologica, pero es solo antiaristotelica. De hecho, como se ha visto, la condicion epistemologica de la renuncia a la pretension de conocer las esencias tiene un claro precedente teologico en el siglo cuarto.

Ciertamente existe tambien una diferencia evidente entre Galileo y los Capadocios, pues el primero limita su investigacion a las relaciones cuantitativas, mientras los segundos investigan las relaciones libres. Con el siguiente esquema se podria resumir la comparacion entre ciencias, por una parte, y teologia o metafisica, por otra:
                             Ciencias exactas

Epistemologia aristotelica   Relaciones cuantitativas
Epistemologia relacional     Relaciones necesarias

                             Metafisica/Teologia

Epistemologia aristotelica   Esencias
Epistemologia relacional     Relaciones libres


La opinion comun tiende a oponer las dos formas de investigacion de lo real, que apuntan hacia objetos diferentes. La epistemologia relacional atribuye, tanto a las ciencias exactas como a la teologia o a la metafisica, objetos relacionales, los cuales se diferencian por tipo dentro de la misma categoria.

Se puede llegar a afirmar que la epistemologia teologica es incluso mas critica y radical que la de Galileo. Esta se encontraba embebida de platonismo y pitagorismo, hasta el punto de afirmar que la realidad esta escrita en numeros. Consecuencia de esta postura fue el positivismo y el determinismo, que tuvo su zenit con Pierre-Simon Laplace, el cual afirmaba con seguridad que una inteligencia suficientemente vasta como para conocer todas las posiciones de todos los objetos en el cosmos, y tan potente como para elaborar esta informacion, podria conocer el desarrollo pasado y futuro del universo (12).

Esta vision entro en crisis dentro de la ciencia misma, cuando Henri Poincare mostro que la posibilidad de concebir la naturaleza como un libro escrito en numeros es limitada. De hecho, no se pueden conocer con precision infinita las condiciones iniciales de los objetos presentes en el universo, por el simple hecho de que los instrumentos de analisis son limitados. Mas aun, existen discontinuidades en la materia, que no es continua sino discreta, y ademas esta siempre en movimiento, aunque sea minimo. Estos elementos son esenciales cuando se trabaja con sistemas complejos, en los cuales toda pequena imprecision en la informacion inicial se traslada de modo exponencial en la dinamica del sistema (13). En la practica, la realidad esta constituida por sistemas complejos y por eso su desarrollo no puede ser previsto de un modo determinista, sino solo basandose en calculos de probabilidad.

Una consecuencia de todo esto es conocida como el teorema de la mariposa, segun una eficaz metafora elaborada por Edward Lorenz en 1972. En sus computaciones numericas sobre modelos teoricos para las previsiones meteorologicas, se dio cuenta, por pura casualidad, de que los resultados cambiaban completamente si se repetian cambiando muy poco la precision de los datos iniciales. Por ejemplo, si se volvian a computar las previsiones de los modelos con condiciones iniciales distintas solamente por una parte sobre un millon con respeto a las anteriores, el resultado podia ser tan distinto como el que existe entre buen tiempo y un tornado. De alli salio el titulo de la conferencia que pronuncio ante la American Academy for the Advancement of Science, en la que se preguntaba si el aleteo de una mariposa en Brasil puede provocar un tornado en Texas (14). De aqui se desarrollo la investigacion sobre el fenomeno del caos, que se encuentra en ambitos muy distintos, como la biologia o las finanzas.

Desde la perspectiva teologico-filosofica, es importante aclarar que, en sentido estricto, la mariposa no causa el tornado. Mas bien, se trata de reconocer que la capacidad de prevision del hombre deberia tener en cuenta algo tan nimio como el movimiento del aire causado por las alas de una mariposa en Brasil, para distinguir entre el buen tiempo o un tornado al prever el tiempo atmosferico de Texas.

Es como si en la naturaleza misma se diera una limitacion al conocimiento del hombre que no fuera debida a las capacidades finitas del sujeto, sino intrinseca a la naturaleza misma de los objetos estudiados. Esto fue todavia mas claro con el descubrimiento de la mecanica cuantica, donde se mostro que no es posible pensar las particulas de la materia como pequenos planetas, porque un electron tiene efectos que corresponden tanto a realidades semejantes a los atomos, como a ondas. De hecho, si los electrones son disparados contra una lamina con dos rendijas, manifiestan un fenomeno de interferencia, algo que sucede solo con las ondas, y no dan un resultado comparable con el que se obtendria lanzando piedras a traves de unas rendijas. Esto obligo a postular para la materia una doble naturaleza: corpuscular y ondulatoria (15). Consecuencia de este descubrimiento fue la imposibilidad de determinar con precision infinita posicion y velocidad de las particulas a nivel cuantico.

