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The differential outcomes effect: a case of translational research/El efecto de consecuencias diferenciales: un caso de investigacion traslacional.

En el ambito de la psicologia parece ser una practica comun que los tratamientos utilizados en los diversos campos de la disciplina no se conecten y deriven de la investigacion basica realizada en los laboratorios. Algunos autores han senalado que esta es una practica contraria a lo que tradicionalmente sucede en el area medica, en donde se desarrollan una serie de pruebas e investigaciones que permiten llevar los hallazgos de la investigacion basica a su aplicacion con humanos (Flores, 2011; Laborda, Miguez, Polack, & Miller, 2012; Mustaca, 2004, 2011; Overmier, 2001, 2007). Este tipo de investigacion se reconoce como investigacion puente o traslacional, la cual representa un esfuerzo por identificar potenciales aplicaciones de los hallazgos de la investigacion basica, ya sea para la innovacion de tratamientos o tecnicas ya existentes o para la generacion de nuevas estrategias de intervencion (e.g., Breckler, 2006; Critchfield, 2011; Escobar, 2011, 2012; Lerman, 2003; Mace & Critchfield, 2010; Ribes, 2009; Santoyo, 2012; Tashiro & Mortensen, 2006).

Un caso de investigacion traslacional se puede reconocer en el llamado Efecto de Consecuencias Diferenciales (ECD), caracterizado por un rapido aprendizaje y un efecto favorable en los niveles terminales de ejecucion en tareas que implican discriminaciones condicionales. El Procedimiento de Consecuencias Diferenciales (PCD) consiste basicamente en reforzar con consecuencias especificas las respuestas que se emiten ante estimulos diferentes, por lo que la respuesta que se emite ante cada estimulo se encuentra relacionada a una consecuencia unica o particular (Holden & Overmier, 2014).

El presente trabajo tiene como proposito destacar el potencial de aplicacion del PCD mediante la revision de estudios que muestran el ECD desde la investigacion con animales de laboratorio y su extension gradual con humanos que presentan diversos padecimientos. Si bien el presente documento no es formalmente una revision sistematica (Petticrew & Roberts, 2006; Urrutia & Bonfill, 2010), si ofrece un panorama general que pretende contribuir a la recuperacion de hallazgos representativos que hacen evidentes las distintas aplicaciones potenciales del PCD.

Origen y explicacion del ECD

El estudio del ECD surge en la decada del setenta en el ambito de la investigacion basica con animales (Trapold, 1970), desde ese entonces, la evidencia acumulada ha dejado ver la replicabilidad del efecto y su generalidad entre especies. En este sentido, es posible encontrar una serie de trabajos en los cuales se muestra este continuo, desde investigaciones con sujetos animales (e.g., Flores & Mateos, 2010; Mateos, Cabrera, Garcia-Leal, & Flores, 2011; para una revision mas amplia ver Goeters, Blakely, & Poling, 1992; Urcuioli, 2005), hasta indagaciones con humanos (e.g., Esteban, Plaza, Lopez-Crespo, Vivas, & Estevez, 2014; Joseph, Overmier, & Thompson, 1997; Estevez et al., 2007).

Trapold (1970) postulo que si un organismo es expuesto a una situacion en la que en presencia de un estimulo (E1) una respuesta especifica (R1) es seguida por una consecuencia particular (C1) y ante un segundo estimulo (E2), otra respuesta (R2) es seguida por otra consecuencia especifica (C2), cada uno de los estimulos genera respuestas anticipatorias o de expectativa determinadas por la consecuencia con la que esta correlacionado. Adicionalmente, hipotetizo que estas respuestas de expectativa podrian favorecer el control desarrollado por los estimulos, contribuyendo asi, a una mayor velocidad de aprendizaje.

