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Sobre el hidronimo Neilos: la raiz religiosa, simbolica y tangible de su significado.

RESUMEN: El presente trabajo pretende ser un breve compendio de documentos de muy diferente naturaleza y procedencia (estelas, papiros, narraciones literarias breves; egipcios, griegos y romanos) que ayudan a comprender mejor el significado autentico del hidronimo Nilo. Evidencian el contraste con respecto al contexto terminologico, conceptual y simbolico relacionado con la denominacion del rio egipcio a lo largo del Egipto faraonico. Ese contraste es en algunos aspectos mas profundo de lo que suele suponerse.

Palabras clave: Egipto faraonico/grecorromano, fuentes escritas, culto a Hapy/Neilos.

The meaning of the hydronim Nile. The lexical, conceptual and symbolic context

ABSTRACT: This work presents a summary of documents of a diverse nature and provenance (stelae, papyri, short literary stories; Egyptian, Greek and Roman) contributing to a better understanding of the true meaning of the hydronim Nile. These documents contrast with the lexical, conceptual and symbolic context related to the name of the Egyptian river during pharaonic times. This contrast is, on occasions, deeper than expected.

Keywords: Ancient Egypt, religion, Hapy/Neilos, documental evidence.

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La devocion religiosa a los rios estuvo siempre ampliamente extendida entre las culturas del Mundo Antiguo. Pocos como el Nilo --por no decir ninguno-- consiguieron ademas, no ya que se convirtiera en uno de los ejes vitales de la civilizacion milenaria a la que pertenecio, sino que ademas su adoracion traspasara las fronteras de su genuino y natural marco geografico, cultural y religioso.

Desde los tiempos mas tempranos de la civilizacion egipcia hasta el propio final de la Antiguedad, el Nilo, o mas bien su crecida anual, como ahora se vera, fueron reverenciados en Egipto no solo como objetos de culto publico y estatal, sino tambien --y sobre todo-- como una de las devociones populares mas arraigadas en el pais. Nadie, ni tan siquiera el cristianismo egipcio tardoantiguo, conseguiria nunca desplazar de la devocion popular al <<muy santo Nilo>>, y ninguna autoridad civil o religiosa se lo llego a plantear nunca seriamente (2). De hecho, la devocion al rio egipcio habria de sobrepasar la frontera cronologica del Egipto cristiano y tener una activa presencia a lo largo del Egipto arabe y medieval. Todavia hoy es posible rastrear esa devocion en ciertas zonas de ti-frica, esto es, entre los campesinos cristianos de las montanas de Etiopia y entre los pastores musulmanes nubios del Sudan, si bien estos ultimos la han ido perdiendo progresivamente a raiz de la brusca expulsion de sus antiguos territorios por causa de la construccion de la presa alta de Asuan y del <<Lago Nasser>>.

Los fundamentos fisicos, materiales, tangibles, en los que se baso semejante adoracion religiosa a lo largo de los siglos nos parecen a todos completamente claros. Desde las epocas mas tempranas del Egipto faraonico --acaso antes incluso-- los egipcios tuvieron una extraordinaria conciencia del papel vital que el Nilo desempenaba en sus vidas cotidianas, de lo que significaba para el mantenimiento de su sistema de vida y de su sociedad. El rio era la fuente basica y esencial de riqueza para el pais, para bien y para mal, pues era portador de los mayores beneficios (cosechas abundantes y variadas, prosperidad), pero tambien de los mayores desastres colectivos o individuales (sequias, hambre, pobreza, desestabilizacion social); un verdadero desastre es en efecto el que sufrio una propietaria de Oxyrhyncho que en el ano 131 d. C. se vio en una situacion muy apurada al tener que hacer frente a los cuantiosos danos que un desbordamiento excesivo del Nilo le ocasiono en los edificios, diques y campos de sus propiedades agropecuarias, situacion que estuvo a punto de abocarla a la ruina y al hambre (cf. P.Oxy., III.486). El Nilo tambien modelo en Egipto una sociedad campesina y una economia productiva agricola y ganadera. Su regimen hidrologico y su comportamiento estacional organizaron a su vez, desde el principio de los tiempos, el ritmo de vida del pais a traves del calendario agricola, el institucional y el religioso. En fin, el rio fue sin la menor duda la columna vertebral de Egipto al ser su principal via de comunicacion y el principal elemento vertebrador de su territorio.

