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THE PROBLEM OF PHRASEOLOGICAL VARIANTS FROM A VARIATIONAL LINGUISTICS BASED PERSPECTIVE/EL PROBLEMA DE LAS VARIANTES FRASEOLOGICAS DESDE LA PERSPECTIVA DE LA LINGUISTICA DE VARIEDADES.

ABSTRACT

Publications on phraseology have not yet given a satisfactory answer regarding the question of how to establish a clear differentiation between what in this area of research is generally called variants, variations and modifications of the so called phraseological units. This issue has certain parallels in variational linguistics (in the sense of the study of varieties of languages). This branch of linguistics aims, among other things, to distinguish and classify varieties of languages and linguistic variants. One of the classical issues dealt with in variational linguistics is related with the difficulty of tracing the separation line between different lects, that is, idiolects on the on hand, and sociolects (diastratical varieties) and functiolects (diaphasic varieties), on the other. This contribution deals with this parallelism, analyzing the overlapping of the two branches of linguistics and the related theoretical and terminological dimensions. In order to find a solution to the difficulties posed by the phraseological variation, we will carry out a critical analysis of the different models and theoretical and methodological approaches that were proposed in both fields of study in order to formulate our own proposal which takes into account the fundaments and the necessities of both fields of research.

Keywords: Phraseological units, variants, criteria of differentiation, variational linguistics.

RESUMEN

Los trabajos sobre fraseologia aun no han podido dar con una respuesta satisfactoria a la pregunta de como establecer una diferenciacion nitida entre lo que suele llamarse, en esta area, variantes, variaciones y modificaciones de las unidades fraseologicas. Este mismo problema tiene su paralelo en la linguistica de variedades. Esta rama de la linguistica persigue, entre otros objetivos, la distincion y clasificacion de variedades y variantes de una lengua. Una de las cuestiones clasicas de la linguistica de variedades tiene que ver, precisamente, con la dificultad de trazar una neta separacion entre diferentes lectos, idiolecto, por un lado, y sociolecto y funciolecto, por el otro. Nuestra contribucion indaga en este paralelismo, profundizando en los solapamientos de las dos areas de estudio y en las dimensiones teorica y terminologica del problema. Se realizara un analisis critico de los diferentes enfoques teorico-metodologicos que se han presentado hasta ahora en ambos campos y se ofrecera una nueva propuesta que prestara especial atencion a la posibilidad de unir los ambitos de la fraseologia y de la linguistica de variedades para obtener una solucion al dificil problema de las variantes fraseologicas.

Palabras clave: Unidades fraseologicas, variantes, criterios de diferenciacion, linguistica de variedades.

Recibido: 23.03.2016. Aceptado: 10.08.2016.

1. INTRODUCCION

Aun no se ha llegado a una solucion satisfactoria para el problema de como establecer una clara distincion entre lo que en los trabajos sobre fraseologia se ha denominado variantes, variaciones y modificaciones de las unidades fraseologicas (en adelante UF). Esta misma cuestion tambien se encuentra en la linguistica de variedades que aspira, precisamente, a diferenciar y categorizar variantes y variedades. Uno de los aspectos mas polemicos de esta subdisciplina linguistica es el establecimiento de una frontera nitida entre diferentes lectos, esto es, entre idiolecto, por un lado, y sociolecto y funciolecto, por el otro.

A continuacion se tratara este paralelismo con mas profundidad, acercandose a las dos areas de estudio, y a las dimensiones teorica y terminologica del problema desde una perspectiva critica para asi llegar a formular una nueva propuesta.

2. LA LINGUISTICA DE VARIEDADES Y SUS CONCEPTOS CENTRALES

Antes de centrarse en esos paralelos, es necesario distinguir entre linguistica de variedades y linguistica variacional en el sentido laboviano. Esta ultima se ha venido entendiendo como el estudio sociolinguistico de variables linguisticas y su concurrencia con otras variables linguisticas o su correlacion con variables extralinguisticas; por su parte, la linguistica de variedades atiende a los siguientes objetivos:

(I) La descripcion de las variedades y mas concretamente:

* de las variedades contenidas en el saber linguistico de los hablantes o existentes en un espacio variacional (1);

* de las relaciones entre estas variedades;

* de las relaciones entre las variedades de un espacio variacional con las variedades de otro espacio variacional; aqui entrarian en juego los contactos entre variedades de diferentes lenguas historicas;

* de la correlacion de estas variedades con determinados factores extralinguisticos; la descripcion de las variantes que comprenden una determinada variedad, y su analisis con respecto de las variables extralinguisticas con las que estan relacionadas. Esta segunda orientacion de la linguistica de variedades esta estrechamente ligada con la siguiente area de estudio.

(II) El estudio de los origenes de determinadas variedades, teniendo en cuenta su formacion, tradicion y evolucion, es decir, tambien la deduccion o atribucion causal a determinados factores (generalmente extralinguisticos), como, por ejemplo, la formacion de limites entre variedades debido a acontecimientos historicos, falta de vias de comunicacion motivada por factores geograficos (pantanos, montanas, etc.) o por el establecimiento de fronteras politico-administrativas (como los limites de una diocesis, etc.); con esta perspectiva esta estrechamente relacionado el estudio del cambio linguistico y sus causas.

(III) El estudio de la valoracion y el estatus de las variedades: los hablantes y grupos de hablantes evaluan y categorizan a sus interlocutores o grupos de hablantes sobre la base de las variedades linguisticas empleadas por estos, ya que estas nunca son vistas de forma neutral; por lo demas, las variedades pueden diferenciarse, por ejemplo, segun su estatus explicito o implicito (que a su vez tiene que ver con el prestigio), por ejemplo, su reconocimiento como lengua oficial, lengua escolar, los dominios de uso, etc.

Por todo lo anterior, y a modo de corolario, cabria distinguir, en principio, entre (i) el estudio de los fenomenos caracteristicos que pueden esperarse en un determinado grupo social o en una determinada situacion y la (cor)relacion de su uso con factores extralinguisticos, y (ii) la especificacion y diferenciacion de determinados sistemas a partir de una descripcion de los fenomenos linguisticos documentados en estos sistemas y de la determinacion de su estatus. Queda patente que dicha descripcion linguistica de las variedades necesariamente comprende (pero no se limita a) la observacion de las variantes linguisticas. Estas, a su vez, pueden estar (parcial o completamente) relacionadas con variables extralinguisticas. Ademas, se ve claramente que, al preguntarse por los dominios funcionales de las variedades, hay que preguntarse igualmente por aspectos sociales, politicos, ideologicos, etc., es decir, que los aspectos sociolinguisticos pueden jugar un papel muy importante en la linguistica de variedades (cf. Sinner, 2014 para mas detalles sobre estas cuestiones terminologicas).

En este punto es absolutamente necesario distinguir entre los conceptos de variacion, variante, variedad y variable desde la perspectiva de la linguistica de variedades. La variacion es considerada actualmente como la capacidad de las lenguas naturales de producir distintas realizaciones concretas en el habla. Variacion significa, por tanto, que el mismo significado o el mismo contenido (Iturrioz y Skopeteas, 2000, lo llaman invariantes) pueda expresarse de diferentes maneras, usandose, para ello, realizaciones distintas, esto es, variantes. Variante se usa para la unidad linguistica concreta, individual, variedad para el sistema. Las variables linguisticas, a su vez, tal y como se entiende en el caso de las variables matematicas X,y, etc., pueden adquirir diferentes valores; en linguistica, estos valores serian las variantes linguisticas. Esto puede ilustrarse con el ejemplo de la variable PRUNUS PERSICA, con las variantes melocoton (habitual en la Espana peninsular, Baleares, Canarias y algunas partes de Hispanoamerica) y durazno (usado en paises como Chile, Argentina, Uruguay, Mexico y Peru) (cf. el ejemplo de Ammon, 1995: 6165 para la lengua alemana).

Sin embargo, suele indicarse que en la linguistica no hay consenso acerca de lo que se supone que es exactamente una variedad y como se puede delimitar de otras variedades (cf. Nabrings, 1981, Steger, 1988, Dittmar, 1997, Bassler y Spiekermann, 2001, Loffler, 2005 y Sinner, 2014 acerca de este aspecto); dicho disenso se muestra particularmente en la linguistica anglosajona donde el debate en torno a la distincion entre variety y language, variety y dialect, variety y style, etc.--estrechamente ligados con una interpretacion muy amplia de dialect--es muy frecuente. Berruto (2004: 189) considera problematica una definicion estricta del termino variedad, dado que ha de partirse del hecho de que una variedad linguistica se caracteriza porque ciertas realizaciones del sistema de la lengua coocurren de forma previsible con determinados rasgos sociales y funcionales. Segun este autor, podria hablarse de una variedad linguistica cuando un conjunto de valores determinados (es decir, de realizaciones de formas que varian en la lengua en cuestion) aparecen junto a una determinada serie de propiedades que caracterizan al hablante o a una situacion de uso (Berruto 2004: 189); retomando el ejemplo de la variable Prunus persica, habria que pensar en otras formas coocurrentes que permitirian la determinacion de la variedad en cuestion, como, por ejemplo, su coocurrencia con el uso de ustedes o vosotros, de tu y vos, desde el punto de vista gramatical, del seseo, en lo fonetico, de la preferencia de ciertas formas verbales (tomara vs. tomase, por ejemplo), etc.