Se trata de una limitacion intrinseca a la naturaleza misma. De hecho, cuando se investiga un sistema que presenta caos en una dimension donde los efectos de la mecanica cuantica son relevantes, se puede notar que el caos desaparece justamente al aparecer de la indecibilidad cuantica, como si la materia estuviese caracterizada por una forma de <<apofatismo>> natural, analogo al que la teologia esbozo por primera vez en el siglo cuarto, en un intento de identificar su propia epistemologia (16).

A esto se puede anadir que desde dentro la ciencia misma la sintaxis es presentada como elemento esencial de proceso cognoscitivo, segun lo que apunta Richard Feynman, uno de los cientifico mas importantes del siglo XX: el describe el estudio de la fisica como intento de deducir de la observacion la sintaxis de las leyes naturales, cuya origen se escapa al hombre (17).

LA TEOLOGIA, ANCILLA MYSTERII

En este marco, la teologia puede desempenar un servicio precioso a las otras ciencias, abandonando la falsa imagen de <<disciplina reina>>, que escolasticamente conoce con antelacion la verdad y la preserva en formulaciones dogmaticas, juzgando desde su pedestal las partes de verdad que las ciencias anchares laboriosamente arrancan. En cambio, lo que la teologia puede hacer para las otras ciencias es recordar que lo real permanece siempre inabarcable ante los esfuerzos del hombre. Esta funcion, aparentemente negativa, es en realidad sumamente positiva, pues apunta hacia la dimension relacional, que se presenta a la investigacion desde el interior de las mismas ciencias. Asi la teologia podria definirse Ancilla Mysterii, en cuanto su fuerza reside precisamente en el reconocimiento de su propia debilidad, que la arrastra inexorablemente hacia el Misterio. Pero esto se fundamenta en el recurso a una epistemologia autenticamente teologica, que se funde en la plena conciencia de que se puede conocer Dios solo reconociendo Su incognoscibilidad (18).

El apofatismo se presenta, entonces, como una <<herida>> que abre el logos, habilitandole a explorar el ambito de las relaciones, analogamente a lo que sucede en las ciencias. Como escribio Joseph Ratzinger, en un magnifico volumen que dentro de poco vera los cincuenta anos de su publicacion: <<Si la laboriosa historia de la lucha humana y cristiana por Dios prueba algo, es que todo intento de aprehender a Dios en conceptos humanos lleva al absurdo. En rigor solo podemos hablar de el cuando renunciamos a querer comprender y lo dejamos tranquilo como lo incomprensible. La doctrina de la Trinidad no pretende, pues, haber comprendido a Dios. Es expresion de los limites, gesto reprimido que indica algo mas alla; no es una definicion que lo encierra en la pantalla de nuestro saber humano; no es un concepto que lo expresaria en las intervenciones del espiritu humano>> (19).

La teologia es la ciencia relacional por excelencia, en cuanto su mismo objeto es cognoscible solo mediante la relacion. Pero tambien el mundo creado lleva en si las huellas relacionales impresas en el por su Creador unitrino, cuya inmanencia es puramente relacional (20). Para vislumbrar la posibilidad epistemologica ofrecida por la teologia a las demas disciplinas, es suficiente intentar el experimento de sustituir en el texto de Ratzinger que se acaba de citar la expresion <<doctrina de la Trinidad>> con <<ciencia>>, y <<Dios>>, con <<realidad>>. El resultado puede ser la descripcion eficaz de toda empresa cognoscitiva a la que realmente lleve adelante la pasion por la verdad.

La razon moderna ha perdido esa pasion, cerrandose en si misma y tomando como axiomas condiciones previas que impiden explicitamente el conocimiento de las relaciones y que niegan la inabarcabilidad de lo real en el acto de conocimiento. Ya no hay lugar para el misterio, por la sencilla razon de que no hay lugar para las relaciones. La ratio moderna se presenta, por eso, como un logos castrado, que ya no puede conocer y engendrar. Esta expresion fuerte no es meramente retorica, pues no por casualidad el acto del conocimiento es tradicionalmente descrito en terminos generativos, como el origen semantico del termino concepto atestigua.

Esto significa que toda ciencia tendria que ser siempre generativa

y, por eso, relacional, en armonia con la definicion platonica de eros, identificado con la filosofia y con toda tendencia al conocimiento, como <<deseo de engendrar y dar a luz en lo bello>>, bello que, para los griegos, es tambien lo verdadero (21).