Para evaluar esta hipotesis, Trapold expuso a tres grupos de ratas a una tarea de discriminacion en la que para un grupo (Grupo E) las respuestas que se emitian en la palanca derecha en presencia de un tono eran seguidas de comida, mientras que las respuestas que se emitian en la palanca izquierda en presencia de un "clicker" eran seguidas de agua azucarada. En otro de los grupos (Grupo C) las respuestas en la palanca derecha en presencia del tono y las respuestas a la palanca izquierda en presencia del "clicker" fueron seguidas por comida; un tercer grupo (Grupo A) fue identico al Grupo C excepto que las respuestas correctas (tono-derecha y clicker-izquierda) fueron seguidas unicamente por agua azucarada.

Los resultados mostraron que los sujetos con reforzamiento diferencial (Grupo E) tuvieron porcentajes de respuestas correctas mas elevados en un menor numero de ensayos que el resto de los grupos. Con base en los resultados del experimento anterior, Trapold (1970, Experimento 2) se pregunto si la facilitacion en el aprendizaje se debia a una asociacion entre estimulos. Empleando un procedimiento pavloviano presento durante una primera fase un tono seguido por agua y el sonido de un clicker seguido por comida (grupo experimental), mientras que en otro grupo (control) ambos estimulos (tono y clicker) fueron seguidos tanto por agua como por la comida con una base aleatoria (50% de los ensayos eran seguidos por comida, mientras que el otro 50% de ensayos eran seguidos por agua). En una segunda fase, probo si la presentacion del tono y el clicker facilitaban el aprendizaje de eleccion entre dos palancas. Sus resultados mostraron que los sujetos del grupo experimental requirieron menos ensayos que los sujetos del grupo control en aprender a responder en la palanca 1 (R1) en presencia del tono y a responder en la palanca 2 (R2) en presencia del clicker.

Estos resultados llevaron a Trapold a confirmar la hipotesis de que los sujetos desarrollan diferentes expectativas de reforzamiento y que estas pueden contribuir en la precision del responder, facilitando la velocidad de adquisicion en este tipo de tareas, a este efecto de facilitacion lo denomino ECD.

Las teorias que se han propuesto para explicar el ECD senalan que es el resultado de interacciones entre contingencias respuesta-estimulo (R-E) y contingencias estimulo-estimulo (E-E), sugiriendo que las expectativas o respuestas anticipatorias son el resultado de una relacion de contingencia E-E. De acuerdo con esto, si un estimulo (E1) esta consistentemente correlacionado con una consecuencia especifica (C1), entonces el primer estimulo (E1) desencadena una respuesta de expectativa, la cual se ha conceptuado como respuesta anticipatoria que simultaneamente desarrolla propiedades de estimulo que favorece el aprendizaje de discriminacion (Flores et al., 2005; Goeters et al., 1992; Trapold & Overmier, 1972; Urcuioli, 2005).

Uno de los estudios que amplio los resultados de Trapold (1970) fue reportado por Peterson, Wheeler y Armstrong (1978), en el cual, utilizando palomas como sujetos, reforzaron con comida las respuestas de picoteo ante un estimulo (E1) y con agua las respuestas ante otro estimulo (E2) (Grupo consistente). En otro grupo de sujetos las respuestas ante E1 o E2 fueron seguidas de manera indistinta por agua o comida (Grupo inconsistente). Los principales resultados fueron que los sujetos del Grupo consistente tuvieron un mayor porcentaje de respuestas correctas en menos sesiones que los sujetos del Grupo inconsistente.

Otro hallazgo fue reportado por Alling, Nickel y Poling (1991) quienes administraron un agente amnesico a dos grupos de palomas. Reportaron que las palomas entrenadas bajo un PCD obtuvieron un mayor porcentaje de respuestas correctas en contraste con el otro grupo bajo la condicion de consecuencias no diferenciales (PCND). Estos hallazgos son consistentes con los reportados en otros trabajos bajo condiciones similares (e.g., Chatlosh & Wasserman 1992; Peterson, Wheeler, & Trapold, 1980; Savage & Langlais, 1995; Savage, Stanchfield, & Overmier, 1994).

