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Psicologia clinica y psicologia general sanitaria: una aproximacion constructiva.

Introduccion

En el segundo numero del volumen 20 de la revista Behavioral PsychologyIPsicologia Conductual el Dr. Carrobles (2012) analizo, a la luz de la Ley General de Salud Publica (Ley 33/2011), las posibles controversias que podria suscitar el desarrollo de dos figuras profesionales distintas en el ambito de la Psicologia Sanitaria; a saber, el psicologo especialista en Psicologia Clinica (PEPC) y el psicologo general sanitario (PGS). Dado que coincidimos con su propuesta de "trabajar juntos en pro del desarrollo armonico de nuestra profesion" (p. 469), en las siguientes paginas intentamos contribuir a este necesario debate discutiendo en profundidad y detalle algunos aspectos que entendemos confusos o distorsionados del trabajo de referencia para, posteriormente, realizar una propuesta alternativa de integracion de los profesionales sanitarios de la Psicologia. La propuesta se hace con una orientacion contextualizada, es decir, atendiendo a la particularidad de nuestra realidad y a las demandas y posibilidades de desarrollo profesional que ofrecen tanto el Sistema Nacional de Salud (SNS) como el ejercicio privado de la profesion. A este respecto, se subraya que las organizaciones sociales, como el SNS, tienen sus propios procesos de desarrollo y una logica interna que conviene no ignorar si queremos consolidar nuestra profesion dentro del mismo, como se advierte desde la Psicologia Social (Morales, 2007). Entendemos que el proceso de reconocimiento de la especialidad en Psicologia Clinica (PC) y la consolidacion de la via del psicologo interno residente (PIR) como forma de incorporacion al sistema, es buen ejemplo de ello (vease para una revision exhaustiva, Olabarria y Garcia, 2011).

Consideraciones previas

La tarea de construir un modelo formativo y profesional de Psicologia Sanitaria que satisfaga con eficacia las demandas planteadas desde los ambitos de asistencia publico y privado es exigente y compleja. La cuestion se vuelve delicada si en este escenario participan perfiles profesionales con formacion e itinerario independientes (PEPC y PGS), incluso llegando a tomar tintes dramaticos si interpretamos que no hay restricciones a la hora de establecer el perfil profesional que satisfaga la demanda asistencial.

No obstante, como punto de partida podemos tomar dos referencias solidas que entendemos deben guiar este proceso. En primer lugar, el objetivo ultimo del mismo y, en segundo lugar, las leyes que lo regulan. La prioridad parece clara, cualquier modelo de profesion sanitaria debe ser considerado por y para el beneficio ultimo de la poblacion, sin que prevalezca en la toma de decisiones ningun tipo de interes espurio que lo desvirtue. Por otra parte, desde un punto de vista legal se hace necesario ser exhaustivo y cuidadoso en la descripcion de las diferentes profesiones reguladas y especialmente de las cualificaciones profesionales y modalidades de ejercicio que caracterizan a cada una de ellas (Real Decreto 1837/2008), ya que de lo contrario se corre el riesgo de confundir funciones, ambitos y jerarquias profesionales.

Inicialmente, el Real Decreto 2490/1998 creo y regulo el titulo oficial de PEPC, siendo el primero en reconocer el caracter sanitario de una parte de la Psicologia, que fue desarrollado con forma de especialidad sanitaria. Trece anos mas tarde la Ley General de Salud Publica (Ley 33/2011) creo la profesion de PGS habilitandola expresamente como profesion sanitaria; por lo tanto, excluyendo a la nueva profesion de las especialidades sanitarias (enumeradas en el Real Decreto 183/2008). Tal y como recoge la Ley de Ordenacion de Profesiones Sanitarias (LOPS) (Ley 44/2003): "la posesion del titulo de especialista sera necesaria para utilizar de modo expreso la denominacion de especialista, para ejercer la profesion con tal caracter y para ocupar puestos de trabajo con tal denominacion en centros y establecimientos publicos y privados".