La ratio moderna ha perdido esa capacidad de engendrar, cerrandose en si misma. La pretension de una absoluta autonomia, inspiradora del proyecto moderno, ha dado como resultado la <<impotencia>> relacional. Los logoi de las diversas ciencias se han encogido cada vez mas, hasta el punto de no poder ya comunicarse entre si, porque han rechazado <<cientificamente>> todo terreno comun y toda posibilidad de relacion. El mismo hecho de que se hable de interdisciplinariedad es manifestacion de la incomunicabilidad a la que han llegado las ciencias hoy. La diferencia de los lenguajes y el mito del metodo han llevado a una situacion de absoluta incomunicabilidad, que parece casi una broma sarcastica al lado del sentido mas autentico de la palabra universidad.

En la situacion actual, cada lagos esta llamado a dar un paso atras y a levantar la mirada hacia los demas. En esta <<danza>>, la teologia tendria que abrir camino, porque su acto constitutivo se basa en el eje que une el Misterio divino a la inabarcabilidad y a la relacionalidad del ser. Esto mismo sugiere que el dialogo sera efectivamente posible si los diversos logoi empiezan a mirar juntos hacia la misma realidad, que puede hacer como de puente entre ellos. Hay que tomarse en serio el hecho de que las teorias, los lenguajes y los conceptos no se identifican con la realidad, sino que son solo medios para aproximarse al objeto conocido. Asi, reconocer que este no es interno al logos, sino relacionalmente distinto de el, es condicion necesaria para una verdadera interdisciplinariedad.

Esto significa que todo camino cientifico esta llamado a una kenosis, despojandose de su pretension de autonomia, para abrirse a la dimension relacional. No se trata de perder nada, porque la relacion que surge de esa kenosis tiene una consistencia ontologica propia. Si estoy llamado a dejarme arrancar de la tierra segura de mi lenguaje y de mis categorias mentales, puedo descubrir que el fruto de ese exodo es la entrada a la dimension de la relacion que se abre en el espacio que deja libre el retraerse de los logoi. La tierra que surge entre ellos puede ser reconocida, entonces, como tierra prometida en cuanto lugar sagrado de las relaciones, casa donde es posible engendrar y ser engendrados.

Si la teologia no ha sabido en toda ocasion ponerse al servicio de ese exodo, la causa es su no siempre completa fidelidad al logas ut relatio, que la matriz trinitaria inserta en el corazon de su epistemologia. Cuando ha sucedido esto, la teologia no ha sido ella misma, sino que se ha dejado desfigurar por el logos ut ratio o, en el peor de los casos, por la vatio moderna, que encerrandose engendra violencia, ya que los diversos logoi no comparten una realidad comun que pueda relativizarles. En este caso, para decidir quien lleva razon queda solo la dialectica, esto es, la ley del mas fuerte.

La teologia puede ser lo que esta llamada a ser solo si no renuncia a la triple prioridad resaltada por Joseph Ratzinger: <<la prioridad de la Palabra de Dios sobre el pensamiento, la prioridad de la fe sobre la teologia y la prioridad de la experiencia de vida sobre la teoria teologica>> (22). Para eso, la interdisciplinariedad deberia darse en primer lugar entre metafisica y teologia, cuya relacion desde sus origenes apunta hacia esas prioridades.

CONCLUSION: UNIVERSIDAD Y TRINIDAD

Para terminar el recorrido propuesto, se puede aplicar lo dicho a la universidad. Si es verdad que la epistemologia teologica es capaz de facilitar el dialogo entre disciplinas distintas, en cuanto se basa en el principio de la inabarcabilidad de lo real en formas conceptuales, cuya consecuencia es la necesidad de abrirse a la relacionalidad, la forma institucional de ensenanza e investigacion que ha tenido origen en ella deberia presentar caracteristicas que confirmen lo que se ha presentado antes.

Por eso puede ser util comparar brevemente la academia platonica, la universidad medieval y la enciclopedia moderna. La primera se refiere a la finca cerca de Atenas donde Platon ensenaba, y toma su nombre de Akademos, cuya sepultura se encontraba en ella (23). El nombre del heroe ateniense significa <<el que vive alejado del pueblo>>. Segun el mito, el habia salvado Atenas de las iras de los Dioscuros, Castor y Polux, cuya hermanita de doce anos, Helena (la misma que sera mas tarde origen de la guerra en Troya), habia sido raptada por Teseo, rey de la ciudad. La salvacion tuvo lugar mediante la revelacion por parte de Akademos del lugar donde la nina estaba encarcelada. Estos rasgos parecen congruentes con las caracteristicas de la empresa filosofica de Platon, que intenta salvar a la polis, mostrando un camino que pueda impedir la violencia, gracias a un lagos abierto que lleve mas alla de la doxa, esto es, de la opinion comun.