Como se menciono anteriormente, la investigacion sobre el ECD se gesto en la investigacion basica con animales y fue con base en estos hallazgos que se traslado a la investigacion basica con humanos. Un estudio en el que se reporto la generalidad del ECD con seres humanos fue el realizado por Maki, Overmier, Delos y Gutman (1995) quienes entrenaron a dos grupos de ninos en un procedimiento de igualacion a la muestra. Para un grupo de ninos (Grupo experimental), las consecuencias programadas para las respuestas correctas fueron comida y una consecuencia o retroalimentacion verbal ("eso esta muy bien"); mientras que para el otro grupo (Grupo control) las consecuencias fueron las mismas pero aleatorizadas en el total de los ensayos, es decir, en el 50% de los ensayos se dio comida a los ninos y en el otro 50% se presento la consecuencia verbal. Los resultados mostraron que los ninos del grupo experimental aprendieron la tarea en un menor numero de ensayos y que el porcentaje de respuestas correctas fue mas alto en comparacion con los ninos del grupo control, por lo cual, los autores concluyeron que emplear consecuencias diferenciales facilito el aprendizaje de la tarea de discriminacion.

Los estudios conducidos en el transcurso de las primeras tres decadas sobre el ECD dieron la pauta para la exploracion y generalizacion de este efecto bajo diferentes condiciones y sujetos en los anos posteriores. Como se puede apreciar, el ECD ha mostrado replicabilidad bajo diferentes tareas y generalidad entre especies (Goeters et al., 1992; Urcuioli, 2005), con lo cual se ha podido identificar su potencial de aplicacion al tener un fuerte impacto sobre el aprendizaje de discriminacion. Dado lo anterior, resulta necesario seguir extendiendo su analisis y potencialidad al caso de trastornos del aprendizaje y la memoria en seres humanos, contribuyendo a reconocer la utilidad del PCD como una herramienta metodologica que puede contribuir al desarrollo de estrategias de intervencion enfocadas en el tratamiento de diversos padecimientos.

La contribucion del PCD en personas con deficits de aprendizaje

La evidencia muestra que el uso del PCD contribuye al aprendizaje en poblaciones con algun tipo de deficit o alteracion en el desarrollo (Estevez, Fuentes, Overmier, & Gonzalez, 2003; Lopez-Crespo, Plaza, Fuentes, & Estevez, 2009; Malanga & Poling, 1992). En estos casos, el empleo del PCD ha mostrado ser muy eficaz favoreciendo el aprendizaje de discriminaciones condicionales en ninos autistas (Litt & Schreibman, 1981), ninos con retraso mental severo (Saunders & Sailor 1979), personas con dano cerebral vinculado con aspectos de memoria y aprendizaje (Estevez, Fuentes, Mari-Beffa, Gonzalez, & Alvarez, 2000).

Un ejemplo de dichos estudios es el reportado por Joseph, Overmier y Thompson (1997) en el que evaluaron si el empleo de consecuencias diferenciales favorecia la formacion de clases de estimulos equivalentes en participantes con sindrome de Prader-Willi.

El sindrome de Prader-Willi es un desorden genetico, especificamente, una supresion del cromosoma 15. Las personas que lo presentan tienen dificultades de aprendizaje y retraso mental, ademas de una baja estatura, problemas de comportamiento y desordenes de los patrones de alimentacion (Hochhalter & Joseph, 2001).

Los resultados del estudio de Joseph et al. (1997) confirmaron el potencial que tiene el PCD para el aprendizaje de discriminaciones condicionales y en la formacion de clases de estimulos equivalentes, toda vez que en los participantes en los que se utilizo el PCD aprendieron mucho mas rapido las series de discriminacion condicional que aquellos en los que se empleo el PCND. Adicionalmente, reportaron que en los participantes entrenados con consecuencias diferenciales se identifico la formacion de clases de estimulos equivalentes (i.e., entre 80% y 85% de respuestas correctas), mientras que en los participantes entrenados con consecuencias no diferenciales se observaron porcentajes mas bajos (entre 40% y 60% de respuestas correctas).

