Printer Friendly

Seguimiento mediante prueba de ELISA para anticuerpos IgE de pacientes con equinococosis quistica tratados con albendazol.

Follow-up of human cystic echinococcosis by IgE antibodies after albendazole treatment

INTRODUCCION

La equinococosis quistica (EQ), causada por larvas de Echinococcus granulosus, es una zoonosis parasitaria que constituye un serio problema de salud publica en muchas regiones del mundo (1). En Sudamerica existe en varios paises, entre los cuales se encuentra nuestro pais, especialmente en zonas de la sierra (2-4).

Esta enfermedad es usualmente diagnosticada mediante examenes clinicos utilizando diferentes tecnicas de imagenes y pruebas inmunologicas para la deteccion de anticuerpos sericos especificos contra el parasito. La sensibilidad y especificidad de las diferentes pruebas inmunoserologicas dependen de la etapa de la enfermedad, la localizacion de los parasitos, los antigenos y las tecnicas utilizadas (5-7).

La terapia de la equinococosis quistica es primariamente quirurgica. En nuestros dias ademas se cuenta con alternativas terapeuticas como el tratamiento no convencional percutaneo guiado ultrasonograficamente (PAIR: puncion, aspiracion, inyeccion de sustancia escolicida y reaspiracion) y el tratamiento farmacologico con benzoimidazol carbamatos y la termoablacion con radiofrecuencia como alternativas eficaces (8,9).

En las tres ultimas decadas, el tratamiento de la equinococosis quistica ha mejorado marcadamente, gracias a la introduccion del albendazol y el mebendazol; estos dos benzimidazoles han facilitado el manejo efectivo de pacientes que no hubiesen podido ser facilmente curados por la cirugia, como aquellos con quistes multiples, compromiso multiorganico, quistes secundariamente diseminados o rotos intraoperatoriamente y aquellos con contraindicaciones para la cirugia (10,11).

Una serie de informes recientes demuestran el valor potencial que posee el analisis de anticuerpos de las subclases del IgG para el serodiagnostico especifico de la equinococosis quistica (EQ) o para estudios de seguimiento despues de la cirugia o despues de la quimioterapia (1,12-16). Uno de los problemas con las subclases de IgG es su limitacion para correlacionarse en forma positiva con la evolucion postoperatoria del paciente o la respuesta al tratamiento medico con albendazol (5,13-15), constituyendo un obstaculo para afirmar la curacion en aquellos casos en que la respuesta aparente al tratamiento con albendazol ha sido catalogada como exito terapeutico. Al respecto, ha sido muy importante la clasificacion de la OMS (17) de los quistes hidatidicos, que permite estandarizar los diferentes momentos de su evolucion y correlacionar estos hallazgos con su actividad clinica, la cual decrece desde los tipos CE1 CE2 -que son los mas activos- al CE5, que representa la lesion parasitaria mas inactiva; sin embargo, en la practica no siempre es posible encontrar esta concordancia entre la imagen ultrasonografica y el grado de actividad. En estos casos, el estudio inmunoserologico podria representar el complemento ideal para aclarar si la imagen quistica esta activa o no.

En ese sentido, algunos autores han encontrado que el dosaje de IgE serica total o la deteccion de anticuerpos IgE parecen correlacionarse con la evolucion postoperatoria o con la respuesta al tratamiento medico (18-22).

En un estudio reciente (23) comunicamos la estandarizacion de una prueba de ELISA para anticuerpos IgE de equinococosis, donde comprobamos su sensibilidad (95,6%) y especificidad (100%) para el diagnostico, seguimiento y deteccion temprana de la recurrencia en equinococosis quistica. En esa pequena muestra de pacientes se encontro que el dosaje de IgE total serica o la deteccion de anticuerpos IgE parecen correlacionarse con la evolucion postoperatoria o con la respuesta al tratamiento medico, como se demostro en otros estudios (24,25).