La Universitas medieval puede superar los resultados de la Academia griega por el encuentro con Cristo, Logos encarnando, que desde dentro del cosmos y de la historia, revela la direccion (versus) hacia la cual apunta la relacion constitutiva del ser creado. El termino de esa relacion es el Padre mismo. Asi, la posibilidad de concebir le unidad del saber y el trabajo para elaborar una vision de conjunto a traves de la sinfonia de las diversas disciplinas se fundamenta en la dimension trinitaria del primer principio. Esto significa que toda empresa universitaria es en si un acto de ontologia trinitaria (24), como genialmente intuyo Josemaria Escriva, el santo a cuya iniciativa se remonta la Facultad de teologia de la Universidad de Nararra, al escribir que era posible <<hacer oracion>> en el estudio de fisica (25). Desde esta perspectiva, la universidad tiene como fundamento la dimension filial del mundo.

Bien distinta es la situacion desde la perspectiva de la Encyclopedie ilustrada, que, segun su etimologia, vuelve a encerrar (en-cyclo) la educacion (paedeia) por las limitaciones que la vatio hacer recaer sobre el proceso de investigacion de lo real. El intento de fijar lo que se conoce quita la posibilidad de todo mas alla ontologico y, con ello, de toda autentica relacion entre las distintas disciplinas.

Podemos concluir, con una imagen quizas demasiado simple, reformulando el cuento sobre los sabios ciegos que intentaban adivinar que es un elefante sirviendose unicamente del tacto. Cada uno daba una descripcion totalmente distinta de la de los demas, porque uno tocaba la pata, otro la oreja y otro la trompa. Cada uno llevaba razon, dando lugar a una posible interpretacion en clave relativista, que declare la imposibilidad de acercarse a una verdad que no sea meramente sectorial. Pero cabe preguntarse que pasaria si los ciegos fueran amigos y, en lugar de pelearse por ver quien llevaba razon, confiaran a la vez en su tacto y en sus deducciones comunes. En lugar de descartarlas en sus diferencias, entrarian a formar parte de una unica imagen, que, a traves de las relaciones, restituiria un esbozo util y eficaz de la realidad del elefante.

Del mismo modo, hoy es urgente recobrar el sentido de las diferencias, que la posmodernidad intenta constantemente negar por miedo a la violencia que la dialectica puede desencadenar. Las diferencias no solo son origen de contraposiciones, sino de todo tipo de relaciones, que al mismo tiempo unen y distinguen. Sin diferencias, no hay mas alla, no hay espacio para el deseo. La universidad, y la ensenanza de la teologia en su seno en particular, estan llamadas a desempenar con valentia una funcion realmente paterna con la juventud, que la preserve de la violencia cada vez mas cercana. De hecho, si se niega toda posibilidad de declinar la diferencia, el pueblo no tendra categorias e instrumentos conceptuales para confrontarse con las diferencias mismas, que estan presentes y son ineludibles en una realidad que, no lo olvidemos, fue creada por un Dios que es uno en tres Personas. El es el Amor y por eso es uno en la relacion, uno en la distincion.

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Maspero, G., <<Relazione e ontologia in Gregorio di Nissa e Agostino di Ippona>>, Scripta Theologica 47 (2015) 607-641.

Michon, C., <<Veracidad, racionalidad, universidad. Perspectivas sobre la universidad y la teologia en la actualidad>>, Scripta Theologica 49 (2017) 685-700.

MURILLO, J. I., <<La idea de Universidad y la Teologia>>, Scripta Theologica 49 (2017) 649-764.

Musso, P., La scienza e l'idea di ragione, Milano: Mimesis, 2011, 351-372. Platon, El Banquete, 206.e.

Poincare, H., Science etmethode, Paris: Ernest Flammarion, 1920, 68-69.

Ratzinger, J., Introduccion al cristianismo, Salamanca: Sigueme, 1970.

RECIBIDO: 5 DE OCTUBRE DE 2017 / ACEPTADO: 20 DE DICIEMBRE DE 2017

Giulio Maspero

Pontificia Universita della Santa Croce. Facolta di Teologia Roma. Italia

ID ORCID 0000-0001--6827-4436

maspero@pusc.lt

DOI 10.15581/006.50.1.77-93

(1) Cfr. Gregorio di Nisa, Contra Eunomium III: GNO II, 238, 19-20.