Otro de los trastornos cromosomaticos en los que el uso del PCD ha mostrado su contribucion en el aprendizaje, es el sindrome de Down (Estevez, et al., 2003). Dado que se ha reconocido que las personas con sindrome de Down presentan dificultades asociadas a la memoria de trabajo visoespacial, Esteban, et al. (2014), evaluaron la contribucion del uso del PCD en el reconocimiento de rostros. Esteban et al. (2014) (Experimento 2) compararon la ejecucion de ninos con desarrollo tipico o normal en relacion con adultos con sindrome de Down. La tarea consistio en la presentacion de rostros masculinos con expresiones neutras. En un primer momento se les mostraba a los participantes la fotografia de un rostro, en un segundo momento y pasados diferentes intervalos de demora (1, 5, 10 y 15 s) se les presentaba nuevamente el mismo rostro acompanado de otros. El participante debia seleccionar aquella fotografia que se correspondia al rostro mostrado en el primer momento. Para la conformacion de los grupos, se aplicaron pruebas que permitieron igualar el grado de desarrollo de los ninos con el de los adultos. De manera general, reportaron que todos los participantes mostraron un decremento en el porcentaje de respuestas correctas conforme se incremento el intervalo de demora. Sin embargo, el decremento fue mucho mas pronunciado tanto en los ninos como en los adultos que no fueron entrenados con el PCD.

El efecto favorable del uso del PCD se ha replicado recientemente en ninos nacidos prematuramente, que dada su condicion presentan deficiencias en el aprendizaje y en la memoria a corto plazo. Martinez et al. (2012), realizaron dos experimentos para evaluar la contribucion del PCD sobre el aprendizaje y la memoria de reconocimiento. En un primer estudio participaron 28 ninos, de los cuales 14 eran ninos nacidos a las 32 semanas de gestacion (prematuros) y los 14 restantes, nacidos entre las semana 37 a 42 (nacidos a termino). Se conformaron cuatro grupos, 2 de ellos de ninos prematuros, uno entrenado en un PCD y otro entrenado en un PCND. Los 14 ninos restantes conformaron dos grupos control (ninos nacidos a termino), un grupo diferencial y uno no diferencial. Los autores reportaron que los ninos entrenados con consecuencias diferenciales, tanto prematuros como llegados a termino obtuvieron un mayor porcentaje de respuestas correctas que los grupos de ninos entrenados en el PCND.

En un segundo experimento, Martinez et al. (2012) obtuvieron resultados similares al explorar si el uso de un PCD favorecia el reconocimiento visoespacial en ninos prematuros, observando que los ninos bajo un PCD lograron aprender la tarea y obtuvieron un porcentaje de respuestas correctas notablemente superior al de los ninos entrenados en un PCND.

La contribucion del PCD en personas con trastornos de la memoria

Si bien el empleo de consecuencias diferenciales tiene un impacto sobre el aprendizaje en terminos de la velocidad de adquisicion y de los niveles terminales de precision, tambien se ha documentado que favorece la ejecucion en tareas que evaluan aspectos vinculados con memoria. En este sentido, la investigacion emanada del area ha arrojado hallazgos que han mostrado minimizar algunos de los efectos adversos de diversos desordenes sobre la memoria, como la demencia alcoholica, el sindrome de Korsakoff, el Alzheimer o simplemente los efectos de la edad.

Un estudio que deja ver la contribucion que tiene un entrenamiento con consecuencias diferenciales sobre los efectos de la edad en la memoria, fue el reportado por Savage, Pitkin y Careri (1999) con ratas jovenes (3 meses de edad) y adultas (24 meses de edad), el cual mostro que el uso de un PCD resulto en un menor decremento de las respuestas correctas. Especificamente, encontraron ejecuciones superiores en las ratas adultas y jovenes entrenadas con el PCD, en contraste con las ratas entrenadas con el PCND.