No esta claro que cantidad y que tipos de rasgos linguisticos son necesarios para poder hablar de una variedad propia: ?es suficiente que haya una sola variable linguistica con variantes diferentes? En efecto, se trata de una cuestion ya clasica que tambien ha marcado la historia de la dialectologia. Ammon (1995: 64), entre otros, aboga por que se considere suficiente una sola variable para la diferenciacion de variedades, si en la seleccion de las variantes de las variables linguisticas se cumple, al menos, una de las dos condiciones siguientes: (i) disponer, como minimo, de una variante especifica, individual, o (ii) disponer, al menos, de una combinacion especifica de variantes.

Incluso suponiendo que una sola variable con diferentes variantes ya sea suficiente para distinguir dos variedades, se mantiene la cuestion de si, entonces, estas variantes tienen que ser usadas por todos los hablantes y realizadas de la misma forma en todas las ocasiones. Para ilustrar el problema de dilucidar el tipo y numero de rasgos linguisticos necesarios para establecer la distincion entre dos o mas variedades, baste el ejemplo de una variable fonica con dos variantes en el arabe damasceno. En esta variedad del arabe existen dos variantes para el fonema /q/ (es decir, una variable (q) de la pronunciacion): por un lado, el oclusivo uvular sordo [q], empleado en el estandar hablado, y un sonido oclusivo glotal sordo propio del habla coloquial [?]. Segun un estudio de Daher (1998), es mas probable que los varones usen [q] que las mujeres, mientras que estas ultimas serian mas propensas a realizar [?]. Esto se produciria de esta manera como consecuencia del hecho de que dichas variantes esten asociadas a determinados valores aceptados y defendidos en medida distinta entre hombres y mujeres. Ademas, se ha constatado una correlacion entre el nivel cultural y el uso de una u otra variante, y asi, es mas probable el uso de [q] en sujetos con mayor formacion. Cuando en este contexto se habla de probabilidad o propension, se hace alusion a que, independientemente de la capa social, no todos aquellos que usan la variante [q] son hombres y que no solo las mujeres emplean [?]. Sin embargo, desde un punto de vista puramente estadistico, es mayor la probabilidad de que las mujeres usen una variante y los hombres otra. Con ello, queda claro que, cuantitativamente, las variantes de la variable (q) se seleccionan dependiendo del sexo, es decir, que la variable ha de considerarse como diferenciadora del sexo, pero que no sirve como rasgo distintivo de dos variedades del arabe damasceno de forma univoca. Aunque esta variante por si sola no serviria para establecer la existencia de sociolectos, lo cierto es que junto a otras variantes (que posiblemente tampoco sean atribuibles unicamente a uno de los sexos) quiza si lo permitiria.

Ademas, el termino de la variedad se emplea tanto para subsistemas dependientes de una lengua (algo que en muchos contextos suele llamarse dialecto) como para referirse a sistemas linguisticos completos y autonomos. En este sentido, habria que cuestionarse si no deberia diferenciarse entre variedades diatopicas como variedades "completas" y las demas variedades (que no conforman variedades completas) (cf. tambien Dufter y Stark, 2003, respecto de este problema). De hecho, las variedades diatopicas ya se tratan de forma distinta a las demas variedades, si bien no siempre se dice de forma explicita. Otras variedades, como los sociolectos, estilos, registros, etc., se encuentran siempre subordinadas a las variedades diatopicas como sistemas integrales que pueden, a su vez, subdividirse en variedades diastraticas y diafasicas, que solo constituirian "cortes" o "extractos" de las variedades diatopicas. Lo mismo cabe decir de la variedad que, segun los diferentes modelos, se llama diamedial o diamesica (en referencia a los niveles escrito y hablado de la lengua), pero no del nivel diacronico. Por esta razon algunos autores prefieren hablar de variedades secundarias cuando solo en sentido mas amplio se trata de un conjunto de rasgos coocurrentes con relevancia sociolinguistica, mientras que otros autores rechazan la posibilidad de comprender estilos o registros como variedades y la excluyen de una definicion mas estricta de variedad (Androutsopoulos, 1998: 591; cf. Auer, 1989).

La dimension diacronica hay que tratarla aparte, ya que no puede partirse de una sola variedad diacronica, sino de una dimension que contiene todas las variedades de un diasistema (en el sentido de sistema de variedades) en un determinado momento en el tiempo y, como se vio, tambien merece un trato diferenciado el nivel medial (cf. para estas cuestiones, Sinner, 2014). A continuacion, se vera detenidamente.

En la linguistica de variedades, segun el modelo que se siga, se diferencian espacios variacionales que comprenden tres, cuatro o mas variedades. Asi pues, mientras que hay unanimidad respecto de la existencia de las variedades diatopicas, diastraticas y diafasicas (siendo las dos ultimas como subordinadas a la primera), no ocurre lo mismo en cuanto a la existencia e integracion de variedades basadas en otros ejes considerados mas o menos esenciales en el estudio de las variedades. Serian los casos del eje historico (con supuestas variedades llamadas, por los diferentes autores, historicas, diacronicas, de tiempo, etc.) y del eje medial (escrito, oral y, olvidado por la mayoria de los autores, por senas) (con la propuesta de variedades llamadas mediales, mediolectos, mesolectos, etc.). Algunos autores insisten en la equiparacion de variedades diacronicas y variedades mediales con las tres variedades "clasicas" diatopicas, diastraticas y diafasicas, otros rechazan la posibilidad de variedades diacronicas alegando que el eje temporal engloba las otras variedades (dado que habria variedades diatopicas, diastraticas y diafasicas en cada momento historico, pero no una variedad diacronica en si). Por el contrario, otros rechazan la posibilidad de la existencia de variedades diamediales propias por considerar el medio como mero canal por el que llegan las variedades y que determinan su realizacion. Si bien diverge el numero o el "catalogo" de las variedades, los autores coinciden, por lo general, en atribuirle un papel especial a la diatopia, que, jerarquicamente, suele posicionarse por encima de la diastratia y la diafasia. Ademas, al menos en la linguistica de tradicion alemana y romanica, suelen seguirse los postulados de Coseriu (1980), quien establece que las variedades diatopicas pueden funcionar diastratica y diafasicamente, es decir, que los dialectos pueden servir como niveles de lengua--sociolectos, variedades diastraticas--y los niveles de lengua, como estilos (como llama Coseriu a las variedades diafasicas).

El hecho de que en una sociedad el uso de una determinada variedad diatopica pueda ser equiparado a una determinada procedencia social puede conllevar el funcionamiento del dialecto en cuestion como sociolecto y que los hablantes tambien empiecen a emplearlo con dependencia de la situacion, es decir, como variedad diafasica. Viendo como se solapan o entrelazan las variedades diatopicas, diastraticas y diafasicas, se entiende la razon por la que los dialectologos muy tempranamente ya se interesaron por la dimension social del uso de dialectos y por la que algunos autores ven los dialectos como unidad diatopica y diastratica (cf. Hutterer, 1984) o por que la diferenciacion de diastratia y diafasia se considere como una cuestion compleja. Hay que tener en cuenta, tambien, que la mayor parte de las publicaciones existentes se basan en modelos simplificados o idealizados, en los que se dejan de lado excepciones o casos extremos para evitar confusiones y evitar que los modelos resulten demasiado complicados. Debido a ello, suele partirse de una diferenciacion clara y nitida de diatopia, diastratia y diafasia, muchas veces recordando solo de paso que esta diferenciacion habria que imaginarla como un continuum (cf. Sinner, 2014: 125-126).

Es particularmente dificil trazar una neta separacion entre los diferentes "leetos", y especialmente entre los diferentes niveles, variables sociales, etc. con los que suele trabajarse. Asi, queda por resolver como diferenciar entre idiolecto, por un lado, y sociolecto, por el otro (lo mismo cabe decir para la diferenciacion de sociolecto y funciolecto). Este aspecto, sin embargo, es crucial para clasificar, desde la perspectiva de la linguistica de variedades, la diferenciacion de lo que viene a llamarse variantes, variaciones o modificaciones desde la perspectiva de la fraseologia.

Al observar el debate sobre la manera de como entender las variedades se constata que algunos autores sostienen que solo puede partirse de la existencia de una variedad si los hablantes efectivamente la perciben como tal. Se ha debatido una y otra vez si esta percepcion presupone la autopercepcion o tan solo la percepcion por otros hablantes. Segun Steinig (1976: 14 y ss.) la diferenciacion de un sociolecto no requiere que los propios hablantes se cuenten a si mismos entre las personas que formarian el respectivo grupo social, es decir, no haria falta que los mismos hablantes tuvieran conciencia de la existencia del sociolecto. Lo que si es decisivo segun este autor es que los hablantes de otras variedades los incluyan en el grupo social en cuestion. La actitud hacia los sociolectos se establece mediante la valoracion de las realizaciones linguisticas de otras personas, y esto se haria siempre con referencia a la variedad propia. Mientras que la diferenciacion de variedades diatopicas es el resultado de la percepcion de una variedad como "diferente" (de la propia y de las que uno ya conoce), en el caso de los sociolectos, la evaluacion se hace a traves de una valoracion negativa o positiva. Si bien esta posicion limita el alcance del sociolecto a las caracteristicas linguisticas que conciernen a la imagen y el prestigio del grupo social, esta definicion ha recibido resenas muy positivas en la linguistica (cf. Dittmar, 1997: 192 y Loffler2005: 116).

La cuestion de la perspectiva externa esta estrechamente ligada a la definicion de grupo, porque la percepcion como grupo puede darse desde una optica externa o interna. De la misma manera en la que, a traves del empleo discursivo de determinados medios linguisticos, las personas construyen su propia identidad (tal como son empleados estos medios linguisticos para alcanzar una determinada posicion social como miembro de un determinado grupo social, por ejemplo; cf. Bauman, 2000), tambien la lengua de los demas es evaluada respecto de la conformidad con los patrones linguisticos constitutivos o caracteristicos de un grupo. El uso de la lengua y de estrategias discursivas puede, por tanto, ser parte del proceso de definicion de grupos, de la formacion de solidaridad de grupo, asi como de la exclusion de un individuo de un grupo. Como senala Kremnitz (1995: 37) las comunidades de comunicacion suelen ser bastante estables y, por regla general, tienen un impacto bastante grande sobre la constitucion de grupos. Hay excepciones a esta regla, y la lengua no necesariamente tiene que jugar un papel importante para la formacion de un grupo. No obstante, el uso de la lengua y, especialmente, el empleo simbolico de la lengua o de determinados fenomenos linguisticos suelen entenderse como punto de partida muy importante para la determinacion de la pertenencia a un determinado grupo. El uso simbolico de la lengua, ya sea el empleo de una determinada lengua en determinados contextos, ya sea el uso de determinados medios linguisticos de una lengua, es crucial para la demostracion de la propia pertenencia grupai (es decir, la inclusion grupai) y de la exclusion grupai de otros (marcas endogrupales y exogrupales); es decir, el empleo simbolico puede tener funcion emblematica y expresar pertenencia a un grupo social o expresar identidad social (Cuy, 1988: 37 y Sinner, 2002).

Para Mohn (1998: 169), son caracteristicos de un grupo los objetivos especificos del grupo, un sistema normativo (en el sentido de estandares sociales y comunicativos) bien desarrollado y una sensacion grupai, del "nosotros" mas que del "yo" que resulta de estos aspectos. Eso deja patente que la cuestion de la perspectiva si bien es importante, en ciertos contextos necesita ponerse en relacion con la cuestion de la perspectiva interna. Desde la perspectiva externa, la lengua de otra persona puede ser identificada posiblemente como "no correspondiente a la propia variedad", "no correspondiente a la lengua del propio grupo", etc. Esto no significa que al mismo tiempo tambien sea posible identificar la variedad de la otra persona o atribuirla a un determinado grupo en concreto. En particular, sin conocimientos sobre variedades posiblemente ni siquiera sea posible diferenciar entre idiolecto y sociolecto como variedad de un grupo, es decir, distinguir si determinadas variantes linguisticas (es decir, determinadas formas linguisticas) o una combinacion de variantes pueden explicarse como idiolecto o si han de explicarse con la pertenencia de una persona a un determinado grupo social. Brumme, en un estudio sobre el problema de diferenciar entre interferencias de otras lenguas y variabilidad intrinseca, ya da cuenta de este problema en el ambito de la fraseologia, al constatar que "el uso de las frases hechas se reparte de manera diferente por los paises hispanohablantes, de modo que a veces se recupera en otra parte del mundo una que creiamos mas frecuente en Cataluna. Ademas, resulta que el repertorio de las expresiones fijas es de por si inestable, creandose muchas nuevas en cada generacion y cayendo otras en desuso, a lo cual se anade el problema de la gran variacion que experimenta el castellano en general" (Brumme 2008: 314).

El novelista White (2010: 168) recuerda una conversacion con Peggy Guggenheim, coleccionista de arte de Nueva York, a la que habia preguntado donde habia adquirido su extrano acento con vocales estridentes y una monotona entonacion que contrastaba tanto con un vocabulario anticuado de adolescente que empleaba cuando estaba nerviosa:
   In reply to my impertinent question she explained, "I went to a
   girls' school, the Jacoby school, on West Seventy-second Street,
   which was for rich Jewish girls. We weren't admitted to any gentile
   private schools and there weren't very many of us. But we were very
   close and we invented this way of talking and so we all spoke this
   way".


Peggy Guggenheim era consciente de la particularidad de su manera de hablar y de su pertenencia a un grupo--muy reducido--de amigas de colegio que compartian con ella estas caracteristicas linguisticas. Para extranos, que como Edmund White desconocian la existencia de este grupo y de esta explicacion, su manera de hablar se presentaba como un idiolecto. Por lo tanto, resulta problematica la cuestion de quien es percibido como individuo y quien como parte de un grupo. La variedad de Guggenheim era percibida por otros como idiolecto--ademas uno visto como bastante excentrico--porque ella "aparecia" como individuo y "su" grupo social, el grupo de personas ligadas entre ellas por el uso de esta variedad, era tan pequeno que solo Guggenheim y sus amigas eran conscientes de que poseian una variedad grupai--es decir, un sociolecto (cf. el termino aleman algo mas preciso Gruppensprache 'lengua de grupo')--, mientras que cada una de las mujeres que formaban parte de este grupo era identificada por los demas como hablantes con idiolecto excentrico. Esto relativiza la perspectiva externa como criterio para la diferenciacion de grupos.

Es sintomatico que Gumperz (1972), en uno de los textos fundamentales sobre etnografia de la comunicacion, ni siquiera se detenga con una definicion de group o a tratar el problema de la determinacion del tamano de un grupo. Asi, cuando habla de small group se refiere aparentemente tanto a los habitantes de una aldea entera como a un grupo de adolescentes negros entrevistados en el marco de un estudio, o a una familia ("a family group") o, posiblemente, tambien a un matrimonio cuyas conversaciones con otros turistas se grabaron durante un viaje para ser estudiados despues. Kubczak (1987) se plantea el numero de personas que debe componer un grupo para poder referirse a este como grupo social. Ademas, se cuestiona si la variedad referencial tiene que ser un sistema linguistico completo con capacidad suficiente para denominar todo tipo de realidades o si, mas bien, seria suficiente que este grupo hiciera uso de un numero mas o menos grande de rasgos linguisticos especificos que, por lo tanto, puedan considerarse como tipicos de un determinado grupo. Lo ilustra con un grupo de jinetes como hablantes de una Reitersprache 'variedad de jinetes, variedad ecuestre' en el sentido de enunciados caracterizados por un gran numero de terminologia ecuestre. Kubczak cree que un subsistema o una variedad solo pueden contar como sociolecto si el grupo de hablantes en cuestion es identico a una o varias capas sociales determinadas sociologicamente (Kubczak 1987: 269, cf. para mas detalles, Kubczak, 1979), algo que, sin embargo, tampoco soluciona el problema del tamano del grupo.

Se supone que las variedades idiolectales siempre contienen rasgos de otras dimensiones variacionales, como, por ejemplo, ciertos rasgos geograficos, sociales, cronolectales, etc. Puesto que, de esta forma, las caracteristicas idiolectales siempre aparecen juntamente con fenomenos que personas ajenas pueden atribuir a variedades concretas, los idiolectalismos facilmente pasan desapercibidos. A este respecto, parece esencial la opinion de Oksaar (2000) que declara que cualquier analisis realizado en el marco de un estudio orientado a la variacion linguistica necesariamente tiene que englobar tambien un analisis del idiolecto, ya que toda variedad siempre esta caracterizada por el idiolecto del emisor. Para la autora (cf. Oksaar, 1987, 2000), idiolecto es el acervo linguistico y uso individuales de la lengua, es decir, la realizacion individual de las soluciones que ofrece el sistema. Lengua y variedades, sin embargo, solo aparecen a traves de la realizacion individual del sistema y son, por ello, punto de partida esencial para la determinacion de comportamientos colectivos. Ademas, para la autora los idiolectos tienen un peso especial para la recepcion de enunciados linguisticos. Sin embargo, aun puede considerarse actual la queja de Dittmar (1997: 182-183)--con el que concluye su trabajo sobre posibles enfoques para estudiar los idiolectos--de que aun no se han analizado en cuanto a este aspecto.

En la llamada "tercera ola" de los estudios de la variacion sociolinguistica (cf. Eckert, 2012), se supone que los hablantes no son "portadores" de variedades estables y consolidadas, sino que su actuacion se ubicaria en un nivel estilistico. Esta idea llevo a una avalancha de investigaciones idiolectales, esperando o creyendo, de esta forma, poder determinar los motivos de la variacion estilistica. De hecho, muchos de estos analisis presentados como estudios dialectales se limitan a la descripcion de las realizaciones linguisticas de una sola persona en diferentes (muchas veces solo dos) contextos o momentos, como ilustra el estudio de caso realizado por Cutler (1999). Ahora bien, cabe senalar que este tipo de trabajos precisamente no permite examinar la posible gama de variacion estilistica que es posible en el seno de una variedad y tampoco posibilita la diferenciacion de los rasgos meramente idiolectales. Solo la comparacion de realizaciones idiolectales sobre la base de un conjunto de datos cuantitativamente significativo permitiria la distincion entre variacion individual y variacion colectiva.

La demanda de Dittmar de una idiolectologia comparativa para la descripcion de registros individuales (cf. Fischer, 1958) y las afirmaciones sobre la acomodacion idiolectal al entorno linguistico (Giles y Powesland, 1975: 172) se quedan cortos: es especialmente necesaria la determinacion del posible margen de variacion en el idiolecto de un individuo para determinar el margen de variacion posible en las variedades superiores, en la jerarquia de variedades supraordenadas. En un estudio sobre la modalidad linguistica de franceses en edad avanzada, Gerstenberg (2011:109) constata divergencias estilisticas en los enunciados de sus informantes en conversaciones con diferentes entrevistadores, si bien aun faltan estudios empiricos mas amplios sobre como repercuten en el cambio de registro los diferentes entrevistadores.

Cabe pensar que, por medio de una comparacion de los cambios estilisticos mencionados, pueda determinarse el alcance de los cambios estilisticos posibles anclados en el repertorio de los hablantes de un determinado grupo social y cuales de estos representan divergencias idiolectales.

Lo mismo, obviamente, puede predicarse para la determinacion de si una estructura parecida a alguna UF conocida es resultado de una creacion ad hoc individual, resultado de un lapsus, falta de disponibilidad lexica, influencia de otra(s) lengua(s) en el caso de personas bilingues o plurilingues, etc., o si se trata de un elemento que se da en los miembros de un determinado (sub)grupo social como variante de la forma reconocida como estandar.

Hacen falta, no cabe duda de ello, estudios empiricos basados en corpus, ya sean escritos u orales, y lo mas extensos posibles, dejando de lado las practicas caducas de basarse en las entradas de obras lexicograficas que casi siempre carecen de procedencia temporal y geografica exactas, frecuencias, etc., o de apoyarse en estudios obsoletos o datos no comparables entre si.

Seguidamente ofrecemos un panorama de los estudios hispanicos de la variacion fraseologica para mostrar la necesidad de replanteamiento de esta cuestion tan polemica.

3. EL ESTUDIO DE LA VARIACION EN EL AMBITO DE LA FRASEOLOGIA HISPANICA

Antes de hablar del tratamiento de la variacion fraseologica se quiere precisar que en estas paginas se sigue una concepcion ancha de la fraseologia. La concepcion estrecha, que se centraria en las locuciones como elementos que se hallan en una oracion con una funcion sintactica determinada (Fleischer, 1982: 72-73) (2), se considera demasiado reduccionista pues expulsa del paraiso fraseologico a las colocaciones (3), proverbios, refranes y otro tipo de enunciados de caracter pragmatico (4). Desde nuestro punto de vista, un fraseologismo seria una unidad linguistica constituida, por regla general, por una combinacion de dos o mas palabras caracterizada por diversas propiedades. Las propiedades fundamentales que definirian las unidades fraseologicas en el ambito de la lengua general (5) serian la frecuencia de coaparicion de sus componentes, la fijacion (6) y la idiomaticidad, que se concebirian como magnitudes graduales. Asi lo expresaba Corpas Pastor (1996: 20) en su famosisima definicion: "Unidades lexicas formadas por mas de dos palabras graficas en su limite inferior, cuyo limite superior se situa en el nivel de la oracion compuesta. Dichas unidades se caracterizan por su alta frecuencia de uso, y de coaparicion de sus elementos integrantes; por su institucionalizacion, entendida en terminos de fijacion y especializacion semantica; por su idiomaticidad y variacion potenciales; asi como por el grado en el cual se dan todos estos aspectos en los distintos tipos".

Creemos que esta definicion sigue manteniendo su vigencia, a pesar de que algunas de las caracteristicas de las unidades fraseologicas que menciona la autora no han dejado de ser controvertidas; por ejemplo, la idiomaticidad, que algunos autores han unido a la no composicionalidad del significado de la expresion fraseologica (cf. Mejri y Desporte, 2010). Otros autores han asociado la idiomaticidad con un grado de especializacion semantica tal que derivaria en la opacidad de la expresion fraseologica, mientras que algunos otros, en esta misma linea, hablan de esta propiedad unida a un significado traslaticio. Montoro del Arco (2006: 48), por su parte, considera que es el producto, desde el punto de vista sincronico, del proceso diacronico de la lexicalizacion, y que puede llegar incluso a la gramaticalizacion. Tambien es muy controvertida la cuestion de la fijacion, relacionada, precisamente, de manera directa con la variabilidad de las unidades fraseologicas. Asi, la "potencial variacion" ya aparece en la definicion de Corpas (1996, supra) y de Montoro del Arco (2004 y 2005), como veremos mas abajo. Mogorron Huerta (2010a), por su parte, considera que la fijacion y la variacion se hallan indefectiblemente unidas.

La variacion fraseologica ha sido objeto de analisis desde hace bastante tiempo, con resultados no demasiados satisfactorios, sobre todo--creemos--, porque no se han definido claramente las categorias que se han empleado para hablar de este fenomeno frecuente en la fraseologia. En el fondo, incidimos siempre en un problema terminologico, tanto en su vertiente denominativa como conceptual.

Corpas (1996: 27 y ss.) en su manual de referencia en el mundo hispanico trata el fenomeno de la variacion partiendo de los presupuestos de Zuluaga (1980) y establece una distincion entre variantes y modificaciones. La autora define las variantes segun las caracteristicas que Zuluaga ofrecia en sentido estricto, es decir, estas tienen que pertenecer a la misma lengua funcional y no presentar diferencias de significado. Ademas, deslinda las variantes de las simples variaciones por derivacion (ser un culo/un culillo de mal asiento, p.e.) o transformacion (v.gr. estallido de la guerra, nominalizacion de estallar la guerra). Tampoco considera variantes las UF que forman parte de series con significado opuesto (pasar la epoca de las vacas gordas/flacas), las variaciones diatopicas, las variaciones diafasicas ni las que contendrian casillas vacias (a mi/tu/su parecer ..., p. e.).

Garcia-Page (1996: 479), por su parte, presenta un concepto de variante propio, definiendola como una construccion prefabricada que permite la sustitucion de alguno de sus componentes lexicos sin que el significado de la construccion se vea alterado. En su conceptualizacion, se muestra como una caracteristica central la fijacion del significado y la restriccion en el cambio lexico. Unos anos despues, Garcia-Page (1999) hace suya la clasificacion que divide entre variantes lexicas, morfologicas, gramaticales y graficas, interesandose, sobre todo, por las alteraciones morfologicas. Mas tarde (Garcia-Page, 2008: 256-281) anade a su teoria de la variacion fraseologica que ni las transformaciones gramaticales (nominalizaciones, pronominalizaciones y pasivizacion) ni las variaciones libres convencionalizadas constituyen variantes en sentido estricto porque su conmutacion no se daria dentro de lo que el autor llama repertorio fraseologico del espanol, sino que son individuales y creativas, de caracter ocasional. Con repertorio fraseologico el autor no deja claro cual es su referente. Nos imaginamos que se refiere a las unidades constatables en los diccionarios.

