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Postulados epistemologicos para el desarrollo de un metodo de analisis socio-politico del discurso desde la perspectiva de Laclau.

EPISTEMOLOGICAL ASSUMPTIONS TO THE DEVELOPMENT OF A METHOD OF SOCIO-POLITICAL DISCOURSE ANALYSIS FROM THE PERSPECTIVE OF LACLAU

1. Introduccion

La teoria politica y social del pensador argentino Ernesto Laclau (en parte, con Mouffe) representa, actualmente, una de las perspectivas mas relevantes para el analisis discursivo de las identidades politicas y la construccion de hegemonias. Sus contribuciones han sido empleadas, en ese sentido, para examinar una multiplicidad de fenomenos sociopoliticos de nuestra region y de otras partes del planeta. Sin embargo, la llamada teoria de la hegemonia o teoria del discurso, carece de referencias para operativizar sus valiosas herramientas en estudios concretos. En ese marco, la perspectiva de analisis politico del discurso (APD) presenta un serio deficit metodologico. A pesar de que algunos trabajos recientes han destacado las deficiencias de la teoria del discurso en este campo, incluyendo la incorporacion de herramientas para operacionalizar sus categorias centrales, no se ha profundizado, hasta el momento, en el analisis del plano estrictamente epistemologico, con el objeto de transformar al APD en un metodo valido de investigacion politica y social.

El presente trabajo elabora una respuesta a este aspecto problematico, incorporando algunos aportes originales que tienen por objeto convertir a la teoria del discurso en un metodo de investigacion riguroso y util para el analisis sociopolitico y critico en ciencias sociales. En ese sentido, como un paso inicial, no podemos dejar de preguntarnos acerca de sus postulados y presupuestos epistemicos. Ello incluye el analisis de la capacidad, las formas y los limites ontologicos para acceder al conocimiento valido, junto al abordaje de cuestiones metodologicas y aspectos normativos basicos, inherentes a toda teoria y al propio nombrar. Asumimos, en efecto, que no existe una distincion estricta y tajante entre los componentes descriptivos y prescriptivos y entre lo teorico, lo filosofico, lo metodologico y lo epistemologico.

Se ha destacado, en ese sentido, que la teoria de la hegemonia presenta un deficit normativo, con escasos aportes en el plano ontico. Sin embargo, en este trabajo nos interesa analizar este deficit desde un plano de reflexividad estrictamente epistemologica, por lo que relegaremos el aspecto mas filosofico de la teoria laclauniana. Existen, en ese contexto, una serie de preguntas-problema que, pese a su relevancia, hasta el momento no han sido examinadas detenidamente por la bibliografia especializada.

En primer lugar, ?constituye el analisis politico del discurso un "metodo" puramente descriptivo, o presenta una normatividad critica explicita? En ese marco, ?que lugar ocupa el analista del discurso en el proceso de investigacion social? En segundo termino, ?en que medida resulta posible delimitar, desde la propuesta teorica de Laclau, algun tipo de criterio metodologico y gnoseologico para analizar rigurosamente los discursos? En el caso de que existiese esta posibilidad, ?como debe proceder el analista para examinar rigurosamente su "objeto"? De un modo mas especifico, ?hasta que punto, y de que modo, el APD puede estudiar los aspectos vinculados a los valores, creencias y deseos de los agentes? En el mismo sentido, ?en que medida resulta legitimo pensar, desde la teoria de Laclau, en el analisis de sujetos en terminos racionales, intencionales, reflexivos y/o con intereses propios? Si fuera posible examinar estos planos, ?como podria el analista del discurso "acceder" a estos aspectos mas subjetivos del discurso y la construccion de hegemonias?

A continuacion, examinaremos estas cruciales cuestiones epistemologicas, de modo tal de contribuir a pensar las condiciones iniciales para la aplicacion de la teoria laclausiana. Para realizar esta compleja tarea, destacaremos una serie de postulados y presupuestos metodologico-epistemicos, que tienen por objeto servir como una base (posible) para la construccion de un marco valido, util y riguroso de analisis sociopolitico y critico, diferente del perspectivismo radical de la filosofia posmoderna o la pura literatura.

En la segunda parte, nos concentraremos en algunos aspectos gnoseologicos potencialmente problematicos, que se derivan de la aplicacion de los postulados propuestos.

Para desarrollar la siguiente propuesta, tomaremos como base los principales textos de Laclau, complementando el analisis con una serie de herramientas afines provenientes de la hermeneutica y la fenomenologia. Sostenemos que la incorporacion de estas herramientas al analisis politico del discurso, en particular desde los aportes de la hermeneutica critica de Ricoeur y la teoria social contemporanea de Giddens, resultan fundamentales para contribuir a resolver algunos de los deficits metodologicos y epistemicos que presenta la teoria de la hegemonia.

2. Hacia la construccion de un metodo de Analisis Sociopolitico del Discurso (ASPD)

2.1. Presupuestos onto-epistemologicos basicos

La teoria del discurso y de la hegemonia de Ernesto Laclau constituye una de las perspectivas mas relevantes para el analisis sociopolitico y critico. En terminos de tradiciones sedimentadas, podemos posicionarla dentro de una teoria post-estructuralista y post-marxista, una filosofia posfundacional y una epistemologia de construccionismo social. Sinteticamente, esta perspectiva asume una serie de presupuestos onto-epistemologicos, entre los que podemos mencionar los siguientes:

a) El rechazo a toda forma de determinismo, objetivismo, esencialismo y universalismo y el enfasis en la historicidad, la contingencia y la precariedad de la realidad social y del conocimiento.

b) La dimension constructiva, social, intersubjetiva y material que asume el discurso, en un sentido amplio.

c) La sobredeterminacion discursiva de lo social.

d) La existencia de relaciones desiguales de poder y multiples antagonismos constitutivos e inerradicables.

e) La concepcion de lo social entendido como una disputa discursiva y cultural por imponer determinada representacion hegemonica del orden comunitario.

2.2. ?Por que referirnos a un analisis sociopolitico del discurso?

Antes de interiorizarnos en el abordaje de los postulados del marco epistemico, lo primero que debemos hacer es definir por que nos referimos a un analisis sociopolitico del discurso (de ahora en mas, ASPD). Desde nuestra perspectiva, decimos que todo discurso es politico en un doble sentido:

a) En primer lugar, porque parte de la base que la realidad y las identidades colectivas no presentan un fundamento inmanente, siendo productos del "momento politico" que los instituye y de la "contingencia" y "precariedad" ontologica de lo social.

b) En segundo termino, porque lo social tiene impregnadas determinadas relaciones de poder y antagonismo, trasmutadas en formas de dominacion, ya sea que fueran conscientes o inconscientes, explicitas o implicitas. En ese marco, la ontologia laclociana destaca que todo discurso esta atravesado por una multiplicidad de antagonismos y luchas hegemonicas, y que el orden social es producto de una "decision" politica fundante, de caracter "indecidible".

Se ha destacado, en ese sentido, que la perspectiva de Laclau presenta una "ontologia politica de lo social", en el que lo politico, a partir del discurso, instituye a lo social. Ello implica una diferenciacion con el analisis del discurso politico de la semiotica social, que distingue entre discursos politicos y discursos "que no son politicos" (Veron) y con el analisis critico del discurso (ACD), que incorpora una vision explicitamente critica de los discursos analizados. Desde la teoria de Laclau, lo social es entendido como la presencia de una realidad parcialmente objetivada y "sedimentada", que aguarda el momento politico de "reactivacion".

En cuanto al prefijo socio-politico, se debe a que, desde la perspectiva de Laclau, lo politico no puede ser analizado con plena independencia del plano social. No es motivo del presente trabajo examinar la distincion analitica (no precisada en la teoria de Laclau) entre la politica, lo politico y lo social. Cabe destacar, no obstante, que en Laclau lo social (a diferencia de la "sociedad", que es "imposible") tiene una entidad existente, aunque siempre asume la forma de una realidad parcialmente "sedimentada", que potencialmente puede ser "reactivada" por efecto de la disputa hegemonica y la emergencia del "momento politico".

Complejizando la teoria de la hegemonia, creemos que la dimension intersubjetiva ("relacional" y "antagonica") de todo orden requiere tomar en cuenta el analisis de los actores sociopoliticos que disputan el sentido legitimo de lo social, tanto en terminos de su relativa individualizacion, como en terminos colectivos. Ademas, creemos que resulta necesario distinguir analiticamente entre el plano linguistico y el extra-linguistico del discurso, de modo tal de examinar la pluralidad de factores discursivo-extralinguisticos que condicionan lo social. En ese marco, los aportes de la teoria social, que amalgaman conceptos de la hermeneutica y la fenomenologia existencialista, resultan claves para fortalecer el plano metodologico del ASPD.

3. Postulados epistemicos de base para el desarrollo de un analisis sociopolitico del discurso (ASPD) como metodo de investigacion en ciencias sociales

Para pensar en el desarrollo del ASPD como un metodo valido de investigacion en ciencias sociales, debemos destacar los principales postulados epistemicos, que sirvan como base para el analisis aplicado. Por razones analiticas, distinguiremos a continuacion entre una serie de planos que se presentan interrelacionados en toda teoria y en todo analisis sociopolitico, concentrandonos en los aspectos epistemologicos, aunque sin relegar los aspectos ontologicos, teorico-metodologicos y normativos, subyacentes.

3.1. Postulados epistemologicos

Rigurosidad. Como lo han desarrollado los grandes clasicos de las ciencias sociales (Marx, Weber, Durkheim), toda investigacion social requiere un detenido abordaje que incorpore la mayor rigurosidad posible en los terminos que se emplean. Los antecedentes inmediatos del pensamiento postestructuralista, entre los que debemos destacar a la antropologia estructural de Levi Strauss, insistian tambien en la necesidad de construir una ciencia que fuera lo mas rigurosa y precisa posible. Tambien la fenomenologia existencial de Heidegger, otro de sus antecedentes teoricos, se preocupaba por una rigurosa y exhaustiva definicion de cada uno de los conceptos que empleaba. En cambio, desde las perspectivas post-estructuralistas, solo unos pocos analisis han destacado la importancia de estos aspectos centrales.

Desde nuestra propuesta, sostenemos que la rigurosidad implica partir desde una postura abierta e imaginativa, al estilo de la "imaginacion sociologica" de Wright Mills, pero sin dejar de lado la precision en los terminos utilizados y la adecuacion (al menos parcial) a las normas formales y estilisticas del campo cientifico. Ello no implica que las normas y los (relativos) consensos existentes no puedan ser modificados y reactivados, aunque se deben mantener ciertos consensos sedimentados en la "comunidad academica". En todo caso, una de las formas de adquirir rigurosidad se deriva del grado de reconocimiento y aceptacion social dentro del campo academico, lo que no implica reducir la validez a este en particular, ni negar las disputas de poder y la acumulacion de capitales al interior de cada campo.

En segundo termino, asumimos que se debe mantener una "vigilancia epistemologica", que permita practicar una duda permanente sobre lo interpretado, de modo tal de impedir una reificacion y naturalizacion de los conceptos como dados y evidentes. De este modo, se conserva una capacidad "reflexiva" y de auto-critica permanente acerca de los supuestos teoricos y epistemologicos y acerca de las interpretaciones realizadas, buscando disipar los pre-enjuiciamientos sedimentados historicamente y ampliar el horizonte de comprension propio.

El objetivo teorico-academico principal consiste en lograr una contribucion valida y atribuida como adecuada y legitima para una mayor y mejor descripcion, comprension y explicacion (parcial) del objeto analizado, y para la comprension y explicacion de la sociedad, en un sentido general. De modo tal que podemos decir que el ASPD se emparenta con la tradicion hermeneutica de la Europa continental, al compartir el rechazo a la posibilidad de alcanzar una explicacion causal, determinista, predictiva, puramente objetiva y puramente universal del conocimiento.

Debemos resaltar, en ese sentido, algunas analogias que pueden observarse entre el ASPD y la interpretacion hermeneutica, al basarse ambas en una logica comprensiva, intersubjetiva, parcial, historica y accesible mediante la palabra, de los textos. En todo caso, frente a la imposibilidad de realizar teorias universales, causalistas y predictivas, la investigacion en ciencias sociales puede apuntar al desarrollo de conceptualizaciones precisas, que permitan realizar generalizaciones de mediano alcance. En ese marco, los aportes de Levi-Strauss, profundizados desde una postura critica por Lacan y Foucault, resultan utiles, ya que el antropologo belga recomendaba buscar "regularidades" en el analisis para, a partir de alli, construir modelos que permitieran ordenar, de algun modo, la compleja realidad social.

En segundo termino, la rigurosidad implica tener en cuenta ciertos limites metodologicos y epistemologicos sedimentados, que presentan las teorias. Ello no supone la existencia de una determinacion a priori, que clausure el debate teorico-metodologico y la capacidad de transformacion cientifica. Debido a que la disputa de sentidos y el desacuerdo es inherente a lo social, y que ninguna teoria puede acceder al conocimiento puramente objetivo o universal de la realidad, se debe mantener la capacidad potencial de modificar o reformular las teorias, metodologias y presupuestos epistemologicos sedimentados, aunque conservando la mayor rigurosidad y fundamentacion teorica posible.

Honestidad intelectual. El ASPD debe "ajustarse a los hechos", en el sentido de no tergiversar deliberadamente los datos relevados para adecuarlos a la hipotesis o a la pregunta problema, no ocultar determinados datos que contradigan lo analizado, y no incorporar mentiras y elementos malintencionados, en un sentido alevoso. Como destaca Heller, todo analisis con pretensiones cientificas requiere que se escuchen y se incluyan todos los testimonios, actuando con el postulado de la imparcialidad, y sin decidir de antemano la preferencia de alguno sobre otro. Podemos agregar a ello, que no se eliminen los testimonios desagradables. En pocas palabras, se debe realizar un analisis que sea honesto intelectualmente.

Analisis complejo e interdisciplinario. El punto anterior se relaciona con la complejidad inherente que presenta el acceso al conocimiento y que, por lo tanto, debe presentar todo analisis discursivo. Partimos de la base que tanto la realidad social, como los sujetos que la integran, son ontologicamente complejos. Ello implica, tal como lo hace la propuesta de Laclau con su concepto de hegemonia y de significante vacio, dejar de lado las clasicas disyunciones binarias del pensamiento occidental, al estilo sujeto-objeto, agenteestructura, particular-universal, contingencia-necesidad. Frente a estas diadas, debemos pensar en un sujeto que puede ser fuente parcial de sentido, en una dialectica compleja entre agente-estructura, en la posibilidad de asumir una objetividad parcial y en la institucion de una universalidad parcial o relativa que es, al mismo tiempo, contingente y necesaria.

