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Relations between childraising styles and aggressiveness in adolescents/Relaciones entre estilos educativos parentales y agresividad en adolescentes.

Espana

Introduccion

Las interacciones que tienen lugar en el ambiente familiar desempenan un importante papel en los procesos de aprendizaje de ninos y adolescentes al favorecer la adquisicion de conductas sociales que se generalizan a otros contextos, como el de las relaciones con los iguales (Lambom y Felbab, 2003; Lambom, Mounts, Steinberg y Dombusch, 1991). Asimismo, diferentes tipos de practicas educativas familiares, tales como el afecto, la receptividad, la supervision o la disciplina se relacionan con importantes indicadores de desarrollo tales como el bienestar fisico y emocional, la vulnerabilidad al estres, el logro academico, la conducta altruista o el comportamiento agresivo y antisocial que los hijos exhiben hacia sus companeros (De la Torre, Casanova, Garcia, Carpio y Cerezo, 2011; Hernando, Oliva y Pertegal, 2012; Kim, Brody y Murry, 2003; Oliva, Parra y Arranz, 2008; Steinberg, Lambom, Darling, Mounts y Dombusch, 1994; Tur-Porcar, Mestre, Samper y Malonda, 2012).

Dos de estas practicas han centrado la mayor parte de la investigacion que examina las relaciones entre padres e hijos: el afecto y el control. La consideracion conjunta de las dimensiones afecto y control ha posibilitado la configuracion de los diferentes estilos educativos parentales. De acuerdo con Glasgow, Dombusch, Troyer, Steinberg y Ritter (1997), los estilos educativos son un compendio de actitudes, conductas y expresiones no verbales que caracterizan la naturaleza de las relaciones mantenidas entre padres e hijos en diferentes escenarios. La combinacion de altos y bajos niveles de afecto y control posibilita la configuracion de cuatro estilos educativos: democratico, permisivo, autoritario y negligente (Baumrind, 1971; Maccoby y Martin, 1983).

El estilo educativo democratico se caracteriza por equilibrar eficazmente elevados niveles de afecto y control. Los progenitores incluidos en esta categoria supervisan el comportamiento de sus hijos y apelan a su autoridad como padres cuando desobedecen las normas. El estilo negligente se define por la ausencia de control y despreocupacion por la conducta e intereses de los hijos. Un patron permisivo se fundamenta en niveles elevados de afecto y ausencia de control que se traducen en un grado insuficiente de exigencias de madurez. Finalmente, un estilo autoritario se concreta por la escasez de muestras de afecto y el interes por el control tanto de las conductas como de las actitudes de ninos y adolescentes, enfatizando la obediencia sin discusion y el respeto a la autoridad paterna.

Dado que las figuras parentales son la primera y principal fuente de socializacion de los hijos, al tiempo que un modelo para el establecimiento de relaciones con los iguales y promotores de bienestar, distintas investigaciones han centrado su atencion en conocer la posible incidencia de tales practicas o estilos sobre la manifestacion de la conducta agresiva, en su forma fisica, verbal o relacional, de ninos y adolescentes (Buschgens, van Aken, Swinkels, Ormel, Verhulst y Buitelaar, 2010; Cote, Vaillancourt, Barker, Nagin y Tremblay, 2007; Kawabata, Alink, Tseng, van Ijzendoorn y Crick, 2011; Underwood, Beron y Rosen, 2009; Vaillancourt, Miller, Fagbemi, Cote y Tremblay, 2007).

Algunas estudios evidencian la existencia de relaciones entre practicas educativas parentales y comportamientos agresivos en ninos y adolescentes. Buschgens et al. (2010), plantearon si la percepcion de diversos tipos de practicas parentales incrementaba el riesgo de conductas extemalizantes en una muestra de preadolescentes. Los resultados obtenidos mostraron que los hijos que atribuian a sus progenitores una falta de apoyo emocional asi como elevados niveles de rechazo y sobreproteccion fueron considerados por padres y profesores como jovenes mas agresivos que exhibian, al tiempo, comportamientos delictivos. Kawabata et al. (2011), emplearon un procedimiento de metaanalisis con el objetivo de analizar e integrar los hallazgos existentes relativos a la asociacion entre diferentes patrones de actuacion parental (practica educativa positiva, control psicologico, imposicion disciplinar severa e indulgencia) y el grado de agresion relacional expresado por ninos y adolescentes. Los resultados revelaron que los niveles de agresion relacional disminuian a medida que incrementaban las conductas ligadas a una paternidad positiva. Asimismo, la percepcion de una mayor rigidez disciplinar e indulgencia materna asi como el ejercicio de un elevado control psicologico paterno se asocio con indices mas elevados de agresividad relacional infantil y juvenil.

En una lina similar, Cote et al., (2007) trataron de identificar en su estudio diferentes variables familiares que podrian predecir las trayectorias evolutivas conjuntas de agresividad fisica y social expresadas durante la ninez media. Entre otras actuaciones, un comportamiento materno hostil (enfados, desaprobacion constante o incapacidad para controlar la conducta de su hijo) cuando los pequenos tenian dos anos de edad predecia los niveles elevados y atipicos de agresividad fisica y relacional exhibidos a los ocho anos de edad. Mas recientemente, Underwood et al., (2009), condujeron un estudio que tenia como objetivo fundamental examinar el desarrollo de la agresion fisica y social en chicos y chicas de nueve a 13 anos de edad asi como conocer algunos de los predictores familiares que podrian dar cuenta de las diferentes trayectorias de conducta agresiva manifestada. Los resultados obtenidos revelaron que el desempeno de un estilo educativo familiar tanto permisivo como autoritario predecia la inclusion de varios de estos preadolescentes en un grupo particular caracterizado por mostrar una trayectoria ascendente en la manifestacion tanto de agresividad fisica como social evaluada por sus profesores.

