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Perfiles de la hermeneutica analogica.

Profiles of Analogic Hermeneutics

INTRODUCCION

En este ensayo hare una somera exposicion de la hermeneutica analogica. Es una hermeneutica que trata de aprovechar la rica nocion de analogia, para evitar los extremos de la univocidad y la equivocidad y, asi, sortear la hermeneutica univoca y la equivoca. Es una hermeneutica intermedia y mediadora, que pretende la proporcion y el equilibrio, como el de la phronesis aristotelica; pero que se aplica a los textos y a las cosas configuradas como textos. Es decir, tiene mucha relacion con la ontologia, con el estudio no solo de lo escrito, sino de la realidad. Por eso comenzare exponiendo la nocion de hermeneutica, luego la de analogia y, finalmente, lo que entiendo por hermeneutica analogica.

La hermeneutica analogica puede tener muchas ventajas, a la hora de interpretar un texto. Escapa a la univocidad, asi como a la equivocidad; evita el absolutismo y el relativismo excesivo, y se coloca en el medio, sirve de mediacion, y nos da una postura interpretativa en la linea de la phronesis, que es la que en verdad le sirve de esquema o modelo. En efecto, la phronesis es a la etica lo que la interpretacion a la hermeneutica, pues es un saber contextuado, siempre exige contextuacion, y un punto medio virtuoso que es dificil de encontrar y alcanzar. Pero eso es lo propio de la analogia, que es proporcion, precisamente la de la virtud.

LA HERMENEUTICA

Comencemos con la hermeneutica. Es la disciplina de la interpretacion de textos, que ha llegado a ser una filosofia, con Gadamer, y que se pretende critica, como anade Foucault (1978: p. 38). Es, pues, interpretacion critica de textos, y los textos son muchos: el escrito, el dialogo y la accion significativa, como dice Ricoeur.

Lo principal que pretende la hermeneutica es, segun explica Jean Grondin en seguimiento de Gadamer, la fusion de horizontes (Grondin: 2008, p. 83ss). Interpretamos un texto para fundir nuestro horizonte de comprension con el del autor. Es decir, se lo hace desde una perspectiva de la comprension; por ello, como anade Vattimo, es un pensamiento debil, atento y respetuoso, y no impositivo o violento.

En un principio la hermeneutica era una tecnica interpretativa, para la comprension de textos. Poco a poco fue pasando a ser toda una postura filosofica, como lo vemos en Schleiermacher, que tiene ya una filosofia hermeneutica. Esto se ve sobre todo con Dilthey, quien orienta su filosofar desde la hermeneutica y la pone como fundamento (en lugar de la ontologia o metafisica) de las ciencias del espiritu, sobre todo de la historia. Heidegger llega a poner la hermeneutica como la manera de hacer filosofia, junto con la fenomenologia, que habria de llevar a la ontologia fundamental, entendida como hermeneutica de la facticidad. Dentro de ella, el conocer, el comprender, y, por lo tanto, el interpretar (la hermeneutica), es un existenciario del ser ahi, o una caracteristica propia de la existencia del hombre. Su discipulo Gadamer elabora una hermeneutica filosofica, que recupera la ontologia, es una hermeneutica ontologica. En cambio, un discipulo de este, Vattimo habla de una ontologia hermeneutica, esto es, debilitada por la interpretacion.

Pero en la actualidad la hermeneutica se debate entre corrientes univocas y equivocas. Es una hermeneutica univoca la que pretende una interpretacion completamente clara y distinta del texto, rescatar plenamente la intencion del autor, llegar al sentido literal del texto mismo. A diferencia de ella, una hermeneutica equivoca desespera de encontrar siquiera la aproximacion a esa intencionalidad del autor; casi abandona la interpretacion en manos del lector, para que diga lo que se le antoje sobre el significado del texto. Por eso hace falta rescatar la analogia, la analogicidad, que nos de la mediacion entre esos extremos opuestos y permita una interpretacion abierta, pero seria (Beuchot: 2008, p. 48ss).

