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Practicas politicas de los sectores populares en Rio de Janeiro: urbanizacion de la favela Santa Marta.

Political Practices of the Popular Sectors in Rio de Janeiro: Urbanization of the Favela Santa Marta

Praticas politicas dos setores populares no Rio de Janeiro: urbanizacao da favela de Santa Marta

Introduccion

Brasil es uno de los paises mas desiguales del mundo. Una de las dimensiones en la que se sustentan las inequidades es la tendencia a la elitizacion de la politica. Diniz et al. (1989) sostienen que la transicion hacia la democracia no supuso una ruptura en relacion con el estilo autoritario y la historica distancia entre los dirigentes y sus bases sociales; por el contrario, el accionar estatal se mantuvo como algo cerrado, de baja visibilidad y transparencia, sumado a una ausencia de mecanismos de rendicion de cuentas (accountability) y vinculos de naturaleza clientelista y de prebendas. La complejidad social y la pluralizacion de las identidades que emergieron en la transicion democratica (Domingues 2009) y que impulsaron durante las ultimas decadas el accionar de un amplio conjunto de nuevos movimientos sociales no se tradujo en una transformacion sustantiva de los mecanismos de las cupulas predominantes en el funcionamiento del Estado y en la politica brasilena. Los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT), mas alla de las profundas transformaciones sociales y la reduccion de ciertas desigualdades economicas, tampoco parecen haber modificado sustantivamente esta logica y la reciente crisis institucional (1) se presenta como la prueba mas fehaciente de ello.

Por otra parte, este funcionamiento de las instituciones publicas debe considerarse de modo relacional. Las caracteristicas que asumen los mecanismos existentes para la toma de decisiones surgen de la lucha social, del conflicto entre los diversos actores organizados que pugnan por establecer y consensuar los principios normativos por los cuales regirse. Los derechos politicos y ciudadanos no deben entenderse como un universo al que se accede, sino como un proceso dinamico que define sus alcances y dimensiones en la lucha politica (Machado da Silva 2004). De este modo, los derechos ciudadanos no son un a priori que se conquista, mas bien, son una practica que se construye y (re)produce constantemente, y mediante ella se sedimentan progresivamente ciertas pautas ilegitimas de funcionamiento de la politica.

Los contenidos y caracteristicas que asumen estas luchas se encuentran en estrecha relacion con la cultura politica predominante y con las capacidades de las organizaciones para llevar adelante sus reclamos. De esta manera, las movilizaciones politicas y sus formas concretas de articulacion se vinculan con los procesos de significacion social. En otras palabras, la definicion de aquello que es "disputable" y de los mecanismos para encauzar esas luchas se encuentra atravesada, por un lado, por la constitucion identitaria de un nosotros y unos otros, una subjetividad colectiva (Domingues 1999) que presupone ciertos sentidos comunes en la construccion de significados que hagan plausible esa indignacion, ese movil que subyace a la movilizacion de un conjunto de personas (Cefai 2009). Por otra parte, se encuentran las organizaciones que canalizan esas preocupaciones, con sus respectivas formas y repertorios de accion, fruto de su propia historia constituida sobre la base de ciclos de luchas e interacciones pasadas y presentes (Tilly 1978).

En el caso de las organizaciones consideradas aqui, la identidad que unifica y moviliza a estos actores se construyo a partir de la favela. Desde estos territorios, historicamente, sus habitantes han encontrado los enclaves que constituyen sus moviles politicos. (2) Es en estos lugares que se forja esa subjetividad colectiva que posibilita la organizacion que impulsa los reclamos de estos sectores, vinculados, generalmente, con los problemas de estos espacios (Machado da Silva 2002). La favela como identidad supone una construccion conceptual utilizada para conferir un sentido determinado sobre las situaciones y caracteristicas de estos territorios, al mismo tiempo que enmarca las experiencias de sus habitantes, contribuyendo con la construccion de ciertos sentidos compartidos por los residentes de estos espacios. Cabe resaltar que este constructo se ha forjado historicamente sobre la base de los escalafones mas bajos de las diversas jerarquias sociales--concretamente, las etnico-raciales, socioeconomicas, eticas y territoriales--. La aceptacion de estas jerarquias y principalmente de la desigualdad como principio normativo, es la base de la integracion subordinada (Machado da Silva 2002) de estos sectores sociales. Esto marca, decididamente, los sentidos que definen lo disputable para los habitantes de estos territorios y las estrategias para llevar adelante estas luchas.

En ese contexto, este articulo indaga en las caracteristicas que asumen las practicas politicas y los movimientos que articulan la organizacion de los sectores populares en la ciudad de Rio de Janeiro, a partir de un estudio etnografico realizado entre 2010-2015 sobre las disputas en torno a las obras de urbanizacion en la favela Santa Marta. Con este objetivo, en primer lugar, se discute la incidencia de la violencia urbana en las practicas politicas de las favelas; en segundo lugar, se presentan sucintamente las politicas de urbanizacion y los efectos sobre las organizaciones locales; y por ultimo, se indaga en la organizacion de los habitantes de estos territorios en relacion con los realojos del area denominada como Pico del morro en un contexto marcado por las obras para los megaeventos (3) donde mas de 200 mil personas fueron realojadas. (4)

Politica y violencia urbana

En Rio de Janeiro, al igual que en la muchas ciudades de America Latina, buena parte de los debates sobre las practicas politicas de los sectores populares se han organizado mayoritariamente en funcion de dos enclaves: por un lado, las discusiones sobre las nociones de clientelismo y ciudadania (Machado da Silva 1967; Diniz 1982; Zaluar 1985; Gay 1996; Alvito 2001; Burgos 2003; Valladares 2005) y, por otro, los movimientos sociales y el crecimiento del tercer sector (Diniz 1983; Boschi 1987; Diniz et al. 1989; Machado da Silva y Ziccardi 1983; Machado da Silva y Ribeiro 1985; Zaluar 1998; Burgos 1998; Machado da Silva 2002; 2004; Domingues 2009; Cortes 2014).

