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The Andean poetry of Efrain Miranda, the Amerindian reference and the Peruvian literary tradition/La poesia andina de Efrain Miranda, el referente amerindio y la tradicion literaria peruana.

Introduccion

Efrain Miranda (1925-2015) es un poeta peruano que integro la denominada Generacion del 50. Heredero de Stephane Mallarme, comenzo practicando el Neosimbolismo poetico hasta llegar a cultivar creativamente la Poesia Andina en espanol, a diferencia de Jose Maria Arguedas, poeta peruano que escribio poemas en lengua quechua (1). Esta tradicion poetica no se comprende plenamente sin un sucinto panorama de la poesia lirica en castellano en el Peru de los siglos XIX y XX. Para ello, debemos precisar que hay cuatro tendencias poeticas en el Peru en lo que concierne al tratamiento del referente amerindio: el Incaismo, el Indianismo, el Vanguardismo Poetico Indigenista y la Poesia Andina. En primer lugar, el Incaismo que se manifiesta en la poesia de la Emancipacion (1808-1825) (Monguio, 1972) e implica la presencia de los incas como personajes literarios sobre la base del proyecto criollo modernizador, impulsado por los capitales britanicos, para liberar al Peru de la monarquia espanola. En segundo termino, el Indianismo (1825-1918) que revela una aproximacion epidermica y aristocratizante al mundo andino dejando de lado el tono politico de reivindicacion social y el tratamiento profundo de la subjetividad del hombre andino. La optica indianista responde al proyecto de la naciente burguesia liberal, en el Peru, tanto en el ambito del Romanticismo como del Modernismo. En tercer lugar, el Vanguardismo Poetico Indigenista (1919-1950) cuya base social esta constituida por las clases medias emergentes, influidas por las predicas anarquistas y socialistas. La perspectiva indigenista implica un mayor impacto del referente amerindio (Cornejo Polar, 2005) en el yo poetico, el abordaje del pensar mitico del hombre andino y un tono de protesta social. En cuarto termino, la Poesia Andina (desde 1950 hasta nuestros dias) que responde al proyecto de los migrantes provincianos (Cornejo Polar, 1995; 1996) que cuestionan la imposicion de la ciudad letrada (Rama, 1998) y se dirigen a un nuevo lector: el sujeto que se ha desplazado del campo a la urbe (y, sobre todo, Lima) con el fin de oponerse a la hegemonia de los sectores dominantes en la capital del Peru. Veamos algunos ejemplos al respecto.

Sin duda, el referente amerindio aparece con los poetas de la Emancipacion en el Peru (Miro Quesada, 1971; Sanchez, 1974). Jose Joaquin Olmedo (1780-1847), representante del neoclasicismo hispanoamericano, dio a conocer su oda 'La victoria de Junin. Canto a Bolivar', centrada en la evocacion del libertador Simon Bolivar y de la batalla de 1824 que ocurrio en el departamento de Junin y que, junto a la batalla de Ayacucho a finales del mismo ano, significo el triunfo de la gesta emancipadora que permitio al Peru liberarse de la tirania espanola de la epoca colonial. Olmedo hace aparecer al Inca Huayna Capac, quien habla poeticamente y apoya a los criollos independentistas, entre los cuales se situa Bolivar (Cornejo Polar, 1982). Olmedo es un representante del Incaismo como propuesta estetica, pues utiliza la figura del inca con fines puramente decorativos y no profundiza en el pensar mitico del hombre andino que rinde culto a los cerros y los rios. El Incaismo neoclasicista tuvo profundas limitaciones para representar imaginariamente la cosmovision indigena. Luego, cronologicamente hablando, esta el Indianismo (Cornejo Polar, 1989) que se manifesto, en el ambito de la poesia, en dos corrientes literarias: el Romanticismo y el Modernismo. En este caso, tenemos los poemas del romantico Clemente Althaus (1835-1881) cuya obra idealiza la travesia de Cristobal Colon y, por eso, el yo poetico asume acriticamente una posicion de bon sauvage considerando que la occidental es la cultura por antonomasia: "Yo, que hijo soy del mundo descubierto/ Por tu divino acierto/ Que sin ti de los mares de la nada/ Jamas saliera de la vida al puerto,/ Mi agradecida voz es bien que anada/ A tan glorioso universal concierto:/ Y aunque con verso inculto,/ Indignamente tu alabanza trate,/ Es cantarte, oh Colon, forzoso culto,/ Sacro deber de americano vate" (Althaus, 1872, p. 25). Se trata de una perspectiva idealizadora que tambien se evidencia en la obra de otro heredero del Romanticismo europeo, es decir, Constantino Carrasco (1841-1877) en Al arbol de la quina, poema donde se utiliza el recurso occidental del llamado de las musas (ajeno a las culturas amerindias) para reconstruir el mundo andino:
   !Arbol de salvacion! bajo tu sombra
   risuena proyectada,
   en la Tierra del Sol por el banada,
   y oprimiendo la alfombra
   que con hojas marchitas
   del tronco erguido en derredor imitas,
   mi Musa, que hoy a saludarte llega,
   humildemente la rodilla plega (Carrasco, 1984, p. 476).


