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Riqueza y pobreza en el monasterio femenino benedictino en el leon medieval.

RESUMEN

Mucho se ha escrito acerca de la riqueza de los monasterios en la plenitud medieval; tambien se conoce la pobreza a la que los sumio la crisis de los finales de la Edad Media. Pero, mas alla de los datos por demas conocidos, es interesante, al estudiar los monasterios femeninos de este periodo, rastrear la convivencia entre riqueza y pobreza, coexistencia que trasciende lo estrictamente economico para alcanzar aspectos religiosos, institucionales, ideologicos y culturales. En algunos monastenos del norte de la peninsula iberica, tales como Gradefes, Carbajal, Santa Maria de Vega y San Pedro de las Duenas, se observa el dialogo entre la pobreza y la nqueza, entre ricos y pobres.

PALABRAS CLAVE

monasterios femeninos--riqueza--pobreza--cultura

ABSTRACT

Much has been written about wealth of the monasteries at the height of the Middle Ages as well as about the dire poverty which the), suffered towards the end of this period. However, beyond the well documented aspects, it is interesting to delve deeper into the life of medieval women's convents to study the way wealth and poverty existed side by side and how this interaction transcends the purely economic level to affect religious, cultural and ideological spheres. In certain Benedictine convents in the north of the Iberian Peninsula, such as Gradefes, Carbajal, Santa Maria de Vega and San Pecho de las Duenas, there was a close interactive relationship between wealth and poverty, between the rich and the poor.

KEY WORDS

convents--religious wealth--poverty--culture

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No hay probablemente ambito mas adecuado que el de los monasterios medievales para analizar la convivencia entre la pobreza y la riqueza, el dialogo entre pobres y ricos.

La vasta geografia monastica de la Edad Media se poblo de centros religiosos diversos y plurales, fruto de distintas obediencias, cuyo objetivo era alcanzar la santificacion a traves de la imitacion de la vida de Cristo, mediante la oracion y el trabajo.

Aunque nunca modificada en sus principios, la concepcion primigenia de la vida cenobitica como vida de retiro, oracion, ascetismo y pobreza, dara paso a la riqueza de la vida conventual, a la posesion de bienes y de vastos dominios, al esplendor de los monasterios. Pero acaso, ese ideal primitivo de renuncia al mundo, ese deseo de perfeccion, ?desaparecio? ?Decayeron aquellos brios de los fundadores o reformadores de las ordenes religiosas? Es indudable que no puede reducirse la complejidad de la vida religiosa a ecuaciones de riqueza y de pobreza materiales. Existen otra pobreza y otra riqueza, las de caracter espiritual, las que responden a aspectos ligados o derivados de ambos contenidos en esta antinomia, tales como el miedo, la inseguridad, la dependencia de otros poderes, o la estima y el prestigio, el orgullo derivado del sentido de pertenencia, el ejercicio del poder y su disfrute. Este sera el objetivo de nuestro trabajo: trataremos de recrear aquellos aspectos que van mas alla de la simple enumeracion de las posesiones materiales--sin desdenarlas--o de las perdidas de caracter economico que se constatan en los periodos de crisis de la sociedad medieval.

Hemos elegido cuatro monasterios situados en Leon, Santa Maria de Carbajal, San Pedro de las Duenas, Santa Maria de Vega del Cea y Gradefes, cuyo sustrato comun radica en la observancia de la regla benedictina. Estudiados a partir del siglo XII, epoca de cambio y mutaciones, de fervor espiritual (hechos estos que promoveran la aparicion de nuevas formas de encarar la relacion con la divinidad) momento en que vuelven a surgir los eremitas y las mujeres desempenan un papel preponderante, siglo del amor cortes y del culto a Maria (1).

Es sin duda necesario, en primer lugar, puntualizar que es la pobreza y que es la riqueza; pero mas alla de las definiciones actuales habria que tratar de entender en que consistia la pobreza, y cuales eran los parametros que regian la riqueza en el espacio medieval, la valoracion que hacian de ellas y que consideraban los hombres y especialmente las mujeres de aquellos tiempos el ser pobres o ricos. Preguntas de dificil respuesta en razon de que la documentacion que nos ha llegado de los monasterios medievales tambien puede medirse en terminos de opulencia y escasez: profusion de documentos de caracter socio-economico de los que se pueden deducir, sin duda, la pobreza y la riqueza materiales del monasterio en cuestion, y falta de documentacion relativa a la vida conventual, y, naturalmente, ausencia total de consideraciones acerca del pensamiento de las mujeres que habitaban los cenobios, o de sus posibles reacciones frente a situaciones dificiles por las que debieron atravesar casi todos los monasterios aqui estudiados. Terminos por demas subjetivos, relativos y dotados de cierta ambiguedad (2). Por fortuna, la naturaleza humana es la misma siempre, de manera que se pueden inferir, frente a factores de pla cero de tristeza, los sentimientos, sensaciones o estados de animo que habran experimentado las religiosas de aquellos tiempos.

?Que es la pobreza? Conforme al DRAE, es necesidad, estrechez, carencia de lo necesario para el sustento de la vida; es la falta, la escasez. En su tercera acepcion incorpora la pobreza monastica, define la cualidad del religioso como la de aquel que deja los bienes materiales el dia de su profesion (3). La definicion de "riqueza" de este diccionario es mas corta y escueta: habla de la abundancia de bienes y cosas preciosas, y en su segunda acepcion--interesante y util para este articulo--"copia de cualidades o atributos excelentes".

Busquemos estas nociones en la regla benedictina, de cuya observancia participaron los cuatro monasterios aqui estudiados. Regla que por designio de su mismo creador fue amplia, elastica, comprensiva y adaptable a situaciones que en el futuro podian llegar a ser divergentes a las de la epoca en la que vivio San Benito. Caracteristicas que sin duda generaron la amplia aceptacion de la norma asi como la atraccion que ejercieron los monasterios benedictinos en vastos sectores sociales. Y hasta el advenimiento de las ordenes mendicantes, el continente europeo se colonizo de monasterios benedictinos, ya en su pristina forma, ya en sus sucesivas adaptaciones, orden que llega hasta nuestros dias.

La Regla de los Monjes (4) no habla de riqueza, si en cambio tiene varios apartados referentes a los pobres: explica que se debe confortarlos (cap: IV, 14), cuidarlos con toda solicitud (cap. XXXI, 9) y "recibirlos con el maximo de cuidado y solicitud porque en ellos se recibe especialmente a Cristo" (5), cuya figura traduce la vision que del pobre forjo el cristianismo: ser la imagen del mismo Cristo. Si bien no habla de opulencia, prohibe terminantemente al monje tener algo propio y encarece cortar de raiz este vicio--el de la propiedad--para que los bienes materiales sean disfrutados en comun (6). En cuanto a futuros novicios, a los ofrecidos por sus padres distingue Benito entre ricos y pobres: a los nobles les veda dar a sus hijos cosa alguna, "ni le han de procurar ocasion de poseer"; a los pobres, en cambio, solo basta la peticion y sugiere que "ofrezcan a su hijo delante de testigos".

Sin embargo, una clausula de este capitulo dara pie a las multiples donaciones que recibieron los cenobios por parte no solo de los padres, de aquellos que ofrecian sus hijos al convento, sino tambien de numerosos fieles, ya que insinua y acepta una donacion al monasterio por parte de los primeros. Y "si quieren, reservense el usufructo", agrega. Es el comienzo de una andadura que culminaria con la prosperidad de muchos monasterios, cuya fortuna, radicada especialmente en bienes inmuebles, en rentas agrarias y en diferen tes gabelas feudales, se incrementaba con distintas exenciones y privilegios otorgados por la Corona (7).

La regla de San Benito sirvio para hombres y mujeres, en razon de que su amplitud permitia al abad o a la abadesa regular a discretio la vida cotidiana segun las necesidades del tiempo y el lugar (8), y Linage sostiene que en el tardio proceso de benedictinizacion de Espana se dio el "entusiasmo femenino por la regla de San Benito" (9).