En segundo termino, pensar de un modo complejo implica trascender las reducciones y limitaciones de las esferas disciplinarias y analizar lo social de un modo inter y trans-disciplinario, articulando contextualmente elementos utiles y validos de diferentes disciplinas y sub-disciplinas, aunque manteniendo la rigurosidad metodologica. Ello implica pensar las interrelaciones existentes entre lo economico, lo politico, lo social, lo cultural, lo historico, lo institucional, lo etico, lo biologico y lo humano. Del mismo modo, implica entender las multiples interrelaciones y mediaciones dialecticas entre el individuo, la sociedad, las organizaciones, las instituciones, el Estado y el mercado. Sin embargo, al mismo tiempo, se debe respetar la relativa autonomia de cada campo disciplinario, de manera tal de evitar un posible hiper-politicismo que absorba la diferencialidad relativa de cada campo, asi como un posible hiperpragmatismo anarquico, que integre en un mismo esquema todas las teorias, metodos y tecnicas existentes. Retomando un concepto lacaniano, estos aspectos pueden ser entendidos desde diferentes planos y niveles que se articulan entre si como un nudo borromeo, sin perder su parcial autonomia e independencia.

Analisis contextualizado. La ciencia es una empresa contextualizada. En ese marco, un analisis del discurso que prescinda de los elementos con-textuales y los aspectos extra-linguisticos en general, como lo hace la concepcion dominante de la linguistica racionalista y los abordajes lexicologicos, se reduce a un analisis incompleto, ya que parte de la base que los discursos se inscriben en el vacio historico, fisico, politico, economico, social y cultural. En efecto, tal como ha sido destacado desde diferentes concepciones, existen determinadas condiciones de posibilidad que sobredeterminan el exito performativo de todo discurso y de todo proyecto politico, incorporando "restricciones" y condicionamientos a la accion y "habilitando", al mismo tiempo, a pensar en alternativas y nuevas posibilidades.

La presencia de estas restricciones extra-linguisticas obliga a analizar de forma detenida la pluralidad de condicionamientos sociohistoricos, politicos, economicos, institucionales, antropologicos, culturales e identitarios, incluyendo las restricciones economicas, los valores, las tradiciones, creencias y mitos, las vivencias, los imaginarios, los hechos fisicos, las normas y politicas publicas, que condicionan la realidad social. Implica, ademas, tener en cuenta las practicas sociales e institucionales activas de los agentes, que interactuan con los condicionamientos mas estructurales. Incorporar un pensamiento complejo al ASPD implica, por lo tanto, realizar una detenida contextualizacion del conocimiento y de los multiples agentes y factores que intervienen activamente y condicionan lo social. De este modo, la dimension contextual, en un sentido amplio, resulta constitutiva de todo analisis sociopolitico del discurso y de todo estudio de las formaciones hegemonicas.

Base empirica. Asi como promover una practica cientifica, desde una perspectiva posfundacional y hermeneutica, no implica asumir un cientificismo aseptico, incorporar una base empirica al analisis no equivale a caer en un empirismo o en un positivismo. Asumimos, en ese sentido, que todo analisis sociopolitico del discurso debe estructurar un corpus especifico de discursos que sirven como objeto.

En efecto, un analisis meramente teorico es un analisis puramente filosofico o especulativo, sin una base de sustentacion concreta en la que asentarse y alcanzar rigurosidad y validez. Ello no implica pensar en la posibilidad de un conocimiento ateorico, o en una contraposicion estricta entre lo teorico y lo empirico. Tampoco implica retornar a una especie de neo-positivismo, que crea posible realizar una ciencia estricta y objetiva de la politica y la sociedad, al estilo como lo penso el positivismo y lo readapto el conductismo y las teorias sistemicas y funcionalistas. En cambio, se asume la necesidad de incorporar algun tipo de base empirica para poder "descubrir" elementos novedosos, contribuir a complejizar el analisis sociopolitico y ganar en rigurosidad y capacidad de validacion.

En el caso de los analisis discursivos de la hegemonia, esa base empirica se vincula a la materialidad de los soportes que emplea, ya sea que provengan de fuentes audiovisuales y verbales, o de discursos textuales, incluyendo documentos, revistas, periodicos, etc. Tambien se podrian emplear tecnicas adicionales, como entrevistas, observacion participante, o incorporar otras fuentes textuales o audiovisuales, que puedan ser aprehendidas en determinados soportes materiales. Finalmente, queda abierta la posibilidad de plantear un metodo de triangulacion, incorporando algunos elementos cuantitativos al analisis politico del discurso. En ese sentido, se podrian emplear algunas bases estadisticas para respaldar y complejizar el analisis cualitativo, siempre y cuando no se reduzca la complejidad de lo social a un mero analisis lexicografico y descontextualizado. Una posibilidad, en ese sentido, podria ser elaborar bases de datos de analisis estadisticos textuales, tales como conteo de determinadas palabras y articulaciones de significantes (incluso, de una forma comparada).

Objetividad parcial. Desde un enfoque posfundacional, se rechaza tanto la posibilidad de una plena objetividad (fundacionalismo), como la aceptacion de un puro subjetivismo (anti-fundacionalismo). En ese marco, debemos distinguir, en primer lugar, entre la neutralidad valorativa y la objetividad. Existe un amplio consenso en la "comunidad cientifica", a partir de las criticas del nietzscheanismo, la hermeneutica, la fenomenologia, el psicoanalisis, la epistemologia post-empirista, la semiotica, el existencialismo, el pragmatismo, la etnologia, el pensamiento complejo, el feminismo, el posmodernismo y el postestructuralismo, que la neutralidad valorativa es imposible, en el marco de la existencia de una pluralidad de valores y condicionamientos eticos y morales, intereses economicos, deseos y creencias subjetivas, tanto conscientes como inconscientes (pasiones, amores, odios, prejuicios, tradiciones, costumbres, mitos, temores), lo que conlleva a sesgos, olvidos, inconsistencias, contradicciones, negaciones, etc.

Como ha sido destacado desde los aportes del "segundo" Wittgenstein y los post-empiristas, el significado de aquello que llamamos la realidad social se construye en el marco de determinado lenguaje que contribuye a otorgarle un sentido practico y legitimo. En ese contexto, como no existe un meta-lenguaje, su utilizacion no puede ser ajena a la normatividad intrinseca que posee. Asi, cuando uno expresa un enunciado, necesariamente evoca determinados valores, deseos y vivencias subjetivas, lo que impide alcanzar una neutralidad, al estilo como lo entiende el positivismo. El propio Laclau reconoce que "no hay una distincion estricta entre lo descriptivo y lo normativo", ya que "no existe tal separacion estricta entre el hecho y el valor" (Butler, Laclau y Zizek 2003:86).

En ese marco, basandose en la nocion de "juegos de lenguaje" de Wittgenstein, Laclau destaca que: "una actividad practica, orientada hacia el valor, se enfrenta con problemas, facilidades, resistencias, etc., que construye discursivamente como hechos, hechos que, no obstante, podrian haber emergido en su facticidad solo desde dentro de tal actividad. Una teoria de la hegemonia no es, en tal sentido, una descripcion neutral de lo que esta sucediendo en el mundo, sino una descripcion cuya condicion misma de posibilidad es un elemento normativo, que rige, desde el comienzo mismo, cualquier aprehension de hechos, en cuanto hechos que puedan existir" (Butler, Laclau y Zizek 2003:86, las cursivas son mias).

A diferencia de la critica al mito de la neutralidad valorativa, el delicado tema de la objetividad es motivo de un mayor debate dentro de las ciencias sociales. Desde una postura epistemologica de construccionismo social posfundacional, que busca trascender la clasica diada objetividad-subjetividad, la objetividad en el conocimiento solo es parcialmente posible. Asi, en el marco de una realidad que es construida historicamente y esta sobredeterminada por el orden simbolico, el acceso al conocimiento es ontologicamente contingente, precario y parcial. En efecto, los propios conceptos son motivo de una disputa eterna por su significado, sin que exista una definicion verdadera, con independencia de su contexto particular de aplicacion. Ademas, como senala Laclau, la postulacion axiomatica de lo real lacaniano actua como un limite de toda objetividad plena, mostrando la historicidad y precariedad constitutiva de lo social. No obstante este rechazo cabal al realismo y al empirismo, el pensador argentino sostiene que se puede alcanzar un ideal de "objetividad transitoria" (Butler, Laclau y Zizek 2003:54), en tanto la teoria de la hegemonia se aleja del relativismo de los enfoques idealistas y del puro perspectivismo anti-fundacional de los enfoques de construccionismo radical.

En consonancia con estos lineamientos, sostenemos que, pese a que no existe una distincion tajante entre lo descriptivo y lo normativo, el ASPD debe rechazar tanto la mera arbitrariedad subjetiva del analisis, que impone su propio parecer de acuerdo a sus valores e intereses particulares, como la mitica idea positivista de objetivacion cientifica, que pretende analizar lo social desligandose del sujeto y sus avatares y de la precariedad y contingencia de toda realidad social. Mientras que la primera critica se hace presente cuando Laclau se opone al relativismo de los enfoques de la filosofia posmoderna, la segunda se sintetiza en la siguiente frase: "un enfoque cientifico que intentara determinar la esencia de lo social seria, en realidad, la primera de las utopias" (Laclau y Mouffe 1987:187).

Asumimos, en ese sentido, las contribuciones de la perspectiva posfundacional de Lacan, quien afirma que toda verdad, al ser construida por un orden simbolico que no puede aprehender la totalidad de lo social, es "contingente" y "no toda", lo que lo convierte en historica y relativa. De modo tal que, sin desconocer la presencia de verdades relativas que se encuentran parcialmente sedimentadas y objetivadas, toda verdad-realidad solo puede ser "medio dicha". Mediante estos presupuestos, evitamos caer en un pleno subjetivismo, ajeno a toda practica cientifica, y en un pleno objetivismo cientificista, que solo representa un deseo imposible de ser cumplimentado. Por "cientificismo" entendemos una concepcion acerca de la ciencia que se caracteriza por restringir la idea de lo que es cientifico a un solo tipo de teoria y practica de la ciencia, basada en el modelo de la fisica moderna y el establecimiento de leyes universales, formalizacion de los fenomenos, experimentacion y prediccion.

Ahora bien, el mejor modo de alcanzar este ideal de objetividad, solo parcialmente accesible, consiste en mantener los ejes que senalamos con anterioridad, es decir, realizar un analisis que sea empirico, complejo en su metodo, riguroso en sus terminos, que mantenga la imaginacion sociologica, aunque sin perder la vigilancia epistemologica, que contextualice el conocimiento y que sea honesto intelectualmente. En ese marco, los postulados "internos" para garantizar el ideal de objetividad se vinculan al "distanciamiento" y la auto-reflexion, que permite, en los terminos de Gadamer, dejar a un lado los pre-juicios inherentes al analizar los textos, de modo tal de comprenderlos con mayor profundidad. Siguiendo a Gadamer (2007:334-338 y ss.), el analista (hermeneuta) debe procurar "desligarse de los prejuicios, de los juicios previos, ya sea positivos o negativos". Pero esto no implica, como lo cree la Ilustracion, un analisis neutral que pueda abandonar plenamente las "opiniones previas que le subyacen" al que interpreta, sino que se trata, mas bien, de un metodo para "ganar la comprension del texto solo desde el habito linguistico de su tiempo o de su autor". Esto es, intentar situar al autor en su tiempo, pero tambien "estar abierto a la opinion del otro o a la del texto".

Ricoeur profundiza esta tesis, senalando que el analisis de los textos permite enriquecer y transformar la propia concepcion social, sin que ello implique acceder a un pleno objetivismo. Ello se traduce, a su vez, en una reformulacion del propio pensamiento, que permite ampliar, al menos parcialmente, el horizonte de comprension hacia nuevas formas de ser.

En cuanto a los postulados "externos" de validacion, podemos destacar el reconocimiento por parte de los pares que conforman el campo cientifico y academico, la existencia de ciertos consensos sedimentados y objetivados bajo determinadas tradiciones politicas y culturales, marcos teoricos y escuelas de pensamiento, y el respaldo y reconocimiento de los propios sujetos analizados. Scribano ha destacado, ademas, otros aspectos para atribuir validez, como "el uso de ejemplificaciones esclarecedoras, un mayor desarrollo y profundizacion del aspecto metodologico, e incluso, la construccion de argumentaciones para reclamar una legitimidad de la propia concepcion" (2008:170).

Somos conscientes, de todos modos, que el problema del acceso al conocimiento valido es muy complejo, sobre todo en ciencias sociales. Ninguno de los aspectos mencionados garantiza el ideal de objetividad, ni la adecuacion plena a la realidad, en razon de las disputas ideologicas, economicas y de poder dentro del campo academico, los valores, creencias, deseos y prejuicios inherentes, las diferencias y desacuerdos generales de criterio sobre los conceptos y los propios postulados antagonicos y en disputa que asumen las diferentes tradiciones.

3.2. Postulados normativos basicos

Dentro del analisis de los postulados epistemicos, debemos referirnos, brevemente, a determinados valores etico-politicos que resultan constitutivos de la teoria de la hegemonia de Laclau. Debemos recordar, en ese sentido, que esta propuesta nacio bajo la herencia critica de la tradicion marxista, posicionandose tempranamente en defensa de una "estrategia socialista" y una democracia "radical y plural". En ese marco, siguiendo la famosa tesis onceava de Feuerbach que retoma Marx, el analisis teorico no puede ser independizado plenamente de la critica politica y del objetivo final de transformacion radical de las condiciones sociales de existencia. Podemos destacar, en ese sentido, dos aspectos centrales a nivel normativo del ASPD:

Utilidad social. El ASPD no puede independizarse de su finalidad normativa. En ese marco, junto a la comprension y el ideal de explicacion social, asumimos que toda investigacion cientifica debe ser util socialmente, esto es, debe contribuir, directa o indirectamente, a promover el desarrollo economico y social y una mayor democratizacion y emancipacion humana, y no solo a la mera acumulacion de conocimiento. Ello no implica caer en un utilitarismo, ni tampoco asignar deliberadamente ciertos cursos de accion, sino reconocer la funcion etico-politica, y no meramente tecnica, que adquiere el conocimiento, asi como su vinculacion con la sociedad y las condiciones historicas, economicas, politicas e institucionales, en las que, inevitablemente, se asienta.

Critica radicalizada. Debido a que la neutralidad valorativa es imposible, y a que toda objetividad es siempre parcial y precaria, todo analisis cientifico es ontologicamente normativo, en el sentido que, necesariamente, se inmiscuyen los valores, intereses, deseos y prejuicios de los sujetos analizantes. Asumiendo esta tesis, la perspectiva de Laclau se posiciona dentro del campo "posmarxista", promoviendo una serie de valores socialistas y democraticos, ligados a la critica radical al orden vigente y la promocion de un mundo mas justo, participativo, igualitario y plural, en lo que define como el proyecto de una democratizacion "radicalizada y plural". De un modo similar, los fundadores de la llamada "izquierda lacaniana" han destacado que la defensa de la "democracia radical y plural" y del ideal de "emancipacion(es)", resultan elementos ontologicos de sus teorias. Tambien desde perspectivas afines a las de Laclau, como la hermeneutica, se ha retomado este ideal critico, destacando la "apuesta etica" por la "vida buena", siguiendo el ideal comunitarista aristotelico (Ricoeur), o adoptando el objetivo "emancipador" y critico del marxismo (Habermas).