Con el desarrollo de la figura del PGS se ha generado una incognita acerca de las hipoteticas formas en que se podrian relacionar estas dos profesiones en un itinerario formativo que ha dado lugar a dos posturas enfrentadas en el seno de la Psicologia: por una parte, la mayoria de sociedades cientificas y asociaciones profesionales de la PC junto con Colegio Oficial de Psicologos (COP) han interpretado la creacion de la nueva profesion sanitaria como un paso intermedio que dota de consistencia interna al itinerario de formacion de la Psicologia Sanitaria a traves del itinerario grado-master-PIR, que establece una secuencia logica, coherente y jerarquizada con niveles crecientes de profesionalizacion que culminan en las maximas competencias en Psicologia Clinica y de la Salud. Un planteamiento de este tipo, a la vez que resuelve ciertos problemas derivados de la no inclusion de la Psicologia como profesion sanitaria en la LOPS, busca garantizar una formacion profesional de alta calidad en todos sus niveles. Frente a esta posicion, desde determinados grupos de presion del sector academico y afiliados se ha espoleado como propuesta alternativa el desarrollo paralelo de dos profesiones sanitarias diferenciadas en itinerario formativo, pero con similares competencias clinicas y sanitarias, condicion que algunos entienden suficiente para justificar la entrada del PGS en el SNS (p. ej., SEPCyS, 2011). Este argumento, ademas, parece fundamentarse en base a un proceso de convergencia hacia el Espacio Europeo de Educacion Superior y en los avances de la Psicologia moderna (Carrobles 2012), cuestiones que abordaremos mas adelante.

En nuestra opinion, el analisis de las justificaciones que fundamentan esta ultima postura trasluce una confusion que condiciona el resto de la argumentacion. Es decir, se ha entendido una modificacion en la regulacion laboral (de profesion no sanitaria a profesion sanitaria) con un cambio en el ambito de ejercicio (del ejercicio en el sector privado al ejercicio en el sector publicoconcertado del SNS). Dicho salto se produce de forma arbitraria y no relacionada con el contenido de la ley ni con las condiciones que supuestamente la motivaron. No obstante entendemos que esta situacion no es nueva, las aspiraciones de expansion hacia "nuevos ambitos" de formacion para el ejercicio profesional reescenifican una nueva version del esfuerzo de las facultades universitarias por controlar directamente la formacion de especialistas sanitarios, autentico conflicto de fondo que reproduce la evolucion de otras disciplinas sanitarias especializadas cuyo desenlace ya conocemos (Olabarria y Garcia, 2011).

Asimilar la profesion de PGS a una especialidad sanitaria como la PC es falaz y genera confusion, ya que se trata de profesiones con distinta regulacion en cuanto a la forma, el contenido y la trayectoria que conduce a dos tipos de profesionales con muy diferente formacion teorico-practica y, en consecuencia, cualificacion profesional (Real Decreto 1837/2008). No es realista asimilar profesionales con un perfil formativo y de responsabilidad tan dispar; lo que es diferente no puede ser igual. Para la obtencion del titulo de especialista en PC, el profesional en formacion debe superar un programa formativo teorico-practico mediante el sistema de residencia (PIR). Durante un total de cuatro anos, el residente, a tiempo completo y en exclusiva, desempena de forma programada las actividades y responsabilidades propias del ejercicio autonomo de la especialidad en un contexto sanitario muy complejo, el del SNS, asumiendo responsabilidades progresivamente y bajo una estrecha tutela. Este sistema obedece al marco general por el que se forma a los especialistas sanitarios, garantiza la igualdad de condiciones para los aspirantes y constituye un programa estructurado acorde con un modelo publico de asistencia sanitaria, sus demandas y necesidades. Este nivel de exigencia y dedicacion queda lejos de las aspiraciones de un grado inespecifico, generalista y polivalente, mas un "probable" master en PGS de 90 creditos ECTS de duracion, con formacion academica en lo teorico y limitado en la experiencia aplicada. La practica profesional queda reducida a unos "probables" 30 creditos ECTS de practica profesional supervisada en el ambito privado; es decir, 750 horas de trabajo. Por consiguiente, un programa no puede superponerse al otro ni considerarse equivalente.

