Printer Friendly

Saber hablar: construccion del capital militante en movimientos populares en Argentina.

Talking the Talk: The Construction of Activist Capital in Argentinian Popular Social Movements

Saber falar: construcao do capital militante nos movimentos populares na Argentina

Introduccion

Este articulo analiza la socializacion de habilidades militantes en movimientos populares emplazados en el Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), entendiendola como parte de los modos de hacer politica en los sectores populares. En este sentido, los movimientos operan como totalidades pedagogicas donde los militantes adquieren habilidades, saberes y recursos que no poseian con anterioridad o bien que son reforzados en esos contextos. De alli que las trayectorias militantes se construyan en el marco de experiencias subjetivas donde se anudan elementos politicos y pedagogicos, volviendose experiencias politico-pedagogicas.

En el abordaje planteado, se retoman las consideraciones teoricas de Franck Poupeau acerca del concepto de capital militante que dialoga con la tipificacion de capitales propuesta por Pierre Bourdieu. El uso de este constructo teorico coadyuva a la indagacion especifica del campo militante en el cual se inscriben los movimientos populares, al mismo tiempo que invita a considerar las vinculaciones del capital militante con el capital politico y escolar. Partiendo del supuesto de que la apropiacion del capital militante no es un proceso espontaneo, se plantea la afinidad existente entre la aproximacion del capital militante y la perspectiva de los movimientos como sujetos y principios educativos propia de la socializacion politica. Esto es, la participacion en un colectivo permite a los sujetos adquirir un cumulo de "saber-hacer" definido como capital militante.

Este articulo se nutre de un trabajo mayor realizado entre los anos 2012 y 2015 en el marco de programas de maestria y doctorado en la Universidad de Buenos Aires (UBA). (1) La produccion de la base empirica se sustento en una recopilacion sistematica de informacion referida a tres talleres de formacion politica destinados a militantes de base a partir de una triangulacion de tecnicas metodologicas cualitativas (entrevistas con profundidad, observacion participante y analisis de documentos). Los tres casos de estudio corresponden al Movimiento Popular La Dignidad (MPLD), el Movimiento Dario Santillan (MDS) y el Movimiento Nacional Campesino Indigena- Buenos Aires (MNCI). Si bien el trabajo de campo se centro en talleres de formacion politica, comprendidos como instancias pedagogicas sistematicas, los militantes de base manifestaban la existencia de una formacion politica en las practicas politicas cotidianas del movimiento que era potenciada en el seno de los talleres.

Recuperar el punto de vista de los militantes de base implica una mirada particular: sujetos pertenecientes a los barrios populares de las periferias del AMBA y, en la mayoria de los casos, de relativamente reciente incorporacion a los movimientos que se encontraban en vias de armado--y potenciacion--de sus trayectorias de militancia. Esta condicion de militantes de base posee implicancias en las posiciones ocupadas en el campo militante. Por lo tanto, mas que relatos consolidados, se hallan discursos que vislumbran una adquisicion del capital militante en proceso.

El articulo se estructura en cinco apartados. En un primer momento, se caracterizan brevemente los movimientos populares en estudio y la preocupacion por la formacion de la militancia. A continuacion, se presentan los puntos de partida teoricos desde los cuales se aborda la socializacion de habilidades en movimientos populares. Luego, se particulariza en la categoria nativa saber hablar comprendida como una habilidad ampliamente valorada por la militancia como aprendizaje y aspiracion que marca el devenir de las trayectorias de militancia. Las siguientes dos secciones indagan las experiencias de militantes de base relativas a la adquisicion del saber hablar como parte del capital militante: por un lado, se rastrean los sentidos asignados al saber hablar y sus implicancias para las practicas politicas; por otro lado, se plantea una aproximacion al saber hablar informada en una perspectiva de genero mostrando la particularidad de la apropiacion de esta habilidad en militantes mujeres. Las reflexiones finales esbozan un horizonte de problematizacion y discusion en torno a cierta dualidad presente en la socializacion de habilidades militantes como contribucion a la subjetivacion politica y como expresion de la cristalizacion de una suerte de division social del trabajo contestatario.

Sobre los movimientos populares de la izquierda independiente en el AMBA

La especificidad de los movimientos populares aqui presentados reenvia, en terminos de genesis, a la coyuntura abierta por las reformas neoliberales hacia finales de la decada de 1990 en que se conformo el contexto y la condicion para la emergencia y expansion de una serie de organizaciones con un acentuado cariz territorial que cuestionaron las tramas del modelo neoliberal desde la especificidad de los trabajadores desocupados. Posteriormente, nutridos por esta experiencia organizativa y en un marco de recomposicion economica, estos movimientos atravesaron reconfiguraciones para incorporar nuevos sectores (sindical, estudiantil y juvenil ademas del territorial), nuevas demandas y nuevos sujetos distintos a los trabajadores desocupados que se combinaron con un uso menos cotidiano del piquete como repertorio de accion y la asuncion de la prefiguracion en la cotidianidad de los territorios como estrategia politica. En pocas palabras, se amplio la perspectiva de lucha mas alla de la identidad y los terminos piqueteros para devenir movimientos multisectoriales con vocacion de disputa hegemonica (Ouvina 2015).

La heterogeneidad en las trayectorias de formacion, militancia, clase social, laborales, migratorias y de genero al interior de estos movimientos es un aspecto a considerar en su doble faz de encuentro y potenciacion de lo heterogeneo tanto como elemento de tension interna ya que no escapa a la posibilidad de reproduccion de las jerarquizaciones de los sentidos societales dominantes. Tal como fue senalado en la introduccion, este articulo se centra en el punto de vista de la militancia de base caracterizada como sujetos, mayoritariamente mujeres, pertenecientes a los barrios populares de las periferias del AMBA de incorporacion relativamente reciente a los movimientos de pertenencia.

Cabe mencionar que las organizaciones de trabajadores desocupados y los ulteriores movimientos populares conforman un arco diverso en cuanto a las matrices politico-ideologicas que informan las formas de construccion politica, la relacion con el Estado y las modalidades de acumulacion. Siguiendo a Svampa, las matrices politico-ideologicas son "lineas directrices que organizan el modo de pensar la politica y el poder, asi como la concepcion del cambio social" (2010, 8). Respecto a las matrices mas representativas de los movimientos populares contemporaneos en Argentina, la autora senala a la vertiente propia de la izquierda tradicional partidaria, la nueva narrativa autonomista y la nacional-popular. El tipo de aprendizaje militante al que se refiere este articulo esta conectado con un modo organizativo particular no generalizable a todas las organizaciones territoriales. El saber hablar cobro centralidad en colectivos proximos a aquello que Svampa denomina nueva narrativa autonomista (2) en los cuales se habilita una tematizacion sobre las relaciones de representacion y participacion internas, valorando los procesos participativos. Aunque con resignificaciones significativas en su evolucion historica, la nueva narrativa autonomista propone--en su estado mas puro--un tipo de construccion politica independiente de los partidos politicos, el Estado, los sindicatos y la iglesia. La matriz de la nueva narrativa autonomista es nombrada aqui como izquierda independiente, en tanto marco politico-ideologico, programatico e identitario, acorde a las categorias que estos movimientos han seleccionado para describirse a si mismos en el recorte temporal en indagacion. (3)

Estos movimientos de la izquierda independiente asumieron, ya desde su genesis, la preocupacion por la formacion como topico de debate, practica mas o menos sistematica y principio de accion en vistas a la consolidacion de una democracia interna frente a la existencia de niveles heterogeneos de politizacion, ideologizacion y formacion en la militancia.

La perspectiva del capital militante: la adquisicion del saber-hacer militante

Para el analisis de los modos de adquisicion y dominio practico del saber-hacer en movimientos populares resultan sugerentes las consideraciones de Poupeau (2007) acerca del capital militante, quien reelabora la tipificacion de los capitales en diversos campos sociales propia de la teoria sociologica de Bourdieu (1981).

La idea de capital militante da cuenta de la incorporacion de un saber-hacer especifico nucleado en tecnicas, recursos, disposiciones, habilidades, modos de actuacion y saberes que se expresan y se movilizan en la arena politica (Matonti y Poupeau 2007). De alli que, como se analizara mas adelante, el capital militante reune un conjunto de recursos que reenvian a la posesion de otros capitales (cultural, social, politico y hasta economico) reconvertidos en el campo militante; y, adicionalmente, requiere otra serie de recursos especificos socializados via la participacion en las practicas militantes. En palabras de los autores, el capital militante es entendido como un capital:

incorporado bajo la forma de tecnicas, de disposiciones a actuar, intervenir o simplemente obedecer, recubre un conjunto de saberes y de saber-hacer movilizables durante acciones colectivas, luchas inter o intra-partidarias, pero tambien exportables, convertibles en otros universos y, asi, susceptibles de facilitar "reconversiones" (Mantoti y Poupeau 2007, 39-40).

A modo de ejemplos que ilustran esta definicion, cabe citar aprendizajes mencionados recurrentemente por los militantes de base en relacion con ciertas habilidades como "saber hablar", "poner el cuerpo", "saber defenderse", "no pisar el palito", (4) "construir y sostener los espacios", "saber escuchar", "decidir en colectivo" y "respetar los acuerdos".

Al igual que el capital cultural, el capital militante puede existir en estado incorporado como conjunto de disposiciones militantes incorporadas--corporales, linguisticas e intelectuales--para dirigir un grupo o realizar una accion; en estado objetivado en tanto cultura politica cristalizada en recursos materiales (libros, revistas, carteles, fotos, banderas) y organizacionales para conducir una accion; y, finalmente, en estado institucionalizado bajo la forma de puestos que pueden ocuparse (Poupeau 2007). En este articulo, se asume una mirada del capital militante en estado incorporado donde se condensa el anudamiento entre politica y pedagogia.

Ahora bien, la especificidad del capital militante en relacion con el concepto cercano de capital politico alude a dos elementos: a) los campos de adquisicion y valorizacion de estos capitales; y, b) la centralidad de la dimension del compromiso colectivo.

En cuanto al primer punto, el capital politico remite a los procesos de lucha politica vinculados con la democracia liberal, sus instituciones y los partidos politicos--es decir, opera en el campo politico-partidario--mientras que el capital militante rebasa la logica institucionalizada habilitando otros espacios de disputa politica, cuyas modalidades de incidencia en lo publico distan de los canales tradicionales. Siguiendo la clave de lectura de Gluz (2013), la emergencia del concepto de capital militante es tributaria del contexto de crisis de representacion del sistema politico y del sindicalismo y, asimismo, del surgimiento de un nuevo tipo de militancia asociada con los movimientos y organizaciones populares. La nocion de capital militante se encuentra en consonancia, entonces, no solo con las practicas de los movimientos populares en estudio sino tambien con las perspectivas conceptuales que amplian el concepto de lo politico en pos de visibilizar otros espacios politicos, los no lugares de la politica al decir de Tapia Mealla (2011); aunque, cabe aclarar, concebidos como profundamente politicos. Estos espacios desbordan los lugares estables de la politica, extendiendo la trama de actores, ambitos y logicas involucrados frente a la exclusividad de los politicos profesionales y reduciendo el monopolio estatal como unico lugar de la politica.

Si bien el senalamiento de la especificidad del campo militante y del capital adquirido en su interior resulta necesaria, maxime cuando se estudia movimientos populares de matriz de izquierda independiente con una trayectoria nucleada en torno a la idea de autonomia, (5) se debe relativizar la escision entre este campo y el politico a la luz de las experiencias de vinculacion entre ambos durante la primera decada del siglo XXI en Argentina, las incursiones de movimientos populares en la arena electoral y la reconversion del capital militante en capital burocratico-administrativo en la presencia de militantes por medio de la ocupacion de cargos en la administracion publica. En este sentido, estos movimientos populares surgidos y emplazados en los no lugares de la politica podrian disputar--y de hecho lo hacen--los lugares estabilizados de la politica.

Como segundo punto de demarcacion, Poupeau (2007) enfatiza la dimension del compromiso con lo colectivo como caracteristica particular del capital militante, aspecto que el capital politico abordaria de manera insuficiente. Como sostiene Gluz, "el concepto expresa esta nueva capacidad de orientarse a partir del compromiso, que permite a los sectores mas desposeidos de todas las especies de capital, acceder al mundo politico" (2013, 28). Siguiendo este razonamiento, la construccion del capital militante requiere de la interaccion y el vinculo de los sujetos con el movimiento dado que, aun siendo habilidades individuales, se adquieren en la insercion en un colectivo que habilita y potencia lo subjetivo-individual. Por lo tanto, el saber-hacer que orienta a los sujetos en el campo militante se inscribe en un grupo movilizado en el marco del cual se adquiere un tipo particular de compromiso con lo colectivo.

Capital militante y socializacion politica: el movimiento como sujeto y principio formativo

De la caracterizacion de la nocion de capital militante se desprende una lectura pedagogica de la politica y, particularmente, de la construccion de trayectorias militantes teniendo en cuenta los aprendizajes implicados y los procesos de constitucion de sujetos en juego. La adquisicion del capital militante en los movimientos populares discurre por distintos espacios-momentos formativos: las escuelas construidas y gestionadas por los movimientos, los talleres de formacion--dentro de los cuales se destacan los talleres de formacion politica--y las practicas militantes en su conjunto. De alli la afinidad con la perspectiva de la socializacion politica utilizada por Moran y Benedicto (1995) y Vazquez (2009a) definida como "un proceso biografico de incorporacion de competencias sociales ligadas a los diferentes ambitos de la vida cotidiana de los sujetos, que involucra un conjunto de aprendizajes (y olvidos) producidos en diferentes ambitos de la experiencia" (Vazquez 2009a, 1- 2). Asi entendida, para los sujetos participantes del campo militante, todas sus practicas politico-pedagogicas--independientemente de su formalidad y sistematicidad educativa--se vuelven formativas.

En linea con los planteos de la socializacion politica, los movimientos son concebidos como sujeto y principio educativo (Caldart 2008; Michi 2010), haciendo hincapie en lo educativo cotidiano, lo educativo encuentro con el otro y lo educativo relacion social (Guelman 2011). En consecuencia, la cotidianidad se revaloriza como espacio-momento de aprendizaje y el colectivo como instancia mediadora en tanto se aprende necesariamente haciendo con otros. (6) Del mismo modo en que la nocion de capital militante amplia la definicion de lo politico para incorporar los no lugares de la politica, tambien insiste en una definicion amplia de lo pedagogico que rebase el sistema educativo formal como lugar "normal" de la educacion asi como las formas escolares gestadas por los movimientos.

La recuperacion del concepto de socializacion politica requiere realizar algunas precisiones sobre los presupuestos con los cuales se trabaja de modo de deslindarnos de "aquella version canonica de la socializacion politica que no es otra sino la clasica concepcion parsoniana matizada por ciertas aportaciones posteriores" (Moran 2003, 31). Para ello, se reponen dos debates principales, suscitados en torno a algunas de sus premisas, que giran en relacion al determinismo o posibilidad de aperturas y virajes en la socializacion y la construccion de sujetos resultante.

En primer lugar, a diferencia de la version canonica, la socializacion politica no es un mecanismo de integracion social basado en la armonia entre la sociedad y las normas, valores y roles que el individuo ha interiorizado de lo social. Por el contrario, lejos de un caracter pasivo y unilineal, la socializacion politica es un proceso conflictivo surcado por las tensiones que provocan las distintas logicas de accion que estructuran las experiencias sociales de los sujetos y las confluencias de influencias pasadas y presentes (Moran 2003). La socializacion no asegura la adhesion plena en tanto los sujetos establecen una separacion critica y reflexiva frente a estos, que incluye tambien a los aprendizajes en el marco de la socializacion sobrevenida en las totalidades pedagogicas de los movimientos populares en estudio.

El segundo debate concierne a la condicion decisiva (o no) de la infancia y, en consecuencia, el peso de la socializacion en los jovenes y adultos. A contramano de la version canonica, la socializacion politica no concluye en las experiencias de la primera infancia, etapa que autores como Berger y Luckmann (2003) denominan de socializacion primaria, ni esta tiene un caracter determinante sobre la socializacion secundaria. Sostener que la socializacion es un proceso nunca concluido, que se dilata a lo largo de la existencia de los sujetos, supone comprender las particularidades de los aprendizajes politicos en movimientos populares que podrian redundar en la produccion de epifanias o profundos virajes por parte de sus militantes en relacion con sus biografias, experiencias y representaciones previas (Vazquez 2009b). En conclusion, si se entiende a la socializacion politica como un proceso de apropiacion y resignificacion que habilita la asuncion de las credenciales de pertenencia a ciertos colectivos--y no como la imposicion naturalizada de una herencia intergeneracional--"no habria procesos univocos de socializacion asi como tampoco actores que se encuentren totalmente socializados" (Vazquez 2007, 137).

Estos presupuestos de aproximacion a la socializacion politica son retomados por un corpus de investigaciones empiricas en America Latina que estudian colectivos, organizaciones y movimientos populares, no necesariamente con las mismas caracteristicas de los aqui presentados, cruzando participacion y socializacion politica (Alvarado 2012; Alvarado et al. 2012; Bonvillani 2012; Alvarado et al. 2008; Botero, Vega y Orozco 2012; Vazquez 2007; 2009a; 2009b; Vazquez y Vommaro 2009). Estas investigaciones comparten entre si un enfasis particular en los jovenes desde una perspectiva generacional de la politica.

Teniendo en cuenta la multiplicidad de espacios-momentos de socializacion politica presentes en el campo militante, este articulo recoge los talleres de formacion politica como recorte particular de indagacion de la socializacion politica. A este respecto, sostenemos que los talleres revisten el caracter de analizadores de la socializacion en el marco de las practicas cotidianas de los movimientos populares en tanto implican un retiro temporario de la urgencia de la militancia y un tiempo especifico --acotado e intensivo a la vez--para dedicarse a la reflexion sistematica sobre la accion (Palumbo 2014). En consecuencia, constantemente se ponen en debate y reflexion aprendizajes y olvidos de las practicas politicas desde el relato de los militantes de base. Por lo tanto, aun atentos a la especificidad de los talleres, es posible sostener la organicidad de los mismos respecto al movimiento popular como sujeto y principio educativo, tal como es senalado en la literatura especializada y fue observado de modo directo durante el trabajo de campo. Adicionalmente, los talleres de formacion politica surgen con la intencionalidad explicita de sistematizar, consolidar y potenciar los aprendizajes politicos en el campo militante que, a menudo, adquieren cierta dispersion en las practicas cotidianas del movimiento que son de suyo colectivas pero individuales en su reapropiacion y significacion.

La habilidad politica del saber hablar: de ser hablados a saber hablar

De los distintos elementos que conforman el capital militante, el saber hablar aparece como una habilidad nodal a ser desplegada en el campo militante. Una serie de investigaciones antecedentes insisten en la centralidad de la toma de la palabra como rasgo distintivo de los espacios-momentos formativos en movimientos populares (Gluz 2013; Rubinsztain 2009). En los movimientos donde realizamos el trabajo de campo, el saber hablar irrumpio con fuerza como categoria nativa. Esta habilidad se presento como aspiracion compartida, con base en su amplia valoracion y como aprendizaje en curso al cual se asociaban desplazamientos subjetivos que marcaban un antes y un despues en las trayectorias biograficas.

En esta clave, los movimientos populares admiten su interpretacion como lugares de habla donde el saber hablar se practica y refuerza, contribuyendo a la conformacion de subjetividades parlantes que alzan una voz legitima. Estas subjetividades parlantes no solo se construyen mediadas por las palabras, sino en el terreno mismo de la enunciacion (Said y Kriger 2014). Siguiendo los relatos colectados, la apropiacion del saber hablar implica ocupar posiciones de habla distintas al ser hablado, el miedo a hablar y el silencio. Este es el principal aporte que los militantes reconocen en el saber hablar, permitiendoles asumir nuevos roles e intensidades en lo colectivo asi como percibirse como sujetos posibles de enunciar saberes, ideas y pensamientos valiosos (Gluz 2013).

Un punto decisivo a este respecto se vincula con la desigual distribucion del saber hablar--y de las habilidades militantes en general--entre los integrantes de los movimientos. Maxime teniendo en cuenta los diferentes momentos de incorporacion a las organizaciones (militantes nuevos y antiguos) asi como las posibilidades dispares de reconvertir capitales acumulados en otros campos. Aun asi, la disposicion de habilidades militantes resulta un eje importante de valoracion de las trayectorias de militancia propias y de otros "companeros". Esta inferencia surgio de comentarios informales de militantes de base que comparaban sus trayectorias con las de otros que entendian habian crecido mas rapido en el movimiento porque "sabian hablar". A modo de ejemplo, Maria compara su trayectoria con la de su madre quien ingreso cinco anos despues a la organizacion. Segun Maria, su madre "no tiene problemas para hablar" y a esta habilidad le atribuye que se haya convertido vertiginosamente en referente barrial. (7)

La habilidad politica del saber hablar debe ser abordada en su dualidad. Por un lado, interviene en la potenciacion de procesos de subjetivacion politica en los militantes, alentando reconfiguraciones en relacion con la vinculacion con el espacio publico y el conocimiento. Se trata de una operacion simbolica de alto poder de subjetivacion para militantes de base que pertenecen a grupos sociales historicamente silenciados en su palabra (Bonvillani 2012). Por otro lado, el hecho de que no todos los militantes muestren la misma disposicion a saber hablar coloca una inquietud por la division social del trabajo contestatario (Poupeau 2007). Es decir, una division entre quienes dominan el saber hablar y se expresan en publico tanto en los talleres de formacion y en los organos deliberativos de los movimientos como en las acciones directas y los medios de comunicacion, concentrando la apropiacion del capital militante, y quienes todavia se situan en el transito de ser hablados a poder y saber hablar.

Los usos del saber hablar en el campo militante

La habilidad del saber hablar fue identificada, por parte de los militantes de base, en terminos de una necesidad--comprendida como falta--de encarar la militancia cotidiana con mas herramientas. El saber hablar se definio alternativamente como "mayor libertad para poder expresarse"; (8) "hablar con mas preparacion, con mas palabras, como para llegar con mas formas, con mas maneras"; (9) "potencial de poder decir, poder discutir, poder pararse"; (1)0 "facilidad de palabra, de poder explicar"; (11) "para que se me entienda". (1)2 Desde estas definiciones nativas, implica un saber decir que engloba los aspectos discursivos concernientes al contenido enunciado asi como las formas con las que se enuncia en vistas a poder explicar, discutir y pararse frente a los otros externos e internos a las practicas cotidianas.

A partir de alli, es posible derivar tres usos del saber hablar en el campo militante que interpelan a distintos actores y se despliegan en distintos ambitos: a) "defenderse" de los otros del movimiento en la politica barrial, los dialogos con periodistas y las negociaciones con funcionarios; b) "dar cuenta" de la militancia a la familia y vecinos del barrio; c) "dar el debate" en los organos deliberativos de los movimientos.
Escena 1. Animarse a discutir con el funcionario que te quiere
amordazar *

En la conversacion con Gabriela, se destaca la necesidad de saber
hablar para discutir y debatir con funcionarios.

"Y me gustaria de aprender un poco mas lo que es la coyuntura
misma, de palparlo mas para poder difundir mas, de tener algo mas
en claro, un eje mas ejemplar para que nosotros podamos sostenernos
de eso. Mas de lo actual, la nuestra. No la que quieren los demas,
la nuestra. Es que tenes que estar formado para poder ... porque si
bien el nombre del que viene a negociar con vos o un hombre que
resalta que esta en la cabeza tanto del gobierno de la ciudad como
del gobierno de nacion, como que si que el nombre te quiere
amordazar ... si es que vos no estas un 10% formado digamos, no vas
a querer hablar con esa gente ni loco. Porque ?que le voy a decir
que ellos tienen mas estudio que yo? Esto uno lo ve asi. Pero yo
creo que esto de la formacion politica se debate en cualquier lado.
Y como te decia en un principio, te tiene que gustar y tenes que
sentirlo en la piel para poder debatir. Y bueno se discute. Yo tuve
un caso muy reciente con la secretaria de (Esteban) Bullrich, que
para mi es una concheta, ** que esta ahi entre los libros, que es
todo teorico, que yo decido asi, que mis empleados tienen que hacer
tal cosa. Sino que tiene que bajar y palpar y mirar y debatir y
discutir. Que eso si es un trabajo, no detras de un escritorio. Es
como subir un cambio vos y hacerle bajar un cambio a ella y quedar
ni ahi ni ahi ... emparejarse. Y se logra eso porque en un momento
dado yo se lo plantee: "Primero convencete vos de lo que me queres
convencer a mi porque esa politica que vos haces con los pibes a mi
no me cabe. Porque sino yo no pierdo mi tiempo aca y vos tampoco".
Y me levante de la mesa y me tuve que retirar". ***

Elaboracion propia.

* La informacion obtenida en esta investigacion a partir de
entrevistas se organiza en escenas. Las respuestas contienen
modismos propios del habla argentina.

** Esta palabra es utilizada de forma despectiva para referirse a
una persona que ostenta su riqueza material (o presume tenerla) y
cuya forma de hablar, vestir y actuar se corresponde con el
imaginario de un alto estatus socioeconomico.

*** Gabriela, militante de base del MPLD.


La escena 1 evoca la serie de otros directamente antagonistas que representan "la politica de ellos" (13) a partir de la reposicion del relato de una negociacion entre una militante "companera de los barrios" y una funcionaria. Tal como queda reflejado, las practicas politicas cotidianas son significadas principalmente desde las nociones de "discusion" y "defensa". Con este fin, en el marco de los talleres de formacion y en la practica militante toda, se comparten los idearios politico-ideologicos de los movimientos, se definen y discuten las tacticas y estrategias, se identifican a los actores como ellos y nosotros a modo de una brujula politica, se trabajan demarcaciones identitarias impuestas desde afuera ("negros", "piqueteros", "vagos", "trotskistas" o "kirchneristas" dependiendo el caso) y argumentos para rechazarlas; y, asimismo, se incorpora un vocabulario militante.

Si el saber hablar se demanda como imperativo para la defensa discursiva frente a "la politica de ellos", las autoridades estatales y los periodistas--mas lejanos al territorio barrial y con presencia intermitente--se mencionan como actores que requieren que los militantes se "paren" desde otro lugar, cuenten con un cumulo mayor de conocimientos y saberes y manejen con mayor fluidez el saber hablar. Las reiteradas referencias a los periodistas no resultan llamativas en tanto podrian representar el ejemplo del sujeto que domina la oratoria, la capacidad de hacer preguntas y el armado de un discurso. Los militantes trajeron experiencias vinculadas con los periodistas que se cruzaban con el (no) saber hablan la tergiversacion de discursos de "militantes ingenuos" no acostumbrados al saber hablar con periodistas que los hacen "pisar el palito" (14) y el habito de ciertos militantes, interceptados al azar por periodistas, de recurrir a otros companeros "mas formados" para que respondan las preguntas (porque "saben hablar"). Este ultimo aspecto se torna relevante en cuanto la extension del dominio del saber hablar podria aportar a evitar la reproduccion del trabajo social contestatario, de lugares de habla y silencio, de visibilidad e invisibilidad (mediatica).

En igual sentido, los funcionarios estatales se presentan como portadores de una "facilidad de palabra", "gente experimentada", "gente importante". En la escena 1, Gabriela relata sus vivencias en una negociacion con una funcionaria de la Ciudad Autonoma de Buenos Aires. Si bien comenta al pasar el diferencial de clase existente entre ambas, la asimetria de conocimientos y saberes posee un mayor peso explicativo en la interpretacion nativa de la escena en tanto informa las posibilidades de poder y saber hablar. La referencia sugestiva a que el "nombre te quiere amordazar" plantea el impacto simbolico del cargo de funcionario a la hora de entablar un debate y una discusion entre iguales, colocando a la militante frente al silencio y el miedo a hablar (el amordazamiento). Gabriela asume, por un lado, la reparticion normal de lugares de habla y silencio al preguntarse "?que le voy a decir yo que ellos tienen mas estudio que yo?" Es interesante detenerse en la constelacion de metaforas utilizadas para describir la dialectica teoria-practica configurada en la cual la militante de base tendria que "salir (subiendo) del barrio" y la experta estatal "salir (bajando y palpando) de los libros y del escritorio".

No obstante la valoracion del conocimiento teorico, Gabriela no duda en cuestionar su estatus cuando opera totalmente escindida de los saberes populares--del barrio--y habita en una torre de marfil, detras del escritorio de las oficinas publicas y los libros. El cierre de la escena donde Gabriela decide "no perder el tiempo" y retirarse de la negociacion actua en un sentido de emparejamiento entendido como "quedar ni ahi (arriba) ni ahi (abajo)". Un emparejamiento en la capacidad de enunciar un discurso para discutir en cierta igualdad a pesar del nombre que te amordaza, la jerarquia entre los distintos conocimientos y saberes portados y las diferencias de clase social.

Adicionalmente a la defensa y discusion con "la politica de ellos", los militantes de base rescatan el saber hablar para "dar cuenta" de una vision de la realidad y la historia--"nuestra politica"--con actores del barrio no directamente identificables con "la politica de ellos", tales como otras organizaciones sociales y politicas del campo popular, los vecinos y las propias familias; actores potencialmente aliados o factibles de ser "sumados" a "nuestra politica". La escena 2 se construye con base en el relato de un dialogo entre una madre militante y sus hijas a quienes debia "dar cuenta" de su proyecto militante. Aqui el saber hablar situa a los militantes en la factibilidad de comunicar y compartir por que se esta en el movimiento, que se quiere y hacia donde se apunta.
Escena 2. Mama, ?sos anarquista, socialista o comunista?

En la escuelita de formacion del MDS, abordan las diferencias entre
socialismo, anarquismo y comunismo. Amalia comenta lo siguiente:
"Un dia mi nena me pregunto: "?Vos sos anarquista, socialista o
comunista?" Y yo me quede. "Supongo que socialista", le respondi.
Ella me leia mientras tanto las definiciones de anarquistas y
socialistas de su manual de historia. Es muy importante saberlo
(saber estas distinciones) porque a veces en la calle nos hacen
esas preguntas". *

En la conversacion con Amalia en situacion de entrevista, se vuelve
sobre el relato compartido en plenario:

E: "Y con tame lo que nos comentaste en la formacion de tus hijas
que te decian si eras anarquista, socialista o comunista".

Amalia: "Si eso era. "Mama, te leo las definiciones". "Mama ?que
sos vos? ?Sos marxista o socialista?" Y yo me quede helada. "?Eh?"
No podia hablar. Entonces no, "ma, te leo las definiciones" y me
las leyo asi pero no sabia. Por lo que leyo las definiciones le
dije: "Socialistas, si ponele socialistas" y ... ellas si estudian
... y saben mucho mas que yo, saben un monton porque estan en
septimo y avanzan ... "Mama no sabe nada", eso lo tienen claro. Yo
tambien le digo "no se hijas, no fui a la escuela". Y ese dia que
me salieron con la pregunta de eso. Y bueno, ellas estaban
estudiando". **

Elaboracion propia.

* Registro de observacion de la escuelita de formacion del MDS.

** Amalia, militante de base del MDS.


A Amalia se le presenta la necesidad de poder y saber definirse politicamente-- argumentando esa definicion--a partir de las categorias recuperadas por sus hijas de un manual escolar. Su primera reaccion es "quedarse helada" y, sugestivamente, "no poder hablar". En coincidencia, otros militantes se refirieron a este "laburo no muy facil de explicarle al afuera como funcionan las cosas" (15) que concierne a un "saber hablar" para asesorar respecto a problematicas concretas del barrio, argumentar respecto al proyecto militante al que se adscribe, convencer para "sumar" a nuevos militantes y tambien "contagiar" la vida militante. La toma de la palabra ya no posee una finalidad defensiva sino mas bien ofensiva ante las preguntas--entre curiosas, escepticas y a veces descalificatorias--de vecinos y familiares. En este sentido, implica un movimiento de "sacar afuera" el acceso a una nueva interpretacion de la realidad, la historia y el futuro. (16)

Finalmente, el saber hablar tambien revierte hacia los propios movimientos populares, conformando una habilidad clave para la democracia interna en cuanto a la capacidad de "dar el debate".
Escena 3. Tengo que decir lo que pienso y lo que siento en el
Movimiento

En situacion de entrevista, Elsa expresa algunos de los cambios
experimentados a partir del ingreso al movimiento en relacion con
el saber hablar: "Me ayudo bastante, en todo sentido me ayudo,
porque yo no era asi, yo no era de hablar, no, muy poquito hablaba,
porque yo tenia miedo que se yo, a equivocarme, o capaz iba a decir
mal las cosas y se me iban a reir decia yo, para eso cierro la boca
y no digo nada. Pero el Movimiento me enseno que no es asi, que
tengo que decir lo que pienso y lo que siento. Si esta bien bueno,
me apoyaran, me aplaudiran y si esta mal ... No se van a reir. Si
esta mal me corregiran, me diran "mira, estas equivocada, no es asi
o fijate bien lo que estas diciendo", que se yo. Me parece que
somos companeros y que estamos para eso tambien, para decir esta
bien o esta mal y yo por eso no me voy a molestar ni me voy a
sentir ... al contrario, voy a escuchar". *

Elaboracion propia.

* Elsa, militante de base del MPLD.


En esta clave de aproximacion, el "dar el debate" en las asambleas y los plenarios interviene en la construccion de una cultura politica de uso y apropiacion de la palabra que aliente la participacion interna y combata la cristalizacion de la escision gobernantes-gobernados, contribuyendo a garantizar la participacion de todas las voces y cuerpos militantes en las practicas politicas y en la toma de decisiones. En efecto, los movimientos indagados buscan conjurar la cultura politica jerarquica- subordinante en la que se inscriben los detractores de la democratizacion del saber hablan el miedo al error, la verguenza, la cultura del silencio y la arrogacion de la representacion de la voz. En la escena 3, esta cultura se plasma en la virtualidad del temor a "decir mal las cosas" y que "se me iban a reir".

No obstante, ?quienes determinan la vara de lo que esta bien y lo que esta mal discursivamente al interior de un movimiento? ?Garantizar el poder y el saber hablar equivale a que todas las voces posean el mismo valor en el campo militante? ?Como se tramita esta cultura politica proclive a la subjetivacion politica cuando opera el "estar apretados por tener que tomar decisiones" en los organos deliberativos? La convivencia de militantes con distintas trayectorias amerita una problematizacion. Por un lado, tracciona hacia la subjetivacion politica en la apropiacion --con mediaciones subjetivas--de la linea del movimiento a partir del despliegue de otras habilidades como saber escuchar, saber debatir y saber defender las posiciones asumidas asi como en la colaboracion en la conformacion de acuerdos que permitan tomar decisiones de manera consensuada. Por otro lado, tracciona hacia la reproduccion de la division social del trabajo contestatario siempre que ciertos militantes se situen como "repetidores" y oyentes de una linea construida por quienes pueden y saben hablar, una repeticion siempre precaria en tanto, como fue senalado, consideramos a la socializacion politica como un proceso abierto y conflictual. Si se parte de la consideracion relativa a la apropiacion asimetrica de habilidades militantes, el saber hablar habilita no solo a "dar" sino tambien a "ganar" los debates y, tal vez, imponer la vara de lo aceptable y lo no aceptable, lo posible y lo imposible, lo decible y lo no decible.

Retornando a la caracterizacion de los movimientos en estudio, la habilidad de saber hablar se imbrica con la valoracion de los procesos participativos como atributo fundante. En efecto, los militantes de base reconocen y estiman los valiosos aprendizajes realizados a instancias de su participacion en estos espacios en cuanto al aspecto subjetivo vinculado con la toma de la palabra. Empero, se puede sostener la existencia de ciertos limites en la distribucion en el uso de la palabra. Este limite se anuda con los modos en los cuales la construccion del capital militante, en el marco de los procesos de socializacion politica, lidia con la heterogeneidad interna que abreva en distancias de clase, politicas, formativas y de genero (y sus imbricaciones mutuas). En los casos estudiados, el saber hablar y sus usos--tanto como la valoracion de la palabra propia por otros militantes--corria por las lineas de la posesion (o no) de capital escolar/universitario, (17) de la exhibicion de una carrera de activismo consolidada (aunque no siempre vinculada con el dominio de conocimientos academicos) y con la cuestion de genero, como se detalla en el proximo apartado. Lejos de marcar una supuesta contradiccion de lo anterior respecto a la apuesta de estos movimientos por una cultura politica de uso y apropiacion de la palabra y puesta en juego de todas las voces militantes, evidenciar los bemoles en los procesos de socializacion militante en el activismo repara en cierta asociacion--percibida o real--entre las credenciales normativizadas para gobernar y militantes con determinadas habilidades y trayectorias biograficas que se alejan, aunque cabe aclarar que no en todos los casos, del perfil de los militantes de base entrevistados.

Notas de genero sobre el saber hablar

Una interpretacion complementaria del saber hablar reside en las recurrentes menciones halladas en torno al poder hablar como prerrequisito del saber hablar, remitiendo a las condiciones de produccion y posibilidad subjetiva de la enunciacion que rompe con ciertas configuraciones de los lugares de habla y silencio. La categoria nativa poder hablar coloca la inquietud por los transitos subjetivos recorridos por las voces militantes y, particularmente, los obstaculos subjetivos que deben ser sorteados--o lo habian sido--para saber hablar, ahora entendido este como la expresion manifiesta y perceptible resultante del proceso mas interno de poder hablar. De alli que las alusiones a este poder hablar integraran una constelacion mas amplia de terminos que se multiplicaron en las entrevistas, tales como el "miedo a hablar", el "animarse a hablar" y el hecho de que "cuesta arrancar" (a hablar).

La intuicion respecto a la relevancia del poder hablar, y no meramente el saber hablar, cobro un sentido mas vivido a partir de la expresion "lloro porque hablo" planteada por Tamara, una militante "companera de los barrios", en situacion de entrevista. (18) Mas alla de las evidentes resonancias y afectaciones en terminos de investigar junto a sujetos que lloran y sufren, Tamara sembro un interrogante acerca de las implicancias de la expresion "lloro porque hablo" como imposibilidad de hablar, como un querer saber hablar y un no poder hablar al mismo tiempo. En efecto, la entrevistada estaba inscribiendo el saber hablar en el plano subjetivo, en un trabajo y un ejercicio interno, y ya no solo en un registro de demandas y aprendizajes de la formacion politica. ?Que significa poder hablar? ?Que movimientos subjetivos convoca? ?Con quienes y contra quienes emerge el poder hablar?

Si bien las dificultades para saber hablar aparecieron como una constante, la significacion de esta dificultad en terminos de poder (o no) hablar y, especificamente, del "miedo a hablar" fue atribuida casi exclusivamente por militantes mujeres como Tamara y Helena (escena 4). De lo anterior se desprende la existencia de visibles condicionamientos de genero en el poder hablar que abona a la bibliografia especifica relativa al vinculo entre movimientos populares y genero (Espinosa 2013; Cross y Partenio 2011) y, de modo mas especifico, al tema de genero en la produccion y mantenimiento de una carrera militante (Bonvillani 2012). Estos estudios problematizan el protagonismo de las mujeres en la asuncion de roles reivindicativos y sociales mas que politicos, quedando la participacion en ambitos de representacion y conduccion reservada para los hombres. La marcada feminizacion de los movimientos populares y el caracter antipatriarcal presente en sus fundamentos politico-ideologicos no se traducen en un dominio generalizado del poder y saber hablar por parte de las mujeres en los organos deliberativos ni en su preponderancia en los sujetos devenidos referentes. Poder y saber hablar se torna mas dificil para las mujeres en relacion con los hombres y para las mujeres "companeras de los barrios" frente a mujeres con otras trayectorias formativas y de clase con posibilidades disimiles de reconversion de capital cultural, politico, social y economico en el campo militante. (19)
Escena 4. Del miedo a hablar a hablarse todo

En situacion de entrevista con Helena, militante de base del
MNCI-Buenos Aires, conversamos sobre los cambios experimentados
desde su ingreso en el movimiento: "Y esto tambien ayuda mucho
porque uno a veces tiene miedo de hablar, y entonces uno cuando va
hablando y va compartiendo asi con las companeras va perdiendo el
miedo y eso te ayuda bastante. Y yo, especialmente yo, tenia ese
miedo de hablar. No se, no me gustaba hablar con otras personas o
esperaba que me hablen todavia para poder hablar. Y como que cuando
hablamos asi todos y compartimos unos con otros entonces es como
que se te va el miedo, te vas como desatando y eso te ayuda
bastante. Yo era una de las que no hablaba. Yo tenia miedo de
hablar. Y bueno para poder hablar ... y cuando te dicen que uno
tiene que hablar y uno tiene miedo de hablar y como que uno piensa
que siempre te vas a equivocar al hablar y que la otra gente se te
va a reir. Ese es el miedo que uno tiene o, al menos, a mi me pasa
eso. Pero esta vez que fui alla (por una formacion en San Martin de
los Andes), !me hable todo! *

Elaboracion propia.

* Helena, militante de base del MNCI-Buenos Aires.


La escena 4 muestra el relato retrospectivo de Helena, "companera de los barrios", sobre su trayectoria desde el ingreso al movimiento. Como en otros relatos, las mujeres senalan un estadio inicial que las encuentra en una situacion de imposibilidad de habla que es sucedido por un camino de subjetivacion en el que comienzan a percibirse como competentes para la toma de la palabra, volviendose la politica un asunto que tambien les incumbe. Helena recupera en primera persona un itinerario subjetivante que discurre entre el "miedo a hablar" y el "hablarse todo" en el cual su ingreso al movimiento se presenta como un elemento interviniente. De la expresion utilizada "se te va el miedo (a hablar), te vas como desatando", se desprende que la toma de la palabra implica un desatarse--nunca total--de multiples opresiones que operan impidiendo el poder hablar y, en consecuencia, genera un reatarse a un colectivo que respalda, apoya y contiene ese poder y saber hablar. El antes y el despues de la participacion en el movimiento es presentado por Helena como una reconfiguracion de la relacion con si misma, los otros y el mundo. En el caso de las mujeres militantes, este proceso implica abandonar la exclusividad de sus hogares como ambito de existencia y realizacion e incorporar nuevas facetas vinculadas con la organizacion colectiva.

Tal como se desprende del trabajo de campo, las explicaciones del "miedo a hablar" colocan el acento en distintos espacios-momentos interpretados como lugares de silencio. Asi entendido, el miedo hablar y su correlato en el silencio es la resultante de la herencia de trayectorias escolares, familiares, culturales y politicas con peso socializador. Experiencias escolares de las cuales se recuerda la verguenza sentida cuando los docentes les marcaron un error delante de sus companeros de clase--"uno piensa que siempre te vas a equivocar al hablar" sentencia Helena en la escena 4--y, paradojicamente, una valoracion por ausencia del dispositivo escolar que parece deslegitimar los saberes populares portados desde los cuales afirmarse en la toma de la palabra. Historias familiares donde la voz de las mujeres no era escuchada por sus padres y/o maridos o no podia ser directamente expresada. Participacion previa en organizaciones y movimientos populares que desanimaban el saber hablar y postulaban como deseable un sujeto que "hable y pregunte poco, baje un cambio y no avive a otros". (20) En el caso de las mujeres migrantes, a las consideraciones anteriores se agregan otras dos: por un lado, se alude a una memoria de discriminacion transmitida dentro de las familias relativa a la recepcion de los modos de hablar de la voz-migrante como "ignorante" en Argentina o, mas precisamente, en el AMBA; por otro lado, se apela a argumentos idiosincraticos concernientes a una cultura de origen "mas cerrada y menos espontanea para hablar". (21)

Si se retorna a la perspectiva del capital militante y las reconversiones de capital entre campos, el saber hablar--adquirido y practicado en el campo militante--fue concebido por las militantes de base mujeres como un aporte al ambito domestico, borrando las clasicas fronteras establecidas entre esfera publica y privada. De lo anterior se desprende que esta habilidad, valorizada en el cotidiano de las practicas militantes, puede ser potencialmente llevada y reconvertida a otros ambitos de la vida. (22) El saber hablar en el movimiento interviene en una lucha puertas adentro que las mujeres llevan adelante con sus maridos--y sus hijos en algunos casos--en relacion con la reconfiguracion de los roles domesticos que fijan los cuerpos femeninos al ambito privado. El poder y saber hablar con los maridos para "dar cuenta" de la militancia se asociaba con un "hacerles entender", un "hacerles cambiar su parecer" y un "invitarlos a acompanarlas". Empero, se enfrentaban a reticencias y celos de los maridos quienes no concordaban con que permanecieran "todo el dia fuera de la casa" para dedicarse a la militancia; o bien, a cuestiones operativas relacionadas con la division sexual del trabajo que obliga a las mujeres a adecuar la participacion en las practicas militantes en funcion del cuidado de los hijos y la realizacion de las tareas domesticas asumidas como supuestamente femeninas.

Conclusiones

Este articulo busco analizar la socializacion de habilidades militantes--y particularmente del saber hablar--en movimientos populares de la izquierda independiente, partiendo de la indisociable imbricacion entre politica y pedagogia. Si los movimientos populares se erigen en totalidades pedagogicas, la politica cotidiana en los barrios de las periferias del AMBA conforma un espacio-momento en el cual los sujetos realizan una serie de aprendizajes en vistas a la adquisicion del capital militante. La posesion de este capital resulta clave en el armado y valorizacion de las trayectorias de militancia, abriendo la inquietud por los modos de su apropiacion al interior de los movimientos populares.

A nivel de los sujetos militantes individuales, el saber hablar emergia como una necesidad y una aspiracion para militar con mas herramientas y elementos frente a una serie de otros tanto externos como internos a los movimientos. Con base en las categorias nativas, surgieron tres usos del saber hablar: a) "defenderse" de los otros del movimiento en la politica barrial, los dialogos con periodistas y las negociaciones con funcionarios; b) "dar cuenta" de la militancia a la familia y vecinos del barrio; y, finalmente, c) "dar el debate" en los organos deliberativos de los movimientos.

Adicionalmente, los relatos marcaban un derrotero subjetivante que implicaba un desplazamiento del miedo a hablar y sus sucedaneos: el silencio, el no poder hablar, el miedo a la equivocacion. En este sentido, el ingreso a los movimientos de pertenencia era significado como un parteaguas con la socializacion politica previa. Interpelando las lecturas del silencio como forma de expresividad de los sectores populares que comportaria una explicacion de tipo idiosincratica, presente en algunos entrevistados, el silencio--contracara del poder y saber hablar--requiere ser abordado desde la manifestacion y condensacion de relaciones de saber-poder que habilitan y obturan las condiciones para la apropiacion y la expresion del habla. Asi el silencio se encuadra en experiencias, practicas y memorias inscritas en el ambito domestico, el sistema educativo formal, los transitos migratorios, los condicionamientos de genero y experiencias de militancia en organizaciones y movimientos populares.

Desde una perspectiva de los sujetos como parte de un colectivo militante, los movimientos se emplazan en un espacio paradojal dado que se constituyen como lugares de habla donde se alientan transitos subjetivantes concernientes al poder y al saber hablar y, paralelamente, se constata un diferencial en torno al poder y al saber hablar que podria generar (nuevas) posiciones de silencio. Esto es, la cristalizacion de una suerte de division social del trabajo contestatario demarcada por el saber hablar en tanto habilidad militante ampliamente valorada. Si bien este aspecto podria matizarse adoptando lecturas que contemplen la variable tiempo, dado que los militantes de base admitian estar en proceso de aprendizaje de las habilidades que conforman el capital militante, la heterogeneidad de la composicion de los movimientos remite a un diferencial en la posesion de capitales adquiridos en otros campos con posibilidades disimiles de ser reconvertidos en el campo militante. Aun cuando estos otros capitales no determinen las trayectorias militantes de manera suficiente, se presentan como un elemento a considerar para el combate de la reproduccion de divisiones del tipo gobernantes-gobernados acorde a un perfil deseable de militante que definitivamente puede y sabe hablar.

DOI: http://dx.doi.org/10.17141/iconos.61.2018.2778

Fecha de recepcion: 23 de abril de 2017

Fecha de aceptacion: 22 de enero de 2018

Bibliografia

Alvarado, Sara. 2012. "Ampliacion de sentidos sobre las practicas politicas de los jovenes vinculados a siete movimientos sociales en Colombia: jovenes performando lo politico". En Juventudes en America Latina: abordajes multidisciplinares sobre identidades, culturas y politicas del siglo XX al siglo XXI, compilado por Miriam Elizabeth Kriger, 1-27. Buenos Aires: Centro Argentino de Informacion Cientifica y Tecnologica (CAICYT).

Alvarado, Sara, Patricia Botero y Hector Ospina. 2012. "Experiencias alternativas de accion politica con participacion de jovenes en Colombia: tendencias y categorias emergentes". En Jovenes, politicas y culturas: experiencias, acercamientos y diversidades, editado por Sara Alvarado, Silvia Borelli y Pablo Vommaro. Rosario: Homo Sapiens / CLACSO.

Alvarado, Sara, Hector Ospina, Patricia Botero y German Munoz. 2008. "Las tramas de la subjetividad politica y los desafios a la formacion ciudadana en jovenes". Revista Argentina de Sociologia 6 (11): 19-43.

Berger, Peter y Thomas Luckmann. 2003. La construccion social de la realidad. Buenos Aires: Amorrortu.

Bonvillani, Andrea. 2012. "Roma y Maxi: dos biografias de militancia". Utopia y Praxis Latinoamericana 17 (57): 75-89.

Botero, Patricia, Monica Vega y Mauricio Orozco. 2012. "Relaciones intergeneracionales: implicaciones en procesos de formacion politica en jovenes". Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ninez y Juventud 10 (2): 897-911.

Bourdieu, Pierre. 1981. "La representacion politica. Elementos para una teoria del campo politico". Actes de la Recherche en Sciences Sociales 36-37: 3-24. (Traduccion de David Velasco).

Caldart, Roseli Salete. 2008. Pedagogia do Movimento Sem Terra. Sao Pablo: Expressao Popular.

Cross, Cecilia y Florencia Partenio. 2011. "?Cual cambio social? Construccion de vinculos politicos en un espacio de mujeres piqueteras". Punto Genero 1: 187- 209. Acceso en abril de 2017. http://www.revistas.uchile.cl/index.php/RPG/article/viewFile/16861/17561

Espinosa, Cecilia. 2013. "Malentendidos productivos: "clivaje de genero" y feminismo en una organizacion de trabajadores desocupados de Argentina". La Ventana 37: 289-323. Acceso en abril de 2017. http://148.202.18.157/sitios/publicacionesite/pperiod/laventan/ventana37/p12.pdf

Gluz, Nora. 2013. Las luchas populares por el derecho a la educacion: experiencias educativas de movimientos sociales. Buenos Aires: CLACSO.

Guelman, Anahi. 2011. "Pedagogia y movimientos sociales: lo pedagogico y lo politico en sus propuestas educativas". En La mirada pedagogica para el siglo XXI: teorias, temas y practicas en cuestion: reflexiones de un encuentro, compilado por Flora Hillert, Nora Graziano y Maria Jose Ameijeiras. Buenos Aires: OPFYL.

Matonti, Frederic y Franck Poupeau. 2007. "El capital militante. Intento de definicion". En Dominacion y movilizaciones. Estudios sociologicos sobre el capital militante y el capital escolar, editado por Franck Poupeau, 37-44. Cordoba: Ferreyra.

Michi, Norma. 2010. Movimientos campesinos y educacion. Estudio sobre el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil y el Movimiento Campesino de Santiago del Estero MOCASE-VC. Buenos Aires: El Colectivo.

Moran, Maria Luz. 2003. "Aprendizajes y espacios de la ciudadania para un analisis cultural de las practicas sociopoliticas". Iconos. Revista de Ciencias Sociales 15: 3243. Acceso enero 2018. http://revistas.flacsoandes.edu.ec/iconos/article/view/546/529

Moran, Maria Luz y Jorge Benedicto, eds. 1995. Sociedad y politica. Temas de sociologia politica. Madrid: Alianza.

Ouvina, Hernan. 2015. "Educacion en movimiento y praxis prefigurativa. Una lectura gramsciana de los proyectos pedagogico-politicos impulsados por los movimientos populares latinoamericanos". En Pedagogias criticas en America Latina. Experiencias educativas de educacion popular, editado por Daniel Suarez, Flora Hillert, Hernan Ouvina y Luis Rigal, 99-148. Buenos Aires: Noveduc.

Palumbo, Maria Mercedes. 2015. "Las propuestas de formacion politica de militantes de base en movimientos populares urbanos entre la politica y lo politico". Papeles de Trabajo 9 (16): 292-311. Acceso en abril de 2017. http://www.idaes.edu.ar/papelesdetrabajo/paginas/Documentos/n16/10.%20Palumbo,%2 0Mar%C3%ADa%20Mercedes.pdf

Palumbo, Maria Mercedes. 2014. "Las practicas politico-pedagogicas de los movimientos populares urbanos. El caso del Movimiento Popular La Dignidad en la Ciudad Autonoma de Buenos Aires". Tesis para Maestria en la Universidad de Buenos Aires (UBA), Argentina.

Poupeau, Franck. 2007. Dominacion y movilizaciones. Estudios sociologicos sobre el capital militante y el capital escolar. Cordoba: Ferreyra.

Rubinsztain, Paola. 2009. "La apropiacion de la palabra: mujeres, escuela y educacion popular". Ponencia presentada en el XXVII Congreso ALAS. Buenos Aires, 31 de agosto al 4 de septiembre.

Said, Shirly y Miriam Kriger. 2014. "Subjetivacion politica y educacion popular: la nocion de dialogo en Ranciere y Freire como aporte a la reflexion teorico- metodologica sobre bachilleratos populares". Question 1 (42): 405-420. http://perio.unlp.edu.ar/ojs/index.php/question/article/view/2153/1920

Svampa, Maristella. 2010. "Movimientos sociales, matrices socio-politicas y nuevos escenarios en America Latina". OneWorld Perspectives: 1-26. http://www.maristellasvampa.net/archivos/ensayo45.pdf

Tapia Mealla, Luis. 2011. Politica salvaje. Buenos Aires: CLACSO / Waldhuter.

Vazquez, Melina y Alejandro Cozachcow. 2017. "Activismo juvenil en partidos con gestiones de gobierno a nivel subnacional en Argentina (2007-2015)". En Revista de Sociologia y Politica 25 (64): 47-72. http://revistas.ufpr.br/rsp/article/view/57135/34408

--. 2009a. "Experiencia social, militantismo y compromiso politico: generaciones de jovenes militantes en la (nueva) izquierda autonomista". Ponencia presentada en el XXVII Congreso ALAS. Buenos Aires, 31 de agosto al 4 de septiembre.

--. 2009b. "La politica desde abajo: narrativas militantes de jovenes desocupados y desocupadas en Argentina". Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ninez y Juventud 7 (1): 423-455, enero-junio. http://revistaumanizales.cinde.org.co/rlcsnj/index.php/Revista-Latinoamericana/ article/view/234/118

--. 2007. "Apuntes sobre la socializacion politica de jovenes piqueteros". En Movimientos sociales y accion colectiva en la Argentina de hoy, compilado por Ernesto Villanueva y Astor Massetti, 136-147. Buenos Aires: Prometeo. Vazquez, Melina y Pablo Vommaro. 2009. "Sentidos y practicas de la politica entre la juventud organizada de los barrios populares en la Argentina reciente". Cuadernos del Cendes 26 (70): 47-68.

Entrevistas (seudonimos)

Entrevista a Amalia, militante de base del MDS.

Entrevista a Tamara, militante de base del MDS.

Entrevista a Andrea, militante de base del MNCI-Buenos Aires.

Entrevista a Carla, militante de base del MNCI-Buenos Aires.

Entrevista a Helena, militante de base del MNCI-Buenos Aires.

Entrevista a Elsa, militante de base del MPLD.

Entrevista a Gabriela, militante de base del MPLD.

Entrevista a Maria, militante de base del MPLD.

Entrevista a Pablo, militante de base del MPLD.

Entrevista a Yesica, militante de base del MPLD.

Maria Mercedes Palumbo. Doctora por la Universidad de Buenos Aires (UBA), Area Ciencias de la Educacion, Argentina. Becaria posdoctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas (CONICET) con sede en el Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educacion (IICE) de la Facultad de Filosofia y Letras de la UBA, Argentina.

[sobre] mer.palumbo@gmail.com

(1) Este articulo reelabora consideraciones de la tesis doctoral Dinamicas de construccion de subjetividades politicas y epistemicas en dispositivos pedagogicos de formacion politica. Un estudio en movimientos populares multisectoriales del Area Metropolitana de Buenos Aires (2011-2015) perteneciente al Doctorado de la UBA, Area Ciencias de la Educacion.

(2) Vale aclarar que, mientras el MPLD y el MDS se inscriben directamente en esta matriz, el MNCI-Buenos Aires posee una fuerte herencia historica en este sentido que persiste aun en su acercamiento a la matriz nacional-popular durante el segundo mandato de Cristina Fernandez de Kirchner (2011-2015).

(3) El deslizamiento entre la izquierda autonoma y la izquierda independiente, termino utilizado con mas fuerza en el recorte temporal en estudio, connota las reelaboraciones tacticas y estrategicas en curso donde el concepto de autonomia se redefine en relacion con el caudal de debates que la posibilidad de participacion en las elecciones municipales y nacionales genero en estos movimientos.

(4) La expresion "pisar el palito" significa caer en un engano inducido por otras personas que, en este caso, se representan en las preguntas de los periodistas y en las discusiones con otros actores barriales y funcionarios.

(5) Cabe senalar que, en el caso argentino, la relacion entre el campo militante y el politico cambia considerablemente en funcion de la matriz politico-ideologica de los movimientos. No obstante, las vinculaciones con el Estado en terminos de demandas y reconocimiento implicaron tambien a los movimientos de la izquierda independiente a lo largo de su derrotero historico al considerar las variadas acciones directas realizadas con miras a generar impactos en la estatalidad y el efectivo acceso a ciertas politicas publicas. Si bien los limites entre el campo militante y el campo politico fueron difusos desde los origenes piqueteros, la participacion en elecciones en centros de estudiantes, comisiones internas de fabricas y cuerpos de delegados de villas hasta la mas reciente incursion en elecciones municipales y nacionales volvieron mas labiles dichos limites para los movimientos de esta matriz politico-ideologica.

(6) La participacion en asambleas, reuniones y emprendimientos productivos, el contacto con otras organizaciones, la burocracia estatal y asesorias, los organos de deliberacion, las acciones de lucha, las fiestas y celebraciones; y, en general, el involucramiento en la militancia son formativos.

(7) Maria, militante de base del MPLD. Cabe aclarar que los nombres de los interlocutores entrevistados en el trabajo de campo son de fantasia, con el fin de preservar el compromiso de confidencialidad asumido.

(8) Andrea, militante de base del MNCI-Buenos Aires.

(9) Amalia, militante de base del MDS.

(10) Carla, militante de base del MNCI-Buenos Aires.

(11) Elsa, militante de base del MPLD.

(12) Tamara, militante de base del MDS.

(13) La distincion entre la "politica de ellos" y "nuestra politica", basada en categorias nativas, fue objeto de presentacion y debate en Palumbo (2015).

(14) Yesica, militante de base del MPLD.

(15) Yesica, militante de base del MPLD.

(16) Cabe aclarar que saber hablar conlleva un ejercicio que trasciende el hecho de distinguir entre orientaciones politico-ideologicas, que podria derivarse de una lectura aislada de la escena 2, al implicar un acto politico de toma de la palabra, tal como se evidencia con mayor intensidad en la experiencia de las mujeres que se analizara en el proximo apartado. No obstante, desde la perspectiva de los militantes de base, la afirmacion subjetiva en la opcion politico-ideologica de los movimientos de pertenencia se presentaba como un momento necesario para "dar cuenta" del proyecto y la opcion de vida militante.

(17) El capital escolar/universitario poseido genera las condiciones de posibilidad de acumulacion del capital militante (Gluz 2013). Un capital adquirido en un campo distinto al del clima pedagogico del movimiento operaria como condicion necesaria--aunque no suficiente--para la construccion del capital militante. En palabras de Poupeau, "si el capital escolar constituye con frecuencia una condicion esencial del capital militante, no es forzosamente la condicion suficiente, y seria erroneo considerar un vinculo mecanico entre las dos formas del capital" (2007, 10). Este vinculo entre capital escolar y militante reviste interes en movimientos populares multisectoriales donde conviven sujetos con trayectorias formativas muy diversas que se expresan en distintos grados de escolarizacion y en la posesion de distinto capital cultural incorporado e institucionalizado que podrian traducirse en la construccion de trayectorias militantes tambien disimiles.

(18) Yesica, militante de base del MPLD.

(19) La dificultad identificada en las mujeres, y en particular las "companeras de los barrios", para la toma de la palabra no debe leerse como una naturalizacion de dicha dificultad sino como el producto del entrecruzamiento de la opresion de genero con factores raciales, de clase, etnicos, sexuales y regionales. Del estado de situacion en la que se inscriben los cuerpos, los discursos y las practicas de estas mujeres, "pobres" y migrantes, se deriva el mayor desafio subjetivo implicado en la adquisicion de la habilidad de saber hablar.

(20) Gabriela, militante de base del MPLD.

(21) Elsa, militante de base del MPLD.

(22) Si bien excede las consideraciones de este trabajo y de la investigacion que la sustenta, la reconversion del capital militante--y particularmente de la habilidad del saber hablar--no solo puede ser analizada en relacion con el ambito domestico sino tambien en el Estado en terminos de capital burocratico-administrativo (Vazquez y Cozachcow 2017), teniendo en cuenta la incorporacion de militantes como trabajadores estatales, tanto como en nuevas militancias dentro de otros colectivos o, incluso, en la salida del activismo.
COPYRIGHT 2018 Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede Ecudar (FLACSO-Ecuador)
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2018 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Title Annotation:temas
Author:Palumbo, Maria Mercedes
Publication:Iconos
Date:May 1, 2018
Words:11248
Previous Article:Cuerpo / territorio.
Next Article:Practicas politicas de los sectores populares en Rio de Janeiro: urbanizacion de la favela Santa Marta.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters