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The garden of stories: review of violence against women in a Rio de Janeiro slum/Jardin de historias: releer la violencia hacia la mujer en una favela carioca.

1. Introduccion

El desarrollo de esta investigacion es fruto de un periodo de estudio y reflexion sobre la aproximacion psicosocial a la violencia hacia la mujer en Brasil, a partir de Teorias Feministas, Teoria de la Interseccionalidad, Analisis Critico del Discurso, Psicologia Social Critica, Criminologia Critica, entre otras. La mayoria de las aproximaciones a nuestro estudio muestran que la violencia contra la mujer es un tema difuso y complejo y que las intervenciones al uso tienen una eficacia limitada. Nuestra aportacion intenta tomar este fenomeno desde otra vertiente: apuesta por comprender la relacion entre las vivencias singulares y la construccion de la realidad que ofrecen los discursos hegemonicos y alternativos generados.

La intervencion en un Centro de Referencia de Atencion a Mujeres en Situacion de Violencia (CRM)--institucion integrante de la politica nacional de prevencion y lucha contra la violencia hacia la mujer en Brasil, como veremos mas adelante (Gonsalves y Goncalves, 2016)--ubicado en la ciudad de Rio de Janeiro, inicialmente genero en los autores muchas inquietudes: percibimos la extrema vulnerabilidad de las mujeres que viven en las favelas cariocas y que tienen sus vidas marcadas por constantes violaciones de derechos, sea por sus (ex)companeros afectivos, sea por los traficantes de drogas que controlan los territorios que habitan (Dowdney, 2003), sea por el Estado y sus agentes que alli pueden actuar de forma extremadamente violenta (Machado da Silva y Leite, 2008; Misse, 2002). Aunque estos CRM sean relevantes para la transformacion por la cual pasan las mujeres, son escasas las investigaciones sobre los impactos generados en las vidas de las atendidas (Pougy, 2012).

Otro motivo que fomento esta investigacion es el hecho de que, aunque haya en Brasil una ley especifica de enfrentamiento a la violencia contra la mujer, la Ley Maria da Penha (Ley 11340/2006), las estadisticas siguen siendo alarmantes: el numero de mujeres asesinadas en los ultimos 30 anos en el pais subio de 1.353 casos en 1980 hasta 4.762 casos en 2013 (Waiselfisz, 2015), con un total de 106.093 mujeres muertas en el pais. El (Teixeira y Pinto, 2014), concluyo que, en 2013, en Rio de Janeiro, en el 82,8% de los casos de violacion registrados en las comisarias, las victimas fueron mujeres y, de estos casos, en el 51,2% ellas tenian relaciones cercanas con el agresor (que era padre, padrastro, otro pariente, companero). Afirman que: <<durante 2013, casi a diario, alguna mujer tuvo su vida gravemente amenazada por alguien de su convivencia familiar y que parte de ellas (50%) perdio la vida en funcion de esta violencia>> (Teixeira y Pinto, 2014: 58).

Maria da Penha Maia Fernandes es una de las muchas mujeres que han sufrido los efectos de la violencia domestica y familiar. Su historia de vida se confunde con la de muchas que tienen su derecho a una vida libre de violencia constantemente violado. Lucho durante 20 anos para que su agresor--su excompanero--fuera condenado. Fue maltratada por el durante seis anos, sufriendo dos tentativas de asesinato; la primera con arma de fuego y la segunda con electrocucion y ahogamiento: el resultado mas evidente es su paraplejia irreversible. El caso llego a la Comision Interamericana de Derechos Humanos de la Organizacion de Estados Americanos (OEA) en 1998, y en el ano 2001 Brasil fue condenado por violacion de derechos, incumplimiento de sus deberes, negligencia y omision segun la Convencion de Belen de Para de que es signatario. En 2002, el agresor fue condenado a cumplir 10 anos de carcel y, finalmente, estuvo apenas dos anos en prision (1). En el ano 2004, fue creado un Grupo de Trabajo Interministerial, coordinado por la Secretaria Especial de Politicas para las Mujeres (SPM)--creada en el ano 2003--y, juntamente con un consorcio de ONG, formularon una propuesta de ley para enfrentar la violencia hacia la mujer (Pandjiarjian, 2006). El 7 de agosto de 2006 fue sancionada la Ley 11340/06--Ley Maria da Penha (LMP)--que considera la violencia domestica y familiar contra la mujer como crimen grave.

Segun encuestas realizadas en diferentes paises, <<entre el 10% y el 69% de las mujeres indicaron haber sido objeto de agresiones fisicas por parte de una pareja masculina en algun momento de sus vidas>> (Krug, Dahlberg, Mercy, Zwi y Lozano, 2002: 18). Sin embargo, las personas de clases mas favorecidas logran camuflar las senales del maltrato buscando servicios particulares y <<pagando>> por el silencio de los profesionales de salud para asi burlar la ley (Ferreira, 2002). Esta subnotificacion de la violencia lleva a creer erroneamente que esta ocurre solamente en las clases desfavorecidas. Dependiendo de la gravedad del caso, vemos en la prensa casos de personas famosas y de clases adineradas involucradas en relaciones violentas e incluso casos de homicidio de mujeres.

En Brasil, un caso bastante conocido fue el del periodista Pimenta Neves, que mato a su exnovia porque esta termino la relacion. El 20 de agosto de 2000, el renombrado periodista brasileno, director del periodico O Estado de Sao Paulo, mata de un tiro a su exnovia Sandra Gomide, periodista. Unos dias antes, Pimenta Neves habia amenazado y golpeado a Sandra, que denuncio la agresion. El periodista fue juzgado y estuvo encarcelado solamente durante siete meses, pues fue considerado una <<figura de respeto, buen profesional, buen padre, persona de bien>> (Teles y Melo, 2003: 12). Es importante resaltar que tanto victima como agresor eran personas de clase media, de nivel educacional elevado, y blancos. En el momento del crimen, el agresor no habia ingerido ninguna sustancia que pudiese alterar su conciencia: cometio el crimen por no aceptar la perdida de su novia; por no aceptar la perdida del poder sobre ella. Casos como este llaman la atencion popular por tratarse de personas de clases sociales favorecidas y con alto nivel educacional, lo que, segun el imaginario social, imposibilitaria el ejercicio de violencia. Infelizmente, lo que vemos refrendado mediaticamente con mayor frecuencia, son casos de personas de clases populares que acuden a la red publica de atencion.

1.1. Las favelas en la ciudad de Rio de Janeiro

Una de las marcas de la ciudad de Rio de Janeiro es el conjunto de inmensas favelas que se extienden por diversos barrios (casi todos) de la ciudad: casi el 20% de los habitantes de la ciudad viven en favelas (IBGE, 2011). Estigmatizadas desde su origen, al final del siglo XIX, <<su crecimiento y desarrollo se confunde con la propia historia de la ciudad de Rio de Janeiro>> (Andreatta, 2005: 4) y tienen intima relacion con los cambios economicos, sociales, politicos, culturales y espaciales que atraviesan la ciudad.