(2) Cfr. Gregorio di Nisa, In Canticum: GNO VI, 182,10-183,5 y 256,9-257,5.

(3) Cfr. Gregorio di Nazianzo, Oratio 30 (De filio), 17,11-14: SCh 250, 262.

(4) Cfr. Le 2,19.

(5) Cfr. Hch 17,22-31.

(6) Cfr. Maspero, G., <<Remarks on the Relevance of Gregory of Nyssa's Trinitarian Doctrine for the Epistemological Perspective of 20th Century Psychoanalysis>>, European Journal of Science and Theology 6(2010) 17-31.

(7) Vease a proposito la primera parte de Driessen, A. y Suarez, A. (eds.), Mathematical Undecidability, Quantum Nonlocality and the Question of the Existence of God, Dordrecht?-Boston: Springer, 1997, 3-56.

(8) Cfr. Gregorio di Nisa, De vita Moysis, II, 235-236: SCh 1,107-108; Maspero, G., <<Relazione e ontologia in Gregorio di Nissa e Agostino di Ippona>>, Scripta Theologica 47 (2015) 607-641.

(9) Cfr. Gregorio di Nazianzo, Oratio 29 (De Filio), 9,17-22: SC 250,194.

(10) Cfr. Chaitin, G. J., The Unknowable, New York: Springer, 1999, 18-19.

(11) Cfr. Galileo Galilei, <<Terza lettera al sig. Marco Velseri delle macchie Solari>>, en Brunetti, F. (a cura di), Opere di Galileo Galilei, I, Torino: Utet, 1964, 374-375.

(12) Cfr. Laplace, P., Essaiphilosophique sur les probabilites, Paris: Bachelier, 1840, 4.

(13) Cfr. POINCARE, H., Science et methode, Paris: Emest Flammarion, 1920, 68-69.

(14) Cfr. LORENZ, E., The Essence Of Chaos, Seattle: University of Washington Press, 1995, 181-184.

(15) Cfr. MUSSO, P., La scienza e l'idea di ragione, Milano: Mimesis, 2011, 351-372.

(16) Cfr. Maspero, G., <<La fisica contemporanea e la teologia trinitaria possono avere qualcosa in comune? Un suggerimento dall'ontologia relazionale>>, Rivista di Filosofia Neo-Scolastica (2016/2) 319-331.

(17) <<We can imagine that this complicated array of moving things which constitutes "the world" is something like a great chess game being played by the gods, and we are observers of the game. We do not know what the rules of the game are; all we are allowed to do is to watch the playing. Of course, if we watch long enough, we may eventually catch on to a few of the rules. The rules of the game are what we mean by fundamental physics>>. (Feynman, R. P., Leighton, R. B. y Sands, M., The Feynman Lectures on Physics, vol. I, Reading: Addison-Wesley Publishing Company, 1977, 2).

(18) Cfr. MacGrath, A., <<A Proposal for an Inclusive Scientific Theory>>, Scripta Theologica 49 (2017) 665-683; Michon, C., <<Veracidad, racionalidad, universidad. Perspectivas sobre la universidad y la teologia en la actualidad>>, Scripta Theologica 49 (2017) 685-700; Murillo, J. L, <<La idea de Universidad y la Teologia>>, Scripta Theologica 49 (2017) 649-664.

(19) Ratzinger, J., Introduccion al cristianismo, Salamanca: Sigueme, 1970.

(20) <<In Deo abstracta relatione nihil manet>> (Tomas de Aquino, In Sent. I, 26,2).

(21) Cfr. Platon, El Banquete, 206.e.

(22) Koch, K., <<Artisti della santita. I santi e la teologia nel pensiero di Joseph Ratzinger/Benedetto XVI>>, en Lopez Diaz, J. (a cura di), San Josemaria e il pensiero teologico: atti delconvegno teologico, Roma, 14-16 novembre 2013, Roma: EDUSC, 2014, 112.

(23) Cfr. Antonaccio, C. M., An Archaeology of Ancestors: Tomb Cult and Hero Cult in Early Greece, Lanhan (ML): Rowman & Littlefield, 1995, 187-189.

(24) Sobre esta expresion, vease Coda, P., <<L'Ontologia Trinitaria: Che Cos'e?>>, Sopbia 2 (2012) 159-170.

(25) Cfr. Josemaria Escriva, Surco, Madrid: Rialp, 2001, n. 471.
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Author:Maspero, Giulio
Publication:Scripta Theologica
Article Type:Ensayo critico
Date:Apr 1, 2018
Words:6984
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