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Television versus cine: la influencia de los largometrajes emitidos por TVE en la exhibicion cinematografica espanola (1962-1969).

Television versus cinema: National Television film broadcast's influence in Spanish cinema exhibition (1962-1969)

Sumario: 1. Introduccion. 2. Metodologia y fuentes. 3. El cine emitido por Television Espanola. 4. La industria cinematografica en Espana; 4.1. La television y la perdida de espectadores cinematograficos. 5. Conclusiones. 6. Referencias.

1. Introduccion

La Guerra Civil y el aislamiento sufrido por Espana tras la II Guerra Mundial hicieron que la television se implantase decadas mas tarde que en el resto de los paises de occidente. En Francia, Inglaterra, Alemania y EEUU este medio comenzo su andadura en la decada de los 30 aunque no fue hasta despues de la contienda cuando se consolido plenamente (Baget, 1975: 10-12). Los anos cincuenta presentan una television occidental en pleno desarrollo: En 1951 se produce la primera transmision de Nueva York a San Francisco (coast to coast) (Baget, 1965: 23) y dos anos despues la BBC retransmite la coronacion de la Reina Isabel II inaugurandose la Eurovision (Hankard, 1965: 37).

En esta epoca comenzaba en Espana la etapa experimental. En 1953 un reducido numero de espectadores madrilenos podian disfrutar los jueves por la tarde de algunas horas de emision (May, 1959: 282-283). Este publico no solo era escaso por motivos tecnicos. No hay que olvidar que el pais que acogio los primeros pasos de Television Espanola comenzaba, timidamente a superar unos graves problemas economicos y que, tan solo un ano antes de estas primeras emisiones, se habia finalizado oficialmente el racionamiento.

Cuando el 26 de octubre de 1956 a las seis y cuarto de la tarde comenzaron las primeras emisiones para los seiscientos receptores existentes en el area metropolitana de Madrid, las televisiones occidentales estaban plenamente consolidadas: habian empezado a experimentar con los primeros sistemas de color y de grabacion en video (Abramson, 2003: 65-68) y ya se habian enfrentado a los ataques y las criticas de diversas entidades como, por ejemplo, la industria del cine.

Los cines occidentales, principalmente productores, exhibidores y distribuidores, mantuvieron una desigual relacion con la television durante sus primeras decadas de vida. El nuevo medio fue visto como el causante de la disminucion de espectadores en las salas de cine y, por tanto, como un poderoso enemigo. No en vano, Andre Bazin, en su articulo titulado "Will cinemascope save de film industry?" publicado en 1953 senalaba ya a la television como una de las principales causas de la crisis de Hollywood tras la II Guerra Mundial (Bazin, 1953).

Esto era mas elocuente teniendo en cuenta las cifras manejadas por la industria cinematografica occidental. En Reino Unido se paso de 1636 millones de espectadores en 1946 a 343 en 1964, mientras que el numero de televisores aumentaba de 330.000 a 13.155000 en esos mismos anos (Otero, 2006: 59-60).

Segun las cifras del International Television Almanac, en 1946 habia 6.476 receptores en EEUU, seis anos despues habian aumentado a 6.096.280 y a finales de la decada se contabilizaron 49.000.000 televisores. Al mismo tiempo, el numero de espectadores se reducia de 90 millones en 1946 a 45 en el ano 53. (Romaguera y Alsina, 1998: 558)

Durante estas decadas la venta de entradas se redujo un 20% en Alemania, un 33% en Francia y un 25 % en los Paises Bajos (Hankard, 1965: 37). Pese a que la disminucion del numero de espectadores en las salas de cine no era consecuencia exclusiva de la implantacion de la television sino, mas bien, de un estilo de vida y ocio diferente, lo cierto es que el nuevo medio se erigio como el principal enemigo al que culpar de la situacion.

En la decada de los cincuenta, los cines europeos plantearon diversas tacticas para evitar la perdida de publico que comprendia, sobre todo, la implantacion de medidas protectoras y la prohibicion de emitir en television peliculas con una determinada antiguedad que pasaba de los cinco anos en Francia, diez en Inglaterra o cuatro en Italia (Otero, 2006: 58-62).

En EEUU la estrategia fue doble. Por un lado se intento proteger la produccion cinematografica con el fin de que esta no fuera emitida por television mientras pudiera tener una explotacion comercial. Y por otro, se establecieron relaciones con las televisiones consiguiendo pingues beneficios con la venta y alquiler de los derechos de emision de filmes antiguos (Moreno Torres, 2005). Poco despues comenzaria el intercambio de profesionales de un medio a otro y la produccion de filmes destinados a la pequena pantalla.

La television en Espana se implanto en un momento en el que el conflicto entre cine y television en occidente era muy evidente. Esto provoco que el medio naciera con una serie de prejuicios producto, no de la propia experiencia, sino del sentir de los paises afectados. Pese a las enormes diferencias existentes entre este pais y el resto de las potencias europeas y EEUU, la confrontacion entre la television y el cine se planteo como un hecho cierto. Una realidad que respondia no tanto a datos objetivos como a las vivencias experimentadas por las industrias cinematograficas de estas naciones extranjeras.

2. Metodologia y fuentes

Este articulo tiene como objetivo analizar la posible influencia de la programacion televisiva, mas concretamente la emision de largometrajes, en la progresiva perdida de espectadores que sufrio la industria cinematografica espanola en los ultimos anos de la decada de los sesenta (2).