Durante las ultimas decadas, el crecimiento exponencial de la violencia urbana aglutino las preocupaciones publicas y las discusiones sobre sus consecuencias en la organizacion social. Las favelas se encuentran en el centro de este debate, en la medida en que en estos espacios se exponen las escenas mas truculentas de las confrontaciones armadas y las peores consecuencias de las mismas. Las disputas entre los narcotraficantes--quienes adoptaron a las favelas como centros logisticos de acopio, fragmentacion, distribucion y comercializacion de cocaina (Machado da Silva 2012)--y la policia militar--guiada por las premisas de la "guerra al crimen" que implican "eliminar" al enemigo (Misse 2010) y una opinion publica que apoya la represion violenta (Leite 2000)--en definitiva han alterado profundamente la vida en estos territorios y su organizacion politica.

En primer lugar, Bourgois (2010) sostiene, con base en su trabajo de campo en Harlem en 1980, que los procesos de significacion social en los contextos signados por la violencia urbana desarrollan ciertas particularidades. Una de ellas versa sobre la interiorizacion de los estereotipos negativos con los que se designa a los ejecutores de esa violencia, lo que refuerza la busqueda por diferenciarse de estos estigmas mediante la exacerbacion de la pertenencia a los valores hegemonicos, lo que Machado da Silva (2008) definio como limpieza simbolica. Wacquant (2010, 199) incluso va mas alla y senala que una manera de evitar este estigma es pasarselo al otro, es decir, identificar al de al lado como ese sujeto estereotipado, retroalimentado este mismo proceso y fortaleciendo este fenomeno que "genera distancia social entre los residentes, crea desconfianza social y socava cualquier forma de solidaridad, asi como la posibilidad de accion colectiva, e incluso la capacidad de protestar". Esto se trasluce en las favelas cariocas en el uso del gentilicio "favelado" para la categorizacion de "otros" habitantes de estos espacios.

Esta nocion es utilizada para designar y diferenciarse de los niveles mas bajos de las jerarquias economicas, politicas y educativas, e incluso de la autosustentacion material frente a aquellos que usufructuan de ciertas politicas sociales de transferencias de ingresos. Esta preocupacion por distanciarse y exacerbar la pertenencia a los valores hegemonicos conlleva, por un lado, una fuerte fragmentacion interna de las identidades, lo que dificulta la formacion de un "nosotros", dimension necesaria para la edificacion de cualquier reclamo colectivo. Por otro lado, la limpieza simbolica implica una defensa del statu quo y una postura fuertemente acritica de las acciones del Estado en estos territorios, mas aun sobre aquellas que poseen un fuerte consenso social, como es el caso de las Unidades de Policia Pacificadora (UPP). Incluso, buena parte de los reclamos sobre el uso desmedido de la violencia policial versa, solamente, sobre su falta de selectividad (Machado da Silva 2008).

Por otra parte, en los territorios marcados por la violencia urbana, destaca Bourgois (2010, 62), predomina el silencio sobre los aspectos relacionados con la misma, como una medida de precaucion que termina diluyendo habilidades sociales, aislando a las personas unas de otras, dificultando las acciones politicas y las organizaciones colectivas. En esta linea, Machado da Silva sostiene que "uno de los efectos y componentes del orden social violento es la ley del silencio", el cual "parece ser mas pernicioso de lo que normalmente se imagina: no se trata apenas de cerrarse para los "de afuera" [...], sino de la incomunicacion entre sus propios miembros producida por el miedo y por la desconfianza" (Machado da Silva 2000, 43).

El miedo y la desconfianza hacia los otros y hacia las organizaciones politicas en el sentido mas amplio es una constante en estos espacios urbanos y un tema discutido en la literatura (Borges 2003; Leite 2008; Birman 2008). Esto, ademas de atentar contra la participacion de los habitantes en los ambitos colectivos y manifestaciones publicas, vuelve mas fragil aun los soportes necesarios para la articulacion de acciones y, principalmente, de manifestaciones publicas, las cuales habitualmente se terminan por circunscribir al espacio fisico de la favela. Por otra parte, cuando las movilizaciones politicas de los favelados atraviesan las fronteras de estos territorios hacia los espacios publicos, son usualmente catalogadas en los medios de comunicacion y por dirigentes politicos como actos que responden a los intereses de los narcotraficantes, reforzando el vinculo entre estos territorios y sus moradores con los agentes designados como responsables de la violencia urbana. De esta manera, sistematicamente se coloca un manto de duda sobre las denuncias y reivindicaciones impulsadas por estas organizaciones, contribuyendo con su descredito (Leite 2008). Segun un dirigente de la Asociacion de Moradores de Santa Marta, detras de estas acusaciones se encuentran aquellos que procuran debilitar o "fragilizar" la organizacion interna de las favelas para disminuir la resistencia a las intervenciones publicas y privadas en estos espacios.

--Dirigente: El nombre de eso es criminalizacion. La sociedad criminaliza a las favelas. Hoy nuestra lucha es descriminalizar a las asociaciones de moradores, hoy para la sociedad todos los presidentes de las asociaciones de moradores son conniventes con el narcotrafico, son asociados al narcotrafico. Queda muy facil, porque cuando el Estado quiere sacar a alguien de la asociacion, sale diciendo que el presidente es narcotraficante, dicen eso en la television y acabo con esa asociacion.

--Entrevistador: Pero, ?que esta por detras de esas acusaciones?

--Dirigente: Fragilizar, fragilizar la organizacion y las comunidades quedan sin representatividad, y ahi ellos hacen los que ellos quieren. Cuando tienes representatividad, ellos saben que tu puedes tener un movimiento, darle una organizacion, una union con otras asociaciones (entrevista con dirigente de la Asociacion de Moradores de Santa Marta, octubre de 2014).

