Printer Friendly

Reconstruyendo la carrera de Tiberio Graco Maior: algunas reconsideraciones en torno a las magistraturas menores.

Reconstructing the Career of Tiberius Gracchus the Elder: Some Reconsiderations on the Minor Magistracies

A pesar de que la historiografia actual haya relegado a Tiberio Sempronio Graco el Mayor (1) a un segundo plano, debido sobre todo a la fama de sus hijos tribunos de la plebe, su persona tuvo una enorme relevancia en su tiempo, como muestra el hecho de que ocupara dos veces el consulado, fuera el primer hombre de su familia en llegar a ser censor y se casara con la hija menor de Escipion el Africano. Simbolo de moderacion y lealtad a lo largo de su carrera, Tiberio Graco protagonizo una serie de avances paulatinos en un cursus honorum bastante tradicional en comparacion al de sus hijos. En epoca republicana la sucesion ideal de magistraturas romanas incluia cuestura, para luego pasar por la edilidad, la pretura, el consulado y, para aquellos romanos con carreras especialmente exitosas, culminar con la censura. Este seria el orden establecido en el ano 180 por la lex Villia annalis (2), que tambien regulaba los intervalos de tiempo entre dichas magistraturas, asi como las edades minimas para ocuparlas (3). Por supuesto, la carrera temprana de Graco habria estado excluida de estas disposiciones legales, puesto que se desarrollo en la decada inmediatamente anterior a la ley, pero la opinion general considera que la lex Villia tan solo regularizaba una tendencia bastante habitual para su epoca. Aceptando esta consideracion, en el caso de Graco podemos deducir el desarrollo de esas primeras magistraturas anteriores a la pretura que son objeto de discusion entre los historiadores. Como veremos en las siguientes paginas, las abundantes dudas sobre la participacion de Graco en varias magistraturas <<menores>> aportan un tema de debate interesante, pero poniendo en evidencia desde muy pronto un caracter propio, unas senas de identidad particulares en la participacion en la politica de este destacado hombre romano. Esta originalidad en el desarrollo temprano de la carrera politica podemos explicarla en parte debido a la peculiar situacion de nuestro protagonista: segundo hijo de una rama lateral de los Sempronii Gracchi (una familia no demasiado consolidada en el Senado), no solo conseguiria convertirse en la cabeza visible de su clan, sino incluso en uno de los grandes dirigentes de Roma de su generacion, siendo consul en dos ocasiones y tambien censor. La exitosa carrera de Graco se debio, mas que en otros casos, a sus propias virtudes, ya que a simple vista su familia no podia otorgarle un apoyo que resultara definitivo. En el devenir politico de Tiberio Graco las magistraturas menores fueron una presentacion en sociedad realmente magnifica.

1. LA PARTICIPACION EN EL COLEGIO AUGURAL

Aunque evidentemente el augurado no formaba parte del cursus honorum, la relacion entre los sacerdocios y la politica en la Republica aconseja unos comentarios sobre el mismo. El colegio sacerdotal de los augures fue sin duda el mas influyente en Roma junto con el de los pontifices (4). Como es bien sabido, los principales sacerdocios en Roma estaban formados por un grupo limitado de senadores pertenecientes a las familias mas distinguidas de la ciudad, en una practica que contribuia al reparto de poder equilibrado dentro de la aristocracia romana (5). Esta situacion estaba reafirmada por la estructura de los colegios sacerdotales: sus miembros eran generalmente vitalicios y en cuanto a los metodos de eleccion de los sacerdotes, la cooptatio suponia que fueran los propios componentes de los colegios los que eligieran que individuos ocuparian las vacantes dejadas por los sacerdotes fallecidos. De hecho, el acceso a los colegios mas importantes les estuvo vetado a los plebeyos mucho despues de que consiguieran el derecho al consulado, ya que no fue hasta la lex Ogulnia del ano 300 que consiguieron el mencionado acceso (6). La pertenencia a un colegio sacerdotal como el de los augures suponia, por tanto, un logro no tan solo personal sino incluso familiar, puesto que lo propio era mantener una plaza dentro de la misma familia. En cierto modo esto tambien ocurrio con los Sempronii Gracchi: el hijo mayor de Graco, Tiberio, alcanzo igualmente el augurado en su juventud (7). La entrada en el colegio suponia tambien un importante impulso en la carrera de jovenes nobles aspirantes a magistrados (8).

Entre las facultades de los augures estaban la de disolver e invalidar asambleas convocadas por cualquier magistrado, suspender proyectos, provocar la renuncia de un magistrado, conceder o denegar el derecho de reunir las asambleas, derogar una ley, o autorizar y desautorizar cualquier actividad de los magistrados, un poder a simple vista casi absoluto (9). La importancia de los augures es subrayada por el propio Ciceron, quien afirma que <<el derecho mas grande e importante en la republica es el de los augures, dotado al mismo tiempo de un gran autoridad>> (10). Su principal funcion era interpretar los auspicia, con lo que se determinaba si existia o no el favor divino acerca de las empresas (11). Se puede por tanto decir que los augures, a diferencia de otros sacerdotes, tenian una conexion directa con los dioses (12). Por ello, su importancia, basada en su auctoritas, no se practicaba en modo de opiniones o consejos, sino a la hora de ejercer sus prerrogativas religiosas en el ambito politico (13). El que Graco consiguiera entrar en uno de los principales colegios sacerdotales supone un logro no al alcance de todos los grandes hombres de la Republica (14). Uno de los temas de discusion en torno a la participacion de Graco en el colegio augural se centra precisamente en su entrada en el mismo, y es por ello que conviene analizar este punto antes incluso que el del comienzo de su cursus honorum oficial.

Dos noticias de Livio son las que siembran la confusion en la historiografia moderna y han suscitado el debate. En el ano 204, a la muerte de Marco Pomponio Maton, se escogio a un Tiberio Sempronio Graco para que ocupara su lugar, mientras que en el ano 174 se senala la muerte de un augur con el mismo nombre (15). El augur cooptado en el ano 204 bien podria haber sido el Tiberio Graco del que tratamos aqui, sobre todo debido a su temprana edad, referida por el propio Livio, quien lo describe como admodum adulescens, alguien especialmente joven. Sin embargo, esto seria imposible si el joven cooptado en el 204 es el mismo que moriria treinta anos despues.

La opcion que se ha barajado con mayor exito afirma que el augur al que hace referencia Tito Livio seria el hijo del consul del 215 y 213, por tanto, primo del Tiberio Graco que nos interesa (16). En este caso, se ha supuesto que Graco entraria en el colegio de los augures en un momento posterior al 167, ano en que el relato de Livio cesa. Una posibilidad en este sentido es que tomara el relevo de Servilio poco despues de esa fecha (17). En un principio existen argumentos para apoyar esta teoria, ya que no conocemos ninguna accion de Graco en calidad de augur hasta el ano 163 (18), pero conociendo las vias de entrada a este colegio resultaria francamente extrano. En la decada de 160 Graco era un hombre en la plenitud de su carrera politica, que superaba con creces la cincuentena, mientras que los augures solian ser cooptados a temprana edad, casi siempre antes de ser consules (19).

Existe otra tesis que, en mi opinion, se adecua mejor a lo que sabemos de los augures. En el ano 174, el de la muerte del augur Tiberio Sempronio Graco, se desato una peste en la que fallecieron varios sacerdotes ademas del ya mencionado. Entre ellos, nos interesa el decemvir Tiberio Sempronio Longo (20). Longo, que habia sido consul en el 194, habia entrado en el colegio de los decenviros en el ano 210 cuando, segun Livio, ingreso tambien en el colegio de los augures (21). A pesar de que resulte extrano que un mismo hombre participara al mismo tiempo en dos de los principales colegios sacerdotales, sabemos que en la Segunda Guerra Punica hubo actuaciones similares, por ejemplo con Fabio Maximo, Servilio Gemino o Pomponio Maton. El hecho es que en el 174 Livio solo menciona la muerte de Longo en calidad de decemvir, y no de augur. La posibilidad de que abandonara el colegio antes de su muerte es nula, ya que las fuentes explicitan que esa practica nunca habia tenido lugar en el caso de los augures (22). Esta eventualidad nos lleva a plantear seriamente un error en Livio para el ano 174 y que el nombre del augur muerto no fuera Tiberio Sempronio Graco, sino Tiberio Sempronio Longo (23). Esta posibilidad se ajusta mejor a la temprana edad a la que eran cooptados los augures: Tiberio Graco lo habria sido en el 204. Por otra parte, demostraria que la ley mencionada por Casio Dion que prohibia la estancia de dos miembros de la misma gens en un mismo colegio no estaria vigente todavia (24).

Ciertamente, al ser el augur fallecido en el 174 sucedido por un miembro de los Gracchi por nacimiento, T. Veturio Graco Semproniano, puede parecer mas logico que el antecesor fuera un Graco tambien, aunque el problema existente en torno a Longo me parece definitivo. Su sucesion por Veturio Graco no esta exenta de polemica. Demuestra la influencia de la familia en un colegio compuesto por tan solo nueve miembros, ya que el nombre indica a todas luces un Graco adoptado por un Veturio. El problema radica en que las familias conocidas de la gens Veturia son patricias y que, por tanto, existen dificultades para que ocuparan puestos reservados a plebeyos, ya que los cargos sacerdotales estaban estrictamente repartidos (25). Esto ha llevado a pensar que el nombre deberia ser Ti. Sempronio Graco Veturiano (26). En este caso, una moneda de la siguiente generacion atribuida al hijo del augur cuestionaria la teoria de Geer (27). La moneda, atribuida a un Ti. Veturio, mostraria iconografia de su propia gens, pero tambien seria un ejemplo temprano de propaganda politica en numismatica romana, ya que tiene una imagen, relacionada con las Horcas Caudinas, que reflejaria un apoyo a los pactos de Mancino y Graco con los numantinos en el 137 (28) en los que, como sabemos, tuvo un papel importante el hijo de nuestro protagonista. Por tanto, resulta verosimil que el autor de la moneda y el tribuno del 133 fueran primos, y que Veturio Graco sea el nombre correcto del augur. En tal caso, los vacios en el texto de Livio para las muertes de algunos augures patricios (como el hijo del Africano) pueden resultar claves.