Si esta norma se expide en contra de la posesion de bienes materiales, existe en ella otra abundancia, la de los bienes espirituales, la de virtudes como la obediencia, la castidad, el silencio, la humildad, la oracion, el trabajo (10). ?Acaso las religiosas no han hecho votos de pobreza, castidad y obediencia? ?Acaso la pobreza voluntariamente aceptada no se transforma en riqueza espiritual?

El largo transitar de los monasterios por los caminos de la Edad Media supuso una transformacion de los mismos, que se puede--simplificando hasta el extremo una realidad compleja y mutante--dividir en tres etapas: la fundacional, la expansion y el esplendor--que abarcaria los siglos XI al XIII-, y el repliegue de los monasterios, participes estos de la crisis del mundo medieval, de la alteracion de los valores, momento ademas en que hacen eclosion las dificultades internas y se manifiesta cierta incapacidad de adaptacion de estos colectivos a las nuevas realidades sociales. En cuanto a los monasterios de mujeres, podemos seguir la misma evolucion pero, por razones de genero, esta division debe ser matizada.

De las cuatro comunidades de religiosas--que obedecen a la regla benedictina aun cuando de distintas obediencias-, cuyas mujeres pertenecen a la aristocracia castellano--leonesa, Santa Maria de Carbajal, convento situado a cinco leguas de la ciudad de Leon (11), tuvo inicios modestos aunque muy pronto lloverian donaciones: de la realeza obtiene bienes (12), exenciones (13), y rentas (14), a lo que se suman las donaciones de los particulares (40) y las compras de tierras (20).

De tal modo, el dominio de Santa Mada de Carbajal--Ilegado a mediados del siglo XII--esta plenamente conformado. Este monasterio no puede clasificarse como de gran magnitud, sus tierras no son muchas, "no puede compararse con los dominios de los grandes monasterios de varones" (15) porque, conforme a lo que sostienen algunos autores, los masculinos eran los mas beneficiados por las donaciones de los fieles (16). Pero gozo de gran prestigio ya que sus religiosas, siendo como eran de la aristocracia leonesa, participaron del bullicio de la ciudad capital, mantuvieron estrechos lazos con los parientes, acogieron en su casa a donados y familiares, favorecieron a hermanas y sobrinas, logrando asi no solo tener una preeminencia social notable sino al mismo tiempo ejercer las acciones necesarias para la reproduccion del linaje (17).

Luego, la riqueza de Carbajal se debia mas a las relaciones con el entorno, al carino que se les profesaba a las monjas, a su situacion social, a los contactos con los sectores aristocraticos de Leon, ciudad a la que llegaban con frecuencia las monjas, tambien protegidas por el obispo local. ?Que mas se podia pedir, que otra riqueza podian ostentar las carbajalas, como carinosamente se las llamaba, sino aquella derivada del prestigio, de la estima y la alta consideracion social?

El bienestar de que gozaban las religiosas del monasterio de Carbajal se iria perdiendo a partir de fines del siglo XIII, debido a los abusos de los poderosos, tanto hombres como mujeres (18), a las deudas contraidas (19), al apremio de los recaudadores reales (20) e incluso a la escasez de las provisiones necesarias para el sustento de las religiosas (21).

La situacion se toma sumamente dificil cuando se introducen miembros de la familia real bajo la formula de la encomienda. Si el comendador de Carbajal, el infante Enrique, hijo de Alfonso XI, aparentemente defiende al monasterio frente a los recaudadores de impuestos (22), los arbitrariedades del duque de Benavente, don Fadrique, hermano de Juan I (23), en su calidad de encomendero perjudicaron a esta comunidad religiosa a punto tal que hubo de intervenir el Monarca para evitar la usurpacion de lugares y vasallos del convento (24). Monarca que trato en vano de desterrar esta lacra, esta deformacion de una institucion con raices muy profundas, cuya proliferacion afecto dramaticamente la situacion de los monasterios de la cristiandad occidental. Y no es dificil de imaginar que las comunidades femeninas hayan sido mas vulnerables y tuvieran una mayor exposicion a los desmanes de una nobleza avida de poder y de riqueza, que no se detenia ante posibles actos sacrilegos.

El siglo XIV, especialmente espinoso para nuestro monasterio, termina con una litterae executoria de Bonifacio IX, de cuya lectura surge que vastos sectores sociales cometieron atropellos contra el convento, al acusar, tanto a clerigos como a laicos, de ser autores de actos ilicitos (25). Asi, la preocupacion del romano pontifice indica la gravedad de la situacion por la que atravesaba Carbajal, situacion que habIa tomado estado publico llegando a oidos de la Sede Apostolica. De este modo, la trayectona medieval de esta comunidad religiosa tuvo sus buenos y sus malos momentos: momentos de riqueza, de reconocimiento a la labor que desarrollaban las religiosas; y periodos de escasez, de carencias, de dolor moral por la inseguridad y el miedo, por el temor que padecerian las monjas frente al accionar de personajes encumbrados que no vacilaban en apropiarse de sus tierras y vasallos.

Tambien las religiosas de San Pedro de las Duenas gozaban de gran influencia social; pertenecian a familias de la aristocracia, de alli su nombre de "duenas" (26).

Este centro monastico estuvo sometido al gran monasterio de Sahagun, cabeza de los cenobios benedictinos de Espana despues de la reforma impulsada por Alfonso VI, reforma cuyos artifices fueron monjes cluniacenses llegados de la Borgona (27). Hablar de la importancia que tuvo Cluny sobre la vida eclesial, politica y cultural en los reinos hispanicos esta fuera de los limites de este trabajo. No obstante, habria que coincidir con Garcia de Cortazar en que con la llegada de los monjes negros un "verdadero proceso de aculturacion tuvo lugar en el reino" (28). San Pedro de las Duenas, monasterio femenino dependiente de Sahagun, hubo de adaptarse a las costumbres cluniacenses (29), aun cuando conservo su caracter abacial. Favorecido por los reyes, un hecho a remarcar es que fueron principalmente mujeres las autoras de las donaciones que conformaron su dominio (30).

?En que consistia la riqueza de este cenobio? Sin duda, tambien en su prestigio, en el aprecio que profesaban reyes y gente de la nobleza hacia las "duenas", en el ejercicio del poder por parte de la abadesa, ya que, como senora feudal, lo era de tierras y vasallos, con plena jurisdiccion sobre los mismos: asi tiene plena potestad para redimir de la maneria a los habitantes de la villa de San Pedro de las Duenas (31), introduce addendas al fuero de esta misma villa (32), firma junto al abad de Sahagun la introduccion de una nueva clausula en dicho ordenamiento (33), y a fines del siglo XII otorga fuero a los vecinos de Mahudes (34). Ante estos actos de caracter juridico-institucional, ?quien puede negar el poder que poseia esta abadesa en aquel siglo XII? Como otras coetaneas, lo ejercia sin cortapisas, poder que sin duda compartia con las demas religiosas en los momentos solemnes en que se congregaban a capitulo. Al igual que en los otros monasterios estudiados, la abadesa porta un nombre, es mencionada, y sabemos lo que esto significa en el orden de la importancia dada a la persona, en la esfera simbolica. Si bien ignoramos la trayectoria de la vida de las religiosas de San Pedro de las Duenas, si bien no podemos conocer las razones de su reclusion en el monasterio, si sabemos como se llamaban y los puestos que ocupaban en la jerarquia conventual, dato revelador de la envergadura otorgada por los redactores de los documentos monacales a las religiosas de este convento. Esta claro que su origen social y su alta alcumia habran influido en los escribas y que la representacion del universo feudal estallaria en la mente de aquellos hombres (?mujeres?) que trabajaban con la pluma, en el momento de escribir el documento. Con nombre aparecen la priora, la sacristana, la limosnaria, la cellaria mayor, la apotecaria, quienes confirman estos escritos (35). Mas aun, religiosas que no ostentan cargos ni funciones dentro del cenobio son designadas con nombre y apellido, de forma tal que se podria hablar de una cierta igualdad social dentro del ambito monastico, igualdad proporcionada o facilitada por el, si no el mismo, parecido estrato social de las profesas (36).