El objetivo del presente estudio fue confirmar la utilidad de la medicion de los niveles de los anticuerpos IgE en pacientes con equinococosis quistica tratados con albendazol y que se consideraron curados clinica y ultrasonograficamente, asi como detectar precozmente las recurrencias postratamiento.

METODOLOGIA Y TECNICAS DE INVESTIGACION UTILIZADAS

En el presente estudio se incluyo 17 pacientes -15 mujeres y 2 hombres- con edades entre 25 y 80 anos (promedio 58 anos), tratados con albendazol en 16 casos y uno con albendazol y cirugia por una complicacion. Todos fueron seguidos entre dos y 12 anos despues del tratamiento. Se les evaluo clinica y ultrasonograficamente 2 a 7 veces postratamiento y se tomo una muestra de sangre para la cuantificacion de los niveles de anticuerpos IgE para equinococosis.

Todos los pacientes fueron tratados con albendazol a la dosis de 12-15 mg/ kg de peso por dia, en tres ciclos de 28 dias, con intervalos de 14 dias sin tratamiento entre cada ciclo; recibieron como minimo tres ciclos y maximo cinco ciclos.

El estudio fue retrospectivo-prospectivo, de tipo cuasi experimental, de corte longitudinal, con pre prueba y post prueba en un solo grupo para evaluar el diagnostico y seguimiento en los casos prospectivos y seguimiento y recurrencia en ambos grupos.

Doce pacientes fueron diagnosticados con Western blot bandas 8, 16, 21 y seguidas postratamiento con ELISA IgE; 5 pacientes fueron diagnosticados y seguidos postratamiento con ELISA IgE.

La tecnica utilizada en la deteccion de los anticuerpos IgE fue descrita en otro estudio de los autores publicado recientemente (23) y que consta de los pasos presentados a continuacion.

El contenido proteico de los antigenos fue realizado segun el metodo de Lowry y colaboradores (22). Para la semipurificacion del antigeno B, el liquido hidatidico de quistes (HCF) de E. granulosus fue obtenido a partir de quistes hidatidicos pulmonares o hepaticos de origen ovino procedentes de un camal local. Estos liquidos fueron dejados sedimentar y el sobrenadante fue centrifugado a 4 000 rpm durante 10 minutos. Posteriormente, el liquido fue concentrado y luego el antigeno B (AgB) fue purificado, siguiendo la metodologia descrita por Oriol y colaboradores (26). El contenido proteico del AgB fue realizado segun el metodo de Lowry y colaboradores (22).

Las microplacas de poliestireno fueron sensibilizadas con AgB a una concentracion de 2 [micron]g/mL en buffer carbonato, pH 9,6, durante 18 horas a 4[grados]C. Las microplacas fueron lavadas brevemente con buffer fosfato salino (PBS, pH 7,2) y luego bloqueadas con una solucion de albumina serica bovina al 1% en PBS conteniendo Tween20 al 0,05% (PBS-T), durante 2 horas a 37 [grados]C. A continuacion, las microplacas fueron lavadas, secadas y guardadas a -20[grados]C hasta su posterior uso.

Con el objetivo de incrementar la deteccion de los anticuerpos IgE, cada muestra de suero a ser testado fue previamente tratado con anticuerpos de carnero anti-IgG humano (RF Absorbent, Siemens Healthcare, USA) a una dilucion de 1/20 para la eliminacion de los anticuerpos IgG; la mezcla fue incubada a 4[grados]C durante toda una noche y luego centrifugada a 10 000 rpm por 10 minutos. El sobrenadante resultante fue utilizado para la deteccion de anticuerpos IgE.