Este punto de partida situa el estudio en la linea de trabajo de la Historia de la Comunicacion Social al asumir la comunicacion como el resultado de los efectos conjuntos de los medios en un ambito espacial y temporal determinados (Montero y Rueda, 2001:18).

Esta investigacion se ha realizado a partir del analisis de diversos documentos. Uno de ellos es la revista Tele Radio, publicacion semanal editada por Television Espanola. Para descubrir los cauces que estructuraron las relaciones entre ambas pantallas se ha procedido al estudio de los numeros relativos a la epoca de estudio (3) haciendo especial hincapie en los articulos referidos a las concomitancias entre ambos medios. Tambien se ha realizado una sistematizacion de los filmes emitidos (numeros de espacios de cine, genero, nacionalidad, ano de produccion) con el fin de comprobar la presencia e importancia del septimo arte en la television y, por tanto, determinar la posible influencia de la misma en la asistencia o ausencia del publico en las salas de cine.

Este estudio parte de la premisa de que la television fue considerada una peligrosa rival de la industria del cine capaz de sustraer espectadores a los locales de exhibicion. Para comprobar la veracidad de esta afirmacion se ha acudido a dos documentos muy distintos. Por un lado y con el objeto de confirmar el enfrentamiento entre ambos medios se han analizado los numeros publicados en 1962, ano en el que comienza el estudio, de las revistas Film ideal (4), Nuestro cinema (5) y Primer Plano (6). Por el otro, y como modo de interpretar la posible de perdida de pantallas y espectadores y, sobre todo, sus causas se ha recurrido a anuarios de cine y a diversas encuestas sobre consumo de medios (7).

La investigacion se ha completado con la consulta de la literatura de estos anos relativa a la television y la exhibicion cinematografica (8) asi como a la escasa bibliografia actual sobre el tema tratado (9). El analisis cuantitativo y cualitativo de las fuentes utilizadas ha permitido ahondar en la mentalidad de la epoca sobre el fenomeno televisivo asi como en los dificiles mecanismos de relacion entre esta y el cine.

Se ha escogido la decada de los 60, concretamente el periodo de 1962 a 1969 por ser la epoca en la que Fraga estuvo al frente del Ministerio de Informacion y Turismo, organismo del que dependian ambos medios. Durante estos anos suceden importantes acontecimientos en el ambito televisivo: se inauguran los estudios de Prado del Rey en el ano 1964, se suprime en 1965 el "impuesto de lujo" que grababa el televisor lo que permite un mayor acercamiento de la poblacion a este aparato (Baget, 2001) y se inaugura la segunda cadena de television.

Estos son tambien anos convulsos para el cine. La compleja organizacion impuesta por el Regimen en materia de cinematografia unida a los problemas propios de una sociedad en un proceso de cambio, hicieron que en 1969 el cine espanol sufriera una de las crisis mas virulentas de su historia. Tanto en la rama de produccion como, especialmente, en la exhibicion. El supuesto descenso de espectadores en las salas de cine fue achacado, principalmente, a la llegada de la television. Demostrar la veracidad, o no, de esta cuestion es, como se ha senalado, el objetivo de este estudio.

3. El cine emitido por Television Espanola

Cuando television espanola comenzo su andadura en el ano 56 en un pequeno chalet del paseo de La Habana, el cine y la television todavia no eran enemigos declarados. Prueba de ello es que, ante la imposibilidad de salir al exterior por no contar con unidades moviles para retransmitir en directo, durante los primeros meses se emitieron numerosas peliculas cedidas, entre otros organismos, por NODO y la embajada estadounidense (Baget, 1965: 237).

A medida que aumentaba el numero de televisores y las horas de emision, la industria cinematografica comenzo a poner restricciones a la emision de peliculas. El principal escollo al que tuvo que hacer frente television espanola en esos primeros anos fue la reticencia de la industria cinematografica a ceder peliculas modernas para su explotacion televisiva:

"En este caso, tanto si se trata de producciones espanolas como de films extranjeros doblados al espanol, es preciso dejar transcurrir un largo periodo, que va de los 5 a los 12 anos, por regla general, hasta que se hayan extinguido los derechos del distribuidor para la pantalla grande y los films esten disponibles para la television. Pero es que, ademas, muchas de estas peliculas, incluso titulos para las que esta circunstancia pareceria inverosimil, tienen una larga vida, y su explotacion en las salas de los cines de barrio o en las pequenas localidades se amplia bastante mas alla de los plazos normales" (Tele Radio 403 del 13 al 19 septiembre, 1965)

El texto parece responder a la vision que, sobre el cine en television, parecia tener la industria del cine, principalmente la espanola: unicamente debian emitirse en la pequena pantalla aquellas producciones que ya no resultasen lucrativas para las salas de exhibicion. Esto limitaba los titulos a peliculas poco o nada demandadas por los espectadores, bien por su antiguedad, su sobre-explotacion o su escasa calidad.