Ademas, Burgos (1998) sostiene que la criminalizacion de las organizaciones de las favelas dificulta la articulacion con otros movimientos sociales y particularmente con los partidos politicos, que prefieren evitar un posible escandalo publico. Tal vez esta sea la explicacion de la escasa presencia de los partidos politicos brasilenos en las favelas cariocas. Mas alla de algunos militantes, y principalmente de personas con vinculos con ciertos jerarcas politicos, es sumamente extrano encontrar algun tipo de representacion partidaria institucional en estos territorios. Incluso buena parte de los movimientos sociales que operan en estos espacios se adscriben a las miradas autonomistas del Estado y, por tal motivo, poseen vinculos y relaciones no organicas con los partidos politicos, incluidos los movimientos de izquierda.

Por ultimo, desde finales del ano 2008, a raiz de los fracasos sucesivos de las politicas de seguridad publica orientadas por la guerra al crimen y el desarrollo de los megaeventos donde Rio de Janeiro ocupo un lugar central, se instalaron en las favelas las denominadas Unidades de Policia Pacificadora (UPP). Esto supuso una nueva complejidad para la organizacion politica de los habitantes de estos espacios. En primer lugar, esta politica retoma las premisas historicas que designan a las favelas como espacios regidos por una logica distinta a la hegemonica y, por tal motivo, sostienen que estas unidades simbolizan un "avance" del Estado sobre espacios gobernados por la "ley del narcotrafico". De este modo, las UPP, como parte de sus cometidos, se proponen normativizar estos territorios y lo realizan mediante una logica plenamente autoritaria. Esto implico que las actividades culturales, sociales y politicas dentro de las favelas requirieran de la autorizacion previa de la autoridad de las UPP, lo que trajo aparejado fuertes conflictos y una redefinicion de las movilizaciones locales. En segundo lugar, estas unidades se transformaron en los interlocutores territoriales de ciertas agencias del Estado y de organismos internacionales, asi como de determinadas organizaciones sociales y tambien de empresas privadas que han desarrollado diversas intervenciones en las favelas con UPP como una senal de apoyo a esta politica de seguridad publica. Esto atento contra las organizaciones locales de la favela y la manutencion de canales de dialogo y negociaciones con las instituciones publicas, asi como la articulacion con otras organizaciones sociales y fundaciones privadas.

Estas unidades han posibilitado la regulacion de los servicios publicos y la formalizacion de la economia de la favela permitiendo que el mercado "suba" al morro, pero sin que suceda lo mismo con las garantias de una ciudadania plena (Ost y Fleury 2013). Si antiguamente los reclamos sobre los servicios publicos eran canalizados por medio de las asociaciones de moradores, ahora estos deben realizarse directamente a las empresas. Esto genero que buena parte de los socios y contribuyentes que financian estos movimientos dejaran de aportar, dudando de su utilidad practica en el nuevo contexto. Por otro lado, a partir de la formalizacion de la economia de la favela, los comerciantes constituyeron sus propias asociaciones, impulsadas por la prefectura de Rio de Janeiro, donde se discuten estrictamente los problemas relacionados con sus actividades. Esto tambien incidio en la perdida de centralidad de las asociaciones de moradores como centro de articulacion politica de los habitantes de las favelas.

Si la propia identidad de los favelados y la aceptacion de la desigualdad como principio normativo atenta contra la movilizacion colectiva, estableciendo un sentido de lo disputable reducido y distante, la violencia urbana mino las bases de la esfera publica de la favela en multiples niveles, que van desde las discusiones cotidianas en estos territorios hasta la construccion simbolica de este problema que posiciona a los favelados y sus organizaciones como una amenaza. Estos elementos son centrales a la hora de comprender las dimensiones que poseen las acciones politicas y las manifestaciones publicas de los habitantes de estos territorios.

Las obras de urbanizacion en Santa Marta

Durante la decada de 1990 comenzo el emblematico programa de urbanizacion denominado Favela-Barrio. Este, bajo los influjos de las luchas urbanas durante la decada de 1980, se propuso transformar estos territorios en espacios "integrados" a la ciudad formal desde el punto de vista de la infraestructura urbana. Conjuntamente se planteo la necesidad de negociar estos proyectos con los representantes de las favelas, con el objetivo de que las caracteristicas que asumieran estas obras fueran el fruto de un acuerdo entre las partes. De este modo, se establecio un espacio formal que incluia directamente en la gestion publica a las asociaciones de moradores, lo que significaba un canal de dialogo directo entre las favelas y el Estado. Las consecuencias que tuvieron las primeras acciones del Favela-Barrio fueron multiples y ampliamente debatidas. Por un lado, Burgos (1998) senala que el historico deficit politico de las favelas estaba siendo suplido por este programa: "A traves de el, el poder publico se aproxima a los excluidos y puede ver y escuchar de cerca aquello que ya no se consigue expresar en la arena politica". Agrega que si la Prefectura extiende el programa a todas las favelas de la ciudad, podemos esperar que se favorezca una revitalizacion de la capacidad de organizacion politica de las favelas incidiendo positivamente en la reduccion del deficit de derechos sociales y politicos mediante la democratizacion de las instituciones (Burgos 1998, 51).

Por otra parte, Machado da Silva (2002, 12) argumenta que, como instrumento de democratizacion, el programa Favela-Barrio no solo tiene un papel limitado, sino que resulta contraproducente, en la medida en que la argumentacion tecnico- financiera sobre la que se fundamenta el proceso selectivo excluye a los moradores y a sus organizaciones de tal decision. Asimismo, los conflictos entre los organos involucrados y la falta casi absoluta de coordinacion completan la opacidad en la toma de decisiones, lo cual, ademas de encarecer y atrasar la implementacion, conlleva la necesidad de reiterar la seleccion. Esto, segun Machado da Silva (2002, 13), redunda en que no solo permite sino que "estimula la manipulacion politica y canaliza la movilizacion, segmentandola y circunscribiendola a la cuestion de como, a partir de criterios cuya determinacion fue inaccesible, cada favela consigue localizarse individualmente". Esto agrego un nuevo nivel de complejidad para la organizacion politica de los sectores populares ya que "todo esto provoca una pulverizacion hiperlocalista de los intereses, enflaquece el conjunto de las movilizaciones y despolitiza las reivindicaciones, circunscribiendolas a la dimension administrativa y tecnico-financiera en la calidad de pequenos lobbies' (Machado da Silva 2002, 13).

En este escenario, en 2004 comenzaron las obras de urbanizacion en la favela Santa Marta, ubicada en la zona sur de Rio de Janeiro, donde habitan aproximadamente 6 mil personas. Como lo estipulaban los programas mencionados, las obras en Santa Marta fueron acordadas con una comision de representantes de la favela donde, segun lo expresado por uno de sus integrantes, se trazaron los lineamentos de la urbanizacion. En la primera parte de las obras acordadas se construyeron: la red de agua potable, los desagues pluviales de las casas y de las veredas, que tambien fueron construidas en esta fase al igual que las escaleras de hormigon, las barandas de seguridad, el plano inclinado (5) y las viviendas en la favela para aquellos que perdieron su hogar como consecuencia de las obras. Esta fase concluyo en mayo de 2008, meses antes de la implementacion de las UPP, y no culmino la totalidad de las obras previstas; entre las ausencias mas notables, se encuentra el plano inclinado del otro lateral de la favela. Mas alla de esto, el conjunto de obras es descrito por los habitantes de Santa Marta como una transformacion radicalmente positiva. Ademas de los beneficios evidentes, el plano inclinado posibilito la recoleccion de residuos en la favela, con todo lo que esto implica en terminos sanitarios, sumado a su uso para transportar materiales de construccion, electrodomesticos pesados y garrafas de gas. Una habitante de Santa Marta describe estas transformaciones:

--Yo bajaba embarazada, con mi primera hija fue tranquilo, pero la segunda fue dificil porque ella fue muy grande, estaba con una barriga gigante y tenia que bajar (desde la mitad del morro) con esa barriga y mi otra hija en brazos, cargaba con una dentro y otra afuera, fue muy dificil, mucho trabajo porque mi marido tenia que trabajar para sustentar la casa, en ese momento la cosa no daba para hacer otra cosa, bajaba para el prenatal, el control del pediatra, todo ... Me emociono solo de recordarlo. Todavia, los dias que llovia mucho, me colocaba una bolsa en los pies, para no llegar llena de barro, toda sucia; no da para ir al doctor con tierra en los pies. Era mas dificil bajar, con las obras mejoro mucho.

--?No habia medicos que llegaran hasta aca?

--No, no habia no, nosotros teniamos que llegar hasta a ellos, ni la sala (de atencion medica) de abajo estaba en 2004 (entrevista con una habitante de Santa Marta, agosto de 2013).

Sin pretender restar importancia a las obras realizadas, resulta evidente que estas no presentan la misma calidad que las efectuadas en otras partes de la ciudad. Sin ingresar en los detalles esteticos--por mencionar un ejemplo ninguna de estas obras tiene revestimientos ni terminaciones--ademas de la ausencia de saneamiento cloacal, los desagues pluviales tienen varias partes a cielo abierto que funcionan como valvulas de escape cuando se satura la capacidad de bajada de los canos o se obstruye de algun modo. Esto significa que cuando llueve mucho o se junta mucha basura, dos situaciones que son habituales, los canos se desbordan e inundan partes de la favela. Cabe destacar que en estos desagues circulan todos los efluentes no sanitarios de los hogares, generando ademas de males olores, focos infecciosos. En este sentido, estas obras reflejan el doble estandar que tiene el Estado a la hora de realizar intervenciones urbanas y negociarlas con sus respectivos habitantes. Esto refuerza la condicion de "ciudadanos de segunda" para los cuales se instrumentan las soluciones mas economicas y precarias en oposicion a las inversiones realizadas en otras partes de la ciudad. Sin embargo, en la memoria colectiva de los habitantes de Santa Marta aun prima el recuerdo de lo que era la favela antes de las obras y como estas contribuyeron a mejorar su vida.

En linea con Favela-Barrio, el programa Morar Carioca, lanzado por la Prefectura de Rio de Janeiro en 2009, prometia, una vez mas, construir ambitos de dialogo efectivos con los habitantes de las favelas para desarrollar proyectos de urbanizacion de forma articulada. Sin embargo, luego de varios meses de trabajo y concursos abiertos, la Prefectura decidio desmantelar los proyectos alegando problemas financieros. Una vez mas, los favelados que participaron de estas instancias se veian presos de la frustracion y desconfianza del accionar estatal, cuyos criterios de funcionamiento aparecen como opacos e ilegibles.

Con la desarticulacion de las instancias de negociacion del Morar Carioca, los habitantes de esta favela perdieron todo tipo de contacto formal con la Prefectura y el transcurso del proyecto de urbanizacion. En noviembre de 2011, a partir de un rumor que llego a uno de los referentes de los movimientos sociales de Santa Marta, sus habitantes se enteraron que serian retomadas las obras en la favela y que existia una licitacion abierta que implicaba realojar un conjunto de viviendas.

Cabe destacar que en 2009, como parte del proyecto de urbanizacion, la Prefectura instalo en Santa Marta un Puesto de Orientacion Urbanistica y Social (POUSO), el cual tenia como principales objetivos: mapear y regularizar las construcciones existentes en la favela, fiscalizar las obras de construccion de las casas y todas las acciones referidas a la concesion de la autorizacion oficial para habitarlas con miras a la futura regulacion de la tenencia de la vivienda y el suelo (Cunha y Mello 2011, 461). En este marco, en el ano 2010, el Instituto de Geotecnica del Municipio de Rio de Janeiro efectuo un mapa geotecnico--un estudio sobre las propiedades del suelo y de las rocas en funcion de las edificaciones realizadas--para definir potenciales areas de riesgo. Este trabajo concluyo que existian 18 mil viviendas en 117 favelas en zonas de "alto riesgo". (6) A partir de esta definicion, los habitantes de estas casas serian realojados, en principio, en viviendas del programa Minha Casa, Minha Vida o recibirian alquileres sociales (Aluguel Social), lo que supone en ambos casos trasladarse a zonas perifericas de la ciudad.

En Santa Marta fueron identificadas inicialmente 52 casas en lo que se conoce como el Pico do morro. Sin embargo, segun algunos habitantes de esta area, en la region delimitada hay 150 viviendas. Si bien estas viviendas estaban incluidas en el plan de urbanizacion original acordado con los representantes de la favela, fueron excluidas de las obras ejecutadas en la primera fase, por lo que hasta el presente tienen canos aereos para recibir agua, los caminos son de tierra rellenados con escombros, no poseen alumbrado publico, el saneamiento y los desagues son con pozos negros.

La organizacion en torno a la erradicacion del Pico del morro

Frente al supuesto reinicio de las obras, los referentes politicos locales y otros vecinos convocaron a una asamblea para organizarse frente a los realojos de viviendas del morro:

Tome la iniciativa de convocar esta reunion, porque desde el fin de la primera parte de la urbanizacion en el ano 2008, las obras estan paradas [...] desde nuestro grupo venimos reclamando al Estado la presentacion del nuevo proyecto, porque ellos cambiaron el proyecto original de urbanizacion [...] pero no tenemos la informacion sobre lo que ellos cambiaron [...]. Oficialmente nosotros no sabemos nada, yo conozco a personas que trabajan en el gobierno y me dijeron que la intencion es trasladar a las personas de la parte alta para un edificio de aquella region de la piedra, al lado de las UPP. Por eso es que estamos pidiendo la nueva presentacion del proyecto para poder discutir que es lo mejor, ellos van a comenzar las obras de nuevo, ya tienen un acuerdo con la empresa que hizo el muro. (7) Esa es la informacion que yo tengo (transcripcion de un fragmento de la presentacion inicial de la asamblea por parte de una referente de los movimientos sociales de la favela, noviembre de 2011).

En esta instancia participaron unas 35 personas aproximadamente, las cuales en su mayoria eran damnificados por las obras de urbanizacion de la primera fase o habitantes de la zona a ser hipoteticamente intervenida y que nadie tenia la menor idea en que consistia exactamente dicha intervencion. Por tal motivo, el citado referente llamo a la unidad de todos los habitantes, en la medida en que nadie conocia los cambios en el proyecto y lo que se iniciaba en el Pico no se sabia donde terminaria:

Este no es un problema del Pico, es un problema de todo Santa Marta, si nosotros no hacemos una fuerza ahora, ellos van a continuar y nadie sabe lo que esta en ese proyecto. Entonces todo el mundo tiene que participar, porque hay mucha gente del Pico que esta dudando, "si ellos dan una casa esta bien, yo salgo". Ese "esta bien" es muy complicado, nosotros no podemos aceptar la primera propuesta, hay que tener alguna resistencia para sacar una cosa mejor [...] ?Cual es el tamano del apartamento que ellos van a entregar? Esos de aca abajo son mayores que los ultimos que hicieron que son muy pequenos, o aquellas casas de dos pisos, ?cual es el criterio? (Transcripcion de un fragmento de la presentacion inicial de la asamblea por parte de una referente de los movimientos sociales de la favela, noviembre de 2011).

El presidente de la asociacion de moradores tambien participo de este encuentro y senalo que, luego de enterarse del reinicio de las obras, llamo al entonces responsable de la Direccion de Obras Publicas y actual gobernador del estado de Rio de Janeiro, Luiz Fernando Pezao, para reclamarle por la falta de dialogo. Segun su relato, este le comunico que construirian cuatro edificios en la favela para los futuros desplazados, informacion que incremento aun mas la incertidumbre y las dudas acerca de la magnitud de las obras.

Sin embargo, el consenso entre gran parte de los participantes de esta reunion era no confiar en el gobierno y organizarse en torno a los puntos centrales que debian ser discutidos con los representantes estatales cuando llegara el momento.

Hay mucha gente que creyo en el gobierno, salio de la casa y se jodio, ahora no cobran ni el alquiler social, son ellos mismos que estan pagando el alquiler (fragmento de la exposicion de un morador del Pico de Santa Marta, noviembre de 2011).

Otro de los participantes trajo a colacion el rol del POUSO, en la medida en que se necesita la autorizacion de esta institucion para hacer reformas edilicias y, en los hechos, esto se transformo en una prohibicion de las construcciones y del mantenimiento necesario en las viviendas, incluso de aquellas cercanas a la floresta atlantica y el desgaste de los materiales que esto supone.

Lo que las personas del Pico queremos es tener derecho a quedarnos en el Pico, tener derecho a hacer las mejoras sin el control del POUSO, que dijeron que estaban para ayudarnos, arquitectos e ingenieros, pero al final ellos solo estan para controlarnos. Nosotros queremos calles, abastecimiento de agua, iluminacion, la Light (8) saco las viejas (lamparas) y no coloco nuevas, estamos en la oscuridad, pagamos la tasa de alumbrado publico [...] Ellos tienen que presentar el proyecto con claridad y conversar con nosotros y considerar nuestra opinion (referente de los vecinos organizados en torno a la erradicacion del Pico del morro, noviembre de 2011).