2. MAGISTRATURA MONETAL

El comienzo en la carrera politica de Graco esta tan lleno de incertidumbres como su cooptacion para el sacerdocio augural. Las primeras dudas surgen a raiz de una serie de monedas fechable en la epoca de la juventud de Graco (29). Se trata de un grupo de denarios del que se conservan varios ejemplares (en torno a veinte) y a los que Crawford impuso una datacion entre los anos 199-170. Es un abanico cronologico muy prudente, teniendo en cuenta que el estudioso britanico suele establecer una cronologia mas concreta, reduciendo la horquilla de produccion a unos diez anos.

La moneda tiene un diseno simple. En el anverso se encuentra la representacion de Roma, una cabeza de mujer armada con casco, con una X. En el reverso, los Dioscuros galopando, con la leyenda ROMA en exergo, ademas de lo que se ha considerado la marca del magistrado encargado de la acunacion: GR (o bien CR, aunque el cambio no seria significativo). El diseno del denario en si no ofrece especial interes en el campo iconografico, puesto que adopta las formas comunes de esta epoca (30). El interes radica en la firma GR, casi unanimemente interpretada como Gracchus. Evidentemente, a partir de ahi resulta dificil establecer una relacion directa entre esta moneda y Tiberio Graco, ya que el no era el unico miembro de su familia. Mas aun, para este periodo existen pocos ejemplos de que los encargados de la acunacion tuvieran luego carreras exitosas en el ambito politico (31). El propio Crawford mostraba sus reticencias a la hora de identificar el magistrado con nuestro protagonista, aunque en ningun caso desechaba del todo la posibilidad.

La cronologia de la pieza hace plausible que fuera el propio Graco el encargado de su realizacion. A pesar de que tradicionalmente cuestores o ediles se habian encargado de esta tarea, la labor principalmente habia recaido en otra magistratura menor, los IlIviri monetales, creada al parecer en el 289, que formaba parte del vigintisexvirato y que era ocupada por nobles jovenes antes de la cuestura (32). En los tiempos de Graco su capacidad para la proyeccion publica era limitada debido a la ya mencionada rigidez de los disenos, que no se flexibilizaran hasta entre cincuenta y cien anos despues, coincidiendo con la epoca dorada del triunvirato monetal (33).

En definitiva, mantenemos la posibilidad de que el autor de la serie fuera Tiberio Graco, aunque las pruebas al respecto son muy escasas. En ese momento la magistratura no formaba parte del cursus honorum oficialmente (34). Las pobres perspectivas que ofrecia ser miembro de los IlIviri monetales hacen poco trascendente el que Graco ocupara dicho cargo, aunque podria dar pistas sobre su formacion temprana, sobre todo en el ambito de la politica economica, que segun muchos autores desarrollaria mas tarde como gobernador en Hispania mediante reformas (35).

3. LA CAMPANA CONTRA ANTIOCO

La primera mencion segura que encontramos sobre la juventud de Graco en las fuentes literarias tiene relacion con su participacion en la campana militar que desembocaria en la batalla de Magnesia (190). Tito Livio se hace eco del papel de un jovencisimo Graco a las ordenes de Lucio Escipion, del que dice <<El mas emprendedor, con mucho, de los jovenes>> (36). De las virtudes de las que hizo gala el joven Graco nos habla tambien Diodoro, probablemente en referencia a la misma accion que describe Livio:
      Siendo joven habia sobrepasado a sus contemporaneos en coraje e
   inteligencia, y puesto que sus habilidades causaron admiracion y
   demostraron grandes esperanzas para el futuro, disfruto de una
   reputacion que lo distinguio entre sus contemporaneos (37).


La accion que iba a ser merecedora de tan asombrosos halagos no era otra que una mision diplomatica encargada por sus superiores, los hermanos Escipiones. La intencion de los mandatarios romanos era dirigir el ejercito a traves del Helesponto hacia Asia, pero para ello debia asegurarse el favor del rey macedonio Filipo V. Con la intencion de sondear el animo del monarca, se envio a Tiberio Graco, que cumplio su cometido con extraordinaria velocidad comunicando la actitud positiva de Filipo (38). No deberia sorprendernos que la primera noticia literaria que tenemos de la vida de Graco pertenezca a una anecdota de caracter diplomatico, ya que las relaciones internacionales fueron el campo que mayores exitos le iban a reportar tanto en Occidente como en Oriente. Estariamos, por lo tanto, ante el primer ejercicio conocido de la fides gracana, ya que la mision ante Filipo de Macedonia fue la primera de una larga lista de actitudes amistosas con dirigentes extranjeros.

Por otra parte, interesa clarificar en que calidad desempeno Graco esta mision. Geer en todo momento nego la posibilidad de que realizara las mencionadas tareas en el desempeno de la cuestura, optando verosimilmente por la opcion de que fuera en ese momento (ano 190) tribuno militar (39). Sin embargo, no veo problema en que Graco ocupara la cuestura en esa campana. Ciertamente no existen pruebas definitivas que lo corroboren, pero si Graco llego a ser cuestor, esta seria la ocasion mas plausible, teniendo en cuenta que entre la campana contra Antioco y el 187 (el mas que razonable ano de su tribunado) no existe espacio cronologico suficiente. Si bien es cierto que la lex Villia todavia no estaba en vigor, y que por tanto cabe la eventualidad de que Graco nunca llegara a desempenar la cuestura, como ya hemos comentado con anterioridad, la ley fue la formalizacion de una tendencia bastante generalizada, por lo que la logica dice que en algun momento debio ser cuestor. Por otra parte, este tipo de misiones podian estar ligadas a cuestores, como relatan los autores antiguos especialmente durante el establecimiento de relaciones cordiales (40). Por supuesto, existe la posibilidad de que el joven politico nunca ocupara esta magistratura y que su labor a las ordenes de Lucio Escipion se desarrollara en calidad de tribuno o legado, pero me resulta poco apropiado desestimar, como se ha hecho hasta ahora, otras alternativas.

4. EL TRIBUNADO DE LA PLEBE

A diferencia del resto de la carrera temprana de Tiberio Graco, de la que tan solo tenemos unas pocas alusiones, del tribunado de la plebe disponemos de tal cantidad de informacion en las fuentes literarias que un analisis exhaustivo seria imposible en un articulo de esta extension. La abundancia de referencias a este episodio de su vida se explica por el importante papel que desde esta magistratura desempeno durante el llamado <<Proceso de los Escipiones>>. De hecho, la practica totalidad de su actividad tribunicia se reduce al mencionado proceso, si excluimos su participacion en el debate sobre el triunfo de Fulvio Nobilior (41). Dicho juicio supuso la caida en desgracia de Escipion Africano, el hombre mas influyente de Roma hasta el momento, pero la actitud que Graco va a mostrar durante el episodio refleja en gran parte el caracter conciliador que representara a lo largo de toda su carrera.

De este acontecimiento encontramos largas referencias en diferentes autores, aunque las noticias mas abundantes corresponden a Tito Livio y Aulo Gelio, quienes se hacen eco de Valerio Antias y Cornelio Nepote, respectivamente. Las referencias en Polibio son en este caso fragmentarias y claramente descontextualizadas (42).

El relato de Livio constituye la pieza mas importante para reconstruir los sucesos, aunque no se trate de un testimonio completamente coherente, ya que auna diferentes fuentes, especialmente Valerio Antias y la analistica, que no siempre coinciden (43). Segun Tito Livio, en el ano del consulado de Marco Emilio Lepido y Cayo Flaminio (187), Escipion Africano fue citado a juicio por dos tribunos de la plebe homonimos, Quintos Petilios, dando comienzo asi a un capitulo que ocupa una parte importante en la obra del historiador patavino (44). Parece que desde el principio la base de la acusacion se centro en las irregularidades de los Escipiones en la gestion del dinero obtenido durante la guerra contra Antioco unos anos antes, aunque en los propios inicios de la narracion de Livio se aprecia la cuestion de la acumulacion de poderes por parte del Africano como una realidad incomoda para el Senado (45). En una primera fase el juicio es aplazado, en parte gracias a la popularidad de Escipion, que en su discurso invitaba al pueblo a seguirle al Capitolio a celebrar su victoria en Zama, ocurrida en la misma fecha que el juicio. Pero Escipion, curiosamente, se retiraria antes de la continuacion del proceso a su finca en Liternum donde, segun Livio, terminaria sus dias poco despues. De hecho, inmediatamente despues de su muerte las acusaciones de los Petilios se centrarian en su hermano Lucio, quien ostentaba el mando militar en la guerra contra Antioco y, por tanto, era el responsable principal de las acciones llevadas a cabo durante la campana. Condenado en juicio, se le impuso una multa que no fue capaz de pagar a tiempo. En ese momento solo el veto tribunicio de Tiberio Graco impidio la entrada en prision del hermano menor del Africano.

La otra referencia de envergadura corresponde a Aulo Gelio, quien hasta en dos ocasiones narra acontecimientos relativos al juicio (46). Aulo Gelio, a pesar de conocer la obra de Antias (47), ofrece una version distinta de los hechos. En esta version el Africano tuvo que afrontar dos acusaciones, una por parte del tribuno Marco Nevio a cuenta de unas posibles negociaciones fraudulentas con el rey Antioco, de la que se libro acudiendo al Capitolio para celebrar su victoria en Zama, y otra por parte de los Petilios acerca del dinero de la campana en Asia, que dio lugar al celebre episodio de los libros de cuentas (48). En cuanto a Lucio, Gelio confirma la imposicion de una multa o fianza por parte de Augurino, tras la que el Africano apelo al colegio tribunicio para proteger a su hermano. Los tribunos decidieron apoyar a su colega, con la unica excepcion de Graco, que acude en defensa de Lucio para, en el ultimo momento, salvaguardar su libertad (49).

La discrepancia entre los dos relatos principales ha generado agrios debates. La propia fecha de los acontecimientos sigue siendo poco clara. Segun Bandelli, se realizo una primera acusacion a los Escipiones en 187, muy posiblemente a Lucio, mientras que las denuncias al Africano ocurririan en el 184 (50), anos mencionados por Tito Livio y Aulo Gelio. No obstante, esta tesis no ha sido unanimemente aceptada. Los historiadores modernos no coinciden en la existencia de un juicio independiente a Publio. Diferentes teorias defienden la posibilidad de que un unico juicio tuviera lugar. Asi, se ha intentado reconstruir todo el proceso en el 187 (51), y tambien, con menos base, en el 184 (52). La fecha mas probable para el proceso del Asiatico, y por tanto para el tribunado de Graco, parece el 187, la mas logica para rendir cuentas de la guerra en Oriente, puesto que fue el primer ano de normalidad tras la paz de Apamea, mientras que en el caso del Africano poco a poco se va imponiendo la idea de que no tuviera lugar una verdadera accion judicializada, habida cuenta del excesivo dramatismo y los abundantes paralelismos con el proceso de su hermano, mucho mejor documentado (53).

El proceso se ha venido enmarcando en la rivalidad existente en aquel momento entre el Africano y Caton y en la campana para las elecciones de la censura que se iban a celebrar en el 184. De hecho, en los anteriores comicios censoriales Caton habia realizado una maniobra similar, contra Glabrion, pero su ataque le habia causado varias criticas, debido a que los electores lo percibieron como un ejemplo de campana sucia (54).

Al hablar del juicio a Lucio Escipion, las fuentes son explicitas y concordantes al subrayar la importancia de la intervencion de Graco para evitar la entrada en prision del Asiatico (55). En la narracion de Livio la secuencia de los acontecimientos se muestra bastante borrosa. En la version menos probable, muy teatralizada, Livio afirma que la intervencion de Graco se produjo despues de que el Africano <<aparto al lictor (de junto a su hermano), y cuando los tribunos trataron de retenerlo recurrio a la violencia, actuando mas como hermano que como ciudadano>> (56). Ante este espectaculo, Graco reprobo la actuacion de Publio, pero decidio ayudar a su hermano Lucio, precisamente porque consideraba <<ser un precedente mas tolerable ver la potestad tribunicia y la autoridad del Estado vencida por un tribuno de la plebe que por un ciudadano particular>> (57). Esta frase resume en gran medida la intervencion gracana en el proceso de los Escipiones, aunque sea muy probablemente apocrifa. La actitud moderada que emana de esas declaraciones va a ser la sena de identidad de Tiberio Graco a lo largo de toda su carrera como senador y politico en Roma. Sin embargo, la historiografia moderna ha coincidido en general en considerar inapropiada la asignacion de estas palabras a Graco (58).

De todos modos, su condicion de historiador llevo al patavino a alternar esta version con otra que parece que merece mayor credito. Segun esta, la intervencion de Graco se materializo de forma algo diferente. Para empezar, el Africano no aparece por ninguna parte: otro Publio Cornelio Escipion, en este caso Nasica, fue el que apelo a los tribunos en un discurso laudatorio a su propia familia (59). Esto ocurre cuando Lucio Escipion iba camino de ser encarcelado. Lucio habia sido condenado porque habia recibido dinero para <<propiciar una paz mas ventajosa a Antioco>> (60). Las posibles pruebas de la inocencia del Asiatico, presentes en el libro de cuentas de la campana, habian sido destruidas en un ataque de ira del Africano en el trascurso del proceso (61). A los tres condenados se les habria impuesto una fianza que, segun el texto de Aulo Gelio, responde a la peticion de multa realizada por el tribuno Augurino (62). Pero Escipion fue incapaz de pagar (63). En este punto los relatos de Livio y Aulo Gelio parecen compenetrarse perfectamente: un tribuno (Augurino) habria sido el artifice de la peticion de encarcelamiento y, despues de ser apelados, los nueve tribunos restantes debaten el caso. Otro tribuno, Cayo Fanio, anuncia que ocho de ellos han decidido no ejercer su derecho de veto sobre la peticion de su colega, y que solo impedirian la entrada en la carcel de Escipion previo pago de la fianza impuesta (64).

Es en este momento cuando tiene lugar la intervencion de Graco. Su veto era, no obstante, limitado: no se oponia a la imposicion de una fianza contra Lucio, sino a su encarcelacion (65). Aulo Gelio transmite el contenido de su decreto, conservado en los Anales:
      Puesto que Lucio Cornelio Escipion Asiatico, tras celebrar el
   triunfo, encarcelo a los caudillos enemigos, parece contrario a la
   dignidad de la Republica conducir al mismo lugar a un general del
   pueblo romano, cuando en ese lugar se encuentran los caudillos
   enemigos; por tanto, prohibo a mi colega toda clase de violencia
   contra Lucio Cornelio Escipion Asiatico (66).


Al igual que en la version anterior, la intervencion de Graco es un ejemplo de moderacion y extrema ambiguedad. No podemos llegar a interpretar que significaria no permitir la encarcelacion aunque se mantuviera la fianza impuesta. Sabemos por las fuentes literarias que, cuando se realizaron inspecciones en las propiedades de Lucio Escipion, no solo no se encontro el dinero que presuntamente habia recibido de Antioco, sino que tampoco se consiguieron hallar suficientes fondos para afrontar la fianza (67). Por otro lado, Livio insinua que finalmente el pago se realizo gracias a las aportaciones de parientes (68), aunque el juicio al final se desinflaria y no seguiria adelante.

Uno de los factores que contribuyeron a acrecentar la <<leyenda>> en torno al rescate al Asiatico es la supuesta enemistad existente entre los Escipiones y Graco (69). Tanto es asi, que las fuentes subrayan el hecho de que Graco, antes de emitir su veto, declaro no haberse reconciliado con los Escipiones y que, por tanto, no intercedia en virtud de un pacto de amistad. Esta declaracion de rivalidad aumenta enormemente el altruismo y generosidad del veto, puesto que demuestra que el interes del estado prevalecia sobre las enemistades personales (70). En tal caso, si hemos de buscar una causa que exceda la moralidad en su accion, esta no puede ser la amistad o los pactos politicos. Uno de los motivos que se han dado para explicar el ataque a los Escipiones era la intencion de acceder a su amplia red de influencias politicas, tanto romana como extranjera (71). El poder de los Escipiones era demasiado grande para pasar inadvertido y que el resto de los senadores fueran permisivos. Sin duda, Caton queria minar ese poder. La accion de Graco podia estar encaminada a hacerse un hueco entre la clientela y la aristocracia que tras el retiro del Africano habia perdido su mayor referente. Su actitud moderada, aplaudida por muchos, le sirvio para hacerse notar en la arena politica, en una faccion necesitada de lideres nuevos. Desde esta perspectiva parece una jugada inteligente, sobre todo si tenemos en cuenta que la alternativa era permanecer junto a Caton, un dirigente ferreo que iba a mantenerse inamovible en su posicion durante decadas. Graco aprovecho su oportunidad de ser original, y esto le aporto la fama necesaria para continuar con su carrera de forma exitosa.

De hecho, desde el tribunado, Tiberio Graco defendio tambien a Publio Escipion, aunque en realidad parece que esta anecdota sea tan solo una duplicacion de la anterior (72). La intervencion de Graco se produciria, en teoria, cuando el Africano habia consumado su retirada politica, pero los acusadores trataron de hacerle volver para proseguir con las acusaciones (73). Todos los tribunos salvo uno aprobaron esta peticion. El magistrado discolo no era otro que Tiberio Sempronio Graco, que acepto las alegaciones de Lucio Escipion afirmando que el Africano se encontraba enfermo, lo que le impedia retornar a Roma. Esta intercesion iba a ser decisiva en el futuro de Escipion, a quien se permitio permanecer exiliado hasta el fin de sus dias, mientras que la actuacion de Graco fue aplaudida por gran parte del Senado, especialmente por los senadores mas longevos y por aquellos que habian ejercido el consulado (74).

5. LA COMISION DEL 185

Como hemos visto, los primeros pasos de Graco en el cursus honorum republicano resultan bastante oscuros. Con la misma circunstancia nos topamos a lo largo de este episodio, que aunque no perteneciente a la carrera de magistraturas oficial, no carece de interes politico. Se trata de una nueva mision diplomatica en Oriente que trascurriria despues de que Graco ocupara el tribunado de la plebe.

La comision en cuestion fue organizada en el ano 185, y estaba compuesta por tres hombres, a saber, segun Tito Livio, Quinto Cecilio Metelo, Marco Bebio Tanfilo y Tiberio Sempronio (75). Su cometido era averiguar la situacion en Grecia, donde Filipo de Macedonia, durante la guerra romana contra Antioco, habia ocupado territorios y ciudades en varios puntos (Tesalia, Tracia, Perrebia ...), aunque tambien se presentaron ante la Liga Aquea. Consiguieron en efecto llegar a un acuerdo con el rey macedonio en Tempe y Tesalonica, por el que Filipo desalojaria los territorios ocupados, mientras que con respecto a los aqueos, el Senado tan solo llego a acceder al envio de nuevas embajadas, ante los problemas derivados de esta (76).

Resulta particularmente decepcionante que al informar de la mision Livio precisamente omita el cognomen del personaje que nos interesa en este momento, ya que la unica vez que vuelve a mencionar a los tres componentes de la mision obvia todos sus cognomina (77). La oscuridad del tal Tiberio Sempronio es evidente. No podemos en ningun caso concluir que se trate de Graco, aunque en principio habria bastantes posibilidades. Pero la incognita aun se agrava si recurrimos a otro autor, en este caso Polibio, que tambien menciona a los embajadores, pero que en este caso son Quinto Cecilio, Marco Bebio y Tiberio Claudio (78). Si existian dudas de que fuera Tiberio Graco el tercer hombre al conservar solo el nomen, el texto de Polibio nos hace dudar de que incluso ese hombre fuera miembro de la gens Sempronia. El misterioso tercer miembro podria ser un hombre de mayor experiencia y relevancia politica, como Tiberio Sempronio Longo (cos. 194). Sin embargo, la opinion general de los estudiosos ha concedido una importancia particular al orden en que nos aparecen enlistados los tres hombres. Quinto Cecilio Metelo (cos. 206), el primero en ser mencionado tanto por Polibio como por Tito Livio, era el presidente de la comision, algo que resulta evidente tras leer la narracion. El segundo hombre, Marco Bebio Tanfilo, habia sido pretor en el ano 192, pero no ocuparia el consulado hasta el 181. Siguiendo este orden descendente, el tercer miembro no podia ser un consular, y como mucho habria llegado a la pretura. Esto encajaria con Graco, un hombre que recientemente habria sido tribuno de la plebe, aunque segun Geer existen pocas posibilidades de ello, debido a su suposicion de que Graco todavia no era senador. Siguiendo a Polibio, Geer opta por un sujeto en una situacion equivalente a la de Graco, Tiberio Claudio Neron, que seria pretor en el 181 (79). Su tesis fue criticada por Scullard, quien mostro logicas reticencias ante la posibilidad de que Graco todavia no fuera senador (80). Lo cierto es que no resulta extrano que Graco, experto ya en relaciones con Filipo, fuera reclamado como consejero de Metelo en una situacion asi, algo habitual en este tipo de misiones. De hecho, Bebio compartia esa misma experiencia, ya que habia tratado con Filipo durante la guerra contra Antioco (81). Este argumento apoya la participacion de Graco en la comision, que estaria asi compuesta por un prestigioso hombre consular y dos consejeros versados en las relaciones con Filipo de Macedonia.

6. FUNDADOR DE LA COLONIA SATURNIA

Mucho mas claro resulta el papel de Graco en la fundacion de la colonia romana de Saturnia en el ano 183, noticia que como casi siempre nos trasmite Tito Livio (82). Obviamente, ser IlIvir en la fundacion de una colonia no constituia un peldano necesario en la escalada politica, debido a que era un cargo dependiente de la intensidad de la colonizacion romana. No obstante, debido al alto numero de colonias establecidas a comienzos del siglo II, varios prohombres del momento tomaron parte en el proceso.

Cabe destacar que la potestad de fundar colonias correspondia al Senado, que probablemente fuera la institucion con mayor poder a la hora de organizar los nuevos centros urbanos (83). El Senado establecia la eleccion de los IlIviri coloniae deducendae, los tres hombres que se encargarian del reparto de tierras (84). Esos tres hombres componian la comision que supuestamente dispondria todos los aspectos para la creacion de una ciudad (la seleccion de colonos, el reparto de tierras, la construccion de edificios y caminos ...), y decimos supuestamente, ya que, como afirma Roselaar, las evidencias de sus actividades son casi nulas (85).

El proceso colonizador ha sido estudiado en profundidad. Aunque en un primer momento se subrayaba la funcion militar de las colonias, a las que Ciceron denominaba <<baluartes del imperio>> (86), ultimamente se ha dado importancia a otro tipo de objetivos de calado social y cultural, como el reparto de tierras a veteranos o su peso en la romanizacion, aunque sin obviar sus objetivos militares (87).

La de Saturnia en concreto se enmarca en el intenso proceso de creacion de colonias en las dos primeras decadas del siglo II. En los anos 180 las fundaciones se establecieron al norte, para controlar territorios recien conquistados como Galia Cisalpina o Liguria, pero tambien habia para repoblar un espacio castigado demograficamente desde el paso de Anibal (88). La crisis demografica parece haber influido bastante en el caso de Saturnia (y tambien en el de la contemporanea Graviscae), ya que el territorio fue adquirido un siglo antes (en el 280), y la refundacion se demoro mucho, hasta que el Senado considero prioritario su repoblamiento (89).

Una caracteristica de Saturnia es que es de las pocas colonias romanas de la epoca que carece de puerto (90), y por lo que parece estaria intrinsecamente ligada, como muchos otros centros, a una carretera, la via Clodia (91). De todos modos, no deja de ser llamativo, ya que la via Clodia no era mas que un camino que podriamos considerar de segundo orden entre las dos viae principales de Etruria: la Aurelia y la Cassia. Quiza por eso se ha insistido tanto en la importancia de la repoblacion de la region como factor para su fundacion. Otro dato curioso es la asignacion de diez iugera (2 hectareas y media) a cada colono (92), reparto que se ha podido intuir arqueologicamente (93). En las colonias de ciudadanos romanos los lotes solian ser bajos, de dos iugera por norma general. Es cierto que en algunos casos contemporaneos se habia aumentado la asignacion, pero en ningun caso a los niveles de Saturnia (94). Es sabido que en las colonias se asignaba una cantidad de tierra como comunal, lo que complementaba los lotes, algo que se ha detectado en Saturnia (95), pero generalmente se asume que el atractivo de las colonias romanas era la retencion (u obtencion) de la ciudadania en ellas, lo que haria innecesario dotarlas al nivel de las latinas (96). En el caso de Saturnia puede que al carecer de puerto y establecerse en una region despoblada se considerara aumentar algo el lote para proveer mejor a sus habitantes. Por ultimo, existen serias dudas acerca de la cantidad de colonos: el texto de Livio resulta cuanto menos dudoso en este ambito, asi que bien podrian ser 300 los colonos, la cifra mas comun, aunque Salmon y Pina Polo prefieren establecer su numero en 2000, el mismo de las contemporaneas Mutina y Parma (97). En un principio podria parecer que Saturnia no era una colonia demasiado importante, aunque esto seria enganoso, como demuestra el hecho de que entre sus fundadores se encontrara Quinto Fabio Labeon, consul en ese momento.

En el ambito sociopolitico, el proceso de colonizacion parece que beneficio a todas las partes implicadas en el. Para la region era un factor dinamizador, que supuso, por ejemplo en Saturnia, un importante avance economico y cultural (98). La ciudad prospero, convirtiendose en sede de una praefectura (99), lo que le anadio peso politico. Tanto Plinio como Ptolomeo la mencionan en su obra, y tambien aparece en la Tabula Peutingeriana o en el Anonimo de Ravena, en relacion con la via Clodia (100). La epigrafia tambien ha aportado datos que confirman su pujanza y su organizacion institucional (101). Por su parte, para los colonos era una oportunidad para conseguir tierras y un estatus en la nueva comunidad, e incluso en algunas ocasiones para adquirir la ciudadania, puesto que ha quedado demostrado que muchos colonos eran previamente latinos o italicos, carentes de la ciudadania romana con anterioridad (102), por lo que era un buen metodo de promocion social y economica. En lo que respecta a los fundadores, como Graco y sus colegas en este caso, era una ocasion para establecer lazos clientelares, ya que de inmediato se convertian en patronos de la nueva ciudad, a lo que hay que anadir la posibilidad de conseguir tierras y riquezas a costa del puesto (103). Plutarco afirma que a Tito Flaminino le fue de gran ayuda el apoyo de los habitantes de las colonias de Cosa y Narnia en su escalada al consulado, y Siculo Flaco dice que en los repartos viritim, algunas tierras eran declaradas excepta y reservadas para si por el encargado de repartir las tierras, que luego podia a su vez distribuirlas entre sus allegados (104). Por lo tanto, podemos concluir que para Graco la participacion en una actividad como esta le proporcionaria interesantes reditos politicos y tambien economicos. El toponimo <<Semproniano>>, presente al norte de la actual Saturnia, podria tener su origen en las tierras apropiadas por Graco en su fundacion, del mismo modo que el nombre <<Stellata>> lo tendria en las de Gayo Afranio Estelion, colega de Graco en la creacion de la colonia (105).

7. LA EDILIDAD

El escalafon previo a las magistraturas cum imperio, esto es, la ultima magistratura menor, era la edilidad. Por suerte, en el caso de Graco tenemos una informacion, aunque breve, que situaria en el ano 182 su cargo de edil. En un momento posterior, Livio afirma que se limito el gasto de unos juegos patrocinados por Quinto Fulvio Flaco recurriendo a una ley de ese ano:
      El Senado habia decretado eso por los excesivos gastos de los
   juegos del edil Tiberio Sempronio, que fueron una carga no solo
   para Italia y los aliados de derecho latino, sino incluso para las
   provincias exteriores (106).


El texto resulta cuanto menos sugerente. Parece evidenciar que Graco, durante su edilidad, empleo ingentes recursos para realizar unos juegos lo mas fastuosos posibles. A pesar de que se ha argumentado a favor de las razones religiosas de esa actitud, esto es, la busqueda del favor divino (107), la opinion mayoritaria tiende a contemplar los objetivos politicos. La organizacion de juegos era una via para la obtencion rapida de popularidad entre el pueblo, siempre dispuesto a agradecer el regalo de un buen espectaculo (108), fenomeno confirmado por los autores antiguos (109). Esto podia desencadenar practicas corruptas. Scullard afirmaba que la edilidad se basaba en ocasiones en una corrupcion socialmente aceptada (110), pero las limitaciones impuestas por la ley que tratamos indican que posiblemente Graco sobrepaso los limites habituales. No obstante, la norma puede encuadrarse en la intensa actividad legislativa contra las corruptelas, como el Proceso de los Escipiones o las leyes suntuarias, y podemos ver detras la sombra de hombres como Caton, empenados en acabar con las veleidades de muchos politicos en Roma (111). De hecho, como bien senalaba Gwyn Morgan, la ley, lejos de regular sencillamente la actividad de los ediles, afecto en primer lugar a todo un consul, como era Quinto Fulvio Flaco en ese momento (112). Al mismo tiempo, podemos comprender el espiritu de la norma poniendola en relacion con otras leyes mas o menos contemporaneas, como la ya citada lex Villia annalis, la lex Baebia de ambitu o la lex Baebia de preatoribus, todas ellas en cierto modo inspiradas por politicos como Caton o Valerio Flaco, recientes censores, y que en definitiva regulaban la competicion nobiliaria para acceder a las magistraturas (113).