Durante el recorrido argumental realizado por Carrobles (2012), mas alla de considerar a la PGS como una especialidad sanitaria, se ha propuesto la identificacion entre Psicologia de la Salud y PGS sobre la base de un supuesto solapamiento de las funciones teoricamente desempenadas por los psicologos de la salud y los contenidos formativos del probable master en PGS, apresurandose a reclamar el ejercicio profesional que entiende como propio de la Psicologia de la Salud no solo en la asistencia privada, sino en el SNS. A este respecto, tambien se antoja confusa la asimilacion de la PGS con la Psicologia de la Salud en tanto ambito de actuacion especializado. Sin embargo, esta propuesta resulta cuestionable desde multiples puntos de vista. Al revisar el estatus cientifico de la Psicologia de la Salud, numerosos autores ponen de manifiesto la estrecha relacion entre PC y Psicologia de la Salud, resultando indiferenciables a nivel metodologico, conceptual, tecnico y en cuanto a ambito de aplicacion (Baum, Perry y Tarbell, 2002; Belar y Deardorff, 2009; Ogden, 2007). Por ejemplo, Millon (1982) caracteriza la disciplina como un ambito profesional derivado de la aplicacion del corpus tecnico y metodologico de la PC al servicio de los intereses especificos de la Psicologia de la Salud. Razonablemente, no es de extranar que la mayoria de la literatura consultada se refiera a este ambito cientifico-tecnico como Psicologia Clinica de la Salud y que se exija mayoritariamente una solida y completa formacion en Psicologia Clinica para un desempeno competente. De nuevo, se nos hace dificil entender la forma en que un master de 60-90 creditos ECTS y unas practicas orientadas al ambito privado capacitan para el ejercicio solvente en esta disciplina. Mas aun si tenemos en cuenta que en el mismo master deben adquirir habilidades para atender otros tipos de demandas asistenciales radicalmente distintas. Por otro lado, conviene senalar que en nuestro pais la Psicologia de la Salud se ha realizado a traves de funciones de Enlace e Interconsulta, cuando no en la propia Unidad de Salud Mental, especificamente por PEPC. Este desempeno ha generado con el tiempo un corpus teorico y tecnico solido y coherente. De hecho, atendiendo a esta area especifica de desarrollo profesional de la PC, el vigente plan de estudios de la residencia en Psicologia Clinica (Orden SAS/1620/2009) cursa con seis meses integros de rotacion en un dispositivo de Psicologia Clinica de la Salud, Interconsulta y Enlace; ambito que se caracteriza por la complejidad inherente a su desempeno, que exige intervenciones de baja y alta intensidad, y muestra de ello son las elevadas tasas de comorbilidad de trastorno mental en las enfermedades fisicas, cifradas entre el 10,4% y el 59,8% (Florenzano et al., 2005).

Hasta este punto, todas las ideas expuestas han sido magistralmente recogidas en Belloch (2008) al referir que "el excesivo enfasis que en no pocos momentos se pone en defender que un psicologo es competente para actuar en cualquier ambito y para cualquier problema de salud, independientemente de si ha recibido o no preparacion especifica para ello, no solo revela un desconocimiento atroz (y una peligrosa incompetencia) por parte de quienes tan alegremente defienden tales "derechos", sino que ademas situa a la psicologia clinica (y a la propia psicologia) al borde de la extincion como actividad cientifica de prestigio. Y lo que es mucho peor, juega despiadadamente con las esperanzas de muchas personas y pone en peligro su salud mental" (p. 90).