Por su parte, Koike (2001 y 2003) entiende por variantes fraseologicas aquellas combinaciones linguisticas con el mismo significado casi identicas en su estructura y componentes. Asi pues, este autor considera que construcciones como hacer la pelota, hacer la rosca, hacer la barba son variantes (o sea, covariantes, formas que significan lo mismo--lo que nosotros llamariamos variable-) por cambiar solo el segundo elemento lexico, pero no lo seria chupar las medias, que tiene el mismo significado, pero difiere de las anteriores en ambas formas. Para el autor japones, las variantes fraseologicas pueden ser producto de la variacion morfologica, sintactica o lexica. En cuanto a la variacion morfologica, este destacaria los siguientes supuestos: a) variacion por derivacion (contar batallas!batallitas)-, b) variacion por cambio de numero gramatical (criar a alguien entre algodon/algodones). Atribuye a la variacion sintactica el cambio de preposiciones y articulos, de orden de los elementos y su estructura sintactica, entre otros: levantarse de/con el pie izquierdo (cambio de preposicion); no dar su/el brazo a torcer (cambio de determinante); ser una y carne/ser carne y una (cambio en el orden de los elementos de la construccion); hacer la vista gorda/hacerse de la vista gorda (cambio en la estructura sintactica). La variacion lexica, por su parte, consistiria en el empleo de una unidad lexica por otra. Aunque las variantes lexicas no obedecerian necesariamente a factores geograficos (diatopicos), para Koike si que el factor geografico podria considerarse entre las causas de la variacion lexica. Uno de los ejemplos que da es ser una y mugre (Mexico) vs. ser una y carne (Espana) y ser una y diente (Republica Dominicana). Tambien destaca Koike las UF homonimas, esto es, construcciones con identica forma, pero diferente significado, como seria el caso de, por ejemplo, ahuecar el ala que en Espana significa 'irse rapidamente de un sitio' mientras que en Guatemala y Honduras se supone que significa 'enamorar, seducir'.

Para Montoro del Arco (2004 y 2005), la variacion y fijacion en el fenomeno fraseologico son dos caras de la misma moneda. Para el autor, las variaciones--ya sean variantes o variaciones en el sentido de Zuluaga--deben tener el mismo significado, ser libres (eso es, ser independientes del contexto) y ser muy similares en su estructura y en sus constituyentes. Montoro del Arco (2005: 138-144) distingue, dentro de las variantes, entre: (i) variantes internas (esto es, intrinsecamente linguisticas), agrupadas, a su vez, en lexicas, morfolexicas y gramaticales, y (ii) variantes externas. Estas ultimas pueden estar motivadas geografica (variantes diatopicas), social (variantes diastraticas) o contextualmente (variantes diafasicas), amen de por evolucion temporal (variantes diacronicas). Asimismo, considera el fenomeno de lo que el mismo denomina variaciones estructurales, donde tendrian encaje (a) la variacion lexico-cuantitativa o por extension: incrementos que practicamente no afectan al significado global. Aqui cabria mencionar: (aa) incrementos, sustracciones y complementaciones (hilar (muy) fino)-, (ab) variaciones graficas (,a bocajarro/a boca de jarro)-, (ac) citas interrumpidas fijadas (cria cuervos ...); y (b) las variaciones morfosintacticas como (ba) cambios de genero y numero (sano y salvo, sana y salva, sanos y salvos, sanas y salvas)-, (bb) cambios del orden de los elementos (que se yo/yo que se) o (be) nominalizaciones (estallido de la guerra) y, finalmente (bd), UF con casillas vacias (a mis!tus!sus anchas).

Por lo demas, la inmensa mayoria de los fraseologos separan igualmente entre el fenomeno de la variacion y de las modificaciones. Segun Corpas Pastor (1996: 29), las variantes carecen de la intencionalidad del hablante, mientras que las modificaciones tienen que ver con la manipulacion creativa e intencionada del mismo (7). Alvarado Ortega (2008: 16-17), por su parte, considera con Corpas Pastor (1996) y Ruiz Gurillo (1997: 21) que el fenomeno de la modificacion esta estrechamente ligado a la idea de desautomatizacion, entendida como la manipulacion en la forma o contenido de una UF para producir determinados efectos. Por el contrario, piensa que las variantes se dan en las UF cuando presentan un solo cambio lexico en su estructura, bien sea por adicion o reduccion, bien por sustitucion, sin alterar su componente principal, su significado, en los contextos en los que puede aparecer. Ademas, se incluirian dentro de las variantes los cambios de registro y los cambios de codigo, siempre y cuando fueran comprendidos por el oyente como tales. Por ultimo, Mena Martinez (2003), aparte de considerar la modificacion y la variacion, tambien incluye la desviacion, como la reproduccion erronea de una UF, dentro del fenomeno general que ella denomina variabilidad.

En la Tabla I, en la que se incluyen algunas de las propuestas que se han realizado en torno a la llamada variacion fraseologica en el ambito de la lengua espanola (8), se puede ver panoramicamente el caos terminologico existente en torno a esta cuestion.

No se puede finalizar este apartado sin mencionar la propuesta, mas actual, de Penades Martinez (2014), que introduce los conceptos de variacion marcada y no marcada en el ambito de las locuciones (10); y los trabajos de Mogorron Huerta (2010b, 2010c, 2014a y 2014b), por lo que a la variacion diatopica dentro del ambito hispanico se refiere. El caos terminologico, por un lado, dificulta la labor de la fraseologia y, por el otro, complica la integracion de los resultados de los estudios fraseologicos en otros ambitos de la linguistica, como, precisamente, la linguistica de variedades. Demos paso, entonces, al debate de estos problemas y una propuesta para solucionarlos.

4. PROPUESTA Y DEBATE

Para comenzar, se quiere simplificar la cuestion de la terminologia en relacion a la variacion fraseologica. Se considera que la generacion de todos estos terminos (variabilidad, variacion, variante, modificacion, desviacion, etc.) que, muchas veces, aluden al mismo concepto, y de diferentes conceptos que se expresan con la misma forma denominativa no ayudan a clarificar el panorama en el estudio del "cambio" que se produce en las UF. No pocos fraseologos defienden que la terminologia ya se halla "establecida" y que, por tanto, no hace falta recurrir a nuevas reformulaciones; asi se ha destacado en algunos foros cientificos, entre ellos, en el V Coloquio Lucentino Fraseologia, variaciones, diatopia y traduccion que tuvo lugar en la Universidad de Alicante a finales de octubre de 2014. Muy al contrario, estamos convencidos, a la luz de todo lo expuesto en el apartado 3, de que no esta justificado en absoluto hablar de una terminologia establecida, ni mucho menos de una uniformidad terminologica.

Estemos ante un caso de deturpacion o desviacion fraseologica (como quiere Mena Martinez, 2003), ante uno de modificacion consciente o en presencia de cambios fonicos, morfologicos, sintacticos o lexicos, lo cierto es que, en todos los supuestos, se trata de lo que en el apartado 2 de este trabajo se definio, desde el punto de vista de la linguistica de variedades, como variante. Variante se usa, como se indico entonces, para la unidad linguistica concreta, individual; es decir, variantes son realizaciones distintas para representar una variable. Por tanto, en un primer momento, resulta indiferente que es lo que ha motivado esta realizacion concreta; es decir, es irrelevante, para este primer nivel de clasificacion, si se trata de un error individual, de una interferencia de otra lengua o de una unidad que solo se emplea en ciertos grupos; el caso es que todos estos supuestos constituirian variantes de una variable.

Ahora bien, en la linguistica de variedades, como tambien se expuso, resultan precisamente palmarias la complejidad y, a veces, la imposibilidad de determinar el estatus de un elemento: por ejemplo, decidir si estamos ante una variante individual (que pueda responder a un error individual o ser un elemento implementado en un idiolecto) o ante una variante grupal, etc.

Ademas, cuando los fraseologos emplean la terminologia al uso, lo hacen muchas veces de manera aprioristica, excluyendo que puedan existir otras lecturas, ya que, al decidirse por un termino de un determinado modelo descriptivo, se adelantan a los estudios de caso que podrian llegar a otras conclusiones. Usar cualquiera de los terminos que vayan mas alla de variante implica el problema de poner una etiqueta preestablecida que descarta otras posibilidades. Estas "etiquetas" se sostienen generalmente sobre lo que dice "la norma" (entiendase, la norma prescriptiva), y lo que se documenta en las obras lexicograficas, que suelen ser la fuente de donde extraen las UF con las que se "contrastan" las formas que se pretenden clasificar.

