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Sacrificio humano, mito y poder entre los mexicas: estudiar el significado de los sacrificios humanos en la cultura mexica supone asomarse a su compleja cosmogonia, tarea que emprende el antropologo frances Guilhem Olivier en este texto. En el recuadro, otra historia: un revelador hallazgo arqueologico aclara un brutal episodio en los tiempos de la Conquista.

Entre las manifestaciones religiosas de los pueblos del Mexico antiguo, la practica del sacrificio humano es sin duda la que mas ha llamado la atencion tanto de los espanoles en el siglo XVI (que nos dejaron numerosos testimonios) como de los especialistas modernos que estudian el pasado indigena (figura 1). (1) Mas aun, muchos escritos --desde obras cientificas hasta folletos de promocion turistica--, documentales o peliculas sobre Mexico incluyen de manera casi obligada imagenes, descripciones o alguna alusion a los sacrificios humanos. Sin lugar a dudas, las inmolaciones rituales se volvieron un estereotipo aplicado al pasado indigena del pais, lo cual genero numerosas controversias que siguen en pie hasta hoy.

?Existieron los sacrificios humanos en Mesoamerica?

En efecto, frente al caracter polemico e incluso chocante de la practica de matar de manera ritual a seres humanos, han surgido escritos cuyos autores pretenden minimizar y hasta negar la existencia de sacrificios en el Mexico prehispanico. Los espanoles hubieran atribuido a los indios tales "practicas barbaras" para poder justificar la legitimidad de la Conquista. Sin negar que los autores castellanos en ocasiones llegaron a exagerar, enfatizando la "crueldad" de los indios, las pruebas arqueologicas e historicas de la existencia de los sacrificios humanos en Mesoamerica son contundentes. (2)

Los antropologos fisicos han analizado de manera minuciosa las diversas marcas que presentan los restos oseos de las victimas de sacrificio y han podido determinar el tipo de muerte ritual que sufrieron: extraccion del corazon, decapitacion, etcetera. Muchas representaciones de sacrificios humanos se han conservado en pinturas y bajorrelieves realizados mucho antes de la Conquista. En varios codices o manuscritos pictograficos prehispanicos aparecen claramente escenas de ejecucion ritual en honor a los dioses del panteon mesoamericano (figura 2). Por otra parte, las fuentes escritas abundan en testimonios a veces muy precisos sobre los sacrificios humanos, tanto en los textos redactados por los espanoles como en los numerosos escritos consignados en su propia lengua (nahuatl, maya, mixteco, etcetera) por los indios despues de la Conquista. Cabe agregar que la amplitud y la precision de ciertos escritos --por ejemplo las largas descripciones de las fiestas mexicas en lengua nahuatl plasmadas en el Codice Florentino por los informantes de fray Bernardino de Sahagun-- obedecia a la voluntad de los misioneros de conocer mejor los rituales prehispanicos para poder erradicarlos de manera mas eficiente.

El sacrificio humano: ?una especificidad mesoamericana?

Antes de seguir con la descripcion de los ritos sacrificiales prehispanicos, es necesario recalcar que de ninguna manera Mesoamerica tuvo el uso exclusivo de esta practica ritual. Abundan los testimonios sobre sacrificios humanos realizados en las antiguas civilizaciones del Cercano Oriente, de China, de Grecia, de Africa, etcetera. Se mencionan sacrificios de ninos en el Antiguo Testamento, el ahorcamiento de victimas en la Suecia precristiana en honor al dios Odin y la ejecucion de prisioneros de guerra en el antiguo reino de Dahomey en los siglos XVIII y XIX. Los ingleses que colonizaron la India tuvieron muchas dificultades para acabar con los sacrificios humanos dedicados a la diosa Kali, que se siguieron realizando hasta finales del siglo XIX. En efecto, los thugs, un grupo etnico del norte de la India, tenian la costumbre de estrangular ritualmente a los viajeros que transitaban por sus tierras, transformandolos en victimas para su diosa. Se podria facilmente aumentar esta lista que revela la amplia difusion de la practica del sacrificio humano tanto en el espacio como en el tiempo. (3)