Atendiendo a un contexto nacional, Estevez, Musitu y Herrero (2005), exploraron entre otras cuestiones el papel que los padres desempenaban en la relacion existente entre conducta agresiva y ajuste psicosocial. Para ello, una muestra de adolescentes con edades comprendidas entre los 11 y 16 anos de edad informo de la frecuencia con la que habian manifestado conductas agresivas, fisicas y verbales, hacia sus iguales a lo largo del ultimo ano. Adicionalmente, informaron sobre la facilidad y dificultad existente en la comunicacion familiar mantenida con padres y madres. Los resultados obtenidos revelaron que la existencia de una comunicacion abierta con ambos progenitores se relacionaba de forma negativa con la cantidad de comportamientos agresivos exhibidos mientras que el mal entendimiento o falta de comunicacion entre padres e hijos se asocio con una mayor frecuencia informada de conductas agresivas. Asimismo, Gallarin y Alonso-Arbiol (2012), hallaron relaciones negativas entre implicacion parental y agresividad asi como positivas entre imposicion y agresividad en una muestra de adolescentes espanoles. Tur-Porcar et al., (2012), establecieron como objetivo analizar el papel de un conjunto de variables de crianza negativa (control, permisividad, hostilidad y negligencia) sobre la agresividad fisica y verbal de los hijos, atendiendo a las posibles diferencias en funcion del progenitor. Los resultados mostraron que practicas tales como la hostilidad y permisividad mantenian relacion con la agresividad expresada por los ninos y adolescentes. Concretamente, la hostilidad materna predecia la agresion exhibida por chicos y chicas, mientras que la permisividad se relacionaba de forma diferencial segun el sexo del hijo. Las chicas se mostraban mas agresivas ante el exceso de permisividad paterna, mientras que lo contrario sucedia en el caso de los chicos.

De los anteriores estudios parece constatarse que la agresividad fisica, verbal o relacional que ninos y adolescentes dirigen hacia sus iguales se relaciona con las pautas de actuacion o los estilos educativos que emplean sus progenitores. La investigacion precedente sugiere que los jovenes educados en hogares caracterizados por la ausencia de afecto, el escaso intercambio comunicativo o la imposicion severa de normas, expresiones acordes al ejercicio de un estilo de socializacion parental autoritario, muestran una mayor frecuencia de comportamientos agresivos hacia sus iguales (Cote et al., 2007; Estevez et al., 2005; Hale III, van der Valk, Engels y Meeus, 2005; Kawabata et al., 2011; Tur-Porcar et al., 2012).

Objetivos e hipotesis

Asi pues, el objetivo de nuestra investigacion residio en examinar la relacion existente entre la percepcion que un grupo de jovenes adolescentes tenia del estilo educativo exhibido por sus progenitores (madres y padres) y el nivel de agresividad fisica, verbal, ira y hostilidad que manifestaban hacia sus iguales. La consideracion por separado de la percepcion mantenida sobre madres y padres es una aportacion de este trabajo debido a la cada vez mayor importancia concedida a la figura del padre en la crianza y socializacion de los hijos (Hoeve, Dubas, Gerris, van der Laan y Smeenk, 2011; McKinney y Renk, 2008; Rodriguez, Pena y Torio, 2009). Buena parte de la investigacion precedente establece un estilo de socializacion familiar, promediando la puntuacion alcanzada por madres y padres, sin considerar la relacion especifica que el estilo educativo exhibido por cada progenitor pueda tener sobre el ajuste psicosocial de sus hijos adolescentes.

Asimismo, la practica totalidad de estudios que analizan los estilos educativos parentales ha utilizado dos dimensiones, afecto y control, para configurar las cuatro categorias tradicionales. Sin embargo, parece razonable plantear que las fonnas de control que exhiben los padres democraticos difieran notoriamente de aquellas que utilizan los padres autoritarios aun cuando es cierto que para la conformacion de los cuatro estilos clasicos la dimension control considerada haya sido solo una. En la caracterizacion de los diferentes estilos diversos autores (Baumrind, 1991; Chao, 2001, Dwairy, 2008; Glasgow et al., 1997; Steinberg, 2001), coinciden en senalar que los padres democraticos son figuras de autoridad que han de ser respetadas, pero, al tiempo se muestran sensibles a las necesidades de los hijos, mientras que los autoritarios se autoproclaman a si mismos como figuras de autoridad que apelan a la obediencia por la obediencia. Asimismo, los padres democraticos establecen limites y normas sobre el comportamiento que esperan en sus hijos, normas que son explicadas y razonadas y que incluso pueden llegar a debatirse o discutirse respetuosamente. Por el contrario, los padres autoritarios justifican la existencia de las normas apelando al "porque si" o "porque yo lo he dicho". La regla es incuestionable y de su incumplimiento puede derivarse la imposicion de castigos, hecho que denota una gran rigidez e inflexibilidad. Por ello, en este estudio se emplearon conjuntamente tres dimensiones (afecto, disciplina/control inductivo y disciplina/control rigido) en un intento de delimitar con mayor precision los distintos estilos de socializacion familiar, dado que entendemos que los progenitores democraticos y autoritarios no solo difieren entre si en el grado de afecto que expresan sino, ademas, en el modo preferente de control que exhiben hacia sus hijos (mas flexible en los primeros y mas severo en los segundos).

Asi pues, se hipotetizo que aquellos chicos y chicas que perciben en sus progenitores el ejercicio de una maternidad y paternidad tanto autoritaria como negligente expresaran una mayor agresividad hacia sus iguales. Adicionalmente se planteo la existencia de diferencias en la manifestacion de agresividad en funcion del sexo del adolescente. Estudios previos han revelado que los chicos se implican con mayor frecuencia en formas fisicas de agresion, mientras que las chicas exhiben un numero mas elevado de acciones agresivas de caracter relacional (Bjorkqvist, Lagerspetz y Kaukiainen, 1992; Toldos, 2005). Segun Kistner, Counts-Allan, Dunke, Drew, David-Ferdon y Lopez (2010) estas diferencias en el patron de conducta agresiva en funcion del sexo se hacen mas evidentes al inicio de la educacion secundaria. Consiguientemente, se predijo que los chicos obtendrian mayores puntuaciones que las chicas en la manifestacion de agresividad fisica, mientras que serian las chicas las que alcanzarian valores mas elevados en agresividad verbal.

Metodo

Participantes

Inicialmente, 886 estudiantes con edades comprendidas entre los 12 y los 16 anos (M = 13.07, SD = .97), de primer (n = 483, 54.5%) y segundo curso (n = 403, 45.5%) de educacion secundaria obligatoria (46 aulas implicadas), pertenecientes a siete centros educativos (cinco publicos y dos concertados), de dos ciudades de la Comunidad Autonoma de Andalucia participaron en este estudio. Cuatro centros estaban situados en la zona centro de las ciudades, mientras que los otros tres se ubicaban en la periferia. La distribucion en funcion de la variable sexo fue de 449 chicos (50.7%) y 437 chicas (49.3%). El 97.2 % era de nacionalidad espanola. La muestra fue incidental y estuvo en funcion de la disponibilidad y accesibilidad de los centros educativos. De todos ellos, los datos de 371 alumnos (173 chicos, 46.6% y 198 chicas, 53.4%), aquellos cuyas puntuaciones asignadas posibilitaron la clasificacion de ambos progenitores en cualquiera de los estilos de socializacion considerados, fueron empleados en posteriores analisis. El promedio de edad de este grupo reducido fue similar al obtenido para la totalidad de participantes (M = 13.10, SD = 1.00). La distribucion atendiendo al curso fue de 187 estudiantes de primer (50.45%) y 184 (49.6%) de segundo curso.

Instrumentos

Escala de A fecto (EA) y Escala de Normas y Exigencias (ENE) (Fuentes, Motrico y Bersabe, 1999; Bersabe, Fuentes y Motrico, 2001).

Con objeto de establecer los estilos educativos maternos y paternos se emplearon los items de la dimension "afecto y comunicacion" (p.e.: "Dedica tiempo a hablar conmigo") de la Escala de Afecto (EA), asi como los items que conforman las dimensiones "disciplina inductiva" (p.e.: "Antes de castigarme escucha mis razones") y "disciplina rigida" (p.e.: "Me exige que cumpla las normas aunque no las entienda") de la version para hijos de la Escala de Normas y Exigencias (ENE) elaboradas por Bersabe et al., (2001). Todas las dimensiones citadas se componen de 10 items con un formato de respuesta tipo Likert a lo largo de una escala de cinco puntos (1 = nunca, 2 = pocas veces, 3 = algunas veces, 4 = a menudo y 5 = siempre) que evalua la frecuencia con la que los adolescentes perciben ciertas actuaciones en sus progenitores. Una elevada puntuacion equivale a una mayor percepcion de afecto asi como de disciplina rigida e inductiva. Los indices de fiabilidad obtenidos en este estudio mediante el coeficiente alpha de Cronbach para madres y padres, en este orden, fueron: afecto (.87 y .89), disciplina inductiva (.85 y .86), disciplina rigida (.74 y .74).

En el estudio original que analizo las propiedades psicometricas de la Escala de Afecto (EA) y la Escala de Normas y Exigencias (ENE), el indice de consistencia interna oscilo desde .72 (disciplina rigida materna) hasta .90 (afecto y comunicacion paterna). Asimismo, las correlaciones entre las medidas de estos constructos (afecto y comunicacion, disciplina inductiva y disciplina rigida) empleando metodos diferentes fueron elevadas. Concretamente, la correlacion entre la dimension afecto y comunicacion de la Escala de Afecto y la medida de afecto del Inventory of Parent and Peer Attachment, "IPPA" (Armsden y Greenberg, 1987) fue superior a .70, mientras que el valor de las correlaciones entre las dimensiones disciplina inductiva y rigida y dos de los tres prototipos (democratico y autoritario) de autoridad parental empleando el Parental Authority Questionnaire "PAQ" (Buri, 1991) fueron superiores a .49 (Bersabe et al., 2001).

Aggressive Questionnaire (AQ, Buss y Perry, 1992) Cuestionario de Agresividad (Andreu, Pena y Grana, 2002).

El cuestionario de agresividad es uno de los instrumentos mas utilizados en la evaluacion del comportamiento agresivo en la edad adolescente (Garcia-Leon, Reyes, Vila, Perez, Robles y Ramos, 2002; Morales-Vives, Codomiu-Raga, Vigil-Colet, 2005; Santisteban y Aivarado, 2009). En este estudio se empleo la version de 26 items propuesta por Andreu et al., (2002). Los autores hallaron una estructural factorial de cuatro dimensiones: agresividad fisica, ocho items (p.e.: "A veces no puedo controlar el impulso de golpear a otra persona"), agresividad verbal, cinco items (p.e.: "Cuando no estoy de acuerdo con mis amigos/as, discuto abiertamente con ellos/as"), ira, 6 items (p.e.: "Cuando estoy frustrado/a muestro el enfado que tengo") y hostilidad, 7 items (p.e.: "A veces soy bastante envidioso/a") que dan cuenta de los aspectos cognitivos (pensamientos negativos, resentimiento, desconfianza), comportamentales (agresion fisica y verbal) y afectivo-emocionales (rabia, colera o repulsa) de la agresividad. El cuestionario presenta un formato tipo Likert con cinco opciones de respuesta donde se indica en que medida el contenido del item se adecua al comportamiento exhibido por el encuestado (1 = completamente falso,..., 5 = completamente verdadero). Una elevada puntuacion se corresponde con un mayor comportamiento agresivo y hostil. Los indices de fiabilidad calculados mediante el coeficiente alpha de Cronbach fueron: .86 para agresividad fisica, .71 para agresividad verbal, .67 para ira y .76 para hostilidad. Estos valores son muy similares a los hallados por Andreu et al. (2002). En su estudio de validacion del cuestionario con una muestra de adolescentes y jovenes espanoles los indices de fiabilidad oscilaron desde .68 para la dimension agresividad verbal hasta .86 para la dimension agresividad fisica. Ademas, la realizacion de un analisis factorial confirmatorio revelo la presencia de una estructura tetrafactorial que se corresponde con cada una de las subescalas previamente descritas.

Procedimiento

Con objeto de acceder a la muestra de interes tuvo lugar un encuentro con los miembros del equipo directivo de los centros educativos a quienes se comunico los objetivos del estudio y se solicitaba la aprobacion para la aplicacion de pruebas. Adicionalmente, se remitieron cartas a los progenitores por medio tanto de las asociaciones de madres y padres de alumnos como de sus propios hijos, en las que se describia el proposito de investigacion y se solicitaba la conformidad de participacion de los ultimos. Se utilizo un procedimiento de consentimiento pasivo (informados madres y padres tenian la posibilidad de devolver la carta firmada si no estimaban conveniente la participacion de sus respectivos hijos e hijas). Ochenta familias firmaron el documento adjunto a la carta informativa declinando la participacion de su respectivo hijo o hija en el estudio. Las distintas pruebas se aplicaron en el horario habitual de clase. Ningun alumno se ausento del aula durante la aplicacion de las pruebas y quienes no fueron autorizados dedicaron el tiempo requerido a la realizacion de tareas academicas.

Para establecer los estilos matemos y paternos se consideraron simultaneamente las puntuaciones obtenidas en las tres dimensiones mencionadas (afecto, disciplina inductiva y disciplina rigida). Los valores de la mediana en estas dimensiones cuando el juicio del adolescente se referia a la madre fueron 42, 40 y 29, respectivamente, mientras que cuando el juicio se circunscribia al padre fueron de 38, 40 y 28. Atendiendo a estos valores, los adolescentes que asignaron a cualquiera de sus progenitores puntuaciones inferiores a la mediana en las diferentes dimensiones se incluyeron en el grupo de progenitores percibidos como negligentes mientras que, aquellos que concedieron puntuaciones superiores a la mediana en las dimensiones afecto y disciplina inductiva e inferiores a la mediana en disciplina rigida se incluyeron en el grupo de progenitores democraticos. Adicionalmente, los jovenes que asignaron puntuaciones inferiores a la mediana tanto en afecto como en disciplina inductiva, pero, superiores a su respectiva mediana en disciplina rigida fueron incluidos en el grupo de progenitores percibidos como autoritarios. Por ultimo, quienes asignaron puntuaciones superiores a la mediana en afecto e inferiores a la mediana en ambas formas disciplinarias conformaron el grupo de progenitores permisivos. Se excluyeron de posteriores analisis aquellos casos en los que o bien el valor en alguna de las dimensiones era igual a su respectiva mediana, o bien, la combinacion de puntuaciones no se correspondia a cualquiera de los patrones descritos.

Conforme a este criterio de clasificacion, 146 madres (39.4%) fueron percibidas como negligentes, 102 (27.5%) democraticas, 80 (21.6%) autoritarias y, finalmente, 43 (11.6%), permisivas. Cuando esta clasificacion se circunscribio a los padres la frecuencia de cada una de las categorias fue de 132 (35.6%), 102 (27.5%), 91 (24.5%) y 46 (12.4%), respectivamente. Estos porcentajes son muy similares a los obtenidos por Glasgow et al., (1997) en su estudio con adolescentes norteamericanos empleando en su clasificacion las dos dimensiones tradicionales, afecto y control.

El procedimiento descrito supone una clasificacion mas rigurosa del estilo de socializacion familiar, aun a riesgo de reducirse el tamano muestral, al considerar conjuntamente dos tipos de actuaciones disciplinarias o formas de control diferentes, una mas razonada que promueve una mayor autonomia y participacion del adolescente en la toma de decisiones (disciplina inductiva), propia de una actuacion parental mas democratica y, otra mas impositiva, taxativa y prohibitiva (disciplina rigida), acorde con la expresion de un estilo educativo mas autoritario (Buri, 1991).

Analisis Estad stico

Los analisis estadisticos empleados fueron analisis multivariados de varianza (MANOVA), el analisis univariado de varianza (ANOVA) y comparaciones post-hoc en las que se empleo la prueba de Bonferroni.

Resultados

Como muestra la Tabla 1, se obtuvieron correlaciones estadisticamente significativas entre la practica totalidad de dimensiones educativas consideradas y las medidas obtenidas en el cuestionario de agresividad. El patron de resultados fue muy similar cuando el juicio del adolescente se referia tanto a la madre como al padre. Asi, la percepcion de un mayor afecto se relaciono negativamente con los niveles de agresividad fisica, verbal, ira y hostilidad, mientras que un mayor grado de disciplina rigida mantuvo relaciones positivas con todas las dimensiones evaluadas. Adicionalmente, la percepcion de una disciplina inductiva tanto en padres como en madres se asocio negativamente con la agresividad fisica manifestada, mientras que solo la disciplina inductiva paterna mantuvo una relacion negativa con la hostilidad.

Se realizaron dos analisis multivariados de varianza (MANOVA), uno para cada progenitor. Las variables independientes fueron el estilo de socializacion atribuido y el sexo del adolescente. Las variables dependientes fueron las puntuaciones obtenidas en las dimensiones agresividad fisica, verbal, ira y hostilidad. El primer analisis revelo la existencia de un efecto principal estadisticamente significativo de la variable estilo materno percibido, [lambda] - .86, F(12, 952.76) = 4.68, p < .001, [[eta].sup.2] = .05, asi como un efecto principal de la variable sexo, [lambda] = .89, F(4, 360) = 10.35, p < .001, [[eta].sup.2] = .10. La interaccion estilo materno percibido x sexo no resulto ser estadisticamente significativa, [lambda] = .96, F(12, 952.76) = 1.26, p > .05. Analisis univariados posteriores mostraron la existencia de diferencias estadisticamente significativas en todas y cada una de las dimensiones evaluadas atendiendo al estilo materno percibido, F(3, 363) = 14.20, p < .000, [[eta].sup.2] = .11 para la dimension agresividad fisica, F(3, 363) = 7.35, < .000, [[eta].sup.2] = .06, para la dimension agresividad verbal, F(3, 458) = 8.69, p <.001, [[eta].sup.2] = .07 para la dimension ira y, finalmente, F(3, 458) = 8.32, p < .05, [[eta].sup.2] = .06 en la dimension hostilidad. Respecto al sexo unicamente se obtuvo una diferencia estadisticamente significativa en el grado de agresividad fisica manifestado, F(1, 363) = 26.97, p < .001, [[eta].sup.2] = .07, siendo mayor en el caso de los chicos que de las chicas.

Comparaciones a posteriori empleando la prueba de Bonferroni revelaron la existencia de diferencias estadisticamente significativas en la dimension agresividad fisica. Los jovenes que atribuyeron a sus madres un estilo de socializacion democratico manifestaron ser fisicamente menos agresivos que sus iguales que atribuyeron a sus madres un estilo educativo tanto negligente como autoritario. Adicionalmente, los adolescentes cuyas madres ejercian un estilo negligente informaron de menores niveles de agresividad fisica que aquellos otros que percibian a sus madres como autoritarias (M = 14.70, M= 18.15 y M = 20.67). Con respecto a la dimension agresividad verbal se hallaron diferencias entre los jovenes que percibieron a sus madres como democraticas frente a quienes las consideraron como autoritarias, obteniendo los primeros una menor puntuacion que los segundos en esta dimension (M = 10.52 y M = 13.0). Asimismo, los niveles de ira fueron mayores, en comparacion con el resto de encuestados, en aquellos adolescentes que atribuyeron a sus madres un estilo de socializacion autoritario (M = 13.97, M - 14.58, M = 15.21 y M = 17.34). Por ultimo, la percepcion de una madre autoritaria se asocio con un mayor indice de hostilidad en comparacion con el obtenido cuando a estas se atribuia un estilo tanto democratico como permisivo (M = 14.58, M = 13.66 y M= 17.98).

El segundo de los analisis revelo la existencia de un efecto principal estadisticamente significativo de la variable estilo paterno percibido, [lambda] = .85, F(12, 952.76) = 5.13, p < .001, [[eta].sup.2] =.05, asi como de la variable sexo del adolescente, [lambda] = .90, F(4, 363) = 9.73, p < .001, [[eta].sup.2] = .10. La interaccion estilo paterno percibido x sexo no resulto ser estadisticamente significativa, [lambda] = .97, F(12, 952.76) = .81, p > .05. Analisis univariados posteriores mostraron la existencia de diferencias estadisticamente significativas en todas y cada una de las dimensiones evaluadas, F(3, 363) = 16.68, p < .001, [[eta].sup.2] = .12, para agresividad fisica, F(3, 363) = 7.22, p < .000, [[eta].sup.2] = .06, para agresividad verbal, F(3, 363) = 10.25, p < .001, [[eta].sup.2] = .08 para ira y, finalmente, F(3, 363) = 8.61, p < .001, [[eta].sup.2] = .07, en hostilidad. Respecto al sexo, se obtuvo una diferencia estadisticamente significativa en la dimension agresividad fisica, F(l, 363) = 26.55, p < .000, [[eta].sup.2] = .07, siendo mayor en el caso de los chicos que de las chicas.

Comparaciones a posteriori empleando la prueba de Bonferroni arrojaron la existencia de diferencias estadisticamente significativas en la dimension agresividad fisica entre los adolescentes que percibieron a sus padres como democraticos y permisivos frente a quienes lo hicieron como negligentes y autoritarios, mostrando los dos primeros menores indices de agresividad fisica que los dos restantes (M = 15.01, M = 14.76, M= 18.38 y M = 20.41). Adicionalmente, se hallaron diferencias estadisticamente significativas en la dimension agresividad verbal. Los hijos que percibian en sus padres el ejercicio de un estilo de socializacion autoritario obtuvieron una mayor puntuacion en esta dimension que quienes atribuyeron a sus padres un estilo democratico (M = 10.71 y M = 13.07). Finalmente, se obtuvieron diferencias estadisticamente significativas entre los jovenes que atribuyeron a sus padres un estilo autoritario frente al resto en las dimensiones ira (M = 14.13, M = 13.74, M = 15.23 y M = 17.32) y hostilidad (M = 14.66, M = 14.10, M = 15.70 y M = 18.10). En cualquier caso, los hijos de padres autoritarios alcanzaron puntuaciones mas elevadas en estas medidas.

Discusion y Conclusiones

Los principales resultados de este estudio sugieren que la atribucion de un estilo de socializacion autoritario se relaciona con la manifestacion de un comportamiento mas agresivo y hostil hacia los iguales en comparacion con la atribucion de un estilo educativo democratico y permisivo. La percepcion del empleo de una disciplina rigida se relaciona positivamente con las distintas formas de agresividad evaluada mientras que un patron de relacion negativa se obtiene cuando se considera la dimension afecto. La percepcion de elevados niveles de disciplina inductiva se asocia negativamente con los indices de agresividad fisica manifestados. Adicionalmente, los chicos recurrian con mas frecuencia al empleo de formas fisicas de agresion que las chicas.

Los hallazgos obtenidos ofrecen un apoyo parcial a las hipotesis establecidas dado que solo se observaron diferencias significativas entre la percepcion del estilo de socializacion democratico y negligente en el nivel de agresividad fisica informado. Asimismo, solo se alcanzaron diferencias estadisticamente significativas en funcion del sexo del participante en el nivel de agresividad fisica expresada, ya halladas en estudios previos (Bjorkqvist et al., 1992; Cote et al., 2007; Toldos, 2005; Underwood, Beron, Geutsch, Galperin y Risser, 2008). Sin embargo, las diferencias entre la percepcion de un estilo de socializacion democratico frente a otro autoritario aparecieron en todas las medidas consideradas.

Nuestros resultados son acordes a los de investigaciones precedentes que revelan que la percepcion de un estilo parental autoritario mantiene relacion con un incremento en la agresividad expresada. La apelacion a la obediencia sin discusion, propia de un estilo autoritario, se vincula a la exhibicion de conductas agresivas que podrian deteriorar seriamente el ajuste que los adolescentes exhiben en diferentes contextos como el de las interacciones con los iguales. Este hallazgo es consistente aun cuando una disciplina rigida no es reflejo de otras actuaciones mas perniciosas como la manipulacion, la induccion de culpa, la retirada de afecto o el control psicologico (Galambos, Barker y Almeida, 2003).

La relacion observada entre el estilo de socializacion y la agresividad, ira y hostilidad puede ser explicada por medio del modelado o reforzamiento vicario (Bandura, 1997). El aumento en la capacidad cognitiva permite atender, representar y posteriormente reproducir las conductas exhibidas por otros. Por tanto, ninos y adolescentes adquieren mediante la observacion de modelos significativos, particularmente sus progenitores, que el ser hostil o agresivo puede reportar algun tipo de beneficio. Este hecho propicia que los chicos adopten estrategias agresivas en las interacciones que mantienen con sus iguales porque son comportamientos a los que estan expuestos con relativa frecuencia (Kawabata et al., 2011).

Del mismo modo, los ninos y adolescentes que reciben poco afecto y una imposicion severa de normas pueden desarrollar un modelo mental de relaciones interpersonales caracterizado por la inseguridad e incertidumbre. Como resultado, pueden exhibir una falta de confianza tanto en si mismos como en los demas que les situan en situacion de riesgo en el ambito social. Por tanto la rigidez y falta de sensibilidad que aprecian en sus hogares pueden incrementar la linea base de ira y hostilidad que se traduce en una mayor cantidad de emociones negativas y conductas agresivas en los intercambios con sus iguales (Underwood et al., 2008).

Por el contrario, la percepcion de una maternidad y paternidad democratica se relaciono con el menor grado de expresion de conducta agresiva, ira y hostilidad. Menos concluyente es el beneficio asociado al estilo permisivo. A pesar de que las comparaciones a posteriori muestran un patron de resultados practicamente similar cuando el analisis se realiza en funcion del sexo del progenitor (beneficio asociado al ejercicio de un estilo permisivo), tambien parece demostrarse que la atribucion de permisividad materna, especialmente por parte de los hijos varones, no se asocia con tan buenos resultados puesto que, en el caso particular de la agresividad verbal, los chicos que atribuyen a sus madres el desempeno de un estilo permisivo obtienen una puntuacion mas elevada en la dimension senalada que los iguales que perciben a sus madres como negligentes y autoritarias. Una posible razon tal vez resida en que los hijos varones que perciben a sus madres como permisivas atribuyan a su otro progenitor un estilo educativo menos apropiado (negligente o autoritario), diluyendose asi el posible efecto benefactor que la maternidad permisiva conlleva en el caso de las chicas. No obstante, la percepcion de congruencia o incongruencia en el ejercicio de la paternidad excede los objetivos planteados en este estudio.

Tal y como indica Steinberg (2001), los contextos familiares democraticos se relacionan con un mejor ajuste psicosocial en ninos y adolescentes por tres razones. En primer lugar, el mayor afecto y aceptacion hace que los hijos se muestren mas receptivos a las influencias paternas. En segundo lugar, la adecuada combinacion de implicacion e imposicion de limites al comportamiento de los hijos, propia del estilo democratico, facilita el desarrollo de habilidades de autorregulacion que permiten a los jovenes actuar de manera competente. Finalmente, la promocion del intercambio verbal entre padres e hijos hace a los ultimos participes de un proceso que fomenta la competencia cognitiva y social, incrementando asi su nivel de actuacion mas alla del marco familiar.

En esta linea, diversas investigaciones concluyen que la percepcion por parte de los hijos adolescentes de unas influencias parentales positivas (afecto y calidad de los cuidados) asi como una adecuada supervision, actuan como elementos protectores que reducen la probabilidad de manifestacion de conductas violentas y antisociales (Arm, Dahinten, Marshall y Shapka, 2011; Vieno, Nation, Pastore y Santinello, 2009). Concretamente, las relaciones afectivas eran promotoras de la autorrevelacion de los hijos adolescentes que, a su vez, predecia un descenso en la expresion de la conducta agresiva hacia los iguales (Vieno et al., 2009). Asi pues, los cuidados parentales pueden eliminar los sentimientos adolescentes de miedo, ira, inseguridad, emociones negativas que actuan como factores de riesgo para la aparicion de problemas comportamentales.

El beneficio que una paternidad permisiva puede ocasionar en los hijos adolescentes, traducido en una menor expresion de agresividad, ira y hostilidad, ha sido senalado en otras investigaciones. En estudios recientes, Garcia y Gracia (2009, 2010) obtuvieron que los hijos que definieron a sus padres como permisivos puntuaron igual que quienes los percibieron como democraticos y, aun mejor que aquellos otros que etiquetaron a sus padres como autoritarios y negligentes, en distintas medidas de ajuste psicosocial. Wolfradt, Hempel y Miles (2003) hallaron en su estudio con adolescentes alemanes que aquellos que percibian a sus padres como permisivos mostraban menores puntuaciones en despersonalizacion y ansiedad e informaban de un mayor empleo de estrategias activas para afrontar las situaciones estresantes.

Concluyendo, la expresion de altos niveles de conducta agresiva y hostil puede convertirse en un factor de riesgo asociado a la aparicion de desajustes emocionales y comportamentales. Conocer los origenes, uno de ellos las vivencias en el seno familiar, asi como las consecuencias de la expresion del comportamiento agresivo, son elementos clave para la promocion y desarrollo de programas de prevencion o intervencion destinados a ayudar a los jovenes a desarrollar un sentimiento de pertenencia al grupo y resolver conflictos de formas socialmente deseables (Underwood et al., 2009).

Este estudio presenta algunas limitaciones. La primera se relaciona con el empleo de cuestionarios o autoinformes para recabar la informacion de interes. Se presupone la honestidad de las respuestas, sin embargo, cabe la posibilidad de que los encuestados aporten informacion poco veraz con objeto de preservar una imagen positiva de si mismos o de sus familias. En un intento de reducir las respuestas socialmente deseables se garantizo el anonimato de los participantes. En segundo lugar, el estudio tiene un caracter transversal de modo que no existe la posibilidad de probar hipotesis causales que exploren una posible direccionalidad en los resultados obtenidos. Finalmente, hemos de senalar que son los adolescentes los que actuan como unicos informantes, siendo mas adecuada la obtencion de informacion combinada (padres e hijos), o bien, la aportada por informadores independientes.

Los objetivos futuros residen en conocer los efectos que la congruencia o incongruencia percibida en el estilo de socializacion de madres y padres tiene sobre diferentes medidas de ajuste adolescente. Algunos resultados de investigacion (Hoeve et al., 2011; Fletcher, Steinberg y Sellers, 1999; McKinney y Renk, 2008; Simons y Conger, 2007) apuntan hacia un efecto paliativo de una paternidad incongruente cuando al menos uno de los progenitores emplea un estilo democratico.

http://dx.doi.org/10.14204/ejrep.32.13118

Recibido: 25/10/13

Aceptacion inicial: 22/12/13

Aceptacion final: 14/03/14

Received: 10/25/13 Initial

acceptance: 12/12/13 Final

acceptance: 14/03/14

Referencias

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De la Torre Cruz, M. J., Garc a Linares, M. C. y Casanova Arias, P.F.

Departamento de Psicologia, Universidad de Jaen, Jaen

Correspondencia: Manuel J. de la Torre Cruz. Departamento de Psicologia, Edif. C-5. Las Lagunillas s/n. Jaen. Espana. E-mail: maieeruz@uiaen.es
Tabla 1. Correlaciones bivariadas entre las diferentes dimensiones de
socializacion (maternas y paternas) y las medidas de agresividad f
sica, verbal, ira y hostilidad.

                1   2       3         4        5        6

Afecto (M)      1   75 **   -.28 **   .66 **   .59 **   -.19 **
Inductiva (M)       1       --        .60 **   .80 **   -.02
                            .12 *
Rigida (M)                  1         --       -.09     .76 **
                                      23 **
Afecto (P)                            1        .80 **   -.28 **
Inductiva (P)                                  1        -.13 **

Rigida (P)                                              1
A. Fisica
A. Verbal
Ira
Hostilidad

                7         8        9         10

Afecto (M)      -.30 **   -12 **   -17 **    -21 **
Inductiva (M)   -21 **    -.05     -.10      -.09

Rigida (M)      27 **     .26 **   .32 **    .30 **

Afecto (P)      -27 **    -.20**   - 21 **   22 **
Inductiva (P)   -22 **    -.10     --        -.09
                                   .13 *
Rigida (P)      .28 **    24**     27 **     29 **
A. Fisica       1         .52**    .48 **    42 **
A. Verbal                 1        .54 **    44 **
Ira                                1         .55 **
Hostilidad                                   1

N = 371, ** p < .01, * p < .05, (M) = madre, (P) = padre

Tabla 2. Puntuaciones promedio y desviaciones t picas (entre
parentesis) en las medidas de agresividad f sica, verbal, ira y
hostilidad en funcion del estilo de socializacion materno.

            Estilos de socializacion matemos

            Democratico           Permisivo

            Chica      Chico      Chica      Chico
            (n = 63)   (n = 39)   (n = 28)   (n = 15)

A. Fisica   13.59      15.82      13.04      19.53
            (5.66)     (5.48)     (5.14)     (7.61)
A. Verbal   10.94      10.10      10.25      12.87
            (3.60)     (3.17)     (3.42)     (4.27)
Ira         14.16      13.79      13.89      15.27
            (4.01)     (4.48)     (4.31)     (4.64)
Hostilidad  14.76      14.41      14.00      13.33
            (5.53)     (5.47)     (5.49)     (4.40)

            Estilos de socializacion matemos

            Negligente            Autoritario

            Chica      Chico      Chica      Chico
            (n = 72)   (n = 74)   (n = 35)   (n =45)

A. Fisica   17.00      19.30      18.54      22.80
            (6.89)     (5.87)     (7.55)     (6.19)
A. Verbal   11.63      12.14      13.17      12.84
            (3.34)     (3.66)     (3.78)     (3.40)
Ira         15.50      14.92      17.89      16.80
            (4.42)     (4.28)     (5.03)     (4.94)
Hostilidad  16.21      15.93      18.63      17.33
            (5.30)     (5.009     (4.99)     (5.78)

Tabla 3. Puntuaciones promedio y desviaciones t picas (entre
parentesis) en las medidas de agresividad f sica, verbal, ira y
hostilidad en funcion del estilo de socializacion paterno.

             Estilos de socializacion paternos

             Democratico           Permisivo

             Chica      Chico      Chica      Chico
             (n = 62)   (n = 40)   (n = 27)   (n = 19)

A. Fisica    13.73      16.30      11.41      18.11
             (5.89)     (5.79)     (3.19)     (6.86)
A. Verbal    10.68      10.73      10.04      12.53
             (3.55)     (3.58)     (2.31)     (4.26)
Ira          14.03      14.23      13.26      14.21
             (4.22)     (4.60)     (3.73)     (4.22)
Hostilidad   14.81      14.50      13.78      14.42
             (5.62)     (5.37)     (4.68)     (5.63)

             Estilos de socializacion paternos

             Negligente            Autoritario

             Chica      Chico      Chica      Chico
             (n = 71)   (n = 61)   (n = 38)   (n = 53)

A. Fisica    16.70      20.05      19.71      21.60
             (6.20)     (6.52)     (8.04)     (5.84)
A. Verbal    11.72      11.82      13.39      12.74
             (3.44)     (3.71)     (3.98)     (3.26)
Ira          15.73      14.72      17.84      16.79
             (4.41)     (4.31)     (4.76)     (4.81)
Hostilidad   16.17      15.23      18.50      17.70
             (5.40)     (4.69)     (5.21)     (5.62)
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Author:De la Torre Cruz, M.J.; Garcia-Linares, M.C.; Casanova-Arias, P.F.
Publication:Electronic Journal of Research in Educational Psychology
Date:Jan 1, 2014
Words:7798
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