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Purificacion y santidad: una perspectiva de <> segun San Gregorio de Nacianzo. Aproximacion a partir del discurso 40.

Resumen: Para san Gregorio de Nacianzo el combate cristiano por la purificacion y la santidad es un verdadero lugar de comunion inscrito en una dinamica existencial. Cristo es el Puro y el Santo, en quien resplandece la Gloria de la Trinidad, pero todo hombre por el bautismo (primera iluminacion) es puesto en tension hacia la recepcion, cada vez mas intensa, de la Luz divina, La calidad de la lucha espiritual (segunda iluminacion) es el lugar de verificacion de este deseo y tension por la santidad, y ello posibilitado por la gracia de Cristo y la regeneracion obrada por el Espiritu.

Palabras clave: Santidad, Gregorio de Nacianzo, Comunion.

Abstract: For Saint Gregory of Nazianzus the Christian fight for purification and holiness is a true place of communion that is inscribed in the dynamics of existence. Christ is the pure and holy one, in whom the Glory of the Trinity is reflected; but He is also all man through baptism (the first illumination) and is placed in tension toward the ever more intense reception of the divine light. The quality of the spiritual struggle (second illumination) is the place where this wish and tension for holiness are verified. This is made possible by the grace of Christ and the regeneration that is worked by the Holy Spirit.

Keywords: Holiness, Gregory of Nazianzus, Communio.

[PURIFICATION AND HOLINESS. A PERSPECTIVE ON COMMUNION FROM GREGORY OF NAZIANZUS. AN APPROACH FROM DISCOURSE 40]

1. INTRODUCCION

Abordar una cuestion como esta en san Gregorio de Nacianzo lleva consigo el riesgo de dejar en los lectores mas decepciones que satisfacciones. En efecto, el hombre puro y el santo, o mas exactamente, la purificacion y la santificacion, como lugares de comunion, estan en el corazon de toda la teologia del doctor capadodo. En sus largas meditaciones sobre el ser humano creado a imagen de Dios, estos temas retoman una y otra vez. Por eso, comprenderan ustedes que es dificil encontrar una perspectiva que sea coherente y apropiada para no limitarse a decir algunas generalidades y hacer justicia a la dimension investigadora de un Simposio tan eminente.

Parece que el discurso 40, pronunciado durante las fiestas de Navidad y dirigido principalmente hacia la recepcion del bautismo, resulta apropiado para esta intervencion. Antes de estudiar esta homilia con mas precision y sacar sus consecuencias, pero restringiendo el campo de investigacion, hemos podido extraer algunas pistas de reflexion que vamos a proponer en cuatro tiempos:

En primer lugar, una necesaria referencia al contexto; despues, un estudio sobre la logica y el plan del discurso mismo; en tercer lugar, un estudio del vocabulario exacto, procurando no hacerlo tedioso; y, por ultimo, con la ayuda de los resultados obtenidos y ampliando el foco al conjunto del discurso, aportaremos algunas lineas fundamentales sobre el tema de nuestra sesion. Asi pues, sin mas dilacion, entramos ahora en la catedral de Nacianzo.

2. EL CONTEXTO

La mayor parte de los especialistas situan esta homilia --publicada como el discurso 40 en la edicion de los Mauristas-- en los anos de la estancia de Gregorio en Constantinopla. Sabemos que permanecio alli muy poco tiempo, dieciocho meses, pero suficientes para restablecer una cierta paz religiosa en la nueva capital del imperio. Se trata de los anos 379-381. En tension entre el gusto por la vida monastica y la necesidad del trabajo pastoral, como el recuerda en su poema autobiografico (1), Gregorio vive en este obispado de Constantinopla la lucha mas aspera que hubo de asumir por asentar no solamente la verdad de la fe trinitaria, en particular la divinidad del Espiritu Santo, sino tambien y como consecuencia, por actuar a favor de la paz en un tiempo donde los crimenes eran moneda corriente. En este mismo poema autobiografico, nuestro autor recuerda las piedras que le habian arrojado (2).

La atmosfera era sofocante y pesada, las intrigas por la influencia en el poder estaban vivas en el seno de la desgarrada comunidad cristiana de Constantinopla. Los partidos proarrianos eran ciertamente mas numerosos que los ortodoxos, sin contar aquellos que seguian la doctrina de Apolinar de Laodicea, y otras herejias siempre muy presentes (3). A la muerte de san Basilio, el 2 de enero de 379, el partido ortodoxo perdio uno de sus lideres mas valiosos y la comunidad ortodoxa de la capital llama como apoyo a Gregorio que se habia retirado a Isauria de Seleucia. El testimonio del discurso y de las cartas que datan de este momento muestra toda la energia y la conviccion con que Gregorio supo esforzarse para ganar progresivamente a sus adversarios por la eficacia de su palabra y la claridad de su teologia. Para el era importante recuperar la comunion en la Iglesia como signo de la comunion intratrinitaria (4).

El discurso 40 pertenece a un conjunto de tres discursos: 38, 39 y 40, que fueron pronunciados en el tiempo de Navidad de 379 o 380 (5). De cualquier forma, estas tres homilias tienen la iluminacion como tema central. Para nuestro predicador, la fiesta de Navidad es la ocasion para mostrar la luz de Dios que viene al mundo por la Encarnacion del Verbo eterno. En los discursos 38 y 39, Gregorio retoma una larga y conmovedora catequesis sobre la Trinidad, la creacion y la caida, la elevacion del hombre mediante la venida del Hijo de Dios, que con su pasion y resurreccion devuelve al hombre la dignidad de imagen de Dios que habia perdido por el pecado. Esta dignidad de ser imagen es el centro de la unificacion antropologica y el lugar de la comunion personal. No queriendo abusar de la paciencia de sus oyentes, interrumpe lo que para nosotros es el discurso 39, y retoma el hilo de su homilia al dia siguiente, insistiendo sobre el bautismo con todas sus implicaciones. Es este el discurso en que ahora vamos a detenernos.

3. PRESENTACION DEL DISCURSO 40

Desde el punto de vista de su extension es el tercero, despues de la primera invectiva contra Juliano el Apostata (discurso 4) y el elogio funebre a san Basilio (discurso 43). Conviene subrayar la enorme riqueza de vocabulario y de formas estilisticas, que hicieron de esta homilia adaptada uno de los mas grandes tesoros de la literatura cristiana griega. Citamos uno de los pasajes mas brillantes:

<<Como Cristo, dador de este don [del bautismo], es nombrado con muchos y diferentes apelativos, asi tambien el don por El concedido recibe multitud de denominaciones diversas, ya sea por la alegria que experimentamos cuando se nos concede, pues los que aman algo apasionadamente se recrean en nombrar el objeto de su amor, ya sea porque la variedad de sus beneficios nos mueve a emplear muchos nombres distintos para designarlo. Lo llamamos don, gracia, bautismo, uncion, iluminacion, vestidura de incorrupcion, bano de regeneracion, sello, cuanto de precioso hay. Don, porque se otorga a quienes nada tenian; gracia, porque se da a los deudores; bautismo, porque el pecado es sumergido en el agua a la par que nosotros; uncion, porque es sagrado y real, que tales eran las dignidades que requerian la uncion; iluminacion, porque es esplendor; vestidura, porque vela nuestra verguenza; bano, porque purifica; sello porque significa y conserva el poder. Por el los ciegos se alegran junto a nosotros, los angeles lo glorifican porque su esplendor es semejante al de ellos e imagen de la felicidad de lo alto. Deseamos exaltarlo con himnos, mas no podemos hacerlo con la dignidad requerida>> (6).

Este discurso esta compuesto de cuarenta y seis numeros. A continuacion ofrecemos un boceto del esquema, porque no es sencillo. Los temas se cruzan y se entrecruzan sin una logica precisa. No obstante, podemos senalar algunos conjuntos significativos:

Despues de una llamada de atencion ([seccion] 1), para retomar el discurso interrumpido el dia anterior, Gregorio aporta en primer lugar un desarrollo teologico ([seccion][seccion] 2-10). El triple nacimiento de Cristo sirve de portico de entrada a este desarrollo dogmatico ([seccion][seccion] 2-3) despues aparece la letania de los nombres del bautismo que acabamos de leer ([seccion] 4), lo que permite a nuestro autor continuar con una reflexion sobre la esencia de la luz ([seccion][seccion] 5-7a), introducir la teologia de la Imagen ([seccion][seccion] 7b-9) y concluir con la cuestion del combate espiritual, siempre en el corazon de la tension por la purificacion y la santidad.

A continuacion viene una segunda parte mas practica ([seccion][seccion] 11-19) donde Gregorio insiste en la urgencia de recibir este don que es el bautismo. En el centro de esta cuestion, el bautismo queda vigorosamente definido como el sello de la Nueva Alianza, y, por tanto, sacramento de la comunion entre Cristo y los miembros del Nuevo Israel.