Se ha pensado, con el mismo Vattimo, que la hermeneutica tiene que debilitar la ontologia, y tambien, como agrega Rorty, la epistemologia, de modo que no tengamos que preocuparnos por la verdad ni la objetividad, sino por la fecundidad y la creatividad. Pero no dejaremos de lado la ontologia, sino que sera debilitada como nos piden Vattimo y otros pensadores de la posmodernidad, y tampoco dejaremos de lado la verdad y la objetividad, solo que les restaremos las pretensiones que tenian en la modernidad. Al fin y al cabo, Vattimo sostiene que no es relativista, y Rorty llega a decir que no niega la verdad ni la objetividad, solamente no las considera, pues su pragmatismo lo lleva a interesarse mas en la filosofia practica que en la teorica.

Pero sabemos que la praxis no anda bien si no tiene una adecuada teoria que la respalde. Por eso nosotros si aceptamos esa reflexion epistemologica, y tratamos de alcanzar lo mas que podamos de verdad y objetividad en las interpretaciones. A pesar de que algunos, como Derrida, llegan a sostener que hay infinitas interpretaciones y que no tenemos criterios para decidir cuales son validas y cuales no, por lo menos los tenemos para ver cuales son mejores y cuales peores; esto nos acerca a ver cuales son verdaderas y cuales falsas.

La hermeneutica no tiene, pues, por que ser subjetivista o relativista, cosa que la llevaria, a la postre, al escepticismo. Es posible y valida una hermeneutica que tenga una pretension moderada de verdad y objetividad, de adecuacion de las interpretaciones a los textos que se interpretan. Esto redunda en lo que podemos llamar una etica de la interpretacion y una politica del reconocimiento de las pretensiones de los autores de los textos.

Y es que, en efecto, en la situacion hermeneutica se reunen el texto, el autor (pues todo texto supone un autor; si no, no es texto, sino cualquier otra cosa aleatoriamente surgida) y el lector (que es el interprete de ese texto). No podemos dar toda la preferencia al autor, pues siempre se inmiscuye la subjetividad del lector, pero tampoco podemos dar toda la preferencia al lector, so pena de perder la objetividad y hacer injusticia al autor. Tenemos que tratar de recuperar la intencionalidad del autor (intentio auctoris) sabiendo que va a predominar la intencionalidad del lector (intentio lectoris), pero no demasiado, en esa intencionalidad del texto, como la llama Umberto Eco (intentio operis, a la que podriamos llamar intentio textus) (Eco: 1992, pp.30-31).

La hermeneutica, que ha llegado a ser la episteme de la actualidad posmoderna, es una disciplina de la comprension, y se requiere mucho para esta epoca en la que hay tanta falta de comprension y en la que hay tanta crisis de la cultura, de las culturas, incluso en la que tanto se trata la multicultura y la interculturalidad, el pluralismo cultural. Es, sobre todo, cuando hay crisis cultural, o dificultad para la comprension y la comunicacion entre culturas, cuando mas florece la hermeneutica.

LA ANALOGIA

La de la analogia es una idea antiquisima (Ramirez: 1970, p. 76ss). En la filosofia griega, fue introducida por los pitagoricos, geniales presocraticos que fueron al mismo tiempo grandes matematicos y profundos misticos. Ellos metieron la analogia, como proporcion, en las cosas donde no se puede alcanzar la exactitud, pero que, a fin de no caer en el desorden, son llevadas a una reduccion u orden intermedio. Asi resolvieron su encuentro con la infinitud. Ellos, que, como buenos griegos, tenian terror al vacio, a lo indeterminado e infinito, se toparon con lo infinito, con los infinitesimos, los que se van hasta el infinito. Lo hicieron a traves de los numeros irracionales y la inconmensurabilidad de la diagonal, en la que siempre quedaba un resto, un pequeno desfase que impedia la exactitud. Pero lo afrontaron y lo superaron. Precisamente con la proporcion o analogia.

Platon adopta, de sus maestros pitagoricos, la analogia o proporcion como ideal de virtud, de excelencia, pero tambien por el uso que hace del mito, y no solamente de la razon, en filosofia. Aristoteles aporta a la analogia una aceptable sistematicidad. Recoge la analogia de proporcion de los pitagoricos, y le anade una mas de tipo platonico, jerarquica y ordenada segun grados de aproximacion a un paradigma primero y principal. Es la predicacion pros hen, esto es, de acuerdo a un termino principal, lo que despues seria llamado analogia de atribucion.

