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Republicanismo y revolucion en el pensamiento de Cecilio Acosta.

Introduccion

La circunstancia del Bicentenario del natalicio de Cecilio Acosta (1818-2018) nos permite aproximarnos a la obra de este gran humanista venezolano. Afortunadamente, su obra esta recopilada en dos volumenes por la Fundacion La Casa de Bello, lo que hace facil la consulta de sus escritos. Esta fortuna no la disfrutan muchisimos escritores nacionales. Revisaremos de manera sistematica y exhaustiva toda su produccion escrita: sus escasos libros, los folletos, la abrumadora hemerografia y el intercambio epistolar. Intentaremos una valoracion historica y politica de sus trabajos, en especial aquellos que versan sobre el tema de la Republica y la idea de Revolucion. Lo ubicaremos en su contexto economico, social, politico, cultural e ideologico. Nos adentraremos sobre todo en su pensamiento politico y las conexiones de este con el de otros pensadores de la epoca. Atenderemos la biografia en el marco del pais y la influencia de Venezuela y sus realidades en la produccion intelectual de Cecilio Acosta. Nos acercaremos a los objetivos de Acosta cuando reflexiona sobre Venezuela. El quiere comprenderla y para ello senala que lo fundamental es conocer sus instituciones. Acosta a la usanza de la epoca, realiza un diagnostico de la nacion venezolana y el conjunto de soluciones para superar los problemas.

Un civilista entre caudillos

Se cumplen este ano 2018, doscientos del nacimiento de Cecilio Acosta. Fecha "redonda" para nuevamente pensar sobre el aporte a la reflexion sobre el pais en la obra de este gran escritor, jurista, agrimensor, filologo, humanista, internacionalista y pensador cristiano. Nacio en San Diego de Los Altos, Estado Miranda, el 1 de febrero de 1818. De familia muy pobre, su periplo vital fue muestra del empeno y la perseverancia de un ser humano para realizar un proyecto de vida. Acosta fue de salud precaria, timido, recoleto, contemplativo, y de hablar evasivo y fatigante. Eso lo compenso con una prosa que se caracterizaba, como dijera Manuel Bermudez, por: "la pureza y la redondez de las hostias". Recibio una profunda formacion religiosa de manos de Mariano Fernandez Fortique. Fue Celibe y segun lo describio Ramon Diaz Sanchez "maniatico de la renunciacion". Vestia raido traje negro y por las calles no saludaba a la gente no por pretencioso, sino por miope. Enfermo de lecturas. De Cecilio Acosta se puede decir lo que escribio sobre uno de sus ductores: el espiritu lo devoraba. En Caracas, se inicio en el seminario para realizar estudios sacerdotales, pero desistio del objetivo. En la Universidad Central de Venezuela estudio Filosofia y Derecho. Hacia 1846 se inicia en el periodismo en La Epoca y El Federal. Ejercio el Derecho y apoyo a gremios y movimientos mutualistas. Secretario de la Facultad de Humanidades de la ilustre Universidad Central de Venezuela. Dicto catedra en esta misma institucion, de Economia Politica y Legislacion Universal Civil y Criminal, en 1853. Acosta formo parte durante el Septenio guzmancista, de la Comision Codificadora Nacional. Murio el 8 de julio de 1881. Para sepultarlo hubo que hacer una colecta publica. Y por miedo a las represalias de Guzman Blanco, su sepelio fue poco concurrido. (1)

Cecilio Acosta vivio en esa Venezuela que se debatio entre el proceso de luchas por la emancipacion, el predominio de los caudillos, las guerras civiles y las dictaduras. Un medio hostil, precario, para un apasionado del mundo intelectual. Un pais de guapos donde no tenia mucha oportunidad un hombre retraido como Cecilio Acosta. A pesar de formarse concienzudamente para servir a su pais, este no le dio oportunidad. Toda esa introspeccion, esa casi invisibilidad con la cual sobrellevo la vida, la compenso con el vigor y la valentia con la cual escribio. Con sinceridad. Sin temer las consecuencias. Como nobleza obliga, puso su inteligencia al servicio del bien, del pueblo.

Como muchos otros pensadores venezolanos, Cecilio Acosta no fue un academico puro. Escribe sobre lo urgente, lo necesario, lo util para el pais. Se asume como un pedagogo, un reformador, que educa al pueblo mediante la prensa. Con Domingo Faustino Sarmiento (citado mucho por Romulo Betancourt, por cierto) es de la conviccion segun la cual si el pueblo es el soberano, hay que educar al soberano. Que un ciudadano ilustrado era fundamental para formar la Republica. No evadio, sin embargo, lo que pudieramos llamar temas de la filosofia politica. En cuanto al topico del origen de la sociedad, Acosta rechaza, en 1860, las tesis contractualistas de Tomas

Hobbes, asumidas con diferencias por Juan Jacobo Rousseau, segun las cuales los individuos renuncian, al establecerse la organizacion social, a una supuesta libertad absoluta precedente. Acosta, con Locke y contra Hobbes, afirma que la nacion, que el pueblo, es el que senala o consiente el modo de ejercerse la autoridad publica. Que incluye la division de poderes, la forma de gobierno y las garantias ciudadanas. En la formacion de los lazos sociales, de nacion a gobierno, no se cede ni se sacrifica la libertad, ni la independencia. (2) Pero Acosta en realidad siempre se dedico a asuntos publicos mas concretos. Como correspondia a un pais en proceso de construccion nacional.

Virgilio Tosta, acertadamente, senala que Cecilio Acosta se preocupo por comprender la "morfologia social" de Venezuela. Acosta trato de comprender la estructura, la forma, la fisonomia nacional venezolana. Y esta, segun Acosta, radicaba en las instituciones. De alli que en su obra, dispersa en folletos, periodicos y correspondencia, reflexiono sobre las instituciones. (3) En carta a "A.R.H" escrita en Caracas, el 23 de junio de 1869, Cecilio Acosta estudia expresamente el tema y las define asi:
   Llamese instituciones las leyes, fundamentales o no, y los demas
   establecimientos de un pueblo que tienen la condicion de
   permanentes, ora por su duracion, ora por la semejanza del
   caracter. Podria yo expresarlo tambien de otra manera que explica
   lo mismo: son la fisonomia nacional. Cuando es practico, y, hasta
   donde es posible verdadero, el ejercicio del sufragio popular en
   las naciones que lo admiten; cuando las administraciones politicas
   se suceden como los mandatarios responsables de un mismo
   poderdante; cuando el aparecimiento de los gobiernos es el fenomeno
   uniforme de una causa que perdura y de un poder que no varia;
   cuando en fin la maquina social funciona toda, y funciona sin
   peligros, exenta de esas revoluciones frecuentes que lo que hacen
   es derribar para reconstituir despues sobre escombros; aunque haya
   muchos defectos, como el edificio esta sobre suelo firme, se dice
   de el y se dice con propiedad, que tiene instituciones. (4)


Las instituciones se sustentan en su regularidad, en su permanencia, se apoyan en las costumbres y en el respeto a ellas. Y si se les ha de sustituir que sea de modo justificado, legal y progresivo. (5)

La Republica un dilema por resolver

Lo que preocupa a Cecilio Acosta sin mencionarlo, es como nosotros, los hispanoamericanos, los venezolanos, estableceremos realmente nuestros sistemas republicanos. La Republica es consustancial, organica, a nuestros pueblos, afirma Acosta en 1869. Hispanoamerica ha alcanzado su independencia, se esfuerza por construir su libertad y su prosperidad. No existen entre nosotros grandes diferencias que nos impidan edificar un gobierno basado en el sufragio libre y el emprendimiento para establecer la libertad y consolidar la independencia. (6) Acosta define Republica, en 1855, como: "cosa de todos" que no hay progreso ni espiritu publico sin apreciacion de las necesidades comunes, sin desprendimiento de las aspiraciones personales. Un poco al modo de la Republica de los antiguos: no hay republica sin entrega de los ciudadanos a los intereses de la ciudad. En el marco de su sincretismo, tampoco renuncia a la idea de la Republica de los modernos: el Estado debe ofrecer la seguridad, las garantias, para el ensanchamiento de la prosperidad individual que haran la felicidad publica. (7)

Acosta estudio a los paises del mundo que de una u otra manera, habian servido de modelo para las luchas politicas nacionales para establecer la Republica. Al indagar, por ejemplo, sobre los Estados Unidos, en 1880, observa que las instituciones, para que sean tales, requieren de regularidad y permanencia. En la Republica del Norte no hay trastornos politicos constantes, sino administraciones que se suceden pacificamente. La poblacion respeta la tradicion, lo existente. Las instituciones echaron raices por fuerza de la tradicion y el orden social. Los estadounidenses cumplen las leyes, pues, las consideran la garantia de sus vidas, honra, propiedad e industria. En sus procesos electorales, por ejemplo, se activan las posturas politicas, las ofertas doctrinarias, que se aquietan y unen para acatar la decision del sufragio popular. (8) Aunque exageradas e idealizadas, no dejan de ser ciertas estas observaciones sobre el funcionamiento de la maquinaria politica y social norteamericana de su tiempo.

La otra gran tendencia donde surge el republicanismo estadounidense -segun Acosta en carta a Miguel Antonio Caro de 1872- es el "industrialismo". Este es una fuerza de organizacion iniciada en Inglaterra y continuada en Estados Unidos.

El trabajo, la propiedad, es lo que independiza. La Independencia hace hombres libres y los gobiernos sujetos a la ley esta conformado por estos. Empero, hay que colocar a la pujanza economica contrapesos. Eso lo haran la literatura, las artes, la moral: la sabiduria acumulada por la cultura en la sociedad. (9) Acosta es enfatico en cuanto al significado que una sociedad sea prospera y sus ciudadanos autonomos por sus emprendimientos. Un pueblo industrioso es el unico que tiene libertad. No respalda tumultos y es firme en su apoyo al gobierno establecido. (10)

En su celebre escrito Cosas Sabidas y cosas por saberse, escrito en Caracas, el 8 de mayo de 1856, sostiene que: "La paz es la unica condicion y el unico camino para el adelanto de los pueblos". (11) En el seno del sosiego se acercan los hombres mediante el comercio, la asociacion, las artes, la industria. El telegrafo, el vapor, el periodismo, facilitan la divulgacion de las nuevas ideas. Desde su conviccion pacifista afirma que es mejor el dialogo y las ideas que la guerra. Sostiene que lo que existe es lo que Dios nos dio. Y hay que partir de alli para cualquier debate u opinion. Hay que respetar, afirma en 1860, la autoridad como un principio religioso y a la Constitucion como evangelio que lo fortalece. (12) Esto lo escribe en plena guerra federal cuando las armas, los odios, se encuentran exacerbados.

Respecto a la Revolucion Francesa, la elogia por su exaltacion de los derechos del hombre, el progreso, la codificacion civil y el ideario liberal que la nutrieron. La critica por sus extremismos ideologicos, por su violencia, por su crueldad, y por no construir instituciones solidas que han mantenido al pais galo en constante inestabilidad. La experiencia francesa evidencia la necesidad de equilibrar los principios de orden y libertad. Acosta simpatiza con la Revolucion Francesa sin sus excesos. (13)

En cuanto a Inglaterra, hacia la que guarda tambien profunda admiracion, afirma que desde tiempos de Guillermo III consolido sus instituciones y busca su grandeza y prosperidad en reformas: '".que pueden ir lentas, pero van seguras". (14) En estudio sobre el intelectual colombiano "Jose Maria Torres Caicedo" senala que esta evolucion historica britanica se consolido con los avances tecnicos, la produccion industrial, el libre emprendimiento que ensanchan la civilizacion y la prosperidad economica que abaratan la produccion y marcan el ascenso social de las clases pobres. Como se muestra en Gran Bretana, el periodico y el libro, fortalecen esas nuevas tendencias. (15)

Cecilio Acosta apuesta a los cambios graduales, a las reformas, que cimenten la tradicion y la experiencia social. Es partidario de los gobiernos establecidos por aversion a las guerras civiles y a la anarquia. Para fundar instituciones se requiere la paz, la regularidad, que haga la tradicion del respeto a la ley y la "paz sabrosa" que conducen a la prosperidad mediante el estudio y el trabajo. Cecilio Acosta es un republicano, un liberal, un democrata, moderado, sin exageraciones. Sin radicalismos doctrinarios ajenos a la realidad. Esto lo entronca con una tradicion de pensamiento que arranca con Simon Bolivar y que lo ubica en un liberalismo-conservador. Hay que apostar a los cambios graduales, a que exista la Republica, para irla mejorando paso a paso. (16) En este sentido, es partidario de la Republica al modo bolivariano. Hay que crear la Republica para irla haciendo cada vez mas republicana, valga la redundancia. Acosta se diferencia de Bolivar, quizas, en que El Libertador para hacer viable la Republica planteo la necesidad de limitar los derechos y las libertades e introdujo instituciones monarquicas en el tronco de la Republica. Acosta por el contrario, era partidario de ensancharlas, para que se hicieran costumbres, para que se erigieran en leyes e instituciones. (17)

Consecuente con su pacifismo y su aversion a la anarquia, se mostro defensor de los gobiernos sin tener compromisos con ellos. Defendio los gobiernos de la llamada "Oligarquia Conservadora" de los anos 1830 hasta 1848. Rechazo las revoluciones contra los gobiernos monaguistas, el decenio 1848-1858. En carta dirigida al General Juan Crisostomo Falcon, fechada en Caracas, el 10 de mayo de 1865, alaba el recien establecido gobierno del guerrero coriano. Lo exalta porque su programa se sustenta en el pensamiento libre, el acatamiento de las leyes y un gobierno para todos. Falcon debe ser jefe nacional, no de bandos. Su propio programa lo obliga a realizar un gobierno amplio, de apertura, sin exclusiones. Con continuidad administrativa, sin pugnas sistematicas, para garantizar el progreso. (18)

Cecilio Acosta afina sus definiciones doctrinarias en famosas polemicas periodisticas con Ildefonso Riera Aguinagalde, en 1868, y con Antonio Leocadio Guzman en 1877. Por la densidad de sus afirmaciones, las citaremos in extenso. Acosta se defiende de la acusacion que le enrostra Riera Aguinagalde, segun la cual el era un escritor "partidario". Acosta responde que lo es. Pero que no es un hombre vinculado al poder, sino un pensador doctrinario. Y su programa es el siguiente:
   Formas representativas, efectividad de garantias, administracion
   publica que obre y que custodie, administracion de justicia
   independiente, gobierno responsable, libertad de imprenta y de
   palabra, no escrita sino en accion, ensenanza para el pueblo, tan
   extendida como el aire, instruccion cientifica, tan amplia cual
   pueda ser, instruccion religiosa como alimento del alma y alma de
   las costumbres, libertad del sufragio, libertad de representacion,
   libertad de asociacion, publicidad de los actos oficiales,
   publicidad de las cuentas, camino para toda aptitud, corona tejida
   para todo merito; todo a fin de que haya industrias florecientes,
   paz y credito interior, credito fuera, funcionarios probos, moral
   social, habitos honestos, amor al trabajo, legisladores entendidos,
   leyes que se cumplan; y de que la virtud suba, la ignorancia se
   estimule, y se vea al cabo en esta obra armonica -que es la obra de
   Dios-una nacion digna, un pueblo organizado y una patria que no
   averguence. (19)


Es palpable su fervoroso amor a la Republica, al ideario liberal. (20) Tambien su adhesion al providencialismo historico, segun el cual, la humanidad va hacia la perfeccion en un plan trazado por Dios. Los valores republicanos, liberales, democraticos, cristianos, federalistas y patriotico-bolivarianos y la importancia del papel de la educacion en la formacion de una Republica solida, lo hacen cercano al pensamiento del sacerdote Mariano de Talavera y Garces, (21) y los pensadores cristiano-liberales Amenodoro Urdaneta (22) y Luis Geronimo Alfonzo (23). Igual conexion es perceptible con el libro de Ramon Ramirez El cristianismo y la libertad (1855) (24) y la obra de Fermin Toro. (25) Lo mismo del liberalismo, la democracia, el progresismo y el pensamiento cristiano que lo vinculan con Rafael Maria Baralt. (26) Cecilio Acosta quiere ver al pueblo venezolano prospero e independiente por el trabajo artesanal, agricola e industrial; que prevalezcan las garantias individuales y la justicia, que se eleven la virtud y el saber: "he aqui nuestra Republica". (27)

En dura polemica contra Antonio Leocadio Guzman, a finales del Septenio guzmancista, la dictadura del Autocrata Civilizador, expone sobre si mismo y sus ideas: "Cecilio Acosta ha sostenido siempre las doctrinas liberales, quiere gobierno de leyes, el ejercicio de todas las libertades, paga lo que debe, no engana, no calumnia, no persigue, ha sido buen hijo, es buen hermano, buen ciudadano, buen amigo, y solo enemigo de las tiranias". (28) Cecilio Acosta se atrevio a defenderse de la ofensas de una figura relevante dentro del liberalismo amarillo en el poder: nada mas y nada menos que el fundador del Partido Liberal, y a definirse como el autentico republicano entre los dos contrincantes.

Gracias a las predicas de los periodicos y los libros, el pueblo sabe -afirma Cecilio Acosta en agosto de 1868- que la consolidacion del orden social se sustenta en el respeto de las garantias y su defensa por las vias civicas. Fermin Toro, a quien se ha ubicado tradicionalmente en las filas del pensamiento conservador, en la Convencion de Valencia de 1858, afirmo, que las bases autenticas para una Constitucion Venezolana eran: "Instruccion popular extensa, moralidad en las costumbres, amor al trabajo y habitos de economia". (29) Ubicado en posiciones liberales radicales muchos anos antes, Tomas Lander escribio en El Venezolano, del 23 de diciembre de 1822, que habiamos conquistado con una ardua lucha la independencia de Espana, pero la libertad civil era mas complicado alcanzarla, pues esta estriba en: " el caracter de los hombres, en sus virtudes, en sus costumbres, en su ilustracion: la libertad esta en los espiritu y no en los escritos". (30) Para ser libres, remata Lander, necesitabamos entre otras cosas, de educacion moral y patriotica, de caminos, de espiritu publico y libertad de expresion.

Un constitucionalista cabal

Cecilio Acosta convencido tambien de esas condiciones para edificar la Republica y cumplir con los mandatos de las leyes y la carta magna, y para construir un pais digno y civilizado, expone que hay que divulgar la Constitucion Federal de los Estados Unidos de Venezuela de 1864. Hacerla conocer y respetar. El federalismo rescatado en esta carta magna es la unidad en la diversidad y la diversidad en la unidad. Establece las funciones y la estructura del poder y las garantias ciudadanas. Es la base del pacto social de los venezolanos. A partir de la cual, habia que construir la Republica que se esbozaba en los papeles oficiales del partido liberal-federalista triunfante. Habia que orientar las costumbres hacia el modo republicano de vida, habia que formar ciudadanos virtuosos, amor al trabajo y una economia prospera donde no existia. Que la Republica pasara del papel, de las leyes, los periodicos y folletos, a la realidad. Tamana tarea.

La libertad de expresion y de pensamiento -dice Acosta en 1868- debe respetarse plenamente: es la vida de la republica. El gobierno debe convocar a todas las opiniones, sobre todo la de los mas ilustrados y los gremios. La gran cualidad del gobierno es oir a los demas. Evitar la terquedad. Se debe fomentar la reclamacion civica mediante la prensa y el voto. Si el pueblo deja hacer a un mal gobierno prevalecera el abatimiento y la tirania. (31) Estas inquietudes, estas ideas, las expone Cecilio Acosta, por su vision americanista, para toda Hispanoamerica. Es optimista con respecto al futuro de nuestros pueblos. Asi lo manifiesta en carta a Don Florencio Escardo de 25 de mayo de 1878. Sustentadas en sus riquezas naturales, sus instituciones republicanas y en su crecimiento industrial y agricola las naciones iberoamericanas alcanzaran su prosperidad y libertad. Y asi, senala en 1869, que si todos cumplimos nuestros deberes y hay derechos extendidos para todos, la Republica para existir no tenga que ir: "a la cola de un caballo, a la boca de un canon o sea la sorpresa de un cuartel". (32) Es decir que la Republica no dependa para formarse y consolidarse de los caprichos de un caudillo, de la ferocidad de un dictador o de un soldado afortunado. Sus reflexiones sobre el devenir de Nuestra America, como lo senala Luis Correa, lo colocan entre los grandes pensadores del continente tales como Alberdi, Sarmiento, Lastarria, Hostos y Bilbao.

Con respecto al tema de la revolucion, este vocablo hace referencia en el siglo XIX venezolano a los constantes alzamientos armados, a las guerras civiles, a la anarquia que asolaron nuestro tiempo decimononico. A pesar de esta acepcion, otros actores y escritores politicos, tales como Guzman Blanco, vieron la revolucion como una situacion generada por la injusticia social. Tambien la revolucion allana el camino del progreso social. Para los tipificados como conservadores (Cecilio Acosta) es preferible el cambio gradual. Para los liberales radicales, como Ildefonso Riera Aguinagalde, la revolucion ciega e indetenible podia darle la vuelta completa a la sociedad. La revolucion violenta es el motor de los grandes cambios. Rechazaron que la revolucion era una necesidad, Juan Vicente Gonzalez, Ramon Ramirez y Cecilio Acosta. Era mas la imposicion de su razon absoluta por parte de una faccion que no comprende que no se puede imponer a la sociedad criterios unicos y unilaterales. Los conservadores-liberales y/o cristianos, privilegiaban la tradicion, la experiencia. Rafael Villavicencio, por su parte, desde las filas del positivismo, expone que el cambio es gradual. La revolucion es pacifica y se realiza mediante la ciencia y los avances tecnicos. Guzman Blanco sostendra que la revolucion es para destruir una oligarquia que perpetuaba el orden colonial y para instaurar el orden liberal y el progreso. (33)

Refiriendonos mas especificamente al pensamiento de Cecilio Acosta sobre el tema, diremos que el comienza por rechazar el conocido como "derecho de insurreccion". Considera la expresion como una contradiccion en los terminos, pues, Derecho significa regularidad, ley, justicia. Y la insurreccion es violencia, propiamente rompimiento con las normas. El pueblo -dice Acosta en 1847- debe adherirse al gobierno que es el representante de todos. Si un gobierno no gusta, cambiesele con los mecanismos que senala la Constitucion. (34)

Un ano antes, Cecilio Acosta dice que hay que reformar en vez de destruir; hay que optar por la vida en vez de matar. Hay que buscar los cambios en las renovaciones periodicas, legales, de las autoridades. No hay que abusar de la libertad de imprenta, de pensamiento, no hay que calumniar ni ofender. Se debe educar, persuadir, no violentar la conciencia. Las revoluciones son: "el estupro, el asesinato, el incendio, la muerte de los hijos, la muerte de las esposas, los lamentos de las madres, el robo de las propiedades, el hambre, las lagrimas, todos los crimenes juntos, todos los horrores juntos". (35) A los revolucionarios hay que castigarlos duramente porque sus revueltas son el peor de los males.

La raiz de nuestros males politicos

Cecilio Acosta realiza unas consideraciones generales de las causas de las guerras civiles en Hispanoamerica y Venezuela. Luego de la independencia, las naciones hispanoamericanas se sentian mal con los gobiernos que se dieron. Se impacientan y comienzan a cambiar de autoridades constantemente. Se les ve postradas e indolentes ante los despotas e inmoderadas y freneticas ante la ley. Exageradamente entusiastas ante cualquier novedad, reticentes ante las instituciones que exigen deberes y trabajo. Se muestran indisciplinadas y convulsas. Acosta explica que esto sucede entre pueblos que pasan de la servidumbre al autogobierno, los pueblos incipientes, se dejan seducir por teorias, pues, no tienen costumbres, practicas republicanas, ni verdaderas instituciones. En medio de esta confusion, comienzan a imperar los demagogos, los que mas ofrecen. Todo lo anterior conduce a falsas ideas, aspiraciones exageradas y un gran malestar publico y privado.

Cecilio Acosta, mas concretamente, va senalando las causas de las revoluciones. La herencia de la raza latina, el exceso de pasion, el fanatismo, el personalismo, nos viene de Espana. No se va a la politica a servir, sino para obtener alguna ventaja o beneficio. Ver la politica como espacio para ensayar y no edificar instituciones. La ley no se basa en principios doctrinarios sino en los intereses de los jefes caudillistas. El uso indebido de la imprenta. El papel y la tinta son medios no para ilustrar, ni persuadir, sino para calumniar y difamar. Las masas seducidas por la demagogia, los partidos cuya unica aspiracion es la toma del poder y la falta de claridad entre la gente ilustrada. Los intelectuales, dice en documento sin fecha tomado de su archivo, deben recordar que en estos paises hay que fortalecer el principio de autoridad: "Necesitamos gobiernos permanentes, de constituciones respetadas, de escritores morales y de pueblos industriosos". (36)

Otra causa de las revoluciones son los excesivos impuestos que pesan sobre el pueblo. Acosta, esgrime en 1877, otras causas economicas: la falta de industria y gremios generadores de intereses estabilizadores. El ciudadano industrioso, propietario, es el primer interesado en la conservacion del orden publico. Por eso, este sector social es autenticamente el pueblo que ejerce la ciudadania. Una concepcion paternalista de la politica: la excesiva dependencia del gobierno por parte de la sociedad. Las turbulencias politicas se difuden rapidamente en todo el cuerpo social. (37) En el plano de las ideas, se formulan programas que ofrecen la igualdad y la perfeccion absolutas. Doctrinas anarquicas, comunistas. Todas demagogicas. Pero que alimentan la anarquia. La idea segun la cual las revoluciones son buenas y hasta necesarias, tambien facilitan el desorden. Acosta es en esto firme: las revoluciones suceden, se pueden explicar, pero no son necesarias. Es mas lo que destruyen, desorganizan y danan que lo que crean. Las revoluciones se dan por diferentes causas, pero son males porque destruyen. Jamas se pueden convertir estas convulsiones de la sociedad -polemiza con Ildefonso Riera Aguinagalde- en escuela filosofica que las defienda, justifique y hasta las impulse. Las revoluciones no conducen ni a la civilizacion ni al progreso. Entre las consecuencias de las revoluciones, estan la ruina economica, tanto publica como privada. Se inhiben de ingresar al pais las inversiones foraneas. Se posterga el necesario progreso. Las leyes y las constituciones estan solo en el papel: impera la violencia. Se relajan los valores, la moralidad, el trabajo y la virtud. Prevalece la demagogia, la ignorancia y el atraso. Se apoderan de los altos cargos publicos los guapos, el vicio, la barbarie. Dominan la escena publica los jefes guerreros, la dictadura y la anarquia. Las revoluciones desacreditan a la democracia. La peor de las excrecencias de las revoluciones, de las luchas fratricidas, es el odio politico. No debatir ideas, sino odiar, insultar y hasta agredir a la persona que si las esgrime.

Para Cecilio Acosta la solucion a la guerra es la paz, el uso de la palabra, de la imprenta, del Derecho, el valor civico. El respeto a las leyes, el orden publico, la regularidad, la permanencia de las practicas sociales que se hacen costumbre. Estos son los antidotos ante la plaga de la guerra, la anarquia,, las guerras civiles y la revolucion.

Al estudiar lo que considera Cecilio Acosta las causas de las revoluciones, sus consecuencias y medios de remediarlas observamos la ausencia de lo que llamamos hoy, razones estructurales de la sociedad: ausencia de recursos derivado de ser una economia tropical que exporta materias primas no estrategicas para los paises industriales, lo que dificulto disponer de recursos para adelantar el proyecto nacional. Es el caso de la debilidad institucional, en especial la carencia de un solido aparato armado, por la ausencia de recursos para sostenerlo. La ausencia de una elite dirigente debido a su aniquilamiento durante la guerra de independencia y la sustitucion de ese grupo dirigente ausente por parte de los caudillos. (38) Acosta esgrime como causas del desasosiego exclusivamente razones que pudieramos considerar politicas, psicologicas, morales, educativas y culturales. Tambien actuantes en el proceso, pero que no lo explican por si solas.

Conclusiones

Cecilio Acosta es un intelectual de profunda formacion humanistica, cristiano, liberal, republicano, federalista, y evoluciono de cierto aristocratismo hacia la aceptacion de la democracia, del reconocimiento que en su tiempo era claro que una de las tendencias mas importantes era el ascenso social de las clases pobres.

Para conocer que es una Republica Acosta nos remite a la historia de Estados Unidos, Francia e Inglaterra. Al vecino del Norte de America le reconoce el cumplimiento de la ley y el respeto a las costumbres y a las instituciones. El "industrialismo" norteamericano es una fuerza poderosa que demuestra que la libertad se sustenta en el trabajo, la propiedad y la prosperidad. Del pais galo reconoce la lucha por los derechos humanos y la igualdad, pero sin su radicalismo ni su violencia. A la Gran Bretana la admira sin disimulo y comparte esas reformas lentas, pero que van bien.

Cecilio Acosta cuestiona severamente el atraso economico del pais. Urgian las inversiones extranjeras, la tecnologia, la inmigracion de paises mas avanzados que nosotros para dinamizar las fuerzas materiales del pais. Se necesitaba un gran esfuerzo nacional para fomentar la educacion. Una ensenanza que hiciera a los hombres productivos, emprendedores y ciudadanos conocedores de sus deberes y derechos. La republica para establecerse entre nosotros requeria de un continuo, perdurable orden publico y de la aplicacion de las practicas republicanas. Estas al hacerse costumbres, cimentarian las instituciones. Y el gobierno republicano no es mas que el respeto a las leyes y a las instituciones. Cecilio Acosta rechaza los cambios violentos, radicales, pues, es mas lo que desorganizan y destruyen que lo que crean.

David Ruiz Chataing *

* Doctor en Historia (UCV). Profesor adscrito al Departamento de Humanidades de la Universidad Metropolitana. daruiz@unimet.edu.ve

(1) Rodriguez Ortiz, O., "Acosta, Cecilio" en: Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas: Fundacion Polar, 1997, vol. 1, pp. 28-29.

(2) Acosta, C., Obras Completas. Caracas: Fundacion la Casa de Bello, 1982, vol. 1, pp. 116-117.

(2) Tosta V., Unidad del pensamiento de Don Cecilio Acosta al traves de sus cartas. Caracas: Ediciones de la Libreria "Pensamiento Vivo", 1951, pp. 47-61. (4) Acosta, C., Obras Completas., Caracas: Fundacion La Casa de Bello, 1982, vol. 2, p. 732.

(5) Acosta, C., Ob. Cit., vol. 2, p. 734.

(6) Acosta, C., Ibid., vol. 2, pp. 725-726.

(7) Acosta, C., Ibid., vol. 1, pp. 93-94. El Baron de Montesquieu tampoco encontro contradiccion entre la Republica edificada con la intensa participacion y virtud ciudadana y la iniciativa y la libertad individual -protegida por el Estado- que generaba prosperidad. Bernard Manin. "Montesquieu, la Republica y el comercio" en: Republicanismo en Hispanoamerica. Ensayos de historia intelectual y politica. Mexico: Fondo de Cultura Economica, 2002, pp. 13-56.

(8) Acosta, C., Ibid., vol. 1, pp. 364-365.

(9) Acosta, C., Ibid, vol. 2, p. 757.

(10) Acosta, C., Ibid., vol. 1, p. 363.

(11) Acosta, C., Ibid., vol. 2, p. 666.

(12) Acosta, C., Ibid,, vol. 1, p. 104.

(13) Ruiz Chataing, D., "La revolucion francesa en el pensamiento de Cecilio Acosta" Tierra Firme: revista de Historia y Ciencias Sociales. Caracas, octubre-diciembre de 1989, Ano 7, vol. VII, numero 28, pp. 444-450.

(14) !bid., vol. 2, p. 125.

(15) !bid., vol. 2, pp. 95 y 125.

(16) Straka, T., "De la republica aerea a la republica monarquica: el nacimiento de la republica venezolana (1810-1830)" en: Las Independencias de Iberoamerica. Caracas: Fundacion Empresas Polar, 2011, pp. 457 y 461. Para estudiar la concepcion del cambio gradual en Acosta: Straka, T., "Un progreso sin sobresaltos: Cecilio Acosta o el problema del conservadurismo latinoamericano" en: Cuadernos Americanos. Mexico: UNAM, Mayo-Junio de 2005, Nueva Epoca, Vol. 3, Numero 111, pp. 121-141; Guerrero, C., Liberalismo y Republicanismo en Bolivar (1819-1830). Usos de Constant por el Padre Fundador. Caracas: Universidad Central de Venezuela, Facultad de Ciencias Juridicas y Politicas, 2005; Carrera Damas, G., Colombia, 1821-1827. Caracas: Academia Nacional de la Historia, 2010. Para el estudio de la relacion entre la Religion Catolica y la Republica ver: Aveledo Coll, G.T., Pro Religiones et Patria. Republica y religion en la crisis de la sociedad colonial venezolana (1810-1834). Caracas: Universidad Metropolitana, 2011.

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(31) Acosta, C., Obras Completas. Caracas: Fundacion La Casa de Bello, 1982, v. 1, 207 y 213.

(32) Acosta, C., Ob. Cit., vol. 1, p. 243.

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(34) Acosta, C., Ibid, vol. 1, p.68.

(35) Acosta, C., Ibid., vol. 1, p.44.

(36) Acosta, C., !bid., vol. 1, p. 380.

(37) Acosta, C., Ibid., vol. 2, pp. 81-84.

(38) Urbaneja, D., "Introduccion historica al sistema politico venezolano" en: 12 textos fundamentales de la ciencia politica venezolana". Caracas: Universidad Central de Venezuela, 1999, pp. 313-363.
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Author:Ruiz Chataing, David
Publication:Almanaque
Date:Dec 1, 2018
Words:6207
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