Sacrificio y guerra

El acto de sacrificar, verbo cuya etimologia latina significa "hacer sagrado", consiste en matar ritualmente a un animal o a un ser humano que se ofrecen a una deidad con la esperanza de un beneficio para el que realiza o manda realizar el sacrificio. En Mesoamerica la practica del sacrificio humano estaba estrechamente vinculada con la guerra, que tenia un doble objetivo: conformar grandes unidades politicas y dominar a otros pueblos, aunque tambien conseguir victimas para el sacrificio. En efecto, los antiguos mexicanos no solian matar a sus enemigos en el campo de batalla, mas bien procuraban capturarlos --incluso entre varios guerreros-- para, despues de rituales complejos, sacrificarlos a sus dioses. Los cautivos eran conducidos a la capital Mexico-Tenochtitlan, donde desfilaban frente al tlatoani o rey y luego frente a las estatuas de las deidades principales. Generalmente se quedaban en las casas de los guerreros, donde ayunaban y a veces bailaban junto con sus captores. Al dia siguiente el cautivo ascendia los peldanos de una piramide, en ocasiones por su propia voluntad o si no por la fuerza. Al llegar a la cima, unos sacerdotes lo acostaban en una piedra abombada donde un sacrificador le abria el pecho con un pedernal y luego le arrancaba el corazon para ofrecerlo a los dioses, especialmente al Sol. El cuerpo era bajado de la piramide --en ocasiones para ser comido ritualmente-- y su cabeza era colocada en una estructura de madera llamada tzompantli. Existian muchas otras maneras de ejecutar ritualmente a las victimas, algunas de las cuales eran decapitacion, flechamiento, ahogamiento, enterramiento con vida, etcetera. Los testimonios antiguos dan cuenta tambien de la gran variedad de individuos elegidos para el sacrificio, desde ninos y jovenes hasta ancianos, hombres o mujeres, nobles u hombres comunes; extranjeros o bien procedentes de la misma comunidad.

El papel del sacrificio en los mitos de creacion

En 1977 el antropologo norteamericano Michael Harner propuso que una supuesta carencia de proteinas en la dieta de los mesoamericanos habria llevado a estos pueblos a las practicas sacrificiales y a la antropofagia. (4) Es inutil precisar que esta propuesta desencadeno vivas reacciones por parte de destacados especialistas mexicanos o extranjeros. Obviamente el fenomeno sacrificial no se puede reducir a una explicacion de tipo alimenticio. Ahora bien, sin negar las dimensiones economicas y politicas de la practica sacrificial en Mesoamerica, la cosmovision, es decir, la manera segun la cual los pueblos indigenas concebian el cosmos y las relaciones con sus dioses, proporciona elementos valiosos para entender por que y como los mesoamericanos inmolaban a diversas victimas de maneras tan distintas.

Los mitos son particularmente elocuentes al respecto. De hecho, el acto sacrificial se presenta como un verdadero motor en la trama mitica, acto a partir del cual surgen diversas creaciones. Veamos el caso de la creacion del Cielo y de la Tierra: Quetzalcoatl y Tezcatlipoca, hijos de la pareja suprema, se introdujeron en forma de serpientes en el cuerpo de Tlalteotl "Deidad Tierra" y la partieron en dos, es decir, la sacrificaron. Con una parte de su cuerpo crearon el Cielo y con la otra parte la Tierra; colocaron ademas postes entre la Tierra y el Cielo para evitar que Tlalteotl recobrara su unidad. El relato anade que la deidad suprema, para compensar el ultraje sufrido por Tlalteotl, hizo que las plantas crecieran sobre su cuerpo. Sin embargo, a cambio de dar frutos, la Tierra --que "lloraba mucho en la noche"-- deseaba sangre y corazones. Los especialistas han interpretado el sacrificio de Tlalteotl como una verdadera fecundacion, lo que confiere una funcion creadora al acto sacrificial que suscita el nacimiento de las plantas. Ahora bien, los hombres deben reproducir este acto sacrificial para conseguir los frutos de la Tierra. De la misma manera, otros relatos dan cuenta de la aparicion del maiz o del maguey, a consecuencia del sacrificio de dioses de cuyos cuerpos proceden estas plantas.