Los estoicos la tomaron como simpatia universal, como armonia cosmica, que ha de reflejarse principalmente en la sociedad. Todas las cosas tienen semejanza; sobre todo con nosotros, por lo que las podemos conocer. Y esa analogicidad se refleja en los hombres, los cuales son todos ciudadanos del mundo, en una sociedad cosmopolita. Los neoplatonicos le imprimieron un sesgo simbolico, pues eran muy dados a encontrar simbolos en las cosas, como en una escritura cifrada. De todas formas, la analogia se coloca entre la univocidad y la equivocidad, trata de llegar a un significado proporcional entre ambas, y favorece la iconicidad o la simbolicidad.

En la Edad Media, la analogia fue usada para el conocimiento de Dios, sobre todo, pero tambien para el conocimiento de las cosas humanas (Beuchot: 2002, p. 151ss). Fue usada para mediar la alegoricidad, tanto de las Sagradas Escrituras como del cosmos, ya en san Agustin y, en seguimiento de el, en San Buenaventura. Pero el campeon del conocimiento analogico y del ser como analogo fue Santo Tomas de Aquino. Se le opuso Juan Duns Escoto, que hablaba del ser como univoco a Dios y las creaturas. Pero otros salieron en defensa de la analogia. Por ejemplo, el gran mistico Juan Eckhart, que uso principalmente la analogia de atribucion, para poner de relieve la gran excedencia de Dios por encima de las creaturas. En el renacimiento, el cardenal Cayetano (Tomas de Vio) dio una estructuracion logica muy consistente a la analogia, con dos principales: la de atribucion y la de proporcionalidad, tanto propia (o metonimica) como impropia (o metaforica). Los tomistas privilegiaron la analogia de proporcionalidad. Y Francisco Suarez prefirio la de atribucion, aunque no faltaron casos, como el de Francisco de Araujo, en que se unieron y conciliaron las dos formas de la analogia.

De hecho, analogia es lo mismo que proporcion, proporcionalidad (Secretan: 1984, pp. 7-8). Con esto ya se implica que a cada cosa se le respete su porcion, su portio, para obtener y guardar una pro-portio. Dar a cada quien lo que le compete o le es conveniente, tanto a nivel ontologico-antropologico como a nivel etico-politico. Es un termino que se origina en la matematica griega, y despues pasa a la filosofia, para designar un modo de significacion y de predicacion. Es, sobre todo, un modo de predicacion o atribucion. En efecto, hay tres modos fundamentales de predicar: univoco, equivoco y analogo. En la univocidad, un termino se aplica como predicado de sus sujetos de manera completamente igual. Por ejemplo "hombre" se aplica de manera igual o univoca a todos los hombres. En la equivocidad, un termino se predica de sus sujetos de manera completamente diferente. Por ejemplo, "gato" se aplica de manera diferente o equivoca al animal y al instrumento. En la analogicidad, un termino se predica de sus sujetos de manera en parte igual y en parte diferente, predominando la diferencia. Por ejemplo, "sano" se predica del organismo y del clima, pero solo de manera proporcional o analogica.

La analogia es proporcion, y puede serlo de manera simple o de manera compuesta. A la primera suele llamarsele analogia de atribucion, e implica una marcada jerarquia entre un analogado principal y otros analogados secundarios. Asi, "sano" se predica primeramente del organismo, y despues (o secundariamente) del clima, del alimento, de la medicina o de la orina. El primero recibe la atribucion con mayor propiedad que los segundos, los cuales reciben esa atribucion precisamente por relacion con el. La analogia de proporcionalidad es una proporcion compuesta. En ella lo que se compara no es un analogado con otro, sino que se comparan dos proporciones simples. No se comparan correlatos, sino relaciones. Aqui no se ve tanto la jerarquia como en la otra, pero hay un cierto orden, ya que toda analogia implica un mas y un menos. La analogia de proporcionalidad puede ser propia o metaforica. Ejemplo de la propia es "la razon es para el hombre lo que el instinto para el animal", por eso entendemos la expresion "el animal se adapta (instintivamente) al medio ambiente". Ejemplo de la metaforica es "la risa es al hombre lo que las flores al prado", por eso entendemos la expresion metaforica "el prado rie". Esta ultima es de singular importancia, pero no es el unico tipo de analogia. Por eso, como decia Octavio Paz, los poetas romanticos, y aun los filosofos de esa corriente, usaban la analogia (Paz: 1990, pp. 85-86); pero era esta, la de proporcionalidad impropia, la metafora, la cual es solo una parte de la analogia, y la mas cercana de todas a la equivocidad. Eso hace pensar que es conveniente recuperar todos los modos de la analogia para el pensamiento contemporaneo.

Ademas, la analogia ha encontrado un trabajo muy importante en la semiotica actual. Gracias a Charles S. Peirce, que la conecto con la iconicidad, la analogia se coloca en el signo iconico. Peirce dividia el signo en tres: el indice, que es univoco, porque es el signo natural, que tiene una relacion de causa-efecto con su significado, y no se puede tergiversar; el simbolo, que es equivoco, porque depende de la cultura, y, por ejemplo, el lenguaje es distinto segun cada entorno cultural; y el icono, que es el signo analogico, pues es en parte natural, en cuanto requiere de semejanza con su significado, y en parte cultural, pues es interpretado con diferencias segun la cultura en la que se lo toma (Peirce: 1974, p. 45ss). Asimismo, el icono se divide en tres: la imagen, que nunca es completamente univoca, aunque tiende a la univocidad, el diagrama, que seria el mas propiamente analogico, y la metafora, que nunca es equivoca, aunque se inclina hacia la equivocidad. Tambien aqui vemos la oscilacion de la analogia o iconicidad entre la metonimia y la metafora, pues la imagen es metonimica, en el otro polo se coloca la metafora, y el diagrama va en medio. Por eso hemos dicho que seria el mas analogico. Esta idea de la iconicidad enriquece la analogicidad.

De esta manera la analogia se nos presenta como un modo de significar intermedio entre la univocidad y la equivocidad, salvandose de sus deficiencias y aprovechando sus ventajas, y que abarca tanto la metonimia como la metafora, teniendo la posibilidad de oscilar entre una y otra. Esto le da una notable versatilidad, pero tambien seriedad.

LA HERMENEUTICA ANALOGICA

Una hermeneutica vertebrada a traves de la analogia evita los inconvenientes que tendria una hermeneutica univoca y una equivoca. La hermeneutica univoca se excede en su exigencia de rigor en la interpretacion, pretende llegar a una interpretacion clara y definitiva, completamente adecuada. La hermeneutica equivoca se excede en la apertura, en el relativismo o falta de objetividad en la interpretacion. En cambio, una hermeneutica analogica no se queda en la estrechez de la univocidad; es abierta, pero con limite; no cae en la deriva de la equivocidad, o no es una equivocidad excesiva, sino una equivocidad con limite (y univocidad con limite, tambien) (Beuchot: 2009: p. 51ss).

Una hermeneutica univoca solo da lugar a una unica interpretacion como valida, siendo todas las demas invalidas. En cambio, una hermeneutica equivoca da lugar a practicamente todas las interpretaciones como validas. Una hermeneutica analogica supera el absolutismo de la univoca, y el relativismo excesivo de la equivoca. Permite varias interpretaciones como validas, pero ordenadas y, de preferencia, observando cierta jerarquia.

Ademas, una hermeneutica analogica aprovecha los dos modos principales de la analogia, la de atribucion y la de proporcionalidad. La de proporcionalidad reune y aglutina, conecta y aproxima, crea cierta igualdad (proporcional) entre los analogos. La de atribucion jerarquiza e introduce grados, tiene un analogado principal y varios analogados secundarios. De esta manera, aplicada a la interpretacion, la analogia de proporcionalidad, en la hermeneutica analogica, nos permite mediar y acercar diferentes interpretaciones de un texto, que tengan semejanzas entre si. En cambio, aplicada a la interpretacion, la analogia de atribucion, en la hermeneutica analogica, nos permite aceptar varias interpretaciones como validas, pero guardando un orden jerarquico, segun el grado de aproximacion a la verdad textual. Llegara a un punto en el que las interpretaciones ya dejen de ser validas y comiencen a ser inapropiadas.

