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Relacion de los estilos de liderazgo, cohesion grupal, potencia de equipo y rendimiento en jugadores de futbol no profesionales.

Relationship of Leadership Styles, Group Cohesion, Power Equipment and Performance in Non-Professional Soccer Players

La relevancia de las variables psicologicas en el ambito del deporte competitivo para determinar el exito es un hecho bien asumido por la comunidad cientifica actual (Abenza, Olmedilla, & Ortega, 2010). Sin embargo, pese a que numerosos estudios vienen focalizando sobre la ansiedad, el estres, la motivacion, el ajuste emocional, la autorregulacion o la cohesion (Adie, Duda, & Ntoumais, 2012; Boardley, & Kavussanu, 2010) como algunos de los factores sobre los que intervenir, un modelo que ayude a comprender no solo la relacion entre estas variables (Leo, Sanchez-Miguel, SanchezOliva, Amado, & Garcia-Calvo, 2013; Martin, Carron, Eys, & Loughead, 2012; Sanchez-Oliva, Leo, Sanchez-Miguel, Amado, & Garcia-Calvo, 2010), sino tambien su potencial contribucion hacia la optimizacion de los resultados en los deportistas (Myers, Payment, & Feltz, 2004), se hace necesario. La estrecha relacion conceptual que en ocasiones mantienen estas variables hace aun mas complejos los intentos de acotar un modelo valido subyacente a la estructura de los grupos eficaces. Permitir a tecnicos, entrenadores y demas personas que estan al frente de un equipo deportivo optimizar esfuerzos conociendo que aspectos serian los mas adecuados para conducir a los deportistas hacia un mayor rendimiento en funcion de su modelo de conducta, podria garantizar la continuidad en la practica a largo plazo.

En este sentido, numerosos trabajos vienen planteando que la direccion de equipos basada en un liderazgo eficaz se presenta como la clave para mejorar el rendimiento deportivo (Bryman, 1992; Riemer, 2007). Entendemos por estilo de liderazgo al patron de conducta estable que muestra la persona que tiene a su cargo la direccion de un equipo (Eagly, Johannesen-Schmidt, & Van Engen, 2003). Sin embargo, el lider constituye, ademas, una parte fundamental de la estructura grupal, siendo determinante en la calidad de las relaciones sociales de sus integrantes (Garcia-Calvo et al., 2014; Rewey, Dansereau, Dees, Skaggs, & Pitre, 1992). Algunos estudios senalan que un lider con verdadera vocacion prefiere tratar a sus seguidores de igual a igual, adaptando su conducta en funcion de los intereses del grupo y segun el contexto para la consecucion de las metas propuestas, pudiendo centrarse bien en la gestion eficaz de las tareas por realizar o bien en la gestion de la calidad de las relaciones sociales existentes en el grupo (Carron, Burke, & Prapavesssis, 2004; Carron, Colman, Wheeler, & Stevens, 2002).

Los estilos de liderazgo tarea y social han formado parte de muchos de los estudios clasicos sobre liderazgo (Molero, 1995), contemplandose como dos dimensiones independientes. Durante las decadas de los 70 y 80, el liderazgo tarea fue subrayado en la investigacion (Chelladurai, 1990, 1993); despues, los aspectos referentes a la gestion socioemocional del grupo resurgieron como recurso fundamental para el lider eficaz mediante el liderazgo autentico.

Asi pues, un lider cuyo modelo de conducta esta orientado a la tarea se define por dedicar su esfuerzo preferentemente a la ejecucion del trabajo y a la consecucion de los objetivos marcados. Este estilo de direccion de equipos es percibido por el grupo como una persona que esta preparada, es experta y competente en esa labor y, en consecuencia, confian en la buena gestion de los procesos implicados para alcanzar las metas propuestas. En esta li#nea, Chelladurai (1990; Chelladurai & Saleh, 1980) creo# el modelo multidimensional del liderazgo, especi#fico para el ambito del deporte. Este modelo entiende el liderazgo como un proceso interaccional y adaptativo, en el que la efectividad del li#der, esto es, el rendimiento y la satisfaccion de los deportistas, estaria influida por las caracteri#sticas situacionales, las de los deportistas y las del propio entrenador. Derivado del modelo de Chelladurai, para evaluar estos aspectos, se creo la Escala de Liderazgo para el Deporte (LSS) (Chelladurai & Saleh, 1978). Esta escala ha sido adaptada al deporte del futbol recientemente en un trabajo aun en revision por Ruiz-Barquin y De la Vega-Marcos, versionando dicho instrumento hacia la percepcion de los entrenadores (LSS-3) (2015).