El mito del nacimiento del Sol y de la Luna va en el mismo sentido: se precisa que los dioses reunidos en Teotihuacan eligieron a dos de ellos-- Tecuciztecatl y Nanahuatl-- para lanzarse en una gran hoguera y asi transformarse en los dos astros. Sin embargo, una vez transformados, el Sol y la Luna se quedaron inmoviles en el cielo. Para asegurar el movimiento del Sol y de la Luna, fue necesario el sacrificio de las otras deidades. Este relato plantea entonces la nocion de sacrificio voluntario por parte de los dioses, tanto para crear a los astros como para propiciar su movimiento.

El origen de la "Guerra Sagrada"

De la misma manera, el mito de origen de la llamada "Guerra Sagrada" explica como fueron sacrificados unos seres miticos llamados mimixcoas para alimentar al Sol y la Tierra. El Sol creo a cuatrocientos mimixcoas y les proporciono armas esplendidas. Sin embargo, estos no cumplieron con sus obligaciones, no ofrecieron sus presas de caceria, sino que se emborracharon y se acostaron con mujeres. El Sol creo entonces a otros cinco mimixcoas con armas rusticas que sacrificaron a sus cuatrocientos mayores, cumpliendo de esta manera con sus deberes respecto al Sol y la Tierra. Cabe destacar que en este caso las victimas sacrificiales se presentan como transgresores, como culpables, un elemento importante para entender la ideologia del sacrificio en Mesoamerica. Cuando los mexicas sacrificaban a prisioneros de guerra ataviados como mimixcoas, escenificaban ritualmente el mito de origen de la Guerra Sagrada. Incluso, antes de inmolarlos, hacian tomar pulque a los cautivos para asimilarlos a los ebrios mimixcoas del mito (figura 3).

Autosacrificio y creacion del hombre

En cuanto al mito de creacion de los hombres, este explica como Quetzalcoatl bajo al inframundo para recuperar los huesos de las generaciones precedentes, resguardados por Mictlantecuhtli. Despues de varias pruebas, Quetzalcoatl logro regresar sobre la tierra con dichos huesos, los cuales fueron molidos por la diosa Quilaztli. Entonces Quetzalcoatl y otros dioses ofrecieron su propia sangre procedente de sus penes o de sus lenguas que mezclaron con los huesos para formar los cuerpos de los mortales.

En otras variantes, el cuerpo de los hombres fue formado a partir de cenizas o bien de maiz molido. Por lo tanto, se decia que los dioses se alimentaban del cuerpo de los hombres, equiparado --tanto entre los mexicas como entre los antiguos mayas-- con tortillas o con tamales. Entonces, la guerra era concebida como una verdadera "cosecha de hombres" para nutrir a los dioses. Este punto es fundamental para entender la naturaleza de los dioses mesoamericanos. En efecto, si los dioses necesitan los sacrificios de los mortales, esto implica que requieren de la accion ritual de los hombres para su sobrevivencia y por lo tanto que son mortales como sus criaturas. Es cierto que los dioses mesoamericanos mueren (lo vimos en los mitos en que, por ejemplo, son sacrificados para asegurar el movimiento del Sol y la Luna). Ahora bien, a diferencia de los hombres, los dioses renacen periodicamente. Para propiciar el renacimiento de las deidades, se procedia a su sacrificio por medio de personas que los representaban en los rituales. Se consideraba entonces que los dioses se vivificaban y se fortalecian, tanto por las victimas que los nutrian como por la muerte sacrificial de los propios dioses mediante sus "imagenes".

Sacrificio y reciprocidad

De hecho, existian dos grandes categorias de victimas, cautivos de guerra que servian para alimentar a los dioses y esclavos o prisioneros excepcionales que cumplian con el papel de "representantes" de los dioses. Los primeros se identificaban con los mimixcoas que fueron sacrificados en el mito de origen de la Guerra Sagrada, para alimentar al Sol y la Tierra. La segunda categoria de victimas incluia desde ninos que personificaban a los tlaloques, pequenos dioses de la lluvia, mancebos para representar a dioses guerreros como Huitzilopochtli o Tezcatlipoca, muchachas que personificaban a las diosas del maiz, mujeres maduras para Toci, diosa de la Tierra, hasta ancianos para representar a Mictlantecuhtli, dios del inframundo. Como lo senale, de esta manera se vivificaba a las deidades segun el principio de regeneracion despues de la muerte sacrificial.

Si nos colocamos ahora "del lado de los hombres", estos rendian culto a sus deidades en forma de estatuas pero tambien a traves de sus representantes vivos sobre la tierra, que eran considerados como los "verdaderos" dioses, que habian encarnado en ellos. Vimos que los hombres tenian que reproducir los sacrificios realizados por los dioses en los tiempos miticos para agradecerles y a la vez para alimentarlos y vivificarlos. En este contexto, destaca la importante nocion de reciprocidad que hacia que las deidades, a cambio de sacrificios, proporcionaran a los hombres buenas cosechas, salud, prosperidad, victorias en las guerras, etcetera. Se pensaba al mismo tiempo que los sacrificios permitian "purificar" a los que los ofrecian, expiar sus culpas y adquirir meritos frente a los dioses; de esta manera podian alargar sus vidas y alcanzar despues de muertos un mas alla feliz en la Morada del Sol, donde iban los guerreros muertos en el campo de batalla o sobre la piedra de sacrificio.

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La identificacion con la victima sacrificial

Este ultimo punto es importante para entender un fenomeno muy comun entre los pueblos que practicaron el sacrificio: la identificacion del sacrificante --es decir, la persona que ofrece y se beneficia del sacrificio-- con la victima sacrificial.

Para ilustrar este proceso de identificacion, veamos la fiesta principal dedicada a Tezcatlipoca, dios de la realeza y del destino entre los mexicas (figura 4). Para representar a esta importante deidad, a partir de reglas muy estrictas se elegia a un mancebo entre el grupo de los prisioneros de guerra. Durante todo un ano, al joven se le trataba como un dios. Cuando pasaba por las calles, tocando su flauta, oliendo flores y fumando cigarros, la gente se inclinaba y comia tierra en signo de respeto y las mujeres le presentaban a sus hijos. Poco antes de la fiesta, el representante de Tezcatlipoca era casado con cuatro mujeres, imagenes de las diosas Xochiquetzal, Xilonen, Huixtocihuatl y Atlatonan. Veinte dias despues, el joven, que habia sido ataviado por el rey mismo, acompanado por sus cuatro mujeres, navegaba en una pequena canoa hacia un pequeno templo. Las representantes de las diosas abandonaban entonces al joven a su tragico destino. Por voluntad propia, el mancebo subia con lentitud los peldanos de la piramide. Conforme ascendia, en cada escalon, rompia una flauta. Ya en la cima de la construccion, los sacerdotes le abrian el pecho y despues bajaban su cuerpo cuidadosamente.

Seria demasiado largo describir e interpretar con mas detalle este importante ritual. A grandes rasgos explicare que el representante de Tezcatlipoca era el sustituto del rey, que moria o se sacrificaba a traves de este joven. Dicho en otras palabras, el mancebo representaba a la deidad protectora del rey, quien a su vez actuaba sobre la tierra en nombre de este. Asi, el que ofrecia una victima --podia ser un individuo o bien un grupo mas amplio (mercaderes, artesanos, etc.) e incluso una ciudad-- llegaba a identificarse con ella y moria de manera simbolica, ofreciendose a los dioses a traves del sacrificado. Se trataba sin duda de una de las principales funciones del sacrificio humano en Mesoamerica.

Del uso politico de los sacrificios humanos

Quisiera regresar a los mitos que apuntan hacia otra funcion esencial de la practica sacrificial: el uso politico. En efecto, entre los mitos de origen del sacrificio humano destacan algunos de procedencia mexica que vale la pena examinar en este sentido.

Tomemos el ejemplo de los sacrificios de ninos dedicados a los tlaloques, los dioses de la lluvia. Entre los acontecimientos que explican la caida de la prestigiosa ciudad de Tollan, se narra que su rey Huemac vencio a los tlaloques en un partido de juego de pelota. Como premio, el soberbio Huemac exigio plumas y piedras de jade y rechazo las mazorcas ofrecidas por los tlaloques, lo cual ocasiono una terrible sequia que asolo a la capital tolteca. Para poner fin a la hambruna, los dioses de la lluvia exigieron el sacrificio de Quetzalxochitl, la hija de Tozcuecuex, un senor mexica que se encontraba "casualmente" en los alrededores. Desde entonces, se acostumbro sacrificar ninos para conseguir lluvias abundantes, un ritual sacrificial que se llevaba a cabo durante varias festividades del calendario mexica.

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Ahora bien, ?cuales son las lecciones de este relato? Por una parte, los partidos de juego de pelota que narran los mitos desencadenaban a menudo la muerte sacrificial de los vencidos (por ejemplo en el Popol Vuh de los mayas quiches); al mismo tiempo estas contiendas significaban el paso de un Sol (o era) a otro Sol. Se dice por ejemplo que Tezcatlipoca vencio a Quetzalcoatl en un partido de juego de pelota en Tollan, e incluso que Motecuhzoma II perdio en un enfrentamiento similar con el rey de Tezcoco Nezahualpilli, derrota que prefiguraba la del soberano mexica frente a los espanoles. En el caso del partido de juego de pelota entre Huemac y los tlaloques, el mito explica como los mexicas, al sacrificar a la hija de Tozcuecuex, cumplieron con las exigencias de los tlaloques para restablecer la prosperidad en Tollan. Obviamente se trata tambien de una forma de expresar el paso de la era tolteca a la era mexica, es decir, los mexicas que llevan a cabo los sacrificios adecuados se presentan como los herederos de los prestigiosos toltecas que fracasaron en sus deberes sacrificiales.

[FIGURA 5 OMITIR]

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Otro relato mexica precisa que la practica del sacrificio humano constituia la funcion principal del pueblo de Huitzilopochtli. Durante la famosa migracion que llevaria a los aztecas desde Aztlan, su lugar de origen, hasta la fundacion de Mexico-Tenochtitlan, un episodio narra como unos mimixcoas cayeron del cielo sobre mezquites y biznagas. Huitzilopochtli encomendo a sus devotos que sacrificaran a los mimixcoas, despues de lo cual los aztecas cambiaron su nombre por el de "mexicas"y obtuvieron las armas de sus victimas, el arco y la flecha (figura 5). Este acontecimiento es sumamente significativo y se relaciona con el mito de origen de la Guerra Sagrada que hemos mencionado. En efecto, los mexicas se otorgan el papel de sacrificadores para alimentar al Sol y la Tierra, lo que justifica su dominio sobre otros pueblos destinados a proporcionar victimas sacrificiales que se identifican con los mimixcoas, inmolados a la vez en el mito y durante la migracion.

El sacrificio simbolico de los reyes

Para concluir, quisiera mencionar brevemente que el mito que acabamos de comentar fundamentaba tambien en parte los ritos de entronizacion de los reyes mexicas. (5)

En efecto, el nuevo rey mexica cambiaba de nombre al ser entronizado y recibia armas, tal como los mexicas despues del sacrificio de los mimixcoas. Otro ritual importante que formaba parte de las complejas ceremonias de entronizacion consistia en agujerar el tabique nasal del futuro gobernante. El mismo ritual se llevaba a cabo en diversas regiones del estado actual de Oaxaca, como esta ilustrado en codices mixtecos como el Codice Becker 1, el Codice Bodley y el Codice Colombino (figura 6). Conviene destacar el hecho de que en estos manuscritos pictograficos los futuros reyes estan recostados sobre piedras de sacrificio, lo cual significa que el ritual de perforacion de la nariz era un sacrificio simbolico. En este caso, los reyes aparecian de la misma manera que los mimixcoas cuando fueron sacrificados por los mexicas. Otros episodios de los ritos de entronizacion apuntan hacia su caracter sacrificial, por ejemplo la desnudez del candidato --que lo asimilaba a los mimixcoas sacrificados-- o bien la identificacion del rey con el primer prisionero que hacia en el campo de batalla y que era sacrificado, segun el proceso de asimilacion entre la victima y el sacrificante que ya comentamos.

Sea como fuere, el punto importante aqui es la idea segun la cual el gobernante era un sacrificado potencial, es decir, una persona elegida por los dioses para servirlos, pero tambien un rey capaz de sacrificarse --en un sentido literal-- para su pueblo. Esta ideologia persiste entre muchos pueblos indigenas, cuyos dirigentes son comparados con victimas sacrificiales, por ejemplo entre los tzotziles de Zinacantan y de Chamula, los tzeltales de Bachajon, los tlapanecos de Guerrero, etcetera. (6) Mas aun, los cargos administrativos o politicos de numerosas comunidades indigenas del pais siguen siendo voluntarios --es decir, no retribuidos-- y de alguna manera los funcionarios asocian el cumplimiento de sus cargos con un autosacrificio.

En el contexto de la crisis de confianza en las autoridades que vive el pais, ?valdria la pena revalorar esta ideologia del servicio a la comunidad, que se equipara a nivel personal y religioso con un acto sacrificial?

(1) Vease la sintesis de Yolotl Gonzalez Torres, El sacrificio humano entre los mexicas, Mexico, Fondo de Cultura Economica, 1985; y sobre todo el estudio exhaustivo de Michel Graulich, Le sacrifice humain chez les Azteques, Paris, Fayard, 2005.

(2) Varios estudios sobre el sacrificio humano en Mesoamerica estan reunidos en Leonardo Lopez Lujan y Guilhem Olivier (eds.), El sacrificio humano en la tradicion religiosa mesoamericana, Mexico, Instituto Nacional de Antropologia e Historia, Instituto de Investigaciones Historicas, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, en prensa.

(3) Sobre la amplia difusion en el mundo de los sacrificios humanos, se puede consultar el libro de Nigel Davies, Sacrificios humanos / De la antiguedad a nuestros dias, Mexico, Grijalbo, 1983.

(4) "The Ecological Basis for Aztec Sacrifice", American Ethnologist, vol. 4, pp. 117-135, 1977.

(5) Vease Guilhem Olivier, "Las tres muertes del nuevo tlatoani: una nueva interpretacion de los ritos de entronizacion mexica", en Guilhem Olivier (ed.), Simbolos de poder en Mesoamerica, Mexico, Instituto de Investigaciones Historicas/Instituto de Investigaciones Antropologicas, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, 2008, pp. 263-291.

(6) Sobre los tlapanecos, vease el estudio de Daniele Dehouve, Essai sur la royaute sacree en Republique mexicaine, Paris, CNRS editions, 2006.
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Author:Olivier, Guilhem
Publication:Letras Libres
Date:Jan 1, 2010
Words:3872
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