Se adiciono un volumen de 100 [micron]L en cada pocillo de las muestras tratadas y de los controles positivos y negativos, y luego se incubo toda una noche a 37[grados]C. Al dia siguiente, las placas fueron lavadas 3 veces por 5 minutos con PBS-T y luego incubadas con una solucion de anticuerpo anti-IgE humano conjugado con peroxidasa (SigmaAldrich, USA), diluido 1/4 000 durante 1 hora a 37[grados]C. A continuacion, las placas fueron lavadas como ya fue descrito anteriormente y luego se adiciono una solucion de substrato-cromogeno (OPD-Fast, Sigma-Aldrich, USA) y se incubo durante 30 minutos a 37[grados]C. Finalmente, la reaccion enzimatica fue detenida por adicion de acido sulfurico 2,5N. Las placas fueron analizadas en un lector de ELISA a una longitud de onda de 490 nm. El valor del punto de corte (cut-off) para la prueba de ELISA fue determinado como el promedio de 5 controles negativos mas 3 veces el valor de la desviacion estandar de los mismos. Toda muestra que habia obtenido un valor mayor al cut-off fue considerada como positiva.

RESULTADOS

De un total de 17 pacientes, 16 con equinococosis quistica hepatica y uno equinococosis quistica hepatica y pulmonar, quince del sexo femenino y 2 del sexo masculino, con edades entre 25 y 80 anos (promedio 58 anos), 6 pacientes presentaron quiste unico, un paciente dos quistes, dos pacientes tres quistes, dos con cuatro quistes, uno con seis, uno con siete, tres con masas quisticas conteniendo numerosos quis tes (mas de 10) y una paciente ademas de los seis quistes hepaticos presentaba ocho quistes pulmonares. Por otra parte el numero de muestras tomadas postratamiento fluctuo entre dos y siete. Todos estos pacientes fueron atendidos en los consultorios externos del Instituto de Medicina Tropical Daniel A Carrion de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, entre los anos 2003 y 2011 (tabla 1).

Los 17 pacientes fueron calificados como curados o con una mejoria mayor al 50% desde el punto de vista clinico y ultrasonografico. Ademas, en 5 pacientes el diagnostico se hizo utilizando la prueba de ELISA para IgE de hidatidosis y en el resto western blot con tres bandas 8,16 y 21 KDa. Pero a todos se les hizo el seguimiento con la determinacion de IgE. De los 17 pacientes, en 10 se mantuvieron los niveles de IgE en sangre por debajo del punto de corte, lo que se considero como evidencia de curacion, lo que ademas coincidia con los cambios en la ecoestructura que iba de CE1 y CE2 a CE4 Y CE5, segun la clasificacion de la OMS para las imagenes ultrasonograficas y que significan en los primeros alta actividad y en los ultimos actividad baja o nula (figura 1).

[FIGURA 1 OMITIR]

Tambien se pudo evidenciar que aquellos pacientes que al final del tratamiento mostraron evidencia de curacion o gran mejoria clinica y ul trasonografica y cuyos niveles de IgE descendieron de manera significativa, en algunos casos por debajo de los niveles de corte, presentaron incremento sostenido de estos niveles como expresion de recurrencia o de aparicion de nuevos quistes (figura 2).

[FIGURA 2 OMITIR]

DISCUSION

En un estudio previo de los autores (23) se logro evidenciar la correlacion entre la curacion clinica y ultrasonografica y la caida en los niveles de la IgE, en seis pacientes, y en otros cinco se pudo observar que los incrementos de los niveles de IgE tambien coincidian con el retorno de los sintomas clinicos y los cambios en la ecoestructura de los quistes o la aparicion de nuevos quistes y que se consideraba como recurrencia. En este sentido, fue muy util la clasificacion de la OMS de los quistes hepaticos, que correlacionaba la apariencia ecografica de los quistes y su grado de actividad (17). En el presente estudio, se aporta cuatro nuevos casos de pacientes curados y dos pacientes mas en los que luego de una respuesta muy evidente se produjo una elevacion de los niveles de IgE, considerandose como una recurrencia (27-30) (ver figura 2). Como en el estudio anterior, se ha podido comprobar en dos pacientes nuevos la negatividad antes del inicio del tratamiento y su posterior positividad al segundo ciclo de tratamiento, lo que tiene una explicacion en el mecanismo de accion de albendazol, que inhibe el ensamblaje de la tubulina en los microtubulos, de modo que altera la absorcion de glucosa a traves de la capa germinativa de la pared del quiste. Esto causa deplecion de glicogeno y degeneracion del reticulo endoplasmico y de las mitocondrias de las celulas de la capa germinal, que resulta en aumento de los lisosomas y subsecuente muerte celular (31) y aumento de la permeabilidad de la membrana quistica (32). Ello permite el paso de antigenos hidatidicos al torrente sanguineo, con la consecuente positivizacion de las pruebas inmunologicas con la prueba de IgE. Es indudable que este nuevo aporte de cuatro pacientes, si bien todavia no es un numero importante desde el punto de vista estadistico, representa una clara tendencia de la utilidad de la prueba, que por otra parte tiene su correlacion en otros estudios publicados en diferentes revistas internacionales, como son los casos de Manterola y colaboradores (20) y de Rigano y col (12,20).

