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San Miguel Arcangel. Las andanzas iconograficas de nuestro don, el maiz.

Introduccion

1998. Concluye en Monte Verita el simposio internacional "La memoria popular y sus transformaciones". Dos semanas despues, en Roma, alcanzo a conocer que Chiapas ha sido declarada "zona de desastre" debido a la incontenible expansion del fuego: es el estio; a la prolongada sequia se suman las quemas que preceden a la siembra: una arraigada y ancestral tecnologia. El Vaticano prepara entonces el postrer viaje del Papa a tierras mexicanas. El yermo del sur se llena de esperanzas. No llueve en Chiapas hasta avanzado el mes de junio; como nunca el espanto en los habitantes cundio.

Hacia los primeros dias del mes de julio me fue posible visitar la selva. El enorme pesar de observar la gran devastacion se vio acrecentado conforme avanzabamos las rutas, conforme la marca del fuego evidenciaba la fragilidad humana, y su irresponsabilidad. El celebradisimo respeto de los indigenas a la naturaleza, su sabio manejo del medio no parece ahora sino discurso sin sustento, anhelo de que tal pueda ser un dia.

Un dia de aquellos, azotados ante la devastacion incalculable que por vez primera en la selva seco los pastizales y cobro la vida de varias cabezas de ganado, los pobladores de una region se congregaron para dirimir entre si la causa del desastre y decidir algunas soluciones, si las habia. Bajo la guia de los tuhuneles o diaconos catolicos y de las autoridades ejidales la discusion se extendio. Bien pronto, sin embargo, llegaron a una conclusion: "es necesario --se dijeron-- buscar a quienes sepan y conozcan las formas de los rezos de antes; tenemos que volver a la celebracion de la Santa Cruz, de San Miguel o de Santa Rosa; perdimos por completo nuestra costumbre, ya nos anda ganando el olvido y no sabemos como se pide la lluvia". Los presidentes de ermita, entonces, convencieron a los diaconos y catequistas, con formacion religiosa progresista, de volver los ojos a la tradicion. Recorrieron la zona en busca de los hombres de mayor edad que todavia recordaran las anteriores celebraciones, y la forma en que se las llevaba a cabo en sus lugares de origen. Congregaron a cinco de ellos de diferente tradicion y les conminaron a recordar lo mas que pudieran. Al cabo de una semana aquellos cinco hombres emitieron su juicio y dispusieron la celebracion. Ejido por ejido, comenzando por el de Granizo, congregaron a los pobladores y entre rezos, incienso y velas se estuvieron tres dias y tres noches en los ojos de agua solicitando las lluvias y la generosidad de la tierra. Las lluvias llegaron, en efecto, y las atribuyeron a la eficacia de la celebracion tradicional. "No lo vas a creer --me comentaron-- pero apenas se acabaron las celebraciones comenzo a llover y lo miraron tanto los companeros que nos llamaron de los otros ejidos y alla fuimos con los hombres mayores y rezamos y tambien llovio; solo en esos lugares donde no lo creyeron ni nos llamaron no llegamos y hasta el dia de hoy no llueve todavia".

Con la experiencia de aquella celebracion, tardia en terminos del ciclo agricola tradicional, convinieron en repetirla en el tiempo preciso y en recuperar aquellas otras, necesarias para la buena marcha de la comunidad. El ano siguiente llevaron a cabo el ritual de la Santa Cruz, el tres de mayo, invitando a los creyentes evangelicos a la celebracion en el ojo de agua. Un ano despues, el 2000, los diaconos catolicos invitaron a sus pares ministeriales de las otras congregaciones religiosas para integrar la totalidad de creyentes en la celebracion de la Santa Cruz. Convinieron en llevar a cabo, cada quien en su templo, las mismas dos lecturas de la Biblia y un mismo guion de predicacion; hacia el medio dia se congregarian todos en el ojo de agua para llevar a cabo el ritual tradicional bajo la guia de los hombres mayores. Y asi fue. Hubo velas, incienso, rezos y comida comun; excluyeron el aguardiente por considerarlo enemigo y causa de la division. Parte central del ritual es la de derramar una jicara de caldo de gallina en la tierra y enterrar las mejores presas de la gallina cocidas en ese caldo cubiertas con tortillas recien hechas, como alimento para la tierra y los dioses de la tierra y ellos a su vez vuelvan sus rostros y renueven los alimentos para los hombres. Este ano la celebracion proseguira y resurgiran novedades.

Una de esas novedades resurgidas tiene que ver con el bagaje mitico, segun diferentes versiones. Por un lado esta el libro Antigua palabra, narrativa indigena ch'ol, que me fuera solicitado para su uso en la region y, por otro, el novisimo Catecismo preparado por los jesuitas de la Mision de Arena, con una lectura de la sabiduria maya desde las visiones de los arqueologos y etnologos norteamericanos y europeos. Lo cristiano, para ese Catecismo seria parte de esa sabiduria, como nocion o como virtud subyacente e inmanente y la iglesia, desde sus ministros, la guia y la cultora de esas virtudes. El supuesto liberacionismo de la teologia ocupada para la catequesis en la selva da un giro de transportador hacia el paradigma de la tradicion. La tradicion, sin embargo, cuenta con muchas mas variables que aquellas aparentes en los trabajos arqueologicos o religiosos. Una de las tradiciones de importantisimo rango, por ejemplo, es la celebracion de San Miguel arcangel una festividad que, religiosa como es, poco tendria que ver con el horizonte antiguo asumido por los jesuitas de Arena. Mas es una celebracion de hondura.

Festividad

En los pueblos ch'oles de San Miguel (Salto de Agua), Shushupa (Sabanilla) o Tumbala a los que me fuera posible llegar a la celebracion, ocurria esta de la siguiente manera: desde temprana hora el taner de campanas, ondear de banderas, fresco follaje a la entrada de la ermita del ejido, musica incesante de tambor, de guitarra, violin y carrizo. Se ejecutaba la musica tradicional de los ch'oles: Sacramento, Anunciacion y Malintzin. En la explanada, de la ermita al mismo tiempo cancha de basquetbol, se disponia mesas en buen concierto, para el festejo de la comunidad. Cada familia llevaba su parte, para compartir entre todos una comida comun. Desayuno, comida y cena, se servia en los tres casos el mismo alimento: tamales de elote o con frijol, atole de maiz, pozol, tortillas de maiz nuevo, elotes cocidos y asados, y finalmente pinole. La alegria era desmesurada y a cual mas los habitantes no cesaban de beber o de comer las viandas de ese dia: todas elaboradas con maiz. Indudablemente, entonces, la festividad de San Miguel no era otra cosa en el fondo sino una festividad del maiz. La fase final de un ciclo agricola, el gusto ante la abundancia del alimento. No en balde el viejo Tumbala (ombligo del mundo) tuvo por nombre durante la colonia el de San Miguel Cucubits (Flores, 1985). Poco a poco habria de conocer uno los principios filosoficos caro a los ch'oles (y en general a los mayas): si hay maiz hay felicidad, hay gusto, si no hay maiz hay hambre y hay tristeza. No de inmediato me percate de la festividad de San Miguel como festividad ligada al maiz. Llamaba mi atencion, solamente, el que cualquier comunidad ch'ol a la que fuera, guardaba veneracion particular por San Miguel (veria lo mismo despues entre tzeltales y todavia es reconocible entre tojolabales y minimamente entre tzotziles). Mas el hecho de acceder a la comprension de relacion entre la festividad de San Miguel y el alimento maiz no habia conducido a la explicacion del porque el arcangel de referencia, o su iconografia, simbolizara a la planta del maiz o a sus bondades alimentarias.

En las largas tardes de conversacion con los naturales de Sabanilla, de Tila y de Tumbala pude anotar los elementos de un rompecabezas solo a la larga ensamblados, como ejercicio de interpretacion. Ha sido necesario, tambien, recurrir a conversaciones especializadas y a la lectura de fuentes de caracter religioso.

Los escasos tratados episcopales (constituciones, en algunos casos) poca cuenta dan del proceso de evangelizacion en el estado de Chiapas, y particularmente en la zona de los ch'oles. No deja de llamar la atencion el que el celeberrimo Obispo de Chiapas don Francisco Nunez de la Vega introduzca sus Constituciones diocesanas (1702) con el relato de la renovacion milagrosa del Cristo de Tila, en el ano de 1693. En tan temprana fecha (siglo y medio despues de la ereccion de la Diocesis de Chiapas, 1539, y siglo y cuarto despues del paso de Fray Pedro de Laurencio, 1559, el notable evangelizador de los indios) ya la devocion por el Cristo de Tila era importante, si hemos de creer en el grande deterioro de la imagen, a causa de sobaciones y besos. Poco menos de diez anos despues de la renovacion milagrosa de que da cuenta el obispo Nunez ocurrio la sublevacion indigena mas importante del periodo colonial en Chiapas, y unica hasta el presente siglo en que tomaran parte los ch'oles del norte del estado (Viqueira y Ruz, 1996).

En enero de 1993, en el poblado de Xochiltepec, municipio de Tuzantan, una enorme multitud congregada con motivo de la fiesta, celebraba a dos imagenes, nos dijeron: la de un Cristo pequeno que es la de mayor antiguedad (unos 50 anos) y la de un Cristo grande, replica muy similar a la del autentico Esquipulas de Guatemala, traido haria cosa de cinco anos. Quiso el poblado hacer la restauracion del Cristo pequeno, por el alto deterioro que ya presentaba, mas de la noche a la manana, aparecio renovado por si mismo, suceso acaecido el ano anterior. Hacia la misma fecha y hasta el dia de referencia, el Cristo grande dio por sudar de las axilas y el pecho, en fenomenos ambos tan sorprendentes que convocaron las grandes romerias y la necesidad de que el propio obispo de Tapachula (Felipe Arizmendi) llegara a testificar. Dos anos despues de este suceso se manifestaba ante la opinion mundial el postrer levantamiento de indios, con presencia importante de ch'oles del norte del estado y la selva.

Coincidencia, claro, pero tambien eslabonamiento del simbolismo y de la geografia. Entre Tila 1693 y Xochiltepec 1993 media un tiempo de trescientos anos. Ademas, Tila se encuentra en el norte y Xochiltepec en el sur del mismo estado. La selva, el otro sitio de la manifestacion armada asienta en el este y al oeste los pueblos zoques de tradicion diferente de la maya. Los cuatro puntos cardinales, desde el centro de eleccion del actual movimiento armado (San Cristobal), signan la cruz que sostiene o formula al universo en su armonia (Soustelle,1959) y que en lo inmediato sostiene al Cristo de Esquipulas, o mas genericamente a la Cruz.

En ambos casos la renovacion de los Cristos significa en realidad la renovacion de los pueblos, o si nos atenemos a la tradicion, la renovacion de la tradicion, del universo, del cosmos. El mundo, el cosmos, emerge, segun el mito ch'ol, como la fruta emerge de la planta; desde un ombligo se prolonga y en una como confusion de parto cobra forma. En la noche de los tiempos El Hacedor realizo trabajos para hacer del mundo un lugar propicio para la vida de los hombres. Sujeto a las entidades daninas en el interior de cuevas y a entidades benignas encomendo los sitios diversos para favorecer armonia y bienestar. Pero no elimino a aquellos, de modo que pueden tener presencia en el mundo como para trastocarlo y obligar a los hombres a restituir la armonia, en sujecion a la voluntad manifiesta de Ch'ujtiat, El Hacedor.

Planta, como es el mundo, fruto de una planta, exige del cuidado de los hombres. A semejanza del maiz, fruto de una enconada lucha con los elementos y de una no menos enconada espera, el mundo ha sido tambien espera y ha sido y es objeto de las fatigas de los hombres a efecto de su permanente renovacion. Luchar entre los elementos (tierra, agua=lluvia, fuego=rayo, viento) es ascender al paso verdadero de la vida. En el proceso formativo de los pueblos mesoamericanos existio otro tipo de alimentos con anterioridad al maiz. Cuando Beatriz Barba interpreta la Estela 5 de Izapa y lee en ella la primera parte del Popol Vuh, hace notar la importancia del ramon antes que la de cualquiera otro alimento. Pero el ramon, en tanto alimento silvestre, no conduce a formulaciones ni cultuales ni culturales. Este hecho ocurre solo con el cultivo agricola, sedentario, del maiz. A partir de ese momento, de la congregacion humana, puede hablarse ya, de un ascenso cultural (probablemente hacia el primer milenio antes de Cristo). El mismo Popol Vuh conservara, en su elaboracion la sustancia de ese fenomeno: los dioses en asamblea, a semejanza de las asambleas comunitarias; el diluvio como el anegamiento cuando el maiz se aguachina; la formacion de los hombres a partir del maiz, etcetera.

Esto quiere decir que el cultivo del maiz obligaba a los pueblos que dependian de el a tenerlo como base fundamental de su existencia por lo que lo expresaban en su arte, en su religion. Desarrollaron un humanismo de los elementos, el "humanismo del maiz". Por un lado, el maiz les dio origen, lo mismo que a todos los mayas: (...) acerca de la creacion y la formacion de nuestra primera madre y padre: de maiz blanco se hizo su carne; de masa de maiz se hicieron los brazos y las piernas del hombre. Unicamente masa de maiz entro en la carne de nuestros padres, los cuatro hombres que fueron creados (...), nos recuerda el Popol Vuh. Pero, por otro lado, ellos dieron existencia al maiz.
   Oidlo:

   El maiz es nuestra vida.
   El es el que se pone de pie, el es el que se mueve, el es el que
   se alegra, el que se rie, el que vive; el maiz (Chilam Balam).


Esta dualidad o dialectica de relacion, apareja una existencia que hace posible el principio de la sabiduria: si hay maiz, hay vida, hay felicidad; si no hay maiz hay hambre, hay desgracia. No es fortuito que los ch'oles en su lengua nombren, "chol" a la milpa y que a ellos se les conozca como choles, es decir, "milperos". No es casual que el ciclo de su vida este ordenado por el del maiz: tiempo de rozadura, tiempo de siembra, tiempo de limpia, tiempo de cosecha; fiesta del maiz nuevo, fiesta del sembrar y el cosechar. El alimento es el maiz. Todo el dia, todos los dias, se toma pozol; a diario se echa las tortillas; por temporadas se toma el atole del maiz y por temporadas se come los tamales del maiz.

El proceso de reflexion que culmina con la formulacion del Chilam Balam que acabamos de anotar, considera al maiz como un sujeto, con virtud en si mismo y con el cual necesariamente se establece una actitud dialogal con la que cobra sentido la existencia: la milpa es milpa independientemente de que en algun ano especifico no ofrezca sus frutos. El hombre sabe que esta situado ante la milpa (el sujeto); que tiene una relacion ante ella, que en un momento se van a ver frente a frente; que por lo mismo puede hacer presente, ahora, como real ante si, cualquier objeto pasado del que sabe que ha pasado pero que esta, ahi esta, afirmando su existencia. De alli la necesidad de una relacion respetuosa y armonica. Como sujeto dialogal el maiz deviene muestra ejemplar del sentido no objetual sino activo (sujeto) de todos los fenomenos y sitios de la naturaleza: monte, agua, nube, animal, tierra, viento; los cuales poseen funciones especificas. La relacion, entonces, con todo, guardara el debido respeto, Muestra de lo cual sera el ciclo agricola, la construccion vital mas armonica de los mayas antiguos, a base del desarrollo de la economia y la cultura.

El maiz ... esencia y vida de los indios. Luego de los largos procesos de Colonizacion, Independencia y Reforma, finalmente llegaron a la posesion parcelaria de la tierra, gracias a las dotaciones ejidales. Viviendo en acasillamiento y peonaje, muchos, por generaciones, no alcanzaron a conocer la forma del cultivo del maiz, aun cuando no fue desplazado de su alimentacion, y su significado les ha permanecido. De alli su tendencia a poseer la tierra. Consuelo y paz como seria su entrana tambien permitiria encontrarse con el maiz, principio de la vida, hendidura de donde emerge. Los ch'oles y tzehales modernos gustan de desplazarse hacia nuevas tierras. En general aducen la carencia de esta, su insuficiencia, y la carencia o insuficiencia del maiz para lograrlo. Derivan de tal carencia el "tener hambre". Por ello marchan. Sin embargo, cuando los indios acceden a la tierra muy pronto desplazan el cultivo del maiz por aquellos de mayor auge en el mercado: cafe, chile, ganado, macadamia, flores ... Comienza la carencia, el ansia de buscar nuevas tierras, marchar una vez mas; en el fondo de ellos aletea la sentencia; tal vez en el final, en el confin, se encuentre la verdadera entrana: el principio, una ruptura con el continuen de la tradicion.

La tierra en tanto aspiracion transmuta en utopia y en ethos. La garantia del encuentro con ella y del encuentro de lo propio en ella se asegurara a traves del ahondarse en el elemento, volverse hacia el elemento, devenir lealtad ante la terrenalidad, ante la elementalidad. Asi como de su entrana surgen los frutos y se donan el hombre se dona ante la tierra y se fructifica para ella. Su fruto es la celebracion, el ritual. El ritual, entonces, asciende como instante del encuentro, de la cabalidad. En el se da la liga y la lectura de la vida. Por eso la celebracion ininterrumpida.

Desde este nivel encontramos una triada de elementos que coexisten de manera unitaria o substitutiva: ethos, utopia, y ritual. Senalaremos algunas generalidades que nos permitiran entender el culto hacia San Miguel, al Cristo de Tila o Cruz y la aspiracion politica de restauracion del mundo.

Ethos

Entendemos por ethos el sentido mas antiguo de "actitud radical ante la vida". En tal dimension el maiz organiza y regula los aspectos todos de la vida. El ch'ol es ch'ol porque hace milpa; desprovisto de ese hecho deviene en otro tipo de ser humano. Poseer la tierra, organizarse comunitariamente, compartir trabajo colectivo, buscar la cura de cualquier enfermedad, discutir los verdaderos problemas, no es otra cosa sino ocuparse de las formas de conocimiento y de uso practico del maiz. Un enfermo ch'ol, por ejemplo, no vive las enfermedades de la ciudad. Sus enfermedades son el espanto, la verguenza, el calor de estomago, el sueno de un mal, etcetera. No falla en esa enfermedad. Su cura se logra a traves de un curandero tradicional (xwujt) o de un Sanmiguelero. En ambos casos se requiere de un ritual preciso y del ofrecimiento de viandas, entre las cuales cuentan de manera necesaria las tortillas y el pozol. Tanto el curandero tradicional como el Sanmiguelero cuentan con facultades derivadas bien del Senor de Tila, bien de San Miguel. Reciben el encargo a traves de un sueno o a traves de alguna enfermedad extrana, curable solamente via interpretacion del sueno y del ordenamiento de la vida en concordancia con las exigencias manifiestas en ese sueno.

El maiz, el espiritu del maiz favorece salud, alegria, hospitalidad, resguardo ante los acechos de entidades negativas. Los relatos dan cuenta, por ejemplo, de las ofrendas de maiz en los cimientos de una casa a efecto de evitar enfermedad, intromision maligna o muerte (Morales 1985); o bien, resguardo de los espiritus malignos merced al humo del nixtamal en coccion (Morales 1989); o salvacion de los demonios al resguardo de una troje repleta de maiz (Morales, 1989; Alejos, 1988). Tambien dan cuenta de la libacion alegre del espiritu del maiz o de la abundancia del mismo o su escasez de acuerdo con la disposicion generosa o mezquina de quien lo cultiva (Morales, 1985). Sobre todo, hablan de las montanas o tocas donde el maiz se genera (a semejanza de algunos escarpados de Tumbala, de Tila y en menor medida de Sabanilla) y de los trabajos a invertir para lograr su florecimiento. Como bien senala Norman Thomas este ultimo caso deviene en motifeme que manifiesta "carencia", la cual, debida al bajo rendimiento de la cosecha anual (a causa de factores muy diversos) es identificada con el allomotif del "hambre". Resolver el hecho hambre se logra a traves de dos mediaciones: por el trabajo y por la colonizacion de nuevos territorios.

El trabajo, reflexiona Alejos, define y juzga la calidad de vida y (a traves de el) se interpreta el tiempo historico. En este discurso, la autodefinicion del campesino ch'ol y por eso mismo, tambien la definicion del otro, se realiza a partir del trabajo. El winik, el "hombre", es quien cultiva la tierra y la hace producir alimentos, riqueza material, mientras que el otro es el-que-no-trabaja, el-que-vive-del-trabajo-del-hombre.... el concepto trabajo (es) el elemento principal de la diferencia y del antagonismo sociales (Alejos, 1994). En suma, el trabajo sobre la tierra es el que define la naturaleza misma del ser humano. De ahi que el ch'ol, campesino el mismo y solo el, pues que a el le fue entregada la sabrosura de la tierra, guarde como aspiracion la conquista de nuevos territorios. Grande la tierra, diran, grande la bendita tierra la hizo Dios, paro el servicio de los hombres verdaderos.

Uthopia

El acunamiento de esta ultima expresion sintetiza la utopia de los ch'oles. Alejos ha discutido, en su brillante libro sobre el discurso agrarista entre los ch'oles (1994), el caracter pesimista o esforzado del ethos indigena. No abundaremos en ello. Sin embargo no podemos soslayar el doble principio de razon suficiente bajo el cual se sustenta el uthopos de este pueblo: por un lado el agotamiento de la tierra (bien por degradacion, bien por sobrepoblacion), y por otro, la reproduccion del principio cultural del ethos tierra-trabajo. Acertadamente ha observado el mismo Alejos, como el "campo" es un espacio importante donde grupos de iguales varones intercambian mensajes y reproducen su discurso social. Es un ambiente natural y cotidiano de la reproduccion ideologica del agrarismo y de la cultura en general. No les asiste en ello un interes por el registro sistematico por "la historia" misma, antes bien, se trata de un ejercicio en esencia ideologico cultural por razones de orden practico. Es decir, el de aspirar a nueva posesion de espacios agricolas.

En esta aspiracion cuenta, tambien, un sustrato de caracter mitico. Aquel que identifica el principio con el final. Dice el Popol Vuh :

He aqui el comienzo de cuando se celebro consejo acerca del hombre, (de) cuando se busco lo que entraria en la carne del hombre. Los llamados Procreadores, Engendradores, Constructores, Formadores, Dominadores Poderosos del Cielo, hablaron asi. "Ya el alba se esparce, la construccion se acaba. He aqui que se vuelve visible el sosten el nutridor, el hijo del alba, el engendrado del alba. He aqui que se ve al hombre, a la humanidad, en la superficie de la tierra", dijeron. Se congregaron, llegaron, vinieron a celebrar consejo en las tinieblas, en la noche. Entonces aqui buscaron, discutieron, meditaron, deliberaron. Asi vinieron, a celebrar consejo sobre la aparicion del alba; consiguieron, encontraron, lo que (debia) entrar en la carne del hombre. Ahora bien, poco (faltaba) para que se manifestasen el sol, la luna, las estrellas; encima, los Constructores, los Formadores.

En Paxil, en Cayala, asi llamadas, nadan las mazorcas amarillas, las mazorcas blancas. He aqui los nombres de los animales que trajeron el alimento: Zorro, Coyote, Cotorra, Cuervo, los cuatro animales anunciadores de la noticia de las mazorcas amarillas, de las mazorcas blancas nacidas en Paxil, y del camino de Paxil. He aqui que se conseguia al fin la substancia que debia entrar en la carne del hombre construido, del hombre formado; esto fue su sangre; esto se volvio la sangre del hombre; esta mazorca entro en fin (en el hombre) por los Procreadores, los Engendradores.

Se regocijaron, pues, de haber llegado al pais excelente, lleno de cosas sabrosas; muchas mazorcas amarillas, mazorcas blancas; mucho cacao (moneda), cacao (fino); innumerables los zapotillos rojos, las anonas, las frutas, los frijoles Paternoster, los zapotes matasanos, la miel (silvestre); plenitud de exquisitos alimentos (habia) en aquella ciudad llamada Paxil (cerca de Cayala, la) Mansion de los Peces. Subsistencias, de todas clases, pequenas subsistencias, grandes subsistencias, pequenas sementeras, grandes sementeras, (de todo esto)fue ensenado el camino de los animales. Entonces fueron molidos el maiz amarillo, el maiz blanco, y Antigua Ocultadora hizo nueve bebidas. El alimento se introdujo (en la carne), hizo nacer la gordura, la grasa, se volvio la esencia de los brazos, (de) los musculos del hombre. Asi hicieron los Procreadores, del Cielo, como se dice. Inmediatamente fue (pronunciada) la Palabra de construccion, de Formacion de nuestras primeras madres, de nuestros primeros padres ... (Libro del Consejo, 1993).

El relato hasta alli bien parece estar para la recordacion. Sin embargo, en las conversaciones con los ch'oles o con los tzeltales uno descubre el anhelo por esa tierra llena de cosas sabrosas, de abundancia de maiz, frutos y miel ... tierra donde puedan verse, ellos y sus mujeres, nacidos a la gordura, una gordura que es manifestacion verdadera de la belleza y de la salud.

Cuando leemos en los estudiosos de la selva contemporanea la explicacion de procesos migratorios hacia ella, como consecuencia de exodos biblicos que culminan en el asentamiento en una tierra de promision (Leyva y Ascencio, 1996; Aubry, 1995), no podemos no reconocer, ciertamente, el peso de una catequesis cristiana (catolica o evangelica) pero no podemos tampoco no pensar en los ecos del alma mitica en el alma de los indios advenidos a ella. Ya el Padre Ximenez, en el primer tomo de su obra monumental, da cuenta de cierta inquietud entre los indios conversos, pues identificaban el Paraiso terrenal de los cristianos con las vegas promisorias de su mitico Paxil. Un par de siglos despues el erudito tabasqueno Marcos E. Becerra, valiendose de las notas de Brasseur de Bourbourg no duda en fijar la ubicacion de Paxil en el seno mismo de la selva, en el abra formada por el Usumacinta y sus tributarios.

En las historias de los verdaderamente ancianos pobladores de la selva, perdura la memoria de una gesta de colonizacion hacia la misma, partiendo del poblado de Bachajon, en las primicias del siglo pasado. Animaba a ello el deseo de belleza y bienestar (gordura), sobre todo que confirmaba la posibilidad de lograrlo en la selva el interes de empresarios campechanos y tabasquenos que pretendian una red carretera para comerciar. Sumados algunos a la empresa extraviaron en el interior de la selva a varios de los empresarios, de entre los cuales uno murio, dos quedaron locos, otro perdido definitivamente y los demas decididos a desistir de su proyecto. Cuando los empresarios, y soldados que les acompanaban, se hubieron ido, muchos de los indios poblaron la entrada de la selva y formaron el todavia ejido de nombre Paxila.

Ritual

Cuentan los ancianos ch'oles de Sabanilla de Tila y de Tumbala, como anteriormente celebraban rezos y mediaciones en los templos de la cabecera. Llevaban siempre un rezandero especial, o mediador como le llaman, para que su ceremonia tuviera efectividad. Fuera de la puerta del templo comenzaba esta y progresivamente se acercaban hacia el altar mayor. A lo largo del trayecto, tanto el mediador como los participantes en la ceremonia hincaban, acuclillaban o recostaban para la entonacion de la salmodia o de la letania. Acompanabanlas a estas ultimas con libaciones de aguardiente, tabacos que fumaban en abundancia y, si lo habia, sahumando con incienso o con copal. Era nuestra forma asi, dicen, porque no conociamos de respeto para entrar en la iglesia. Asi fueramos hasta hoy, ignorantes, si no es que llega el sacerdote para quedarse a vivir en el pueblo. Como es muy bravo el padre que llega, de plano prohibe fumar y beber en la iglesia y nos regana de una vez (Entrevistas con Mateo Lopez, Diego Alvarez, Lucio Hernandez. Sabanilla 1976).

Y es que las empresas pastorales de la nueva evangelizacion atacaron de frente las practicas tradicionales. Gracias a la emergencia de lideres jovenes, devenidos en catequistas, muy pronto se logro la mutacion de los rituales. Los mas, quedaron reducidos a los espacios domesticos o a las significaciones familiares. Aun en Tila, donde a pesar de todo, perdura solida la estructura de cargos.

La mutacion formal no quiere decir sustitucion o abandono. Por lo menos no, en terminos generales. Quienes, estudian procesos religiosos y de poder saben bien de la existencia de creyentes innovacionistas, de quienes cambian de credo y de aquellos otros que atrincheran en "la tradicion". En la convivencia cotidiana los tres tipos de creyentes se retroalimentan los unos a los otros, por mas de sus conflictos y resguardos de ortodoxia. Tal paso en ese transito de los ch'oles, y no podia ser de otra manera. Los mediadores, rezanderos, curanderos y algunos otros jovenes elegidos tenian por larga experiencia el ser portadores de los problemas de las potencias del cielo, de la tierra, de las cuevas o del viento, casas las cuatro signadas en cruz y coincidentes en armonia las cuatro para el largo bienestar: la milpa. Porque las potencias de la vida, la milpa, son dialogales con el hombre, asi lo sean a traves de un mediador. ?Como dialogan, como hablan con los mediadores? De manera directa, a traves de senales, y sobre todo, a traves de suenos. Claro que para acceder a la comunicacion es preciso presentar oraciones y ofrendas, con trago, tabaco, incienso, velas y algun ave de corral. En el momento en que lo juzgue prudente la potencia se comunicara.

Un sueno o comunicado, puede ser una corazonada en los albores del amanecer. Manuel, por ejemplo, se levantara con pesar y tristeza pues "sabe" a ciencia cierta que en su rozadura hay culebra, senal de mala cosecha ese ano. Buscara conjurar el mal invitando a sus amigos y familiares y a un mediador. La ceremonia en su parcela concluye con el avance en circulo de todos los presentes. Prenden fuego en el sitio preciso y, por supuesto, observan el achicharramiento de la temible culebra. Entonces y solo entonces llega el contento y la gana de trabajar (Entrevista a Manuel Vazquez, 1977).

La comunicacion o conversacion mas frecuente ocurre a traves del sueno y en la figura del arcangel San Miguel. Su presencia resulta de tal manera importante que decide destinos individuales y, en no pocas ocasiones, organiza la vida de una colectividad. Nada extraordinario, entonces, el derivar de la prohibicion pastoral de las practicas tradicionales en el templo un nuevo "espacio" para continuar con las ofrendas, con el dialogo de la vida, con el ethos. Sin embargo, el "espacio" no puede devenir de publico en privado. No puede un mediador o curandero fundarse una capilla particular. Es menester resguardar lo publico del espacio, su capacidad de convocatoria para con la generalidad de campesinos. Y como no se trata de incendiar un templo y de levantar otro, se reproduce el mismo templo, si bien en escala minima, y se explicita la simbologia contenida en el. Nacen asi las "cajas parlantes de San Miguel". La caja representa el espacio publico al que cualquier campesino puede acudir; las figuras en ella son las de una cruz apenas externa y la imagen de San Miguel adherida a su puerta o a su adentro. Entre el demandante y la caja se mantiene el mediador, quien, de manera inmediata, visible y convincente, lleva a cabo un dialogo en voz alta, con la sola salvedad de ser las voces (la suya y la de la caja) un tanto impostadas, un tanto agudas, cuestiones de la solemnidad.

El surgimiento real de dichas cajas ocurre en el tiempo de la ortodoxia catolica luego de los conflictos de los anos treinta. Graham Greene lo recuerda asi:

Herr F. me condujo hasta las rocas en las afueras de la ciudad, para mostrarme ejemplos de ingenieria mexicana.

--Por supuesto --dijo-- tenian miedo. Miedo del gobierno, quiero decir. Esto debe de haberle suscitado una serie de asociaciones, mientras trepabamos por las rocas y mirabamos hacia abajo el fondo de la barranca seca, de unos diez pies de altura, donde solian ir de rodillas, bajo el peso de la cruz.

--El gobierno esta muy inquieto por San Miguelito --observo de pronto.

--?San Miguelito? --pregunte.

Se asombro al descubrir que yo no habia oido hablar de San Miguelito. La noticia habia llegado hasta Tabasco, a cien millas de distancia. El mismo habia sido dueno de una finca de cafe en la frontera entre Tabasco y Chiapas, y los indios pasaban todos los dias frente al porton de la entrada, para ir a visitar a San Miguelito. El asunto estaba provocando un renacimiento religioso; el gobierno estaba tan preocupado que habia mandado soldados para apoderarse del santo, pero no habia conseguido capturarlo

--?Que hace? --pregunte.

--Recomienda remedios; algunos son remedios indigenas, y otros las ultimas medicinas de patente de la capital.

--?Es una estatua?

--No se. No me imagino como es; es muy chico. A veces parecia que no es mas que una tarjeta postal. Por supuesto, a mi no me dejarian verlo.

La historia era esta: un pobre campesino mexicano habia guardado durante anos el San Miguelito (fuera lo que fuera) en una caja. Un dia, hacia de eso unos dieciocho meses, habia abierto una caja y San Miguelito le habia hablado con voz aguda y clara. El hombre se asusto tanto que se fue corriendo sin detenerse hasta el pueblo de Bochil, con su caja, y alli se encontro con cuatro amigos suyos reunidos en una habitacion. Dejo la caja sobre la mesa, y les conto la historia. Por supuesto, no le creyeron; luego uno abrio la caja y se oyo la vocecita aguda que surgia del interior. Poco despues de su asombroso descubrimiento el campesino murio. Y ahora su mujer y su hijo guardaban a San Miguelito en el pueblito de Soyalo.

Este aleman, como ya dije, era protestante; no sabia que pensar del asunto; en realidad tenia un poco de fe en la historia; conocia personalmente a uno de los hombres que estaba en la habitacion cuando llego el campesino con su caja; habia oido lo que contaba el peregrino. No podia ser que se hipnotizaran a si mismos; algunas de las medicinas de patente eran tan especializadas que ningun indio podia haberlas oido nombrar en las soledades de Chiapas. No habia alambres; al parecer uno podia tener la caja en la mano mientras San Miguelito hablaba. Se decia que sabia hablar en aleman, en frances y en ingles, ademas del espanol y de los dialectos indigenas. Un abogado de Las Casas lo habia visitado y se habia convencido; pero por otra parte ese abogado solia beber demasiado. ?Que podia creer uno, cuando era ingeniero, gerente de banco y protestante?

Volvimos a Las Casas y pasamos por la cantina para beber algo. Yo no podia apartar el pensamiento del milagro. Estaba dispuesto a correr con cualquier gasto ... ?como seguir viviendo, si uno sabia que por cincuenta pesos no habia querido ponerse en contacto con, bueno, alguna especie de revelacion, divina o diabolica, si la voz hablaba? Y entonces llego el golpe. El hombre de la cantina dijo que San Miguelito ya no estaba en Soyalo, habia mandado a un medico de Tuxtla, que dijo que todo el asunto era una cuestion de autosugestion, y se habia llevado el santo a un museo de la ciudad de Mexico. Pero en Mexico uno no puede enterarse de nada correctamente; en el hotel, el dueno, que era un ferviente catolico, me dijo que el santo todavia estaba en Soyalo, y entonces sali y alquile un automovil.

A la manana siguiente salimos a las seis y media, por la unica carretera. Soyalo quedaba solamente a cincuenta kilometros de Las Casas, pero el coche tardo unas cuatro horas.

Por fin, despues de dos horas, los vencimos. De pronto su resistencia se derrumbo. El santo no podia hablar porque era domingo, pero en cambio podriamos verlo. Si volviamos el jueves, el santo hablaria. Entramos en el dormitorio y el joven bajo de un estante, sin darle mayor importancia, como si estuviera a cargo de una tienda y no de un milagro, una de esas cajas de te victorianas, divididas en dos compartimentos. Uno de los compartimentos estaba vacio; en el otro habian pegado una capillita tallada, y en el fondo una estampita de San Miguel; la imagen habitual del arcangel que mata al dragon. La caja de te estaba llena de bolitas de papel plateado, de colores, y entre estas asomaba un clavo, y en la punta del clavo una cabecita hueca, hecha, supongo, de plomo, con un soldado de juguete. Evidentemente no era la cabeza de San Miguel; era la cabeza de una mujer; de cabello ondulado a la griega, una cabeza de camafeo. Esta cabeza era la que hablaria, no el domingo, sino el proximo jueves, aunque supongo que si yo hubiera podido ir el jueves, tambien habria sido un dia poco propicio. No era el decorado de un milagro; habia en todo esto algo de astuto, de aficionado ... Dejamos una ofrenda en la caja --como los enfermos a quienes no se cobrara ni un centavo-- y nos despedimos.

Cuando volviamos nos detuvimos para comer en la cantina de una india, en Ixtapa, y alli oimos hablar de un nuevo San Miguelito, que tambien vivia en una caja, a cuatro leguas de alli; hablaba hasta los domingos, porque la mujer lo habia oido. De modo que a esta hora no me sorprenderia saber que hay media docena de San Miguelitos en Chiapas. El santo aparece en todas partes, como una infeccion, ?y que otra cosa podia esperarse? Esta prohibido decir misa en las iglesias; solo en la reclusion de una casa particular puede llevarse a cabo ordinariamente el verdadero milagro; pero la religion tiende a salir a la superficie, y cuando se le suprime emerge y se abre paso bajo formas extranas y a veces ponzonosas.

Mas alla del relato de Graham Greene nos preguntamos en torno a las dimensiones culturales que presenta San Miguel. ?Por que las voces? ?Por que la cruz? ?Por que San Miguel?

De hecho, dos discursos novelisticos que me fue posible construir se ocupan de San Miguel, de manera contrapuesta. Memorial del tiempo o via de las conversaciones (1987), da cuenta de un destino individual que es, a su vez, destino colectivo. A traves de un sueno el protagonista inicia su ruta, un sueno que le provoca el desconocimiento de si mismo y que lo confronta con lo desconocido, un San miguel en combate; trata de explicarse el sueno; una vieja alcahueta se lo devela; recorre rutas y se prepara para hacerse Sanmiguelero; visita el santuario de San Miguel en Soyalo; se integra a su ejercicio y toma parte de un movimiento social cuyo enunciado final preanuncia el levantamiento indigena de 1994 y cuyos contenidos lo situan como un discurso de restauracion del mundo. Se trata, en todo caso, de un alegato eminentemente cultural y de larga trayectoria. Todo el libro, por otro lado, recrea los ambitos de la ritualidad y de la celebracion como partes transversales de la existencia. Las figuras de San Miguel y de los Sanmigueleros sostienen la vida en tanto expresion sustantiva de la cultura.

Ceremonial, en cambio, es el relato de otros espacios, de otra composicion cultural, la de la Selva. Los pobladores de esta provienen de regiones diversas, como la del Norte de Chiapas, donde se desarrolla Memorial. El transito geografico narrado cataliza traficos humanos, culturales y de tradicion. Los selvaticos son, tambien, pioneros y personajes de la modernidad. El espiritu del siglo les pone en cuestion sus anteriores recurrencias a la tradicion. La Selva es ganado, potreros, chile, arroz, palmas para la industria cosmetica, cafe, consulta a los movimientos de la bolsa de valores para saber de los precios del cafe. En escenario tan diversificado, tan rico ?que papel le es permisible a San Miguel; que credibilidad puede fiarseles a sus personeros, sus servidores? El personaje lider de la novela califica de enganadores y falsarios a los Sanmigueleros, los descalifica, descalificando con ello la cultura anterior. El mundo suyo es el de la restauracion, aquel de donde emergera (en la novela, como despues de los discursos zapatistas) la nueva civilizacion.

Al cabo de quince anos de la primera novela, sin embargo, y de casi diez de la segunda, ocurre en la realidad de la Selva un nuevo giro hacia la tradicion, segun senalaba al principio de este escrito. Ante el agotamiento del mundo colonizado se vuelve los ojos a las celebraciones que el mundo de largo tiempo hallaba su sustento: la Santa Cruz, San Miguel, Santa Rosa. La ritualidad retrae lo intemporal de cada instante de realidad. El movimiento renovado de ritualidad tendria que tender, dentro de la logica de la tradicion, a restaurar los cultivos anteriores, aquellos que construyeron una cultura, en demerito de los cultivos de la modernidad. Desde otra dimension, los cultivos de la actualidad estan erigiendo una dimension cultural a crear y, junto con ella, la perspectiva de una ritualidad, a la vez enraizada en la tradicion y con perspectiva de restauracion. Mientras tanto, ?por que las voces, por que la cruz, por que San Miguel?

Las Voces

Las voces, por mucho de la manifestacion "real", digamos, en el uso actual de las cajas de San Miguel, son las voces del alma, es decir, la experiencia perdurable de la cultura y de su reproduccion en los individuos. Se suena las cosas porque ya se las tiene en el conocimiento para la vida. Es como una sensibilidad que aprehende desde el conjunto de las facultades humanas el conocimiento y no desde la escucha o desde la inteligencia. El conocimiento tiene que ver con la inteligencia pero tambien con la mirada y con el olfato, el gusto y el tacto. Tiene que ver con el corazon y la pulsion de bien en el, pulsion con la cual senala el estado armonioso de su agrado.

Cuando los Sanmigueleros actuales hacen uso de la voz sonora y la caja de San Miguel tambien, estan recurriendo al expediente del convencimiento por demostracion (te demuestro que San Miguel habla, para que no creas que te engano). Muestran con ello el transito real de los patrones culturales en los pueblos, por mucho del afan de los propios Sanmigueleros, por ser guardianes de la ortodoxia. Las formas de conocimiento cambian, las cajas de San Miguel seran el vago recuerdo de los preludios de la radio.

San Miguel

Al cabo del tiempo se puede minimamente entender la devocion por San Miguel. Los mitos que dicen relacion con el maiz, por una parte, refieren a la entidad "rayo" como auxiliar en el desgajamiento de la pena o de la gruta donde el maiz se esconde; por otra parte, el rayo esta ligado a la fertilidad de la tierra, en la medida en que el rayo acompana a la lluvia. San Miguel, entonces, bien puede representar los dones de la fertilidad: tiene el yuyux, azul del cielo y el rayo en su vestimenta, una capa que fulge similar a la figura del rayo; el rojo chuchuk fuego del tronido; tiene el susuk o amarillo de la lluvia como aureola; tiene el ch "ajk o rayo en la mano. Celebrarlo con frecuencia y sobre todo al final de un ciclo agricola es reconfortarse de las fatigas a que hace referencia el mito: sacar de la gruta de la tierra el maiz; por mucho que haya sido el esfuerzo, brotarlo de entre las piedras, ganandole la lucha a ratones, conejos y hormigas. San Miguel, asi, bien esta en concordancia con el sitio del nombre mitico: Tumbala o Yutbal lum, ombligo de donde emerge el mundo: San Miguel Cucubit o San Miguel Quetzal.

El Cristo de Esquipulas

Se ha senalado atras, el sentido cosmico de la cruz en la vision del mundo mesoamericano. Los epigrafistas mayas hablan, tambien, de la cruz como estilizacion de la planta del maiz: la milpa.

Ninguna de las dos nociones es ajena al sustrato cultural de los ch'oles contemporaneos. Pero tambien estan presentes las nociones de los diferentes procesos evangelizatorios. Asi, a semejanza de los antiguos cristianos que por decir voy a la procesion, decian: voy a la Cruz, cuando las festividades de enero o de Semana Santa los ch'oles dicen "voy a Tila", casi como si dijeran: "voy a mi milpa". Y es que efectivamente por esas fechas da inicio la preparacion del ciclo agricola, y asi como por las tardes se llega a mirar como va creciendo la milpa, por enero y abril se llega a mirar al Senor de Tila por imaginar en el como crecera el maiz en ese ano. Y cuando ya ha crecido, cuando sus frutos son regalo de la abundancia y sabrosura, el hombre se sabe maiz el mismo, criatura de maiz, eleva su rostro, su mirada hacia la bendita planta, deidad ella, sacerdote el, y se regocija y celebra y transmutan ambos en el ritual que es como transmutar el tiempo, el viento, la lluvia, el fuego, agua tambien sagrada desde los ojos, oracion al cosmos, al mundo, a la naturaleza: existe la felicidad y existe la humanidad.

Los habitantes del poblado, entonces, celebran la ritualidad del maiz, a la figura de San Miguel que ha sometido hasta el fondo a los espiritus malignos de la tierra y le ha permitido a la tierra misma mostrarse generosa en mazorcas, a semejanza de las mujeres de maiz.

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Jesus Morales Bermudez

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Author:Morales Bermudez, Jesus
Publication:Anuario del Centro de Estudios Superiores de Mexico and Centro America
Date:Jan 1, 2000
Words:8680
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