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TOMAS DE AQUINO Y LA RELACION ENTRE FILOSOFIA Y TEOLOGIA: UNA INTERPRETACION LITERAL DE LA SUMA DE TEOLOGIA I, Q. 1, ART. 1.

THOMAS AQUINAS AND THE RELATIONSHIP BETWEEN PHILOSOPHY AND THEOLOGY: A LITERAL INTERPRETATION ON SUMMA THEOLOGICA I, Q. 1, A. 1

La Prima pars de la Suma de Teologia de Tomas de Aquino fue escrita entre 1265 y 1268. Tales anos nos situan ante un Tomas cuyo pronunciamiento respecto de la relacion entre las disciplinas filosoficas y la sacra doctrina revelan un maduro saber especulativo. Inmediatamente despues, el Aquinate se aboco a comentar la Fisica aristotelica (1268-1269) y a pocos anos de distancia redacto comentarios a otras obras de Aristoteles, tales como la Metafisica (1270-1271) o los Analiticos posteriores (1271-1272) (Torrell, 2002, pp. 365-367).

Torrell, en su prologo de la Suma de Teologia nos habla sobre la fama de este texto. Y, como quien se dispone a mencionar alguno de sus meritos, menciona de inmediato el profundo conocimiento que demuestra su autor de la tradicion medieval, patristica y biblica, y tambien de los principales filosofos griegos y latinos (Torrell, 2005, pp. ix, 71-85). A lo que naturalmente podriamos anadir la sutileza y rigurosidad de sus deducciones y, sin lugar a dudas, la admirable relacion armonica entre fe y razon, puesta decididamente de manifiesto a lo largo de sus paginas (Torrell, 2002, p. 161-177).

La Suma de Teologia exhibe, en lo que aqui nos interesa, la asuncion del conocimiento racional por la fe. Es nuestro cometido abordar esta tematica solamente en la Prima pars, q. 1. art. 1, mediante la relacion entre filosofia y sacra doctrina. Para ello consideramos particularmente las brevisimas palabras del texto que prologa al articulo primero:

Y como nuestra intencion es que se comprenda bajo algunos ciertos limites [esta cuestion], es necesario, en primer lugar, investigar sobre la misma sagrada doctrina que es y a que cosas se extiende. Y con respecto a ello deben inquirirse diez cosas. La primera, sobre la necesidad de esta ciencia (S. Th., I, q. 1, pr.) (1).

La finalidad del texto senala la necesidad de la sacra doctrina. Esta sera la tarea del articulo primero, cuyo titulo--generalmente anadido por las traducciones y recogido por la idea primordial del corpus--plantea si resulta necesaria otra doctrina, ademas de las disciplinas filosoficas, para la salvacion del hombre. De esta manera la idea desplegada en el mentado articulo se anticipa en el prologo de la misma Suma cuando aqui las palabras de Tomas ya adelantan la necesidad de la justificacion de la existencia de la sacra doctrina y la insuficiencia de la filosofia para abarcar todo cuanto es. Veamos esto con mayor detenimiento.

En el proemio, Tomas adelanta con el termino "intencion" (intentio) la preocupacion universal del quehacer del teologo respecto de la aceptacion de la fe, mediada, a la vez, por explicar, o el querer de la razon de hacer asequible un saber reservado a pocos y que es de suyo esoterico. Tal vocablo alude no solo al prologo general de la obra destinado a los parvulos, para que estudien la fe catolica con animo y esfuerzo, sino incluso explicita la tension entre el saber humano y el saber divino advenido por fe. De alli que la nocion de "intencion" refleje para el Aquinate la necesidad de justificar la ensenanza de la teologia cual sapientia superior respecto de la totalidad del saber doctrinal que representa la filosofia.

En relacion con esto ultimo el texto claramente dice: "se comprende bajo algunos ciertos limites" (sub aliquibus certis limitibus comprehendatur). Tales palabras sintetizan la singularidad de la situacion, porque de la solucion a esta cuestion depende el equilibrio cristiano entre fe y razon. Sin embargo, desde una perspectiva mas amplia dicha tematica no deja de senalar el problema medieval de caracter existencial--no reductible a un mero ejercicio academico--planteado por la dificultad real que tiene todo ser humano al dar cuenta de un saber de fe no penetrable completamente por la razon. Y ante ello notamos el incomodo problema de pronunciarse sobre el saber que le compete a la razon y sus limites.

Aquello que la razon puede conocer y cuales son sus limites es explicable por la irrupcion de la revelacion en la historia de la humanidad. Este hecho significa que Dios se anonado, haciendose carne en su segunda persona como Jesucristo, para la salvacion de los hombres. Y es desde esta optica que Tomas piensa la relacion entre filosofia y teologia a partir de una clarificacion de la filosofia segun si misma. Por lo tanto, la posicion del Aquinate sera esencialmente la comprension de un teologo respecto de la filosofia (Torrell, 2005, p. 21).

