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Tecnologia agropecuaria y agronegocios. La logica subyacente del modelo tecnologico dominante.

Rural technology and agribusiness in Argentina. The rationale underpinning the dominant technological model

"[...] the essence of technology is by no means anything technological"

Heidegger

1. Introduccion

La tecnologia ha sido siempre un componente central de la vida humana y ha acompanado la evolucion de las distintas culturas y civilizaciones. Pero durante los ultimos dos siglos, en particular desde la Revolucion Industrial, su desarrollo ha sido sorprendente. El sector rural no ha estado ajeno a este proceso. Las tecnologias de la revolucion verde primero (Borlaug, 2007) y actualmente las relacionadas con la revolucion biotecnologica (Ruaney Sonio, 2011) constituyen dos hitos que han cambiado radicalmente el abordaje de la produccion agropecuaria.

Los nuevos enfoques tecnologicos en el sector agropecuario han incrementado los rendimientos y la produccion agropecuaria global (Pingali, 2012). Tambien ha aumentado la productividad de la mano de obra rural (Martinez Castillo, 2010) y, en ciertos contextos, ha logrado mejorar el confort de los trabajadores y ha disminuido la tediosidad del trabajo y el esfuerzo productivo. Sin embargo, las tecnologias de la revolucion verde han sido objeto de controversia. Algunos destacan su potencial productivo y su capacidad para producir comida para una poblacion cada vez mas numerosa (Borlaug, 2000) y otros senalan sus impactos negativos en el campo ambiental y socioeconomico (Patel, 2012).

Pero las controversias no se restringen al campo agronomico. Uno de los puntos centrales del debate se relaciona con su rol social y con el tipo de soluciones que puede generar. Cada vez con mas fuerza la sociedad reconoce el rol central de la tecnologia en la vida moderna y le confiere una posicion destacada en la solucion de sus problemas. Como bien senala Drengson (2011), la cultura occidental tiene una fuerte vision tecnocratica y mecanicista y pareciera que el unico camino posible para la solucion de los problemas es a traves de la via tecnologica. Este criterio no se restringe solo a aspectos productivos particulares que son de directa incumbencia del campo tecnologico, sino tambien a problemas de indole social.

Esta perspectiva es cuestionada por distintos autores, quienes senalan que la tecnologia no tiene capacidad para solucionar muchos problemas sociales, ya que su solucion depende de cuestiones politicas (Winner, 1977; McKenzie y Wajcman, 1985). Pfaffenberger (1988) advierte acerca de la complejidad de la relacion entre sociedad y tecnologia, cuando senala que esta ultima no se refiere solo a instrumentos y artefactos que las sociedades utilizan y dejan de utilizar a voluntad. La relacion con la tecnologia es mas compleja y las sociedades no tienen con esta un vinculo meramente "instrumental" ya que no es solo un producto tangible, material y objetivo, sino tambien una entidad social y simbolica. Es un producto de uso social e impacta a quienes la utilizan: permite transformar a la naturaleza pero al mismo tiempo modifica las conductas sociales y las instituciones. En otras palabras, la tecnologia crea nuevos mundos (Winner, 1986) alrededor de nosotros y dentro de nosotros y provoca cambios que trascienden largamente los objetivos explicitos por los cuales fueron creadas. Por lo tanto, la tecnologia no tiene un efecto social neutro, ya que modifica nuestra forma de actuar en el mundo.

El reconocimiento del impacto que la tecnologia tiene sobre las sociedades deberia hacernos reflexionar acerca de los procesos de transferencia tecnologica. Reddy (1979) senala que la tecnologia es como el material genetico: lleva implicito el codigo de la sociedad que la genero y que, si encuentra condiciones favorables, tiende a reproducir las condiciones de la sociedad de origen. Por lo tanto, cuando se produce la transferencia de una determinada tecnologia, en realidad se esta produciendo el impacto de un tipo de conducta social sobre otra (MacKenzie y Wajcman, 1985). Ni los desarrollos tecnologicos ni las elecciones tecnologicas son totalmente independientes de supuestos sociales y politicos. Cada modo de hacer algo, todos los procesos productivos e incluso los artefactos tecnologicos llevan una marca subyacente que revela las caracteristicas y los valores de las sociedades en las que fueron creados. Esto explica por que distintas sociedades encuentran soluciones muy distintas para similares problemas productivos o tecnologicos. Sin embargo, a pesar de su capacidad de influir en las conductas sociales, la tecnologia no deberia entenderse como una fuerza autonoma que dicta los patrones de la vida cultural y de la social. Esto implicaria caer en un "determinismo tecnologico", que erroneamente posiciona a la sociedad como simple espectador de una secuencia de eventos tecnologicos que la modifican, siguiendo una logica evolutiva autonoma (Caceres, 1999). No es la tecnologia sino la politica la que define los criterios, las prioridades y las posiciones sociales.

Tomando como referencia este enfoque teorico, el presente articulo analiza las principales caracteristicas del modelo tecnologico (1) que actualmente impulsa el agronegocio en la Argentina. Partiendo de una descripcion de los aspectos que distinguen a esta tecnologia, se discuten los principales problemas del modelo y se propone una reflexion que permita enmarcar la problematica tecnologica en contextos interpretativos mas amplios. En particular, el trabajo busca: (a) describir y analizar las tecnologias que en la actualidad utiliza el agronegocio; (b) elaborar una critica a partir de los conceptos "technological fix" y "subyugacion tecnologica"; y (c) discutir como estas tecnologias benefician (o no) a actores sociales clave del sistema agropecuario argentino. (2)

Si bien este articulo esta dirigido a todos aquellos interesados en analizar la problematica tecnologica del sector agropecuario desde una perspectiva socio-politica, puede resultar de especial interes para los ingenieros agronomos pues la tematica de la tecnologia agropecuaria es de su directa incumbencia y porque muchos de ellos han sido instrumentales en el desarrollo, puesta a punto y/o implementacion del modelo tecnologico dominante en nuestro pais. El analisis que aqui se propone puede contribuir a reflexionar sobre lo actuado en este campo durante las ultimas decadas, como tambien a discutir nuevas estrategias para el futuro.

2. Las estrategias del agronegocio

A los fines de este trabajo, se reconoce al agronegocio como el grupo de interes economico-politico que impulsa el enfoque economico-productivo dominante en el agro contemporaneo argentino. Este involucra a un conjunto de agentes nacionales y transnacionales vinculados con la produccion, la distribucion, la comercializacion y el procesamiento de productos agropecuarios, y con la manufactura de maquinarias, de semillas y de otros insumos agropecuarios y la provision de los servicios asociados. Incluye a productores, a corporaciones internacionales, a agroindustrias, a fabricantes y a distribuidores de maquinarias, de insumos y de servicios, a instituciones financieras, a agentes de transporte y de comercializacion, y a estructuras de comunicacion y de propaganda. El agronegocio utiliza una tecnologia altamente dependiente de insumos provenientes de la industria y promueve la gran escala como una estrategia tendiente a lograr una mayor eficiencia productiva. La matriz sobre la que se asienta este nuevo enfoque productivo esta compuesta por un conjunto de innovaciones tecnologicas y gerenciales.

2.1. Innovaciones tecnologicas

La agricultura industrial es la estrategia tecnologica que utilizo el agronegocio para transformar el modo de produccion predominante en la decada del '80. Si bien los cambios se han producido tanto en la ganaderia como en la agricultura, es en esta ultima en la que se observan las transformaciones mas importantes. La agricultura industrial se basa en la aplicacion de un paquete tecnologico integrado por tres componentes principales: (a) siembra directa, (b) cultivos transgenicos y (c) agroquimicos.

La siembra directa es la piedra angular en la que se asienta la propuesta tecnologica del agronegocio (Caceres, 2014). Su aporte mas importante tiene que ver con la dinamica del agua en el suelo. La cobertura vegetal mejora la estructura superficial del suelo y la infiltracion del agua y disminuye las perdidas por evaporacion (Tripletty Dick, 2008; Kassam y Brammer, 2012). La mejora que introduce la siembra directa en el balance de agua del suelo es uno de los aspectos que explica la expansion de la frontera agricola hacia la region extrapampeana (Zak, Cabido, Caceres y Diaz, 2008). Asimismo, presenta un comportamiento favorable en regiones de la Pampa humeda, por ejemplo en relacion a los problemas de erosion hidrica y eolica (Viglizzo et al. 2011). Sin embargo, tambien genera nuevos problemas, como por ejemplo la compactacion subsuperficial del suelo vinculada con el transito de la maquinaria agricola (Alvarez, Torres Duggany Chamorro, 2009). Durante la campana 2010-2011, el area con siembra directa en la Argentina fue de casi 28 millones de hectareas, lo que representa el 78,5% del total del area sembrada (www.aapresid.gov.ar). La siembra directa ha producido cambios "revolucionarios" en la agricultura (Tripletty Dick, 2008) y algunos autores senalan que ha dado lugar a un nuevo paradigma tecnologico en la produccion agropecuaria (Coughenour, 2003; Craviotti, 2008; Derpsch, Friedrich, Kassam y Li, 2010; Kassam y Brammer, 2012; Manuel-Navarrete y Gallopin, 2012).

Los cultivos transgenicos fueron introducidos en la Argentina en 1996 (Burachik, 2010). Segun la CONABIA, la soja RR tolerante al glifosato y los maices BT resistentes al ataque de algunos lepidopteros fueron los principales eventos transgenicos aprobados por la Argentina (1996 y 1998 respectivamente). Actualmente, los productores siembran semillas que incluyen mas de un gen transgenico (Laursen, 2010). Esto se observa claramente con el maiz donde es cada vez es mas frecuente ver semillas que incorporan tres y hasta cuatro eventos diferentes. (3) En agosto de 2012 la Argentina aprobo la semilla de soja "Intacta RR2 Pro". De acuerdo a Monsanto, esta semilla brinda tres soluciones en un mismo producto ya que permite aumentar los rendimientos, es resistente a lepidopteros y tolerante a glifosato. Segun la empresa, esta semilla fue disenada especialmente para el mercado sudamericano y es la primera que incluye resistencia a lepidopteros.

La adopcion de los cultivos transgenicos en la Argentina ha ocurrido a una tasa sorprendente. Durante la campana 1996-1997 solo el 1% de la soja sembrada en la Argentina era transgenica y para la campana 2001-2002 el porcentaje ya superaba el 90%. Estos valores superan incluso las tasas de adopcion observadas en los Estados Unidos, que fue el primer pais en introducir esta tecnologia (Trigo y Cap, 2003). Actualmente, el 99% de la soja y el 83% del maiz que se siembra es transgenico y la Argentina ocupa el segundo lugar entre los paises con mas superficie dedicada al cultivo de organismos transgenicos (Burachik, 2010).

El enfoque productivo propio de la agricultura industrial requiere del uso de una cantidad importante de agroquimicos destinados a combatir plagas (principalmente insectos, malezas y hongos) y a aumentar la productividad de los cultivos. Herbicidas, insecticidas y fertilizantes son los agroquimicos mas utilizados. Entre 1996 y 2009, el uso del herbicida glifosato se incremento de catorce millones a mas de doscientos millones de litros por ano, lo que significa un incremento de mas del 1.400% (Giarraca y Teubal, 2010). En el 2011, la Argentina uso 336 millones de kilogramos/litros de pesticidas por un valor de 2.100 millones de dolares. Segun datos del Kleffmangroup (2012), los herbicidas son los mas utilizados y representan el 75% del volumen total de pesticidas y el 59% de su valor economico. Los insecticidas ocupan el segundo lugar (4). El uso de fertilizantes tambien se ha incrementado de manera significativa. Segun Fertilizar, entre 1990 y 2011, el uso de fertilizantes inorganicos aumento de trescientas mil toneladas a 3,7 millones de toneladas anuales (www.fertilizar.org.ar). Es decir, un crecimiento de mas del 1.200%.

Si bien el paquete tecnologico descripto representa ajustadamente el enfoque productivo y la idea de desarrollo dominante para el sector, no es este el unico modelo presente. Desde distintas organizaciones, universidades e instituciones se promueven abordajes productivos alternativos (e. g., agroecologia, agricultura organica, permacultura, agricultura de bajos insumos externos, etc.). Estos enfoques son mas amigables con el ambiente, fomentan la agricultura familiar, la inclusion social y la seguridad y la soberania alimentaria. Probablemente sea la agroecologia el enfoque que en la actualidad concentra mas adhesiones (Sarandon, 2002; Altieri y Nicholls 2006), ya que no solo propone el diseno y el manejo de agroecosistemas mas sustentables, sino tambien promueve una vision alternativa del desarrollo rural, que incluye aspectos ecologicos, sociales, economicos y politicos (Altieri, 1999). Estos enfoques disputan y confrontan el espacio tecnologico-productivo y la vision de desarrollo agropecuario que actualmente controla el agronegocio. Sin embargo, hasta el momento sus propuestas no han alcanzado una difusion masiva y, en conjunto, ocupan el espacio de la produccion agropecuaria alternativa.

2.2. Innovaciones gerenciales

El agronegocio ha introducido tambien un conjunto de cambios en el modo en el que se combinan los factores de la produccion y en como se organiza el proceso productivo. Desde esta perspectiva, las principales transformaciones han sido: (a) la taylorizacion del proceso productivo, (b) la tercerizacion de actividades productivas y (c) el arrendamiento e incremento de la escala productiva. Asimismo, tanto Bisang, Anllo y Campi (2008), como Gras y Hernandez (2013) (entre otros) hablan de la profesionalizacion de la produccion agropecuaria y destacan el rol de los responsables de las explotaciones en la toma de decisiones y en la busqueda de la combinacion mas eficiente de los recursos productivos disponibles. Esta tarea trasciende largamente la estricta esfera tecnologicaproductiva ya que los responsables de las empresas agropecuarias deben tambien ser solventes en cuestiones de mercado, de informatica, de comunicaciones, de economia y de asuntos juridicos (entre otros campos).

Se entiende por taylorizacion de la produccion agropecuaria al enfoque que promueve la segmentacion del proceso productivo a fin de mejorar el modo en que se asignan los factores de la produccion, para lograr una mayor productividad y eficiencia. Con base en la ciencia positivista y en un enfoque mecanicista, el taylorismo busca organizar la produccion de un modo cientifico y asignar racionalmente los factores productivos (ver Taylor, 1911). Si bien el taylorismo se asocia generalmente con la produccion industrial, algunos de sus principios fundamentales estan siendo aplicados de manera creciente en el sector agropecuario. Asi, la produccion agropecuaria resulta de la combinacion de distintos segmentos productivos que se corresponden con un conjunto de actividades productivas discretas, como siembra, pulverizacion, fertilizacion, cosecha y embolsado de granos o forrajes. Este proceso de taylorizacion tiene dos caracteristicas principales. Por un lado, impacta en el campo del trabajo ya que redefine la naturaleza de las relaciones laborales en el agro. Las empresas agropecuarias requieren contratar menos empleados permanentes y a menudo tercerizan las actividades productivas con empresas prestadoras de servicios especializados. Por otro lado, esta nueva estructura gerencial tambien impacta en la forma en que se compone el capital de las empresas agropecuarias, ya que los productores no se ven obligados a inmovilizar capital en la compra de equipos o en la construccion de instalaciones costosas. Con la actual estrategia gerencial es cada vez menos necesaria la construccion de instalaciones fijas (5) y cada vez es mas frecuente la contratacion de los servicios ofrecidos por terceros. Este comentario puede tambien hacerse extensivo a la tierra, ya que con frecuencia esta es tomada en arriendo.

Si bien el arriendo de tierras y la tercerizacion de actividades productivas se vienen desarrollando desde hace mucho tiempo, constituyen dos estrategias clave del enfoque productivo que promueve el agronegocio (Gras, 2009). El tipo de actividades que los productores encomiendan a terceros guarda directa relacion con los segmentos productivos definidos en el parrafo anterior, en el que se hace referencia a la taylorizacion de la produccion. La contratacion de empresas para realizar tareas de siembra, fertilizacion, pulverizacion terrestres y/o aereas y cosecha constituyen las tareas que con mas frecuencia se contratan. (6) De un modo creciente, los grandes productores expanden su escala productiva arrendando la tierra de pequenos propietarios para quienes la actividad agropecuaria no ofrece los mismos incentivos y tasas de ganancia que obtienen los grandes productores. Estas estrategias permiten aumentar la escala productiva, disminuir algunos de los costos de produccion y maximizar los beneficios economicos.

Aunque existen varias formas de organizar el proceso productivo, los pooles de siembra probablemente sean los que alcanzan la mayor eficiencia economica y los que de un modo mas paradigmatico articulan las innovaciones tecnologicas y gerenciales (Caceres, 2015a). (7) Son fondos especulativos para la produccion agropecuaria a gran escala en los que el proceso productivo es dominado por tareas gerenciales implementadas por contratistas (Manuel-Navarrete et al., 2009). Aunque existen varias formas juridicas, generalmente asumen la figura del fideicomiso financiero (Fernandez, 2009). En las regiones extrapampeanas, los pooles de siembra constituyen una de las formas de expansion de la agricultura y de la ganaderia industrial en territorios cubiertos por bosques nativos, a menudo ocupados por productores campesinos. En las regiones pampeanas, con frecuencia alquilan y cultivan tierras que pertenecen a pequenos y a medianos propietarios, quienes se transforman en rentistas (Murmis y Murmis, 2011). Si bien existen muchas variantes, los pooles de siembra generalmente firman contratos anuales y realizan pagos en efectivo o en especie (o una combinacion de ambas formas de pago). En general, asumen todos los costos operativos, absorben los riesgos productivos y comparten el riesgo del precio de los granos con el dueno de la tierra (Bell y Scott, 2010). Al arrendar tierra en diferentes regiones y paises, los pooles de siembra constituyen una estrategia confiable para diversificar el riesgo climatico y productivo, como asi tambien la incertidumbre economica y politica. En los ultimos anos, los pooles de siembra estan expandiendo sus actividades economicas mas alla de la agricultura y se diversifican hacia actividades comerciales y financieras. Esta expansion implica el desarrollo de nuevos vinculos con grupos economicos nacionales o extranjeros, no necesariamente vinculados al sector agropecuario (Murmis y Murmis, 2011). Como esta categoria productiva no fue capturada por los censos nacionales agropecuarios, no existen datos oficiales acerca de la magnitud que asume esta nueva forma productiva. Oyhantacabal y Narbondo (2011) estiman que hay unos 3700 pooles de siembra en la Argentina, que controlan entre el 7% y el 10% de la tierra agricola. El Tejar es el mas grande y siembra 1,1 millones de hectareas en la Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay (Bell y Scott, 2010). Gustavo Grobocopatel es el CEO de Los Grobo, otro pool de siembra que cultiva 250.000 hectareas, maneja 2,6 millones de toneladas de grano y genera ingresos por unos U$S550 millones anuales. Grobocopatel se refiere a si mismo como un "sin tierra" ya que su compania arrienda la mayor parte de la tierra que trabaja (Bell y Scott, 2010).

En sintesis, las nuevas tecnologias incorporadas al agro durante las ultimas decadas, con la asistencia de las innovaciones gerenciales a ellas asociadas, estan produciendo una profunda transformacion en el sector agropecuario que trasciende el campo tecnologico y redefine las relaciones de los productores con el trabajo, el capital y la tierra.

3. Aproximacion critica al modelo tecnologico

Si bien los sectores vinculados al agronegocio realizan una valoracion muy positiva de estas tecnologias (e. g., AAPRESID), tambien se han hecho escuchar algunas voces criticas que advierten sobre los efectos ambientales, economicos, sociales y politicos del modelo tecnologico dominante en el agro argentino (Pengue, 2000; Dominguez y Sabatino, 2010; Lopez-Monja, Poth y Perelmuter 2010; Rodriguez 2010; Villamil Lepori, Bovi Mitre y Nassetta, 2013; Diaz Roner, 2013). Tomando como marco general esta perspectiva critica, en esta seccion el analisis se focaliza en las particularidades que tiene el enfoque tecnologico dominante en el agro argentino y se discuten algunos de sus principales problemas e implicancias socioproductivas.

3.1. El "technological fix"

El termino "technological fix" (8) (en adelante TF) hace referencia a aquellas tecnologias que pretenden ser la solucion para un determinado problema, pero que en la practica no solo no lo solucionan sino que generan nuevos problemas. En un libro que aborda especificamente esta tematica, Rosner (2004) senala que los TFs son respuestas tecnologicas de efecto inmediato pero de efectividad discutible, que utilizan tecnologias inapropiadas y que crean mas problemas de los que solucionan. Weinberg (1969) explora las razones por las cuales las sociedades utilizan los TFs y se refiere a estos como el resultado de formular problemas de naturaleza social como si fueran problemas de indole tecnologica. Asi, se busca reducir la complejidad de los problemas sociales a niveles de complejidad mas manejables. Sin embargo, reducir su complejidad puede implicar no considerar factores importantes y, por lo tanto, generar efectos no previstos. En otras palabras, al "solucionar" un problema, los TFs pueden generar nuevos problemas (Scott, 2011).

El modelo tecnologico que impulsa la agricultura moderna es un buen ejemplo de lo que constituye un TF, ya que a partir de su capacidad para aumentar los rendimientos y la produccion global de productos agropecuarios, contribuiria a solucionar el problema del hambre en el mundo. El paquete tecnologico siembra directa-agroquimicos-transgenicos es tal vez la medida mas apropiada para describir este enfoque. Las semillas transgenicas constituyen el caso arquetipico ya que tendrian la capacidad de aumentar los rendimientos, utilizar menos agroquimicos y extender la produccion hacia territorios no aptos para la produccion agricola convencional.

Analizar las tecnologias que impulsa el agronegocio como TFs permite vincularlas con dos aspectos particulares de la problematica agropecuaria. Por un lado, la mayoria de los problemas productivos son "resueltos" incorporando algun tipo de insumo o equipo externo, generalmente de origen industrial. Por ejemplo, se promueve solucionar los problemas de fertilidad agregando fertilizantes quimicos en lugar de implementar un manejo menos extractivo de nutrientes, conjuntamente con practicas que permitan la recuperacion natural de la fertilidad del suelo; o aplicar pesticidas en lugar de promover un manejo que disminuya la emergencia/incidencia de las plagas y que promueva el control biologico. Por otro lado, a menudo se proponen soluciones de tipo tecnologico a problemas que en realidad tienen una naturaleza no tecnologica. El caso tipico que permite ejemplificar esta situacion se vincula a los reiterados intentos por abordar los problemas que enfrentan las sociedades modernas a nivel planetario a traves de innovaciones tecnologicas; se desconoce asi la raiz economica y politica de los problemas (9). Avery (1995), quien en su libro propone salvar el planeta a traves del uso de pesticidas y de plasticos, ejemplifica esta perspectiva

Para clarificar el concepto de TF se propone un ejemplo proveniente del campo de la salud: el caso de un paciente que para calmar el dolor recurre al uso frecuente de analgesicos, sin ocuparse de actuar sobre sus causas. Esta conducta proporciona al paciente alivios temporarios, pero no actua sobre lo que en realidad esta motivando el dolor. Esto plantea tres atributos dist[][]intivos que caracterizan a este enfoque: instantaneidad, transitoriedad y recurrencia. El ejemplo de los pesticidas mencionado mas arriba puede ayudar a comprender mejor estos atributos. El uso de un insecticida para combatir una determinada plaga produce un rapido efecto que permite al productor "eliminar" el problema de una manera rapida (i.e., instantaneidad). Pero en realidad, dependiendo del tipo de plaga que haya estado afectando al cultivo y del insecticida que haya usado, su efecto no se prolonga en el tiempo (i.e., transitoriedad). Al no haberse actuado sobre los motivos que generan la aparicion de la plaga sino solo sobre un emergente puntual, una nueva plaga (o la misma) se presenta al poco tiempo, lo que demanda nuevas aplicaciones de insecticidas (i.e., recurrencia). Esta critica tambien incluye a tecnologias que no dependen de insumos externos provenientes del sector industrial (i.e., las llamadas tecnologias de procesos). Por ejemplo, un cultivo puede tener problemas frecuentes de encostramiento superficial de suelo, lo que incide negativamente en la infiltracion del agua, la evaporacion y el intercambio gaseoso. Realizar un tratamiento con una rastra de dientes permite "solucionar" el problema de una manera inmediata (i.e., instantaneidad), pero al no atacar las causas que lo generan (por ejemplo, deficiente estructura del suelo), el problema pronto reaparece (i.e., transitoriedad) y demanda nuevos tratamientos (i.e., recurrencia).

Por lo tanto, la critica que aqui se presenta trata de ir mas alla de posturas binarias o dicotomicas del tipo "tecnologias endogenas" versus "tecnologias exogenas" (Herzer, Sujoy, Prudkin, y Helguera, 1977), o "tecnologias de insumos" versus "tecnologias de procesos" (Manuel-Navarrete et al., 2005). El eje de la discusion no se situa en torno a la procedencia de las tecnologias, ni tampoco a su grado de dependencia de insumos externos, sino a su capacidad (o no) para atacar las causas que generan los problemas productivos. Es decir, se formula una critica hacia aquellas tecnologias que, independientemente de su origen o tipo, se ocupan de atacar solo las manifestaciones sintomaticas de los problemas productivos, en lugar de ocuparse de controlar las causas que los generan.

La critica que aqui se realiza al concepto de technological fix no desconoce la necesidad (o conveniencia) de utilizar coyunturalmente este tipo de tecnologias ya que, en ciertos contextos, pueden ayudar a corregir algunas variables productivas que se encuentran en estado critico. Por el contrario, la critica se dirige a considerar este enfoque como la principal (y a veces la unica) estrategia tecnologica utilizada por la agricultura moderna para hacer frente a los problemas productivos. En otras palabras, en vez de focalizar la atencion en las manifestaciones sintomaticas de un determinado problema, seria conveniente tratar de comprender su naturaleza, para poder asi elaborar estrategias que ataquen las causas estructurales que lo generan. Esto implica desplazar el foco de atencion actualmente situado en torno a las "variables-sintoma" (por ejemplo, falta de nutrientes), para colocarlo en las "variables-causa" (por ejemplo, el manejo que afecta negativamente la fertilidad del suelo y el ciclado de nutrientes). Asi, estos sintomas no constituyen el objetivo final sobre los cuales actuar, sino mas bien "indicadores" que dan cuenta de la necesidad de realizar un analisis integral del problema a fin de comprenderlo mejor, para asi poder atacar mas eficientemente las causas que lo generan.

El enfoque en el que se basan estas tecnologias es reduccionista y no considera un abordaje sistemico que reconozca la complejidad y multidimensionalidad de los problemas agropecuarios. En consecuencia, no dan cuenta del problema en cuestion y ademas generan externalidades negativas que no estaban previstas o que no fueron suficientemente valoradas a priori. Las perspectivas monodisciplinarias agudizan el problema ya que realizan una lectura acotada de la realidad y ubican a la propia disciplina en una posicion dominante. Este es el caso tipico de la economia, que a menudo subordina razones a un orden estrictamente economico. Asi, la rentabilidad y la busqueda de las mayores tasas de retorno economico no solo se convierten en el prisma a traves del cual se observa la produccion agropecuaria, sino que tambien justifican acciones que desde la perspectiva de otras disciplinas serian desaconsejables o totalmente inapropiadas. (10) Lo mismo ocurre hacia el interior de las disciplinas. En agronomia, por ejemplo, prevalecen las areas productivistas por sobre las vinculadas al campo social o a la problematica ambiental. En ultima instancia, se repite la misma logica que aqui se menciona; es decir, la supremacia de la logica economica por sobre la consideracion de otras logicas o el analisis de otras perspectivas que permitan entender al problema en cuestion de una manera integral.

Un problema adicional derivado del uso de TFs tiene que ver con que su utilizacion bloquea la busqueda de otro tipo de soluciones. Scott (2011), refiriendose a los intentos por solucionar los problemas causados por la revolucion verde, senala que los nuevos TFs estan disenados para preservar el sistema tecnologico vigente tratando de "solucionar" sus errores con nuevos TFs, en lugar de tratar de pensar en sistemas alternativos. Y agrega que seria conveniente preguntarse si vale la pena conservar el sistema actual o si convendria pensar en otro tipo de sistema que parta de un abordaje distinto. En una linea similar, Drengson (2011) senala que los TF crean una especie de logica circular acerca de como deben solucionarse los problemas, en la que el mismo enfoque que creo el problema es utilizado para buscar nuevas soluciones. La perdida de efectividad del herbicida glifosato es un buen ejemplo que permite ilustrar este punto. Las semillas transgenicas con el gen RR permitian controlar malezas con glifosato. Pero en pocos anos muchas malezas se volvieron resistentes al glifosato (y tambien a otros herbicidas). Para superar este problema, Monsanto esta desarrollando cultivos transgenicos que combinan la tolerancia al glifosato con la del herbicida dicamba y Dow Chemical con la del 2,4 D. Se produce asi una especie de "escape hacia adelante" ya que en vez de buscar otro abordaje al problema, se insiste con el mismo enfoque y se recurre a otro TF que en pocos anos mas generara la emergencia de malezas doblemente resistentes (Caceres, 2015b), lo que probablemente genere mas (o nuevos) problemas ambientales, economicos y sociales y una mayor dependencia tecnologica y politica.

Este comportamiento deja afuera la posibilidad de explorar otros caminos o formas de pensamiento que puedan ofrecer perspectivas innovadoras. Por ejemplo, en general no se tienen en cuenta las perspectivas que ofrecen otras tradiciones cientificas (e. g., la agroecologia), la experiencia que sobre el problema tienen actores sociales no vinculados al campo cientifico o la importancia de considerar los arreglos sociales locales que norman las actividades productivas y la vida social de cada lugar y que son el resultado de negociaciones sociales gestionadas a lo largo de generaciones (sobre este ultimo punto, ver Lansing, 1991). En definitiva, como bien sugiere Belasco (2004), algunas de las soluciones que propone el TF no pueden ser entendidas como tales, sino que representan soluciones imaginarias o ficticias. Mas que solucionar los problemas que enfrenta el sector agropecuario, generalmente producen respuestas efimeras, que no se ocupan de las causas que generan los problemas y que demandan el uso recurrente de insumos tecnologicos industriales. (11)

En sintesis, el termino "TF" hace referencia a aquellas tecnologias que son presentadas como soluciones ciertas al problema en cuestion, pero que en realidad no solo no lo solucionan de una manera efectiva, sino que ademas generan nuevos problemas.

3.2. Subyugados por la tecnologia

Mas alla de las criticas que aqui se formulan, es innegable el interes y, en cierta medida, la admiracion que este tipo de tecnologias despiertan en la sociedad en general y en los productores agropecuarios en particular. Amplios sectores sociales perciben que los TFs solucionan los problemas para los que fueron disenados, subestimando o desconociendo los efectos negativos que estos pudieran causar. Esta admiracion esta vinculada con la idea de que la ciencia y la tecnologia tienen una capacidad (cuasi) ilimitada para solucionar los problemas que enfrenta la humanidad. Haciendo referencia al progreso tecnologico, Winner (2004) senala que en el siglo XX se asume como indiscutible que la unica fuente confiable que permite mejorar la condicion humana viene acompanada de nuevas maquinas, tecnicas y quimicos. Esta idea encuentra sus fundamentos en el concepto de "optimismo tecnologico", que fue generado como respuesta al informe del Club de Roma sobre los "Limites del Crecimiento" (Meadows, Meadows, Randers y Behrens, 1972); es decir, aquellas posiciones que presuponen que la ciencia y la tecnologia tienen la capacidad de respuesta necesaria como para hacer frente a los nuevos desafios que enfrenta la humanidad y para remediar las externalidades negativas que se manifiestan a lo largo del proceso. (12) Sin embargo, el escaso exito que ha tenido el sistema de ciencia y tecnologia para dar respuesta a los principales problemas que enfrenta actualmente el planeta (por ejemplo, el cambio climatico, la perdida de biodiversidad o la contaminacion ambiental) ponen en duda la validez de este concepto.

De los tres atributos mencionados antes como distintivos de los TFs, probablemente sea la instantaneidad el elemento mas importante a destacar desde el punto de vista del interes social. Mas alla de que el efecto tecnologico no sea prolongado, que demande acciones recurrentes dirigidas al mismo problema y que su uso no signifique una solucion "real", la inmediatez y contundencia de su efecto produce la idea de que el inconveniente ha sido solucionado de manera efectiva. En contraste, no ocurre lo mismo con las soluciones construidas desde otros enfoques (por ejemplo, la agroecologia). La instantaneidad no es precisamente el aspecto en el que se destacan las tecnologias que procuran atacar las causas estructurales que originan el problema. En general, las transformaciones encaradas por esta otra via requieren de un mayor tiempo para expresarse y sus resultados a menudo no muestran la contundencia de aquellas enmarcadas en el TF.

El concepto de "subyugacion tecnologica" (Caceres, Silvetti, Soto y Ferrer, 1999) resulta de utilidad para describir la relacion existente entre las sociedades y las tecnologias modernas. Desde el punto de vista etimologico, el termino "subyugar" presenta dos acepciones. Por un lado, significa seducir, cautivar o atraer; mientras que, por otro, significa conquistar, someter o dominar. La idea de subyugacion puede ser de utilidad para describir el vinculo entre las tecnologias de la agricultura industrial y los productores agropecuarios, ya que la relacion esta mediada por un conjunto de valoraciones que podrian implicar un sentimiento dual y contradictorio. Si bien los productores vinculados al agronegocio dependen en gran medida de la tecnologia que utilizan, al mismo tiempo son cautivados por su supuesta capacidad para brindar soluciones rapidas a los problemas productivos que enfrentan diariamente. Hasta cierto punto, podria especularse que tanto los productores agropecuarios como amplios sectores de las sociedades occidentales se han vuelto "adictos" a la tecnologia moderna.

Ahora bien, enfocando el analisis en el sector agropecuario, cabe preguntarse como es posible que los productores se sientan atraidos por una tecnologia que no soluciona realmente sus problemas y que genera efectos adversos. Intentar responder a esta pregunta implica, necesariamente, analizar el problema desde perspectivas que trascienden el campo tecnologico, en particular resulta necesario incorporar analisis economicos y politicos (ver proxima seccion). Aqui se adelantan algunos argumentos que tienen que ver con lo que se describe como la invisibilizacion y socializacion de sus externalidades negativas.

En contraste con la transitoriedad de los supuestos beneficios que estas tecnologias ofrecen, a menudo generan problemas complejos, sistemicos y de dificil solucion, tales como la contaminacion con plaguicidas, la perdida de biodiversidad o el efecto invernadero. Pero estos problemas pueden ser dificiles de observar por parte de los productores. El principal obstaculo radica en que son problemas cronicos que en general tienen efecto acumulativo y que no necesariamente expresan sus consecuencias adversas de un modo agudo e inmediato. Un buen ejemplo que ilustra este punto es la polucion que causan los pesticidas. Aun cuando resulta evidente que estos afectan la salud humana, su efecto causal univoco es dificil de determinar ya que la salud de las personas depende de cuestiones individuales (por ejemplo, aspectos geneticos o estilo de vida) y tambien de muchas otras cuestiones propias del ambiente con el cual interactuan. En consecuencia, salvo en aquellos casos en los que se genera algun impacto agudo (por ejemplo, la intoxicacion directa de un aplicador de agroquimicos o la contaminacion generada por un desastre de magnitud como el de Union Carbide (13)), sus consecuencias negativas son a menudo de dificil constatacion empirica. Ilustra esta situacion la denuncia realizada por un grupo de madres de un barrio periferico de la ciudad de Cordoba (Argentina) en contra de dos productores agropecuarios y un aeroaplicador acusados de afectar la salud de los vecinos por aplicar pesticidas cerca de sus viviendas. En este barrio, la tasa de ocurrencia de enfermedades graves (compatibles con el contacto con agroquimicos) era muy superior a la del resto de la ciudad (Carrizo Sineiro y Berger, 2012). En un fallo sin precedentes, la justicia encontro culpable a uno de los productores y al aeroaplicador. No obstante, la razon por la cual recibieron condena no fue la intoxicacion de los vecinos con agroquimicos sino la transgresion a una ley ambiental provincial (Caceres, 2015a).

En otros casos, aunque los efecto adversos esten bien constatados y sus consecuencias hayan sido demostradas cientificamente, se formulan objeciones o no se da entidad al problema. El impacto negativo, que sobre la provision de servicios ecosistemicos produce la expansion de la frontera agropecuaria en la Argentina (Tapella, 2011), constituye un ejemplo que ilustra este punto. Y la tecnologia que impulsa el agronegocio es precisamente uno de los factores clave que permite esta expansion (Zak, Cabido, Caceres y Diaz, 2008). A pesar de los efectos ambientales y sociales que tal proceso genera, los actores sociales de mayor poder economico y politico los discuten alegando que estas demandas no estan bien fundadas y/o que son formuladas por grupos fundamentalistas ecologicos (Silvetti, Soto, Caceres y Cabrol, 2013). En la practica, estas objeciones tienen un conjunto de implicancias temporales y sociales. Por un lado, se traslada a futuro la resolucion de un problema cuyas causas dependen de las acciones que en el momento presente llevan adelante determinados actores sociales; esto significa que se difiere temporalmente la atencion de los efectos negativos que causan el problema, los cuales deberan ser afrontados por las generaciones futuras. Por otro lado, no todos los sectores sociales son impactados del mismo modo por el problema. En el tiempo presente, los mas afectados son los actores locales y extralocales que directa o indirectamente se benefician de los servicios ecosistemicos hoy comprometidos. Pero a futuro, son los sectores sociales mas vulnerables los que sufriran las peores consecuencias ya que no disponen de suficientes recursos economicos como para hacer frente a los problemas emergentes (Montana, 2013). En sintesis, la invisibilizacion de los problemas y la socializacion de las externalidades negativas que genera la tecnologia constituyen dos caras de una misma moneda.