Tambien, una hermeneutica analogica aprovecha que la analogia tiene un polo metonimico y otro metaforico, lo cual permite interpretar textos cientificos y textos literarios. Preservar el sentido literal y el sentido alegorico, predominando el ultimo. Ademas, segun se dijo, para Ch. S. Peirce, la analogia es iconicidad, la cual se divide en imagen, diagrama y metafora. Por eso podemos ver las interpretaciones como imagenes, diagramas o metaforas del texto, en una gradacion de lo mas ajustado a lo mas libre de la comprension del mismo.

Encontramos alli una polarizacion igual entre la metonimia, que tira a la univocidad, pero solo tendencialmente, y la metafora, que se inclina a la equivocidad, pero sin ser nunca completa. Son solo cercanias. Y, asi, hay una cara metonimica y otra cara metaforica en la analogia, lo cual permite que una hermeneutica analogica tenga un extremo metonimico y otro metaforico, permitiendo oscilar entre ambos segun lo requiera el texto. A veces sera mas cientifico, pidiendo una interpretacion de tipo mas metonimico, y a veces sera mas literario, pidiendo una interpretacion de tipo mas metaforico.

Es una hermeneutica que sirve de mediacion, que ejerce de mediadora. Lo hace entre extremos, como los de la univocidad y la equivocidad, los de la metonimia y la metafora. Pero tambien lo hace con los contrarios, con los opuestos. Solo que no encuentra propiamente una sintesis o reconciliacion plena, sino una dialectica inconclusa, que mas bien vive de la tension, que hace que los contrarios convivan o coexistan, y se ayuden mutuamente, que trabajen para fomentarse, para enriquecerse. En esta colaboracion y cooperacion podran encontrar la formula que necesitan, a saber, afanarse la una por la otra, y, en lugar de destruirse, ayudarse mutuamente a seguir adelante.

En efecto, la hermeneutica analogica tiene, gracias a la nocion de analogia, un aspecto dialectico. La analogia tiene una dialectica detras de ella, o que la acompana. No es una dialectica como la hegeliana, que llega a una sintesis, asuncion y superacion de los opuestos, sino una dialectica abierta, que no concluye, que no lleva a los opuestos a una sintesis perfectamente conciliadora. Tiene una conciliacion fragil y hasta tragica.

No es como la dialectica de Hegel, sino como la de Heraclito, Empedocles, Cusa, Bruno, Kierkegaard, Nietzsche y Freud. Es decir, Heraclito plantea la coexistencia de los opuestos, como el fuego y el leno, el arco y la lira; y no hay reconciliacion. Los opuestos viven de su propio conflicto, en la tension; conservan sus propiedades antiteticas, y de su propia lucha va surgiendo su mutua colaboracion. Acaban por trabajar el uno para el otro. Asi, Heraclito dice que el fuego vive del leno y, si se acaba el leno, se acaba el fuego; la armonia surge de la oposicion del arco y la lira, etc. En el caso de Nietzsche, que tanto invoca a Heraclito y a Empedocles, se muestra esta dialectica inconclusa y de conflicto. Asi, Apolo y Dioniso, segun Nietzsche, tienen que ser reconciliados; pues, a pesar de que son hermanos, viven en disenso, en oposicion. Pero no hay sintesis posible entre ellos, de ambos no surge una superacion (por mas que se haya pensado que es Socrates musico, en El origen de la tragedia). Nietzsche llego a pensar en un Jano bifronte, con la cara de Dioniso, por una parte, y la de Apolo, por la otra (Santiago Guervos: 2004, p. 604). Algo parecido ocurre con Freud. Opuestos como el ello y el superyo, dentro del aparato psiquico, atosigan al yo con sus demandas y sus prohibiciones. No hay una sintesis, pero si una negociacion, con una especie de acuerdo o pacto (de no agresion); eso evita la angustia y la mera pugna sin sentido.

Esta dialectica, ademas, tiene un sentido tragico. Pero no de una tragedia absoluta, univoca, sino equilibrada y moderada, analogica, y con ello se plantea una posibilidad de vivir la crisis y aprovecharla para avanzar, para que haya dinamismo y movimiento. Es una tragedia mediada, normal, la que pertenece a la vida misma.

La analogia es la dialectica entre los extremos opuestos de la univocidad y la equivocidad. La analogia consiste no en la sintesis de una y otra, sino en la concordancia de ambas; tal es el tercer termino en esta dialectica. Tambien tienen un rasgo tragico, pues la univocidad es el destino fatal e inapelable, mientras que la equivocidad quiere ser la libertad omnimoda (que es inexistente); pero la libertad ganada por el heroe es analogica, es lo que cabe humanamente entre el azar y la necesidad. Asi, entre la ciega univocidad y la vacia equivocidad, la analogia es una conquista del hombre. Hay que luchar por ella.

Ya que la iconicidad esta muy asociada a la analogia, se puede hablar de una hermeneutica analogico-iconica. El icono es un signo que, segun Peirce, se divide en imagen, diagrama y metafora. Por eso el icono (o la iconicidad) nos hace ver que hay un polo metaforico y otro metonimico, que es el de la imagen, y otro intermedio entre ambos. Eso permite que la interpretacion oscile entre la metafora y la metonimia, segun lo requiera el texto por su contexto. A veces necesitara que la interpretacion sea mas literal, o metonimica (esto es, tendiente a la literalidad) y otras veces una interpretacion metaforica, o alegorica (esto es, tendiente a un sentido simbolico). Asimismo, permite que las interpretaciones sean a veces imagenes de los textos (cuando se pueda), o diagramas de los mismos o, en ultimo caso, metaforas suyas.

En la historia de la hermeneutica se ha dado la lucha entre los que privilegian demasiado el sentido literal de los textos y los que lo hacen con el sentido alegorico de los mismos. El sentido literal es univoco, de modo que los que lo procuran promueven una hermeneutica univocista. El sentido alegorico tiene el peligro de equivocidad, de falta de limites; por eso quienes lo desean en realidad estan apoyando una hermeneutica equivocista. En cambio, una hermeneutica analogica trata de conservarse en el medio, en la mediacion; no pretende una interpretacion literal del texto, pero tampoco se lanza a una interpretacion puramente alegorica; se esfuerza por hacer una interpretacion abierta pero seria.

Con esto tendremos, para la actualidad, una hermeneutica que no se quede en el precepto incumplible de una comprension univoca y definitiva de un texto, como en la modernidad; pero que tampoco se abandone a la comprension equivoca e interminable del mismo, como en la posmodernidad; porque es acabar con la interpretacion misma. Nos queda el camino analogista, de una hermeneutica analogica, la cual nos podra asegurar un terreno mas fructifero. Sobre todo, uno que no deseche la ontologia, que es la que la ayuda a tener limites.

LA OBJETIVIDAD EN LA INTERPRETACION

En la hermeneutica actual se encuentra esa polarizacion que he senalado entre univocistas y equivocistas a proposito de la verdad o la objetividad interpretativas. Mientras que en la pragmatica que va por la linea de la filosofia analitica se busca el sentido literal, en la hermeneutica, que ha sido el instrumento de los filosofos posmodernos, se nota un desencanto de alcanzar el sentido literal y solo se busca el sentido alegorico.

En esta linea fue celebre una discusion que sostuvieron Umberto Eco y Richard Rorty acerca de la interpretacion (Rorty: 1995, pp. 9-.118). Mientras que Eco, bastante proclive a la filosofia analitica (a pesar de su formacion estructuralista), sostenia la posibilidad de alcanzar el sentido literal de los textos, Rorty, neopragmatista y posmoderno, negaba el sentido literal y decia que solo existe el alegorico. Por eso se hace necesaria una mediacion, que la puede dar la hermeneutica analogica, colocandose en el centro, es decir, aceptando que hay textos de los cuales se puede rescatar el sentido literal, pero que, en la mayoria de los casos, para no caer en el solo sentido alegorico, se tiene que procurar un sentido analogico.

Tambien ha sido notoria la polemica en torno a la verdad. Mientras que en la filosofia analitica hay quienes sostienen un realismo cientifico, en las filas posmodernas se ha debilitado demasiado la verdad. Es famoso el libro de Vattimo que lleva el nombre, precisamente, de Adios a la verdad (Vattio: 2010, p. 21ss). Otra vez se necesita una mediacion, y es la que nos hace ver que la verdad es un concepto analogico, que se dice de muchas maneras, y es como se puede tener una idea mas abierta de la verdad sin que se nos diluya entre las manos.

Recordemos el famoso dictum de Nietzsche: "No hay hechos, solo interpretaciones". Si lo interpretamos desde una hermeneutica univoca, nos parecera que el filosofo aleman negaba la realidad; y, si lo interpretamos con una hermeneutica equivoca, nos parecera que tenia un idealismo muy refinado. Pero si lo interpretamos con una hermeneutica analogica, veremos que no esta negando la realidad, ni instalandose en un idealismo absoluto; esta negando lo que los positivistas endiosaban, a saber, los hechos, pero no por ello podia caer en la postura de los romanticos, que solo admitian interpretaciones. Estaba diciendo que hay hechos interpretados, en los cuales confluyen los hechos y las interpretaciones, es decir, que hay realidad, pero esta cribada por la hermeneutica (Beuchot: 2008a, pp. 5-21).

En efecto, al principio Nietzsche se unio al movimiento romantico, ya tardio, con Richard Wagner, pero despues se aparto de el, con resentimiento. Incluso en el prologo a la segunda edicion de El origen de la tragedia se burla de los romanticos, por considerarlos blandengues y muy alejados de su ideal del superhombre. Despues sono a positivista, de la mano de Darwin y Spencer, pero eso fue por poco tiempo, pues, aunque le parecia que exaltaban la fuerza biologica, tenian un cientificismo demasiado cerrado y burdo. Es decir, critico al positivismo de los hechos puros; mas no por eso se puede pensar que recayo en el romanticismo de las solas interpretaciones, sino que trato de ir mas alla del romanticismo y del positivismo.

A esto nos ayuda una hermeneutica analogica, a rescatar la verdad y la objetividad para la hermeneutica, pensando que la interpretacion tiene que ser abierta pero exigente; no pretender una verdad completa, una objetividad absoluta, pero tampoco despenarse en la ambiguedad a ultranza. Tiene que sortear el Escila del absolutismo epistemologico y tambien el Caribdis del relativismo excesivo. Ambos destruyen la interpretacion. Por eso ha hecho falta una postura intermedia, la de una hermeneutica analogica.

CONCLUSIONES

Despues de haber considerado la hermeneutica, y en seguida de ella la analogia, llegamos a una hermeneutica analogica, que se beneficia de varias caracteristicas de la analogicidad o iconicidad. Conjunta extremos y aun opuestos, acerca la univocidad y la equivocidad, sin caer en sus inconvenientes, sino sacando lo mejor de cada una. Reduce la dicotomia entre la metonimia y la metafora, y oscila entre ellas, enriqueciendo el texto con perspectivas de una y de otra. Abre el abanico de las interpretaciones, sin hundirse en una interpretacion que no termina. Se trata de enriquecer la interpretacion, de hacerla mas fina y adecuada, mas comprensiva y explicativa. Pero sin renunciar a cierta verdad y objetividad, que no sera la pretenciosa del univocismo ni la derrotada del equivocismo, sino equilibrada y situada, como es propio del analogismo.

Ahora que estamos atorados (y ya llevamos tiempo asi, y ya se siente el cansancio) entre el univocismo de los positivismos y el equivocismo de los posmodernismos, se necesita una salida a un campo diferente, en el que el dialogo filosofico pueda prosperar. Esto lo podremos hacer con una hermeneutica analogica asi, que sea mediadora entre esos dos extremos y que ayude a rebasarlos y encontrar una manera diferente de interpretar y de hacer filosofia. Es preciso dinamizar la actividad filosofica, pues ya ha durado mucho en el impasse, el bloqueo, y no puede seguir asi, hay que buscar terrenos mas promisorios.

Abrigo la conviccion de que esta propuesta filosofica que es la hermeneutica analogica sera util para el pensamiento contemporaneo, que ya esta cansado de las polarizaciones entre positivismos y posmodernismos, y que se abre a una postura intermedia y mediadora, que es la que estamos necesitando.

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Mauricio BEUCHOT

mbeuchot50@gmail.com

ORCID: https://orcid.org/0000-0003-2517-7286

Universidad Nacional Autonoma de Mexico, Ciudad de Mexico

Este trabajo esta depositado en Zenodo: DOI: http://doi.org/ 10.5281/zenodo.2425882
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Author:Beuchot, Mauricio
Publication:Utopia y Praxis Latinoamericana
Date:Oct 15, 2018
Words:5621
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