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Se aliaron con el diablo: Encinas y Ortega.

El PRD no puede resolver con la razon lo que diseno con la fuerza de sus caciques. La simulacion de un nuevo proceso electoral interno para elegir a su presidente nacional lo volvio a mostrar como un partido de indisciplinados, violento, adolescente, con lideres interesados unicamente en los recursos publicos y no en representar a sus militantes.

Apoyado por la cupula nacional del partido y presuntamente por algunos gobernadores como los de Baja California Sur y el Distrito Federal, Alejandro Encinas se presento como el candidato oficial, al que todos los militantes debian darle su voto para garantizar la continuidad del liderazgo de Andres Manuel Lopez Obrador.

Victima de fraudes internos anteriores, Jesus Ortega y sus seguidores sabian que al registrar su candidatura tendrian que generar una sorprendente movilizacion social a las urnas, para vencer con muchos votos de diferencia a Encinas, a Lopez Obrador y a la burocracia del partido.

La jornada electoral perredista del 161 de marzo demostro que el PRD es un partido regional, clientelar en donde gobierna, desorganizado y marginal donde es oposicion. Y comprobo que asi no se puede realizar un proceso interno tan ambicioso.

El punto de quiebre se genero desde la expedicion de la convocatoria; misma que busco sumar a todas las tribus o grupos en torno a la candidatura oficialista. Al oponerse, los chuchos pusieron el desorden y todo se echo a perder.

Los resultados son catastroficos por que el partido no tiene los recursos humanos para organizar elecciones nacionales internas. Ademas, los grupos enfrentados no jugaron limpio nunca y se aliaron hasta con el diablo para llenar las urnas con votos espurios donde tenian fuerza y reventar la eleccion donde tenian presencia marginal. Lopez Obrador no acepta siquiera la posibilidad de que su alfil Encinas no este para mantenerlo como el legitimo lider, y Jesus Ortega no esta dispuesto a entregar nuevamente el partido a los mismos de siempre.

Las lecciones para los perredistas son muchas. Para militar, liderar o dirigir un partido politico se requiere disciplina, honestidad, capacidad de negociacion, organizacion, tolerancia y, sobre todo, comprender que la politica es el arte de lo posible, no de lo deseable.

Otra vez, el PRD demuestra con hechos que heredo del PRI sus peores manas no sus virtudes. Los prirredistas de hoy debieran aceptar que no han generado las condiciones para ser democraticos, revolucionarios y ni siquiera un partido politico formal.

raulsinobas@hotmail.com

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Author:Sinobas Solis, Raul
Publication:Siempre!
Date:Mar 30, 2008
Words:436
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