Se torna conveniente, ademas, afirmar que la razon de dicha relacion entre ambas disciplinas es fundamentalmente teologica, pues late aqui la preocupacion por la desmesura de la racionalidad humana que afirma siempre la autojustificacion de la sabiduria humana y su independencia de la fe. Esto es lo que parece sugerir Tomas como trasfondo de la disputa en orden a una aceptacion de la teologia que emerge desde la gratuidad de la fe. Y es en definitiva por esta causa que la Suma de Teologia comienza con un articulo destinado a persuadir al hombre sobre la legitimidad de la filosofia y su compatibilidad con respecto al mensaje revelado (Lafleur, 1994, pp. 45-65; Lafleur & Carrier, 2005, pp. 261294; Brasa Diez, 1979, pp. 87-109; Di Giacomo Z., 2013, pp. 65-90; Florido, 2014, pp. 121-146; Florido, 2010, pp. 135-145) (2).

1. Un analisis de las objeciones: la Biblia y Aristoteles en defensa de la filosofia

Luego de esta breve introduccion, el articulo 1 presenta dos objeciones, un sed contra y el corpus. El articulo es sumamente breve y sin embargo tiene una importancia decisiva. Para comprender en que reside su relevancia, consideremos detenidamente cada una de las palabras de Tomas. El primer argumento dice:

Ante la primera se procede asi. Parece que no es necesario, ademas de las disciplinas filosoficas, tener otra doctrina. Pues el hombre no deberia atender a aquellas razones que estan sobre el, segun aquello de Ec. 3, 22: "no investigues lo que te es superior". Pero aquellas cosas que estan bajo la razon son tratadas con suficiencia en las disciplinas filosoficas. Por lo tanto, parece superfluo que haya otra doctrina ademas de las disciplinas filosoficas (S. Th., I, q. 1, art. 1, arg. 1) (3).

Las objeciones suelen comenzar dialecticamente. Se presenta una opinion bien fundada que contradiga la importancia de la tesis central que busca sostenerse. En este caso se otorga credibilidad filosofica a una suerte de conocimientos implicitos que aparecen minimamente desplegados por medio de la argumentacion que sigue a la tesis central. Y asi, cuando en la Suma de Teologia Tomas expresa que "parece que no es necesario", indica un universo de disciplinas cuyas doctrinas dicen con plena certeza lo que afirma explicitamente la tesis del argumento, a saber, la autosuficiencia de las disciplinas filosoficas. Mas lo que no dice de modo directo es esto: cuales son tales disciplinas y que afirman como doctrina (Lohrs, 1996, pp. 3-15).

Sin embargo, ello no invalida la comprension plena de la objecion. Las disciplinas filosoficas contienen bajo si la totalidad del saber, y dicho conocimiento es rigurosamente demostrativo. Las doctrinas aqui sostenidas y defendidas gozan de demostraciones ciertas y verdaderas, y provienen exclusivamente del ejercicio de la razon, en tanto y en cuanto se excluye la fe. De lo contrario, no habria autosuficiencia de la filosofia, sino opinion indebidamente argumentada, y asi se justificaria la existencia de otra doctrina. Ahora bien, a esta tesis la objecion anade una razon persuasiva. Se dice, por un lado, que la filosofia no necesita en modo alguno de la fe, por lo que podria interpretarse como paradoja, en tanto el argumento sobre el caracter innecesario de la fe proviene de un argumento de fe.

La objecion distingue dos ambitos: la naturaleza creada y Dios. Y segun ello, no habria una completa exclusion de Dios de la mente humana. Tampoco un incipiente ateismo, segun la cultura medieval en general y segun la objecion en particular. Habria mas bien una creencia en Dios en lo que atane al orden de la fe y de las costumbres. De esta manera, lo que aparece como trasfondo indica simultaneamente la creencia en Dios y su incompetencia con respecto al ambito cientifico. Y este desdoblamiento aqui provocado significa que quien ejerce como filosofo puede creer en Dios, pero no puede inmiscuirlo en su ensenanza, en su doctrina, o en su reflexion cientifica. Basta el conocimiento que otorga la filosofia para comprender toda la naturaleza. Dios quedaria reservado para un ambito personal, social y cultural, pero no para la ciencia.

Por una parte, se entiende que la filosofia es saber demostrativo respecto de la totalidad de la naturaleza. Por la otra, se sostiene que Dios creo el mundo y que ello es competencia de la fe. Tal situacion muestra el limite entre filosofia y teologia. La primera estudia la naturaleza creada, que es todo cuanto existe. En cambio, como doctrina de fe, la segunda careceria de sentido en el ambito racional. Segun dicha deduccion, lo que subyace a la argumentacion es la negacion de la presencia de Dios en la naturaleza, en tanto y en cuanto ella no daria testimonio del Creador, sino de si misma, desligada por completo de su causa, rompiendose asi la relacion entre Creador y creatura.

La exclusion de la fe, habiamos mencionado, provenia de un argumento de fe, segun aquella cita de Ec. 3, 22. En efecto, recordemos que Dios le dijo al hombre que no correspondia investigar lo que le era superior. En este contexto tal sentencia justificaria, por una parte, la exclusion de la filosofia respecto de la fe y, por otra, la afirmacion de que la filosofia investiga la totalidad de la naturaleza. Se aprecia tambien aqui la reduccion de la nocion de naturaleza, porque senala lo organico e inorganico creado por Dios, no a Dios mismo. Y segun esta tesitura, las disciplinas filosoficas seran aquellas que estudien tales ambitos. De esta manera se cierra magistralmente el argumento. No es que el hombre no quiera conocer a Dios, sino que Dios no lo ha permitido. No hay entonces soberbia, sino obediencia y humildad. El hombre sigue el mandato divino de conocer todo cuanto existe, hallando asi la filosofia una justificacion externa y superior a sus fuerzas. Y por ello concluye diciendo que es superfluo que exista otra doctrina aparte de la filosofia. Hasta aqui la objecion. La respuesta dice:

A la primera corresponde decir que, aunque haya cosas que sean mas altas para el hombre segun el conocimiento y no sean adquiridas por el hombre mediante la razon, empero lo son como reveladas por Dios, debiendo ser aceptadas por la fe. De alli que aquel texto anada: muchas cosas que estan por encima del hombre le han sido ensenadas. Y en estas cosas consiste la Sagrada Doctrina (S. Th., I, q. 1, art. 1, ad. 1) (4).

La respuesta de Tomas asume en parte la objecion. No niega que las disciplinas filosoficas estudien e investiguen toda la naturaleza creada, pero introduce una diferencia. La filosofia no considera todo cuanto es, sino todo cuanto es creado y lo material. Esta division de ambitos permite la incorporacion de la sagrada doctrina con un contenido preciso y con un modo de abordarlo. La filosofia adquiere conocimiento de la naturaleza por medio de la razon. Y lo que es superior a la razon humana--lo que, segun esto, seria incognoscible--es revelado por Dios.

El hombre estudia todo cuanto existe, es decir, la naturaleza organica e inorganica. Y todo ello lo conoce por sus propias fuerzas. En cambio, no debiendo aceptar nada que este por encima de la razon, a riesgo de que sea inexistente, acepta lo que le es superior por revelacion. Este es el centro del argumento que resuelve la primera objecion. Para que el hombre acepte aquello que le es superior, la revelacion de algun modo tiene que guardar relacion con la naturaleza y con la filosofia como disciplina que la investiga. Y he aqui el enlace: Dios se anonado haciendose hombre. De esta manera, dicha realidad es el punto de union entre la filosofia y la sagrada doctrina. Ahora bien, la filosofia estudia todo cuanto existe y, sin embargo, ello no significa lo mismo que la mera realidad creada. Con la encarnacion, entre todo lo que existe y el ambito de estudio propio de la filosofia esta tambien Dios Hijo. A lo revelado, dice Tomas, corresponde que sea aceptado. Y el contenido definitivo es la encarnacion del Hijo para la salvacion de los hombres.

Segun el texto, la teologia proviene de lo alto y la filosofia de nosotros. El origen es diferente y lo que se cuestiono en la objecion no es tanto el principio, sino el justo medio del encuentro entre ambas en orden a incluir la sagrada doctrina como disciplina. Por esa razon, el principio tiene cierta injerencia, pues si la filosofia proviene del hombre, entonces lo que no comience en el en tanto principio no tendra lugar, al menos en las ensenanzas doctrinales. Empero, la aceptacion de la sagrada doctrina para su completa inteligibilidad proviene de la fe. Y una vez aceptada esta premisa, la sagrada doctrina seria disciplina de pleno derecho.

Ahora bien, ante la inclusion efectiva de la sagrada doctrina como disciplina se advierte que su fundamento es diferente. La filosofia y la sagrada doctrina se llaman disciplinas porque hay en ellas una doctrina dispuesta a ser ensenada y transmitida. Pero mientras que la filosofia procede con fundamentacion en el esse creatural, la sagrada doctrina lo hace con fundamentacion en la palabra biblica. De esta manera, la nocion de disciplina se vuelve analoga porque, si de suyo es propia de la ensenanza de la filosofia, ahora tambien implica la transmision de la fe.

Consideremos ahora la siguiente objecion, que dice:

Ademas [toda] doctrina no puede ser sino del ente, pues nada se sabe si no es verdadero, lo cual se convierte con el ente. Pero todos los entes son tratados en las disciplinas filosoficas, y tambien Dios, y de ahi que alguna parte de la filosofia se diga teologia o ciencia divina, como se evidencia por el filosofo en el VI libro de la Metafisica. Por ello no fue necesario, ademas de las disciplinas filosoficas, tener otra doctrina (S. Th., I, q. 1, a. 1, arg. 2) (5).

Una primera lectura manifiesta la inclusion de Dios en la filosofia. Pero tambien se nota que en la primera objecion se comprendia que Dios, sujeto absoluto de la sagrada doctrina, no era competencia de la filosofia. De ahi que la cita biblica se refiera a no investigar lo que es superior al hombre. Hasta aquella objecion el limite de la filosofia era la comprension de la naturaleza, pero ahora el limite se ha extendido. Si la respuesta de Tomas a la primera objecion le otorgaba lugar a la sacra doctrina como disciplina, entonces esta segunda objecion--coincidiendo en parte con la primera respuesta--acepta la sagrada doctrina como disciplina bajo una resignificacion con la que Tomas no estaria del todo de acuerdo. Ahora Dios es parte del estudio de la filosofia, cuya disciplina lleva por nombre teologia o ciencia divina.

La ensenanza, dice el texto, es siempre sobre los entes. La filosofia se dividira, en consecuencia, segun los tipos de entes. Algunas partes de la filosofia, o lo que es lo mismo, algunas de las disciplinas del corpus completo del saber, estudiaran los entes inorganicos y otros los organicos, segun sus especificaciones y diferencias. Y ahora, entre los entes, se menciona a Dios. De ese modo, la totalidad de la filosofia no se restringe a las disciplinas fisicas o matematicas, porque se expande a la teologia o filosofia divina por tratar acerca de Dios (Lorenz Daiber, 19992000, pp. 143-153). Y de aqui la convergencia terminologica entre las expresiones "teologia" y "ciencia divina" o "filosofia divina". Todas ellas expresan que el saber sobre lo divino puede ser ensenado como parte de la filosofia y que, por ello, es explicable por medio de la razon.

El argumento es concluyente. En la objecion se menciona la teoria de los trascendentales y la consecuente convertibilidad entre el verum y el ens. Y esto importa, porque su convertibilidad aparece decididamente como el fundamento natural y la fuente desde la cual la razon humana conoce y piensa, cuya consecuencia es la certeza del razonamiento. La inclusion de la ciencia divina, como parte integrante de la filosofia, tambien indica que esta disciplina se despliega pronunciandose con verdad acerca de Dios. Por ello no seria necesaria otra doctrina.

Si antes la filosofia no contemplaba la posibilidad de un estudio racional sobre Dios, ahora lo acepta, excluyendo, sin embargo, al Dios de la fe, el cual, diriamos, sigue siendo parte de la creencia personal o cultural, pero no estrictamente cientifica. Al preguntarnos por cual es la consecuencia de este planteamiento, entendemos que aqui se expresa la escision entre una comprension de Dios segun la revelacion y la existencia de una filosofia que estudia a Dios como ente verdadero, deduciendo cuales son sus caracteristicas reales y cientificas. Es decir, parece que Dios entraria bajo la consideracion de la razon natural.

La objecion es, para la mente de un medieval como Tomas de Aquino, ciertamente destructiva. La separacion entre el Dios revelado de la fe y el Dios para la filosofia, si bien no es un constructo (porque es un ente real y verdadero, no devenido del mero ingenio o de la imaginacion), es inaceptable, porque eventualmente conduciria a fuertes equivocos respecto de quien es Dios. Detengamonos ahora en la respuesta.

A la segunda corresponde afirmar que la diversa razon de lo cognoscible lleva a la diversidad de las ciencias. En efecto, la misma conclusion demuestra el astronomo y el [filosofo] natural, como por ejemplo, que la tierra es redonda; pero el astronomo por medio de la matematica, a saber, por la materia abstracta, y en cambio el filosofo natural, por medio de la consideracion de la materia. De donde nada prohibe que sobre las mismas cosas traten (i) las disciplinas filosoficas segun que son cognoscibles por la luz natural de la razon, y (ii) otra ciencia, segun que se conoce por la luz de la divina revelacion. De ahi que la teologia, que pertenece a la sagrada doctrina, difiere segun el genero de aquella otra teologia que se coloca como parte de la filosofia (S. Th., I, q. 1, a. 1, ad. 2) (6).

Hasta el momento las expresiones "filosofia" y "ciencia" parecen intercambiables. Las disciplinas filosoficas tienen ahora una razon que explica su pluralidad, y ella no es otra que "la diversa razon de lo cognoscible", lo cual referencia, inmediatamente, que los entes tienen una forma de cognoscibilidad y que, consecuentemente, pueden ser y son conocidos por los hombres. Las razones o formas son llamadas tambien especies y dicen que entes estamos conociendo. De este modo, la filosofia se diversifica segun los entes reales, o con sustento en la realidad, y no segun los entes de razon.

Ahora bien, el texto continua senalando, a partir de la previa diferencia, la mutua relacion de dos disciplinas segun el ente considerado. Pues la diversidad de las partes de la filosofia no obstaculiza su relacion armonica entre distintas areas del saber ni la utilizacion de investigaciones de una en otra diferente. Esto dice Tomas con el ejemplo de la astronomia y la fisica. Y este ejemplo es util por analogia en orden a la teologia.

Una cuestion es la division de la filosofia en sus partes o disciplinas, como la matematica y la fisica, y otra la division de la filosofia y su relacion con la teologia. En el caso de la filosofia se comprende que todas sus partes se distingan--esto es, que no se reduzcan por univocidad a una sola--y, sobre la base de esa distincion, que se presten mutua colaboracion. Esto es comprensible por el hecho de que todas son disciplinas filosoficas fundadas sobre los entes cognoscibles por la razon. En cambio, en la teologia esta logica del razonamiento no es tan evidente, excepto que, a Dios, sujeto absoluto de la teologia, pueda referenciarselo de dos maneras. Por un lado, Tomas acepta que pueda estudiarse a Dios segun la razon, bajo los nombres de filosofia divina, ciencia divina o teologia. Mas no acepta que sea el unico modo, en virtud de los peligros considerados anteriormente. De ahi la necesidad de distinguir dos teologias. Por una parte, la teologia filosofica que estudia a Dios segun la luz natural de la razon y, por otra, la teologia como parte integrante de la sacra doctrina, cuyo conocimiento proviene de la luz divina de la revelacion. Empero, la necesidad de colocar aqui una teologia no enteramente filosofica senala principalmente su superioridad con respecto a aquella filosofica, para juzgarla, orientarla, corregirla y facilitarle su comprension de los misterios de la revelacion.

No hay que comprender simplemente que Tomas reconoce la existencia de dos teologias. De un lado, la teologia como sacra doctrina; de otro, como ciencia filosofica. Analicemos ello con mayor detenimiento. En primer lugar, notamos que esta diferencia proviene del principio considerado. El primero es la fe y el segundo la razon. En su mutua relacion no debemos ver otra cosa que la injerencia de la sacra doctrina en la teologia filosofica. Y esta es la analogia acentuada por Tomas. Asi como ocurre con la matematica y la fisica, asi con la teologia filosofica y la teologia sagrada.

En segundo lugar, y como deduccion de esta primera parte, se evidencia que el Aquinate no adjunta la teologia sacra a la filosofica sin mas. Su razon es que, una vez distinguidas, la primera de ellas pueda pronunciarse sobre el saber de la teologia filosofica, y asi el mapa de ciencias se dividira en las disciplinas filosoficas y en la disciplina de la teologia sacra. Y en esta division la sacra doctrina se establece como ciencia superior a las demas, incluida la teologia que forma parte de la filosofia.

2. Asuncion y legitimidad de la filosofia en orden a la reflexion teologica

Despues de las objeciones en las que la filosofia se posiciona como saber universal, a causa de su conocimiento exhaustivo sobre la creacion y sobre Dios, consideremos ahora las palabas del sed contra:

Pero contra esto se dice en II, Tim. 3, 16: Toda la Escritura, divinamente inspirada, es util para ensenar, argumentar, corregir, y formar para la justicia. Sin embargo la Escritura, que es divinamente inspirada, no pertenece a las disciplinas filosoficas, que son descubiertas segun la razon humana. Por ello es util, ademas de las disciplinas filosoficas, que haya otra ciencia divinamente inspirada (S. Th., I, q. 1, a. 1, s.c.) (7).

Recordemos que ambas objeciones tienen en comun la inaceptabilidad de la sacra doctrina. La primera justifica su rechazo desde la Escritura y la segunda desde Aristoteles. Dejando de lado las diferencias entre tales objeciones, el sed contra arremete contra ellas con verdadera fuerza persuasiva. Si las disciplinas filosoficas son tales en virtud de la doctrina profesada, que es debidamente fundamentada, la sacra doctrina es disciplina porque tambien cumple con tales condiciones. Su verdadero fundamento es Dios y lo que El dijo de si--segun aquello de "divinamente inspirada"-. Y por esta condicion de disciplina, la filosofia tiene verdaderamente la autoridad para ensenar, ya argumentando algun saber o corrigiendo algun error. Y si ello es asi, mayormente lo sera para la sacra doctrina que se sostiene en la imposibilidad de que Dios se equivoque o contradiga. De esta manera la autoridad de la sacra doctrina rige sobre todo saber filosofico de la misma manera que la filosofia sobre algun saber que le competa. Ella ensena, argumenta y corrige el cuerpo del saber filosofico en su totalidad.

Segun lo anterior, pareceria que el sed contra basta por si mismo con respecto a las objeciones. Sin embargo, no logra mostrar con precision de que manera la filosofia es util a la teologia. Y por ello, si bien el esquema de Tomas sobre el orden de las ciencias es comprensible, sigue pareciendo que el enlace entre la filosofia y la teologia es, en cierto sentido, forzado, pues la claridad de su relacion ha sido mostrada, de momento, solo en forma generica. Por lo tanto, es necesario que el principio del saber este en la misma filosofia. Y esta es la respuesta definitiva de Tomas de Aquino en el corpus, que dice:

Respondo diciendo que fue necesario para la salvacion humana que hubiera cierta doctrina segun la revelacion divina, ademas de las disciplinas filosoficas, que sea descubierta por la razon humana. En primer lugar, sin duda, porque el hombre se ordena a Dios como a cierto fin que excede la comprension de la razon, segun aquello de Isaias 64, 4: !Oh Dios, ningun ojo vio lo que preparaste para los que te aman! Sin embargo conviene que el fin sea pre-conocido por los hombres, quienes se ordenan al fin segun sus intenciones y acciones. De donde fue necesario para la salvacion del hombre que en cierto modo aquello se hiciera evidente por revelacion divina, que excede la razon humana. Y tambien, para que puedan investigarse por la razon humana aquellas cosas referidas a Dios, fue necesario para el hombre instruirse en la revelacion divina. Porque la verdad sobre Dios, fue descubierta por pocos por medio de la razon, y por largo tiempo y con mezcla de numerosos errores se mostro al hombre, y, sin embargo, del conocimiento de dicha verdad depende toda la salvacion del hombre que esta en Dios. Por ello, para que la salvacion llegara a los hombres de modo mas conveniente y seguro, fue necesario que se instruyeran sobre las cosas divinas por la divina revelacion. Y por ello fue necesario que, ademas de las disciplinas filosoficas, descubiertas por la razon, hubiera por revelacion una sagrada doctrina (S. Th., I, q. 1, a. 1, co.) (8).

La respuesta comienza con una afirmacion propia de la sacra doctrina. Vemos que la finalidad de todo saber debe guardar relacion con el destino del hombre. Si las objeciones y el sed contra giran en torno a la importancia de que la teologia sacra sea ciencia (Celada Luengo, 2010, pp. 33-62), es porque las ciencias deben a su manera dar cuenta de la finalidad del hombre. Y asi, lo que la persona piense sobre los conocimientos adquiridos es esencial para su salvacion.

Aqui se evidencia el enlace entre el principio y origen de la sacra doctrina y el hombre que la descubre. Lo primero atane a la revelacion, cuyo fin esta en la salvacion de la humanidad. En cambio, lo segundo referencia la disposicion humana para recibir el mensaje evangelico. Y ello en el ambito de las ciencias significa que la sacra doctrina requiere, para ser recibida en su totalidad, la condicion humana de una vida dispuesta. Dicha disposicion se traduce como la preparacion mediante las disciplinas filosoficas, pues ellas nos dirigen y preparan para la libre recepcion de la fe en la medida que Dios asi lo quiera. De ahi que la nocion de descubrimiento de la sacra doctrina no equivalga a la de la filosofia en general. En filosofia, "descubrir" supone que la razon humana aprehende primero y principalmente los entes naturales por medio de la razon (Herrera, 2014, pp. 230242). En la sacra doctrina, "descubrir" supone que la razon humana aprehende fundamentalmente por la fe. Es ella la que ilumina la razon y quien la conduce hacia la vivencia del misterio de la revelacion. Asi se armonizan ambas disciplinas, filosofia y teologia sagrada, en la vivencia integra de la persona.

La respuesta completa de Tomas se manifiesta en dos planos: por un lado, la antropologia, y por el otro, la revelacion. La coherencia de ambos en la vida tambien debe quedar reflejada en las ciencias. De ahi que la subordinacion de todas las disciplinas filosoficas a la teologia sagrada y su adecuada interrelacion transparente al mismo tiempo un universo ordenado y una vida en tension a Dios mediante su conocimiento. Ambos planos importan. La filosofia, cuyo saber expresa un conocimiento cierto y armonico entre las disciplinas que la conforman, es, en tanto atane al ser humano, principio incuestionable del saber. La fe respecto de las Escrituras, fundamento de la sacra doctrina, es un obsequio divino que no elimina, sino que exige, cierto despliegue de las disciplinas filosoficas.

La filosofia, en cuanto se entiende como saber de las causas descubiertas por la razon respecto de la contemplacion e indagacion de la naturaleza, es primera o anterior respecto de la sacra doctrina. Esta prioridad quoad nos, al igual que la sacra doctrina, se ordena a Dios. Ambos saberes lo hacen de diferente manera. En el caso del saber filosofico se alcanza a Dios de un modo difuso y oscuro, segun la afirmacion que dice "excede la comprension de la razon" y sin embargo es "pre-conocido por los hombres". Entre ambas notas aparecen dos caracteristicas: i) Dios nos espera con infinito amor; ii) conquistamos tal fin segun nuestras intenciones y acciones. La primera no solo es una exigencia de la sacra doctrina, sino que, incluso, trasladada al saber filosofico, se transforma en un puente entre aquellas dos notas. A Dios lo conocemos in via de modo oscuro e incierto. Y en cuanto tal decimos que la incomprension de la razon no es negacion o desconocimiento absoluto. Es tension cierta hacia Dios, aunque incierto es el camino. La vivencia del amor arroja luz sobre dicha tension, porque nos orienta hacia el mismo Dios que es amor. Y si esta vivencia del amor abraza las intenciones y se concretiza en las acciones, entonces in via nos dirigimos a Dios. De ahi que entre las ciencias exista un fin personal que es transversal a todo saber y que es justamente el amor a Dios. Este fin se vuelve ciencia cuando aquello que in via aparecia como oscuro entre las disciplinas filosoficas, ahora, en la sacra doctrina, se aclara. De este modo, la claridad del fin personal, que es Dios, solo se da en la sacra doctrina; en razon de ello el texto dice que "fue necesario para la salvacion del hombre que en cierto modo aquello se hiciera evidente por revelacion divina, que excede la razon humana".

Hasta aqui el texto cimienta las bases de un saber acerca de Dios. Por una parte, la prioridad quoad nos de la filosofia (Sanz, 2004, pp. 911-929), cuyas notas serian (i) su independencia tensional respecto de la teologia sagrada en virtud de la gratuidad de la fe, (ii) su apertura a la misma y (iii) su indigencia en la comprension del ser divino. De todas ellas se sigue la libre necesidad de la sacra doctrina. A partir de este punto la respuesta del Aquinate profundiza en algunos matices del conocimiento divino. Si por medio de la filosofia o ciencia divina el hombre alcanza a tener un conocimiento de Dios real y oscuro, por el asentimiento a la revelacion--y la comprension de que ella es verdadera ciencia sagrada--ahora es posible que la oscuridad de la razon desaparezca en parte. En la medida en que nuestra condicion sea in via, la oscuridad de la razon sera doble, por la ausencia de la fe, esa oscuridad sera mayor; pero por la luz de la fe, sera menor. Empero, cuando nuestra condicion humana sea in patria, conoceremos sin velo.

Esta capacidad de la razon para profundizar el misterio divino in via solo es posible por la revelacion que sienta las bases para una mejor y mayor comprension de Dios. Esta es la diferencia respecto de la ciencia de la teologia. Ellas tienen el mismo subiectum, que es Dios, y un genero diferente segun el origen. La teologia filosofica alcanza un saber racional respecto del ser divino y que es caracterizado asi: porque la verdad sobre Dios fue descubierta por pocos por medio de la razon, y por largo tiempo y con mezcla de numerosos errores se mostro al hombre. En cambio, la teologia sacra--superior a la filosofica y no alcanzada simplemente por medio de la razon, sino ayudada por la fe--dirige y corrige las imperfecciones del conocimiento racional de Dios, porque en ella descansa toda la salvacion del genero humano. Esto es, a las afirmaciones conclusivas de la teologia filosofica, la sacra doctrina las juzga con asentimiento, o bien las matiza o rechaza. En todos estos casos la fe se comporta como directriz luminica respecto de un intelecto que, en estas condiciones, se presenta mas sombrio.

Dicha afirmacion previa sobre la responsabilidad que le cabe a la sacra doctrina es en definitiva la verdadera finalidad de esta ciencia. Y ese es el norte que guia este articulo de la Suma en particular. De esta manera concluye el Aquinate su reflexion, al afirmar la necesidad de obtener cierta certeza respecto del destino del hombre, cuando enuncia: "fue necesario que, ademas de las disciplinas filosoficas, descubiertas por la razon, hubiera por revelacion una sagrada doctrina".

3. Consideraciones finales

En torno a la relacion entre filosofia y teologia hemos querido ofrecer una reflexion literal de un texto clave como el que aqui tratamos. Antes que abordar esta tematica en forma generica y transversal, buscamos repensar a Tomas de Aquino de un modo mas cenido segun esta obra. La Suma de Teologia, obra prototipica del saber escolastico a juicio general de la historia de la filosofia, ha sido la ocasion concreta para mostrar la vitalidad del pensar tomistico en torno a esta problematica de caracter transhistorico.

El alcance de la filosofia en la teologia configura este ultimo saber de modo particular en dos momentos trabados armonicamente. La teologia, mediada por la fe, trataria en un primer momento sobre Dios, haciendo las veces de principio y fundamento de este saber. Su segundo momento es aquel que le corresponde a la razon. Y asi el momento racional, sujeto a aquel de la fe, es el principio natural por el cual buscamos comprenderlo.

El primer momento referencia la sacra doctrina; el segundo, la metafisica o teologia natural y filosofica. Empero, segun lo hasta aqui expuesto, tales momentos no son partes diferentes y separadas de suyo, como si fuesen dos ciencias con subiecta diversos, sino una misma ciencia que trata sobre Dios desde dos generos diferentes. Por un lado, el antropologico, porque se aborda a Dios, subiectum de la teologia, desde la razon; y por el otro, el divino, porque el hombre se vuelve exegeta de la Escritura segun la fe, en tanto orienta el conocimiento de la revelacion.

Por lo demas, hacemos notar la resignificacion operada en la nocion de filoso fia. Su limite es la libertad de la razon (natural) sobre la naturaleza. La fe incorpora, asume, atraviesa y dirige el pensar filosofico en lo que respecta a Dios y la creacion, expandiendo el horizonte de comprension racional. De esta manera la filosofia (i) no se opone a la teologia, (ii) le queda sujeta interiormente (porque bajo cierto respecto le es constitutivo su pensar), y (iii) no se opone a la fe y se halla presupuesta y en tension hacia aquella.

Por la filosofia se contempla a Dios imperfectamente e in via, en tanto este saber senala un conocimiento racional sin fe y expuesto a la trascendencia. En cambio, por el conocimiento infuso de la fe, se senala la contemplacion de Dios de modo mas perfecto que el filosofico, por cuanto culmina en la vida sobrenatural in patria ante Dios.

doi:10.11144/Javeriana.uph35-70.arft

Referencias

Brasa Diez, M. (1979). La filosofia en el mundo de Tomas de Aquino. Studium, XIX(1), 87-109.

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JOSE MARIA FELIPE MENDOZA *

* Universidad Nacional de Cuyo, Cuyo, Argentina-CONICET, Buenos Aires, Argentina. Correo electronico: josefelipemendoza@hotmail.com

Para citar este articulo: Mendoza, J. M. F. (2018). Tomas de Aquino y la relacion entre filosofia y teologia: una interpretacion literal de la Suma de Teologia I, Q. 1, Art. 1. Universitas Philosophica, 35(70), pp. 131-149. ISSN 0120-5323, ISSN en linea 2346-2426 doi:10.11144/Javeriana.uph3570.arft

(1) "Et ut intentio nostra sub aliquibus certis limitibus comprehendatur, necessarium est primo investigare de ipsa sacra doctrina, qualis sit, et ad quae se extendat. Circa quae quaerenda sunt decem. Primo, de necessitate huius doctrinae"

(2) La preocupacion de Tomas de justificar la necesidad de la sacra doctrina propiamente como ciencia tiene por detras el problema de la Facultad de Artes parisina y sus programas sobre la division de las ciencias de indole aristotelica. En el mismo escenario empiezan a cobrar fuerza las advertencias y finalmente las condenas a determinadas doctrinas consideradas peligrosas u opuestas a la fe, como es el caso de la doble verdad de raiz averroista. Luego, atender a las objeciones de la Prima pars de la Suma nos revela el clima general del pensamiento de la epoca.

(3) "Ad primum sicproceditur. Videtur quod non sit necessarium, praeterphilosophicas disciplinas, aliam doctrinam haberi. Ad ea enim quae supra rationem sunt, homo non debet conari, secundum illud Eccli. III, altiora te ne quaesieris. Sed ea quae rationi subduntur, sufficienter traduntur inphilosophicis disciplinis. Superfluum igitur videtur, praeter philosophicas disciplinas, aliam doctrinam haber?.

(4) "Adprimum ergo dicendum quod, licet ea quae sunt altiora hominis cognitione, non sint ab homine per rationem inquirenda, sunt tamen, a Deo revelata, suscipiendaperfidem. Unde et ibidem subditur, plurima supra sensum hominum ostensa sunt tibi. Et in huiusmodi sacra doctrina consistit".

(5) "Praeterea, doctrina non potest esse nisi de ente, nihil enim scitur nisi verum, quod cum ente converti tur. Sed de omnibus entibus tractatur in philosophicis disciplinis, et etiam de Deo, unde quaedampars philosophiae dicitur theologia, sive scientia divina, ut patet perphilosophum in VIMetaphys. Nonfuit igitur necessarium, praeterphilosophicas disciplinas, aliam doctrinam haberi".

(6) "Ad secundum dicendum quod diversa ratio cognoscibilis diversitatem scientiarum inducit. Eandem enim conclusionem demonstrat astrologus et naturalis, puta quod terra est rotunda, sed astrologus per medium mathematicum, idest a materia abstractum; naturalis autem per medium circa materiam consideratum. Unde nihil prohibet de eisdem rebus, de quibusphilosophicae disciplinae tractant secundum quod sunt cognoscibilia lumine naturalis rationis, et aliam scientiam tractare secundum quod cognoscuntur lumine divinae revelationis. Unde theologia quae ad sacram doctrinam pertinet, differt secundum genus ab illa theologia quae pars philosophiae ponitur"

(7) "Sed contra est quod dicitur II ad Tim. III, omnis Scriptura divinitus inspirata utilis est ad docendum, ad arguendum, ad corripiendum, ad erudiendum ad iustitiam. Scriptura autem divinitus inspirata non pertinet adphilosophicas disciplinas, quae sunt secundum rationem humanam inventae. Utile igitur est, praeterphilosophicas disciplinas, esse aliam scientiam divinitus inspiratam".

(8) "Resp ondeo dicen dum quod necessarium fuit ad human am salutem, esse doctrinam quan dam secundum revelationem divinam, praeter philosophicas disciplinas, quae rationehumana investigantur. Primo quidem, quia homo ordinatur ad Deum sicut ad quendam finem qui comprehensionem rationis excedit, secundum illud Isaiae LXIV, oculus non vidit Deus absque te, quae praeparasti diligentibus te. Finem autem oportet esse praecognitum hominibus, qui suas intentiones et actiones debent ordinare in finem. Unde necessarium fuit homini ad salutem, quod ei nota fierent quaedam per revelationem divinam, quae rationem humanam excedunt. Ad ea etiam quae de Deo ratione humana investigari possunt, necessarium fuit hominem instrui revelatione divina. Quia veritas de Deo, per rationem investigata, apaucis, et per longum tempus, et cum admixtione multorum errorum, homini proveniret, a cuius tamen veritatis cognitione dependet tota hominis salus, quae in Deo est. Ut igitur salus hominibus et convenientius et certius proveniat, necessarium fuit quod de divinis per divinam revelationem instruantur. Necessarium igiturfuit, praeter philosophicas disciplinas, quae per rationem investigantur, sacram doctrinam per revelationem haberi"
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Author:Felipe Mendoza, Jose Maria
Publication:Universitas Philosophica
Date:Jan 1, 2018
Words:7576
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