La cuestion a la que se hace referencia aqui, y de la que no se suele hablar en fraseologia, es justamente la siguiente: ?cual es la forma "invariante" (en el sentido de variante primaria), y ?cual es la (o cuales son las) que, por la razon que sea, debe(n) considerarse como variante(s) (secundaria(s)? Porque si lo cierto es que las UF "sufren cambios", hay que precisar: ?cambios en relacion con que? ?Y como se determina cual es la UF canonica o de base sobre la que se operan cambios? ?Y esto se debera determinar atendiendo a las formas que se hallan registradas en las obras lexicograficas? ?Y a partir de cuando se crea una UF y se establece como forma canonica? En este punto, debemos senalar que la mayor parte de los estudios fraseologicos parten del texto escrito, de generos textuales que suelen reproducir el estilo culto, i. e., lo escrito y lo culto se hallan sobrerrepresentados, mientras que no se atiende tambien, y como se debiera, a la oralidad y a registros de la lengua de proximidad. En particular, no se encuentra descrito en su justa medida lo que se considera diastraticamente bajo. En este sentido, decir que es incorrecta o desviada la realizacion de una determinada UF que se aleja de la forma considerada canonica es, cuando menos, una temeridad si no se efectua un analisis empirico sobre la frecuencia de la(s) forma(s) en cuestion. Quiza la forma no canonica viene respaldada por un uso mayoritario en un grupo o una comunidad mayor. Por tanto, los conceptos de correccion o incorreccion, de normativo (en el sentido de prescriptivo) y no normativo son siempre relativos. Por lo demas, incluso realizaciones producto de un lapsus linguae o debido al desconocimiento o a la supuesta falta de competencia fraseologica pueden establecerse y extenderse en su uso. Asi, poco a poco pueden alcanzar el estatus de variante "del sistema", llegar a convertirse, incluso en norma en el sentido coseriano (o sea, lo que es usual para los hablantes, en el sentido de variante principal).

A continuacion se presentan algunos ejemplos de casos que ilustran muy bien por que es necesario, en un primer nivel clasificatorio, hablar solo de variante, evitando calificadores a priori que correspondan solo a una version parcial del uso de las UF en el mundo hispanico.

Buen ejemplo de un lapsus que parece que se repite es el ejemplo que Mena Martinez (2003) atribuye a la periodista espanola Nieves Herrero: no es todo el oro el que reluce. Otro caso que ilustra un uso que se considera lapsus o error por falta de competencia fraseologica es el archifamoso estar en el candelabro (pronunciado por la modelo espanola Sofia Mazagatos al indicar, en una entrevista, que le gustaban los toreros que estaban en el candelabro (11)). El solo hecho de establecer una diferencia entre los dos casos, explicando que el ultimo esta motivado por deficiencias culturales, ya es buena muestra de la arbitrariedad y falta de criterio a la hora de clasificar formas reconocidas como versiones "divergentes" de una forma considerada normativa. Seria indicado realizar estudios sobre prejuicios linguisticos relacionados con este uso. Que no es todo el oro el que reluce sea considerado lapsus y no resultado de falta de cultura se debe, en muchos casos, a quien haya reproducido desviadamente la UF (en nuestros ejemplos, una periodista considerada bien formada y una modelo vista como con grandes deficiencias culturales). El hecho de tener una formacion universitaria no implica que no se pueda tener una competencia fraseologica limitada o deficiente, y, a contrario, el hecho de que se tenga escasa formacion academica no implica que todos los lapsus sean por falta de competencia fraseologica. Sin duda alguna, estar en el candelabro, en Espana, ademas ya ha pasado a formar parte de un registro humoristico y, por tanto, en ciertos momentos es usado con intencion, lo que lo convierte, sin duda alguna, en una variante, empleada conscientemente, de estar en el candelero. Durante las conversaciones mantenidas en el coloquio antes mencionado sobre Fraseologia, variaciones, diatopia y traduccion a finales de octubre de 2014, uno de los presentes, linguista espanol, especializado en fraseologia, se equivoco y pronuncio, precisamente, estar en el candelabro cuando lo que queria era emplear la construccion canonica. Nadie de los presentes penso en otra cosa que un lapsus linguae.

Es bien sabido que no pocas expresiones usadas hoy en dia en el lenguaje, hace unas decadas, o hace unas generaciones, se consideraban errores no tolerables. Entonces, ?por que se va a suponer que en el ambito de la fraseologia ocurra otra cosa distinta? Ocurre asi, por ejemplo, en el caso de analogias de genero gramatical como manito (perfectamente aceptado actualmente como americanismo) en lugar de la forma manita que seria la esperable atendiendo las reglas de la formacion de diminutivos, o de modisto (admitido en todo el mundo hispanico) en lugar de modista (que era la forma tradicional, al ser mayoritariamente mujeres las que ejercian esta profesion) o los usos graduados del descendiente castellano del comparativo latino mayor.

Ademas, la calificacion de una forma como erronea tiene que partir del analisis de otra forma considerada normativa, estandar, normal, etc. Es algo que para muchos idiomas no puede ni siquiera hacerse antes de realizar una completa descripcion de la lengua. Ademas, proceder asi imposibilita el acercamiento, de forma diacronica, a la fraseologia. Haria falta determinar, sin dejar lugar a dudas, la posicion de cada forma en el sistema para establecer cual es la canonica y cuales son las variantes. Se remite aqui al mencionado ejemplo de candelabro vs. candelero, otro buen ejemplo seria el caso de construcciones consideradas coloquiales o vulgares y no siempre registradas en los diccionarios, como echar(se) un polvo vs. echar(se) unos polvos, siendo que el Diccionario de la Real Academia Espanola (2014) solo recoge echar un polvo (s.v. polvo).

Puede resultar particularmente espinosa la determinacion del estatus de variantes cuando se trata de formas cuyo uso solo se puede considerar como "normal" o "habitual" en ciertas variedades diatopicas. El desconocimiento de esa otra variedad facilmente lleva a hablantes de otras variedades a pensar en errores linguisticos.

Tal como se recoge en Tabares Plasencia (2006, (2): 844), la construccion hacer confianza (en alguien) es una expresion que en el habla tradicional de La Gomera se utiliza mas que los verbos confiar en o fiarse de y que se usa mas que la construccion verbonominal mas general tener confianza. La autora da el siguiente ejemplo que procede de las entrevistas grabadas por ella: "Nosotros, cuando principio a hablar, pensamos que era un hombre de muchas inteligencias y que valia. Pero, !que va, cristiana!: no se podia hacer confianza en el. Antes de irse hizo unas cuantas. Ya la gente sabe quien es" (12).

Esta estructura ha sido considerada por otros hablantes de las islas Canarias no familiarizados con la variedad gomera tradicional como erronea o, cuando menos, extrana. El estudio empirico de Tabares (13), sin embargo, ha mostrado que se trata de un fraseologismo de uso normal y frecuente entre una comunidad hablante determinada de La Gomera.

La misma estructura, sin embargo, tambien se ha podido constatar en otros lugares y contextos. Asi, uno de los autores del presente trabajo, hace unos ocho anos escucho la expresion hacer confianza en alguien en Barcelona a una nina de ocho anos hablando de sus clases de natacion y de la calidad de los profesores: "Hago mas confianza en la otra [profesora]". En aquel momento, estaba convencido de que se trataba de un caso de influencia catalana, ya que se sabe que las estructuras con fer 'hacer' del catalan influyeron el castellano de Cataluna, en el que abundan hoy en dia (cf. Sinner, 2004) (14).

La madre es extranjera y les habla a sus hijos en otra lengua, germanica, el padre, hijo de emigrantes canarios, es bilingue y les habla en castellano y en catalan; los hijos van a un colegio catalan. Entonces, ?como clasificar el caso del hacer confianza?. ?Es un canarismo, un catalanismo, un caso de convergencia? El fenomeno puede ser tanto una interferencia individual del catalan en el castellano de la hablante, puede ser un elemento generalizado en el espanol de Cataluna ya aprendido por ella (forma integrada) o puede ser un caso de convergencia entre la influencia canaria, el catalan y la tendencia del castellano de Cataluna. El hecho es que definitivamente forma parte del idiolecto de la nina. La chica en cuestion integra la misma comunidad de comunicacion que Sinner (2004) estudia en su tesis doctoral, la de Cataluna. Se ve claramente el problema de la diferenciacion del idiolecto de la nina y la adscripcion de este fenomeno a un determinado grupo.

Otros ejemplos descritos en el trabajo mencionado sobre fraseologia dialectal (en concreto, el uso diferencial de la isla de La Gomera) de Tabares (2006) considerados por otros hablantes insulares (o peninsulares) como erroneos o, cuando menos, extranos son dejar falta (algo a alguien), parar la atencion (algo a alguien), echar (algo) al rojo y echar los cuernos (a alguien):
   Dejar falta (algo a alguien) (Tabares, 2006 (2): 790) es una
   construccion verbo nominal gomera que se usa en lugar de la general
   y normativa hacer falta, con el mismo significado de 'necesitar',
   'ser necesario'. Un ejemplo sacado del corpus de grabaciones es:
   "Dejar falta, claro que lo uso yo siempre. Yo y todos aqui. Eso es
   cuando yo estoy en mi casa haciendo la comida y me doy cuenta de
   que me deja falta algo, que no tengo algo: ajos, un tomate, etc.".
   Este ejemplo es igualmente muy interesante por el hecho de que el
   informante sea consciente del uso grupai o comunitario de la
   expresion.