Para finalizar este apartado no podemos dejar de citar el desconcierto general que nos produce la propuesta realizada por Carrobles (2012) en cuanto a que "El futuro de la Psicologia Clinica de nuestro pais ha de pasar necesariamente por el Espacio Europeo de Educacion Superior" (p. 466), en una suerte de degradacion involutiva desde una especialidad sanitaria reconocida en el SNS hacia un estudio universitario de master impartido en las distintas facultades de Psicologia, lugar de donde parece que nunca debio salir. El Espacio Europeo de Educacion Superior es un proceso de convergencia en materia educativa que tiene como objetivo prioritario adoptar un sistema de titulaciones, en dos niveles principales (grado y master) y sobre un concepto comun de credito ECTS, para promover una dimension europea de la educacion superior que haga comprensible y comparable los estudios universitarios impartidos por las universidades, y asi impulsar las oportunidades de trabajo, la competitividad y la cooperacion de los sistemas educativos superiores europeos (Ministerio de Educacion, Cultura y Deporte, 2003). Actualmente, en el estado espanol los estudios de formacion de especialistas sanitarios estan fuera de la Universidad. En el caso que nos ocupa, hablamos del sistema PIR que, en la actualidad, constituye una figura del SNS consolidada en cuanto a su prestigio y la calidad de su formacion profesional y cuyos garantes los constituyen el propio SNS y la Comision Nacional de la Especialidad en Psicologia Clinica del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales y Politica Social. Por consiguiente, la regulacion europea en estudios superiores dificilmente puede afectar a la formacion de especialistas. Podemos entender que esta ansia de converger con Europa se justifica en la existencia de planes de estudios en paises de nuestro entorno europeo que posibilitan el ejercicio de la PC siguiendo formaciones distintas a como se produce en Espana. Sin embargo, este argumento soslaya otras caracteristicas de nuestro entorno que pueden dar cuenta de estas diferencias, como por ejemplo, la enorme heterogeneidad del panorama europeo en la formacion de acceso al ejercicio de la PC (Berdullas Temes y Fernandez Hermida, 2006; Tikkanen, 2006; Van Broeck y Lietaer, 2008). A este respecto, no solo "Espana es diferente" como senala el profesor Carrobles (2012, p. 456), sino que lo es Italia, Reino Unido, Holanda, etc. Entre los trabajos que han profundizado en este asunto, merece la pena destacar el realizado por Van Broeck y Lietaer (2008), los cuales explican que las diferencias en el ejercicio profesional de la psicoterapia y la Psicologia en los sistemas publicos de salud se relacionan, como minimo, con las caracteristicas propias de cada pais a tres niveles diferentes; a saber, (i) diferencias a nivel politico, (ii) diferencias en la organizacion del sistema de asistencia sanitaria y (iii) diferencias en el sistema educativo, achacando a estas idiosincrasias las dificultades en la construccion de un marco europeo unificado. Por lo tanto, fundamentar la presencia de tal o cual especialista en determinado sistema de salud unicamente en uno de estos aspectos, como por ejemplo en la existencia de un master, es una perspectiva sesgada, poco perspicaz y con dudosa validez ecologica en cuanto a su ajuste a la realidad que nos ocupa.

Breve historia de la especialidad en Psicologia Clinica

En 1986 se publico la Ley General de Sanidad (Ley 14/1986), creandose el SNS. Desde su desarrollo en tiempos de la transicion se ideo con el fin de disponer del mejor sistema asistencial posible, donde se entendio al especialista sanitario como base fundamental para dar un servicio de calidad y en consecuencia se cuido al detalle la formacion de los mismos. Sin lugar a dudas el esfuerzo ha dado sus frutos, resultado de ello ha sido el reconocimiento social asociado a las especialidades sanitarias del SNS y a sus profesionales durante las ultimas decadas, tanto a nivel nacional como internacional (Kerney, 2011).

El origen de este proceso se relaciona claramente con la Medicina; estos profesionales rapidamente entendieron, no sin disputas parecidas a las que ahora afectan a la Psicologia, que las facultades de Medicina debian tener la mision de proveer al sistema de profesionales, y hacerlo de una manera coherente, ordenada y sin generar tensiones y conflictos, sino garantizando un tipo de formacion para un tipo de desempeno profesional inserto en un contexto concreto. Que la PC como especialidad sanitaria siguiera pasos similares tiempo despues obedece, de la misma forma, a las necesidades de un sistema asistencial de salud en un momento concreto. La incorporacion de cualquier profesion sanitaria al SNS, independientemente del nombre que tenga, implica un proceso natural de desarrollo coherente, cuyo punto de partida se relaciona estrechamente con las necesidades de la organizacion en la que se inserta. En cambio, la imposicion externa al sistema de una profesion, como podria ser la PGS, implica desnaturalizar el propio desarrollo de la misma y la condena al fracaso, especialmente si esta iniciativa surge de problemas no resueltos y ajenos al sistema de salud.