Uno de los desordenes y disfunciones vinculados con aspectos mnemicos es el sindrome de Korsakoff, el cual se presenta en pacientes alcoholicos cronicos. El sindrome de Korsakoff esta relacionado con una deficiencia de tiamina como consecuencia del abuso en la ingesta de alcohol por un largo periodo de tiempo, lo cual se manifiesta en dificultades para aprender nuevas asociaciones y recordar eventos posteriores al inicio del abuso del alcohol. Algunas investigaciones como la de Savage y Langlais (1995), que han empleado modelos animales para evaluar el sindrome de Korsakoff, han reportado que usar un PCD favorece el aprendizaje y aminora los efectos negativos sobre la memoria. Estos hallazgos ponen en evidencia la necesidad de seguir explorando y extendiendo los efectos de las consecuencias diferenciales en humanos que presentan este trastorno (e.g., Hochhalter & Joseph, 2001; Hochhalter, Sweeney, Bakke, Holub, & Overmier 2000; Hochhalter, Sweeney, Savage, Bakke, & Overmier, 2001; Legge & Spetch, 2009).

Por ejemplo, Hochhalter et al. (2000) utilizando una tarea similar a la reportada por Esteban et al. (2014), evaluaron el uso de un PCD en pacientes diagnosticados con sindrome de Korsakoff. Identificaron que los pacientes con este sindrome lograron una mayor precision para el reconocimiento de rostros bajo el PCD que con un PCND y que incluso, su desempeno fue casi similar al mostrado por un grupo control conformado por personas sin dicho sindrome.

Los hallazgos reportados en este conjunto de estudios se ven fortalecidos a la luz de trabajos mas recientes que muestran de manera consistente que el uso del PCD minimiza los efectos adversos sobre el aprendizaje y la memoria producto de la edad u otros trastornos (e.g., Lopez-Crespo et al., 2009; Plaza, Esteban, Estevez, & Fuentes, 2013; Plaza, Estevez, Lopez-Crespo, & Fuentes, 2011).

Por ejemplo, Lopez-Crespo et al. (2009) evaluaron la posibilidad de que el uso de un PCD minimizara los efectos de la edad en adultos mayores sobre su capacidad para recordar y reconocer rostros. Para probar lo anterior, formaron dos grupos de participantes (adultos mayores vs. jovenes), a su vez cada grupo fue subdividido dependiendo del tipo de entrenamiento usado (PCD y PCND). Encontraron que la ejecucion de los adultos mayores bajo el PCD mostro un porcentaje de respuestas correctas cercano al 95 % e incluso se observo que la precision al responder no se vio afectada durante la fase de reconocimiento de rostros (fase de demora). Asimismo, encontraron que su ejecucion fue muy similar a la mostrada por los grupos de adultos jovenes sometidos tanto al PCD como al PCND.

Las aportaciones de la investigacion sobre el ECD en el marco de los desordenes de la memoria, cobra relevancia en el contexto actual, puesto que en los ultimos 50 anos se ha incrementado de forma considerable el estudio sobre padecimientos asociados al deterioro cognitivo, en especial al caso del Alzheimer. Muestra de lo anterior ha sido el creciente desarrollo de nuevas drogas, asi como el reciente enfasis en el uso de modelos animales para su investigacion. Este resurgimiento ha sido consecuencia del incremento de casos de dicho desorden en los ultimos anos (Leslie, 2011; Plaza, Antunez, Estevez, Lopez-Crespo, & Fuentes, 2012). Recientemente, Plaza et al. (2012) reportaron que el uso de un PCD favorecio a pacientes con Alzheimer en el reconocimiento de rostros con mayor precision y con latencias mas cortas que los pacientes entrenados en un PCND.