Sin embargo, y con el correr de los anos, el papel de la mujer tiende a disminuir: la abadesa cede el puesto al abad de Sahagun o al prior del monasterio de San Pedro de las Duenas, prior designado por aquel. Un lento deslizamiento desde posiciones ventajosas y placenteras de las sanctimoniales que habitaban este monasterio lleva a un recorte de los poderes de las religiosas, consecuencia de una mayor intromision del elemento masculino, ingerencia resultante de variadas situaciones que se manifestara con especial acuidad durante el siglo XIV.

En el siglo XIII se tiende a omitir la mencion de la abadesa (37), dato significativo de que las cosas irian cambiando para las religiosas de este centro monastico. ?Que estaba sucediendo en el? ?Por que ese abandono de los nombres de las superioras? ?Cual fue la razon de la sustitucion de la abadesa por la pnora y por el prior? Un documento sumamente interesante nos puede poner en la pista para descifrar estas cuestiones: se trata de una concordia firmada por el abad de Sahagun y nuestro monasterio en el que destaca la dependencia de la comunidad femenina respecto a aquel, abad facultado para convocar el cabildo de las monjas y formar parte de el, con derecho de corregir y enmendar, de otorgar permisos y licencias, es decir, le era licito intervenir en la vida comunitaria de las religiosas de San Pedro (38).

Este escrito fue sin duda resultado de las rispidas relaciones entre ambos monasterios; posiblemente las "duenas" se habian tomado libertades que para Sahagun eran inaceptables (39). No solo se deja de nombrar a las religiosas, no solo la figura de la abadesa practicamente desaparece, sino que toma relieve la del prior (40) al apropiarse de funciones relevantes tales como la tarea de administrar los bienes del monasterio femenino y, a pesar de ciertos condicionamientos a su labor, la de implementar determinadas restricciones y de la vigilancia impuesta por el abad de Sahagun (41), que se arroga derechos feudales que anteriormente pertenecian a la abadesa (42).

Podemos luego decir que esta comunidad religiosa, que este conjunto de mujeres de la aristocracia, que otrora gozaba de libertades y del disfrute del poder, a partir del siglo XIII sufrira una merma en las donaciones, padecera un recorte en sus facultades (43); y este monasterio padecera una mayor dependencia respecto al de Sahagun. Este acuerdo abre ademas las puertas a una limitacion del acceso de religiosas al convento (44), e impone una cierta forma de clausura (45).

La concordia del ano 1210 detalla con minuciosidad la dieta alimentaria de las monjas de San Pedro: pan, vino, pescado, leche, manteca, queso, los elementos para el vestido, "lana de todas las ovejas", y los animales de carga, el "bestiario". Nomina que induce a pensar que las religiosas no carecian de lo elemental, tenian las necesidades basicas ampliamente satisfechas. Pero mas alla de contar con lo necesario para vivir, eran prosperas, les pertenecia el tercio de la acunacion de moneda que poseia Sahagun (46) y, si bien en algun momento la casa monacal fue destruida por malhechores (47) y las "duenas" debie

ron recurrir a prestamos por deudas (48), no parece que el monasterio haya sufrido los embates que padecieron otras casas femeninas. Es que no en vano dependian de Sahagun con todo lo que ello significaba: de un lado, la proteccion frente a terceros; del otro, la obediencia y sumision al abad, tolerada sin duda, aunque ignoramos si aceptada de buen grado.

?Acaso los monasterios femeninos no fueron sometidos a otros poderes? ?Acaso no dependian del obispo o de las comunidades masculinas, como en este caso y en el de los cistercienses?

Un caso peculiar es el del monasterio de Santa Maria de Vega, situado a orillas del Cea, monasterio que fue donado por la reina Urraca a la gran abadia francesa de Fontevraud en el ano 1125 (49), don que supuso un cambio drastico para el otrora monasterio de San Cristobal y San Andres, ya que seria duplice, como la casa madre francesa, y su superiora regiria ambas comunidades, la de hombres y la de las mujeres. Fontevraud, creacion de Roberto d'Arbrissel (50), "desmelenado predicador" como lo define Linage, respondia a las inquietudes, al fervor y a la exaltacion de los animos de hombres y especialmente de las mujeres en aquel siglo XII lleno de sorpresas y novedades (51).

En la comunidad femenina, las mujeres se dividian en sistemas binarios: "pauperes et nobiles, viduae et virgines senes et adolescentes; meretrices et masculum aspernatrices" (52); de esta forma se cumplia con el ideal evangelico de pobreza y de caritas que informaba el espiritu de estas comunidades en su origen, ideal del que participaban las sanctimoniales, aun cuando fueran de origen noble (53).

Pobreza que muy pronto dejara lugar a la riqueza de esta comunidad monastica, por la explosion del temporal. Dalarun explica este exito material, esta "traicion espiritual" como resultado de la abolicion del ideal neo-testamentario de pobreza que dara paso a la idea vetero-testamentaria del pueblo elegido alcanzando la Tierra Prometida (54). Por otra parte, los dones materiales permitian acoger a los indigentes, a los excluidos, a los leprosos, y consumar el precepto de la caridad, para lo cual el despojo permanente de las mujeres hubiera sido considerado como "une inutile mise en peril, un deni d'assistance aux plus faibles, une indecence" (55).

De todos modos, lo que llama mas la atencion en el monasterio angevino es el lugar otorgado a la mujer: la abadesa rige a los cuatro grupos que integran el monasterio, se situa por encima de los varones, de los frailes, quienes, sometidos a su autoridad, habian de estar en forma permanente al servicio de las religiosas. De acuerdo con esta constitucion, la superiora retiene en sus manos el destino de hombres y mujeres; su poder es casi omnimodo y puede ejercerlo sin trabas.

La creacion de un instituto de estas caracteristicas, ?fue un acto revolucionario? Este poder conferido a la mujer, ?significo una mutacion del pensamiento que se tenia de ella? La sujecion de la mujer al varon se debia primordialmente a su fragilidad. Asi se expresaba Inocencio III cuando tomo bajo su proteccion el monasterio de Fontevraud y sus filiales: "quanto ergo, femineus sexus, stat fragilior ..." (56). ?O se trataba de un islote dentro de un mundo sometido al imperio del varon? Sin embargo, la idea de un servicio a la dama sobrevolaba el pensamiento de este siglo: el amor cortes y el culto a Maria se interrelacionan y, segun algun autor, el primero deriva del segundo (57).

Muy pronto la "orden" de Fontevraud rebaso las fronteras, nuevos prioratos vieron la luz en Inglaterra y uno en Hispania: el monasterio de Santa Maria de Vega de Oviedo, fundado por Gontrodo Petri, de corta duracion como priorato fontevrista (58).

El de Santa Maria de Vega del Cea fue como la casa madre duplice-caracteristica con una larga tradicion en la Hispania altomedieval (59), aun cuando en vias de desaparicion en la plena Edad Media. De alli la trascendencia de esta nueva creacion.

Nuestro monasterio participo pues del espiritu de Fontevraud, su priora gobernaba a ambas comunidades, las religiosas provenian de la nobleza castellano-leonesa (60), y las donaciones afluyeron generosamente (61). Un dato que puede reflejar la aceptacion que tuvo este monasterio, la atraccion que ejercio en su area de influencia, es la oblacion de hombres y mujeres: si antes de la entrega a Fontevraud no se rastrea donado alguno, durante el siglo XII se registran nueve cartas de oblacion, que conllevan donaciones que acrecentaran el dominio de este centro monastico (62).

A diferencia de San Pedro de las Duenas, posiblemente debido a las caracteristicas de la institucion fontevrista, la priora conserva su poder, es citada con nombre y apellido, en segundo lugar aparece el prior-excepcionalmente es nombrado en primer termino-, cuya figura es sin duda opacada por la de aquella. Aun mas, a partir de la segunda mitad del siglo XIV, el prior deja de mencionarse, dato que nos lleva a sospechar que la comunidad masculina se ha ido achicando, si bien se sabe que el monasterio de Vega fue duplice durante toda la Edad Media (63). La riqueza espiritual de este convento, la cantidad y calidad de las monjas que lo habitaban (su numero trepaba a cuarenta y eran muchas de estirpe noble) y los bienes que poseia fueron los motivos esgrimidos por el pontifice Alejandro VI para elevarlo al rango de abadia, nombrando a Catalina Jufre abadesa del mismo (64).

Luego podemos, sin hesitar demasiado, decir que Santa Maria de Vega gozo durante la Edad Media de la holgura que le proporcionaba su patrimonio, de la proteccion y generosidad de los monarcas (65), de la celebridad que irradiaba, cuya consecuencia fue la atraccion ejercida a los laicos; disfruto ademas de una tranquilidad solo interrumpida por algun conflicto de jurisdiccion (66). Sus religiosas, pues, han debido transitar la vida conventual sin demasiados sobresaltos. Ademas, si bien dependian de la casa madre, el monasterio de Vega consiguio la exencion total de la jurisdiccion episcopal, lo que le permitio disponer de autonomia frente al obispo (67).

No parece este cenobio haber sufrido el "desconcierto cultural" que padecieron los monasterios benedictinos a partir del siglo XIII, de que habla Javier Pena Perez (68); y, respecto a la situacion de la mujer frente al hombre, pudieron sus religiosas saborear las delicias de una notable preeminencia, especialmente la priora, en su posicion de mando frente a la doble comunidad.

Poder femenino que tambien se puede observar en el monasterio de Gradefes, sito en Leon, en la zona del Bierzo, alejado como lo queria el Cister de los centros urbanos (69). Fundado en el ano 1168 por miembros de la familia Traba (70), respondia a ese intenso fervor religioso que hizo eclosion durante todo el siglo XII y que se plasmo en la nueva reforma de la orden benedictina comenzada en Citeaux y proseguida en Clairvaux (71).

Como es natural, las familias promotoras del Cister tuvieron otras motivaciones que las puramente espirituales, aquellas relacionadas con la perpetuacion del linaje, con el dominio ejercido sobre los monasterios creados (72), con ciertos fines que podriamos llamar funcionales, como fue la instalacion en ellos de las mujeres de sus familias. Pero durante mucho tiempo se ha dado a estos elementos, aislados del aspecto espiritual, una casi total preeminencia y eso seria simplemente ignorar el contexto cultural de los siglos medievales, el valor de lo sagrado, el deseo ardiente de la salvacion eterna, el terror al juicio divino y a la eventual condena en el mas alla. ?Que mejor forma de asegurarse la vida beatifica que pertenecer a una comunidad de oracion y con una senda enderezada hacia la perfeccion? ?Que mejor reaseguro que la dotacion o la fundacion de un monasterio? Creaciones que quedaban naturalmente en manos de la aristocracia y de los nobles, cuya riqueza permitia semejante empresa. ?Tratabase de un comercio con la divinidad? Se ha hablado del don y del contradon, conforme a lo expresado en su momento por Mauss, que Anita Guerreau-Jalabert se ha encargado de matizar y puntualizar, reafirmando que la caridad es amor a Dios y a los hombres, y sosteniendo que los dones materiales no se hacian a los monasterios sino a Dios, cuya consecuencia seria la gratuidad, tanto en la donacion humana como en la retribucion, efecto de la gracia divina (73). Sin embargo, al efectuar el don a favor del monasterio, el cristiano se ligaba de manera espiritual a esa comunidad, formaba parte del universo monacal, compartia las oraciones, las preces por sus difuntos; y todo ello constituia una riqueza invalorable en el orden de la caridad, tanto para si mismo como para la comunidad religiosa a la que estaba destinada la ofrenda. Correspondencia entre vivos y difuntos que se llamo comunion de los santos.

Luego, esta comunidad de bernardas situada en ese bello marco natural, compuesta por mujeres de la aristocracia destinadas al servicio de Dios, en pocos anos se veria enriquecida notablemente gracias al accionar de una de sus abadesas, Teresa Petriz, perteneciente a la familia de los fundadores (74), rectora de la comunidad de religiosas de Gradefes desde el ano 1170 hasta el 1186. Durante los dieciseis anos de su abadiato mostro singulares dotes para ampliar el dominio del monasterio, periodo en el que recibe 21 donaciones (75), realiza 29 compras (76), concede un fuero (77), funda la iglesia de Santa Maria de Gradefes (78), realiza dos permutas (79) y un empeno (80). Si se analizan la alternancia de las donaciones y las compras, da la sensacion de que, ante la ausencia de donaciones, la abadesa se empenaba en realizar adquisiciones de bienes inmuebles.

Este fervor en la ampliacion del dominio podria descubrimos cierta psicologia del personaje: un afan de riqueza, en este caso de tierras, una demostracion de su autoridad como senora de vasallos, y cierta tendencia hacia la belleza, que se manifiesta en la ereccion de la iglesia de Santa Maria de Gradefes, cuya piedra fundacional se conserva en marmol. De este modo, la abadesa no solo respondia a las necesidades rituales de la comunidad monastica sino que en cierto modo reconocia el deber de alabar al Senor mediante la construccion de una magnifica iglesia, signo de la opulencia que tendrian los edificios del Cister, dejado atras el impetu inicial de sobriedad y despojo (81).

Con la lectura de estos documentos se vislumbra tambien el ejercicio del poder por parte de dona Teresa, poder de administracion del dominio monastico, de compra y venta de heredades, de recibir y aceptar donaciones, esto es, de enriquecer al monasterio, cuyas monjas, provenientes de las altas capas de la sociedad, compartian con ella cierto grado de poder ya que conservaban y administraban sus patrimonios personales (82), a pesar de las

limitaciones impuestas por el Cister. Poder y poderes cuyo ejercicio se dio en maximo grado en la abadesa del Real Monasterio de las Huelgas de Burgos (83).

A modo de conclusiones. Se puede afirmar que la vida en los cenobios femeninos elegidos ha sido placentera para las sanctimoniales que profesaban en ellos. Se ha dicho-y el imaginario colectivo aun asi lo percibe-que la vida conventual es austera, opaca, limitada y limitante, que las monjas-salvo aquellas que saltean las normas-no conocen el placer, son mujeres frustradas y, por ende, malhumoradas, tristes y melancolicas, y muchas veces impulsadas o empujadas a tomar el velo.

Esta imagen no se adecua a la vida conventual de la Edad Media: ?empujadas a tomar el habito? Es posible que algunas postulantas jovenes lo fueran, que sus padres decidiesen por ellas, que suave pero firmemente las condujeran al convento; pero aquellas mujeres nobles, ricas, muchas de ellas viudas o separadas, con una agradable vida por delante, ?por que habrian de entrar en el convento si este era lugar de tristeza y opresion?

En la esfera de la representacion, el ambito de lo sagrado configuraba un espacio que podia proporcionar un modo de vida que se ajustaba a los deseos de muchas. Para algunas seria el lugar de la libertad, de la emancipacion del poder paterno o marital; para otras vendria a ser el ambiente adecuado para ejercer ciertas actividades, las administrativas, las economicas, y aun las intelectuales. Por otra parte, no hay que menospreciar en el marco de la sociedad medieval el elemento religioso, el deseo de una vida de recogimiento, de oracion, que llevaria a un estado de perfeccion y de acercamiento a Dios, mediante el ejercicio de la caridad con los mas necesitados. Prosperidad material y riqueza espiritual en sus amplias acepciones lograban dar a la vida conventual un atractivo que justifica el alto numero de monjas diseminadas por los tambien numerosos cenobios en la tierra leonesa. Vida gratificante y gratificada por las innumerables tareas que proporcionaba la riqueza de los monasterios. Podemos imaginar el orgullo de las monjas al contemplar la grandiosidad de las construcciones, el placer de saberse estimadas y valoradas, la vanidad emanada de la alta consideracion social de que gozaban y el invalorable atributo de algunas de ellas de poder predicar y aun confesar (84).

No todo fue tan gozoso. Las religiosas pasaron momentos de inseguridad, de ataques a sus conventos, de miedo ante los magnates que trataron en repetidas ocasiones de acaparar tierras, jurisdicciones y rentas en los duros momentos de la peor crisis del medioevo. Vieron sus rentas mermar, vivieron furiosos ataques a sus posesiones, sufrieron el embargo de sus rentas, padecieron la codicia de clerigos y laicos; y el temor, el miedo o la resignacion ante los hechos consumados o a consumar las obligaron a rendirse ante esa vieja institucion que tomarla relieve en los ultimos siglos medievales, que, acuartelada en los monasterios, apremiaba a las religiosas a someterse al poder de los encomenderos, dependencia esta que superaba ampliamente la de aquellos otros poderes monacales o eclesiasticos. Riqueza y pobreza que en sus distintos grados y aspectos convivieron o se sucedieron en la vida conventual de los monasterios femeninos leoneses. Ricas las monjas, hubieron de cohabitar con aquellos que de una u otra forma se arrimaban al centro monastico.

El pobre-imagen de Cristo-se encarnaba en el huerfano, el peregrino, el enfermo al que se le debia atender; y el donado que se entregaba al cenobio, el campesino que habitaba el dominio, obligado a pedir muchas veces la redencion de impuestos-si mala cosecha habia-, carente de proteccion frente a los destrozos de las guerras, requeria el apoyo de la senora del lugar para la defensa ante los tribunales, al imponer los lazos feudales la proteccion del vasallo y de su familia.

SUSANA ROYER DE CARDINAL

Fundacion para la Historia de Espana

(1) "Que le Moyen Age, contrairement h ce que l'on croit, fut la premiere epoque de l'histoire oS les femmes atteignirent un remarquable degre d'emancipation sociale et culturelle, et commencaient a poser les bases de ces revendications de parite et d'egalite qui sont encore l'objet de batailles...", BERTINI, E, CARDINI, E, FUMAGALLI, M. T., BROCCHIERI, B., Les femmes au Moyen Age, Paris, Hachette, 1991. Introduccion por FERRUCCIO BERTINI, p. 8.

(2) IRADIEL, P., "Ego...considerans me devenisse ad maximam penuriam et inopiam." "Mecanismos de promocion y pobreza de la burguesia urbana", Ricos y pobres: opulencia y desarraigo en el Occidente medieval, Estella, XXXVI Semana de Estudios Medievales, 2009, p. 280.

(3) "Dejacion voluntaria de todo lo que se posee y de todo lo que el amor propio puede juzgar necesario, de la cual hacen voto solemne los religiosos el dia de su profesion". La cuarta acepcion es "el escaso haber de la gente pobre ".

(4) SAN BENITO, La Regla de los Monjes. Victoria, Buenos Aires, ECUAM, 1996.

(5) Anade que "pues cuando se recibe a ricos, el mismo temor que inspiran induce a respetarlos", cap. LV, 15.

(6) Cap. XXXIII. "En el monasterio se ha de cortar radicalmente este vicio. Que nadie sepermita dar o recibir cosa alguna sin mandato del abad, ni tener en propiedad nada absolutamente, ni libro, ni tablillas, ni pluma, nada en absoluto, como a quienes no les es licito disponer de su cuerpo ni seguir sus propios deseos. Todo lo necesario deben esperarlo del monasterio... Y que todas las cosas sean comunes a todos ...'" En el cap. LV se prohibe tener vestido o cama propia.

(7) Mas tarde se retoma esta prohibicion en el Libellus a regula Sancti Benedicti Subtractus; las religiosas confirman lo escrito por San Benito y prohiben tener algo propio: "quod non debent proprium aliquod habere sorores". LINAGE CONDE, A., "Una regla monastica riojana femenina del siglo X: el Libellus a regula Sancti Bnedicti subtractus". Acta Salmanticensia 14, Universidad de Salamanca, 1973, p. 46.

El Capitulo General del Cister del ano 1219 vedo a las monjas tener bienes propios. BOUTON, J. de la C, Les moniales cisterciennes, Grignan, 1966, p. 69, citado por COELHO, M. F., Expresiones del poder feudal: el Cister femenino en Leon (siglos XII y XIII), Universidad de Leon, 2006, p. 147; autora que sostiene que en Espana se permitio a las monjas conservar sus patrimonios individuales. En cambio, Hildegarda de Bingen, en su explicacion de la regla de San Benito, omite referirse a este topico. Hildegard of Bingen, Explanation of the rule of Benedict, with an essay by Jo Ann McNamara, Toronto, Peregrina Publishing Co., 2000.

(8) KENETING, E., "Les pouvoirs des abbesses dans les couvents de femmes de la Congregation de Bursfeld", Les religieuses dans le cloitre et dans le monde, C.E.R.C.O.R., Universite de Saint-Etienne, 1994, p. 234.

(9) LINAGE CONDE, A., San Benito y los benedictinos, Tomo II, La Edad Media, Braga, 1992, p. 507.

(10) Pacaut destaca que las principales virtudes benedictinas residen en la obediencia, la humildad, la piedad y el silencio. PACAUT, M., Les ordres monastiques au Moyen Age, Paris, Armand Colin, 2009, pp. 33-34.

(11) Continuadoras sus monjas de las religiosas de San Pelayo a quienes la infanta dona Sancha, junto a su hermano, el emperador Alfonso Vil, habia obligado a trasladar en el ano 1143.

(12) En el siglo XII, a partir del traslado de las monjas, la Corona les cede diversos bienes. En la Coleccion Documental de este monasterio figuran seis donaciones entre los anos 1151 y 1199, sin contar el regalo de la infanta Elvira, hija de Fernando I, en el ano 1093. Doc. 1. En el ano 1151, la infanta Sancha, hermana de Alfonso Vil, dona el monasterio de Grecisco, tal vez el bien mas importante recibido por las religiosas, doc. 21. Fernando II de Leon les da la heredad de Santiago, sita en Vega de Infanzones, doc. 35, ano 1174; ademas les dona una heredad real sita en este mismo lugar, doc. 55, ano 1184, y cede lugares en Pereda y Peredilla de Gordon, doc. 65, anos 1157-1188. Alfonso IX otorga a Carbajal el lugar de Serna del Vado en Salamanca con todo su haber, doc. 72, ano 1194. DOMINGUEZ SANCHEZ, S., Coleccion documental del monasterio de Santa Maria de Carbaja! (1093-1461), Leon, Centro de Estudios e Investigacion "San Isidoro", 2000.

(13) Alfonso IX exime repetidamente a Carbajal y a sus vasallos de pagar todo tributo real, en compensacion de los danos ocasionados al convento por la perdida de 50 yugadas pertenecientes al monasterio sitas en Villacelama, que Fernando Il de Leon habia entregado a Mansilla de las Mulas. DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op.cit, docs.75, ano 1196 y 81 ano 1201.

(14) El Rey Alfonso IX da al convento y a las religiosas de Carbajal los diezmos de todos los frutos de los cilleros y del ganado de la condesa Elvira. DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op.cit., doc. 77, ano 1199.

(15) GAP, CIA COLOMBAS, San Pelayo de Leon y Santa Maria de Carbajal. Biografia de una comunidad femenina, Zamora, Monte Casino, 1982, p. 104.

(16) "J'ai 1'impression que, compares aux communautes d'hommes, les couvents feminins n "etaient pas tres richement dotes". HOLDSWORTH, C., << Les religieuses et leur action sur la societe medievale >>, Les religieuses dans le cloitre.... op. cit., p. 676. SVEARS, V. G., Leadership in Medieval English Nunneries, Woodbridge, The Boydell Press, 2005, p. 14.

(17) ROYER DE CARDINAL, S., "Entre el afecto y la desazon: las relaciones de las religiosas de Carbajal con su entorno", Fundacion, Buenos Aires, Fundacion para la Historia de Espana, 2002-2003, PO. 33-47.

(18) El monasterio ha de realizar una venta permuta en razon de su incapacidad de cobrar por falta de procuradores para iniciar las demandas, "demandas et cosas mucho arruinadas et enayenadas en duenas et en caualleros et en otros ommes poderosos...". DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op. cit., doc. 202, ano 1287.

(19) DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op. cit., doc. 208, ano 1306; doc. 216, ano 1328; doc. 226, ano 1336.

(20) DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op. cit., doe. 239, ano 1354.

(21) En el ano 1332 se efectua la venta de los bienes pertenecientes a una monja profesa en Carbajal, al monasterio de Gradefes, para paliar la carencia de viveres de Carbajal. BURON CASTRO, T., Coleccion documental del monasterio de Gradefes, II (1300-1899), Leon, Centro de Estudios e Investigacion "San Isidoro", 200, doc. 628.

(22) DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op. cit., doc. 235, ano 1342.

(23) GUERRERO LAFUENTE, M. D., Historia de la ciudad de Benavente en la Edad Media, Benavente, 1983, aporta datos sobre este tema y acerca de la personalidad del duque don Fadrique, pp. 105-109.

(24) Carta de Juan I al duque de Benavente reprochandole tener en encomienda, contra la voluntad de la abadesa y de sus religiosas, el monasterio de Carbajal. SUAREZ FERNANDEZ, L., Historia del reinado de Juan I de Castilla, Tomo II, Registro documental, Madrid, Universidad Autonoma, 1982, doc. 190, diciembre de 1380, p. 315.

Este mismo Monarca ratifica la sentencia dictada por Pedro Lopez de Ayala y otros ilustres doctores de la Audiencia, en la que se ordenaba a don Fadrique dejar la encomienda forzada del monasterio de Carbajal. DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op. cit., doc. 250, ano 1380.

(25) Bonifacio IX encarga al arcediano de Saldana revocar los contratos de cesion de bienes que ocultaban usurpacion de propiedades, rentas y jurisdicciones. DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op. cit., doc. 262, ano 1394.

(26) No se sabe a ciencia cierta el ano de su fundacion. Dominguez Sanchez estima que a mediados del siglo XI ya estaba constituido. DOMINGUEZ SANCHEZ, S., Coleccion documental medieval de los monasterios de San Claudio de Leon, Monasterio de Vega y San Pedro de las Duenas, Leon, Centro de Estudios e Investigacion "San Isidoro", 2001, p. 407.

(27) "El acercamiento a Cluny supuso para Sahagun la adopcion de la reforma cluniacense, pero con caracteres extremadamente peculiares, que cabe interpretar como fruto de la proteccion regia y que precisamente por ello resulto especialmente beneficiosa, colocando la abadia en situacion de administrar otros monasterios sin tener que depender de uno superior". Y agregan los autores que Sahagun, "en ningun momento dependio de Cluny; por el contrario, al obtener de Gregorio VII la exencion de toda jurisdiccion civil, le permitio convertirse en el paralelo de Cluny en Espana ". PEREZ GIL, J., SANCHEZ BADIOLA, J. J., Monarquia y monacato en la Edad Media peninsular: AIfonso VI y Sahagun, Universidad de Leon, 2002, pp. 105-107.

(28) GARCIA DE CORTAZAR, J. A., "Los monasterios del reino de Leon y Castilla a mediados del siglo XI: un ejemplo de seleccion de las especies". Monjes y monasterios hispanos en la Alta Edad Media, Aguilar de Campoo, Fundacion Santa Maria la Real, 2006, p. 274.

(29) Conforme a lo expresado por Linage, San Pedro de las Duenas fue donado por Alfonso VI y por Roberto, abad de Sahagun, a Urraca, "'a fin de someterse a las mismas costumbres del maius'. LINAGE CONDE, A., Los origenes.... op. cit., tomo II, p. 954.

(30) Velazquita dona el barrio denominado Insano del lugar de Villafilal, DOMINGUEZ SANCHEZ, S., Coleccion documental medieval de los monasterios de San Claudio de Leon, Monasterio de Vega y San Pedro de las Duenas, op. cit, doc. 3, ano 1094, pp. 422-423.

Urraca cede al monasterio 20 solares poblados y otros bienes en Mazuecos de Valdeginate pro anima, doc. 4, ano 1103, p. 423; Godina Garcia regala a San Pedro de las Duenas y a su abadesa Urraca la iglesia de San Justo en Galleguillos de Campos, cede tambien diezmos y otras posesiones, doc. 5, ano 1103, p. 424. La abadesa Urraca junto a sus hermanas entregan sus posesiones situadas en los monasterios de San Martin de la Fuente y Santa Maria de Piasca, doc. 6, ano 1107, pp. 424-425. La infanta dona Sancha, hija de la Reina Urraca y de Raimundo de Borgona, dona al monasterio y a su abadesa, Mayor Jimenez, a la priora Teresa y al prior Martin, una heredad sita en Grajal de Campos, doc. 8, ano 1121, pp. 426-427. La misma infanta, tres anos mas tarde, regala a esta comunidad femenina la iglesia de Santa Maria, situada en Grajal de Campos, doc. 9, ano 1124, p. 428. La hermana de Alfonso IX, dona Sancha, realiza una donacion al monasterio, doc. 12, ano 1126, p. 432. La condesa Estefania y sus hijas hacen una permuta con el monasterio, doc. 22, ano 1175, pp. 447-449.

Las donaciones masculinas se reducen a la del conde Gutierre Alfonso, el cual en el ano 1048 cede diversos bienes al monasterio de San Pedro de las Duenas, doc. l, pp. 419-420; (hay que senalar que este documento ha sido rechazado por algunos paleografos como inautentico--Escalona--y cronologicamente inexacto--Fernandez Caton); y a la donacion de Alfonso VIl, quien junto a su hermana Sancha y a sus hijos Sancho y Fernando cede a nuestro cenobio la propiedad de San Pedro de la Vega, doc. 19, ano 1156, pp. 441-442. En el siglo XIII, Juan Femandez regala un solar, una tierra y cuatro vinas en el lugar de Valfartiel, doc. 53, pp. 493-494.

(31) DOMINGUEZ SANCHEZ, S., San Pedro de las Duenas, op. cit., doc. 14, ano 1131, p. 434.

(32) Ibidem, doc. 23, ano 1191, pp.450-451.

(33) Ibidem, doc. 17, ano 1137, pp.437-438.

(34) Ibidem, doc. 24, ano 1198, pp. 453-454.

(35) En el fuero dado por Gutierre, abad de Sahagun, al lugar de San Pedro de las Duenas, se leen las eonfirmaciones de la abadesa Maria Petri; la priora Domna Stephania; Mioro, cellaria: Miasol, bodeguera. A esta firmas se anaden las de las "infantes", es decir, las ninas que se alojaban en el convento para su educacion: Maria Garsia, Sancia Aldonza, Elvira, Marina Roderici, Maior Bueso, doc. 21, ano 1167, p. 446.

(36) En la primera columna de la escritura figuran como confirmantes: Domna Maria, prioriza; Domna lusta Garciaz, Domna Maria Fernandiz, Domna Columba Stephaniz y Domna Urracha Uelaz. Doc. 14, ano 1131, p. 434.

(37) Solo dos documentos la mencionan: el del ano 1219, cuando Fernando III toma al monasterio bajo su proteccion, doc. 30, p. 462-463, y la escritura de compra por parte del monasterio de unos solares, doc. 37, ano) 1249, p. 469.

(38) ROYER DE CARDINAL, S., "En tomo a un documento del monasterio femenino de San Pedro de las Duenas (1210); algunas facetas de la vida comunitaria', Fundacion, Buenos Aires, Fundacion para la Historia de Espana, 2009, CD-ROM.

(39) Tales como las frecuentes escapadas fuera del recinto del monasterio, DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op. cit., doc. 39, pp. 470-475. Tomo de la traduccion ordenada por Alfonso X en el ano 1253.

(40) En Marcigny, primer monasterio femenino cluniacense, tan parecido en muchos aspectos al aqui estudiado, el prior claustral aparece primero en las actas. RACINET, Ph., "Les moniales dans I'Ordre de Cluny", Les religieuses, op. cit., p. 202.

(41) Prohibicion de vender, empenar, cambiar sin licencia del abad de Sahagun y de la abadesa y del convento de San Pedro. Esto no se cumplira del todo ya que en un documento posterior a la fecha de la concordia, se lee que el prior Alfonso y la priora Urraca Rodriguez permutan determinados bienes. DOMINGUEZ SANCHEZ, S., Los monasterios.... op. cit., doc. 50, ano 1293, pp. 491-492.

(42) Asi, esta facultado por esta concordia de nombrar, junto a la abadesa, el merino de la villa de San Pedro; puede ademas designar mayordomos y establecer el monto de las "calonas".

(43) Maria Echaniz Sans, al recoger la opinion de antropologas norteamericanas, sostiene que en los periodos historicos con poderes menos estructurados, de relaciones mas fluidas, las mujeres se hacen protagonistas de su propia historia y que, a partir del siglo XII, se nota una reduccion del papel desempenado por ellas, que coincidiria con una mayor institucionalizacion de la Iglesia. ECHANIZ SANS, M., Las mujeres en la Orden Militar de Santiago en la Edad Media, Salamanca, Junta de Castilla y Leon, 1992.

(44) En Marcigny se restringe el acceso de oblatas a fines del siglo XII, posiblemente por problemas economicos o falta de recursos alimentarios. RACINET, Ph., op. cit., p. 203. La coincidencia con San Pedro de las Duenas se remite solo a este aspecto, ya que la abundancia de viveres que poseia el monasterio no pudo ser la razon de esta restriccion; habria que considerar otros motivos que trascienden los economicos.

(45) La clausura, aunque deseada y promovida, no se hara efectiva durante el medioevo, tampoco a raiz del decreto Periculoso de Bonifacio VIII. A fines de la Edad Media se observa una pronunciada tendencia a valorizar la vida contemplativa que se une al voto de clausura y a la reclusion detras de los muros. L'HERMITE-LECLERCQ, P., "Les pouvoirs de la superieure au Moyen Age", Les religieuses..., op. cit., p. 183. En Espana, la reforma de los Reyes Catolicos y la adhesion a la Congregacion de Valladolid supondran para las monjas benedictinas acatar la clausura.

(46) La Reina Urraca pacta con el abad de Sahagun los beneficios derivados de la acunacion de moneda: un tercio seria para el abad, un tercio para la Reina y un tercio para las religiosas de San Pedro de las Duenas. FERNANDEZ FLOREZ, A., Coleccion diplomatica del monasterio de Sahagun, IV, (1110-1199), Leon, Centro de Estudios e Investigacion "San Isidoro', 1991, doc. 1196, ano 1116, pp. 46-48.

(47) DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op.cit., doc. 30, ano 1219.

(48) Ibidem, doc. 49, ano 1293.

(49) La Reina Urraca, junto con el conde Rodrigo Gonzalez y sus hijas habidas de su mujer Sancha, hija del emperador Alfonso, dan a la condesa Agnes "et a beate Dei genitrice Marie de Fonte Hebraldi ... illo monasterio prenominato Ueiga, cum omni sua beneficia, uillas populatas siue prop populare; ualdebron, ualdespino, Uigilius, Uilleaeza, luuarella, Uillarazmiel, Uillaxain, Perales, Snaeti jaeobi, Uessadas ... pro remedio animarum nostrarum et parentorum nostrorum". DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op.cit., Monasterio de Vega, doc. 33, pp. 147-148.

(50) LONGERE, J., "Robert d'Arbrissel predicateur", Robert d'Arbrissel et la vie religieuse dans l'ouest de la France, Actes du Colloque de Fontevraud, decembre 2001, edites par J. Dalarun, Tumhout, Brepols, 2004, pp. 87-104.

(51) Fontevraud se organizo en torno a cuatro edificios que albergaban a gente de diferente origen y condicion: el Gran Monasterio destinado a las religiosas (albergaria a mas de 300), San Lazaro para los leprosos, La Magdalena para las prostitutas y en San Juan vivia la comunidad masculina. PRIGENT, D., "Fontevraud au debut du XIIeme siecle', Robert d'Arbrissel op. cit., pp. 258-259.

(52) Baudri de Dol, citado por WILKINSON, M. M., "The juridical position of conversae in the late eleventh and early twelfth centuries: the nuns of Fontevraud and Marcigny", Les religieuses ..., op. cit., p. 722.

(53) Y pertenecientes a clanes aristocraticos de la region. TATI, F. O., "St Lazare, Fontevraud, Jerusalem", Robert d'Arbrissel, op. cit., p. 232.

(54) "ce que nous serions tentes de voir comme une trahison, etait en ce XIIe sidcle, vecu comme un accomplissement", DALARUN, J., "Fortune institutionnelle, litteraire et historiographique de Robert d'Arbrissel", Robert d'Arbrissel, op. cit., p. 304.

(55) Ibidem, p. 304. No todos coinciden con Dalarun. Sally Thompson estima que se trata de una profunda contradiccion en Roberto de Arbrissel. THOMPSON, S., Women religious. The founding of English nunneries after the Norman Conquest, Oxford, Clarendon Press, 1991, p. 118.

(56) Privilegium de Incencio III, DOMINGUEZ SANCHEZ, S., Coleccion documental medieval, op. cit., Monasterio de Vega, doc. 84, afio 1201, pp. 209-214. Hildegarda de Bingen se expresa en los mismos terminos.

(57) Linage duda de que la valoracion de la mujer sea excepcional en las "mentalidades mas hondas" y cita a San Bernardo. En cuanto al amor cortes, Bezzola sostiene que este amor no tiene origen en la latinidad clasica o en la medieval profana ni en el mundo arabe sino en el cristianismo y en el culto a la Virgen Maria; asi, afirma que la eclosion del amor cortes se debe a la influencia de Roberto de Arbrissel sobre el duque de Aquitania y conde de Poitou, Guillermo IX. LINAGE CONDE, A., "Algunas manifestaciones <<feministas>> del monacato medieval". Mujeres del absoluto. El monacato femenino. XX Semana de estudios Monasticos, Studia Silensia, XII, Silos, 1986, p. I 11. Ademas, la literatura mistica denota la influencia del amor cortes: las beguinas que viviran en el siglo XIII, siguiendo en muchos aspectos a San Bernardo y a Hugo y Ricardo de San Victor, conllevan el "misticism of love and misticism of Being", en el que se da la supremacia del amor sobre el intelecto. ZUM BRUNN, E., & EPINEY-BURGARD, G., Women mystics in Medieval Europe, New York, Parangon House, 1989. Introduction jxxv-jxxix.

(58) BAHR, C., "Gontrodo Petri y la fundacion de Santa Maria de Vega de Oviedo: tendencias foraneas en una sociedad aislada", 2das Jornadas. Conociendo a Hildegarda de Bingen", Facultad de Filosofia y Letras, Universidad Catolica Argentina, Buenos Aires, 2005, en CD-ROM.

(59) "... producto tipico de nuestra propia tradicion monastica, ya que el es uno de los rasgos que la caracterizan y le dan su propio acento y matiz dentro de la historia del monaquismo occidental". LINAGE CONDE, A., "Los monasterios duplice en la Alta edad Media", AHDE, Tomo XXX, Madrid, 1960, p. 50. Del mismo autor, "La tardia supervivencia de los monasterios dobles en la Peninsula iberica", Studia Monastica. vol. 32, 1990, fase. 2, pp. 363-379. RODRIGUEZ CASTILLO, H., Los monasterios duplices en Galicia en la Alta Edad Media, A. Coruna, Toxosoutos, 2006. LAGUNAS, C., Abadesas y clerigos. Poder, religiosidad y sexualidad en el monacato espanol. Siglos X-XV, Lujan, Universidad de Lujan, 2000.

(60) Una tia de Fernando II, Mafalda, formaba parte de la comunidad monastica.

(61) Antes de la cesion a Fontevraud, el monasterio de San Andres y San Cristobal solo recibio seis donaciones en los aproximadamente 160 anos de su existencia, en tanto el monasterio fontevrista acepto 21 donativos en menos de un siglo (del 1125 al 1212).

(62) DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op.cit. Monasterio de Vega, El presbitero Esteban se entrega a Dios y a Santa Maria de Vega donando sus bienes presentes y futuros, doc. 43, ano 1141, pp. 158-159. Cipriano Martinez se ofrece al monasterio de Vega, que presiden la priora Emma, el prior Nicolas y la abadesa Mafalda de Fontevraud, donando cuantiosos bienes, doc. 46, ano 1150, pp. 162-163; Justa Perez y sus hijos se entregan al monasterio de Vega con sus bienes sitos en Marialba y Alija de la Ribera, doc. 47, ano 1150, p. 164; Velasquita Pelaez lo hace con consentimiento de sus hijos, doc. 50, ano 1151, pp. 167-168; Sancha Fernandez, aconsejada por sus hermanos, se ofrece al monasterio de Fontevraud, presidido por la abadesa Mafalda, y a su filial, el monasterio de Vega, y entrega totam meam hereditatem quam habeo in Uilla Eza, doc. 51, ano 1153, pp. 169-170; Garcia Guillermo y su mujer, Sol Dominguez, son recibidos como familiares del monasterio de Vega, del que recibiran vestido, calzado, comida y bebida, habiendo donado 12 tierras y 13 vinas en Villabaruz de Campos, doc. 75, ano 1176, pp. 198-200; Oro Perez se ofrece a nuestro monasterio entregando diversos bienes para el vestuario del mismo, doc. 77, ano 1178, pp. 202-203.

(63) Asi lo afirma en la introduccion al Monasterio de Vega, DOMINGUEZ SANCHEZ, S., op. cit., p. 91.

(64) Litterae executoria dada en San Pedro, Roma, el 17 de mayo de 1499, doc. 221, pp. 352-354.

(65) En el siglo XV, Juan II entrega a este cenobio 71,5 florines de juros de heredad equivalentes a 5005 mrs., situados en las alcabalas del lugar del Monasterio de Vega, doc. 208, ano 1444, p. 343, confirmado al ano siguiente, doc. 209, ano 1445, p. 344 y ratificado tanto por Enrique IV, doc. 215, ano 1454, p. 347, como por los Reyes Catolicos, doc. 218, ano 1483, p. 349.

(66) Con el concejo de Mayorga tuvo el monasterio de Vega algunos desacuerdos, pues aquel pretendia obligar a los vecinos del lugar de Santa Maria de Vega a pagarles tributo, doc. 171, ano 1341, p. 321; doc. 183, ano 1351, p. 328; doc. 195, ano 1374, p. 334. En el ano 1378 hubo forzamiento de puertas por parte de los vecinos de Mayorga, quienes no aceptaban la jurisdiccion del monasterio sobre ese lugar, doc. 198, p. 336. En el ano 1443 el conflicto se reduce a problemas de pasto, doc. 207, p. 342.

(67) DOMINGUEZ SANCHEZ, S., "El monasterio de Vega: de los origenes altomedievales a la Edad Moderna", Fundadores, fundacionesy espacios de vida conventual, Universidad de Leon, 2005, p. 32.

(68) PENA PEREZ, F. J., "Las paradojas de la vida monastica en la Edad Media: Santo Domingo de Silos (1200-1512)", Silos, un milenio, Actas del Congreso Internacional sobre la abadia Santo Domingo de Silos, II, Historia, Studia Silensie, XXVI, Burgos, 2003, p. 270.

(69) Aunque muchos de estos monasterios pusieron un pie en la ciudad. GRELOIS, A., "Presence cistercienne dans les villes du Midi: un investissement limite?" Moines et religieux dans la ville (XIIe-XVe siecle), Cahiers de Fanjeaux 44, Toulouse, 2009, pp. 176-182.

(70) ALONSO ALVAREZ, R., "Los promotores de la Orden del Cister en los reinos de Castilla y Leon: familias aristocraticas y damas nobles". Anuario de estudios medievales, vol. 7, Barcelona, CSIC, 2007, p. 669.

(71) LECLERCQ, J., "Cisterciennes et filles de St. Bernard", Studia Monastica, vol. 32, 1990, p. 142.

(72) DIAGO HERNANDO, M., "La tutela nobiliaria sobre los monasterios benedictinos castellanos en la baja Edad Media", Hispania Sacra 13, 2004. MARTINEZ SOPENA, "Monasterios particulares, nobleza y reforma eclesiastica en Leon entre los siglos XI y XII", Estudios de historia medieval en homenaje a Luis Suarez Fernandez, Valladolid, 1991.

(73) GUERREAU-JALABERT, A., "Caritas y don en la sociedad medieval occidental", Hispania, 204, vol. LX/1, Madrid, CSIC, 2000, pp. 28-61.

(74) El Cister femenino fue promovido en Espana por mujeres de la realeza y de la alta nobleza: Sancha, hermana de Alfonso VIII, restaura San Miguel de las Duenas, dona una espina de la cruz al monasterio que se llamara de la "Santa Espina"; Teresa, mujer de Alfonso IX, fundara en 1229 Villabuena. Encontramos a Estefania Ramirez en Carrizo, a Maria Nunez en Otero de las Duenas, etcetera, y el Real Monasterio de las Huelgas de Burgos, creado por Alfonso VIII, a instancias de su mujer, Leonor Plantagenet.

(75) BURON CASTRO, T., Coleccion documental del Monasterio de Gradefes. T.I (1054-1299), Leon, Centro de Estudios e Investigacion "San lsidoro", 1998. Doc.: 106, y 107, ano 1170; doc. 110, ano 1171; del ano 1172, docs. 111, 112 y 113; docs. 117, 118 y 119 del ano 1173; docs. 129 y 130 del ano 1176, del ano 1176, docs. 129 y 130: docs. 137 y 138 del ano 1178; doc. 141, ano 1180, doe.157 y 171 del ano 1182. Del ano 1183 los docs. 173 y 177, doc. 180, ano 1184 y confirmacion de la donacion de Alfonso VIII y de su mujer dona Leonor, doc. 187, ano 1185.

(76) De estas, 9 operaciones se realizan durante el ano 1181 y 8 durante el ano que le sigue.

(77) A la villa de Quintanilla del Paramo, segun el modelo de Sahagun, doc. 116, ano 1173.

(78) Doc. 176, ano I 183.

(79) Docs. 164 y 165, ano 1182.

(80) Doc. 176, ano 1183.

(81) MARTIN AUSON, M. L., "El tesoro sagrado de los monasterios cistercienses hispanos; entre la austeridad y la opulencia", Monasterios cistercienses en la Espana medieval GARCIA DE CORTAZAR, J. A., TEJA SUSO, R., (coord.), Aguilar de Campoo, Fundacion Santa Maria la Real, 2008, p. 186.

(82) Doc. 564, ano 1302, Gradefes, op. cit., Tomo II, p. 55. La entrega de la dote para las postulantas comenzara a partir del siglo XIII. COELHO, M. F., Expresiones del poder feudal ..., op. cit., p. 143.

(83) BOUTON, J. de la C., "Les abbesses cisterciennes", Les religieuses ..., op. cit., p. 192.

(84) MARINO VEIRAS, D., "La influencia espiritual, fiscal y financiera en la economia de los monasterios de la rama femenina del Cister en los reinos de Leon y Castilla (1160-1260)", Monasterios cistercienses, op. cit., p. 119.
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Author:Royer De Cardinal, Susana
Publication:Cuadernos de Historia de Espana
Date:Jan 1, 2011
Words:10805
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