Television, tal y como se argumenta en numerosas ocasiones durante esta epoca, podia acceder a un numero muy limitado de largometrajes. No solo por cuestiones comerciales sino, tambien, porque el diferente formato de ambos medios dificultaba el intercambio de material. Las peliculas solian adquirirse en lotes a los distribuidores de las grandes productoras quienes ofrecian filmes muy obsoletos cuya copias no siempre estaban en buen estado:

"Peliculas de largometraje ... No solo se tropieza con la resistencia desesperada de las productoras, sino que, ademas el material disponible es viejisimo, gastado y deficiente de sonido" (Tele Radio no. 118, 28 de marzo al 3 abril, 1960)

El problema, pues, no solo eran los inconvenientes de la industria sino, ademas, la generalmente infima calidad tecnica de las cintas, la inexistencia de una copia de la banda sonora doblada, en el caso de las peliculas extranjeras e, incluso, por tratarse de peliculas rodadas en cinemascope, un formato muy poco adecuado para la pequena pantalla (Tele Radio no. 403, 13 al 19 septiembre, 1965).

Estas cuestiones provocaron que, en los primeros anos de los 60, resultase mas rentable para television espanola programar telefilms que largometrajes y que, hasta los anos centrales de esta decada, la escasez, la calidad de los largometrajes programados y la continua repeticion de los mismos fuera un motivo de queja constante por parte de los telespectadores (Tele Radio no. 237, 15 al 21 julio 1962, No. 294 12 al 18 agosto 1963, no. 337 8 al 14 julio 1964, no. 218 26 febrero 4 de marzo 1962, No. 226 23 al 19 abril, entre otras).

Pese al manifiesto interes de los televidentes, estos condicionantes provocaron que en los primeros anos de los 60 se programase muy poco cine. Durante buena parte del ano 1962 se emitio apenas un largometraje a la semana, generalmente los lunes en el espacio El cine en casa--que paso a emitirse los martes en octubre de ese ano para dejar de emitirse en el ano 1963-, o los domingos por la noche.

La temporada televisiva 1962/1963 comenzo con buenas intenciones, al menos en lo que al cine se refiere ya que TVE se comprometio a emitir 15 telefilms semanales. El Ente Publico, sin embargo, no solo no cumplio su promesa sino que, hasta septiembre de 1963, unicamente mantuvo un espacio dedicado al cine, Sesion de noche, los domingos por la noche. La pelicula, que no siempre se emitia, solia tener, ademas, un horario cambiante (10).

Los filmes emitidos por Sesion de noche eran antiguos y, generalmente, de nacionalidad norteamericana. El 18 de agosto de 1963, la revista Tele Radio anunciaba la programacion de este espacio para las siguientes semanas:

"TVE les ofrece en este programa, a partir de la noche de hoy, una serie de filmes de indudable interes. Todo ellos producidos por Paramount, cuyo nombre ha encabezado a lo largo de muchos anos titulos inolvidables: El vals del emperador (Wilde, 1948), Medianoche (Leisen, 1939), Mi novia favorita (Cummings, 1942), El mayor y la menor (Wilder, 1942), Luna de Birmania (King, 1940), La heredera (Wyler, 1949), Un yanqui en la corte del rey Arturo (Garnett, 1949)" (Tele Radio no. 294, 12 al 18 agosto)

Como puede observarse, los filmes escogidos habian sido producidos en la decada de los cuarenta con desiguales resultados. Pese a que se programaron algunos titulos importantes, por lo general, se trataba de obras ligeras cuya finalidad era, basicamente, entretener.

En otono del 63 comenzo a emitirse una pelicula los sabados en el espacio Sesion de tarde. Estos filmes, dado el horario en el que se emitia, solian ser del gusto de todos los publicos. Eran peliculas producidas entre los treinta y los cincuenta, generalmente comedias o de aventuras, de nacionalidad norteamericana o inglesa (11).

El cine espanol, condicionado completamente por una industria temerosa de perder publico, apenas era emitido en la pequena pantalla tal y como se observa en las cifras aportadas por la revista Tele Radio sobre los largometrajes de la temporada 1964/65 (12). Segun la publicacion, television ofrecio veintinueve filmes americanos, tres ingleses, tres franceses, uno aleman, uno austriaco y ocho espanoles.

Las cifras manejadas por la revista permiten observar dos interesantes cuestiones. Por un lado, el numero de peliculas es sustancialmente menor que el que corresponde dada la existencia de dos espacios semanales dedicados al cine. El mal estado tecnico de algunos largometrajes y la dificultad de encontrar buenos titulos hizo que el cine, durante estos anos, no fuera uno los hitos fuertes de la programacion y, por tanto, susceptible de ser cambiado por un telefilm u otro tipo de programa siempre que fuera necesario.

Por otro, es interesante observar la escasa relevancia del cine espanol en el conjunto de peliculas emitidas. Apenas constituye un 17% de las mismas. Si el acceso a peliculas extranjeras eran, tal y como se ha visto, arduo y complicado, aun lo era mas si se trataba de filmes espanoles. No hay que olvidar que los largometrajes nacionales resultaban lucrativos no tanto por lo que podian recaudar en los cines de estreno como por la larga vida que tenian en el resto de salas del circuito cinematografico. Esto dificultada enormemente su proyeccion en television.

La temporada 65/66 vino marcada por un buen numero de largometrajes de la 20 Century Fox producidos entre 1950 y 1956. Durante estos meses se emitieron 41 peliculas norteamericanas, 9 inglesas, 2 francesas, 1 italiana, 1 alemana, 1 checoslovaca, 1 argentina, 1danesa y 13 espanolas.

Aunque esta temporada se observa un aumento del numero de peliculas y una mayor variedad de nacionalidades, el porcentaje de peliculas espanolas se mantiene practicamente igual (18%). Pese a que las producciones emitidas durante este ano fueron mas modernas, lo cierto es que se sigue manteniendo una desigual calidad en los largometrajes que, son, en su mayoria de aventuras, comedias y filmes romanticos.

El comienzo de las emisiones regulares de la segunda cadena de television modifico sustancialmente el cine emitido por television. En noviembre de 1966 se crea el programa Cineclub que se emitia en el UHF los sabados por la noche. Las peliculas estaban organizadas por ciclos--algunos de estos ciclos fueron: ciclo Jean Cocteau, ciclo expresionismo aleman, Cine comico, ciclo Warner 58 ...--y se emitian en version original con subtitulos, a pesar de las dificultades tecnicas que esto entranaba (Tele Radio no. 512, 16 al 22 octubre 1967).

[GRAFICO OMITIR]

Este espacio abogaba por un cine de calidad semejante al que se proyectaba en los locales cinematograficos del mismo nombre. La pelicula solia ser presentada por un locutor que contextualizaba la obra y que, en ocasiones, resultaba excesivamente culto (Rodriguez Mendez, 197: 124).

Hasta el ano 1967 television espanola solia emitir como maximo dos filmes por semana. A partir de este ano, comienzan a programarse tres largometrajes semanales en horario nocturno: los martes (Cine en casa, retirado en otono del 67); los sabados (Cine Club) y los domingos (Sesion de noche), aunque este ultimo fue trasladado entre agosto y noviembre de ese ano a horario de tarde (Tele Radio n. 502, 7 al 13 agosto 1967). Las peliculas emitidas, a excepcion de las que conformaban los ciclos de Cine Club, continuaban siendo filmes de entretenimiento. La temporada finalizo con casi el doble de largometrajes emitidos respecto a la temporada anterior--130 en ambas cadenas--con un ligero predominio, de nuevo, del cine norteamericano (Tele Radio n 512, 16 al 22 octubre 1967). Esta cantidad da buena cuenta de la consolidacion de los espacios cinematograficos ya que muestra una normalidad y regularidad a la hora de emitir los largometrajes programados.

Pese a que los dias de emision de las peliculas eran, casi siempre los mismos lunes o martes y las noches del fin de semana--lo cierto es que, salvo Sesion de noche y Cine club que tuvieron escasas variaciones, el resto de los espacios fueron apareciendo y desapareciendo en funcion de las necesidades de programacion.
Temporada    Lunes          Martes            Miercoles   Jueves

62/63        Cine en Casa
63/64
64/65
65/66
66/67                       Cine en casa
67/68                       Cine en casa
68/69        Filmoteca Tv   Cine club (UHF)

Temporada    Viernes   Sabado            Domingo

62/63                                    Sesion de noche
63/64                  Sesion de tarde   Sesion de noche
64/65                  Sesion de tarde   Sesion de noche
65/66                  Sesion de tarde   Sesion de noche
66/67                  Cine club (UHF)   Sesion de noche
67/68                  Cine club (UHF)   Sesion de noche
68/69                  Sesion de tarde   Sesion de noche

Fuente: Tele Radio. Elaboracion propia


En la primavera de 1969, el numero de peliculas emitidas a la semana aumento a cuatro gracias al espacio Filmoteca Tv, que podia verse los lunes en la primera cadena y que programaba peliculas semejantes a las de Cine Club, aunque sin organizarse en ciclos ni emitirse en version original (13).

Pese al enorme interes manifestado por los espectadores, el cine tardo mucho tiempo en tener un espacio consolidado en la parrilla de television espanola. Las trabas de la industria y los problemas tecnicos y artisticos hicieron que se programasen pocas peliculas hasta, al menos, el ano 1967 y que, no siempre se respetase su emision. A partir de esta fecha no solo aumenta la variedad de filmes emitiendose ciclos de cine de culto ademas de producciones de entretenimiento sino que, tambien, se observa una mayor seriedad a la hora de tratar los espacios cinematograficos.

4. La industria cinematografica en Espana y la television

Los espanoles manifestaron durante la epoca de estudio un enorme interes por el cine tal y como muestran las diversas revistas publicadas durante estos anos sobre esta cuestion. Los magazines estudiados presentan caracteristicas muy diferentes. Nuestro cine era una publicacion que abogaba por un cine con un cierto compromiso social y, por ello, mantenia un talante critico ante los planteamientos estatales. En este contexto, la television fue tratada exclusivamente en relacion a la industria cinematografica nacional y extranjera (14).

Primer Plano, la mas afin a las directrices oficiales, fue progresivamente convirtiendose en una revista de curiosidades sobre el mundo del celuloide aunque sin perder sus editoriales de marcado caracter ideologico. La revista creo, desde finales de la decada de los cincuenta, un apartado dedicado a la television que evidenciaba una cierta postura critica ante practicamente todos los programas emitidos (15).

Con planteamientos mas religiosos que politicos, Film ideal, fue principalmente una revista de critica cinematografica donde se analizaban las peliculas proyectados en las pantallas. En 1962 se creo un apartado en el que se comentaban las novedades y las noticias mas relevantes sobre la television desde la idea de la complementariedad de ambos medios (16).

A pesar de sus evidentes diferencias, las tres publicaciones compartian una misma vision sobre la television: esta era, o podia llegar a ser, un amenaza para la exhibicion cinematografica y, por ende, para toda la industria (17).

4.1 La television y la perdida de espectadores cinematograficos

El cine espanol siempre manifesto estar en crisis, incluso desde antes de la llegada de la television (18). Los problemas que este padecio durante practicamente todo el franquismo y que afectaron, principalmente, a la calidad--y por tanto a su posibilidad de explotacion--de los filmes producidos, tuvieron su origen en la mala organizacion de la industria tras la contienda.

Pese a la eterna mala racha del septimo arte espanol, el publico espanol acudia en masa a las salas de cine a ver peliculas nacionales y extranjeras hasta mediados de la decada de los sesenta. En el ano 1966 existian en Espana 8.193 salas de cine, casi el doble que diez anos antes (Diez Puertas, 2003: 40). A partir de ese ano se produjo una progresiva disminucion del numero de pantallas y de espectadores contabilizandose, apenas cuatro anos despues, mil doscientas salas menos (Ansola, 2003: 4).

Este descenso no fue uniforme. Segun un estudio realizado por el Sindicato Nacional del Espectaculo en 1974, en las capitales de provincia se mantuvo el numero de cines aumentando incluso en las poblaciones de mas de 30.000 habitantes. Las zonas mas afectadas fueron las rurales (con un numero de habitantes inferior a 5.000) donde practicamente desaparecieron todas las salas (Cuevas, 1976, 244-245).

Fue la llamada "pequena explotacion", es decir, primero los cines de pueblo y posteriormente los de barrio, los que vieron disminuir de forma alarmante el numero de espectadores (Cuevas, 1976: 247). Ambos tipos de salas acabaron cerrando por falta de rentabilidad, aunque por circunstancias diferentes.

En los pueblos, la disminucion del numero de espectadores fue achacado, en primer lugar, a la television. El Sindicato Nacional del Espectaculo senalaba en 1965: "La exhibicion cinematografica es el sector mas directamente afectado por la competencia de la television. En la pequenas poblaciones agricolas, los cines han cerrado al carecer de un publico que se traslade desde el bar, casino o centro parroquial que dispone de televisor." (Montero y Paz, 2012:125).

La afirmacion del Sindicato parece responder mas a un temor que a una realidad ya que, como se ha visto, 1965 no solo fue un ano (el ultimo) en el que el numero de salas de cine se hallaba en aumento sino que, en esos momentos, television espanola todavia no emitia en toda la peninsula. (Cantero, 2005: 105-126).

Por otro lado, el texto obvia uno de los problemas mas acuciantes a los que tuvo que hacer frente el campo espanol, la emigracion de buena parte de sus habitantes a las ciudades con el consiguiente despoblamiento de los pueblos y, por ende, el cierre de sus salas (19).

Frente a las apreciaciones del Sindicato Nacional de Espectaculo, los estudios realizado en 1965 sobre la influencia de la television en la sociedad (Estudio sobre los medios de comunicacion de masas en Espana, 1965) ofrecian otros resultados.

Segun las encuestas en 1965 la television no era, todavia, una costumbre. Solo el 40% de quienes solian verla lo hacian todos los dias. El resto, dos o tres veces por semana (15%) o con menor frecuencia (33%) (Del Campo, 1968: 172-174). El consumo de television, que se hacia mayoritariamente por la noche (87% de los consumidores) no era, como puede verse, muy acusado.

Los datos recogidos senalan que, el televisor, en los anos centrales de la decadas de los 60, era todavia un objeto propio de poblaciones urbanas con ingresos fijos. El espectador medio era un varon joven con estudios y una posicion economica desahogada. Poco que ver con el habitante rural descrito en el texto.

En 1962, Nuestro cine viajo a Quismondo, un pueblo de la provincia de Toledo, para conocer los gustos de los espectadores y los problemas de las salas rurales. En ningun momento de las entrevistas realizadas a los ciudadanos de esta localidad se aborda la cuestion de la television aunque si se menciona el elevado numero de jovenes que han emigrado a la ciudad y el baile como el principal competidor del septimo arte al que muchos acuden por falta de alternativas (Nuestro cine, no. 8, febrero 1962)

Esta cuestion no se modifico en toda la decada. Segun senala el Estudio General de Medios de 1969, en las poblaciones con menos de cinco mil habitantes casi un 40% de la poblacion afirmaba no ir nunca al cine y tan solo un 21% de los encuestados habian asistido en la ultima semana. De estos, del supuesto publico semanal, solamente poseian un televisor un 46,1% de la poblacion (20). Estos datos corroboran dos cuestiones. Por un lado, el progresivo abandono del cine como uno de los principales elementos de ocio y, por el otro, la todavia insuficiente relevancia de la television en el medio rural espanol y, por tanto, su escasa influencia en la perdida de salas.

En las ciudades, la evolucion de la exhibicion cinematografica sufrio un proceso lento pero evidente. En 1965, la mayor parte de los madrilenos (64%) acudian al cine al menos una vez al mes. Cuatro anos mas tarde tan solo lo hacian el 49%. (Estudio General de Medios, 1[grados] oleada, abril 1969, p. 103)

En 1967, el informe anual sobre cine espanol revelo uno de los motivos de la perdida de espectadores cinematograficos: la competencia de espectaculos deportivos, taurinos y cinematograficos que, "se pasan por la pequena pantalla de television durante las horas que corrientemente estan funcionando los cines" (Sindicato nacional del espectaculo. Cine espanol 1967, p. 2)

Este dato concuerda temporalmente, tal y como se ha senalado, con el aumento del numero de largometrajes en television y la consolidacion de sus fechas y horas de emision. Asi como con la disminucion de la asistencia de los espectadores a las salas de las grandes ciudades. No en vano, el 39% de los telespectadores reconocian, tan solo un par de anos antes, haber disminuido la frecuencia de asistencia al cine por culpa de la television. (Estudio sobre los medios de comunicacion de masas de Espana, p. 194).

Varias son las fuentes que corroboran tambien esta cuestion, como aquellas que plantean las quejas de los empresarios por el horario de emision de los largometrajes en television al que relacionan con la falta de publico urbano (21).

En Espana, el proceso de reduccion del publico cinematografico fue mas pausado que en el resto de Occidente. Los primeros datos significativos se observan casi catorce anos despues de las primeras emisiones televisivas y, segun indican las fuentes, se producen en los cine rurales y de barrio, es decir, en las salas que programaban peliculas antiguas muy alejadas de los circuitos comerciales del momento.

Este tipo de peliculas, producidas entre los anos 40 y 50 tanto en Espana como en el extranjero, eran semejantes a los filmes que, por estas fechas, solian programar--al menos en su primera cadena--television espanola.

Aunque sin responder al esquema desarrollado en otros paises, la instauracion de la television fue uno de los elementos que influyo en la disminucion de espectadores en los cines de barrio a partir de los anos finales de la decada de los sesenta (22). A estos se solia acudir a ver, por poco dinero, alguna pelicula. Lo importante no era tanto el titulo de la obra como el hecho de entretenerse viendo un filme, aunque este fuese antiguo (Montero y Paz, 2012: 84-85). La programacion de television, que emitia largometrajes de estas caracteristicas, evidencio lo innecesario de estos locales a medida que la poblacion accedia a los aparatos de television.

Este proceso es similar al ocurrido en EEUU, teniendo en cuenta las caracteristicas especificas de cada cine. En Norteamerica, existia todo un engranaje en la industria del cine que producia peliculas de serie B. Estas, que servian de complemento en los programas dobles, solian resultar mas o menos lucrativas. No se alcanzaban elevadas recaudaciones pero si se superaban claramente sus costes.

La llegada de la television acabo con este tipo de peliculas que, poco a poco, fueron convirtiendose en seriales televisivos (Baget, 1975: 15). El publico continuo asistiendo, en mayor o menor medida, a los estrenos pero dejo de acudir a este tipo de salas.

El proceso, tal y como anunciaba en tono belicoso la revista Tele Radio en 1963, fue muy claro:

"... Ciertamente, la television resta publico al cine. Al cine malo, por supuesto. Las grandes peliculas, las buenas peliculas las verdaderas peliculas, acaso hayan incrementado sus taquillas desde el momento del advenimiento de la television. Con ella ya no se hace preciso acudir a una sala de cinematografia en la que se proyecta una pelicula carente de todo interes, simplemente "para pasar el rato" (Tele Radio No. 311, 9 al 15 de diciembre 1963)

Sin embargo y aunque la television tuvo relacion con esta cuestion, lo cierto es que las formas de ocio habian variado sustancialmente en los anos sesenta ampliandose enormemente las posibilidades de diversion tal y como se comentaba en la revista Tele Radio:

"Hoy, los sociologos han ido apuntando las muchas y diversas causas que han determinado el paulatino alejamiento del publico del cine que se ofrece en las salas comerciales, desde el fenomeno del automovil, con la evasion al aire libre en los fines de semana, hasta un afan de superacion cultural que hace que el publico sea perezoso, salvo que las cosas le atraigan poderosamente." (Tele Radio no. 457 26 de septiembre al 2 octubre 1965)

Por otro lado, el cine ya no era el entretenimiento mas barato, especialmente tras la subida de las entradas a finales de los 60.

El publico espanol de los sesenta, tal y como senalan las cifras, se volvio mas selectivo a la hora de acudir a los cines. Esto hizo que, poco a poco y a medida que los televisores se hacian mas asequibles, los cines de barrio dejaran de tener su razon de ser: entretener durante algunas horas y por un precio razonable al publico proyectando peliculas antiguas. Peliculas que ahora podian ver en el televisor.

5. Conclusiones

A pesar del sentimiento de triunfo con el que se presenta la television frente al cine desde su origen, no se puede decir que esta fuera una verdadera competidora, por lo menos hasta finales de los sesenta. Por un lado, el precio de los televisores provoco que muchos espanoles tuvieran que esperar varios anos para poder comprarse el tan anhelado aparato. Por otro, la asistencia al cine era durante estos anos una costumbre muy arraigada, especialmente los fines de semana. El desfavorecido tratamiento que recibian los largometrajes en television--mala calidad, repeticion de peliculas, cambios en la programacion--hasta los anos centrales de la decada de estudio no facilitaron, por otra parte, que se observase a la pequena pantalla como una sustituta adecuada para el septimo arte.

Frente a las naciones occidentales, donde el proceso de perdida de espectadores fue rapido y evidente (23), en Espana, la peculiar organizacion de la industria cinematografica, unida a una compleja situacion economica y social, ocasionaron un proceso mucho mas lento dirigido a salas muy concretas.

En primer lugar se perdieron las pantallas de los pueblos debido, principalmente, a la emigracion rural y a los cambios economicos y sociales acaecidos estos anos. La television, tal y como muestran los documentos consultados, no tuvo verdadera relevancia en este hecho, al menos durante los anos de estudio.

Posteriormente se fueron cerrando las salas de barrio de las ciudades. Uno de los motivos que ocasiono la clausura de estos locales fue, tal y como senalan diversas fuentes, la competencia de la television, mas concretamente la emision de largometrajes (24). Aunque, desde luego, esta no fue la unica razon.

Los anos sesenta fueron la decada del desarrollismo economico que propicio el aumento de las posibilidades de diversion y el abandono de aquellas que ya no resultaban utiles o adecuadas. Una de ellas fue el baile, que solia celebrarse las tarde de los domingos y que fue sustituido en los 60 por salidas nocturnas a discotecas o por los famosos guateques (Pallares y Freixa, 2000: 23-41). Otra fue, como se ha visto, la asistencia a los cines cuyo declive estuvo marcado por las nuevas formas de ocio.

Los largometrajes emitidos en television ayudaron a los espectadores urbanos a cubrir su aficion por el cine y les hizo ser, de alguna manera, mas selectivo a la hora de acudir a los locales de exhibicion. Segun senalan las cifras, el publico continuo acudiendo a las salas a ver en pantalla grande los estrenos mas senalados lo que demuestra que, si bien la television, no resulto ser el terrible rival que auguraban las fuentes desde el origen, si pudo contribuir, al menos desde los primeros anos de la decada de los setenta, a modificar la forma en la que los espanoles acudian al cine.

http://dx.doi.org/10.5209/rev_ESMP.2014.v20.45097

6. Referencias

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(1) Este articulo es parte de la investigacion iniciada por la autora en el marco del proyecto "Television y cultura popular durante el franquismo: programacion, programas y consumo televisivo (1956-1975)" reconocido y financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovacion (ref. HAR2011-27937) y del Grupo de investigacion Complutense Historia y Estructura de la comunicacion y del entretenimiento (940439).

(2) "Como defensa elemental, tomamos el acuerdo de que no se proyecten en los aparatos tele visores peliculas cinematograficas comerciales recientes, porque ellos supondria trasladar las salas de proyeccion a los hogares. pero los programas especificos de la television no nos inquietan, porque se trata de diversiones diferentes y compatibles". Ya en 1960 Cesareo Gonzalez, productor cinematografico, senalaba la emision de peliculas cinematograficas como un posible problema para la exhibicion cinematografica. Tele Radio, ano 1960, no. 106

(3) Del numero 201 (1 al 7 enero 1962) al numero 626 (29 diciembre 1969 al 4 enero 1970)

(4) Del numero 87, ano VII (enero 1962) al numero 110 (diciembre 1962)

(5) Del numero 8 (enero del 1962) al numero 19 (diciembre 1962)

(6) Del numero 1108 (5 enero 1962) al numero 1160 (28 de diciembre) ano XXIII

(7) AIMC; Estudio General de Medios, CD-ROM 1, 1968-1977, I.O.P "Estudio sobre los medios de comunicacion de masas en Espana", Madrid, 1963-1964, 3vols, I. O. P El publico opina sobre television, Madrid, 1965; SINDICATO NACIONAL DEL ESPECTACULO (1966): Cine espanol 1966, Madrid, Ediciones y publicaciones populares; SINDICATO NACIONAL DEL ESPECTACULO (1967): Cine espanol 1967,. Madrid, Ediciones y publicaciones populares.

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(9) PALACIO; Manuel (2005): Historia de la television, Barcelona, Gedisa; CUEVAS, Antonio (1994): Las relaciones entre el cinema y la television en Espana y otros paises de Europa, Madrid, Egeda; OTERO, Jose Maria (2006): TVE: escuela de cine, Huesca, Instituto de es tudios aragoneses; CAPARROS LERA, Jose Maria (2006): "Cine y television", Cuadernos hispanoamericanos no. 667; MORENO TORRES, Luis (2005): "Cine y television. Las amistades peligrosas", Comunicar, no. 25, 2.

(10) Durante ese ano, no se emitio la pelicula, por ejemplo, las semanas del 19 al 24 marzo (Tele Radio 273), del 6 al 12 de mayo (Tele Radio 280) o del 26 de agosto al 1 septiembre (Tele Radio 296). A partir de noviembre dejo de programarse el largometraje para emitir en su lugar el espacio Fernandez ... punto y redondo (Tele Radio, no. 306, 4 al 10 de octubre)

(11) Algunos titulos que se emitieron durante la temporada 63/64 fueron: Navidades en Julio (Sturge, 1940) (Tele Radio no. 325, 16 al 22 de julio 1964); Beau Geste (Wellman, 1939) (Tele Radio n301, 30 septiembre a 6 octubre 1963); El signo de la cruz (DeMille, 1932) (Tele Radio no. 302, 7 al 13 octubre 1963); Tres lanceros bengalies (Hathaway, 1935) (Tele Radio, n 328, 6 al 12 abril 1964); Suenos de circo, (Hoffman, 1954) (Tele Radio, no. 329, 13 al 19 abril 1964); El huevo y yo (Erskine, USA, 1945) (Tele Radio no. 334, 18 al 24 mayo); Los cuatro cocos (Stanley, 1929) Tele Radio no. 336, 1 al 7 junio ...