Estas perspectivas, sin embargo, han sido cuestionadas por autores posfundacionales, como Laclau, Mouffe y Ranciere, por asumir un ideal neokantiano de una comunicacion racional "no distorsionada", lo que los conduciria a un excesivo racionalismo y a un ingenuo optimismo consensualista. Cabria pensar, no obstante, si estas criticas no confunden el plano ontologico y axiomatico (como ideal regulativo), con sus aplicaciones onticas. En todo caso, como se puede observar en los textos iniciales de Habermas y en la hermeneutica critica de Ricoeur, ambos enfoques mantienen una tensionada herencia con la filosofia de la praxis del marxismo.

Debido a que no existe un conocimiento ateorico, y teniendo en cuenta que asistimos a un mundo fuertemente desigual e injusto, el compromiso politico del analista del discurso para transformar radicalmente la sociedad vigente, se mantiene como un aspecto ontologico. Como hemos senalado, asumimos el famoso postulado marxista de la Tesis XI de Feuerbach, en el sentido de que no se trata solo de pensar y de comprender el mundo, sino de promover la transformacion radical de la sociedad en un sentido mas democratico-igualitario, justo, libre y emancipador, luchando contra las formas de explotacion y opresion del hombre por el hombre. Sin embargo, a diferencia de lo que sostienen los enfoques (neo)marxistas, una postura posfundacional solo puede asumir este postulado como un ideal regulativo, que no puede establecer de antemano, ni fijar para siempre, los medios especificos para encaminarse hacia aquel objetivo etico-politico.

Ademas, debemos recordar que las perspectivas posfundacionales, entre ellas la laclauniana, asumen una imposibilidad real de eliminar el conflicto y los antagonismos del seno de la sociedad, de modo tal que siempre habra formas de dominacion social. Por otra parte, esta perspectiva asume que la defensa de las diferencias particulares constituyen tambien aspectos ontologicos valiosos, por lo que, necesariamente, se requiere de un suelo basico de respeto a la libertad de los individuos y la capacidad de expresion de la pluralidad de ideas, dos valores tipicos del liberalismo democratico que permanecen ajenas a la tradicion marxista.

En ese marco, aunque el ASPD comparte el ideal critico y emancipador del (neo)marxismo como un postulado normativo, oponiendose a las formas de opresion, dominacion, explotacion y discriminacion hacia los sectores subalternos, existen fuertes desacuerdos teoricos, metodologicos, epistemologicos y normativos con sus postulados mas esencialistas, objetivistas, deterministas y positivistas. Sin embargo, el ASPD no asume como alternativa al objetivismo realista la adopcion de una concepcion idealista o hipersubjetivista. Si el primer ejemplo conduciria al ASPD a constituir una nueva ciencia positiva de la politica, ajena a toda praxis transformadora, la segunda alternativa implicaria su reduccion a un analisis puramente politizado o puramente subjetivizado (en ese caso, nuestra propuesta se llamaria analisis politizado o analisis subjetivo del discurso).

Hemos senalado, en ese sentido, que el analista del discurso, aun descreyendo de la neutralidad valorativa y de la objetividad plena, debe mantener la maxima rigurosidad y honestidad intelectual. En ese marco, la respuesta a la pregunta sobre la necesidad de dejar de lado los valores en la investigacion, ademas de imposible, y eticamente reprochable, es impertinente, del mismo modo que el analisis puramente subjetivo y arbitrario tampoco es valido.

El ASPD defiende y promueve, de una forma explicita, determinados valores e ideales politicos y culturales de critica radicalizada hacia el orden social existente. Sin embargo, si pretende realizar un analisis valido y legitimo, que contribuya a comprender la complejidad de la realidad social, siempre debe mantener como horizonte el postulado de base de la objetividad y conservar la maxima rigurosidad, honestidad intelectual y validacion empirica posible. En ese contexto, la diferencia normativa entre el ASPD y el ACD parece ser una cuestion de grados, en el sentido que este ultimo ubica en un lugar privilegiado la critica politica a las formas de poder y dominacion del capitalismo, mientras que el ASPD, al igual que la semiotica social pierciana y la teoria lacaniana, posiciona metodologicamente en un lugar subordinado la critica politica explicita, lo que no implica abandonar el ideal critico, ni la normatividad implicita al propio nombrar.

4. Algunos problemas gnoseologicos para el desarrollo del analisis sociopolitico del discurso como un metodo de investigacion social

Nos hemos referido previamente a la necesidad de partir desde un pensamiento complejo de lo social. Ello implica no solo promover la interdisciplinariedad, sino tambien una superacion de la tradicional disyuntiva agente-estructura. En ese marco, radicalizando los aportes del post-estructuralismo post-marxista de Laclau, asumimos la necesidad de profundizar en el analisis de los sujetos politicos como seres activos e interactivos y con relativa autonomia agentiva. Ello nos conduce a asumir una postura heterodoxa, que retoma aspectos de las teorias de la accion, con antecedentes en la sociologia de Weber y el existencialismo de Heidegger.

Nos referimos, en ese sentido, a la validez analitica que mantiene el concepto de actor politico, e incluso de individuo, aunque entendiendolo como un individuo alejado de todo tipo de esencialismo, idealismo y racionalismo y de todo individualismo metodologico. Destacamos, en la misma sintonia, la posibilidad de pensar a los sujetos como actores que pueden ser al mismo tiempo individualizados, sin dejar de ser seres sociales, colectivos y nunca plenamente constituidos como tales. Aunque no es motivo de analisis del presente trabajo, asumimos que los agentes pueden ser examinados metodologicamente como actores individualizados y de forma colectiva (ya sea bajo una forma institucional o no).

Uno de los principales problemas metodologicos que se nos presenta, al incorporar el analisis de los sujetos en terminos de actores, se vincula a las posibilidades y limitaciones a su libre accionar. En ese marco, existen tres conceptos que debemos problematizar para radicalizar la teoria del sujeto de Laclau y que nos conducen a interiorizarnos en complejos temas de epistemologia. Nos referimos a los conceptos, integramente relacionados, de intencion, racionalidad e intereses. Como veremos, la hermeneutica y la fenomenologia existencialista pueden aportar valiosas herramientas para repensar estas problematicas.

4.1. El problema de como analizar la intencionalidad de los sujetos

El primero de los conceptos a problematizar para una profundizacion del ASPD como metodo, radica en si resulta posible, y en que medida, pensar en intenciones de los sujetos. Ha sido la teoria social la que mas ha reflexionado acerca de esta problematica. Podemos distinguir, en ese sentido, entre las teorias clasicas, que piensan en sujetos intencionales y racionales (desde Weber hasta las teorias de la eleccion racional), y las teorias contemporaneas estructuralistas, estructural-funcionalistas y sistemicas (como la de Levi Strauss, De Saussure o Luhmann), que rechazan toda idea de sujeto intencional e, incluso, del sujeto como agente autonomo.

Como destaca De Ipola, en los ultimos anos han surgido, desde el campo de la sociologia, una serie de teorias que han intentado recuperar la capacidad de accion del sujeto, sin retornar a las tipicas concepciones subjetivistas. En ese marco, el autor destaca el caso de la semantica de la accion de Ricoeur y la etnometodologia de Garfinkel, como dos teorias que han logrado superar esta disyuncion, incorporando nociones como la "atribucion" de intencion. Retamozo, por su parte, ha destacado, desde una posicion laclausiana, la necesidad de articular elementos de la etnometodologia, con la teoria decolonial y la fenomenologia schutziana, de modo tal de contribuir al desarrollo de una teoria de la accion, y a profundizar y complejizar el analisis de las subjetividades.

