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Solidaridad en la historia de occidente: entrevista a Hauke Brunkhorst.

Hauke Brunkhorst pertenece a esa tradicion de autores europeos con solida formacion y diversidad de intereses. Cuenta con estudios universitarios en literatura alemana, filosofia, pedagogia y sociologia en las universidades de Kiel, Friburgo y Francfort. Desde 1996 se desempena como profesor de sociologia en la Universidad de Flensburg y actualmente ostenta los cargos de director del Instituto de Sociologia y director cientifico del "International Institute of Management" en la misma universidad. El libro Solidaritat. Von Burgerfreundschaft zur globalen Rechtsgenossenschaft--Solidaridad. De la amistad ciudadana a la sociedad cooperativa global--(Francfort: Suhrkamp, 2002) dio a Hauke Brunkhorst notable visibilidad en el ambito europeo y anglosajon como gran conocedor del tema que nos interesa. Entre otros libros, el profesor Brunkhorst ha publicado en la prestigiosa editorial Suhrkamp de Francfort: DemokratischerExperimentalismus (1998)--Experimentalismo democratico--; Recht aufMenschenrechte (1999)--Derecho a los derechos humanos--, junto con Wolfgang R. Kohler y Matthias Lutz-Bachmann; Das Recht der Republik (1999)--El derecho de la republica--, junto con Peter Niesen; y Globalisierung und Demokratie: Wirtschaft, Recht, Medien (2000)--Globalizacion y democracia: economia, derecho y medios--. Igualmente, ha investigado y publicado sobre Theodor Adorno (1990), Hannah Arendt (1999) y Jurgen Habermas (2006).

Segun las investigaciones de Brunkhorst, en el concepto moderno de solidaridad confluyen dos tradiciones historicas convergentes, la judeocristiana de la fraternidad y la republicana de la cooperacion civica. De la solidaridad han tomado fuerza las masas para su movilizacion social, pese a estar sujetas a un progresivo proceso de individualizacion. El concepto ha mantenido la elasticidad suficiente para impedir la ruptura del lazo social a consecuencia de la creciente fragmentacion social. En su libro de 2002 Brunkhorst reconstruye los puentes que permiten comprender la evolucion de la solidaridad desde la amistad aristocratica entre los ciudadanos de la Republica y la cooperacion igualitaria entre judios y cristianos en la vida comunal hasta la inclusion de los extranos o ajenos en los Estados constitucionales modernos. En la actualidad, sostiene Brunkhorst, "la solidaridad democratica se perfila como un concepto medular para la estatalidad nacional y la globalizacion" (2002, 2).

Las tesis de este autor sobre solidaridad y democracia contrastan con la comprension liberal de la democracia, para la cual es central el principio de mayorias, y la solidaridad resulta superflua o una mera coletilla cambiante segun el color politico. En oposicion a esta concepcion "deflacionista" de la solidaridad, Brunkhorst defiende la tesis segun la cual desde la modernidad la solidaridad se encuentra vinculada conceptualmente con la democracia (2002, 7). La solidaridad, al termino de un largo proceso de estilizacion de las ideas politicas, impregna el entendimiento moderno de la democracia, en contraste con la antigua comprension asociada a la pertenencia a comunidades de amigos o a una elite ciudadana. Segun este autor aleman, las ideas vigentes en 1789 dotaron al postulado cristiano de la fraternidad de una forma politica que involucra a todos los destinatarios del poder como actores de su propio destino. "De la fraternidad se deriva, en un contexto secularizado, la autolegislacion" (2002, 7). La perspectiva de Brunkhorst permite comprender por que Kant traducira el tercer postulado de la Revolucion Francesa, en Sobre una paz perpetua (1795), como "la dependencia de una unica legislacion comun". La comprension moderna del concepto de la solidaridad hace posible pensar en un mundo cosmopolita que recupere el vinculo interno entre solidaridad y democracia supra- y transnacional, alternativa a los proyecto de la democracia liberal y de la globalizacion economica.

Rodolfo Arango (RA): ?Que deberiamos entender (hoy) por solidaridad?

Hauke Brunkhorst (HB): Daria la misma respuesta que presente en mi libro sobre solidaridad en 2002 (traducido en 2005 al ingles). (1) En dicho lugar argumente que el concepto de solidaridad esta vinculado categorialmente al legislador democratico. La solidaridad no es un asunto del Estado de derecho; tampoco, de derechos humanos, ni es una categoria que venga a complementar o a expandir la democracia; mas bien, la solidaridad es un asunto que concierne por excelencia al legislador politico. Este fija legislativamente el "mas o menos" de las prestaciones solidarias (Habermas) segun el parametro de los intereses mayoritarios. Marx, por demas, tambien vio este punto central de la misma manera al confrontar la "magra Magna Charta de la jornada laboral establecida por ley"--la cual, como politizacion de la lucha de clases (lucha por una ley parlamentaria), es producto de la solidaridad ("los trabajadores unidos por las cabezas")--con el ampuloso catalogo de los derechos humanos inalienables. No es que tengamos algo contra los derechos humanos (incluso los derechos de la tercera generacion), pero ellos pasan de largo el tema sobre el que aqui se trata.

