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Radiografia de una transicion. Mexico y la democratizacion de Espana en 1977.

Sumario. 1. Mexico y Espana, 40 aniversario: a modo de introduccion. 2. El informe del embajador Gomez Gordoa. 3. Mexico ante la politica exterior espanola hacia America Latina 4. Valoraciones finales. 5. Referencias bibliograficas.

[en] X-Ray of a transition. Mexico and the democratization of Spain in 1977

El transito de la dictadura a la democracia, manejada con una habilidad evidente por S. M. el Rey y Adolfo Suarez, ha pasado momentos dramaticos que quizas pusieron al pais al borde de un golpe militar, especialmente al legalizarse el Partido Comunista y al aprobarse la Ley de Amnistia.

(Jose Gomez Gordoa, embajador de Mexico en Espana, noviembre de 1977)

1. Mexico y Espana, 40 aniversario: a modo de introduccion

El 28 de marzo de 1977 tuvo lugar el "establecimiento" de las relaciones diplomaticas entre Mexico y Espana, dos paises cuyo destino comun estuvo marcado, durante cuatro largas decadas del siglo XX, por las consecuencias de la Guerra Civil espanola (1936-1939). El posicionamiento del presidente Lazaro Cardenas en favor del bando republicano del presidente Manuel Azana y la posterior implantacion del regimen militar del general Francisco Franco condicionaron sobremanera la forma en que Mexico se acerco, y ademas de manera muy distinta, a aquellas dos Espanas: relaciones oficiales con la republicana del exilio y relaciones oficiosas con la franquista.

La larga duracion de la dictadura provoco, entre otros efectos, que siete presidentes mexicanos se negaran--sexenio tras sexenio--a reconocer al regimen franquista, en lo que acabo siendo no solo una razon de Estado, sino una de las principales premisas que caracterizo a aquel regimen revolucionario en materia de politica exterior. El mensaje fue concebido para los de afuera, pero tambien para los de adentro. El presidencialismo mexicano, institucionalizado al abrigo de la alargada sombra de la revolucion, supo sacar su particular redito politico al negar la mano a dictaduras como la franquista, al presumir de valores democraticos y al avalar su postura internacional sobre el sustento juridico de unos principios torales como la defensa a ultranza de la soberania nacional y el respeto escrupuloso al principio de no intervencion.

No hay que olvidar que, durante 40 anos, Mexico defendio congruentemente que la Guerra Civil habia sido el producto de un atentado contra la soberania del pueblo espanol, encarnada en unas instituciones republicanas legal y legitimamente constituidas, y que la insurgencia militar rebelde, lejos de haber sido un cuartelazo domestico, habia respondido a una estrategia de mayor alcance, al contar, durante el desarrollo de la guerra, con el apoyo de las potencias nazi-fascistas como la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini. Por ello, Mexico sostuvo, decada tras decada, la tesis de la internacionalizacion de aquel conflicto armado y la conculcacion de los principios que animaban la carta de la ginebrina Sociedad de las Naciones. De hecho, sus representantes diplomaticos en la Liga--Narciso Bassols, Isidro Fabela o Primo Villa Michel--no cejaron en su empeno de mostrar y demostrar que la tragedia que venia desangrando Espana no era sino el presagio de la gran conflagracion que se avecinaba: la Segunda Guerra Mundial (2).

Pero al margen de estos detalles, lo cierto es que el tiempo termino demostrando que la muerte de Franco--el 20 de noviembre de 1975--no supuso el fin de los obstaculos que venian condicionando el enquistamiento de las relaciones bilaterales entre Mexico y la Espana del rey Juan Carlos. Dicho de otro modo, el acercamiento entre nuestros dos paises tambien necesito de su propia transicion, como lo demuestra el hecho de que la normalizacion del vinculo diplomatico tuvo lugar ano y medio despues de la desaparicion fisica del general Franco (3).

A unas semanas de su toma de protesta--primero de diciembre de 1976--el presidente electo Jose Lopez-Portillo ordeno a Santiago Roel--su hombre fuerte durante la campana electoral en materia de politica exterior y al que, poco despues, le entregaria la titularidad de la Secretaria de Relaciones Exteriores--a que viajase a Madrid con el fin de hacer la "auscultaciones pertinentes" con las autoridades espanolas. El proposito no era otro que el de visualizar un horizonte cercano donde tuviera lugar la normalizacion de las relaciones diplomaticas entre Mexico y aquella Espana sin Franco, pero con rey. Recordemos que, para ese entonces, Mexico todavia tenia relaciones diplomaticas con el gobierno de la Republica Espanola en el Exilio, una vieja relacion que, como se dice, venia desde los anos 30 cuando el presidente Cardenas apoyo al gobierno republicano en la Guerra Civil espanola. Durante cuatro decadas, Mexico habia defendido, tambien en foros internacionales como la Liga de las Naciones durante los anos 30 o la Organizacion de las Naciones Unidas ya a partir de 1945, lo que en Tlatelolco se conocio como la "postura vertical", ese corolario de principios legales y juridicos de los que se doto Mexico para concebir la naturaleza de su relacion con respeto a las dos Espanas: la peregrina del exilio y la franquista (4).

Despues, y ya en su condicion de secretario de Relaciones Exteriores, el canciller Roel fue el elegido para establecer relaciones con Espana. El acto protocolario tuvo lugar el 28 de marzo de 1977 en el hotel Jorge V de Paris; alli se reunio con su homologo el ministro de Asuntos Exteriores espanol, Marcelino Oreja, y a traves de un sencillo canje de notas se logro el establecimiento de las relaciones diplomaticas entre Mexico y Espana. Ambos paises dejaban resueltas sus diferencias para encarar una relacion bilateral sustentada en la cooperacion y el respeto reciproco que, con estos principios rectores, ha llegado como tal hasta nuestros dias.

En este sentido, el acopio y estudio de las fuentes documentales, provenientes de la Secretaria de Relaciones Exteriores, incluida la propia embajada de Mexico en Espana, nos demuestran el gran interes suscitado dentro de esta dependencia de la administracion lopez-portillista por la evolucion politica espanola y, en general, por todos los pormenores --actos, actores, condiciones y condicionantes--de aquel complejo transito de una dictadura manu militari a un Estado de Derecho (5). El rigor analitico que caracterizo a aquellos informes "confidenciales", nos advierte del puntual conocimiento que Mexico tuvo en todo momento del devenir politico de la democratizacion de Espana, tal y como se pondra de manifiesto en las paginas siguientes. De este modo, y para la elaboracion del presente manuscrito, se han seleccionado, de entre la documentacion reunida, dos fuentes primarias de especial relevancia: la primera, un minucioso informe elaborado desde Madrid por el embajador mexicano Jose Gomez Gordoa y, la segunda, los documentos pertenecientes a la "carpeta operativa", preparada por la Direccion General del Servicio Diplomatico de la Secretaria de Relaciones Exteriores, con motivo de la programacion del viaje oficial a Espana del presidente Lopez-Portillo, fijado para octubre de 1977. Como se vera mas adelante, la relevancia de ambas fuentes documentales se debe en buena medida a que ambas datan de 1977, un ano clave en el desenvolvimiento y exito de aquella transicion democratica espanola (6).

2. El informe del embajador Gomez Gordoa

El 23 de noviembre de 1977, y bajo el tenor "Situacion politica espanola", el embajador de Mexico en Espana, Jose Gomez Gordoa, remitio desde Madrid un detallado informe a su secretario de Relaciones Exteriores, el licenciado Santiago Roel:
   Me permito adjuntar a la presente--hizo explicito en sus primeras
   Palabras--, una serie de datos relativos a la situacion politica
   espanola, resultado de mis conversaciones con los dirigentes de los
   5 partidos mas importantes de la politica espanola, a saber: don
   Adolfo Suarez, don Felipe Gonzalez, don Enrique Tierno Galvan, don
   Manuel Fraga Iribarne y don Santiago Carrillo, asi como de hombres
   de negocios, funcionarios y prensa en general (7).


A su vez, y con respecto al pulso politico de aquella Espana en transicion hacia la democracia, Gomez Gordoa ponia en conocimiento del secretario el borrador constitucional de los "39 primeros articulos" que despues fueron presentados "para su discusion y aprobacion" por parte de las Cortes constituyentes espanolas (8).

De sus primeras palabras, se desprenden dos importantes conclusiones: la primera, que a fines de 1977 Espana se encontraba inmersa en un debate constitucional para la futura aprobacion de una nueva carta magna y, la segunda, que el pais ya contaba para ese entonces con un solido entramado institucional de partidos politicos con representacion parlamentaria--herencia de la ultima de las leyes fundamentales del "reino" franquista, esto es, la ley para la Reforma Politica ratificada en referendum el 15 de diciembre de 1976--, encabezados todos ellos por lideres de diferentes tendencias ideologicas, fiel reflejo de la compleja realidad politica espanola del momento (9). Implicitamente, y a la luz del perfil de sus dirigentes, se detecta la ausencia de formaciones republicanas en aquella nueva Espana monarquica, sin duda, uno de los requerimientos del gobierno, bajo el pretexto de "ser contrario a la forma de estado", tal y como argumento el Ministerio de Gobernacion encabezado por Rodolfo Martin Villa. Por consiguiente, todos los partidos politicos en disputa electoral habian aceptado, de una u otra forma, la controvertida presencia de la Corona al frente de la jefatura del Estado (10).

Es importante destacar que, anexo al informe Gomez Gordoa, se encontraba un telegrama de Heriberto Barrera--en ese entonces secretario general de Esquerra Republicana de Catalunya--que, con fecha de 3 de mayo de 1977, habia remitido al presidente Jose Lopez-Portillo. Faltaba poco mas de un mes para las primeras elecciones generales en Espana--15 de junio--, y en dicho comunicado se transmitia el siguiente mensaje:
   Rogamos intercesion Vuestra Excelencia acerca gobierno espanol para
   hacer posible nuestra participacion en proximas elecciones mediante
   la legalizacion inmediata de nuestro partido Esquerra Republicana
   de Catalunya que fue mayoritario en representacion catalana Cortes
   espanolas en parlamento y gobierno catalan autonomo hasta Guerra
   Civil 1936 (11).


Para anadir, a modo de cierre: "Inadmisible excluir de vida politica los partidos republicanos. Respetuosamente" (12).

A pesar de que la parquedad documental nos niega el eco que este mensaje tuvo en la presidencia de la Republica mexicana, todo hace indicar que su gobierno hizo oidos sordos a tal reclamo, especialmente, porque dos meses antes--el 18 de marzoel gobierno de Lopez-Portillo habia forzado la situacion para cancelar--que no romper--sus relaciones diplomaticas con el gobierno de la Republica Espanola en el Exilio (13). Aquel acontecimiento--a la postre, una conditio sine qua non reclamada por el gobierno de Suarez para normalizar las relaciones diplomaticas con Mexico-, dejaba tres importantes lecturas en clave politica: la primera, que Mexico quedaba libre para tener sus relaciones diplomaticas con la Espana juancarlista; la segunda, que Mexico avalaba el proyecto de Estado disenado por Franco y con el que arranco la transicion democratica a la muerte del dictador; y, la tercera, que Mexico daba por finiquitada cualquier tentativa en Espana de regresar a la democracia por la via republicana (14). Despues de tantos anos de esta peculiar situacion relacional entre Mexico y Espana, en la residencia oficial de Los Pinos parecia poco importar si el tiempo politico espanol tras la muerte del dictador se leia en clave de Republica o Monarquia.