La tercera parte ([seccion][seccion] 20-32) desarrolla mas bien una teologia de la salvacion, con insistencia en la dimension eclesial de la recepcion de este don ([seccion][seccion] 20-22); una bella parenesis, repleta de citas biblicas ([seccion] 24), prepara el camino en el que la figura de Cristo como actor del bautismo es muy evidente.

La cuarta parte es sin duda la mas original y la mas estetica ([seccion][seccion] 32-40); la belleza del discurso resulta adecuada a la cuestion teologica que intenta explicitar: la teologia de la Imagen. Repasando este tema en muchos pasajes de la Biblia, en particular del Nuevo Testamento ([seccion][seccion] 33-34), Gregorio eleva su pensamiento exhortandonos al combate espiritual ([seccion][seccion] 35-37) y nos invita a contemplar como todo nuestro cuerpo esta llamado a resplandecer con esta luz venida de Cristo ([seccion][seccion] 38-40). El cuerpo participa realmente en esa dinamica de comunion.

Al final, en una quinta y ultima parte, el patriarca de Constantinopla medita en la profesion de fe bautismal ([seccion][seccion] 41-45); profesion de fe en la Trinidad en primer lugar, por la que el no cesa de luchar y de dar su vida (7). Despues senala diez articulos de fe ([seccion] 45): tenemos aqui el testimonio de una catequesis mistagogica en la obra del Nacianceno.

Un ultimo impulso parenetico concluye toda esta construccion.

4. EL BAUTISMO COMO PURIFICACION Y REVESTIMIENTO DE SANTIDAD

4.1. Observaciones sobre el vocabulario de la purificacion

Respecto a terminos que se construyen con la raiz [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] hemos recogido 55 apariciones. Por lo que se refiere a palabras cuya raiz es [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] son 8. Nos ocuparemos en primer lugar del concepto de purificacion.

Sobre las 55 apariciones del vocabulario catartico, podemos hacer las siguientes precisiones: 21 apariciones del verbo [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (de las cuales, 7 aparecen en los capitulos 38-39) y 21 apariciones del sustantivo [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. Por otro lado, debemos mencionar 10 apariciones del adjetivo [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. Por ultimo, puede ser que por sentido estetico, Gregorio utiliza una vez la palabra [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII].

Si contemplamos ahora las formas verbales, desde el punto de vista de la voz, las pasivas y las medias son con mucho las mas abundantes. Desde el punto de vista de los modos, son numerosos los participios (10) y los infinitivos (5). Aparece algun imperativo (2). No hemos registrado ningun aoristo, ni imperfecto. Esto vendria a significar que para nuestro predicador la purificacion es una accion realizada, definitiva y recibida.

Si pasamos ahora a los substantivos, tenemos cinco veces el caso nominativo, 10 veces el acusativo, 4 veces el genitivo y 2 veces el dativo. La purificacion parece ser por tanto objetivo del progreso de quien se hace bautizar. Mas adelante, el estudio nos aportara otras precisiones.

Respecto al adjetivo, es utilizado con mas frecuencia en grado comparativo o superlativo que en su forma simple.

4.2. Organizacion de una tematica

Retomando las apariciones del verbo podemos observar varios aspectos:

-- El bautismo es necesario, porque en este acto de purificacion podemos disfrutar de la luz de Dios: 5,4; 6,22; 45,40. Gregorio subraya el intrinseco vinculo entre bautismo y vida eterna: 24,32.

-- El bautismo es necesario, en la medida en que es el signo de la purificacion del alma: 8,6; 13,9.

-- El bautismo es un don tan alto que no puede ser diferido, y no debe entrar en consideracion la calidad del ministro, ni la del bautizado: 11,6; 22,15; 26,24.

-- El bautismo es un acto de Cristo: 29,5. De esta manera todo el ser es transformado y encuentra la dignidad de ser imagen: 32,5; 32,21. Letania de los miembros del cuerpo a purificar: 38,1; 38,8; 39,2.

-- El bautismo nos sumerge en la vida de Cristo: 39,6; 39,15; 39,19.

Seria necesario citar aqui algunos pasajes muy significativos del capitulo 39:

<<Es menester santificar y purificar al hombre que somos para que sea capaz de levantar la Cruz de Cristo, cosa que no resulta facil para todos. Bueno es que pies y manos lleguen a la perfeccion. Las manos para que se alcen santas en todos los lugares y se aferren a las ensenanzas de Cristo... Los pies, para que no se apresuren a verter sangre .... [sino] para que reciban a Cristo, que lava y purifica los pies>> (8).

En lo que concierne al empleo del sustantivo, cuando la palabra viene en nominativo, remite practicamente siempre a la persona de Cristo como Aquel que es la pureza misma. Las apariciones en acusativo revelan todo lo que se dirime en el combate espiritual: los verbos que tienen [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] por complemento son demorarse, recibir, preservar, alcanzar, temer, guardar, trabajar... senalamos por ultimo la expresion <<sello de la purificacion>>.

4.3. A manera de sintesis

Cristo es, con total certeza, el autor principal del bautismo. El es la pureza misma, y viene a sumergirse en la naturaleza humana; toma la carne para otorgar al ser humano la dignidad de ser a su imagen. Tenemos en este punto el centro neuralgico del pensamiento de nuestro autor.

El bautismo es, por tanto, este acto de purificacion, del que de ninguna manera somos duenos, sino que recibimos como un don de Aquel que ha venido a nuestro encuentro. Todo el ser del hombre es transformado. No es necesario esperar, sino que es necesario correr al bautismo. Es el sello de la pertenencia a Cristo, es la prenda de la vida eterna. Por tanto, aqui no cabe la distincion de razas, niveles sociales o por otros motivos. Gregorio sintetiza esto en una formula densa y luminosa: <<En todos los demas lugares existe la diferencia entre riqueza y la pobreza: aqui el que mas sirve es el mas rico>>.

El cristiano esta invitado a conservar y enriquecer este don. De esta forma entra aqui el tema del combate espiritual. Para Gregorio es importante vigilar para conservar cuidadosamente esta purificacion adquirida por este don tan alto. Para nuestro autor, es aqui donde se funda la teologia espiritual de la comunion. Es lo que vamos a demostrar ahora en la conclusion.

5. EL CAMINO DE LA COMUNION SEGUN S. GREGORIO

El hombre, enhypostasiado en el Verbo, puede llegar a ser imagen de Dios. En el hombre ser imagen de Dios representa un don, pero tambien una meta, una propiedad, una vocacion. Es el ser mismo del hombre, en potencia en esta tierra, antes de alcanzar el gozo absoluto de poseerlo despues de la muerte. Segun Gregorio, la vida en la caridad es una tension perpetua hacia la iluminacion definitiva que es nuestra participacion en la gloria de Dios.

En su argumentacion existe una dinamica de las virtudes, y lo que mas preocupa al Nacianceno es mostrar que solo lo semejante es capaz de comunicar con lo semejante. Por eso, si el hombre desea gozar de la gloria de Dios, debe intentar tender a esa perfeccion, eliminando de si toda la escoria que le impide aprovechar plenamente este gozo. Pero solo Dios puede operar esta accion. Asi pues, por el misterio de la encarnacion, Cristo puede donar su dignidad al ser humano.

Para nuestro teologo, la posibilidad de pecar pertenece a nuestra condicion de seres mudables, mientras que el amor, en tanto que virtud, implica la estabilidad. Asi pues, la virtud debe ser una disposicion permanente, un habito infuso en nosotros por la gracia del bautismo. La virtud se practica por ella misma y no por otro motivo. Asi, el camino de las virtudes --o de los mandamientos-- es frecuentemente ignorado o abandonado o diferido, como en nuestro texto. Gregorio encamina a su publico hacia la percepcion de un verdadero combate espiritual (9), que es propiamente participacion en el combate de Cristo, en su cruz, que ensena a sacrificar los bienes de aqui abajo para adquirir los del otro mundo.

Este camino de purificacion y de santidad concierne al hombre entero en todas sus dimensiones, personales y eclesiales, porque no existe solo un camino de perfeccion, sino muchos, segun los diferentes estados de vida. Todos estan llamados a participar en esta iluminacion: <<Dire, en fin, que no existe vida ni tarea, para las cuales el Bautismo no sea provechoso en extremo>> (10). Elegimos a proposito lo que dice acerca del matrimonio. Esto quiza haga caer ciertos prejuicios sobre los Padres, y tambien mostrara una diferencia de apreciacion con lo que dira san Agustin algunos decadas despues:

<<No temas la perfeccion. Tu eres puro tambien despues del matrimonio. Mio es el riesgo, yo soy el testigo. Si bien la virginidad es un tesoro precioso, no por ello el matrimonio ba de contarse entre las cosas deshonrosas. Imito a Cristo, esposo purisimo y comensal en unas bodas, que hace milagros en unos esponsales y dignifica a los esposos con su presencia. Sea el matrimonio puro y sin mezcla de malos deseos. Solo te pido una cosa: amparate en la seguridad del don y ofrecele la castidad que es decorosa. De comun acuerdo fijad un plazo para la oracion que sea el mas valioso de todas las ocupaciones. No estoy ahora promulgando leyes, sino aconsejando y si deseo ligar algunos de tus derechos, es por tu bien y por vuestra seguridad>> (11).

6. CONCLUSION

En definitiva, ?como considerar el combate del puro y del santo como lugar de comunion segun san Gregorio? Para el, no es un asunto que se refiera solo al terreno de lo conceptual. Es, mas bien, cuestion de una dinamica existencial. Es cierto que el Puro y el Santo por excelencia es Cristo, que resplandece con la Gloria de la Trinidad. Sumergidos en su muerte y en su resurreccion por el bautismo, todo ser humano es puesto en tension hacia la recepcion cada vez mas intensa de la Luz divina. Por tanto, es mas sabia la preocupacion por purificarse que la de ser puros; y la calidad del combate espiritual es ciertamente el lugar de verificacion de este deseo de santidad. Pero todo ello, recordamos, no es posible si uno no es movido por la gracia de Cristo, en la regeneracion del Espiritu; no haria falta proyectar en Gregorio ningun resabio estoico.

Por tanto, la palabra iluminacion encaja bien en esta problematica. El cristiano es iluminado en primer lugar por esta inmersion en la gracia bautismal, recibe ahi el sello y las arras de la vida eterna que es, segun nuestro didascalo, la tercera iluminacion, la definitiva y plena. Resta por tanto la segunda iluminacion, ese combate espiritual, ese camino catartico donde la purificacion y la santificacion trabajan sin cesar en el corazon de nuestros deseos antropologicos; son anticipaciones de nuestra participacion y de nuestra contemplacion de la pureza divina, donde, uniendo plenamente nuestras voces a las de los angeles, cantaremos por fin eternamente el Trisagion.

<<Seamos como Pedro y Juan que corren al sepulcro y a la resurreccion. A ejemplo suyo, corramos nosotros al bautismo, corramos juntos, rivalicemos, disputemos por alcanzar el bien los primeros>> (12).

Philippe MOLAC

Institut Catholique de Toulouse

Facultad de Teologia

TOULOUSE (Francia)

(1.) Autobiografia, versos 280-310, BPa 35, Ciudad Nueva, Madrid 1986, 164-165.

(2.) Verso 668. Ibid., 183.

(3.) En este mismo poema autobiografico, hay que hacer referencia a la lista de herejias y leer entre lineas que sin duda sus partidarios debian ser todavia muy numerosos sobre todo en Constantinopla en esta epoca. Ibid., versos 1149-1186, 206-208 en la traduccion castellana.

(4.) Discours 32, 10-11. Sources Chretiennes 318, Cerf, Paris 1985, 109-111. El orden es el concepto filosofico que permite a Gregorio sostener su argumentacion teologica en lo referente a la necesidad de la comunion en el seno de la Iglesia.

(5.) Las ultimas investigaciones, en particular de Jean Bernardi, parecen preferir esta ultima fecha. El tono tan libre con el que Gregorio exhorta a sus oyentes permite pensar a la mayor parte de los especialistas que el es el arzobispo instalado en su catedra (episodio que data del 26 de noviembre de 380).

(6.) Discursos, 40, 4. BPa 2, Ciudad Nueva, Madrid 1986, 93-94.

(7.) Cfr. Autobiografia, verso 1851: <<!Oh Trinidad mia, de ti solo me preocupo!": o.c., 236.

(8.) Discurso 40, 39: o.c., 134-135.

(9.) <<Tu que eres un buen agricultor, suplicaras al Senor que tenga compasion de la higuera y que no la arranque todavia aunque se le reproche ser esteril, sino que permita abonarla otra vez, esto es, que acepte las lagrimas, los suspiros, las invocaciones, el dormir sobre el suelo, las vigilias, la consumacion del alma y del cuerpo, la enmienda de la confesion y de una vida mas honesta...>>: Discurso 40, 9, o.c., 99.

(10.) Discurso 40, 18: o.c., 109.

(11.) Discurso 40, 18: o.c., 108-109.

(12.) Discurso 40, 25: o.c., 253.
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Title Annotation:LA COMMUNIO EN LOS PADRES DE LA IGLESIA
Author:Molac, Philippe
Publication:Scripta Theologica
Date:Sep 1, 2009
Words:3900
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