Las pruebas serologicas, como un metodo para el seguimiento clinico, tambien tienen la desventaja de que los anticuerpos especificos pueden persistir en el paciente por varios anos despues de la recuperacion (33). Entre las nuevas pruebas serologicas para evaluar si una infeccion progresara o regresara, las pruebas de isotipos de inmunoglobulinas con el uso de diferentes antigenos del parasito parece un avance razonable (13,34).

Tambien es interesante que se pudo confirmar los resultados obtenidos por otros sobre la eficacia de albendazol en el tratamiento del quiste hidatidico hepatico, en porcentajes importantes, considerando las curaciones y mejorias, que incluyen cambios degenerativos en mas del 50% y con 40 a 70% menor riesgo que el tratamiento quirurgico y una tasa de recurrencia similar (35-37).

Es evidente que estos resultados contribuyen al objetivo de hacer un seguimiento no solo para comprobar la curacion clinica, imagenologica e inmunologica, sino para detectar la recurrencia en una etapa muy temprana, lo que permitira iniciar un nuevo tratamiento ya sea medico o si las condiciones del paciente y la localizacion del quiste lo permiten tratamiento quirurgico, que finalmente es el tratamiento definitivo.

Por otra parte, una exitosa remocion del quiste no es garantia contra la recurrencia, activacion de quistes silentes o reinfeccion. Las tasas de reinfeccion o recurrencia entre los pacientes tratados quirurgicamente tiende a ser alto en comunidades donde la infeccion por Equinococcus granulosus es endemica, estando en el rango de 30%, y los casos recurrentes son frecuentemente inoperables (38). Estas limitaciones al tratamiento quirurgico en cuanto a la recurrencia o reinfeccion han motivado que se expanda cada vez mas el tratamiento medico con benzimidazoles carbamatos, principalmente albendazol. En ambos casos, uno de los problemas es la dificultad de contar con una herramienta de facil procesamiento y bajo costo para confirmar en primer lugar la curacion de los quistes, especialmente en los casos tratados medicamente, y de mucha importancia el detectar precozmente la recurrencia o la reinfeccion.

Finalmente, estamos empenados en continuar realizando esta prueba a todos los nuevos pacientes que padecen de equinococosis quistica hepatica, con el fin de consolidar este importante metodo de diagnostico inmunologico y seguimiento postratamiento, que por otra parte es relativamente sencillo, rapido y de bajo costo, ideal para los pacientes que en general padecen estos problemas medicos, y que son de escasa condicion economica.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

La prueba de ELISA para la deteccion de anticuerpos IgE de equinococosis quistica estandarizada por los autores es una prueba util para el seguimiento pre y post tratamiento con albendazol, para confirmar la curacion clinica y ultrasonografica de la equinococosis quistica hepatica. Tambien es util para la deteccion temprana de las recurrencias de los pacientes curados o con marcada mejoria.

A la luz de la presente investigacion se puede recomendar que esta prueba con excelente sensibilidad y especificidad (95,7 % y 100%, respectivamente) demostradas en un estudio anterior es la mejor opcion para el seguimiento y deteccion de las recurrencias en los pacientes tratados con albendazol y que se consideran clinica y ultrasonograficamente curados o mejorados.

http://dx.doi.org/10.15381/anales.v76i3.11231

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

(1.) Eckert J, Deplazes P. Biological, epidemiological, and clinical aspects of echinococcosis, a zoonosis of increasing concern. Clin Microbiol Rev. 2004;17(1):107-35.

(2.) Moro PL, Gilman RH, Verastegui M, bern C, Silva B, Bonilla JJ. Human hydatidosis in Central Andes of Peru: evolution of disease over 3 years. Clinical Infectious dis. 1999 Oct;29(4):807-12.

(3.) Larrieu E, bel loto A, Arambulu III P, Tamayo H. Echinococcosis quistica: epidemiologia y control en America del Sur. Parasitol Latinoam. 2004;59:82-9.

(4.) Salgado S, Suarez-Ognio L, Cabrera R. Caracteristicas clinicas y epidemiologicas de la equinococcosis quistica registrada en un area endemica en los andes centrales del Peru (1991-2002). Ncootrop Helminthol. 2007;1(2):9-83.

(5.) brunetti E, Junghanss T. update on cystic hydatid disease. Curr Opin Infect Dis. 2009;22(5):497-502.

(6.) Dziti C, Haouet K, Fingerhut A, zaouche A. Management of cystic echinococcosis complications and dissemination: where is the evidence? World J Surg. 2009;33(6):1 266-73.

(7.) Stojkovic M, zwahlen M, Teggi A, Vutova K, Cretu CM, Virdone R, Nicolaidou P, Cobanoglu N, Junghanss T. Treatment response of cystic echinococcosis to benzimidazoles: a systematic review. PLoS Negl Trop Dis. 2009;3(9):e524.

(8.) Teggi A, Lastillo MG, De rosa F. Therapy of human hydatid disease with mebendazole and albendazole. Antimicrob Agents Chemother. 1993;37:1679-84.

(9.) brunetti E, Maiocchi L, Garlaschelli AL, Gulizia R, Filice C. [Overview of therapeutic options for cystic echinococcosis]. Parassitologia. 2004 Jun;46(1-2):53-5.

(10.) World Health Organization Guidelines for the treatment of cystic and alveolar echinococcosis in humans. BuII WHO. 1996;74:231-42.

(11.) Todorov T, Georgiev, P, Handjiev S, Vutova K. Potentials of benzimidazole compounds in treatment of human echinococcosis. Arch Intern hidatidosis. 1997;32:164-7. Tropical Medicine & Parasitology 2005, Vol 99, No 7, 649-65

(12.) Aceti A, Pennica A, Teggi A, Fondacaro LM, Caferro M, Leri O, Tacchi G, Celestino D, Quaranta G, De Rosa F, et al. IgG subclasses in human hydatid disease: prominence of the IgG4 response. Int Arch Allergy Immunol. 1993;102(4):347-51.

(13.) Rigano R, Profumo E, Ioppolo S, Notargiacomo S, Ortona E, Teggi A, Siracusano A. Immunological markers indicating the effectiveness of pharmacological treatment in human hydatid disease. Clin Exp Immunol. 1995;102(2):281-5.

(14.) Dreweck CM, Luder CG, Soboslay PT, Kern P. Subclass-specific serological reactivity and IgG4specific antigen recognition in human echinococcosis. Trop Med Int Health. 1997; 2(8):779-87.

(15.) McVie A, Ersfeld K, Rogan MT, Craig PS. Expression and immunological characterization of Echinococcus granulosus recombinant antigen B for IgG4 subclass detection in human cystic echinococcosis. Acta Trop. 1997;67(1-2):19-35.

(16.) Daeki AO, Craig PS, Shambesh MK. IgG-subclass antibody responses and the natural history of hepatic cystic echinococcosis in asymptomatic patients. Ann Trop Med Parasitol. 2000;94(4):319-28.

(17.) WHO Informal Working Group. International classificationof ultrasound images in cystic echinococcosis for application inclinical and field epidemiological setting. Acta Tropica. 2003;85:253-61.

(18.) Lawn SD, bligh J, Craig PS, Chiodini PL. Human cystic echinococcosis: evaluation of post-treatment serologic follow-up by IgG subclass antibody detection. Am J Trop Med Hyg. 2004;70(3):329-35.

(19.) Rigano R, Ioppolo S, Ortona E, Margutti P, Profumo E, Ali MD, Di Vico B, Teggi A, Siracusano A. Longterm serological evaluation of patients with cystic echinococcosis treated with benzimidazole carbamates. Clin Exp Immunol. 2002 Sep;129(3):485-92.

(20.) Khabiri AR, bagheri F, Assmar M, Siavashi MR. Analysis of specific IgE and IgG subclass antibodies for diagnosis of Echinococcus granulosus. Parasite Immunol. 2006;28(8):357-66.

(21.) Manterola C, Vial M, Schneeberger P, Pena JL, Hinostroza J, Sanhueza A. Precision of ELISA-IgE and ELISA-IgG determination in the postoperative follow-up of patients with hepatic echinococcosis. Cir Esp. 2007;81(1):23-7.

(22.) Lowry OH, Rosebrough NJ, Farr AL, Randall RJ. Protein measurement with the Folin phenol reagent. J Biol Chem. 1951 Nov;193(1):265-75.

(23.) Vildozola H, Espinoza I, roldan W. H Estandarizacion de una prueba de ELISA para detectar anticuerpos IgE en pacientes con equinococosis quistica y su utilidad en el diagnostico y seguimiento de pacientes tratados con albendazol: reporte preliminar. An Fac med. 2012;73(1):36-41.

(24.) Turkyilmaz Z, Sonmez K, Karabulut R, Demirogullari B, Gol H, Basaklar AC, Kale N. Conservative surgery for treatment of hydatyd cysts in children. World J Surg. 2004 Jun;28(6):597-601.

(25.) Schipper HG, Kager PA. Diagnosis and treatment of hepatic echinococcosis: an overview.Scand J Gastroenterol Suppl. 2004;241:50-5.

(26.) Oriol R, Williams JF, Perez Esandi MV, Oriol C. Purification of lipoprotein antigens of Echinococcus granulosus from sheep hydatd fluid. Am J Trop Med Hyg. 1 971 ;20(4):569-74.

(27.) Atmatzidis KS, Pavlidis TE, Papaziogas BT, Mirelis C, Papaziogas TB. Recurrence and long-term outcome after open cystectomy with omentoplasty for hepatic hydatid disease in an endemic area. Acta Chir Belg. 2005 Apr;105(2):198-202.

(28.) Smego RA Jr, Sebanego P. Treatment options for hepatic cystic echinococcosis. Int J Infect Dis. 2005;9:69-76.

(29.) Teggi A. An up-to-date on clinical management of human cystic echinococcosis. Parasitologia. 2004;46:405-7.

(30.) Nahmias J, Goldsmith RS, Soibelman M, el-On J. Three- to 7-year follow-up after albendazole treatment of 68 patients with cystic echinococcosis (hydatid disease). Ann Trop Med Parasitol. 1994 Jun;88(3):295-304.

(31.) Kern P. Medical treatment of echinococcosis under the guidance of good clinical practice (GCP/ICH). Parasitol Internat. 2006;5:S273 S282.

(32.) Morris DL, Chinnery JB, Georgiou G, Stamatakis G, Golematis B. Penetration of albendazol sulphoxide into hydatid cysts. Gut. 1987 Jan;28(1):75-80.

(33.) Pawlowski zS. Critical points in the clinical management of cystic echinococcosis: a revised review. En : Andersen FL, Ouhelli H, KachaniM, eds. Compendium on cystic Echinococcosis. Provo: Brigham Young University Print Sevices. 1997:199-235.

(34.) Wen H, Craig PS. Immunoglobulin G subclass response in human cystic and alveolar echinococcosis. Am J Trop Med Hyg. 1994;51:741-8.

(35.) Todorov T, Vutova K, Mechkov G, Petkov D, Nedelkov G, Tonchev z. Evaluation of response to chemotherapy of human cystic echinococcosis. Br J Radiol. 1990 Jul;63(751):523-31.

(36.) French CM. Mebendazol and surgery for human hydatid disease in Turkana. East African Med J. 1984;61:113-9.

(37.) Todorov T, Vutova K, Donev S, Ivanov A, Katzarov K, Takov D. The types and timing of the degenerative changes seen in the cysts during and after benzidazole treatment of cystic echinococcosis. Ann Trop Med Parasitol. 2005 Oct;99(7):649-59.

(38.) Bezzi M, Teggi A, De Rosa F, Capozzi A, Tucci G, Bonifacino A, Angelini L. Abdominal hydatid disease: uS findings during medical treatment. Radiology. 1987 Jan;162(1 Pt 1):91 -5.

Articulo recibido el 12 de junio de 2015 y aprobado para publicacion el 10 de julio de 2015.

Conflicto de intereses: Los autores declaran que no existen conflictos de intereses.

Financiamiento: Propio de los autores.

Correspondencia:

Dr. Herman Vildozola Gonzales

Correo electronico: hvildozolag@unmsm.edu.pe

Herman Vildozola Gonzales [1], Irma Espinoza Blanco [1], Willy Roldan Gonzales [1], Susana Jimenez Ramirez [1], Minorka Nicho Povez [2], Grobert Mendoza [2], Edgardo Meza Astuvilca [2]

[1] Instituto de Medicina Tropical <<Daniel A. Carrion>>, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Peru.

[2] Departamento Academico de Medicina, Facultad de Medicina, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Peru.
Tabla 1. Caracteriticas de los pacientes.

                                    A?s           No
N     Paciente   Edad   Sexo   postratamiento    quistes

1        RR       43     F           5              1
2       VMA       80     M           5              4
3        MM       56     F           12             1
4        JC       76     F           5              2
5        AB       68     F           7              1
6        RM       32     F           8          mutiples
7        AR       69     F           6              4
8       CLB       43     F           8             20
9        NC       65     F           2              1
10       ER       72     F           12             3
11      RQV       25     F           10             1
12      GCV       41     F           4              2
13      MPR       62     F           4              1
14       FL       74     M           8              3
15       MC       50     F           5              7
16      PET       57     F           4              1
17      MCap      74     F           4              6

      Muestra No

N     1 *    2     3     4     5     6     7

1      x     x     x     x
2      x     x     x     x     x     x     x
3      x     x     x     x     x
4      x     x     x
5      x     x     x
6      x     x     x     x
7      x     x     x     x
8      x     x
9      x     x     x     x
10     x     x
11     x     x
12     x     x     x     x
13     x     x     x     x
14     x     x     x
15     x     x
16     x     x
17     x     x
COPYRIGHT 2015 Universidad Nacional Mayor de San Marcos
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2015 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

 
Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Title Annotation:Enzyme-Linked ImmunoSorbent Assay; inmunoglobulina E
Author:Vildozola Gonzales, Herman; Espinoza Blanco, Irma; Roldan Gonzales, Willy; Jimenez Ramirez, Susana;
Publication:Anales de la facultad de medicina
Date:Sep 22, 2015
Words:4184
Previous Article:Aceite esencial de Thymus vulgaris L (tomillo), su combinacion con EDTA contra Candida albicans y formulacion de una crema.
Next Article:Uso de marcadores genotoxicologicos para la evaluacion de agricultores expuestos a plaguicidas organofosforados.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2018 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters