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Science in presidential campaigns/La ciencia en las campanas presidenciales/A ciencia nas campanhas presidenciais.

The third week of September, the 10 years of the Scientific Initiative of the Millennium (SIM) were celebrated in Chile. The Initiative was created in 1999 with the intention of establishing scientific centers of excellence to contribute to the advancement in key areas for the national development. The program intended to develop science through the creation of these large centers, in addition to potentiating individual projects of researchers in small groups. The latter, generally driven by curiosity and time enduring, have been crucial for the application of knowledge since, as it is well known, many commercially useful and socially beneficial applications derive from discoveries arrived at with no definite intention.

In the last years there has been a large increase in the financing of research at large centers, while that of individual projects from the Fondecyt Program has remained stagnant. The 450 new projects financed in 1995 were reduced to 350 in 1997, stayed around this number until 2006, to reach 400 approved in the 2009 call for projects. Currently, only about 60% of the needed funds are available for individual projects, but their number is 10 times larger than those of associative research.

We do not mean that the SIM would not be beneficial, but the truth is that the excitement resulting from these initiatives has made us forget that the basis of science rests upon the individual projects. The due balance in financing of both types of projects should constitute a priority strategy for any country, a matter that has not been properly discussed nor appears as a concern in the programs of presidential candidates. Lately, it has been proposed to increase the investment in Fondecyt's programs, as only half of the project applications are approved. The percentage of approval has remained around 35%, and only thanks to the funds obtained through a protest of the scientific community, in October 2007, this amount got close to 44% in 2008, going back to 40% in 2009. The result? The country is wasting great ideas. In the 2009 call for projects five of them considered as "outstanding" and 327 qualified as "good" were not funded. On the other hand, the Fondecyt's initiation program for young scientists was affected this year by a 26% reduction in the number of funded projects; which will have repercussions, among others, in the renewal of human resources at universities.

There is agreement on the need to increase the investment in science, technology and innovation (STI), which in Chile should be above the current 0.7% of the GNP. However, the attempts have failed. Ricardo Lagos promised to reach 1.2% and Michele Bachelet 1%. Similarly, the hope to increase the number of active scientists (to reach 60,000) has also been frustrated. Studies indicate that their number increased from 1342 in 1994 to 2250 in 2005.

It is surprising that the presidential candidates have not yet announced their thoughts with regard to the institutionalization that the country needs in order to carry out its STI program. The present government did not fulfill its promise to elaborate a report after consultation with the universities and other relevant actors. In Chile, there are no channels for the scientific community to participate in the decision making process regarding scientific development. While we have insisted on this point, the efforts made by the Council of Scientific Societies in order to generate an institutionalism for science--at the cabinet level--have not received appropriate attention by the government, by CONICYT nor by the Innovation Council.

The presidential candidates should make public, soon, their general guidelines and commitments in these fundamental matters for the national development.

JORGE BABUL C.

President, Council of Scientific Societies of Chile

LA CIENCIA EN LAS CAMPANAS PRESIDENCIALES

La tercera semana de setiembre se celebraron en Chile los 10 anos de la Iniciativa Cientifica Milenio (ICM), creada en 1999 con la intencion de fundar centros cientificos de excelencia para contribuir al avance en areas claves para el desarrollo nacional. El programa pretendia desarrollar la ciencia mediante la creacion de estos grandes centros, ademas de potenciar proyectos individuales de investigadores en grupos pequenos. Estos ultimos, generalmente impulsados por la curiosidad y de largo aliento, han sido cruciales para la aplicacion del conocimiento pues, como es sabido, muchas aplicaciones de utilidad comercial y de beneficio social derivan de descubrimientos que no perseguian un proposito determinado.

En los ultimos anos ha habido un gran aumento del financiamiento de la investigacion de grandes centros, mientras que el de los proyectos individuales del Programa Fondecyt se ha estancado. Los 450 proyectos nuevos financiados en 1995 bajaron a 350 en 1997, manteniendose alrededor de esta cifra hasta el 2006, para llegar a los 400 aprobados en el concurso 2009. Actualmente el total de los proyectos individuales cuenta con cerca del 60% de los fondos, pero su numero es 10 veces mayor que los de investigacion asociativa.

Con esto no queremos decir que la ICM no sea beneficiosa; pero lo cierto es que la excitacion que resulta de estas iniciativas nos ha hecho olvidar que la base de la ciencia reside en los proyectos individuales. El debido balance en el financiamiento de ambos tipos de proyectos debiera constituir una estrategia prioritaria para todo pais, asunto que no se ha discutido apropiadamente ni aparece como una preocupacion en los programas de los candidatos presidenciales. Ultimamente se ha propuesto aumentar la inversion en los programas de Fondecyt, pues solo se financian la mitad de los proyectos que concursan. El porcentaje de aprobacion se ha estancado en alrededor del 35% y solo gracias a los fondos conseguidos mediante una protesta por parte de la comunidad cientifica, en octubre del 2007, esta cifra se acerco al 44% el 2008, retrocediendo al 40% en 2009. ?El resultado? El pais esta desperdiciando grandes ideas. En el concurso 2009 no se financiaron cinco proyectos calificados como "sobresalientes" y 327 como "buenos". Por otro lado, el programa de iniciacion a la investigacion de cientificos jovenes de Fondecyt se vio afectado este ano por una considerable disminucion de 26% en el numero de proyectos financiados, lo cual repercutira, entre otros, en la renovacion de recursos humanos en las universidades.

Existe consenso respecto a la necesidad de aumentar la inversion en ciencia, tecnologia e innovacion (CTI), la cual deberia sobrepasar en Chile el actual 0,7% del PIB. Sin embargo, los intentos han fracasado: Ricardo Lagos prometio alcanzar el 1,2% y Michele Bachelet el 1%. Asimismo, el anhelo de aumentar el numero de cientificos activos (hasta alcanzar los 60.000) tambien se ha visto frustrado. Los estudios indican que su numero aumento de 1342 en 1994 a 2250 el 2005.

Sorprende que los candidatos a la presidencia no hayan dado a conocer su pensamiento en torno a la institucionalidad que el pais necesita para llevar a cabo su programa en CTI. El actual gobierno no cumplio con la promesa de elaborar un informe con consultas a las universidades y demas actores relevantes. No existen en Chile canales para que la comunidad cientifica participe en la toma de decisiones respecto al desarrollo de la ciencia. Si bien hemos insistido bastante en este punto, los esfuerzos desplegados por el Consejo de Sociedades Cientificas en aras de generar una institucionalidad para la ciencia--con un tango similar al ministerial--no han tenido recepcion por parte del gobierno, de CONICYT, ni del Consejo de Innovacion.

Los candidatos a la presidencia debieran difundir prontamente sus principales lineamientos y compromisos en estas materias fundamentales para el desarrollo nacional.

JORGE BABUL C.

Presidente, Consejo de Sociedades Cientificas de Chile

A CIENCIA NAS CAMPANHAS PRESIDENCIAIS

Na terceira semana de setembro foram comemorados no Chile os 10 anos da Iniciativa Cientifica Milenio (ICM), criada em 1999 com a intencao de fundar centros cientificos de excelencia para contribuir ao avanco em areas chave para o desenvolvimento nacional. O programa pretendia desenvolver a ciencia mediante a criacao destes grandes centros, alem de potenciar projetos individuais de investigadores de grupos pequenos. Estes ultimos, geralmente impulsionados pela curiosidade e pelo longo prazo, tem sitio cruciais para a aplicacao do conhecimento pois, como e sabido, muitas aplicacoes de utilidade comercial e de beneficio social derivam de descobertas que nao perseguiam um proposito determinado.

Nos ultimos anos tem habido um grande aumento do financiamento da investigacao de grandes centros, enquanto que para os projetos individuais do Programa Fondecyt tem se estancado. 450 projetos novos foram financiados em 1995, este numero diminuiu para 350 em 1997, mantendo-se em torno disto ate 2006, para chegar aos 400 aprovados no concurso 2009. Atualmente o total dos projetos individuais conta com aproximadamente 60% dos fundos, mas seu numero e 10 vezes maior que os de investigacao associativa.

Nao queremos afirmar com isto que a ICM nao seja beneficiosa; mas o certo e que a impolgacao que resulta destas iniciativas tem nos levado a esquecer que a base da ciencia reside nos projetos individuais. O devido balanco no financiamento de ambos tipos de projetos devera constituir uma estrategia prioritaria para todo pais, assunto que nao tem sitio discutido apropriadamente nem aparece como uma preocupacao nos programas dos candidatos presidenciais. Recentemente tem sido proposto aumentar o investimento nos programas de Fondecyt, pois somente e financiada a metade dos projetos que concorrem. A porcentagem de aprovacao tem se estancado ao redor dos 35% e somente gracas aos fundos conseguidos mediante uma protesta por parte da comunidade cientifica, em outubro de 2007, esta numero se aproximou de 44% em 2008, retrocedendo a 40% em 2009. O resultado? O pais esta desperdicando grandes ideias. No concurso 2009 nao foram financiados cinco projetos qualificados como "sobressalientes" e 327 como "bons". Por outro lado, o programa de iniciacao a investigacao de cientificos jovens de Fondecyt se viu afetado este ano por uma consideravel diminuicao de 26% no numero de projetos financiados, o qual repercutira, entre outras coisas, na renovacao de recursos humanos nas universidades.

Existe consenso em relacao a necessidade de aumentar o investimento em ciencia, tecnologia e inovacao (CTI), a qual deveria ultrapasar, no Chile, o atual 0,7% do PIB. No entanto, as tentativas tem fracassado: Ricardo Lagos prometeu alcancar 1,2% e Michele Bachelet 1%. Igualmente, o desejo de aumentar o numero de cientistas ativos (ate alcancar 60.000) tem sido frustrado, os estudos indicam que o numero aumentou de 1.342 em 1994 para 2.250 em 2005.

Surpreende que os candidatos a presidencia nao tenham divulgado seu pensamento em torno a institucionalidade que o pais precisa para realizar seu programa em CTI. O atual governo nao cumpriu a promessa de elaborar um relatorio com consultas as universidades e demais atores relevantes. Nao existem no Chile canais para que a comunidade cientifica participe na tomada de decisoes em relacao ao desenvolvimento da ciencia. Embora temos insistido bastante neste ponto, os esforcos dispensados pelo Conselho de Sociedades Cientificas em prol de gerar uma institucionalidade para a ciencia--com nivel similar ao ministerial--nao tem tido receptividade por parte do governo, de CONICYT nem do Conselho de Inovacao.

Os candidatos a presidencia tem o dever difundir prontamente seus principais lineamentos e compromissos nestas materias fundamentais para o desenvolvimento nacional.

JORGE BABUL C.

Presidente, Conselho de Sociedades Cientificas do Chile
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Title Annotation:EDITORIAL
Author:Babul C., Jorge
Publication:Interciencia
Article Type:Editorial
Date:Sep 1, 2009
Words:1856
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