La evolucion de la especialidad en PC en el SNS desde sus inicios ejemplifica un proceso equilibrado de reconocimiento, desarrollo y asentamiento profesional, el cual ha respondido, de forma natural y logica, a condicionantes entrelazados de naturaleza sociopolitica, profesional, economica, social y organizativa. La presencia de la Psicologia en el ambito sanitario publico esta intimamente ligada al proceso de democratizacion en Espana. Este nuevo clima de apertura no solo permitio la aparicion de las primeras facultades de Psicologia en nuestro pais sino que a lo largo de los anos ochenta del siglo pasado, tanto el Instituto Nacional de Salud como las comunidades autonomas con competencias sanitarias transferidas fueron incorporando a profesionales de la Psicologia de manera sistematica, principalmente en el area de salud mental, aunque ya era relevante la figura del psicologo en los Centros de Orientacion Familiar y otros servicios medicos hospitalarios. La acogida de estos nuevos profesionales en el SNS se vio favorecida por un clima social y politico donde la reforma psiquiatrica, la Ley General de Sanidad de 1986 y un movimiento aperturista en los profesionales de la salud y particularmente de la salud mental que entendieron la practica sanitaria como un ambito multiprofesional e integrador, capaz de reconocer la necesidad de incorporar la atencion a la salud psicologica al campo de competencias del SNS y la relevancia de la Psicologia en este proceso. Por primera vez en nuestro pais la atencion psicologica a la poblacion se consideraba una parte importante de las prestaciones que el SNS debia ofrecer a los ciudadanos.

Progresivamente, las comunidades autonomas fueron integrando todos los recursos y dispositivos vinculados a la salud mental en redes mas coherentes, mejor organizadas y coordinadas. En estas redes asistenciales, el desempeno de los psicologos va a tener un impacto considerable en la atencion a la salud de los ciudadanos, con un reconocimiento profesional por parte del sistema y de la sociedad general. Cada uno de estos dispositivos presentaba diferentes matices y exigian competencias particulares en su desempeno, a la vez que compartian una serie de conocimientos y habilidades comunes que van construyendo la identidad del psicologo en el SNS, germen del futuro especialista en Psicologia Clinica.

En paralelo a este proceso, a finales de los anos setenta (Real Decreto 2015/1978), el SNS se doto de un sistema propio de formacion de aquellos profesionales (fundamentalmente medicos), que iban a formar parte del mismo, desarrollando un sistema que se desvincula del ambito academico y se instala en el propio Sistema de Salud, es financiado por el mismo y que respondia a sus propias necesidades de desarrollo. Hay que reconocer que el SNS se inspiro claramente en el National Health Service (NHS) britanico, por lo que existen claros paralelismos entre ambos, tanto a nivel de filosofia asistencial, organizacion de prestaciones, como sistemas de formacion. En este entorno, algunas comunidades autonomas crearon un sistema de formacion para psicologos inspirado en el modelo de formacion establecido para especialistas dentro del SNS, con procesos selectivos propios, aunque carente de normativa estatal. Esta formacion se basaba en la rotacion por diferentes dispositivos de la red, era profesionalizante, remunerada y con creciente responsabilidad competencial. Si bien dichas iniciativas fueron surgiendo a mediados de los anos ochenta y noventa, no fue hasta 1993 cuando se realizo la primera convocatoria nacional PIR regulada, con una via de acceso que respeta los principios de igualdad, capacidad y merito, que es financiada por el propio SNS, reconocida dentro del mismo y equiparable a cualquier otra especialidad sanitaria. El Real Decreto 2490/1998 creo a continuacion la especialidad de PC, marco legal regulatorio de la especialidad y reconocimiento definitivo como tal. Dicho decreto confirmo definitivamente la via de formacion PIR como la unica via de acceso a la especialidad, si bien se establecio un proceso transitorio de homologacion para aquellos psicologos del SNS y del ambito privado que ya ejercian la PC, el cual ha permitido que, en estos momentos, alrededor de 8500 psicologos esten reconocidos como PEPC en nuestro pais.

En resumen, este reconocimiento fue fruto de un gran consenso profesional liderado por el COP y apoyado fuertemente por las principales asociaciones profesionales de PC y la Universidad. A pesar de que hubo que superar muchas dificultades y no pocas resistencias por parte de algunos ambitos profesionales de la Psiquiatria, la Psicologia se unio y lucho por ese empeno comun y tuvo exito; buen indicador de que esta es la estrategia adecuada a seguir en la actualidad, momento en el que se estan tomando decisiones determinantes para el futuro profesional. A dia de hoy, y sin temor a equivocarnos, podemos afirmar que la formacion recibida a traves del sistema PIR reune elevados niveles de calidad y capacita de manera efectiva a los futuros PEPC para un desempeno profesional eficaz dentro y fuera del SNS.

Situacion actual y futuro de la Psicologia Clinica en el Sistema Nacional de Salud

Como subrayabamos anteriormente, el proceso de reconocimiento de la especialidad y la consolidacion de la via PIR para la incorporacion al SNS son buenos ejemplos de la logica interna subyacente al origen, desarrollo y consolidacion de las profesiones sanitarias dentro de sistema publico de asistencia sanitaria. Se trata de un proceso de abajo arriba; es decir, el SNS incorpora gradualmente a una nueva profesion, la PC, a su ambito de actuacion, esta va desarrollando sus funciones dentro del mismo respondiendo adecuadamente a las diferentes necesidades planteadas, lo cual a su vez genera la necesidad de profesionales que esten bien formados y que conozcan el sistema. La secuencia finalmente concluye en un marco legislativo y en el reconocimiento oficial de la especialidad. Sin este orden logico dificilmente hubiera sido posible la conclusion de este proceso. La especialidad en PC ligada al sistema de formacion PIR, adquiere su sentido logico en el marco del SNS. De ahi que parece razonable que el legislador senale en el marco de desarrollo legal de la PGS su exclusion del SNS. La incorporacion al SNS de profesiones sanitarias ex novo, como la defendida por Carrobles (2012), supondria una disonancia dentro del sistema, seria el origen de problemas competenciales y erosionaria claramente los procesos de consolidacion del sistema de formacion PIR y, por ende, de la propia PC dentro del SNS.

Aunque desde una mirada ajena al desempeno diario como PEPC pueda parecer lo contrario, la PC, en terminos temporales, esta en pleno proceso de consolidacion dentro del SNS. Es una disciplina joven y como tal pendiente de definir, no tanto sus ambitos de actuacion dentro del SNS como sus estructuras organizativas. Enrarecer una consolidacion que se debe dar en los proximos anos con pretensiones como la inclusion del PGS dentro del SNS es poner claramente en peligro a la disciplina y los logros asistenciales alcanzados por la Psicologia Sanitaria. No es una cuestion de corporativismo ni de castas dentro de la Psicologia, sino de asumir la responsabilidad de un desarrollo ordenado, coherente y solido de la especialidad dentro del SNS.

La vision reduccionista de una PC limitada en su campo de actuacion a la salud mental, ademas de no responder a la evidencia empirica, tampoco responde a la realidad asistencial cotidiana dentro del SNS. Como ha ocurrido, por ejemplo, en el Reino Unido, se esta dando una extension de las intervenciones a otros ambitos de la salud conforme la sociedad demanda las mismas y el sistema las reconoce y acoge. La demanda de complejidad creciente generada desde el contexto del SNS a los PEPC, hace cada vez mas evidente la necesidad de dotarse de estructuras organizativas y de gestion propias que soporten este desarrollo, las cuales permitiran una mayor capacidad de interlocucion con el sistema y el desempeno mas coherente y ordenado de las prestaciones, con la consiguiente consolidacion en los diferentes contextos asistenciales del SNS. Existen precedentes de servicios no medicos en el SNS, como el de Farmacia Hospitalaria y Atencion Primaria, que se caracterizan por una estructura transversal y autonoma, tal como podria y deberia ser la Psicologia Clinica.

Para alcanzar este objetivo prioritario, tendremos que superar muchas resistencias tanto dentro del SNS como, probablemente, fuera de el. De la misma manera que con el reconocimiento de la especialidad, es de prever la oposicion de determinados sectores medicos; es aqui donde el COP, las asociaciones profesionales y la propia Universidad deben unirse para apoyar el proceso. La experiencia del Reino Unido durante mas de cuarenta anos demuestra que es este proceso de gestion propia y expansion lo que previsiblemente permitira no solo un desarrollo ordenado, sino un importante numero de profesionales dentro del sistema de diferente perfil formativo, competencia y responsabilidad en el marco de un sistema de formacion eficaz que, como entendemos debe suceder en Espana, conduce a la creacion de diferentes especialidades surgidas del tronco comun de la PC. A este respecto, no nos puede pasar desapercibido el inminente Real Decreto de Troncalidad del Sistema de Formacion Especializada en Ciencias de la Salud, que propone organizar la formacion sanitaria especializada en dos periodos diferentes: el inicial, denominado formacion troncal, en el que se desarrollan un conjunto de competencias nucleares y comunes a varias especialidades, para a continuacion completar la residencia con un periodo de formacion especializado, en el ambito de la PC, elegido por el residente. Este nuevo desarrollo, prometedor y que entendemos muy ajustado a la complejidad de la PC, daria sentido y coherencia al desarrollo de ambitos especializados de actuacion dentro del marco general de la especialidad en PC. Otros planteamientos estan abocados al fracaso y a generar tensiones que perjudican a toda la Psicologia Sanitaria y a la misma Psicologia.

Conclusiones

La situacion actual de la Psicologia Sanitaria es incierta a falta de legislacion que regule su ejercicio, determinados intereses han propuesto soluciones que enrarecen el desarrollo natural de la especialidad en PC, particularmente en el ambito de la salud. La especialidad, desde su regulacion en 1998, esta en un proceso de consolidacion dentro del SNS y de extension de sus ambitos de actuacion. Como hemos intentado recoger, en el transcurso de estos 15 anos la PC ha ido ganando en aceptacion, desarrollo de plazas de formacion especializada y consolidacion en el SNS. Por ello, las necesidades que tenga el sistema, como hemos senalado, habria que pedirlas entendiendo el funcionamiento del mismo, apelando a la creacion o convocatoria de mas plazas PIR en las unidades docentes acreditadas y apoyando el desarrollo de la especialidad desde todos los estamentos y, en especial, desde el COP y las Universidades.

Creemos que no es real que el problema de la Psicologia sea el PIR como un cuello de botella que niega las aspiraciones de los licenciados y graduados en Psicologia, abocandolos a la frustracion, el problema puede empezar antes. La Universidad representa a nivel social el puente logico entre los estudios basicos, los profesionalizantes y las expectativas laborales. Espana es un pais que en el ano 2005, tal y como recoge Freixa Blanxart (2005), disponia de 31 facultades, las cuales han aumentado en la actualidad hasta 37 (Fernandez Hermida, 2012), y que por entonces generaban 6000 egresados al ano, de los cuales un 75% tienen una orientacion y vocacion clinica; toda esta oferta genera una falsa expectativa respecto a la viabilidad de las salidas profesionales. No somos los primeros en senalar algo asi, limitemonos a senalar las conclusiones de Freixa Blanxart (2005): "El numero de estudiantes que cursan la licenciatura parece excesivo y desajustado con respecto a la demanda social de profesionales. (...). En los distintos paises de Europa tanto el numero de estudiantes como el de licenciados es muy inferior al de los existentes en nuestro pais" (p. 229). Esta autora, concluye su articulo senalando la necesidad de limitar la creacion de nuevas facultades de Psicologia y el acceso al numero global de estudiantes. Siete anos despues, no parece que haya sido tenida en consideracion la sugerencia.