Otro punto de interes en la breve nota de Livio es que Graco obtuvo sus recursos de gran variedad de lugares. Sin duda, estamos ante la expresion de un uso politico de las amplias redes de los Sempronii Gracchi (114). Ciudadanos romanos, latinos, aliados en Italia y en las provincias fueron requeridos para que el edil pudiera organizar unos juegos ostentosos. La familia de los Gracos en ese momento no tenia una cabeza visible destacable, ningun hombre consular, asi que debemos preguntarnos de donde pudo Tiberio Graco obtener semejante red clientelar. Es probable que la familia tuviera unas relaciones asentadas, sobre todo en regiones con las que tenia nexos, como Cerdena, Lucania, etc. No obstante, no me resisto a pensar que las acciones pasadas de Graco pudieran darle frutos en este momento: las gestiones como fundador de colonias (los colonos pudieron tener origenes diversos por toda Italia, como ya hemos comentado), su intercesion a favor de los Escipiones, incluso sus vinculos con la familia real macedonia pudieron reportarle los recursos economicos que precisaba. La ausencia de un lider consolidado en la familia tambien era un punto de presion para el joven politico, ya que el devenir de su carrera podia depender mas que de costumbre sobre la impronta que su labor como edil dejara en la ciudadania (115).

La instrumentalizacion de la edilidad para la obtencion de honores superiores parece que era una practica comun, aunque esto no signifique un exito asegurado (116). En el caso de Graco, teniendo en cuenta que seria pretor solo dos anos despues, podemos decir que los objetivos del magistrado fueron satisfechos (117). Por otra parte, la actividad como edil de Graco nos permite ahondar en un aspecto de la fides gracana, el de los deberes de los clientes. Si bien Graco consiguio innumerables clientes a lo largo de su carrera, este es el episodio en el que con mayor evidencia se reflejan los beneficios politicos de tales relaciones.

8. CONCLUSIONES

Como conclusion, debemos subrayar la relevancia que las primeras etapas de la carrera de Graco debieron tener en su posterior progreso politico. Hemos mencionado en la introduccion la especial relevancia de estas magistraturas para un joven cuyo estatus familiar no podia otorgarle automaticamente una esplendida carrera politica. Aunque para ciertos puntos las pruebas existentes sean escasas, considero que se puede trazar un itinerario bastante claro en la carrera temprana de este hombre: parece indiscutible su presencia en el colegio augural desde edad muy temprana, y me parece improbable que ocupara la magistratura monetal y, sobre todo, la cuestura durante la campana de Magnesia. En Macedonia, tanto durante la campana militar como en calidad de embajador, observamos un aspecto de su personalidad politica muy repetido durante las proximas decadas: su papel de intermediario, de interlocutor cordial. Aunque las nuevas tendencias historiograficas se resistan a definir esta actitud como muestra de relaciones clientelares, no cabe duda de en Oriente, Hispania o Cerdena Graco desarrollo una politica de pactos y relaciones muy personal con las elites, basada en la fides, de la que se aprovecharan sus hijos. Probablemente el verdadero punto de inflexion en la carrera de Graco seria, no obstante, el tribunado, donde tuvo una actitud original, basada en la moderacion y en la intermediacion casi salomonica. Las senas de identidad de Graco (la fides, la moderacion) podemos por tanto apreciarlas desde sus primeros pasos en politica, y permanecerian inamovibles a lo largo de toda su vida. Estos valores hicieron de Tiberio Graco Maior uno de los depositarios del exemplum ideal romano, uno de los personajes que formaron desde la restitutio de Augusto. Entendemos, por tanto, que las magistraturas sine imperio, aunque menores, no eran intrascendentes y que su desempeno no era una mera antesala a la pretura, sino que podian tener consecuencias politicas a largo plazo.

9. BIBLIOGRAFIA

ADAM, R.: <<Valerius Antias et la fin de Scipion l'Africain>>, REL, 58, 1980, pp. 90-99.

ASTIN, A. E.: <<The Lex Annalis before Sulla>>, Latomus, 16/4, 1957, pp. 588-613.

BADIAN, E.: Foreign clientelae (264-70 B. C.). Oxford: Clarendon Press, 1958.

BANDELLI, G.: <<I processi degli Scipioni: le fonti>>, Index, 3, 1972, pp. 304-342.

BANDELLI, G.: <<Il processo dell'Asiatico>>, Index, 5, 1974/75, pp. 93-126.

BEARD, M.: <<Priesthood in the Roman Republic>>, en Beard, M. y NORTH, J.: Pagan Priests: religion and power in the ancient world. New York: Cornell University Press, 1990, pp. 17-48.

BECK, H.: Karriere und Hierarchie. Die romische Aristokratie und die Anfange des cursus honorum in der mittleren Republik. Berlin: Akademie Verlag, 2005.

BERNSTEIN, F.: Ludi publici. Untersuchungen zur Entstehung und Entwicklung der offentlichen Spiele im republikanischen Rom. Stuttgart: Franz Steiner Verlag, 1998.

BRADLEY, G.: <<Colonization and identity in Republican Italy>>, en BRADLEY, G. y Wilson, J. P.: Greek and Roman Colonization: Origins, Ideologies and Interactions, Swansea: Classical Press of Wales, 2006, pp. 161-187.

BRADLEY, G.: <<The nature of Roman strategy in Mid-Republican colonization and road building>>, en STEK, T. D. y PELGROM, J.: Roman Republican Colonization, new perspectives from archaeology and ancient history. Roma: Papers of the Royal Netherlands Institute in Rome, 2014, pp. 60-72.

BRIZZI, G.: <<Per una rilettura del processo degli Scipioni. Aspetti politici e istituzionali>>, RSA, 36, 2006, pp. 49-76.

BROUGHTON, T. R. S.: The Magistrates of the Roman Republic, I. New York: American Philological Association, 1951.

CASSOLA, F.: <<Aspetti sociali e politici della colonizzazione>>, Dialoghi di Archeologia, 6, 1988, pp. 5-17.

CLEMENTE, G.: <<"Esperti">> ambasciatori del senato e la formazione della politica estera romana tra il III e il II secolo a. C.>>, Athenaeum, 54, 1976, pp. 319-352.

CRAWFORD, M. H.: <<Foedus and sponsio>>, PBSR, 41, 1973, pp. 1-7.

CRAWFORD, M. H.: Roman Republican Coinage (2 vol.). Cambridge: Cambridge University Press, 1975.

DE REGIBUS, L.: Il processo degli Scipioni. Torino: Bona, 1921.

DELGADO, J. A.: <<Criterios y procedimientos para la eleccion de sacerdotes en la Roma republicana>>, Ilu, 4, 1998, pp. 57-81.

EVANS, R. J. y Kleijwegt, M.: <<Did the Romans like young men? A study of the lex Villia annalis: causes and effects>>, ZPE, 92, 1992, pp. 181-195.

FENTRESS, E.: <<Saturnia. La citta>>, en CARANDINI, A. y CAMBI, F.: Paesaggi d'Etruria. Valle dell'Abegna, Valle d'Oro, Valle del Chiarone, Valle del Tafone. Roma: Edizioni di Storia e Letteratura, 2002, pp. 123-124.

FENTRESS, E. y JACQUES, F.: <<Saturnia. La centuriazione>>, en CARANDINI, A. y CAMBI, F.: Paesaggi d'Etruria. Valle dell'Abegna, Valle d'Oro, Valle del Chiarone, Valle del Tafone. Roma: Edizioni di Storia e Letteratura, 2002, pp. 124-126.

GABRIELLI, C.: Moneta e finanza a Roma in eta repubblicana. Roma: Carocci editore, 2012.

GAGE, J.: <<La 'rogatio Petillia' et le proces de P. Scipion. Sur une procedure latine arca'ique contre l'hostis Capitolinus>>, RPh, 27, 1953, pp. 34-64.

GARGOLA, D. J.: Lands, Laws & Gods: magistrates & ceremony in the regulation of public lands in Republican Rome. Chapel Hill: University of North Carolina Press, 1995.

GEER, R. M.: <<The Scipios and the Father of the Gracchi>>, TAPhA, 69, 1938, pp. 381-388.

GEER, R. M.: <<Ti. Sempronius Gracchus and T Veturius Gracchus Sempronianus>>, AJPh, 60/4, 1939, pp. 466-467.

GIOVANNINI, A.: <<Les livres auguraux>>, en Moatti, C.: La memoireperdue. Recherches sur l'administration romaine. Roma: Ecole Frangaise de Rome, 1998, pp. 103-122.

GRUEN, E. S.: <<The 'fall' of the Scipios>>, en MALKIN, I. y RUBINSOHN, Z. W.: Leaders and Masses in the Roman World. Studies in Honor of Zvi Yavetz. Leiden: E. J. Brill, 59-90.

GWYN MORGAN, M.: <<Politics, religion and the games in Rome, 200-150 B.C.>>, Philologus, 134/1, 1990, pp. 14-36.

HAHM, D. E.: <<Roman nobility and the three major priesthoods, 218-167 B.C.>>, TAPhA, 94, 1963, pp. 73-85.

HAMILTON, C. D.: <<The tresviri monetales and the republican cursus honorum>>, TAPhA, 100, 1969, pp. 181-199.

HOLKESKAMP, K. J.: <<Das Plebiscitum Ogulnium de Sacerdotibus: Uberlegungen zu Authentizitat und Interpretation der livianischen Uberlieferung>>, RhM, 131/1, 1988, pp. 51-67.

JEHNE, M. y PINA POLO, F.: Foreign clientelae in the Roman Empire. A reconsideration. Stuttgart: Franz Steiner Verlag, 2015.

LAFFI, U.: <<La colonizzazione Romana tra la Guerra Latina e l'eta dei Gracchi: aspetti istituzionali>>, Dialoghi di Archeologia, 6, 1988, pp. 23-33.

LAFFI, U.: Colonie e municipi nello stato romano. Roma: Edizioni di Storia e Letteratura, 2007.

LIEGLE, J.: <<L. Aemilius Paullus als Augur maximus im Jahre 160 und das Augurium das Heils>>, Hermes, 77/3-4, 1942, pp. 249-312.

LINDERSKI, J.: <<The augural law>>, ANRW LL, 16/3, 1986, pp. 2146-2312.

MEADOWS, A. y WILLIAMS, J.: <<Moneta and the monuments: coinage and politics in Republican Rome>>, JRS, 91, 2001, pp. 27-49.

ORLIN, E.: <<Urban Religion in the Middle and Late Republic>>, en RUPKE, J.: A companion to Roman religion. Oxford: Blackwell, 2007, pp. 58-70.

PINA POLO, F.: <<La colonizacion romana en el siglo II a. C.>>, en PEREIRA, G.: Actas del L Congreso Peninsular de Historia Antigua, III. Santiago de Compostela: Universidad de Santiago de Compostela, 1988, pp. 107-125.

PINA POLO, F.: <<Deportation, Kolonisation, Migration: Bevolkerungsverschiebungen im republikanischen Italien und Former der Identitatsbildung>>, en JEHNE, M. y PFEILSCHIFTER, R.: Herrschaft ohne Integration? Rom und Italien in republikanischer Zeit. Frankfurt: Verlag Antike, 2006, pp. 171-206.

PINA POLO, F.: <<Foreign clientelae revisited: a methodological critique>>, en JEHNE, M. y PINA POLO, F.: Foreign clientelae in the Roman Empire. A reconsideration. Stuttgart: Franz Steiner Verlag, 2015, pp. 19-41.

RICHARDSON, J. S.: Hispaniae. Spain and the development of Roman imperialism, 218-82 B.C. Cambridge: Cambridge University Press, 1986.

ROLDAN, J. M. y WULFF, F.: Citerior y Ulterior. Las provincias romanas de Hispania en la era republicana. Madrid: Istmo, 2001.

ROSELAAR, S.: Public Land in the Roman Republic. A Social and Economical History of Ager Publicus in Italy, 396-89 BC. Oxford: Oxford University Press, 2010.

ROSENBERGER, V.: <<Republican Nobiles: Controlling the Res Publica>>, en RUPKE, J.: A companion to Roman religion. Oxford: Blackwell, 2007, pp. 292-303.

ROSENSTEIN, N.: <<Imperatores victi: the case of C. Hostilius Mancinus>>, ClAnt, 5/2, 1986, pp. 230-252.

ROTONDI, G.: Leges Publicae Populi Romani. Hildesheim: Georg Olms, 1990 (reimpresion de 1.a ed. Milan, 1912).

RUPKE, J.: Fasti Sacerdotum. Die Mitlieder der Priesterschaften und das sakrale Funktionspersonal romischer, griechischer, orientalischer und judischchristalicher Kulte in der Stadt Rom von 300 v. Chr. bis 499 n. Chr. Stuttgart: Franz Steiner Verlag, 2005.

SALMON, E. T.: Roman Colonization under the Republic. London: Thames and Hudson, 1969.

SANTANGELO, F.: <<Priestly auctoritas in the Roman Republic>>, CQ, 63/2, 2013, pp. 743-763.

SCULLARD, H. H.: Roman Politics, 220-150 B. C. Oxford: Oxford University Press, 19732 (1.a ed. 1951).

SZEMLER, G. J.: The Priests of the Roman Republic: a study of interactions between priesthoods and magistracies. Bruxelles: Latomus, 1972.

TORREGARAY, E.: La elaboracion de la tradicion sobre los Cornelii Scipiones. Zaragoza: Institucion Fernando el Catolico.

TWEEDIE, F. C.: <<The case of the missing veterans: Roman colonisation and veteran settlement in the Second Century B.C.>>, Historia, 60/4, 2011, pp. 458-473.

VAN NEROM, C.: <<Le discours de Ti. Sempronius Gracchus pere en faveur de Scipion l'Asiatique (Tite Live, XXXVIII, 56)>>, Latomus, 25, 1966, pp. 426-447.

10. APENDICE: TABLA CRONOLOGICA DE TIBERIO GRACO

220 ca.: Nacimiento

204: Entrada en el colegio augural.

200-190: Posible desempeno de la magistratura monetal.

190-189: Participacion en la campana contra Antioco III (posible cuestura).

187: Tribuno de la plebe.

185: Legado en Macedonia y Grecia.

183: Triumvir en la fundacion de la colonia de Saturnia.

182: Edil.

180-178: Pretor (propretor) en Hispania Citerior.

178: Primer triunfo.

177-176: Consul (proconsul) en Cerdena.

175: Segundo triunfo. Colocacion de una placa conmemorativa en el templo de Mater Matuta un ano despues.

169-168: Censor. Construccion de la Basilica Sempronia.

165: Primera embajada presidida por Graco en Oriente (Rodas, Antioquia, Pergamo, Capadocia).

164: Nacimiento de Tiberio Graco.

163: Consul por segunda vez (probablemente en Epiro).

162: Proconsul en Cerdena.

161: Segunda embajada presidida por Graco en Oriente (Grecia, Rodas, Antioquia, Capadocia).

154: Nacimiento de Cayo Graco.

154 ca.: Fallecimiento.

Andoni LLAMAZARES MARTIN

UPV/EHU

andoni99@gmail.com

Fecha de recepcion: 24-1-2016; aceptacion definitiva: 13-6-2016

(1.) RE VII, Sempronius (Gracchus) 53.

(2.) Todas las fechas presentes en este trabajo corresponden a anos antes de Cristo.

(3.) ROTONDI, G.: Leges Publicae Populi Romani. Hildesheim: Georg Olms, 1990 (reimpresion de 1.a ed. Milan, 1912), pp. 278-279. ASTIN, A. E.: <<The Lex Annalis before Sulla>>, Latomus, 16/4, 1957, pp. 588-613.

EVANS, R. J. y KLEIJWEGT, M.: <<Did the Romans like young men? A study of the lex Villia annalis: causes and effects>>, ZPE, 92, 1992.

(4.) HAHM, D. E.: <<Roman nobility and the three major priesthoods, 218-167 B.C.>>, TAPhA, 94, 1963, p. 76. Hahm pretende demostrar una mayor importancia del augurado debido a su implicacion politica.

(5.) DELGADO, J. A.: <<Criterios y procedimientos para la eleccion de sacerdotes en la Roma republicana>>, Ilu, 4, 1998, p. 38. ORLIN, E.: <<Urban Religion in the Middle and Late Republic>>, en RUPKE, J.: A companion to Roman religion. Oxford: Blackwell, 2007, p. 59.

(6.) ROTONDI, G.: op. cit. 236. HOLKESKAMP, K. J.: <<Das Plebiscitum Ogulnium de Sacerdotibus: Uberlegungen zu Authentizitat und Interpretation der iivianischen Uberlieferung>>, RhM, 131/1, 1988, pp. 51-67. DELGADO, J. A.: op. cit.

(7.) Plut. TG. 4. 1.

(8.) HAHM, D. E.: op. cit., pp. 82-83.

(9.) GIOVANNINI, A.: <<Les livres auguraux>>, en MOATTI, C.: La memoireperdue. Recherches sur l'administration romaine. Roma: Ecole Frangaise de Rome, 1998, p. 105. Cabe subrayar que el poder que en teoria detentaban los augures no parece que fuera absolutamente independiente, si tenemos en cuenta la asombrosa sintonia entre el colegio y el Senado, como afirma el propio Giovannini. De hecho, en ocasiones parece que los senadores usaban a los augures como arma a favor de sus postulados en contra de los consules en casos de conflictos entre instituciones, por ejemplo.

(10.) Cic. Leg. 2. 31: maximum autem etpraestantissimum in republica ius est augurum, et cum auctoritate coniunctum.

(11.) SZEMLER, G. J.: The Priests of the Roman Republic: a study of interactions between priesthoods and magistracies. Bruxelles: Latomus, 1972, 25. GIOVANNINI, A.: op. cit., p. 103. ROSENBERGER, V.: <<Republican Nobiles: Controlling the Res Publica>>, en RUPKE, J.: A companion to Roman religion. Oxford: Blackwell, 2007, p. 298. LINDERSKI, J.: <<The augural law>>, ANRW II, 16/3, 1986, p. 2190.

(12.) BEARD, M.: <<Priesthood in the Roman Republic>>, en BEARD, M. y NORTH, J.: Pagan Priests: religion and power in the ancient world. New York: Cornell University Press, 1990, p. 36.

(13.) SANTANGELO, F.: <<Priestly auctoritas in the Roman Republic>>, CQ, 63/2, 2013, pp. 750-751.

(14.) HAHM, D. E.: op. cit, p 79.

(15.) Liv. 29. 38. 7; 41. 21. 8.

(16.) RE VII, Sempronius (Gracchus) 52. GEER, R. M.: <<Ti. Sempronius Gracchus and T. Veturius Gracchus Sempronianus>>, AJPh, 60/4, 1939, p. 466. EVANS, R. J. y KLEIJWEGT, M.: op. cit., p. 192.

(17.) LIEGLE, J.: <<L. Aemilius Paullus als Augur maximus im Jahre 160 und das Augurium das Heils>>, Hermes, 77/3-4, 1942, p. 252.