Despues de la poesia indianista romantica, representada por Althaus y Carrasco, se manifiesta el Modernismo poetico que tiene en Jose Santos Chocano (1875-1934) a uno de sus principales representantes. En la obra de Chocano se fusionan el culto al yo romantico y la poetica modernista de profundos ecos parnasianos. En este estilo poetico, tampoco se profundiza en el pensar mitico andino, sino que se pone de relieve el aspecto aristocratico del sistema politico inca ('un indio emperador'), tal como lo ha planteado Cornejo Polar (2005). En tal sentido, el Indianismo chocanesco implica el cruce de tres escuelas literarias: el Romanticismo con un fuerte acento en el yo, el Modernismo de Prosas profanas de Ruben Dario y el Parnasianismo de Leconte de Lisle y Theodore de Banville. En Blason, se observa con nitidez la propuesta de Chocano (1947, p. 52-53): "La sangre es espanola e incaico es el latido;/ y de no ser Poeta, quiza yo hubiera sido/ un blanco aventurero o un indio emperador". Dicha perspectiva se enmarca en la poetica del nicaraguense Ruben Dario, el gran representante del Modernismo hispanoamericano, quien planteaba "[...] la concepcion rigida de una poesia culta como expresion de una sociedad que habia alcanzado su primer estadio urbano considerable" (Rama, 1985, p. 7). En otras palabras, Chocano es un poeta que se complace en la ciudad letrada y, en Los caballos de los conquistadores, elogia la invasion espanola dejando de lado el abordaje de la cosmovision mitica del hombre andino.

Posteriormente, tenemos el Vanguardismo Poetico Indigenista que tiene como representantes a Cesar Vallejo y Alejandro Peralta, entre otros. Esta es la expresion literaria de las clases medias emergentes durante el oncenio de Augusto B. Leguia (1919-1930). Hay, sin embargo, dos antecedentes imprescindibles del Vanguardismo Poetico Indigenista: Mariano Melgar (1790-1815) (2) y Manuel Gonzalez Prada (1844-1918) (3). El primero es Melgar, quien, en sus fabulas en verso (por ejemplo, en El cantero y el asno), anuncia (antes de los escritores vanguardistas) la tonica rebelde y la solidaridad hacia el indigena que se halla presente en el mejor Indigenismo poetico, asi como el sentimiento amoroso en los yaravies en castellano, cantos que asimilan los aportes del haraui, poema de amor en quechua.

El segundo antecedente es Manuel Gonzalez Prada, a quien Vallejo le dedico un poema de Los heraldos negros: Los dados eternos (4). Es celebre el texto Nuestros indios, donde Gonzalez Prada revaloro al hombre andino y lo erigio como el eje de la nacionalidad en el Peru. Representante del anarquismo y precursor del indigenismo, Gonzalez Prada, en Baladas peruanas, manifesto una preocupacion por el hombre andino. De ello dan fe poemas como El mitayo en el que se cuestiona la explotacion del indigena en las minas: "-La injusta ley de los Blancos/ Me arrebata del hogar:/ Voy al trabajo y al hambre, / Voy a la mina fatal" (Gonzalez Prada, 1984, p. 485).

Es pertinente afirmar que tanto Melgar como Gonzalez Prada se situan en el transito del Indianismo al Indigenismo, corriente literaria que se evidencia en el Vanguardismo Poetico Indigenista que, como ya dijimos, tiene como exponentes a Vallejo, Alejandro Peralta y Gamaliel Churata (en su etapa vanguardista). La poesia de Vallejo va desde una optica indianista (en algunos textos de Los heraldos negros como en el conjunto de sonetos Nostalgias imperiales (5)) a una perspectiva intercultural indigenista de dimension universal en las primeras decadas del siglo XX. El poeta de Santiago de Chuco no cae, en sus versos mas representativos, en una idealizacion baladi del Imperio Incaico ni ve al hombre andino a traves del tamiz de un sentimiento paternalista. Por el contrario, Vallejo, en notables poemas--como Idilio muerto (en el que aparece la 'andina y dulce Rita') o Telurica y magnetica--, concibe al indio como agente creador de cultura que puede transformar activamente la naturaleza e insertar su aporte en el ambito universal sin perder sus raices propias. Vallejo no persigue--diria en terminos actuales--la globalizacion cultural que pudiera implicar la muerte de las culturas tradicionales, sino una mundializacion intercultural (Ortiz, 2004; Garcia Bedoya, 2012). En tal sentido, "[... e]n la idea de globalizacion hay una connotacion que nos sugiere cierta unicidad. Cuando hablamos de una economia global, nos referimos a una estructura unica, subyacente a toda y cualquier economia. Los economistas pueden inclusive mensurar la dinamica de este orden globalizado por medio de indicadores variados: los intercambios y las inversiones internacionales. La esfera cultural no puede ser considerada de la misma manera. Una cultura mundializada no implica el aniquilamiento de las otras manifestaciones culturales, cohabita y se alimenta de ellas. La lengua es un ejemplo" (Ortiz, 2004, p. 35). Ahora abordaremos la Poesia Andina que tiene en Miranda (6) a uno de sus grandes representantes.

El contexto, la critica literaria y la poesia andina de Miranda

En el contexto del gobierno dictatorial del ochenio de Manuel A. Odria (1948-1956) se desarrolla la poesia de los anos cincuenta en el Peru, donde se situa, con ribetes distintivos, la obra de Efrain Miranda, quien capta con mayor profundidad el referente amerindio al emplear categorias como la dualidad y la reciprocidad tan propias del mundo andino. En dicha epoca se produjo, desde el punto de vista politico, un fenomeno de modernizacion autoritaria. No hubo, en aquellos anos, una verdadera democracia ni una cultura de la tolerancia en el Peru, pues lideres y politicos de la oposicion sufrieron la secuela de la represion del regimen de turno. Algunos poetas--como Gustavo Valcarcel, Juan Gonzalo Rose y Manuel Scorza--fueron acosados por la dictadura y terminaron desterrados en Mexico. La violencia politica y la falta de libertad de expresion, durante el gobierno de Odria, fueron recreadas por Mario Vargas Llosa en su celebre novela Conversacion en La Catedral.

La migracion del campo a la ciudad, sobre todo a Lima, empezo a manifestarse a partir de la decada del cincuenta de la pasada centuria. El migrante que llegaba a Lima traia su cultura, estudiaba en la universidad e iba adquiriendo prestigio por su capacidad intelectual y ansia de progreso. Como el sujeto migrante (Cornejo Polar, 1995; 1996) tenia que sobrevivir en la ciudad, entonces debia esforzarse y, gracias a su perseverancia, lograba crearse un espacio, donde predominaba la transculturacion (Rama, 1982) como 3 4 5 6 practica cotidiana, pues aquel se apropiaba creativamente de la cultura occidental y hablaba un castellano andino, en el que habia huellas ostensibles de un pensar mitico quechua. Comienza el desborde popular (Matos, 1986) que cambiara el rostro de la capital e implicara un cuestionamiento de la praxis de los grupos dominantes en el Peru.

Miranda empieza su trayectoria artistica en el ambito de la poesia peruana de los anos cincuenta con la publicacion de un libro neosimbolista: Muerte cercana (Miranda, 1954). Despues de mas dos decadas, periodo en el cual el poeta se sumerge en el silencio, aparece su segundo poemario: Choza (1978). Alli se observa una poesia en la que el hombre andino se manifiesta con toda su cosmovision mitica a la manera de Jose Maria Arguedas en la novela Los rios profundos. Posteriormente, ven la luz Vida (1980) y Padre Sol (1998) que traen un cuestionamiento de las clases dominantes, asi como la presencia de la oposicion entre el hanan (lo alto) y el hurin (lo bajo), dualidad tan tipica del mundo andino.

Cuando se publico Choza en 1978, la critica literaria peruana, salvo honrosas excepciones, se sumergio en un complice silencio. No valoro, en su justa medida, la trascendencia de la mencionada obra. Sin embargo, en los ultimos anos, se ha producido un resurgimiento de la obra de Miranda y con el la aparicion de algunas pesquisas realmente iluminadoras en torno a esta ultima. El motivo de ese resurgimiento fue la revaloracion, por parte de la investigacion especializada, del pensamiento mitico andino que se manifiesta en Choza con rasgos distintivos.

Una primera linea de investigacion sobre la poesia de Miranda resalta el topico de la racionalidad en la obra de nuestro autor. Depaz (2011) aborda la figura ancestral de la morada que representa al cosmos en Choza y alli la Madre Tierra se manifiesta como un espacio privilegiado de interdependencias (la relacion del hombre con la naturaleza, por ejemplo) que permite a la comunidad realizarse plenamente; sin duda, se revela una racionalidad distinta de la occidental, la cual se cree poseedora de la verdad (Depaz, 2011). Espezua B. (2011) plantea el funcionamiento de una racionalidad andina en Choza en la que se destaca la nocion de justicia social porque el Estado, en el Peru, es totalmente ajeno al hombre del Ande. Miranda considera que la justicia poetica, comprendida como estado de armonia que se realiza desde el mismo poema, "[...] es la forma de asumir el valor, principio o derecho (...) de un modo tal que se inserte en la estructura personal o social" (Espezua, B., 2011, p. 83).

Una segunda linea de investigacion destaca la matriz india en la lirica del poeta puneno. More (1978) senala que Choza representa la celebracion del indio y de una cultura nativa que actua en el presente. Martos (1978, p. 3) afirma sin ambages que el mencionado poemario constituye "[...] el libro de poesia mas importante publicado entre nosotros y los ultimos anos"; en otras palabras, el autor de Casa nuestra reconoce que, entre los poetas de los anos sesenta y 1978, Choza es el volumen de versos mas importante porque el indio habla de manera diafana en aquellas estrofas. Espino (2008; 2011) apunta que Choza representa "[...] la version indigena de la poesia en un medio moderno" (2008, p. 17), pues la voz del indio se escucha, en ese libro fundador, de manera diafana y ello es un indicio de la importancia de la vida en comunidad en el Ande "[...] sin abandonar su vocacion ritual y su profundo regocijo con las deidades andinas" (2011, p. 21). Mamani (2009) aborda como se desarrolla el proceso migratorio en la poesia andina de Miranda. El primer viaje implica de que manera paises como Espana y Estados Unidos (lease los colonizadores espanoles y los representantes del colonialismo estadounidense) imponen su cultura sobre la tierra andina. El segundo desplazamiento es el que se produce desde el centro a los bordes, vale decir, de Lima a la periferia, para imponer modos de vida occidentales al hombre del Ande. La tercera migracion es aquella que va del campo a la ciudad: "Si antes el sujeto que viajaba tenia la capacidad de imponer su forma de vida, en este viaje el que viaja es un sujeto subalterno" (Mamani, 2009, p. 96). Gonzales (2011, p. 117) tiene la virtud de senalar como el universo mitico aymara se distingue en la obra de Miranda: "La Pachamama es el origen pero tambien el sustento de la existencia de este sujeto (el de Choza), este es el significado que tiene para el"; ademas, la autora percibe la complementacion entre lo femenino y lo masculino en la cosmovision aymara, hecho que se manifiesta en Choza con claridad meridiana.