(12) Tele Radio 403, del 13 al 19 septiembre 1965.

(13) Algunas de las peliculas emitidas por Filmoteca Tv durante la temporada 68/69 fueron: Infierno en la ciudad, La mujer marcada, El ministro de miedo, Guillermo Tell, Mas alla del bosque, El desafio, Un hombre de paja ...

(14) Esta publicacion esta mas preocupada por el desarrollo del Nuevo Cine o por la falta de datos de taquilla que por el conflicto con la television. No obstante si aparecen algunas referencias a la misma. "En esta decada pasada, la industria de Hollywood sufrio una violenta sacudida con la irrupcion de la TV enemiga poderosa que llevaba el espectaculo hasta le interior de los hogares". Nuestro cinema, no. 6-7, diciembre 1961.

(15) Durante todo el ano 1962, en Primer Plano se publican diversos comentarios sobre los generos televisivos emitidos por TVE. Practicamente todos, salvo el tiempo y algunos otros programas, son fuertemente criticados. Sobre los concursos, por ejemplo senala su falta de originalidad e interes (Primer Plano, ano XXII, no. 1129, 1 junio 1962) o sobre las peliculas su antiguedad y mala calidad tecnica (Primer plano, ano XXII, no. 1119, 23 marzo 1962)

(16) "Sucede que mientras la television es como el gran fantasma economico del cine, este es, a su vez, el fantasma artistico, la sombra siempre acechante de la television". Film ideal, no. 95, 1 mayo 1962.

(17) Las tres revistas publican diversos comentarios que permiten afirmar esta cuestion: "Asi, las repercusiones en nuestro pais de la crisis que atraviesa en todas partes el espectaculo cinematograficos; la influencia que, ahora puede comenzar a notarse aqui de la television ...", Nuestro cine, no. 25, diciembre 1963. "Paso a paso, la television de todo el mundo ha ido moviendo sus tentaculos para hacer presa en aquellos ambientes que hasta ahora eran privilegio exclusivo del cine", Primer Plano no. 1110, 19 enero 1962. "... Entonces los espectadores de cine, los que iban <<echen lo que echen>> y siempre a mismo cine de barrio--lujoso o nose encuentran con que sin salir de casa pueden divertirse como antes. Y dejan de ir al cine", Film ideal, no. 87, ano VII, 1 enero 1962.

(18) La revista Nuestro cine abordo esta cuestion diversas ocasiones. En diciembre de 1961, la publicacion realizo una encuesta a diversos directores en la que se les preguntaba por la "tantas veces repetida" crisis del cine espanol y por las causas que, segun ellos, la habian provocado. Buena parte de los mismos achacaron los problemas del septimo arte nacional a la falta de apertura y a la mala organizacion de la industria. Nuestro cine, no. 6-7, diciembre 1961.

(19) "Ahora bien, hay un tipo de poblacion rural en la que se junta el absentismo del campo con la emigracion de la parte mas vital de sus habitantes, circunstancias que impiden e impediran toda medida vitalizadora para mantener abiertas las salas". Sindicato nacional del espectaculo. Cine espanol, 1966, p. 7.

(20) El porcentaje disminuye en las poblaciones con menos de 2000 habitantes donde tan solo un 38,8% posee un televisor. Estudio General de Medios, 1[grados] oleada, abril 1969, p. 112.

(21) Esta idea aparece en diversos documentos, en 1966 las conclusiones de la asamblea de em presarios de poblaciones menores de 5.000 habitantes pidio, entre otras cuestiones, la coordinacion de horarios entre la television y el resto de los espectaculos Sindicato nacional del espectaculo. Cine espanol, 1966, p. 7. Este fue tambien uno de los temas tratados en las Comisiones creadas por el subsecretario de Informacion y Turismo en 1969 con el fin de abordar los problemas que la television ocasionaba al cine. Jose Maria Otero, TVE: Escuela de cine. Festival de Huesca, Huesca, 2006, p. 29.

(22) Una encuesta realizada a los empresarios en el ano 1974 por el Sindicato Nacional del Espectaculo y la agrupacion de empresarios de cine en la que se analizaban las causas del descenso de espectadores y, por tanto, del cierre de algunas salas de cine. Segun las respuestas, estas se debian, en primer lugar, a la competencia de la television, seguida del aumento del precio de la entrada, la popularizacion del coche y la emigracion. Sindicato nacional del espectaculo. Cine espanol, 1975, p. 11.

(23) En 1965 Espana todavia tenia los indices mas altos de asistencia al cine. Sindicato nacional del espectaculo. Cine espanol, 1966, p. 8.

(24) "Domingos y lunes eran autenticamente esperados con la esperanzada ilusion de que la pelicula larga fuera decorosa, al menos, y casi nos atreveriamos a asegurar que las noches de os lunes podian notarse en las taquillas de los cines, sobre todo los de barrio, debido al goloseo de poder ver una buena pelicula en bata y zapatillas ante la pantalla del televisor". Primer plano, ano XXII, no. 1119, 23 marzo 1962.

Fatima Gil Gascon

Universidad de Burgos

fatimagg@ubu.es

Recibido: 04/02/2014

Aceptado: 10/03/2014
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Author:Gil Gascon, Fatima
Publication:Estudios sobre el Mensaje Periodistico
Date:Jan 1, 2014
Words:8282
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