Respecto al concepto de lider preferentemente centrado en fomentar las relaciones interpersonales positivas, encontramos el concepto de liderazgo autentico (Avolio & Gardner, 2005; Luthans & Avolio, 2003; Shamir & Eilam, 2005; Walumbwa, Luthans, Avey, & Oke, 2011). La "autenticidad" inherente a este concepto tiene que ver con la correspondencia entre los pensamientos y las acciones de la persona que dirige a un grupo. Esta congruencia esta relacionada con los aspectos eticos y morales del liderazgo, y favorece la autorrealizacion tanto del lider como de las personas que trabajan con el (Garcia-Guiu, Molero, Moya, & Moriano, 2015; Moriano, Molero, & Levy-Mangin, 2011). Poner en valor las diferencias individuales, focalizar sobre los talentos frente a las debilidades y fomentar la autonomia y las relaciones del grupo, serian algunas de las claves sobre las que se basa este modelo de conducta. Sin embargo, para que este patron se desarrolle con exito, resulta fundamental que el lider, ademas de practicar estos valores anteriores con el grupo, sirva de referente social para las personas que lo componen, esto es, que sea percibido por el grupo como una persona que tiene interiorizado y pone en practica los principios que les definen, no solo en el ambito profesional, sino tambien, en el personal y social. En cuanto a la medida de este modelo, el Autentic Leadership Questionnaire (ALQ) es el cuestionario que Walumbwa, Avolio, Gardner, Wernsing y Peterson (2008) desarrollaron, aplicado al ambito organizacional y que recientemente ha sido validado al espanol por Moriano et al. (2011). Segun este instrumento, el liderazgo autentico se divide en cuatro factores: Conciencia de si mismo (autoconcepto del lider), Transparencia en las relaciones (sinceridad en la interaccion), Procesamiento equilibrado (estilo de trabajo analitico) y Moral internalizada (autorregulacion de la conducta acorde a los principios y valores personales frente a las presiones). Los estudios que se han llevado a cabo con este instrumento en diferentes paises confirman la relacion positiva de este estilo de conducta con la efectividad, el esfuerzo extra, la satisfaccion (Moriano et al., 2011), el compromiso y el rendimiento laboral (Caza, Bagozzi, Woolley, Levy, & Barker Caza, 2010; Clapp-Smith, Vogelgesang, & Avey, 2009). Sin embargo, tanto el ALQ en su version original de Walumbwa et al. (2008) como la validacion al espanol de Moriano et al. (2011) estan basados en el ambito organizacional o de la empresa, no encontrando hasta el momento estudios aplicados a entornos educativos y/o deportivos.

Pese a que una cierta flexibilidad en los comportamientos del lider en funcion de las necesidades o demandas del grupo (bien hacia los resultados, bien hacia los aspectos sociales) ha sido contemplada como posible por Bass (2004), aludiendo al liderazgo transformacional (Bass, 1990), incluso encontrandose altas correlaciones entre los dos estilos (Molero, Cuadrado, Navas, & Morales, 2007), un modelo que los incluya a ambos en una misma persona pudiendo ser utilizados de forma gradual en pro del rendimiento, no se ha contemplado hasta el momento en los estudios de investigacion. Asi pues, aunque desde la decada de los noventa numerosos estudios han demostrado que ambos patrones de conducta de liderazgo, tarea y social, son eficaces en los grupos organizacionales (Bass, 1990; Molero et al., 2007), sin embargo, en los ultimos anos, en el ambito de la actividad fisico-deportiva, los estudios se vienen centrando sobre todo en el analisis de las relaciones sociales inherentes a los grupos deportivos, dejando de lado la gestion del grupo centrada en la tarea.

Junto a estos aspectos, por otro lado, la evidencia cientifica senala que el tipo de liderazgo percibido influye en el rendimiento, pero, ademas, otras variables de naturaleza social participan en el funcionamiento optimo del equipo como son la cohesion grupal (Garcia Calvo et al., 2014; Garcia-Guiu et al., 2015; Leo, Garci#a Calvo, Parejo, Sa#nchez, & Garci#aMas, 2009; Paskevich, Estabtooks, Brawley, & Carron, 2001) y la potencia de equipo (Leon, Mendo-Lazaro, Felipe-Castano, Polo del Rio, & Fajardo-Bullon, 2017). Sin embargo, este ultimo concepto no ha sido estudiado aun en el ambito deportivo, como tampoco existen estudios que relacionen ambas variables con los estilos de liderazgo (tarea y social) y con el rendimiento.

Asi pues, la cohesion de equipo es un proceso que se refleja en la tendencia de un grupo para permanecer unido en su proposito de conseguir o bien los objetivos instrumentales propuestos (Carron & Chelladurai, 1981) o bien satisfacer sus necesidades afectivas (Calvo, Marcos, Miguel, Jimenez, & Gimeno, 2008; Carron, Widmeyer, & Brawley, 1985). Este ultimo aspecto esta relacionado con el componente social de la cohesion, que hace referencia a las relaciones de amistad y socializacion de los miembros de un grupo, mientras que la consecucion de objetivos instrumentales estaria relacionada con el componente tarea de la cohesion; explica la union de las personas de un grupo para hacer frente a las actividades propuestas y mejorar el rendimiento colectivo, se trata de unir esfuerzos para alcanzar un objetivo comun. Pese a la gran connotacion social del termino "cohesion", diferentes trabajos (Carron et al., 2002) senalan la importancia de la cohesion a la tarea para mejorar el rendimiento colectivo frente a la cohesion social. En este sentido, el reciente trabajo de Navarro-Paton, Mecias, Basanta y Lojo (2016) con jugadores de futbol sala de tres equipos de maxima categoria, senala que los equipos mejor clasificados obtienen mejores puntuaciones en cohesion grupal.

Por otro lado, la potencia de equipo es un concepto definido por Guzzo, Yost, Campbell y Shea (1993) y se refiere a las creencias colectivas existentes en el grupo de que este puede ser efectivo. Se trata de una variable con origen motivacional muy importante, ya que su existencia podria influir en las actitudes de los integrantes de un equipo para realizar con exito una tarea. Pese a que en el contexto deportivo no hemos encontrado trabajos que utilicen esta variable como predictora del rendimiento de los deportistas, los hallazgos del trabajo de Leon et al. (2017), con una muestra de estudiantes universitarios, apuntan a que este constructo se presenta como un factor esencial de la motivacion grupal, pudiendo estar muy cercano a la cohesion y a la percepcion del rendimiento o eficacia colectiva, dadas las connotaciones conductuales positivas que implica. De hecho, en el mencionado trabajo, el constructo potencia de equipo solamente aumentaba en el grupo en el que se utilizaban tecnicas de naturaleza cooperativa. De esta forma, por su naturaleza social y su relacion ya demostrada en otros contextos con el rendimiento grupal (Lester, Meglino, & Korsgaard, 2002; Sivasubramaniam, Murry, Avolio, & Jung, 2002), la potencia de equipo podria complementar la influencia positiva que constatan los estudios que la cohesion tarea ejerce respecto al rendimiento, al ser quiza un termino mas preciso y completo que la cohesion social para definir el sentimiento de union entre las personas que se identifican con un grupo, sin perder de vista que estas relaciones son un medio para conseguir un fin, esto es, un objetivo comun. Este ultimo aspecto no lo incluye el factor social de la cohesion grupal, quedando meramente en una medida de los vinculos de amistad existentes entre los integrantes de un grupo.

La argumentacion anterior justificaria la importancia de llevar a cabo un estudio que permita valorar de forma fiable la influencia de la cohesion grupal y la potencia de equipo sobre el rendimiento, a partir de la diferenciacion de estilos de conducta de liderazgo enfocados o bien en la tarea o bien en las relaciones grupales.

Para verificar el orden causal planteado entre los factores mencionados arriba, seria muy importante determinar que relaciones existen entre ambos tipos de liderazgo y el rendimiento, asi como situar el papel de la cohesion y la potencia de equipo entre los diferentes patrones de conducta de liderazgo planteados y el rendimiento de los jugadores. Aunque existe literatura cientifica que relaciona algunos de los conceptos que se mencionan (Molero et al., 2007), de forma aislada no existe, sin embargo, ningun estudio que haya comprobado estas relaciones mediante un modelo unificador. Asi pues, el principal objetivo de este trabajo es comprobar que estilo de liderazgo (mas basado en la gestion eficiente de las tareas o en la gestion eficiente de las relaciones sociales del grupo) tiene mas peso en la mejora de la cohesion grupal, la potencia de equipo y, en ultima instancia, el rendimiento. Secundariamente, comprobar la robustez de algunas medidas de estas variables no empleadas antes en el ambito deportivo, tambien sera un objetivo del trabajo.

La hipotesis de trabajo es que, dada la naturaleza del ambito deportivo, el estilo de liderazgo basado en la gestion eficaz de las tareas sera un predictor mas potente de la cohesion grupal y la potencia de equipo que el liderazgo basado en la gestion social del grupo, y a su vez, se relacionara de forma mas directa con el rendimiento. Igualmente, se espera que el aumento en la percepcion de potencia de equipo, se relacionara positivamente con el rendimiento.

Metodo

Diseno

Para dar respuesta a los objetivos de investigacion, se opto por un diseno no experimental, explicativo con variables observables, transeccional y descriptivo, bajo un enfoque cuantitativo, constituyendose en una investigacion de tipo exploratorio y descriptivo. La recoleccion de informacion se realizo a traves de una fuente primaria, la bateria de cuestionarios administrada a los deportistas, y una fuente secundaria, el informe de los entrenadores relativo al rendimiento observado de los deportistas.

Participantes

La muestra de este estudio se obtuvo a traves de muestreo incidental. Esta conformada por 334 futbolistas varones, federados pertenecientes a categorias Alevin, Cadete, Juvenil y Absoluta con una edad media de 15.97 (DE = 3.31). Todos pertenecen a clubes de futbol de las regiones de Murcia y Alicante (Espana). La muestra se distribuye de forma normal, situandose parte de los sujetos en niveles tanto bajos como altos en todos los factores. Esta observacion se confirma a traves del analisis no parametrico de Kolmogorov-Smirnoff. En la Tabla 2 se pueden observar los resultados descriptivos.

Definicion de variables

Las variables que se consideraron en este estudio fueron extraidas de los hallazgos de las investigaciones especializadas resenadas en apartados anteriores. Ademas de las variables medidas a traves de instrumentos estandarizados, se contemplo la edad y categoria federada del deportista (Tabla 1).

Instrumentos

Cuestionario de liderazgo autentico (ALQ)

Se utilizo la adaptacion espanola (Moriano et al., 2011) del Cuestionario de Liderazgo Autentico (ALQ), originalmente desarrollado por Walumbwa et al. (2008). Lo componen un total de 12 items, con escala tipo Likert de 7 puntos y se divide en cuatro factores de primer orden y un factor de segundo orden denominado Liderazgo Autentico. Los factores de primer orden son: Transparencia en las relaciones ("Creo que mi entrenador dice exactamente lo que piensa"), Moral internalizada ("Muestra comportamientos que son acordes a sus creencias"), Conciencia de si mismo ("Solicita puntos de vista diferentes a sus opiniones") y Procesamiento equilibrado ("Busca la opinion de los demas para mejorar las relaciones con ellos"). Los resultados del analisis factorial confirmatorio efectuado, considerando el factor de segundo orden y los cuatro factores de primer orden, fueron: [ji al cuadrado] (50) = 2.388, p = 0; CFI = 0.94; TLI = 0.921; RMSEA = 0.065; SRMS = 0.056.

Escala de Liderazgo en el Deporte (LSS)

Instrumento validado por Crespo, Balaguer y Atienza (1994), original de la version espanola de Liderazgo para deportes de Chelladurai y Saleh (1980). Para este estudio, se emplean unicamente los items correspondientes a los factores de feedback positivo ("Mi entrenador felicita a un jugador delante de los demas por jugar bien") y Entrenamiento e instruccion ("Mi entrenador se preocupa de que los jugadores entrenen al maximo de sus capacidades"), ya que los complementarios (Conducta democratica, Conducta autocratica, Apoyo social) estan referidos a otras dimensiones del liderazgo, y algunas de ellas ya se han recogido con el instrumento anterior. La version original de esta escala esta compuesta por 40 items, en este estudio se implementaron unicamente 17. Las indicaciones previas fueron: "Creo que mi entrenador ...". Este instrumento se puntua en una escala tipo Likert de 5 puntos. Los indices de ajuste de este cuestionario, considerando dos factores de primer orden y un factor de segundo orden, al que denominamos Liderazgo Tarea fueron: [ji al cuadrado] / DF = 2.002 p = 0; CFI = 0.94; TLI = 0.931; RMSEA = 0.056; SRMS = 0.0488.

Cohesion grupal (GEQ)

Se utilizo el instrumento validado por Marcos, Miguel, Oliva y Calvo (2010) de la version original de Carron et al. (1985). Consta de 12 items agrupados en cuatro factores de primer orden (tres items por factor) y un factor general (Cohesion grupal), de segundo orden. Los factores de primer orden son: Atraccion individual social ("A los miembros del equipo les gustaria salir de fiesta juntos"), Atraccion individual hacia la tarea ("Todos los jugadores asumen la responsabilidad ante un mal resultado del equipo"), Integracion individual social ("Algunos de mis mejores amigos estan en este equipo") e Integracion individual tarea ("Me gusta el estilo de juego que tiene este equipo"). La sentencia previa fue: "Indica hasta que punto las frases se corresponden con lo que piensas". Las respuestas se puntuan con una escala tipo Likert de 7 puntos. Los indices de ajuste de este cuestionario, considerando cuatro factores de primer orden y un factor de segundo orden, fueron: [ji al cuadrado] / DF = 3.513 p = 0; CFI = 0.9; TLI = 0.871; RMSEA = 0.078; SRMS = 0.0708.

Potencia de Equipo (CPE)

La potencia de equipo se evalua a traves del Cuestionario de Potencia de Equipos de Aprendizaje (CPEA) disenado y validado recientemente por Leon et al. (2017). Consta de ocho items en formato Likert con 10 intervalos en forma numerica del 1 (totalmente de acuerdo) al 10 (totalmente en desacuerdo) ("Mi equipo tiene confianza en si mismo" o "Mi equipo tiene un alto grado de eficacia"). La sentencia previa fue: "A continuacion, te presentamos una serie de cuestiones relacionadas con las creencias sobre si tu equipo puede desempenarse de forma exitosa". Los indices de ajuste de este cuestionario son: [ji al cuadrado] / DF = 3.363 p = 0; CFI = 0.959; TLI = 0.942; RMSEA = 0.055; SRMS = 0.0377.

Rendimiento

El rendimiento de los deportistas se evalua a traves de la puntuacion media de dos dimensiones: rendimiento subjetivo interno y rendimiento subjetivo externo. Esta medida subjetiva ya ha sido utilizada en trabajos previos, en deportes colectivos e individuales, en los que el rendimiento objetivo del grupo (ganar o perder), no es una medida realista del nivel de ejecucion individual (Cervello, Santos-Rosa, Garcia-Calvo, Jimenez, & Iglesias, 2007).

El rendimiento subjetivo interno (percibido por el jugador de forma subjetiva o interna), se administro justo despues de terminar la competicion, mediante un solo item ("?Como crees que ha sido tu rendimiento durante el partido, comparado con como rindes habitualmente?"). Este item se responde en una escala tipo Likert, con un rango de respuesta de 1 a 10, donde 1 corresponde a mucho peor de lo habitual y 10 a mucho mejor de lo habitual.

El rendimiento subjetivo externo (percibido por el entrenador de forma externa) tambien se administro justo despues de terminar la competicion mediante un solo item ("?Como crees que ha sido el rendimiento de este jugador durante el partido comparado con como rinde habitualmente?"), contestado por el entrenador, tras ver el numero de camiseta que pertenece a cada jugador en la cuartilla de cuestionario. Este item se responde en una escala tipo Likert, con un rango de respuesta de 1 a 10, donde 1 corresponde a mucho peor de lo habitual y 10 a mucho mejor de lo habitual. Ambas medidas correlacionaron significativamente (r = 0.44) y presentan un alpha aceptable al ser considerada simultaneamente (0.71), por lo que se colapsaron en una unica medida de rendimiento.

Procedimiento

Para llevar a cabo la recogida de datos, se ha creado un protocolo de actuacion con el objetivo de unificar criterios y minimizar variables extranas. En primer lugar, los investigadores se ponen en contacto con los clubes para solicitar su participacion en el estudio y se solicita autorizacion de los tutores legales de los menores, indicandoles los objetivos de la investigacion y el posterior tratamiento de datos y resultados (consentimiento informado), garantizando siempre su anonimato (World Medical Association, 2000). Los jugadores tambien han sido informados de los fines de la investigacion. La bateria de cuestionarios se administra a los jugadores en dos momentos distintos. Durante los entrenamientos, se administra la primera parte de la bateria, y en un segundo momento postcompeticion, se procede a medir la valoracion del rendimiento a jugadores y entrenadores.

Analisis de datos

El tratamiento de datos en el presente trabajo se ha realizado en distintos niveles. Primeramente, a nivel de escalas se ha realizado un analisis descriptivo referido a normalidad de la muestra, media y desviacion estandar. Ademas, se estimo la consistencia interna de las subescalas mediante el coeficiente alfa de Cronbach. Complementariamente, y como aprecio en el apartado de Metodo, los datos han sido sometidos a analisis factorial confirmatorio (AFC) con el metodo de Estimacion de Parametros de Maxima Verosimilitud.

Para determinar la bondad de ajuste del path del modelo planteado en la hipotesis, se tuvieron en cuenta los diferentes indices de bondad del ajuste, los coeficientes estandarizados, el porcentaje de varianza explicado y la significacion estadistica. Siguiendo las directrices de Brown (2006) y Kline (2005), los indices de bondad de ajuste utilizados fueron los siguientes: el test chi-cuadrado, el indice de ajuste comparativo (CFI), el Tucker Lewis Index (TLI), el error cuadratico medio de aproximacion (RMSEA) y la raiz del residuo estandarizado cuadratico medio (SRMR).

Resultados

Viabilidad, descriptivos y correlaciones de todas las variables

En la Tabla 2, se pueden observar los estadisticos descriptivos y analisis de fiabilidad de las variables que forman parte del estudio (media, desviacion estandar y alpha de Cronbach). Algunos de los factores (fundamentalmente los de primer orden) presentan alpha moderados, mejorando este valor cuando observamos los factores de segundo orden. Respecto a las correlaciones, se encuentra una relacion moderada entre los factores del Liderazgo Tarea (Feedback positivo y Entrenamiento e instruccion) y el Liderazgo Autentico (Transparencia en las relaciones, Moral Internalizada, Procesamiento equilibrado y Conciencia de si mismo). Ademas, los factores de liderazgo Tarea correlacionan en mayor medida con los elementos de la cohesion grupal (IGT, IGS), mientras que las correlaciones presentadas por los factores de liderazgo autentico, aunque tambien son significativas, se presentan como inferiores. Lo mismo ocurre con el factor Potencia de Equipo, las correlaciones presentadas por el liderazgo tarea son mas elevadas que las presentadas al correlacionar con el liderazgo autentico. Del mismo modo, es llamativo como la potencia de equipo correlaciona en mayor medida con las variables AIT y IGT, ambas orientadas a la tarea, lo cual vuelve a poner en relieve la importancia de la tarea en este marco de actuacion. Cabe destacar las bajas correlaciones entre los dos tipos de liderazgo y el rendimiento, aunque en el caso del liderazgo tarea, esta si que es significativa y positiva.

Analisis del modelo de relaciones entre variables (Path-analisis)

Se sometio a verificacion un modelo de Path-analisis, que incluye factores sociales desencadenantes (liderazgo tarea y autentico), consecuencias de primer orden (cohesion grupal y potencia de equipo) y consecuentes de segundo orden (rendimiento). La base estuvo constituida por los cinco constructos de segundo orden, dado que eran los que presentaban mejores niveles de fiabilidad. Para todas las variables, se utilizaron las medias entre factores. Se llevo a cabo el metodo de estimacion de maxima verosimilitud.

Los indices de ajuste de este modelo fueron adecuados: [ji al cuadrado] / DF = 1.313 p = 0; CFI = 0.997; TLI = 0.994; RMSEA = 0.032; SRMS = 0.0343, mostrando excelentes niveles de ajuste. Los parametros estandarizados se muestran en la Figura 1, donde se observa que ambos tipos de liderazgo predicen positivamente la cohesion, aunque el liderazgo tarea lo hace en mayor medida. Por su parte, la cohesion grupal predijo de forma positiva y significativa la potencia de equipo percibida por los jugadores. A su vez, dicha potencia predijo positivamente la percepcion de rendimiento obtenido. Todos los parametros fueron significativos.

Discusion

El proposito de este trabajo fue testar un modelo teorico que ayude a comprender como diferentes estilos de liderazgo (mas basados en la gestion de las tareas del grupo, o mas basados en la gestion del clima social del mismo) pueden afectar a variables como la cohesion, la potencia de equipo y el rendimiento. Desde un punto de vista general, los resultados del Path-analisis propuesto apoyaron las hipotesis planteadas, de forma parcial, mostrando prediccion de ambos tipos de liderazgo sobre la cohesion de equipo, la cual predijo tambien la potencia de quipo. Esta ultima predijo el rendimiento, aunque de forma muy poco contundente. De esta forma, el modelo analizado permite un acercamiento a una explicacion sobre la contribucion de ambos estilos en la prediccion del rendimiento deportivo.

Una vision mas detallada de los resultados muestra que existen relaciones positivas entre la mayor parte de las variables estudiadas y los estilos de liderazgo (tarea y autentico) analizados en el presente trabajo, reforzando asi la idea, ya expresada en otros estudios (Avolio, Bass, & Zhu, 2004), de que un lider puede manejar a la vez aspectos relacionados con los resultados o recompensas y con los aspectos transformacionales, implicados en el liderazgo autentico. Asi pues, seria esperable que la percepcion por parte de los subordinados de que el lider gestiona eficazmente las recompensas en funcion de los resultados, este contribuyendo --mediante el aumento de confianza que genera este hecho--a aumentar los aspectos sociales de identificacion con el lider (Shamir, 1995). Concretamente, la relacion entre estas variables ha sido analizada en algunos trabajos (Avolio et al., 2004; Molero et al., 2007), corroborando la estrecha relacion entre los patrones de conducta relacionados con el liderazgo tarea y autentico.

Particularmente, los resultados de este estudio revelaron que tanto el liderazgo tarea como el liderazgo autentico se relacionaban positivamente con la cohesion grupal, mostrando, sin embargo, puntuaciones mas altas las variables contempladas en el liderazgo tarea. Especificamente, sus dos dimensiones, esto es, Feedback positivo y Entrenamiento e instruccion, mostraron las mayores relaciones positivas significativas con las variables de la cohesion, resaltando la cohesion hacia la tarea. Este resultado esta en la linea de los trabajos de Leo et al. (2013) o Myers et al. (2004) y Carron y Eys (2012), que subrayan que los estilos que fomentan las expectativas positivas creadas en las personas o la mejora de los resultados, ambos aspectos recogidos en el liderazgo tarea, favorecen conductas adaptativas en el grupo tales como la cohesion, lo que se traduciria en el aumento del compromiso grupal hacia la consecucion de objetivos comunes. En este sentido, Chelladurai (1989) tambien apunta a la satisfaccion como uno de los consecuentes del liderazgo tarea. Efectivamente, es probable que la satisfaccion que reporta el hecho de reconocer tanto el esfuerzo de los jugadores mediante el Feedback positivo (FB) como tambien el compromiso percibido por parte del jugador de que el entrenador se interesa por maximizar las potencialidades de las personas que integran el grupo (EI), este facilitando la adaptacion intragrupal de sus miembros en busca de una determinada identidad como grupo. De esta forma, esta homogeneidad grupal de caracter social resultante, aunque termina reforzando los lazos sociales entre el grupo, como demuestran las correlaciones positivas entre el liderazgo autentico y la cohesion, y como vienen confirmando estudios previos con variables similares como el compromiso o la satisfaccion (Moriano, Palaci, y Morales, 2007), parece no obstante, estar determinada por otros aspectos relacionados con la gestion eficaz de tareas, tales como la identificacion de las personas con la direccion adecuada de los objetivos o el convencimiento del correcto desempeno de los roles individuales.

Respecto a la potencia de equipo, esta variable mostro relaciones positivas y significativas tanto con ambos estilos de liderazgo como con la cohesion de equipo, resultando de nuevo, tener su aporte mas significativo con las dimensiones tarea de la cohesion. Hasta la fecha, los trabajos encontrados que incluyen la potencia de equipo se han limitado al ambito educativo (Leon et al., 2017), siendo inexistentes los estudios cientificos en el campo de la actividad fisica o el deporte. El concepto de potencia de equipo, aunque interrelacionado con la cohesion por su naturaleza social, esta mas centrado en la creencia colectiva de eficacia (Bandura, 1997). La cohesion, en cambio, implica la capacidad que muestra cada jugador de adaptarse al resto. En este sentido, es posible, tal y como muestra la predictibilidad de la potencia respecto a la cohesion de equipo, que solamente una vez cohesionados, esto es, cuando los jugadores se sienten adaptados y coherentes mutuamente, sean capaces de percibir que el grupo puede llegar lejos. Efectivamente, el trabajo de Leon et al. (2017), basandose en estudios anteriores (Johnson, Skon, & Johnson, 1980), ya senala los beneficios de los escenarios cooperativos para los resultados tanto academicos, esto es, centrados en el resultado, (tarea) como sociales.

Respecto al rendimiento, las variables analizadas no se relacionaron de forma consistente con el mismo. Revisando los estilos, unicamente el liderazgo tarea se relaciono con el rendimiento, si bien el valor de la correlacion, aunque significativo, es bajo. Pese a que, como ya se ha indicado, en los ultimos anos la investigacion parece centrarse en el liderazgo autentico para favorecer los resultados en el grupo (Avolio & Gardner, 2005), siendo inexistentes los trabajos que recojan el aporte fundamental de la gestion de tareas por parte del lider (Chelladurai, 1989) en pro de los resultados, los hallazgos de las correlaciones deberian ser incentivo para seguir explorando en esta linea.

Ademas, la vision del path muestra que ambos tipos de estilos de direccion de equipos parecen tener impacto sobre los resultados, a traves de su efecto en otras variables grupales como la cohesion y la potencia de equipo. En esta linea, la posibilidad de una graduacion en los estilos de liderazgo en lugar del manejo exclusivo de uno u otro, viene siendo senalada en la literatura cientifica sobre el tema, bajo el concepto de liderazgo transformacional (Bass, 1990; Molero, 1995), el cual contempla, en pro de los beneficios del equipo, la posibilidad de incluir bajo un mismo estilo de direccion tanto aspectos de gestion eficaz de tareas como de identificacion personal respecto a actitudes, creencias y valores con los miembros del grupo.

Respecto a los resultados sobre la relacion mediadora de la cohesion y la potencia de equipo con el rendimiento, Leon et al. (2017), refiriendose al trabajo de naturaleza cooperativa, apuntan que cuanto mas se consoliden en un grupo los recursos de interaccion social mayor rendimiento y eficacia encontramos. Este aspecto estaria en consonancia con las altas puntuaciones halladas en el presente trabajo en relacion con el factor cohesion. Asi pues, determinadas caracteristicas sociales pueden estar influyendo en los resultados positivos para con el grupo (Rewey et al., 1992; Leon, 2006). Tambien Navarro, Quijano, Berger y Meneses (2011) senalan como indicadores de la eficacia de trabajo de un equipo a la potencia, la madurez grupal y la identificacion de los miembros con el equipo, aspecto este ultimo incluido en la cohesion grupal.

En definitiva, el presente modelo sugiere que, aunque ambos estilos de liderazgo tienen un impacto sobre la gestion del grupo en deporte, no se deberian olvidar los aspectos procedimentales aportados por el liderazgo tarea, ya que arrojan los resultados mas destacados para el rendimiento, aunque se debe explorar de forma mas profunda la solidez de estas relaciones. Ademas, parece que en este proceso garantizar la autopercepcion de integracion en el grupo del deportista que aporta la cohesion grupal, unido al sentimiento de valia y competencia que anade la potencia de equipo, situarian esta investigacion mas cerca de aspirar a la mejora de los resultados conjuntos. No obstante, se senalan algunas limitaciones que han de ser tenidas en cuenta cuando se interpreten estos resultados. En primer lugar, la medida de las variables mediante cuestionarios puede crear un error de varianza en el modelo. Ademas, los aspectos motivacionales implicados tanto en la cohesion como en la potencia de equipo hacen de este un modelo de los muchos otros que pueden existir, pudiendo estar el rendimiento afectado tambien por otras variables que aqui no se han contemplado.

Tambien se deberia plantear para futuros trabajos la medicion del rendimiento deportivo con otro tipo de medidas que no sean tan generalistas, sino que se acote un poco mas la naturaleza del rendimiento (tecnico, tactico, fisico, psicologico), de forma que se tenga una imagen mas clara de como las variables grupales afectan al rendimiento y se adquiera un conocimiento mas profundo del efecto del manejo de las variables colectivas en el rendimiento individual.

DOI: https://doi.org/10.11144/Javeriana.upsy16-4.relc

Recepcion: 10 Septiembre 2015 | Aprobacion: 28 Febrero 2017

Referencias

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Notas

* Articulo de investigacion.

ELISA HUESCAR HERNANDEZ (a)

Universidad Miguel Hernandez de Elche, Espana

ORCID: http://orcid.org//0000-0002-2713-4506

CLARA LOPEZ MORA

Universidad Miguel Hernandez de Elche, Espana

EDUARDO CERVELLO GIMENO

Universidad Miguel Hernandez de Elche, Espana

(a) Autor de correspondencia. Correo electronico: elisahuescarhernandez@gmail.com

Leyenda: Figura 1. Path-analysis entre los estilos de liderazgo, cohesion grupal, potencia de equipo y rendimiento.

Leyenda: TABLA 2: Estadisticos descriptivos y correlaciones interna de las escalas
TABLA 1
Definiciones de las variables a nivel conceptual de
la investigacion

Variable                    Definicion conceptual

Liderazgo autentico   Patron de conducta estable que
                      muestra la persona que tiene a su
                      cargo la direccion de un equipo y
                      se basa en la correspondencia
                      entre los pensamientos y las
                      acciones.

Liderazgo tarea       Patron de conducta estable que
                      muestra la persona que tiene a su
                      cargo la direccion de un equipo y
                      se basa en la ejecucion del
                      trabajo y a la consecucion de los
                      objetivos marcados

Cohesion Grupal       Tendencia de un grupo para
                      permanecer unido en su proposito
                      de conseguir o bien los objetivos
                      instrumentales propuestos o sus
                      necesidades afectivas.

Potencia de equipo    Conjunto de creencias colectivas
                      existentes en el grupo de que
                      este puede ser efectivo.

Rendimiento           Valoracion de la ejecucion
                      objetiva del grupo (ganar o
                      perder) o subjetiva del jugador y
                      entrenador (balance de una
                      ejecucion puntual en relacion a
                      la practica habitual).

Fuente: Adaptado de Moriano et al., (2011),
Crespo, Balaguer, y Atienza (1994), y
Marcos, Miguel, Oliva, y Calvo, (2010).
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Author:Huescar Hernandez, Elisa; Lopez Mora, Clara; Cervello Gimeno, Eduardo
Publication:Universitas Psychologica
Date:Oct 1, 2017
Words:7954
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