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Some indirect testimonies about Plato's personal character and their connection with passages of the written dialogues/Algunos testimonios indirectos sobre el caracter personal de Platon y su relacion con pasajes de los dialogos escritos.

Introduccion

Pero Dion los calmaba y les decia que los demas estrategos son instruidos mayormente en armas y guerra, mientras que el se habia ejercitado durante mucho tiempo en la Academia para vencer la ira, la envidia y todo tipo de rivalidad. Una muestra de ello no es la mesura para con los companeros y amigos, sino el mostrarse blando para con quien nos ha hecho una injusticia y manso para con aquellos que han cometido algun error (Plu. Dio 47. 4. 1-6. 1). (1)

Estas palabras escribe Plutarco en la biografia de Dion, el amigo cercano de Platon, como ejemplo de lo que habia aprendido durante su estadia en la Academia. Contrariamente al ideal griego de favorecer a los amigos y perjudicar a los enemigos, Dion no quiere echar a perder su virtud a causa de la ira contra quienes le fueron infieles y cometieron injusticia. La verdadera virtud, pues, no esta en mostrarse medido con sus propios amigos y camaradas, sino flexible y manso ([phrase omitted]) para con aquellos que se han equivocado. Esto es lo que aprendio el siracusano en Atenas, en la Academia, durante mucho tiempo y con esfuerzo.

El siguiente trabajo es una contribution a nuestra imagen de Platon. Al Platon historico que escribio dialogos y enseno en la Academia. A tal fin reflexionare en una primera seccion (A) sobre nueve testimonios que he recopilado de la tradicion indirecta y que aportarian alguna information sobre su caracter y temple personal. Por otra parte, en la segunda seccion (B) intentare establecer una relation entre estos testimonios y algunos pasajes de los dialogos escritos, que ponderan, fomentan y exigen una actitud positiva y bien dispuesta de parte del interlocutor para la conversation filosofica. En este sentido, llamare la atencion sobre terminos que podriamos agrupar en un campo semantico comun, el de la "buena disposition", que comparten tanto los testimonios indirectos como los dialogos: hago referenda a adjetivos tales como [phrase omitted] y derivados.

Ahora bien, se imponen antes algunas preguntas fundamentales: ?que relacion guardan estos testimonios directos e indirectos entre si? ?De que manera contribuirian a conformar nuestra imagen del caracter personal de Platon? ?Tiene acaso alguna relevancia para la filosofia platonica?

Intentare responder brevemente y comienzo con una doble "declaracion de prindpios". Por un lado, mi lectura de los dialogos se apoya sobre un nucleo clave que, al parecer, lo fue tambien para Platon y que, de algun modo, dejo plasmado en sus escritos. Naturalmente no me es posible desarrollar ni fundamentar aqui esto que digo, pero considero que para la filosofia platonica es decisivo que aquel que se aproxime a ella cumpla con una condicion previa necesaria: disponerse con toda su persona de manera favorable para con aquello que tiene enfrente. Sobre ello llaman la atencion los dialogos una y otra vez, como intentare ponerlo de manifiesto con algunos ejemplos en la segunda seccion del articulo. Por otro lado, considero a modo de hipotesis--y es lo que este trabajo en cierta medida intenta apoyar--que el propio Platon habria mostrado como rasgo caracteristico de su personalidad una buena disposition para con las demas personas ya sea que pertenecieran al circulo intimo de sus discipulos o no.

Una objecion de peso podria esgrimirse contra esta ultima opinion: las historias que nos presentan el caracter personal del filosofo "llevan la estampa tanto de la tradicion hostil como de la favorable, de modo que es casi imposible asegurar si alguna de ellas representa al Platon historico" (Riginos, 1976, p. 160). (2) Incluso se podria eliminar de un plumazo la cuestion, simplemente porque, como se ha manifestado una vez y lamentablemente es una opinion generalizada, "no nos interesa el hombre Platon, sino el filosofo que compuso obras inmortales" (van Paassen, 1960, p. 9). Con todo, no puedo descuidar al "hombre Platon", padre ciertamente de "obras inmortales", porque estas de algun modo estarian en consonancia con y serian un reflejo de su propia manera personal de ser. (3) Ademas, y a ello pretende contribuir este trabajo, ninguna de las biografias ni recopilaciones de las anecdotas sobre Platon que he podido consultar (Boas, 1948; Novotny, 1964; y Riginos, 1975) llaman la atencion sobre la posibilidad de que sea la tradicion favorable la que represente mas fielmente el caracter personal de Platon, ya que parece armonizarse mejor con el testimonio de los dialogos escritos. Sin dudas hay una cierta paridad entre la corriente hostil y la favorable en el anecdotario platonico: asi al malicioso, irrespetuoso, celoso y deshonesto Platon se le opone aquel otro preocupado por los demas, el verdadero amigo y la persona amable, (4) pero parece sugerente el hecho de que aquellos testimonios que hablan de Platon como un hombre manso, generoso y bien dispuesto encuentren un reflejo vivido en aquellos pasajes de la obra escrita en donde se pondera positivamente la benevolencia para con la postura del otro, la franqueza a la hora de decir lo que uno realmente cree sobre tal o cual asunto, o la cualidad de la mansedumbre y la actitud no envidiosa en el trato personal del dialogo, entre otras. (5)

Tambien se podra objetar que las fuentes que cito aqui y que nos conservan los testimonios indirectos son en la mayoria de los casos tardias. El lector advertira, pues, que resulta problematico aceptar de ellas el hecho de que transmitan el verdadero caracter del Platon historico. En efecto muchas parecen ser elaboraciones de autores de la tradicion favorable que buscaban rivalizar y responder "a las distintas formas de vilipendio encontradas en la tradicion hostil" (Riginos, 1976, p. 160). Por otra parte, debido al hecho de que Platon jamas aparece en sus dialogos en primera persona, ?en que medida podriamos atribuir a su propia personalidad aquellos rasgos que el mismo le atribuye a su maestro Socrates, a quien no se cansa de enaltecer por sus virtudes morales? Posiblemente en ninguna medida que sea del todo segura y definitiva, de ahi que entiendo y presento la siguiente aproximacion como una hipotesis de lectura que, por ser tal, tampoco deberia ser descuidada tan facilmente por la critica platonica.

Antes de ir a los textos, permitaseme una ultima reflexion que no es mia, sino de Konrad Gaiser, quien refirio, de algun modo como justification de su trabajo filologico, estas palabras en la introduction a la edicion critica de Filodemo y sus informes sobre la Academia antigua:

Y F. Schleiermacher escribio al comienzo de su <Introduccion> a las obras de Platon (11804; (3) 1855) que no queria ocuparse de la tradicion biografica, <<puesto que nadie que sea un digno lector de los escritos de Platon puede concebir la idea de querer encender a partir de pequeneces o respuestas epigramaticas, contadas y tergiversadas de muchas maneras, por mas fidedignas que fueran, una luz sobre el modo de pensar del hombre, luz que su propia obra podria irradiar>>. Pero en lo que respecta al marco historico de Platon y su escuela, no podemos prescindir esta vez de tales "pequeneces" y, aunque estas contribuyan poco al entendimiento de la filosofia, al menos arrojan cierta luz sobre las personas y las circunstancias historicas y, sobre todo, muestran tambien como la posteridad pretendio ver la vida de los filosofos. Los biografos, a los cuales sigue Filodemo, intentaron evidentemente por todos los medios exponer la vida de los filosofos como expresion manifiesta de sus ensenanzas. (Gaiser, 1988, p. 14. Enfasis mio).

A. Testimonios Indirectos

1. Epicrates (s. IV a. C.)

Sobre la vida y obra de Epicrates se tienen escasisimas noticias. Su nombre, por ejemplo, no figura en la lista de los vencedores de las Leneas (Sommerstein, 2002, p. 153). Platon aparece en una de sus comedias de la cual solo se conserva un breve fragmento que ha devenido muy famoso. El comediografo ofrece en el un cuadro muy pintoresco de las actividades que habrian tenido lugar en la Academia bajo la supervision de Platon. Si bien todo el pasaje esta inmerso en un contexto de parodia y burla, no obstante, puede sernos de utilidad a la hora de echar luz sobre el trato personal humano de la escuela.

El fragmento en cuestion es el undecimo en la edicion de Kock (1884, p. 287). La situacion general de la escena parece ser la conversacion entre dos personajes, A y B. El primero esta interesado por las discusiones academicas, ya sea por curiosidad o por algun otro motivo, y se encuentra con este ultimo que casualmente viene de oir como dialogaban los miembros de la escuela. Una traduction completa del fragmento podria ser la siguiente:

A--iQue hay con Platon, Espeusipo y Menedemo? ?Con quienes estan conversando ahora? iQue pensamiento, que argumento esta siendo examinado entre ellos? !Por Gea! Cuentame con detalles, si es que llegas sabiendo exactamente [de que hablan].

B--Pero claro que se y te lo cuento con claridad. Mientras vela durante las Panateneas una manada de jovencitos ... en los gimnasios de la Academia, escuche conversaciones indecibles, extranas. Establecian definiciones en el mundo natural y clasificaban la forma de vida animal y la naturaleza de los arboles y las distintas clases de vegetales. Y de entre estos, investigaban a que clase pertenece la calabaza.

A--?Y entonces? ?A que definicion llegaron? iQue clase de planta es? Explicamelo, si es que sabes algo con certeza.

B--Como primerisima cosa, todos, sin pronunciar palabra ([phrase omitted]), tomaron entonces sus lugares y, con la cabeza gacha, reflexionaban [sobre el asunto] durante no poco tiempo. Y entonces, de repente, cuando los muchachos aun tenlan sus cabezas gachas y seguian investigando, uno de ellos dijo que era un vegetal esferico; otro, una hierba; y aquel otro, un arbol. Al escuchar tales cosas, un medico de la tierra de Sicilia se ventoseo ante ellos por decir estupideces ([phrase omitted]).

