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Power. Oppression, Subservience, and Resistance.

Raymond Angelo Belliotti, Power. Oppression, Subservience, and Resistance, SUNY Press, New York, 2016. 274 paginas. ISBN13: 978-1-4384-5956-1.

Tradicionalmente, la historia de la filosofia ha sido presentada por las grandes corrientes historiograficas como la historia de la pregunta por el saber. Desde el ya lejano poema de Parmenides de Elea (ca. s. VI a. e. c. - s. V a. e. c.) hasta las ultimas obras de Jurgen Habermas, la entera historia del pensamiento filosofico ha sido concebida como el intento de responder al enigma de como los seres humanos son capaces de conocerse a si mismos y el mundo en el que viven.

En el desarrollo de esa pregunta ya ha estado implicita, sin embargo, una antropologia muy determinada, forjada ya desde el principio de la propia actividad filosofica y que ha continuado casi de forma sorprendentemente homogenea durante siglos y siglos. La supervivencia del pensamiento occidental ha estado determinada de este modo por una forma muy concreta de entender que es ese tipo de ser vivo que es el ser humano y como funciona.

Esta antropologia ha afirmado, de forma mas o menos implicita, la caracterizacion del ser humano como un ser vivo cuya principal funcion es la del conocer, es decir, cuyo aspecto mas importante en su comportamiento es que conoce, ya sea a su propia naturaleza asi como todo lo que esta a su alrededor. De este modo, se construyo una especie de equiparacion historica entre conocimiento, antropologia y filosofia que llego a solidificarse de tal forma que consiguio mostrarse como una afirmacion metafisica.

Sin embargo, ya desde el mismo comienzo de las preguntas filosoficas, el pensamiento humano y su capacidad de interrogacion se ocupo de muchos otros temas que eran, a veces, mucho mas importantes para la vida humana desde un punto de vista estrictamente practico.

Una de estas cuestiones fue la del poder. Si la pregunta por el conocimiento se interrogaba desde un esquema que podria reducirse al de sujeto-objeto, tal y como determinaria de la forma mas desarrollada el idealismo aleman del siglo diecinueve, la cuestion del poder surgio desde otra perspectiva. En esta esfera de conocimiento, lo importante ya no es aquello que esta mas alla del sujeto y que este necesita conocer debido a una cierta inclinacion natural. Aqui, mas bien, la pregunta surge de la necesidad por poner el pensamiento al servicio de la posibilidad de producir una vida social armoniosa, buena, es decir, aquello que los antiguos llamaron una vida virtuosa.

Por eso, la cuestion del poder parte de aquel esquema que entiende que el sujeto es siempre un individuo que esta siempre en algun tipo de relacion con otras entidades, ya sean estas otros individuos o instituciones, ideas, etc.

De este modo, la entera historia de la filosofia podria entenderse desde esta perspectiva diferente, en la cual el conjunto de los temas a los que se reduce su historia pueden ser orientados hacia la pregunta practica por el conjunto de fuerzas en las que esta inserta toda entidad que forma parte del mundo, ya sean individuos, animales, ideas, instituciones, etc.

Precisamente, construir una historia del pensamiento que de cuenta de esta perspectiva y que haga abrir una nueva dimension propia desde una posicion mucho mas practica, historica y materialista es lo que hace Power de Raymond Belliotti.

Como no puede ser de otra forma, toda investigacion sobre un concepto determinado tiene que empezar por su propia definicion. Este queda caracterizado como "la capacidad de producir o contribuir a resultados" (p. 11) (1). Pero la definicion no se queda ahi. Uno de los aspectos mas valiosos de esta forma de entender el problema del poder es la distincion que se situa ya desde el principio entre "poder-sobre" (power over) y "poder-para" (power to).

Ya sea en relacion a la cuestion de la resistencia del poder, entendiendo que no todo ejercicio del poder implica una resistencia (pp. 13-14), o en relacion al marxismo como una teoria social en la que la cuestion del poder tiene una especial importancia (pp. 16-17), o en la conexion entre interes y poder (pp. 18-21), queda muy bien definido desde el primer momento como una relacion.

Mas en concreto, este modo relacional del poder queda delimitado por los tres usos en los que se puede entender el "poder-sobre": la opresion, entendiendo por esta el concepto intuitivo del poder en el que hay una relacion de asimetria y de resistencia del ejercicio del poder (pp. 29-30); el paternalismo como aquel modo de poder en el que se entiende que hay una jerarquia social en la cual hay una esfera de la poblacion que no es capaz de saber exactamente lo que mejor les conviene en cada momento (pp. 30-32); y el empoderamiento, es decir, ese proceso por el cual una capa social, mantenida hasta ese momento en una minoria de edad forzada, es capaz de conseguir las herramientas necesarias para poder gobernarse a si misma (pp. 32-33).

Desde el punto de vista analitico, esta primera parte de la definicion es realmente importante por dos motivos. Por un parte, porque establece el conjunto de relaciones que se desprenden del mismo concepto del poder, es decir, desarrolla todas las posibilidades hacia las que apunta ese concepto. Ademas, sirve para poder establecer la historia de ese concepto en la propia historia de la filosofia. Sin ella, dicho relato tendria una apariencia excesivamente casual. De este modo, la historia que viene a continuacion parece estar trazada por la forma en la que queda definido el concepto desde el principio.