Regresando al informe enviado a Tlatelolco--sede en la Ciudad de Mexico de la Secretaria de Relaciones Exteriores--desde la embajada mexicana en Madrid, Gomez Gordoa hizo una puntual y acertada resena de los "antecedentes" de la situacion politica espanola del momento, en especial durante aquel 1977, ano clave para el exito final de aquella transicion democratica. No obstante, su primera valoracion no podia ser mas alarmante. Dice asi: "El transito de la dictadura a la democracia, manejada con una habilidad evidente por Su Majestad el Rey y Adolfo Suarez, ha pasado momentos dramaticos que quizas pusieron al pais al borde de un golpe militar, especialmente al legalizarse el Partido Comunista y al aprobarse la Ley de Amnistia" (15). Para anadir despues: "La posibilidad de un golpe militar, en esos momentos, fue conjurada solamente por la esperanza de la monarquia, como la institucion fundamental de este pais" (16).

En otro orden de cosas, Gomez Gordoa senalo con acierto que el proceso democratico espanol habia tenido un "momento culminante", con motivo de la celebracion de las elecciones generales del 15 de junio de 1977, donde salio ganador, y a la postre nuevo presidente del Gobierno, el centrista Adolfo Suarez (17). En esta ocasion, y a diferencia de su anterior nombramiento, su presidencia si estaba legitimamente avalada por las urnas. Al margen de las muchas valoraciones que pudieran hacerse al respecto, es importante destacar que aquellas elecciones fueron un parteaguas en la memoria politica de Espana al provocar la disolucion definitiva de las instituciones de la Republica Espanola en el Exilio, cuya sede, como se ha dicho anteriormente, se encontraba en Paris desde 1946 en que se desplazaron a la capital francesa procedente de la Ciudad de Mexico (18).

A comienzos de 1977, Fernando Valera, en su condicion de presidente del Consejo de Ministros de la Republica Espanola, habia defendido la tesis de que el gobierno republicano en el exilio habria de seguir operativo hasta que el pueblo espanol--titular de la soberania nacional--fuese llamado a urnas para la eleccion del nuevo presidente de Gobierno y el consiguiente reparto de escanos en el Congreso de los Diputados (19). Despues, y en la misma linea, Jose Maldonado, presidente de la Republica Espanola en el Exilio, recordo aquel 18 de marzo de 1977, dia historico porque Mexico y la Espana republicana del exilio cancelaron sus relaciones diplomaticas, que:
   las instituciones de la Republica Espanola proseguiran, como hasta
   ahora, luchando por el restablecimiento de la libertad y la
   democracia, hasta que el pueblo espanol, a quien compete con
   caracter exclusivo la concesion de la legitimidad del poder, haya
   podido establecer un nuevo regimen por medio de elecciones
   homologables como las que se celebran en los demas paises de la
   Comunidad Europea, a la que Espana aspira a pertenecer (20).


Fieles a la palabra dada, y una vez celebradas las mencionadas generales en Espana, desde Paris el 21 de junio de 1977 Jose Maldonado, en su calidad de presidente, y Fernando Valera, como maxima cabeza del Consejo de Ministros, firmaron la llamada Declaracion de la Presidencia y del Gobierno de la Republica Espanola en el Exilio, un testimonio documental de alta significacion historica, donde, ademas de reafirmar la legalidad institucional republicana emanada de la Constitucion de 1931 y ratificar la validez de los procesos electorales celebrados en 1931, 1933 y 1936, se hacia, primero, expreso reconocimiento de la nueva legitimidad nacida de las elecciones del 15 de junio; segundo, se aceptaban los resultados obtenidos en los comicios; y, finalmente, se daba a conocer de manera publica que "las Instituciones de la Republica en el Exilio ponen asi termino a la mision historica que se habian impuesto", bajo el entendido de que "quienes las han mantenido hasta hoy se sienten satisfechos porque tienen la conviccion de haber cumplido con su deber" (21).

Mas alla de estas circunstancias que llevaron a la autodisolucion de una de las Espanas, lo cierto es que Mexico y Espana--la monarquica, sobre el papel heredera del franquismo--abrazaron tiempos nuevos en la primavera de 1977, tiempos que, dicho sea de paso, fueron tambien de mucho realismo y pragmatismo politicos. No conviene olvidar que el Mexico de Lopez-Portillo se entrego al abrazo de una Espana --la juancarlista--que, si bien se encontraba en abierto proceso de transicion democratica, todavia no habia consumado sus dos grandes ritos legitimadores: sus primeras elecciones generales del 15 de junio de 1977 y su nueva Carta Magna del 6 de diciembre de 1978. Ambas fueron circunstancias que tambien se hicieron presentes en el marco contextual del establecimiento de las relaciones entre Mexico y Espana el 28 de marzo de 1977, donde ambos paises, eso si, dieron por cerrado, y bien cerrado, el lacerante episodio de la Guerra Civil espanola.

En este contexto historico de cierres y aperturas, hay que recordar que, con fecha de 13 de enero de 1977, la Direccion General del Servicio Diplomatico mexicano habia remitido un informe confidencial al presidente Lopez-Portillo, intitulado "Normalizacion de relaciones con Espana", bajo el entendido de que "existe la decision politica tendiente a la normalizacion de relaciones diplomaticas entre Mexico y Espana, y tomando en consideracion que, hasta la fecha, el gobierno de Mexico mantiene estos nexos con el regimen de la Republica Espanola en el Exilio". Asi, se hacian dos importantes recomendaciones a la Presidencia de la Republica: la primera, "buscar cuidadosamente la formula que permita superar conveniente y satisfactoriamente el problema que representaria, llegado el momento, la suspension de dichos nexos con la Republica espanola" y, la segunda, esperar hasta la celebracion de las primeras elecciones democraticas en Espana y asi encontrar "el argumento que conduce a la suspension de relaciones diplomaticas entre Mexico y la Republica espanola". Huelga decir que tras dicha suspension quedaria expedito el camino para normalizar, y ademas de inmediato, las relaciones con la Espana juancarlista, una vez eliminada toda atadura con el pasado (22).

A la postre, y lejos de atender a las recomendaciones de la cancilleria, el presidente Lopez-Portillo--por mandato constitucional, el maximo responsable de la politica exterior mexicana--no quiso esperar al anunciado "punto de ruptura", sino que se anticipo a aquellas elecciones generales y ademas lo hizo con varios meses de antelacion (23). A decir verdad, y contra pronostico, aquella fue una decision personal, marcada por principios de estricto pragmatismo politico. Ya desde finales de 1976, Jose Lopez-Portillo conocia las intenciones del gobierno de Suarez sobre las condiciones que debia reunir cualquier acercamiento diplomatico entre ambos paises. Con la muerte de Franco, se habia eliminado al dictador; con las nuevas elecciones federales mexicanas de mediados de 1976, se habia quitado de la escena politica al presidente Luis Echeverria, quien intento sacar a Espana de las Naciones Unidas a fines de septiembre de 1976 por los ultimos fusilamientos del franquismo y que, por ende, fue considerado por la Espana franquista como persona non grata para protagonizar cualquier acercamiento diplomatico. Sin embargo, y mas alla de esta reunion de factores, aun faltaban por superar algunos escollos.

So pretexto de invitar personalmente a su toma de protesta a una delegacion de Caparroso--pueblo de Navarra de donde salio en el siglo XVI Alonso Lopez del Portillo hacia la Nueva Espana, para echar la raiz del arbol genealogico del nuevo presidente--, Lopez-Portillo envio a Santiago Roel, su hombre de confianza en materia de politica exterior y futuro canciller, para sondear la opinion de las autoridades espanoles de cara a un inminente rencuentro diplomatico. En los circulos internos de la cancilleria mexicana, aquel viaje fue conocido como la "operacion Caparroso", y sirvio para conocer las verdaderas pretensiones del gobierno espanol en su doble intencion: primero, de hacer tabla rasa del pasado y, segundo, de buscar una formula de legitimidad para la monarquia espanola (24).

Bajo estas premisas, Mexico debia retirar su apoyo a la Espana republicana del exilio como conditio sine qua non para dar los pasos necesarios hacia una normalizacion del vinculo diplomatico con la otra Espana, la del rey Juan Carlos. Por el contrario, Espana estaba dispuesta a aceptar la tesis mexicana de que Mexico nunca habia roto relaciones con Espana, bajo el entendido de que la Espana republicana habia ostentado, a pesar de su exilio, la verdadera legitimidad democratica frente a la Espana franquista surgida de una revuelta armada--el alzamiento nacional de julio de 1936--y triunfadora en la Guerra Civil gracias al apoyo de las potencias nazifascistas. Notese, al respecto, que las notas que los cancilleres de ambos paises se intercambiaron en Paris el 28 de marzo de 1977, y con el que se daba por normalizado el vinculo diplomatico entre nuestros dos paises, se hablaba intencionalmente de "establecimiento"--y no de "restablecimiento"--de relaciones diplomaticas. De ahi que fuera Espana la que hiciera la peticion de normalizar las relaciones y no al reves.

Para ese entonces, el principal problema que habia que resolver era la eliminacion de la Espana republicana del exilio del escenario de las negociaciones. Fiel al realismo y pragmatismo politico de los lideres politicos en liza, el presidente Lopez-Portillo lo contaba con estas palabras, evocando lo acontecido en aquella tarde del 18 de marzo en la capital mexicana: "En la tarde, la dolorosa, tremenda, breve entrevista con el Presidente de la Republica Espanola en el Exilio, Jose Maldonado, para ratificar el acuerdo de suspender relaciones. El momento para mi fue dramatico, emotivo. Pero tuve que tomar una decision. Todo mundo quiere relaciones normales con Espana y pocos se daban cuenta de que la precondicion era liquidar la relacion con la Republica". Para anadir a continuacion lo siguiente: "La Republica es ya un simbolo, ahora representado por un grupo cada vez mas reducido de ancianos venerables que, desgraciadamente, no pueden ser razon que impida normalizar la relacion. Si se cuestionaba la validez de un Gobierno en el exilio, ahora, que se abren las opciones democraticas en Espana, empezaba a ser caricatura" (25).