Pero desde una perspectiva genuinamente egipcia, mas que de culto al Nilo, debemos hablar en sentido estricto de culto a su inundacion anual. La inundacion del pais provocada por el desbordamiento periodico del cauce fluvial, fue el verdadero elemento hidrologico sobre el que se asento la milenaria veneracion religiosa al rio egipcio. Por esta razon, y pese a la omnipresencia del Nilo en la vida de los egipcios, estos nunca le identificaron con una divinidad concreta, como tampoco necesitaron reconocerlo con un hidronimo, pese a que Diodoro Siculo (I. 19.4 y 63.1), apoyandose en un verso de Homero (Odisea, XIV.258), menciona --erroneamente-- que en los tiempos mas antiguos el rio era conocido con el nombre de <<Egipto>> (3). Para el egipcio <<el rio>> (iterw, en la milenaria lengua vernacula) no podia ser otro que el Nilo, uso que pervivio a lo largo de los siglos sin temor a confundir a nadie, ya fuera en Ios textos liturgicos mas antiguos de epoca faraonica (cuando por ejemplo en el P. Brooklyn 47.218.84, XVI.6, se menciona que el cuerpo mutilado de Osiris <<fue arrojado al rio por Set>>), o ya fuera en los textos postreros del Mundo Antiguo, cuando en ellos por ejemplo se menciona que <<Shenoute cruzo el rio ...>> (en la biografia del Apa Shenoute elaborada por su discipulo Besa en el siglo v d. C.4), o bien: <<con respecto al agua del rio ...>> (en la biografia del monachos Antonio elaborada por el obispo alejandrino Atanasio un siglo antes (5)). Sabemos todos y es evidente para todos que el hidronimo [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] no fue sino una elaboracion griega que cuajo y se extendio rapidamente, eso si, en fechas muy tardias teniendo en cuenta la escala del tiempo historico de la antigua civilizacion egipcia.

Muy recientemente Francisco Parreu ha recordado que ese hidronimo se encuentra por primera vez en Hesiodo cuando el poeta comenta que Neilos era hijo de los titanes Tetis y Oceano (Teogonia, 338, ed. BL, 1977: 44), y que Diodoro Siculo (I.19.4 y 63.1) explicaba que la denominacion que nos resulta tan familiar del rio egipcio es una derivacion del nombre de [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], supuesto --y desde luego desconocido-- faraon egipcio, el cual, segun el mismo cronista griego (y solamente el, pues no consta en Herodoto ni en Maneton), fue al parecer digno de memoria en los libros sagrados por su constante preocupacion de convertir <<el rio>> en una fuente constante de bienestar y prosperidad para su pueblo (6). Desde luego la identificacion religiosa y simbolica de los faraones con el Nilo era habitual (7), lo que posteriormente se extendio a los gobernantes extranjeros del pais, emperadores romanos incluidos, los cuales se proclamaron tambien <<Nilos de Egipto>>: sin duda debio ser este el eslabon que propicio la vinculacion del eponimo del <<faraon>> Neileo con el hidronimo <<Nilo>>.

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Pero la deidad fluvial a la que en verdad el Egipto faraonico rindio culto y adoracion fue Hapy (h'py), la cual estaba vinculada precisamente al origen de la inundacion, al poder nutricio y regenerador de las aguas del rio (Nilo), y a los beneficos efectos que aquella obraba sobre el pais. Hapy era realmente concebido como el genio fecundante del rio, y uno especialmente relevante en el grupo de otros genios de la fecundidad relacionados con el mar y con los ambientes lacustres y pantanosos (fig. 2) (8). En un grupo de estelas grabadas por varios reyes de la dinastia XIX procedentes de Gebel Silsileh, en el area de la Primera Catarata, aclaman y alaban a Hapy asegurando que <<es el que hace vivir al Doble Pais: manjares y alimentos solo existen cuando el esta gordo>>; o tambien: <<Tu (Hapy) eres poseedor de peces, rico en grano, gratificas a Egipto saciandole de agua, tu eres su vida, pues a tu llegada sus panes de ofrenda se multiplican, y sus mesas son colmadas>> (9). El sentido ultimo de esta veneracion a Hapy (y de Neilos posteriormente), la relevancia y significacion de su culto y de los propios festivales que se le dedicaron a lo largo del tiempo, era invocar y rogar para que liberara una inundacion generosa, abundante, optima, lo que no solo queria decir que el volumen de agua de la crecida fuera copiosa y suficiente, sino que tambien llegara a su debido tiempo y que se extendiera por la mayor cantidad posible de campos de cultivo (pero, como ya dije, no mas alla).

Hapy tenia su habitaculo en una caverna oculta entre el pedregoso paraje de Elefantina, desde la cual hacia brotar todos los anos una cantidad suficiente de agua y limo para fertilizar las tierras cultivadas (de ahi la ubicacion concreta de las estelas senaladas antes) (fig. 1). Se le representaba en la plastica y en los textos como un genio androgino, marcadamente obeso, con los pechos colgando y con una prominente barriga, luciendo un tocado compuesto por plantas de papiro y lotos, y siempre portando entre sus brazos bandejas con los productos propios del Nilo: flores, pescados, frutas, legumbres ... (figs. 2-4). Hapy se apartaba por lo tanto de las formas zoomorfas caracteristicas del panteon egipcio que tanta repulsion despertaron entre griegos y, sobre todo, romanos; pero esa forma antropomorfa a su vez le igualaba con las mas antiguas deidades egipcias de caracter cosmico: Geb (la tierra), Nut (el cielo), Nun (el oceano primordial), Shu (el aire o espacio aereo), Atum (la luz original de la Creacion), todas ellas representadas igualmente con formas humanas.

Hay que decir en este punto que la solida y muy elaborada construccion mitica en la que se asentaba la existencia de Hapy y su papel fecundante --ya de por si perfectamente cimentada en la fenomenologia del regimen hidrologico del Nilo desde epocas muy tempranas-- fue sin duda otro de los factores que explican el exito y la larga pervivencia de su veneracion religiosa. En esencia digamos al respecto que el Nilo era considerado un resurgimiento del Nun, es decir, del oceano primordial relegado a los confines del Universo por la Creacion en el que se hallaban los manantiales del rio. La misma crecida del Nilo era considerada una de las cuatro obras mas importantes de la Creacion citadas en los llamados Textos de los Sarcofagos, de hacia el ano 2.100 a.C. (CT VII.462d-464f, ed. Buck), y una de las que compendiaban el extasis de la felicidad a la que aspiraba el pais entero, desde el rey hasta el ultimo campesino (P.Sallier, 1.8.7-10) (10). Pero si el Nun primigenio era el origen del Nilo, Hapy era una creacion de Khnum, el Gran Alfarero de la Humanidad, una de las divinidades supremas responsables de la Inundacion --aunque no la unica, pues la lista se fue acrecentando a lo largo del tiempo-- y Senor absoluto de la Primera Catarata, entre cuyas rocas <<aparecia>> Hapy todos los anos, haciendo brotar la crecida anual por su mediacion.

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Por contra, desde la optica griega y romana el Nilo tuvo el rango de una autentica divinidad que llego a ser reconocida como la deidad fluvial por excelencia. Su patron iconogratico --de origen helenistico y alejandrino-- acabaria imponiendose al de todas las demas: un anciano de poblada barba tocado con coronas y diademas de rosas y cinamomos, simbolos de la abundancia y fertilidad, recuerdo del milenario tocado de Hapy compuesto de plantas niloticas. Se le representaba casi siempre reclinado sobre un lecho, apoyado en cocodrilos, hipopotamos o estinges, y sosteniendo cornucopias cargadas de frutas o de espigas de trigo (fig. 5). Cuando aparece acompanado de ninos --con frecuencia--, el numero de estos simbolizaba la altura optima y deseable de la inundacion. Por todo ello, los griegos, siempre tan atinados para crear terminos y apelativos, supieron aprovechar la omnipresente cualidad nutricia y fertilizante de la crecida anual para apodar al rio <<portador de frutos,>> <<fructifero>>, <<el que trae la abundancia>>, etc. ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) (11), si bien no fue ni mucho menos el unico sobrenombre que le otorgaron (12).