En este trabajo asumimos que "imputar significado es una tarea permanente en toda indagacion" (Scribano 2008:168). En ese marco, destacaremos algunos aportes de dos teorias sociales contemporaneas que han reflexionado profundamente acerca de los problemas metodologicos y epistemologicos de la falsa disyuncion entre agente y estructura, enfatizando la subjetividad inherente al analisis politico y social. En primer lugar, retomaremos los valiosos aportes de la hermeneutica de Ricoeur, quien asume una concepcion epistemologica afin al pensamiento posfundacional de la teoria del discurso. Basicamente, el filosofo frances considera que las identidades se construyen discursivamente bajo una forma narrativa, imbricandose unas a otras. En ese marco, sostiene que, como en toda historia, en la sociedad existen determinados narradores, autores y testigos.

En relacion al eje que nos compete, Ricoeur senala que todo sujeto debe ser entendido como un agente social (y nunca como un ser meramente individual) que tiene el "poder de obrar", esto es, que puede actuar de una forma racional. Este poder de accion de la "persona" como "actuante y sufriente", hace del agente un ser que, a su vez, "debe". Ello implica, para el pensador frances, que toda persona es "responsable de sus actos" y, por lo tanto, que tiene "capacidad de imputacion" (Ricoeur 1996:151-155). Pero ademas, como todo discurso se materializa y expresa como un "texto", el hermeneuta es capaz de incorporar una "atribucion de responsabilidad" en los agentes y "conjeturar" sobre sus intenciones, a partir de las "huellas" materiales de sus actos (Ricoeur 2008:66 y ss.).

La segunda de las perspectivas que ha realizado valiosos aportes metodologicos y epistemologicos al debate agente-estructura proviene de la "Teoria de la estructuracion" de Giddens. Sinteticamente, Giddens sostiene que existe un falso dualismo agente-estructura en la teoria social, ya que, si bien se presentan una serie de constrenimientos estructurales al accionar del sujeto, entre los que destaca los hechos fisicos y las normas institucionales, la estructura no solo "constrine", sino que "habilita" al sujeto para modificar potencialmente la realidad. Este "poder" de "actuar de forma alternativa", expresado en las practicas sociales cotidianas y repetitivas de los agentes, actua en forma dialectica con los constrenimientos estructurales, de modo tal de reproducir, en la produccion social, al orden vigente. Lo mas relevante, desde un plano epistemologico, es que Giddens rescata la relativa autonomia del agente y, en particular, el papel "reflexivo" de los actores, quienes son capaces de brindar razones discursivas de su accionar practico (lo que denomina el "monitoreo reflexivo de la accion").

Desde una perspectiva laclauviana, podemos decir que las intenciones resultan imposibles de ser analizadas de forma estricta, ya que no existen elementos para juzgar objetivamente la intencionalidad de los sujetos. En todo caso, un analisis de las intenciones no tendria ningun tipo de sentido desde esta perspectiva, ya que lo que importa son los discursos enunciados, y no las intenciones subjetivas. Este problema epistemologico no es ajeno a los deficits normativos que presenta la perspectiva de Laclau. Aunque, si retomamos la perspectiva lacaniana, se podria acceder a las "intenciones" ocultas por la via del analisis del discurso inconsciente. En ese marco, los chistes, los lapsus verbales y los actos fallidos, permitirian aflorar las intenciones ocultas de los actores, si bien su analisis es siempre interpretativo.

Aun asi, hemos hallado pasajes de su obra que parecen juzgar las intenciones de los sujetos, como si pudiera, de algun modo, tenerse acceso a ellas. Asi, en su ultimo libro, Laclau nos dice que Stalin "manipulaba" a las masas "de la forma mas grotesca, para usarla como instrumento de su agenda politica" y que Hitler, a su vez, "manipulaba del mismo modo, por razones de conveniencia politica" (Laclau 2008:16).

En este trabajo, reformulando los aportes de Giddens en clave post-estructuralista, vamos a decir que los sujetos presentan una racionalidad parcial y una reflexividad parcial, lo que implica asumir una intencionalidad parcialmente racionalizable. A su vez, retomando contribuciones de Ricoeur, vamos a senalar que los sujetos presentan intenciones individuales, ya que son seres actuantes que pueden ser juzgados por la responsabilidad de su accionar, a partir de determinadas imputaciones conjeturales.

De hecho, un autor alejado de estas cuestiones agenciales, como Derrida, sostiene, en su critica a la nocion intencionalista de los actos de habla de Austin, que si bien la intencion no debe ser pensada como un "centro organizado", la misma mantiene aun su poder explicativo parcial. En palabras del autor: "La categoria de intencion no desaparecera, tendra su lugar, pero desde este lugar, no podra ya gobernar toda la escena y todo el sistema de enunciacion" (Derrida 1989:368). Nuestra hipotesis, que desarrollaremos mas adelante, es que resulta posible referirse a lo que vamos a definir como una intencionalidad atributiva. Esto quiere decir que las intenciones de los agentes pueden ser atribuidas de forma interpretativa por el analista del discurso, sin que ello implique poder acceder plenamente a ellas.

4.2. El problema de como analizar la racionalidad de los sujetos

Esta capacidad de intencionalidad atributiva de los sujetos, y la potencialidad de plantear motivaciones validas de la accion de los agentes, nos conduce directamente al debate sobre la cuestion de la racionalidad de los actores. A diferencia de las teorias individualistas de la eleccion racional (con excepciones, como la Teoria de los Juegos de Nash), desde una postura posfundacional asumimos una racionalidad de los sujetos que, necesariamente, es limitada.

En segundo termino, frente a las visiones racionalistas del marxismo y del positivismo, sostenemos que la racionalidad instrumental no es la unica (y en ocasiones, tampoco la principal) guia de accionar de los agentes. De hecho, afirmamos que el sujeto-actor presenta una mixtura entre racionalidad y emotividad en la toma de decisiones, por lo que su racionalidad es siempre parcial. Como lo ha analizado Giddens, el sujeto no es capaz de prever las "condiciones no reconocidas" de su accion, ni puede controlar las "consecuencias no intencionales" de sus actos. Ademas, debemos recordar que existe una pluralidad de factores identitarios, valorativos, tradicionales, emotivos e inconscientes, que van a la par de los aspectos racionales instrumentales, para retomar los valiosos aportes de la concepcion weberiana.

Esta atribucion de racionalidad relativa o parcial de los agentes no ha sido ajena a la reflexion lacloniana. De hecho, el propio Laclau reconoce, en un poco conocido pasaje, que: "Las formas de calculo a traves de las cuales un interes se construye no son automaticas y transparentes, sino que se forman a traves de una complicada serie de procesos discursivos, ideologicos e institucionales, que les da una racionalidad, que solo puede ser relativa" (Laclau 1993:227, las cursivas son mias).

En otro texto, el pensador argentino senala, en el mismo sentido, que "la racionalidad completa y la libertad de eleccion se autoexcluyen" (Laclau 2005b:108). En ese marco, Laclau nos esta diciendo que el sujeto presenta una relativa capacidad autonoma, que le permite calcular y decidir de forma racional, aunque se encuentra limitado o condicionado por factores estructurales. En ese marco, podemos pensar en una racionalidad relativa en el accionar de los sujetos, guiados por diferentes formas de calculo, aunque mediadas por elementos discursivos no meramente linguisticos, que lo restringen en sus medios y/o en sus fines.

Si el sujeto es racionalmente capaz de calcular, entonces constituye tambien un actor potencialmente estrategico, en el sentido que es capaz de tomar decisiones concretas y de decidir rumbos de accion alternativos, incluyendo la capacidad de omitir la accion, e incluso de diferirla (cabe recordar, en ese sentido, que el propio trabajo fundacional de Laclau se titula hegemonia y "estrategia" socialista, lo que implica asumir la existencia de algun estratega politico). El propio Laclau afirma que el sujeto es capaz de realizar "interpelaciones", de tomar "decisiones" y de articular "demandas sociales insatisfechas" de sus representados. Pero, como senala De Ipola, en politica esta capacidad de decision estrategica debe ser pensada no solo como la capacidad de tomar decisiones alternativas, sino tambien como la capacidad de construir o instituir performativamente lo social. De hecho, la pragmatica de los actos de habla nos recuerda el papel performativo que, bajo ciertas condiciones de "felicidad", adquiere el lenguaje, ya sea que un sacerdote declare la consumacion de un matrimonio, un juez condene penalmente a un criminal, o un Presidente dicte un decreto ley.

4.3. El problema de como analizar los intereses de los sujetos

A partir de los ejes que hemos destacado, y centrandonos ahora en el tercero de los conceptos problematicos, resulta posible referirse tambien a la existencia atributiva de determinados intereses de los sujetos, siempre que lo hagamos entendiendolo desde su construccion y sobredeterminacion simbolica, mediante una racionalidad limitada y de forma no preconstituida.

Asi, como senala el propio Laclau, en una critica al esencialismo marxista, "la practica politica construye los intereses que representa" (Laclau y Mouffe 1987:163). En su texto "Nuevas reflexiones sobre la revolucion de nuestro tiempo", el pensador argentino retorna a este tema, aceptando la posibilidad de referirse a "intereses", aunque entendidos a partir de "complejas practicas ideologicas, discursivas e institucionales". En ese marco, Laclau reconoce nuevamente que "los agentes pueden ser capaces de calcular y negociar con otras fuerzas", para luego concluir que "hay intereses", pero "no son objetivos" (Laclau 1993:133). En efecto, Laclau se opone a las teorias marxistas y neo-marxistas, que asumen que "los agentes sociales perfectamente constituidos en torno a intereses, libran una lucha que es definida por parametros transparentes" (Laclau y Mouffe 1987:142). Sin embargo, ello no lo conduce, como hemos visto, a rechazar el concepto de intereses, siempre que sean entendidos como producto de la "practica politica", una practica que es efecto, a su vez, de su construccion simbolica. El analista del discurso, por lo tanto, es capaz de incorporar una presuncion de intereses, conjeturando y atribuyendo, de forma interpretativa, los intereses (parciales) de los agentes. De este modo, ademas, se logra examinar mas detenidamente las formas de dominacion social del capitalismo, incluyendo la posibilidad de analizar criticamente el papel de los medios masivos de comunicacion y las formas de opresion y discriminacion de las minorias.

4.4. El problema de la objetividad para el analista del discurso

4.4.1. Aspectos epistemologicos

La mayoria de los abordajes corrientes de analisis del discurso parten de la base de una separacion, al menos parcial, del sujeto-investigador en relacion a su objeto, ya sea desde un empirismo ingenuo (analisis de contenido de Lasswell), un cuasi-objetivismo (Van Dijk), o bien desde una especie de juego interpretativo que le permite al analista situarse "por afuera" de los discursos que estudia, sin pretender la realizacion de un analisis neutral o puramente objetivo.

Nos situamos mucho mas cerca de esta ultima variante semiotica, de raiz peirciana. De hecho, el propio Laclau, pese a criticar el objetivismo, destaca la posibilidad de pensar en una "objetividad parcial". En el mismo sentido, en su analisis acerca de las ideologias, se refiere a la posibilidad de criticar internamente a las propias ideologias, a partir de lo que denomina un analisis "intra-ideologico". De este modo, a diferencia de los enfoques marxistas y sus derivaciones en la llamada Escuela de Frankfurt, y de algunas vertientes del Analisis Critico del Discurso, se mantiene la capacidad de critica social, pero sin asumir que el analista del discurso pueda posicionarse de un modo puramente externo a los discursos y a las ideologias, constitutivas del orden social. En esta posicion "extima" (externa e interna) ubicamos tambien al psicoanalisis lacaniano, si bien sus aplicaciones desde la teoria de la ideologia (Zizek) parecen presentar mayor cantidad de ambiguedades.

4.4.2. Aspectos metodologicos

Ahora bien, si estamos de acuerdo en que los sujetos presentan determinadas intenciones e intereses atributivos y, por lo tanto, una relativa o parcial racionalidad en sus actos, ?como logramos, como analistas del discurso, "acceder" a ellas? Nos trasladamos, ahora, desde lo epistemologico a lo metodologico. Desde el psicoanalisis, podemos decir que los actos fallidos, los chistes y los suenos, expresan las intenciones no conscientes de los sujetos, y que ese inconsciente se expresa, en los seres parlantes, mediante la estructura de un lenguaje coherente que puede ser inteligido racionalmente por el analista. Sin embargo, debemos decir que incluso la expresion de un deseo inconsciente puede ser motivo de una pluralidad de significaciones y, potencialmente, de una disputa cultural, en tanto todo significante es polisemico. Es por ello que el psicoanalisis es un metodo interpretativo, afin a la logica hermeneutica de las ciencias sociales. Como senala Ricoeur, todo texto es motivo de una plurivocidad de interpretaciones posibles. Ahora bien, aunque no puede pensarse en una verificacion objetiva, ello no implica que no pudiere haber algunas interpretaciones mas plausibles que otras, ni que todas las interpretaciones sean igualmente validas.

Lo que aqui sostenemos es que el analista del discurso puede asumir una atribucion subjetiva de intenciones. Cabe destacar, en ese sentido, que este metodo hermeneutico o interpretativo ha sido empleado por algunos juristas con el objeto de elucidar los motivos y, de este modo, validar las decisiones de los jueces o los tribunales, ya sea para permitir la recusacion de demandas, o bien para habilitar la acusacion a ciertos agentes (imputados).

En ese marco, los ejes que hemos propuesto presentan cierta analogia a lo que en Derecho se conoce como "real malicia". Tambien se lo puede relacionar a otras figuras juridicas agravantes, como la "alevosia" o el "ensanamiento", que permiten juzgar subjetivamente los comportamientos de los actores, de acuerdo a sus intenciones supuestas, en relacion a sus responsabilidades. De hecho, De Ipola se ha referido al ejemplo del juego del futbol, destacando la capacidad del arbitro de juzgar si una mano fue casual o intencional. El ejemplo del futbol resulta interesante, a su vez, para distinguir narrativamente entre los planos del discurso, en tanto existe el partido (como hecho externo), conformado por los actores que juegan, pero tambien hay un relator y un comentarista (interpretes-narradores), los asistentes, y luego los debates que se generan en torno al partido.

De este modo, siguiendo parcialmente los aportes del analisis critico del discurso (Fairclough, Van Dijk), podemos decir que determinado actor politico (por ejemplo, un determinado periodista, economista, o incluso un medio de comunicacion) efectua una tergiversacion o una manipulacion pretendidamente alevosa de determinada noticia, o que realiza una exclusion intencional de ciertos temas, en razon de una multiplicidad de factores racionalizables, como las creencias, valores, deseos inconscientes, pero tambien bajo los condicionamientos provenientes de determinados intereses economicos, que asumimos como ontologicos del orden capitalista. Ello no implica retornar a la vision objetivista del ACD, similar a la concepcion critica y desmitificadora de la Escuela de Frankfurt y de algunos textos de Althusser, que parten de la base de que existe un "detras" de la realidad, que "oculta" o "fetichiza" la "verdadera" realidad de las cosas, mostrando la "manipulacion" y los "intereses objetivos" de los sectores dominantes (o de la clase dominante).

Como debe quedar en claro, rechazamos toda posibilidad de situarnos por fuera de la realidad social para analizar los discursos. Como senala Lacan, "no existe un metalenguaje" del cual el analista pueda situarse posicionalmente. Toda critica de las ideologias, en ese sentido, es "intra-ideologica" (Laclau 2006). Tampoco afirmamos que toda realidad represente una manipulacion intencional, sino que, en determinadas circunstancias, resulta plausible atribuir una "real malicia" a determinados agentes. Finalmente, no estamos diciendo que los intereses economicos sean los que determinen el accionar de los sujetos. Ni siquiera, que presenten una primacia aprioristica para entender el funcionamiento de lo social. En cambio, si decimos que:

1) Los actores politicos son seres con relativa racionalidad, que pueden actuar de modo estrategico e intencional, persiguiendo determinados intereses, no meramente economicos, que asumen como validos, legitimos y deseables, eligiendo cursos de accion alternativos, e instituyendo performativamente nuevas realidades.

2) Estas intenciones subjetivas se encuentran sobredeterminadas por el orden simbolico, que construye los significados y les otorga determinada significacion y valoracion social.

3) Que los actores presenten una racionalidad relativa o parcial, producto de su sobredeterminacion simbolica, no implica renegar de una multiplicidad de condicionamientos extra-linguisticos (sociohistoricos, economicos, institucionales, identitarios, tradicionales, inconscientes) que los restringen. La autonomia de los actores de estos condicionamientos estructurales varia historicamente, y de una sociedad a otra, desde un nivel diferencial de gradientes (con la excepcion del inconsciente que, desde el psicoanalisis, es constitutivo del lenguaje y, por lo tanto, inherente al ser humano).

4) El analista del discurso puede realizar una critica interpretativa, que no busca explicar de manera objetiva y univoca la verdadera racionalidad del agente, sino que interpreta atributivamente sus intenciones, asi como el psicoanalista interpreta el discurso de su paciente y la semiotica interpreta los discursos de los sujetos politicos.

5) En el marco de la critica interpretativa, se asume que el analista del discurso puede atribuir y definir subjetivamente determinadas intenciones y determinados intereses a los actores politicos analizados, sin que esas atribuciones sean puramente objetivas, puramente universales y atemporales.

6) Esas intenciones atribuidas no estan determinadas aprioristicamente, en ninguna instancia, por factores economicos, ni por cualquier otro fundamento, siendo producto de su sobredeterminacion desde y a traves del orden simbolico.

Los puntos 4 a 6 no hacen sino radicalizar algunos ejes destacados por el propio Laclau. En efecto, en su analisis sobre el tema de la ideologia, Laclau realiza una critica al concepto althusseriano de ideologia, resaltando su mitico intento de situarse desde una especie de ciencia objetiva (condensada en "El Capital" de Marx), que no estaria contaminada por los valores y la subjetividad. En dicho marco, resumidamente, senala que el "efecto ideologico" por excelencia consiste en "la creencia de que hay un ordenamiento social particular que aportara el cierre y la transparencia de la comunidad" (Laclau 2006:21). A su vez, sostiene que, en el contexto de la imposibilidad de un "metalenguaje", la critica a las ideologias es posible, pero partiendo de la base que toda critica es siempre "intra-ideologica", ya que se efectua desde dentro de una determinada ideologia (Laclau 2006:13). Cabe destacar que, pese a su potencialidad, aqui se presenta una contradiccion en la teoria de Laclau, en el momento en que define a la ideologia como el deseo de alcanzar una sociedad plena y, al mismo tiempo, afirma que la critica es intra-ideologica, entendiendo ahora a la ideologia como un sistema de ideas y creencias.

Lo que debemos rescatar es que toda critica de las ideologias es siempre una critica con un componente subjetivo y, por lo tanto, constituye una atribucion historica, precaria y parcial, que asume un status ontologico para el analista del discurso. Precisamente por ese motivo nos referimos a una critica que se basa en una metodologia interpretativa, solo capaz de atribuir subjetivamente determinadas intenciones a los sujetos, en base a los indicios discursivos percibidos, indicios que no son independientes, a su vez, de la interaccion entre los valores sedimentados, las creencias, los deseos y las practicas sociales del analista, y de los aspectos linguisticos y los condicionamientos extra-linguisticos (entre ellos, los economicos) del mundo externo.

Ahora bien, si no existe el objetivismo pleno con el que sonaron marxistas, empiristas, conductistas, positivistas logicos, funcionalistas, estructuralistas y neoliberales, ?ello implica caer en un puro subjetivismo? Laclau deja en claro que la respuesta solo puede ser negativa. En efecto, que el sujeto sea parte constitutiva del objeto no implica que la realidad externa no exista como tal, y que deba desecharse toda idea de objetividad. Como bien senala, "un discurso en el que ningun sentido pudiera ser fijado no es otra cosa que el discurso del psicotico" (Laclau 1993:104). Sin embargo, retomando un abordaje heideggeriano, Laclau distingue entre el "ser" de los objetos y su "existencia" (Laclau 1993:227). Asi, los objetos existen como tales en la realidad, pero no tienen una esencia ontologica. Segun Laclau, "la verdad factual o de otro tipo, acerca del ser de los objetos se constituye dentro de un contexto teorico y discursivo" (Laclau 1993:119). De este modo, "una piedra existe independientemente de todo sistema de relaciones sociales, pero es, por ejemplo, o bien un proyectil, o bien un objeto de contemplacion estetica, solo dentro de una configuracion discursiva especifica" (Laclau 1993:115).

En ese marco, que toma en cuenta el concepto cuasi-ontologico de lo real lacaniano, el pensador argentino se refiere a la construccion siempre "precaria" e "incompleta" de lo social, lo que muestra el "caracter historico, contingente y construido del ser de los objetos" (Laclau 1993:126).

A partir de esta imposibilidad de la plena objetividad, Laclau destaca que se debe romper con la clasica disyuncion moderna objetividad-subjetividad, para pensar en una objetividad que es "precaria" o "transitoria" (Butler, Laclau y Zizek 2003:54; Laclau 2005a:168). Como hemos visto, lo real muestra los limites de toda objetividad, pero ello no implica que lo social no exista como tal y que no pueda sedimentarse como una realidad objetivada. Decimos, entonces, que existe una objetividad parcial para el analisis de los discursos o, en palabras de Laclau, que no hay objetividad plena, sino una objetivacion que es precaria, por lo que es siempre historica, relativa y revocable.

Dr. Hernan Fair (hemanfair@conicet.gov.ar) Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas, CONICET (Buenos Aires, Argentina)

Bibliografia

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Derrida, J. 1989. Margenes de la filosofia. Madrid: Catedra.

Gadamer, H. 2007. Verdad y metodo. Salamanca: Sigueme.

Laclau, E. 1993. Nuevas reflexiones sobre la revolucion de nuestro tiempo. Buenos Aires: Nueva Vision.

Laclau, E. 2005a. La razon populista. Buenos Aires: FCE.

Laclau, E. 2005b. Deconstruccion, pragmatismo, hegemonia. En: C. Mouffe (Comp.). Deconstruccion y pragmatismo. Buenos Aires: Espacios del saber, pp. 97-136.

Laclau, E. 2006. Misticismo, retorica y politica. Buenos Aires: FCE.

Laclau, E. 2008. Debates y combates. Buenos Aires: FCE.

Laclau, E. y Mouffe, C. 1987. Hegemonia y estrategia socialista. Buenos Aires: FCE.

Ricoeur, P. 1996. Si mismo como otro. Mexico: Siglo XXI.

Ricoeur, P. 2008. Hermeneutica y accion. Buenos Aires: Prometeo.

Scribano, A. 2008. El proceso de investigacion social cualitativo. Buenos Aires: Prometeo.

Recibido el 24 Abr 2014

Aceptado el 15 Jul 2014
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Author:Fair, Hernan
Publication:Cinta de Moebio, Revista de Epistemologia de las Ciencias Sociales
Article Type:Ensayo
Date:Dec 1, 2014
Words:10617
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