En definitiva, la cancelacion de las relaciones de Mexico con la Espana del exilio devengo importantes dividendos politicos a la Espana juancarlista: primero, por su reves al activo politico del republicanismo espanol; segundo, por el aval mexicano a la formula estatal de aquella transicion de una dictadura a una democracia no en clave republicana, sino monarquica y, tercero, y a modo de sintesis, por la apuesta del Mexico lopez-portillista por la Espana monarquica para asegurar la viabilidad y consolidacion de la futura relacion bilateral. Y esto asi, a pesar de que el monarca, en su condicion de jefe del Estado espanol, todavia no habia tenido el refrendo del pueblo soberano, como si lo tendria a raiz de la aprobacion en las urnas de la Constitucion espanola del 6 de diciembre de 1978 (26).

Al margen de estas singularidades del particular reencuentro entre Mexico y la Espana "territorial"--adjetivacion muy comun al interior de la cancilleria mexicana para referirse a la Espana monarquica frente a la otra del exilio--, el embajador mexicano Gomez Gordoa advirtio en su informe para el canciller Roel que Espana estaba inmersa en "un panorama confuso". Si bien el "partido dominante" en las Cortes era la Union del Centro Democratico del presidente Adolfo Suarez (27), lo cierto es que, en su entender, aquella no era sino "una coalicion de partidos centristas del que en los ultimos momentos se pretende su unificacion, desapareciendo sus integrantes, para hacer realmente un partido unico" (28).

Siguiendo con el arco parlamentario, pero con respecto a la oposicion al Gobierno, Gomez Gordoa informaba que el Partido Socialista Obrero Espanol (PSOE) tenia el segundo lugar en el Congreso de los Diputados, bajo la direccion de Felipe Gonzalez, significando que estaba "atenuando su imagen marxista para alinearse en la socialdemocracia, representada por el actual gobierno aleman (Willy Brandt)" (29). En cuanto al Partido Comunista de Espana (PCE), de Santiago Carrillo, el embajador precisaba que su argumento discursivo venia sustentandose en el "eurocomunismo y su rompimiento con Moscu", con el fin de "introducirse en la opinion espanola y en la de los paises occidentales". Finalmente, y con respecto al ala derecha, apuntaba al partido de Alianza Popular de Manuel Fraga Iribarne, haciendo enfasis en "el viraje de la derecha al centroderecha, dialogando en una conferencia del Club Siglo XXI, que constituyo un golpe estrategico para colocar en el centro y mejorar imagen de agresividad" (30).

En otro orden de cosas, Gomez Gordoa tambien hizo alusion a uno de los graves problemas que venia aquejando a la sociedad espanola durante aquellos primeros anos de transicion democratica. Asi, y en palabras del embajador mexicano, "la situacion economica continua francamente mal, con un indice de inflacion en el ano de 1977 del 30% y un malestar por la carestia de la vida y el desempleo, a pesar de que la reserva monetaria ha aumentado en los ultimos meses por un importante ingreso turistico" (31). Al respecto, se hizo eco de una de las tesis del presidente Suarez, para quien resultaba "dificil gobernar un pais, tanto en materia politica como especialmente en materia economica, cuando se carece de un cuerpo de leyes que puedan ser aplicadas" (32). En efecto, Gomez Gordoa senalo que Espana venia padeciendo dos graves problemas en este sentido: el primero, la ausencia de una Constitucion--"la que se esta elaborando por una comision de todos los partidos"--y, el segundo, la imposibilidad "de dictar disposiciones con base legal para tomar medidas economicas y fiscales".

Con el fin de superar "ese vacio legal", el embajador mexicano argumento que el presidente Suarez--"en una situacion paradojica"--habia terminado por convocar a los jefes de los partidos importantes--"al margen del parlamento"--con el fin de votar "un plan economico y luego un plan politico, a efectos de cubrir ese vacio legal. Es a dichos planes a lo que se ha dado en llamar el "Pacto de la Moncloa" [sic] (33). Gomez Gordoa puntualizo que, "acto seguido", el presidente Suarez habia sometido al parlamento "los citados planes" que, "al ser obviamente ratificados, han permitido iniciar el proceso legislativo para efectos de la toma de medidas de aplicacion inmediata, con el proposito de combatir la inflacion, crear empleos y aprobar una reforma fiscal, producto de un concienzudo estudio del equipo economico encabezado por el economista Fuentes Quintana" (34). En este sentido, Gomez Gordoa acertaba a la hora de identificar los tres grandes fines de aquellos pactos firmados en la Moncloa: el primero, la consolidacion democratica del actual regimen monarquico; el segundo, la superacion de la crisis economica y, el tercero, la lucha contra la anarquia y el terrorismo.

A este respecto, es importante recordar que, con motivo de su viaje oficial a Espana, el propio presidente Lopez-Portillo llego a ser testigo excepcional de aquel proceso de discusion y negociacion de estos pactos, que perseguian, como primera meta urgente, sacar al pais de la grave crisis socio-economica en la que se encontraba sumida. He aqui las palabras del presidente mexicano:
   Llegamos a Espana en plena crisis economica, con el gobierno Suarez
   empenado en una sorda lucha negociada con todos los partidos
   politicos para sentar bases que den salidas. El momento de lo mas
   interesante: transito politico de la dictadura a la democracia por
   el camino de la monarquia y al tiempo resolver los problemas de la
   crisis economica. Dos cuestiones cada una de las cuales, aisladas,
   son pesadas y, juntas, casi imposibles. Pero parece que estan
   logrando la salida (35).


Su encuentro personal con muchos de los actores politicos y sindicales que hicieron posible la consumacion de aquel ejercicio de consenso, le permitieron madurar un juicio propio sobre el significado y alcance de los mismos. En rueda de prensa, el presidente mexicano se expreso de esta manera sobre el proceso de negociacion que culmino en los Pactos de la Moncloa:
   Me ha impresionado el que se sumen en este momento dos problemas
   severos en Espana, y que se esten resolviendo con inteligencia y
   buena fe: de una parte, el transito politico hacia la democracia,
   cuando todavia no hay una nueva Constitucion, porque esta se esta
   votando, cuando todavia no hay instrumentos definitivos que puedan
   actuar del lado del gobierno, y que en estas condiciones se tenga
   que resolver una severa crisis economica (36).


Y, en la misma direccion, el presidente mexicano volvio a comentar lo siguiente: "El pluralismo, que es esencia de la democracia, se expresa en Espana y tiene salidas tan constructivas como la reciente, que se llamo Pacto de la Moncloa, en que los partidos politicos, anticipandose a las decisiones de los factores economicos, coincidieron sus puntos de vista para resolver la crisis". Asimismo, Lopez-Portillo resalto otro de los asuntos importantes que estuvo presente en el proceso negociador de los Pactos de la Moncloa, a saber: "Todos los partidos politicos--y creo que esta es la clave del asunto--han reconocido que, ahora y aqui en Espana, no hay mas alternativa que seguir en una economia de mercado" (37).

El mandatario mexicano tambien llego a hacer su particular semblanza comparativa entre lo que venia sucediendo en ese entonces en Mexico y en Espana. He aqui sus palabras:
   El momento es extraordinariamente parecido al nuestro, salvo que
   aqui partimos de la estabilidad politica y actuamos directamente
   con los factores de la produccion y tenemos petroleo. Espana no es
   un pais en desarrollo; es un pais desarrollado y si tuviera
   petroleo podria ser una potencia. Inflacion, desempleo, balanza
   economica desfavorable, devaluacion, son las expresiones que se
   leen en todos los diarios y en todos los rostros (38).


En la linea de su presidente, y frente a la grave situacion socio-economica de Espana y el recurso del pactismo para mitigar los efectos de la crisis (39), el embajador Gomez Gordoa tambien senalo que la situacion de Espana no habia dejado de ser "confusa e inquietante", en su entender, porque la profundidad de la crisis economica hacia pensar que su superacion, "en el mejor de los casos", habria tener "en un plazo no menor de 2 anos" (40). A su vez, ponia el acento en dos temas de especial calado: el terrorismo y la celebracion de las proximas elecciones municipales. Si, con respecto al primero, dijo que los actos de terrorismo habian disminuido, "pero no en forma total", con respecto al segundo objeto que las elecciones municipales, "recordando las del ano de 1931, que derrocaron a la monarquia, eran una amenaza nuevamente a la propia estabilidad del rey Juan Carlos" (41).

No le faltaba razon a Gomez Gordoa al recordar la trascendencia historica de aquellas elecciones municipales de abril de 1931 que, entre otras multiples consecuencias, acabo con el reinado de Alfonso XIII y dejo expedito el camino para el advenimiento de la Segunda Republica. Sin embargo, a estas alturas de los anos setenta, las primeras elecciones municipales de la recien recuperada democracia espanola, que, dicho sea de paso, se celebraron un ano y medio despues del presente informe de Gomez Gordoa, se encontraban en un marco historico de aristas muy distintas. Aquellas municipales de abril del 79 nunca tuvieron un caracter plebiscitario sobre el modelo de Estado, principalmente, porque para entonces Espana ya se habia dado un nueva Constitucion, refrendada por el pueblo espanol en referendum del 6 de diciembre de 1978.

Baste recordar que en su articulo primero quedaba estipulado que la soberania nacional residia en el pueblo espanol, "del que emanan los poderes del Estado", y que la forma politica del Estado espanol es la "Monarquia parlamentaria". Precisamente, la concrecion del nuevo modelo de Estado espanol quedo recogida en el titulo II ("De la Corona") del texto constitucional. Asi, y por el articulo 56, "el Rey es el Jefe del Estado, simbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la mas alta representacion del Estado espanol en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad historica". A su vez, al rey le corresponde, entre sus multiples funciones, "sancionar y promulgar las leyes" y "el mando supremo de las Fuerzas Armadas" (art. 62).

Dicho de otra forma, y mediante el concurso del titular de la soberania nacional, la Constitucion espanola habia refrendado, entre otros multiples aspectos, no solo el nuevo modelo de Estado, sino que dotaba a la figura del monarca de una autoridad y legitimidad de la que para amplios sectores de la sociedad espanola carecia hasta ese entonces, desde el momento en que su coronacion habia tenido lugar al amparo de las leyes del Movimiento Nacional (franquista) (42). De ahi que el verdadero exito, y esto no conviene olvidarlo, de los Pactos de la Moncloa fuese la gestacion de un escenario de certidumbre ante la colaboracion decidida de las partes para lograr acuerdos en beneficio del comun. En riesgo estaba el futuro de aquel embrion democratico, que tantas dudas habia despertado en su origen por la decision del dictador de convertir al principe Juan Carlos en su sucesor al frente de la jefatura del Estado.

Siguiendo con el informe de Gomez Gordoa, y "en estas circunstancias" resenadas, el titular de la embajada de Mexico en Espana tambien quiso subrayar que ultimamente el "juego politico" en Espana se venia agudizando a traves de los "siguientes actos": en primer lugar, las entrevistas del lider socialista Felipe Gonzalez con el presidente Suarez y el rey Juan Carlos, y su posterior viaje a los Estados Unidos "para presentarse como la alternativa de poder, en una crisis del gobierno de centro de Adolfo Suarez" (43). En segundo lugar, la presencia del lider comunista Santiago Carrillo, predicando "la tolerancia" y coincidiendo con Felipe Gonzalez en la aceptacion del "regimen monarquico como la tabla de salvacion de la democracia" (44) y, por ultimo, la presion que Felipe Gonzalez venia recibiendo de los partidos socialistas en el poder--Inglaterra, Alemania Federal y "otros paises europeos de menor importancia"--para "cambiar su postura socialista a las caracteristicas de la socialdemocracia no marxista".

Ante la concurrencia de estas condiciones, para Gomez Gordoa Espana era un "hervidero politico", especialmente, "pensando en la posibilidad de que se establezca en breve plazo un gobierno de coalicion de centro-izquierda, en el que Felipe Gonzalez, eventualmente, pueda ser vicepresidente del Gobierno, con varias carteras". Por eso, el embajador mexicano senalaba que, si bien no habia "criterio definido", seria fundamental "en los proximos meses la accion de Adolfo Suarez, con el apoyo real, la que decida el futuro inmediato de Espana".

En otro orden de cosas, el embajador mexicano tambien hizo especial alusion a la situacion internacional que se vivia en el marco de la Guerra Fria. Para el titular de la embajada mexicana, en el "trasfondo de toda esta situacion", era evidente que los Estados Unidos (Jimmy Carter) y Alemania Federal (Helmut Schmidt) estaban "influyendo decididamente en el porvenir de Espana", especialmente, porque se venia considerando que Espana debia entrar la OTAN, "aun cuando por otra parte la Europa de la Comunidad sigue reacia a su ingreso inmediato". Asi, y en palabras de Gomez Gordoa, "el futuro cuadrilatero--Washington, Bonn, Madrid y Tel Aviv--, es la meta del mundo occidental, manejado por los Estados Unidos y a ello se opone radicalmente la politica sovietica".

Para la finalizacion de su informe, y a modo de conclusion final, Gomez Gordoa no oculto su sentida preocupacion por el futuro politico del pais que estaba conociendo desde su condicion de embajador. "La democracia esta en juego en Espana-escribio-y solo la participacion de las fuerzas del centro-derecha y del centro-izquierda podra realizar el milagro". Para lograr tal fin, visualizaba "dos rutas previsibles": la primera, la consolidacion de la Union de Centro Democratico de Adolfo Suarez, "si logra controlar las elecciones municipales, cuya fecha es imprecisa, pero que podra acontecer quizas para la proxima primavera" y, la segunda, la alternativa de poder, "mas amenazante y quizas menos riesgosa para monarquia, si se llega a un entendimiento entre Suarez y Felipe Gonzalez para compartir el poder, a pesar de las declaraciones de este, ultimamente, de que solo lo tomara en forma total" (45).

3. Mexico ante la politica exterior espanola hacia America Latina

Como era de esperar, la nueva politica exterior de aquella Espana en transicion hacia la democracia fue uno de los grandes puntos de interes para un pais como Mexico, especialmente, en todo lo concerniente con la relacion bilateral y, en general, con el area de America Latina. Una vez establecidas las relaciones diplomaticas en marzo de 1977, el buen momento de entendimiento entre las partes se tradujo en la celebracion de los primeros viajes oficiales, primero, del presidente espanol Adolfo Suarez y, meses despues, del presidente mexicano Jose Lopez-Portillo, ambos en abril y octubre de 1977 respectivamente. En noviembre del ano siguiente, seria el rey de Espana el encargado en visitar Mexico (46).

Para ello, nos valdremos de una fuente primaria de primera mano, concienzudamente elaborada desde las dependencias de la Secretaria de Relaciones Exteriores de Mexico, en el marco de la preparacion del viaje oficial del presidente Lopez-Portillo a Espana, que finalmente tuvo lugar del 8 al 16 de octubre de aquel 1977. Concebido para su uso interno, este compendio de documentacion mecanografiada recibio el nombre de la "carpeta operativa", que se tradujo en un largo y detallado informe confidencial en torno a un amplio repertorio de temas vinculados con Espana --politicos, sociales, economicos, culturales, etcetera--, destacando sobremanera el capitulo de las relaciones hispano-mexicanas y, en general, sobre el modo en que Espana pretendia relacionarse con el mundo y, especificamente, con la comunidad de paises latinoamericanos. De hecho, no fue casual que uno de los grandes apartados tematicos fuera intitulado "Politica Exterior de Espana" (47). Si bien se trata de una fuente documental anonima, por no llevar firma ni marca alguna de identificacion, la lectura del expediente nos lleva a la conclusion de que la autoria intelectual fue compartida y que uno de sus responsables fue precisamente el mencionado embajador Jose Gomez Gordoa (48).

Como era previsible, aquella Espana en franca transicion hacia la democracia estaba obligada a dotar de un nuevo caracter a su politica exterior, acorde con las necesidades y hasta requerimientos del momento, sustentado en principios democraticos y especialmente cuidadosos con el Derecho Internacional, desterrando, por consiguiente, los atributos caracteristicos que durante 40 anos fueron definiendo la particular manera con la que el regimen franquista se fue relacionando con el mundo, especialmente, con la America hispana. Sobre el papel, el paternalismo y la propension a la tutela debian dar paso a una relacion sustentada en terminos de reciprocidad, respeto e igualdad soberana.

Para cuando el presidente Lopez-Portillo emprendio su viaje oficial a Espana en octubre de 1977, habian transcurrido practicamente dos anos desde la coronacion de Juan Carlos como rey de Espana y, a la postre, de su asuncion como nuevo jefe del Estado espanol y maximo responsable de la politica exterior. Por tanto, y para entonces, ya eran conocidos los principios rectores que habrian de vertebrar la nueva politica exterior espanola. De hecho, las primeras visitas oficiales de los reyes de Espana a America--Republica Dominicana (31 de mayo-1 de junio de 1976) y Colombia (11-14 de octubre de 1976--advertian claramente de las intenciones espanolas con respecto a su relacion presente y futura con los paises de la America hispana. En esencia, la arquitectura discursiva del nuevo monarca se venia basando en cuatro raices comunes--historia, lengua, cultura y religion-, en tres ideales basicos--libertad, justicia y paz--y en la concepcion de un proyecto politico de largo plazo, basado en el respecto a los derechos humanos y al Estado social de Derecho, que giraria en torno a futuras realizaciones de unidad y comunidad, como esa pretendida Comunidad Iberoamericana de Naciones (49).

Por tratarse de un asunto de especial relevancia, este fue otro de los rubros donde se puso especial acento en el informe que dio cuerpo a la carpeta operativa del viaje presidencial a Espana (50). De entrada, en el mismo se hacia hincapie en el hecho de que las "lineas generales" de la nueva politica exterior espanola habian sido tomadas del programa electoral de aquella coalicion de formaciones politicas que era la Union de Centro Democratico (UCD) y que, de manera estrategica, seguian la orientacion de dos vectores por excelencia: el primero, "la posicion geografica, las condiciones fisicas y las economicas" de Espana y, el segundo, "la historia, la tradicion cultural y la voluntad democratica del pueblo espanol".

Partiendo de estas directrices, se hacia la puntual observacion de que era manifiesta la tendencia de aquella Espana nueva por salir de su aislamiento e incorporarse a la comunidad internacional, "revitalizando su capacidad de accion [e] incrementando su nivel de influencia de intervencion". Asi, de esta primera valoracion se desprendia la idea de que, tanto por sus circunstancias historico-geograficas, como por su voluntad expresada de "acrecentar su influencia de intervencion", la nueva politica exterior espanola estaba siendo enfocada "a los paises en vias de desarrollo, especialmente los de ascendencia hispanica".

Por tanto, y sobre esta linea de accion revitalizadora, la UCD habia concebido su programa de gobierno desde tres prioridades regionales--y ademas por este orden--para dar cuerpo y sentido a la nueva politica exterior espanola: Occidente, Iberoamerica y el Mediterraneo (51). No hay que olvidar que esta vocacion de origen quedaria poco despues plasmada en el preambulo de la Constitucion espanola del 6 de diciembre de 1978, donde de manera explicita se hacia confesion de la voluntad de Espana por "colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacificas y de eficaz cooperacion entre todos los pueblos de la Tierra".

Mientras que Occidente significaba "la urgencia economica de Espana para su integracion a la CEE [Comunidad Economica Europea]", asi como el mantenimiento de los "vinculos de cooperacion" con los Estados Unidos, por el contrario, y en el caso del Mediterraneo, el interes principal estaba orientado hacia el Magreb, "en los cuales la tecnologia y los productos espanoles tienen un campo muy propicio, ante la riqueza petrolifera de algunos de esos paises y las carencias productivas de todos ellos". Ademas, tal y como se senalaba, tradicionalmente Espana habia mantenido relaciones muy estrechas y amistosas con estos, "aduciendo nexos historicos y raciales muy discutibles".

No obstante, y para el caso que nos ocupa, no hay duda de que Espana tenia un especial interes estrategico por Iberoamerica, hasta el punto de que el gobierno de Suarez llego a visualizar tres importantes ejes de accion, tal y como se advierte en el informe elaborado desde Tlatelolco: primero, la gestacion de una Comunidad Hispanica de Naciones; segundo, la creacion de un "puente" entre Espana e Iberoamerica; y, por ultimo, el inicio de un proceso abierto de "integracion" conjunta, donde Espana anhelaba jugar "el rol de promotor de la integracion economica y comercial de Iberoamerica". De hecho, la idea de convertir las relaciones bilaterales entre Mexico y Espana, asi como en el resto de los paises latinoamericanos, en un puente entre ambas orillas del Atlantico ha venido siendo utilizada, una y otra vez, cuando se ha tratado de encajar la palabra "Espana" en un rompecabezas formado por dos antipodas: America y Europa (52). La ultima, y muy reciente, cuando el 7 de febrero de 2017 el presidente del gobierno espanol Mariano Rajoy le ofrecio al presidente estadounidense Donald Trump ser interlocutor con la Union Europea y Latinoamerica.

De este modo, y segun el parecer de la cancilleria mexicana, la naturaleza de esta accion dirigida hacia el escenario internacional era el resultado del "retraso que tiene Espana en la configuracion de una estructura economica en el exterior que permita, por una parte, asegurarse nuevos mercados y consolidar los existentes y, por la otra, garantizarse el suministro de materias primas y mano de obra barata para sus necesidades industriales a medio y largo plazo, respectivamente". Y para lograr tales propositos, y como primer objetivo de corto plazo, la estrategia de aquella Espana del rey Juan Carlos pasaba, primero, por el "abandono de la postura franquista, que tendia al paternalismo cultural y al imperio economico de Espana en America hispanica" y, segundo, por una definicion "mas pragmatica en funcion de las necesidades economicas y politicas del pais".

Ciertamente, el contenido del informe de la carpeta operativa se hacia eco de la tradicional idea franquista de "imperio", concebida esta como "un concepto paternalista sobre las antiguas colonias espanolas", que "bloqueo en muchos sentidos una politica exterior sana con Iberoamerica" (53). Recordemos que el discurso politico del franquismo, de manera muy marcada durante su primera etapa hasta 1945, se nutrio estrategicamente del ideario politico del lider falangista Jose Antonio Primo de Rivera. De hecho, los tres primeros puntos del credo del nacionalsindicalismo de Falange Espanola respondian al tridente conceptual "Nacion-Unidad-Imperio". Desde una concepcion casi dogmatica, se llego a creer en la "suprema realidad de Espana", en la "unidad de destino en lo universal" y, por ultimo, en la "voluntad de Imperio" (54). Descartadas, por desproporcionadas e inverosimiles, otras vias de intervencion como la armada, el proceso de penetracion del franquismo en los paises de la America hispana acabaria siendo--como exito disparejo segun los paises--por la via de la propaganda y la accion cultural. A la postre, la gestacion de un "imperio de papel", en palabras de Lorenzo Delgado Gomez-Escalonilla (55), se convirtio en la estrategia mas eficaz para modelar el pretendido imaginario hispano-americano a traves de la idea de la hispanidad. Para Ramiro de Maeztu, y frente a la doble acechanza ideologica--el comunismo sovietico y el liberalismo materialista-, los paises hispanoamericanos debian cultivar "los principios comunes de la Hispanidad" (56).

Ante estas circunstancias, y con el fin de superar los resabios del pasado franquista, la cancilleria mexicana senalaba que Espana venia afrontando una "nueva epoca" y que el gobierno espanol habia delineado "una nueva politica de acercamiento y cooperacion con los paises hispano-americanos", asentandose no solo en "los principios historicos-culturales tradicionales, sino ademas en la necesidad economica que tiene Espana de buscar nuevos mercados para su produccion y fuentes de abastecimiento para sus requerimientos de materias primas". De cualquier manera, y asi se hacia explicito, el gobierno de Suarez no habia desarrollado hasta entonces "ninguna estrategia de penetracion economica que le garantice suministros y mercados", salvo la creacion del Centro Iberoamericano de Cooperacion, "que propende a la expansion economica de Espana en los paises latinoamericanos" (57). En palabras de Celestino del Arenal, por primera vez en muchas decadas Espana estaba en condiciones de tener una "presencia solidaria en Iberoamerica, alejada de los intereses hegemonicos o paternalistas que habian caracterizado epocas anteriores" (58). Dicho de otro modo, y recuperando un testimonio de Fernando Moran, toda propuesta de accion debia superar "la imputacion de irrealista, ideologizada y desproporcionada" (59).

A este respecto, resulta pertinente recuperar unas declaraciones de Marcelino Oreja Aguirre, en ese entonces titular del Ministerio de Asuntos Exteriores espanol. En primer lugar, las pronunciadas a fines de 1976, cuando confeso que Espana ya estaba en condiciones de formular una politica exterior con respecto a Iberoamerica, "erigida sobre unos principios rectores claros y conocidos, que tengan el efecto de proyectar, en lo sucesivo, una luz diafana y sin equivocos sobre las decisiones y su porque" (60). Meses despues, y una vez restanado el vinculo diplomatico hispanomexicano, Oreja se pronuncio en estos terminos: "Una vez normalizadas las relaciones con Mexico, nos preocupamos en el Ministerio por dotarnos de un cuerpo de doctrina sobre lo que debia ser nuestra futura politica con Iberoamerica [...] y que sirvieron de referencia en los discursos oficiales de aquellos anos" (61). En esencia, aquel cuerpo doctrinario descansaba sobre estos cinco principios rectores:

1. Principio de indivisibilidad: Las relaciones debian integrar todos aquellos aspectos de interes bilateral sin menospreciar ninguno de ellos, por ejemplo, el plano economico con respecto al cultural.

2. Principio de credibilidad: Cualquier iniciativa entre las partes debia hacerse de manera realista, es decir, evitando las "fantasias imposibles".

3. Principio de continuidad: Habia que priorizar las acciones de medio y largo plazo, preservando en todo momento el compromiso entre las partes para la consecucion de los logros previstos.

4. Principio de indiscriminacion: Se hacia imperativo salvaguardar la hermandad por encima de cualquier posible disputa, y para ello la Doctrina Estrada debia ser el marco referencial, ya que "los enjuiciamientos entre hermanos no deben empanar la convivencia" (62).

5. Principio de comunidad: Toda estrategia comun debia inspirarse en una idea comunitaria, fruto del anhelo de preservar la cohesion del grupo y un espiritu solidario compartido (63).

Y, sin embargo, y frente a los buenos propositos, en el informe de cancilleria se recordaba que los nexos historicos y culturales de Espana con los paises latinoamericanos no siempre habian tenido "relaciones economicas y politicas especiales", ya que la influencia que mas habia acercado economicamente a Espana con Latinoamerica habia sido la ejercida por "los emigrantes espanoles establecidos en la region, que han propiciado un vinculo directo para las transacciones comerciales y para el desarrollo de la cooperacion economica". Anteriormente, "la unica accion coherente de orden multilateral" que ejercia Espana en el bloque latinoamericano era la que desarrollaba el Instituto de Cultura Hispanica, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, y referida exclusivamente "al terreno cultural e historico, mediante el intercambio de becarios y el auspicio de investigaciones y ediciones conjuntas".

En consecuencia, la nueva politica hacia Iberoamerica venia registrando un primer esfuerzo por "la penetracion discreta de Latinoamerica", sin afectar con ello a "los intereses norteamericanos en la region, ni plantear un conflicto entre la necesidad de acercamiento con los paises de habla hispana de America y los valores entendidos que conlleva el Tratado de Amistad con los Estados Unidos" (64). De cualquier modo, y mas alla de los intereses comerciales en la region, se decia tambien que los grupos de oposicion al gobierno de Suarez habian manifestado la necesidad de consagrar unas relaciones con America Latina desde los principios democraticos y "las justas causas de la region que lucha por su independencia economica y su desarrollo". En concreto, partidos como el pSOE venian insistiendo en la necesidad de superar conceptos tan arcaicos como "Hispanidad" o "Madre Patria", a la vez que solicitaban una ayuda decidida y necesaria para aquellos pueblos "cuyos derechos humanos estan siendo violados" en paises como Chile [de Pinochet], Argentina, Paraguay y Uruguay y, mas en concreto, "una vision de censura en Naciones Unidas para el primero".

En este sentido, la Secretaria de Relaciones Exteriores senalo un aspecto de crucial importancia en el mencionado informe de la carpeta operativa: "los aspectos que interesaban a Mexico en su relacion con Espana". Especificamente en el ambito de las relaciones bilaterales, y si bien se reconocia el acierto de "la reconstitucion de las relaciones de vinculos estrechos en el plano politico"--recordemos, el canje de notas comentado del 28 de marzo de 1977 entre los cancilleres Santiago Roel y Marcelino Oreja--(65), se hacia sin embargo el senalamiento explicito de que dicha relacion debia darse "sobre bases de igualdad, desterrando toda idea de neocolonialismo por parte de Espana hacia los paises de America Latina". Asi, el realce de esta idea se hacia bajo el entendido de que "en multiples ocasiones el rey Juan Carlos, al referirse a las relaciones entre su pais y los nuestros", habia afirmado que la Corona, "al asumir el legado historico que da origen a la comunidad de pueblos iberoamericanos, y dada la proyeccion de la constante politica exterior espanola--hecho bajo un signo de modernidad que el espiritu y las necesidades del dia exigent--, ha iniciado una nueva era de dichas relaciones". Por eso, la cancilleria mexicana hacia la recomendacion expresa de que, una vez que la delegacion presidencial estuviese de visita oficial en Espana, se preguntase "a los responsables de la politica exterior espanola en que consiste tal concepto o que define esa nueva era".

Asi con Mexico, asi con el resto de los paises de America Latina, donde la participacion espanola en la region debia estar "concebida en terminos de absoluta igualdad y respeto hacia todos y cada uno de los paises latinoamericanos". Esta advertencia no era gratuita. Una vez recuperado el vinculo diplomatico entre Mexico y Espana, los primeros encuentros oficiales entre las partes fueron utilizados por parte de Mexico para hacer un especial enfasis en la idea de anteponer por encima de todo el respeto mutuo, la salvaguarda de la soberania nacional y la preservacion del principio de no intervencion, todos ellos principios deudores del viejo credo que nutrio el discurso del regimen presidencialista mexicano que salio de la Revolucion: el nacionalismo revolucionario (66).

Por su parte, cancilleria hacia dos recomendaciones estrategicas, pensando en el futuro rol que Mexico debia asumir a la hora de contribuir al fortalecimiento de los vinculos de Espana con la region latinoamericana. En primer lugar, y dado "el insuficiente conocimiento de Espana sobre America Latina, obligara a Mexico a puntualizar numerosos y variados aspectos de la problematica social, politica y economica de los paises latinoamericanos con objeto de que no sufran distorsion los enfoques espanoles sobre la region" (67). En segundo termino, se hacia la sugerencia de que la visita del presidente Lopez-Portillo a Espana fuera el inicio de "un sistema de consultas periodicas" encaminadas a la "concertacion de posiciones comunes sobre problemas internacionales concretos", poniendo enfasis en que dichas consultas serian con el proposito de "analizar los puntos de coincidencia antes de tomar decisiones". Con este ultimo apunte, se vislumbraba en el horizonte de las relaciones diplomaticas la necesidad de tener encuentros periodicos para concretar una agenda conjunta. Se anunciaban, en consecuencia, las Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno, siendo la primera en julio de 1991 en la ciudad mexicana de Guadalajara y la segunda en Madrid en julio del ano siguiente.

Lo cierto es que, dias antes de su viaje oficial a Espana en octubre de 1977, el presidente Lopez-Portillo recibio un informe desde la Secretaria de Relaciones Exteriores, con el fin de senalar los temas que "podrian suscitarse en el curso de las entrevistas" con el rey Juan Carlos y el presidente Suarez. En el mismo, se hacian dos senalamientos de suma importancia: en primer lugar, la cancilleria identificaba la necesidad de fortalecer una estrecha colaboracion entre Mexico y Espana para "fortalecer la unidad latinoamericana y trabajar en pro de la consolidacion de los lazos" y, en segundo termino, la pertinencia de visualizar un triangulo entre Europa y America Latina, pasando por Espana: "Es de esperarse que si Espana es admitida en la Comunidad Economica Europea pueda llegar a convertirse en un vocero autorizado para plantear los terminos de una nueva relacion entre Europa y America Latina" (68).

4. Valoraciones finales

A tenor de lo expuesto mas arriba, una de las principales valoraciones que se desprenden del analisis del contenido de las fuentes documentales seleccionadas es el puntual seguimiento que Mexico hizo de la evolucion de la vida politica espanola durante los primeros compases de la transicion democratica. A decir verdad, los responsables de la politica exterior mexicana entendieron como pocos que el proyecto de vinculacion de aquella Espana nueva estaba supeditado a la compleja y hasta incierta evolucion de la politica interna. Ante el paulatino desmantelamiento del andamiaje institucional del franquismo--la ley para la Reforma Politica de diciembre de 1976 se llego a conocer como el "harakiri de las Cortes franquistas"--, no fue casual que el embajador mexicano Gomez Gordoa hiciera referencia a la permanente acechanza de golpe de Estado a aquella transicion a la democracia que, entre otros menesteres, obligaba a asegurar, en aras de su credibilidad, la participacion en el juego politico de partidos como el comunista de Santiago Carrillo.

De hecho, Mexico tambien contribuyo al exito de aquella transicion democratica, asegurando la normalizacion de sus relaciones con Espana, por medio de una estrategia de doble cara: primera, cancelando sus relaciones con el gobierno de la Republica Espanola en el Exilio y, segunda, estableciendo diez dias despues sus relaciones con la Espana juancarlista. Por consiguiente, Mexico acabo respaldando el modelo de Estado espanol puesto en funcionamiento a la muerte del dictador, por mas de que este estuviera vinculado con el testamento franquista y propusiera la implantacion de una democracia y un Estado de Derecho por medio de la via monarquica. En tan solo unos dias, el Mexico de Lopez-Portillo dejaba de ser pro republicano espanol (del exilio) para convertirse en el aval de aquella transicion democratica, monarquica y juancarlista. Por eso, aquel 28 de marzo de 1977, y en Paris, Mexico y Espana no solo lograron establecer sus relaciones diplomaticas en un franco clima de entendimiento reciproco, sino que ambos paises daban carpetazo al lacerante episodio de la Guerra Civil espanola (exilio republicano espanol, incluido). El pragmatismo de los actores politicos--el presidente Lopez-Portillo, el rey Juan Carlos y el presidente Suarez--les llevo a hacer tabla rasa del pasado, despejar cuantos obstaculos se antepusieran para asegurar el porvenir de unas relaciones bilaterales que, desde el primer momento, tuvieron un marcado sesgo economico y comercial.

Bien a traves de la embajada de Mexico en Madrid, bien desde las dependencias de la cancilleria mexicana, sita en Tlatelolco, se hizo un puntual seguimiento de la vida politica espanola en sus multiples facetas. Como se ha presentado mas arriba, el embajador Gomez Gordoa tuvo un especial contacto personal con los principales lideres politicos de aquella transicion democratica. Con ellos, sondeo la marcha de aquella transicion hacia la democracia. Sus fuentes de informacion eran de primera mano. De ahi que hiciera referencia a temas de tanta importancia como el liderazgo politico del rey Juan Carlos, del presidente Suarez o de los principales dirigentes politicos como el socialista Felipe Gonzalez o el comunista Santiago Carrillo. Tambien de las posibilidades abiertas de una alternancia en el poder ante la progresiva descomposicion de Union de Centro Democratico, de la profunda crisis socio-economica abierta y de la busqueda de soluciones pactadas y materializadas en los llamados Pactos de la Moncloa, de los debates parlamentarios en torno al diseno, discusion y aprobacion de una nueva Constitucion--la del 6 de diciembre de 1978--o de las presiones que Espana empezaba a sentir por parte de paises como los Estados Unidos para que formase parte de la Alianza Atlantica.

Mexico conocio de cerca y al detalle los pormenores de aquella transicion democratica, asi como los matices que iba adquiriendo la nueva politica exterior de la era juancarlista que, sobre el papel, estaba obligaba a tomar distancias de aquellas directrices que durante 40 anos de dictadura habian caracterizado la forma en que Espana se habia relacionado con la comunidad internacional, especialmente, con aquellos paises del mosaico "hispanoamericano". Una vez recuperado el pulso diplomatico, y mas alla de aquel estado de buena esperanza, la Secretaria de Relaciones Exteriores de Mexico advirtio al presidente Lopez-Portillo acerca de la necesidad perentoria de despejar toda sombra de duda en cuanto a una posible recuperacion de los viejos patrones paternalistas y colonialistas del franquismo por parte de los arquitectos de la nueva Espana del rey Juan Carlos.

Por consiguiente, Mexico echo mano del corpus doctrinario de su tradicional nacionalismo revolucionario, sustentado en principios claros desde la Doctrina Carranza de 1918 en torno a la defensa de la soberania nacional, la no intervencion, la libre autodeterminacion de los pueblos o el dialogo conciliatorio para la resolucion pacifica de los diferendos entre paises. Dicho de otro modo, el discurso diplomatico mexicano se vertebraria sobre la necesidad de impulsar unas relaciones poliedricas siempre con la hermana Espana, pero nunca con el viejo anacronismo de la Madre Patria.

Para la ocasion, los diferentes lideres se sintieron comodos echando mano del recurso metaforico del "puente" sobre el Atlantico. Si la propia relacion bilateral representaba en si misma canal de flujo entre ambos paises, Espana se presento para Mexico como un puente comercial para penetrar en Europa y en el Mediterraneo; por su parte, y secundando este mensaje reciproco, Mexico debia ser para Espana el puente natural de penetracion no solo en America Latina, sino tambien en el poderoso vecino del norte: los Estados Unidos. Al socaire del entendimiento y la cooperacion, los dos paises se disponian a colaborar en beneficio de las partes y, de manera muy especial, de America Latina. No fue casual que ambos fueran los promotores de las cumbres iberoamericanas y ambos los anfitriones de sus dos primeras ediciones.

http://dx.doi.org/10.5209/RCHA.61087

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Carlos Sola Ayape (1)

Recibido: 10 de marzo de 2017 / Aceptado: 15 de febrero de 2018

(1) Tecnologico de Monterrey, Escuela de Humanidades y Educacion, Vicerrectoria de Investigacion, Posgrados y Educacion Continua (Mexico) E-mail: csola@itesm.mx

(2) Al respecto, vease Sanchez - Herrera, 2011; Jorge, 2016; Sola Ayape, 2016a.

(3) Sola Ayape, 2010a y 2011.

(4) Sola Ayape, 2016b. Un buen y reciente estudio sobre las relaciones bilaterales hispano-mexicanas--nutridas de encuentros y desencuentros--desde el siglo XIX hasta la fecha, vease en Sanchez--Perez, 2015. Tambien, Matesanz, 1980 y Cordero, 2005. Acerca de la mirada de la prensa mexicana sobre la transicion espanola en Sanchez, 2007.

(5) A modo de ejemplo, y de los muchos que podrian mostrarse al respecto, baste recordar la carta que el secretario de Relaciones Exteriores de Mexico, Alfonso Garcia Robles, escribia un 12 de marzo de 1976 a su embajador en Francia, el escritor Carlos Fuentes, donde se le reconocia, a modo de agradecimiento, los contactos que venia manteniendo en Francia, entre otros, con personajes tan importantes del exilio espanol como Jose Maldonado o Fernando Valera. El canciller mexicano consideraba para la ocasion de "gran utilidad" dichas conversaciones, puesto que permitian "tener acceso a opiniones autorizadas sobre la evolucion de los acontecimientos en Espana que, como no escapara a su reconocido buen criterio, interesan particularmente a nuestro pais". Carta de Alfonso Garcia Robles a Carlos Fuentes. Ciudad de Mexico, 12-III-1976. Archivo Historico Genaro Estrada [Mexico] (en adelante AHGE), Expediente III, num. 3286-4.

(6) Estas fuentes documentales presentan tres aspectos de gran interes: primero, son fuentes primarias; segundo, provienen de dependencias administrativas de alto rango dentro del organigrama de la secretaria encargada de las directrices de la politica exterior de Mexico y, tercero, su elaboracion fue concebida para uso exclusivamente interno del personal diplomatico, incluido el presidente de la Republica, Jose Lopez-Portillo.

(7) Informe de Jose Gomez Gordoa a Santiago Roel. Madrid, 23-XI-1977. AHGE, Expediente III, num. 3302-2. Desde el 3 de septiembre de 1977--y tras el fugaz paso de 12 dias de Gustavo Diaz Ordaz al frente de la recuperada embajada de Mexico en Espana--, Gomez Gordoa ocupaba el cargo de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Mexico ante el gobierno espanol. De ascendencia santanderina y hasta entonces director del Banco Internacional, era un hombre ligado al mundo de las finanzas, experto en temas de economia espanola y con mas de 40 viajes a Espana en su haber. La prensa mexicana recibio con agrado la noticia de su nombramiento, confiando en que haria una "una brillante carrera en Espana" y lograria "muy buenos logros comerciales para Mexico". Basurto, 1977: 7 y 8. En efecto, su perfil neutro y neutral, sin ningun tipo de implicacion politica, lo desligaba de un pasado tan turbio, del que no pudo escapar Diaz Ordaz, como la matanza de Tlatelolco del 2 de octubre de 1968. Sobre el breve y polemico paso del ex presidente Diaz Ordaz como primer embajador de Mexico en Espana tras el establecimiento de las relaciones diplomaticas, vease "Gustavo Diaz Ordaz: el embajador de los 12 dias" en Sola Ayape, 2009: 118-153.

(8) Ya tuvimos la ocasion de presentar un primer avance sobre la percepcion mexicana de la democratizacion espanola en Sola Ayape, 2015b.

(9) La regulacion de los partidos politicos en aquella Espana en transicion hacia la democracia se fue dando mediante la senda legal que surco la ley 21/1976, de 14 de junio, sobre el derecho de asociacion politica; el decreto 2281/76, de 16 de septiembre, por el que se regulo el registro de asociaciones politicas y, finalmente, la ley 54/1978, de 4 de diciembre, sobre los partidos politicos.

(10) La Corona fue una herencia del franquismo. Por la ley de Sucesion en la Jefatura del Estado de 1947, se establecio la constitucion de Espana nuevamente en Reino y la sucesion de Francisco Franco como jefe del Estado espanol, al disponer que el sucesor seria propuesto por el propio Franco a titulo de Rey o de Regente del Reino, pero que tendria que ser aprobado por las Cortes espanolas. Anos despues, el 22 de julio de 1969 el propio general Franco designo a Juan Carlos de Borbon como su sucesor a la Jefatura del Estado, con el titulo de "Principe de Espana". Asi fue proclamado por las Cortes como sucesor de Franco cuando Juan Carlos juro "fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y demas Leyes Fundamentales del Reino". Tras el fallecimiento de Franco, Juan Carlos de Borbon fue proclamado jefe de Estado y coronado como rey de Espana el 22 de noviembre de 1975 en el Palacio de las Cortes.

(11) Telegrama de Heriberto Barrera a Jose Lopez-Portillo. Barcelona, 3-V-1977. AHGE, Expediente III, num. 3302-2.

(12) Ibidem.

(13) Sola Ayape, 2008 y 2009.

(14) De cualquier modo, tambien se pone de manifiesto el peso que Mexico tenia en el imaginario politico de algunas formaciones politicas del exilio, hasta el grado de convertirlo en un interlocutor valido ante el gobierno espanol, en ese entonces, liderado por un Adolfo Suarez que habia sido nominado por el propio rey Juan Carlos. El juego politico solo estaba planteado para aquellas formaciones politicas--Partido Comunista de Espana, incluido--que aceptaban a la monarquia como forma de organizacion del Estado. Recordemos que, en aquellas primeras elecciones democraticas de junio de 1977, dos formaciones politicas se repartieron mas de la mitad de la horquilla electoral: la Union de Centro Democratico (34.44 % de los votos) y el Partido Socialista Obrero Espanol (29.32%).

(15) La Ley de Amnistia, promulgada en Espana el 15 de octubre de 1977, supuso la amnistia de los presos politicos, asi como de aquellas personas que habian cometido delitos vinculados con actos politicos, rebelion o sedicion. Su objetivo no fue otro que contribuir, como medida legitimadora, a la consolidacion del nuevo regimen por medio de la reconciliacion nacional. Con respecto al delicado asunto de la legalizacion del Partido Comunista de Espana, he aqui las palabras de Jose Maria Areilza, quien fuera ministro de Asuntos Exteriores en el primer gobierno del rey Juan Carlos y cofundador de la Union de Centro Democratico (UCD): "La debatida cuestion de legalizar al partido comunista era una de las claves de la tension social. Fui siempre partidario de autorizar su incorporacion activa a la vida publica en el futuro diseno institucional. Ello me valio insultos y amenazas violentas, en los mitines y reuniones, de lo que llamabamos el 'bunker'". Areilza, 1992: 216.

(16) A la muerte del general Franco, el proceso democratizador en Espana paso por varios episodios estelares: primero, el referendum sobre la reforma politica (15 de diciembre de 1976); segundo, la aprobacion de la Ley de Amnistia (17 de marzo de 1977); tercero, la legalizacion del Partido Comunista de Espana (9 de abril de 1977); cuarto, las primeras elecciones generales de la era posfranquista (15 de junio de 1977) y, finalmente, dos acontecimiento de los que daremos cuenta mas adelante: la firma de los Pactos economicos de la Moncloa (27 de octubre de 1977) y la aprobacion en referendum de una nueva Constitucion (6 de diciembre de 1978).

(17) Compartimos la tesis de Charles Powell de que aquellas elecciones del 15 de junio de 1977 venian a significar la "superacion oficial de las dos Espanas". Powell, 2001: 194. Al respecto de la significacion de aquellas primeras elecciones democraticas como "retorno a la democracia", vease Caciagli, 1986: 39-77.

(18) Para una buena monografia sobre los pormenores de la reconstruccion en 1945 de las instituciones republicanas del exilio en la Ciudad de Mexico, vease Serra--Mejia--Sola Ayape, 2014: 381.

(19) Las declaraciones de Fernando Valera fueron reproducidas integramente en la prensa mexicana. Vease, por ejemplo, Ultimas Noticias de Excelsior, 9-II-1977, 9.

(20) Discurso de Jose Maldonado. Ciudad de Mexico, 18-III-1977. AHGE, Expediente III-5251-1 (segunda parte).

(21) La prensa espanola se refirio al acontecimiento en terminos de "disolucion" de la Republica Espanola en el Exilio. Vease, por ejemplo, Diario16, 21-VI-1977, 1 y La Vanguardia, 22-VI-1977, 3.

(22) Informe de la Direccion General del Servicio Diplomatico mexicano remitido al presidente Jose Lopez-Portillo. Ciudad de Mexico, 13-I-1977. AHGE, Expediente III-5251-1 (segunda parte).

(23) Uno de los principales criticos de la decision prematura de normalizar las relaciones de Mexico con la Espana monarquica fue precisamente Cuauhtemoc, hijo del ex presidente Lazaro Cardenas. A su entender, las relaciones con Espana solo significaban "una decision del gobierno mexicano", ya que seguian prevaleciendo "las condiciones franquistas" que, en su dia, habian obligado a su padre "a romper con Espana". Declaraciones de Cuauhtemoc Cardenas recogidas en un informe elaborado por la Secretaria de Relaciones Exteriores de Mexico. Ciudad de Mexico, III-1977. AHGE, Expediente OEA-155-12.

(24) Sola Ayape, 2015a.

(25) El presidente Lopez-Portillo llego a anadir lo siguiente: "Al presentarse la decision, la decision en seco, la gente se impresiono y muchos cuestionan la medida. Imposible satisfacer a todos. Alguien tiene que tomar decisiones. Esa es la funcion del Ejecutivo". En otra ocasion, hizo el siguiente comentario al respecto: "Me conmovio la comprension, la inteligencia y la orgullosa humildad con la que los republicanos entendieron y aceptaron la decision". Lopez-Portillo, 1988: 555 y 557.

(26) Anos despues, Adolfo Suarez dejo escritas estas palabras: "El Rey se convirtio en el punto de apoyo institucional imprescindible para llevar a cabo el cambio politico y convertirse, al termino del proceso, en Rey constitucional de todos los espanoles". Suarez, 2002: 105.

(27) La designacion "real" de Adolfo Suarez como presidente del Gobierno espanol (3 de julio de 1976) represento un salto hacia adelante en aquel proceso democratizador con respecto a su predecesor al frente de la jefatura del Gobierno Carlos Arias Navarro. Ciertamente, y recuperando un testimonio de Jose Maria Areilza, "Arias no acababa de aceptar el hecho inevitable de la desaparicion total del Estado franquista y de sus mecanismos de poder como cimiento indispensable de la Monarquia futura". Areilza, 1992: 216.

(28) El presidente Lopez-Portillo hizo su particular valoracion sobre los principales lideres politicos espanoles, con quien se entrevisto en su visita oficial a Espana en octubre de 1977: "Hable con todos los dirigentes de los principales partidos: Felipe Gonzalez, del Socialista, muy en la linea de Brandt, demasiado anticomunista, aunque con modelo de pais y estrategia a largo plazo. Inteligente, joven, habil. Puede llegar a formar gobierno si los conservadores se descuidan. Santiago Carrillo, del Comunista, muy europeo en sus planteos, tambien inteligente y capaz, eurocomunista, muy espanol, aparentemente poco ortodoxo. Tipo interesante. Fraga Iribarne, muy preparado. Tal vez el mas experimentado. Abierto, a pesar de ser la derecha ostensible. Tipo interesante. Tierno Galvan, intelectual espanol muy en la linea de los republicanos que conozco, aunque realista y objetivo. Tengo la impresion, sin embargo, que va a ser de los primeros desplazados". Lopez-Portillo, 1988: 633.

(29) El proceso de orientacion politica e ideologica del PSOE se inicio ya desde su congreso de Suresnes--numero 13 de los celebrados durante el exilio--entre los dias 11 y 13 de octubre de 1974, esto es, antes de la transicion democratica en Espana. Despues, en su 28 congreso--Madrid, mayo de 1979--, el partido rechazo la pretension de su secretario general--Felipe Gonzalez--de retirar la definicion marxista del PSOE. Tuvo que ser en su congreso extraordinario--Madrid, septiembre de 1979--, cuando el PSOE renuncio definitivamente al marxismo como ideologia oficial del partido, a pesar de mantenerla como instrumento critico y teorico. A partir de entonces, el PSOE se definio como un partido socialista democratico y de organizacion federal.

(30) El 27 de octubre de 1977 el Club Siglo XXI invito a Santiago Carrillo, lider del Partido Comunista de Espana (PCE), a pronunciar una conferencia. Para sorpresa de muchos, se conto para su presentacion con la presencia de Manuel Fraga, lider de Alianza Popular (AP). Durante la celebracion del acto, el abrazo que se dieron aquellos dos veteranos politicos fue concebido como un gesto sincero de superar las heridas que la guerra civil y la reconciliacion de las dos Espanas. Y esto a pesar de las airadas criticas que recibieron por parte de muchos afiliados de AP y del PCE. Durante su intervencion, Carrillo dijo lo siguiente: "Somos conscientes de que el 15 de junio el pais no voto por la transformacion socialista de la sociedad, sino simplemente por el cambio democratico y respetamos fielmente el fallo popular". ABC, 28-X-1977, 1.

(31) Sentida era la necesidad de corregir una aguda tasa de inflacion, la progresiva caida de las inversiones con el consecuente y danino impacto en las tasas de desempleo y, finalmente, el fuerte desequilibrio en la balanza comercial. Nadie dudaba en aquel entonces de que la credibilidad del transito de la dictadura a la democracia pasaba por mostrar y demostrar las bonanzas de una democracia en materia de bienestar social.

(32) En una parte de su informe, Gomez Gordoa se hizo eco de la "visible preocupacion" de los empresarios, especialmente por la peligrosidad que representaba el "deterioro en las inversiones". Informe de Jose Gomez Gordoa remitido a Santiago Roel. Madrid, 23-XI-1977. AHGE, Expediente III, num. 3302-2.

(33) En efecto, formalmente hablando, dos fueron los que se acabaron firmando: el primero, el acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la economia y, el segundo, un acuerdo sobre el programa de actuacion juridica y politica. Ambos fueron firmados en el Palacio de la Moncloa el 25 de octubre de 1977.

(34) No se oculta que, tras la coronacion de Juan Carlos como nuevo rey, y la progresiva normalizacion de la vida politica espanola, Espana vivio sus tres primeros anos inmersa en un larvado proceso constituyente. Asi, los Pactos de la Moncloa, de octubre de 1977, quedaron vinculados a la preparacion, discusion y finalmente aprobacion de la Constitucion espanola de 1978. Como puntualizo el creador del borrador de aquellos pactos, el economista Enrique Fuentes Quintana, "la suerte de los Pactos estuvo asociada a la suerte de la Constitucion". Fuentes, 1990: 34. El contenido completo de los Pactos de la Moncloa puede consultarse, entre otros, en Rubio, 1992: 473-487.

(35) Lopez-Portillo, 1988: 632.

(36) Ibidem.

(37) Presidencia de la Republica, 1977b: 132 y 144. Tambien El Pais, 16-X-1977, 8. En palabras de Charles Powell, los acuerdos de la Moncloa representaron "una contribucion crucial al exito del proceso de transicion. Ante todo, pusieron de manifiesto la existencia de un amplio consenso basico en torno a la economia social de mercado como futuro sistema socioeconomico". Powell, 2001: 208.

(38) Lopez-Portillo, 1988: 632. Algunos anos despues, y tras el historico triunfo electoral del panista Vicente Fox en las presidenciales del 2 de julio de 2000, los Pactos de la Moncloa se presentaron en Mexico como la panacea a seguir para apuntalar el exito de aquella transicion a la democracia. La experiencia pactista espanola fue un espejo donde se miro, principalmente, la presidencia de la Republica con el fin de apropiarse de una formula que fue presentada como una de las claves del exito de la transicion democratica espanola. A la postre, y frente a tantas expectativas levantadas, la mercadotecnia politica estuvo muy por encima de las verdaderas intenciones de los actores politicos implicados. No se oculta que, a fecha de hoy, se sigue desconociendo si aquellos Pactos de Chapultepec, firmados en octubre de 2001, tuvieron alcance alguno. A este respecto, vease Sola Ayape, 2014.