(18.) SZEMLER, G. J.: op. cit., p. 138. De hecho, la unica accion de Graco en calidad de augur fue la invalidacion de las elecciones de Nasica y Figulo, sus sucesores en el consulado en el 162: Cic. Nat. Deor. 2. 10-11; Div. 1. 33; 2. 74; Q. fr. 2. 2. 1; Val. Max. 1. 1. 3; Plut. Marc. 5. 1-4; Licinian. 8-9 (Flemisch); Ampel. 19. 11; Aur. Vic. Vir Illust. 44. 2.

(19.) HAHM, D. E.: op. cit., pp. 74-75. Aunque es cierto que existen ejemplos de personajes que accedieron al augurado a una edad avanzada (el propio Ciceron, por ejemplo), lo habitual en el siglo II era cooptar jovenes que todavia no habian alcanzado las magistraturas superiores. De hecho, entre los augures de los que tenemos noticias entre la Segunda Guerra Punica y el ano 167 (cuando la perdida de la obra de Livio hace que conozcamos peor las renovaciones en el colegio), solo Espurio Postumio Albino fue cooptado a una edad avanzada, en el ano 186, coincidiendo con su consulado. El resto (hasta catorce individuos) entraron en el colegio augural antes de ejercer el consulado o la pretura, y en la mayoria de los casos antes incluso de comenzar su carrera politica. Para mas informacion: RUPKE, J.: Fasti Sacerdotum. Die Mitlieder der Priesterschaften und das sakrale Funktionspersonal romischer, griechischer, orientalischer und judisch-christalicher Kulte in der Stadt Rom von 300 v. Chr bis 499 n. Chr. Stuttgart: Franz Steiner Verlag, 2005.

(20.) Liv. 41. 21. 8.

(21.) Liv. 27. 6. 15-16.

(22.) Plut. QR. 99; Plin. Ep. 4. 8. 1.

(23.) BROUGHTON, T. R. S.: The Magistrates of the Roman Republic, I. New York: American Philological Association, 1951, p. 406. SZEMLER, G. J.: op. cit, p. 137.

(24.) D. C. 39. 17. 1-2.

(25.) DELGADO, J. A.: op. cit., p. 66.

(26.) GEER, R. M.: <<Ti. Sempronius Gracchus and T. Veturius Gracchus Sempronianus>>, op. cit., p. 467.

(27.) CRAWFORD, M. H.: Roman Republican Coinage, op. cit, p. 234.

(28.) CRAWFORD, M. H.: <<Foedus and sponsio>>, PBSR, 41, 1973, pp. 4-6. ROSENSTEIN, N.: <<Imperatores victi: the case of C. Hostilius Mancinus>>, ClAnt, 5/2, 1986, p. 242.

(29.) CRAWFORD, M. H.: Roman Republican Coinage (2 vol.). Cambridge: Cambridge University Press, 1975, p. 169.

(30.) MEADOWS, A. y Williams, J.: <<Moneta and the monuments: coinage and politics in Republican Rome>>, JRS, 91, 2001, p. 37.

(31.) HAMILTON, C. D.: <<The tresviri monetales and the republican cursus honorum>>, TAPhA, 100, 1969, pp. 190-191; MEADOWS, A. y WILLIAMS, J.: op. cit, pp. 39-40.

(32.) GABRIELLI, C.: Moneta e finanza a Roma in eta repubblicana. Roma: Carocci editore, 2012, pp. 61-62. La fecha de creacion del colegio se obtiene al contrastar la relacion que establece en el Digesto Pomponio entre los triumviri monetales y los tresviri capitales (Dig. 1. 2. 2. 30-32), y la mencion que hace Livio a la creacion de estos ultimos hacia el ano 289 (Liv. Per. 11. 8).

(33.) HAMILTON, C. D.: op. cit, p. 195; MEADOWS, A. y WILLIAMS, J.: op. cit, pp. 138-139.

(34.) HAMILTON, C. D.: op. cit., p. 187.

(35.) RICHARDSON, J. S.: Hispaniae. Spain and the development of Roman imperialism, 218-82 B.C.. Cambridge: Cambridge University Press, 1986, pp. 114-124. ROLDAN, J. M. y WULFF, F.: Citerior y Ulterior. Las provincias romanas de Hispania en la era republicana. Madrid: Istmo, 2001, p. 123.

(36.) Liv. 37. 7. 11: longe tum acerrimus iuvenum.

(37.) Diod. 29. 26. 1: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII].

(38.) Liv. 37. 7. 8-16.

(39.) GEER, R. M.: <<The Scipios and the Father of the Gracchi>>, TAPhA, 69, 1938, p. 385.

(40.) Por poner algunos ejemplos, los de los Gracos: Plut. TG. 5-6; Plut. CG. 2. Resulta tambien interesante el caso de Sila cuando militaba a las ordenes de Mario (Sall. Iug. 102. 2), ya que puede establecerse un paralelismo entre el antagonismo entre Mario y Sila y la enemistad con los Escipiones que tenia Graco.

(41.) Liv. 39. 4. 1 y ss.

(42.) Plb. 23. 14. 1-4; 7-11. Anecdotas paralelas en Diod. 29. 21. 1.

(43.) BANDELLI, G.: <<I processi degli Scipioni: le fonti>>, Index, 3, 1972, pp. 314-315. BRIZZI, G.: <<Per una rilettura del processo degli Scipioni. Aspetti politici e istituzionali>>, RSA, 36, 2006, p. 50.

(44.) Liv. 38. 50-60.

(45.) Liv. 38. 51. 2-5.

(46.) Gell. 4. 18; 6. 19 = [HRR.sup.2] II 27-29.

(47.) Gell. 6. 19. 8.

(48.) Gell. 4. 18.

(49.) AnnRom I, 13-14. = Gell. 6. 19. 1-7 = [HRR.sup.2] II 27-29.

(50.) BANDELLI, G.: <<Il processo dell'Asiatico>>, Index, 5, 1974/75, p. 94.

(51.) DE REGIBUS, L.: Il processo degli Scipioni. Torino: Bona, 1921, pp. 14-15. GRUEN, E. S.: <<The 'fall' of the Scipios>>, en MALKIN, I. y RUBINSOHN, Z. W.: Leaders and Masses in the Roman World. Studies in Honor of Zvi Yavetz. Leiden: E. J. Brill, p. 76.

(52.) GAGE, J.: <<La 'rogatio Petillia' et le proces de P. Scipion. Sur une procedure latine arca'ique contre l'hostis Capitolinus>>, RPh, 27, 1953, p. 57.

(53.) VAN NEROM, C.: <<Le discours de Ti. Sempronius Gracchus pere en faveur de Scipion l'Asiatique (Tite Live, XXXVIII, 56)>>, Latomus, 25, 1966, pp. 434-435. ADAM, R.: <<Valerius Antias et la fin de Scipion l'Africain>>, REL, 58, 1980, pp. 94-95. GRUEN, E. S.: op. cit., p. 85. TORREGARAY, E.: La elaboracion de la tradicion sobre los Cornelii Scipiones. Zaragoza: Institucion Fernando el Catolico, p. 178.

(54.) Liv. 37. 57. 13.

(55.) Cic. Prov. Cons. 18; Liv. 38. 60. 4-7; Val. Max. 4. 1. 8; Plin. Nat. pr. 10; Quint. Decl. Mai. 9. 17; Gell. 6. 19. 1-8 = [HRR.sup.2] II 27-29 = AnnRom I, 13-14; D. C. 19. 65. 1; Ampel. 19. 3; Aur. Vic. Vir. Illust. 53. 2, 57. 1.

(56.) Liv. 38. 56. 9: reppulisse a corpore eius viatorem, et tribunis retinentibus magis pie quam civiliter vim fecisse.

(57.) Liv. 38. 56. 10: tolerabilioris exempli esse a tribunoplebispotius quam a privato victam videri et tribuniciampotestatem et rem publicam ese.

(58.) VAN NEROM, C.: op. cit., p. 437. BANDELLI, G.: <<I processi degli Scipioni: le fonti>>, p. 317. ADAM, R.: op. cit., p. 92. TORREGARAY, E.: op. cit., p. 180.

(59.) Liv. 38. 58. 3 y ss.

(60.) Liv. 38. 55. 6: commodior pax Antiocho daretur

(61.) Plb. 23. 14. 7-11;Liv. 38. 55. 10-12; Diod. 29. 21. 1; Val. Max. 3. 7. 1d; Gell. 4. 18. 7-12.

(62.) Gell. 6. 19. 2.

(63.) Liv. 38. 58. 2.

(64.) Liv. 38. 60. 1-4; Val. Max. 4. 1. 8; Gell. 6. 19. 2-5.

(65.) Liv. 38. 60. 4-7.

(66.) Gell. 6. 19. 7 = AnnRom I, 14. Cum L. Cornelius Scipio Asiaticus triumphans hostium duces in carcerem coniectarit, alienum videtur esse dignitate reipublicae, in eum locum imperatorempopuli Romani duci, in quem locum ab eo coniecti sunt duces hostium; itaque L. Cornelium Scipionem Asiaticum a collegae viprohibeo.

(67.) Liv. 38. 60. 8; D. C. 19. 63; Zonar. 9. 20. 13.

(68.) Liv. 38. 60. 9-10.

(69.) Cic. Prov. Cons. 18; Liv. 38. 57. 4; Val. Max. 4. 1. 8; Sen. Rh. Cont. 5. 2. 3; Plin. Nat. pr. 10; Quint. Decl. Mai. 9. 17; Gell. 6. 19. 6; D. C. 19. 65. 1; Ampel. 19. 3; Aur. Vic. Vir Illust. 57. 1.

(70.) GRUEN, E. S.: op. cit., p. 77.

(71.) BANDELLI, G.: <<Il processo dell'Asiatico>>, p. 112.

(72.) DE REGIBUS, L.: op. cit., p. 24. GRUEN, E. S.: op. cit., p. 81.

(73.) Liv. 38. 52. 3-5.

(74.) Cic. Prov. Cons. 18; Liv. 38. 53. 6-9; Per. Ox. 38. 26; D. C. 19. 65. 1.

(75.) Liv. 39. 24. 13.

(76.) Plb. 22. 10-12; Liv. 39. 25-29; 39. 33. 1-8.

(77.) Liv. 39. 33. 1.

(78.) Plb. 22. 6. 6. La mision diplomatica aparece tambien en Pausanias (1. 8. 6; 1. 9. 1), pero no se mencionan los nombres de los acompanantes de Metelo.

(79.) GEER, R. M.: <<The Scipios and the Father of the Gracchi>>, op. cit., pp. 385-386.

(80.) SCULLARD, H. H.: Roman Politics, 220-150 B. C. Oxford: Oxford University Press, 19132 (1.3 ed. 1951), p. 148.

(81.) Liv. 36. 8. 6; 36. 10. 10. Este mismo argumento puede apreciarse, de forma breve, en CLEMENTE, G.: <<Esperti ambasciatori del senato e la formazione della politica estera romana tra il III e il II secolo a. C.>>, Athenaeum, 54, 1976, p. 344.

(82.) Liv. 39. 55. 9.

(83.) LAFFI, U.: <<La colonizzazione Romana tra la Guerra Latina e l'eta dei Gracchi: aspetti istituzionali>>. Dialoghi di Archeologia, 6, 1988, p. 30. BRADLEY, G.: <<The nature of Roman strategy in Mid-Republican colonization and road building>>, en STEK, T. D. y PELGROM, J.: Roman Republican Colonization, new perspectives from archaeology and ancient history. Roma: Papers of the Royal Netherlands Institute in Rome, 2014, p. 65.

(84.) LAFFI, U.: <<La colonizzazione Romana ...>>, op. cit., p. 24.

(85.) ROSELAAR, S.: Public Land in the Roman Republic. A Social and Economical History of Ager Publicus in Italy, 396-89 BC. Oxford: Oxford University Press, 2010, p. 59. Para un estudio mas sobre el proceso de fundacion de las colonias romanas, incluyendo el papel de los magistrados y el reparto de tierras, Gargola, D. J.: Lands, Laws & Gods: magistrates & ceremony in the regulation of public lands in Republican Rome. Chapel Hill: University of North Carolina Press, 1995, pp. 58-70.

(86.) Cic. Agr. 2. 73: propugnacula imperii.

(87.) CASSOLA, F.: <<Aspetti sociali e politici della colonizzazione>>, Dialoghi di Archeologia, 6, 1988, p. 14. Bradley, G.: <<Colonization and identity in Republican Italy>>, en BRADLEY, G. y WILSON, J. P., Greek and Roman Colonization: Origins, Ideologies and Interactions, Swansea: Classical Press of Wales, 2006, p. 161. TWEEDIE, F. C.: <<The case of the missing veterans: Roman colonisation and veteran settlement in the Second Century B.C.>>, Historia, 60/4, 2011, pp. 459-460. Para una aportacion sobre el papel de la colonizacion en la romanizacion de Italia (junto con otros procesos de migraciones), PINA POLO, F.: <<Deportation, Kolonisation, Migration: Bevolkerungsverschiebungen im republikanischen Italien und Former der Identitatsbildung>>, en JEHNE, M. y PFEILSCHIFTER, R.: Herrschaft ohne Integration? Rom und Italien in republikanischer Zeit. Frankfurt: Verlag Antike, 2006, pp. 171-178.

(88.) SALMON, E. T.: Roman Colonization under the Republic. London: Thames and Hudson, 1969, p. 106. CASSOLA, F.: op. cit., p. 11. PINA POLO, F.: <<La colonizacion romana en el siglo II a. C.>>, en PEREIRA, G.: Actas del I Congreso Peninsular de Historia Antigua, III. Santiago de Compostela: Universidad de Santiago de Compostela, 1988.

(89.) FENTRESS, E.: <<Saturnia. La citta>>, en CARANDINI, A. y CAMBI, F.: Paesaggi d'Etruria. Valle dell'Abegna, Valle d'Oro, Valle del Chiarone, Valle del Tafone. Roma: Edizioni di Storia e Letteratura, 2002, p. 123. FENTRESS, E. y JACQUES, F.: <<Saturnia. La centuriazione>>, en CARANDINI, A. y CAMBI, F.: Paesaggi d'Etruria. Valle dell'Abegna, Valle d'Oro, Valle del Chiarone, Valle del Tafone. Roma: Edizioni di Storia e Letteratura, 2002, p. 124. ROSELAAR, S.: op. cit, p. 71.

(90.) LAFFI, U.: Colonie e municipi nello stato romano. Roma: Edizioni di Storia e Letteratura, 2007, p. 41.

(91.) SALMON, E. T.: op. cit., p. 105. BRADLEY, G.: <<The nature of Roman strategy ...>>, op. cit., p. 61.

(92.) Liv. 39. 55. 9.

(93.) FENTRESS, E. y JACQUES, F.: op. cit., p. 125.

(94.) LAFFI, U.: Colonie e municipi nello stato romano, op. cit, p. 25.

(95.) FENTRESS, E. y JACQUES, F.: op. cit., p. 126.

(96.) ROSELAAR, S.: op. cit., p. 62. TWEEDIE, F. C.: op. cit., p. 465.

(97.) SALMON, E. T.: op. cit, p. 105. PINA POLO, F.: <<La colonizacion romana en el siglo II a.C>>, op. cit., pp. 115 y 123.

(98.) FENTRESS, E.: op. cit., p. 123.

(99.) Fest., p. 233.

(100.) Plin. Nat. 3. 8. 52; Ptol. Geogr. 3. 1. 49; Anon. Rav. 4. 36.

(101.) CIL X, 4832; CIL XI, 7264 = ILS 9194.

(102.) CASSOLA, F.: op. cit., pp. 7-12. BRADLEY, G.: <<Colonization and identity in Republican Italy>>, op. cit, p. 175.

(103.) SALMON, E. T.: op. cit., p. 104. BRADLEY, G.: <<The nature of Roman strategy ...>>, op. cit., p. 66.

(104.) Plut. Flam. 2. 1; Sic. Flacc. Cond. Agr. Th. 121.

(105.) FENTRESS, E. y JACQUES, F.: op. cit., p. 126.

(106.) Liv. 40. 44. 12: decreverat id senatus propter effusos sumptus factos in ludos Ti. Sempronii aedilis, qui graves non modo Italiae ac sociis Latini nominis, sed etiam provinciis externis fuerant.

(107.) GWYN MORGAN, M.: <<Politics, religion and the games in Rome, 200-150 B.C.>>, Philologus, 134/1, 1990, pp. 30-31.

(108.) SCULLARD, H. H.: op. cit, p. 24. EVANS, R. J. y KLEIJWEGT, M.: op. cit. BERNSTEIN, F.: Ludi publici. Untersuchungen zur Entstehung und Entwicklung der offentlichen Spiele im republikanischen Rom. Stuttgart: Franz Steiner Verlag, 1998, pp. 268-282.

(109.) Cic. Off. 2. 57-59; Plut. Sull. 5. 1; Suet. Iul. 10. 1-3.

(110.) SCULLARD, H. H.: op. cit., p. 25.

(111.) Ibid. 172. Evans, R. J. y KLEIJWEGT, M.: op. cit., p. 183.

(112.) GWYN MORGAN, M.: op. cit., p. 29.

(113.) BECK, H.: Karriere und Hierarchie. Die romische Aristokratie und die Anfange des cursus honorum in der mittleren Republik. Berlin: Akademie Verlag, 2005, pp. 396-398.

(114.) BADIAN, E.: Foreign clientelae (264-70 B. C). Oxford: Clarendon Press, 1958, p. 161. Para una revision actualizada sobre el clientelismo y las tesis de Badian, JEHNE, M. y PINA POLO, F.: Foreign clientelae in the Roman Empire. A reconsideration. Stuttgart: Franz Steiner Verlag, 2015, especialmente el capitulo inicial: PINA POLO, F.: <<Foreign clientelae revisited: a methodological critique>>, en JEHNE, M. y PINA POLO, F.: op. cit., pp. 19-41. Concuerdo con el autor en senalar que las clientelas no se formaban automaticamente por la mera presencia de un magistrado en un territorio, aunque el caso de Graco es paradigmatico, ya que a lo largo de toda su carrera se caracterizo por la formalizacion de relaciones cordiales con dirigentes indigenas, tanto en Occidente como en Oriente, mencionadas de forma explicita por las fuentes literarias.

(115.) En este sentido es muy interesante la aportacion de BECK, H.: op. cit., pp. 395-396, quien subraya el excelente rendimiento que habian conseguido los anteriores consulares de los Sempronii Gracchi desempenando la edilidad: el homo novus de la familia, Ti. Sempronio Graco (cos. 238) se habia hecho un nombre siendo edil, mediante la imposicion de multas (Liv. Per. 19; 54. 16. 19; Gell. 10. 6), mientras que su hijo (cos. 215; 213), ocupo la edilidad en el 216, ano en el que acabaria siendo nombrado magister equitum y elegido consul para el ano siguiente.

(116.) GWYN MORGAN, M.: op. cit., p. 28.

(117.) ASTIN, A. E.: op. cit., p. 601. Graco tan solo paso un ano sin desempenar magistratura, entre la edilidad (182) y la pretura (180), algo que seria impedido por la nueva lex Villia.
COPYRIGHT 2016 Ediciones Universidad de Salamanca
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2016 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Llamazares Martin, Andoni
Publication:Studia Historica. Historia Antigua
Article Type:Ensayo
Date:Jan 1, 2016
Words:12481
Previous Article:Joshel, Sandra R.; Petersen, Lauren Hackworth: The Material Life of Roman Slaves.
Next Article:Algunos apuntes sobre la economia de Italica y su territorio durante los siglos I A. C. y I D. C.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters