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Purpura. Materialidad y simbolismo en la Edad Media.

Purple. Materiality and Symbolism in the Middle Ages

Genericamente interpretamos purpura como un color, pero hay que asociarlo igualmente con un tinte y la materia que lo produce. En la Edad Media era un termino identificado con el poder, con la excelencia social y de alto valor simbolico, asumiendo solo alguno de los rasgos propios del significado de la palabra que en origen permitia evocar tanto al color como la materia de la que este se obtenia. Semanticamente proviene del latin purpura, que parece derivar de los vocablos griegos [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], posiblemente terminos profesionales relacionados con tintoreros, derivados del que en origen describiera la especie que proporcionaba el colorante (1). La importancia de la purpura en la Antiguedad ha acaparado la atencion de los estudiosos y no ha favorecido su estudio en la Edad Media (2), por lo que hemos concebido este articulo con caracter explorativo sobre el papel de la purpura y su significado en el ambito medieval a falta, fundamentalmente, de estudios documentales e interpretativos por hacer (3).

Necesariamente hay que hacer mencion a la purpura en la Antiguedad desde el punto de vista material y simbolico, periodo suficientemente estudiado por ser la epoca de mayor esplendor de este tinte, mientras que en el tiempo del que se ocupa este trabajo el uso de la materia tintorea utilizada en mayor medida en el mundo antiguo decayo en la Europa occidental, manteniendose en Bizancio hasta la caida del Imperio en 1453.

La palabra purpura hace referencia tanto a una sustancia tintorea como al color que de esta se obtiene o, mas bien, a la tonalidad cromatica que ha variado sustancialmente en el imaginario colectivo desde la Antiguedad a nuestros dias. Philip Ball afirma que el termino purpura es un concepto cromatico que en la Antiguedad podia variar del rojo azulado al rojo intenso (4). Efectivamente, las tonalidades del color purpura variaban en funcion de las sustancias tintoreas utilizadas (5), obteniendose colores de una gama entre los rojos, violaceos y azules, todos ellos de gran intensidad, muy saturados y de gran brillo, lo que hizo que fuesen apreciados por las clases privilegiadas tanto por su cromatismo como por la exclusividad del tinte con que se obtenian, lo que elevaba su coste. En la Edad Media, ademas de con un color, el vocablo se vinculo con un tipo de tejido determinado, no necesariamente de tonos purpureos, sino de colores afines que asumieron asimismo un estatus de prestigio (6).

El origen de la produccion de la purpura se remonta a la Antiguedad, en tomo al Mediterraneo Oriental. Las fuentes mitologicas atribuyen su descubrimiento a Melqart, dios fenicio protector de las migraciones y de la navegacion identificado con el Heracles griego. Cuenta la leyenda que estaban paseando por la orilla del mar el dios Melqart con su amada, la ninfa Tyrus, cuando un perro que les acompanaba mordio un caracol que se hallaba en la playa y lo partio en dos. El animal se tino la boca de un color intenso y Tyrus quedo tan admirada por su belleza que le dijo al dios que no lo aceptaria como su amante hasta que no le hubiera ofrecido un traje del mismo color. Melqart recogio entonces gran cantidad de estos moluscos y dio asi origen a la industria tiria del tenido (7). Como se deduce del mito, la purpura se obtiene de gasteropodos marinos, concretamente de la familia de los muricidae o murex, cuya glandula hipobranquial segrega un mucus con cromogenos o pigmentos que sirven para su actividad celular y como mecanismo de defensa frente a otros organismos (8). Esta sustancia, de color blanquecino, al contacto con el aire se torna amarilla para pasar despues a verde, azul y finalmente al tono rojo-violaceo que conocemos como purpura, apreciado por su solidez, sus tonos brillantes y la luz que reflejaban los tejidos tenidos con este tinte, por lo que su uso se convirtio en simbolo de lujo y estatus. Aunque segun la leyenda su explotacion comenzo en las costas de Tiro (9) y fueron los fenicios quienes comerciaron tanto con el tinte como con tejidos de lana previamente tenidos, su origen esta en torno a los anos 1800-1600 a.C. en la cultura minoica, donde se ha detectado su uso como pigmento en la decoracion de frescos y se han identificado conchas pulverizadas como conglomerado en los suelos de los palacios; pero en el primer milenio ya era explotada en todo el Mediterraneo y las costas atlanticas africanas, atribuyendose a estas y a la zona levantina mediterranea su mayor volumen de produccion (10). Tambien hay referencias de su uso en Asiria y Babilonia, asi como en distintos pasajes de la Biblia (11), mientras el verdadero interes de los egipcios por este tinte se produjo en el periodo helenistico (12). Pero serian los monarcas persas quienes elevaran la purpura al rango de simbolo oficial de la realeza considerandose emblema de poder y riqueza (13). Despues, Alejandro Magno adopto para si las insignias persas de poder--tunica purpura con una banda blanca, clamide y diadema del mismo color con motivos blancos--, inaugurando una costumbre que se perpetuaria durante siglos como simbolo real (14). En Roma fue signo de opulencia y rango social; durante la Republica solo tenian el privilegio de vestir de purpura y oro los generales triunfantes, regulandose su utilizacion de acuerdo al rango de los usuarios. La adopcion de indumentaria purpura por parte de Julio Cesar como simbolo de su poder fue mal vista por sus contrincantes, que veian en este hecho un gesto de su tirania, pero a partir de entonces este color se fue poniendo de moda entre todas las clases sociales, utilizandose sucedaneos para tenir los motivos ornamentales. De esta realidad dan cuenta las recetas que se conservan para conseguir el color purpura en los papiros X de Leyden y Estocolmo, del s. III d.C., porque si no se podia tener un tejido tenido con tan preciado tinte, al menos se podia emular su color (15).

Su cotizacion llego a igualar o superar a la del oro por la laboriosidad de su extraccion (16). Del valor de esta sustancia usada como tinte da idea su manipulacion. Asi, aunque en los procedimientos de tincion la purpura podia tenir la lana antes de ser hilada, generalmente se tenia despues de hilarse por las perdidas de materia que se producen durante el proceso; y para tejer, las urdimbre podian tenirse con otros colorantes reservandose esta preciada tintura para las tramas visibles, como se ha podido comprobar en algunos tejidos de Palmira (17).

En la epoca imperial, los ricos tejidos de purpura se pusieron de moda entre las clases sociales mas acomodadas, lo que propicio numerosas criticas por parte de los filosofos y un uso restrictivo a particulares al ser dotada de un valor simbolico en relacion con el princeps. Cuando Diocleciano y Constantino tomaron medidas para que se regulase su empleo, prohibiendose las sedas de este color fuera del circulo imperial y estableciendose un monopolio imperial en su produccion donde se reservaba para la dignidad imperial el sacer murex o "purpura sagrada", los purpura rojos-violeta --blatta y oxyblatta--y los azules-violeta--amethystina y hyacinthea--, no hacian mas que llevar a termino una politica que confirmaba la identificacion de la purpura con el poder imperial (18).

Al tiempo que Diocleciano instituyo la ceremonia de la adoratio purpurae, que marcaba la solemnidad mistica de las audiencias imperiales, aparece en los textos el termino de divina purpura aplicada a la indumentaria imperial, convertida en emblema de poder absoluto (19), a lo que responden las palabras de Juan Crisostomo, que dice, "solo al emperador le es otorgado llevar la purpura y la diadema en su cabeza" (20). Como simbolo de poder imperial y con caracter ceremonial continuara utilizandose en Bizancio. Los emperadores eran purpuratus--revestidos de purpura--, la expresion tomar la purpura--purpura sumsit--significaba alcanzar el poder supremo y el aniversario de la investidura imperial--dia natalis purpuram--se celebraba con gran boato (21).

En los gineceos imperiales bizantinos se manufacturaban sedas tenidas de purpura para abastecer las necesidades de la familia imperial, entre las que tambien se encontraban los regalos con que obsequiar a sus cortesanos y embajadas extranjeras (22). Su produccion se mantuvo con este caracter hasta su caida en poder de los turcos en 1453 (23), pero la disminucion de la produccion desde los siglos VIII-IX dio lugar a que las recetas poco a poco fuesen sustituyendo el murex por otras sustancias tintoreas con las que se podia obtener el color (24). La Toma de Constantinopla por los cruzados en 1204 propicio una abrupta caida en la produccion de este tinte (25).

Como color imperial vinculado al poder, en Bizancio el purpura no solo se utilizo en los textiles, tambien se impuso en otros soportes. Los codicilos y documentos diplomaticos mas solemnes se tenian de este color (26). Del s. VI se conservan codices purpureos en los que sobre el pergamino tenido el texto se escribe con tinta de oro o plata. Entre estos se pueden citar algunos sobradamente conocidos como el Genesis Cotton (British Library, Londres, Ms. Cotton Otho B VI), el Genesis de Viena (Osterreichische Nationalbibliothek, Viena, Cod. theol. gr. 31) o el Codex Rossanensis (Catedral de Rossano) (27). El lujo extremo de estos libros hacia de ellos objetos de contemplacion que posiblemente se expondrian con caracter ceremonial y liturgico en espacios ligados a la liturgia cortesana e imperial. Pero los analisis de colorantes realizados a algunos de estos manuscritos han revelado que el color purpura no se obtenia necesariamente de murex (28), lo que demuestra que fundamentalmente se daba mas importancia, en estos casos, al color que a la sustancia tintorea con que este se obtenia. En el Codex Sinopensis (BnF, Paris, Ms. Suppl. Grec. 1286) el color purpura proviene del folium (29), una planta de origen mediterraneo (chrozophora ticntoria) que debio ser habitual como colorante ya en las primeras obras de este tipo, como mas tarde en los codices purpureos medievales (30). De hecho, parece probable que en la mayor parte de estos manuscritos se utilizase el folium desde la Antiguedad Tardia, mientras la purpura de moluscos seria mas eventual (31). Tambien se ha contrastado la utilizacion de liquenes como la rocella tinctoria y ochrolechia tartarea (32), como en el caso Codex Purpureus Petropolitanus (33).

Los manuscritos purpureos siguieron produciendose con caracter suntuario y legitimador en el Occidente europeo, como veremos mas adelante.

Los objetos purpureos eran en Bizancio los de valor superior, asociados al poder y con connotaciones imperiales, independientemente de la naturaleza del colorante con el que se obtenia el color, porque lo importante era tambien la apariencia. Entre los objetos de caracter suntuario tenidos de este color estarian los marfiles purpureos (34), como es el caso del Triptico de la Natividad del Musee du Louvre (inv. OA 5004), de la segunda mitad del s. X, donde se han detectado restos de esta tonalidad en el fondo de las placas obtenido con colorantes de naturaleza vegetal (35), y en el cofre con emperadores victoriosos a caballo del Tesoro de la Catedral de Troyes, de comienzos del s. XI, donde el fondo purpureo unido a la iconografia se asocia simbolicamente al triunfo imperial (36).

Analogo significado imperial a la purpura tiene el porfido, termino que deriva del latin medieval porphyrum y a su vez del griego noppvpoc, que se puede interpretar como marmol purpura. Esta roca magmatica, que se extraia en la Antiguedad de las canteras del Mons Porphyrites en el desierto oriental de Egipto, se reservo por sus cualidades--color purpureo y resistencia--al uso imperial para la realizacion de retratos, columnas monumentales y sarcofagos desde la epoca de la Tetrarquia (37). Por tanto, como la purpura, fue un instrumento de poder. Pero en Bizancio fue invertido su uso y de constituir la ultima morada del emperador, paso a revestir por completo la conocida como camara porphyra, estancia del palacio donde las emperatrices daban a luz al heredero imperial. Los emperadores bizantinos conocidos como porfirogenetas (noppvpoyevvtfTog) eran los nacidos de union legitima que venian al mundo en esta camara, revestida de porfido en sus paredes y suelo y guarnecida de sedas de color purpura. Cuando nacia el heredero se lo envolvia con vendas y panales purpura como simbolo de su destino divino y de legitimacion. El titulo de porfirogeneta esta documentado por primera vez en 763 en referencia a Leon IV, pero no se tienen referencias exactas en cuanto al origen de esta camara en el palacio imperial (38).

El porfido se utilizo en Occidente lo largo de la Edad Media como instrumento de poder eclesiastico y civil. San Isidoro de Sevilla afirmaba que era el marmol imperial por excelencia porque "rojeaba como la purpura" (39).

En la Basilica de San Juan de Letran, sede pontifical hasta el s. XIV, dieciseis de las columnas de la basilica constantinopolitana son de granito rojo y las ocho columnas de su baptisterio son de porfido. En la Capilla de San Silvestre habia dos sitiales de porfido en el sentido de la imitatio imperii, en alusion a la donacion de Constantino por la que se traslado al papado la soberania sobre el Imperio de Occidente. La sedia stercoraria se realizo en este mismo material en el s. XII. Y tambien se utilizo el porfido para los sepulcros de Inocencio II y Anastasio IV, subrayando el caracter imperial de los pontifices (40).

Como simbolo de legitimacion, las columnas de porfido de la Capilla Palatina de Aquisgran fueron mandadas llevar hasta alli por Carlomagno desde Roma y Ravena. Y, segun la tradicion, Leon III lo corono como emperador sobre una lapida circular de este material conservada en el actual pavimento renacentista a la entrada de la basilica vaticana.

Tambien son de porfido algunas de las columnas de la fachada de la Basilica de San Marcos de Venecia, provenientes del saqueo de Constantinopla en 1204, al igual que el grupo de los Tetrarcas. Y en el interior de la basilica, el ambon meridional del transepto (41).

En la corte normanda de Sicilia su uso esta documentado en la Capilla Palatina de Palermo y en las catedrales de Palermo y Monreale. Y fueron enterrados en baneras de porfido reutilizadas algunos de los monarcas como Guillermo I, Guillermo II y Federico II (42). El uso de estas piezas legitimadas por su antiguedad estaban destinadas a fortalecer la imagen del rey, por eso la reutilizacion esta documentada desde el Bajo Imperio y en la epoca altomedieval para los emperadores carolingios y otonianos.

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Asimismo es reutilizada la urna del sepulcro de Pedro III de Aragon del Monasterio de Santes Creus en Tarragona (43) (Fig. 1). Ya antes que el rey, su madre Violante de Hungria fue enterrada en un austero sepulcro con urna de piedra rojiza (Monasterio de Santa Maria de Vallbona de les Monges, Lerida) quizas con caracter simbolico por el origen de la reina (44), mientras que el monarca, que ordeno explicitamente que su cadaver se dispusiese en dicha urna, legitimaba de este modo la legalidad y sacralidad de su reinado que estaba en entredicho (45).

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Entre los objetos liturgicos hay piezas que utilizan el porfido o materiales similares con caracter simbolico. Una de las obras mas significativas es el jarron del aguila (Musee du Louvre, Paris, inv. MR 422) que mando montar con plata dorada el abad Suger (ca. 1130-1140) aprovechando para el cuerpo un recipiente antiguo de porfido con el que se crea una imagen con un simbolismo regio y glorificante tanto por el material de la vasija como por la iconografia adoptada tras el montaje, teniendo en cuenta que el destino de la pieza era el tesoro de la abadia de Saint Denis dedicandose al servicio de altar (46). Por nuestra parte pensamos que en el ara portatil de San Isidoro de Leon (1144), de marmol rojo y plata nielada en los bordes (47), donada por la infanta Sancha Raimundez, la eleccion de la piedra purpurea pudo responder a la afirmacion de su condicion regia (Fig. 2).

Tras la conquista de Tiro por los musulmanes en 640 d.C., las factorias de purpura se redujeron en el Mediterraneo oriental y la actividad ceso o disminuyo en gran medida en el Mediterraneo occidental (48). Los musulmanes mostraron un aparente desinteres en el empleo de este tinte, sustituyendolo por otros colorantes igualmente suntuarios como el quermes (del arabe qirmiz) y el indigo, que tomaron el relevo al murice (49). Pero a pesar de no haberse detectado su empleo en las manufacturas textiles, continuaron con su explotacion y sobre todo con su comercio por todo el Mediterraneo durante buena parte de la Edad Media (50).

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Cabe destacar por su singularidad en la utilizacion del color purpura violaceo en su policromia algunos tejidos clasificados como andalusies (51), como el conservado en dos fragmentos, uno en los Musei Civici de Venecia (inv. Ce. XXIII n. 491/16) y el otro en los Musees Royaux d'Art et d'Histoire de Bruselas (inv. 1S.Tx.374), fechado en los siglos XII-XIII (52), donde los motivos decorativos dispuestos en bandas horizontales y formados por aves afrontadas y adosadas a palmetas combinan los colores amarillo, rojo, azul, verde y el mencionado purpura (Fig. 3). Al igual que el clasificado como almoravide de tradicion persa y fechado en el s. XII conservado en el Instituto Valencia de Don Juan de Madrid (inv. 2058) con gacelas afrontadas al arbol de la vida que alternan con aves afrontadas de cabeza vuelta y menor tamano en una composicion en hilera donde los motivos en tonos marfil, amarillo y azul, destacan sobre un fondo purpureo (53). En los analisis de color realizados en este tejido se ha identificado como colorante el liquen orceilla--rocella tinctoria--, ya empleado en Roma como sustituto del purpura para conseguir colores violaceos (54). Aunque se piensa que este colorante dejo de usarse tras la caida del Imperio Romano y no se volvio a recuperar hasta 1300 en Italia, en los analisis realizados a tejidos islamicos se da en piezas que podrian tener una procedencia oriental (55).

Por otra parte, el color azul indigo del fondo del pergamino de los manuscritos de Qur'an que se han vinculado a un patronazgo cortesano sugiere la sustitucion del purpura por otros colorantes, como el indigo, ya muy valorado en la Antiguedad como lo fue entre los musulmanes y en la Europa Occidental durante toda la Edad Media (56), ya que parecen claras las conexiones entre esta produccion de lujo y los codices purpureos bizantinos (57).

La caida del Imperio en Occidente supuso el declive de las factorias extractivas de murex, lo que constituyo una de las causas principales de la disminucion y posterior desaparicion progresiva de su produccion en la Europa occidental (58). Pero en Occidente la acepcion del termino purpura siguio asociandose al poder en cuanto a su majestad, soberania, justicia y generosidad, virtudes que tenian que adornar al soberano. No tanto el tinte, que dejo de usarse progresivamente siendo sustituido por otros igualmente exclusivos, sino el color como signo de identidad, rango y dignidad, de forma que cumplio, como dice Pastoureau, una funcion taxonomica (59), porque el purpura paso de prestigioso tinte a prestigioso color, identificandose a comienzos de la Edad Media con la luz y los tonos rojizos (60), asociado a la panoplia de la Iglesia y el Imperio y, por tanto, signo de distincion. Como en la Antiguedad, el color purpura atendia a un amplio rango de tonos del marron, azules plomizos, violetas y rojos, valorandose por su resplandor, luz y brillo (61), de modo que el concepto purpura no atendia a un color determinado y estuvo ligado mas a la coloracion obtenida a partir de costosos tintes. Se mantuvo el vocablo y su valor simbolico pero vario sustancialmente el color con el que el se identificaba, asi como las sustancias tintoreas de las que se extraia. Como apunta Ball, la asociacion al extinto Imperio dio valor al termino desvinculandolo incluso del tinte y del color (62). En este sentido, hay que tener en cuenta que la expresion adquirio un simbolismo eidetico, por lo que no siempre se pueden interpretar literalmente las descripciones ideologicas (63).

En la Edad Media el termino purpura tambien tenia otros significados, y de tinte precioso extraido del murex, acabo asociandose a un determinado tipo de tejido, sin tener en cuenta su color (64). Segun Dodwell, el termino purpura en latin medieval hacia referencia a una variedad de tela de seda gruesa, llamativa y cara que podia ser de cualquier color, entre los que estaban el purpura violaceo y el rojo oscuro, uno de los mas preciados por su brillantez y la luz que reflejaba (65); esta misma hipotesis la recoge Alfau de Solalinde (66), sin embargo, Pastoureau considera que calificaba un tejido de bajo precio (67). Lo cierto es que en torno a los siglos XI-XIII se extiende el significado que identifica purpura y tejido, como recoge la definicion que se da en la General Estoria que describe el termino como "'porpora otrossi todos saben que es panno de seda, e a esste nombre dun marisco en cuya sangre la tinnen, a que dizen otrossi porpola" (68).

Desde el s. XIII tambien fue uno de los siete colores heraldicos, aunque poco usado hasta el s. XVII en escudos reales y reservado en estos primeros tiempos a los de personajes exoticos (69).

El tinte purpura extraido de los murices fue reemplazado por otros de gran valor como el quermes (kermes vermilio) (70), que resulta de secar al insecto hembra del coccus illicis, parasito que habita sobre robles y encinas, obteniendose un color rojo de gran intensidad (71). Pero el purpura tambien se identificaba con el azul obtenido del indigo (indigofera tinctoria), tinte de naturaleza vegetal que se extrae de las flores del arbusto de su nombre y que tuvo origen posiblemente en la India (72); de hecho, a partir del s. XII, la "purpura real" se identifico con los tonos azulados porque el color azul fue cada vez mas usado por la aristocracia, pasando a ser un color principesco y real (73). En las descripciones donde se cita el color purpura no se mencionan sus tonos, por lo que teniendo en cuenta que dichas descripciones eran fundamentalmente ideologicas, como se ha indicado mas arriba, cabe pensar que cuando se menciona este color se refiere a cualquiera de los resultantes de estos u otros tintes valorados por su gran resistencia a la luz y los brillos que reflejaban.

Para los codices purpureos, que como en Oriente estuvieron asociados al poder, se mantuvieron los tonos violaceos. Uno de los primeros ejemplos conservados en Occidente es el Codex Argenteus (Uppsala Universitetsbibliotek, Ms. DG 1), evangeliario escrito en lengua goda, con caracteres en oro y plata sobre pergamino color purpura obtenido con tintes vegetales, posiblemente ejecutado en Ravena a comienzos del s. VI para Teodorico, por lo que emularia esos codices preciosos que el principe habria conocido en su juventud pasada en Constantinopla como rehen (74). Desde el s. VII en los distintos reinos occidentales se produjeron codices de este tipo. San Isidoro los menciona en sus Etimologias cuando habla de los distintos tipos de codices (75) y tambien recoge los procedimientos que Plinio describe en su obra para la obtencion del color (76). Pero en la Edad Media, como ocurrio para la tintura de pergaminos purpureos en Bizancio, la mayoria de los pigmentos utilizados eran mezcla de rojo y azul obtenidos de minerales y sobre todo de vegetales, o bien el ya mencionado folium, colorante que vira de color--rojo, purpura o azul--segun el soporte al que se aplica y cuyo proceso de extraccion no era nada simple (77). De hecho, el citado tinte viene descrito para el tenido de pergaminos en la obra de Teofilo, Schedula diversarum artium, en el Libro dell'arte de Cennino Cennini y en un recetario castellano del s. XV conservado en la Facultad de Medicina de Montpellier (78).

Segun Dodwell (79), en el s. VII llegaron a Inglaterra codices purpureos y se produjeron en la isla en el s. VIII, fechandose a mediados de la centuria el Codex Aureus (Kungliga Biblioteket, Estocolmo, Ms. A. 135), realizado probablemente en Canterbury y donde alternan paginas tenidas en purpura escritas en oro y plata y paginas sin tenir. En estos reinos anglosajones sus principes gustaron de utilizar vestimentas purpura guarnecidas con oro y joyas (80).

En los imperios carolingio y otoniano estos codices constituyeron un signo de distincion asociado a la panoplia de la Iglesia y el estado como simbolo de prestigio y poder. Su patrocinio se entendia como una muestra de prestigio del comitente. En el periodo carolingio los codices purpureos estuvieron vinculados a la figura imperial como simbolo de continuidad y vinculacion con el Imperio Romano; parece que actuaban con un poder taumaturgico como expresion de la sacralidad del poder. El Evangeliario de Godescalco (BnF, Paris, Ms. Nouv. Acq. Lat. 1203) fue encargado por Carlomagno y su esposa Hildegarda (781-783). El Salterio de Dagulfo (Osterreichische Nationalbibliothek, Viena, Cod. 1861) constituyo un regalo del emperador al Papa Adriano (783-795). Los Evangelios de la Coronacion (Kunsthistorisches Museum, Viena, Schatzkammer, Inv. XIII 18), ca. 800, fueron encontrados por Oton III cuando se abrio la tumba de Carlomagno, que se habia enterrado con ellos por su caracter apotropaico, siendo utilizados desde entonces por los emperadores del Sacro Imperio para su coronacion. La Biblia Viviana o Primera Biblia de Carlos el Calvo (BnF, Paris, Ms. Lat. 1) salida del scriptorium de San Martin de Tours, fue un regalo del conde Viviano al emperador. La Biblia de Teodulfo (BnF, Paris, Ms. Lat. 9380) muestra el valor de los codices purpureos entre los dignatarios eclesiasticos.

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Los emperadores otonianos redactaban los documentos oficiales mas importantes en pergamino purpura como simbolo de la cultura imperial, igual que en Bizancio, pero tambien los dignatarios eclesiasticos encargaron codices purpureos vinculados a la tradicion de este tipo de produccion para los libros sagrados. El Evangeliario Strahov (Biblioteca Strahov, Praga), ca. 980. fue ejecutado por el maestro del Registrum Gregorii, que trabajo para Egberto de Treveris, obispo de Colonia, de Treveris y canciller de Oton II desde 976, que tambien patrocino entre 980-993 el Codex Egberti (Stadtbibliothek, Treveris, Ms. 24) realizado posiblemente en Reichenau, aunque tiene algunas miniaturas del maestro del Registrum Gregorii.

En los reinos ibericos tambien queda constatado el uso de la purpura en los manuscritos como simbolo de legitimacion y poder. En el scriptorium aulico asturiano en tiempos de Alfonso II pudo realizarse el Codex Biblicus Cavensis en la primera decada del s. IX (Biblioteca de la Abadia de la Santisima Trinidad de Cava dei Tirreni, Ms. 1) firmado por el escriba Danila en el folio 166v (81). En este codice un folio se tine en azul y tres en purpura (Fig. 4), siguiendo la tradicion de los manuscritos de la Antiguedad Tardia y pudiendo ejercer, a su vez, influencia en las biblias carolingias a resultas del intercambio de embajadas entre Alfonso II y Carlomagno.

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El color purpura se utilizo, igualmente, en los codices del reinado de Fernando I, que conectan con los modelos artisticos carolingios y otonianos y tienen como funcion enfatizar el poder del monarca (82). En el Beato de Fernando I y Sancha de 1047 (BNE, Madrid, Ms. Vit. 14-2), en la miniatura inicial (fol. 6r) Cristo esta cobijado por la letra Alfa, porta en su mano izquierda la omega y destaca de un fondo morado purpureo signo del caracter imperial de su promotor (Fig. 5). Del mismo color es el fondo de la banda inferior del folio con la representacion de la Cruz y el Cordero adorados por ancianos tanendo instrumentos (fol. 6v). En el Diurnal de Fernando Iy Sancha de 1055 (Biblioteca Xeral Universitaria, Santiago de Compostela, Ms. 609), muestran fondo purpureo la miniatura con la letra Alfa (fol. 1r) y el folio 207v, donde la escritura con letras doradas destaca sobre el fondo tintado de dicho color (83) (Fig. 6).

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Por su parte, en el Parma Ildefonsus (Biblioteca Palatina, Parma, Ms. 1650) producido en Cluny entre 1090-1100 copiando la obra De Virginate Santae Mariae de San Ildefonso (610-667) y comisionado por el cluniacense arzobispo de Toledo Bernardo de Sedirac (Sauvetat), muchas paginas presentan el fondo purpura, ya sea para servir de base a los motivos iconograficos o a los textos con letras doradas, sirviendo como modelo para otros manuscritos toledanos (84).

Un interesante codice del que no se ha podido determinar la naturaleza del tinte del fondo violaceo es el VIII Thalamus de Narbona (Archives Municipales, Narbona, Ms. AA 108) fechado ca. 1221. En este manuscrito, los folios con ilustraciones sobre fondo violaceo se disponen en las guardas, anverso con la Crucifixion y reverso con el Salvador y Tetramorfo (85).

Si en los codices purpureos dominaban los tonos violaceos, cuando hablamos de la indumentaria regia, en la que el color purpura era uno de los simbolos mas elocuentes asociado al poder, es mas dificil determinar los tonos a los que alude el termino.

Aunque no se conservan imagenes iconicas policromas de Carlomagno, se conoce el gusto del emperador y de su corte por vestir trajes con motivos purpura por la asociacion del color con la cultura imperial, como signo de continuidad y como uno mas de los emblemas de la imitatio imperii. En este sentido, son muy interesantes por su fondo purpura los fragmentos del tejido de las cuadrigas (Tesoro de la Catedral de Aquisgran y Musee de Cluny) (86) procedentes de su enterramiento, porque pudieron formar parte de su ajuar funerario.

Los fluidos contactos de la corte otoniana con Bizancio a partir del matrimonio de Oton II con la princesa bizantina Teofanos implicarian tambien el uso de indumentaria ceremonial purpurea, como se aprecia en los retratos arquetipicos de los emperadores. En el retrato de Oton II del Registrum Gregorii (Musee Conde, Chantilly, Ms. 14bis) el emperador entronizado y rodeado por las cuatro provincias del Imperio viste tunica purpura y manto rojo con flores doradas; del mismo color son las ropas de Oton III en el Evangeliario de Oton III (Bayerische Staatsbibliothek, Munich, Clm 4453), rodeado por los poderes civiles y religiosos, y las de Oton III o Enrique II en su coronacion (fol. 59v) segun el Apocalipsis de Bamberg (Staatsbibliothek, Bamberg, Ms. A. II. 42).

Del Sacro Imperio se conservan algunas piezas muy significativas (87) de las que destacamos por su simbolismo el manto de las estrellas (catedral de Bamberg), posiblemente realizado en un taller aleman o de Italia meridional en torno al ano 1020 para la coronacion del emperador Enrique II. La decoracion bordada con un complejo programa iconografico de estrellas y constelaciones que hay que relacionar con la dimension cosmica del imperio estaba dispuesta sobre un tejido de seda asargada color violeta oscuro que se cambio en 1503 por un damasco de seda azul de procedencia italiana (88). El manto de Roger II de Sicilia (Kunsthistorisches Museum, Viena, inv. XIII 14) de color rojo purpura, realizado en los talleres reales de Palermo en 1133-1134, dispone sus bordados sobre una seda asargada tenida con quermes. Este manto fue usado posteriormente por los emperadores del Sacro Imperio en la ceremonia de la coronacion. Del mismo color son el resto de los accesorios que completaban el conjunto de la indumentaria conservada en el museo vienes: guantes, zapatos y calcetas (89), asi como la dalmatica de las aguilas, realizada en seda damasquinada china de color rojo purpura y mencionada por primera vez entre las ropas de la coronacion en 1350 (90).

El derecho al uso de la purpura por parte de los emperadores se puso en entredicho en el contexto de las luchas entre el Papado y el Imperio de la segunda mitad del s. XI. Si hasta entonces se reservaba el derecho a vestir la purpura al emperador, a partir de la difusion del Constitutum Constantini, que afirmaba la superioridad espiritual y temporal del Papa, en la corte pontificia se promociono la idea de que Constantino habia concedido al papa Silvestre I el uso de las insignias imperiales entre las que estaba la clamide purpura, de modo que el Papa tenia derecho a portar vestiduras purpureas (91). Como ratificacion de este derecho se realizaron ciclos iconograficos donde se muestra al Papa con las vestiduras acordes a lo estipulado por la donatio en el momento en que se plantean los conflictos con el Imperio (92). En el Exultet Barberini (Biblioteca Apostolica Vaticana, Cod. Barb. Lat. 592), ca. 1087, creado en la abadia de Montecasino en el contexto de un programa deliberado para producir textos liturgicos conformes a la liturgia de Roma en el marco de la reforma gregoriana, el manto del emperador y la cappa rubea del Papa son del mismo tono carmesi. En el Oratorio de San Silvestre de la basilica romana de Santi Quattro Coronati (1248), donde se representa un ciclo de la vida legendaria del emperador Constantino segun los Actus Silvestri en un momento en el que se plantean conflictos con el emperador Federico II, el Papa y Constantino visten de purpura violacea, interpretandose como un gesto simbolico de sumision del emperador al Papa (93). En la capilla del Sancta Sanctorum del Palacio Papal de Letran, Nicolas III vestido con la cappa rubea ofrece el modelo de la capilla (1278); y en la decoracion al fresco de la loggia lateranense (ca. 1300), Bonifacio VIII luciendo el mismo color bendice al pueblo desde el mismo espacio en un ciclo donde se pretendia subrayar el vinculo que unia al papado con la concesion de Constantino, expresandose de este modo las aspiraciones imperialistas de Bonifacio (94).

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Desde los tiempos de la monarquia visigoda el manto de los reyes hispanos tambien era purpura como elemento emblematico de su condicion regia, heredando de esta forma la costumbre imperial. Isidoro de Sevilla afirma que "los reyes ostentan la insigne vestidura de la purpura como simbolo de la dignidad regia" (95). Tambien informa el santo hispalense que Leovigildo fue el primero que se presento entre los suyos cubierto de la vestidura real (96). Esta costumbre continuaria a lo largo de la Alta Edad Media entre los reyes hispanos, como se confirma iconograficamente, por ejemplo, en los retratos arquetipicos del Codex Albeldensis o Vigilanus fechado en 976 (RBME, Ms. D.I.2), donde los reyes visten con purpura (Fig. 7), mismo color que viste Fernando I en el ya mencionado Diurnal en la imagen donde se le representa con la reina recibiendo el codice de manos de su autor (fol. 3v) (97) (Fig. 8). Los mismos tonos purpura violaceos se mantuvieron a lo largo de los siglos, como se desprende de la imagen de Fernando III (fol. 12r) de las Cantigas de Santa Maria (Biblioteca Nazionale Centrale, Florencia, Ms. B.R.20) (98); o de los guantes de punto de seda morada y oro que luciria la difunta Beatriz de Suabia, madre del Rey Sabio, en su sepultura de la Catedral de Sevilla (99).

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Sin embargo, como ya hemos mencionado, el rojo quermes citado en la documentacion como grana o escarlata adquirio en la Baja Edad Media el rango que en tiempos pasados habia tenido el tinte purpura, sustituyendolo por tanto simbolicamente. Las ricas telas al servicio de las clases privilegiadas a menudo se tenian con el coccus que proporcionaba un brillante color escarlata, como es el caso de las tibalias de Rodrigo Ximenez de Rada (Abadia de Santa Maria de Huerta, Soria) (100), y su utilizacion abusiva llevo a que se dictaran en Castilla en el s. XIII leyes suntuarias restringiendo su uso al rey (101). Dentro de este gusto en la indumentaria real cabe destacar el pellote de Enrique I (Monasterio de Santa Maria la Real de Huelgas, Burgos), de seda color escarlata tintado con quermes (102).

En los mantos reales armoriados, que se convierten en soportes heraldicos con gran valor emblematico y simbolico, el carmesi jugo un papel fundamental. El manto cuartelado de Femando III con el que fue enterrado en la Catedral de Sevilla (Armeria del Palacio Real, Madrid) se decora con castillos dorados sobre fondo rojo y leones rojos sobre fondo blanco (103), igual que la capa pluvial atribuida a Don Sancho de Aragon (Catedral de Toledo), donde los castillos y leones se combinan en una red octogonal con las barras de Aragon y el aguila del Imperio, lo que ha permitido establecer que el tejido pudo pertenecer a un manto regio de Alfonso X (104), el cual se representa en las Cantigas y el Libro de Ajedrez con vestido similar (105).

En la documentacion no se distinguen los tintes utilizados, primando la idea del purpura independientemente de la coloracion que se le otorgase. Asi, cuando Juan I de Castilla nombro heredero a su hijo Enrique en 1388, le hizo entrega entre otros emblemas de dignidad de un manto purpura (106); y cuando Fernando el Catolico hizo su entrada triunfal en Napoles en 1505, vestia un manto de terciopelo carmesi (107). En ambos casos el color purpura, independientemente de su tonalidad, adquiere un significado de poder regio.

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De terciopelo carmesi muy intenso es la marlota--malluta--de Boabdil (Museo del Ejercito, Toledo, inv. 24702) (Fig. 9), color de la dinastia de los Banu Ahmad que ademas adquiere todas las connotaciones que el purpura tenia en la Edad Media (108). Y, para finalizar con los ejemplos, dos obras donde sus personajes van revestidos con colores purpureos excepcionales; por una parte el retablo de la Adoracion del Cordero Mistico, de los hermanos Van Eyck (Catedral de San Bavon, Gante), donde destacan las magnificas capas pluviales del Papa y los cardenales, y por otro la Virgen de los Reyes Catolicos (Museo Nacional del Prado, Madrid, inv. P01260), donde destaca por su intensidad el manto de la reina Isabel con tonalidades que sugieren las mas valoradas en Roma si atendemos a los escritos de Plinio (109) (Fig. 10).

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A modo de conclusion podemos establecer que en la Edad Media el termino purpura no denominaba necesariamente al tinte extraido del murex ni nominaba en exclusividad un color, porque cuando el tratamiento de extraccion y elaboracion del tinte se perdio, el termino se conservo en el lenguaje literario y politico como sinonimo de calidad y riqueza. Purpureo indicaba brillo y refulgencia, cualidades referidas al concepto de belleza, porque participan de la metafisica de la luz al ser una emanacion divina, y se reafirmo como uno de los simbolos de poder identificado con la realeza y los principes de la Iglesia. Es dificil establecer una unica tonalidad cromatica, porque esta se halla en funcion del imaginario colectivo y, por tanto, es susceptible de sufrir variaciones por tratarse de un color impreciso desde su origen. Es por esto que el color de la purpura en la Edad Media tanto puede ser de tonos violaceos o semejante a la sangre coagulada que decia Plinio, pero segun avanza este periodo son los rojos mas intensos los que se identifican con el color por ser el quermes la sustancia tintorea mas preciada para su obtencion.

Es necesario todavia determinar si fue el agotamiento debido a un sistema de extraccion intensivo de los caladeros de murices o las dificultades de su procesamiento para la obtencion del tinte lo que propicio su sustitucion paulatina por el quermes, que fue implantandose como uno de los tintes mas preciados en Oriente y Occidente a lo largo de la Edad Media gracias a las rutas comerciales que comunicaban todo el continente desde Estambul al Baltico, hasta convertirse por decreto papal de 1464 dictado por Pablo II en el sustituto de la purpura cardenalicia, equiparado a partir de entonces con el bermellon (110).

Haciendo nuestras las palabras de Pastoureau, "el color no es solo un fenomeno fisico y perceptivo, tambien es una construccion cultural compleja [...] el color es, ante todo, un fenomeno social" (111). La importancia de los colores atiende fundamentalmente a su significado dentro de un contexto cultural o ritual, porque transmiten codigos que ejercen una profunda influencia. Asi en la Edad Media, donde hay una especial sensibilidad a la luminosidad, densidad y contraste, se produce la identidad entre color y luz, el color se concibe como brillo que se atenua en funcion de los medios u objetos que la luz atraviesa y se valora por su posicion entre el blanco y el negro, entre la claridad y la oscuridad. Los terminos medievales de color no atienden a matices, al considerarse que estos son consecuencia de la incidencia de la luz o la sombra sobre los colores puros, que los hace parecer diferentes. Los colores puros son luminosos, solidos y brillantes, por lo que son merecedores de cumplir funciones visuales y rituales y por eso todos los colores no tienen el mismo prestigio y estatus, produciendose una compleja jerarquizacion. Este es el sentido en el que tenemos que interpretar la importancia del purpura, por sus calidades cromaticas y la riqueza de los materiales con que se producia. Por eso a lo largo de la Edad Media no ocasionaria ningun conflicto la sustitucion de unas materias tintoreas por otras de similares calidades que conllevaban mantener su suntuosidad avalada por su alto coste.

http://dx.doi.org/10.5209/rev_ANHA.2014.48289

Laura RODRIGUEZ PEINADO

Universidad Complutense de Madrid

Departamento de Historia del Arte I (Medieval)

lrpeinado@ghis.ucm.es

* Este trabajo se incluye en el marco del Proyecto de Investigacion del Ministerio de Economia y Competitividad HAR2008-04161.

(1) P. FERNANDEZ URIEL, Purpura. Del mercado al poder, Madrid, 2010, p. 57.

(2) De este periodo unicamente podemos citar el trabajo de W. BORN, "Purple in the Middle Ages", Ciba Review, 4 (1937), pp. 119-123.

(3) Quiero agradecer algunas aportaciones bibliograficas e iconograficas, de gran utilidad para la realizacion de este articulo, a Francisco de Asis Garcia Garcia.

(4) P. BALL, La invencion del color, Madrid, 2004, p. 257.

(5) P FERNANDEZ URIEL, op. cit., 2010, pp. 149-152.

(6) Hay que tener en cuenta su afinidad cromatica con el escarlata y azul e incluso con el verde en la Edad Media. Respecto al color azul, vease M. PASTOUREAU, Azul. Historia de un color, Barcelona, 2010. Para el color verde y su posicion jerarquica como color de referencia de la autoridad politica y religiosa, vease G. LORENZONI, "Il porfido. Marmo di porpora, in qualche esempio del Veneto", O. LONGO (ed.), La porpora. Realta e immaginario di un colore simbolico. Atti del Convegno di Studio (Venezia, 24 e 25 otttobre 1996), Venecia, 1998, pp. 308-316. En cuanto a la transcendencia terminologica de color para referirse a materias, en el contexto de los textiles se da en otras ocasiones. Asi, el termino perse hace referencia a panos de origen persa, sin interesar tanto su color como su calidad (J. GAGE, Color and meaning. Art, Science and Symbolism, Londres, 1999, p. 67 y cfr. nota 7, p. 282).

(7) Plinio, Nat. Hist., IX, 125. P. FERNANDEZ URIEL, op. cit., 2010, pp. 53-54, refiere la derivacion historica de esta narracion mitica.

(8) D. CARDON, Le monde des teintures naturelles, Paris, 2003, pp. 421-467, analiza su quimica, sus metodos de extraccion y de tintura, y los distintos moluscos de los que se obtiene. Respecto a las especies de murex utilizadas en la Antiguedad, en Roma tratadistas como Vitruvio (s. I a.C.) en DeArchitectura, (VII, xiii) y Plinio el Viejo (s. I d.C.) en su NaturalisHistoria describen este producto y las recetas para su obtencion. Plinio nombra tres tipos de moluscos como los mas apropiados para obtener el tinte de mejor calidad: Murex Brandaris, que identificaba con el purpura, Murex Trunculus y Thais haemastoma, identificado con el buccinum. Segun el autor, el color tirio se obtenia empapando la lana en una tina de extracto de purpura crudo y sin calentar pasandola despues a uno de buccinum, resultando un color brillante con matices negruzcos, que era el mas apreciado por los romanos (Nat. Hist., IX, 130).

(9) E. GARCIA VARGAS, "Tejidos y tintes como objetos de lujo y simbolo de estatus en la colonizacion fenicio-punica. Una propuesta de contextualizacion historica", B. COSTA (coord.), Aspectos suntuarios del mundo fenicio-punico en la Peninsula Iberica. XXIV Jornadas de Arqueologia fenicio-punica, Ibiza, 2009, pp. 77-109.

(10) Cabe resenar los concheros excavados en las islas Baleares, Andalucia y el norte de Africa, sobre los que mencionamos algunos estudios: en C. ALFARO, J.P. WILD y B. COSTA (eds.), Purpureae Vestes I. Textiles y tintes del Mediterraneo en epoca romana, Valencia, 2004, los trabajos de: J. RAMON TORRES, "Evidencies d'elaboracio de porpra i fabricacio de teixits a sa Caleta (Eivissa)", pp. 165-174; C. ALFARO GINER y E. TEBAR MEGIAS, "Aspectos historicos, economicos y tecnicos de la produccion de purpura en la Ibiza romana", pp. 195-210; M.S. CARRASCO PORRAS, "Estudio malacologico de las especies vinculadas a la explotacion de la purpura halladas en Carthago-Nova (2a mitad del siglo III a.C.-I d.C.)", pp. 211-214; B. COSTA y S. MORENO, "La produccio de porpra en epoca romana a Ebusus. Excavacions al jaciment arqueologic de Pou del Lleo/Canal d'en Marti (Eivissa, Illes Balears)", pp. 175-193; E. GARCIA VARGAS, "Las pesquerias de la Betica durante el Imperio romano y la produccion de purpura", pp. 219-235. J.M. BLAZQUEZ MARTINEZ, "La explotacion de la purpura en las costas atlanticas de Mauritania, Tingitania y Canarias. Nuevas aportaciones", Anuario de Estudios Atlanticos, 50, (2004), pp. 687-704; y D. BERNAL (ed.), Arqueologia de la pesca en el Estrecho de Gibraltar. De la Prehistoria al fin del mundo antiguo, Madrid, 2009. Para una sintesis, P. FERNANDEZ URIEL, op. cit., 2010, pp. 222-238. En estos concheros, las especies de estas familias mas abundantes son el Murex Brandaris y el Murex Trunculus y la presencia de otras especies en menores cantidades puede deberse a su utilizacion para extraer purpura de menor calidad. Asi parece que la Thais haemastoma producia tintes de calidad inferior.

(11) Para la mencion de la purpura en los textos biblicos, vease G. FILORAMO, "Variazioni simboliche sul tema della porpora nel cristianesimo antico", O. LONGO (ed.), op. cit., 1998, pp. 231-233. Asimismo, en el Protoevangelio de Santiago y en el Evangelio Armenio de la Infancia se dice que la Virgen hilaba purpura y escarlata en el templo, las materias mas preciosas. Hay que tener en cuenta lo que advierte Michel Pastoureau sobre las traducciones de los terminos de color en textos antiguos, asi donde en hebreo dice "rico", el latin medieval traduce por purpureus y las lenguas vulgares por purpura: M. PASTOUREAU, Una historia simbolica de laEdadMedia occidental, Buenos Aires, 2006, p. 149, nota 3.

(12) Para la historia de la purpura en la Antiguedad vease M. REINHOLD, History of Purple as a Status Symbol in Antiquity, vol. 116 de Latomus, Bruselas, 1970; P. FERNANDEZ URIEL, op. cit., 2010, pp. 207-238, tambien da noticias sobre su explotacion, centros de produccion y uso durante la Antiguedad.

(13) M. REINHOLD, op. cit., 1970, pp. 18-19. Pero es en una tableta cretense del lineal B donde se emplea por primera vez la expresion "purpura real".

(14) Ibid., p. 30.

(15) E. RENNA, "Ricette per succedanei della porpora in due papyri greci", O. LONGO (ed.), op. cit., 1998, pp. 133-147; E.R. CALEY, "The Leyden papyrus X: an English translation with brief notes", Journal of Chemical Education, III, 10 (1926), pp. 1149-1166; E.R. CALEY, "The Stockholm Papyrus: an English Translation with brief notes", Journal of Chemical Education, IV, 8 (1927), pp. 979-1002. En los tejidos de la Antiguedad Tardia procedentes de Egipto, se ha comprobado mediante analisis de tintes que el color purpura se obtiene con la mezcla de rojo y azul obtenido, principalmente, a partir de rubia e indigo. Vease L. RODRIGUEZ PEINADO, A. CABRERA y E. PARRA, "Egyptian textiles from Late Antiquity and the Early Middle Ages in Spanish museums: results from three interdisciplinary research projects", A. DE MOOR, C. FLUCK y P. LINSCHEID (eds.), Drawing the threads together. Textiles and footwear of the 1st millennium AD from Egypt, Tielt, 2013, p. 115.

(16) Hay que tener en cuenta que solo se pueden extraer de una a tres gotas de cada molusco y que para obtener un gramo de tinte seco, que permite tenir unos 100 gramos de lana, se necesitan mas de 10.000 especimenes. Vease D. DAVANZO POLI, "La porpora presso bizantini, copti e cristiani", O. LONGO (ed.), op. cit., 1998, p. 409. En el Edicto de Precios Maximos de Diocleciano se valora la seda purpura en 150.000 denarios, y mientras la libra de lana tenida con este tinte se valoraba en 50.000 denarios, el valor de la libra de oro eran 16.000 denarios. Vease A. CARILE, "Produzione e usi della porpora nell'impero bizantino", O. LONGO (ed.), op. cit., 1998, p. 251.

(17) Teintures precieuses de la Mediterranee. Pourpre-Kermes-Pastel / Tintes preciosos del Mediterraneo. Purpura-Quermes-Pastel, Musee des Beaux Arts de Carcassonne--Centre de Documentacio i Museu Textil de Terrasa, 1999, cat. 16, pp. 89-90. La ciudad de Palmira estaba dentro de las rutas caravaneras y en sus tumbas fueron descubiertos en los anos 30 del siglo pasado mas de 2.000 fragmentos de tejidos datados entre los siglos I a.C. y III d.C., reflejando el lujo de las elites locales. Son tejidos de diversa procedencia, realizados con diferentes fibras y tecnicas, presentan un brillante colorido destacando los purpura por ser el conjunto conocido mas numeroso de la Antiguedad, y aunque no se puede precisar el origen de los tejidos tenidos con este rico tinte, permiten demostrar la voluntad de sus propietarios por exhibir su estatus incluso mas alla de la muerte.

(18) Parece evidente, a partir de la interpretacion textual, que la poblacion distinguia las clases de purpura y sus calidades. Vease C.M. BOOKER, "The codexpurpureus and its role as an imago regis in Late Antiquity", C. DEROUX (ed.), Studies in latin literature and roman history, vol. 239 de Latomus, Bruselas, 1997, p. 470.

(19) L. BESSoNe, "La porpora a Roma", O. LONGO (ed.), op. cit., 1998, pp. 188-202. Vease tambien el clasico estudio de M. REINHOLD, op. cit., 1970, pp. 62-65.

(20) Inparaliticum, 4 (cfr. P. FERNANDEZ URIEL, op. cit., 2010, p. 278).

(21) A. CARILE, op. cit., 1998, pp. 253-257. Desde el punto de vista iconografico baste recordar, entre otras imagenes imperiales revestidas de purpura, los paneles de mosaico de San Vital de Ravena donde Justiniano y Teodora visten sendos mantos purpureos, o la imagen de Juan II Comneno en Santa Sofia.

(22) Los talleres estatales estaban enclavados en distintos lugares del Imperio, pero a partir del s. VII la produccion se concentro en la capital, desde donde se controlaba su explotacion y comercio. Las sedas purpureas constituian los regalos de mayor prestigio. Origen constantinopolitano pudieron tener la seda de la cuadriga procedente de la tumba de Carlomagno, conservada en estado fragmentario en el Tesoro de la Catedral de Aquisgran y en el Musee de Cluny (Paris), vease A. MUTHESIUS, Byzantine silk weaving. AD 400 to 1200, Viena, 1997, pp. 72-73; A. CARILE, op. cit., 1998, p. 248; y la dalmatica de los grifos del museo de la iglesia de Valere, catedral de Sion (Valais), datada en el s. XI, una de las muestras conservadas mas tardias de tejido tenido con purpura de murex, y de la que no hay que descartar que formara parte de los expolios de un botin. Los analisis tintoreos de este tejido han sido realizados por Judith Hofenk de Graff en el Central Research Laboratory de Amsterdam. Vease Teintures precieuses de la Mediterranee ..., op. cit., 1999, cat. 26, p. 104.

(23) A. MUTHESIUS, op. cit, 1997, pp. 27 y 28; A. CARILE, op. cit., 1998, pp. 243-253.

(24) M. PASTOUREAU, op. cit., 2006, p. 201. En algunos tejidos clasificados como bizantinos se ha detectado el uso de indigo y rubia para obtener el color purpura, lo que confirma la variedad de recetas y sustancias tintoreas con las que podia obtenerse el color. Vease A. MUTHESIUS, "Essential processes, looms, and technical aspects of the Production of Silk Textiles", A.E. LAIOU (ed.), The Economic History of Byzantium. From the Seventh through the Fifteenth Century, Washington, 2002, pp. 159-160. En los tejidos ricos el murex fue sustituyendose por el quermes, una sustancia tintorea tambien muy exclusiva.

(25) D. JACOBY, "Silk Economics and Cross-Cultural Artistic Interaction: Byzantium, the Muslim World, and the Christian West", Dumbarton Oaks Papers, 58 (2004) pp. 197-240, manifiesta que tras este acontecimiento no se pudo reunir en Bizancio recursos financieros para la explotacion del murex.

(26) En un Edicto del ano 470, Leon I proclama que todos los documentos oficiales tenian que estar firmados con purpura. Vease C.M. BOOKER, op. cit., 1997, pp. 468-469. En este trabajo se realiza un interesante y completo estudio sobre la utilizacion de la purpura en los soportes librarios.

(27) Ibid., pp. 462-465; I. FURLAN, "Introduzione ai codici purpurei", O. LONGO (ed.), op. cit., 1998, pp. 317-337.

(28) A. LEPSCHY, "Il colore della porpora", O. LONGO (ed.), op. cit., 1998, p. 54, apunta que de los residuos del colorante se formaba una harina fosil--creta argentaria--que se utilizaba para tenir los pergaminos. La creta argentaria tambien se empleaba como pigmento en las pinturas parietales. Vease M. SALVADORI, "La porpora nella pittura parietale romana", O. LONGO (ed.), op. cit., 1998, p. 205.

(29) Los analisis se hicieron mediante cromatografia en fase gaseosa y espectrometria de masa en el Centre de Recherches sur la Conservation des Documents Graphiques del CNRS. Vease Teintures precieuses de la Mediterranee ..., op. cit., 1999, pp. 110-111.

(30) S. KROUSTALLIS, "Quomodo decoretur pictura librorum: materiales y tecnicas de la iluminacion medieval", Anuario de Estudios Medievales, 41/2 (2011), p. 789.

(31) Cfr. nota 28.

(32) S. KROUSTALLIS, op. cit, 2011, p. 786, n. 67.

(33) Byzantium andIslam, catalogo de la exposicion (The Metropolitan Museum of Art, 2012), Nueva York, 2012, cat. 21, pp. 40-41.

(34) Sobre la teoria del color en los marfiles bizantinos, vease C.L. CONNOR, The color of ivory. Polychromy on byzantine ivories, Princeton, 1998. Sus hipotesis son rebatidas por A. Cutler (http://www.caareviews.org/ reviews/274, acceso 13/5/2014).

(35) The Glory of Byzantium. Art and Culture of de Middle Byzantine Era. A.D. 843-1261, catalogo de la exposicion (The Metropolitan Museum of Art, 1997), Nueva York, 1997, cat. 98, pp. 152-153.

(36) I. FURLAN, op. cit., 1998, fig. 10, pp. 336-337.

(37) Baste recordar, entre otras obras, los Tetrarcas de la plaza de San Marcos en Venecia, la columna de Constantino en Bizancio y el sarcofago de Constantino o de su madre Santa Elena y el de Constanza, la hija del emperador, ambos en los Museos Vaticanos.

(38) J. HERRIN, Women in purple. Rulers of medieval Byzantium, Londres, 2001, p. 65. Por otra parte, el ultimo emperador enterrado en un sarcofago de porfido fue Marciano, que reino en la parte oriental del Imperio entre 450-457.

(39) Etimologias, XVI, 5, 5.

(40) A. PARAVICINI BAGLIANI, Le chiavi e la tiara. Immagini e simboli del papato medievale, Roma, 2005, pp. 67-70, y "Los lugares de poder de los Papas (siglos XI-XIII)", E. CASTELNUOVO y G. SERGI (eds.), Arte e historia en la Edad Media I. Tiempos, espacios, instituciones, Madrid, 2009, p. 420.

(41) G. LORENZONI, op. cit., 1998, pp. 303-316.

(42) Ibid., pp. 302-303.

(43) Segun la tradicion la trajo Roger de Lauria de Sicilia, pero Schlunk afirma que procedia del cercano mausoleo de Centcelles, cfr. ibid., 1998, p. 303.

(44) Violante de Hungria, casada con Jaime I el Conquistador, era hija del rey Andres de Hungria, que ostentaba entre otros titulos el de emperador de Constantinopla tras su participacion en la Quinta Cruzada. Quizas por su ascendencia se eligio el color purpureo para su enterramiento.

(45) Por su matrimonio con Constanza de Hohenstaufen, hija de Manfredo I de Sicilia, fue coronado rey de Sicilia en Palermo en 1282 tras el suceso de las Visperas Sicilianas, que supuso una gran matanza de franceses a las ordenes de Carlos de Anjou, pretendiente al trono siciliano.

(46) P. LASKO, Arte sacro. 800-1200, Madrid, 1999, pp. 386-387.

(47) I. BANGO TORVISO (dir.), Maravillas de la Espana medieval. Tesoro sagrado y monarquia, Leon, 2000, cat. 126.

(48) Segun Michel Pastoureau, las recetas del purpura se perdieron a partir de los siglos VIII-IX tanto en Occidente como en Oriente, de modo que el purpura en la Edad Media nada tenia que ver con el de la Antiguedad (vease M. PASTOUREAU, op. cit., 2006, p. 201, nota 26).

(49) En los tejidos hispanomusulmanes analizados en los proyectos que hemos desarrollado estos tintes son habituales, como puede comprobarse en B. GARCIA GOMEZ y E. PARRA CREGO, "Tablas de resultados de analisis de los tejidos estudiados", L. RODRIGUEZ PEINADO y A. CABRERA LAFUENTE (eds.), La investigacion textil y los nuevos metodos de estudio , Madrid, 2014, pp. 202-211.

(50) En Sicilia la industria continuo en epoca islamica y se mantuvo en el periodo normando. Segun D. JACOBY, op. cit. (2004), en Egipto la produccion de purpura esta atestiguada entre los siglos X y XIII. O. REMIE CONSTABLE, Trade and traders in Muslim Spain. The commercial realignment of the Iberian Peninsula 900-1500, Cambridge, 1994, p. 160 recoge las noticias del envio de balas de lana purpurea desde Alejandria a al-Andalus. Por su parte, el geografo Ibn Hawqal en su obra Configuracion del mundo (948) habla de la exportacion de dibay (brocados de purpura) en al-Andalus, vease J. VALLVE BERMEJO, "La industria en al-Andalus", Al-Qantara, I, 1-2 (1980), pp. 223-224. En la obra de M. SHATZMILLER, Labour in the medieval islamic World, Leiden, 1994, pp. 103 y 119 se registran terminos especificos para los fabricantes y tintoreros de purpura, como sani'al-urdjuwan (fabricante de purpura) o arcjawani (tintorero de purpura). C.R. DODWELL, Anglo-Saxon art: a new perspective, Nueva York, 1982, p. 37, nota 131, menciona como tras la conquista musulmana la purpura siguio exportandose al Oeste, donde se vendia desde los mercados venecianos y amalfinatos (A. CARILE, op. cit., 1998, p. 247). Todas estas noticias no hacen mas que revelar la supervivencia de esta industria, lo que plantea la necesidad de la realizacion de un estudio sobre el papel de la purpura en el periodo islamico medieval, asi como a que responde realmente la expresion de este termino.

(51) E. FERNANDEZ GONZALEZ, "El artesano medieval y la iconografia en los siglos del Romanico: la actividad textil", Medievalismo, 6 (1996), p. 72, nota 23, incluye el termino tirazi purpura en la cronica que Ibn Hayyan de Cordoba hace sobre los regalos con los que los califas obsequiaban a sus subditos. Igualmente, del mismo autor recoge como en el ano 942 llegaron a Cordoba comerciantes amalfitanos llevando, entre otros productos, purpura (ibid., p. 74, nota 28).

(52) I. ERRERA, Musees Royaux du Cinquantenaire. Catalogue d'etoffes anciennes et modernes, Bruselas, 1927, p. 21, defiende su procedencia hispana aunque por su delicadeza se identifico con manufacturas iranies, fatimies y bizantinas.

(53) C. PARTEARROYO LACABA, "Estudio historico-artistico de los tejidos de al-Andalus y afines", Bienes Culturales, 5 (2005), p. 52, fig. 3. En este mismo numero estudia sus ligamentos P. BORREGO DIAZ, "Analisis tecnico del ligamento en los tejidos hispanoarabes", pp. 88-89; los colorantes M.D. GAYO GARCIA y A. ARTEAGA, "Analisis de colorantes de un grupo de tejidos hispanomusulmanes", tabla 6, p. 130; y presenta la sintesis de los resultados de su estudio B. CULUBRET WORMS, "Catalogo de los tejidos hispanomusulmanes estudiados", p. 149.

(54) D. CARDON, op. cit., 2003, pp. 385-389. En algunos de los tejidos denominados coptos tambien se ha detectado este tinte (vease, por ejemplo, A. CABRERA LAFUENTE, Tejidos y alfombras del Museo de la Alhambra, Granada, 1997, no. 8, pp. 46-47).

(55) Vease, por ejemplo, M.D. GAYO GARCIA y A. ARTEAGA, op. cit., 2005, tabla 14, p. 134; D. CARDON, op. cit., 2003, p. 388 comenta su uso en emplazamientos vikingos y anglosajones en los siglos IX y X. Se ha detectado su uso en dos tejidos de posible procedencia egipcia clasificados en torno a los siglos VIIIIX del Museo de la Alambra (A. CABRERA LAFUENTE, op. cit., 1997, no. 11, pp. 62-63 y no. 13, pp. 66-67).

(56) La indigotina, presente en el indigo y el pastel, es la sustancia tintorea mas habitual en los azules de los tejidos hispanomusulmanes analizados en los proyectos que hemos desarrollado. Vease B. GARCIA GOMEZ y E. PARRA CREGO, op. cit., 2014, pp. 202-211. La relacion entre el indigo y la purpura es muy proxima y solo varian en algunas moleculas (P. BALL, op. cit., 2004, pp. 253-254).

(57) Byzantium and Islam, op. cit., 2012, cat. 192 A, B, pp. 275-276. Aunque no se conoce el lugar de produccion de estos manuscritos se ha propuesto Qairawan en la primera mitad del s. X, sin descartar la corte omeya cordobesa por su relacion con los fondos de los mosaicos del mihrab de la aljama, o Sicilia.

(58) A pesar de su declive, como han mostrado las excavaciones arqueologicas realizadas en las factorias de Toulon, en el sur de Francia, despues del s. V se siguio explotando la produccion de purpura, al igual que en las costas del Atlantico norte, donde al menos en el s. VII, como menciona Beda el Venerable, se hacia extraccion de moluscos purpureos--purpura lapillos--para obtener el preciado tinte en un monasterio de la isla irlandesa de Inishkea. Vease C.P. BIGGAM, "Knowledge of whelk dyes and pigments in Anglo-Saxon England", Anglo-Saxon England, 35 (2006), pp. 23-35.

(59) M. PASTOUREAU, op. cit., 2006, p. 142.

(60) J. GAGE, op. cit., 1999, pp. 72-73, cita a este respecto a Rabano Mauro, que hace derivar la palabra purpura de puritate lucis y al Anonimo Bernensis (finales del s. XI), que compara el tono rojo obtenido en la preparacion del temple de huevo con la mas apreciada purpura.

(61) C.R. DODWELL, op. cit., 1982, p. 146.

(62) P. BALL, op. cit., 2004, p. 253.

(63) M. PASTOUREAU, op. cit, 2006, p. 130.

(64) Ibid., p. 143 manifiesta que el ojo medieval estaba acostumbrado a evaluar y distinguir la calidad de los materiales.

(65) C.R. DODWELL, op. cit., 1982, pp. 146-147, define estas telas como shot-silk taffeta, un tafetan grueso de seda.

(66) J. ALFAU DE SOLALINDE, Manual de tejidos espanoles o nomenclatura de los tejidos espanoles del siglo XIII, Madrid, 1981, p. 149.

(67) M. PASTOUREAU, op. cit., 2006, p. 201, nota 26, alude al purpura bise, tejido de calidad inferior de colores grisaceos, marronaceos o crudos. Ya en Bizancio el termino blattion significaba no solo purpura, sino por extension tejido de seda o lana tenido de purpura no de la mayor calidad por usarse para la tincion jugo de murice--porphyra talassine--, coccus ilicis o la agalla del coccus tinctorius, que en Italia reemplazo en la industria de la purpura al extracto del murex. Vease A. CARILE, op. cit., 1998, p. 248.

(68) General Estoria, I, 431653. Segun P. BALL, op cit., 2004, p. 257, en Espana en el s. X el termino purpura se habia generalizado como tejido de seda.

(69) M. PASTOUREAU, op. cit., 2006, p. 251, nota 30. Hasta los siglos XV-XVI tenia un color mas apagado para sustituirse despues por un violeta grisaceo coincidiendo con el redescubrimiento de la etimologia latina de la palabra, que designaba el color rojo violaceo utilizado por los emperadores romanos.

(70) Teintures precieuses de la Mediterranee ..., op. cit., 1999, pp. 31-33; D. CARDON, op.cit., 2003, pp. 476-483. El quermes podia sustituirse o mezclarse con la rubia (rubia tinctorum), tinte de origen vegetal mucho mas economico y cultivado en toda la Cuenca del Mediterraneo, vease D. CARDON, op. cit., 2003, pp. 101-111.

(71) En el Tapiz de la Creacion de la Catedral de Gerona el mar purpureo donde se desarrolla la historia de la invencion de la cruz es de color rojo. Vease M. CASTINEIRAS, El tapiz de la creacion, Gerona, 2011, p. 17. Para el autor, el protagonismo del color purpura y la representacion de Constantino en esta parte del bordado son imagenes al servicio de la idea teocratica del poder (Addendum: notas al Tapiz despues de su ultima restauracion, p. 114).

(72) La indigofera tinctoria, procedente de la India, era muy costosa y se sustituyo a menudo por el pastel (isatis tinctoria), cultivado en toda Europa y mucho mas economico, aunque su color no era tan intenso y resistente (D. CARDON, op. cit., 2003, pp. 274-290).

(73) J. GAGE, op. cit., 1999, p. 15; M. PASTOUREAU, op. cit., 2000, dedica un profundo estudio a la historia del color azul en la sociedad medieval; M. PASTOUREAU, op. cit., 2006, pp. 143-144. El azul se convirtio en el color de la realeza divina, adoptandose para la indumentaria de Cristo y de la Virgen. En Francia la dinastia de los Capetos adopto el color azul para el manto real, mientras en los reinos hispanos los reyes utilizaron los tonos rojo escarlata.

(74) C.M. BOOKER, op. cit., 1997, pp. 475-476. El vinculo de Teodorico con Bizancio hizo posible que en la corte ostrogoda funcionase uno de los talleres estatales imperiales de purpura, conocidos como bapheia (A. CARILE, op. cit., 1998, p. 251).

(75) "Membrana autem aut candida aut lutea autpurpurea sunt' (Etimologias, VI, 11, 4).

(76) Ibid., XVI, 9.

(77) B. GUINEAU, "Le Folium des enlumineurs, une couleur aujourd'hui disparue", Archeologie Medievale, 26 (1996), pp. 23-44.

(78) R. CORDOBA DE LA LLAVE, "Un recetario tecnico castellano del siglo XV: el manuscrito H490 de la Facultad de Medicina de Montpellier", En la Espana Medieval, 28 (2005), pp. 15-16.

(79) C.R. DODWELL, op. cit., 1982, p. 157. Parece que en este siglo el obispo San Wilfredo, originario de Northumberland, comisiono libros purpureos de los cuales pudo tener conocimiento por su viaje a Roma.

(80) Ibid., pp. 180-181.

(81) P. CHERUBINI, J.A. VALDES GALLEGO, A. GARCIA LEAL, La Biblia de Danila (Codex Biblicus Cavensis, Ms. 1 de la abadia de la Santisima Trinidad de Cava dei Tirreni), Gijon, 2010.

(82) M.A. CASTINEIRAS GONZALEZ, "Algunos usos y funciones de la imagen en la miniatura hispanica del siglo XI: Los Libros de Horas de Fernando I y Sancha", I. CASTRO, M.J. NIETO y V. SERRAO (coords.), Propaganda e poder. Congresso Penisnsular de Historia da Arte (Lisboa, 5-8 mayo, 1999), Lisboa, 2001, p. 87, nota 40, se cuestiona si la utilizacion de la purpura y el oro no habria que ponerlo en relacion con el prestigio de la tradicion astur-leonesa.

(83) J. WILLIAMS, "Fernando I and Alfonso VI as Patrons of the Arts", J. MARTINEZ DE AGUIRRE y M. POZA YAGUE (eds.), Alfonso VI y el arte de su epoca, vol. extraordinario (2) de Anales de Historia del Arte (2011), p. 414.

(84) Ms. 10087 de la Biblioteca Nacional de Espana, del s. XIII. p. 87, nota 40, se cuestiona si la utilizacion de la purpura y el oro no habria que ponerlo en relacion con el prestigio de la tradicion astur-leonesa.

(83) J. WILLIAMS, "Fernando I and Alfonso VI as Patrons of the Arts", J. MARTINEZ DE AGUIRRE y M. POZA YAGUE (eds.), Alfonso VI y el arte de su epoca, vol. extraordinario (2) de Anales de Historia del Arte (2011), p. 414.

(84) Ms. 10087 de la Biblioteca Nacional de Espana, del s. XIII.

(89) R. BAUER, "Il manto di Ruggero II", M. D'ONOFRIO (ed.), Inormanni: popolo d'Europa 1030-1200, Venecia, 1994, pp. 279-287.

(90) K. STANILAND, op. cit., 2000, p. 30, fig. 27. La seda de la dalmatica esta tenida con purpura real de tonos rojizos.

(91) El Constitutum Constantini posiblemente fue redactado entre 750 y 850 por el Papa Esteban II, que puso en el trono a Pipino el Breve. El Papa y los cardenales vestian de purpura como un simbolo de potestad y dignidad en cuanto participes del poder universal otorgado a los sucesores de Pedro, por tanto era simbolo de la Iglesia triunfante. El Concilio de Lyon de 1245 lo establecio canonicamente como color cardenalicio aunque sus tonos variaron a partir del uso del quermes como tinte dando como resultado un color escarlata. En 1566 Pio V cambio el color de la indumentaria papal por el blanco, manteniendose el calzado purpura para hacer valer el argumento de la donatio (A. CARILE, op cit., 1998, p. 256). A partir del s. IX el purpura violaceo formo parte de los colores liturgicos con un sentido penitencial, como lo reflejan los tratados especulativos de liturgistas como el cardenal Lotario, futuro Inocencio III. Vease M. PASTOUREAU, op. cit., 2006, p. 137; G. FILORAMO, op. cit., 1998, pp. 229-230. Hay que tener en cuenta que los martires eranpurpurei porque dieron su sangre por Cristo.

(92) A. PARAVICINI BAGLIANI, op. cit., 2005, p. 65.

(93) Ibid., pp. 66-67.

(94) G. HOLMES, Florencia, Roma y los origenes del Renacimiento, Madrid, 1993, p. 133. Unicamente se conserva este fragmento de todo el ciclo constantiniano, relacionandose estas pinturas con las escenas del ciclo superior de Asis donde el Papa aprueba la Regla franciscana.

(95) Etimologias, VII, 2, 2. Tambien el santo hispalense dice que era en Tiro donde se realizaba la mejor purpura todavia en su epoca (XV, 1, 27).

(96) I.G. BANGO TORVISO, "Hunctus rex. El imaginario de la uncion de los reyes en la Espana de los siglos VI al IX", CuPAUAM, 37-38 (2011-2012), pp. 750-751.

(97) J. WILLIAMS, op. cit., 2011, p. 416.

(98) Vease en este mismo volumen L. MOLINA LOPEZ, "El ajuar funerario de Beatriz de Suabia: elementos para una propuesta iconografica del simulacro de la reina en la Capilla de los Reyes de la Catedral de Sevilla", fig. 2a. Tambien se representa con manto purpura violaceo en el Libro de Ajedrez, Dados e Tablas (RBME, Ms. T-I-6), fol. 7r.

(99) Ibid., p. 382, nota 46.

(100) Vestiduras Ricas. El Monasterio de las Huelgas y su epoca 1170-1340, Madrid, 2005, cat. 33, pp. 198-199.

(101) J. GAGE, op. cit., 1999, p. 111, considera al color escarlata sucesor natural del color purpura y afirma que en el s. XV adquiere en Espana el mismo significado que purpura. Las Cortes de Valladolid de 1258 prohibieron el uso de calzas escarlata a escribas, ballesteros, halconeros, porteros y escuderos y dispusieron que solo el rey podia llevar capa aguadera de escarlata (A. DESCALZO, "El vestido entre 1170 y 1340 en el Panteon Real de las Huelgas", Vestiduras Ricas ..., op. cit., 2005, p. 109).

(102) Vestiduras Ricas., op. cit., 2005, cat. 9, p. 156.

(103) Ibid., fig. 41, p. 93.

(104) E. MORRAL I ROMEU y A. SEGURA I MAS, La seda en Espana. Leyenda, poder y realidad, Barcelona, 1991, pp. 68-69.

(105) Por ejemplo, en la miniatura donde el rey se representa junto a sus colaboradores del escritorio real en el Libro de los Juegos, fol. 47r. (RBME).

(106) S.M. CORONAS GONZALEZ, "Evolucion institucional del Principado de Asturias", B. AGUILERA BARCHET (ed.), Lafigura del principe de Asturias en la Corona de Espana, Madrid, 1998, p. 72.

(107) J. DE CONTRERAS, MARQUES DE LOZOYA, Los origenes del Imperio: La Espana de Fernando e Isabel, Madrid, 1939, p. 73.

(108) Sobre el uso de esta prenda en el reino nazari, vease R. ARIE, "El traje musulman de Espana en tiempos de los nazaries de Granada", A la luz de la seda, Madrid, 2012, p. 38.

(109) Cfr. nota 8. San Isidoro de Sevilla tambien lo cita como mas apreciado cuando dice "color est purpurea subnigrae" (Etimologias, XIX, 18, 6).

(110) P. FERNANDEZ URIEL, op. cit, 2010, pp. 288-290.

(111) M. PASTOUREAU, op. cit., 2006, p. 125.
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Author:Rodriguez Peinado, Laura
Publication:Anales de Historia del Arte
Date:Nov 1, 2014
Words:13027
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