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Sexualidad de riesgo y consumo de drogas en el contexto recreativo. Una perspectiva de genero.

Risky sexual behaviour and drug use in recreational nightlife context.

Salir a divertirse los fines de semana tanto para hombres como para mujeres tiene mucho que ver con el sexo y las drogas. En la misma medida buena parte del significado estetico y cultural de los ambientes esta orientado a favorecer los encuentros, la interrelacion y el sexo (Gilbert y Pearson, 2003). El contexto recreativo nocturno integra como parte de su actividad el consumo y abuso de alcohol y drogas (Hughes y Bellis, 2006; EMCDDA, 2006; Calafat, Fernandez, Juan, Anttila, Arias, Bellis et al., 2003; Parker, Williams y Aldridge, 2002).

Los valores ante la sexualidad han cambiado en las ultimas decadas (Giddens, 1995; Chaplin, 2000) en nuestro entorno sociocultural. Los jovenes espanoles han sido socializados a partir de valores mas liberales que han dado paso a otro sistema regulador de la sexualidad que la define como una experiencia placentera, prestigiosa, saludable y que compete unicamente a una decision personal (INJUVE, 2005). La importancia que dan los jovenes a la sexualidad aumenta (Elzo, 2005) de forma paralela a como aumentan los deseos de objetivos vinculados a un placer inmediato y sin compromisos (Bauman, 2005). Son cambios profundos que se producen de forma paralela a otros cambios de la estructura socioeconomica, y que son coherentes con una sociedad que tiende hacia el liberalismo y que cede en parte las regulaciones eticas al mercado (Bauman, 2004, 2005). Sin embargo, y a pesar de los cambios, se mantienen grandes continuidades en la relacion desigual de genero, como puede ser un estilo de sexualidad androcentrica dominante (Megias, Rodriguez, Mendez y Pallars, 2005). Lo que crea la necesidad de una comprension diferenciada de la sexualidad y otras practicas, en especial cuando estas se relacionan con el consumo de drogas (Gomez, 2005).

Hay estudios que muestran que cuando hay perspectiva de encuentros sexuales ello puede derivar hacia mayores conductas de riesgo ante el consumo de drogas (Elliot, Morrison, Ditton, Farrall, Short et al., 1998; Brook, 2002), aunque otros no encuentran esta relacion (Friedman, McCarthy, Forster y Denzler, 2005; Liau, DiClemente, Wingood, Crosby, Williams, Harrington et al., 2002). Tambien parece que el haber consumido alcohol y drogas puede influir en practicas sexuales de riesgo (Breen, Degenhart, Kinner, Bruno, Jenkinson, Matthews y Newman, 2006; Calafat, Fernandez y Juan, 2001; Ford y Norris, 1994), aunque no siempre se encuentra esta relacion (Taylor, Fulop y Green, 1999).

Existen algunos datos sobre el consumo de drogas en el contexto recreativo y su relacion con practicas sexuales de riesgo (Rodriguez et al., 2006; Parsons et al., 2004; Bellis y Hughes, 2006) en otros paises, indicando un importante aumento de las conductas sexuales de riesgo excepto en el estudio de Elliot et al. (1998). En el contexto espanol se han encontrado escasos estudios empiricos centrados en describir o comprender el vinculo entre sexualidad, drogas y contexto recreativo. El estudio de Martinez Garcia (1998) es un ejemplo que deja evidencias de que hay relacion entre conductas de riesgo (incluida la sexual) en jovenes y consumo de drogas.