El unico problema con este momento analitico es, precisamente, la deficiencia que tiene todo momento previo del pensamiento, es decir, su aspecto demasiado formalista. Es una constante en la historia del pensamiento, por lo menos dentro de la tradicion canonica del pensamiento occidental, entender que es no solo posible sino necesario situarse en un momento previo a toda experiencia empirica e historica en la que se despliegan los conceptos. Este momento formalista explicitaria la estructura inamovible en la que se insertan todos los fenomenos historicos; dicho de otro modo, el momento formalista es aquel en el que se limpia el concepto de los residuos de la historia para dejarlo en sus huesos.

Sin embargo, y como bien han venido demostrando otras formas de entender el pensamiento filosofico, especialmente el de Karl Marx (1818-1883), no existe una estructura semejante salvo cometiendo la pequena trampa de despojarla de materialidad. La unica forma de establecer una definicion definitiva de un concepto es alejandola de aquello que, precisamente, le da su valor y su significado. Por esta misma razon, el momento analitico-formalista previo en el que se pretende llegar a las definiciones puras no es mas que una gran trampa para un pensamiento en el que la historicidad, la materialidad, incluso la contextualidad lo son todo.

Justo esta vision mas o menos metafisica de entender el modo en el que separar la historia efectiva de los conceptos de su definicion pura determina no solo la historia del concepto que se presenta a continuacion sino, lo que es mas importante, la seleccion de sus momentos clave.

No es casualidad que se trace una linea de continuidad entre Trasimaco (ca. 459 a. e. c. - ca. 400 a. e. c.) (pp. 37-47); Niccolo Machiavelli (1469-1527) (pp. 49-69); Friedrich Nietzsche (1844-1900) (pp. 71-93); el estoicismo (pp. 97-116); Georg W. F. Hegel (1770-1831) (pp. 117-129); Karl Marx (1818-1883) y Antonio Gramsci (1891-1937) (pp. 131-149); Michel Foucault (1926-1984) (pp. 154-174); y Jurgen Habermas (pp. 175-195). Esta seleccion de autores, que cada uno de ellos se corresponde a un capitulo del libro, es consecuencia necesaria de la forma de entender la presentacion de la historia de los conceptos desde el punto de vista ya mencionado, es decir, desde la necesidad de presentar sus desarrollos de forma pura y ahistorica.

Dejando a un lado la exposicion impecable de cada autor, los cuales son presentados con un gran rigor y complejizando las posiciones de cada uno, ademas de sus problemas internos, lo que es mas interesante no es la exposicion en si de cada uno de ellos. Precisamente, lo mas sugerente es la propia exposicion en forma de autores.

Desde el estandar academico canonico la exposicion es absolutamente irreprochable. Tal vez, solo se podrian echar en falta dos ausencias: a Carl Schmitt (1889-1985), uno de los teoricos de la cuestion del poder mas importantes del siglo veinte, especialmente en relacion a la cuestion de la estructura amigo-enemigo aplicada al campo de la politica. Y, por otro lado, a Thomas Hobbes (1588-1679), que podria considerarse no solo el padre de la antropologia (negativa) moderna sino tambien el fundador de los sistemas politicos modernos.

Pero, ?no existe una relacion directa entre el momento inaugural analitico y formalista de presentar el concepto de poder y su desarrollo en forma de autores, los cuales, por otro lado, no dejan de pertenecer a esa misma historia del pensamiento occidental en la cual lo formal tiene un componente tan marcado?

?Que pasaria si, en vez de partir de dicha necesidad de explicitar el posible significado del concepto de poder mas alla de la propia materializacion historica, se hubiera partido de un concepto como el de Marx, en el cual no existe una proposicion teorica fuera de su marco practico? ?Que hubiera pasado si la historia del concepto de poder se hubiera entendido como la historia del uso que, en cada momento historico, se ha dado a dicho concepto?

Probablemente, la historia que se hubiera desprendido de ahi hubiera sido diferente. En primer lugar, ?por que reducirla a la historia de un hilo que va de autor en autor, como si toda la historia del pensamiento fuera exclusivamente una respuesta de un pensador determinado a los escritos de otro pensador anterior? Esta forma de presentar la historia del pensamiento parece entender que la reflexion filosofica es, simplemente, una cuestion de especialistas.

Una forma alternativa de presentar el concepto de poder y sus desarrollos historicos podria tomar muchos marcos diferentes, adoptando como referencia, por ejemplo, aquellos momentos historicos en los que se produce un cambio de paradigma: los acontecimientos que llevaron de la Edad Media al Renacimiento, el paso de las sociedades agrarias al nacimiento de la Revolucion Industrial y del capitalismo, etc.

En definitiva, la historia que se presenta aqui de la cuestion del poder es impecable desde el punto de vista canonico del formalismo como momento previo a todo pensamiento situado, materialista e historico. Sin embargo, el problema que se presenta es si, todavia, dicha forma de afrontar los problemas teoricos y practicos sigue ofreciendo buenas respuestas o si, por el contrario, no lleva mas que a nuevos y fascinantes callejones sin salida.

Cristopher Morales

Investigador independiente

cmoralbon@gmail.com

(1) "[P]ower is the capability to produce or contribute to the production of outcomes". Enfasis en el original.

http://dx.doi.org/10.5209/FOIN.61514
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Author:Morales, Cristopher
Publication:Foro Interno
Article Type:Resena de libro
Date:Jan 1, 2018
Words:1951
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