(39) Los firmantes de los Pactos de la Moncloa fueron los siguientes: Adolfo Suarez en nombre del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo (UCD), Felipe Gonzalez (Partido Socialista Obrero Espanol), Santiago Carrillo (Partido Comunista de Espana), Enrique Tierno Galvan (Partido Socialista Popular), Juan Ajuriaguerra (Partido Nacionalista Vasco), Joan Reventos (Convergencia Socialista de Cataluna), Josep Maria Triginer (Federacion Catalana del PSOE) y Miquel Roca (Convergencia i Unio). Cabe destacar que Manuel Fraga (Alianza Popular), si bien no firmo el acuerdo politico, si al menos ratifico el economico. Despues, los acuerdos fueron ratificados en el Congreso y el Senado.

(40) En palabras de Del Aguila y Montoro, "si el consenso se utilizo como un argumento de fortalecimiento de la democracia y una cooperacion en esa direccion, no cabe duda de que fue tambien a costa de que determinados temas [...] no fueran lanzados al tapete de la discusion politica. En este sentido, el consenso no fue un argumento de dialogo y comunicacion, sino justamente lo contrario: un argumento silenciador". Del Aguila--Montoro, 1984: 131 y 132.

(41) En aquellas elecciones municipales, celebradas el 3 de abril de 1979, donde llegaron a participar 101 formaciones politicas, la UCD logro la victoria en los comicios con 28.960 concejales y un apoyo del 30,6% del electorado; en segundo lugar quedo el PSOE con 12.077 concejales y un respaldo del 28,2% de los votos y, finalmente, el PCE conquisto la tercera plaza con 3.732 concejales y el 13,1% de los sufragios emitidos. Como puso de manifiesto Lourdes Lopez, esta proliferacion de partidos politicos se explica por uno de los rasgos que definio al franquismo durante largos anos: "el caracter personalista en las relaciones politicas". Con las primeras elecciones--generales y municipales--de la democracia espanola la aparicion de tantos "grupos creados en torno a personajes fueron eliminados del juego politico", clarificando posteriormente el panorama electoral. Lopez, 1992: 85.

(42) "No se hasta que punto estas leyes que he de jurar hacen inviable la Constitucion democratica del futuro", llego a confesar el propio principe fechas antes de su coronacion. Seco, 2002: 59. Ademas, hay otro factor de peso que tiene que ver con la presencia de un imaginario colectivo que tuvo muy presente la memoria historica heredada del pasado. Como puso de manifiesto Colomer, "la obsesion de una gran mayoria de la poblacion y de los lideres sociales y politicos en la segunda mitad de los anos setenta era, en contraste con epocas historicas anteriores, evitar una nueva guerra civil. [...] Es, pues, la existencia de enfrentamiento civil y su memoria lo que determina conductas que buscan evitar su repeticion". Colomer, 1998: 40.

(43) El propio Felipe Gonzalez reconocio que su viaje a los Estados Unidos habria de contribuir a la consolidacion de la democracia en Espana. ABC, 16-XI-1977, 19.

(44) Sobre el giro politico del Partido Comunista de Santiago Carrillo, vease Sanchez Biosca, 2016.

(45) Informe de Jose Gomez Gordoa remitido a Santiago Roel. Madrid, 23-XI-1977. AHGE, Expediente III, num. 3302-2.

(46) Sobre los viajes del rey Juan Carlos I a Mexico, vease Sola Ayape, 2018.

(47) Carpeta operativa elaborada por la Secretaria de Relaciones Exteriores de Mexico con motivo de la preparacion del viaje oficial del presidente Lopez-Portillo a Espana. Ciudad de Mexico, X-1977. Archivo General de la Nacion [Mexico], fondo Presidencia de la Republica, presidente Jose Lopez Portillo, serie Secretaria de Relaciones Exteriores, caja 2345, expediente 37414 (Espana). Tratandose de un gran expediente sin foliar, los entrecomillados que se iran mostrando estan sacados de esta fuente documental primaria, advirtiendo oportunamente cuando la informacion utilizada se obtenga de otras procedencias, bien documentales, bien bibliograficas.

(48) El 27 de diciembre de 1977, el presidente Lopez-Portillo escribio en su diario personal unas notas que despues publicaria en una de sus obras: "Vino tambien Gomez Gordoa. Lo siento con ganas de regresarse de Espana, una vez que pasaron las hazanas diplomaticas de la reanudacion de relaciones. Voy a ver si lo aprovecho aqui. Se lo ofreci". Lopez-Portillo, 1988: 668.

(49) Galvani, 1987: 11.

(50) Concebido de manera confidencial y para uso interno, este expediente oficial es una prospeccion analitica del statu quo de aquella relacion bilateral entre Mexico y Espana, asi como un diagnostico de su potencial multisectorial en multiples aspectos politicos, economicos, comerciales, etcetera. Se trata, por tanto, de una mirada analitica--cuantitativa y cualitativa, descriptiva e interpretativa--, donde no faltan las recomendaciones sobre las ventajas y desventajas de la nueva relacion diplomatica.

(51) Sobre los fundamentos de aquella politica exterior espanola, vease, a modo de ejemplo, Del Arenal, 1992.

(52) Sola Ayape, 2010b: 10. Al respecto de la metafora "puente" como elemento toral de la narrativa discursiva de aquella politica exterior, he aqui el siguiente testimonio de Fernando Moran: "El estilo muere mas lentamente que la ideologia y una de las palabras que nos traen remembranzas del pasado es la de puente: Espana puente entre Europa y America; puente de culturas, encrucijada de culturas y civilizaciones; Espana, como vehiculo, lo seria todo o no seria nada". Moran, 1980: 399. Asi, y en palabras de Roberto Mesa "es triste constatar que tanto la izquierda como la derecha [espanolas] aun no han superado el estado freudiano materno-filial: Espana, portavoz; Espana, puente". Mesa, 1988: 46.

(53) Como acertadamente senalo Rosa Pardo, "el nacionalismo espanol contemporaneo habia dejado que America se incorporase a la mitologia historica patria". Pardo Sanz, 1995: 31.

(54) Primo de Rivera, 1941.

(55) Vease Delgado Gomez-Escalonilla, 1988 y 1992.

(56) Maeztu, 1934: 298. En diciembre de 1931, meses despues del triunfo de la Segunda Republica espanola y el consiguiente ocaso de la monarquia borbonica, Ramiro de Maeztu hizo esta interpretacion de la hispanidad y, en consecuencia, cual debia ser el destino de los pueblos americanos: "Percibimos el espiritu de la hispanidad como una luz de lo alto. Desunidos, dispersos, nos damos cuenta de que la libertad no ha sido, ni puede ser, lazo de union. Los pueblos no se unen en libertad, sino en la comunidad. Nuestra comunidad no es geografica, sino espiritual. Es en el espiritu donde hallamos al mismo tiempo la comunidad y el ideal". Maeztu, 1931.

(57) El precedente del Centro Iberoamericano de Cooperacion habia sido el Instituto de Cultura Hispanica--institucion creada en diciembre de 1945 fruto de la reconversion del Consejo de la Hispanidad fundado en noviembre de 1940, en un contexto historico marcado por el aislamiento que sufrio la Espana franquista por parte de la comunidad internacional vencedora en la Segunda Guerra Mundial--con el fin de preservar el ideario de la cultura hispanica. En 1979, y dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores espanol, se creo en Madrid el Instituto de Cooperacion Iberoamericana (ICI), una institucion que venia a nutrir todo vinculo de Espana con la comunidad de paises iberoamericanos. La estrategia de aquella Espana en proceso de democratizacion pasaba por fortalecer la "cooperacion" entre iguales con los paises americanos, especialmente, de habla hispana.

(58) Del Arenal, 1994: 9.

(59) Moran, 1990: 86.

(60) El Pais, 21-XII-1976.

(61) Oreja, 2002: 186.

(62) La Doctrina Estrada es el principio toral de la politica exterior de Mexico desde 1930. Creada por el entonces secretario de Relaciones Exteriores, Genaro Estrada, durante la presidencia de Pascual Ortiz Rubio, esta doctrina se posicionaba en contra de que los paises decidiesen si un gobierno extranjero era legitimo o ilegitimo, especialmente si este provenia de movimientos revolucionarios. Por consiguiente, se contravenia la costumbre de la epoca de que cada pais debia reconocer al gobierno de otro pais para que este fuera considerado valido o legitimo.

(63) El 25 de abril de 1977, y en su visita oficial a Mexico, el presidente Suarez hizo exposicion de estos principios con motivo del brindis de honor ofrecido por el presidente Lopez-Portillo en la Plaza de las Tres Culturas. Vease Presidencia de la Republica, 1977a: 72.

(64) El 6 de noviembre de 1976 entro en vigor el Instrumento de Ratificacion de Espana del Tratado de Amistad y Cooperacion entre Espana y los Estados Unidos de America. Vease en Boletin Oficial del Estado, num. 267, 6-XI-1976, 21911-21941. Al respecto, y como senalo Celestino del Arenal, el cauce de estas negociaciones entre Espana y los Estados Unidos estuvo condicionado por el exito politico de la transicion democratica y por una futura integracion de Espana en la Alianza Atlantica. Del Arenal, 2011: 189.

(65) El periodico oficial del aquel regimen presidencialista mexicano considero la reanudacion de las relaciones hispano-mexicanas como un acontecimiento de "gran resonancia historica". El Nacional, 30-III-1977, 1.

(66) Como senalo Mario Ojeda, Mexico definio su politica exterior durante el siglo XX asumiendo su condicion de "pais debil" y, por consiguiente, concibiendo su corpus de doctrina desde la "defensa de los intereses nacionales internos" y, por tanto, desde "la preservacion y afirmacion de la soberania nacional". Ojeda, 2001: 9. Acerca del nacionalismo revolucionario y la doctrina internacional de la Revolucion Mexicana, vease Gomez Villanueva, 2010.

(67) En este sentido, resulta muy interesante la valoracion que en su dia nos avanzo Carlos Seco Serrano al senalar que los reyes de Espana--Juan Carlos y Sofia--habian sido los primeros monarcas en visitar los paises que en otro tiempo fueron las Espanas de Ultramar. Asi, "no se ha tratado de un redescubrimiento de aquel continente, sino mas bien de un redescubrimiento de Espana, gracias a la Corona, hecho por los pueblos de America". Seco, 2002: 68.

(68) Informe de la Secretaria de Relaciones Exteriores de Mexico remitido al presidente Lopez-Portillo. Ciudad de Mexico, X-1977. AHGE, Expediente III-4986-1 (segunda parte).
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Author:Sola Ayape, Carlos
Publication:Revista Complutense de Historia de America
Date:Jan 1, 2018
Words:17112
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