Al hablar de favelas, es comun considerarlas todas iguales, como un gran amontonamiento de casas y gente pobre. Sin embargo, son un fenomeno complejo, diverso y en constante mutacion. Una de las favelas mas grandes de Rio de Janeiro, el Complexo da Mare--o simplemente Mare--, es un aglomerado de 16 comunidades que ocupan mas de cuatro [km.sup.2], con una poblacion estimada de mas de 130 mil habitantes, distribuidos en cerca de 40 mil domicilios, representando el 2,26% de la poblacion de la ciudad (Souza e Silva, Barbosa, Biteti y Fernandes, 2009; Varella, Bertazzo y Berenstein Jacques, 2002). Actualmente, el 51% de sus habitantes son mujeres (IBGE, 2011). Uno de sus grandes problemas--y de la mayoria de las comunidades pobres de Rio de Janeiro--es la violencia urbana, debido principalmente a la presencia ostensiva del trafico de drogas, del crimen organizado y la escasez de unidades de seguridad publica. Las comunidades que la integran son <<controladas>> por diferentes pandillas, que estan en constantes disputas territoriales.

1.2. Violencia: ?de que hablamos?

Pelear, pegarle a alguien, acosar, herir, matar, todo eso se puede considerar violencia: son manifestaciones distintas del mismo fenomeno social, que es mucho mas amplio de lo que parece. Riffiotis, al utilizar la expresion palabra-valija para referirse a este fenomeno, afirma que violencia es una <<nocion generica y homogeneizadora que recubre diferentes fenomenos sociales>> (1998: 32). Fenomeno polifacetico, multidimensional y complejo tambien son expresiones usadas para definirla (Buvinic, Morrison y Orlando, 2005; Krug et al., 2002; Misse, 2002). Esta palabra-valija engloba y acerca eventos que tienen en comun el abuso de poder, la amenaza o el uso de fuerza, tensiones, jerarquias, desigualdades, ruptura de equilibrio, conflictos, intimidacion. Cuando se presenta, se puede observar un desequilibrio de poder, permanente o momentaneo, que en general causa danos fisicos y psiquicos, muchas veces irreversibles. Las muchas y diferentes formas de definirla, la naturalizacion del abuso, el desconocimiento, la resistencia de las victimas para denunciarla, la falta de capacitacion de los profesionales para identificar sus senales, el desinteres de los Gobiernos, son algunos de los factores que contribuyen al aumento frecuente de sus estadisticas (Azevedo y Guerra, 2006). En esta investigacion nos vamos a centrar en dos formas de violencia bastante recurrentes en Brasil: la violencia contra la mujer y la violencia urbana.

En los paises occidentales, la violencia contra la mujer empezo a ser considerada un problema social no hace mucho. En los anos 1970 el movimiento feminista--que desde tiempos atras lucha por el reconocimiento de los derechos de las mujeres--junto a otros grupos de mujeres y la Organizacion de Naciones Unidas (ONU) presionaron a los Gobiernos para que fuesen criadas leyes especificas para enfrentar el problema. Esta presion sirvio para dar visibilidad a esta forma de violencia que, a pesar de ser un fenomeno antiguo, estaba restringida al mundo privado, es decir, quedaba atrapada dentro de las paredes del hogar: era aceptada, tolerada y consentida socialmente (Soares, 1999). Es un problema que afecta todos los paises del mundo y no hace distincion de clase social, grupo religioso o cultural.

En las favelas, la violencia urbana se manifiesta principalmente de tres formas: 1. La presencia ostensiva del trafico de drogas; 2. Los conflictos entre los grupos rivales que comandan el trafico; y 3. La violencia y la corrupcion policial. Misse (2002) afirma que la asociacion entre las disputas territoriales de los grupos armados que dominan la venta de drogas en Rio de Janeiro y la corrupcion de la policia agravan el problema de la violencia, y asi, lo que ocurre alli se vuelve unico. Cada dia, los que viven en estos espacios y conviven con tal dinamica violenta tienen que reorganizarse para sobrevivir, adaptandose a las nuevas configuraciones, a las nuevas normas y reglas, a los nuevos duenos de la favela (Dowdney, 2003). El <<poder>> de los traficantes es muchas veces legitimado por las personas que viven en las comunidades por un conjunto de factores: ofrecen proteccion y manutencion del orden en las favelas, apoyo al desarrollo del comercio local y actividades de ocio. Como contraparte, obligan a los moradores a obedecer su ley y a codigos rigidos de comportamiento. Obligan tambien a que los moradores mantengan un codigo de silencio y que permitan la venta de drogas delante de sus casas. Quienes no cumplan o no acepten seran castigados con expulsiones, agresiones o incluso con la muerte; es un trueque de naturaleza tiranica (Santiago, Goncalves y Peregrin, en prensa). Podemos decir que lo que encontramos alli es una reciprocidad forzada marcada por una <<tactica dupla de apoyo y de violencia punitiva a los no complacientes>> (Dowdney, 2003: 46).

1.3. La politica nacional de lucha contra la violencia contra la mujer en Brasil

Las legislaciones internacionales aliadas a la presion del movimiento feminista tuvieron importante papel en la trayectoria de conquista de derechos por las mujeres. Fue la accion conjunta de estas esferas sociales la que garantizo, por ejemplo, la creacion de una legislacion que busca erradicar la violencia contra las mujeres. Este esfuerzo conjunto ha traido frutos beneficiosos para las mujeres en diversas areas. Segun la Secretaria de Politicas para las Mujeres (SPM2) del Gobierno Federal brasileno, la red de asistencia a la mujer esta compuesta por un conjunto de instituciones de diferentes sectores--salud, justicia, seguridad, asistencia social--que buscan la ampliacion y la cualificacion de la asistencia a partir de una orientacion adecuada y especializada, la integralidad y la humanizacion de los servicios. Actualmente, integran la red especializada las comisarias especializadas de asistencia a la mujer, servicios de salud, Juzgados de Violencia Domestica y Familiar contra la Mujer, los Centros de Referencia y las Casas de Abrigo. Los CRM son instituciones esenciales de la Politica Nacional de Lucha contra la Violencia hacia la Mujer y pretenden promover la ruptura de la situacion de violencia y la (re)construccion de la ciudadania femenina a traves de acciones globales de atencion interdisciplinar (Gonsalves y Goncalves, 2016; SPM, 2006). El articulo 35 de la LMP incentiva su creacion y promocion. Actualmente existen cerca de 238 CRM en todo Brasil, 35 en la provincia de Rio de Janeiro y cuatro en la capital de la provincia (3).

El CRM donde se realizo la investigacion presentada es un programa de extension de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ), ubicado en el Complexo da Mare. Esta compuesto por un equipo multiprofesional y cuenta con psicologas, trabajadoras sociales, abogadas, pedagogas, alumnas de practicas de diferentes disciplinas. Ofrece atencion psicologica, social y orientacion juridica y talleres y cursos de formacion y capacitacion. Las mujeres llegan por demanda espontanea o a traves de otros servicios de la red de enfrentamiento.

El objetivo general de esta investigacion era profundizar el conocimiento sobre la realidad psicosocial de mujeres que sufren violencia, que viven en contextos violentos y que frecuentan un Centro de Atencion Especializada. Buscamos entender las trayectorias peculiares para la definicion de la condicion de ser mujer que sufre violencia en una favela carioca. Deseamos entender y traducir esta realidad social a partir de voces entrecruzadas que construyen un discurso colectivo, con diferentes enfoques e interpretaciones sobre vivencias compartidas (Pujadas, 2002); en suma, entender como la violencia contra la mujer se (re)significa en contextos de violencia urbana.

2. Metodo

Para alcanzar nuestros objetivos, algunas herramientas nos auxiliaron: la Observacion Participante (OP) (Valladares, 2007), la Historia de Vida (HV) (Rizzini, Castro y Sartor, 1999) y el Analisis del Discurso desde un enfoque biografico-narrativo (Bolivar, Domingo y Fernandez, 2001; Pujadas, 2002). Para llegar a conocer en profundidad a las mujeres que frecuentan el servicio de atencion, creemos que lo mas adecuado es acudir a metodologias cualitativas que valoran la subjetividad de los sujetos y la construccion de la realidad social que comparten. Fueron realizadas entrevistas con las mujeres que frecuentan la institucion y que conviven con las diversas violencias presentes en los territorios de favela. Estas fueron grabadas y transcritas para posterior analisis, dividido en tres etapas, como veremos mas adelante.

2.1. Entrevistas

El guion base de las entrevistas se basa en la observacion participante y en consultas bibliograficas previas centradas en temas tales como las diferentes formas de violencia que afectan a las mujeres, territorios violentos y las favelas, las politicas publicas y legislaciones de lucha contra la violencia. Dividimos el guion en tres grandes bloques: 1. Auto-presentacion; 2. El ambito domestico y la violencia de genero; 3. El espacio publico y la violencia urbana.

El proceso de realizacion de las entrevistas biografico-narrativas se llevo a cabo entre enero y febrero de 2011 en el Centro de Atencion investigado y tuvieron una duracion promedio de dos horas. La seleccion fue aleatoria, respetando la condicion de que fuesen usuarias de esta institucion como minimo hace un ano, participantes de cualquier actividad alli ofrecida, grupal o individual. Fue aclarado que el objetivo de la entrevista era dar voz a las mujeres para conocer sus historias de vida, pues el conocimiento que tenian no era familiar para los investigadores.

El hecho de que las entrevistadas conocian previamente a la investigadora/entrevistadora (4) fue un facilitador para la investigacion, pues ya existia una relacion de confianza y empatia--construidas anteriormente mientras esta actuaba como psicologa en la institucion--, caracteristicas esenciales para la realizacion de la observacion participante y de la historia de vida (Rizzini, Castro y Sartor, 1999; Valladares, 2007).

2.2. Analisis

En la primera etapa del analisis realizamos una lectura fluctuante de las entrevistas--un primer contacto con el material recogido--como senalan Wetherell y Potter (1996), en el que se analizaron los resultados brutos, para volverlos significativos y validos para la interpretacion futura (Bardin, 2011). En la segunda, agrupamos las informaciones recogidas en cinco bloques tematicos que presentan caracteristicas comunes y que de alguna manera responden a los cuestionamientos del investigador. La tercera y ultima etapa consistia en el analisis propiamente dicho. Por entender que los temas en destaque se mezclan tanto en los discursos como en las experiencias de vida, hicimos un cruzamiento entre ellos para desarrollar nuestras categorias analiticas. En general, los contenidos de los bloques se interseccionan, es decir, se entrecruzan en los discursos de las mujeres; este entrecruzar es en si mismo la condicion de emergencia y comprension de nuevas caras de una realidad prismatica. Todas las categorias, por lo tanto, estan compuestas del cruzamiento de los bloques tematicos y sus temas centrales para intentar responder a nuestras cuestiones, dudas y objetivos.

2.3. Participantes

Mientras se realizaban las entrevistas, una de las participantes solicito que fuera llamada Girasol, porque le habia sido avisado que su identidad seria preservada. A partir de esa eleccion, se opto por llamarlas a todas con nombres de flores. Asi, para esta investigacion contamos con diez participantes en este <<jardin>> de historias: Begonia, Magnolia, Amapola, Iris, Azucena, Acacia, Azalea, Girasol, Jazmin y Hortensia. Son de diversas partes de Brasil, pero llevan muchos anos viviendo en Rio de Janeiro y mas de 10 anos en el Complexo da Mare. La mayoria es catolica (cinco) y evangelista (tres), como pasa en todo territorio brasileno. Ocupan actividades tradicionalmente femeninas: agricultoras, cocineras, costureras, artesanas, amas de casa, limpiadoras, nineras. Solamente dos estan separadas, seis tienen matrimonio civil-religioso y dos son parejas de hecho. Los principales rasgos comunes presentes en las historias de vida analizadas son la vida en la Mare, las muchas violencias sufridas a lo largo de sus vidas, la pobreza y la maternidad, ya que todas son madres.

Otros rasgos comunes que se pueden destacar son: 1. La virginidad como forma de acceso al matrimonio, ya que hace algunos anos en Brasil era comun que si una chica soltera dejara de ser virgen se casara para reparar el <<dano>>; 2. El bajo nivel educacional relacionado a la precoz entrada en el mercado de trabajo para ayudar en los ingresos familiares; 3. Todas dejaron de trabajar para cuidar de sus hijos cuando nacieron; 4. La vida en la Mare y la queja comun a todas, la presencia y convivencia con el trafico de drogas que afecta muchos niveles de sus vidas.

3. Discusion o analisis posibles

En esta investigacion pretendemos comprender la realidad psicosocial de mujeres que sufren violencia de genero, que viven en contextos violentos y que frecuentan un Centro de Atencion Especializada, a partir del relato de sus historias de vida. Deseamos entender y traducir esta realidad social a partir de varias voces, a partir de voces entrecruzadas que construyen un discurso colectivo, con diferentes enfoques e interpretaciones sobre vivencias compartidas (Pujadas, 2002); en suma, como la violencia de genero se (re)significa en contextos de violencia urbana. Las entrevistas biografico-narrativas buscan romper con la rigidez de las entrevistas estructuradas y su resultado hace emerger experiencias vividas y las estructuras sociales que las moldean (Weller, 2009). Con ello, mas que comprender que esta siendo narrado, es posible comprender como esta narrativa esta siendo construida. Es en esta direccion que desarrollamos nuestro analisis: saber que dicen sobre determinados temas y entender de que manera estas narrativas individuales se relacionan con otras, como se complementan entre si y como se (re)construyen a partir de condiciones sociales especificas. Presentaremos mas adelante nuestros principales hallazgos.

3.1. Mujeres de la Mare

A partir del analisis, podemos afirmar que las mujeres que buscan el servicio no son ni estan inertes; no son victimas pasivas de la violencia y encontraron diferentes formas de convivir, soportar y superar la(s) violencia(s) sufridas, como cuentan Magnolia, Iris, Jazmin y Hortensia, que creen en la punicion de los agresores, apoyan a otras mujeres y enfrentan la violencia sufrida con otras formas de violencia:

Entrevistadora (E).--?Que tiene que suceder a estos hombres que maltratan a las mujeres?

Magnolia.--Castigo.

E.--?Que clase de castigo les daria a ellos?

Magnolia.--Detenerlos. Ah, creo que si me permitiera le pegaria a el tambien para que no pegue a la criatura indefensa ... porque hay muchas mujeres que tambien maltratan el hombre (5) [subrayado propio].

E.--?Usted apoya a las mujeres que denuncian?

Iris.--Claro, yo digo <<Ve, mujer. Ve, pon la denuncia>>. El problema, ya sabes lo que es, es convivir con malos tratos (6).

Jazmin.--Cogi, hija mia, no iba a hacerlo, ya sabes ... entonces cogi aquel rodillo de cocina, en esta ocasion hacia masa de hojaldre. Entonces cogi el rodillo de cocina y <<!pa!>> El tuvo suerte porque le pegue aqui, si fuera en la cara ... Lance pero fue porque el me agredio ... y asi lo dije, <<esto no se hace con nadie ...>> fue la unica vez que levanto la mano hacia mi ... (casada, 21 anos) (7).

Hortensia.--Nuestra ultima pelea casi lo mato. No lo mate, porque huyo.

E.--?Que ibas a hacer?

Hortensia.--Yo iba a clavarle el cuchillo (8).

La fragilidad y la incapacidad de liberarse de una relacion violenta fueron, por mucho tiempo, descriptores de las mujeres que se encontraban en esta situacion. Santos e Izumino (2005) hacen una critica a cierto simplismo de una vertiente feminista que atrapa a las mujeres en la condicion de unicas victimas de la violencia de genero. Sagot (2000) igualmente critica lo que se suele afirmar al respecto de estas mujeres; para la autora, muchas de ellas no viven pasivamente las agresiones sufridas. Soares (2009) tambien critica la reproduccion del imaginario construido alrededor de hombres y mujeres: los primeros vistos como dominadores y violentos y las segundas, como pasivas y victimizadas. Para esta autora, la forma de analizar la violencia contra la mujer, suponiendo que esta logica binaria seria siempre unilateral, reduce el problema y cristaliza lugares de victima y agresor como si no hubiera otras posibilidades para ambos en la sociedad y en sus relaciones. Zurita Marquez (2012: 19) senala que esta simplificacion de que hablan Sagot (2000) y Soares (2009), que refuerza el esquema <<varon que por ser varon maltrata y mujer que, por serlo, es victima de esa violencia>>, deja de considerar aspectos importantes, como, por ejemplo, por que algunos hombres socializados bajo la misma cultura, sociedad y modelos de genero cometen violencia y otros no.

En nuestra primera categoria--Mujeres de la Mare--, encontramos algo que se acerca a lo que afirman estas autoras (Sagot, 2000; Santos e Izumino, 2005; Soares, 2009; Zurita Marquez, 2012): las mujeres no son siempre victimas pasivas de la violencia y encuentran formas de convivir, soportar y superar--a su manera--el problema, aunque tarden en reconocerlo. A partir del analisis, podemos afirmar que nuestras entrevistadas viven relaciones donde las agresiones conyugales son, enmayor o menor medida, reciprocas. No encontramos solo fragilidad como se podria esperar a partir de representaciones y discursos estigmatizados sobre las mujeres que estan inmersas en una relacion violenta. Al contrario, encontramos formas particulares de lucha contra la violencia.

3.2. ?Territorio violento?

En general, los primeros sustantivos que nos vienen a la cabeza cuando hablamos de las favelas cariocas son violencia, ilegalidad, desorden, falta (Machado da Silva y Leite, 2008; Souza y Silva et al., 2009; Valladares, 2005). Wacquant (2006), que analiza los barrios pobres franceses y los guetos americanos, afirma que cualquier metropoli tiene por lo menos alguna concentracion residencial de habitaciones populares vistas de la misma forma estigmatizada como son percibidas las favelas de Rio de Janeiro. Un aspecto de importante relevancia en las narrativas de las mujeres se refiere a la violencia urbana experimentada en el territorio: impacta en la actividad cotidiana personal, de forma que altera sus rutinas, acciones y decisiones. Vivir en el Complexo da Mare es una experiencia singular, principalmente por la presencia de jovenes fuertemente armados, como cuentan Azalea y Hortensia:

Azalea.--Este no es un mal lugar para vivir. Si se eliminara el trafico de drogas, en este caso seria un maravilloso lugar, porque hay autobuses para cualquier lugar. Pero con el trafico de drogas no se puede, porque tiene que ser, asi, con cuidado todo el tiempo, porque si no terminan entregandose al trafico de drogas. Intentan comprarte de toda forma (9).

Hortensia.--Es un lugar controlado por otros y que no se tiene libertad. Sales y no sabe si puede volver a entrar en su propia casa. Tenemos nuestra casa y al mismo tiempo no la tenemos, porque si te tienen que echar fuera te van a echar (10).

El miedo es el principal rasgo comun entre las narrativas recogidas a este respecto. Como vimos en la segunda categoria--?Territorio violento?--a las mujeres que buscan el servicio no les queda otra opcion que seguir viviendo en la favela. Una de las entrevistadas--Acacia--nos cuenta que la estrategia para seguir es <<ver, oir y callar>>, siguiendo asi las normas impuestas por los traficantes de drogas.

E.--Y usted dijo que su casa ahora mantiene la puerta cerrada ... ?cuales son las estrategias para evitar los problemas aqui?

Acacia.--!Ver, oir y callar! (11)

En este contexto, el narcotrafico ocupa un lugar ambiguo y contradictorio; de un lado garantiza la resolucion de conflictos publicos y privados y de otro limita y determina comportamientos. En los territorios de favela, considerados <<areas de riesgo>>, el trafico de drogas con sus normas y leyes propias--muchas extremadamente violentas--se convierte en una de las unicas posibilidades de ayuda, ya que el Estado es omiso en estos espacios, como afirman Magnolia y Acacia:

Magnolia.--Aqui dentro ellos son nuestros policias. (12)

Acacia.--Mirame ... yo no estoy a favor de los <<muchachos>>, no, !pero la policia es a menudo peor que ellos! (13)

Si, Mare es un territorio violento. Pero la causa no son los conflictos actuales, sino la atencion historicamente escasa del Estado sobre los habitantes de estos territorios y sus intervenciones extremadamente violentas y violadoras de derechos. Algo presente desde el establecimiento de las primeras favelas cariocas, lo que encontramos hoy es resultado de una violencia estructural--y estatal--, sea por la negligencia en ofrecer servicios basicos y garantizar derechos fundamentales o por los excesos presentes en las acciones policiales. Es una violencia dirigida a los pobres, a los negros, a las mujeres, que estigmatiza, segrega y convierte en victimas de un mal mayor y anterior, que debe ser combatido.

3.3. Violencia(s)

Hay un sinfin de formas de violencia y violaciones de derechos que pueden padecer las mujeres que viven en las favelas de Rio de Janeiro. A partir de las entrevistas realizadas, pudimos identificar dos formas especificas de violencia que fueron destacadas en las narrativas analizadas: la violencia contra la mujer y la violencia urbana, como vemos en los tramos de las entrevistas de Azucena y Magnolia:

Azucena.--El me pego y lastimo mis ojos, que esta defectuoso de este lado (14).

Magnolia.--Esto es muy violento, la violencia aqui no es solo ver. Hasta ver los grupos que pasan ... !cada arma enorme! Pasamos aqui en medio de ellos. Todavia es una violencia a nosotros mismos (15).

En la tercera categoria--Violencia(s)--no pretendiamos identificar una nueva tipologia o definicion diferente a las que existen, sino ampliarlas, incluyendo en ellas especificidades e interseccionalidades que influyen en la comprension y en la forma de vivir y afrontar la violencia en determinado contexto social. La violencia urbana, como vimos anteriormente, es la que limita la circulacion y la libertad, impone reglas y normas de conducta, implanta el miedo y la inseguridad, intimida, asusta y coacciona. Y, como afirma Begonia, <<afecta a todos, lo que viven en la Mare y los que viven fuera>>:

Begonia.--No solamente la mia [vida], de todos, de toda la gente, los que viven aqui y los que vienen de fuera. La violencia no es solo para las personas que viven aqui, es para todo el mundo (16).

En relacion a la violencia contra la mujer, diferente de lo que se puede imaginar, no son solamente las agresiones fisicas las que caracterizan esta violencia para las entrevistadas, como nos cuentan Acacia y Hortensia:

E.--Nunca sufrio ninguna agresion fisica, pero, ?sufrio otro tipo de agresion?

Acacia.--En el sexo. !Tenia que hacerlo! En la actualidad ... llegaba en la madrugada. A veces lloraba. ?Entonces que ganas tenia? Fue terrible. No fue facil (17).

Hortensia.--Ella se somete a mi cunado, es humillada. El tiene otras mujeres, tres, cuatro meses con otras. Y ella alli. Entonces, cuando no funciona con las otras y quiere volver, ella acepta (18).

Ademas, de la forma mas conocida y mas visible--la violencia fisica--, las entrevistadas cuentan que tambien se incluyen humillaciones, sexo forzado, traiciones, insultos e injurias, malas palabras, gritos, el marido que gasta todo en bebida. En muchas de las narrativas, la bebida esta asociada con la violencia. Begonia afirma que esta violencia es muy triste, y Amapola esta de acuerdo con la tristeza de la situacion, principalmente para las mujeres que no trabajan y son dependientes de sus companeros. Magnolia y Hortensia incluyen, en lo que consideran violencia, el tener que aceptar a las amantes de sus parejas, y cuentan que muchas mujeres todavia estan obligadas a aceptar tal situacion, que generalmente puede llegar a ser publica y casi oficial. El dicho popular <<No sere feliz pero tengo marido>> refleja lo que nos cuentan Amapola y Azalea sobre la violencia y la infidelidad en el matrimonio y su legitimacion. Aunque existan diversas formas de violencia en la relacion, es mejor seguir casada.

Son muchos los factores que llevan a las mujeres a seguir en relaciones violentas. Identificamos principalmente: las desigualdades en las relaciones de genero, la dependencia financiera, la banalizacion/naturalizacion de la violencia, el miedo y la baja autoestima, presiones culturales y religiosas y el patriarcado, como vemos en los relatos de Azalea y Girasol:

Azalea.--Porque a veces la persona aguanta porque la casa es de el o no trabaja (19).

Girasol.--Cuando una mujer no tiene trabajo, no tiene independencia. Cree que va a pasar hambre, necesidad ... ?donde vivira? (20)

La historia de vida de Hortensia, que todavia tiene dos hijos que dependen de ella, ejemplifica la permanencia en la relacion de la cual dice estar harta:

Hortensia.--?Sabe que es vivir en un lugar cuando no se tiene otra opcion donde ir? Tal es mi caso.

E.--?Cree que no tiene otra opcion?

Hortensia.--No tengo una opcion, ?por que? Yo no tengo sueldo fijo para pagar un alquiler. Asi que para que me vaya de casa con los dos ninos ... solo los dos que dependen de mi todavia. Asi que no voy a llevarlos a una vida de sacrificio, ellos con todo lo que quieren en casa. Asi que voy ganando tiempo hasta que crezcan, para poder definir mi vida. Definir que hacer, si voy a vivir sola o si. pero seguir esta rutina, estoy cansada (21).

El conjunto de factores que las lleva a vivir y permanecer en estas relaciones se puede explicar por la Teoria de la Interseccionalidad, que senala como diferentes formas de opresion se interrelacionan convergiendo para situaciones especificas de desigualdad social. Nogueira (2012: 62) afirma que <<los modelos clasicos de comprension de los fenomenos de opresion dentro de la sociedad, como los mas comunes, basados en el sexo/genero, en la raza/etnicidad, en la clase, en la religion, en la nacionalidad, en la orientacion sexual o en la deficiencia, no actuan de forma independiente unos de los otros>>. Los factores anunciados por la autora, asociados al hecho de que viven en un territorio violento, contribuye a la emergencia de la violencia domestica y familiar contra las mujeres en la Mare. Podemos decir que nuestras entrevistadas fueron/son victimas--por lo menos en alguna ocasion de sus vidas--de diferentes formas de violencia y, en especial, la violencia contra la mujer. Sin embargo, el discurso no-victimista, que en muchas ocasiones presentan estas mujeres, contradice algunos de los elementos privilegiados de la teoria clasica al respecto. Vale destacar que el CRM tuvo importante influencia en la forma como actualmente las mujeres perciben la violencia. Acudir a este servicio hizo que pudieran comenzar a desnaturalizar la violencia hacia la mujer y que pudieran ayudar a otras en situaciones semejantes. A partir de aqui, impregnaron su vida cotidiana de pequenas encrucijadas donde una respuesta alternativa--no sumisa y no victimista--era posible.

3.4. Enfrentando la violencia

En la categoria cuatro--Enfrentando la violencia--vemos que para las entrevistadas la mejor opcion para enfrentar la violencia que sufren en sus hogares es buscar el Centro de Atencion; esta eleccion se explica en parte porque hay un desencuentro entre las expectativas de las mujeres y lo que es ofertado por la Policia, la Justicia y los chicos del trafico, como cuentan Girasol, Hortensia y Acacia, respectivamente:

E.--Si tuviera que pedir ayuda a alguien aqui, ?la pediria a la policia o llamaria a los chicos?

Girasol.--Me lo pensaria dos veces antes de tomar cualquier decision, pero ... entre la policia y los muchachos del trafico de drogas, los llamaria a ellos.

E.--?Ayudan mas o pueden ayudar mas que la policia?

Girasol.--Ellos viven mas con nosotros, saben los problemas de la comunidad ... la policia no (22).

Hortensia.--La justicia es muy lenta. Hasta que llegan a resolver, la persona murio hace mucho tiempo (23).

Acacia.--Mira, no es ventaja. Pues le debes un favor.

E.--Y no es interesante deberles ningun favor, ?verdad?

Acacia.--No, no. Mejor rezar un Padre Nuestro que pedirles algo (24).

Otro motivo para esta eleccion es la falta de credibilidad en la justicia formal y en la politica de seguridad llevada a cabo en las favelas cariocas. Esto depara, en muchos casos, con experiencias humillantes, comportamiento reprochable de los policias, leyes inadecuadas y procedimientos lentos y poco eficaces. Lo que las mujeres estan buscando es el fin de las agresiones sin que para eso tengan que separarse de sus companeros y sin que ellos sean criminalizados o presos. Lo ofrecido por la legislacion vigente --la criminalizacion y el castigo del agresor--es lo opuesto a lo esperado por muchas mujeres (Muniz, 1996), que esencialmente lo que exigen es el fin de la violencia cotidiana en sus hogares.

Asociado a esto tenemos la cultura social implicita en la presencia del trafico de drogas, incluso para resolver problemas personales. Una de las estrategias usadas por los moradores de estos territorios para resolver sus problemas es conocida como desenrolo--desenrollo (Santiago, Goncalves y Peregrin, en prensa)--. La expresion desenrollar, en el vocabulario de la favela, se refiere a una forma de negociacion de conflictos entre diferentes agentes sociales, funcionando como un mecanismo alternativo de hacer justicia. A traves de la mediacion de las bandas del trafico se busca la solucion de problemas individuales y privados que los medios oficiales y legales no lograron resolver. Se puede considerar esta estrategia como una forma de pluralismo juridico, que Sousa Santos (1987) describe como una situacion donde <<en el mismo espacio geopolitico convive (oficialmente o no) mas de un orden judicial>>, esto es, el oficial y otras formas posibles llevadas a cabo por instituciones y personas que ocupan, en cierta forma, el lugar del Estado. Las mujeres moradoras de favelas tambien hacen uso de este recurso para resolver sus conflictos conyugales, basandose en uno de los mandamientos del trafico, que prohibe pegar o violentar a las mujeres dentro de los limites de la favela (Farias, 2008). Sin embargo, el desenrollo tiene su precio, como indican nuestras entrevistadas:

E.--?Usted les pediria ayuda, de cualquier cosa?

Hortensia.--Nunca. Podria ser la peor cosa en el mundo, pero no pediria ayuda a ninguno. Porque si pides ayuda estas siempre debiendo. Cuando llegue a su puerta tienes que pagarles (25).

Las mujeres que sufren violencia de sus companeros en las favelas tienen como posibles caminos hacer una denuncia o recurrir a los chicos del trafico. Estos caminos traen consecuencias: por un lado, las mujeres pueden ser desacreditadas, y asi no logran que la policia, carente de una sensibilidad apropiada, las proteja, y por el otro, pasan a deber favores a los traficantes. Aun asi, acceder al trafico y sus leyes--la norma alternativa expresada por Sousa Santos (1987)--esta entre las principales posibilidades comentadas por las moradoras de Mare:

E.--Y las mujeres que tienen problemas con sus maridos, ?les buscan a ellos? Azucena.--La que pide sabe que es lo que van a hacer.

E.--?Que van a hacer?

Azucena.--En primer lugar, una paliza ...

E.--?Al marido?

Azucena.--Al marido. Primero una paliza que se quedara todo roto. Segundo, si se repite, lo matan. No respeto. [la ley del trafico] (26)

E.--?Y si tuviera un problema, quien lo resuelve? ?La policia o ellos?

Azalea.--Ah, nuestra ley aqui son ellos. La policia cuando entra aqui pierde la vida (27).

En la favela, presenciamos la intervencion del Gobierno, que prioriza el combate a la violencia urbana--de forma extremadamente dura y agresiva, sin medir consecuencias--y que se olvida de la violencia domestica y la familia. En este contexto, vimos que la violencia contra la mujer se resignifica para emerger en un contexto reconocidamente violento. Para lograr enfrentar esta forma de violencia hacia las mujeres que cobra matices singulares, hace falta desarrollar estrategias que consideren las particularidades impuestas por el medio. Mientras tanto, lo que vemos es, por un lado, las estrategias oficiales, compuestas por el CRM, la intervencion judicial y policial; y por el otro lado, la estrategia no oficial ofrecida por el trafico de drogas. Observamos que, en las favelas cariocas, surgen situaciones limite, donde romper una relacion violenta se convierte en algo virtualmente imposible por vias legales. La dominacion de genero, la omision del Estado y la presencia del trafico no permiten una vida libre de violencia, y tampoco proporcionan medios para que las mujeres rompan con la dominacion.

3.5. La Casa de las Mujeres

Sin embargo, en nuestra ultima categoria--La Casa de las Mujeres--, vemos que hay una apropiacion del CRM, equipamiento de la politica nacional de enfrentamiento a la violencia contra la mujer, que no ocurre en otros lugares, tanto en el campo de genero como en las politicas sociales publicas en general. El servicio es considerado por sus usuarias como un lugar donde tienen libre acceso, son acogidas y sus demandas y opiniones son oidas y tomadas en cuenta, como senalan Jazmin, Begonia, Amapola y Azucena:

Jazmin.--Entonces, cuando somos debiles, tenemos que tener un soporte ... y nuestro apoyo son ustedes, nuestro centro aqui. que acoge, dice el camino que tiene que seguir (28).

E.--?Y que piensa del Centro?

Begonia.--Para mi es muy bueno, esta casa aqui es lo mejor. No solo para mi, para cada mujer que lo frecuenta (29).

Amapola.--Me gusta mucho aqui, estar aqui. A veces, cuando ustedes no vienen, los echo de menos (30).

E.--?Como es el Centro de Referencia, que piensa usted de aqui?

Azucena.--Ah, !creo que aqui es todo bueno, hija mia! !Todo lo mejor! !No te estoy diciendo que no salgo de aqui! ?Ustedes no me encuentran aqui todos los dias? [...] Aqui me siento bien, me tratan bien. Gracias a Dios, !mi Dios! !Dios me dio esta casa! (31).

Existe una apropiacion del espacio: es una politica publica efectivamente tomada y vivida como propia. Ademas de proporcionar una escucha de calidad, cabe resaltar que la atencion se aleja de cualquier logica de criminalizacion y judicializacion de las relaciones personales. Apoyar y respetar las decisiones de la mujer es fundamental para que se construya una relacion de confianza entre mujeres-profesional/institucion. No se obliga ni se estimula a las mujeres a poner una denuncia en la comisaria, ni se les insta a romper la relacion con el agresor como prerrequisito para acudir a los servicios prestados por el Centro. Mas que enfrentar el problema ya existente, la perspectiva de que lo preventivo enraice en sus vidas cotidianas es la mejor estrategia de intervencion realizada en este centro.

Para las mujeres, que utilizan un criterio comparativo para evaluar el servicio, todo es perfecto, ya que las otras politicas publicas a las que tienen acceso--salud, educacion, asistencia, seguridad--son precarias e ineficaces. El Centro esta lejos de ser tan eficaz como las mujeres han declarado, pero su valoracion es relativa y debemos tener eso en mente para no dejarnos llevar por tamana positividad.

Una importante cautela que se ha de tener en la intervencion junto a estas mujeres se relaciona con la (re)victimizacion y la emancipacion de las que buscan el servicio. Hay un limite muy sutil entre estas posibilidades de intervencion, y muchas veces las profesionales no perciben que pueden estar produciendo y reforzando el papel de victimas en lugar de ayudar a las mujeres a superar esta condicion. ?Hay diferencia entre decir a una mujer: <<estas casada con un hombre que te maltrata, luego eres victima de violencia>> o <<estas casada con un hombre que te maltrata, pero tienes derecho a una vida libre de violencia>>? ?Son las profesionales las que deben decir a la mujer que es victima, o las profesionales deben explicar lo que se considera violencia y dejar que la propia mujer concluya que esta viviendo una relacion en la que el maltrato esta presente? El peligro esta en negar la autonomia de las mujeres en situacion de violencia y producir otra forma de violencia, la institucional, induciendolas a seguir caminos basados en esquemas de valores que no son suyos y si de las profesionales o del Centro. Apoyar, respetar, orientar y generar nuevo saber compartido, considerando las particularidades de cada caso y del contexto, es el primer paso para la plena vivencia de la ciudadania femenina. El fortalecimiento de las mujeres pasa por el ofrecimiento de amparo emocional, informacion sobre sus derechos y procedimientos legales y apoyo a sus decisiones, aunque estas puedan enfrentarse, de una manera u otra, a la filosofia institucional.

4. Conclusiones

Destacamos primeramente la necesidad de reconocer que el enfrentamiento de la(s) violencia(s) no se da de forma rapida y simple: hace falta una respuesta integral a partir de un diagnostico preciso del fenomeno, que considere todas sus particularidades. En paralelo, encontramos la necesidad de desnaturalizar categorias/roles de genero reduccionistas que atrapan tanto mujeres como hombres--las primeras siempre vistas como victimas pasivas y los segundos siempre considerados agresores incondicionales--, percibiendo asi la violencia como un fenomeno relacional: hay que huir de esencialismos, generalizaciones y dualismos simplificadores.

Hace falta tambien proponer politicas que tengan en cuenta las diferentes demandas de los diferentes publicos, intentando comprender de que forma las muchas discriminaciones se interseccionan y afectan las multiples historias de vida.

Hay que invertir en politicas de prevencion primaria, secundaria y terciaria, sin priorizar apenas la criminalizacion y la judicializacion, evitando nuevas violaciones de derechos. La violencia, por ser un fenomeno complejo y multiple, necesita que su enfrentamiento se realice a partir de un conjunto de diferentes estrategias asociadas: concienciacion, medidas represoras, medidas profilacticas, medidas legales, proyectos y campanas preventivas y educativas, rehabilitacion y reintegracion de los agresores, informacion, apoyo y orientacion a las victimas, reduccion de danos. Por tanto, hace falta invertir en politicas publicas de enfrentamiento a la violencia que huyan del tripode criminalizacion/judicializacion/victimizacion, para que las moradoras de favelas no tengan que recurrir al trafico de drogas para garantizar su derecho constitucional a una vida libre de violencia.

En especial, respecto a las politicas de enfrentamiento y a los servicios de atencion a las mujeres, hay que invertir en la formacion cotidiana y continuada de las profesionales para que actuen de forma que se respete a las usuarias de estas politicas publicas, teniendo en cuenta y valorando sus estrategias y ofreciendo una construccion colectiva de alternativas futuras sin imposiciones de saberes hegemonicos. Hace falta, principalmente, fortalecer, ampliar e (in)formar la red de servicios existentes para que contribuyan al enfrentamiento de la violencia hacia la mujer.

Hay que proponer politicas integrales donde vemos que la integralidad no esta garantizada. Apostar por formas de enfrentamiento que no se conviertan en otra forma de violencia. Considerar la percepcion, elecciones y decisiones de cada mujer sobre sus vivencias, para evitar la produccion de mujeres-victima y potenciar el desarrollo de mujeres autonomas y ciudadanas. Reconocer que las mujeres--no solamente las que viven en las favelas--se encuentran en una situacion particular de vulnerabilidad, producto de un conjunto de desigualdades asociadas, y en caso de que no haya una comprension integral del escenario en que se encuentran, no se alcanzara la reduccion de las violencias y de las desigualdades.

Marisa Antunes Santiago

F. Manuel Montalban Peregrin

Universidad de Malaga

Hebe Signorini Goncalves

Universidade Federal do Rio de Janeiro (UFRJ)

Recibido: 28.01.2016

Aceptado: 10.02.2017

DOI: 10.11156/aibr.120105

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(1.) https://www.cidh.oas.org/annualrep/2000port/12051.htm

(2.) https://sistema3.planalto.gov.br/spmu/atendimento/atendimento_mulher.php?uf

(3.) https://sistema3.planalto.gov.br/spmu/atendimento/atendimento_mulher.php?uf=RJ

(4.) Todas las entrevistas fueron realizadas por la investigadora.

(5.) En las notas a pie de pagina siguen las versiones en el idioma original de las entrevistas: Entrevistadora.--O que tem que acontecer com esses homens que maltratam a mulher? Magnolia.--E punicao.

E.--Que tipo de punicao voce daria pra eles?

Magnolia.--Prender. Ah, eu acho que se eu tivesse condicoes eu batia nele tambem pra ele deixar de bater na criatura indefesa ... porque tem muita mulher que tambem bate em homem.

(6.) E.--Voce apoia mulheres que denunciam?

Iris.--Com certeza, eu falo <<Vai atras, mulher. Vai, denuncia mesmo>>. O ruim, sabe o que e, e voce conviver apanhando.

(7.) Jazmin.--Peguei, minha filha, nao ia fazer isso nao, sabe ... ai peguei aquele rolo de pastel, nessa epoca eu fazia massa de pastel. Ai peguei o pastel e pa! E so deu sorte porque pegou aqui, pegasse na cara ... Eu taquei mas foi porque me agrediu, ne ... ai eu falei assim, <<isso nao se faz com ninguem ... >> foi a unica vez que ele levantou a mao pra mim ...

(8.) Hortensia.--A ultima briga da gente eu quase matei ele. So nao matei ele porque ele correu.

E.--Que voce ia fazer?

Hortensia.--Eu ia furar ele com a faca.

(9.) Azalea.--Aqui nao e um lugar ruim de se morar. Se acabasse o trafico, aqui seria um lugar otimo, porque tem onibus pra tudo quanto e canto, ne? Mas com o trafico nao da, porque voce tem que estar, assim, tomando cuidado a todo momento, senao voce acaba se entregando ao trafico. Eles procura te comprar de tudo quanto e forma.

(10.) Hortensia.--E um local que e comandado pelos outro e voce nao tem liberdade. Voce sai e nao sabe se pode entrar na sua propria casa. E a gente tem nossa casa e ao mesmo tempo nao tem, porque se eles tiver de botar pra fora eles vao botar.

(11.) E.--E a senhora falou que a sua casa agora mantem a porta fechada ... quais sao as estrategias pra evitar os problemas aqui?

Acacia.--Ver, ouvir e calar!

(12.) Magnolia.--Aqui dentro eles sao nossa policia.

(13.) Acacia.--Olha eu ... eu nao sou a favor dos <<meninos>> nao, mas a policia muitas vezes e pior do que eles!

(14.) Azucena.--Ele me deu um tapa que feriu meus olhos, fiquei ate com defeito nesse lado da vista.

(15.) Magnolia.--Aqui e muito violento, a violencia daqui nao e so voce assistir. So em voce ver os comboios que passam, cada armao! A gente passa aqui no meio deles. Nao deixa de ser uma violencia a nos mesmo.

(16.) Begonia.--A minha [vida] so nao, de todo mundo ne, de todo mundo, quem mora aqui e quem vem la de fora. A violencia nao e so pra gente que mora aqui nao, e pra todo mundo.

(17.) E.--A senhora nunca sofreu nenhuma agressao fisica, mas sofreu outro tipo de agressao?

Acacia.--Sexualmente. Tinha que ser! E hoje ... chegava de madrugada. As vezes eu chorava. Entao que disposicao que eu tinha? Foi terrivel! Nao e facil.

(18.) Hortensia.--Ai ela fica ai se assujeitando ao meu cunhado, sendo humilhada. Ele arruma mulher, fica tres, quatro meses com outra mulher. E ela ali. Ai quando aquela nao da certo, ele quer voltar, ela aceita.

(19.) Azalea.--Porque as vezes a pessoa atura porque a casa e dele ou nao trabalha.

(20.) Girasol.--Quando a mulher nao tem um trabalho, nao tem independencia. Pensa que vai passar fome, necessidade ... vai morar onde?

(21.) Hortensia.--Sabe aquela coisa de voce viver em um local quando voce nem tem aquela opcao pra onde ir? Assim e meu caso.

E.--Voce acha que nao tem opcao?

Hortensia.--Eu nao tenho uma opcao, por que? Entao, eu nao tenho salario fixo pra mim poder apagar um aluguel. Entao pra mim sair de casa com duas criancas ... E so os dois que dependem de mim ainda. Entao nao vo levar eles pra uma vida de sacrificio sendo que eles tem dentro de casa tudo que eles querem. Entao eu vo empurrando com a barriga ate eles crescer pra eu poder dar uma <<difinada>> na minha vida. <<Difinir>> o que que vo fazer da minha, se eu vo morar sozinha ou se eu ... mas continuar a rotina que eu to, cansei.

(22.) E.--: Se voce tivesse que pedir ajuda pra alguem aqui dentro, voce pediria a policia ou chamaria os meninos?

Girasol,--Eu ia pensar duas vezes antes de tomar qualquer tipo de decisao, mas ... entre a policia e os menino, eu chamaria os meninos.

E.--Eles ajudam mais ou podem ajudar mais que a policia?

Girasol.--Eles convivem mais com a gente, eles conhecem os problemas da comunidade ... os policias nao.

(23.) Hortensia.---A justica ela e muito lenta. Ate eles chegar a resolver, aquela pessoa ja morreu ha muito tempo.

(24.) Acacia.---Olha, vantagem nao e. Que fica devendo favor.

E.--E nao e legal dever favor a eles, ne?

Acacia.--Nao, nao. E melhor voce rezar um Pai Nosso do que pedir alguma coisa.

(25.) E.---Voce pediria ajuda pra eles, de alguma coisa?

Hortensia.--Nunca. Podia ser a pior coisa do mundo mas eu nao pediria ajuda a nenhum deles. Porque se voce pedir ajuda voce fica sempre devendo. Quando chegar na tua porta voce tem que pagar.

(26.) E.--E as mulheres que tem problemas com os maridos procuram eles?

Azucena.--A que procura sabe que eles vao fazer.

E.--O que eles vao fazer?

Azucena.--Primeiro da uma coca ...

E.--No marido?

Azucena.--No marido, primeiro da uma coca e fica todo quebrado. Mas a segunda vez, se repetir de novo matam. Nao ta respeitando ... [a lei do trafico].

(27.) E.--E se tivesse algum problema, quem revolve? A policia ou eles?

Azalea.--Ah, a lei nossa aqui e eles. Policia quando entra aqui perde vida.

(28.) Jazmin.--Entao quando a gente e fraca assim, a gente tem que ter um apoio ... e o apoio sao voces, no nosso Centro aqui ... que acolhe, fala o caminho que tem que seguir.

(29.) E.--E o que, que a senhora acha do Centro?

Begonia.--Ah, pra mim e uma boa, essa casa aqui e tudo de bom. Nao e so pra mim nao, pra todas as mulheres que vem pra ca.

(30.) Amapola.--Eu gosto muito daqui, de ta aqui. As vezes quando voces nao vem, eu sinto falta.

(31.) E.--Como e o Centro de Referencia, o que a senhora acha daqui?

Azucena.--Ah, eu acho daqui tudo de bom, minha filha! Tudo de bom! Nao to falando pra voce que eu nao saio daqui de dentro! Voces nao vem eu todo santo dia aqui?! [...] Aqui que eu me sinto bem, tem voces que ligam, que me tratam bem. Gracas a Deus, meu Deus! Que Deus me deu essa casa!
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Author:Santiago, Marisa Antunes; Peregrin, F. Manuel Montalban; Goncalves, Hebe Signorini
Publication:Revista de Antropologia Iberoamericana
Article Type:Ensayo
Date:Jan 1, 2017
Words:9909
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