A--?Pero no se enojaron terriblemente ([phrase omitted])? ?No pusieron el grito en el cielo, cuando recibieron una burla semejante? Porque comportarse asi en espacios publicos es una falta de respeto...

B--No, a los jovencitos ni les importo ([phrase omitted]). Y Platon, que estaba presente, muy apaciblemente ([phrase omitted])--no se habia molestado en absoluto ([phrase omitted])--les dio la tarea de definir otra vez, [desde un principio], que genero es [la calabaza]. Y ellos, por su parte, hacian sus divisiones.

Como anota Kock, citando a su antecesor Meineke, "toda la pieza esta llena de vestigios de diccion platonica ([phrase omitted]) ..." (Kock, 1884, p. 288). Habria que completar esta lista ademas con las expresiones [phrase omitted], los verbos [phrase omitted] (este ultimo en su sentido tecnico de diairesis), como asi tambien la frase [phrase omitted], todas recurrentes en los dialogos, lo cual demuestra la familiaridad que tenia con ellos el poeta (Philip, 1966, p. 336; El Murr, 2012, p. 254). Ahora bien, el pasaje no solo tiene importancia como fuente para conocer con mayor detalle los intereses de investigation que habria habido en la Academia, en este caso, en el ambito de las ciencias naturales--aunque no habria que insistir tanto en ello cuanto en el afan por el metodo de division (asi Jaeger, 1923, p. 18; Cherniss, 1962, p. 63 y Falcon, 2000, p. 410) -, sino tambien para hacernos una idea de la atmosfera general en la cual se desenvolvian las discusiones. Con todo, lo que me interesa aqui es llamar la atencion sobre la actitud de los discipulos y la del propio Platon durante los ejercicios de division. Reparemos entonces por un momento en la ultima parte del fragmento, en la triada "medico-discipulos-Platon".

Este medico, identificado por algunos con Filistion de Locri (Jaeger, 1923, p. 16; Nails, 2002, p. 239 y ahora Squillace, 2017, p. 169 ss.), no perteneceria al grupo de los "jovencitos", a quienes se les encomendo inicialmente la tarea de definition, y es probable que se encontrara alli realizando sus propias investigaciones como colaborador de la Academia. Aunque no disponemos de mayores referencias, es tambien verosimil que el pequeno cuadro de la escuela haya sido representado en el escenario, poco antes del encuentro de los personajes A y B, y que el medico siciliano haya servido a Epfcrates como recurso dramatico de "agitacion" a fin de suscitar con su actitud grosera la risa entre los espectadores. Ahora bien, nos preguntamos con asombro, tambien con el personaje A, por la esperable reaction negativa de los discipulos ante la falta de respeto y groseria del medico, pero la situation es completamente distinta: los jovenes parecen no preocuparse en absoluto y permanecen concentrados en la definition. Su respuesta no es hostil ni se corresponde con el insulto del medico; ni mucho menos lo es la del propio Platon, descrito "con cierta seriedad" (Geiger, 2006, p. 24), quien en ese momento estaba presente y asistia a sus distipulos "muy apaciblemente y sin molestarse en absoluto" ([phrase omitted]).

En este fragmento, van Paassen solo ve la intencion de burla que el poeta habria perseguido con esta secuencia de la Academia por medio del contraste entre la figura del reverendisimo (hochwurdig) Platon que ostenta su superioridad y las groserias que tiene que dejar pasar sin reproche alguno. Para el filologo neerlandes npawc no podria significar en este contexto lo que habitualmente significa, esto es, "amistoso" o "amigable", por el hecho de que Platon no habria podido aceptar de ese modo el mal comportamiento del medico (van Paassen, 1960, p. 9). Hay que decir, sin embargo, que lo "amigable" de Platon esta dirigido a sus discipulos y no al siciliano; su buena disposition parece ser una muestra de la manera en la que solia dirigirse hacia ellos como su maestro y evidentemente no una reaction a la vulgaridad del medico. En fin, si bien la comedia buscaba ridiculizar las actividades de la escuela, que para el comun de las personas podria representar algo oscuro e inentendible (cf. v. 12: [phrase omitted]), creo que es digno de notar que, en medio de la parodia y la burla, Epicrates nos da un precioso testimonio del caracter personal de Platon, especialmente como maestro de su escuela, manso y amigable con sus discipulos.

2. Espeusipo (s. IV a. C.)

Ademas de lo que se ha conservado de la obra filosofica de Espeusipo, contamos con una epistola que en el 343-342 a.C. habria escrito y dirigido a Filipo II, rey de Macedonia (Bickermann-Sykutris, 1928). Mas alla de la problematica de su autenticidad y el verdadero objetivo que habria perseguido con ella, parece verosimil que la intencion de Espeusipo haya sido la de desacreditar al orador Isocrates y a su discipulo Teopompo, quien por entonces se encontraba en la corte macedonica. Para contrarrestar su propaganda politica y defender los propios intereses promacedonicos de la Academia, Espeusipo habria enviado su carta en manos de Antipatro, colaborador de la escuela, quien leeria publicamente algo de su Historia de Grecia para competir con las Filfpicas de Teopompo y ponerlo asi en evidencia ante el rey (11. 15-18). Hacia la parte conclusiva de la carta escribe Espeusipo:

Se tambien que Teopompo esta siendo muy desagradable entre ustedes y con calumnias hacia Platon, a saber, que Platon no habria preparado ya en la epoca de Perdicas el comienzo de tu propio gobierno y que no habria considerado siempre como algo penoso el hecho de que surgiera entre ustedes dos (sc. Filipo y Perdicas) algo que fuera salvaje e impropio de hermanos ([phrase omitted]) (11. 11-15).

Espeusipo pretende restablecer en Filipo la estima por Platon, (6) tirando abajo la blasfemia de Teopompo, uno de los representantes de la tradicion hostil, autor de la obra titulada Ataque a la escuela de Platon (Fr. 279 Muller vol. I, 1841, p. 325-6). En la misma linea se encuentran los Deipnosophistae de Ateneo, quien conserva este pasaje final de la carta y ofrece mayores detalles al respecto, (7) pero en ultima instancia con la sola intencion de demostrar que Platon jamas habria podido ser amigable con Filipo, (8) ya que en verdad estuvo mal dispuesto con todos (XI. 506 a6: [phrase omitted]). Asi lo atestiguan, dice Ateneo, los propios dialogos con innumerables ejemplos que el no podria citar en la brevedad de un unico dia (XI. 507 a1-3). (9)

Sea como fuere, este testimonio de Espeusipo junto con las frecuentes referencias que encontramos en los dialogos a lo perjudicial que son las guerras intestinas para el Estado, sumado al hecho de que un conflicto entre Perdicas y Filipo habria sido, a los ojos de Platon, una alarmante situation que terminaria debilitando el poder macedonico ante sus enemigos, todo ello daria cuenta de la preocupacion constante ([phrase omitted]) del ateniense por mantener las buenas relaciones entre los monarcas y evitar que surgiera entre ellos alguna situation "no mansa" ([phrase omitted]), esto es, una discordia "salvaje", impropia del trato filial de la sangre.

3. Jenocrates (s. IV a. C.)

El siguiente texto pertenece al sucesor de Espeusipo en la direction de la Academia, Jenocrates de Calcedonia, y nos ha sido transmitido en las Historias Diversas de Claudio Eliano (Test. 13 Isnardi Parente, 1982). El pasaje refiere el motivo que habria ocasionado la primera disputa entre Platon y Aristoteles y, aunque para algunos interpretes esta "historia poco digna" sea considerada espuria debido a los escasos datos que tenemos de estos filosofos (Taran, 1981, p. 221), no obstante me parece que en su "exactitud esencial" (Dillon, 2003, p. 3) constituye un testimonio a tener en cuenta, no solo para apreciar como habria sido la disposition de los lugares que tanto Platon como Aristoteles ocupaban para impartir sus lecciones, sino tambien como ejemplo del trato humano entre el maestro y sus seguidores.

Al parecer--cuenta la anecdota--no era del gusto de Platon la forma de vida que llevaba Aristoteles. Ademas de la extravagancia en su vestimenta y porte, habia en su rostro algo de burlista y una inoportuna verbosidad que evidenciaban su caracter de charlatan, algo inapropiado para un verdadero filosofo. Por este motivo, Platon prefirio a Jenocrates, Espeusipo, Amiclas y a otros, a quienes acepto en la comunidad de sus conversaciones ([phrase omitted]).

En cierta ocasion, prosigue la historia, Jenocrates tuvo que marchar hacia su patria y fue el momento oportuno para que Aristoteles atacara a Platon. Espeusipo se encontraba enfermo, de modo que no podia acompanar al maestro, que por entonces ya contaba con ochenta anos y tenia problemas de memoria. El estagirita lo atacaba, pues, con decision, haciendo preguntas al modo elenctico con grandes ansias de presuncion ([phrase omitted]). Platon no pudo mas que dejar el paseo exterior y marcharse hacia adentro con sus discipulos. Al cabo de tres meses, Jenocrates regreso, pero no encontro a Platon en el lugar en donde habitualmente impartia sus lecciones. Despues de enterarse de lo sucedido, fue a buscarlo al interior de la escuela y lo vio dialogando junto a otros jovenes distinguidos. Una vez que termino la leccion, Platon y Jenocrates se abrazaron "afectuosamente" ([phrase omitted]). La historia concluye con el reproche de Jenocrates hacia Espeusipo por dejar solo a su maestro y no defenderlo de las ofensas de Aristoteles, a quien termino expulsando del lugar que Platon solla frecuentar para sus conversaciones (Ael. VH 3. 19. 18-26).

Esta historia de Eliano, antiaristotelica, realza la figura de Jenocrates por encima de la de los demas academicos. El es quien restaura el orden de la escuela y defiende al anciano Platon y muestra para con el suma reverencia. Aristoteles, por su parte, es representado como la contracara de Jenocrates, al no mostrar consideracion ([phrase omitted]) por la vejez del maestro y molestarlo ([phrase omitted]) con preguntas al estilo sofistico. Nada mas lejos del espiritu que Platon queria para las conversaciones de su escuela (vid. infra el pasaje de la Carta Septima). Lo interesante aqui, sin embargo, es la relation entre este y su discipulo fiel, afianzada por un profundo y reciproco lazo de amistad. Parece, pues, que la intencion de Eliano fue la de poner de manifiesto que la primera diferencia entre Platon y Aristoteles no fue de caracter dogmatico o filosofico, sino que tenia que ver mas bien con la manera de practicar y vivir ese dogma o filosofia, manera que se hacia palpable tanto en el aspecto exterior como en el trato personal: a la mala disposition y maltrato del estagirita, se le opone la filantropfa de Platon, el trato gentil y cordial propio de la amistad. (10)

4. Plutarco (46/50-120)

En el capitulo decimoquinto de la Vida de Timoleon, despues de referir las vicisitudes de Dionisio II de Siracusa y su cambio de fortuna tras su derrota y retirada a Corinto en el ano 344 a.C., Plutarco cita algunos ejemplos de como el tirano se defendla ante las burlas de los ciudadanos y se esforzaba por adaptarse de un modo no innoble a las adversidades que entonces le tocaba vivir. En cierta ocasion, despues de que un corintio se mofara groseramente de las conversaciones que aquel gustaba mantener con filosofos y le preguntara que provecho habla obtenido de la sabiduria de Platon, Dionisio respondio: "?Te parece que en nada fui beneficiado por Platon, siendo que asi sobrellevo mi cambio de fortuna?" (Plu. Tim. 15. 4; cf. ademas D.S. 16. 70. 2-4). Y poco mas abajo leemos que al musico Aristoxeno de Tarento y a otros, que pretendlan informarse del reproche que surgio una vez entre el y Platon, Dionisio les respondio que muchos males hay en la tiranla pero ninguno mayor que el carecer de amigos con los cuales dialogar con franqueza ([phrase omitted]). Por culpa de estos que se haclan llamar "amigos", se vio el privado finalmente de la benevolencia de Platon ([phrase omitted]).

Probablemente Dionisio aluda con ello a personas de su clrculo Intimo que en un primer momento se opusieron al filosofo y ante cuyas calumnias Platon habria sucumbido (cf. Ep. VII 333 d3). Con todo, este testimonio de Plutarco sobre la forma "no innoble" que habria mostrado Dionisio en el momento mas crltico de su existencia y su lamentacion por no tener amigos de fiar contrasta notablemente con la description que hace Platon del tirano en su septima epistola: Dionisio, en verdad, a causa de su supuesta sabiduria y engreimiento, no confiaba en nadie y vivla en companla de personas inapropiadas y poco fiables (Ep. VII 332 c-d). Parece verosimil, pues, que Plutarco haya pretendido presentar a un Dionisio "arrepentido" o "mejorado", que ha aprendido de los reveses de la fortuna y que, a la distancia, se muestra favorable para con Platon, reconociendo los beneficios que recibio de el (sc. aprender a sobrellevar la adversidad) y lamentando haber perdido la buena disposicion y benevolencia, con la cual llego una vez a Siracusa para hacer realidad las principales ideas de su pensamiento politico (cf. D.S. 15. 7. 1-2).

5. Claudio Eliano (ca. 175-235)

Otra anecdota, la 112 en la compilation de Riginos (1976, p. 154), nos refiere Eliano en el libro cuarto de sus Historias Diversas (4. 9. 1-29). Se trata de la visita de Platon a los juegos en Olimpia, probablemente entre los anos 380 y 360 a.C. (Ritter, 1910, p. 173). He aqui el texto:

En Olimpia, Platon, el hijo de Ariston, compartio alojamiento en una tienda con unos hombres desconocidos, para quienes el mismo tambien era un desconocido. Tanto los influencio y los ligo a su convivencia ([phrase omitted]), compartiendo una simple cena y pasando todo el dia con ellos, que los extranjeros se regocijaron sobremanera por haber dado con este hombre. No les recordo [el nombre de] la 'Academia' ni [el de] 'Socrates'; solamente les manifesto que su nombre era 'Platon'. Cierta vez, cuando estos llegaron a Atenas, [Platon] los recibio con muy buena disposicion ([phrase omitted]). Los extranjeros, por su parte, le dijeron: "Vamos, Platon, muestranos a tu tocayo, el discipulo de Socrates y llevanos hasta su Academia y presentanos para que tambien tengamos el gusto [de conocerlo]". Y el, sonriendo apaciblemente -como solla hacerlo- dijo: "pero yo soy aquel". Quedaron atonitos, siendo que tenlan a su lado a una persona como el y sin saber [quien era], un hombre que convivio con ellos sin ostentacion y con simpleza, mostrando que era capaz, incluso sin sus argumentaciones habituales, de influenciar a quienes lo frecuentaban ([phrase omitted]).

Parece suficientemente claro que Eliano intenta llamar la atencion sobre el poder que tenia el filosofo de Atenas para atraer e influenciar a los demas. La anecdota inicia y termina con una referencia a ese dominio que ejercia Platon en la convivencia con las personas ([phrase omitted]), incluso con aquellos que no eran sus discipulos y que no estaban acostumbrados a sus habituales conversaciones filosoficas ([phrase omitted]). Por otra parte, Eliano realza la buena disposicion y amabilidad de Platon que suscitaba la admiracion de los otros (cf. Anecdota 140 Riginos, 1976, p. 190); la simpleza de sus habitos ([phrase omitted]), distintamente al Aristoteles del testimonio de Jenocrates; su hospitalidad y buen trato para con los extranjeros, a quienes recibio "con muy buena disposition" ([phrase omitted]), de algun modo como sucedio con Jenocrates al regreso de Calcedonia. Por ultimo, el autor anade todavia un detalle mas. Se dice que en aquella ocasion Platon sonrio "apaciblemente" ([phrase omitted]), como solia hacerlo ([phrase omitted]). En su monografia sobre Platon, Ritter recuerda tambien este episodio y traduce: "El sonrio un poco, asi como era su modo" (1910 vol. I, p. 173), lo cual pareceria no ser del todo acertado. Quizas el verbo [phrase omitted] haga referencia a lo "moderado" de la sonrisa (cf. Anecdota 106 Riginos, 1976, p. 151), pero no se trataria aqui de cantidad, sino del modo de ser tranquilo o manso caracteristico del filosofo. (11)

6. Siriano de Alejandria (375-437)

De los escasos datos que se conocen de la vida y obra de Siriano, se sabe que viajo a Atenas, una vez que realizo sus primeros estudios en Alejandria, y que frecuento la escuela platonica dirigida por Plutarco (ca. 350-432), hijo de Nestorio, a quien sucedio como diadoco despues de su muerte. Con respecto a sus obras, la Suda nos informa de algunos comentarios a Homero, a la Republica de Platon, como asi tambien de unos tratados sobre la teologla de Orfeo; una concordancia entre este, Pitagoras y Platon; un estudio sobre los oraculos caldeos y finalmente otros comentarios exegeticos, entre los cuales haya que incluir los comentarios al Timeo y Parmenides de Platon, a las Categorias de Aristoteles (cf. Simp. In Cat. 8. 9-10) y a algunos libros de la Metafisica (13 y 14), sobre la cual habria discutido ademas in extenso dentro la escuela, a juzgar por algunos indicios que se encuentran en la obra de su discipulo y sucesor Proclo (Dillon-O'Meara, 2006, p. 2).

En los Comentarios a la Metafisica, Siriano se propone discutir los pasajes matematicos de los libros M y N a fin de constatar el acuerdo que existiria en realidad entre Pitagoras y Platon, a diferencia de lo que se creia a partir de las lecturas de Aristoteles y otros. Si bien uno tiene que admirar, confiesa Siriano, y estar agradecido al estagirita por su asombrosa capacidad intelectual y agudeza critica (80. 15-16), es justo, sin embargo, defender a aquellos "divinos hombres" del fuerte ataque de Aristoteles (80. 18-19: [phrase omitted]), con un examen en lo posible juicioso e imparcial ([phrase omitted]). (12) En efecto, parece que Aristoteles ha fallado en su interpretation por apoyarse solo en sus hipotesis y no examinar las de aquellos segun sus propios parametros (80. 20-22).

En este contexto y luego de presentar las posiciones de pitagoricos y platonicos con respecto a los Principios inmoviles ([phrase omitted]), unos, abogando por las matematicas y concediendoles una "esencia" separada, y otros, teniendo en especial estima las ideas como causa de todas las cosas, escribe Siriano:

No desentonan entonces Platon y Pitagoras, ni sus seguidores entre ellos, con respecto a la hipotesis de las ideas, segun lo afirma Aristoteles. Antes bien, los pitagoricos, por un lado, dialogando en primer lugar sobre los sensibles, utilizan las mismas palabras ([phrase omitted]) y las trasladan por analogia a las cosas medias y primerisimas de todas; por esta razon tambien parecio -y no a Aristoteles, sino a quienes informan sobre esto de manera superficial- que hablaban solo de las ideas inseparables. Algunos, habiendo disertado sobre los principios medios de la razon, explicaban a partir de ellos, en tanto imagenes, las cosas inteligibles y, en tanto paradigmas, las ideas que operan en el mundo sensible. A la mayoria le parecio que estos pensadores ubicaban en primer lugar la esencia matematica, puesto que dieron nombres matematicos ([phrase omitted]) a la ideas primeras, medias y ultimas. A otros, con informacion aun mas distorsionada, les parecio que algunos de estos incluso mezclaban todo en una misma cosa y confundian el nivel inteligible y discursivo de las ideas, sin que los maestros de esta teoria creyeran tal cosa: asuncion falsa originada por la ambiguedad de los terminos ([phrase omitted]). Platon, por su parte, dando muestras tambien en esto de su propia filantropia, distinguio incluso con los terminos ([phrase omitted]) la esencia noetica y la dianoetica para que aquellos que se dormitan no puedan malinterpretarlo.

Gracias a este pasaje podemos advertir un nuevo ejemplo de la filantropia de Platon, entendida en este caso como un cuidado por su receptor. Para el comentarista, el ateniense dedico especial atencion a los terminos ([phrase omitted]), a fin de evitar confusion y malentendidos en el lector. De este informe, pues, se desprende que las dificultades de interpretacion tanto del pensamiento pitagorico como del platonico en torno a los Principios inmoviles residen mas bien en una cuestion "terminologica" y en ello Platon tambien dio muestras de su propia filantropia ([phrase omitted]). Al parecer, el exegeta conocia ya por tradicion incluso otros casos de filantropia platonica y observa que, incluso en cuestiones terminologicas y con fines didacticos, Platon se ocupo de que aquellos que a veces se dormitan no puedan malinterpretarlo ([phrase omitted]). La misma idea leeremos posteriormente en Olimpiodoro, cuando reflexiona sobre el pasaje de Grg. 523 e6-524 d7 y escribe: "con gran solidaridad por el hombre ([phrase omitted]), Platon dice en el mito algo de la verdad, a fin de que no nos quedemos en el mito y despreciemos la verdad que esta oculta en lo profundo" (Olymp. in Grg. 49. 1. 1-13); y de un modo similar tambien en Simplicio, para quien no hay que reprocharle nada a Platon y Aristoteles cuando confrontan las opiniones de sus predecesores, ya que "solidariamente ([phrase omitted]) previeron los malentendidos que podrian surgir" de sus escritos (Simp. in Ph. 9. 148. 11-13).

7. Proclo (412-485)

Discipulo de Siriano, el neoplatonico Proclo nos lego, entre otros, un comentario fundamental sobre el Timeo, uno de los textos mas leidos, discutidos e influyentes en la historia filosofica y cientifica despues de la muerte de Platon (Tarrant, 2006, p. 1).

En el primer libro, luego de pasar revista al objetivo y plan del dialogo, Proclo se explaya sobre su genero y caracter literario (1. 7. 17) y llama la atencion sobre el elemento pitagorico-socratico que hay en el, cuestion sobre la cual ya habian reparado otros comentaristas (cf. Gaiser, 1988, p. 312 y ss.). En efecto, Platon habria tomado el librito que Timeo de Locri compuso sobre el Universo e intento "escribir a lo Timeo" ([phrase omitted]) segun el modo de los pitagoricos (cf. Prolegomena Philosophic Platonics 5. 27). Ademas, continua el exegeta, aquellos que han tenido al menos un pequeno contacto con la obra del ateniense reconocen que el Timeo tiene asimismo un aspecto "socratico" tipico, que se refleja en el amable trato humano ([phrase omitted]) y en lo demostrativo de la exposition. Lo "pitagorico", entonces, tiene que ver alli con el pensamiento sutil, la intuicion, la inspiracion divina, el partir de lo inteligible y delimitar el Universo con el lenguaje de los numeros, la mostracion de las cosas simbolica y misticamente, el llevar todo hacia arriba, como asi tambien remover las intuiciones particulares y el emitir enunciados por medio de afirmaciones. En cambio, concluye Proclo, "del amable trato humano, propio de Socrates, [proviene] la buena disposicion para la convivencia, lo manso, la tendencia a la demostracion, el contemplar la realidad por medio de imagenes, lo etico y otras cosas por el estilo" (Procl. in Ti. 1. 7. 21-33).

Como se puede advertir, esta referencia al "caracter" del Timeo no atane a la distincion de tipos o clases de dialogos, como leemos en Diogenes Laercio ("fisicos", "logicos", "eticos", etc.), sino mas bien a las figuras que ejercieron influencia en Platon cuando redacto su texto: Pitagoras y Socrates. En verdad Proclo senala la deuda de Platon para con sus predecesores mas importantes y con ello nos da una interesante clave hermeneutica para dilucidar que seria lo propiamente pitagorico y socratico en un dialogo de Platon: la [phrase omitted], en tanto rasgo distintivo de Socrates, se manifiesta en el texto en la buena disposicion para la convivencia (to [phrase omitted]) y en la actitud mansa ([phrase omitted]) de los interlocutores. Ambos aspectos estan intimamente ligados entre si a tal punto que si no hay una predisposicion mansa y amigable entre quienes dialogan, de ningun modo puede darse ni mantenerse la synousfa del dialogo. A mi juicio, no seria esta solo una "deuda" de Platon para con Socrates. La motivation para esta filantropia del dialogo ciertamente tuvo su origen en la experiencia personal de Platon con su maestro, pero da la impresion de que los dialogos no solo ponen de manifiesto este aspecto del Socrates historico y su ensenanza, sino que ademas lo desarrollan y potencian: tanto la filantropia dialectica como la mansedumbre para la convivencia juegan en la obra escrita platonica un rol decisivo y posiblemente, aunque no podamos tener absoluta certeza, hayan sido caracteristicas distintivas tambien de Platon, el filosofo escritor y maestro de la Academia.

8. <<Prolegomena Philosophic Platonicae>> (s. VI)

El tratado neoplatonico de los Prolegomena Philosophic Platonics, de autoria incierta (cf. Motta, 2014, p. 51-53), nos ofrece otro curioso testimonio sobre la personalidad de Platon y su influencia en las demas personas.

Despues de una brevisima introduction, el anonimo comentarista dedica el primer capftulo a la "historia" o biografra de Platon, en la cual destaca el caracter "apolmeo" del filosofo (cf. Regali, 2016, p. 278). Asimismo nos informa sobre el curriculum de sus estudios, el inicio en la poesia desde su primera juventud hasta el encuentro decisivo con Socrates, su dedication a la filosofia y los viajes hacia el exterior. Despues de esto, relata la siguiente anecdota:

Mas tarde, cuando regreso a Atenas, fundo su escuela cerca de la residencia de Timon, el misantropo. Este se mostraba discolo con todas las personas, como lo evidencian los epigramas escritos sobre su tumba, pero llevaba con muy buena disposicion la convivencia con Platon (Anon. Proll. 4. 14-23).

La tradicion nos ha conservado algunas anecdotas referidas a la predileccion de Platon por apartarse de los hombres (D.L. 3. 40. 4: [phrase omitted]); la ubicacion de la escuela en un lugar alejado e incluso insalubre (Anecdota 76 Riginos, 1976, p. 121) y tambien la asociacion con Timon, el misantropo. En este caso, la referencia del anonimo comentarista resalta el caracter discolo de Timon con todas y cada una de las personas ([phrase omitted]), a excepcion de Platon, cuya "compania toleraba con mente muy bien dispuesta" ([phrase omitted]).

Por cierto que este comportamiento excepcional resulta llamativo. (13) Lamentablemente el comentario no nos ofrece mas detalles al respecto. En un reciente articulo, Mario Regali considera que esta relacion entre el filosofo y Timon, ademas de destacar la mansedumbre (mitezza) que parece haber existido entre ellos, "tiene la funcion de atribuir tambien a Platon el rasgo de la misantropia (il tratto della misantropia), favoreciendo asi el perfil de una vida pura y extrana a la polis" (Regali, 2016, p. 298). Si bien es natural que la cercania entre el mas odioso de los hombres y el filosofo de la Academia haya contribuido a la imagen negativa de este como misantropo y despreciador de los asuntos humanos, (14) me parece que al comentarista no le interesa este aspecto, sino mas bien su contrario, es decir, el poder o influencia de Platon sobre la persona mas hostil y agresiva de todas. ?Acaso, como en Olimpia, se mostro el mismo [phrase omitted] e influencio el caracter de su companero hasta amansarlo? No se puede dar una respuesta cierta, pero entiendo que esta fue la intencion del anonimo a la hora de incluir la anecdota en su relato. En efecto, el comentario paralelo de Olimpiodoro sobre el Alcibiades en este punto de la biografia no dice palabra alguna sobre tal relacion, sino que Timon "convivio alli unicamente con Platon" (Olymp. in Alc. 2. 145-147); el anonimo, en cambio, cita ademas dos epigramas que habrian sido escritos en la tumba de Timon como ejemplos de su acerrima hostilidad, con lo cual intenta que el lector se haga una idea de lo dificil que era tratar con el, pero al mismo tiempo de cuan extraordinaria e influyente habria sido la compania de Platon incluso sobre el mas discolo de todos. (15) En fin, como lo habria dicho Dion (Plu. Dio 47. 9. 1-3), quizas habiendolo aprendido tambien en la Academia, "la maldad del hombre, si bien es algo dificil, no es tan salvaje ([phrase omitted]) y discola ([phrase omitted]), como para que no se transforme en gratitud, vencida por aquellos que le hacen constantemente el bien ([phrase omitted])".

9. Simplicio (490-560)

Originario de la region de Cilicia, Simplicio florecio en Atenas como neoplatonico en el ano 529, epoca en la que la Academia habia pasado a ser controlada y finalmente clausurada por el emperador Justiniano. Una de sus obras mas importantes la representan los Comentarios a los libros de la Fisica de Aristoteles, que, entre otros puntos, resultan clave como fuente para el pensamiento de los filosofos presocraticos, ya que conservan textos que no encontramos en ninguna otra fuente. Como rasgo caracteristico de sus comentarios, se puede decir que Simplicio, siguiendo la linea hermeneutica de Siriano, intento conciliar el pensamiento platonico con el aristotelico, poniendo de manifiesto como ambos autores, considerados antagonicos, tienen en verdad mucho en comun.

Este testimonio esta incluido en su explication y discusion del pasaje 187a26-31 de la Fisica, en el cual el estagirita senala que Anaxagoras, al parecer, creyo que los principios eran ilimitados, puesto que habia tomado como verdadera la opinion comun de los fisicos de que "nada surge del no ser", lo cual los movia a decir constantemente que "todas las cosas estaban juntas" o que "llegar a ser algo" no es mas que un "alterarse" y cosas por el estilo. Ante esto, Simplicio escribe:

Tambien en este punto, imitando la cortesia de Platon, Aristoteles no pretende presentar hombres antiguos y famosos diciendo cosas completamente ilogicas, ni tampoco pasarlos por alto como ya condenados de antemano, sino que expone algunos razonamientos de acuerdo con los cuales aquellos habrian llegado a las opiniones que aparentemente han manifestado (Simp. in Ph. 9. 161. 23-162. 2).

Simplicio ve, pues, en el proceder de Aristoteles una cierta semejanza con el de Platon en los dialogos. Aristoteles de alguna manera "ha competido" ([phrase omitted]) con el ateniense por el "respeto" o "[phrase omitted]" ([phrase omitted]) para con la tradicion filosofica precedente ([phrase omitted]). Esta disposicion de tener una mente ([phrase omitted]) favorable (eu) se pone de manifiesto en algunos pasajes de los dialogos, sobre todo en la actitud del guia de la conversation que a menudo recurre a la opinion que otros tuvieron en el pasado, opinion ante la cual muestra respeto y con la cual busca tambien dialogar (cf. el juicio contrario de D.H. Pomp. 1. 12.1-13.2). Es esa la actitud, por ejemplo, del anonimo Extranjero de Elea en Sph. 243 a1-3, quien despues de hacer un breve repaso por las doctrinas de sus predecesores, reconoce que es difrcil y poco juicioso "desestimar asi a varones tan famosos y antiguos" ([phrase omitted]), expresion que guarda notable semejanza con la de Simplicio (cf. ademas Tht. 153 a1-3, 183 e3, etc.). Es probable, pues, que el exegeta haya tenido en mente este pasaje y otros similares cuando interpreto el texto de Aristoteles y advirtio en el trato filosofico del estagirita un rasgo similar de "cortesia" o "respeto" ante la tradicion precedente.

B. Testimonios Directos

A continuation pasare revista a otros nueve pasajes que he tomado del Corpus Platonicum, a saber, Eutifron 3 d7, Eutidemo 288 a8-b4, Gorgias 487 a2-3, Menon 75 c4-d7, Republica 354 a-b, Teeteto 210 b11-c4, Sofista 217 d4-7, Leyes 634 c8 y Carta Septima 344 b5. Con ello intento llamar la atencion sobre el hecho de que la obra platonica a menudo nos ofrece algunas reflexiones muy significativas acerca de un perfil de interlocutor, que es invitado a adoptar una actitud favorable como condition indispensable para el dialogo filosofico. Esta invitacion se haria extensiva al propio lector, quien igualmente ha de asumir una actitud benevolente y mansa para que su trato con la filosofia platonica sea fructifero y eficaz. A modo de hipotesis, que Platon despliegue a lo largo de sus escritos una serie de presupuestos que los interlocutores deben respetar y asumir en su disposicion personal y que ademas haga depender de esto el desarrollo exitoso de la conversation, todo ello podria ser entendido como una propuesta de hacer filosofia, como un autentico platonicus modus philosophandi, que en ultima instancia reflejaria el propio espiritu y caracter de su mentor: el dialogo solo puede darse y desarrollarse entre amigos (cf. Tht. 146 a6-8; Ep. VI 323 b-c; Ep. VII 328 d4; y Szlezak, 1993, p. 18).

Para comenzar, una brevisima reflexion sobre el texto de Eutifron 3 d7. Este es uno de los tres pasajes del corpus en los cuales aparece el termino "filantropia", el mas temprano y el unico referido a un ser humano, a saber, Socrates (los otros dos se aplican a la divinidad y son respectivamente los de Smp. 189 d y Lg. 713 d6). En la conversacion introductoria del dialogo, luego de que Eutifron y Socrates se han puesto al tanto de lo que cada uno ha venido a hacer ante el tribunal, Socrates reconoce que quizas por su "amor a la humanidad" ([phrase omitted]) que lo impulsa a conversar abiertamente con cualquiera ([phrase omitted]) se ha ganado la envidia de los atenienses, especialmente la de Meleto que ha iniciado acciones legales en su contra. Esta filantropia socratica, que esta al acecho de los hombres, se encuentra mtimamente ligada a su "filologia", como lo dira en el Teeteto (146 a6), a su amor por los logoi. ?Y que otra cosa serian los dialogos de Platon, cada vez que recobran vida en el alma del hombre que lee y lo interpelan a girar hacia la filosofia, sino una muestra de su propia filantropia? Posiblemente, en el fondo ultimo de la cuestion, sea esta una de las razones mas genuinas que impulsaron a Platon a poner por escrito sus dialogos, al menos asi parecen sugerirlo los pasajes paralelos de Chrm. 166 d2-6 y Ep. VII 341 d5-c1 en los que se habla del beneficio ([phrase omitted]) que significaria el hecho de aclarar la naturaleza de las cosas y compartirla a todos los hombres ([phrase omitted]).

Veamos ahora el ejemplo del Eutidemo. Aqui la atmosfera de discusion es por momentos tensa. Socrates junto a otros muchachos asiste a la demostracion de los hermanos sofistas Eutidemo y Dionisodoro. Quienes intervienen en la conversation dan a menudo muestras de impaciencia, fastidio, soberbia y envidia, a exception de Socrates, quien, sirviendose constantemente de su ironia, interviene a veces para que la situation no se salga del dialogo.

Ctesipo, uno de los asistentes, es osado y, a pesar de su juventud, se enfrenta con decision en la discusion con los sofistas: como lo explicara Socrates, el joven ha oido ya las conversaciones entre aquellos y ha aprendido rapidamente a imitarlos (Euthd. 303 e8); ademas, todo el tiempo esta intentando lucirse ante su preferido Clinias. La confrontation personal entre los hermanos y Ctesipo surge por primera vez cuando Dionisodoro, en su razonamiento sofrstico, concluye con el siguiente enunciado: "Todos aqm desean la muerte de Clinias" (283 d5). Al ofr tal cosa, el muchacho se irrita ([phrase omitted]) y a partir de ese momento se opone a los sofistas con tanta vehemencia, que Dionisodoro llega a ofenderse por sus palabras (284 e6: [phrase omitted]). Con una sinceridad fragil, Ctesipo replica que no ha pretendido ofenderlo, que siente aprecio y amistad por el ([phrase omitted], ironico como Calicles en Grg. 485 e3) y que solo le aconseja, como companero ([phrase omitted]), que no sea grosero ni falte el respeto al hablar asi, atribuyendo a los demas el deseo de ver muertas a las personas que mas quieren (284 e6-285 a). Un poco mas adelante, Socrates advierte que los animos siguen caldeados y que vuelven otra vez las groserias y maltratos a la conversation (285 a2: [phrase omitted]) e interviene para distender la situation y bromea con Ctesipo, explicandole que hay que recibir lo que digan los extranjeros con buen animo y no discutir ni tener diferencias por una palabra (285 a5). Para ello, se ofrece entonces el mismo de buena gana a la prueba de los sofistas con tal de que lo vuelvan mas sabio; el muchacho lo sigue en su impulso, despues de afirmar otra vez que para nada esta enojado con Dionisodoro (285 d3: [phrase omitted]). Al parecer las palabras de Socrates han tenido efecto sobre su persona y lo han "apaciguado". Pero no por mucho tiempo, ya que la discusion parece no avanzar de la mano de los hermanos, sino que sigue girando siempre en torno de lo mismo, lo puntilloso de las palabras ([phrase omitted]). El muchacho, ya sin paciencia, finalmente exclama:

!Asombroso lo que decis, senores de Turios, de Quios o de donde y como les plazca que los llamen! Que poco les importa andar divagando con tonterias (288 a8-b2).

Ante esto y por temor a que se de otra ofensa ([phrase omitted]; cf. Grg. 457 d6), Socrates intenta una vez mas aplacar a Ctesipo justificando el accionar de los extranjeros con el pretexto de que ambos poseen una sabiduria asombrosa y que hasta el momento no han querido mostrar su parte seria, sino solo hechizarlos con sus palabras (288 b6-8). En este punto me detengo y traigo a la memoria aquel fragmento de Epicrates: ambos tienen una llamativa similitud. En efecto, asi como el medico se habia mostrado alli grosero con los muchachos porque decian tonterias ([phrase omitted]) y luego aparecia Platon muy apaciblemente ([phrase omitted]) para restaurar el orden en la escuela, asi tambien Socrates busca apaciguar ([phrase omitted]) el animo de Ctesipo, para quien los sofistas solo pierden el tiempo en tonterias ([phrase omitted]). He aqui un ejemplo de como Socrates evita la confrontation personal que distrae del dialogo y amenaza con disolverlo.

Un clima semejante experimentamos en la lectura del Gorgias. Excederia los limites de este trabajo reparar en cada uno de esos momentos criticos de la conversation en donde los interlocutores parecen no lograr un acuerdo y el dialogo pende de un hilo. Para lo que aqui me interesa, resulta paradigmatico el texto de 486 e-487 a (cf. Geiger, 2006, p. 104 ss.). Alli Platon nos muestra a Socrates con todo el despliegue de su ironia: el cree haber encontrado en Calicles, el mas tenaz y agresivo de sus interlocutores, un tesoro para poner a prueba su propia alma. A diferencia de Gorgias y Polo, Calicles es el unico que tiene tres cosas fundamentales para ello: ciencia ([phrase omitted]), benevolencia ([phrase omitted]) y franqueza ([phrase omitted]). De estas tres condiciones hace depender Platon el exito o no de la conversation. Que Calicles en verdad no reune ninguna de ellas, se hace evidente paulatinamente hacia el final del dialogo, cuando no quiere dar a conocer, por ejemplo, lo que realmente piensa sobre la vida politica (515 b5-8), cuando responde solo para darle el gusto a Socrates como una falsa cortesia (513 e: [phrase omitted], 514 a4: navu ys, si' coi qSiov, 516 b4: [phrase omitted], etc.), o cuando ya casi no contesta, a tal punto que Socrates tiene que echar manos a los discursos extensos como si fuera un orador ante el pueblo (519 d6: [phrase omitted], e2: [phrase omitted]). De manera notable, apelando a la supuesta benevolencia de su interlocutor en tanto propiciadora del dialogo amistoso, invoca Socrates al dios de la amistad: [phrase omitted], pero no tiene exito. Ya no quedan muchos parrafos mas para terminar. El dialogo concluye con un mito escatologico, un segundo recurso de Socrates--entendido por Calicles como uno mas de sus extensos monologos (522 e7)--que busca "amansar" no solo su alma (cf. 516 c3: [phrase omitted]) sino la de todos los hombres, persuadiendolos de la excelencia de la vida justa (526 e).

El pasaje del Menon nos presenta de manera significativa la preferencia de Platon por la forma de exposition dialectica de los argumentos como contracara de aquella querida por los sofistas o eristicos. Como ejercicio para responder a la pregunta que es la virtud, Socrates le propone a Menon definir primero que es la "figura". La conversation entre ellos se da aproximadamente en estos terminos:

M--Digo que, segun tu argumento, 'figura' es lo que siempre sigue al color. Esta bien. Pero si alguien, al parecer, no supiera que es el color y estuviera en dificultades asi como con la figura, ?que respuesta crees que habria recibido de ti?

S--La verdad, creo yo. Ahora, si el que pregunta fuera uno de los sabios eristicos y amigos de las controversias, le diria: <<Ya he hablado. Si no tengo razon, es tarea tuya que tomes la palabra y me refutes>>. Pero si quisieran, como tu y yo, ahora mismo que somos amigos, dialogar unos con otros, seria preciso entonces contestar de una manera mas mansa y dialectica. Quizas la manera mas dialectica sea contestar no solo con la verdad, sino tambien en aquellos terminos que aquel que pregunta admite saber (Men. 75 c4-d7).

El texto es contundente. Una reflexion similar leemos en la famosa "defensa de Protagoras" en el Teeteto, alli donde se habla de la injusticia que cometen algunos con sus preguntas capciosas sin distinguir la mera disputa verbal de la discusion dialectica (Tht. 167 e4; cf. Spinassi, 2014a, p. 1017-8). Ahora bien, lo que Socrates intenta dejar en claro en esta ocasion es fundante y programatico de toda la conversacion posterior con Menon, una de las condiciones ineludibles para que se de el dialogo filosofico entre ellos. En efecto, Socrates sienta las bases de la conversation, no al estilo eristico y confutatorio, sino al modo dialectico, esto es, una conversacion que progresa gradualmente por medio de acuerdos u "homologjas" entre ambas partes que son "amigas" ([phrase omitted]), acuerdos incluso hasta en los terminos que uno no entiende y sobre los cuales necesita mayores explicaciones (distintamente de lo que sucede en Euthd. 295 b6-d), y cuyo unico fin es llegar a la verdad del asunto. Este modo filosofico que aparece relacionado directamente con la dialectica no puede ser sino uno "mas manso" ([phrase omitted]) que el de los antilogiko? o sofistas eristicos (cf. Spinassi, 2014b, p. 34).

Un quinto ejemplo nos ofrece el libro I de la Republica. Trasimaco es el protagonista junto a Socrates de una discusion tambien fervorosa y de algun modo es configurado como la antitesis del verdadero interlocutor dialectico. La conversation entre este y Socrates ilustra claramente, al igual que en el caso del Gorgias, como un dialogo corre el riesgo de ser disuelto, cuando una de las partes asume una mala disposicion para con el otro y no tiene la menor intencion de cambiarla. En efecto, mientras Socrates conversaba con Polemarco, Platon nos hace saber que Trasimaco habia pretendido interrumpirlos en reiteradas ocasiones, pero que se habia visto impedido por el resto de la audiencia que queria escuchar el logos hasta el final. Trasmaco "lucha con osadia", segun lo predestina su nombre (cf. Arist. Rh. II 23 1400 b 19-20), y representa a lo largo del libro primero una fuerza siempre latente de ruptura de la conversation; a veces es comparado con un animal indomito ([phrase omitted]) que parece abalanzarse sobre su presa para destrozarla (336 b6; cf. 341 c). Hacia tiempo, pues, que no estaba de acuerdo con lo que se detia sobre la "justicia" a tal punto que se haWa vuelto un "salvaje" (336 d8: [phrase omitted]). (16) Socrates, por su parte, una vez que se ha recompuesto y ha salido del efecto atemorizante de su actitud, se siente capaz de pronunciar palabra y lo primero que hace es pedirle que deje de ser "hostil" (336 e2: [phrase omitted]): si hay algo que se dijo incorrectamente sobre la justicia, eso ha sido sin querer. No obstante ello, Trasimaco persiste en su actitud negativa y considera a Socrates como una persona desagradable, que interpreta el logos de tal forma que le resulte mas facilmente tergiversarlo (338 d3-4: [phrase omitted]; cf. 341 a-c). Por este motivo responde en lo sucesivo, como Calicles, "a duras penas" o "de mala gana" ([phrase omitted]: 342 c, e, 346 c, etc.). En una parte crucial del razonamiento, Trasimaco, ruborizado, se ve obligado a aceptar la tesis opuesta a la que habia sostenido desde un comienzo, pero no fue asi de facil, como lo refiere entonces Socrates en su relato, sino que lo hizo "casi arrastrado y de mala gana" ([phrase omitted]). Un paso mas adelante, cuando el logos llega a su parte conclusiva, el sofista responde unicamente para complacer a Socrates (351 c6) y evitar ganarse el odio de los presentes (352 b3), otra vez como Calicles. El dialogo ya hace rato que no es mas dialogo. Su complacencia es tal que termina sosteniendo la tesis completamente opuesta a la que sostuvo en un principio (354 a-b). Lo mas importante: a ello se pudo llegar solo porque Trasimaco apaciguo su animo y dejo de ser hostil en la conversacion (354 a13: [phrase omitted]). Sea que Trasimaco depuso en verdad o no su enfado, una cosa queda en claro y es que su postura hostil para con Socrates constituye el ejemplo par excellence de como no hay que participar de la conversacion dialectica, actitud a la cual Platon contrapone una y otra vez el modo manso y amigable del verdadero filosofo.

El Teeteto y el Sofista son dialogos intimamente ligados entre si. Desde el punto de vista dramatico este ultimo es continuation del primero y ambos tienen en comun como interlocutor principal a Teeteto, joven estudioso de las matematicas y dotado naturalmente para la filosofia. Sobre su caracterizacion literaria, en especial sobre su potencial como verdadero filosofo, ya ha llamado la atencion Szlezak (2004, p. 141 ss.). Aqui quiero detenerme solamente en la parte conclusiva del Teeteto y en los parrafos iniciales del Sofista.

La busqueda de una definition satisfactoria de [phrase omitted] ha sido esteril. El dialogo termina en aporia como aquellos de la epoca temprana. Socrates, sin embargo, advierte un resultado positivo a partir de toda la actual conversation con Teeteto: si el muchacho alguna vez, pesado y lleno como esta de esos dolores propios del parto, llegara a concebir algun conocimiento sobre la definition de ciencia, tal conocimiento sin dudas seria mejor gracias a todo lo que acaban de exponer (210 c2: [phrase omitted]); en otras palabras, la actual conversation, en principio sin exito, podria ser eventualmente la base de una fructifera investigation posterior. Ahora bien, si en lo sucesivo Teeteto no es capaz de concebir algo digno de valor, entonces al menos habria obtenido del dialogo con Socrates un fruto para nada desdenable, a saber, mostrarse "menos pesado y mas manso para con quienes se reuna a dialogar" ([phrase omitted]; cf. Phdr. 275 b2), puesto que creeria saber, sensatamente, solo lo que sabe y no mas que eso (210 b11-c4).

Esta ultima declaration es sumamente significativa. Sobre todo cuando leemos los primeros parrafos del Sofista. Parece evidente, pues, que Platon quiso enlazar ambos dialogos y relacionarlos entre si tambien a traves de la figura de Teeteto y su rol como interlocutor. El vaticinio final de Socrates, aquella otra instancia en la cual el muchacho podria obtener algun conocimiento sobre la ciencia, bien podria ser la discusion subsiguiente del Sofista.

Quien dirige en este caso la conversation no es Socrates, sino un anonimo extranjero que ha venido de Elea, perteneciente al circulo intimo de Zenon y Parmenides, un verdadero filosofo (216 a4: [phrase omitted]). Con todo, Socrates no cede su lugar para ser simple espectador, sino que, como buen dialectico, habiendo tenido la experiencia previa con Teeteto, lo ofrece al Extranjero como "un alma apropiada" para la conversation (cf. Phdr. 276 e6). Ante la pregunta inicial por el modo preferido de llevar a cabo la investigation, a saber, si por medio de un monologo extenso o por medio de preguntas y respuestas, el Eleata explica que si el interlocutor es uno que se deja guiar facilmente y no ocasiona problemas ([phrase omitted]), entonces en ese caso es mucho mas facil dialogar; de lo contrario otra vez, como sucedio con Calicles- es preferible hablar uno mismo y extenderse en un monologo (217 d1-3). Ante esto Socrates agrega:

Esta a tu disposicion entonces elegir a quien quieras de entre los presentes, ya que todos te prestaran mansamente su [phrase omitted]. Por cierto, si te sirves de mi consejo, elegiras a uno de los jovenes, a este Teeteto de aqui, o algun otro que tengas en mente (217 d4-7).

El consejo de Socrates, como lo he dicho, tiene sus motivos: la anterior conversation del Teeteto. Ahora bien, lo mas importante de estas declaraciones que tienen lugar en los primeros parrafos del dialogo es, precisamente, su caracter programatico. Una vez mas se sientan al comienzo mismo de la conversacion las bases del modo en el cual se llevara adelante la investigacion. A Platon le interesa, desde el momento en que lego solo dialogos, escribir de esa manera y no tratados filosoficos (cf. Phd. 102 d3), mostrando con su logos el proceso dialectico de investigation, la transformation y desarrollo intelectual de las almas que giran hacia la filosofia. Por este motivo habria preferido entonces poner en escena una conversation desigual entre un avezado dialectico y un talentoso principiante, dejando de lado la forma monologada que, en este contexto, habria conducido por cierto "rapidamente hasta los primeros principios" de su filosofia (Szlezak, 1993, p. 144). Pero no solo eso. El filosofo de Atenas parece estar sugiriendo al mismo tiempo que si no hubiera un "Teeteto" que se predisponga de manera favorable y se deje guiar mansamente, no podria darse tampoco el dialogo.

Ya en la parte conclusiva de este articulo, repasemos un pasaje de las Leyes. Toda la conversation se da entre tres ancianos que peregrinan hacia el santuario de Zeus en el monte Ida. Uno de ellos es un extranjero que viene de Atenas y es recibido cordialmente como huesped por el cretense Clinias y el lacedemonio Megilo. En los parrafos iniciales del dialogo, luego de la conversacion introductoria, lo primero que hacen los interlocutores es reconocer la buena disposicion de sus respectivas ciudades para con Atenas (642 b3: [phrase omitted], b5: [phrase omitted]; cf. 642 c5 [phrase omitted], y 642 e5: [phrase omitted]). Ambos contribuyen con esto a que el ateniense se sienta confiado y diga lo que realmente piensa sobre los distintos regimenes politicos y sus leyes (642 d1, d4), esto es, que haga uso de la parrhesia (cf. 779 e7: [phrase omitted]). Esta buena disposicion, sin embargo, no es gratuita. Unos parrafos mas arriba, y previendo cualquier tipo de disgusto o malentendido en el examen del sistema legal de cada ciudad que pudiera conducir a una confrontacion personal, el ateniense reflexiona sobre la manera en la que el dialogo mejor podria desarrollarse a lo largo de su peregrinaje. Estamos nuevamente frente a una observacion programatica que determinara todo el decurso subsiguiente de la conversation:

A--(...) si alguno de nosotros reprocha algo de las leyes de cada una de nuestras ciudades, queriendo ver con ello lo verdadero y mejor, no [lo] tomemos de manera hostil, sino amigablemente.

C--Has hablado bien, extranjero ateniense, y hay que obedecerte.

A--Es que no seria conveniente, Clinias, para hombres de nuestra edad.

C--No, por cierto. (634 c5-d3).

El pasaje es muy claro. Para el extranjero de Atenas--quizas la mascara mas transparente de Platon- la actitud hostil de aquellos que dialogan no seria propia de hombres ancianos, sino de jovenes mas bien enardecidos por la discusion y que pueden sentirse ofendidos, cuando alguien los critica o reprocha algunos de sus argumentos (cf. Grg. 457 c4-e1). En los Nomoi el ateniense se perfila desde un principio como "el legislador", como el que conoce hacia donde hay que dirigir toda la legislacion. En el examen del sistema legal dorio, apunta siempre hacia la verdad y lo mejor ([phrase omitted]) y sus criticas no estan dirigidas in homines, hacia y contra sus interlocutores. Bajo estas condiciones no hay ningun motivo entonces para aceptar las palabras del otro con enfado u hostilidad, sino que hay que hacerlo amigablemente ([phrase omitted]). Desde la perspectiva de la "buena disposicion personal" el anciano Platon de las Leyes se muestra en sintonia y coherente con su obra anterior y ello no deberia ser pasado por alto tan facilmente por sus interpretes.

Como cierre de esta segunda seccion quisiera citar el ya famoso pasaje de la Carta Septima 344 b, sobre el cual poco puedo anadir a su interpretation. Doy por supuesta la autenticidad de la epistola y la autoria de Platon. A pesar de lo controvertido del contexto inmediato, el asi conocido "excurso filosofico", una cosa es manifiesta y tiene que ver con la atmosfera en la cual se da y propicia ese "conocimiento" repentino que, segun se dice, se enciende como un fuego a partir de una pequena chispa (341 c7). Habla el maestro de la Academia:

Es necesario, pues, aprender al mismo tiempo tanto la falsedad como la verdad de todo el ser, como dije al comienzo, despues de mucho desgaste y de un tiempo prolongado. Y luego de que con esfuerzo se hayan frotado entre si cada uno de aquellos [elementos], nombres, definiciones, visiones y [demas] percepciones, en refutaciones llevadas a cabo con buena intencion y con preguntas y respuestas sin envidia ([phrase omitted]), brilla entonces el entendimiento y comprension de cada cosa, con la maxima intensidad con la que puede [hacerlo] el ser humano (Ep. VII 344 b-c).

Conclusiones

A partir de las observaciones hechas hasta aqui, he intentado establecer una conexion, o al menos hacerla visible, entre (A) algunos testimonios indirectos que darian cuenta del caracter bien dispuesto y amigable de Platon y (B) pasajes extraidos de los dialogos, lo cual, si he tenido algun exito, podrian sugerir una coherencia entre la forma de ser personal del filosofo de Atenas y un modo propiamente platonico de hacer filosofia que se manifiesta en su obra escrita.

Mas alla de la problematica ineludible de si tal o cual testimonio corresponde fielmente o no al caracter historico del ateniense discusion que probablemente jamas tenga una solution definitiva-, hay que advertir sobre el hecho no menos importante de que es la corriente favorable, y no la hostil, la que se armonizaria mejor con el propio testimonio de los dialogos escritos. Es muy probable que la linea favorable a Platon haya surgido a partir de estos pasajes y que por ellos haya sido sustentada y fortalecida ante el ataque de la corriente hostil, que, por otra parte, no cuenta en verdad para su critica y oposicion con el apoyo textual de los dialogos: como creo, esta corriente hostil criticaria a Platon no tanto por lo que dijo en sus dialogos, sino por lo que no dijo; no por lo que afirmo abiertamente, sino por lo que insinuo. A traves de esa peculiar forma de escribir solo algunos habrian sido capaces de participar y sentirse atraidos protrepticamente para ejercitar la filosofia platonica; otros, en cambio, se habrian dejado llevar, a causa de evidentes malentendidos, solo por la superficie sin poder acceder a lo profundo, como lo observo con agudeza uno de los discipulos de Aristoteles, Dicearco de Mesina (Dorandi, 1991, p. 185). (17) Curiosamente la misma situation sigue dandose aun hoy, y es de esperar que asi siga sucediendo, sobre todo en algunos lectores impacientes que no saben "esperar" al dialogo y que, como primera actitud de lectura, no se dejan interpelar por el con mente favorable. En palabras de Michael Erler:

La detallada representation de Platon describe una y otra vez las reacciones de los interlocutores de Socrates que llegan hasta lo somatico por aquello que, segun el temperamento, pretension o disposicion animica, experimentan como una exigencia excesiva, provocation o excitacion, reacciones que -como lo muestra la historia de la interpretation de los dialogos- anticipan aquellas del lector de Platon: de la retorica desconcertante en los dialogos surge una literatura desconcertante (Erler, 2015, p. 110).

Los nueve testimonios indirectos analizados podrian dividirse en dos grandes grupos: (a) aquellos que exponen de algun modo el trato directo de Platon con las demas personas y (b) aquellos que manifiestan o hacen evidente ese trato personal en sus dramas filosoficos. En el primer punto, a su vez, podemos distinguir tres subgrupos: por una parte, (a.1) los testimonios de Epicrates y Jenocrates nos hablarian de la relacion intima maestro-discipulo, como es que se daba en el seno de la escuela la filantropia de Platon para con sus companeros y colaboradores; (a.2) los pasajes de Eliano y el de los Prolegomena nos referirian el poder o fuerza que habria tenido el ateniense para influenciar, esta vez, fuera de la Academia a las demas personas, atraidas por su benevolencia y generosidad; y finalmente, de acuerdo con el testimonio de Espeusipo y Plutarco, sabemos de (a.3) la relacion de Platon con los principales ostentadores del poder politico de su epoca: la ayuda y asistencia prestadas a Perdicas y Filipo II para evitar un trato salvaje o despiadado entre los hermanos, como asi tambien la buena disposicion para con Dionisio II en Siracusa, antes de que la relacion se tensionara y rompiera definitivamente. En cuanto al grupo (b), podriamos considerar las referencias de Siriano, Proclo y Simplicio en tanto pruebas de como ese caracter bien dispuesto de Platon se habria plasmado incluso en sus escritos. Simplicio reconoce una cortesia en el ateniense cuando cita autores que le precedieron; Proclo nos da una clave para distinguir que seria lo propiamente socratico en un dialogo de Platon, al tiempo que pone de manifiesto como esa buena disposicion que heredo de Socrates para la convivencia fue plasmada y conservada en su Timeo; por ultimo, Siriano nos advierte sobre el hecho de que tambien en el cuidado de los terminos se puede percibir la filantropia de Platon, esa inclination natural para ayudar y favorecer a los seres humanos.

En fin, respecto de los testimonios directos, se puede advertir que la cuestion del modo de hacer filosofia y participar de una conversation dialectica habria sido una preocupacion constante de Platon, desde los dialogos primeros en torno a la Republica hasta los de la madurez que concluyen en las Leyes. A mi juicio, estos pasajes y muchos otros que no ha sido posible analizar aqui, abogarian por la tesis de que antes de emprender el camino filosofico por medio del dialogo, habria que disponerse de tal manera que se propicie y fomente la discusion amable y mansa en torno al objeto de estudio en cuestion.

El pasaje del Eutifron resulta llamativo por ser la unica vez en la que se alude a la "filantria" de un hombre, Socrates, pero principalmente porque a partir de el se podria entender toda la obra escrita de Platon como resultado de su filantropia, de su amor por beneficiar a la humanidad, atrayendolos e incentivandolos a una vida filosofica; los textos de Menon, Republica, Sofista y Leyes podrfan servir como ejemplo de la intencion de establecer programaticamente la manera de conversar, manera que se exige entonces como condicion previa e ineludible; los pasajes del Eutidemo y Gorgias pondrfan ante nuestros ojos un Socrates preocupado por el normal desarrollo de la conversation y como intermediario pacffico entre la hostilidad de sus interlocutores; en el caso del Teeteto se nos llama la atencion sobre el efecto que podria tener en el interlocutor una conversacion con Socrates, efecto que esta relacionado con la disposicion mansa en el encuentro con las demas personas y que se evidencia en ultima instancia en el dialogo subsiguiente del Sofista; por ultimo, diffcilmente podrfamos encontrar otro testimonio mas revelador que el de la Carta Septima sobre la atmosfera que Platon habria querido generar en la Academia para el desarrollo de su filosofia. Aquellas palabras son una luz que el interprete no puede dejar extinguir en su lectura de los dialogos. Hacia esa atmosfera "mas mansa y dialectica" apuntarian en el fondo todos los dialogos (cf. Szlezak, 1985, p. 197), aunque ello se perciba en unos mas claramente que en otros. En este contexto aprendio Dion, como vimos al principio, "despues de mucho tiempo a dominar en la Academia la ira, la envidia y todo tipo de rivalidad" ([phrase omitted]). (18)

[Please note: Some non-Latin characters were omitted from this article.]

https://doi.org/ 10.14195/1984-249X_25_5

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Sometido en 25/07/2017 y aprobado para publicacion en 23/10/2017

Miguel Angel Spinassi (i)

https://orcid.org/0000-0001-7242-4417

miguel.spinassi@unc.edu.ar

(i) Universidad Nacional de Cordoba--Cordoba--Argentina

(1) En lo que sigue todas las traducciones al castellano son mias, tanto las de los textos griegos citados como las de la bibliografia secundaria consultada.

(2) No obstante, como lo ha explicado Field: "... podemos ver algo de sus caracteristicas personales (sc. de Platon) a partir de sus propios escritos y de alguna manera, si el material es usado con cuidado, a partir de la masa de anecdotas que se nos ha transmitido" (Field, 1930, p. 26).

(3) Vease infra el texto citado de Gaiser. Uno de los topicos que trata Mansfeld en su libro, 1994, p. 9, tiene que ver justamente con "la funcion paradigmatica del bios del filosofo y la relacion que deberia surgir entre su teoria y su practica"; vease tambien Erler, 2007, p. 59: "... el (sc. Platon) estuvo evidentemente convencido hasta el final de su vida de las posibilidades del pensamiento filosofico y le dio a esta conviccion una expresion duradera por medio de la potencia de su pensamiento, la forma de vida que eligio y la fundacion de una institucion adecuada para ello". Para la relacion "doctrina filosofica-forma de vida" en las biografias antiguas, vease Motta, 2016 y Regali, 2016.

(4) Cf. Riginos, 1976, especialmente anecdotas 18, 22, 41, 49, 59, 121 en contraposicion con 20, 21, 25-28, 42; tambien Erler, 2007, p. 58-60.

(5) Se podria arguir contra la "sinceridad" de estas declaraciones en los dialogos: ?acaso lo expresado por Socrates en tales ocasiones no seria un ejemplo mas de su acostumbrada ironla? Contra ello diria que cada vez que se reflexiona sobre la "buena disposicion" nunca hay ironla: el pedido de ser benevolente o manso en el dialogo nunca es ironico, sino que es formulado con seriedad; si lo es a veces la atribucion de estas caracteristicas a algunos interlocutores que manifiestamente no las poseen, como es el caso paradigmatico de Calicles.

(6) Sobre esta estima o favor del rey macedonio para con Platon, vease Ael. VH 4. 19. 7, all? donde se refiere que Filipo, ademas de tener en altisima consideracion a Aristoteles y ayudarle economicamente en sus investigaciones, "estimo tambien a Platon y Teofrasto" ([phrase omitted]).

(7) Ath. XI. 506 e3-f5. Platon habria enviado hasta la corte de Perdicas a un miembro de su escuela, Eufreo de Oreo, para que persuadiera al tirano de dividir el territorio con Filipo ([phrase omitted]) y evitar de este modo una disputa entre ambos.

(8) En este punto el pasaje presenta un problema textual con la mencion de "Arquelao" junto al nombre de "Filipo". Escribe Ateneo: "Y ese es Platon, sobre quien Espeusipo dijo que, siendo muy amigo <para Arquelao>, para Filipo fue el responsable de su reinado". Gomperz (1882, p. 112, n. 11) ya habia advertido el error, por lo que proponia eliminar simplemente el nombre de Arquelao o escribir en su lugar el de Perdicas.

(9) Probablemente Ateneo esta siguiendo una corriente hostil que se remontaria hasta Herodico de Babilonia, discipulo de Crates, quien con la virulencia de sus escritos represento la fuente mas importante de los posteriores detractores de Platon; para ello, la obra de referencia sigue siendo During, 1941; cf. ademas Dorrie, 1976, p. 23-24 y Riginos, 1976, p. 99.

(10) Sobre el termino [phrase omitted] explica De Romilly: "En principio esta palabra, y las de su familia, no designan solamente un procedimiento exterior y una manera de obrar, sino un sentimiento y una disposicion general ... estas (sc. las palabras) no tienen nada de negativo: implican una afeccion generosa y espontanea" (De Romilly, 2011, p. 43). (Enfasis mio).

(11) Esta actitud del Platon que sonrie con serenidad y tambien con picardia ante el desconcierto de sus huespedes, se asemeja a aquella tranquilidad con la cual recibio, quizas antes de morir, al extranjero caldeo segun lo informa Filodemo en el PHerc. 1021 Col. V 12 ([phrase omitted] = Dorandi, 1991, p. 134).

(12) Cf. 81. 14: [phrase omitted]. Hay que advertir la postura y actitud critica de Siriano. El exegeta muestra cierta humildad intelectual en su critica a Aristoteles (83. 30: [phrase omitted]) y su logos, de acuerdo con lo que el mismo cree, puede mostrar el asunto de una manera mas clara, dando sus pruebas con medida (cf. 83. 31: [phrase omitted]): Siriano, si bien es un representante de la tradicion favorable a Platon, de ningun modo se muestra hostil para con Aristoteles, sino respetuoso y prudente.

(13) Tambien en Plu. Alc. 16. 9. 1-8 leemos otra "excepcion" de Timon, esta vez, para con Alcibiades. Este, luego de hablar maravillosamente en la asamblea, se retiro junto a otros y Timon "no paso de largo ni lo esquivo como soha hacer con los demas" ([phrase omitted]), sino que salio a su encuentro y lo saludo, aunque esta vez, es cierto, para anunciarle todo lo desastroso que llegaria a ser para la ciudad.

(14) En la vigesima cuarta epistola socratica, que Platon habria dirigido a Dion de Siracusa, el filosofo, retirado de su ciudad que compara con un "cerco de bestias", muestra cierta comprension por el aislamiento de Timon (24. 2. 3-6: "... desde estos territorios he comprendido que Timon no era misantropo: al no encontrar hombres, no podia entonces amar las bestias, por lo que [phrase omitted]"). Es verosimil, pues, que a partir de ello la tradicion haya asociado a ambos en su caracter de "misantropos", amigos en el odio hacia los hombres. Cf. Riginos, 1976, p. 162, n. 35: "Las afirmaciones de que Platon se mostraba amigable con su vecino el misantropo Timon ... tienden a implicar su misantropia".

(15) Vid. supra testimonio 5. Tambien en esta misma direccion se podrian leer aquellas palabras de Ep. VII 328 d4-e, con las cuales el ateniense imagina que Dion le hablaria en momentos de dificultad: "Platon, llego hasta ti como un exiliado, y no porque necesite hoplitas o este falto de caballos con los cuales defenderme de los enemigos, sino de palabras y persuasion, con lo cual yo se que tu mas que nadie puedes hacer que los hombres jovenes se orienten hacia el bien y la justicia y establecer entre ellos amistad y companerismo cada vez que sea necesario". (Enfasis mio).

(16) Vale la pena reparar aqu en el tratamiento del caracter "ideal" de los guardianes en el libro III. Como se lee en 410 d, es necesario armonizar la "rusticidad y dureza" del alma ([phrase omitted]) con su "molicie y suavidad" ([phrase omitted]). A tal efecto, la mousike en la educacion inicial posibilitaria el desarrollo de ese caracter "manso" que esta relacionado con el natural filosofico (410 e: [phrase omitted]). Este depende de una buena educacion para no ablandarse mas de lo debido y seguir siendo manso y ordenado ([phrase omitted] cf. el pasaje paralelo de Lg. 766 a). Si bien se sugiere que el alma debe conservar algo "rustico" y "salvaje" (cf. 534 c1-2), pero debidamente orientado y transformado en coraje intelectual y fortaleza para ser un buen dialectico (cf. 490 b-c), esta claro que Trasimaco manifiesta un exceso de "salvajismo" y en este sentido la conversacion con Socrates contribuiria a formar y desarrollar la parte que le falta, la "mansa". Resulta muy significativo que posteriormente no intervenga en la conversacion (solo en un par de ocasiones y con otro espiritu) y que ceda su lugar a los hermanos Glaucon y Adimanto.

(17) Me parece revelador en este punto el juicio de Tigerstedt (1977, p. 97) sobre el dialogo como forma que Platon eligio para su filosofia: ".ahora como antes la mayona lee a Platon para aprender 'lo que Platon dijo' sobre tal o cual punto, para extraer una doctrina fija. Para tales lectores, el dialogo es solo una molestia que pasan por alto o que dejan a un lado con irritacion porque les impide hallar el verdadero contenido". (Enfasis mio).

(18) Este articulo es una reelaboracion de una ponencia que lei en las V Jornadas Nacionales--IV Internacionales--de Historia Antigua en la ciudad de Cordoba, Argentina, durante el mes de mayo de 2015. Un agradecimiento especial va para los evaluadores de Archai por su benevolencia y las provechosas observaciones que sin dudas han mejorado y enriquecido este articulo.
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Title Annotation:ORIGINAL ARTICLE/ARTIGO ORIGINAL
Author:Spinassi, Miguel Angel
Publication:Revista Archai: Revista de Estudos Sobre as Origens do Pensamento Ocidental
Date:Jan 1, 2019
Words:13678
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