En estas experiencias e intercambios se alimenta tanto la desconfianza hacia el accionar estatal como se refuerzan las conceptualizaciones sobre su caracter autoritario. En paralelo, y frente al inicio de actividades publicas para dar a conocer su situacion a los demas habitantes de la favela, la indignacion inicial se comenzo a transformar en una demanda colectiva que se proponia elaborar un conjunto de puntos para, eventualmente, negociar con el gobierno. La primera de estas actividades fue en diciembre de 2011, en la cancha de futbol situada entre la UPP y el Pico, con una concurrencia aproximada de 30 adultos y una gran cantidad de ninos. Notese que la cantidad de participantes ni siquiera alcanza a la totalidad de los posibles damnificados, sumado a que varios de los presentes no son habitantes de Santa Marta. En esa oportunidad tomaron la palabra uno de los damnificados por el desalojo del Pico y un referente de los movimientos sociales. Ademas de repasar las condiciones de vida en esta parte de la favela y el notorio empeoramiento desde la instalacion del POUSO a raiz de la prohibicion de efectuar mejoras en estas viviendas, ambos revindicaron la organizacion politica de los habitantes y convocaron a la union de Santa Marta para luchar contra las remociones de las viviendas. La falta de atencion de los concurrentes a este evento resultaba llamativa: las personas continuaron tomando cerveza y conversando mientras que unos pocos escuchaban los breves discursos, exponiendo de algun modo las expectativas depositadas en estas acciones y en la politica como mecanismo de transformacion social. En los dias siguientes a este hecho, se pintaron carteles, colocados en las viviendas y en los muros de piedra del Pico, con leyendas contrarias al desalojo y sintetizadas en la frase: "Favela modeh, de que? Expulsao branca". (9) Esta consigna refleja la definicion de las autoridades estatales sobre Santa Marta como la "favela modelo" de las politicas publicas y el incremento en los costos de vida en estos territorios que simboliza un realojo encubierto.

Este fue el puntapie inicial de un conjunto de actividades de similares caracteristicas que buscaron encolumnar a la poblacion de Santa Marta detras de esta problematica y, en un sentido mas amplio, los movimientos sociales procuraron fortalecer a los favelados como un actor politico, capaz de posicionarse en el espacio publico y desarrollar un dialogo abierto y democratico con las instituciones estatales. En palabras de uno de estos referentes:

Luchar por derechos es una cosa que deberia ser comun, pero aqui en Brasil no lo es. ?Que es derecho? ?Quien debe luchar por derechos? Aqui las personas no son estimuladas para eso [...] Hay que ser pacificos, ?Que es ser pacifico? Es pedir, por favor, ?me das una casa para vivir? Esperar que alguien lo resuelva por uno ... nosotros no somos estimulados a ser protagonistas, nosotros siempre somos estimulados a esperar que alguien haga las cosas por nosotros (entrevista a referente de los movimientos sociales de Santa Marta, noviembre de 2014).

Esta mirada difiere de las posturas politicas que se presentan como "pragmaticas" en la favela, mas centradas en la resolucion de las problematicas cotidianas y articuladas, en buena medida, a partir de una red de contactos interpersonales, como lo describe un dirigente de la asociacion de moradores:

Nosotros estamos para aproximarnos al gobierno [...] El gobernador es nuestro amigo, el prefecto es nuestro amigo [...] cerca de ellos tenemos mas chance de traer recursos, obras e infraestructura para nuestras comunidades (entrevista con dirigente de la Asociacion de Moradores de Santa Marta, octubre de 2014).

No obstante, estas posturas no condicen necesariamente con la polarizacion conceptual resaltada en parte de la literatura sobre la politica en las favelas. Estas definiciones son dinamicas y, en los hechos, nada impide que no se puedan articular entre si en la busqueda de un objetivo determinado. No obstante, estas concepciones sientan las bases de las logicas organizativas de la politica en estos territorios, en esta linea, los habitantes del Pico, en cuanto colectivo en formacion, nacen bajo las influencias de estas organizaciones y, de un modo u otro, oscilan entre estas influencias politicas, como se expondra a continuacion.

Varios meses despues, en julio de 2012, las autoridades estatales, por medio del POUSO, informaron formalmente a los habitantes del Pico su intencion de desalojar esa zona por las recomendaciones del informe geotecnico y la intencion de realojar a las familias afectadas en un edificio a ser construido sobre el lado opuesto al plano inclinado y en la mitad del morro. No obstante, muchos de los habitantes de esta area de Santa Marta son la tercera generacion de sus familias que viven en este lugar; es decir, en algunos casos hace mas de 50 anos que viven en esta region de la favela. Ellos sostienen que, desde las lluvias de 1988 que afectaron a toda la favela y a la ciudad entera, no han tenido mas problemas que aquellos relacionados con estar localizados en el area mas silvestre de la favela. En contrapartida, esta ubicacion mas distante les posibilito acceder a mayores parcelas de suelo, lo que no solo constituye un capital en si mismo, sino que posibilita una de las estrategias centrales de reproduccion material de las familias de los sectores populares denominadas puxadinhas. Estas consisten en transformaciones de las viviendas que permitan, por ejemplo, afrontar cambios en la conformacion familiar o espacios que se pueden tornar en una fuente de ingresos por medio de su arrendamiento, entre otras multiples posibilidades. Los usos de la vivienda y este tipo de estrategias son parte de los aspectos que las autoridades estatales suelen pasar por alto en sus intervenciones, mas aun cuando no se generan instancias de dialogo. En este sentido, parece necesario problematizar los principios normativos que subyacen a las politicas urbanas y de vivienda, a los efectos de democratizar y reconocer la pluralidad de formas de habitar y construir la ciudad.

En esta misma linea, otro de los argumentos centrales de aquellos que no quieren dejar esta parte de la favela se relaciona con vivir en la zona sur de Rio de Janeiro, donde se concentran los barrios de mayor poder adquisitivo. Esto se vincula, como lo exponen los habitantes de Santa Marta, con el acceso a servicios publicos de mejor calidad, no en vano las favelas de esta area poseen mejores indicadores socioeconomicos que las ubicadas en las restantes regiones. Asimismo, las consecuencias en esta region de las problematicas asociadas con las favelas le otorgan una mayor visibilidad publica a las mismas, tornandolas en objeto de buena parte de las iniciativas estatales. Vinculado con su ubicacion y con las politicas publicas, principalmente con las UPP, se encuentra, por ejemplo, el desarrollo de un mercado de turismo en las favelas de esta region. Esto genera un conjunto de discusiones que no solo se refieren a los impactos economicos de esta actividad en estos territorios, tambien se remiten a la presentacion publica de estos espacios, a la construccion de su memoria historica, la difusion de las actividades, demandas, denuncias, reflexiones de las personas y colectivos que habitan estos espacios, entre otras dimensiones (Freire-Medeiros y Menezes 2016; Freire-Medeiros et al. 2016).

El conjunto de estas diversas inequidades concatenadas entre si y expresadas territorialmente son definidas por Misse (1999; 2008) como acumulacion social de la violencia. Esto remite, por un lado, a la agregacion de ciertas desventajas sociales en un segmento de la poblacion que habita un lugar determinado y, por otro lado, al uso de recursos compartidos tanto por agentes criminales como por las fuerzas publicas responsables de su represion. Esta acumulacion territorial de inequidades, segun un habitante del Pico de Santa Marta, posee una menor intensidad en las favelas de la zona sur, producto, justamente, de la institucionalidad que opera en este sector de la ciudad:

--Las favelas en la zona norte son muy diferentes a las de la zona sur.

--?Por que?

--Porque alla, la cosa es diferente, alla se tiene un monton de cosas que aqui no hay, como esas personas que agarraron el lunes (se refiere al procesamiento de decenas de efectivos de la Policia militar que conformaban una asociacion ilicita que dirigia el transporte publico clandestino, entre otros ilicitos), hay personas armadas de otra forma, hay otro sistema, y las personas son formadas en ese sistema. Esa cuestion hace una diferencia muy grande con las favelas de la zona sur.

--?Todo eso no sucede en las favelas de la zona sur?

--No de ese jeito. (10) (Nota de campo, dialogo con un morador de Santa Marta, mayo de 2014).

En este sentido, a partir de las experiencias cotidianas de los habitantes de estos territorios, los damnificados por la erradicacion del Pico comenzaron a elaborar sus demandas en relacion con un conjunto de dimensiones vinculadas al derecho a la ciudad. En este caso concreto esto significa: reivindicar la pluralidad de usos del espacio y de la vivienda, luchar por la participacion en la produccion del territorio urbano y reclamar por el usufructo de los bienes y servicios publicos. Estos objetivos, sostiene Harvey (2008), requieren transformaciones colectivas y la articulacion de extensos consensos politicos que posibiliten remodelar tanto los procesos de urbanizacion como la libertad de rehacerse a si mismo. No obstante, en el contexto que se constituia este movimiento, surgian diferentes organizaciones en las diversas favelas afectadas por estos informes tecnicos y por las multiples obras relacionadas a la Copa Mundial de Futbol (2014) y los Juegos Olimpicos (2016). (11) Si bien varios de estos militantes entendian que debian integrarse en un frente politico mas extenso, otros consideraban que esta agregacion operaba en contra de la consecucion de sus intereses, los cuales se definian como mas especificos que los problemas de las "favelas". En otras palabras, estos militantes entendian que mejoraban sus posibilidades en tanto se distanciaran de los grandes conflictos urbanos asociados con las favelas y las conceptualizaciones estigmatizantes que recaen sobre sus organizaciones, demandas y denuncias. La limpieza simbolica tambien instiga la hiperfragmentacion de las organizaciones, que un contexto politico donde se entiende que cuanto mas especificos y concretos sean los reclamos, se tienen mejores posibilidades.

Luego de la comunicacion oficial en el ano 2012 y la negativa de buena parte de los habitantes de esta region a aceptar la propuesta, se intensificaron los controles referentes a la "autorizacion-prohibicion" de realizar mejoras en las viviendas. Esto llego a un punto maximo de tension cuando un propietario, sin autorizacion del POUSO, cambio parte de su casa de madera por ladrillos debido al estado de los materiales y el riesgo de derrumbe. Una vez constatada la reforma, los funcionarios de la Prefectura y el gobierno del Estado, escoltados por los agentes de la UPP, derrumbaron la casa entera; (12) una muestra de poder que claramente buscaba aleccionar violentamente a todos los habitantes de la favela.

Esta situacion redirigio las fuerzas de esta incipiente organizacion hacia la busqueda por flexibilizar los criterios del POUSO en la medida en que varias casas de esta region poseen pilares y paredes de madera que, sin el mantenimiento adecuado, corren riesgo de derrumbe. No obstante, el riesgo senalado por el informe geotecnico se presento como una barrera incuestionable para las agencias estatales, que se escudan en la supuesta objetividad tecnica, como destaca Magalhaes (2017), para desarrollar sus politicas de control sobre esta poblacion. El argumento tecnico tambien fue asumido por la asociacion de moradores, que poco a poco se fue distanciando de este conflicto. En este escenario, los propietarios de estas viviendas, en vez de reformas estructurales que suponian una confrontacion directa con las autoridades, comenzaron a efectuar pequenas reparaciones para mantenerlas en pie y convivir con la falta de infraestructura basica y el riesgo de derrumbe.

Hacia 2014, en las visperas electorales, el por entonces candidato al gobierno del Estado de Rio de Janeiro, Pezao, visito Santa Marta y prometio continuar con las obras de urbanizacion previstas en la favela. Los habitantes del Pico del morro lograron tener un encuentro con el donde les comunico su apoyo al proyecto de urbanizacion disenado por los tecnicos estatales, que no incluia el Pico, pero se comprometio a no expulsarlos por la fuerza, lo que fue celebrado como una victoria por este colectivo.

Por ultimo, cabe destacar que la suerte de aquellos que aceptaron la propuesta de realojo efectuado por gobierno del Estado no fue mejor. A estos se les ofrecieron tres opciones para abandonar el lugar: a) un alquiler social por un tiempo extendido; b) un apartamento en el edificio a ser construido en Santa Marta; c) la compra asistida, donde se le ofrece un dinero al damnificado para la compra de un inmueble o terreno que debe ser elegido de comun acuerdo entre las partes. Sin embargo, la experiencia de estos vecinos del Pico tambien se vio fuertemente marcada por la arbitrariedad de las diversas agencias e instituciones que intervienen en la implementacion de estas iniciativas. Una de estas personas que acepto la propuesta de realojo narraba de este modo su experiencia:

Quiero salir de aqui, mira mi casa, le digo casa para no decir lo que verdaderamente es. Ellos no dejan hacer ninguna obra y yo no quiero tirar mi dinero por eso acepte la propuesta de ellos. Despues de un tiempo encontre un terreno con una casa pequena en la region de las sierras, el dinero de la compra asistida no alcanza para comprar nada en la ciudad y yo tambien quiero salir para trabajar la tierra de nuevo. Soy viejo, vivo solo, mis hijos son grandes, en fin, acepte la propuesta de ellos. Yo le dije eso para una persona de la Prefectura, ahi el me derivo para una secretaria social, ellos me dijeron que ahi solo era lo del alquiler social, pero yo no quiero eso porque todo el mundo sabe que es papo furado, (13) bien, ya no recuerdo exactamente, pero me derivaron al gobierno del Estado ... En fin, durante dos meses recorri todas las secretarias de la Prefectura y el gobierno, a decir verdad en todas partes me trataron muy bien pero no consegui resolver nada. La persona vendio el terreno, y abandone (la busqueda) (nota de campo, dialogo con un morador del Pico del morro, mayo 2014).

En este sentido, independientemente de la posicion en relacion al realojo, las acciones estatales no se muestran permeables a las demandas y necesidades de los habitantes de estos territorios, fortaleciendo el caracter autoritario del funcionamiento institucional y de las politicas publicas desarrolladas en estos espacios.

Consideraciones finales

Las politicas publicas desarrolladas por los sucesivos gobiernos del PT transformaron la vida en las favelas cariocas, particularmente, mediante el incremento del poder de compra del salario minimo, las politicas sociales, de seguridad publica y las obras de urbanizacion. Sin embargo, los avances en terminos de democratizacion de la politica han sido muy pocos. La tradicion elitista de sus instituciones se mantiene como una constante historica, raramente perturbada por las diversas coyunturas politicas. Hasta el presente, gran parte de las luchas de los movimientos de la favela continuan siendo destinadas a abrir espacios de participacion, luchas que consumen buena parte de las energias de estas organizaciones. Mas aun, cuando luego de generar estos ambitos, sus reivindicaciones son ignoradas o los acuerdos construidos son desconocidos por las autoridades, lo que abre nuevos frentes de disputas que dificultan, aun mas, las articulaciones internas.

El Estado, por medio de la produccion normativa y de las politicas publicas, (re) produce nociones y categorias que finalmente se constituyen en las fronteras de lo legitimo, definiendo las acciones que se encuentran por fuera de su racionalidad como practicas ilegitimas que, de un modo u otro, amenazan al funcionamiento institucional del orden social que se procura regular. En este sentido, por un lado, la favela encarna paradigmaticamente esta amenaza, siendo justamente esta condicion la que define en terminos predominantes estos territorios. Por otro lado, para los habitantes de estas zonas, la favela es un enclave identitario a partir del cual se traba un vinculo con el ambito politico y un tipo de relacion con el Estado y sus diversas agencias. Es a partir de esta identidad que buena parte de esta poblacion ha encontrado la forma de organizar historicamente sus luchas sociales y politicas. De este modo, la favela representa al mismo tiempo un estigma del cual distanciarse y una plataforma comun para la accion colectiva. En el desarrollo de estas tensiones y ambivalencias, se encuentra el futuro de estos espacios y de la democracia brasilena.

DOI: http://dx.doi.org/10.17141/iconos.61.2018.2786

Fecha de recepcion: : 24 de abril de 2017

Fecha de aceptacion: 5 de febrero de 2018

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Maximiliano Duarte Acquistapace. Doctor en Estudios Sociales y Politicos, Universidad del Estado de Rio de Janeiro (UERJ), Brasil. Investigador posdoctoral CONICET/UNGS, Argentina.

[sobre] duarte.maximiliano @gmail.com

(1) Se refiere a la destitucion de la presidenta Dilma Roussef, a las causas por corrupcion que recaen sobre sobre el actual presidente Michel Temer, sobre gran parte de sus ministros y mas de la mitad de los integrantes del Poder Legislativo, sumado a las reiteradas denuncias sobre la falta de ecuanimidad del Poder Judicial en el tratamiento de estas y otras situaciones.

(2) En la territorializacion de la organizacion de las luchas por el derecho a la vivienda, surgen en el ano 1952 las asociaciones de moradores (Lima 1989).

(3) Se refiere a los Juegos Panamericanos en 2007, la Copa Confederaciones en 2013, la Copa del Mundo en 2014 y los Juegos Olimpicos en 2016.

(4) Estimacion efectuada por el Observatorio de las Metropolis. Acceso el 10 de enero de 2018. http://www.observatoriodasmetropoles.net/index.php?option=com_content&view=artic le&id=1706%3Aentrevista-com unidades-cariocas-sofrem-com-o-processo-de- espoliacao-urbana&catid=43%3Anoticias&Itemid=114&lang=pt#

(5) Se refiere a un elevador lateral gratuito, que consta de cinco estaciones y que permite alcanzar la cima del morro en aproximadamente 15 minutos.

(6) Acceso el 2 de noviembre de 2017. http://www.rio.rj.gov.br/web/smo/exibeconteudo?id=4256394

(7) Se refiere al muro construido en el lugar del segundo plano inclinado, que bordea y limita la favela a lo largo del morro.

(8) Nombre de la empresa privada que presta el servicio electrico en Rio de Janeiro.

(9) "Favela modelo, ?de que? Expulsion blanca".

(10) Termino de uso popular que se refiere a una forma de hacer o proceder.

(11) Un analisis de los realojos y de las organizaciones que surgieron durante este periodo. Ver Magalhaes 2017.

(12) Acceso el 23 de abril de 2017. https://www.youtube.com/watch?v=5YimWfT9rAQ

(13) Expresion popular que refiere a falsedad o engano.
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Author:Duarte Acquistapace, Maximiliano
Publication:Iconos
Date:May 1, 2018
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