Probablemente, la propuesta de Carrobles (2012) de devolver a la Universidad la formacion sanitaria responde mas a problemas y necesidades de la propia Universidad, que a las posibilidades reales de que el SNS admita y asuma dichas aspiraciones profesionales. En nuestro pais no hay un ajuste entre los alumnos en formacion y las necesidades asistenciales de la poblacion, ya sea en el ambito privado o en el SNS. Las autoridades universitarias deben asumir su cuota de responsabilidad en los problemas de empleo y en las expectativas personales no cumplidas de los alumnos de Psicologia, al no valorar la necesidad de establecer limitaciones en el numero de plazas ofertadas a nivel de grado. Esta resistencia puede responder, quizas, a la necesidad de la Universidad de mantener estructuras formativas sobredimensionadas y no ajustadas a las necesidades reales de nuestra sociedad. Espana tiene una de las mayores bolsas de psicologos licenciados de Europa y un mercado de trabajo, que en 2005, solo absorbio al 30% de la demanda (Freixa Blanxart, 2005).

Se utiliza reiteradamente el argumento de que el numero de plazas PIR convocadas cada ano es reducido, que existen importantes areas de la salud (tanto en atencion primaria como en especializada) que requieren la intervencion de nuestra especialidad. Pero se hace para externalizar la formacion? Estas situaciones, siendo ciertas, responden precisamente al momento de desarrollo de la especialidad, y son situaciones que preocupan y ocupan a los PEPC del SNS. Hay una creciente experiencia en la aplicacion de las intervenciones psicologicas a ambitos distintos de la salud mental y como hemos venido senalando, en coherencia con la realidad historica, social y cultural de este pais, muy probablemente, seran estas experiencias las que van a permitir la consolidacion y el crecimiento de la especialidad tanto en plazas de formacion como en puestos de trabajo.

Entendemos por ello, que la pretension del COP, las principales asociaciones profesionales y sociedades cientificas de la PC de apoyar un itinerario formativo grado-master-PIR cobra todo el sentido y permitiria un desarrollo academico y profesional ordenado, coherente y jerarquizado. Dado que el sistema tiene sus tiempos y velocidades, hay que seguir trabajando por el incremento del numero de plazas PIR a la vez que ajustar la oferta del futuro master en PGS para no descuidar las necesidades asistenciales del sector privado. Todo ello implica adecuar el numero de egresados a las necesidades reales de la poblacion, no parece oportuno pretender, a base de crear una masa de licenciados abocados a la frustracion, cambiar las normas y reglas de un sistema asistencial que es considerado, reiteramos, uno de los mejores del mundo (Kerney, 2011).

Da la impresion, por momentos, que la regulacion de una profesion sanitaria, que vendria a resolver los problemas de inseguridad legal que los psicologos del ambito privado pudieran tener desde la instauracion de la LOPS, corre el riesgo de convertirse en un problema para los especialistas que desarrollan sus funciones en el seno del SNS. Simplemente, no entendemos por que se tiene que plantear en esos terminos. Muchos estamos trabajando en la consolidacion de la especialidad, no es el momento para la crispacion sino para el trabajo colectivo y consensuado, para el progreso colectivo. Somos una especialidad en fase de consolidacion, no ha habido aun la posibilidad ni el interes de desarrollar una estructura organizativa de promocion de servicios especializados. En otros paises son procesos que han llevado 40 anos, en Espana apenas llevamos 15 anos y necesitamos avanzar, con el apoyo de todos los estamentos de la Psicologia, hacia la definitiva integracion dentro del SNS de la Psicologia Clinica.

Referencias

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RECIBIDO: 2 de enero de 2013

ACEPTADO: 20 de enero de 2013

Sergio Sanchez Reales (1), Javier Prado Abril (2) y Jose A. Aldaz Armendariz (2)

(1) Hospital General Universitario de Elche; (2) Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza (Espana)

Correspondencia: Sergio Sanchez, Hospital General Universitario de Elche, Dpto. de Salud Mental, Cami de l'Almazara, 11, Anexo 2, 03203 Elche (Espana). E-mail: s_sanchez_reales@hotmail.com
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Author:Reales, Sergio Sanchez; Abril, Javier Prado; Armendariz, Jose A. Aldaz
Publication:Behavioral Psychology/Psicologia Conductual
Date:Jan 1, 2013
Words:5732
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