   Parar la atencion (algo a alguien) (Tabares, 2006 (2): 797) apunta
   a la misma designacion que la expresion llamar la atencion, donde
   el verbo parar parece responder a un uso antiguo en el espanol,
   donde tenia la acepcion de 'poner', acepcion que tendio a quedarse
   anticuada a finales de la Edad Media. Segun Corominas (1986: s.v.
   parar), frases como parar ojo 'poner atencion' ya no se
   atestiguaban, practicamente, a finales del Medievo. El ejemplo
   textual del corpus es el siguiente: "[...] Como a los guanches les
   gustaba adornar las puertitas con conchitas de lapas, a ella [la
   alemana] eso le paraba la atencion".

   En el caso de echar (algo) al rojo y de echar los cuernos (a
   alguien) (Tabares, 2006 (2): 829), es interesante el empleo del
   verbo echar en lugar del mas general poner. Sin poder arguir una
   influencia portuguesa -bastante importante en la isla--, lo cierto
   es que en el deitar portugues es muy alta la frecuencia de la
   acepcion 'colocar'. Un ejemplo de la primera estructura es el
   siguiente extraido del corpus de Tabares (2006): "Bueno, ya hay
   varios chicos que los [a los anzuelos] tiemplan ellos, porque,
   cuando los destemplas, es como un arco, se quedan despues flojos,
   se pueden partir. Lo cambas y, cuando te guste, pues lo tiemplas:
   lo echas al rojo, y cuando ya esta rojo bastante, lo largas al
   aceite".


Si bien hablantes de otras variedades dirian, sin vacilar, que se trata de lapsus o errores, el estudio empirico llevado a cabo por Tabares (2006) muestra que se trata de fraseologismos de uso "normal" y frecuente en una determinada comunidad de habla.

Otra muestra que podria aducirse en el contexto de la malinterpretacion del estatus de elementos fraseologicos por desconocimiento de las variedades hispanas es el solapamiento de tecnicismos usados en diferentes variedades diatecnicas con otros ambitos de uso. Sin embargo, por falta de espacio, no es posible desarrollar este aspecto en esta ocasion.

5. CONCLUSION

Se ha visto claramente que hace falta indicar siempre a que variedad se refieren los autores al pronunciarse acerca del estatus de una forma, en el contexto, de un fraseologismo. Obviamente, al hablar de una determinada variedad diatopica, si se pueden usar "etiquetas" que vayan mas alla de senalar que se trata de una variante, porque dejan claro para que ambito se supone que la etiqueta tiene validez. Lo que no resulta admisible es que se hable clases de variantes sin explicitar el nivel diasistematico del que se parte.

Por tanto, se considera que es necesario adoptar como punto de partida el concepto de variante para todos los fenomenos de variacion fraseologica antes de subsumir estos en otras categorias como lapsus, error, formacion ad hoc, etc.

Son necesarios, como se senalo supra, estudios empiricos cuantitativos basados en corpus amplios, dejando de lado la practica habitual de basarse en las entradas de obras lexicograficas que casi siempre carecen de datacion, procedencia exacta, frecuencias, etc., o se basan en estudios o datos no comparables entre si (Sinner, 2016). Lo mismo, por cierto, cabria decir de muchos trabajos fraseologicos y paremiologicos que se limitan a dar listas con innumerables estructuras supuestamente "usadas" sin indicar ninguna de las informaciones anteriormente mencionadas: frecuencia de uso desglosando los generos, variedades, emisores y el momento historico en el que se usaban en el caso de los elementos caidos en desuso.

Antes de emitir ningun juicio acerca de la clase de variante que se da en el caso de un fraseologismo concreto, hace falta emplear analisis cuantitativos. Asi se puede determinar la ubicacion del elemento en cuestion en un continuo que vaya no solo desde el extremo de las unidades que corresponden no a creatividad, sino a debilidades linguisticas del emisor, errores verdaderos de produccion, construcciones defectuosas, pasando por las formaciones ad hoc individuales solo comprensibles por el contexto y la analogia (hecha por el receptor del enunciado) con formas o estructuras parecidas, etc., llegando al otro extremo de las construcciones que, sin duda alguna, constituyen fraseologismos usados por cualquier hablante/ emisor en cualquier momento, contexto, tipo de texto, etc.

Debe acabar la era de los estudios que no toman en consideracion datos empiricos y que no justifican el uso de los fraseologismos o, fundamentalmente, solo con el criterio basado en su registro en diferentes obras y repertorios lexicograficos, que, muchas veces, aparecen sin ningun tipo de marcacion o con marcas poco claras o defectuosas.

CARSTEN SINNER

Linguistica y Translacion. Lenguas iberorromanicas. IALT, Universitat Leipzig.

sinner@uni-leipzig.de

ENCARNACION TABARES PLASENCIA

Linguistica y Translacion. Lenguas iberorromanicas. IALT, Universitat Leipzig.

tabares@uni-leipzig.de

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* Este trabajo se ha desarrollado en el marco del proyecto FFI2014--58260-P, financiado por la Secretaria de Estado de Investigacion, Desarrollo e Innovacion del Ministerio de Economia y Competitividad de Espana (Proyectos I+D--Programa Estatal de Fomento de la Investigacion Cientifica y Tecnica de Excelencia. Subprograma estatal de generacion de conocimiento).

(1) Para Dittmar (1997: 175), una lengua es una suma de variedades (en el sentido de distintos sistemas de uso linguistico) cuyas caracteristicas se hallan fijadas en un espacio pluridimensional, como, por ejemplo, una interfaz de coordenadas historica, geografica, social y situacional. La descripcion de un espacio variacional, por ende, esta determinada esencialmente por la observacion del comportamiento y patrones linguisticos de los hablantes. Tambien se ha hablado de arquitectura de la lengua; asi, segun Coseriu (1988), la lengua comun se caracteriza por ser una estructura marcada por el entrelazamiento de las diferentes variedades que la conforman, esto es, seria una estructura arquitectonica de variedades.

(2) Dentro de la concepcion estrecha, hay autores como Garcia-Page (2008: 30), que, sin embargo, si admiten la existencia de las locuciones oracionales.

(3) Como indica Salvador (2000: 25), es el caracter asociativo que particulariza a las colocaciones una regla general en las lenguas y no la excepcion periferica; por eso consideramos que es necesario incluir dentro del fenomeno fraseologico a las colocaciones.

(4) En este sentido tambien hay que llamar la atencion acerca de la ambiguedad terminologica y nocional en este campo, porque no todos los investigadores utilizan los mismos terminos para los mismos fenomenos fraseologicos y no todos asumen como fraseologicos los mismos tipos de unidades. Asi pues, el concepto de locucion no es exactamente el mismo para Corpas Pastor (1996) que para Ruiz Gurillo (1997), como tampoco el de colocacion para Corpas Pastor (1996) y para Benson (1985), por ejemplo (vease tambien a este respecto Montoro del Arco, 2006: 91). Asimismo, mientras que Corpas Pastor (1996) asume sin reservas a las colocaciones como elementos fraseologicos, Zuluaga (1998) no las contempla dentro de la fraseologia y Ruiz Gurillo (1997) las situa en su periferia.

(5) Aludimos explicitamente a la lengua general porque consideramos que dentro de los textos especializados las unidades fraseologicas presentan ciertas caracteristicas no atribuibles, o no atribuibles de la misma manera, a las unidades no especializadas. Asi pues, la idiomaticidad debe ser entendida en estos casos como prototipicidad (cf. Tabares Plasencia, 2012: 321).

(6) La fijacion tambien ha sido objeto central de estudio en la tradicion fraseologica de lengua francesa. Concretamente, Gross (1997: 203) habla de esta propiedad como una cuestion central dentro de las lenguas e insiste en su caracter gradual. Asimismo (Gross, 2014: 44) destaca que es la sintaxis y no solo la metafora la causante de la fijacion de las locuciones. Por su parte, Mejri (2005: 186) considera la fijacion como una caracteristica que admite grados, siendo que la fijacion absoluta consistiria en el grado maximo de fosilizacion de una formacion sintactica.

(7) En este caso se asocia la modificacion con el fenomeno de la desautomatizacion, considerado, de manera generalizada, como un proceso de cambio de la unidad fraseologica de manera consciente y deliberada. Resulta interesante, por ello, la sugerente propuesta de Marti Sanchez (2014: 97-98) que habla de una desautomatizacion no intencional, que el denomina "periferica, espontanea y no ostensiva" y que seria una reaccion a la automatizacion y a la desmotivacion de las expresiones fraseologicas.

(8) Por supuesto, este fenomeno ha sido tratado desde un punto de vista teorico, y en relacion a otras lenguas, por muchos autores. Por ejemplo, se han encargado del mismo con especial referencia para el aleman y el ruso Dobrovol'skij (1988), Barz (1986, 1992) y Burger (2000).

(9) El autor no incluye estos tipos dentro de las variantes stricto sensu porque no serian formas, a su modo de ver, ni dentro de la misma lengua funcional en el sentido coseriano ni de la misma modalidad de lengua.

(10) Penades Martinez (2014) retoma los conceptos generales de variacion diacronica, diatopica, diastratica y diafasica y no considera ni la antonimia ni la sinonimia como formas de variacion (2014: 64-65); por su parte, emplea el calificativo no marcado para referirse al uso neutro de una variante, es decir, que esta pueda encontrarse indiferenciadamente en diversos contextos. Por el contrario, marcado indicara el empleo de una variante fraseologica en un determinado estado de lengua, en una determinada diatopia, "especifica de hablantes caracterizados por alguna variable social o particular de alguna situacion comunicativa o de modalidad de lengua" (2014: 68). Asimismo, "las que se estan llamando aqui variantes marcadas corresponderian a las variantes condicionadas de la sociolinguistica" (2014: 68 en nota).

(11) En torno a esta expresion, sobre todo en lo que respecta a la proximidad semantica entre candelero y candelabro, resultan interesantes las palabras de Gomez Capuz (2006): "Tambien es fruto de una etimologia popular la modificacion de la locucion verbal estar en el candelero 'estar de moda, estar en posicion destacada' (Larousse, 2001: 76) por la expresion, extrana y casi catalogable como metafora surrealista, estar en el candelabro, como hizo Sofia Mazagatos (aunque, curiosamente, como unidades lexicas individuales, candelero y candelabro pueden ser sinonimas en el sentido de 'soporte para una vela')".

(12) Este ejemplo y los siguientes, extraidos de Tabares Plasencia (2006), divergen de la transcripcion que la autora usa en su obra. Aqui se ofrece una transcripcion ortografica y no fonetica para facilitar la lectura.

(13) Este trabajo de Tabares Plasencia constituye un estudio del lexico y fraseologia del espanol tradicional de la isla de La Gomera (islas Canarias, Espana). El estudio de la fraseologia constituyo la parte mas novedosa de esta monografia, dado que para clasificar y analizar las unidades que se aislaron se hizo uso, por primera vez en el campo de la fraseologia canaria, del modelo de Corpas Pastor (1996). Este estudio era lo suficientemente amplio para abarcar todos los fenomenos fraseologicos que hallamos en este corpus y, como ya ha tenido ocasion de indicar Garcia-Page (2008: 91), su clasificacion tiene validez como punto de arranque para el estudio de los fraseologismos, dado que supone una version mas depurada de la de Casares (1992) y de la de Zuluaga (1980). A dicha taxonomia se le efectuo una correccion que venia de parte de la fraseologia alemana (B. Wotjak, 1992 y 1993) y se introdujeron las construcciones con verbo soporte (CVS) (Funktionsverbgefuge). En cuanto al corpus de analisis, tenia un origen doble: por un lado, se tuvo en cuenta el material que le suministraron las cien encuestas directas que fueron realizadas por la autora del trabajo; pero, tambien se consideraron con mucho cuidado los distintos repertorios lexicos y fraseologicos que recogian unidades que se emplean en La Gomera. Su caracter diferencial fue validado mediante diccionarios generales y fraseologicos (por cuestiones de espacio, remitimos al tomo II de Tabares Plasencia (2006: 778-780) para el conocimiento y descripcion de dichas obras y repertorios lexicograficos). En total se clasificaron y examinaron minuciosamente 386 unidades. De ellas, 376 son diferenciales, siendo que 10 locuciones estudiadas no pertenecen exclusivamente al habla de La Gomera, sino que se emplean en otros lugares del archipielago canario, pero en esta isla canaria presentan una elevada frecuencia de uso. La estadistica de las unidades analizadas, en su momento, atendiendo al tipo de unidades clasificadas es la siguiente:
Tipo de    Colocaciones   CVS   Locuciones   Enunciados      Todos los
unidad                                       fraseologicos   tipos

No total       109         13       208           56             386


(14) El objetivo central de este estudio es el analisis de la frecuencia y aceptabilidad de determinados aspectos lexicos, morfosintacticos, pragmaticos y metalinguisticos del castellano de Cataluna para determinar si forman parte de las normas de uso regionales. La comparacion de los valores de frecuencia y de aceptabilidad en el castellano de Cataluna y en otras variedades de la misma lengua sirven para comprobar la existencia de normas regionales del espanol de una de las regiones catalanohablantes espanolas, del castellano de Cataluna. Para este fin, se realizaron entrevistas a 40 personas y de un total de 70 horas de duracion en Barcelona (Cataluna) y Madrid (Castilla) sobre la aceptabilidad de elementos aparentemente divergentes en el espanol de Cataluna. Sobre la base de estas entrevistas, adicionalmente se llevaron a cabo analisis comparativos de la frecuencia de uso y diferentes pruebas complementarias sobre aspectos fraseologicos, morfologicos, semanticos y foneticos. Los resultados de estos analisis contrastivos se compararon con las indicaciones referentes a los elementos estudiados en manuales de estilo, diccionarios monolingues y bilingues, manuales de dialectologia, etc. De esta forma, no solo pudo comprobarse la inclusion o no de los fenomenos en cuestion en dichas publicaciones, sino que tambien se pudo determinar hasta que punto es posible que los resultados de las entrevistas y la actitud de los hablantes puedan relacionarse con el contenido de las obras de consulta analizadas. Si bien el estudio tenia como objetivo el analisis del castellano de Cataluna, muchos de los datos obtenidos permiten extrapolarlos a las demas regiones catalanohablantes de Espana (Valencia, islas Baleares, Aragon) y sirven de punto de comparacion para estudios hispanicos contrastivos y trabajos de la indole que presentamos aqui.
Tabla I. Distintos modelos de variacion
fraseologica en el ambito hispanico.

Autor             Tipos          Caracteristicas

Zuluaga (1980)    Variante       Debe darse dentro de una misma
                  stricto        lengua funcional. No se admiten
                  sensu          diferencias de sentido. Es libre,
                                 independiente de contextos.
                                 Se da identidad parcial de su
                                 estructura y componentes.

                  Variacion      Transformacion de una UF que
                  lato sensu     lleva aparejada cambio de sentido.
                                 Disparidad de estructura y
                                 componentes con identidad
                                 semantica (sinonimia fraseologica)
                                 Variantes diatopicas, diastraticas
                                 y diafasicas (9)

Corpas Pastor     Variante       Las mismas caracteristicas que
(1996)                           las variantes stricto sensu de

                                 Zuluaga (1980)

                  Modificacion   Tiene un caracter intencional por
                                 parte del hablante. Supone la
                                 manipulacion creativa e
                                 intencionada de una UF para
                                 generar determinados efectos.
                                 Este tipo de manipulacion se
                                 relaciona con la desautomatizacion
                                 de la UF de base (en este mismo
                                 sentido, entre otros,
                                 Ruiz Gurillo, 1997; Burger, 2003;
                                 y Alvarado Ortega, 2008)

Garcia-Page       Variante       Construccion prefabricada que
(1996, 1999,                     permite que alguno de sus
2008)                            elementos lexicos sea sustituido
                                 sin que su significado se vea
                                 alterado. Modulacion de diversa
                                 naturaleza en esa construccion
                                 prefabricada: fonica, grafica,
                                 morfologica, gramatical,
                                 sintactica, lexica, diatopica,
                                 diastratica, diafasica y
                                 diacronica.

                  Variacion      Las posibles alternativas lexicas
                                 (sinonimos). Las expresiones fijas
                                 sinonimas. Las formulas de
                                 relleno. Los antonimos.
                                 Las variaciones espontaneas
                                 e individuales.

Koike             Variante       Identidad parcial de dos o mas
(2001, 2003)                     unidades en su estructura y sus
                                 componentes. Se produce un cambio
                                 de estructura en las unidades por
                                 motivos gramaticales, sintacticos
                                 o lexicos. Identidad semantica.

Mena Martinez   Variabilidad   Desviacion     Forma incorrecta de
(2003)                                        la UF motivada por
                                              distintas causas,
                                              como el nerviosismo,
                                              o la inmediatez del
                                              discurso, etc.

                               Variante       Unidad que es
                                              identica a otra en
                                              cuanto a su
                                              significado y que
                                              comparte con ella
                                              algunos elementos
                                              lexicos.

                               Modificacion   Cambio consciente
                                              de la UF con
                                              determinados
                                              efectos estilisticos
                                              (desautomatizacion).

Montoro         Variante interna              Lexica.
del Arco                                      Morfo-lexica.
(2004, 2005)                                  Gramatical.

                Variante externa              Variante diatopica.
                                              Variantes diastraticas.
                                              Variantes diafasicas.
                                              Variantes diacronicas.

                Variacion estructural         Modificacion
                                              lexico-cuantitativa
                                              o por extension.
                                              Variaciones
                                              morfosintacticas.
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Author:Sinner, Carsten; Plasencia, Encarnacion Tabares
Publication:RLA: revista de linguistica teorica y aplicada
Date:Jul 1, 2016
Words:12902
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