Una tercera linea de investigacion situa la escritura de Miranda en la tradicion literaria peruana. Espezua D. (2011) formula dos hipotesis respecto de la ubicacion del poeta puneno en esta ultima. La primera es que Choza supera el paradigma indigenista al acceder a una poesia india. La segunda consiste en que Miranda desarrolla el propio indigenismo poetico, lo cual implica una solida identificacion con la identidad india. Morales Mena (2011, p. 240) situa a Miranda como un representante de la poesia contra hegemonica: "[...] una poetica que--como critica a la cultura oficial--desbarata, desestabiliza y cuestiona los discursos politicos y culturales que buscan homogeneizar la heterogenea tradicion cultural".

Aunque consideramos que la propuesta de Espino (2008) es valiosa respecto de la periodizacion de la obra del poeta puneno, pensamos que en la poesia de Miranda se encuentran dos periodos: el neosimbolista, que se evidencia en Muerte cercana; y el andino, que esta representado por Choza, Vida y Padre Sol. Nos detendremos en el analisis de algunos aspectos relevantes de estos tres poemarios de Miranda que desarrollan una poetica de temple andino y renuevan la poesia peruana contemporanea.

Lectura de Choza

Arenas (2011) precisa que el termino choza se asocia con lo rustico y la pobreza; sin embargo, equivale a la nocion de resistencia cultural frente al impacto de la urbe occidental. En tal sentido, Choza "[...] propone una relectura de la representacion del indio, su deconstruccion, al mostrarlo como un ser vital que exige un programa reformista para la transformacion de su condicion social marginal" (Arenas, 2011, p. 27). Sin duda, la choza representa la vivienda del migrante que se ha desplazado del campo a la ciudad y evoca la formacion de barriadas (7), viviendas perifericas durante los anos cincuenta del siglo pasado. Aqui se observa una diferencia entre el Vanguardismo Poetico Indigenista de Cesar Vallejo y la Poesia Andina de Miranda. Mientras que el yo poetico, en la poesia de Vallejo, se solidarizaba con el indio en Telurica y magnetica; Miranda, por el contrario, se asume personalmente como indio y afirma sin ambages: "!Soi (8) indio!// Tengo el color mismo de mi Madretierra" (Miranda, 1978, p. 19). De ese modo, Miranda se dirige a un lector que ha migrado del campo a la ciudad y reconoce su procedencia andina y su pertenencia a la Pachamama (o Madre Tierra).

Uno de los aspectos que mas ha llamado la atencion a los investigadores es el titulo de cada uno de los poemas de Choza que esta constituido por letras mayusculas aisladas una respecto de la otra: 'E T', 'M T', entre otros casos. Sobre la base de ese criterio de organizacion, los poemas forman cuatro grupos. En el primero, destaca la E; en el segundo cobra relieve la A; en el tercero sobresale la M; y en el cuarto tiene preponderancia la L. "Siguiendo en la misma perspectiva de interpretacion como siglas, podemos sostener que cada una de estas letras nos remite al nombre del autor real. Asi, la E seria Efrain; la A, Autor; la M, Miranda y la L, Lujan" (De la Sota, 2011, p. 206).

En el primer grupo (constituido por veintiocho textos), el poeta reflexiona sobre el tiempo cosmico, ademas de que el indio se autodefine y existe una dedicatoria a Inti (dios Sol) y Pachamama en tanto deidades andinas (Arenas, 2011). En el segundo (formado por veinticinco poemas) se desarrollan los vaivenes de la vida de los comuneros y hay un texto centrado en la figura del forastero. En el tercero (que incluye veintisiete textos), el poeta puneno cavila en torno a la oposicion entre el hombre andino y la modernidad occidental que propaga la aculturacion (perdida de la cultura) del hombre andino. En el cuarto (que consta de diecinueve poemas), sin duda, el hablante "[. ] busca conciliar la vision moderna con la mitica" (Arenas, 2011, p. 28).

Choza muestra el uso del castellano andino literaturizado, vale decir, transformado en un codigo artistico-literario muy sugestivo. Ello se observa en los diminutivos y ciertas transposiciones sintacticas que se utilizan en los poemas. Asimismo, hay varias voces que aparecen en estos: a veces, habla una nina o un campesino, entre otras posibilidades. La idea es entender la poesia como un espacio inclusivo que da posibilidad a todos los miembros de la comunidad a expresarse libremente. Los excluidos, en consecuencia, tienen el derecho a decir su palabra, aunque esta cuestione el orden impuesto por el hombre occidental.

En sintesis, Choza manifiesta una gran originalidad al emplear ciertos giros linguisticos y agrupaciones de letras que funcionan como titulos de los poemas, aspecto que la critica hegemonica y centralista no ha estudiado con el debido rigor y, por ende, ha excluido injustamente a Miranda del canon literario peruano.

Interpretacion de 'E Q'

Leamos el siguiente texto:
   Soi una indiecita escolar. Me reconoces;
   mi retrato esta en folios de grandes libros;
   retratada con polleras o con "uniforme".
   Me pongo de cabeza y el cielo esta abajo
   y la tierra queda arriba; asi no es mi mundo;
   me pongo de pies
   el cielo regresa arriba
   y la tierra para abajo. El mundo comienza en mis pies,
   este es mi mundo.
   El mundo comienza en mis huesos,
   en los truenos que respiro, en las cordilleras que empuno
   y hago una madeja para tener mi imago mundi.

   Mis trenzas hacen camino a la casa--, en los folios
   te informaste que se destechan sacandole un palo;--
   mi abuelito me dice pariguana
   porque aprendo a dormir sin cerrar los ojos;
   mi tio no sabe ni firmar
   y mi tio materno tiene primaria
   me rine que acaso por eso come mas.

   Los vidrios de la Escuela
   desvian el Sol hasta mi patio distante;
   la Escuela es la casa mas grande de todo;
   le he dicho a mi padre que compre una carpeta para nosotros.
   Frente a la pizarra se me adelanta una nina blanca,
   a ella es quien educa el Maestro.
   Lloro porque soi india y tengo una nina blanca
   que el Maestro ha creado dentro de mi;
   esta nina no me puede;
   el Maestro le da fuerzas y sustento
   el Maestro tiene grandes metodos para esa nina.
   El Maestro se olvida de mi, de todos los alumnos
   y dice que para los indios no se ha inventado nada.

   A ratos me confunde: me convierte en ella
   o ella en mi;
   cuando me habla el profesor, desaparece;
   en cada diciembre muere y cada abril resucita.
   Al concluir mis estudios se extinguira
   en la parcialidad (Miranda, 1978, p. 45-46).


Se ha contado la historia casi siempre desde la optica de la historiografia europea, sin embargo, "[...] existe la otra faz de los acontecimientos. Para los indios, no menos estupefactos, el choque con el antiguo mundo significa la ruina de sus civilizaciones" (Wachtel, 1973, p. 38). Ello se observa no solo en la llamada extirpacion de idolatrias durante la Conquista y Virreinato del Peru, sino tambien en los procesos de evangelizacion que los espanoles realizaron utilizando las lenguas indigenas. El tema de la educacion del indigena fue sumamente controversial y el poema de Miranda lo aborda de manera sugestiva.

El maestro es simbolo de la imposicion de las culturas occidentales sobre las andinas y propone la aculturacion forzosa del hombre andino, quien debiera incorporarse totalmente al mundo europeo. La nina andina esgrime su voz de protesta. De ella solamente se conoce un retrato edulcorado en los textos impuestos por los nuevos evangelizadores (los maestros y las autoridades educativas) a traves de los libros escolares. Se trata de la imposicion de la cultura letrada sobre la cultura oral.

En la primera estrofa se manifiesta una antitesis desde el punto de la vestimenta: la pollera (falda empleada por una nina migrante) y el 'uniforme', indumentaria impuesta por los sectores hegemonicos. A ello hay que agregar el funcionamiento de una fotografia de la nina indigena en los grandes textos escolares empleados por los grupos dominantes para imponer la lengua occidental y su vision del mundo.

En la segunda estrofa se observa como el hanan y el hurin son espacios intercambiables: el mundo se va a voltear, segun el hombre andino. El conquistador esta ahora en la posicion de arriba y el indigena, en el espacio de abajo; sin embargo, existe la fe del campesino en el sentido de que el indigena recobrara el lugar de arriba si es que se produce un Pachacuti, un temblor de tierra, por ejemplo, que implique la revaloracion autentica del aporte de las civilizaciones amerindias.

La nina dice que el dios del trueno empieza en el aire que respira. Sus trenzas senalan el camino a su choza. Es relevante que el poema revalore el saber oral: el tio no sabe escribir; la tia solamente tiene educacion primaria. No obstante, ambos poseen un saber tan respetable como el que se obtiene en las sociedades occidentales.

Al final del poema se produce una oposicion: la nina blanca frente a la andina. La primera representa a los sectores hegemonicos y occidentales; la segunda, a los grupos culturalmente marginados que resisten frente al paso del tiempo. El maestro no practica una educacion intercultural bilingue, sino que margina linguistica y culturalmente a la nina andina; asimismo, desea la aculturacion forzosa de la muchacha del Ande, quien--segun el profesor-deberia olvidarse de su lengua y cultura maternas (la quechua o la aimara, por ejemplo) para asumir plenamente el idioma espanol y la cultura occidental. El docente intenta colonizar la espiritualidad de la alumna andina y asi desea ejercer una violencia simbolica sobre esta ultima para que ella asuma, con naturalidad y sin espiritu critico, el castellano y las costumbres europeas. Se trata, asimismo, de la imposicion del orden androcentrico y del discurso masculino (europeo) sobre el femenino y amerindio.

Hay un aspecto final que quisieramos comentar. El maestro quiere imponer a su alumna un metodo y una forma de percibir el mundo que son ajenos e incomprensibles para ella. El docente afirma que no se ha inventado absolutamente nada para el hombre andino. Imponer una metodologia significa asumir el discurso del poder hegemonico y ello evidencia una enorme arbitrariedad y una vision impregnada de etnocentrismo. En tal sentido, el profesor considera equivocadamente que las culturas y las lenguas occidentales son superiores a las andinas. Ello evidencia un autoritarismo hasta limites insospechados.

Abordaje de 'E T'

Veamos este interesante poema:
   Soy una adolescente indigena
   con parcelas pedregosas bajo mis ojos;
   la fatiga no me subyace
   con aquello de ser hembra
   para mis funciones endoetnicas.

   No quisiera en mi juventud envejecer la misma ropa
   tampoco inhabilitarme entre polleras:
   dar labor a mis manos,
   recibir obras,
   trabajar haciendo mariposas, vicunitas
   o lo que me de tanto para calaminas y gastos
   que no tenga a mal codiciar mudas de arboles y aves.

   No es un secreto, el espejito escondido en mi pecho,
   es una cavidad tan profunda lo mismo que superficial
   asi deja entrar a mi cara, a los cielos y a los territorios.
   En mi espejo me miro y nunca soi la misma;
   que variara mi cara y mi cuerpo, lo presenti.
   preveo con temblor el recuerdo de mi lactancia
   con lloros en los senos maternos.

   Crezco con suficientes derechos salvajes
   y sin ningun derecho civilizado. (El gobernador
   explico a mi padre que, ni siendo mujer galana
   en brazos de gobernante, obtendre ventajas
   en sociedad basada en la servidumbre).

   Me bano por partes;
   adorno mis trenzas;
   me he visto con ropa hecha por maquinarias;
   rio con risa inexpresiva; pero, verdadera.

   En el pueblo que esta la cara de mi edad
   con la familia que prepara adelante
   atados coherentes y cognoscibles
   que me impondran con ternura o sin razon un matrimonio:
   padrinos mareados, sequitos bailando,
   billetes prendidos a mi pecho, embarazo
   Y choza, animales, terrenos,
   unidad conyugal independiente (Miranda, 1978, p. 53-54).


Este poema destaca por las metaforas orientacionales (Lakoff & Johnson, 2003) que remiten al espacio y sirven para transmitir una cosmovision indigena. En la primera estrofa, se habla de 'parcelas pedregosas bajo mis ojos', donde la preposicion 'bajo' es empleada metaforicamente para referirse al territorio que es percibido visualmente por el personaje femenino. La piedra es considerada un elemento sagrado en el mundo andino y se asocia con los dioses. Asimismo, otra metafora orientacional ('la fatiga no me subyace') implica el uso simbolico del verbo 'subyacer' (estar debajo de algo) e implica el funcionamiento de una estructura profunda y otra superficial desde el punto de vista psicologico. El cansancio, en tal sentido, no afecta de modo hondo a la adolescente indigena ni mella su estado de animo. En pocas palabras, ella seguira luchando, sin cesar y con ahinco, para defender sus propios derechos como mujer y ser humano. Expresa, por eso, una cultura de la resistencia.

Sin duda, el yo poetico es una muchacha andina que monologa, pero que cuestiona el orden androcentrico (determinado por la sociedad patriarcal) cuando responde con la idea de que no desea inhabilitarse entre polleras. La afirmacion de su ser femenino aparece, en forma profunda y sugestiva, cuando se dice sin ambages: 'Preveo con temblor el recuerdo de mi lactancia/ con lloros en los senos maternos'. La imagen de la madre protectora y de la lactancia es contundente al respecto.

Ademas, se percibe el funcionamiento del mecanismo para controlar los cuerpos, pues en la penultima estrofa se afirma que la ropa de la mujer esta realizada por las maquinarias que son el soporte de la dominacion masculina sobre el cuerpo femenino. Metaforicamente, podemos concebir que se trata de una tecnologia del poder patriarcal, pues la civilizacion es impuesta sinecdoquicamente como sinonimo de civilizacion masculina y, por ello, tilda de barbara a la mujer indigena.

En tal sentido, la mujer indigena sufre una doble marginacion: es considerada salvaje y su destino esta determinado por el orden androcentrico. En la cuarta estrofa, el yo indica como no es posible emanciparse tan facilmente de este ultimo: 'Crezco con suficientes derechos salvajes/ y sin ningun derecho civilizado'. Ni la 'mujer galana' podra liberarse de la sociedad fundamentada en la opresion, el machismo y la servidumbre.

En la ultima estrofa del poema se senala como a la mujer andina se le impone un matrimonio, a veces con ternura, pero tambien irracionalmente ('sin razon'); no obstante, el discurso del poder se encuentra presente ('impondran') y tambien la presencia del dinero ('billetes prendidos a mi pecho'). La expresion final parece tener un leve giro ironico (el poema es aqui polisemico): ?es, realmente, una unidad conyugal independiente cuando se impone al esposo por encima de la decision de la mujer que va a contraer matrimonio? ?O es un orden androcentrico que se impone sin tener casi limites?

Analisis de Vida

Este poemario se fundamenta en la dualidad del Padre Sol y de la Madre Tierra. Los dos principios complementarios establecen una diarquia tipica del mundo andino (Rostorowski, 1986; 2002) y una organizacion espacial que se sustenta en el hanan y el hurin; pero tambien en lo masculino frente a lo femenino. En este caso, existe la nocion de tinkuy o confluencia de opuestos para llegar a un equilibrio: "Padre Sol, que habria pasado con la MadreTierra/ si tus energias no hubiesen ingresado/ a las formas de tiempo-materia, a los movimiento de forma-materia,/ a los tiempos de movimiento-materia?" (Miranda, 1980, p. 7). Resulta destacable como en la nocion andina de Pacha confluyen el tiempo y el espacio. Esta particularidad aparece en la expresion tiempomateria, vale decir, la esfera temporal y la espacial se unimisman en la cosmovision andina.

Otra confluencia esta presente entre el migrante Padre Sol y la Pachamama que lo acoge en su aposento: "La MadreTierra/ ampliaba su maternidad,/ traslocaba acontecimientos,/ decoraba el aposento para su recibimiento y permanencia./ El Sol arribo y se quedo" (Miranda, 1980, p. 21). Lo femenino esta ligado a la maternidad frente a lo masculino: el Sol (asociado al calor y al fuego) se desplaza y toma posesion de la Madre Tierra (vinculada al agua).

La amenaza de la aculturacion forzosa tambien se halla latente: frente a la dualidad del Padre Sol y de la Pachamama, aparecen filosofias extranjeras que buscan imponerse y despojar al hombre andino de sus identidades culturales. El poeta se pregunta: "?se nos pierden nuestros atributos selectivos culturales?" (Miranda, 1980, p. 43).