Roma en particular intento dotar a la divinidad <<Nilo>> y a su culto de un caracter <<nacionab>>, esto es, despojarle de sus rasgos mas <<locales>> para convertirlo en una devocion pan-egipcia. Para ello extendieron por doquier la ya comentada iconografia de la divinidad fluvial; asociaron la figura dei emperador con la dei dios Neilos, convirtiendo a ambos en simbolos de las buenas cosechas, encarnaciones de la prosperidad dei pais, garantia dei retorno de la crecida y de un prudente gobierno. Asi ocurre en los relieves de los templos de Philae y de Hathor en Dendur, este al sur de la Primera Catarata, en los cuales el princeps Augusto se hizo representar acompanado por el viejo Hapy (13), y tambien en las acunaciones monetales, en las que sus sucesores no dejaron de hacerse representar acompanados con Neilos en los reversos (14). Adriano incluso inserto en uno de sus cinco nombres oficiales en lengua egipcia el epiteto <<amado dei Nilo>> (15). Acorde con la misma tradicion milenaria dei pais, un epigrafe procedente dei mammisi de Philae proclama al emperador Augusto <<Nilo de Egipto, que inunda el pais de alimentoso>> (16), o tambien, en el mismo contexto epigrafico, <<hijo de Ra, senor de las coronas, amado de Ptah y de Isis, hacedor de la Crecida dei Nilo y responsable de la prosperidad del Pais>> (17).

Se produjo ademas en epoca romana una evolucion muy notable, determinante a mi juicio para la perduracion del culto: la crecida estacional (Hapy) siguio siendo el elemento central de la piedad popular, mientras que Neilos lo era del culto oficial y publico que los gobernantes no dejaban de potenciar porque podian moldearlo a imagen y semejanza de sus propias divinidades, haciendolo inteligible y perfectamente aceptable a sus propios subditos griegos y romanos. Esta claro que el hidronimo griego Neilos acabaria triunfando sobre el egipcio y nativo Hapy; no hubiera podido ser de otra forma entre dominadores y dominados. Pero la entidad <<rio>> de Neilos no se impondria sobre la entidad <<crecida>> (de Hapy): al reves, los himnos y cantos de invocacion y glorificacion al Nilo de epoca romana y tardorromana no dejan lugar a dudas, porque resumen y centran inequivocamente en Neilos todas las cualidades positivas de la Crecida (Hapy): fertilidad, fecundidad, regeneracion vital, prosperidad, vida ... (18). Seguia pues poniendose el acento en su milenaria cualidad de [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. Se podria asi decir que el egipcio Hapy permanecio oculto y protegido detras de las barbas dei griego Neilos, al que insuflaba vida y poderes. Tampoco se impondria el culto publico y estatal sobre la piedad popular y privada: aquel acabo su recorrido historico mucho antes que esta, la cual no solo aguanto indemne la expansion cristiana por el pais y la inmediata persecucion religiosa del politeismo egipcio, sino que incluso traspaso sin aparente dano la frontera del propio Mundo Antiguo, instalandose comodamente en el calendario religioso copto y en las costumbres populares y festivales del Egipto medieval (19).

Dicho todo lo cual, no es extrano por consiguiente que el objeto de admiracion del hombre antiguo (y especialmente de griegos y romanos) no fuera el Nilo como curso de agua, sino el Nilo como instrumento o vehiculo del fenomeno de la inundacion anual. Autoctonos y extranjeros apreciaban y veneraban, no tanto a Neilos como rio, sino a la accion nutricia de la que era capaz, gracias justamente a la crecida anual, previsible y tangible, y que era vista como un fenomeno portentoso y admirable por el observador foraneo. El romano Seneca, que en su juventud lo habia contemplado in situ, calificaba de vision maravillosa como desaparecian los campos y valles anegados por las aguas, y como al final permanecian visibles, como islas, los poblados y aldeas (20); en terminos casi identicos se habian expresado mucho antes Herodoto (11.97.1) y Diodoro Siculo (I.36.8), otros dos insignes espectadores de la inundacion, llegando ambos a comparar la contemplacion de esas <<islas>> con el paisaje de las Cicladas (21). Esta imagen concreta de las aguas del Nilo ascendiendo y creando <<islas>> alli donde no las habia el resto del ano, y aquella otra que asemejaba la inundacion estacional con las <<olas de una inmensa pleamar>> (ofreciendo de paso el peculiar espectaculo de ver a <<peces y bueyes juntos>>), debieron ser en efecto lo suficientemente impactantes como para que a lo largo de los siglos se repitieran por todos aquellos escritores que tuvieron oportunidad de contemplar el fenomeno en cuestion (22).

Igualmente, la preeminencia de los beneficios que aportaba la crecida estacional, sobre las cualidades fisicas, hidrologicas, del rio en si mismo, fue una opinion compartida, aceptada y loada por todos los escritores a lo largo de toda la epoca grecorromana y hasta el final de la propia Antiguedad. La universalmente conocida sentencia de Herodoto acerca de la relacion estrecha de Egipto con el Nilo (<<[Egipto] es un regalo del Nilo>>, II.V), que compendia perfectamente esa opinion unanime, era evocada otra vez por Aristoteles casi un siglo mas tarde: <<El conjunto del pais es claramente un sedimento dei Nilo>> ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], Meteorologica, 1.14, 351b 29, ed. Loeb, 1952:110), y anade algo mas adelante: <<Respecto al pais de los egipcios, a quienes se les supone ser los mas antiguos de la raza humana, pareceque toda su tierra se hizo por obra del rio>> ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], Ibid., 352b 20, ed. Loeb, 1952: 117). Siglos mas tarde, en epoca romana, Porfirio seguia evocando el postulado herodoteo: <<... la tierra mas sagrada (Egipto), aquella que fue creada por el Nilo ...>> (...[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] ..., De l'abstinence, II.5.1, ed. Bude, 1979: 74), y lo mismo un anonimo peregrino romano que dejo grabado un epigrama sobre los muros del templo de Isis en Philae: <<al Nilo, Egipto debe su dichas>> (23). Casi un milenio despues de Herodoto aun seguia siendo repetida por el orador antioqueno Libanio en la segunda mitad del siglo IV ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] [Egipto] [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], Or. XXX.35, ed. Loeb, 1977: 130), y de modo mas explicito el anonimo autor de la Expositio Totius Mundi et Gentium (redactada hacia los anos 359-360), que manifestaba primero su asombro por la vision omnipresente en Egipto de un cauce de agua inmenso hendiendo las arenas del desierto y fluyendo sin cesar de sur a norte (Nilus veniens rigat omnem faciem terrae (24)), para afirmar a continuacion que la crecida del rio egipcio era una enorme bendicion (magna benedictione) de la que se beneficiaban no solo la <<divina>> provincia de Egipto, sino tambien la capital del Imperio --Constantinopla-- y el resto de las provincias orientales (25), justamente porque <<da periodica inundacion --argumentaba-- dona todos los productos de la tierra: trigo, cebada, legumbres y vino en abundancia>> (et fructum fert omnem, ... triticum autem, hordeum, legumen et vinum abundanter, Ibid. XXXIV.5-6). Asi pues, Egipto y una parte sustancial del Imperio se habian convertido para entonces en un <<regalo del Nilo>>. Casi trescientos anos mas adelante, el conquistador arabe de Egipto, Amr ibn al-'As, le dedicaria en la mitad del siglo Vil unos almibarados versos a la maravilla que obraba anualmente el desbordamiento del Nilo sobre el conjunto del pais, <<tornandolo primero una perla blanca, luego un ambar dorado, mas tarde una esmeralda verde, y finalmente un bordado multicolor>> (26).

En todo caso, estos testimonios y referencias son solo un palido reflejo de lo que la crecida significaba realmente para la propia civilizacion que alumbro la veneracion al rio Nilo, para Egipto y sus habitantes. Lo compendia bien, por ejemplo, una corta narracion procedente de la dinastia XXI, o quiza ya XXII, en la que un sacerdote egipcio llamado Unamon narra un desgraciado episodio de su vida cuando en cierta ocasion se encontro en calidad de emisario real en los puertos fenicios de Dor y Biblos (P.Moscow 120) (27). La mision se complico demasiado, por lo que muy a su pesar se encontro desesperanzado de regresar pronto a su pais. En este estado de animo, un escriba del principe fenicio que habia causado sus desgracias se le acerco para preguntarle por los motivos de su desconsuelo, y Unamon le respondio sin dudar: <<?No ves los pajaros migratorios que descienden hacia Egipto? Miralos, van hacia las aguas que crecen. ?Hasta cuando estare yo aqui abandonado?>>. Con esta simple alegoria, que sin duda evocaba la familiar crecida anual, el egipcio Unamon resumia su verdadera importancia: la crecida lo era todo para el y para su pais; la crecida era Egipto mismo.

Sin ella nada hubiera sido como fue. Hapy vencio a Neilos.

Fecha de aceptacion definitiva: 24-09-2008

BIBLID [0213-2052(2008)26;303-313]

Jose Ramon AJA SANCHEZ

Prof. Titular de Historia Antigua (Universidad de Cantabria)

e-mail: jose.aja@unican.es

(1.) Las referencias a papiros se ajustan a las abreviaturas establecidas en el standard de J.F. OATES, R.S. BAGNALL, S.J. CLACKSON et alii: Checklist of Greek, Latin, Demotic and Coptic Papyri, Ostraca and Tablets (http://scriptorium.lib.duke.edu/papyrus/texts/clist.html). Las de revistas, colecciones y series, a las abreviaturas establecidas en la L'Annee Philologique. Se tendran en cuenta estas otras abreviaturas utilizadas:

BL = Les Belles Lettres, Paris.

CF = Coffin Texts (ed. A. DE BUCK: The Egyptian Coffin Texts, 7 vols., Chicago, 1935-1961).

CSCO = Corpus scriptorum christianorum orientalium. Seriptores coptici. IFAO = Institut francais d'archeologie orientale, El Cairo.

Loeb = The Loeb Classical Library, Cambridge (Mass.) y Londres.

Pyr. = Textos de las Piramides (ed. K. SETHE: Die Altagyptischen Pyramidentexte, 4 vols., Leipzig, 1908-1922).

SC = Sources Chretiennes, Paris.

(2.) El epiteto [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] referido al Nilo comenzo a introducirse regularmente en la documentacion papirologica a partir de las primeras decadas del siglo II d.C., siendo utilizado con frecuencia a lo largo de toda la epoca romana hasta por lo menos el s. vi (como evidencia la inscripcion conmemorativa de una crecida publicada por E. BERNAND." Les inscriptions grecques et latines de Philae II, Haut et Bas Empire, vol. II, Paris 1969, no. 187). El rastreo de este epiteto en las fuentes epigraficas y papirologicas esta hecho por D. BONNEAU: <<La divinite du Nil sous le Principat en Egypte>>, ANRW II.18.5, 1995: 3195-3215, cit. 3201-3204.

(3.) Tales errores no son extranos entre los escritores grecorromanos. Aristoteles menciona que el nombre mas antiguo del propio Egipto fue <<Tebas>> (Meteorologica, 1.14, 351b 33-34, ed. Loeb, 1952: 110).

(4.) Cf. Sinuthii archimandritae vita et opera omnia, vol. III: 102 y 122 (CSCO 96), trad. D.N. BELL: Besa. The Life of Shenoute, Kalamazoo (Michigan), 1983:72 y 77.

(5.) Cf. Atanasio, Vit. Ant., 32.1, trad. P. RUPEREZ, intr., trad. y not.: Atanasio. Vida de Antonio, Madrid: Biblioteca de Patristica 27, 1994: 67.

(6.) F. PARREU: Diodoro de Sicilia. Biblioteca Historica (libros I-III), Madrid, ed. Gredos, 2001: 68. Diodoro menciona tambien que el tal Neileos estaba emparentado con la familia de Danao a traves de la abuela de este, Menfis.

(7.) E. HORNUNG: <<El faraon>>, en S. DONADONI, ed., El hombre egipcio, Madrid (ed. orig. Roma-Bari, 1990), 1991: 311-340, cit. 314 y 326.

(8.) E. HORNUNG: Conceptions of God in Ancient Egypt. The One and the Many, Ithaca (N.Y), 1982:79 nn. 48 y 49.

(9.) Las estelas estan comentadas y traducidas por P. BARGUET: <<Les steles du Nil au Gebel Silsileh>>, BIFAO 50, 1952: 49-63. Las mismas aclamaciones y loas se encuentran --formando extensas letanias-- en el denominado <<Gran Himno a Hapy>>, compuesto en Ios inicios del Imperio Medio o quiza en epocas algo anteriores, y preservado en un buen numero de papiros de la dinastia XVIII (ver al respecto M. LICHTHEIM: Ancient Egyptian Literature, 3 vols., Berkeley, [2006.sup.2] (ed. orig. 1973-1980), vol. I: 205).

(10.) Sobre el papel que desempeno el Nilo en el mas temprano imaginariomitico de los egipcios y en sus mas antiguas cosmogonias, ver B. MENU: <<Les cosmogonies de l'Ancienne Egypte>>, en La creation dans l'Orient ancien. Congres de l'ACFEB (Lille, 1985), Paris, 1987: 97-120; E. HORNUNG: El Uno y los Multiples. Concepciones egipcias de la divinidad, Madrid, 1999 (ed. orig. Darmstadt, 1971; trad. inglesa 1982, cf. supra): 104 y 166-168; C. STRAUSS-SEEBER: Le Nil. Aux sources de l'Egypte antique, Paris, 2007:115-135.

(11.) Cf. papiros SB 4086.1, 8672.1 y 8673.1.

(12.) El ingenio griego aprovecho otro rasgo dei rio --el color de sus aguas-- para apodarlo <<Oscuros>>, <<Sombra,>> [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (D. BONNEAU: op. cit: 3198), nombre que tambien portaba uno de los arroyos que flanqueaban el campamento de Jerjes en el paso de las Termopilas, en el sur de Tesalia. En el llamado Gran Himno a Hapy, compuesto en los inicios dei Imperio Medio, o quiza en epocas algo anteriores, ya se menciona esa <<oscuridad>> caracteristica de las aguas dei Nilo, y no porque parecieran tenebrosas o lobregas, sino por delatar la profundidad dei cauce por el que discurrian (<<oculto de naturaleza, oscuro en pleno dia>>, se dice en el P. Sallier II, 11.6, trad. M. LICHTHEIM: op. cit., I: 204-210).

(13.) Philae: H. JUNKER, E. WINTER: Das Geburtshaus des Temples der lsis in Phila, Vienne, 1965: 263; H. HEINEN: <<Vorstufen und Anfainge des Herrscherkultes im romischen Agypten>>, ANRW II 18.5, 1995: 3144-3180; J. WHITEHORNE: <<The Pagan cults of Roman Oxyrhynchus>>, ANRW II 18.5, 1995: 3050-3091, cit. 3056 y s.; y H. WILLEMS, W. CLARYSSE, eds.: Les empereurs du Nilo, Lovaina, 2000; Dendur: cf. IFAO Dendara VII, 1972, y XII, 2007.

(14.) Multiples ejemplos en G. MISSERE, E MISSERE FONTANA: <<La monetazione imperiale dei dio Nilo ad Alessandria d'Egitto e a Roma>>, en Atti e Memoria. Accademia Nazionale di Scienze lettere e Arti di Modena, Modena, 1989-1990; E. CHRISTIANSEN: Coinage in Roman Egypt. The Hoard Evidence, Londres, 2004; y especialmente S. BAKHOUM: Deux egyptiens a Alexandrie sous les Antonins. Recherches numismatiques et historiques, Paris, 2002: 93-104.

(15.) Cf. J.-C. GRENIER: <<Traditions pharaoniques et realites imperiales: le nom de couronnement du Pharaon a l'epoque romaine>>, Egitto e Storia antica dall'Ellenismo all'eta araba, Bologne, 1989: 403-420, cit. 410 y 416 n. 18.

(16.) Cf. H. JUNKER, E. WINTER: op. cit.: 263.

(17.) H. HEINEN: Op. cit.: 3144-3180; tambien J. WHITEHORNE: Op. cit: 3056 y ss.

(18.) Asi es en los himnos y canticos particulares que estudian R. CRIBIORE: <<A Hymn to the Nile>>, ZPE 106, 1995: 97-106, cit. 98-100, de finales dei s. III o inicios del IV d.C., y tambien D.L. PAGE: Literary Papyri, Cambridge, Mass., 1941: 147.2, del V-VI d.C.; o en los que contienen los P.Oxy. III.425, del siglo II-III d.C.; P. Turner 10.3, del VI; y P.Lit.Lond. 239.20.

(19.) Es curioso como el calendario copto transmuto la veneracion a Neilos/Nilo en el arcangel San Miguel. Este en efecto sustituyo en el imaginario cristiano al dios Thot como entidad religiosa mediadora de la crecida (A. MARTIN: Athanase d'Alexandrie et l'eglise d'Egypte au IVe siecle (328-373), Roma, 1996:150 y n. 155; L. KAKOSY: <<Problems of the Thoth-Cult in Roman Egypt>>, Acta Antiqua Academiae Scientiarum Hungaricae 15, Budapest, 1963: 123-128), y en este papel se le dedica una conmemoracion mensual en los dias centrales de cada mes (el calendario copto completo y comentado en O.EA. MEINARDUS: Two Thousand Years of Coptic Christianity, El Cairo/Nueva York, 2002 (reimpresion de la ed. orig. de 1999): 286 y ss), asi como tambien varias fiestas importantes, entre ellas la dei Ano Nuevo del cristianismo copto en Egipto, que coincide --o coincidia-- con la fecha en la que la crecida del Nilo alcanzaba normalmente su altura maxima, sobre el 11 de Septiembre (sobre el tema ver R.W.B. Dous: <<The Nile Service.' [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], Actes du 80 Congres Internationale d'Etudes Coptes (Paris, 2004), Orientalia Lovaniensia Analecta 163, Lovaina, 2007: 425-438, cit. 425-426), cosa que ya nn sucede desde el verano de 1964, cuando Egipto recibio del Nilo su ultima inundacion (ver el relato que sobre la misma hace J. FEENEY: <<The Last Nile Flood>>, Saudi Aramco World 57.3, 2006: 25-32, cit. 30).

(20.) Naturalium Quaestionum, IVa.2.11: illa facies pulcherrima est cura iam se in agros Nilus ingessit: latent campi opertaeque sunt valles, oppida insularum modo extant ... Con todo, P.H. SCHRIJVERS piensa que se trata de una vision algo idealizada por la juventud del ocasional observador romano (cf. <<A literary view of the Nile mosaic ar Praeneste>>, en Proceedings of the IIIrd International Conference of Isis Studies: <<Nile into Tiber: Egypt in the Roman world>> (Leiden, May 2005), eds. L. BRICAULT, M.J. VERSLUYS, P.G.P. MEYBOOM, Leiden, 2007: 223-239, cit. 228).

(21.) Diodoro, que vio las crecidas de los anos 59-56 a.C., dice: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII],

(22.) Cf. Plutarco, De fs. et Os. 377A, y Aelio Aristides, 36.32 (Olas de mar). Herod., II.97.1; Diod. Sic., I.56.8; Amr ibn al-'As (apud A.J. BUTLER: The Arab conquest of Egypt (ed. P.M. Fraser), Oxford, 1978 2: 433), y el testimonio de JOHN FEENEY: op. cit.: 30 (formacion de islas); Aquiles Tacio, IV.12 (peces junto a bueyes).

(23.) E. BERNAND: op. cit.: 128, no. 158: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII].

(24.) Expositio, XXXIV.4-5, ed. SC, vol. 124: 168.

(25.) Idem, XXXVI.15, ed. SC, vol. 124: 172-173: Constantinopolis enim Thraciae ab ea quam plurime pascitur; similiter et orientales partes.

(26.) Cf. apud A.J. BUTLER: op. cit.: 434.

(27.) Apud J. LOPEZ: Cuentos y fabulas del Antiguo Egipto (ed. Revisada por J. Cervello y D. Rull), Barcelona, 2005: 193-211.
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Title Annotation:VARIA
Author:Aja Sanchez, Jose Ramon
Publication:Studia Historica. Historia Antigua
Date:Jan 1, 2008
Words:5385
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