En las ultimas decadas se ha constatado un aumento del consumo de drogas en las mujeres jovenes espanolas, acercandose a la incidencia de los varones, superando a estos ya en tabaco y tranquilizantes (Observatorio Espanol sobre Drogas, 2007). La publicidad y los medios de comunicacion contribuyen a una importante presion social para que las mujeres jovenes sean activas sexualmente y seductoras (Perez, 2007), lo que se esta convirtiendo en una norma a cumplir y en una necesidad (Esteban, 2004). En consecuencia, es importante conocer como se esta produciendo este proceso de 'convergencia' en las relaciones de genero y entender que no es simplemente una cuestion de cantidades (cuanto se bebe, numero de borracheras), sino tambien de motivaciones y expectativas que hay detras del consumo, asi como tambien del tipo de consecuencias que puede tener esta conducta convergente.

En el presente estudio se exploran precisamente las diferencias segun los dos sexos, y con implicaciones en las relaciones de genero, en conductas sexuales de riesgo derivadas del consumo de drogas. La otra cuestion que se explora es en que medida influye el contexto recreativo sobre estos comportamientos sexuales de riesgo en los jovenes consumidores de drogas.

Metodo

Participantes

Se ha realizado una encuesta a 440 jovenes que frecuentan la actividad recreativa nocturna. Los criterios de inclusion eran el ser menor de 25 anos, ser asiduos a salir de marcha, que se reconocian como consumidores de alcohol o alguna otra droga, legal o ilegal, y que eran activos sexualmente. La muestra final ha estado formada por un 52,3% de mujeres, el 22,5% tiene entre 14 y 18 anos y el 77,5% entre 19 y 25 anos. La mayoria (93%) son solteros, aunque un 30% tiene pareja. El 64% vive con su familia de origen, el 6,8% con su pareja y el resto con amigos, solos o en residencias. Casi la mitad tiene educacion superior, y el 43% tiene como principal ocupacion el estudio; mientras que el 23% tiene un trabajo permanente y el 16,7% un trabajo temporal. La mitad se autoadscriben a la clase media, el 32% a la clase media alta y alta y el 12% a la clase media baja o baja.

Instrumentos

Para la encuesta se ha utilizado un cuestionario con preguntas estructuradas, autoadministrado y anonimo. El cuestionario exploraba habitos recreativos nocturnos (10 items), amigos con quienes se sale de marcha (7 items), consumo de drogas (16 items), consecuencias negativas debidas al consumo (13 items), conductas de riesgo relacionadas, en especial en sexualidad (36 items), violencia y conduccion (26 items) y, finalmente, aspectos sociodemograficos (12 items). El cuestionario habia sido validado en estudios anteriores (Calafat, Fernandez, Juan, Anttila, Arias, Bellis et al., 2003).

Procedimiento

La encuesta se realizo en tres comunidades autonomas espanolas (Baleares, Galicia y Comunidad Valenciana) siguiendo el procedimiento de bola de nieve, pero estructurado con el metodo de muestreo dirigido por entrevistados --Respondent Driven Sampling (RDS)--, gracias al cual se han incluido criterios que mejoran la aleatoriedad en la configuracion de la muestra, la validez y fiabilidad de los resultados obtenidos (Heckathorn, 1997 y 2002). El reclutamiento se inicio con nueve semillas, tres por comunidad autonoma, quienes pusieron en contacto a los entrevistadores con jovenes que cumplian los criterios de inclusion. La muestra total obtenida ha logrado una validacion muy aceptable con una aproximacion de 0,4% para genero y 1,3% para grupos de edad a la muestra teorica en equilibrio (los niveles de tolerancia han de ser menores del 2%); el procedimiento se describe en mas detalle en Mantecon, Juan, Calafat, Becona y Roman (2008).

Analisis de datos

Para el analisis del muestreo se ha utilizado el software especifico RDSAT (Respondent Driven Sampling Analysis Tool v. 5.0.1.). El analisis estadistico de los datos se ha iniciado con un analisis de frecuencias que permite conocer los estadisticos descriptivos. A posteriori se ha realizado analisis de correlacion entre variables de consumo de distintas sustancias, riesgos en general y especificamente en sexualidad en correlacion con variables de genero, edad e implicacion en la vida recreativa nocturna. Los analisis se han realizado utilizando el paquete estadistico SPSS 11.5.