Miranda, en Vida, intenta conciliar la utopia socialista con el pensamiento mitico andino: "?Donde esta la tierra socialista de nuestros antepasados?" A ello se anade la recuperacion del mito de Inkarri a traves de la figura de Tupac Amaru II: "Tupac Amaru II, recupera sin martirios,/ la cabeza, extremidades, cuerpo..." (Miranda, 1980, p. 42).

Como se puede observar, la dualidad del pensar mitico andino se complementa con el imaginario socialista y el relato de Inkarri para cuestionar la aculturacion forzosa que es impuesta por los grupos dominantes que rinden pleitesia al eurocentrismo como practica cultural.

El poemario presenta dos categorias imprescindibles del mundo andino: la reciprocidad y la dualidad. Se hace un pago a la Pachamama: "MadreTierra:/ Te entregamos una papa, y nos devuelves varias" (Miranda, 1980, p. 53). La Pachamama entrega, a cambio, varias papas: el cultivo como celebracion en una sociedad agraria como la andina. La organizacion dual implica una diarquia: el hanan (el Inti o Sol) frente al hurin (la Madre Tierra): el connubio supone un tinkuy como encuentro o confluencia (Ossio, 1992; Harrison, 1994). El propio poeta afirma de modo contundente en Vida: "Se completa la dualidad" (Miranda, 1980, p. 53). Sin embargo, la comunidad campesina (el nosotros) come vegetales y animales como si ambos fueran tierra (hurin) y estrellas (hanan). Por ello, en el acto de ingerir alimentos se produce el equilibrio entre el mundo de abajo y el de arriba.

En tal sentido, hay una dimension colectiva inobjetable: el nosotros involucra al Sol y a la Pachamama a traves de un tono laudatorio y del encuentro entre contrarios (el llamado tinkuy). Ello revela la relacionalidad de la parte con el todo desde el punto de vista holistico: "!Nosotros Tierra y Sol!" (Miranda, 1980, p. 54); sin duda, una plena de realizacion del tinkuy en el accionar cotidiano de la comunidad campesina.

Miranda emplea una forma poetica quechua que es el haylli, canto de triunfo que celebra la complementariedad entre el Sol y la Madre Tierra. Por ello, la poesia andina no solo implica una reivindicacion de la cosmovision andina sino la notable asimilacion creativa de formas estroficas indigenas en el nivel de la estructuracion literaria.

Exegesis de Padre Sol

A diferencia de Choza y de Vida, Padre Sol enjuicia historicamente la labor de personajes asociados a la invasion espanola como Francisco Pizarro o Diego de Almagro. Asimismo, pone en tela de juicio la travesia de Cristobal Colon, quien llega, sin saberlo, al mal llamado Nuevo Mundo. El poeta, al mismo tiempo, valora la labor del Bartolome de las Casas, quien permanecio en la memoria "[...] como el notable primer indigenista" (Miranda, 1998, p. 33); sin embargo, paradojicamente, despues del Fray Bartolome de las Casas, la esclavitud del indigena se agravo en los siglos siguientes.

En el poema 23, hay una reflexion sistematica acerca de como los objetos de las civilizaciones amerindias fueron hurtados por los conquistadores espanoles. Durante la Republica tampoco se protegieron a las civilizaciones indigenas y, ahora, continua metaforicamente el saqueo del tesoro de los pueblos andinos.

Asimismo, en el poema 25, existe un cuestionamiento del etnocentrismo que reina actualmente en el Peru: el hombre andino es excluido del concierto de la sociedad oficial. Instituciones como la comunidad campesina son menospreciadas. Entonces, el hablante asevera: "Nuestro corazon sangra. Regresamos al ayllu" (Miranda, 1998, p. 38).

En tal sentido, se imponen las religiones occidentales: "Las religiones invasoras se hablan, se asisten,/ se mutualizan, se defienden en nuestro sagrado suelo" (Miranda, 1998, p. 61). Esta oposicion de tipo cultural implica que, en la sociedad peruana, se privilegia el ritual catolico y se deja de lado el ceremonial andino por ser considerado inferior respecto de este ultimo.

Miranda tiene como proposito revalorar el aporte de las civilizaciones amerindias cuya religion y cultura son consideradas por el poeta puneno como valiosas porque fomentan la solidaridad y el comunitarismo frente al individualismo que prepondera en las culturas occidentales.

Padre Sol retrata el encuentro de dos mundos: el occidental y el amerindio. En el poema 17, que tiene una ostensible narratividad, se cuenta el apoyo de los Reyes Catolicos (quienes representan el discurso del poder hegemonico) al navegante genoves Cristobal Colon. El texto, al inicio, evidencia el empleo intencional de una exagerada adjetivacion, hecho que revela una ironia en relacion con el poder representado por la institucion religiosa catolica: "La Suprema, Celeste Cristiana Corte/ se ratifico en su apoyo espiritual y material/ a los reyes Catolicos; estos, a Cristoforo Columbus" (Miranda, 1998, p. 28). No obstante, es imposible predecir lo que Colon encontrara despues de su travesia. Posteriormente, el texto relata de que manera Colon no encontro pagodas ni influencia del brahmanismo. La travesia no conduce al Oceano Indico, sino a la contemplacion de "[...] los desnudos aborigenes emplumados" (Miranda, 1998, p. 28).

El poemario de Miranda emplea una sutil ironia para desmitificar la imagen de Colon y asumir la vision de los vencidos. La idea es burlarse de este personaje historico porque el navegante genoves se ve inesperadamente rodeado de indigenas emplumados. El viaje queda, pues, como una expectativa frustrada porque la yuxtaposicion entre los dos grupos de personajes (el occidental y el amerindio) no se resuelve en una representacion de violencia, sino que Colon pareciera quedar en ridiculo y sin saber que hacer frente a los indigenas.

Este texto tiene un antecedente en un poema de Antonio Cisneros, incluido en Como higuera en un campo de golf (1972), en el que un profesor latinoamericano, en la Universidad de Niza, hace leer a sus alumnos un fragmento del diario del navegante genoves y alli se percibe que este buscaba afanosamente el oro. Al final, los estudiantes y el profesor cierran el libro para concluir que Colon, es decir, "El Almirante ha quedado como un chancho y el publico se indigna" (Cisneros, 1996, p. 161).

Consideraciones finales

Efrain Miranda es un representante de la Poesia Andina que evidencia un mayor impacto del referente amerindio en el yo poetico respecto de las propuestas poeticas anteriores, vale decir, el Incaismo, el Indianismo (romantico y modernista) y el Vanguardismo Poetico Indigenista porque el locutor personaje afirma sin ambages: '!Soi indio!'; es decir, asume plenamente la cultura andina. Asimismo, denuncia la marginacion de la mujer y el hombre andinos por parte de los representantes de las culturas occidentales. En consecuencia, Miranda traduce el pensar mitico amerindio a traves del funcionamiento de la dualidad y de la reciprocidad como categorias de ordenacion del pensamiento. Ello se observa en el funcionamiento de la diarquia (Padre Sol y Madre Tierra) y en la oposicion complementaria entre hanan (lo alto) y hurin (lo bajo). Ademas, en su poesia, aparece el tinkuy como confluencia ritual de opuestos antagonicos. En Choza, Miranda evidencia la vision del migrante provinciano que se ha desplazado a Lima y vive en una condicion precaria porque la choza se asocia con la pobreza y las barriadas que aparecieron en la decada del cincuenta del siglo pasado en el Peru. En Vida se manifiesta de que manera Miranda busca conciliar la utopia socialista con el pensar mitico andino a traves de la nocion de la complementariedad entre los dioses. En Padre Sol, el poeta cuestiona la primacia de personajes occidentales, como Francisco Pizarro, Cristobal Colon o Diego de Almagro, que han sido impuestos como iconos en la historia oficial; por ello, Miranda desmitifica dichos personajes y asume, con propiedad y coherencia, una cosmovision indigena. Por las razones antes expuestas, esta obra poetica merece ser leida con atencion, pues mantiene vigencia y hondura reflexiva.

Doi: 10.4025/actascilangcult.v41i1.41087

Received on December 24, 2018.

Accepted on March 15, 2018

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Camilo Ruben Fernandez-Cozman

Universidad de Lima, Avenida Javier Prado Este, 4600, Santiago de Surco, 15023, Lima, Peru. E-mail: crferna@ulima.edu.pe

(1) Cornejo Polar (1983) distingue, en la literatura peruana, tres sistemas: el de la literatura 'ilustrada' en castellano, donde se situan autores como Jose Maria Arguedas, Mario Vargas Llosa o Cesar Vallejo, entre otros; el de las literaturas populares en castellano, donde se ubican los mitos o poemas de caracter popular y generalmente anonimo; y el de las literaturas aborigenes, donde se encuentran los textos en quechua, aymara o lenguas amazonicas. Las novelas en espanol de Arguedas, por ejemplo, se situan en el primer sistema, pero traen elementos del tercero (la cosmovision quechua); sin embargo, la poesia de Arguedas en quechua se ubica en el tercer sistema. Miranda esta en el primer sistema, pero trae componentes del sistema de las lenguas aborigenes. Por eso, segun Cornejo Polar, la literatura peruana es heterogenea porque implica el cruce de lenguas, estilos y visiones del mundo.

(2) Poeta de la Emancipacion que, en algunos de sus poemas, disiente de la linea predominante, representada por Olmedo, y escribe yaravies asimilando la cosmovision andina.

(3) Politico anarquista que influyo en Jose Carlos Mariategui, fundador del Partido Socialista en los anos veinte del siglo pasado.

(4) En el poema Los dados eternos, Vallejo cuestiono (al estilo del pensamiento anarquista de Manuel Gonzalez Prada) la figura del Dios biblico.

(5) En los sonetos de Nostalgias imperiales, Vallejo idealizo romanticamente el sistema politico inca y dejo de lado el tratamiento profundo del tema de la comunidad indigena andina. Posteriormente, en Trilce y Poemas humanos, Vallejo rechazo la optica romantica y se acerco al pensar mitico del hombre andino.

(6) Otro representante de la Poesia Andina es Gamaliel Churata cuya obra poetica tiene tres periodos: el modernista (representado por sonetos alejandrinos como Recordaras entonces el temblor indiscreto al puro estilo de Ruben Dario); el vanguardista (que se manifiesta en poemas eroticos como Penetracion); y el andino, en el cual se incluyen los poemas insertos en El pez de oro (1957). Este ultimo periodo se adscribe a la Poesia Andina (Mamani, 2013).

(7) Barriada es, aproximadamente, el equivalente a favela en Brasil.

(8) Miranda escribe 'Soi indio' y no 'Soy indio', de esa manera cuestiona las normas gramaticales impuestas por la Real Academia Espanola.
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Title Annotation:LITERATURE/LITERATURA
Author:Fernandez-Cozman, Camilo Ruben
Publication:Acta Scientiarum. Language and Culture (UEM)
Date:Jan 1, 2019
Words:7907
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