4. La tecnologia en contexto

Profundas transformaciones tecnologico-productivas y sociales acontecieron en el sector agropecuario argentino a lo largo de la historia. Estas ocurrieron tanto en la pampa humeda (Barsky, 1988), como en las distintas regiones extrapampeanas del pais (Barsky y Fernandez, 2008).

Segun Barsky (1988), en la region pampeana, la incipiente mecanizacion de algunas de las tareas agricolas que se observa a mediados del siglo XIX, le dio impulso a la produccion agricola. En esta primera etapa, que duro hasta principios del siglo XX, la produccion de cereales y de oleaginosas se combinaba con la implantacion de alfalfares para el ganado vacuno. Sin embargo, no fue la agricultura sino la ganaderia la que en aquel periodo introdujo las innovaciones tecnologicas mas importantes. La incorporacion del alambrado en 1854 fue sin dudas la innovacion mas relevante ya que permitio el aporreamiento de los campos y una mejor administracion del pastoreo bovino. A partir de la decada del '30, se interrumpio el proceso de tecnificacion de la agricultura y se observo un retroceso tecnologico general. Pero a partir de la decada del '50 se retomo el proceso de mecanizacion, se desarrollaron nuevas semillas y se comenzo a transitar de una manera decidida la senda de la modernizacion agropecuaria. En la decada del '60, la produccion agricola se recupero de la crisis tecnologica y productiva de 1930, y logro superar los volumenes productivos alcanzados en la decada del '50. Se inicio asi un periodo expansivo de crecimiento ininterrumpido que a mediados de 1980 se distinguio por una creciente especializacion productiva, por el uso de hibridos, por la mecanizacion total del ciclo productivo, por una mayor utilizacion de herbicidas (en soja) y de fertilizantes (en trigo), y por un mejoramiento y una especializacion en el manejo de la empresa agricola. Como resultado de este proceso, entre 1962 y 1984 se triplico el valor de la produccion agricola pampeana y se mas que duplico la productividad de la mano de obra (Obschatko, 1988).

Hacia finales de la decada del '80 comenzaron a cobrar relevancia los capitales no tipicamente agrarios y la integracion de la produccion primaria con los proveedores de insumos agropecuarios y con los complejos agroindustriales con capacidad para absorber los excedentes productivos. Este modelo encuentra sus limites como consecuencia de las crisis de la deuda externa (necesidad de divisas) y una creciente intensificacion de las exportaciones agricolas. En forma paralela, foros multilaterales internacionales (e. g., Organizacion Mundial del Comercio) promueven la liberacion de la produccion agropecuaria y una mayor regulacion privada del sector agroalimentario (Gras y Hernandez, 2013). Ya en la decada del '90, y bajo la hegemonia de politicas neoliberales (ver proxima seccion) y la globalizacion del sistema agroalimentario, se consolida un modelo de desarrollo agrario tendiente a favorecer la produccion de commodities orientados al mercado externo. Proceso favorecido por la expansion del capital en la agricultura y en el que ocupan un lugar destacado los agentes economicos mas concentrados y las economias de escala (Martinez Dougnac, 2013). Luego de las crisis del 2001, el nuevo gobierno mostro un distanciamiento de la ortodoxia neoliberal, pero mantiene un modelo agropecuario concentrador en lo economico, dependiente en lo tecnologico, con un fuerte componente extractivo y especializado en la produccion de commodities exportables (Caceres, 2015a). Asi, el modelo tecnologico que actualmente promueve el agronegocio reconoce su origen en la decada del '90, epoca esta en la que las politicas neoliberales brindaron un entorno propicio para su emergencia y consolidacion.

El mayor dinamismo que adquiere el sector agropecuario desde 1990 tambien tiene una incidencia directa sobre las regiones extrapampeanas. Historicamente, el area no pampeana estaba abocada a la produccion ganadera extensiva y a otras actividades productivas regionales como el algodon en Chaco, la cana de azucar en Tucuman o la vid en Mendoza. Pero durante las ultimas dos decadas se produjo una notable transformacion productiva que abarca fundamentalmente el area fitogeografica conocida como Region Chaquena. Esta region, historicamente abocada a la ganaderia vacuna y caprina realizada sobre pasturas naturales y bosque nativo, experimenta un fuerte proceso de avance de la agricultura intensiva y una intensificacion o semi-intensificacion de la ganaderia vacuna. Se produce asi una rapida expansion de la frontera agricola, proceso descripto como "agriculturizacion" (Zarrilli, 2010), "sojizacion" (Gonzalez y Roman, 2009) o "pampeanizacion" de las regiones extrapampeanas (Morello y Pengue, 2007).

4.1. Tecnologia y politica

La diversidad de aspectos y la complejidad de situaciones con las que se relaciona la problematica tecnologica demanda la consideracion de marcos referenciales mas amplios e integradores. En esta seccion se vincula la tecnologia con el campo politico; en particular, se analizan sus vinculos con el poder y el rol de distintos actores sociales.

Las tecnologias requieren de un ambito propicio para ser desarrolladas, puestas a punto, adoptadas y para lograr cierto grado de consolidacion y hegemonia. Este contexto favorable trasciende largamente el ambito tecnologico-productivo y se vincula con la esfera economico-politica. El paquete siembra directa-transgenicos-agroquimicos emergio en un momento en el cual la Argentina presentaba inmejorables condiciones para su incorporacion y afianzamiento. La decada del '90 representa el apogeo de las ideas neoliberales en la Argentina. Estas generaron las condiciones politicas, economicas, legales e institucionales que permitieron su rapida adopcion. El retiro del Estado, las privatizaciones, la instauracion de la convertibilidad, la desregulacion laboral, la promocion de la eficiencia y la escala productiva y la emergencia de nuevos marcos legales y juridicos fueron politicas clave que contextualizaron el proceso de cambio tecnologico. Politicas que no solo promovian un modo de encarar la produccion agropecuaria, sino que tambien definian una forma de entender al pais, el modelo de desarrollo impulsado y el rol que se le asignaba a la Argentina en el mundo. En este marco, cabe destacar un aspecto que pareciera ser menor pero que resulta decisivo si se observa el camino seguido por el sector agropecuario: la Argentina fue uno de los primeros paises en aprobar una legislacion que permitia el uso de transgenicos. En 1991, Argentina creo la Comision Nacional Asesora de Biotecnologia Agropecuaria (CONABIA), que es el organismo encargado de regular las actividades relacionadas con organismos geneticamente modificados de uso agropecuario. Si bien los productores argentinos no utilizaron transgenicos hasta 1996 (14), los ensayos y estudios de campo por parte de las companias de semillas comenzaron en 1991 (Burachik, 2010). Sin la creacion de la CONABIA y la rapida implementacion de la normativa especifica, esta tecnologia (y el paquete que la acompana) no se hubiera desarrollado en un contexto tan favorable.

Paralelamente, en la misma decada las politicas no favorecian a productores familiares y campesinos, quienes se sumergian en una de las crisis mas profundas de la historia argentina. Una combinacion de bajos precios internacionales de los granos y un aumento progresivo de los costos productivos impacto negativamente a pequenos y medianos productores. Aun cuando las retenciones a la exportacion de productos agropecuarios fueron eliminadas, una mayor presion fiscal, el aumento en el precio de los insumos y los servicios publicos privatizados colocaron a los productores mas chicos en una situacion critica. Tratando de buscar una salida y siguiendo las recomendaciones del gobierno, muchos productores trataron de modernizarse tecnologicamente y aumentar su escala productiva. Pero como no disponian de los recursos economicos necesarios, debieron tomar creditos bancarios. Las altas tasas de interes sumadas a la baja rentabilidad relativa de la agricultura hicieron que muchos de ellos no pudieran pagar los prestamos tomados y entraran en una espiral de endeudamiento que en algunos casos termino con el remate de sus campos (Giarracca y Teubal, 2004). Los campesinos tambien enfrentaron un periodo extremadamente critico. El desmantelamiento del Estado de Bienestar (Muller, Rapetti y Titiunik, 2002), el descuido de las economias regionales y el desinteres del gobierno por atender los problemas especificos del sector se sumaron a la crisis cronica que venian arrastrando las economicas campesinas durante las ultimas decadas y que se refleja en la descapitalizacion de sus predios, la emigracion de la mano de obra mas calificada y el desmantelamiento o el severo deterioro de la red de servicios publicos que los servian (Caceres, Soto, Ferrer, Silvetti y Bisio, 2010).

En consecuencia, entre 1988 y 2002, en la Argentina desaparecieron 88.000 explotaciones agropecuarias (21% del total), de las cuales 75.000 pertenecian a pequenos y medianos productores; y la superficie promedio de las explotaciones aumento un 25% (Teubal, 2006; Gras y Hernandez, 2008). Asi, el capital agrario dispuso de nuevos territorios donde expandirse. Pero este proceso no solo implico expansion geografica y concentracion economica. Como se indica mas arriba, fue tambien un proceso de profundas transformaciones tecnologicas y gerenciales. Amparados en los marcos legales generados por las politicas neoliberales y con los actores sociales mas vulnerables en crisis, el agronegocio conto con las condiciones propicias y el tiempo necesario como para poner a prueba el nuevo modelo productivo. Cuando estallo la crisis del 2001 y la Argentina se sumergio en un caos economico y politico, fueron nuevamente los sectores mas vulnerables los mas afectados. La salida de la convertibilidad y los altos precios internacionales permitieron a los productores vinculados al agronegocio obtener ganancias extraordinarias y expandir aun mas sus intereses productivos. Cuando a mediados de la decada pasada campesinos y pequenos productores comenzaron a recuperarse y a reorganizarse, el agronegocio no solo ya se habia expandido significativamente, sino que tambien se habia consolidado un nuevo modelo de acumulacion en el agro argentino. Asi, las politicas neoliberales de los '90 sirvieron como banco de pruebas para ajustar el nuevo modelo tecnologico y la crisis del 2001 genero las condiciones economicas y sociales que permitieron el desarrollo y la consolidacion de la estrategia impulsada por el agronegocio (Caceres 2015a). (15)

4.2. Los actores sociales

El agronegocio constituye un colectivo heterogeneo en el que no todos los actores tienen similares roles y responsabilidades, ni tampoco comparten del mismo modo sus beneficios economicos.

El sector industrial ha sido sin dudas el que mas se ha beneficiado como consecuencia de la expansion del modo de produccion propio del agronegocio. Es este sector el que controla el know how del paquete tecnologico dominante. En particular, las grandes corporaciones, que concentran gran parte de las exportaciones de granos y el mercado de agroquimicos y semillas, son quienes obtienen los mayores beneficios. La evolucion del mercado de semillas permite observar el creciente control que han alcanzado estas companias. Entre 1996 y 2006, el valor global de las semillas utilizadas en la produccion agropecuaria paso de U$S 45.000 millones a U$S 50.000 millones; o sea, solo presento un leve crecimiento. Sin embargo, durante el mismo periodo se registro un notable incremento en el mercado de semillas (las compradas por los productores). En 1996 era de U$S 15.000 millones, en 2004 de U$S 25.000 millones y en 2006 de U$S 30.000 millones. Es decir que en diez anos este mercado duplico su volumen. Esto indica que el uso de semillas propias o el intercambio de semillas entre productores cayo drasticamente durante los ultimos anos (Then y Tippe, 2009). En 2007, Monsanto, DuPont y Syngenta ya controlaban el 47% del mercado de semillas patentadas (Pechlaner, 2012). Las empresas extranjeras y nacionales, que producen maquinarias y equipos de uso agropecuario y las empresas argentinas que producen semillas y ofrecen distintos tipos de servicios, son tambien parte de este sector del agronegocio, aunque tienen una participacion significativamente menor.

Otro actor social clave lo constituyen los productores agropecuarios, aunque aqui tambien se observan importantes heterogeneidades. Como se senala anteriormente, muchos pequenos y medianos productores dejaron de ser tales como consecuencia de las politicas neoliberales impulsadas en la Argentina durante la decada del '90. Si bien actualmente el escenario economico y politico se ha modificado significativamente, pequenos y medianos productores siguen perdiendo protagonismo productivo. Ya no pierden sus campos a manos de los bancos como ocurria anteriormente, pero su menor competitividad relativa los conduce a arrendar sus tierras a grandes productores o a pooles de siembra. Este fenomeno no solo absorbe a los mas pequenos sino que tambien "tienta" a productores medianos. (16) Desde la perspectiva de los productores que toman esta opcion, el arriendo es conveniente pues garantiza un ingreso por adelantado y seguro, ya que es fijado en quintales de soja o dolares. Por su parte, las empresas pueden pagar arrendamientos elevados porque manejan una mayor escala productiva, mejores oportunidades de negocios y niveles de integracion economica que no estan disponibles para pequenos y medianos productores. Este proceso dispara el precio de los arrendamientos, los que son cada vez mas inaccesibles para los productores mas pequenos. De este modo, aun con condiciones muy distintas a las que dominaban en la decada de 1990, las nuevas estrategias del agronegocio (y las politicas agropecuarias que las contienen) continuan favoreciendo la concentracion economica y la exclusion productiva.

En el contexto actual, aun cuando los productores vinculados al agronegocio son beneficiarios directos del modelo, constituyen el eslabon mas debil del complejo (en particular, los pequenos y los medianos). En la practica, los productores son usuarios pasivos de una tecnologia que creen conocer ya que la manipulan con frecuencia, pero de la que en realidad solo manejan procedimientos generales, secuencias operativas y pasos de una "receta" cuyos fundamentos no conocen ni comprenden. En consecuencia, el uso de estas tecnologias por parte de los productores no responde a un aprendizaje reflexivo (Perkins, 1995) sino mas bien a un aprendizaje instrumental de tipo operativo (Caceres, 2007). Este paquete tecnologico promueve una relacion social profundamente desigual, ya que los productores no participan de ningun modo en su definicion y diseno, y operan como sujetos subsumidos al poder decisivo del sujeto social dominante (Garcia y Rofman, 2014). Del mismo modo que un obrero en una linea de produccion taylorista no puede decidir que hacer, ni cuando, ni como, porque pondria en riesgo el funcionamiento de la linea de produccion en su conjunto, los productores tampoco pueden apartarse de lo previamente estipulado por quienes disenaron el paquete tecnologico, so pena de comprometer el proceso productivo. Asi, su actividad productiva y su reproduccion social dependen de un conjunto de variables tecnologicas que no comprenden ni controlan. Su posicion subordinada los coloca en una situacion de alta vulnerabilidad, dependiente de las decisiones que en politica tecnologica y economica fijen las corporaciones y el gobierno, y sujeto a las tasas de extraccion de excedente que determinen quienes controlan las variables tecnologicas y economicas de las que depende su actividad productiva.

Los profesionales y los tecnicos vinculados al agronegocio constituyen el tercer actor social relevante al problema en cuestion. Cabe mencionar un amplio espectro de profesionales que de un modo u otro contribuyeron (o contribuyen) a la emergencia y consolidacion del modelo tecnologico dominante en el agro argentino. Aqui se incluyen profesionales de campos diversos (e. g.: agronomia, biologia, ingenieria, abogacia, economia, comunicacion social o relaciones publicas), quienes desempenan tareas muy distintas, como investigacion basica o aplicada, docencia, desarrollo tecnologico, prueba y difusion de innovaciones, o brindan el soporte legal, o social, o politico de las acciones que lleva adelante el agronegocio. Tampoco en este campo es posible realizar generalizaciones, ya que profesionales de una misma area suelen tener posiciones muy distintas en relacion con el tema.

Un parrafo especial corresponde a los ingenieros agronomos, quienes, en algunos casos, han tenido un rol determinante en la implementacion del modelo. En particular, aquellos que han disenado y puesto en marcha las estrategias politicas e institucionales necesarias para desarrollar, consolidar y proporcionar reconocimiento social al modelo tecnologico, o los directamente vinculados a las empresas que manejan el know how tecnologico. Tambien cabe mencionar el caso de los agronomos vinculados con las actividades de campo, aunque en muchos casos estos profesionales son solo instrumentales al modelo y, en cierto modo, ocupan una posicion subordinada similar a la de algunos productores agropecuarios (e. g.: el caso de los agronomos que operan como vendedores de agroquimicos). Cabe preguntarse hasta que punto los agronomos que cumplen este rol instrumental son realmente responsables de sus acciones o si en realidad son el producto social esperable de un sistema educativo y una sociedad con fuerte sesgo tecnocratico. Este constituye sin dudas un tema abierto al debate. Por ejemplo, algunos entienden que no es un problema intrinseco a estos profesionales, sino mas bien un problema del sistema educativo que en su formacion promueve y premia un pensamiento acritico acerca de las posibilidades que ofrece la tecnologia (Scott, 2011). Independientemente de cual sea la causa, el perfil tecnico resultante no es consecuencia del azar, sino el producto de una forma de entender la agricultura, el desarrollo, la ciencia y la tecnologia.

Sumberg, Thompson y Woodhouse (2013) senalan que la ciencia agronomica se asienta sobre procesos globales de transformacion enmarcados por la ideologia y alimentados por la busqueda de beneficios en el campo economico, politico o academico. (17) Asi, destacan la importancia de prestar atencion a como las cuestiones politicas contribuyen a definir los problemas que aborda la investigacion agronomica; es decir, reconocer la influencia que tiene el modo en que se definen los supuestos contextuales al problema de investigacion, los metodos que se utilizan para su estudio y las interpretaciones y valoraciones que distintos actores sociales tienen del problema. La forma en la que los problemas son definidos, delimitados y comprendidos determina cuanta atencion estos reciben, los metodos utilizados para su estudio y, en ultima instancia, el tipo de soluciones que seran propuestas y adoptadas. Tomando como punto de partida este marco general, proponen desarrollar una "agronomia politica" que ayude a redefinir la investigacion agronomica y que genere conocimientos y enfoques que contribuyan a comprender las actuales transformaciones del sector agropecuario, que considere las especificidades de diferentes contextos sociales y productivos y que incorpore en su analisis los conflictos sociales emergentes. Esta nueva investigacion agronomica deberia hacer mas explicitos los presupuestos politicos y economicos que subyacen a los objetivos y metodos de investigacion y ayudar a reflexionar acerca de quienes se benefician con los resultados de la investigacion, como y por que (Sumberg, Thompson y Woodhouse, 2013). La mencion que mas arriba se realiza, respecto al rol de algunos profesionales y en particular de algunos ingenieros agronomos, demanda la necesidad de repensar aspectos clave vinculados con su funcion laboral y con su formacion profesional. El desarrollo de una agronomia politica que redefina el modo en que se aborda la investigacion agronomica puede contribuir a redefinir tanto la tarea educativa como sus practicas profesionales.

El cuarto actor social aqui considerado es el Estado. Despues de las politicas neoliberales de la decada del '90, el nuevo gobierno electo luego de la crisis de 2001 ha logrado reencauzar la economia y atender demandas sociales basicas, y ademas proponer la discusion politica de temas clave para el futuro de la sociedad. Tal vez su aporte mas destacado ha sido retomar la iniciativa politica y rescatar el rol del Estado como ente regulador de la actividad economica.

Pero esta iniciativa deberia avanzar tambien en el sector agropecuario a fin de garantizar el bienestar social de un modo sostenido; por ejemplo, fijando politicas para los productores rurales mas vulnerables, atendiendo los problemas ambientales y garantizando la seguridad y la soberania alimentaria. Los campesinos y los pueblos aborigenes son los grandes perdedores de la expansion del agronegocio. El Estado deberia formular politicas especificas tendientes a garantizar su reproduccion social y mejorar su calidad de vida. Asimismo, la atencion de los problemas ambientales derivados de la expansion del agronegocio y de sus impactos negativos en las sociedades urbanas y rurales deberia constituir un area de interes prioritario para el gobierno. Por otro lado, deberia tener una posicion mas activa acerca de que y de como se produce en el campo a fin de garantizar la seguridad alimentaria de la poblacion. Las "fuerzas del mercado" dificilmente se ocupen de producir un conjunto de bienes y servicios ecosistemicos clave para la sociedad, sino mas bien aquellos que proporcionen una mayor renta, independientemente de cual sea su interes social. Seguramente, el paradigma productivista dominante va a subproducir bienes y servicios importantes, tales como alimentos de calidad, secuestro de carbono, regulacion del clima o la proteccion de la biodiversidad. Del mismo modo, el Estado deberia poner en lo mas alto de la agenda politica la discusion de un modelo agropecuario altamente dependiente del know how tecnologico controlado por empresas multinacionales. El diseno de politicas que fomenten abordajes productivos diferentes (e. g., la agroecologia) deberia ocupar un rol central en la estrategia de desarrollo nacional.

No obstante, la politica agropecuaria no parece estar moviendose en esta direccion y, en realidad, no muestra cambios significativos en relacion con la impulsada durante la decada del '90. El "Plan Estrategico Agroalimentario y Agroindustrial 2010-2020" propone para el ano 2020 aumentar la produccion de granos de cien millones a 158,7 millones de toneladas, incrementar un 80% la exportacion de productos agropecuarios primarios y aumentar en un 27% el area cultivada, actualmente ocupada por bosques nativos y pasturas (Ministerio de Agricultura Ganaderia y Pesca, 2010). Esto sugiere que la estrategia del gobierno apunta a expandir y/o intensificar la produccion agropecuaria y acelerar la conversion de capital natural en capital economico (Silvetti, Soto, Caceres y Cabrol, 2013). Esta politica guarda directa relacion con la necesidad de recaudar impuestos de exportacion, los que contribuyen a sostener las importaciones, parte del gasto social interno y a atender los pagos de la deuda externa. A pesar de las politicas progresistas implementadas en varias areas economicas, sociales y politicas, en el campo agropecuario se observa un sesgo "neoextractivista" que se apoya fuertemente en la explotacion de los recursos naturales. La logica basica que mueve a esta estrategia seria la siguiente: la explotacion de los recursos naturales genera recursos via exportaciones, los cuales son usados para atender compromisos externos y financiar politicas redistributivas de alto impacto social, lo que a su vez proporciona el apoyo social y politico necesario que permite convalidar el modelo (Gudynas, 2009). Asi, los impactos sociales y ambientales negativos son observados como "danos colaterales" que necesariamente ocurren, pero que en el futuro seran solucionados por el Estado o por el sector privado. En sintesis, bajo el presente modelo de desarrollo, el gobierno necesita las divisas que genera el agronegocio a partir de la exportacion de commodities agropecuarios.

5. Conclusiones

La tecnologia permite transformar la naturaleza, pero al mismo tiempo transforma a las sociedades que la utilizan de un modo profundo y sistemico. El actual paquete tecnologico impulsado por el agronegocio es un buen ejemplo que permite ilustrar este concepto, ya que no solo ha cambiado radicalmente la forma de producir sino que tambien ha modificado la forma de concebir el hecho productivo. Esta transformacion ha sido tan rapida y tan profunda que para muchos productores (e ingenieros agronomos) hoy seria impensable abordar el proceso productivo desde un paradigma tecnologico distinto del de la agricultura industrial. Los conceptos de TF y subyugacion tecnologica ayudan a conceptualizar el modelo tecnologico que impulsa el agronegocio y contribuyen a reflexionar sobre las limitaciones tecnicas de este abordaje productivo y sus vinculos con las estructuras de poder dominante.

En distintos ambitos nacionales e internacionales se destaca la eficiencia y la competitividad de la agricultura argentina. Sin embargo, un analisis mas profundo del tema permite observar que la supuesta competitividad economica de los productores vinculados al agronegocio se basa en tres cuestiones principales: (a) el acceso a nuevas tierras que permite expandir su actividad productiva; (b) el sistema juridico-legal que les permite apropiarse facilmente de la fertilidad del suelo y del agua; y (c) a que no deben rendir cuentas a la sociedad, ni tampoco internalizar los costos ambientales y sociales que genera su actividad productiva (Caceres, 2015a). Asi, la "eficiencia" del modelo productivo ocurre a expensas de la dilapidacion del capital natural y de los costos que internalizan otros actores sociales, ya sea via acumulacion por desposesion (Harvey, 2003) o a traves de la socializacion y el diferimiento temporal de sus externalidades negativas.

Debido a que existen importantes intereses en juego, no resulta facil cuestionar el modelo tecnologico dominante en la agricultura. Se hace referencia aqui a los intereses economicos que tiene el agronegocio a lo largo y ancho de su compleja red internacional de asociados y a los intereses de las empresas y organismos nacionales (publicos y privados) que contribuyen a desarrollar o a difundir la agricultura industrial; a los centros educativos que consideran a este modelo como el mas apropiado para canalizar las potencialidades del agro; y a los gobiernos que, con una vision de corto plazo, optan por un modelo de desarrollo neo-extractivista que no solo compromete la capacidad productiva futura de la Argentina, sino que favorece la concentracion economica. La fortaleza del modelo tecnologico radica en el hecho de que su poder trasciende largamente la esfera tecnologica. En otras palabras, poner en duda al actual modelo tecnologico implicaria no solo cuestionar a su cabeza visible (i.e., los agronegocios), sino tambien cuestionar a las instituciones (cientificas, educativas, legales y administrativas) y a las estructuras politicas que lo sostienen.

En estas condiciones no resulta facil pensar en un "cambio endogeno" del modelo tecnologico; es decir, un cambio generado desde las mismas estructuras que hoy lo sostienen. Esto no quiere decir, sin embargo, que la transformacion no sea posible. Pero para que ocurra, probablemente sera necesario incorporar algunos elementos externos a la ecuacion productiva, institucional y politica enunciada mas arriba. La organizacion de los sectores rurales perjudicados por la expansion del modelo y el creciente rechazo a la agricultura industrial por parte de algunos sectores urbanos preocupados por su impacto en la salud de la poblacion (Caceres, 2014) podrian ser algunas alternativas de resistencia que contribuirian a poner el tema en la agenda politica nacional. El campo profesional tambien representa un espacio importante de reflexion, debate y accion. En linea con lo que senalan Sumberg, Thompson y Woodhouse (2013), probablemente este sea el momento adecuado para comenzar a construir una agronomia politica para Latinoamerica. Una nueva agronomia que se ocupe no solo de sentar nuevas bases para la investigacion agronomica, sino tambien de realizar una evaluacion critica del modelo tecnologico dominante, de cuestionar y de reformular los supuestos en los que se basa la investigacion, la docencia y la extension agropecuaria; de analizar como las recientes transformaciones productivas estan impactando en las sociedades; de comprender mejor como ocurren los procesos de acumulacion en el agro contemporaneo; y de profundizar el analisis de los vinculos existentes entre la ideologia, la politica, y la ciencia agronomica.

Agradecimientos

Agradezco a colegas de la Universidad Nacional de Cordoba y de la Universidad Nacional de Salta por sus comentarios y sugerencias sobre la version preliminar del manuscrito. Este trabajo es una contribucion del Nucleo DiverSus y conto con el apoyo financiero de CONICET, la Universidad Nacional de Cordoba y el Inter-American Institute for Global Change Research (IAI) CRN 2015 y SGP-CRA 2015, el que cuenta con el financiamiento de la US Nacional Science Foundation (grants GEO-0452325 y GEO-1138881).

Notas

(1) Se entiende por modelo tecnologico a los patrones, normas y reglas que regulan la generacion, difusion/transferencia y adopcion/uso de las tecnologias agropecuarias. Incluye tanto los artefactos tecnologicos en si, como las tecnicas y procedimientos tecnologicos asociados. Los modelos tecnologicos se apoyan en una logica (social, economica, politica y simbolica) que no solo gobierna las reglas de produccion y utilizacion de las tecnologias, sino que tambien norma el modo en el que estas son evaluadas, valoradas y reconocidas socialmente. Los modelos tecnologicos dominantes responden a las logicas economicas y politicas predominantes en las sociedades y subordinan a los modelos tecnologicos alternativos, con los que disputan poder economico, politico y simbolico.

(2) El trabajo de campo fue realizado en el marco del Proyecto PIP 11420080100209 de CONICET y de los CRN 2015 y SGP-CRA 2015 del Inter-American Institute for Global Change Research. Estos proyectos analizaban los procesos de expansion del capital agrario en la Provincia de Cordoba (Argentina), las percepciones y las estrategias de apropiacion de servicios ecosistemicos que llevan adelante distintos actores sociales y las politicas publicas vinculadas al sector agropecuario. Durante el trabajo de campo se realizaron entrevistas en profundidad a distintos tipos de productores agropecuarios, a investigadores y tecnicos de campo, y a miembros de instituciones vinculadas con la problematica productiva, social y ambiental de la Provincia.

(3) En marzo de 2012, la CONABIA aprobo los eventos Bt11xMIR162xMIR604xGA2 (de Syngenta Agro SA) que brindan al maiz resistencia a algunos lepidopteros y coleopteros y tolerancia a los herbicidas glifosato y glufosinato de amonio. Ver [en linea]: http://64.76.123.202/site/agregado de valor/biotecnologia/55-OGM COMERCIALES/index.php.

(4) Ver [en linea]: http://www.casafe.org/pdf/Informemercadofitosanitarios2011.pdf

(5) La modalidad que promueve el agronegocio demanda cada vez menos la realizacion de inversiones espacialmente localizadas. Por ejemplo, (a) en regiones agricolas, los productores prescinden de alambrados internos para delimitar las parcelas de cultivo (y a veces tambien del perimetral); (b) no construyen estructuras fijas para almacenar granos (usan silos bolsa descartables); y (c) no es necesario construir grandes tinglados para guardar las maquinarias ya que contratan el servicio de terceros. Esta estrategia no solo tiene que ver con tratar de inmovilizar en bienes de capital la menor cantidad posible de recursos economicos, sino tambien con la busqueda de una mayor flexibilidad espacial.

(6) Los contratistas no son un nuevo actor social en la Argentina, ya que han estado presentes desde mucho antes que se implementara el paquete tecnologico que actualmente impulsa el agronegocio. Su aparicion se remonta al siglo XIX, cuando comenzaron a ofrecer los servicios de trilla de cultivos agricolas. Bisang, Anllo y Campi (2008) senalan que, segun consta en el Censo Nacional Agropecuario de 1998, existian en la Argentina solo 28.000 cosechadoras. Esta cifra es muy inferior al numero de explotaciones agricolas de la Argentina, lo que sugiere una presencia importante de contratistas rurales que prestan el servicio de trilla. Durante las ultimas decadas los contratistas han comenzado a ofrecer tambien otros servicios tales como la siembra, la fertilizacion y la aplicacion de pesticidas. Su importancia se ha incrementado de una manera significativa de la mano de la mano de la mecanizacion agricola y la intensificacion de la agricultura (Tort 1983; Forni y Tort 1991). En la actualidad, constituyen un actor social importante en la agricultura argentina y se han convertido en una pieza clave en la estrategia que impulsa el agronegocio.

(7) Sin hacer una referencia explicita a los pooles de siembra, Bisang, Anllo y Campi (2008) hablan de una categoria mas general: la "Empresa de Produccion Agropecuaria". De un modo creciente la produccion es desarrollada por empresas que no poseen tierras ni equipos, pero que operan como coordinadoras de factores productivos, corren con el riesgo de las operaciones y se convierten en epicentros de multiples contratos en el marco de redes productivas. Asi, lo que distingue a estas empresas no es la propiedad (o no) de la tierra o el acceso a los capitales, sino la funcion de coordinacion que la misma desempena en el nuevo modelo.

(8) No existe una traduccion apropiada del termino "technological fix". Una traduccion literal seria "arreglo tecnologico". Una aproximacion seria "soluciones tecnologicas ficticias o incompletas", pero se diluye el significado que a la expresion en ingles da la palabra "fix", en el sentido de que son soluciones tecnologicas rapidas y "sucias" del problema en cuestion. Por esta razon se utilizara el termino en ingles.

(9) El historiador norteamericano Leo Marx (1983) dice que los problemas mas urgentes que enfrenta la humanidad son producto de acciones humanas y destaca que son problemas politicos y no cientificos; por lo tanto, el progreso cientifico no puede ser la base para su resolucion.

(10) Por ejemplo, la expansion de la agricultura intensiva sobre territorios extrapampeanos es a menudo justificada con la necesidad de aumentar la produccion, generar empleo o desarrollar la region.

(11) Otter (2007) senala que el enfoque del TF fue alimentado durante el siglo XIX, se desarrollo en forma notable durante el siglo XX y actualmente se ha convertido en un verdadero monstruo. Segun este autor, por doscientos anos la tecnologia ha sido ofrecida como la unica solucion posible para si misma.

(12) Basiago (1994) refiere un ejemplo tipico de optimismo tecnologico. Si falta comida en el mundo, las innovaciones tecnologicas permitiran aumentar la productividad y expandir la frontera agricola. Semillas mejoradas, fertilizantes, pesticidas y sistemas de riego pueden desarrollarse para prevenir hambrunas. Si la calidad del ambiente es amenazada por la contaminacion, metodos mas efectivos para controlarla pueden ser creados. Si los combustibles fosiles se estan agotando, los ingenieros pueden encontrar formas para reducir los costos de prospeccion y extraccion, y los cientificos pueden desarrollar substitutos naturales o sinteticos. En sintesis, el optimismo tecnologico no solo se basa en los avances tecnologicos que van a proveer los elementos basicos que necesita la humanidad, sino que asume que la acumulacion de descubrimientos tecnologicos permitira cubrir las demandas de una poblacion mundial en continuo crecimiento.

(13) En 1984, en Bophal (India), fallaron los sistemas de seguridad de la compania estadounidense Union Carbide y se liberaron a la atmosfera gases extremadamente toxicos (por ejemplo, acido cianhidrico). Los productos quimicos eran utilizados para la elaboracion del insecticida carbaril, que se comercializa bajo el nombre de Sebin. Entre 15.000 y 20.000 personas murieron a causa del accidente (Dhara y Dhara, 2002).

(14) Este fue tambien el primer ano de comercializacion de cultivos transgenicos a nivel mundial. Segun GMO Compass, la Argentina fue el primer pais subdesarrollado en sembrar cultivos transgenicos. Brasil recien comenzo a sembrarlos en 1999 (ver [en lineal:http://www.gmocompass.org).

(15) Si bien las politicas impulsadas durante las ultimas dos decadas por el Estado nacional favorecieron la expansion del agronegocio y del modelo tecnologico dominante, es preciso reconocer que tambien se generaron algunas politicas publicas que intentaban dar respuesta a la situacion acuciante en la que se encontraban muchos de los pequenos y medianos productores. Durante la decada del '90 se destacan algunos programas como el Programa Social Agropecuario, el PROINDER y el Programa Minifundio de INTA. Estos programas estaban dirigidos a campesinos y a pequenos productores, y buscaban mitigar los impacto del modelo neoliberal. Luego de la asuncion del kirchnerismo se generan nuevos espacios institucionales y foros de discusion como la Subsecretaria de Agricultura Familiar (que luego devino en la Secretaria de Agricultura Familiar) y el Foro Nacional de la Agricultura Familiar (FoNAF). Desde el INTA se crean los Centros de Investigacion y Desarrollo Tecnologico para la Pequena Agricultura Familiar (CIPAF), con amplia cobertura geografica y delegaciones que cubren las distintas agroregiones de la Argentina. Recientemente, se sanciono la ley de "Reparacion Historica de la Agricultura Familiar para la Construccion de una Nueva Ruralidad en la Argentina", que propone promover la agricultura familiar y fortalecer la seguridad y la soberania alimentaria. En el plano internacional (MERCOSUR), se creo la Reunion Especializada sobre la Agricultura Familiar (REAF). Este es un foro de productores familiares, organizaciones e instituciones que tiene como objetivo generar propuestas de politicas publicas para la agricultura familiar en la region. A pesar de la diversidad de programas, foros, centros de investigacion y espacios politicos impulsados desde el gobierno nacional, hasta el momento no han logrado producir un impacto significativo en los sectores agropecuarios mas vulnerables.

(16) Entre 2011 y 2013, en el area centro-sur de la provincia de Cordoba, los precios de los arrendamientos variaban entre 13 y 22 quintales de soja, por hectarea, por ano (dependiendo de la zona y la calidad de los suelos). En la misma region, grandes empresas como la Aceitera General Deheza arriendan campos para sembrar mani. Durante la campana 2011-2012, para campos bien manejados y con buenos suelos, AGD pago hasta U$S 900/ha (en la campana 2012-2013, U$S 700/ha). Los contratos son por seis meses (lo que dura el cultivo de mani) y luego el dueno de la tierra puede sembrar trigo. Estos arrendamientos se hacen solo una vez ya que las empresas no estan interesadas en repetirlo (salvo que disminuya significativamente el precio de arriendo). Esto se debe a que el mani es muy exigente en fertilidad del suelo. La estrategia de la compania consiste en arrendar buenos campos para apropiarse en una sola campana de la fertilidad acumulada en el suelo. Como consecuencia de la caida de los precios de los commodities agropecuarios y el incremento de los costos de produccion (en particular, el relacionado con el control de malezas resistentes), en la presente campana los precios de los arrendamientos han disminuido significativamente.

(17) Sumberg, Thompson y Woodhouse (2013) concentran su analisis en

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Fecha de recibido: 6 de marzo de 2014

Fecha de aceptado: 17 de diciembre de 2014

Fecha de publicado: 1 de abril de 2015

Daniel M. Caceres

Universidad Nacional de Cordoba Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas (CONICET) Argentina

dcaceres@agro.unc.edu.ar
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Author:Caceres, Daniel M.
Publication:Mundo agrario: Revista de estudios rurales
Date:Apr 1, 2015
Words:16104
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