Otra contribucion de los PCD ha sido aminorar los efectos de la privacion del sueno sobre la memoria. En este sentido, Martella, Plaza, Estevez, Castillo y Fuentes (2012) reportaron que personas privadas de sueno resolvieron de forma mas precisa una tarea de reconocimiento de rostros bajo un PCD en relacion con aquellos participantes entrenados con un PCND.

El PCD como herramienta pedagogica

En los trabajos descritos anteriormente es posible identificar distintas aplicaciones del PCD en personas que presentan trastornos o problemas en el desarrollo, sin embargo, existe un conjunto de trabajos en los cuales se ha extendido su utilidad en participantes que no cuentan con algun tipo de alteracion (Estevez et al., 2007; Martinez, Estevez, Fuentes, & Overmier, 2009; Miller, Waugh, & Chambers, 2002; Minster, Jones, Ellife, & Mathukumaraswamy, 2006; Mok & Overmier, 2007).

Un ejemplo de lo anterior son los potenciales de aplicacion pedagogica senalados por Mok, Estevez y Overmier (2010), dichos autores identifican en las situaciones educativas, tareas, ejercicios o problemas que el estudiante debe resolver y que implican el aprendizaje de discriminaciones condicionales. Al respecto, sugieren aplicaciones al ambito educativo, como el utilizarlo en el aprendizaje del significado de simbolos chinos, la quimica y la geografia, pues existen en dichas materias situaciones ante las cuales el significado de los simbolos es distinto de acuerdo al contexto, o bien, son tan similares entre si que es necesario que el estudiante logre hacer una discriminacion muy fina de las formas, por lo que el uso de los PCD por parte de los profesores contribuiria al aprendizaje de una forma mas rapida en los primeros anos escolares. Por ejemplo, Miller et al., (2002) evaluaron la efectividad del PCD en el aprendizaje de simbolos japoneses (Kanji) en estudiantes universitarios e identificaron que los estudiantes a los que se les entreno en dicho procedimiento resultaron con un mayor porcentaje de respuestas correctas, es decir, tuvieron un aprendizaje mas rapido del significado de los simbolos que aquellos estudiantes entrenados en un PCND. Estos resultados fueron replicados posteriormente por Easton, Child y Lopez-Crespo (2011) quienes emplearon un PCD para el aprendizaje de estos simbolos y la formacion de categorias.

Otros trabajos como el de Estevez et al. (2007) se han dirigido a desarrollar procedimientos que auxilien en la ensenanza de las matematicas. Estos autores implementaron una tarea de discriminacion en la cual estudiantes universitarios debian identificar si el significado de los simbolos matematicos ">" o "<" expresados en una relacion era correcta (e.g.,+5.26 > -5.29). Los estudiantes debian seleccionar entre uno de los dos simbolos ">" o "<" para indicar si la expresion era correcta. Los investigadores encontraron que aquellos estudiantes que fueron entrenados bajo el PCD obtuvieron un mayor numero de respuestas correctas a diferencia de los estudiantes entrenados bajo el PCND.

Comentarios finales

La investigacion traslacional posibilita la integracion y exploracion de manipulaciones que obedecen a una continuidad entre hallazgos caracterizada por su extension gradual del laboratorio al ambito aplicado. El ECD es un ejemplo de lo anterior, desde los primeros estudios se mostro como un efecto robusto sobre el aprendizaje y la memoria, tanto en animales de laboratorio (e.g., Trapold, 1970; Trapold & Overmier, 1972) como en seres humanos (e.g., Jose ph et al., 1997; Maki et al., 1995). Tambien es posible identificar una secuencia u orden particular en el cual se fueron realizando las investigaciones sobre el fenomeno, transitando de investigaciones con organismos no alterados o bajo el efecto de algun farmaco y su posterior exploracion bajo condiciones en las cuales se empleaban manipulaciones que inducian dificultad en el aprendizaje o la memoria (e.g., Hochhalter et al., 2001; Savage & Langlais, 1995; Savage, et al., 1994).

Posteriormente, la robustez del ECD llevo a los investigadores a examinar la efectividad del PCD para mejorar el aprendizaje y la memoria en ninos con desarrollo normal (e.g., Maki et al., 1995). Los hallazgos derivaron en el reconocimiento del PCD como una herramienta con potencial uso en la rehabilitacion de personas con trastornos en el desarrollo como el retraso mental severo y el autismo. Otros investigadores vieron la posibilidad de extender el uso del PCD al tratamiento de padecimientos ligados al deterioro del aprendizaje y la memoria a consecuencia de la edad, lo que incluia al Alzheimer. En este ultimo caso, es posible reconocer que los investigadores en el area han retomado el trabajo de laboratorio con animales (en particular con ratas), para explorar los efectos del PCD en relacion con el envejecimiento y sus efectos sobre la memoria y el aprendizaje (e.g., Savage et al., 1999; Mateos, Madrigal, Flores, & Overmier, 2016). Los resultados positivos han motivado a los investigadores a replicar los hallazgos con adultos mayores y otros sindromes asociados a deficits en la memoria (e.g., Esteban et al., 2014; Lopez-Crespo et al., 2009; Plaza et al., 2012).

El conjunto de evidencia edificado hasta ahora, ha conducido nuevamente a los investigadores a reflexionar sobre el potencial del PCD en el tratamiento de otros trastornos, en particular sobre los efectos adversos de la privacion de sueno sobre la memoria (Martella et al., 2012). De manera paralela a la indagacion y extension del ECD en trastornos diversos, otra clase de estudios (de forma relativamente reciente), se ha enfocado en explorar las aplicaciones del PCD en contextos educativos (e.g., Mok et al., 2010) como la ensenanza de idiomas y matematicas, mostrando hallazgos robustos en condiciones no clinicas que han puesto la atencion en la contribucion de este procedimiento para la formacion de clases de estimulos equivalentes (e.g., Easton et al. 2011; Joseph et al., 1997; Minster et al., 2006).

Los trabajos dirigidos a estudiar el ECD han constituido un area en la que los investigadores del tema sistematicamente vuelven la mirada a la investigacion basica para trasladar los hallazgos a escenarios aplicados. La presente revision deja ver esta dinamica bajo la cual los hallazgos encontrados en la investigacion con animales se han extendido e integrado gradualmente a aplicaciones tanto en escenarios clinicos como educativos, posibilitando la implementacion de tratamientos que han contribuido en la calidad de las intervenciones que realizan los profesionales de la disciplina. Si bien en la psicologia no se perciben casos claramente representativos de investigacion traslacional, es importante llevar a cabo un trabajo de identificacion e integracion de las investigaciones desarrolladas en algunas areas de investigacion enmarcadas en el analisis de la conducta, puesto que existen casos como el del ECD con amplio potencial de desarrollo.

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Laura Rebeca Mateos Morfin **

Carlos Javier Flores Aguirre ***

Universidad de Guadalajara-IGCAAV, Mexico

doi: 10.11144/Javeriana.upsy15-2.ecdc

Recibido: 01 de marzo de 2015 | Aceptado: 26 de septiembre de 2015

* Articulo de investigacion. Este trabajo fue apoyado por el proyecto UDG-PTC-1152 otorgado al primer autor por el Programa para el Desarrollo Profesional Docente PRODEP.

** Dra. L. Rebeca Mateos Morfin, Instituto de Gestion del Conocimiento y del Aprendizaje en Ambientes Virtuales (IGCAAV). Correo electronico: rebeca. mateos@suv.udg.mx

*** Dr. Carlos Javier Flores Aguirre, Centro de Estudios e Investigaciones en Comportamiento (CEIC) Correo electronico: carlos.flores@cucba.udg.mx
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Author:Morfin, Laura Rebeca Mateos; Aguirre, Carlos Javier Flores
Publication:Universitas Psychologica
Date:Apr 1, 2016
Words:5589
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