RA: ?Que diferencia existe entre la solidaridad y la fraternidad?

HB: En el concepto de solidaridad confluyen dos grandes revoluciones juridicas europeas que se iniciaron con la revolucion del papado en los siglos XI y XII: el sentido liberador y emancipador del derecho (identificado con el Corpus Christi universal) se enlaza con su sentido politico republicano genuino, que desde entonces se entiende como autonomia legislativa (!incluso el papa es promovido en ese entonces a Legislador!). En los conceptos de fraternidad (judeo-cristiano) y de solidaridad (romano republicano) confluyen finalmente los dos epilogos (en cuanto revolucion social y republicana) en un mismo concepto politico juridico (asi como es el caso con el concepto de Legislador).

RA: ?Esta la solidaridad incluida en el concepto de justicia, siendo el concepto de solidaridad por lo tanto superfluo?

HB: Es una pregunta dificil. Ambas dependen estrechamente la una de la otra, de forma que no puede haber justicia sin solidaridad ni verdadera solidaridad (en el sentido de Hegel), sin justicia (en contraste con la falsa solidaridad presente en la mafia o en los comites internos estalinistas, con sus diversas variaciones). En Rawls el primer principio de la justicia (igual libertad de todos) corresponde a la justicia, y el segundo, a la solidaridad, pero la prioridad del primero es problematica. Considero erronea cualquier jerarquizacion, por ejemplo, segun el formato de primero los derechos liberales de libertad, luego los politicos y, al final, si todavia queda aire, los derechos sociales y la solidaridad. Por otra parte, el concepto de justicia politica en Rawls es practicamente indistinguible de la "verdadera" solidaridad. La justicia, en sentido estricto, solo puede referirse a deberes reciprocos universalizables. En principio, es indisputable ya hace tiempo, puesto que esta incluida en la regla de oro (lo que no quieras que te hagan a ti, no se lo hagas a otro), que desde los siglos VIII a II a. C. (era axial) se reconoce en las altas religiones y en las doctrinas filosoficas (como minimo) de todo el ambito euroasiatico, y se articula en muchas variantes. La formula kantiana de la ley ha dotado a la solidaridad de una forma moderna y metodologicamente confiable, a partir de la cual desde entonces--de nuevo, en muchas variantes--se estiliza y se mejora con exito. De este modo, el imperativo categorico tambien sobrevivio, casi intocado, el paso de la filosofia de la conciencia a la filosofia del lenguaje de los siglos XX y XXI. Por cuanto la solidaridad tambien involucra una exigencia general, su diferencia con la justicia es tan solo que la justicia deletrea afirmativamente lo que ha sido experimentado antes como una crasa injusticia. El punto de partida negativo en el "sense of injustice" (Barrington Moore) es determinante para la apelacion a la solidaridad universal, en la cual la injusticia sentida y sufrida se transforma en una pretension juridica. Tal apelacion es profetica en el mejor sentido, no ya de la prediccion, sino del pre-decir practico y politico: la anticipacion normativa de mejores relaciones. Para que con ello tambien funcione como derecho (a saber, como derecho positivo), se requiere la diferenciacion funcional de un sistema juridico profesionalizado, aun no conocido por la Antiguedad y que vendria a configurarse en Europa solo hacia los siglos XII y XIII, y se diferenciaria plenamente con posterioridad a la epoca de las revoluciones atlanticas (siglo XVIII).

RA: ?En que relacion estan solidaridad y democracia?

HB: Es una relacion muy estrecha, como ya afirme arriba, tan estrecha que no deseo hacer mayor distincion entre ella y la democracia radical (o socialismo democratico), cuya fuerza comunicativa esta atada al poder del Legislador. En tal sentido entiendo tambien la democracia segun John Dewey y el expansionismo democratico, solo que Dewey no se ocupo demasiado por su plasmacion institucional en las formas de una "solidaridad organica" (Durkheim), que tienen hoy en dia que referirse a poderes organicos en los ambitos nacional, inter-, trans- y supranacional. Pero sin duda Dewey tenia razon cuando resaltaba la idea del control (dominacion) del sistema capitalista mediante un poder democratico, y con ello (en muchos de sus escritos), la estrecha relacion entre la igualitaria democracia de masas, propia del siglo XX, y la idea socialista de la socializacion (Vergesellschaftung) de los medios de produccion.

RA: ?Es la solidaridad un concepto empirico (por ejemplo, un sentimiento, como en Rorty), normativo (por ejemplo, un mandato o principio, como en Habermas) o ambas cosas (por ejemplo, un concepto etico denso, como en Putnam)?

HB: De hecho, es todo esto; el uso corriente del concepto de solidaridad es bastante amplio, y contra ello no hay nada que objetar. No obstante, yo pondria el acento en el derecho positivo, en los derechos positivos y su legitimacion democratica.

RA: Segun su opinion, ?que rol deberia tener la solidaridad en las actuales relaciones (morales, politicas, juridicas) en el contexto mundial?

HB: Deberia tener un rol mucho mas amplio que el actual. Acabamos de presenciar el mayor y mas exitoso intento de campana de insolidaridad por mas de treinta anos y con dimensiones globales, la que aun no ha terminado. Tomemos solo el ejemplo de la Union Europea. A los paises (relativamente) pobres del sur se les impone desde fuera una politica de austeridad, que los empuja mas y mas hondo en una crisis deflacionista--muchas veces, incluso, acompanada del correspondiente gobierno tecnocratico--, y puesto que carecen ya de una moneda propia, a los paises pobres se les ha sustraido la ultima arma con la cual podrian defenderse de las grandes injusticias en el reparto de la riqueza entre el norte y el sur, a saber, la devaluacion de su moneda. El derecho europeo esta, sin embargo, en su contra. Esto no es mucho, dado que en terminos juridico-positivos esta casi completamente sin construir, pero "no es nada" (Hegel). De hecho, los tratados de la Union Europea siguen prescribiendo multiplicidad de deberes juridicos de solidaridad. Pero de ello no se ocupa el norte rico (aun cuando si el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con respecto a lo cual Sonja Buckel ha presentado recientemente su escrito de habilitacion). Lo que les queda a dichos paises pobres --y a sus trabajadores, al ejercito de desempleados que crece dramaticamente y a las grandes mayorias traicionadas por sus clases dirigentes y el poder hegemonico del norte--es la extension de la solidaridad en una lucha de clases transnacional. Solo mediante la lucha conjunta de los sindicatos sureuropeos (y luego la apelacion ya no ineficaz a la solidaridad de los sindicatos del norte) es posible realizar, por ejemplo, la necesaria e imperiosa "magra Magna Charta" (Marx) de un subsidio europeo de desempleo. Esta es una tarea monumental, y la probabilidad de fracaso es alta. Pero no existe de hecho alternativa, si no queremos caer al estadio de la nacionalista y, por sobre todo, regionalista destruccion de todas las solidaridades. Con ello, la situacion de Europa no es del todo diferente a la del resto del mundo globalizado, en el cual se ha impuesto un capitalismo agresivo, fundado en el fundamentalismo neoliberal y organizado por el law and economics, en lugar de ser gobernado por el law and democracy. Las relaciones entre el norte y el sur en Europa son muy semejantes a las existentes entre el norte y el sur en todo el mundo, y la situacion nos enfrenta a un problema de solidaridad similar, aun cuando las condiciones en el sur de Europa son menos graves, en comparacion con regiones donde en verdad reina la miseria en el mundo. Solidaridad significa hoy en dia, en todas partes, lucha de clases transnacional, con el objetivo de hacer retroceder la gran transformacion que se ha operado en los ultimos treinta anos, a saber, la state-embedded markets. Esta transformacion se ha convertido a su vez en marketembedded states (Wolfgang Streek), un retroceso de tal indole (y este es el quid del asunto, o por lo menos el gran problema, para el cual no existe solucion alguna en el papel) que podria llevarnos de vuelta al estado nacional imperialista. Recordemos como Kelsen demostro en 1920 la relacion interna, logica y necesaria entre la soberania estatal y el imperialismo agresivo. La solidaridad puede neutralizar y hacer retroceder esta evolucion, y ello, mediante el salto hacia una democracia trans- y supranacional que finalmente nos permita superar la concentracion del control politico del capitalismo en un pequeno segmento de los Estados mundiales, el del noroccidente global, que siempre fue el escandalo moral del Estado de bienestar occidental (welfareand warfare).

DOI: http://dx.doi.org/10.7440/res46.2013.17

Referencias

[1.] Brunkhorst, Hauke. 1990. Theodor W. Adorno. Dialektik der Moderne. Munich: Piper.

[2.] Brunkhorst, Hauke. 1998. Demokratischer Experimentalismus. Francfort: Suhrkamp.

[3.] Brunkhorst, Hauke. 1999. HannahArendt. Munich: Beck.

[4.] Brunkhorst, Hauke. 2000. Globalisierung und Demokratie: Wirtschaft, Recht, Medien. Francfort: Suhrkamp.

[5.] Brunkhorst, Hauke. 2002. Solidaritat. Von Burgerfreundschaft zur globalen Rechtsgenossenschaft. Francfort: Suhrkamp.

[6.] Brunkhorst, Hauke. 2006. Habermas. Stuttgart: Reclam Leipzig.

[7.] Brunkhorst, Hauke y Peter Niesen. 1999. Das Recht der Republik. Francfort: Suhrkamp.

[8.] Brunkhorst, Hauke, Wolfgang R. Kohler y Matthias Lutz-Bachmann. 1999. Rechtauf Menschenrechte. Francfort: Suhrkamp.

(1) Solidarity. From Civic Friendship to a Global Legal Community. Cambridge Londres: MIT Press, 2005. (N. del T.)

Por Rodolfo Arango *

* Profesor titular del Departamento de Filosofia de la Universidad de los Andes, Colombia. Correo electronico: rarango@uniandes.edu.co. Traduccion del entrevistador.
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Title Annotation:Debate
Author:Arango, Rodolfo
Publication:Revista de Estudios Sociales
Article Type:Entrevista
Date:May 1, 2013
Words:2306
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