Resultados

La mayoria de jovenes que han participado (el 94%) han tenido relaciones sexuales completas. Hay un porcentaje menor (estadisticamente significativo: [ji al cuadrado]= 8.84; p<01) de mujeres que se han iniciado. Sin embargo, no hay diferencias en cuanto a la edad de inicio (16.30 anos; D.T.= 2.04) en las relaciones sexuales. El inicio ha sido antes de los 15 para un 15,8%; entre los 15-16 anos para un 39,3%; a los 17-18 anos para el 35,3%; y el 9,7% a los 19 anos o mas tarde.

Consumo de drogas y actividad recreativa

Como ya se ha mencionado la muestra esta compuesta por jovenes a los que les gusta salir a divertirse las noches de los fines de semana. Teniendo en cuenta tres variables relacionadas (numero de fines de semana que salen al mes, numero de noches que salen durante el fin de semana y cuantas horas estan fuera cada vez) con la frecuencia y el tiempo dedicado a salir de marcha el ultimo mes se han definido cuatro tipos de usuarios, segun la menor o mayor implicacion en esta actividad. De acuerdo a dicha clasificacion tendriamos un 20,8% entre los menos implicados, luego seguiria un 30,1%, un 27,3% y, por fin, un 21,8% entre los que mas estarian implicados en salir de marcha. No hay diferencias significativas entre varones y mujeres en las distintas categorias.

En relacion con los consumos (tabla 1) el alcohol es la sustancia mas consumida (mas del 90% ha consumido el ultimo ano), mientras que el abuso del alcohol (borracheras el ultimo mes) se extiende al 80,5%. Se han creado cuatro categorias de jovenes en relacion al consumo de drogas, quienes no consumen o han hecho un consumo muy experimental alguna vez en su vida, los ex consumidores, los consumidores ocasionales (que para el cannabis integra a los que consumen una vez a la semana o menos. Para cocaina o extasis son los que consumen 1-3 veces al mes o menos) y los consumidores frecuentes (para cannabis son los que consumen 2-4 dias a la semana o mas, y para cocaina y extasis los que consumen una vez a la semana o mas). Teniendo en cuenta dichas categorias, en consumo de drogas ilegales destacaremos que si sumamos los consumidores ocasionales con los frecuentes tenemos un 65,9% de consumidores de cannabis, un 27,1% de consumidores de cocaina y un 13,4% de extasis. Hay diferencias estadisticamente significativas por genero en todas las sustancias y en borracheras, es decir, que hay menos mujeres consumidoras tanto entre los consumidores ocasionales como entre los mas frecuentes. Tambien hay diferencias estadisticamente significativas al correlacionar el consumo con una mayor implicacion en salir a divertirse.

Consecuencias negativas derivadas del consumo de drogas

Muchos jovenes son conscientes de que el consumo de drogas puede tener consecuencias negativas. Un 62,3% de los jovenes de la muestra piensan que estar bajo los efectos tanto del alcohol como de otras drogas les afecta a ellos en no tomar medidas contra las ETS o el embarazo. Existen diferencias de genero, pues hay un 67% de mujeres que afirman estar de acuerdo con esta cuestion contra un 57,1% de varones ([ji al cuadrado] = 4,50, p<,05), mientras que la edad (18 anos o menos o bien 19 o mas) no influye sobre esta afirmacion. Ademas de conocer ese riesgo los jovenes han experimentado problemas que reconocen son consecuencia de haber consumido alcohol o drogas; de 13 problemas solo en cuatro casos hay diferencias significativas entre hombres y mujeres (haber tenido broncas, haberse peleado, problemas con la policia y accidentes de trafico) referidas todas ellas a conductas relacionadas con la agresividad o con la forma de conducir coches. No hay diferencias en las que se refieren a conducta sexual (arrepentirse de relaciones sexuales relacionadas con haber consumido) o a otras conductas o problemas (problemas de dinero, maltrato de pareja, estar enfermo, problemas con la familia, etc).

Uso de preservativos y otras conductas de riesgo

En relacion al uso de preservativo la ultima vez que tuvieron una relacion sexual solo el 55% lo utilizo, siendo significativamente ([ji al cuadrado]= 7,43, p= 0,004) mas los varones (61,7%) que las mujeres (48,6%) quienes lo hicieron. Atendiendo a la variable edad no hay diferencias en su uso entre los menores o mayores de 18 anos. Este dato es clave, ya que nos orienta hacia una menor actitud preventiva en las mujeres.

Entre las razones para no usar preservativo (tabla 3) la mas mentada (68,7%) es tener pareja estable o pareja de confianza, sin que haya diferencias significativas por genero, aunque si por edad. Respecto a la cuestion de la estabilidad debemos tener en cuenta sin embargo que el 45,1% ha tenido relacion con tres o mas parejas el ultimo ano y el 35,3% ha tenido dos parejas (no hay diferencias significativas por genero). El resto (19,8%) se reparte entre los que no (9,8%) han tenido relaciones sexuales el ultimo ano o solo (9,8%) con una sola persona.

El segundo motivo para no usar preservativo es por no tener en ese momento (48%), con diferencias significativas por sexo (55,8% V, 40,9% M). Siguen quienes alegan exceso de entusiasmo, con un 38,9%; hay un 37,1% que han decidido no utilizarlo, sin mas escusas. Otros motivos son haberlo olvidado (29,1%), estar demasiado pasado debido a consumo de drogas (26,5%) o incomodidad en preguntar (13,1%). En casi todos los casos (con excepcion de tener pareja de confianza o haberse olvidado) hay diferencias estadisticamente significativas por sexos, siendo mas los varones quienes alegan esas razones. Por edades hay diferencias estadisticamente significativas en no usar preservativo solo cuando se refieren a tener pareja estable o de confianza o cuando la razon es poner demasiado entusiasmo, siendo los de mas edad quienes mas las mencionan.

Al valorar los datos se ve que el tener una pareja estable (razon mas mencionada y sin diferencias por sexos) no elimina riesgos de la relacion sexual, y ello debido a que un 80% ha tenido relaciones con dos o mas personas el ultimo ano. Sin embargo (tabla 4), un 68,7% no ha utilizado siempre preservativos en sus relaciones sexuales durante el ultimo ano; un 49,5% no ha controlado siempre un posible embarazo. Pero ademas, en relacion con el consumo de alcohol, una gran mayoria (76,6%) ha tenido relaciones bajo sus efectos, por lo menos en alguna ocasion, y un 55,2% bajo los efectos de alguna droga ilegal. En definitiva, un porcentaje importante de la poblacion estudiada ha tenido practicas de riesgo durante el ultimo ano. No encontramos diferencias estadisticamente significativas entre varones y mujeres, ni en la utilizacion de preservativos (p= 0,065), ni en adoptar medidas de control de natalidad (p= 0,675); pero si hay diferencias en que los varones tienen mas relaciones bajo los efectos del alcohol (p= 0,005) y de las drogas (0,000).

Hay otros comportamientos relacionados con la sexualidad que tambien nos indican conductas de riesgo. Destaca en primer lugar que un 7,3% ha pagado para tener relaciones sexuales, con diferencias significativas entre varones (14,3%) y mujeres (solo el 0,9% en mujeres) o bien les han pagado por mantener sexo con diferencias significativas nuevamente entre ambos sexos (6,7% varones, 0,4% mujeres). Sin embargo, no hay diferencias en haberse hecho un test de ETS (14,3% de la muestra) ni en haber intercambiado sexo por drogas (un 2,5%). En cambio, destaca que en esta muestra los de menos edad han sido pagados por aceptar una relacion sexual alguna vez significativamente que los de mas edad ([ji al cuadrado] = 5,11, p<,05; 7,1% en los de 14-15 anos y 2,4% en los de 19-25 anos).

Orientacion sexual y conductas de riesgo

En la muestra hay una mayoria de jovenes que se consideran heterosexuales (90,4%) y un 8,4% que se definen bisexuales u homosexuales. Los heterosexuales han hecho un mayor uso del preservativo (un 53,1%) en la ultima relacion sexual, mientras que entre los homosexuales lo han utilizado el 40% y entre los bisexuales el 36,4%, aunque estas diferencias no son significativas. Los hetero han sido menos promiscuos (media de 2,9 parejas sexuales el ultimo ano, frente a 5,1 en homosexuales y 4 en bisexuales) y han practicado menos intercambio de sexo por drogas (1,3% frente a un 13% de homosexuales y 9% de bisexuales).

Discusion y conclusiones

El estudio relaciona el consumo de alcohol y otras drogas con la conducta sexual de riesgo en jovenes usuarios del contexto recreativo nocturno. Es un estudio con sus limitaciones al no utilizar una muestra generalizable a todos los jovenes espanoles y referirse basicamente a una muestra de jovenes usuarios del contexto recreativo nocturno. Ademas, se analizan aspectos complejos e intimos solo desde una metodologia cuantitativa y por ello tambien limitada a describir hechos concretos a los cuales hay que dotar de un significado que los datos en si mismos no aportan.

Entre los datos destacables que merecen reflexion esta el que las mujeres que han participado consumen menos alcohol y drogas, a pesar de ello experimentan algunos de los riesgos derivados en las mismas proporciones que los varones. Por ejemplo, no hay diferencias estadisticamente significativas entre sexos entre quienes se arrepienten de haber tenido algunas relaciones sexuales bajo los efectos del alcohol o drogas; o en no utilizar siempre preservativo, o en alegar como razon para no utilizar preservativo el que la pareja es estable (cuando se ha visto que el 80% ha tenido dos o mas parejas sexuales el ultimo ano). Donde si aparecen diferencias significativas entre sexos es en relacion a comportamientos agresivos, siendo ellos a quienes mas afecta (aunque el maltrato dentro de la pareja, como consecuencia de haber consumido, es similar para hombres y mujeres).

La mayor frecuencia e intensidad en salir a divertirse por las noches favorece el consumo y abuso de alcohol y otras drogas, tal como tambien ocurre en otros estudios (Calafat et al., 2003). Una mayor implicacion con ese modelo de ocio tambien favorece el tener relaciones sexuales bajo los efectos del alcohol y drogas con mayor frecuencia.

Hay cuestiones que necesitan explorarse mas. Las investigaciones llevan a confirmar que el consumo de sustancias es mas favorable cuanto menor sea la percepcion de riesgo (Moral, Rodriguez y Sirvent, 2006). En este estudio la mayoria de los jovenes entrevistados (62,3%) son conscientes de que tener relaciones sexuales bajo los efectos del alcohol o drogas puede influenciar negativamente el control que ejerzan sobre su sexualidad, sin embargo, muchos de ellos tienen conductas de riesgo. ?Que otros factores de proteccion se deberian potenciar mas alla de tener la informacion?

Al correlacionar el consumo de drogas con uso de medidas preventivas (uso preservativo) se ve una influencia negativa, pero si lo relacionamos con su grado de implicacion en salir a divertirse no hay diferencias estadisticamente significativas en el control que se ejerce. Estas cuestiones tambien necesitan explorarse mas, pues, por otro lado, en este mismo estudio aparece que mayor implicacion temporal en la actividad de diversion supone mayor consumo de drogas y borracheras. En otros estudios centrados en la participacion en contextos recreativos vacacionales si se da mayor frecuencia tanto de conductas de riesgo sexuales como de consumo (Bellis, Hughes, Dillon, Copeland y Gates, 2007), pero no siempre los datos han sido tan concluyentes (Elliot et al., 1998).

La cuestion del genero merece especial atencion por su complejidad y por la necesidad de que sea una 'accion' tanto analitica como preventiva (Barbera y Cala, 2008). Pese a que existe conciencia sobre el riesgo de tener relaciones sexuales sin control, y que el consumo de drogas lo facilita, la mitad de todos los jovenes no utilizo preservativos en la ultima relacion sexual; y entre los que no lo usaron hay una proporcion mas elevada de mujeres. Es decir, existe mayor conciencia de los peligros entre las mujeres, pero luego esto no se traduce en acciones preventivas reales. Hay controversia acerca de las diferencias de genero ante las conductas de riesgo. Hay autores (Measham, 2002) que defienden que la mujer cuando busca la intoxicacion lo hace 'controlando la perdida de control'. En un estudio danes (Ostergaard, 2007) entre 1.445 adolescentes que se les pregunta sobre el papel del alcohol en una fiesta, ambos sexos coinciden en que esta sustancia es clave para crear el ambiente adecuado. Pero mientras que para los varones el pasarse en el consumo (vomitos, etc.) anade diversion a la fiesta, no significa eso para las mujeres. En nuestra muestra espanola parece haber contradiccion y disonancia entre lo que se piensa y lo que se hace; parece que hay mas conciencia de los riesgos por parte de las mujeres, pero luego sorprende que, en la practica, ellas se queden en los niveles de precaucion que tienen ellos.

La razon mas mentada (68,7%) para no usar preservativo es tener pareja estable o pareja de confianza, aunque luego sabemos que un 80% tienen dos o mas parejas al ano de media. Concretandonos en la influencia del alcohol y drogas, hay una cuarta parte (26,5%) que no ha utilizado el preservativo por 'estar demasiado pasado', siendo mas los varones. Pero nuevamente no hay diferencias de sexos entre aquellos (un 14,3%) que han realizado una prueba para descartar estar afectado por una ETS.

En definitiva, un porcentaje importante de la poblacion estudiada ha tenido practicas de riesgo durante el ultimo ano. Y, a pesar de que las mujeres consumen menos y tienen mas conciencia de posibles problemas, no encontramos diferencias entre sexos ni en la utilizacion de preservativos ni en adoptar medidas de control de natalidad, ni en haber practicado sexo del que luego se han arrepentido, pero si en que los varones tienen mas relaciones bajo los efectos del alcohol y de las drogas.

Estos datos parecen apuntar que en el proceso de 'convergencia' en que se ha planteado los cambios en el papel desempenado por las mujeres en pro de la igualdad de genero, las mujeres podrian ser receptoras de mas consecuencias negativas. Quiza, la situacion actual en la que se genera la identidad de genero, especialmente en contextos recreativos, implica dificultades para que algunas mujeres ejerzan mayor capacidad de gestion de los riesgos. Algunas interpretaciones ven en positivo el proceso de convergencia, infravalorando y convirtiendo en invisibles nuevos formatos de subordinacion (como es precisamente el consumo de drogas). En otras ocasiones en este proceso de convergencia se devaluan valores femeninos por su relacion con estereotipos femeninos tradicionales, como es la mayor capacidad de proteccion y autoproteccion que se ha potenciado en las mujeres. Ademas, la accion de muchos jovenes se inserta en un modelo de sexualidad 'instantanea' y consumista que esta bien desarrollado en la obra de Bauman (2005). Por ello, los datos que se presentan, a pesar de sus limitaciones, sugieren que se replanteen los indicadores con que se gestiona el modelo actual de 'igualdad' en las relaciones de genero.

Agradecimientos

Este estudio se ha realizado en parte con financiacion de la Delegacion del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas segun la Orden de convocatoria SCO/269/2007 y con financiacion del Health and Consumer Protection Directorate General European Commission; grant agreement 2004319).

Fecha recepcion: 8-1-08 * Fecha aceptacion: 27-10-08

Referencias

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Amador Calafat, Montse Juan, Elisardo Becona *, Alejandro Mantecon ** y Anna Ramon ***

Irefrea * Universidad de Santiago de Compostela, ** Universidad de Alicante y *** Universidad de Barcelona

Correspondencia: Amador Calafat Far Irefrea Rambla, 15, 2 - 3 07003 Palma de Mallorca (Spain) E-mail: irefrea@irefrea.org
Tabla 1
Tipologia de consumidores de cannabis, cocaina, extasis, borracheras
el ultimo mes y policonsumo segun genero e implicacion con la
actividad recreativa

                                 Nunca +             Ex
                                 consumo        consumidores
                               experimental

Consumo de cannabis               23,4%             09,3%

Genero ** (p= 0,005)
  Varones                         35,9%             34,1%
  Mujeres                         64,1%             65,9%

Implicacion en la noche *** (p= 0,000)

  1 menos                         40,8%             22,5%
  2                               34,0%             32,5%
  3                               19,4%             30,0%
  4 mas                           05,8%             15,0%

Consumo de cocaina                57,3%             06,4%
Genero *** (p= 0,000)
  Varones                         41,3%             53,6%
  Mujeres                         58,7%             46,4%

Implicacion en la noche *** (p= 0,000)
  1 menos                         29,4%             14,3%
  2                               33,1%             39,3%
  3                               21,4%             32,1%
  4 mas                           16,1%             14,3%

Consumo de extasis                66,8%             05,9%
Genero (p= 0,084)

  Varones                         43,5%             61,5%
  Mujeres                         56,5%             38,5%

Implicacion en la noche ** (p= 0,003)

  1 menos                         25,9%             15,4%
  2                               32,4%             34,6%
  3                               21,0%             30,8%
  4 mas                           20,7%             19,2%

Borracheras ultimo mes           Ninguna             Una
                                  19,3%             16,1%
Genero ** (p= 0,000)
  Varones                         29,4%             40,8%
  Mujeres                         70,6%             59,2%

Implicacion en la noche *** (p= 0,000)

  1 menos                         47,6%             34,3%
  2                               33,3%             35,7%
  3                               13,1%             18,6%
  4 mas                           06,0%             11,4%

                              Ocasionales (1)   Frecuentes (2)

Consumo de cannabis               20,7%             45,2%

Genero ** (p= 0,005)
  Varones                         53,8%             53,8%
  Mujeres                         46,2%             46,2%

Implicacion en la noche *** (p= 0,000)

  1 menos                         18,0%             11,9%
  2                               31,5%             27,3%
  3                               23,6%             32,5%
  4 mas                           27,0%             28,4%

Consumo de cocaina                18,0%             09,1%
Genero *** (p= 0,000)
  Varones                         58,2%             75,0%
  Mujeres                         41,8%             25,0%

Implicacion en la noche *** (p= 0,000)
  1 menos                         07,7%             05,1%
  2                               26,9%             20,5%
  3                               34,6%             35,9%
  4 mas                           30,8%             38,5%

Consumo de extasis                11,4%             02,0%
Genero (p= 0,084)

  Varones                         56,0%             66,7%
  Mujeres                         44,0%             33,3%

Implicacion en la noche ** (p= 0,003)

  1 menos                          8,5%               ,0%
  2                               25,5%             22,2%
  3                               44,7%             66,7%
  4 mas                           21,3%             11,1%

Borracheras ultimo mes             Dos               >2
                                  18,9%             44,5%
Genero ** (p= 0,000)
  Varones                         61,4%             53,1%
  Mujeres                         38,6%             46,9%

Implicacion en la noche *** (p= 0,000)

  1 menos                         19,8%             05,2%
  2                               37,0%             24,5%
  3                               33,3%             33,3%
  4 mas                           09,9%             37,0%

(1) El consumo ocasional para cannabis integra a los que consumen
una vez a la semana o menos. Para cocaina o extasis son los que
consumen 1-3 veces al mes o menos.

(2) El consumo frecuente para cannabis son los que consumen
2-4 dias a la semana o mas, y para cocaina y extasis los que
consumen una vez a la semana o mas.

Tabla 2
Problemas que se han tenido como consecuencia del consumo de alcohol
o drogas en los 12 ultimos meses

                         Total      Varones     Mujeres     [ji al
                                                            cuadrado]

He tenido broncas        28,9%       33,2%       24,9%        3,61
(o discusiones)
He tenido escasez        24,7%       27,8%       21,8%        2,09
de dinero o deudas
Me he hecho dano         24,1%       26,8%       22,5%        1,10
(por causa de algun
tipo de accidente)
Problemas con mis        19,1%       20,9%       17,4%        0,83
padres (o familiares
proximos)
Problemas con            18,6%       22,0%       15,6%        2,89
amigos (o pareja)
He tenido alguna         17,5%       17,6%       17,4%        0,00
relacion sexual de
la cual luego me
he arrepentido
Problemas con            14,5%       19,7%        9,8%        8,38 **
la policia
Me he peleado            14,2%       19,0%        9,8%        7,53 **
He estado enfermo        11,2%       10,7%       11,6%        0,07
Problemas en el          10,5%       12,2%        8,9%        1,21
trabajo o escuela
Accidente/s de            5,3%        8,3%        2,7%        6,70 **
trafico
He sido maltratado        3,7%        3,9%        3,6%        0,03
por mi pareja
He maltratado a           2,1%        1,5%        2,7%        0,75
mi pareja

* p<.05; ** p<.01

Tabla 3
Razones para tener sexo sin preservativo (N= 440)

                                              Genero

                           TOTAL    Varones   Mujeres    [ji al
                                                         cuadrado]

Pareja estable/            68,9%    68,4%      68,9%      0,00 *
Pareja de confianza
No tenia en ese momento    48,1%    55,8%      40,9%      4,72 *
Demasiado entusiasmo       38,9%    45,6%      32,0%      3,64 *
Elige no usar              37,1%    44,2%      30,5%      3,40 *
Se le ha olvidado          29,1%    35,8%      24,1%      2,45 *
Demasiado pasado           26,5%    34,6%      19,3%      4,96 *
Incomodidad preguntar      13,1%    19,7%      07,4%      4,88 *

                                     Edad

                            <18     19-25       c2

Pareja estable/            50,9%    74,8%     10.59 ***
Pareja de confianza
No tenia en ese momento    42,1%    50,3%      1,12
Demasiado entusiasmo       20,4%    45,6%      9,60 ***
Elige no usar              31,3%    39,3%      0,96
Se le ha olvidado          30,4%    28,4%      0,06
Demasiado pasado           17,4%    29,7%      2,57
Incomodidad preguntar      16,7%    11,7%      0,65

* p<.05; ** p<.01, *** p<.001

Tabla 4

Conductas de riesgo relacionadas con la actividad sexual
durante los ultimos 12 meses segun genero

                                  Genero

                        Total     Varones   Mujeres          p

Sin utilizar condon     68,7%     71,9%      65,6%       (p= 0,065)
siempre
Sin utilizar            49,5%     50,6%      48,5%       (p= 0,675)
control de natalidad
Bajo influencia         76,6%     83,3%      70,4%       (p= 0,005) **
alcohol
Bajo influencia         55,2%     63,4%      47,8%       (p= 0,000) ***
drogas

** p>.01, *** p<.001
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Author:Calafat, Amador; Juan, Montse; Becona, Elisardo; Mantecon, Alejandro; Ramon, Anna
Publication:Psicothema
Date:Apr 1, 2009
Words:6115
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